Las mejores firmas madridistas del planeta

Ay, Kylian… Eso el Madrid lo gana

 

Pues se acabó el mundial, por primera vez con dos campeones: Argentina y Catar. Uno en el campo. El otro, en todo lo demás. Cuando Messi se puso la picardía negra en el podio fue el golazo del torneo. La valentía de los iraníes, los líos con el brazalete del capitán, los lamentos de noviembre, todo aquello nos suena tan lejano...

Lo del brazalete está en la historia: fue amenazar la FIFA con tarjeta amarilla al capitán del equipo que luciera el arco iris o señal semejante y acabarse la polémica. La amenaza con una amonestación deportiva anuló cualquier intento de amonestación humana. Cojonudo, vamos. El organizador compró el juguete y lo disfrutó hasta que se acabaron las pilas. Catar campeonó, sí señor.

Emir Catar

La final ha excitado al personal tanto que ha sido calificada como la mejor de mundial jamás vista y más: también como el mejor partido de la historia del fútbol. Dios mío, dos favores: apiádate de ellos y dame paciencia. Podría asesinarlos con mis propias manos.

El organizador compró el juguete y lo disfrutó hasta que se acabaron las pilas. Catar campeonó, sí señor

Me enternece la capacidad de cierto pueblo para emocionarse sin freno y para ver grandeza mayestática en casi todo, incluido el lateral zurdo australiano. Todo son buenos, buenísimos o lo siguiente. Y los partidos, partidazos. Así, el que uno de los dos contendientes no da tres pases seguidos ni tira a puerta hasta el minuto 80, es el mejor de la historia. La verdad es que les envidio. Les regalas una furgoneta y a los tíos les parece un Ferrari.

Mbappé y Camavinga

Como estarán al cabo de la calle de lo sucedido, les dejo cosillas sobre Mbappé. Una, que el llamado a ser el heredero no puede aparecer hasta diez minutos antes del final para tirar un penalti. Que encima no le hacen a él. Después, cuando metió el segundo y rescató a su equipo de la derrota que parecía segura en 93 segundos, andaba Camavinga por allí y pensé: Kylian está viviendo como un jugador del Madrid. Se pegue a Eduardito que cuando ‘aquello’ siempre salía al rescate. Y ganaban. Me lo recordó, sí. Este tío, Mbappé, que fue el primero en sufrir en sus carnes ‘aquello’, está viviendo esa experiencia a favor. Remontar lo imposible, va en camino.

Francia es un buen equipo, pero la ‘grandeur’ la tiene el Madrid. Es así

Pero no. Francia se rindió en la orilla que son los penaltis. Como Argentina hizo infinitamente más, el resultado hay que considerarlo justo. Añadiendo que eso, Kylian, el Madrid lo gana. El muerto Real acaba liquidándote. Francia es un buen equipo, pero la ‘grandeur’ la tiene el Madrid. Es así.

Y otra cosa para terminar: repetir triunfo en una gran final, eso también sólo lo hace el Madrid. Que volverá el 30 en Pucela. Está tardando.

 

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Día 26

 

Llega el viernes con ese placer que solo aporta lo bueno e importante de la vida, como por ejemplo una botella de vino o una transferencia recibida.

He vuelto a “perder” el coche, no sé dónde está aparcado. He probado varios métodos para recordar el lugar en el cual estaciono, pero se me olvida también aplicarlos. Me desespera esta incapacidad, imagino cómo se ha de sentirse Messi.

Apenas ha anunciado el Madrid el acuerdo con Endrick y a los antis se les ha atorado algo en la garganta. Los que ficharon a Neymar de la manera que todos sabemos y pagando más de lo que imaginamos dicen no sé qué de que el Madrid ha roto el mercado. Otros seguidores de los mismos lares están a vueltas con el asunto de los menores, sin embargo no leo que en ningún momento hablen de Albert Benaiges.

El Madrid como medida del odio que asola a los mediocres.

 

Día 27

 

Hoy celebramos la comida de Navidad de La Galerna. Nos reunimos en La Bola, aquello que Alfredo Di Stéfano echó al pasto y sobre lo que edificó la Leyenda Blanca. El menú es ligero: cocido y buñuelos acompañados con nata. Y de beber, albóndigas. Terminaremos haciendo honor al nombre del establecimiento.

Nos colocan frente a una fotografía del Cholo. Aunque dé grima, siempre levanta el ánimo observar a gente más fea que tú. Frente a Simeone y en lugar más noble y elevado nos contempla el Real Madrid 92-93 ,como el minuto, aquel al que Mendoza y Floro vistieron de marinerito y terminó naufragando en las islas desafortunadas.

Simeone La Bola Real Madrid 92-93 La Bola

La comida transcurre sin apenas posesión de las viandas, que son ejecutadas al primer toque sin compasión pero con vino. La tarde se prolonga, pero los más serios y responsables nos retiramos a nuestros aposentos a una hora prudente. En cambio, un grupúsculo de indecentes galernautas alargan la diversión hasta la noche, si bien es cierto que nos regalan una bella imagen del Bernabéu.

Bernabéu de noche

Quiero aclarar que las fotografías de este día han sido tomadas y compartidas sin el permiso correspondiente.

 

Día 28

 

Hoy es un buen día porque acaba el mundial del oprobio. El último trago es aguantar a Messi o a Mbappé levantando el trofeo. Los primeros ochenta minutos del partido son un sopor, tan entretenidos como el funeral de una acelga. Deschamps es un cafre también como entrenador.

De repente aparece Mbappé y dice que qué pasa, que a él le habían prometido también el mundial cuando dio plantón al Madrid. Empate y prórroga. Se llega a los penaltis porque el árbitro no ve una mano de Argentina en el área, frena un contragolpe claro de Francia al no aplicar la ley de la ventaja y un galo torpe se marca un Salinas en el último suspiro.

Argentina gana porque Francia, además de entrenador, carece de portero. El penalti decisivo lo marca Montiel en honor a Saritísima y corre a celebrarlo contra un molino de viento de Campo de Criptana.

La gente se define por sus actos, en especial cuando gana. El Dibu Martínez acaba de ganar un mundial y los primero que se ocurre es hacer un gesto obsceno con el Guante de Oro. El jeque lo mira con indisimulado deseo.

Dibu Martínez guante de oro

El exjugador Agüero, que al parecer piensa que él ha ganado algo, se graba insultado a Camavinga y lo sube a las redes sociales. Por último, y siguiendo la estela de su guardameta, Messi acepta ponerse un picardías negro para recoger la copa del mundo.

