Las mejores firmas madridistas del planeta

En un derbi canónico del cholismo, y esforzado aunque poco atinado por parte del Madrid, los de Ancelotti se descabalgan de la liga de manera quizá definitiva para alegría de los Negreira boys y de gran parte de la afición atlética, feliz ante el presumible triunfo liguero de los de los 7 millones a los árbitros.

Planteó Ancelotti el partido con un centro del campo arriesgado, no tanto por la presencia de Kroos como medio centro, que otras veces se ha saldado de forma poco decorosa, cuanto por la presencia en el banquillo de Tchouaméni, Camavinga y Modric, lo que a priori se antoja demasiada tralla como para prescindir de ella de inicio. Son, sin embargo, las servidumbres de un calendario demencial que obliga a rotar hasta en un derbi, que a priori es uno de los partidos cumbre de la temporada.

Valverde derbi

Sin embargo, y pese a un breve dominio inicial del Atleti, los de Carlo tomaron el mando del juego y de las ocasiones, sin dejarse amedrentar por la tempranera y rigurosa tarjeta a Militão (lo cierto es que luego mantuvo el rigor tarjetero para ambos bandos). Un bullicioso Asensio puso en apuros a Oblak con un tiro lejano, y el propio Militão se internó y metió un centro que Benzema no pudo concretar. El Madrid carburaba con la naturalidad profunda de Ceballos y Kroos y la pujanza de Vini. Trataban los del Cholo de contragolpear, sin excesivo éxito por el buen repliegue madridista, y aun así la mejor opción de esos primeros compases fue probablemente un tiro seco y escorado de Carrasco al que respondió Courtois con la solvencia habitual. El Atleti mantenía el tipo con la eficiencia defensiva de siempre (que sin embargo había perdido últimamente) y las buenas maneras de Barrios, pero lejos del excelente manejo ofensivo del último derbi que jugó (y perdió) en la Copa.

En el minuto 38 se produjo una acción de las que valen el precio de la entrada aunque la protagonizara un defensa, cuando Militão volvió en segundos de cuasirrematar un córner a interceptar en 3/4 del Atleti tras el larguísimo saque de Oblak. Esta cronista no le da un párrafo enterito a un solo jugador así como así.

Militao derbi

El Madrid salió animoso en el segundo tiempo y Benzema desperdició una gran jugada de Vinícius. Valverde remató fuera una interesante combinación con el propio Benzema. Ceballos se afianzaba como el mejor futbolista sobre el césped y Vini inquietaba cada vez más. Sin embargo, fue Griezmann quien lanzó ajustadísimo al palo en un balón que vimos dentro. El Madrid mandaba pero cualquier acontecimiento se antojaba posible. En esas estábamos cuando Correa sacó el codo a pasear para percutir el pecho de Rüdiger y se fue a la calle con toda justicia. Gil Marín aún no ha emitido ningún comunicado al cierre de estas líneas. Descontamos que mañana hacia las 11AM, a más tardar, lo hará.

Todo indicaba que el Madrid se iría arriba, ya con Tchouaméni, Modric y Camavinga sobre el césped, pero el Atleti aguantó con entereza el trance. Consciente de que el empate era de muy poca utilidad para sus intereses, Ancelotti quitó a Nacho y metió a Álvaro Rodríguez, pero en el saque de una falta Giménez remató brillantemente de cabeza y batió a Courtois. Fue un premio a la fortaleza mental exhibida pese a quedarse con diez, pero un castigo excesivo para el Madrid.

Álvaro gol derbi

Un trallazo de Tchouaméni y otro tiro cercano de Camavinga pusieron a prueba a Oblak, pero tuvo que ser Álvaro quien marcase en un córner para poner algo de justicia en el partido. El partido concluyó con el Madrid lanzado contra la portería rojiblanca. Otro disparo de Tchouaméni volvió a ser atajado por un gran Oblak.

La liga se escapa. Enhorabuena (casi) a los premiados y a los que premian con sobornos.

 

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Arbitró Jesús Gil Manzano, del comité extremeño. En el VAR estuvo Jaime Latre.

Puso muy bajo el listón de las amonestaciones el extremeño. Cada falta tenía como resultado una amarilla. Uno ve las estadísticas y da la sensación de partido bronco y áspero con la cantidad de tarjetas que mostró.

Apenas hubo cinco faltas en la primera mitad y lo resolvió con tres tarjetas. Una a Militão por agarrar a Carrasco en el 3', otra a Koke por una entrada por detrás a Ceballos en el 21', y la última a Marcos Llorente por bracear ante Vinícius en el 35'.

La segunda mitad continuó con la misma tónica. Nacho por una falta sin más a Correa en el 56', Molina por una patada por detrás a Nacho en el 70' y Modric por obstrucción a Carrasco en el 89'.

La jugada polémica del encuentro fue la roja a Correa por un codazo sin balón de por medio a Rüdiger en el 63'. Con el nivel de tarjetas que puso es normal su expulsión. En otro tipo de partido se hubiese finiquitado con amarilla.

En el 5' hubo una mano de Valverde en el área blanca que no fue punible. El cuero venía de un rebote propio del jugador madridista.

Gil Manzano, DEFICIENTE.

 

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Vi el partido en un bar de la localidad de la costa de Lugo donde pasaba unos días. Dos pantallas gigantes, no cabía un alfiler, y un madridismo general, tan puro como inesperado, tiñendo el ambiente de euforia merengue con acento gallego. Llegué tarde, lo que me permitió escuchar a los Deportes de la Cope cantando los dos primeros goles del Liverpool y sentenciando a toda la plantilla blanca, pidiendo la hora al árbitro y dando por perdida la temporada, y tal vez, descubriendo que el fútbol es una pasión bruta y sin sentido a erradicar. Admito que yo también tenía malas sensaciones, pero, al tiempo, mientras aparcaba el coche frente al bar y veía a través del cristal los fogonazos verdes del partido en las televisiones, se me pintaba una sonrisilla en la cara bastante impertinente, como de madridista en Champions.

