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Los Angeles FC vs. DC United. No Bale. No Party

 

Agosto es un mes agridulce en USA. Aunque el verano sigue en pleno apogeo, se sabe que el fin de las vacaciones está próximo. Aquí el verano no muere lentamente sino que de pronto aparece septiembre y lo mata de un hachazo. Uno se acuesta el 31 de agosto con las chanclas puestas y se despierta el día 1 en la oficina o en el High School en pleno otoño, preguntándose qué ha sido de las barbacoas en el jardín y de los besos bajo los fuegos artificiales del 4 de Julio. La copa de cristal llena de helado se ha convertido en una calabaza de Halloween y en la radio suena “Wake me up when september ends” de Green Day. Aquí nos suena “El final del verano” del Dúo Dinámico. Que es lo mismo, pero no es igual.

Tal vez esta sensación de melancolía explique el tono del partido que ayer enfrentó al LAFC con el DC United, el equipo de la capital de la nación. A diferencia de muchos partidos de la MLS, que son una divertidísima locura llena de goles y lances absurdos, el de ayer fue un encuentro grisáceo, tenso y mezquino en resultado. Casi como ver un partido de La Liga. La sensación de dejá vu era intensa. Solo faltaba Tebas pasando el cepillo con cara de pena —“es triste de que pedí, pero más triste es de que robá”— y Roures cambiando las repeticiones de las jugadas dudosas por imágenes de Manolo Lama haciendo paellas en Villajoyosa con su camiseta del Atleti.

Billy Wilder dijo una vez que Audrey Hepburn era una mujer capaz de hacer que en Hollywood las tetas dejaran de estar de moda. Xavi Hernández se ha empeñado en que, en el fútbol, los goles sean cosa del pasado. Un visionario

El DC United está entrenado por un vejete panzón cuyo rostro me suena. Juraría que una vez me sirvió una pinta de “Guiness” en un local llamado “El sabueso y la comadreja”. De pronto caigo en la cuenta de que no es un camarero sino Wayne Rooney, la leyenda del Manchester United. Tiene 36 años. 36. Los mismos que Luka Modric. Si nos quedaba alguna duda de que Lukita está bendecido por los dioses, no hay más que compararlo con Wayne Rooney, que es como comparar el David de Miguel Ángel con un baldosín del suelo del baño.

Rooney

A Rooney lo fichó el DC United este verano para tratar de poner un poco de orden en un vestuario que su anterior gestor, Hernán Losada, dejó hecho unos zorros. Wayne Rooney fue jugador del United hace un par de años y allí le recuerdan, entre otras cosas, por un gol que metió contra el Orlando chutando desde medio campo. En realidad, más bien chutó desde la casa de su prima la de Dublín y el balón entró en la portería de un solo cañonazo. Les invito a verlo porque es impresionante. Si eso lo llega a hacer en la Premier, le ponen un mausoleo en Westminster.

Dado que, como jugador, Rooney era algo así como el Zidane del DC United, la junta del club debió pensar que era una buena idea ponerle también al frente del banquillo. Ilusos. Lo mismo hizo el Barça con Xavi Hernández. Creyeron que Xavi Hernández sería al banquillo del Barça lo que Audrey Hepburn es al cine. En algo acertaron porque Xavi Hernández es al banquillo del Barça lo que Audrey Hepburn es al banquillo del Barça. Billy Wilder dijo una vez que Audrey Hepburn era una mujer capaz de hacer que en Hollywood las tetas dejaran de estar de moda. Xavi Hernández se ha empeñado en que, en el fútbol, los goles sean cosa del pasado. Un visionario.

Les hablo de Xavi Hernández porque, siendo sincero, del partido de ayer entre el LAFC y el DC United no hay mucho que decir. Esta vez los angelinos jugaron en casa, en el Banc of California Stadium. Los Ángeles es, probablemente, la ciudad más fea del mundo. Si Albacete sufriera un holocausto nuclear y se hundiera bajo un ponzoñoso pantano de cadáveres pútridos, sería Los Ángeles en un día bueno. Quizá eso influya en que los partidos del LAFC como local suelan ser los menos vistosos.

A pesar de todo, los hinchas angelinos se volcaron con su equipo. Como ya he mencionado alguna vez, los seguidores del LAFC reciben el nombre de “los 3252”. El motivo es que la zona para los hinchas del estadio tiene 3240 asientos, a los cuales se suma simbólicamente el número 12 como alusión a que los aficionados son el duodécimo jugador del equipo. Esta explicación me recuerda a aquel personaje de Jardiel Poncela que cada vez que escuchaba lo de “vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero que muero porque no muero” respondía “¡la gallina!”, porque pensaba que era una adivinanza. Con lo del origen del apelativo de “los 3252” me pasa un poco lo mismo.

me enorgullezco de que el Real Madrid, mi equipo, no tenga mascota. No obstante, si se llegara el caso, yo sugiero que adoptemos como tal a Vinagrito, una simpática pipa de girasol que mientras juega el equipo hace cabriolas por la banda, llama “paquete” a todo el mundo y llora porque no tenemos lateral derecho

Creo que con el tiempo me estoy volviendo un poco 3252 yo también. Estoy empezando a experimentar un síndrome de Estocolmo con el equipo de Los Ángeles. Algo así como lo que le está pasando a Lewandowski, que en un par de meses ya se ha adaptado por completo al ADN Barça y empieza a quejarse del antifútbol. “Me sorprendí cuando vi a más de seis jugadores del Rayo metidos en su área y uno de ellos incluso me estaba marcando”, dijo escandalizado tras su estreno liguero, como aquel policía de “Casablanca” cuando exclamaba “¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo! ¡Aquí se juega!”. Lewandowski es el niño de “El Sexto Sentido”, pero en vez de ver muertos ve defensas en el área. “¡Qué escándalo! ¡Aquí se defiende!”, le oiremos exclamar un día de estos. O quejarse de que siempre que tira a portería hay un señor vestido de fosforito que trata de interceptar el balón, que qué vergüenza, que esto en el Bayern no pasaba. Agárrense, peatones, que la Xavineta tiene un nuevo copiloto.

Pero volviendo al LAFC, hay un aspecto de este equipo que me parece de muy buen gusto: su mascota son tres águilas. Águilas auténticas. Se llaman Olly, Fig y Mel en referencia a tres famosas calles de Los Ángeles —Olvera, Figeroa y Melrose Avenue—. En cada partido, un halconero de honor las hace sobrevolar el estadio, lo que me parece un detalle encantadoramente medieval. Bien haría el Real Madrid en imitar su ejemplo. Alguien debe decirle a Florentino que lo que necesita el club para afianzar su majestad no es un delantero sino un cetrero.

El LAFC tiene dos cetreros de honor: uno de ellos es “Magic” Johnson y el otro el actor Will Ferrell. El otro día, el CEO del club reconoció ante la prensa que Will Ferrell llamó personalmente a Gareth Bale para convencerlo de que fichara por el equipo. La asociación Ferrell/Bale nadie se la vio venir. Salvando las distancias, es comparable a cuando Mary Santpere y Alfredo Di Stefano coprotagonizaron “La Batalla del Domingo” de Luis Marquina. Eso, como el gol de Rooney ante el Orlando, sí que es algo digno de verse.

Di Stéfano Mary Santpere

El DC United también tiene un águila como mascota, pero no es de verdad sino un tipo vestido de mamarracho. No hay comparación. Las águilas del LAFC son bellas e imponentes, la del United parece el pato Donald sufriendo una resaca de ron con Fairy.

Este tipo de detalles hacen que me enorgullezca de que el Real Madrid, mi equipo, no tenga mascota. No obstante, si se llegara el caso, yo sugiero que adoptemos como tal a Vinagrito, una simpática pipa de girasol que mientras juega el equipo hace cabriolas por la banda, llama “paquete” a todo el mundo y llora porque no tenemos lateral derecho.

En fin, llegados a este punto, es probable que muchos de ustedes se hayan percatado de que estoy divagando. Lo cierto es que me siento triste y melancólico porque el verano se acaba y ayer Gareth Bale no jugó. Tampoco Chiellini. El LAFC saltó al campo sin nobleza y sin alegría, y el resultado fue un triste 1-0 a favor de los locales con gol de Opuku.

Opuku

Dice “Chicho” Arango, su compañero de vestuario, que Opuku es tan bueno que tarde o temprano acabará jugando en Europa. Tal vez. No descarto que si el Barça se entere de su existencia lo quiera fichar a palancazos. El Barça en período de fichajes es como yo cuando voy al supermercado sin la lista de la compra, que vago confuso por los pasillos pensando que todo lo que veo me hace falta. Así hasta que acabo un carrito lleno de cortezas de cerdo cubiertas de chocolate, perlas aromáticas para la lavadora y macarrones con forma de pitufos. Luego llego a casa y me preguntó que para qué cojones quiero toda esa basura.

