Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, queridos.

Hoy sábado vuelve la Liga y lo hace con partidos de los dos equipos con mejor palmarés, o con los últimos dos campeones, si lo preferís de este modo. Nos cuesta (y mucho) decir eso de “los grandes” o “Madrid y Barça” metidos en un mismo paquete porque las diferencias entre ambos son abismales. Y crecen cada día que pasa.

Las dos portadas de los diarios madrileños están dedicadas a los jugadores del Real Madrid, mientras que las de los diarios cataculés muestran sendos perfiles de su mustio entrenador. No nos gusta ver al Real Madrid metido en el mismo saco de su máximo rival, ni mucho menos que los periodistas o el resto de clubes nos incluyan en ese paquete de “gran problema del fútbol español”, de clubes que dominan y someten al resto imponiendo las normas. Porque hay al menos 7,3 millones y varias palancas de diferencia.

Uno tiene el mejor estadio del mundo, a punto de estrenarse en todo su hipogeo, perdón, apogeo, y el otro tiene unas ruinas sobre las que trabajan cientos de inmigrantes en condiciones precarias.

Uno tiene a un caballero como entrenador, un tipo triunfador en todas las ligas europeas y en la Champions, y el otro tiene a un hipócrita quejica que en cada rueda de prensa muestra su amplio repertorio de excusas.

Uno tiene a un respetado hombre de negocios al frente de los dineros, y el otro cuenta con un populista hinchado en su orgullo, un tipo mentiroso, demagogo y victimista.

Uno presenta unas cuentas saneadas que lo sitúan en el primer puesto del ranking de Deloitte, por encima de clubes estado con inyecciones de petrodólares, y el otro ha anticipado ingresos de los próximos veinticinco años para poder competir por entrar en Champions.

Uno pretende cambiar el sistema arbitral desde hace años tras verse perjudicado de manera sistemática, y el otro, tras pagar 7,3 millones de euros al vicepresidente del CTA, tiene los santos dídimos de decir que la competición está adulterada.

No, amics, no estamos en el mismo saco.

Portada As 27-01-24

A Carlo no le quedó otra que contestar a las inadmisibles palabras de Joan Laporta. Aunque la portada de As lo ponga en un tercer párrafo en letra pequeña, nosotros hemos querido ampliarlo porque, como decía Walter Matthau en Primera plana, “¿quién demonios lee el segundo párrafo?”.

“¿Liga adulterada? Todo el mundo sabe qué ha pasado en los últimos 23 años”. Y dijo más: “En esta semana han hablado mucho. Pienso lo mismo que antes, aquí no tenemos que desviar el tiro. Todo el mundo conoce lo que ha pasado en los últimos veinte años en el fútbol español. Ahí está el problema del fútbol español. La Liga no está adulterada. La Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil están haciendo investigaciones y tenemos que esperar. Desviar el tiro no tiene sentido”.

Elegante, como siempre. Discreto, as usual, pero soltando un par de “yoyas bien soltás”. Y aun con los guantazos verbales, no estamos de acuerdo en todo lo que dice Carletto. La portada de As es para Brahim, al cual tildan de “solución”, y el malagueño puede ser hoy la solución, la alternativa, porque el mejor jugador de la temporada, el máximo goleador y un referente espiritual y moral del equipo, Jude Bellingham, no estará en el estadio de Las Palmas por sanción. El jugador que más faltas ha recibido en el campeonato no podrá jugar hoy… ¡por acumulación de tarjetas!. Varias de ellas por quejarse amargamente a los árbitros, por decirles que “ya está bien, que miren cómo tengo las fucking medias de fucking pisotones impunes”. Luka Modric tuvo más partidos de sanción que Luis Suárez, luego se nos hace muy cuesta arriba afirmar como el bueno de Carlo que esta Liga no está adulterada, que no ha sido secuestrada por quienes han tenido bajo su control al CTA, el VAR, la Federación, el presidente del CSD o las retransmisiones.

Partido peligroso hoy en Las Palmas ante un buen rival, y a esa hora que con tanta frecuencia se nos atraganta. Es la hora de las pelis suecas de sobremesa, o de mantita y libro, de la modorra sabatina, mas nos sentaremos frente al televisor con ánimo de no de cabrearnos con los del silbato y acabar la jornada como líderes de la competición.

Portada Marca 27-01-24

“La vida sin Bellingham”, nos recuerda Marca. Como en su día fue “la vida sin Vini” tras sufrir un estrangulamiento que acabó de manera inopinada con su expulsión. Porque esta competición es así y la Liga no está adulterada, Carlo. O lo está en el sentido “laportiano”, a favor del madridismo sociológico.

La cosa va hoy de entrenadores, porque Jürgen Klopp anunció ayer su marcha del Liverpool al final de la temporada. Deseamos lo mejor a quien siempre manifestó respeto por el Real Madrid y a quien, ya que hablamos de diferencias, dirigió aquel 4-0 rematado con el córner más Origi-nal de la historia del fútbol.

Las portadas de los diarios catalanes son, como os decíamos, para el otrora denominado Jardiner. Por el perfil izquierdo da a entender que le queda poco en el club.

Portada Mundo Deportivo 27-01-24

Y por el perfil derecho planifica la próxima temporada, suponemos que con el dinero de la decimocuarta venta del 49% de Barça Studios.

Portada Sport 27-01-24

“Me queda menos que más” en el mès que un club, y “llegará el día que me iré”. Pues claro que llegará, Xavi, a todos nos llega la hora o el día; es tan obvio como aquello de “suicidarme sería lo último que haría en la vida”.

Pasad un buen día, os dejamos que os entretengáis buscando los millones y millones de diferencias que nos separan.

Un nexo de unión entre el equipo madridista y el canario lo encontramos en la figura de Luis Valle. Futbolista blanco en la II República, tras emigrar a Francia durante la Guerra Civil regresó años después a su tierra para ser el técnico que ascendió a la UD Las Palmas por primera vez a la élite del fútbol español.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 18 de junio de 1914, pertenecía a una familia muy distinguida de la ciudad. Su padre, Bernardino Valle Gracia, fue alcalde de Las Palmas de Gran Canaria y diputado de la provincia canaria. Su abuelo, Bernardino Valle Chinestra, era un reputado compositor y director de orquesta. En su infancia jugó mucho en la Playa de las Canteras, con amigos y con su hermano Joaquín, que también fue futbolista, perteneció al Madrid amateur y acabó siendo una leyenda del Niza y máximo goleador histórico (211 tantos).

Su primer equipo fue en Primera Regional el Athletic Club de Las Palmas, una entidad antecedente de la actual UD Las Palmas. Poco después llamó la atención del Real Club Victoria, con el que disputó algún encuentro amistoso frente al Alavés o el Donosti, pero la familia se mudó a Madrid al lograr su padre un escaño por el PRDF (Partido Republicano Democrático Federal) tras las elecciones de 1931. Es allí, en la capital, donde tendría su idilio con el cuadro merengue, pese a que tuvo una oferta cuantiosa del Valencia (6.000 pesetas de ficha y 600 de sueldo).