Fue apoyarme en la barra y abrirme a la epifanía sensorial del primer sorbo de cerveza y empezar a cantar goles de los nuestros. En el primero, el tipo que tenía detrás, que estaba metidísimo en el partido, no pudo soportar la tensión contenida y, para celebrarlo, dando un salto de varios metros de altura, me hizo un mate de vóley playa con la palma sobre la espalda, seguido de un zarandeo festivo, agarrándome por los hombros, que culminó con un empujón igualmente festivo que me hizo atravesar el bar esquivando obstáculos, haciendo escorzos con el brazo para evitar derramar la cerveza. Acompañó su guantazo y zarandeo anónimo con el grito de “¡Ahí, joder, vamos Real hasta el final!” con un acento galaico-asturiano que me habría hecho mucha gracia si no me hubieran saltado por el aire varias vértebras. Al instante, ya recompuesto y serio, alzó la mano en señal de disculpas como un caballero, que ya en vez de un lunático parecía un oficinista de Correos al borde de la jubilación, pero le delataba el hecho de que aún le temblaban las enrojecidas orejillas. No te puedes enfadar, es madridismo. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Celebración Anfield

En mi último artículo en La Galerna expuse mi sesuda teoría del fútbol imprevisible de este Madrid, y me acojo a ella de nuevo para explicar lo que vivimos y disfrutamos el pasado martes. Y le añado una variante: la estatura. Tengo para mí que, contra el Liverpool, en un fenómeno que debería estudiar Iker Jiménez, los nuestros se convirtieron de pronto en gigantes, rozando con sus cabezas el cielo de Anfield, y haciendo que hasta los jugadores rivales más inspirados entraran en una suerte de pánico apocalíptico.

Pinchan en hueso los que intentan entenderlo acogiéndose a la lógica o las leyes de la naturaleza. No hay ningún entrenador rival que pueda prever que un mago como Vini Jr. se invente una ocasión de gol en una jugada en la que recibe un balón de espaldas, recién rebasada la línea del área, y acosado por siete defensores del Liverpool achicando su espacio. Ningún entrenador puede prever tampoco que el mismo jugador presione a la defensa y luego al portero, adivinándole el lado por el que intentaría jugar el balón, tras un colosal sprint desde el medio del campo. Igual que ningún entrenador puede prever que con un 2-4 en Anfield y en el minuto 65 de un disputadísimo partido de Champions, un loco de 37 años que dice que otea en el horizonte su retirada vaya a convertirse en una décima de segundo en una mezcla entre el increíble Hulk, el Correcaminos y el genio de Aladdín para sacar el balón de su campo y dar un pase de peligro inminente que acabaría siendo el quinto gol, gracias a nuestro Balón de Oro, a quien por el temple, la clase y la inteligencia con que sentó al portero, miró a los defensas despacito, y les dijo con los ojos eso de “ahí te la voy a poner”, deberían haberle galardonado con las Dos Pelotas de Oro.

Benzema Anfield

Fue, claro, la noche del mejor homenaje posible a mi paisano Amancio, que nació seis manzanas más allá de donde nací yo; ayer, recordando con coruñeses la gesta madridista del martes y recopilando viejas historias del Brujo, un hostelero me contó que, en las categorías inferiores, un jovencísimo Amaro –así le llamaban entonces en La Coruña- era el suplente y su padre el titular, hasta que su lesión definitiva y abandono propició en parte que el gran Amancio adelantara la eclosión del estrellato inconmensurable que más tarde nos regalaría por muchas décadas.

En fin, historias mágicas del Real Madrid. Salga como salga el resto de la temporada en Champions, por noches como la del martes en Liverpool todo habrá merecido la pena. Qué resaca tan dulce la de esa fiesta.

 

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Unos hinchas del Madrid en Liverpool, no sé si de manera improvisada, no sé si antes o después de asistir al partido en Anfield, le han cambiado la letra al Let it be de los Beatles. Allá donde la letra oficial dice Let it be, ellos cantaron Real Madrid. Tanto rima como métrica encajan perfectamente.

La cosa sucedió en el mismísimo The Cavern, la mítica sala de conciertos donde comenzaron a tocar los Fab Four en los primerísimos sesenta y que todo visitante a las orillas del Merry, sea o no beatlemaníaco, debe visitar. En el mismo escenario donde se curtieron John, Paul, Ringo y George hay continuamente actuaciones de homenaje a la banda, y no sabemos si los madridistas allí reunidos advirtieron o no al viejito de la guitarra, que estaba sobre el escenario, que se disponían a alterar las palabras de una de las canciones más emblemáticas del cuarteto scouse.

Como siempre, alguien hizo un vídeo del momento, y la ocurrencia ha triunfado en las redes sociales.

https://twitter.com/i/status/1629040479873409027

Lo primero que hace uno al ver el vídeo es disfrutar del ingenio ¿improvisado? de las huestes vikingas. No deja de ser un hallazgo y un momento bonito, aunque algún fan de los Beatles pueda afearlo como sacrílego, no digamos un fan de los Beatles que sea del Atleti, si los hubiere que sin duda los hay, pues hay gente que circunscribe el buen gusto a determinadas áreas de la vida.

Lo segundo, ya con pausa, es preguntarse si Let it be es verdaderamente una canción que encaja con el espíritu del madridismo, y la respuesta es que no, dicho sea con el debido reconocimiento a la nueva versión del tema, que no deja de tener su gracia. No deja de tener su gracia pero el Madrid es cualquier cosa menos dejarlo estar. No hay palabras más sabias para susurrar (whisper words of wisdom) que “Real Madrid”, pero si hay algo que no define para nada al Real Madrid es un Let it be. El Madrid es rebeldía, incapacidad para la resignación ante la superioridad del rival y sobre todo ante la derrota, pugna sin fin en pos de la victoria, por imposible que se haya puesto. Si Mourinho hubiera cantado Let it be ante la manifiesta superioridad de aquel Barça que encima estaba arbitralmente dopado (lo sospechamos siempre, lo sabemos hoy), aquellos Messis, Xavis y Guardiolas fraudulentos habrían encadenado una liga tras otra y una Champions tras otra. Si hubiéramos aceptado cristianamente la momentánea superioridad de PSG, Chelsea y City, no habríamos conquistado la Catorce. Somos lo que somos y estamos donde estamos porque nunca, jamás, lo hemos “dejado estar”.