Lo cierto es que me siento triste y melancólico porque el verano se acaba y ayer Gareth Bale no jugó. Tampoco Chiellini. El LAFC saltó al campo sin nobleza y sin alegría

Ayer, en fin, Bale no jugó. Cherundolo, su entrenador, dice que lo está dosificando porque, en el fondo, para él esto es como una pretemporada. No deja de tener razón, pero yo estoy disgustado porque echo de menos al galés volador. Además, me deja sin tema para la crónica.

No obstante, como La Galerna me ha enviado a Los Ángeles para dar exclusivas de Bale aunque no juegue, y yo soy un reportero cumplidor, aquí va el “scoop” de esta semana. Gareth Bale —y esto es rigurosamente cierto— tiene un perro llamado Max, un gato llamado Smokey y un conejo llamado Fluffy.

Los tres están en conversaciones para fichar por el Fútbol Club Barcelona.

Devolvemos la conexión.

 

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Entregas anteriores de L. A. Is My Lady:

I. Previa del Nashville SC v. Los Ángeles FC: El clásico de las Artes

II. Un debut, un coyote y un abogado real: crónica del Nashville SC vs. Los Angeles FC

III. Sporting KC vs. Los Angeles FC. Hotter than the wather

IV. Real Salt Lake vs. Los Angeles FC. Bale Doing Bale Things

Dortmund. Renania del Norte-Westfalia, Alemania. Base de submarinos Westfalenstadion. 8 de abril de 2014.

El Real Madrid, que zarpó del Bernabéu con un 3.0 de viento a favor, ha recibido dos torpedos en la línea de flotación. El barco del que, en medio del cabotaje, había saltado un sobrepasado Illarra, estaba escorado, con las dos aletas, la amura de estribor y la línea de crujía, dañadas, inutilizadas para la navegación. Media popa, después de baldíos esfuerzos de la tripulación por reflotarla, estaba sumergida y el fuego se había apoderado, como el centro del campo del Borussia Dortmund del del Real Madrid, de la sala de máquinas. La caldera, alimentada por Ramos, Xabi Alonso, Modrić y Benzema, había saltado en mil pedazos, las vías de agua se multiplicaban.

Irse a pique era cuestión de tiempo, de poco tiempo.

Ancelotti miró al banquillo y vio a Casemiro, un imberbe grumete venido de ultramar, un pirata curtido en el Castilla y en el Oporto. No lucía un aro de oro en su oreja izquierda: ni había navegado el Cabo de Hornos ni conocía el de Buena Esperanza.

—Sal, haz lo que puedas. Que Dios se apiade de tu alma.

Casemiro, niño de favela, ducho en mares imaginarios y miseria, abandonado por su padre a los tres años, se encomendó a su madre (el único faro de su vida) se persignó y saltó al campo con tanto ímpetu que empujó a Ancelotti contra el timón. Cinco minutos después, con los jugadores del Dortmund preguntándose quién era aquel Maelstrom que les estaba pasando por la quilla, mandó formar a la desgobernada tripulación, se comió la santabárbara, puso su calavera encima de la cubierta, reflotó el barco y se hizo leyenda.

El resto, como todos sabéis, ES HISTORIA.

Casemiro Dortmund

5 Champions más tarde, Casemiro, la línea de flotación del más laureado equipo de la historia (Y han rendido / sus pendones / cien naciones / a mis pies), un jugador ejemplar, que representa mejor que nadie las virtudes de este Club y acaba de ser nombrado MVP del último título ganado por el Real Madrid, ha recibido del Manchester United (Veinte presas / hemos hecho / a despecho / del inglés), con el beneplácito de muchos más madridistas de los que nunca imaginé, otro par de torpedos. La diferencia, al menos la que me ha llevado a escribir este artículo, es que ahora no hay ningún Casemiro a mano para taponar las vías de agua. Vender a Casemiro es, aunque a algunos les sorprenda, como vender a Vinicius, UN ERROR sin vuelta atrás. Ni hay otro Casemiro ni hay otro Vinicius en el mercado. Yo creo, y esta ya es una opinión personal, posiblemente sin fundamento, que Tchouaméni nunca podrá hacer de Casemiro. Es posible que Camavinga lo consiga, pero necesitará tiempo, el que Casemiro, igual que siempre ha hecho con todos los jóvenes que han llegado al equipo, le pueda dedicar para crecer, aprender y asentarse. Nadie va a sujetar, sin el concurso de Casemiro, ese centro del campo en varias temporadas. Es un jugador que hace mejores a todos los que le rodean, tiene liderazgo, paciencia con los nuevos y experiencia en la élite. El Real Madrid no tiene problemas con el fair play y goza de una envidiable situación económica:

¿Para qué vas a vender a Casemiro cuando ya tienes a Casemiro? ¿Para qué te vas a desprender de un jugador vital, al que le quedan varios años en plenitud, que nunca ha dado un problema y que encima te va a formar a su sustituto?

Vender a Casemiro es, aunque a algunos les sorprenda, como vender a Vinicius, UN ERROR sin vuelta atrás. Ni hay otro Casemiro ni hay otro Vinicius en el mercado

Hace cuatro días, en un premonitorio artículo de La Galerna, escribí lo siguiente:

“Casemiro es uno de los 11 mejores jugadores de la historia del Real Madrid. Es más, yo diría, si empiezo a enumerarlos, que está entre los 7 mejores, y si me pilla eufórico, con un par de Martinis y después de alguna de esas actuaciones tan infravaloradas como determinantes para ganar títulos, lo subiría hasta el pódium. Solo el tiempo demostrará su inmensa aportación a esta época de triunfos. Los ojos se van a la belleza: al exterior de Modric, a la fiabilidad de Kroos o a los goles de Benzema, pero todos ellos, igual que los entrenadores que han tenido la suerte de contar con Casemiro, saben que esa belleza necesita del esmero de alguien que la cuide”.

Casemiro Supercopa

Guíanos, Casemiro, navega como Espronceda:

“Que es mi Madrid mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, ganar”.

 

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N. del E.: Publicamos este excelente texto de Daniel Mateos con un apunte previo:  lo que Daniel llama "un editorial (contrario a) la venta de Casemiro" no es a nuestro juicio del todo exacto, por cuanto dicho editorial/portanálisis tiene demasiados matices como para ser resumido en esa única toma de postura por parte de La Galerna. 

 

Ayer La Galerna publicaba un editorial en el que se oponía a la venta de Casemiro. Pues bien, en La Galerna se admiten todas las opiniones y por eso me dejan discrepar .

Ni qué decir tiene que Casemiro ha sido uno de los grandes mediocentros de nuestra historia, en una CMK que será recordada para siempre. Ha sido la C de la Consistencia, la Contención, la Competencia, la Cohesión, la Combatividad, la Confianza, la Constancia. Casemiro nos ha dado mucho y por ello entiendo que muchos madridistas se opongan de forma taxativa a su venta.

CMK

Sin embargo, un club de fútbol debe ser gestionado de manera inteligente, dejando a un lado los sentimientos y las emociones, dejando a un lado el pasado. Esta es la clave del éxito en el largo plazo. Hay clubes que hacen lo contrario y se dejan llevar por las urgencias de los malos resultados, o por las opiniones y sentimientos de su masa social. Hay clubes que hacen contratos de 4 años a delanteros de 34, que fichan y fichan aunque estén al borde de la quiebra, que difieren salarios con tal de salvar las cuentas del ejercicio. En definitiva, hay clubes dirigidos por malos gestores que anteponen el presente y sus intereses personales a los del club que presiden, mientras que hay otros que toman decisiones inteligentes que garantizan éxitos en el largo plazo, aunque algunas de estas decisiones no sean compartidas por sus socios y aficionados. Los primeros dan patadas hacia adelante para salvar el año, pero ponen en riesgo su futuro; es pan para hoy y hambre para mañana. Los segundos piensan no sólo en el presente sino también en el mañana, y anteponen los intereses del club a los suyos propios.

Igual que las valoraciones de las empresas que cotizan en bolsa se hacen en base a los beneficios futuros (no los pasados), lo mismo ocurre con los jugadores de fútbol. El valor de un jugador para un club debe estimarse en base a lo que puede dar de aquí en adelante, no en función de lo que ya ha dado

En el Madrid el club está por encima de todo, como se demostró al vender al mejor goleador de la historia por 100 millones de euros. Lo que fue para muchos una dolora operación, se ve ahora en perspectiva como un gran acierto. A veces hay que tomar decisiones que pueden ser dolorosas en el corto plazo pero que no harán más que fortalecer la salud financiera y capacidad para hacer grandes operaciones en el futuro. Son este tipo de operaciones las que nos hacen más fuertes.

