Las mejores firmas madridistas del planeta

EXT. NOCHE. AMANECE. LLUEVE COMO SI FUERA LLODIO. QUIOSCO. PERIÓDICOS TIRADOS SOBRE LA ACERA

El detective Mills, un tipo con la cara de Brad Pitt y la misma gabardina repleta de lamparones de café y bollos, se acerca al escenario. Allí está Somerset, con el rostro imperturbable del Morgan Freeman de las últimas cuatro décadas.

MILLS

Buenos días. Y buenos días a todos los lectores.

SOMERSET

¿Buenos? ¿Eso crees? Mira.

Sobre el suelo aparecen las portadas de varios periódicos, cuyo contorno ha sido marcado con tiza, como las siluetas de los cuerpos tras un asesinato.

SOMERSET

Aquí se cometen continuamente verdaderos crímenes contra el periodismo. Mira, empezamos con el Marca.

Portada Marca 05-11-22

SOMERSET

Un titular de cuatro líneas nunca puede ser un buen titular. Pero es que lo que provoca esta portada es una pereza infinita.

MILLS

Ya lo creo. Estamos al principio de la temporada, nos viene un Mundial bochornoso ahora, luego la vuelta de La Liga, en febrero las eliminatorias de esa competición menor llamada Champions frente a la pujante y esplendorosa Europa League y estas portadas hablando de supuestos fichajes, el interés de otros clubes y hasta las cifras del hipotético traspaso.

SOMERSET

Pues eso, ¿cuántas portadas hubo en su día sobre Haaland o Mbappé?

MILLS

Casi tantas como sobre Lautaro y la vuelta de Neymar al Barça. Si hasta parece que el propio jugador está diciendo: “¡Venga ya, dejadme tranquilo!”.

SOMERSET

¿Y qué me dices de esa barra cutre pintada a la izquierda en la que han ensartado el escudo del Real Madrid?

MILLS

Jodó, no la había visto. Penosa. Si no te importa, añadiré este titular a mi colección de espantos del periodismo, junto a Valverde da el OK a Bellerín, Luis Enrique bracea en chicle y Cholos ante el peligro.

As Marca desastres

SOMERSET

Yo creo que no está a ese nivel, sino que deberías incluirla en el archivo enorme, descomunal, sobre portadas insustanciales. Pero sigamos con el resto de crímenes.

Portada As 05-11-22

MILLS

¿Crees que su pecado es la avaricia?

SOMERSET

Más bien creo que eso es lo que nos intentan vender los medios, que hay un afán desmedido de los clubes ricos por ganar más y más, pero lo que me ha sorprendido es la reacción de los señores de LaLiga, publicando un vídeo repleto de falacias y al más puro estilo demagogo del “Gánatelo en el campo”, “Football is for the fans” y todas esas patrañas.

SOMERSET

Yo solo veo en esa portada al CEO de la Superliga, Bernd Reichart, diciendo que la competición no será cerrada, ni excluyente, justo lo contrario de lo que dice el vídeo.

MILLS

Y habla de control financiero, quizás en contraposición al despelote del fair-play financiero de la UEFA y LaLiga.

SOMERSET

Sí, control. Pero LaLiga ha reaccionado más bien con trol, sacando toda su ira.

Mills avanza unos pasos, hacia la zona nordeste del quiosco.

MILLS

¿Qué tenemos por aquí? ¿La lujuria?

Portada Mundo Deportivo 05-11-22

SOMERSET

Me cuesta verlo, sinceramente. Aunque reconozco que tendría mucho morbo ver que ese “último beso” tuviera que dárselo a esta camiseta.

Camiseta Shakira

SOMERSET

Yo creo que el pecado de este chico es la gula, pero la gula entendida como apetito desmedido de algo, en su caso de protagonismo. El vídeo del anuncio de la retirada es de un egocentrismo tal, que no se recuerda desde el vídeo chorra que él mismo produjo a Gris-man. Y en ese beso, quizás de Judas, ya está mirando al palco.

MILLS

Pues a mí esta portada me ha generado algo de envidia.

SOMERSET

No me jodas, Mills, ¿por Geri?

MILLS

No, hombre, no. Por la Euroliga. Tanta polémica absurda creada alrededor de la Superliga y mira lo que ocurre con la Euroliga desde hace años: ayer el Barça ganó por un punto al Fenerbahçe, un día antes tuvimos el partidazo del Real Madrid en Milán, y nadie se escandaliza por ello, nadie se queja de que cada semana tengamos varios enfrentamientos entre los mejores del continente, nadie se altera ni actúa con la ira del trol.

SOMERSET

Tienes razón. Anda, concluyamos nuestro trabajo.

Portada Sport 05-11-22

MILLS

La soberbia, sin duda.

SOMERSET

Así es, pero al menos han puesto la coma del vocativo, lo que aplacará la ira de nuestro jefe.

MILLS

De la foto de ese niño al adulto han pasado muchas cosas. Sorprende que ayer solo se recordaran las positivas, aunque lo mejor de todo es el mensaje subliminal que creo adivinar en la portada.

SOMERSET

No te pillo, Mills, ¿lo dices por el puño izquierdo en alto?

MILLS

Ni mucho menos, en absoluto. Lo digo por la falta de respeto a las reglas. La portada muestra a un niño pateando un balón de baloncesto, luego no debe extrañarnos que durante su carrera de futbolista, Piqué hubiera jugado al fútbol con las manos mejor que nadie.

Manos Piqué

SOMERSET

Pues tienes razón. Anda, vamos a tomar un delicioso café de máquina de gasolinera.

Una furgoneta de mensajería aparece en el horizonte. Se dirige a toda prisa hacia el quiosco. Los detectives se miran extrañados. De la furgoneta sale un repartidor con la gorra calada hasta el entrecejo. Lleva una caja en sus manos. Mills saca su pistola y le apunta a la cabeza.

MILLS

¡No te acerques y déjala sobre el suelo!

El repartidor se asusta, deja la caja a sus pies.

REPARTIDOR

¡No dispare, son los donuts que me pidió!

Mills baja el arma. Decididamente está tenso. Como un portanalista sin fútbol y con portadas de salsa rosa.

THE END

Que pasen un gran día, amigos lectores.

 

«Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces».