Beatles

Claro que, ahora que menciono al CorrupBarça, caigo de pronto en una faceta del Real Madrid a la que le encaja como un guante el lema Let it be. Me refiero, obviamente, a la comunicación del club, que acaso en contraste con todo lo demás, sí es un Let it be de manual, muy especialmente ahora que se resiste a emitir opinión alguna sobre el mayor escándalo del fútbol español (¿y mundial?) en toda su historia. Este silencio estruendoso tiene lugar a pesar de que la compra del estamento arbitral por parte del Barça durante veinte años ha privado a los blancos de más de una liga que podría haber ganado de no haber existido el fraude. Ante esto, como ante tantas otras afrentas de los rivales, Florentino se sienta al piano como lo haría el mismísimo McCartney y entona: “When I find myself in times of trouble…

Es así. Por citar a otro grande de la música (muero por saber lo que piensa Serrat de esto en que ahora todo el mundo sabe que consiste su Barça), nunca es triste la verdad: lo que no tiene es remedio. El Madrid no va a pronunciarse sobre el BarçaGate porque prefiere dejarlo estar -en esto sí que sí-, y en menos de una semana tendremos a Laporta en el palco como si tal cosa, tras la acostumbrada comida de directivas y entre la máxima cordialidad, es de suponer. Al madridista le cuesta Dios y ayuda aceptar esa escena, no es capaz de dejarlo estar porque le hierve la sangre tras sentirse atracado (ahora sabemos que lo fue, de manera literal) por todos y cada uno de los presidentes culés durante veinte años, como mínimo. Cuesta aceptar la escena, pero va a tener lugar.

Beatles Ed Sullivan

Florentino está más allá. Ha sublimado en arte el defecto de la manifiesta inacción comunicativa, hasta el punto en que no hablar es ya su forma de hablar. No es porque Laporta le convenga para la Superliga. Ni el Barça ni Laporta le convienen ya a nadie para nada, y es imposible que Florentino no lo sepa ya.

No es eso. Es una forma de trascender el fango a través de la cual, en su criterio, el detritus queda todavía más señalado como tal, por puro contraste con la elegancia impoluta de quien está más allá de los trajines prosaicos del compra-árbitros, en otra dimensión, en otra realidad paralela. Puede gustarte o no, pero es lo que hay. En la mente preclara, visionaría, de Florentino, Laporta se cubre más de ignominia cuanto más exquisito sea el trato que se le depare en la T4. Tú me robaste liga tras liga durante veinte años y yo te trato como un príncipe para que secretamente, abochornado, comprendas hasta qué punto no lo eres. Tanto tu institución como tú me parecéis un fraude de tal calibre que ni me tomaré la molestia de levantar el brazo para señalaros con el dedo.

Beatles señalando

Así al menos imagino yo el “Let it be” de Florentino. Es tan inimaginable su silencio en esta situación que ese silencio habla libros, tomos y tomos de denuncia callada. Tú no lo entiendes y yo tampoco. Ni lo entiendo ni lo comparto. Trato apenas de explicarlo.

McCartney ofrecía el alivio de una respuesta final, acaso al final de los tiempos, acaso en un infinito hipotético. “There will be an answer”. No es el caso aquí. El “Let it be” de Florentino no es eventual. Es eterno. Nunca, nunca habrá una respuesta. Primero fueron decenas y decenas de denuestos públicos por parte de cientos de malajes durante lustros. No hubo respuesta. Ahora, después de saber que no tenemos nada que decir sobre un rival que nos ha estafado durante veinte (?) años, birlándonos ligas a la cara, podemos concluir que el silencio será eterno, porque nada más grave puede ya suceder.

 

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Buenos días, queridos lectores.

Por fortuna, hoy toca hablar de fútbol. Sepultados bajo el alud de información a cual más bochornosa sobre el Barçagate y sus pagos continuados durante casi dos décadas al clan de los Negreira, el fútbol había quedado relegado a un segundo plano de la actualidad deportiva, por mucho que el Real Madrid se empeñara en devolverlo a las portadas con partidos memorables como el del pasado martes en Anfield. O como el que esperamos que nos brinde esta tarde-noche en el Bernabéu ante el Atleti, perdón, ante el Malakito de Memphis, no perdamos las buenas y risibles costumbres ahora que es más de Memphis de lo que lo fuera nunca. Nos apetecía hablar de fútbol y no de corruptelas, y eso es lo que haremos en este portanálisis sabatino.

Portada Marca 25-02-23

El diario Marca nos habla de un reencuentro entre Madrid y Atleti, y deja frases nada casuales, as usual. Recuerda el "volcánico" cruce de Copa de hace un mes, lo que denomina "el tema Vinícius" (ya saben que el problema siempre fue Vini y no el Frente Atlético) y remata con una mención al bochornoso comunicado de Gil Marín. Ya sabemos que a nuestros rivales de la capital les indigna más media jugada dudosa en un partido frente a los blancos que dos décadas de compra de favores al vicepresidente de los árbitros, pero habíamos dicho que no hablaríamos de corrupción, sino de fútbol, y ya nos estamos desviando del camino. Vini y ese señor de pelo de color indefinible llamado Griezmann (¿por qué no prohíbe el reglamento ese tinte, o cortes de pelo como el de Arturo Vidal?) sonríen en la foto. La sonrisa de Vini es amplia, como la de quien acaba de arar varios surcos cipotudos en uno de los campos míticos de Europa. La sonrisa de Pinkmann es estreñida, como la de aquel que presenció la jornada europea de fútbol desde el salón de su casa.

O quizás ambos sonrían al ver la querella de Estrada Fernández, porque aunque les pase como a nosotros y solo quieran pensar en el partido de hoy, resulta imposible apartar la vista de este lodazal que los medios llaman “caso Negreira” y no “BarçaCTAgate”. Esto se anima a cada día que pasa. Comenta el diario Marca que “querían influir en las decisiones arbitrales”, y esa frase impersonal sin sujeto conocido no puede atribuirse en el deseo a los Negreira padre e hijo, por mucho que la querella vaya contra ellos, así que vamos a ayudar al colegiado catalán a completarla de manera correcta: “Los presidentes del Barça durante dos décadas querían influir en las decisiones arbitrales”. Y ahora volvemos a hablar de fútbol, si les apetece.

Portada As 25-02-23

Lo cierto es que no nos gusta mucho el titular escogido, “Baby derbi”. Tenemos un idioma tan rico y variado como para no tener recurrir al inglés, o a un medio inglés, puesto que la palabra “derbi” fue españolizada en su ortografía y admitida por la RAE hace unos años, al igual que términos como friki o tuit. Ejemplo práctico: “Los que durante años denunciaron en sus tuits las anomalías estadísticas arbitrales fueron calificados de frikis”. Recordemos que la RAE también admitió “fair play”, vocablo este, por cierto, no existente en el més que un club.