Casemiro es un jugador de 30 años. Es cierto que le pueden quedar todavía 2, 3, incluso 4 años al máximo nivel. Pero si el club recibe una oferta de 70, ya no digamos 80 millones, sería una gran operación, que financiaría, casi en su totalidad, la compra de Tchouameni, el que puede ser nuestro gran mediocentro de la próxima década. Aunque en este club la exigencia es máxima cada temporada, no tenemos ninguna urgencia y nos podemos aprovechar de la necesidad de otros clubes, como el Manchester United. Su urgencia y nuestra falta de necesidad nos pueden permitir pedir un precio inflado.

Igual que las valoraciones de las empresas que cotizan en bolsa se hacen en base a los beneficios futuros (no los pasados), lo mismo ocurre con los jugadores de fútbol. El valor de un jugador para un club debe estimarse en base a lo que puede dar de aquí en adelante, no en función de lo que ya ha dado. Y si el club recibe 70 u 80 millones por un jugador de 30 años, el error sería no coger el dinero, más aún cuando ya tenemos un recambio de garantías en esa posición. Si recibimos una oferta desorbitada por Casemiro y el jugador quiere irse a ganar más dinero, debemos venderlo. Y conociendo a Florentino y JAS, a buen seguro que lo harán porque son gestores inteligentes. Y tú, aficionado del Real Madrid, aunque te duela, debes entender que esto será lo mejor para tu club, quizá no en el presente, pero sí para el futuro. Porque tenemos la gran suerte de no tener a Bartomeus ni Laportas, sino todo lo contrario. Porque las decisiones inteligentes muchas veces están enfrentadas con los sentimientos. Porque Casemiro a 70-80 es una venta clara que nos hará más fuertes.

El VAR, amigos. Menudo invento. Y eso que iba a poner fin a las zafias y burdas polémicas alimentadas en ciertos programas y reproducidas y argumentadas al día siguiente en las barras de los bares. Pero si eso es la salsa del fútbol. Cabreo e indignación con el de negro. No gusta pero que tampoco me lo quiten. Vaya por delante que soy un firme defensor de la justicia y de todas las herramientas que nos acerquen a ella, quizá por haber sido perjudicado en tantas ocasiones por aquellos infames arbitrajes perpetrados en los noventa y principios de los dos mil. Incluso más cercanos en el tiempo.

En la final de la Supercopa de Europa, cuyo guión siguió felizmente el Real Madrid para acabar levantando el trofeo, se estrenó el fuera de juego semiautomático. Otro avance más, a la espera de confirmación de un correcto funcionamiento, para que el tiempo de impartir justicia no se demore tanto como hasta ahora con las famosas líneas de la sala VOR. Es pronto para juzgar pero está claro que hay que idear una tecnología fiable al servicio del deporte.

3-Benzema-Éibar-Real-Madrid-VAR

Fiable es para mí el término clave de todo este asunto. De la tecnología nadie duda. El ojo de halcón se implantó en el tenis y arrasó. Todo el mundo, desde el primer día, acató sin objeción alguna lo que determinaba la maquinita cuando la silueta de la bola quedaba plasmada en la pantalla. Con la pulsera de gol ocurre igual en el fútbol, es de los pocos avances tecnológicos que no ha contado con detractores. Si la pulserita vibra es gol. No hay más. Nadie cuestiona ni discrepa.

Los problemas y las sospechas llegan cuando es el ser humano el que maneja la tecnología. Por ejemplo, si hay que elegir un momento o el siguiente para tirar las líneas que habilitan o no a un jugador, o cuando se ofrecen unas tomas u otras en el monitor del árbitro de campo para que tenga que decidir sobre una jugada o si te tienes que fiar del criterio de un compañero que te guía por auricular (“Todo OK, José Luis”). Las sombras acechan y planean cuando los que tienen que decidir son los mismos que ya erraban antes en el verde. Ahora tienen la ventaja de poder ver una jugada las veces que deseen pero ni por esas.

Para un mejor funcionamiento del VAR propongo, por tanto, dos medidas que, a mi juicio, son fáciles de asumir. En primer lugar, las personas destinadas a observar las jugadas en los monitores y a enjuiciar la intencionalidad o no de un futbolista deberían ser exjugadores. Ellos mejor que nadie saben y conocen si esa mano estaba o no ahí por casualidad, si ese codo ha volado más de la cuenta o si el pisotón llevaba la maldad escrita en la bota. Está claro que esto no acabaría con la polémica porque todos los exfutbolistas tienen filias y fobias, exequipos y amigos en activo, pero al menos son conocidas por el gran público, lo que haría que extremaran la precaución a la hora de favorecer o perjudicar y, de paso, acabamos con el corporativismo mal entendido por parte de los colegiados que provoca que la limpieza de la RFEF quede en entredicho.

Los problemas y las sospechas llegan cuando es el ser humano el que maneja la tecnología. Por ejemplo, si hay que elegir un momento o el siguiente para tirar las líneas que habilitan o no a un jugador, o cuando se ofrecen unas tomas u otras en el monitor del árbitro de campo para que tenga que decidir sobre una jugada o si te tienes que fiar del criterio de un compañero que te guía por auricular (“Todo OK, José Luis”). Las sombras acechan y planean cuando los que tienen que decidir son los mismos que ya erraban antes en el verde

Mi segunda reforma sería revisar solo jugadas selectivas. Se acabó mirar todas las acciones de una jugada desde que ésta comenzó para detectar algo punible. Bajo mi punto de vista resta dinamismo y velocidad. Existen demasiados parones y algunos excesivamente prolongados. Otorgaría a cada equipo un máximo de dos opciones por cada parte (o tres en todo el partido) para reclamar la revisión de una jugada. Si las solicitas en los primeros cinco minutos has de saber que si no estás de acuerdo en una decisión arbitral ya no podrás exigir que se rearbitre.

Con esos dos simples retoques creo que se mejoraría el funcionamiento del VAR que, como herramienta, me parece muy útil. Solo hay que encontrar la forma de utilizarla con el mayor rigor posible. Por cierto, Medina Cantalejo dijo el otro día que esta temporada podríamos llegar a los 15 minutos de añadido. Que Dios nos pille confesados. Prefiero reducir el tiempo de cada parte (pongamos, 35 minutos cada periodo) pero que se pare el reloj, como en baloncesto o en fútbol sala. Eso disuadirá a los tramposos. Ah, y si queremos que la trasparencia arbitral sea casi inmejorable, que den explicaciones durante el partido al público siguiendo el ejemplo del fútbol americano. Que sepamos en qué se basan o qué narices han visto para determinar una acción. Un micrófono y la megafonía del estadio bastarían. Pero me temo que todo esto queda aún lejos porque, por no hablar, no hablan ni al final de los encuentros.

 

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Buenos días. Vamos a ver. Es simplesh, que diría José Mourinho. Parece ser que podría llegar una oferta del Manchester United por Casemiro. El histórico club inglés está en bajísimas horas deportivas, y anda sacudiendo el mercado en busca de remedios que le permitan reverdecer laurales o, al menos, poder entrar en el territorio de la Champions, abandonando el sucedáneo casi humillante de la Europa League. Por eso anda de caza en Madrid, como literalmente titula Marca con el correspondiente artículo de José Félix Díaz. La caza, se nos indica, incide potencialmente tanto en Casemiro como en Joao Félix Díaz (perdón, quiten el Díaz, nos hemos encasquillado con la frase anterior), aunque en una publicación desacomplejadamente madridista como este solo nos atañe lo relativo al legendario medio centro del Real Madrid, no así al excelente delantero portugués del Atleti.

Portada Marca

Decimos que es simplesh y decimos bien. Si la oferta no interesa al jugador, no hay absolutamente nada más que hablar. Si la oferta interesa al jugador, hay que ver si interesa también al club. Si así fuera (es decir, si los términos de la oferta fuesen interesantes para todas las partes implicadas), el Madrid no es una cárcel como el PSG: lo que correspondería hacer, en justa retribución a la ejemplar hoja de servicios del brasileño, es dejarle ir. Solo, insistimos, si él desea irse y le pide al club que facilite el traspaso. Gran parte del prestigio actual de la institución en el gremio de futbolistas de élite consiste en haber demostrado precisamente que representa el contraste más absoluto con el modus operandi del PSG. Aquí solo está el que quiere estar, y si Casemiro decidiera que, en lugar de estar, prefiere disfrutar de un último y muy potente contrato en la Premier, el Madrid no debe oponerse ni lo hará, contando además con sustitutos de cierta garantía.

Decimos solo "cierta" garantía y decimos bien. Casemiro es insustituible. Casemiro solo hay uno. Casemiro ha sido la piedra angular del (¿segundo?) Real Madrid más exitoso de su historia. Ha sido y es, sigue en plena vigencia la frase, pues no en vano acaba de ser nombrado MVP de la Final de la Supercopa de Europa. Nadie, absolutamente nadie en el mundo, tiene el cuajo de Casemiro en el centro del campo. Casemiro es la estructura hormigonal del MOMA y del Museo del Prado juntos. Casemiro es tal vez el mejor medio centro defensivo de la Historia del Real Madrid, como defendió sin tapujos hace ya tiempo Jesús Bengoechea en estas mismas páginas. Pero el formar parte de la Historia del club con letras tan aplastantes no implica que el propio Casemiro sea ya una pieza de museo, porque su vigencia permanece tan marcada como cuando salió a poner orden en Dortmund en 2014. Es tan necesario ahora como lo ha sido todos estos años en el Madrid.