Sus primeros pasos fueron un año en el Castilla FC, un equipo que no tenía vínculo con los madridistas pero en el que se fogueaban jóvenes promesas. Allí pronto destacó por su calidad y talento. Valle ocupaba un puesto muy difícil en la época, el de mediocentro. Una posición muy valorada al extremo que se decía que, si un conjunto tenía un buen mediocentro, tenía “asegurado” medio equipo. Las reseñas sobre su juego describen a un futbolista con un gran sentido del juego, una técnica depurada, una colocación inmejorable y un toque de balón maravilloso que daba a sus pases una alta efectividad. Jugador reposado y sereno no poseía un físico portentoso (con sobrepeso en ocasiones), pero lo suplía con temple y una intuición privilegiada en el césped.

Luis Valle en el Castilla

El canario Hilario Marrero, jugador blanco de la época, habló con Hernández Coronado y recomendó su llegada. De cara al curso 1932-1933 el Madrid FC adquirió sus servicios con ficha profesional en el primer equipo. Junto a su hermano, futuro abogado, frecuentaba la Residencia de Estudiantes al cursar la carrera de Medicina que completaría años más tarde. De futura promesa madridista pasó a realidad en pocas semanas.

Con apenas 18 años alcanzó la titularidad arrebatándosela a Leoncito y se convirtió en un fijo para Mr. Firth durante su primera temporada en la élite. Formó la media merengue junto a Pedro Regueiro y Gurruchaga en una temporada en la que revalidaron el título de Liga del año anterior. Su rendimiento positivo tampoco pasó desapercibido para el seleccionador José María Mateos, que lo llamó para vestir la camiseta roja en una minigira europea. Debutó en Belgrado contra Yugoslavia el 30 de abril de 1933, en sustitución de un mito español como Gamborena.

Luis Valle con la selección española

Un momento que no olvidó el resto de su vida, como declaró en sendas entrevistas a El Eco de Canarias y MARCA en 1972. Valle explicó en el medio canario que “salí relevando a Ayestarán. Como preseleccionado fui llamado cuatro veces más”. En MARCA detalló que “teníamos un equipo formidable, uno de los grandes equipos que ha contado España en su historia. En la medular compusimos el trío Cilaurren, yo y Marculeta. Empatamos que siempre es un buen resultado y quedé satisfecho de la labor realizada”. Su carrera madridista le marcó y contó en el periódico canario que el Real Madrid es el equipo de sus amores “en segundo término; primero está la UD Las Palmas”. Mientras que en el diario deportivo se deshizo en elogios hacia sus compañeros merengues Luis Regueiro y el trío Zamora, Ciriaco y Quincoces. Del ‘Corzo Blanco’ dijo que “fue un jugador sensacional, de dos pies; con larga zancada, corriendo en línea recta y disparando con dureza”. Mientras que del portero y los dos defensas manifestó que eran “formidables. ¿Ha habido algo mejor que Zamora, Ciriaco y Quincoces, que hasta los chiquillos de hoy lo cantan de corrido sin haberlos visto jugar?”.

Luis Valle, futbolista blanco en la II República, tras emigrar a Francia durante la Guerra Civil regresó años después a su tierra para ser el técnico que ascendió a la UD Las Palmas por primera vez a la élite del fútbol español

La siguiente temporada repitió protagonismo luchando por el puesto con Leoncito, con el que se repartió minutos. Entre la Liga y la Copa sumó trece encuentros oficiales y consiguió su primer tanto como madridista. Fue, además, en un partido de relevancia ante el Barça en Chamartín. Los blancos golearon por 4-0 a los azulgranas y Valle superó al arquero culé tras recoger “la pelota en un lío que se formó en la puerta al tirarse un saque de esquina y tiró a media altura desde cerca, batiendo a Cruz”, según se escribió en el diario La Libertad. El Madrid FC no pudo conquistar su tercera Liga seguida, pero sí alzó la Copa. Valle tuvo minutos en dos encuentros, en la vuelta de 1/8 frente a Osasuna en casa y en la ida contra el Athletic Club en Chamartín.

Valle frente al BarcelonaGol de Valle contra el Barcelona

En sus dos últimas temporadas en la capital su papel en el equipo decreció de forma importante. Paco Bru prefirió en su puesto a Bonet y se le acumularon problemas musculares en forma de rotura de fibras. Todo ello influyó para apenas disputar tres choques de Liga entre la temporada 1934-1935 y 1935-1936. Resultó más habitual verlo jugar amistosos o duelos del Regional Mancomunado como ante el Racing de Santander, el Zaragoza, el Athletic de Madrid o el CD Logroñés en 1934 y el Valladolid y el CD Nacional en 1935. En total, su bagaje merengue fue de 68 encuentros, dos goles y siete títulos: una Liga, dos Copas y cuatro Mancomunados.

En junio de 1936, se publicó en medios como La Libertad que el Madrid FC había acordado otorgar la libertad a jugadores como Félix Quesada, el magiar Kelemen y Valle. Sin embargo, lo cierto es que continuó en la plantilla y fue uno de los jugadores que integraron la lista confeccionada por Hernández Coronado para disputar el Campeonato Catalán, un torneo que no pudieron jugar por el veto del FC Barcelona. En septiembre también apareció en una convocatoria para un amistoso contra el Hércules e incluso su padre, Bernardino, con la guerra civil ya en plena efervescencia, efectuó gestiones para que los madridistas realizasen una gira por Francia, Bélgica, Suiza y Rusia. Finalmente, no se pudo llevar a cabo y el cuadro blanco suspendió cualquier actividad deportiva.

Quesada, Valle y Regueiro

La familia Valle, con el avance del conflicto bélico y dada la significación política de inclinación frentepopulista y republicana de Bernardino, salió en estampida hacia el exilio y se acomodó en Francia. Luis Valle estaba cursando el cuarto año de Medicina y dejó el club blanco, pero no el fútbol, puesto que vistió las camisetas del Racing París, durante unos meses en el curso 1936-1937, y el Niza en las siguientes nueve campañas. En el equipo de la Costa Azul coincidió con su hermano Joaquín y con dos antiguos compañeros en el Madrid republicano: Ricardo Zamora y Pepe Samitier. El balompié lo compagina, además, con la impartición de clases de español en el país vecino y la fabricación de zapatos para obtener más recursos económicos. Su carrera se extiende hasta 1946, cuando juega sus últimos partidos. En el Niza deja huella y suma más de 180 duelos oficiales entre Liga y Copa y más de 100 amistosos. Además, empezó a entrenar a Las Águilas con solo 27 años. Las dirigió desde 1942 a 1946 en un total de 110 encuentros en lo que fue su primera experiencia en los banquillos.