Dicen que la bata transparente se llama Besht y la portan los ministros y personas importantes de Catar. Sin embargo, parece que Messi se disfruta con su copa vestido de negro sobre los 6500 esclavos que literalmente murieron bajo sus pies sin que le importara mucho. No solo no levanta la voz ante la ignominia, sino que baila el agua a los responsables de ella. Quizá tenga algo que agradecerles.

También tiene algo cañí la imagen. Messi parece una folclórica porque Messi es un poco Pantoja. En dos sentidos: uno físico, su parecido y su aspecto de persona inteligente nada tienen que envidiar al de Kiko Rivera Pantoja; y en el sentido de la personalidad, similar a esa forma de ser callada y rencorosa que transmite la tonadillera.

Se acaba el mundial de corrupción y muerte de Catar. Salgo a caminar por la noche para correr un tupido velo y quemar los garbanzos del día anterior. El coche aparece junto a casa, además de despistado, cegato.

Según paseo entre árboles siento que se me enamora el alma, se me enamora, porque en breve parte de nuevo un velero de luces cargado de sueños, el Real Madrid.

 

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Día 1

Días 2 y 3

Días 4 y 5

Días 6 y 7

Días 8, 9, 10 y 11

Días 12, 13 y 14

Días 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 21)

Días, 22, 23, 24 y 25)

Buenos días, amigos. Se acabó el mundial de la ignominia. Hoy hay mucha gente pensando que los 6500 esclavos muertos en la construcción de los estadios valieron la pena porque se vivió una gran final, o porque ganó su equipo apetecido.

La verdad es que no. La verdad es que el magnífico espectáculo futbolístico que se vivió entre Argentina y Francia no vale ni una sola de esas vidas, ante cuya extinción la comunidad internacional ha preferido mirar para otro lado por un puñado de dólares teñidos de sangre y de petróleo.

Vergüenza. Vergüenza insondable.

Hablamos de dólares en sentido crudo, porque se acabó también el mundial de los sacos de billetes confiscados por la policía en Bruselas, el mundial (en La Galerna nos hemos enorgullecido hasta el último minuto de escribirlo en minúscula) que se han comprado quienes dirigen dictatorialmente un régimen incalificable. ¿Se han comprado también el ganador? No hay forma de probarlo, y además Argentina hizo acopio de abundantes méritos deportivos durante su desarrollo, pero escaman las manifestaciones de favoritismo argentino por parte del Emir y de Infantino puestas en contexto con decisiones arbitrales discutibilísimas en la final y antes de la misma.

Pero se ha acabado. Esa es la gran noticia. Queda atrás como una excrecencia de la historia de occidente, que en el pretexto ingenuo de convertirse en agente de cambio de un régimen déspota (pero ¿qué cambio, cuando 6500 hombres han muerto de calor y sed en las mismas gradas?) se han hecho los tontos ante la ignominia. Que les cundan los sacos de cash antes de que la pasma irrumpa en su casa y les dé su merecido.

Portada Mundo Deportivo

No sabemos si será verdad lo que Mundo Deportivo proclama como dogma de fe en su portada de hoy. Aunque haya ganado un mundial, sigue habiendo argumentos para negar que Messi sea el mejor de la historia. Por ejemplo, que hay muchos “mejores de la historia”, y que el juicio subjetivo siempre interferirá para designar uno en concreto, ejercicio por tanto vacuo. Por ejemplo, también, que al mejor de la historia no pueden haberlo humillado repetidamente en la mejor competición de clubes (Juve, Roma, Liverpool, PSG, Bayern…) sin que eso haga muy seria mella en su prestigio, por mucho que luego haya ganado el mundial.

Si por el contrario aceptamos la premisa messiánica, según la cual es el mejor que han visto los siglos y punto, ello no hace sino engrandecer más aún la estrella del Real Madrid, club que habrá sido capaz entonces de vivir la segunda mejor etapa de su historia (5 Champions en 9 años) conviviendo y compitiendo, desde el otro lado, con un titán de estas características. El tamaño de tu adversario define en gran medida el tuyo, y el batirle es tanto más meritorio cuanto más inmensa sea su magnitud.

Portada Sport

Sport alcanza el éxtasis místico, y nos revela la existencia de Dios y sus pruebas. Percibimos no obstante, todavía, algunas diferencias entre Santo Tomás de Aquino y Lluís Mascaró, pero será cosa nuestra.

El caso es que a Sport convendría recordarle que lo de ayer no va a implicar incorporación alguna a la sala de trofeos del FC Barcelona. También habrá que recordarle que Messi (o D10s, como de forma harto hortera le denominan) ya no juega allí. Se marchó tras arruinarles, por mucho que un enternecedor síndrome de Estocolmo les impida recordarlo.

Portada Marca

Marca hace un juego de palabras un tanto raruno que le sale regulero, pero se entiende perfectamente el mensaje, o sea, que se alegran mucho. El partido fue tremendo, eso es un hecho, aunque habrá que consignar (no lo vemos por aquí) lo dudosísimo del penalti que abre el marcador, la permisividad arbitral con el cancherismo argentino y otras cuantas cosas más, como las facilidades otorgadas por un Deschamps profundamente incompetente, que fue incapaz en prácticamente todo el mundial de dar la titularidad a un Camavinga que demostró merecerla en los minutos que tuvo. En cuanto a Tchouaméni, por seguir con los dos madridistas derrotados, y a pesar de haber fallado el penalti de su tanda, ha sido el mundial de su consagración absoluta como el mejor medio centro en potencia de todo el planeta.

Portada As

As sigue en la misma línea cavernaria y centralecherística de Marca, por supuesto, y celebra el mundial argentino como si lo hubiera ganado, yo qué sé, España. Por nuestra parte, felicitamos a todos los argentinos que se alegren con esta victoria sin querer extraprolarla a donde no tiene extrapolación (es decir, al fútbol de clubes) y muy especialmente a los miles de madridistas argentinos, muchos de los cuales son seguidores nuestros.

Felicitamos también a quienes fueran capaces de disfrutar del enorme partido de ayer pasando por alto cuán repleto de culpa —por acción y omisión— está el escenario en el que se celebró.

Adiós, Catar. Hasta nunca.

Pasad un buen día.