Por eso lo que La Galerna quiere que pase es que el jugador ni contemple la oferta, pero no se lo reprochará si lo hace. Queremos también que, de interesarle al jugador, sea entonces el club quien no la contemple, a menos que el jugador lo pida fervientemente y la oferta sea buena también para la entidad. Si todas esas piezas del puzzle coinciden y el club decidiera vender, tampoco habría nada que reprochar al club, que habría así sido generoso con un absoluto tótem de la institución en un momento en que hay jóvenes relativamente preparados para tomar la alternativa.

Decimos, otra vez, "relativamente preparados" y decimos bien. Tchouméni es el medio centro titular de la selección francesa, nada menos, pero aun así agradecería enormemente el crecer a la sombra de Case, por lo menos durante un año, aprendiendo de él. Hay fondo de armario, pero Casemiro es el propio armario. No estamos preparados para su marcha, no estamos preparados para que las piezas del puzzle encajen, incluso aunque lo hagan en obediencia a la máxima racionalidad y ejemplaridad.

De igual modo que antes decíamos que el Madrid no es una cárcel como la del jeque, también reseñamos que el Madrid no presiona a nadie para irse. Por un lado no es como el PSG, por el otro no es como el Barça. Si la oferta fuese realmente mareante y tentase al club, pero no así al futbolista, el Madrid no debe insistir en la venta, no debería hacerlo y estamos seguros de que no lo haría. Aquí no se practica el mobbing, y Casemiro está que se sepa al corriente de todos sus cobros. La salida, de producirse, será en los mejores términos, y como tal será aceptada de darse.

Pero no queremos que se produzca.

Por lo demás, Ceballos podría renovar según As (nos alegraría, aunque la pretensión del propio As y de otras gentes de hacerle pasar por el nuevo Modric no nos parece que le haga un gran favor al chico) y el Barça podría fichar a Foyth, buen lateral del Villarreal.

Pasad un buen día.

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Un 17 de agosto de 1974 se confirmó el fichaje de Paul Breitner por el Real Madrid. La contratación fue toda una sorpresa para los aficionados merengues que se enteraron a través de la prensa en las portadas de los medios AS o MARCA.

El mercado para extranjeros en la Liga española se había vuelto a abrir el verano anterior después de más de una década cerrado. El Real Madrid contrató al alemán Netzer y al argentino Óscar ‘Pinino’ Más. El germano era un fijo de los esquemas aunque desde la entidad se esperaba un poco más en su rendimiento. Por su parte, el argentino no cuajó y se esperaba su salida, dejando así una plaza libre para el segundo extranjero.

Se pensaba que el Madrid se reforzaría con un delantero centro

La lista de jugadores que se publicó en distintos medios como fichajes del equipo blanco fue larguísima. Todos ellos de categoría y la mayoría centrocampistas o delanteros centro, siendo esta última la posición que se pensaba que reforzaría el conjunto capitalino.

Breitner y Netzer

A principios de año desde Inglaterra se apuntó la posibilidad de un viejo conocido del Real Madrid: el inglés Osgood. Y en abril sonaron dos compatriotas de Más: los argentinos Brindisi y Yazalde. El primero descollaba en Huracán y el segundo se acababa de proclamar Bota de Oro europea con sus 46 goles en el Sporting Clube de Portugal. El verano, con la disputa del Mundial, disparó los rumores por otros jugadores. Desde el yugoslavo Djazic, el neerlandés Rep y el charrúa Morena u otro argentino como Houseman. Todos ellos presentes en Alemania’74. Incluso algún medio deslizó el nombre del genial George Best en la cuesta abajo de su carrera con apenas 28 años y que abandonaría el Manchester United ese año.

Incluso algún medio deslizó el nombre del genial George Best en la cuesta abajo de su carrera con apenas 28 años y que abandonaría el Manchester United ese año

A finales de julio se confirmó la marcha de Más que terminaría retornando a River Plate. La opción del delantero centro cobraba más fuerza, en este caso con información de AS y con el sueco Edström y el alemán Kremers como máximos aspirantes al puesto. En el primer caso se hablaba de que estaba muy cerca del jugar en el RCD Español y en el del segundo que el punta del Schalke 04 costaba una millonada. Además, el peruano Baylón se había ofrecido a los blancos pero no convencía al nuevo técnico Miljanic.

Metidos en agosto y con la salida de Más, la prensa madrileña daba por hecho que el fichaje del extranjero merengue se produciría a mediados de mes. Un último futbolista se incorporó a los rumores de llegada al Real Madrid: el brasileño Marinho. En este caso se comentaba de una posible guerra por su fichaje con el Barcelona que también estaba interesado. Finalmente, el jugador de Santos acabó en la Ciudad Condal.

Breitner

La primera pista de que el Real Madrid podría fichar un defensa salió de la boca de Santiago Bernabéu en una entrevista en el nº 164 de AS Color. Breitner era un futbolista polivalente que podía jugar tanto en la media como en el lateral izquierdo, la ubicación en la que se acababa de proclamar campeón del mundo con Alemania. El presidente merengue viajó a ver varios choques mundialistas junto al tesorero Luis de Carlos y explicaba que “el presidente que fiche a jugadores dura lo que un bizcocho a la puerta de un colegio”. Más adelante, y a una pregunta sobre los futbolistas que más le llamaron la atención respondió que “yo admiro al que es defensa. ¿Sabes por qué? Pues porque cuando yo jugaba y no era defensa, recibía más palos que una esfera”.

 Breitner era un futbolista polivalente que podía jugar tanto en la media como en el lateral izquierdo, la ubicación en la que se acababa de proclamar campeón del mundo con Alemania. El presidente merengue viajó a ver varios choques mundialistas junto al tesorero Luis de Carlos

El Real Madrid se había presentado en el Santiago Bernabéu ante su público el día 30 de julio con Uría, Roberto Martínez, Heredia, Castro, Ortega y Vitoria como novedades, según publicó AS Color en su número 168. Faltaba aún Breitner.

El día 17 de agosto la capital amaneció con la portada de MARCA que titulaba ‘Breitner, segundo extranjero del Madrid’ y la de AS con ‘Breitner, el nuevo extranjero del Madrid’. Por su parte, en la publicación semanal de AS Color en el número 170 se podía leer ‘¡Sorpresa! Paul Breitner jugador del Madrid.

Portada Marca fichaje Breitner Portada As fichaje Breitner

Las primeras palabras del teutón conocido como ‘el Abisinio’ que recogía AS fueron “quiero triunfar en el Madrid. Me da igual defensa que centrocampista”. Además, explicó que “en el Madrid esperaba conseguir más de un gol precioso” como el que anotó ante Chile en el Mundial y que el presidente del Bayern le dejó salir al admitir que “estaba dispuesto a venir al Madrid porque me hacía una gran ilusión, es un equipo importante”. Respecto a su incorporación sorpresa reveló que su compatriota “Netzer no intervino en mi traspaso: le ha sorprendido como a los demás”. A su presentación en el coliseo blanco asistieron 5.000 espectadores y posó para los fotógrafos con una camiseta con el dorsal 3 aunque Agustín Domínguez sacaba de dudas a los periodistas indicando que “jugará como medio”.

Breitner As Color

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En anteriores capítulos:

  1. Fichajes de verano: Robinho
  2. Fichajes de verano: Didí
  3. Fichajes de verano: Ricardo Rocha
  4. Fichajes de verano: Anelka
  5. Fichajes de verano: Owen

 

El fin de la historia

 

En el año 1992, el politólogo Francis Fukuyama publicó un célebre libro llamado El fin de la historia y el último hombre, que venía a completar una idea que ya había dejado caer en un ensayo anterior de 1989. Grosso modo, sostenía que la caída del comunismo convertía a la democracia liberal en el modelo triunfador de la guerra fría, y por consiguiente decretaba la muerte de las ideologías. La combinación de la economía de mercado, el gobierno representativo y el entramado legal de derechos jurídicos constituiría así la única receta civilizada posible, sin rastro de competencia real ni de discusión admisible. Unos lustros después, y con similar rotundidad aunque mucho menor pedigrí teórico, llegaron las proclamas acerca de la nueva era que para los aficionados al fútbol iba a suponer la implantación del videoarbitraje. Se acabarían de una vez por todas los debates espurios y las polémicas infundadas: la cámara había venido para superar cualquier dilema, y ay de aquel que no se postrase, condenado a la categoría de bárbaro y forofo.