El diario As sitúa frente a frente a Camavinga y a Pablo Barrios como apuestas del futuro de los Madrid-Atleti. El joven atlético parece una estupenda promesa de futbolista, de momento sin la prensa de los Gavi, Pedri, Fati que tanto gustan en los medios, pero nuestro Camavinga no es una apuesta de futuro, sino un jugador total de presente que ya ha sido importante en una final de Champions, otra de un Mundial, o que sentó cátedra sobre el medio campo en un estadio tan complicado como el de Anfield hace apenas unos días. Nuestro Eduardo no es canterano, pero lo queremos como si llevara aquí toda la vida. Pablo Barrios es otro canterano exmadridista que se pasó al bando rival, como Hermoso, Marcos Llorente, Reguilón o Saúl, qué le vamos a hacer. El Madrid pesca en los mejores caladeros del fútbol mundial, el Atleti se refuerza en La Fábrica y el Barça se asegura los éxitos en el CTA.

Sobre la cabeza de ambos futbolistas se menciona la querella de Estrada Fernández y el diario As nos demuestra cómo se pueden escribir tres líneas en una portada para hablar de “corrupción deportiva” sin mencionar al club corruptor. Genios. Los dirigentes de la Oceanía de Orwell estarían orgullosos.

Nos pasamos a la prensa cataculé, que sigue a lo suyo: nuevos posibles fichajes, poner paños calientes a la cuarta eliminación europea del Jardiner en 15 meses y la desgraciada nueva lesión de Ansu Fati.

Portada Mundo Deportivo 25-02-23Portada Sport 25-02-23

Así juntas, ambas portadas nos recuerdan al juego del piedra, papel o tijera. Marcus Thuram pone la piedra, Xavi Hernández las tijeras y los papeles se los llevaron los Negreira en forma de billetes o burofaxes. Cachis, hoy solo queríamos hablar de fútbol, pero nos sale la indignación por todos los poros de la piel.

Que disfruten ustedes de un gran derbi, que ganen los nuestros y que nadie se acuerde de los árbitros al acabar el partido. Es nuestro deseo, es lo que nos gustaría. Pero se trata de Gil Manzano, uno de esos trencillas a los que place el protagonismo, y el rival es el Atleti, así que mucho nos tememos que hablarán de ellos. No lo podemos entender, pero es parte de su “indiosincrasia”. Ahí les dejamos el término, señores de la RAE.

Hasta otra, amigos.

Ante cualquier evento de relevancia suele decirse que tendrá que pasar un tiempo antes de que entendamos lo trascendente que fue. Decir eso es ya un lugar común, tan común que yo mismo lo traigo aquí para hablar, con la perspectiva de unos cuantos días, y por tanto libre de la sospecha de atender a la generación de visitas a la web, de lo que pasó en Anfield, que fue ni más ni menos, salvo error u omisión, el mejor partido del Real Madrid quizá desde la Final de Cardiff de 2017.

Comenta Pepe Herrero que fue el epílogo más adecuado a la temporada pasada, la cual puede muy bien ser catalogada como la mejor de nuestras vidas, la más memorable. El partido de Anfield estuvo a la altura de aquellas remontadas en cuanto a la instauración de recuerdos para dentro de cincuenta años, que diría Jabois, y también en cuanto a épica. En lo estrictamente futbolístico, no obstante, fue un partido superior a cualquiera de los que nos electrizaron la temporada anterior, incluidos los primeros cuarenta y cinco minutos de Stamford Bridge, tan demoledores y perfectos.

Lo que pasó en Anfieldfue ni más ni menos, salvo error u omisión, el mejor partido del Real Madrid quizá desde la Final de Cardiff de 2017

Fue un partido de virtuosismo colectivo apoyado en la autoconfianza más indesmayable, un canto de hermanamiento entre el carácter y la virguería. Joe Llorente lo explicó en estas mismas páginas de manera admirable, y yo no seré capaz de hacer más que un ejercicio de redundancia con, tal vez, algún mínimo apunte estimable y alguna pregunta. El Madrid, hasta cuando cautiva, deja preguntas. El Madrid solivianta, inflama, sacude, admira y entretiene, pero junto a todo ello, de manera extraña, nunca deja de intrigar, y tal vez esa intriga convierta al Madrid en objeto de fascinación tanto como lo hace su puro marchamo de gloria.

La entrada de Nacho al lateral izquierdo fue clave en la remontada. Salah despareció desde el ingreso del alcalaíno. Qué extraña volatilidad acompaña al puesto del lateral izquierdo desde la retirada de Marcelo, que en realidad se retiró antes de retirarse. Mendy es para mí un defensor excepcional, pese a que no concita consenso. Como el Madrid tuvo la chamba irrepetible de encadenar (y hasta solapar) a Roberto Carlos con Marcelo, el inconsciente colectivo blanco espera el advenimiento de la tercera persona de esta laica pero santísima trinidad. No va a venir. No existe.Nacho Liverpool Anfield

Se lesionó Mendy y parecía que el papel de lateral izquierdo netamente atacante, como aquellos dos brasileños ilustres, le tocaba a Camavinga, pero por fortuna Ancelotti temió los desastres que Salah podía obrar con el carismático francés en Anfield. La tarea fue encomendada a Alaba quien (hay que decirlo) estaba naufragando estrepitosamente ante el egipcio de forma previa a su lesión. Entró en su lugar Nacho y engulló a Salah a punta de puro oficio. Qué circunvalaciones tan mareantes trae consigo el fútbol, y el Madrid en particular. Camavinga no jugó de lateral izquierdo sino de mediocentro en Anfield, y lo bordó.

Ancelotti ha anunciado que ante el Atleti repetirá Nacho en el lateral, y ha venido a confirmar que Tchouaméni, recuperado, formará también en el once. La pregunta entonces es inmediata: ¿jugará de titular Camavinga, que es una de las sensaciones del momento? Y, si lo hace, ¿en qué puesto? Preguntado Carlo en rueda de prensa, ha anunciado que ambos franceses acabarán por jugar juntos, pero no ha anticipado si tal cosa ocurrirá mañana. De ocurrir, ¿qué esquema es el más sensato para dar cabida a ambos a la vez?