Va a ser cierto que veinte años no es nada… Y es que veinte años se cumplen hoy desde aquel 18 de diciembre de 2002, fecha en la que el Real Madrid casi dio por cerrado el año de su centenario con el último gran evento de ese año tan especial.

Aquel día se jugó en el estadio Santiago Bernabéu el que, según la FIFA, era el único encuentro oficial que se disputaba en todo el mundo, ya que se paralizó el fútbol a excepción de este partido (para formalizar el hecho, se declaró Día Mundial del Fútbol). Los equipos protagonistas fueron, nada menos, que el Real Madrid y una selección de los mejores jugadores del planeta.

Fue este uno de los innumerables eventos que Florentino Pérez había puesto en marcha durante todo el año para conmemorar los cien años de existencia de la institución deportiva más exitosa de la historia. Habían sido casi 365 días en los que no había faltado de nada: desde la transformación completa del Parque de Atracciones de Madrid en el Parque Temático del Centenario a la puesta en marcha de un tren que recorrió toda España contando la historia del Real Madrid pasando por el desfile de la pasarela Cibeles en el Santiago Bernabéu, un campeonato mundial de mus o la finalización de la última etapa de la Vuelta Ciclista en el interior del estadio.

EL 18 DE DICEMBRE DE 2002 SE DISPUTÓ EN EL BERNABÉU EL ÚNICO ENCUENTRO OFICIAL EN EL PLANETA. SE DECLARÓ DÍA MUNDIAL DEL FÚTBOL

Se recordará por el Centenariazo, la Novena (y el inmortal gol de Zidane), el fichaje de Ronaldo, la primera Supercopa de Europa y la tercera Intercontinental. Y aquel miércoles lluvioso se cerraba el 2002 futbolístico con la exclusividad de ser los únicos en el mundo jugando al deporte rey. Tras ello solo quedaban el Torneo de Navidad de baloncesto y la fiesta que el club había preparado para el 31 de diciembre frente al Santiago Bernabéu.

Antes del fútbol, se rindió homenaje a Ronaldo, que ofreció su Balón de Oro al público según lo recibió de manos del director de la revista France Football. Se tomó una foto histórica con todos los madridistas que habían ganado dicho trofeo: Raymond Kopa, Luis Figo, Alfredo Di Stéfano, Ronaldo Nazario y Zinedine Zidane. Se ofrecieron también todos los títulos ganados en uno de los mejores años de toda la historia del club.

Amistoso centenario Ronaldo

Vicente del Bosque eligió al once formado por Casillas; Miñambres, Helguera, Pavón, Raúl Bravo; Flavio, Guti; Figo, Zidane, Raúl y Ronaldo. A lo largo del partido también jugaron Morientes, César, McManaman, Solari, Celades, Rubén, Portillo, Tote, Borja, Cambiasso, Carlos Sánchez y Olalla. Por su parte, en la selección mundial Scolari dispuso a Cavallero; Cafú, Márquez, Maldini, Lizarazu; Nakata, Baraja, Ballack, Rivaldo; Baggio y Klose para, posteriormente, ir contando con Kaká, Wilmots, Makaay, Bizzarri, Joaquín, Naybet, Cissé, Yakin, D´Alessandro, Mijatovic, Eto´o y Fernando Torres. Mejuto González fue el árbitro designado para dirigir la contienda.

Como no podía ser de otra manera, fue más un partido amistoso que una disputa seria y, dados los mimbres allí reunidos, el cesto resultante no pudo sino ser espectacular de principio a fin; se sucedieron innumerables grandiosas jugadas tanto individuales como colectivas y el fútbol que allí se pudo ver será siempre recordado. Ambos bandos estuvieron a la altura de la ocasión, pero fue la selección FIFA quien comenzó mostrándose incontestablemente superior (o, cuanto menos, más determinante) y así sucedió que en el minuto 42 ya vencía por 0 goles a 2, gracias a un cabezazo de Klose a un centro medido de Baggio y a un tiro cruzado de Kaká tras una maravillosa jugada individual.

Amistoso centenarioMorientes

Amistoso centenario Solari

En el descanso Plácido Domingo cantó al mundo el “Hala Madrid”, el popularmente conocido como “Himno del Centenario”. Se trataba de una pieza de música clásica en la que el tenor estuvo acompañado por la orquesta de Móstoles, magistralmente dirigida por el también muy madridista José María Cano, el compositor de la obra. Los jugadores de ambos equipos se alinearon con los músicos y aquel fue, sin duda, el momento más emotivo de toda la noche ya que el estadio al completo acabó cantando al son del extraordinario tenor madrileño.

EL AMISTOSO DEL CENTENARIO FUE EL CIERRE DE UN CICLO, LA SEGUNDA MEJOR ETAPA DEL CLUB ENTONCES, HABÍAMOS VUELTO AL LUGAR QUE NOS CORRESPONDÍA TRAS GANAR TRES CHAMPIONS

En la reanudación, “los fifos” continuaron el ritmo de la primera mitad a pesar de los numerosos cambios y Cissé, en el minuto 48, anotó tras un pase de Kaká, quien fue la estrella de la noche. La derrota local no hubiera empañado la fiesta, pero, y así lo entendieron en el césped, había que evitarlo. Los blancos se pusieron manos a la obra, incrementaron el ritmo, aumentaron la presión. Así ocurrió que Solari marcó de penalti e, inmediatamente después, se vivió otro de los momentos de la noche: saltó al césped Predrag, nuestro Pedja. Su gol en Ámsterdam era en un porcentaje muy alto el culpable de todo lo que se había vivido en los años anteriores. Tote, tras un rechace de Bizzarri y Cambiasso, de impresionante zurdazo con efecto, lograron el empate.

Amistoso centenario McManaman

Se puso así el colofón a una noche perfecta en lo que, obviamente ignorábamos, era el cierre de un ciclo. Aquel gol culminaba un año excelso en lo deportivo y lo institucional pero también lo hacía con la segunda mejor etapa de la historia del club: habíamos vuelto al lugar donde nos correspondía, habíamos ganado tres Champions y nuevamente éramos el equipo en el que todos los futbolistas soñaban con jugar algún día; curiosamente, algunos de ellos estaban ese día allí. Un ciclo que, visto hoy, hemos de convenir que fue ciertamente corto pero crucial en el devenir del Real Madrid. No en vano comenzó con aquellos Laudrup y Redondo que empezaban a parecer cosa del pasado para pasar a los Figo, Zidane y Ronaldo y toda la universalidad que destilaban y representaban. Fue el paso del viejo fútbol, el del siglo XX, al nuevo que estaba comenzando a llegar y en el que el Real Madrid fue pionero. En apenas cinco años se había pasado del fútbol de siempre, el de “las mocitas madrileñas” al deporte que iba a colonizar el siglo XXI (hoy ya podemos confirmarlo), el de “juegas en verso, que sepa el universo”.