Luis Valle en Niza

A finales del año 1948, tras más de una década en el exilio, volvió a España. En un principio pensó establecerse en Madrid o Barcelona, pero finalmente regresó a casa e instaló una consulta de pediatría en Las Palmas después de concluir la reválida de Medicina en la capital española. Al pisar suelo nacional fue detenido y acusado de desertor por no realizar el servicio militar. Estuvo preso en un calabozo, pero gracias a la ayuda de un familiar con poder en el Régimen recibió la libertad vigilada. También fue culpabilizado de masón, algo que nunca interesó a Valle y que no tuvo más recorrido.

Luis Valle en Las Palmas

Su pasión por el fútbol le hizo reincorporarse al deporte como técnico de la UD Las Palmas en 1951, apenas dos años después de la creación del cuadro canario. Los amarillos militaban en Segunda división y clasificados en tercer lugar accedieron a la promoción de ascenso. Es en ese momento cuando Valle sustituyó en el banquillo a Ángel Arocha tras la enorme polémica por la marcha de este. Por delante, una dura fase con seis equipos en liza, el 2º y el 3º de los dos grupos de la categoría de plata y los dos equipos de Primera de puestos de promoción.

Luis Valle da un nuevo aire al conjunto, que realiza un torneo casi impoluto. Solo pierde en las visitas a Zaragoza y Málaga y el resto de encuentros terminan con victoria. El día histórico es el 8 de julio de 1951, cuando derrotan a los malacitanos dirigidos por su amigo Ricardo Zamora en el Insular por 4-1 (Peña, Manolín, Tacoronte y Polo fueron los autores de los goles) y ascienden por primera vez a Primera división. Luis Valle, que fue paseado a hombros por sus jugadores, declaró que “estoy orgulloso de mi labor, no por lo que represente para mí, sino para Canarias, para nuestro fútbol y porque la confianza depositada en mí no ha defraudado, aunque he tenido mucha suerte. Y mi mayor alegría en estos momentos es el haber igualado a mis valiosísimos predecesores, a los que les corresponde también su gran parte en este triunfo que han conseguido nuestros jugadores”.

La temporada siguiente en la élite del fútbol español es ilusionante pero también complicada. Valle, con su colega y exmadridista Hilario Marrero de segundo, completa todo el curso, pero no logra que el equipo se mantenga en Primera. La UD Las Palmas finaliza en penúltimo lugar a tres puntos de la salvación. El objetivo de cara a la campaña 1952-1953 es regresar a Primera y Valle sigue en el cargo. Sin embargo, su estancia es breve y en la jornada 3 presenta su dimisión de manera irrevocable. No sería su última experiencia en el banquillo canario porque en la temporada 1953-1954, con el equipo en los puestos altos de la tabla, volvió como interino un encuentro. Fue el técnico puente entre Luis Jesús Navarro y Saturnino Grech. En la jornada 16 dirigió a la UD Las Palmas en la derrota 2-0 ante la Balompédica Linense.

Después de su paso por el banquillo continuó en la UD Las Palmas como secretario técnico y también ejerció labores de formación con los juveniles. Además, fue director de la Escuela de Entrenadores y un célebre conferenciante exponiendo grandes historias del fútbol en Canarias.

Luis Valle

Falleció como consecuencia del mal de Parkinson el 18 de junio de 1974 a los 60 años. El medio El Eco de Canarias creó entonces un premio en su nombre que galardonaba la deportividad en equipos juveniles.

 

Fotografías: archivo Alberto Cosín

Buenos días. Tras la polémica victoria copera del Atlético de Madrid anoche ante el Sevilla, estamos esperando el correspondiente comunicado iracundo de Miguel Ángel Gil Marín.

Decimos "polémica victoria" porque esas mismas jugadas e intervenciones del VAR no se dieron calcadas con el Madrid como protagonista. En ese caso, en lugar de "jugadas polémicas" hablaríamos directamente de "escándalo mundial". Pero fue el Atleti, de manera que todo bien. El Atleti es sistema puro y duro, amigos. El Atleti es un club dócil al negreirismo, de cuyas migajas se ha aprovechado en más de una ocasión, cuando el Barça estaba tan mal que no era capaz de ganar ni con ayudas. Ahí (léase 20/21) se postuló con éxito el Atleti como sustituto del Barça en el papel de favorito del sistema. Como sustituto del Barça en su papel de AntiRealMadrid C. de F.

El Atleti es sistema puro y duro, amigos. El Atleti es un club dócil al negreirismo, de cuyas migajas se ha aprovechado en más de una ocasión

El Atleti ha gozado de los favores del negreirismo 2.0 en sus dos últimas eliminatorias coperas. Contra el Madrid, fue beneficiado con el grotesco laissez faire de su correligionario Cuadra Fernández respecto a la agresividad cholista, amén de la condonación de un penalti sobre Bellingham —con patada en los dídimos incluida— que la realización tuvo a bien hurtarnos, como acostumbra.

Ayer, frente al Sevilla, en un partido absolutamente infumable, de los que hacen afición pero afición al puenting con o sin arnés, se benefició de la actuación del VAR. Sobre la bocina, Gil Manzano señaló penalti a favor de los de Quique, pero el VAR corrigió a Gil (Manzano, no Marín) anulando la sentencia.  La jugada es dudosísima, pero lo que importa es que hoy, a diferencia de lo sucedido tras el Madrid-Almería, sí está bien que el VAR actúe. Hoy el VAR es modernidad y acertada capacidad de rectificación. Tras el Madrid-Almería, el VAR era el apocalipsis, la peste bubónica, la muerte del fútbol.

Portada As Portada Marca

Sobre la jugada en cuestión, terminal y decisiva, informan las portadas de As y Marca de modo absolutamente aséptico, sin mojarse, no vaya a ser que se enfade Gil (Marín, no Manzano). Sin embargo, no dicen nada de una jugada más clara en el primer tiempo, cuando un defensa del Atleti derribó tontamente, pero indudablemente también, en área propia al jugador sevillista Sow, cosa de la que se quejaron amargamente los hispalenses. En ese mismo primer tiempo, Gil (Manzano, no Marín, aunque...) había señalado un penalti discutible a beneficio del cholismo, que Antoine Griezmann lanzó a las nubes por culpa de un resbalón. Pero pitado estaba, y dudoso era también. Todas, absolutamente todas las jugadas dudosas caen últimamente del lado colchonero, lo cual seguramente está bien, dada la cantidad de cosas que les debe el fútbol como equipo del pueblo que son.

En fin, amigos. Gil Marín sólo emite quejas cuando juega contra el Madrid y, en su calenturienta imaginación, es robado por los colegiados, como cuando se pasó un mes petando portadas con su agraciado gesto reclamando una hipotética expulsión de Ceballos. Hemos tenido acceso exclusivo al comunicado que con su firma va a emitir el Atleti en 3, 2, 1... El lector de La Galerna merece esta primicia, y sin pagar por contenido prime ni nada.