La vida de Brian

Estos últimos días se ha generado una impía polémica sobre el jugador más fiel, profesional y fiable de la plantilla del primer equipo. Sobre el capitán. Ciertos voceros de twitter han empezado a susurrar blasfemias contra el Balón de Oro. Caifás conspirando. Murmullos de falta de compromiso, opiniones tóxicas sobre sus vacaciones, teorías sobre su inicio de temporada. Sonidos tenues que se han convertido en ruido, mucho ruido. A este humilde escritor, algo intransigente con las turbas, este enredo le ha causado cierta náusea, no esa náusea común visceral, no, si no la náusea de Sartre, vacío y angustia.

¿Es posible que algunos madridistas de pro estén criticando a Karim Benzema por su estado de forma o compromiso pre-Mundial? Sí, es posible y me avergüenzo.

Soy intransigente con estos aficionados porque son los mismos que han negado a Karim otras veces frente al sumo sacerdote. Ya lo negaron hace años cuando trabajaba en la sombra por y para Cristiano. Son los mismos que silbaron a Zidane y los que querían vender a Kroos hace un año porque no recuperaba balones como Kanté. Los que se reían de Vinicius o los que quieren vender a Carvajal desde hace años por no se qué lateral inglés. La sempiterna duda sobre cualquier jugador, la búsqueda del fango a cualquier precio.

¿Es posible que algunos madridistas de pro estén criticando a Karim Benzema por su estado de forma o compromiso pre-Mundial? Sí, es posible y me avergüenzo.

El señor Benzema es conocido por su sensatez en torno a las lesiones. Su capacidad de escuchar el cuerpo y saber cuando parar. Eso, entre otros factores, es lo que está prolongando su estado de gracia hasta llevarle a ser el Balón de Oro con mayor edad de las últimas décadas. Karim reconoce la contractura antes de la rotura, controla la fatiga muscular mejor que ninguno. Ese conocimiento corporal le permite saber cuando forzar y cuando no y, junto con su experiencia, le han acercado más al acierto que al error. El club confía en su criterio.

Por otro lado, estamos hablando de un jugador que ha puesto su carrera y al Real Madrid por encima de su dedo meñique. Karim sufrió una fractura de su quinta falange en el 2019, con deformidad incluida. Decidió no operarse por no perderse parte de la temporada.  Se operó el siguiente verano y, por no respetar los dos meses de curación, volvió a recaer tras otro golpe. Al comprobar que la siguiente operación sería más compleja decidió posponer la cirugía hasta que su vida profesional se lo permitiera. Quiero recordar que la primera lesión del dedo sobrevino cuando el Real Madrid más le necesitaba: el 13 de Enero de 2019. Hablamos del Real Madrid de Solari antes de la Copa del Rey y de la Champions perdida contra el Ajax, cuando Vinicius no era este Vinicius ni había un Rodrygo o un Valverde de esta repercusión.

Está claro que es posible que el 9 está siendo influido por las fechas del Mundial, el terrible Mundial de invierno que destroza fibras musculares con tan solo esbozar un pensamiento. No puede ser de otra manera. Estamos hablando de un caso especial, de una estrella mundial que se ha perdido la carrera con su selección y que quiere asegurarse llegar en condiciones al que será su único Mundial como líder de la selección. Pero, ¿no se merece uno de los mejores jugadores de la historia del club elegir como afrontar el último mes antes del Mundial? Y para más inri, ¿alguien duda de que forzaría si el club lo necesitase urgentemente? Tras una temporada en la que acabó exhausto debía tomarse unas, más que merecidas, largas vacaciones y realizar un trabajo especial para llegar bien a su Mundial y, por supuesto, a la temporada post-Mundial. La temporada de Karim empieza tras el Mundial. Ahí es cuando hay que esperarle.

Ancelotti, el jugador y el club tienen la sensatez y experiencia suficientes para reconocer que el equipo no tiene grandes urgencias ahora. Incluso pueden pensar que le viene bien darle minutos a los Rodrygo y compañía para encontrar una solución a la ausencia de Benzema. Mejor trabajar ahora y reforzar el plan B, que hacerlo en Febrero ante una posible ausencia del francés. El equipo funciona sin él, no hay muchas lesiones y es el mejor momento de prescindir del capitán.

La temporada de Karim empieza tras el Mundial. Ahí es cuando hay que esperarle

Si la afición duda de este jugador es que nuestra afición tiene un problema grave.  Esa suspicacia, infelicidad crónica o bipolaridad cíclica ultrarrápida es un mal que vengo observando y avisando. La exigencia nos ha hecho grandes, la distimia constante nos puede llevar al patetismo. Me quedo con que solo son unos pocos negadores los que intoxican y que la mayoría solo buscan unos insignificantes retweets. Quiero creer que los madridistas de bien confían en los jugadores que nos han llevado hasta la cima del mundo y que han conformado la plantilla más sana que conozco.

A los que negáis a Karim os conozco. Os tengo constantemente a mi alrededor. Sois pesimistas empedernidos y tenéis tendencia a alegraros por las desgracias ajenas. Silbáis a los jugadores porque vuestra vida os aburre. Os refugiáis en la polémica porque es donde menos se visualizan vuestras carencias. Sois envidiosos y algo veletas. Pero bueno, sois madridistas y se os tiene que querer, como Jesucristo quiso a Simón Pedro.

 

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Existe un consenso científico casi unánime en considerar probado el evolucionismo. Es decir, la teoría de que las especies vivas se van transformando con el paso del tiempo para adaptarse a las necesidades de su entorno. No había quorum alguno a mediados del siglo XIX, cuando Charles Darwin publicó un libro titulado ‘El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida’, que en su sexta edición acortó su título al más comercial ‘El origen de las especies’. La obra, que sentaba las bases de la selección natural o el patrón ramificado de evolución, provocó un sunami de rechazo entre otros científicos y creyentes de distintas religiones que se oponían a que el hombre pudiera descender de otras especies y que no fuera un creador único quien le hubiera puesto sobre la tierra a su imagen y semejanza. La reacción habitual ante los grandes hallazgos humanos suele ser una resistencia inmovilista, normalmente rancia y estrecha de miras.