Tras el pitido final, tuvo lugar un emotivo espectáculo de luz y sonido que comenzó con Emilio Aragón animando al público, que acabó coreando el nombre del equipo. Posteriormente, en las pantallas se proyectaron imágenes de la final de Glasgow jugada ese mismo mes de mayo para por último, mostrar imágenes de toda la historia del Real Madrid desde sus primeros años de fundación. Tras el repaso a ese siglo de madridismo finalizó uno de los días más especiales del Real Madrid Club de Fútbol. Un día en el que no se homenajeó a ningún jugador, como tantas veces había ocurrido; se homenajeó al mismísimo Real Madrid.

 

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Entregas anteriores:

 

  1. 75 años del Bernabéu (1): La inauguración

Miguel Ángel

Buenos días. Ayer se anunció que Miguel Ángel, mítico portero del Real Madrid en los años 70 y 80, el hombre que junto a Gento y Sanchís hijo ostenta con 18 temporadas el récord de longevidad como jugador del club, padece ELA.

La Galerna, que tuvo el inmenso placer de entrevistarlo para gozo de nuestros lectores (primera parte; segunda parte) quiere enviarle el más cálido de los abrazos, y se ofrece para brindar todo su apoyo a la familia y al propio Miguel Ángel en la difícil singladura que ahora comienza.

Las portadas de la jornada no encuentran un hueco para mandarle un mensaje de apoyo, dado que se juega la final del pútrido mundial de Catar.

Pasad un buen día.

Buenos días, queridos amigos.

Las portadas del día resultan tan motivadoras como una película alemana de las que se emiten en la sobremesa, así que, con su permiso (o sin él), vamos a hablar un poco de lo que nos dé la gana y de aquello hacia lo que nos lleve el teclado, tratando de mencionar lo menos posible este mundial infame cuyo término se acerca ¡por fin!

Al pensar en algo que pueda animarnos a escribir y que aúne a Francia y a Argentina nos ha venido a la mente la insigne figura de Carlos Gardel, el Rey del Tango, el Mudo, el Zorzal Criollo. No están claros los orígenes de Carlos Gardel. Nació a mediados de diciembre de un año que unas fuentes citan en 1887 y otras en 1890. Hay una primera hipótesis que señala su origen en Uruguay, pero pocas cosas molestan más a un uruguayo que el hecho de que lo confundan con un argentino. Podrían contestarte “la concha de tu madre” sin pestañear, expresión que popularizara en nuestro país ese delantero uruguayo llamado Luis Suárez que piaba lindezas de ese porte al oído sordo de los colegiados españoles, incapaces de mostrarle una sola tarjeta roja en ocho años de mal comportamiento en los campos de La Liga.

Y luego hay una segunda fuente que sitúa el nacimiento de Carlos Gardel en Francia, concretamente en Toulouse, una ciudad que si conectaba con Lautrec era capaz de componer cuadros de bailarinas de gran belleza. Un argentino que se precie, como un buen vasco, nace donde quiere, así que el origen exacto no es relevante. Lo que resulta indiscutible es que el francés Gardel vivió desde crío en Buenos Aires y consiguió la nacionalidad argentina en 1923. Con los años, su particular voz y su facha (entiéndase en el sentido de planta o figura, que hoy en día hay que tener cuidado con todo), logró ser reconocido de manera universal como la gran estrella del tango y la pantalla.

Carlos Gardel era aficionado al fútbol y a la albiceleste, y tiene una historia curiosa con su tango Dandy. Cantó el mismo delante de los jugadores de la selección argentina antes de su duelo frente a la uruguaya en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Los argentinos perdieron aquel partido. Dos años después, en el Mundial de Uruguay de 1930, volvió a cantarla ante los jugadores de la selección en el partido que los enfrentaba a los locales. Y volvieron a perder, luego el tango quedó proscrito por aquello tan propio de la superstición y el fútbol. Aquí les dejamos el tango Dandy, por si algún argentino no cree en estos gafes y quiere cantárselo antes de mañana.

Carlos Gardel podía haber seguido los sabios consejos de José Sazatornil, el mítico Saza, al escritor argentino de Amanece, que no es poco y haber hecho como “otros suramericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no hacen mal a nadie y llaman la atención lo justo, sin armar escándalo”.

Una frase que nos viene perfecta, pues mezcla el surrealismo con la palabra que inmortalizara nuestro Raphael. Escándalo. Como casi todo lo que se ha movido en este mundial.

Portada Marca

Un camello no es solo un mamífero que te joroba doblemente, “se dice giba”, bueno, pues que te giba por dos veces, sino un proveedor de sustancias psicotrópicas prohibidas, y el titular del Marca nos resulta ambiguo respecto al tipo de camello al que se refiere. Lo cierto es que nos importa más bien poco, pues lo único que nos motiva a estas alturas es ver a nuestro Luka Modric llevarse una alegría como la que sería para su pequeño país regresar con un meritorio tercer puesto y el reconocimiento mundial que aquí se le negó durante años.

Portada Sport

Ahora nos toca hablar de S.B. Sí, señores, S.B. siempre fue un buen actor secundario, un tipo que, bien acompañado, con un reparto de estrellas adecuado, era capaz de aportar y mejorar el conjunto sin estorbar. Pero no le llegaba para liderar si el plantel que lo rodeaba no estaba compuesto por rutilantes figuras. A S.B. siempre le perdió la tendencia a la sobreactuación, a exagerar, a fingir reacciones que obviamente no eran lo que habíamos visto en pantalla. Y a largar más de la cuenta. Hablamos de Steve Buscemi, pero todo lo dicho es igualmente aplicable a Sergio Busquets, quien hoy ocupa el faldón superior del Marca y las portadas del As y el Sport:

S.B. también podrían ser las iniciales del Súper Blanqueamiento con el que siempre trataron los medios las actuaciones poco deportivas del fenomenal centrocampista del Barça. Busi deja la selección y suponemos que en próximas convocatorias tendrá mono de la misma, perdón, quisimos decir “morro”.