Gil Marín sólo emite quejas cuando juega contra el Madrid y, en su calenturienta imaginación, es robado por los colegiados, como cuando se pasó un mes petando portadas con su agraciado gesto reclamando una hipotética expulsión de Ceballos

"De igual forma que el Atlético de Madrid manifestó tantas veces su disgusto ante los recurrentes arbitrajes desfavorables frente al todopoderoso rival capitalino, hoy quiere manifestar su gusto por todo lo contrario. Así, sí. Los queremos a todos como se están mostrando en esta Copa del Rey.

Nos complace anunciar que nuestro (como todo el mundo sabe) simpatizante Cuadra Fernández va ser condecorado con la insignia de chapa y pintura del club. No condecoraremos aún a Gil (Manzano) para que nadie pueda hablar de nepotismo, pero todo se andará. Por la presente deseamos felicitar a dicho trencilla por tener la flexibilidad y la modestia de dejarse rectificar por el VAR, herramienta que siempre hemos considerado fundamental para el logro de un arbitraje justo".

El texto acaba de terminar de consensuarse. Os lo adelantamos, recién salido del horno, sólo un segundo antes de dejaros con la prensa cataculé, que sigue compungida y se refugia en la calidad de sus canteranos mientras Xavi se tambalea. Por cierto, un buen amigo de Xavi, Enríquez Negreira, tendrá que declarar ante el juez, que no ha encontrado un deterioro cognitivo en el hombre del año 2023 lo suficientemente profundo como para considerarlo no apto para comparecer.

Nos vamos a reír.

Pasad un buen día.

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La famosa cuesta de enero se ha convertido casi en un ‘Mortirolo’ inasumible para la legión de antimadridistas que habitan en España y viven inmersos en una realidad paralela de difícil digestión.

Solamente han necesitado un partido en el que las decisiones arbitrales han caído del lado del Real Madrid para abandonar sus escondites y montar un circo encabezado por el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y el entrenador azulgrana, Xavi Hernández, protagonistas de declaraciones que serían hilarantes si no fuera por la carga que llevan detrás y que ellos conocen muy bien.

El objetivo no es otro que señalar al Madrid, el enemigo común para muchos aficionados al fútbol, y desviar la atención de lo que el FC Barcelona tiene encima, que es mucho y no tiene pinta de que la tormenta vaya a amainar para ellos en los próximos meses. El antimadridismo solamente buscaba una excusa, por pequeña que fuera, para salir en tropel de la caverna donde se guarece y vive feliz.

Hernández Maeso en el Real Madrid, 3 - Almería, 2

El hilo conductor en esta ocasión es aprovechar la sarta de errores cometidos en el arbitraje por Hernández Maeso y corregidos sorprendentemente desde el VAR por Hernández Hernández (del que luego hablaremos) para equiparar lo que ya se conoce como el Negreirato con un partido de liga de la jornada 21.

Ver para creer, y más sorprendente aún, si no conociéramos el antimadridismo recalcitrante que reina en este país, que haya gente inteligente, con un mínimo de criterio, que les compre ese argumento y lo convierta en un dogma con el seguidismo de algunos medios de comunicación y de las redes sociales, verdadero ariete del ‘odio’ existente al Real Madrid en donde lo único que cuenta es la animadversión a un escudo. Los mismos hechos con cualquier otro equipo —por ejemplo, el Atlético de Madrid vive una temporada de traca en ese sentido— no cuentan para nada. No existen.

El hilo conductor en esta ocasión es aprovechar la sarta de errores cometidos en el arbitraje por Hernández Maeso y corregidos sorprendentemente desde el VAR por Hernández Hernández para equiparar lo que ya se conoce como el Negreirato con un partido de liga de la jornada 21

La campaña que se ha montado en los últimos días tiene precedentes. Siempre que el Real Madrid es supuestamente beneficiado, se monta la de ‘San Quintín’. Da igual cuándo se lea esto. Es siempre igual. No hay término medio ni equidad posible.

Al Real Madrid le vienen perjudicando los árbitros de manera sistemática desde hace muchos años en la competición doméstica. Las pruebas en vídeos están ahí. En los duelos directos con el FC Barcelona ha llegado a ser sangrante. El famoso ¿pur quéeeee? de Mourinho es ya un clásico de nuestro fútbol.

Mourinho

Poco a poco, se van conociendo las respuestas de esa pregunta que últimamente se ha convertido en un clásico de las hemerotecas. Esta misma temporada y en partidos importantes como ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano, el árbitro de guardia llegó a tomar hasta tres decisiones cuando menos conflictivas a favor del mismo equipo, en este caso, el Atleti. Por supuesto, no se montó ningún escándalo ni salió nadie con la cortina de humo de la ‘liga adulterada’ desde la Ciudad Condal. Contra el Madrid, todo vale. Se unen voluntades y se fraguan alianzas inverosímiles.

Mención aparte merece Hernández Hernández, el árbitro que más decisiones controvertidas ha tomado en contra el Madrid en la historia reciente. Este Hernández Hernández que en la sala VOR vio tres decisiones polémicas y las interpretó a favor del Madrid es el mismo que durante años ha sido el ‘terror blanco’.

¿Qué ha cambiado en el criterio de Hernández Hernández en este tiempo? Es una pregunta curiosa, cuya respuesta intuyo, pero dejo a criterio de cada lector

Es el mismo Hernández Hernández, incluso, que llamó al árbitro de campo para que revisará la ya famosa mano en el área del Almería que desembocó en el penalti transformado por Bellingham y que hace tres temporadas, en una cuita igual, ignoró soberanamente la mano que Felipe realizó cuando Casemiro se aprestaba a rematar en el área pequeña. Hernández Hernández hasta revisó en el monitor del VAR y decidió que NO, que NO era penalti. Esa decisión le costó la Liga al Madrid. El campeonato lo ganó el Atleti.  Curioso.

¿Qué ha cambiado en el criterio de Hernández Hernández en este tiempo? Es una pregunta curiosa, cuya respuesta intuyo, pero dejo a criterio de cada lector.

 

Getty Images.

En la república bananera y tercermundista del fútbol español hay una letanía que se puede escuchar desde hace años resonando como un lejano eco y sin parecer afectar a nadie más allá de quien la pronuncia; el Real Madrid. “¡Cambiemos el CTA!”, se grita desde el madrileño Paseo de la Castellana, manteniendo inmutable este discurso dentro y fuera de los órganos ejecutivos balompédicos. Además de indiferencia, lo que ha obtenido el 14 veces campeón de Europa con sus numerosas reclamaciones de transformaciones y transparencia en los árbitros ha sido algo muy parecido a un acto de fe. Se ha insistido infinitas veces en que la integridad del colectivo arbitral no podía estar jamás en duda, que los colegiados eran imparciales y cometían errores humanos, no intencionados. Como si la prostitución arbitral no hubiera sucedido en ningún momento y en ningún lugar del mundo.