Lo que viene es apasionante, incluida una semifinal de Copa ante el negreirismo y una vuelta de Champions que está en la esencia del Madrid complicarse pese a la ingente renta, como bien saben Juventus y Chelsea

En parte porque no conviene tocar mucho lo que suele funcionar, y en parte también porque inevitablemente cuesta encontrar en esta nueva formación acomodo a leyendas que son pasado y presente a la vez (Kroos y Modric), estamos dando vueltas a la evidencia de un futuro en 4-2-3-1, siendo Camavinga y Tchouaméni los dos de la sala de máquinas, con Valverde, Rodrygo y Vini en la línea creativa de 3 y Benzema en punta. Pero claro: poner a jugar a Modric y Kroos a la vez apareja tanto valor como no poner a ninguno de los dos. Las dudas son benditas, claro, y además las frecuentes lesiones, derivadas de un calendario extenuante, toman en ocasiones las decisiones por Carlo. Para añadir intriga (de nuevo la intriga), hay que sumar al rompecabezas la figura emergente de Ceballos, quien intuyo jugará ante los del Cholo con Valverde por la derecha.

Lo que viene es apasionante, incluida una semifinal de Copa ante el negreirismo y una vuelta de Champions que está en la esencia del Madrid complicarse pese a la ingente renta, como bien saben Juventus y Chelsea.

Estaremos atentos.

 

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Después de la exhibición brindada por el Real Madrid el martes en Liverpool (amigos coleccionistas de cromos, ¿a que nos da?) en la que se demostró por qué el Rey de Europa ostenta el trono continental, dando toda una lección de temple, calma, paciencia, sentido de la eliminatoria y de fútbol en todas sus líneas, vuelve la liga española, sí, esa liga adulterada desde hace años por la presunta compraventa de árbitros por el Barcelona.

Hablando del Barcelona, cuando no tienen el paraguas del arbitraje español, cuando el trencilla de turno no está bajo los auspicios de la cúpula nacional, pues el Barcelona fracasa estrepitosamente en Europa como desde hace 8 años. Exactamente, CUATRO eliminaciones europeas en 15 meses, que se dice pronto. Desde luego que son más que un club, sí, son un ridículo descomunal.

Decía que vuelve la competición doméstica con un partido más que interesante, un derby contra nuestro eterno rival, el Atlético de Madrid, que la semana pasada festejaba junto a su club matriz los 125 años de existencia del Athletic Club dándoles las gracias por haberlos fundado.

Pues eso, que el sábado vamos a jugar un derby más, un partido que hay que ganar para no perder comba contra el Negreilona FC y para seguir demostrando al mejor equipo de Canillejas quién manda en la Capital, aunque sepamos en nuestro fuero interno, amigos míos, que Madrid y España ya se nos quedan cortos. Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!

 

Un derby que dura ya 115 años

 

Mucho tiempo ha pasado desde el primer Madrid FC-Ath. Madrid, que se jugó el 19 de marzo de 1908 en el Campeonato Regional y que acabó con el resultado de 3-0, con goles de Prast (2) y Prada.

 

En los últimos tiempos, defendemos bien al Atlético de Madrid

 

Esto es así porque en los últimos 7 partidos oficiales contra ellos sólo hemos recibido 3 goles y, hay que recordarlo, uno de ellos cuando ya teníamos la liga más que ganada la temporada pasada.

 

La racha es buena

 

El Real Madrid sólo ha perdido un partido de los últimos 11 jugados contra el At. Madrid en partido oficial, y fue el partido citado antes cuando ya había ganado la liga el Real Madrid.

Rodrygo gol Atleti

Y en casa, más

 

El Real Madrid no ha perdido en los últimos 8 partidos oficiales jugados contra el Atleti como local, ganando los últimos 4. Además, en los últimos 3 partidos de liga en casa, no hemos encajado gol.

 

Lo del árbitro es más que curioso

 

Arbitra el extremeño Gil Manzano, árbitro de campanillas, miembro del grupo de élite del estamento arbitral FIFA, que ha dirigido partidos de la Copa de Europa, Europea League y hasta de la Copa América. Pues bien, es la PRIMERA VEZ que el extremeño pita un derby madrileño. Son cosas que uno no entendía hasta que se ha destapado todo el pastel negreiril.

Me he permitido hacer un pequeño estudio de los árbitros que han dirigido un derby desde la temporada 2009/10 y el resultado es que de los 16 colegiados designados, sólo 10 eran internacionales, por lo que 6 de ellos no lo han sido. Estos han dirigido 8 de los 44 derbis estudiados, esto es, casi el 20% de los disputados. Además, de los internacionales que han silbado un derby, nos encontramos con que 5 de ellos (que han dirigido 12 partidos entre Real Madrid y At. Madrid, el 27,27%) no han tenido relevancia internacional, o sea, que se encuentran en los segundos y terceros escalones del arbitraje europeo.

Los únicos árbitros élite que han pitado estos partidos han sido Mateu Lahoz (8) y Undiano Mallenco (4) lo que significa que un Real Madrid-At. Madrid o viceversa no es sino uno de esos partidos con que el CTA (Comité Técnico de Árbitros) premia/ba a aquellos que “se portan/aban bien”, como los Clos Gómez (5), Estrada Fernández (4), Fernández Borbalán (4), Delgado Ferreiro (2) o Soto Grado (2), mientras que Gil Manzano nunca lo había hecho.

¿Su designación se debe a lo que se ha descubierto durante estos días, “no vayan a decir”? Cada uno de nosotros tiene una respuesta, pero seguro que no dista mucho una de la otra, ¿verdad, amigos? Pues eso.

Gil Manzano en el Celta, 1 - Real Madrid, 4

Datos del rival

 

1.- El Club Atlético de Madrid SAD jugó la primera edición del Campeonato Nacional de Liga. Actualmente es el 3º en la clasificación histórica del campeonato con 3865 puntos.

2.- La actual es la 86ª temporada del At. Madrid en primera división.

3.- El último ascenso del Atleti a primera división fue la temporada 2002/03.

4.- El At. Madrid fue 3º en la Liga de Primera División la temporada pasada con 71 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de Liga los ha saldado con 4 victorias y 1 empate.

6.- El At. Madrid, en sus últimos 5 partidos como visitante en Liga, ha ganado 2, empatado 1 y perdido 2.

7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Griezmann (2), Luis Suárez, Carrasco y Mario Hermoso (1) son los goleadores del At. Madrid al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del At. Madrid que hayan jugado en el R. Madrid y le hayan marcado gol en partido oficial: Pruden (5), Pérez-Payá (4), Luis Marín y Hugo Sánchez (2), Esnáider, Solari y Reyes (1).

9.- Diego Pablo Simeone se ha enfrentado 37 veces como entrenador al Real Madrid en partido oficial (todas con el At. Madrid) con un balance de 9 victorias, 13 empates y 15 derrotas.