El Real Madrid es el perfecto ejemplo de darwinismo. Donde algunos evidencian una falta de modelo, lo que en realidad hay es una versatilidad que lleva al club a aclimatarse al contexto de cada época

El Real Madrid es el perfecto ejemplo de darwinismo. Donde algunos evidencian una falta de modelo, lo que en realidad hay es una versatilidad que lleva al club a aclimatarse al contexto de cada época. En su momento se activó el círculo virtuoso de inversión en fichajes, fama, triunfos y aumento de ingresos. Una fórmula que funcionó hace dos décadas, pero que implicaba muchos riesgos y perdió vigencia con el paso del tiempo, aunque hay quien parece no haberse dado cuenta. Cuando aparecieron los jeques y los clubes que generaban sus propios ingresos vieron como su capacidad adquisitiva era más de clase media que de gran ejecutivo, hubo quien lo empeñó todo para seguir en la mesa de los mayores.

El Madrid, en cambio, prefirió equilibrar cuentas y firmar a jóvenes con potencial estelar por menos dinero. También se detectó antes la necesidad de explotar más un recinto espectacular como infraestructura y por su ubicación como es el Santiago Bernabéu. En lo puramente deportivo, la falta de dogmatismo hace que el Madrid pueda jugar a muchas cosas diferentes. Por eso se prioriza la llegada de futbolistas-comodín, que pueden desempeñar roles distintos. Tampoco ha existido una obsesión por encontrar reemplazos a las leyendas que han ido saliendo del club. Simplemente se asume que las fotocopias suelen perder calidad con respecto al original y se busca otro perfil que encaje en las nuevas exigencias de un fútbol con más ritmo e intensidad. El evolucionismo merengue se acentúa al compararlo con el creacionismo de sus grandes rivales locales.

Xavi y Ancelotti

Por un lado tenemos al Barça Amish. Al igual que este grupo etnorreligioso, el barcelonismo se niega a aceptar el progreso del fútbol, aferrándose a un pasado que consideran lo único digno de ser alabado, mientras desdeñan novedades y avances. Así, según su teoría, lo que funcionó hace años se debe replicar hasta el infinito, porque solo así regresarán éxitos pretéritos. Como un ludópata que pone sus fichas una y otra vez sobre el mismo número, confían en que la ruleta les vuelva a premiar. Hay que creer porque ocurrió en una ocasión, aunque haya pasado algún tiempo.

Su afamado e irrenunciable estilo ha sido vapuleado una y otra vez en Europa en los últimos años. ¿La reacción ante este rosario de fracasos? Adentrarse más y más en un credo cruyffista que no habría aprobado ni el propio Cruyff, fanatizarse y despreciar cualquier éxito que no se alcance dentro de los parámetros de su limitadísima visión futbolística. Si los grandes equipos han reforzado su potencia física y su versatilidad táctica, el Barça Amish sigue en su carromato (o Xavineta, si así lo prefieren) circulando en dirección contraria. Y sin dejar de acumular varapalos.

Si los grandes equipos han reforzado su potencia física y su versatilidad táctica, el Barça Amish sigue en su carromato (o Xavineta, si así lo prefieren) circulando en dirección contraria. Y sin dejar de acumular varapalos

En el caso del Atlético de Madrid, la idea subyace bajo el hombre. Simeone es allí dios y profeta al mismo tiempo. Y el cholismo, una cuestión de fe. Es irrebatible que con el argentino al mando el Atlético subió varios escalones competitivos, pero tampoco hay muchas dudas de que su proyecto deportivo se está agotando, si es que no está agotado ya. En este caso se persevera en un libreto bastante básico que trajo éxitos, lo que verdaderamente importa al aficionado (aunque digan lo contrario), aún a costa de dejar al club en un estado financiero ligeramente menos calamitoso que el del Barça.

Lo que haga o diga Simeone apenas tiene contestación interna. No importa que en las últimas 6 ediciones de la Champions el Atlético haya llegado como mucho a cuartos de final y se haya quedado fuera del torneo en la fase de grupos en dos ocasiones, tampoco que carísimas inversiones se deprecien sobre el campo o el banquillo. Con el Cholo se justifican los ataques de entrenador, los continuos cambios de piezas o esquemas, un paupérrimo balance ofensivo o sus frecuentes performances camorristas en el estadio. Así, hasta se atreven a acusar al Madrid de copiar el estilo de su técnico, como si éste hubiera inventado algo que no existiera en el fútbol hace muchas décadas. El Atleti ha ascendido en el escalafón del fútbol mundial, pero cuando mira hacia arriba ve aún más lejos a su gran enemigo y perenne obsesión.

Mientras los dos grandes rivales nacionales no dejan de perder competitividad, anclados en un pasado que muy probablemente nunca volverá, el Madrid sigue codeándose con los mejores clubes del continente. Con caprichos de jeques dispuestos a inyectar dinero a fondo perdido, entidades inglesas gestionadas desde Estados Unidos o colosos que se pasean por sus países como el Bayern de Munich. Por suerte, en el Bernabéu la única doctrina es la que busca la victoria y la competitividad permanentemente. Charles Darwin estaría orgulloso.

 

Getty Images.

Buenos días. Se jubila Gerard Piqué, aka Geri, por sorpresa y de sopetón, o sea, sin esperar siquiera a que finalice la temporada, que es como se suelen retirar los futbolistas, lo que les permite por lo general recabar los últimos aplausos antes del adiós definitivo, en esos meses o semanas postreras.

Claro que, en el caso de Gerard Piqué, ¿quién iba a aplaudirle? Su afición parece estar tan quemada con él como las aficiones rivales. Ya no genera más que abucheos. Encaramado a las alturas de un ego desmedido (el vídeo de despedida que ha hecho sólo lo puede concebir un ególatra desahogado), prisionero de su papel de enfant terrible e insolente, reo de sus propios cálculos políticos, ha ido recabando progresivamente más y más rechazo de la gente. Qué bonito es despedirse en medio del cariño del mundo del fútbol, y qué lástima que el caso de Piqué sea el diametralmente opuesto, porque por lo demás ha sido un futbolista excepcional, un grande de este deporte.