Debo confesar que soy un firme partidario de la asistencia arbitral con imágenes. En mi opinión, cuestionar el invento por un mal uso del mismo sería el equivalente a responsabilizar a la imprenta de las consecuencias del Mein Kampf

Treinta años después del libro de Fukuyama, ante la innegable persistencia de las guerras, los conflictos, las revoluciones y las crisis, multitud de opinadores que en su momento lo aplaudieron ahora han pasado a denigrarlo, incluso hasta el punto de la caricatura. Los seguidores del intelectual de Chicago, por su parte, lo defienden intentando aportar algo de contexto y tratando de matizar la tesis original: Fukuyama nunca habría profetizado un mundo sin conflicto, simplemente habría descrito la falta de adversarios ideológicos racionales de la democracia liberal, sin asegurar por ello que la convivencia pacífica estuviese garantizada. Continuando con nuestra pequeña analogía, los mismos trompeteros triunfalistas que hace cuatro temporadas anunciaban el fin de las disputas y las controversias arbitrales, habida cuenta de los esperpentos que se han producido domingo sí y domingo también, ahora recogen cable y amontonan decenas de coartadas para reducir el nivel de las expectativas que ellos mismos crearon: “el VAR no puede entrar en esa acción”, “la cámara no puede medir la intensidad de los contactos”, “hay jugadas grises que quedan a criterio del trencilla”…

Marcelo agarrón pelo

Más allá de las incoherencias de los de siempre, personalmente debo confesar que soy un firme partidario de la asistencia arbitral con imágenes. En mi opinión, cuestionar el invento por un mal uso del mismo sería el equivalente a responsabilizar a la imprenta de las consecuencias del Mein Kampf. Convendría, eso sí, atenuar la desmesura a la hora de las promesas: el fútbol es un deporte de acciones muy diversas para cuya valoración objetiva las cámaras constituyen un aporte fantástico, pero a veces no suficiente. Hay aspectos de muchas jugadas que, por más que la imagen de los hechos sea nítida, necesitan la aplicación de un criterio sobre magnitudes como la intensidad, difícilmente mensurables, o incluso llevar a cabo juicios de intenciones. ¿Significa esto que estamos condenados a la arbitrariedad constante, como de repente pregonan con lamentos quejumbrosos los mismos que se habían entusiasmado antes de tiempo? Pues tampoco es del todo cierto: los árbitros, como cualquier juez, están obligados a la búsqueda de la objetividad, sin que la inmensa dificultad de la tarea se convierta en otra cosa que acicate para el alcance de tan noble ideal. Vayan a continuación unas humildes propuestas que considero podrían hacer más eficaz la herramienta:

1) La unificación de criterios

Soy consciente de que se trata del propósito al que siempre se alude a comienzos de cada agosto y que algunos también tratan de vender, con excesivo optimismo, como una suerte de bálsamo de Fierabrás que curará cualquier contratiempo. En la misma línea de lo argumentado antes, reitero mi comprensión acerca de la existencia de lances con un componente valorativo mayor que otros; sucede incluso en las disciplinas más acostumbradas a luchar contra los sesgos y la tiranía del punto de vista: cualquiera que haya ido al médico, y sobre todo a varios médicos, sabe de lo que hablo. Ahora bien, también hay jugadas que, por su propia naturaleza, son más susceptibles a la protocolización, lo que facilita la tarea del árbitro. Tírese pues en esos casos por la calle de en medio, aunque eso reduzca los matices. Pongamos dos casos concretos. En primer lugar, la situación o no de fuera de juego cuando el balón viene de un defensa. ¿A qué pararnos a pensar si el zaguero la ha pasado voluntariamente o se trata de un rebote? Disminuyamos el grado de subjetividad: si la pelota viene de un defensa, no es fuera de juego. Punto. Hagamos de la necesidad virtud: así se aprende a despejar de forma más contundente. Por otro lado, el tema de las manos. Más valdría una regla clara y concisa que tantos condicionantes a la hora de tomar la decisión. ¿Por qué no considerar punible cualquier contacto con una mano despegada del cuerpo? Nada de debates bizantinos acerca de la altura, o de si viene de un rebote de un compañero, o si se halla en posición natural: si está despegada, penalti. “Es que en tal caso, un delantero habilidoso puede chutar a dar ex profeso y…” Mire usted, mayor mérito entonces. Fiat iustitia et pereat mundus.

VAR gol Benzema final Champions Real Madrid Liverpool

2) Las conversaciones entre la sala VAR y el campo, públicas

En un país en el que se ha llegado a colocar el rostro de algunos colegiados en una diana en la portada de un medio deportivo, comprendo que haya suspicacias y tendencia al refugio por parte de dicho colectivo. Sin embargo, observándolo fríamente, se trata de un error. Es cierto que conlleva un mayor grado de exigencia: saber que están escuchando lo que dices te obliga a argumentar y justificarte mejor. Mas, al mismo tiempo, la transparencia elimina la posibilidad de la conspiración. Desde luego que el error se mantendrá presente, pero al menos se vislumbrará la cadena de pensamiento que ha llevado al mismo. Acompañar esta iniciativa de una rueda de prensa arbitral tras cada encuentro ayudaría aún más a desterrar la hipótesis del árbitro como alguien con aviesas intenciones, y a catalogarlo como lo que realmente es, un tipo vulnerable y más o menos torpe, mon semblable, mon frère, entregado a un quehacer complicadísimo.

3) La petición de revisión desde el banquillo

Otra de las quejas recurrentes deriva de la existencia de momentos en que el VAR no ha entrado a rearbitrar, pese a que el equipo supuestamente perjudicado se echa las manos a la cabeza. Dado que siempre habrá un límite difuso entre las acciones consideradas rearbitrables y las que no, ¿por qué no dar la opción, como en el tenis o el baloncesto, a que cada entrenador tenga la posibilidad de solicitar un juicio más calmado de la jugada en cuestión? Una vez por partido, para evitar que haya más interrupciones de las deseadas. Por supuesto, dejando trabajar con tranquilidad al árbitro, sin esos infames corrillos que tratan de amedrentar y condicionar.

Reconozco que se trata de unas apreciaciones improvisadas, prácticamente a vuela pluma. En consecuencia, admito cualquier corrección que se les quiera plantear, y hasta su impugnación total y su sustitución por otras más meditadas. No obstante, el lector convendrá conmigo en la necesidad de tratar de arreglar el desaguisado actual antes de que los optimistas desencantados por la inevitabilidad de los conflictos pasen, con idéntica perentoriedad, a predicar el nihilismo y el “no hay nada que hacer”. Al fin y al cabo, tanto la esperanza bobalicona como la desesperanza indolente son dos formas distintas de descansar. Y ante los problemas, lo que hay que hacer es trabajar. Porque, al contrario de lo que sostenían algunos exégetas despistados, la historia no tiene fin.

 

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Artículos anteriores de la serie:

 

  1. Salvar el VAR: El VAR debe decidir todas las jugadas de los partidos y no ser regido por los árbitros

Buenos días, amigos. Despertamos este martes aún con el gol de Alaba rebotando en los receptores de placer del cerebro como una bola de petaco lo hace en los múltiples accesorios y resortes que adornan estas máquinas recreativas. Recordando a los Who, podríamos apodar Pinball Wizard a David Alaba.

Pero que el Madrid haya comenzado la temporada ganando un título europeo y venciendo a domicilio en liga ni tiene mérito ni es reseñable para los medios. Ya sabéis, es el Madrid, del Madrid es más fácil que se hable en la prensa para criticarlo, no para “alabarlo”.

¿Porque lo importante de verdad qué es? O mejor dicho, ¿quién es importante realmente? La gente, ¿por quién moja sus sábanas blancas recordándolo? Pues por quién va a ser, por Morata. Si no lo creéis, echad un vistazo a las portadas de Marca y As.

Portada Marca Portada As

Morata, he mojado mis sábanas blancas recordándote. Mi mente ha parido nostalgia por no verte ya. En el área nadie es como tú, no he podido encontrar al ariete, que dibuje un desmarque en cada balón y defina como Gerd Müller, ¡ay, ven! ¡Desmárcate otra vez!

Y el son de la salsa nos embelesa, nos excita y nos lleva al éxtasis del doblete contra el Getafe. ¿Puede haber algo más grande? Si dejamos a un lado goles con la selección de Luis Enrique en competiciones inventadas o Eurocopas perdidas, no hay nada más glorioso que anotarle dos goles al Getafe.

Morata estaba, recordemos, por delante de Benzema, pero Zidane no sabía de fútbol y se empeñaba en alinear de titular al Francés. ¿Pero qué ha hecho Benzema por el Madrid? Además de ganar 5 Champions, ¿qué ha hecho Benzema por el Madrid? Además de ser el segundo máximo goleador histórico, ¿qué ha hecho Benzema por el Madrid? Además de sacrificar un dedo para no perjudicar al equipo, ¿qué ha hecho Benzema por el Madrid?