10.- Los goleadores del At. Madrid esta temporada en todas las competiciones son: Morata (9), Griezmann (8), Correa (6), Joao Felix (5), Carrasco (4), Mario Hermoso y Marcos Llorente (3), Barrios y De Paul (2), Depay y Saúl (1).

11.- Actualmente, El At. Madrid es 4º en la clasificación de la Liga con 41 puntos.

10 últimos partidos de Liga frente al Atlético de Madrid

 

5 Victorias, 4 empates, 1 derrota, 12 goles a favor (1,2 goles por partido)  y 7 en contra.

Goleadores: Benzema (3), Casemiro (2), Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Bale, Marco Asensio, Rodrygo, Fede Valverde y Oblak (p.p.) (1).

Asistentes: Vinicius (2), Kroos, Bale, Sergio Ramos, Modric, Mendy, Casemiro y Tchouaméni (1).

Tarjetas: Nacho, Lucas Vázquez y Mendy (3), Casemiro, Carvajal y Varane (2), Sergio Ramos, Kroos, Modric, Reguilón, Alaba, Vallejo, Jovic y Ancelotti (1).

Expulsados: Ninguno.

1º tiempo: 6 goles; 2º tiempo: 6 goles.

Gol más tempranero: Casemiro (minuto 15).

Gol postrero: Benzema (minuto 88).

El R. Madrid no ha remontado para ganar el partido y tampoco le remontaron

Mayores goleadas: a) 9 de febrero de 2019, At. Madrid-R. Madrid, 1-3, goles de Casemiro, Sergio Ramos y Bale; b) 12 de diciembre de 2020, R. Madrid-At. Madrid, 2-0, goles de Casemiro y Oblak (p.p.); c) 12 de diciembre de 2021, R. Madrid-At. Madrid, 2-0, goles de Benzema y Marco Asensio.

1 gol de penalti marcado y 1 recibido.

Ningún doblete o más.

Partidos con más goles: (4): 9 de febrero de 2019, At. Madrid-R. Madrid, 1-3, goles de Casemiro, Sergio Ramos y Bale.

El R. Madrid ha marcado en 7 de los últimos 10 partidos de liga jugados contra el At. Madrid.

 

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Han visto la luz nuevos documentos de Football Leaks sobre el BarçaGate, podemos leerlos en InfoLibre. Constatan, una vez más, la existencia de los pagos del F. C. Barcelona a las diferentes empresas de Enríquez Negreira y de su hijo Javier Enríquez, aunque las fechas difieren de las que conocíamos hasta ahora.

Según Football Leaks, la remuneración de vicepresidente de los árbitros por parte del Barça se habría producido desde 2001 hasta 2017, con la salvedad de los ejercicios 2002 y 2004. Tal vez esos años algún nieto de Gaspart o alguna sobrina de Laporta hiciesen la comunión y con los gastos que ello conlleva tuvieron que apretarse el cinturón.

El sitio web filtrador también desvela la dislexia de quien ordenaba los pagos, unas veces se realizaban a la empresa Dasnil 95, S.L. y otras a Nidsal SCP. No obstante, la dislexia es un trastorno del aprendizaje muy común, además, no es para nada despreciable la cantidad de disléxicos con altas capacidades.

Enríquez Negreira comenzó a facturar al Barça a través Dasnil 95, creada en 1995, como el Windows homónimo. La primera factura, bajo mandato Gaspar, ascendió a 135.227,14 €, 163.625,56 € con el 21 % de IVA, porque serían corruptos, pero muy honrados.

En el año 2015: era imposible grabar los partidos de equipos españoles en competiciones europeas de un modo diferente que no fuera in situ y con tomavistas

Los pagos, según Football Leaks, fueron aumentando de cuantía hasta que en la campaña 2013-2014 rozaron los 729.000 €. El montante mensual de estas facturas rondaba los 40-50.000 €, con un importe del doble o el triple en junio.

El concepto de los cargos habitualmente era “asesoramiento vídeos técnicos”, aunque en junio de 2015 figura en la contabilidad un apunte de 83,115 € más IVA por “grabación de los partidos de equipos españoles en competiciones europeas”. Este es el concepto definitivo que induce a pensar que en realidad Enríquez Negreira le salió muy barato al Fútbol Club Barcelona.

Pongámonos en situación: año 2015, las comunicaciones aún estaba en pañales; el transporte, para qué hablar del transporte, el burro y poco más; la informática era una quimera y los dispositivos que permiten la grabación de imágenes y sonido simultáneamente no eran más que evoluciones de la cámara de carrete de emulsión fotográfica. Era imposible grabar los partidos de equipos españoles en competiciones europeas de un modo diferente que no fuera in situ y con tomavistas.

Burro caricias

En estas circunstancias, el Fútbol Club Barcelona encargó a Enríquez Negreira la ardua labor de la “grabación de los partidos de equipos españoles en competiciones europeas”. De primeras, puede pensarse que qué diantres tendrá eso que ver con el objetivo de la colaboración, que según los implicados era garantizar la neutralidad en el tratamiento arbitral que recibía el Barça, pero seguro que a nosotros se nos escapa porque no somos tan listos como ellos, que al ser disléxicos (véase el tercer párrafo de este artículo) cuentan con un intelecto superior al resto de mortales.

A lomos de un borrico, abonando de su bolsillo la manutención del animal y pasando la noche en numerosas fondas a lo largo del camino, el pobre Enríquez Negreira se recorrió Europa en 2015 para grabar con su tomavistas los partidos de los equipos españoles en el continente.

Podemos colegir por tanto sin temor a errar ni a herrar, que Enríquez Negreira le salió muy barato al Fútbol Club Barcelona

Imaginen los gastos de transporte: heno y paja a tutiplén, gastos de herraje, veterinario para el rucio (no menos de 1000 €/año si el animal está sano), impuesto de circulación, seguro e ITV del borrico, por no hablar de las posibles multas por exceso de velocidad.

Es necesario añadir los gastos de alojamiento y alimentación: ventas, posadas, paradores preparados para hospedar animales. Jabalí al horno con frascas de vino si por ejemplo viajaba por la Galia, bratwurst con kartoffel y cervezoffel a discreción si el equipo español jugaba en Alemania, gastos de todo pelaje si el encuentro se disputaba en Turquía, etcétera, etcétera.