Portada Marca

Una cosa que llama la atención de las portadas del día, casi íntegramente dedicadas a este adiós (un adiós relativo, pues el millonario antisistema amenaza con volver mientras mira al palco, en un plano que no te lo firma ni Julio Medem) es la casi completa ausencia de alusiones al verdadero motivo de su despedida, o al menos al motivo de que esta sea tan precipitada.

Ayer se aprobaba la nueva Ley del Deporte, la cual contiene un artículo popularmente conocido ya como “antipiqué”, según el cual estará prohibido para deportistas en activo el tener relación comercial con los organizadores de las competiciones en que participen. Verde y con asas. Se aprueba eso y Geri anuncia que se va. El mismo día, y además sin esperar al final del año porque para qué asumir riesgos con la Justicia (parece que la Ley no tiene efectos retroactivos, pero todas sus operaciones a través de Kosmos, ligadas a la RFEF y a la Liga, porque tiene operaciones con ambos, pasarían a ser ilegales de hoy en adelante).

Y se nos discutía a quienes señalábamos el clamoroso conflicto de intereses de los manejos de Geri con Rubí (y ojo: también con Tebi). El propio Piqué contestó airado que ese conflicto no existía. Resulta que no sólo sí existía, sino que ha jubilado a Geri de manera precipitada, obligándole a elegir ya entre su carrera deportiva y sus pingües negocios. Ha elegido, por fin, y solo cuando la ley ha marcado coto a su falta de rubor.

(A todo esto, Marca nos cuenta también que el Madrid está en Brasil para fichar a Endrick, noticia que nos complace).

Portada As

Se va Piqué, dejando detrás un palmarés impresionante que recuerda As. Lo que no hace falta que As nos recuerde son sus insolencias de parvulario, sus ínfulas de pseudointelectual, sus faltas de respeto a compañeros de profesión, directivos y hasta a la autoridad, frente a la que ha mostrado siempre un desdén de niñato consentido. Decíamos antes que la ley ha puesto coto a sus desmanes, obligándole a dejar el deporte, pero lo cierto es que el simple paso del tiempo le había puesto coto ya, convirtiéndole en la sombra del futbolista que fue y en carne de memes impíos. Dicen que se va perdonando al Barça todo lo que le debe. Si es verdad que se marcha haciendo un Zidane, será el último gran servicio al barcelonismo por su parte, y un gesto por el cual será recordado por la parroquia blaugrana. Como decimos unas cosas, decimos otras.

(A todo esto, As trae como side story unas palabras de Gil Marín que suenan a sofisticado sarcasmo: “Si toca sufrir, hagámoslo juntos”. Recuerdan un poco a lo que soltó un escritor novel en la presentación de su ópera prima: “Yo ya he sufrido por mi arte. Ahora os toca a vosotros”).

Portada Mundo Deportivo

La prensa catalana muestra algo más de cariño a Piqué en esta hora emotiva, pero tampoco creáis que se desvive en homenajes, no al menos Mundo Deportivo, que destila cierta frialdad en este momento histórico (leed si no la emoción perfectamente descriptible que se filtra en las líneas del editorial/tributo (?) de Santi Nolla). “Campeón de Europa y del Mundo con la Roja”, nos recuerda Mundo Deportivo, rotativo propiedad del Conde de Godó, Grande de España o tal vez debamos decir Grande de la Roja (o de la Rojita si es un título nobiliario sub-21). Treinta títulos nos recuerda al diario barcelon/-és/-ista que calza el muchacho, y hay que reconocer que no está nada mal, aunque falta por hacer un estudio profundo del porcentaje de responsabilidad que determinados agentes externos han podido tener en ese palmarés. No se hará nunca, como no se celebrará jamás el juicio de la Operación Soule.

Portada Sport

Y hemos dejado para el final la joya de la corona (de la corona del rey de la Roja o de la Rojita, suponemos). Lo mejor siempre hay que dejarlo para el final. Sport muestra por fin algo de agradecimiento al central culé, y lo hace en catalán, que para eso es la lengua de la nación sojuzgada por cuya causa tantas veces hemos visto llorar a Geri Corazón de Oro. Sport hace gala de catalanismo pero rara vez escribe en catalán, lengua que reserva para la intimidad, como el expresidente Aznar.

Esta, sin embargo, es una ocasión especial. Corresponde utilizar en ella la lengua de Pla, e ilustrar el agradecimiento con la foto más famosa de Geri: aquella en la que saca a pasear la manita en alusión a los cinco goles que acababa de marcar al Madrid. Nos parece tan significativo que retrata a la vez a Piqué, a Sport y a la mayoría del barcelonismo sociológico: treinta títulos después, ingresa en el imaginario colectivo azulgrana por un gesto maleducado tras derrotar al enemigo al que se envidia. Treinta títulos después, Piqué es ESO.

No se nos ocurre un retrato más fidedigno del personaje, ni una mejor representación del incurable complejo que cierta psique culé siente ante el Real Madrid. Esta foto representa mejor que nada ese complejo: treinta títulos después, es la escogida para el adiós. Se entiende perfectamente que este hombre haya sido un símbolo para esa gente.

Buena suerte en tus negocios y en tu vida, Geri.

A vosotros, queridos lectores, os deseamos lo mejor en este día.

Viene a cuento el latinajo después de la semana de plañido -que no llanto, por cuanto de artificial el plañir siempre tiene-, con la que destacados miembros de nuestro commentariat merengue más fuera de quicio nos llevan martirizando desde el pitido final del partido contra el Girona. Que el penalti no lo fuera y el gol anulado tal vez sí o su contrario, no debería jamás haber desencadenado el sindiós de conspiranoias y bilis que, en lo más funesto del momento, evocaba las habituales pataletas (¿patalets?) del país pequeñito de allí arriba. Y que sí, que ya se sabe que en el más oscuro y lóbrego rincón de todas nuestras almas sin excepción acecha un Iván San Antonio a nuestra imagen y desemejanza, pero es que, precisamente, la diferencia entre civilización y barbarie reside en la capacidad o no de mantener a raya a ese carroñero interior, arrinconarlo a base de martillazos de pura razón y de razón pura.

menos madridismo mohíno y más disfrutón, que motivos para quejarnos tuvimos ayer y mañana tendremos, pero que ahora, que hoy, pues que no los tenemos