El más ligero planteamiento de que existiera una trama corrupta creada para beneficiar a un equipo y, como objetivo primordial, perjudicar a otro, convertía a aquel que lo sugería en un fanático, poco menos que un lunático. 17 millones de euros, y centenares de folios de un sumario judicial después, es mucho más sencillo comprender las razones de que no se atendieran las demandas renovadoras del Madrid. Todos los demás formaban y forman parte del entramado delictivo.

Cuando los ladrones se ponían antifaz

La principal responsabilidad recae sobre aquel que puso en marcha la maquinaria de corrupción sistémica, equipo más beneficiado arbitralmente con los números en la mano y también si se ha visto el fútbol sin una venda en los ojos o con la televisión apagada en lo que llevamos de siglo. Pero el hecho de que el resto de clubes (salvo contadísimas excepciones), prensa e instituciones hayan tenido reacciones tibias, cuando no directamente encubridoras, ante un escándalo deportivo de un tamaño desconocido en España deja muy claro que estaban conformes con el sistema. Bien porque también se beneficiaban, bien porque perjudicaban a su enemigo más odiado, bien porque ir contracorriente te convertía en el enemigo de la maquinaria del fango, la realidad es que prácticamente nadie ha sacado los pies del tiesto. El único equipo que se mantiene firme en limpiar el CTA es del que se dice que es el más beneficiado. Tan probatorio es que el supuesto gran favorecido demande un cambio radical, como que los que se consideran histórica y actualmente perjudicados se empeñen en mantener todo como hasta ahora.

Tan probatorio es que el supuesto gran favorecido demande un cambio radical, como que los que se consideran histórica y actualmente perjudicados se empeñen en mantener todo como hasta ahora

Sabiendo como sabemos que existe y opera una segunda sala VAR absolutamente al margen de la legalidad, la ocultación de imágenes, que las calificaciones arbitrales de las que dependen ascensos, descensos, internacionalidades y sus correspondientes y cuantiosos sueldos asociados las decide un ‘índice corrector’ opaco y absolutamente dictatorial, o que los árbitros que pitaron en contra del Madrid fueron ascendidos y premiados con los mejores encuentros y la escarapela internacional, mientras que las carreras de los que se equivocaron a su favor languidecieron hasta la desaparición, nadie nos puede convencer de la imparcialidad y buen hacer de los árbitros. Y no volveremos a confiar en ellos hasta que los aprendices de Negreira cuelguen el silbato o se produzca dentro del colectivo una purga profunda y concienzuda.

Corrupción, mentiras y dejación de funciones

Los nombres han variado, pero el método permanece, cambiando a Arminios por Cantalejos y a Iturraldes por Cuadras. Tampoco recuperarán la credibilidad quienes desde los medios transformaron en paranoia la duda razonable sobre la honorabilidad arbitral y que ahora quieren equiparar tres aciertos del VAR con décadas de corrupción sistémica. De hecho, estos mismos periodistas son un engranaje esencial para que esta maquinaria hedionda haya funcionado sin interrupción durante décadas. Y no deberían quedar indemnes cuando llegue el momento de exigir sanciones y castigos.

Hay un club, tan solo uno, que sigue con su prédica en el desierto, clamando para que se renueve el CTA de arriba abajo, algo que solo parece posible cuando medie una sentencia judicial que se acerca lenta, pero inexorablemente

Ahora que han salido a clamar por ‘justicia’ en tropel hasta los más ecuánimes, aquellos que están por encima de debates arbitrales y sólo se dedican a hablar del juego, excepto cuando la polémica beneficia supuestamente a un equipo muy concreto, debemos recordar que seguimos estando de acuerdo en que el sistema arbitral no funciona, y que es tan buen momento como otro cualquiera para transformarlo. Si la competición está adulterada o la liga está peligrosamente preparada, no es comprensible que directivas, aficiones y prensa no exijan que se cambie ya de régimen. Hay un club, tan solo uno, que sigue con su prédica en el desierto, clamando para que se renueve el CTA de arriba abajo, algo que solo parece posible cuando medie una sentencia judicial que se acerca lenta, pero inexorablemente.

 

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 Hubo un tiempo, ya lejano, en el que estudié algo de Psicología, noble ciencia de la que recuerdo poca cosa; no se me olvida, sin embargo, el concepto de proyección. Según tal concepto, el individuo se enfrenta a sus conflictos emocionales atribuyendo a los demás sus inaceptables impulsos. Les tiene que sonar, amigos: es el plato que el proceloso mar culé nos sirve a diario en su infame menú.

No importa la edad, condición o sexo del aficionado azulgrana, cada día nos desayunamos con un nuevo periodista, streamer o pinganiller que desgrana, a menudo con estridencia, las artimañas que tito Floren y el palco urden para orquestar sus derrotas. Gurucetas y Francos, Clesa y el Ministerio de Instrucción Pública se unen para urdir todo tipo de añagazas contra los inventores de la humildad y los valores, o sea ellos.

Laporta

Como cortina de humo reconozcan que no está nada mal. Mientras se filtran audios del VAR, del VOR y del KGB, no hablamos de lo fundamental, que es el caso Negreira, verbi gratia, el caso Barça. Así es, amics. Después de 17 años de untamientos y masajes al trencilla de turno, resulta que un partido contra el Almería desata las Furias mediáticas contra nuestra casa, con los tanques vestidos de uniforme blaugrana, como si creyesen que nos vamos a olvidar del infame pitorreo en el que han convertido al fútbol español. Creen que el madridismo —amén de muchas más aficiones— se traga que las víctimas son los verdugos. Ésa es la proyección del soci medio, que pretende, a manera de neoguerra (lean a Umberto Eco) imponer como discurso dominante. Creen que un partido basta para borrar décadas de penaltis inventados, de fueras de juego increíbles, de tarjetas perdonadas, de palancas inverosímiles. En sus sueños húmedos, lo que se ha descubierto sobre el pantano de corrupción que nos apesta es un ardid para hundir su autoestima.

 Nos dan lecciones de antifranquismo cuando condecoran al dictador, nos dan lecciones de fútbol cuando tenemos más trofeos que nadie, señalan con el dedo cuando están bajo la lupa judicial

Lamento decirles que de nada sirve, en el fondo. Verán, nada tengo contra Cataluña ni contra su idioma, que tengo la suerte de hablar. Lo que me subleva es la santurronería. La del beato que da lecciones en la calle mientras en su casa se dedica a todo tipo de perversiones, la del mafioso que limpia su imagen yendo a misa cada domingo. Nos dan lecciones de antifranquismo cuando condecoran al dictador, nos dan lecciones de fútbol cuando tenemos más trofeos que nadie, señalan con el dedo cuando están bajo la lupa judicial. Es inaguantable y perverso que tengamos que ver cómo semejante ofensiva de meapilas campa por sus respetos mientras desde la planta noble del club no ponen las cosas en su sitio.