Por cierto, hay un tango de Gardel dedicado al fútbol que lleva por título Patadura, pero no nos ha venido a la mente por el hecho de que Busi lesionara en la misma temporada a Lucas Vázquez, Zielinski y Mertens, sino por otras frases como “Con juego y picardía / Se altera el marcador / Dejate de aspavientos / vos no tenés más chance”.

La vida de Carlos Gardel acabó de forma trágica en un accidente aéreo en Medellín en 1935. Alguna de las portadas recoge de soslayo otra trágica muerte prematura: la del gran defensa zurdo Sinisa Mihajlovic a los 53 años de edad. Leyenda en Serbia y en Italia, y quizás el único que pueda competir en “Patadura” a la hora de lanzar faltas con Roberto Carlos.

Les dejamos con la portada del Mundo Deportivo y uno de sus habituales juegos de palabras.

Que pasen ustedes un buen día, ya queda menos para que vuelva el Real Madrid.

Portada Mundo Deportivo

 

El Paris Saint-Germain derrotó (2-1) al Real Madrid femenino en la penúltima jornada de la fase de grupos de la Women’s Champions League, certificando la eliminación del equipo blanco. En un partido jugado con carácter por las madridistas, su desacierto en ambas áreas terminó por premiar sin merecimiento al equipo francés.

En el Parque de los Príncipes de París, tras noventa minutos de partido en los que el PSG y su plantilla aspirante a todo tenía en su mano avanzar de ronda en Europa, Sakina Karchaoui y Grace Geyoro –dos de las mejores futbolistas del mundo– se vieron obligadas a centrar su actuación en arañar segundos al cronómetro. Para frustración del madridismo, el castigo a sus rivales podría haber sido mucho mayor: el Real Madrid tuvo en su mano dar un primer revés en el contexto del fútbol femenino al proyecto deportivo-propagandístico del estado catarí.

Sin embargo, la bisoñez de este Real termina por licuar en una imposibilidad evidente para escalar hasta la cumbre en la que aguarda la élite europea. A lo largo de partidos como el disputado en suelo francés, el aficionado puede ir anotando con facilidad momentos clave, de esos que actúan como compuertas para ir conduciendo la corriente por la que va fluyendo el duelo, en los que la salida del agua es la contraria a la que conviene al Madrid. Un duelo aéreo perdido por aquí, una posesión regalada en un momento crítico allí, o un disparo sin tensión más allá, y tu oportunidad ya es pasado.

La suerte del cuadro de Alberto Toril quedó echada segundos antes del descanso. Sucedió en el área de una Sarah Bouhaddi incapaz de atajar disparos de dificultad media, donde Sandie Toletti acababa de regalar una asistencia de oro a Caroline Weir. La escocesa, centrada frente al arco rival, tuvo todo el tiempo del mundo para decidir en qué dirección chutar a gol. En 99 intentos habría dado igual, pues el cuero habría entrado siempre. Inexplicablemente, su chut fue a parar al cuerpo de la portera francesa y con él desperdició la oportunidad de zarandear al PSG cuando más duele: al borde de la pausa.

Por entonces las 22 protagonistas ya habían memorizado el guion de la noche. El Real Madrid, que saltaba al campo con el pivote de corte defensivo formado por Toletti y Freja Olofsson, encontró una avenida ancha como los Campos Elíseos por el carril central del verde. Lo que días atrás eran balones aéreos sin destino tornaron en pases filtrados que permitieron superar con facilidad una y otra vez las primeras líneas del PSG. Envalentonadas, las blancas se creyeron la película y robaron un saco de balones adelantados muy prometedores, pero sus mejores esfuerzos restallaron –hasta en tres ocasiones– con la madera de la portería local.

La incapacidad para defender el balón parado, un defecto de fabricación que la dirección deportiva en Valdebebas aún no ha tenido tiempo de remendar, impide aspirar a más

En torno al latifundio asignado a Misa Rodríguez, un océano a espaldas de las centrales, el travesaño también tuvo protagonismo, pero no fue el obstáculo insalvable que supuso para las blancas en el lado contrario. Cumplido el cuarto de hora, cuando la colegiada –no digna de ser nombrada– había comenzado a regalar acciones a balón parado al equipo parisino, llegó el primer baño de realidad para el Madrid. Ramona Bachmann sirvió un córner al primer palo, las marcas defensivas fallaron y Elisa de Almeida consiguió conectar un balón bombeado que entró llovido en la portería.

La incapacidad para defender el balón parado, un defecto de fabricación que la dirección deportiva en Valdebebas aún no ha tenido tiempo de remendar, impide aspirar a más. Y es que el 1-0 permitió a las locales contentarse con la ley del mínimo esfuerzo: estirar y atraer al Madrid con el único fin de buscar a Kadidiatou Diani y a Sandy Baltimore al espacio. Por momentos, el PSG emuló al adolescente que aprende a tocar su primera canción con la guitarra y se recrea repitiendo una y otra vez la combinación de acordes que funciona. Una actuación tan eficaz como aburrida.

Lo pudieron pagar, pero Weir no aprovechó la suya y tanto Esther González, como Naomie Feller y Athenea del Castillo, salieron al campo con la pistola encasquillada, siempre fallando en el instante decisivo a pesar de firmar buenos movimientos fuera del área. Cuando cumplida la hora de juego Olga Carmona cayó en la trampa que la lateral Ashley Lawrence le plantó en una internada en el área, no hubo a quien apelar. La árbitra finlandesa se lavó las manos ante la entrada precipitada de la sevillana, poniendo en bandeja el 2-0 de Diani desde el punto de penalti.

Si bien por entonces la resignación blanca ante el fin de su periplo europeo por este año podría haber acabado en goleada, el fuego interno que empieza a brotar con timidez en las entrañas de este Real Madrid regaló unos últimos minutos de optimismo. En esfuerzo sincronizado, Teresa Abelleira, Maite Oroz y Feller crearon la mejor jugada del partido, culminada en gol por Claudia Zornoza para recortar distancias, e, inmediatamente después, a Athenea se le escapó el empate por centímetros.

Fue como la ráfaga de viento que desemboca en un portazo incontrolado; quizás una advertencia ante lo que puede estar por venir. Frente a la indolencia del PSG, cada vez resulta más evidente que un Real Madrid femenino confiado y mejorado no tardará en asaltar el trono que ahora se le niega. ¿Ocurrirá la temporada que viene?