Es por ello, entonces, que elucubrar con posibles conciliábulos tebano-motrileros, apelar a un supuesto anti-madridismo quintaesencial de todalagalaxiamenosyo, temer balones de oxígeno arbitral al Barcelona y de zyklon-B al Real Madrid, etc etc., es haber perdido el oremus al norte del juicio. No hay ni un solo dato, más allá de la voluntaria y esclava sujeción del análisis al presente más absoluto (esta semana en curso) para afirmar siquiera con un mínimo de convicción nada de lo vociferado en medios y vídeos del Youtube dizque madridista estos días menos pasados que pesados. Veamos. El Real Madrid ha sido perjudicado por dos decisiones erróneas de un árbitro aún más erróneo. Ok, José Luis. Punto. El día del Elche hubo uno de los goles que pareció legal, cierto también, pero el día del Sevilla hubo un penalti de Carvajal, siempre tú oh Daniel, que pareció ilegal. Y, de existir la tan cacareada aversión a nuestro Madrid y de ser cierta la envidia global de sus glorias presentes, el no penalti de Carvajal a Lewandowski se habría trocado en sí penalti y las Furias habrían sido entonces más de tres y todas justas. Pero no sucedió. No ocurrió. Nada. Cero. Así que, por favor, quitémonos el disfraz de culé, sentémonos bien en la silla y dejemos de sorber la sopa, que nos está mirando todo el mundo.

Otra cantinela de melodía sobada es esa que habla de la decrepitud de la Liga y que suele terminar con un outro de organillo al son de #GraciasTebas. La tonada parece haberla inspirado la eliminación de todos los equipos españoles de la UCL en fase de grupos, a excepción del Real Madrid, lo cual, dado que el Real Madrid encarna una especie de antitebas a ojos de nuestro universo, se ha interpretado en términos de chico bueno vence a chico malo y yo ya te avisé, yo ya te lo dije, ya ves que yo tenía razón. A los fautores de semejante argumentación les falta tiempo para achacarle a Tebas cualquier fracaso de cualquier equipo español y atribuirlo filosóficamente a la equivocada y artera posición del presidente de la Liga con respecto de Florentino Pérez en general y de la Superliga en particular. Y un servidor, que es partidario de arrancarle el monopolio de las manos a la UEFA y convertirlo en oligopolio de los clubes, también considera que toda esta construcción teórica fundamentada en un karma de hojalata es profundamente débil y, en algunos malos casos, oportunista. ¿Que por qué? Pues, por ejemplo, porque incide en el error del párrafo primero: su presentismo radical. La Liga española, de lamentable desempeño esta temporada, es la misma que, hace siete meses, tenía a 3 equipos entre los 8 mejores de Europa. El Atlético se quedó a medio metro de eliminar al City en cuartos; el Villarreal eliminó al Bayern en esos mismos cuartos y cayó en semifinales contra el Liverpool por dos errores groseros de su portero a última hora; y el Real Madrid… el Real Madrid, bien, es Historia, es la Historia, sabida y consabida. ¿Loó el twitterati a la Liga y sus hazañas europeas el año pasado y le concedió a Tebas el mérito que no se merecía, pero que, según su línea de razonamiento esta temporada, sí le correspondía? La respuesta es, premio para mí, que no, que no se dijo ni mú, ni en ese sentido ni en ningún otro. No sorpresa también es sorpresa.

De hecho, si en todo este tiempo Tebas ha tratado de hacer algo, que sí, ha sido exactamente lo contrario de aquello de lo que se le acusa y, ay, es en eso mismo que no se dice que ha hecho, pero que sí ha hecho, en lo que las hordas del hashtag deberían hacer hincapié. Qué lío. Qué farragosidad. Sintaxis buena, Juan malo. No, no, que ya me explico. Para empezar, que las derrotas de los equipos de UCL se deben, en su parte o en su todo, a la (in)acción de Tebas ante el auge de los clubes-estado y de la Premier, en detrimento de los españoles y sus intereses. Y eso, sencillamente, no es verdad. Tebas, paradójicamente, es reo de lo contrario; en concreto, de haber  permitido maniobras en la oscuridad legal, ya desde los tiempos de Bartomeu, tanto en el Barcelona como en el Atlético, para poder seguir compitiendo en desigualdad de condiciones y, ya más cerca en el tiempo, de haber sancionado la sacrílega alianza de Roures y el Barcelona, encarnada en sus palancas. Por todo ello, si Barcelona, Atlético y Sevilla se han despeñado en el desfiladero europeo, en nada se debe a un supuesto bajón de la capacidad competitiva de la Liga achacable a Tebas, sino que todo ello ha sucedido, en realidad, a pesar de Tebas y de todas las artimañas al borde de lo legal y al otro lado de lo moral que se llevan perpetrando en los despachos de la Liga desde que el mundo es mundo y, además, tebano.

En definitiva, galernautas, menos madridismo mohíno y más disfrutón, que motivos para quejarnos tuvimos ayer y mañana tendremos, pero que ahora, que hoy, pues que no los tenemos.

Federico Valverde fue elegido ayer el mejor jugador del Real Madrid, 5 – Celtic, 1 por el grupo de observadores de la UEFA. Sin embargo, en mi opinión el Man of the Match fue Marco Asensio. No pretendo restar méritos al uruguayo, que marcó un nuevo Valverdazo y asistió a Vinícius para que marcara en una combinación similar a la del gol de la Catorce. Jugada por cierto que repiten con asiduidad este par de pájaros. Pero el encuentro de Asensio fue quizá el mejor que ha jugado en años con la camiseta del Real Madrid.

Marco Asensio es uno de los progressus interruptus más lacerantes de los últimos tiempos. El madridismo se enamoró de él con un apasionamiento propio del primer amor. Pero Marco se ausentó. Marco se fue. Marcó dejó de ser la ilusión como también lo deja de ser ese amor no correspondido. Marcó, al igual que ese amor que se ausenta, dejó de estar presente en las primeras conversaciones del WhatsApp. Marco ya no te daba los buenos días cada mañana. Marco ya no compartía contigo sus desvelos. Ya no eras a quien Marco escribía corriendo para contarle esa buena noticia que lo alegraba. Quién sabe los motivos reales. Tal vez simplemente se trató de unas expectativas demasiado elevadas.