Nada, Benzema no ha hecho nada si lo comparamos con Morata, que entre otros logros, inalcanzables para Karim, marcó un golazo al Depor en el Bernabéu y fue clave en aquella remontada contra el Villarreal. Hechos, no opiniones.

De modo que nos parece acertadísima la portada de Marca: “Morata & Joao para soñar”, dúo latino que arrasará esta temporada al ritmo de “Desmárcate otra vez”. ¿Que Joao lleva varios años y no rompe? Da igual, este sí. De Morata no se puede decir que no haya roto en megacrack, porque juega con Eric García en la selección y todos los equipos quieren tenerlo, se lo rifan, y el pobre tiene que ir de club en club para no defraudarlos a todos.

También estamos de acuerdo con la portada de As: “El fichaje es Morata”. Cierto, es un delantero perfecto para el Atleti, que siga allí muchos años. La única pega que le ponemos a las portadas es que han elegido fotografías del ídolo en las cuales aparece con un gesto forrestgumpiano que no le hace justicia en absoluto.

Por contrapartida a la euforia desatada que provoca este Atleti de dentífrico, el Madrid está a punto de ahogarse. Eso se deduce de la parte superior de As: “Salvavidas Vinícius”. Pobre Madrid, tiene que recurrir a Vini para no fenecer. Fatal. Todo mal.

La prensa culé también se rinde ante el gran colíder de la Liga tras la primera jornada. Mundo Deportivo destaca que “Morata decide y Griezmann renace”. Pero cómo qué renace, que Griezmann no haya hecho nada en mucho meses no significa que estuviese en baja forma, qué cosas tenéis, de verdad.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Sport, además de dar fe de que el Atlético arranca la Liga con fuerza, nos deja un par de perlas en su franja superior. “Ilusión, sí; euforia, no”, hombre, ¿a quién no le va a ilusionar un empate a cero en casa contra el todopoderoso Rayo Vallecano? ¿A quién no le va a gustar un Imperio Romano del siglo I? Pero llevan razón, pese a lo ilusionante del resultado, no deben dejarse llevar por la euforia, que la Xavineta aún está en rodaje.

La otra perla es la siguiente: “Quince días para cerrar la plantilla perfecta”. Y además, actuando conforme a derecho y a la ética, sin ningún subterfugio ni conflicto de interés ni aval sospechoso. Respecto a esto último, podéis leer el fantástico artículo de hoy en La Galerna de Tomás J. Rubio, en el cual explica el proceder impecable tanto del Barça como de Tebas, Roures, Rubiales, etc.

Dicho esto, nos volvemos a poner los auriculares, metemos la cinta en el walkman y seguimos canturreando: desmárcate, otra vez, Morata, ay, desmárcate otra vez…

Pasad un buen día.

Hace un año Ramón Álvarez de Mon y un servidor tuvimos la inmensa oportunidad de entrevistar a Javier Tebas y a Pepe Guerra sobre cómo funciona el límite salarial. Siempre le estaré agradecido a Tebas que tardó sólo 4 minutos en contestar favorablemente a mi email solicitándole la entrevista. Que el presidente de LaLiga atienda en 4 minutos la solicitud de un tuitero random como yo que colaboro en un medio pequeño como La Galerna es de agradecer. Y mucho y así se lo hicimos saber personalmente.

Fue todo amabilidad y dedicación. Cuando vio el nivel de las preguntas que le queríamos hacer, fue idea suya que estuviera también Pepe Guerra, en aquel momento máximo responsable del Control Económico. Habla muy bien de él que pusiera a nuestra disposición al mayor experto, y también de Ramón y de mí por ser muy buenos conocedores del Reglamento. Hoy, más de un año después, sigue siendo sonrojante escuchar sobre este tema a la mayoría de periodistas deportivos, ni saben ni quieren saber.

Entrevista Ramón y Tomás a Tebas y Guerra

En la segunda parte de nuestra entrevista, a partir del minuto 12, Ramón le pregunta a Tebas qué le parece que Roures avale de forma personal a Laporta y su junta directiva. Cito las palabras exactas de Tebas: ‘Roures sí tendrá que responder porque, si en algún momento, en algún órgano de los que esté el FC Barcelona hay que tomar una decisión que afecte a Mediapro, pues el FC Barcelona no podrá intervenir en la votación’. Deja muy claro Tebas que existe un conflicto de intereses entre Roures/Mediapro y Laporta/Barça por dicho aval y que por ello, el Barça no puede participar en decisiones y votaciones que afecten a Mediapro. Si había o no conflicto de intereses, Ramón y yo fuimos de los pocos que se lo preguntamos a Tebas. El resto de periodistas y medios, ya es curioso (o no), no cayeron en la cuenta. ¿No se muerde a la mano que te da de comer?.

Esto nos lo dijo Tebas el 13 de julio y nos enteramos a posteriori (en agosto) que dicho conflicto de intereses ya había saltado por los aires un sólo día después, el 14 de julio, en una cena en casa de Laporta. En casa del presidente del FC Barcelona, sí, en casa del presidente del club que aseguró Tebas que no podía participar en decisiones que afectasen a Mediapro. Reconocido por el propio Tebas, dicho 14 de julio cenó con Laporta y ejecutivos del club (¿estaría también el bueno de Roures?) y les dio documentación sobre el acuerdo con CVC. Por si hay alguien despistado en la sala, el acuerdo con CVC consiste en la cesión de un porcentaje de los derechos de tv de los clubes a cambio de una inyección económica. ¿Saben a qué se dedica Mediapro entre otros? Sí, claro, a la compra de derechos de televisión. La temporada pasada, como reconoce también el propio Tebas en la entrevista, Mediapro se quedó  con el canal Horeca (bares) y tras el último tender de la LaLiga, se ha quedado con el partido en abierto y los resúmenes para esta y las 2 siguientes temporadas.

Deja muy claro Tebas que existe un conflicto de intereses entre Roures/Mediapro y Laporta/Barça por dicho aval y que por ello, el Barça no puede participar en decisiones y votaciones que afecten a Mediapro

Obviamente, en aquella cena, de lo que informó Tebas, a Laporta y al Barça, y con documentación, fue de un acuerdo que afectaba a LaLiga, al propio Barça, a Mediapro, a Laporta y a su avalista, Roures. Laporta y el Barça fueron invitados a participar (y antes que a ningún otro club…) de un acuerdo que afectaba a Mediapro que participaba y participa en los derechos televisivos de LaLiga, y que con esta operación el valor de dichos derechos se verá afectado. Justo lo que nos dijo Tebas que no podía suceder… Se puede demostrar fácilmente que a Tebas el conflicto de intereses que nos dijo de Laporta/Roures/Mediapro/LaLiga le duró 24 horas. ¡Y reconocido por el mismo! ¡Albricias!

La cantinela del Barça con CVC la sabía Roures ya que afectaba a Messi cuando él mismo reconoció que ‘le constaba que la inscripción de Messi en LaLiga estaba acordada’ y, como sabemos todos gracias especialmente a Ramón (y a un servidor), dicha inscripción sólo era posible adhiriéndose el Barça al acuerdo con CVC. Hasta tal punto llega el asunto que Roures siempre ha defendido el acuerdo con CVC, incluso el pasado viernes él reconoció en los micrófonos de Onda Cero en el programa Radioestadio Noche que hubiera firmado con CVC por ser un muy buen acuerdo.

en aquella cena, de lo que informó Tebas, a Laporta y al Barça, y con documentación, fue de un acuerdo que afectaba a LaLiga, al propio Barça, a Mediapro, a Laporta y a su avalista, Roures. Justo lo que nos dijo Tebas que no podía suceder…

Sigamos tirando del hilo. El pasado diciembre el Gobierno aprobó el anteproyecto de la nueva Ley del Deporte en la que se elimina la obligatoriedad de los avales en los clubes deportivos. Que esto haya ocurrido con Albert Soler, ex Barça, como presidente del CSD es otra de esas múltiples casualidades que tiene la vida en España. Huelga decir que con el apoyo del Real, del Athletic (tenía elecciones este verano) y de Osasuna. Las casualidades cuando ocurren a veces tienen más apoyos de los debidos. Por tanto, desde diciembre, el aval de Roures a Laporta vía Orpheus Media SL, sociedad personal propia, quedó sin efecto ni necesidad y el conflicto de intereses, aunque no fue respetado como hemos visto, desapareció.

Roures Mediapro

Este verano el Barça se ha marcado un all-in laportiano gastando (por ahora) más de 150 millones en fichajes y vendiendo las joyas de la abuela como solución económica cortoplacista para que la rueda siga girando. El ‘pan y circo para el pueblo’, fichajes y palancas para los culés. Ya veremos en unos años las consecuencias, Bartomeu daba clases en Harvard, y sobre todo, quién paga esta fiesta.