Gastos tecnológicos: películas para el tomavistas, revelado posterior, cintas TDK de 90 para el magnetófono, montaje de imagen y sonido, títulos de crédito…

Por no mencionar lo que tendría que aguantar el pobre Negreira cuando viajara en el burro con su hijo Javier, que si "papá, ¿cuándo llegamos?", que si "papá, para, que me hago pis", que si "papá, para, que tengo hambre". O las típicas jóvenes que uno siempre se encuentra cuando viaja de este modo, se quieren montar y  luego no se quieren bajar del burro.

Joven en burro

Todo un año, el 2015, en el que varias escuadras españolas recorrieron Europa, sale por un riñón, o un hígado. Abonar solo 83,115 € más IVA por este concepto y 7 millones de euros durante tantos años, si tenemos en cuenta el retorno de la inversión: numerosas Ligas, Copas y la propia Champions de 2015, es un regalo.

Podemos colegir por tanto sin temor a errar ni a herrar, que Enríquez Negreira le salió muy barato al Fútbol Club Barcelona.

 

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Buenos días, amigos, y en este caso es más la constatación de un hecho que la expresión de un deseo. Siempre es un buen día el que sigue a la clásica humillación europea de la entidad más fraudulenta y repugnante de la historia del deporte en lo que va de siglo, aquella cuyos títulos (al menos, los nacionales) no valen nada por estar embadurnados de estiércol probado en facturas y burofaxes.

Nos referimos, tal vez lo hayáis deducido ya, al Negreira FC, club que es la vergüenza del deporte mundial en el ámbito institucional pero que, en el contexto exclusivamente deportivo, en cambio, también produce rubor y/o mofa exacerbada. Nuestro querido Athos Dumas resumía la trayectoria europea del Negreira en los últimos tiempos en este atinado tuit.

FC Negreira en Europa desde 2015:

2016 : At. Madrid (1/4) ❌
2017: Juventus (1/4)❌
2018: Roma (1/4) ❌
2019: Liverpool (1/2) ❌
2020: Bayern (1/4)❌
2021: PSG (1/8)❌
2021: Bayern/Benfica (Grupos) ❌
2022: Eintracht (EL) 1/4,Bayern/Inter (Grupos)❌
2023: Manchester United ❌

— Athos Dumas, Mosquetero. ⚔️ (@AthosDumasE) February 23, 2023

Tal cual, amigos. Quien está acostumbrado a que el estamento arbitral, previo pago de su importe, se lo ponga fácil en el terreno doméstico sufre en cambio la desprotección arbitral externa. En Europa al Negreira FC le pitan normal, o sea, sin favoritismos, y el resultado es un nuevo fracaso, como atinadamente, pero quedándose corto, titula hoy As para reflejar la eliminación en Europalí del Negre (nos gusta el diminutivo, como si fuera el Dépor o el Sanse pero en chungo).

El fraca del Negre.

Portada As

No es un fracaso sin más. Es un fracaso cuádruple en dos años, que encima se acumula sobre la serie de fracasos mayúsculos y goleadas en contra sufridas por el Negre desde largo tiempo ha, y reflejado someramente en el tuit de Athos. En este caso hablamos de ser eliminados cuatro veces en Europa en dos años seguidos, una doble pareja a lomos de un repóker, que son las eliminaciones de años pretéritos. Es un logro sin precedentes, algo de lo que sólo el Negre es capaz. Cuatro eliminaciones europeas dos años seguidos, dos un año (Champions y Europalí), dos al siguiente (Champions y Europalí). Es como salir un viernes, sin más ambición que tomar una cerveza solo en el bar, y acabar la noche en el lecho de dos gemelas neumáticas. ¡Pero es que sales el sábado y vuelve a pasarte lo mismo, con un par de gemelas diferentes! Lo del Negre y Europa es una pequeña historia de lo imposible haciéndose posible de manera reiterada. ¡Qué tíos! Su manera de palmar más allá de la frontera solo es comparable en magnitud al asco que dan con su modo de adquirir el favor de las instituciones.

Un meme que ha circulado estos días por las redes exigía a la UEFA la expulsión del Barça de las competiciones europeas, a modo de sanción por el NegreiraGate (o sea, el ArminioGate, el VillarGate, el BarçaGate), a lo que en el meme respondía Xavi con sonrisa de autosatisfacción: “Pero, hombre, ¡si de eso ya me encargo yo!”

Portada Mundo Deportivo

“Pesadilla en Europa”, titula Mundo Deportivo, que quizá haya visto el gentil recordatorio en forma de tuit del amigo Athos. No, no, pesadilla la que vosotros, culés que mandáis en el FC Robalona desde tiempos inmemoriales, estáis haciendo pasar al fútbol español adquiriendo los servicios del organigrama arbitral por un quítame allá esos mínimo (muy mínimo) siete millones de euros. El resto importa poco. De hecho, tampoco importaría lo más mínimo si os hubierais clasificado. Sois una desgracia para el deporte perdáis, ganéis o empatéis. Sois la peor calaña de maleantes que ha poblado la tabla de clasificación de cualquier liga de cualquier deporte del planeta. Eso es lo que sois, y en ese sentido solo produce placer ver que se cumple el karma (no precisamente Barceló) y os vais al carrer en Europalí o en lo que corresponda. Todo castigo para vosotros es poco y toda desgracia deportiva que os acontezca es motivo de justo jolgorio para cualquier ciudadano de bien, culés cabales incluidos porque los hay, si no leed a Domènec García en el propio Mundo Deportivo. Hay culés de bien, gente que no pone paños calientes y afronta el oprobio cara a cara. Bájense del carro, nunca es tarde para el arrepentimiento

Mundo Deportivo Negreira Doménec

Los demás culés, los que no mostráis la actitud de Domènec, podéis sufrir todo lo que queráis este nuevo ridículo europeo. Sufridlo tanto como lo merecéis, o sea, todo lo del mundo. Súfralo hasta el extremo todo aquel culé que todavía se parapete bajo la presunta necesidad de probar sabe Dios qué cosa más. Súfralo al máximo todo aquel culé, los hay, que se regodea con desfachatez en la ignominia, incluido, y de forma muy destacada, Xavi Hernández, el eliminador, el mayúsculo inútil europeo, el sujeto que presume de “bromitas” en el seno del vestuario a cuenta de Negreira.