Lo importante es que en el presente Asensio está bien y el Madrid debe aprovecharlo en beneficio propio el tiempo que dure

Desde entonces, Asensio ha vuelto a nuestras vidas de vez en cuando a lomos de destellos de calidad que siguen siendo deslumbrantes, pero ya no llenan de esperanza el futuro como lo hacían antes porque la discontinuidad, a fuerza de ser continua, mata la ilusión.

Esta temporada, Asensio ha ido asomándose cada vez más, poco a poco, al equipo. Y ayer volvió. Pero no en forma de destello, sino en plenitud. Completó una actuación redonda “a pesar” de marcar gol. A pesar de marcar gol porque Marco tiene una relación con el gol que no tiene ningún otro futbolista: el gol es lo único que conserva cuando no juega bien. Asensio es capaz de saltar al campo con los ojos inyectados en apatía, con la actitud olvidada en la taquilla, y clavar un golazo por la escuadra sin moverse del sitio. Es la virtud que lo diferencia del resto para bien y que lo hace tan útil.

Asensio gol Celtic

Contra el Celtic no se dejó la actitud en la taquilla, sus ojos no estaban inyectados en apatía, sino en sangre, Asensio tiró del carro, Marco se desmarcó, Marco marcó, Marco se asoció, Marco se implicó, Asensio se presentó.

Y como sucede con todo amor pasional del cual aún quedan rescoldos, el aficionado se ilusiona y le canta aquello de “quiero tener tu presencia, quiero que estés a mi lado, no quiero hablar del futuro, no quiero hablar del pasado”.

Porque a estas alturas qué importa ya lo que pudo ser Marco, qué importa ya lo que vaya a ser, qué importa si renueva o no renueva, qué importa si se va al Barça o a un equipo Champions, qué importa todo si la cosa funciona. Lo importante es que en el presente Asensio está bien y el Madrid debe aprovecharlo en beneficio propio el tiempo que dure.

 

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Buenos días, amigos. El Madrid certificó anoche el primer puesto del grupo de la liguilla de Champions con las ventajas que ello conlleva. El sorteo de octavos será el próximo lunes siete de noviembre en Nyon y los de Ancelotti estarán en el bombo uno, el de los cabezas de serie. Cabe destacar que el Real Madrid no se podrá enfrentar a otro equipo español en esta ronda porque, por lo que sea, no se ha clasificado ninguno. Tremendo pesar asola al madridismo por esta circunstancia. Los posibles rivales son: Liverpool, Brujas (el equipo), Inter, Eintracht, Milan, Dortmund y PSG. Sí, y PSG, porque el Benfica finalmente se encaramó al primer lugar del grupo relegando al equipo de Catar al segundo. Todos ellos estarán más preocupados de que les toque el Madrid que el Madrid de que les toque cualquiera de ellos, pero a muchos madridistas les daría pereza enfrentarse al PSG y tener que aguantar la tabarra consiguiente.

Que el Madrid acabase primero era lo esperado. Ganó por cinco goles a uno al Celtic. Si no pudisteis ver el encuentro, aquí podéis leer la crónica de Rafa Moreno. Y si lo visteis y queréis disfrutar de un texto magnífico, leedla igualmente. Nuestro compañero Rafa calificó como notable la labor de Ancelotti, el buen partido de Asensio le dio la razón por haberlo sacado de inicio, y añadió: "No jugar a nada le (nos) sienta bien". Frase que robamos descaradamente para titular este Portanálisis.

Marca

Marca titula “Mano de hierro” y no se refiere al nombre del malo de una película de James Bond, sino al modo en el que el Madrid selló el primer lugar del grupo, e ilustran la portada con una instantánea de varios futbolistas del equipo blanco abrazándose con manos de carne y hueso.

Portada As

As dedica su primera plana a Marco Asensio, a nuestro juicio el futbolista más destacado del partido de ayer. “Asensio se sube al carro”, titulan. A Marco no le robaron el carro, sino el ímpeto, el compromiso, la presencia, el espíritu, las ganas, todo aquello que no se ve pero sostiene e impulsa a un jugador porque solo con la calidad ya no llega en el fútbol de hoy. En realidad no se los robó nadie, salvo él mismo. Deseamos de todo corazón que Asensio siga así.

El Madrid volvió a mostrar una facilidad en ataque pasmosa en algunos tramos del encuentro combinada con una debilidad defensiva también pasmosa en otros. La tónica general —que no es schweppes— de esta campaña. Afortunadamente Courtois se ha repuesto completamente de sus dolencias y ayer volvió a demostrar que es el mejor portero del mundo y probablemente también el mejor que haya vestido nunca la camiseta del Madrid. Salvo el golazo postrero de Jota, detuvo todo lo que le llegó, incluso un penalti que se acercaba a la portería como un meteorito iracundo.

Mención aparte merece Fede Valverde, quien anotó un nuevo tanto desde fuera del área. Tiene un martillo en el pie y jerarquía para trascender. Es un portento del cual aún no se atisba el límite.

En el tema de los arbitrajes vuelve a quedar patente que en Europa no son como en España. Poco importó que acabase de comenzar el encuentro para que Stéphanie Frappart señalase una clara mano en el área del Celtic que supuso el primer gol marcado por Modric al lanzar el consiguiente penalti. Decimos que poco importó que acabase de comenzar el partido porque en España estamos acostumbrados a escuchar memeces para justificar rojas perdonadas, por ejemplo, como que si el colegiado la muestra se carga el partido.

El colegiado o la colegiada, como ayer. Frappart fue la primera mujer que arbitraba al Madrid en Champions y tampoco se arrugó a la hora de señalar otro penalti a favor del Madrid y una nueva pena máxima, en este caso para el Celtic. Todas ellas, según la crónica arbitral de Alberto Cosín, bien señaladas.

Cambiamos de tercio y nos dirigimos a una de las regiones de España donde sus equipos no juegan Champions: Cataluña.

Portada Sport

Sport vuelve a dedicar su portada a un futbolista que quiere fichar el Barça. Hoy toca Jorginho. Mañana tal vez será Lusinho, pasado quizá Fernandinho y al otro quién sabe si doña Rogelia, da igual, el caso es poner a alguien.