Callen ya, culés. Limpien ustedes su casa antes de hablar de la nuestra.

 

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Buenos días. El 13 de julio de 1985, Phil Collins tocó junto a Sting en el concierto Live Aid, celebrado en el antiguo estadio londinense de Wembley. Era un macroevento destinado a recaudar fondos para combatir la hambruna en África. Pocas horas después, comenzaba uno equivalente en Filadelfia. No bien acabó su actuación en Londres, Collins tomó el Concorde, que en tres horas le dejó en el aeropuerto de JFK, donde agarró un helicóptero que le permitió tocar en Filadelfia junto a Eric Clapton, ofrecer un set en solitario y finalizar la velada sacudiendo la batería junto a Led Zeppelin, todo en el mismo día.

Iñaki Williams, el delantero del Athletic de Bilbao que juega en la selección de Ghana, tenía que jugar tres partidos clasificatorios de su equipo frente a Cabo Verde, Egipto y Mozambique. Al quedar eliminada su selección, podía intentar la hazaña logística de llegar a tiempo para jugar contra el Barça en la Copa del Rey. Dicho y hecho. Tomó desde Abidjan un avión que le llevó a París, donde aterrizó a las seis de la mañana de ayer. Allí se fletó un vuelo que le condujo a Bilbao, donde al poco rato estaba marcando un gol en la prórroga que dejaba al Barça eliminado de la competición del KO, siendo KO la palabra más repetida en las primeras planas del día.

La humanidad ha logrado que los medios de transporte avancen en pos de buenas causas, logrando cubrir distancias planetarias en poco tiempo.

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Sobre la inequívoca posición de los ghaneses respecto al FC Barcelona ya escribió nuestro editor Jesús Bengoechea en una pieza titulada "Madridismo y verdad en Ghana". Memphis Depay, de ascendencia ghanesa, militaba en filas blaugranas cuando visitó al presidente de la gran nación africana,  Nana Akufo-Ada. El mandatario no pudo evitar ser sincero con el culé: "Cuando era joven fui a un colegio en Inglaterra y tuve la suerte de ver jugar a aquel increíble equipo que tenía el Real Madrid a finales de los 50 y principios de los 60, con Di Stéfano, con Puskas... Desde ese momento me convertí en un gran fanático del Real Madrid".

Sí, amigos, Ghana es madridista, comenzando por su jefe de estado, e Iñaki Williams se esmeró en cumplir, previo peregrinaje logístico, el destino marcado en las estrellas, el deber de higiene que le reclamaba su afición (la rojiblanca, en este caso) con sus saludables cánticos antinegreira. Es un deber ético de todo equipo digno de llamarse tal el causar perjuicio deportivo a los que se han comprado la competición durante un mínimo de 17 años.

No sólo fue Iñaki, claro, sino que todos sus compañeros se esmeraron en la tarea de limpieza, facturando un encuentro épico que dio con los huesos de los de Xavi en el mismísimo carrer, que es donde administrativamente deberían estar también, en pago por sus fechorías y diga lo que diga su inenarrable dirigente.

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Ya os decíamos. "KO". "Fundidos". Es una eliminación que hace mucho daño en las huestes negreiristas. Xavi ha echado la culpa, esta vez, al sorteo, lo que es como culpar de la propia muerte al hecho de haber estado vivo. Ahora la gran pregunta es: ¿cómo se las apañará el sistema para que este Barça comatoso se clasifique como mínimo segundo? Ya sabéis que hay mucho dinero en juego con la Supercopa arábiga de 2024. Los saudíes quieren ver al culerío por allí, y sólo lo lograrían quedando estos subcampeones de liga, ya que de Copa ya no serán ni campeones ni subcampeones,

Las atrocidades arbitrales que puede llegar a cometer este sistema putrefacto para que el FC Barcelona (como mínimo) subcampeone en la liga son en este momento inimaginables. Estremece pensar en las cosas de las que vamos a ser testigos.

Os dejamos con la portada de Marca porque querréis verla.

Pasad un buen día.

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Cuando yo era más joven pasaba bastante del fútbol, hasta que un día vi a Gareth Bale surcar como un cometa la banda de Mestalla y entonces me convertí en madridista y garethista. En el orden que ustedes quieran.

No me arrepiento de haber tomado esa decisión, pues hasta ahora ninguno de los responsables de ella (Bale y el Real Madrid) la han puesto jamás a prueba. Por el contrario, lo único que han hecho es refrendarla.

Bale Mestalla

La galaxia fútbol, en cambio, cada vez me pone más difícil mantener mi afición por este deporte. Lo primero que tuve que asumir es que ser aficionado al fútbol supone aceptar que el pensamiento occidental ha evolucionado desde la escolástica, el Conflicto de los Universales, Guillermo de Ockham y Tomás de Aquino hasta Tomás Roncero cantando a gritos el himno de la Décima a la cara de Cristóbal Soria. Vale. Bien. Supongo que eso ya lo tengo superado.

Más tarde, durante mi exploración por los horrores cósmicos de la galaxia fútbol, me he ido encontrando cosas aún más deprimentes. He visto naves en llamas en Orión, Rayos-C de Ceferin brillar en la oscuridad, a Pável Fernández psicoanalizando el fuera de juego en los confines de Andrómeda, a Javier Tebas vendiendo a plazos la Puerta de Tannhäuser y a Pep Guardiola limpiándose la calva con petróleo en crudo y lágrimas en la lluvia.  Cosas, en fin, que me hacen preguntarme qué diablos hago en esta galaxia y por qué no vuelvo de una vez a mi puñetero planeta, donde no se sintoniza el Tertulión de Onda Cero. Que hacen que quiera pasar del fútbol para siempre, vaya.

He visto naves en llamas en Orión, Rayos-C de Ceferin brillar en la oscuridad, a Pável Fernández psicoanalizando el fuera de juego en los confines de Andrómeda, a Javier Tebas vendiendo a plazos la Puerta de Tannhäuser y a Pep Guardiola limpiándose la calva con petróleo en crudo y lágrimas en la lluvia

El universo fútbol está lleno de cosas deprimentes. Los cánticos racistas al ritmo del paso de la oca de la afición del Manzanares Über Alles Fútbol Club son deprimentes. Los pagos del Barça durante 17 años a Negreira para amañar la competición son deprimentes. También me da bastante bajona su entrenador, dicho sea de paso; y es que Xavi Hernández tiene la perenne expresión de alguien que está superando su tercer divorcio y su adicción al Percodán al mismo tiempo. Si encima utiliza esa cara para insinuar que el Real Madrid adultera ilegalmente los partidos de la Liga, la depresión se me torna en cabreo.