Vendió hasta la semana pasada los siguientes activos, 25% derechos tv durante 25 años a Sixth Street (gracias a la mediación de Key Capital, boutique financiera muy vinculada a Florentino y cuyo CEO también es el CEO de la Superliga) y el 24.5% de Barça Studios a Socios.com por un valor de 100 millones de dólares. Como todos estos ingresos recibidos no eran suficientes para corregir la desviación de límite salarial para poder inscribir, entre otros motivos porque intentó meter como ingresos 150 millones en un artificio contable made in Bartomeu…, era necesario activar otra de las mal llamadas palancas laportianas. Llamarlo venta de activos no tiene buena publicidad, en cambio palanca sí, dame una palanca y moveré el mundo. Publicitariamente palanca se vende mejor. Nunca mejor dicho.

Un eufemismo llamado palanca

El pasado martes Laporta  dijo que ya había vendido otro 24.5% de Barça Studios, en teoría a GDA Luma, fondo del actual dueño del Cirque du Soleil. Como es habitual con Laporta, nada es lo que parece, falta a la verdad más que habla, como buen político (en la peor acepción), y lo que era un hecho el martes, el jueves colapsó. No se hicieron públicos los motivos pero no había problema. El antiguo avalista, montado en su caballo blaugrana (es soci) volvió a acudir al rescate de Laporta pagando 100 millones, uno detrás de otro a través de, redoble de tambores, música de suspense, Orpheus Media SL. Marchen de mi parte perritos pilotos a todos aquellos que lo acertaron.

Volviendo así a la casilla número 1 de este artículo. Conflicto de intereses, ¿qué conflicto de intereses, amigo Sancho?. Digo, Tebas, digo Roures. Más evidente que la casilla uno ya que no es un aval temporal sino que Roures, perdón, Orpheus Media, ha comprado parte de un activo al Barça como inversión para ganar dinero. Porque entendemos todos los presentes, si alguno no que levante la mano y se lo explico con muñecos, que Roures, digo Orpheus Media, invierte en Barça Studios para ganar dinero, ¿verdad?. Pues eso, Roures hace negocios para ganar dinero con LaLiga vía Mediapro (de la que es CEO y accionista), la Liga es una competición en la que compite el Barça, y hace negocios de forma personal para ganar dinero con el Barça vía Orpheus Media.

El antiguo avalista, Orpheus Media SL, montado en su caballo blaugrana (es soci) volvió a acudir al rescate de Laporta pagando 100 millones. No es un aval temporal sino que Roures, perdón, Orpheus Media, ha comprado parte de un activo al Barça como inversión para ganar dinero

Quiero entender que muchos otros periodistas también han visto el elefante en el salón. No debe pasar desapercibido entrar y ver a un elefante de 3 metros de altura y sus 5 toneladas de peso al lado del sofá, con su enorme trompa manejando el mando a distancia para poner el partido en abierto de esta jornada. Para el elefante la pela es la pela y la pela, en este caso, viene gracias al share. Un elefante, al fin y al cabo, es un televidente más que ve el partido en abierto que se emite en el canal de Mediapro de su CEO Roures. Para ver al elefante llamado conflicto de intereses no hace falta ni VAR, sea manual o semiautomático, sólo basta con abrir la puerta del salón, tener ojos y mirar. Bastan, incluso, los ojos de Tebas que vio conflicto de intereses cuando Roures era avalista de Laporta. Bueno, lo vio pero actuó como hemos visto como si no lo hubiera visto.

Tebas sospechando

Si los medios han visto el elefante lo disimulan muy bien. Al tiempo que escribo el artículo en ninguno de los grandes medios deportivos nacionales han hablado de este elefante llamado conflicto de intereses. Es más, noto que se ha puesto cierta distancia con este gigante cuadrúpedo. De Orpheus Media se dice que es una sociedad administrada por Roures. No que sea una sociedad propia personal de Roures, no. Sólo se dice administrada por. Administrada, el 57 millones y punto de las sociedades. Incluso tardaron alguna hora en caer en la cuenta que era la misma sociedad que en su día avaló a Laporta. Han visto de forma cristalina negocios claros en según qué palco pero no han visto al elefante viendo el partido en abierto sentado en el sofá fumando un cigarro y bebiendo una cerveza.

Si los medios han visto el elefante lo disimulan muy bien. Al tiempo que escribo el artículo en ninguno de los grandes medios deportivos nacionales han hablado de este elefante llamado conflicto de intereses. Es más, noto que se ha puesto cierta distancia con este gigante cuadrúpedo. De Orpheus Media se dice que es una sociedad administrada por Roures. No que sea una sociedad propia personal de Roures, no. Incluso tardaron alguna hora en caer en la cuenta que era la misma sociedad que en su día avaló a Laporta

Roures, que los conoce bien, para algo contrata a algunos de ellos para alguna de sus empresas, les ha puesto en bandeja la cortina de humo. Ha repetido en todas y cada una de las entrevistas concedidas que, en su día, hace 18 años, compró una parte de la ya extinta Real Madrid Gestión de Derechos SL por 6.000 millones de las antiguas pesetas. La linde está servida y los burros (con perdón) ya tienen puestas las orejeras. ¿Qué más dará que en aquella época su Mediapro no tuviera también negocios con LaLiga y que por ello no son situaciones comparables? Si no son capaces de ver a un elefante de 5 toneladas en el salón, ¿cómo van a caer en esta minucia?. La vida es para los listos y si no que se lo pregunten a los que trabajaban en Público.

Hace un tiempo escribí sobre otro elefante, sobre otro conflicto de intereses, el de Rubi&Geri y su dorado conflicto de intereses. Como han podido observar, queridos galernautas, nada ha pasado y si ha pasado se le ha saludado conveniente y amigablemente. Por todos es conocido la inexistente y perjudicial relación para el fútbol español que mantienen Rubiales y Tebas. Pase que no se hablen hace meses, cada uno somos libres de hablar con quien queramos, y que judicialicen hasta cuántas moscas son permisibles en un estadio de fútbol, pero su manifiesta incapacidad para llegar a ningún acuerdo es un lastre para el fútbol español que conduce a situaciones surrealistas como que la RFEF denuncie un posible partido de Liga en Miami a la vez que se lleva la Supercopa a Arabia. A quién le importa de Alaska y Dinarama. Clasicazo.

Ligas nacionales: reducción o morir

Con estos antecedentes se esperaba que Tebas arremetiera con todo (más difíciles se las ponían las piezas a disparar a Felipe II o a Fernando VII las bolas de billar) contra Rubiales por el Rubi&Pique gate, pero hete aquí, y quizá por primera vez, Tebas se mordió la lengua. ¿Por qué? Pues porque LaLiga tiene también negocios con Kosmos (Piqué). Cuando le preguntaron dijo que no había podido escuchar los audios, que si no había leído nada, que iba a esperar a que hablasen los implicados, que si la abuela fuma…pero eso sí, dejó claro clarinete que nada que ver, que su acuerdo con Kosmos era estrictamente comercial y que en Port Aventura no se organizan competiciones y olé. El salón huele a tabaco, hay colillas en el cenicero pero nos hemos de creer que no se sabe a ciencia cierta quién ha fumado. Lo dicho antes, la vida es para los listos.

Con estos antecedentes se esperaba que Tebas arremetiera con todo contra Rubiales por el Rubi&Pique gate, pero hete aquí, y quizá por primera vez, Tebas se mordió la lengua. ¿Por qué? Pues porque LaLiga tiene también negocios con Kosmos (Piqué)

Y así se cierra el círculo del fútbol español. Así se equiparan LaLiga y la RFEF. Con un conflicto de intereses cada organismo con un culé de por medio. Sea capitán y jugador o Laporta y Roures. Empate. Pelillos a la mar y que el fútbol vaya dándonos distracciones al pueblo en forma de resultados. Rubiales sobre este particular no dirá nada hasta que alguien de la RFEF publique el informe de Compliance sobre que no había conflicto de intereses con Kosmos y Piqué. ¡Ja!, ¡ja! O como hizo Tebas en su día con el Rubi&Geri gate, que tampoco somos tantos mirando y menos denunciándolo. Total, si somos cuatro tuiteros random y la mayoría además madridistas. Peor calaña imposible.

Suelo echar de menos mi niñez cuando sólo tenía ojos para lo que pasaba en los partidos. Cuando sólo esperaba al sábado a las 17 horas o al domingo a las 19 horas para ver ganar a mi Madrid. Cuando todo lo que pasa entre bambalinas del fútbol español me era desconocido. Cuando no me importaba que LaLiga tuviera como vicepresidente al condenado por estafa Gil Marín. Cuando no me importaba que los clubes tragaran con todo. Cuando me creía que lo malo para el fútbol era realmente la Superliga como no se cansa de repetir Tebas y no estos elefantes y fruslerías.