Día 22

 

Al final no vino a buscarme la parca. Padecía el comúnmente conocido como constipado de autónomo, que es aquel que afecta al trabajador en esa situación y se caracteriza porque comienza a mostrar los síntomas cuando la persona física ha terminado su tarea, bien sea fin de la jornada laboral, bien sea viernes tarde, por ejemplo; azotan al sujeto durante el periodo de sueño y descanso (fiebre, dolor de garganta, etc.) y desaparecen, o merman mucho, cuando ha de reincorporarse a su labor.

Jesús Bengoechea, en lugar de azotarme con un látigo, como es costumbre en las galeras de La Galerna, se interesó por mí e insistió en que descansase, sobre todo si fallecía, ya que en ese caso iba a tener complicado trabajar, más aún si me incineraban, hecho ceniza no hay quien aporree un teclado. No le hago caso, si bien es cierto que tampoco fallezco del todo.

Tomás Guasch me llama para felicitarme las fiestas, porque luego todo son prisas y se nos olvida. Es más grande aún fuera del periodismo que dentro.

 

Día 23

 

Despierto con la sorpresa de que Mundo Deportivo pone a Modric a la altura de Messi en su portada. Milagro. “No hay fanatismo que resista a Luka Modric” titulamos nuestro Portanálisis.

Messi Modric

Pese a que me había propuesto no ver este infecto mundial, hoy tampoco lo cumplo y me planto frente a la tele para ver si Lukita alcanza la final. No sé qué tienen los televisores de ahora que cada vez los veo más borrosos, deben de estar fabricados con el mismo material que el resto del mundo, con el que me sucede igual.

No comienza mal el partido, pero un córner no pitado a Croacia se convierte en un penalti sui géneris a favor de Argentina. Han señalado más penas máximas al equipo de Messi en unos días que al último Madrid de Zidane en toda aquella liga sospechosamente preparada en la que le birlaron el título para dárselo en ofrenda al Atleti.

A partir de ahí Croacia se desmorona. En la celebración, los argentinos vuelven a hacer gala de su educación y mientras saltan en manada empujan a un trabajador de seguridad del estadio. Se ve que les estorbaba.

Después de esto —y aunque no fuese después de todo esto— siguen leyéndose en Twitter comentarios que vienen a poner el grito en el cielo porque un español prefiera que pierda Argentina. Y lo dicen en serio. El caso sería el mismo si cambiáramos Argentina por otra selección y español por otra nacionalidad. La gente lleva muy mal que el resto de personas tengan gustos y opiniones diferentes a las suyas, no lo entienden. Uno afirma que no le agrada cierto grupo musical famoso y ha de soportar hordas de fans recriminándole tal postura. Es como si te regañaran por tener los ojos marrones. Dejen al personal en paz.

 

Día 24

 

El Bernabéu cumple 75 años. Le regalo una rebequita muy mona que le he comprado en Confecciones Jiménez. En La Galerna vamos a celebrarlo publicando una serie de artículos que conmemorarán grandes momentos vividos en el estadio del Madrid. El primero de ellos versa sobre el partido inaugural contra Os Belenenses y lo escribe nuestro mosquetero Athos Dumas. Athos, o bien ha estado presente en todos los momentos históricos madridistas de los últimos 75 años, o ha estado presente algún miembro de su familia, o está relacionado con ello de algún modo. Es un lujo.

Real Madrid Os Belenenses

Por desgracia hay un tema espantoso, el futbolista iraní Amir Nasr-Azadani, de 26 años, será ejecutado por haberse significado a favor de la defensa de los derechos de las mujeres y las libertades básicas en su país. Mientras tanto, desde el mundial ni mu. Tampoco esperaba más, la verdad. Detener el mundial hasta que se revierta la sentencia podría ser una medida de utilidad para salvar una vida, pero ninguno de los actores implicados en el campeonato se enriquecería con ella.

En La Galerna no podemos influir, pero mostramos nuestro rechazo con este artículo.

Por la tarde es el turno de que Francia elimine a Marruecos. Le cuesta, los africanos realizan otro gran partido. Espléndida la capacidad de este equipo para explotar sus recursos y competir.

El arbitraje sigue siendo pésimo, a Mbappé solo faltó por pegarle un zurriagazo Tarzán Migueli sin que el colegiado señalase ni falta. El francés tiene sus cosas y a muchos madridistas no nos cae especialmente bien, pero de ahí a inflarlo a patadas hay un trecho.

Una de las pocas cosas buenas de este mundial es refrendar que Tchouaméni es un futbolista excepcional.

Tchouaméni Francia Marruecos

En Madrid seguimos navegando, intento encontrar el sol y me pregunto ¿quién parará la lluvia? La Creedence ha tomado el mando. No puedo salir a caminar, así que, en un acto poco habitual en mí, reflexiono:

Gestionar el Real Madrid no es fácil, del mismo modo que no lo es dirigir una empresa como Coca Cola o presidir un país. Todos los días hay que tomar decisiones que no son sencillas ni unívocas, más aún cuando toca vadear crisis, pandemias, un ecosistema hostil, etc. Es imposible fichar o mantener en el equipo a todos los futbolistas que desea cada —sí, cada— aficionado. El objetivo ha de ser la estabilidad del club sin perder de vista la victoria, fin último del Real Madrid, porque sin estabilidad la institución caería, lo que le impediría ganar. Si uno está muerto, no puede disfrutar de una lubina al horno. Visto con perspectiva y teniendo en cuenta todos los factores, no parece haber ido mal la cosa, sin embargo, tras cinco Champions en ocho ediciones —crisis, pandemia y Messi mediante—, no faltan madridistas que en lugar de disfrutar con ello prefieren poner de relieve, por ejemplo, que el Madrid vendió a Achraf y Theo y ahora triunfan en el mundial. Si hay que explicar esto a un adulto funcional, mal vamos.

 

Día 25

 

La sorpresa del día es que Luka Modric ya estaba presente en Police. Hay testimonios gráficos que lo confirman.

Luka Modric Police

No es de extrañar, every little thing he does is magic. Además, Luka: Every breath you take / And every move you make / Every bond you break / Every step you take / I'll be watching you.

Hay quien afirma que en ciertos partidos embarullados del Madrid le ha dicho a Casemiro o a Kroos que don’t stand so close to me. Y también es obvio que futbolísticamente en ocasiones se ha sentido en Croacia so lonely.