También en Sport, Lluís Mascaró titula su columna: “Reorientar objetivos con nuevas ilusiones” y los culés se lo han tomado al pie de la letra. Ahora la nueva ilusión azulgrana es ver la Champions por la tele como quien ve la última serie de moda y esperanzarse con la eliminación del Madrid, que para ellos es el malvado más cruel —más cruel incluso que la propia Champions— e inmisericorde que el hombre, sobre todo el hombre culé, ha visto sobre la faz de la Tierra.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo confirma esta teoría porque en su portada podemos leer: “PSG, posible rival merengue”. Añaden que el Madrid también podría cruzarse con el Liverpool. Qué triste es vivir solo para desear el mal ajeno porque la propia existencia es lamentable.

Los de Godó titulan: “Todos a una”, pero no están en Fuenteovejuna, sino en algún lugar invitados por Busquets, el capitán. Mundo Deportivo asegura que se trató de una cena de la plantilla para reforzar su compromiso de luchar por los títulos. Por los títulos menores, añadimos.

De las fotografías deducimos que Busquets está haciendo obras en casa y el pobre no tuvo tiempo ni de cambiarse para acudir a la cita con sus compañeros, por lo que se presentó con la camisa manchada con restos de pintura y escayola. Hay quien asegura que Busquets introdujo el gotelé en España. No sería descabellado.

En un pequeño recuadro, hablan del segundo equipo culé, el Atleti, de quien dicen que ha tocado fondo. Parece claro que los colchoneros necesitan un nuevo somier.

Pasad un buen día.

En el verano de 2021 la Dirección Deportiva del Real Madrid tomó la decisión de renovar el contrato de Dani Carvajal por cuatro temporadas más, un matrimonio que se extendería, como mínimo, hasta junio de 2025. En aquel momento, apostar por la continuidad casi vitalicia del niño que había colocado la primera piedra de Valdebebas cogido de la mano de Alfredo Di Stéfano parecía poco menos que una temeridad, pues el lateral leganense venía de encadenar tres años para olvidar a causa de un calvario de lesiones musculares que le habían impedido jugar con regularidad y al nivel que había demostrado desde que regresara de su cesión en el Bayer Leverkusen. Sin embargo, el tiempo iba a demostrar que no era casualidad que en esas tres campañas en las que Carvajal entró en un bucle infinito de recuperaciones y constantes recaídas el club de Concha Espina apenas fuera capaz de levantar una Liga y un par de Supercopas de España.

la suerte del lateral madridista con las lesiones empezaría a cambiar con el regreso a Chamartín de Carlo Ancelotti justo después de eliminar de su dieta alimentos como la leche de vaca, la carne roja o el gluten

Carvajal tocaría fondo en la extraña temporada 2020-2021, cuando llegó a perderse un total de 36 partidos oficiales a causa de cinco dolencias musculares que obligaron a Zidane a acelerar la reconversión de Lucas Vázquez en una suerte de carrilero que le permitió salir del paso hasta que este también quedó fuera de combate por una dura entrada de Busquets en el Clásico. Después, Fede Valverde —en la vuelta ante el Liverpool en los cuartos de final de la Champions— e incluso Vinícius —en el segundo partido de las semifinales contra el Chelsea— se vieron forzados a actuar en esa demarcación tan poco común para dos futbolistas con un marcado carácter ofensivo y sin los automatismos de una posición tan específica como la del lateral. Aunque Nacho hacía tiempo que había demostrado ser capaz de desenvolverse con solvencia en esa posición y Militão acumuló en esa zona algunos partidos en el Porto antes de fichar por el Real, era evidente que al Madrid se le abría un agujero en el costado derecho cada vez que Carvajal visitaba la enfermería. Tras quedarse fuera de la lista de España para la Eurocopa, la suerte del lateral madridista empezaría a cambiar con el regreso a Chamartín de Carlo Ancelotti justo después de eliminar de su dieta alimentos como la leche de vaca, la carne roja o el gluten.

Carvajal Ancelotti

En su infinita sabiduría a la hora de gestionar vestuarios, Ancelotti diseñó junto a Antonio Pintus un plan específico que tenía como objetivo recuperar la mejor versión del zaguero. De este modo, alternando suplencias con presencias en el once titular y minimizando los riesgos de posibles sobrecargas retirándolo del campo antes del minuto 80 de los partidos, Carvajal únicamente sufrió dos lesiones musculares en el primer tercio del curso anterior y logró llegar al momento más importante de la temporada convertido en un jerarca silencioso que sostuvo al Real Madrid en los momentos más delicados. Achicando balones desde el centro de la defensa en la prórroga de la vuelta de los cuartos de final contra el Chelsea, salvando bajo palos el tanto con el que Foden estuvo a punto de sentenciar las semifinales en el Etihad Stadium, colocando en la cabeza de Rodrygo el centro lateral más célebre de la historia del club o estrangulando a un demonio como Luis Díaz en la final de París. Puede que Carvajal no salga en las grandes fotos de una Champions League irrepetible, pero lo que es seguro es que esta no habría acabado en las vitrinas del Bernabéu sin «acciones de valor gol» como las que protagonizó el ahora cuarto capitán de la primera plantilla.

Carvajal no tiene ciertas cualidades de Alexander-Arnold, Reece James o João Cancelo, quienes, no obstante, carecen de algo que se tiene o no se tiene: la grandeza y la jerarquía de un Carvajal capaz de decantar eliminatorias de Champions League sin hacer ruido, a base de intangibles incalculables

A pesar de que el factor diferencial en la carrera de Carvajal ha sido siempre su habilidad para llegar a la línea de fondo y doblar el balón para que los Cristiano Ronaldo, Benzema o Modrić encontraran una situación idónea para buscar el gol, el canterano blanco ha demostrado ser un sistema defensivo en sí mismo gracias a su capacidad de concentración a la hora de defender a los mejores extremos del mundo (como a Ribéry, en 2014, o a Griezmann, en 2017) y a un carácter extremadamente competitivo que, en ocasiones, se ha traducido en un exceso de ímpetu que le ha llevado a cometer errores de bulto como los penaltis a Tévez en 2015, a Sterling en 2020 y a Mbappé esta última campaña. Es evidente que el madrileño no tiene ni el golpeo de Alexander-Arnold ni la exuberancia física de Reece James ni la versatilidad de João Cancelo, extraordinarios especialistas que, no obstante, carecen de algo que no se entrena, sino que se tiene o no se tiene: la grandeza y la jerarquía de un Carvajal capaz de decantar eliminatorias de Champions League sin hacer ruido, a base de intangibles incalculables.