 

NdA: Tebas es el mejor presidente que tuvo nunca LaLiga española. Sin su espectacular trabajo y liderazgo, hoy las deudas con Hacienda, Seguridad Social, jugadores y clubes serían varias veces mil millonarias. Sin él, LaLiga no habría conseguido la brutal expansión internacional que tiene. Sin él, los clubes estado camparían más si cabe inyectando por la puerta trasera cientos de millones para conseguir la orejona. Lo dejo claro por si luego tiene a bien escribirme por privado. Ya saben, los poderosos suelen hacerlo cuando algo que se publica no les gusta.

 

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Esa fábrica de genios que es el Fútbol Club Barcelona, seguramente pronto (más de lo que el soci se cree) conocida como Genios SAD (que no es la interjección subversiva del trumpismo sino, claro, Sociedad Anónima Deportiva) ha consagrado su futuro inmediato a dos personas: Jan Laporta y Xavi Hernández. Estos dos artistas, maestros cada uno en lo suyo, son dos de los cuatro padres fundacionales del Barcelona contemporáneo, del Barcelona del siglo XXI. Uno de los otros dos es Guardiola, que quizá por ser el más listo, lleva una década fuera de allí sablando a la banca bávara y a los jeques de Abu Dabi; y el último es Messi, que me cae muy bien, entre otras cosas porque también cultiva con habilidad el noble arte del sablazo: ahora sabla a los jeques de Qatar y antes les cobró su amor incondicional a los barcelonistas a lo largo de su último lustro como futbolista allí a razón de cien millones por año mientras a las arcas de la institución le salían telarañas.

Xavi Hernández

Pero hoy estoy aquí para hablar de Xavi. Han vivido un entusiasta verano los culer (me encanta esa denominación que se han sacado de la manga porque además no sé si tiene plural, si se dice culers o culeres, pero es igual, es un sello marketiniano de primera, made in Catalonia aunque evoque peligrosamente el culero que en el español universal puede significar hombre miedoso y cobarde o mula que introduce hachís en la península desde Marruecos metido en el recto). Sea como sea, (hay que ver a Lewandowski pronunciándolo, es un descojone) ese entusiasta verano es en gran parte gracias a él. Laporta ha puesto la “sagacidad”. Mateo Padremany, la “ingeniería contable”. Pero, según la entregada corte mediática que rodea al Barcelona en Cataluña, en Madrid y, en realidad, en toda España, ha sido la fascinación que supuestamente suscita la figura de Xavi Hernández entre los grandes jugadores del mundo la que, en la hora de decir la última palabra, ha sido decisiva para convencerlos a todos de venir a jugar bajo sus órdenes.

La Xavineta como estado mental en el que vivieron allí los últimos meses de la temporada anterior y aún siguen es un estado mental muy parecido al que describe Dostoyevsky en El jugador: alucinación y vértigo

El fenómeno Xavi es interesante desde muchos puntos de vista. La Xavineta como estado mental en el que vivieron allí los últimos meses de la temporada anterior y aún siguen es un estado mental muy parecido al que describe Dostoyevsky en El jugador: alucinación y vértigo. En su día, como jugador, Xavi fue un sucedáneo de Guardiola, es decir, un intento por reproducir la figura del 5 metrónomo, de la casa, pasabolas y director del diapasón del juego del equipo. Un intento deliberado y sistemático, por supuesto, que reflejaba un teórico ethos de la institución entera, un espíritu que trascendía lo meramente deportivo y que se proyectaba en lo político: el chico catalán que hace país con un millón de pases horizontales; un buen noi de pueblo que construye un Cataluña laica, progresista, enamorada del bien y de la poesía sin armas, pacíficamente, desarrollando un estilo moralmente superior, exento por completo de cualquier género de violencia patriarcal y machirula. Una violencia, como es sabido, cuya manifestación más común es el españolazo trallazo desde fuera del área o el juego pundonoroso y viril, encarnado desde antiguo por la pasión amoral que sienten los madridistas por la victoria.

Raúl silencia Camp Nou

Si el jugador-nación madridista es un jerarca, un caudillo lleno de ese talento integral para el dominio, el triunfo y el liderazgo, el jugador-nación barcelonista, en cambio, es un centrocampista modelado como pieza de Lego cuya virtud fundamental es ser la pieza maestra de una maquinaria perfectamente engrasada. Es un jugador-colectivo, un jugador estalinista, se diría, pues casi casi que es un futbolista fruto de un plan quinquenal. Xavi es el exponente más acabado de ese marxismo futbolístico que es sin embargo tan burgués como la entidad que lo desarrolló, pues el Barcelona, ya lo dicen ellos, son algo más que un club: son el ministerio de propaganda de un régimen. Donde el jugador-nación madridista es libre, el barcelonista es esclavo de una teoría, o sea, una simple pieza para la que habrá un recambio siempre que el organismo a la que sirve funcione. Por eso Benzema o Modric son los mejores del mundo con 34 años y con esa edad Xavi estaba prejubilado e Iniesta vende vino en Japón. Cuando se desmorona el mundo y se mueren todos los dioses, sobreviven los héroes que son conscientes de que sólo hay un Dios y está dentro de ellos.

Xavi es el exponente más acabado de ese marxismo futbolístico que es sin embargo tan burgués como la entidad que lo desarrolló, pues el Barcelona, ya lo dicen ellos, son algo más que un club: son el ministerio de propaganda de un régimen

Xavi salió adelante con 28 años y curiosamente gracias a un tipo bastante heterodoxo que había salido de la cantera del Madrid. Luego lo entronizaron como el emperador de un sistema totalitario de juego y es verdad que era muy bueno. La cosa es que pudo llegar a serlo porque otro tipo más inteligente todavía aprovechó las circunstancias para edificar en torno a él un laberinto. Los rivales eran conducidos a la fuerza al centro, a la guarida del Minotauro, que era Messi y que se los comía. Xavi se halló con un billete para la posteridad en la mano gracias al 10 y a Guardiola. Luego llegó Mourinho, que fue Teseo, y por fin nos liberó a todos de la fiera y del peligro, pero con respecto a la fama de Xavi había llegado demasiado tarde, pues ente tanto otro madridista de cuna, Del Bosque, cazó la ocasión al vuelo para ganar un Mundial usando aquella herramienta absolutista que reducía el juego a una prueba diabólica de resistencia mental.

Xavineta

Por el camino antes que Xavi se quedaron muchos experimentos fallidos como Celades o De la Peña y después también: Sergi Roberto, Fábregas, Riqui Puig. Está por ver cómo salen Pedri o Gavi pero por buenos que éstos sean sus talentos son reflejos de la Cataluña post-Procés. Todo el mundo pierde el culo por magnificarlos pero sólo Luis Enrique, que es de la casa, y cuatro periodistas flipados se los creen verdaderamente. Guardiola, que fue el primero, era el fulgor del 92, el pujolismo desenfrenado y la alegría campanuda de aquella época llena de oropeles. La apoteosis de Xavi coincidió con la ruptura procesista y está más claro que el agua que el Barça triomfant abanderó, mejor dicho fue la punta de lanza, del delirio separatista que culminó en 2017.

La desventaja es que Xavi compite contra la Historia. Y la Historia es el Madrid

El Xavi entrenador vive de aquel recuerdo. Su fichaje respondió sin duda a un golpe de efecto laportista, que para eso, como para tantas otras cosas, es el mejor. Repitiendo la jugada que él mismo realizó en 2009 con Guardiola se blindaba ante las críticas y ganaba como poco seis meses. El resultado, a la vista está. No importaba ganar o perder ningún título, la cosa era darle al balón una patada bien fuerte mientras los sospechosos habituales acudían al rescate del Titanic blaugrana (Roures, la prensa afín y servil, que no es prensa porque ni pregunta ni investiga, sino que es mayordomía). La patada al balón era Xavi, al que quisieron disfrazar de Zidane contando con que les rindiera lo mismo que el icono de Florentino al Madrid desde el banquillo. La cosa está saliendo ligeramente distinta porque como ya se intentó cuando eran jugadores, Xavi se parece a Zidane tanto como el día se parece a la noche, o la servidumbre a la libertad.

El Xavi entrenador se está revelando como lo que se intuía, una versión zoomer del Guardiola entrenador. Es el entrenador de los memes. Habla en las ruedas de prensa como si se dirigiera a las generaciones del futuro. Va de profundo y de esteta, de moralista, pero Guardiola, con todo lo que tiene, es mucho más inteligente. Xavi tiene de momento el tercer peor récord de los entrenadores contemporáneos del Barcelona pero todos están expectantes por lo que su Barcelona será capaz de hacer. Esa es la gran ventaja de contar con un monstruoso aparato de desinformación y adulación que construye a su alrededor toda una Cinecittà irreal, una aldea Potemkin de ensueño y de fantasía. La desventaja es que Xavi compite contra la Historia. Y la Historia es el Madrid.

 

Getty Images.

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