Las nubes se levantan —no mucho— los pajaritos cantan —con faringitis— lo suficiente como para poder volver a caminar en lugar de nadar por Madrid.

Ya solo queda que se levante este nubarrón llamado mundial de Catar y vuelva el Real Madrid.

Atardecer Getafe

Getty Images.

 

Día 1

Días 2 y 3

Días 4 y 5

Días 6 y 7

Días 8, 9, 10 y 11

Días 12, 13 y 14

Días 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 21)

Buenos días. Tres son hoy los temas principales de los portadas deportivas del día.

En primer lugar, Endrick llega a un acuerdo (también lo hacen el Madrid y el Palmeiras) para jugar en el Bernabéu a partir de julio de 2024.

A continuación viene lo de la Superliga y el informe del abogado del Tribunal de Justicia europeo, sobre cuya negatividad para el proyecto parece existir un cierto consenso que sin embargo no permea al Madrid, inasequible al desaliento respecto a la sentencia final, que puede o no coincidir con el informe, un informe que tiene buenas dosis de ambigüedad hasta para quienes lo han leído y son duchos en materia legal.

Por último, y curiosamente por parte de la prensa cataculé, nos llega la fanfarria relativa a la final del domingo, la que por fin pondrá fin (valga la redundancia) a este mundial en minúscula que será más recordado por los esclavos que murieron en la construcción de los estadios y por los sacos de dinero en las casas de los eurodiputados que por lo acontecido en el terreno de juego, que ha sido bastante plúmbeo.

Empecemos por lo de Endrick.

Portada Sport Endrick se acerca

Erm… No, perdón, no era esta la portada que buscábamos.

O sí, no sabemos. Al fin y al cabo, como bien apuntaba un amigo tuitero, Madrid está más cerca del Camp Nou que el estadio del Palmeiras, por lo que técnicamente, geográficamente, no hay mentira alguna en esta reciente portada de Sport. Endrick llega al Bernabéu y, por lo tanto, físicamente se acerca al Camp Nou. Endrick no es que se acerque y llegue, que sería el tránsito natural, sino que primero llega (a Madrid) y con ello se acerca (a Barcelona). Endrick llega y se acerca.

Portada As

Como bien subraya As, el Madrid se ha adelantado en el fichaje de la nueva perla brasileña (si aún no habéis visto vídeos, apresuraos en dirección a YouTube) a PSG, Chelsea y Barça. Xavi Hernández ya había admitido públicamente que andaban en conversaciones con el chico. Y eso es lo importante. El Barça habló con el entorno del chaval durante más rato que el Madrid y eso es lo que cuenta, aunque al final el contrato se firmara con los blancos. El tiempo de posesión, perdón, de conversación, fue superior en el caso de los culés, y el Madrid rubricó el acuerdo sin proponer. No estamos seguro de que valga, por tanto.

Tuit Jesús Endrick

El caso es que Marca, por lo que sea, parece sin embargo otorgar validez a lo firmado entre los dos clubes y los representantes del futbolista, lo que permite concluir que Endrick vestirá de blanco. Las fotos que lo muestren de esa guisa, en todo caso, serán fotos impostoras, como el marcador cuando el Barça pierde. Con el fichaje de Endrick por el Madrid ha perdido el fútbol, qué duda cabe, y lloran los niños, llora cuanto hay de noble y puro en el corazón humano, a la sombra umbría de las torres de Florentino.

El otro gran argumento de Marca es el del informe europeo sobre la Superliga. Como antes indicábamos, las conclusiones de dicho documento son abstrusas y cuajadas de ambigüedad, parecen ser básicamente negativas hacia la Superliga pero nadie las entiende bien. Nadie las entiende bien excepto Tebas, perdón, excepto Marca, que las considera “un duro golpe” (no para ellos, ellos tan felices con una UEFA controlada por su amigo Al Khelaifi). A22 Sports, la empresa promotora de la Superliga, es sin embargo optimista, como veréis a continuación. Los jueces (que son los que cuentan) no se pronunciarán hasta la primavera.

Comunicado Superliga A22

En cuanto a la prensa cataculé, ya decimos que su preocupación es la final del domingo. Messi tiene que ganar para que al menos nos haya conducido a la bancarrota un campeón del mundo. En Sport se empeñan en que a Messi le haga un marcaje Tchouaméni para que, caso de ganar Argentina, se pueda decir un poco más que ha perdido el Madrid.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Por cierto, Sport ha premiado al Real Madrid. No, nos hemos tomado tres carajillos en el desayuno. Sport ha premiado al Real Madrid.

Butragueño premio Sport

Es un premio de valors, como no podía ser de otro modo. Butragueño ha ido a recogerlo. Hemos preguntado en el club si ha vuelto sano y salvo a casa y la única respuesta han sido unas risas whatsapperas. Pero una señora de Castelldefels que iba a la capital a visitar a su hija por Navidad nos confirma que le vio en el AVE de vuelta. Emilio está bien. No era una trampa.

Sport nunca dejará de sorprendernos. Agradecemos su deportividad (en esto). No hacemos enmiendas a la totalidad, y si algo se hace bien se dice, lo mismo si lo ha hecho San Francisco de Asís que el rey Leopoldo de Bélgica.

¿Qué será lo próximo, amics? ¿Un premio a La Galerna?

Pasad un buen día.

José Ignacio Fernández Iglesias, más conocido por el madridismo como Nacho, ha sido, de manera involuntaria, el principal responsable de mi desinterés por la selección española durante la ya acabada etapa de Luis Enrique, así como mi mayor desavenencia con el técnico asturiano. A pesar de la ingente cantidad de decisiones controvertidas que ha llevado a cabo con su habitual y vehemente valentía el streamer más en forma del momento (desde la convocatoria de jugadores que son suplentes de los suplentes en sus respectivos clubes a la innegociable titularidad de su flamante yerno), es la ausencia de Nacho en la lista de la convocatoria del mundial la que más incendia mi temple. No contar con Nacho para la competición de selecciones más complicada que existe es como acudir a la guerra dejando a un quinto de las tropas propias en casa. Denota una ignorancia por parte del seleccionador que debería haberle inhabilitado de su cargo en el preciso momento en el que hizo pública su lista.