Me enfado y entonces espero que Ancelotti responda algo contundente en nombre del Real Madrid. Pero Carletto —quien por cierto parece la clase de hombre con quien se iría la hipotética tercera ex mujer de Xavi Hernández— solo dice no sé qué cosas de un tal Tchuameninga. Lo cual me hace pensar en que las indicaciones de Ancelotti en las previas deben ser bastante curiosas:

—A ver, equipo: en esta jugada quiero que Tchuameninga vaya por la banda asistido por Kroodric y Valvérdiguer; después pase a Joselunin, este a Mendylitao, luego a Rodryzquez en el área y, finalmente, remate a puerta de Bellinguicius. ¿Está claro?

—Sí, míster. Cristalino.

—Pues al lío.

Ancelotti Atleti

Entiendo que bastante tiene el entrenador del Madrid con aprenderse los nombres de su plantilla y ganar copas de Europa como para andar preocupándose por las bobadas que diga Xavi Hernández. Supongo que estar luchando día a día en la trinchera hace que relativices algunas de las cosas que solo parecen importantes cuando contemplas la guerra desde la comodidad de un sofá. Como dijo Solzhenitsyn, los mayores patriotas siempre están en la retaguardia.

El caso es que desde que el VAR impidió que al Madrid le robaran impunemente un partido contra el Almería, parece que la guerra se ha recrudecido e injuriar al equipo de Chamartín vuelve a estar de moda. Eso también me resulta de lo más deprimente. Me entero por mis fuentes de que uno de los más activos injuriadores es un tal Gerard Romero, que no sé quién es, pero como uno es de natural curioso, acudo a internet para investigar sobre el sujeto.

El universo fútbol está lleno de cosas deprimentes. Los cánticos racistas al ritmo del paso de la oca de la afición del Manzanares Über Alles Fútbol Club son deprimentes. Los pagos del Barça durante 17 años a Negreira para amañar la competición son deprimentes

Resulta que Gerard Romero es un señor con gorra que graba vídeos disfrazado de “groupie” de los Jonas Brothers. Admito que su aspecto me resulta inquietante. Si un adolescente entrase en coma al cumplir los 13, despertara treinta años después con la misma ropa y se pusiera a grabar vídeos sobre el Barça en el sótano de la casa de sus padres, supongo que tendría un aspecto muy similar al de Gerard Romero.

Es triste pensar que gran parte de la prensa del universo fútbol gira alrededor de personas como Gerard Romero, al cual, queriendo perjudicar al Real Madrid filtrando una grabación de la sala VOR (que no perjudica al Real Madrid en absoluto), le puede caer un paquete bastante serio en forma de demanda penal. Pero más triste aún es descubrir que Gerard Romero, cuya capacidad de pensamiento y sentido de la moda es evidente que llevan un serio desfase respecto a sus hechuras de hombre (muy) adulto, no era consciente del puro judicial en el que se metía solo por su estúpido y pueril afán de causar daño a un equipo de fútbol que no le gusta. Hasta los auténticos “groupies” de los Jonas Brothers tienen más entendederas.

Gerard Romero

La gente como Gerard Romero es un buen ejemplo de todos los males y carencias que han hecho del universo fútbol un lugar deprimente. Una galaxia llena de individuos resentidos, corruptos, gañanes, mentirosos y atrapados en una perpetua adolescencia. Sujetos que parece que lo único que colma su pasión futbolística es causar daño a todo aquello que no les gusta. Con personas así, ¿qué atractivo puede nadie encontrar una persona equilibrada y sensata en aficionarse a este deporte? Yo, desde luego, ninguno.

La gente como Gerard Romero es un buen ejemplo de todos los males y carencias que han hecho del universo fútbol un lugar deprimente. Una galaxia llena de individuos resentidos, corruptos, gañanes, mentirosos y atrapados en una perpetua adolescencia

Entonces, cuanta más profunda era mi desazón, me topé en la red social X con una foto de Vinicius Jr. marcando su gol con el hombro contra el Almería. Lo extraordinario de aquella foto era que la había reposteado el propio protagonista, Vini, añadiéndole el siguiente comentario:

“Golazo!!! Así lo hacía siempre en la playa de Copacabana.”

Tuit Vinícius gol Copacabana

De pronto recordé por qué el fútbol es un deporte precioso. Porque más allá de los resentidos, de los mentirosos, de los seres tristes que pasan horas escrutando fotogramas intentando dilucidar dónde acaba una mano y empieza un hombro, de los primates que se comportan como bestias en las gradas de los estadios, de los árbitros y exárbitros con pinta siniestra que retuercen los reglamentos a cambio de un peluco chapado en oro (porque además de malvados son muy horteras), de las aficiones acomplejadas que valoran más una derrota del vecino que un triunfo en su propia casa, de los clubes que creen que la grandeza se compra con dinero; más allá de todo eso, repito, hay un fútbol bonito, de recreo y de pachanga en la playa. Un fútbol de infancia donde lo más importante está en el campo, no a su alrededor. Donde los verdaderos protagonistas son chavales vestidos de corto que hacen cosas preciosas con un balón. Que durante un intervalo de 90 minutos nos hacen creer que hay algo de magia en este mundo triste y gris porque vemos con nuestros propios ojos cómo un pedazo de cuero vuela, gira, brinca y surca el viento como si fuera un ser vivo.

“A veces un minuto es para siempre”, escribió Lewis Carroll. Lo mismo podría decirse del tiempo que un balón permanece suspendido en el aire antes de atravesar una portería.  O de lo que tarda en recorrerse al galope la banda de Mestalla. O de lo que dura el contacto del cuero sobre el hombro de un niño feliz en una playa de Copacabana.

Ellos tienen a Gerard Romero. Nosotros a Vini y su gol de Copacabana. No sé a ustedes, pero a mí me queda madridismo para rato

Por eso me gusta el fútbol. Por eso soy del Madrid. Porque esa magia no puede matarla nadie. Ese gol de Copacabana es un milagro que trasciende la grisura de los reglamentos. El fútbol de verdad es arena caliente entre los dedos de los pies, raspones en las rodillas y una portería delimitada por dos jerseys hechos un gurruño sobre un suelo de tierra y grava. Es el placer de hacer cosas bonitas con una pelota sin que a nadie le importe un carajo si lo que hay un centímetro por debajo de la manga de la camiseta sigue siendo hombro o ya es mano. O si la punta de una bota está lo suficientemente adelantada como para provocar un fuera de juego.

El gol de Copacabana de Vinicius Jr. en el Bernabéu es de las cosas más hermosas que he visto en un terreno de juego. No lo olvidaré nunca, porque me ha devuelto la fe futbolística justo cuando más lo necesitaba.