Carvajal 5 Champions

Hasta ahora, los mejores minutos del equipo de Carlo Ancelotti en la presente temporada —especialmente la victoria en Celtic Park, donde regaló el tercer gol a Hazard apareciendo a la espalda de la defensa escocesa— han coincidido con una gran versión de Carvajal, quien, presumiblemente, será el lateral derecho titular de España en el Mundial de Catar. Su encaje con Militão y, en menor medida, Rüdiger sigue siendo muy bueno cuando se trata de corregir los desajustes y hacer el balance defensivo y, aunque ha sufrido ante extremos rápidos y habilidosos como el osasunista Abde, a día de hoy poco se le puede achacar en la incapacidad del equipo para dejar la portería a cero, el gran debe de los de Ancelotti en esta primera parte del curso. Y es que aunque nadie puede garantizar que si Carvajal, camino de los 31 años, continúa sano y rindiendo al nivel de la pasada primavera el Real Madrid vaya a seguir dominando la Liga y peleando por la corona en Europa, lo que es innegable es que disfrutar de su mejor versión eleva el techo competitivo de una plantilla ya de por sí acostumbrada a los más exigentes escenarios.

 

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Conste que no sé si estoy influenciado por el relato barcelonista de: “esto es jugar bien y esto no”, también conocido como “el dogma”. De lo que sí estoy seguro es que el minuto y medio del entrenador del Burgos, hablando de qué es jugar bien al fútbol, me resultó impecable.

Y termino escupiendo esto: no puedo soportar al nuevo Vinicius 3.0. Sé que no debería decirlo, pero no puedo soportarlo.

El 1.0 tenía un pase, aunque no valía para el Madrid. Solo una estructura ideal para que rueden los jóvenes le permitió, sin muchos apuros, jugar 60 partidos; hasta que empezó a decidirlos. Del 1.0 destacaría también ese hambre por sobresalir, por brillar, como dice su Twitter, por ser relevante para quien le da de comer, como dice Valverde.

Este es el Madrid de los 19 jugadores porque nadie teme ya a Lunin, ni a Lucas, ni a Rudiger, ni a Nacho, ni a Camavinga, ni a Rodrygo, ni a Ceballos y tampoco a Asensio. Entre las 2 mejores plantillas de Europa, sin duda

El 2.0, entre otros títulos, nos trajo la catorce; el tipo hizo un 22-20 solo al alcance de Messi o Cristiano a su edad, ni siquiera de Neymar. Cosa seria.

Pero el 3.0 es horroroso, hace 3 caños por partido, a veces todos en dirección a Courtois en vez de a la portería rival, y falla otros 3. Tiene las botas del 1.0, o sea del revés, y con la inoperancia del “jogo bonito”. “Jogo bonito” cuando vas 0-0 y ayudas a tu equipo a ganar tiene un pase, con 2-0 en adelante no es propio del Madrid. Volverá a la versión 2.0 o a una mejora de ella, la 2.1, porque tiene la mentalidad de Kobe, aunque el año en curso le tenga algo mareado.

Vinícius frente al Celtic

Y el resto del partido, pues muy sencillo: el Celtic es el equipo más naíf que nos ha tocado este año, no hacían ni faltas, y el partido fue verdaderamente agradecido para algunos jugadores.

Rodrygo amplió estadísticas y nos enseñó ese golpeo de balón, tan seco como el de Cristiano. Valverde se empieza a plantear si es posible que pueda meter 20 goles y no solo mantener el carnet de Ancelotti, sino además darle a Davide el suyo. Asensio jugó al revés de cómo tira los caños Vinicius, hacia el campo rival, y no le dio vértigo. A Marco no le da para ganar partidos al Liverpool o al PSG, pero sí para ganar otros partidos de Champions, téngalo Florentino en buena consideración. Y en defensa recuperamos a Courtois y a Alaba, a los que secretamente nunca temimos perder.

Este es el Madrid de los 19 jugadores porque nadie teme ya a Lunin, ni a Lucas, ni a Rudiger, ni a Nacho, ni a Camavinga, ni a Rodrygo, ni a Ceballos y tampoco a Asensio. Entre las 2 mejores plantillas de Europa, sin duda.

 

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Courtois. Notable alto. Hizo pequeña la portería parando un penalti. Tapó otros tiros con mérito. No alcanza el sobresaliente porque no pudo parar la falta de Jota.

Carvajal. Bien. Sin problemas atrás y asistente de gol.

Mendy. Aprobado. Tal vez se precipitara yendo al suelo en el penalti que le pitaron. Una marcha menos le vendría bien a veces.

Alaba. Aprobado. Sin mayores problemas, aunque con algunos episodios de descoordinación.

Militão. Aprobado. Léase lo dicho sobre Alaba.

Kroos. Notable. El partido en su cabeza y su cabeza en nuestro pecho.

Modric. Notable. Bailar de lejos también es bailar, diga lo que diga Sergio Dalma.

Valverde. Notable. Un caballo al galope por la pradera más verde que habéis visto, queridos nietos.

Asensio. Sobresaliente. Sube nota por compromiso, por empuje, por marcar y seguir encarando, por querer y por volvernos a hacer esperar lo mejor de él. Ha sido el hombre del partido.

Vinicius. Bien. Insistente como siempre, voluntarioso, con algunos desaciertos, pero con el gol como recompensa.

Rodrygo. Bien. Se mueve como pocos en todo el frente de ataque. Marcó de penalti.

Lucas Vázquez. Aprobado. Cumplió con el partido decidido.

Jesús Vallejo. Léase lo dicho sobre Lucas Vázquez.

Dani Ceballos. Léase lo dicho sobre Jesús Vallejo.

Nacho. Léase lo dicho sobre Dani Ceballos.

Benzema. Leáse lo dicho sobre Nacho.

Ancelotti. Notable. El formidable partido de Asensio le da la razón por haberle sacado de inicio. Supo hacer todos los cambios posibles con el partido ya decidido. No jugar a nada le (nos) sienta tan bien.

 

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