No contar con Nacho para la competición de selecciones más complicada que existe es como acudir a la guerra dejando a un quinto de las tropas propias en casa

Es preferible creer que la decisión de no contar con el defensa de Alcalá fue puramente deportiva y que se debía a que el exseleccionador asturiano prefería centrales que destacaran por su salida de balón, donde es cierto que Nacho puede destacar menos que en otros aspectos del juego. Es preferible creer que fue ese factor y no otros, como pudieran ser, y me van a disculpar ahora por poner un ejemplo inocente, las identidades y relaciones públicas de los agentes de alguno de los jugadores que finalmente sí formaron parte de la plantilla que se la pegó con no poco estrépito en el país del golfo. Pero lo preferible no siempre es lo más lógico o lo más sencillo de creer, así que mejor centrémonos ahora en por qué Nacho debería haber ser convocado ayer, hoy y siempre para cualquier equipo o selección que tenga la oportunidad de hacerlo.

Nacho City

Nacho es un jugador de plantilla de valor incalculable. Lleva en el club más exigente del mundo desde que su madre le dio a luz y sabe perfectamente lo que es disputar partidos de máximo nivel e importancia. Y lo hace en unas circunstancias sumamente especiales: desde un rol bajo, escondido y agazapado entre las sombras que generan los gigantes que suele tener por delante en la plantilla. Porque el defensa madrileño ha sido el cuarto central del Madrid, primero tras jugadores históricos del club como Ramos, Pepe y Varane; y ahora tras jugadores que también van camino de dejar su huella en la leyenda blanca como Militao, Alaba y Rüdiger. Nunca ha dado un problema, más bien lo contrario. Ha dado soluciones. Continuamente. Otros jugadores en su posición habrían quedado reducidos al ostracismo; Nacho, contrario a esta opción, se ha dedicado a lo que mejor sabe hacer: salir al campo a jugar al fútbol y defender el color blanco.

Es preferible creer que la decisión de no contar con Nacho en la selección fue puramente deportiva y no por otros factores como las identidades y relaciones públicas de los agentes de alguno de los jugadores que acudieron al mundial

Decir que Nacho siempre cumple puede entenderse de varias maneras. Es una frase que al central no le gusta y no me extraña. Da a entender que siempre que sale al campo su presencia pasa inadvertida. No destaca ni hace nada extraordinario, según esa frase manida hasta la extenuación.  Yo prefiero entenderla a mi propia manera. “Nacho siempre cumple” significa que el central madrileño ha convertido lo extraordinario en algo rutinario. Que a Nacho le digan que mañana tiene que defender a Lukaku y al día siguiente el gigantesco delantero belga ni huela la pelota no es cumplir, perdonen que les diga. Es bastante más que eso. Igual que tener que salir a jugar toda una final de Champions por la lesión de un compañero en una posición que no es la suya y que el equipo no sufriera por su banda también es cualquier cosa menos ordinario. Igual que formar parte de las rocambolescas defensas con las que el club blanco tuvo que sobrevivir en las remontadas de la pasada edición de la Champions ante las mejores delanteras europeas.  Tener esa solución de urgencia en el banquillo o en la convocatoria para solucionar cualquier imprevisto, por mucho que Nacho nos haya malacostumbrado durante todos estos años, no es ordinario, sino extraordinario. Muchos equipos pagarían por contar con ese factor y el exseleccionador nacional lo ha desechado sin prácticamente valorarlo siquiera.

Nacho y Lukaku

Porque, efectivamente, Nacho no será el central más técnico de los que tenía disponibles el asturiano ni tendrá la mejor salida de balón del mundo, pero tampoco provoca pérdidas en la misma. Y siendo honestos, para pasar el balón de un central a otro como se hizo ante Marruecos tampoco es que hiciera falta tener a dos Beckenbauer atrás. Pero Nacho cuenta con otras cualidades que le han llevado a ser un jugador fundamental en el mejor Madrid de este siglo. No es un defensa con un físico portentoso como el de Ramos o Militao, ni con una velocidad o altura superiores como Varane o Rüdiger. Esas “carencias” han obligado a Nacho a aprender a ser un defensor tan eficiente como estos a partir de su inteligencia y lectura del juego. Porque, por seguir con el ejemplo anterior, si a Nacho le toca cubrir a Lukaku, él sabe que no le va a ganar los duelos cuerpo a cuerpo, por lo que deja que el belga le ponga el cuerpo para él meter el pie por la rendija que deje el gigantón. O directamente no le deja recibir el balón, valiéndose para ello de su gran sentido de la anticipación.

Nacho ha convertido lo extraordinario en algo rutinario

Nacho lleva toda su vida teniendo que encontrar soluciones para llegar adonde sus compañeros les alcanza directamente con sus condiciones físicas o talento natural. Por eso es un jugador que acostumbra a cometer menos fallos. Si Varane o Militao fallan en un balón largo, es posible que su velocidad les permita corregir ese fallo. Nacho nunca se ha permitido eso. De ahí que Carlo se refiriera a él como un defensa pesimista. Un jugador que vive en todo momento pendiente de lo peor que pueda suceder para acudir raudo a corregirlo. Una especie de “Señor Lobo” recién salido de Pulp Fiction, que se aloja en nuestro banquillo a la espera de que surja un problema para saltar a solucionarlo de inmediato. Prescindir de un jugador de rol como este que te permita salvar cualquier lesión o circunstancia (expulsión de un jugador o cambio de sistema) en cualquier posición de la defensa es una temeridad incomprensible.

Nachol gol a Portugal en Mundial Rusia 2018

Y por si no fuera suficiente, Nacho cuenta con algo de lo que el combinado nacional ha adolecido en demasía en este mundial: grandeza. Esa sustancia intangible que no se puede medir ni explicar y que lleva a determinados jugadores a destacar cuando las piernas tiemblan. No es cuestión de enumerar los logros del central con el Real Madrid o sus grandes noches, pero muchos ni recordarán que Nacho no sólo sabe lo que es jugar un mundial sino que hasta sabe lo que es marcar en uno, nada menos que al rival más duro que enfrentó España en Rusia: Portugal. Sólo la grandeza de un jugador mayor (Cristiano con aquel hat-trick que culminó de falta directa) impidió que el golazo del defensor madrileño fuera el 3-2 definitivo. Y es que la grandeza, queridos galernautas, no se puede comprar ni buscar, simplemente se va incubando de manera natural cuando un jugador se enfunda la camiseta del Real Madrid. Y las grandes competiciones como la Champions o el mundial, se ganan con más grandeza que fútbol.

 

Getty Images.

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