Portada Sport

Precisamente en Sport dice Xavi que “Hay que hacer una autocrítica importante para volver más fuertes el año que viene”. La autocrítica que tú hagas en el terreno deportivo nos la trae completamente floja, jardiner. Haz autocrítica porque la entidad que representas ha comprado a los árbitros vía compra de Negreira desde la época en que aún jugabas y te permitirás dar lecciones de valors y de posesió por ganar ligas y copas abonadas por detrás del telón.

Marca se desmarca del negreirismo con la despedida de la selección nacional de Sergio Ramos. Todo llega, incluso a uno de los mayores mitos de la historia del Real Madrid y del fútbol español.

Pasad un buen día.

Portada Marca

Cuando un martes cualquiera, un 26 de enero de 1993, el futbolista del Real Madrid Luis Milla, denunció un intento de soborno por parte de un jugador del F. C. Barcelona —tal y como confirmó a La Galerna en esta entrevista—, no sabíamos que estábamos ante el comienzo de lo que sería un entramado corrupto que duraría casi tres décadas.

En aquel entonces, un futbolista del F. C. Barcelona le ofreció al madridista 30 millones de pesetas a cambio de que se autoexpulsase en el último partido de liga que les enfrentaba al Tenerife.

Aquella denuncia realizada en vivo en el programa de radio El Larguero debería haber supuesto un antes y un después. Ese soborno debería haberse investigado por el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol y haberse depurado responsabilidades.

Cuando en 1993  Luis Milla denunció un intento de soborno por parte de un jugador del F. C. Barcelona, no sabíamos que estábamos ante el comienzo de lo que sería un entramado corrupto que duraría casi tres décadas

Pero, como sabemos, no fue así. Y de aquellos polvos, estos lodos, que dice el refrán. Aquel hecho de extrema gravedad quedó pronto en el olvido, junto con otros preocupantes indicios de que aquel partido había intentado amañarse por las buenas o por malas.  La muy polémica actuación arbitral de García de Loza pudo ser solo accidental o un intento más de corromper aquel partido.

García de Loza

Nunca lo sabremos. O sí.

Pero ahora tenemos, además de la sospecha previa, la casi certeza de que estas tres décadas de fútbol han sido un gran fraude. Por aquel entonces, el Barcelona lograba su segunda liga de forma consecutiva; se afianzaba el Dream Team, justo en el año de las Olimpiadas de 1992, y se empezaba a crear una leyenda en torno a aquel equipo. Una nueva derrota del Real Madrid al año siguiente, otra vez en Tenerife, y el penalti fallado de Djukic en la siguiente, terminó de configurar a aquel Barça.

Ese pasado, el Barcelona del Dream Team y de Núñez, pero también de las dos ligas de Tenerife, entronca ahora con meridiana claridad con su futuro, con el Barcelona de Laporta.  Primero con Frank Rijkaard y luego con Pep Guardiola. Sí sabemos con absoluta certeza que el Barça de Laporta fue en realidad el Barça de Negreira, con sus emolumentos adecuadamente incrementados hasta el triple de la cifra que cobraba antes de Laporta.

E, inevitablemente, podemos sospechar que antes hubo un precedente necesario. Quizá lo de Tenerife, quizá antes, o quizá durante. Cómo y cuándo empezó la corrupción en el Barça exactamente no lo sabemos. Pero que fue algo que se heredó en el club a distintos niveles, sí. Tampoco sabemos exactamente si duró hasta Bartomeu o si continuó más adelante. O, incluso, si sigue existiendo, a la vista de que el presidente es Laporta, que ya en su día no tuvo escrúpulos en pagar medio millón de euros al año a un directivo arbitral.

No es el caso Negreira, pero sí el Barçagate, porque el entramado corrupto y mafioso nace del F. C. Barcelona

Sabemos por las nuevas filtraciones, pero también por otro tipo de casos de corrupción, tanto en el deporte, como en otros órdenes de la vida, que para que se den estos casos se necesita un gran entramado. Y por eso no es el caso Negreira, pero sí el Barçagate, porque ese entramado corrupto y mafioso nace del F. C. Barcelona.

En este caso, se da la colaboración necesaria de la Federación, que es quien designa al jefe de los árbitros. La excelente relación de Laporta y Villar es conocida tanto como la traición de la disciplina de voto del primero al votar por la presidencia de la Federación al segundo. Y a partir de ahí es tan fácil como tirar de la madeja. O seguir el rastro del dinero, como en las películas.

barçagate 1 barçagate 2

Si Victoriano era la persona nombrada por Ángel Villar en el Comité Arbitral y Enríquez Negreira era, a su vez, la mano derecha de este, la conclusión es sencilla. Menos para aquellos con una venda en los ojos incapaces de sumar dos y dos.

Pero como con el escándalo de las ligas de Tenerife, para mantener este entramado mafioso y delictivo se necesita algo más. Es necesaria la colaboración de los que cuentan las historias, de los relatores. Los medios de comunicación son primero los que cuentan u ocultan la información, y después los que te hacen inocente o culpable.

Y muchos medios, entonces, callaron. Y durante estos 30 años también lo han hecho, ocultando la verdad o parte o tergiversando las noticias, como con el saldo arbitral. Y lo que es peor, lo seguirán haciendo. Porque en ello les va el sueldo a muchos, como sabemos por los pagos de Bartomeu a diversos periodistas.

Bartomeu y Laporta

Aquel entramado, que en algún momento debió de empezar a construirse hasta ser perfeccionado, es muy probable que siga hoy vigente. No pudo desaparecer por arte de birlibirloque. Quien estaba acostumbrado a corromper (el Barcelona), es difícil que deje de hacerlo, y menos a la vista del éxito obtenido. Y quien había sido ya corrompido (el estamento arbitral en su gran mayoría), no puede dejar de serlo. No funciona así la naturaleza humana desde que Eva corrompió por primera vez a Adán con la manzana del paraíso.

Las medidas tendrán que ser draconianas o quedará la mancha del pecado de la corrupción de nuestra liga para siempre

Nuestra Eva y Adán del fútbol español sabemos qué nombres y caras tienen.  Y ahora los estamos viendo desfilar, negando la mayor. Jamás cogieron la manzana prohibida, dicen, y jamás le dieron un bocado, aunque parecía exquisita y apetitosa. Tanto como un sobre repleto de billetes. Y, sin embargo, todos hemos visto la manzana ya mordida a bocados, yaciendo podrida, a la vista de todos.

Ahora toca el destierro del paraíso para lograr la limpieza total de la competición. Y para eso las medidas tendrán que ser draconianas o quedará la mancha del pecado de la corrupción de nuestra liga para siempre.

 

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