Ellos tienen a Gerard Romero. Nosotros a Vini y su gol de Copacabana. No sé a ustedes, pero a mí me queda madridismo para rato.

 

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La relación del Real Madrid con las remontadas, ese vicio blanco de hacerse el muerto para golpear cuando nadie confía, se asocia sobre todo a Europa. Y con razón. Es en su hábitat fetiche donde el club ha protagonizado gestas que escapan de cualquier razonamiento lógico. Todo se inició contra el Derby, en 1975, pero ese mismo año, frente a Las Palmas, hubo un ensayo que se vistió de prólogo de la leyenda blanca. Tomen asiento, será un viaje maravilloso.

Hablamos de una campaña, la 74/75, ya histórica de por sí para el Madrid, pues era la primera sin Miguel Muñoz en el banquillo tras su exitoso periplo de 13 años y seis meses como entrenador en Chamartín. Su libreto se vio sobrepasado por los cambios, así que Bernabéu optó por actualizar los métodos. El elegido fue Miljan Miljanic, yugoslavo que venía de triunfar con el Estrella Roja y que no dudó en imprimir un giro radical a la preparación del equipo.

Como se cuenta en Historia de las míticas remontadas del Real Madrid, Del Bosque explicó gráficamente la nueva situación: “Miljanic nos recomendó que nos compráramos una casa cerca de la Ciudad Deportiva, pues íbamos a pasar allí mucho tiempo”. Y así fue. Por primera vez, se impusieron triples sesiones, ejercicios de repetición y trabajo de gimnasio más allá de pasar por allí para cumplir. Nadie entrenaba así, aquello fue una revolución, y los resultados llegaron al instante.

Las míticas remontadas del Madrid se iniciaron contra el Derby, en 1975, pero ese mismo año, frente a Las Palmas, hubo un ensayo que se vistió de prólogo de la leyenda blanca

La Liga se ganó de manera abrumadora, con doce puntos de ventaja sobre un Zaragoza que terminó segundo. En la Copa, que también se conquistó, llegó la épica contra los canarios. Fue en los cuartos de final, cuando los de Miljanic se vieron sorprendidos en tierras insulares al encajar un 4-0 aplastante, insuperable sobre el papel. Pero el Madrid se guardaba el as del Bernabéu para aquel 14 de junio de 1975 que se convertiría en el mejor ensayo de los excelsos arrebatos de locura. No resultó sencillo, conste. De hecho, al descanso los blancos sólo ganaban por 1-0, obra de Roberto Martínez. Pero Santillana, héroe de cabeza y corazón, protagonizó seis minutos mágicos en los que anotó tres goles y dejó que Pirri, faltando 24 minutos, certificase la hazaña. 5-0 y a semifinales. Tras eliminar al Zaragoza (2-2 y 2-1), la Copa viajó a las vitrinas blancas al superar por penaltis al Atlético de Madrid (3-4).

Cinco meses después, se iniciaría el mito de las remontadas europeas contra el Derby. Pero esa es otra (hermosa) historia…

 

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El Real Madrid pagó durante 17 años 8 millones de euros al vicepresidente del CTA, Juan Manuel Fernández Blanqueira. Así se desprende de las facturas que obran en poder de la Agencia Tributaria donde se demuestra la relación mecantil entre el club de Concha Espina y varias sociedades instrumentales de Blanqueira y diferentes testaferros, incluido su hijo Miguel Fernández Cebollino.

El descubrimiento se produjo durante una inspección rutinaria de Hacienda mientras los técnicos revisaban las facturas que el club blanco se había desgravado de manera irregular. Entre las mismas figuraban numerosas de Blasnil 98 SL y Nisugard Micsoccer SL, empresas creadas por Fernández Blanqueira cuando fue nombrado vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros en 1998 y cuyo administrador único es su hijo.

Dichas empresas fueron extinguidas legalmente cuando Blanqueria cesó en su cargo de dirigente del CTA en 2015 y en los 17 años que estuvieron en marcha su único cliente fue el Real Madrid.

Valdebebas formación cantera

Durante este tiempo, todos los presidentes del club pagaron diferentes cuantías a estas dos sociedades. La relación comenzó con el presidente De la Barca en 1998, cuando Blanqueira fue nombrado vicepresidente de los árbitros y, sucesivamente, la continuaron José García, Javier Nilo, Godofredo Arrestos, Enrique del Monte y de nuevo Javier Nilo, en esta segunda etapa al frente de la entidad madrileña. Cabe destacar que precisamente Nilo — «Jav», como se le conoce popularmente— cuadriplicó los emolumentos a Fernández Blanqueira durante su primera presidencia.

La noticia se ha conocido hoy, pero tanto la Agencia Tributaria como la Fiscalía Anticorrupción llevan tres años investigando el asunto. Nada más descubrirse la relación económica entre el Madrid y el vicepresidente de los árbitros, el juez instructor a quien se le encargó el casó ordenó el registro de las oficinas blancas, de la sede del CTA, Liga, Federación y demás estamentos donde podría hallarse información comprometida antes de ser destruida.

Así mismo, se interrogó a numerosos árbitros, exárbitros y a las tres personas que presidieron el Comité durante esos quince años: López Gru, Verdasco Cabello y Meca Valdecercas. Se investigaron las cuentas de los presuntos implicados para buscar indicios de enriquecimiento ilícito y se llevaron a cabo otras pesquisas encargadas a la Guardia Civil por el juez instructor Leguina.

El Real Madrid pagó durante 17 años 8 millones de euros al vicepresidente del CTA, Juan Manuel Fernández Blanqueira

El caso está bajo secreto de sumario y hasta hoy ni siquiera se conocía el escándalo en sí mismo, el mayor de la historia del fútbol español, sin lugar a dudas. Hay filtraciones que apuntan a que el juez ha concluido que mediante los pagos a Blanqueira el Madrid obtenía una ventaja deportiva dado el poder que ante los árbitros tenía su vicepresidente, quien con sus valoraciones decidía a final de temporada qué trencillas ascendían, quiénes descendían y cuáles promocionaban internacionalmente.

La distintas situaciones laborales de los colegiados podían suponer diferencias de más de cien mil euros al año. Esta es la manera, según el juez, mediante la cual Blanqueira inclinaba la balanza hacia el Madrid, ya que todos los trencillas sabían que si cometían alguna tropelía contra el club merengue la puntuación de Blanqueira bajaba y corrían el riesgo de ver sustancialmente mermado su sueldo. No era necesaria la «compra» individual de cada colegiado porque había instaurada una corrupción sistémica para favorecer a los blancos.

Sede RFEF

El inicio de las actividades delictivas se establece en 1998, año en el que, como hemos indicado, Fernández Blanqueira tomó posesión de su cargo en el CTA, pero hay sospechas fundadas de que la trama comenzara antes, a mediados de los noventa, en aquellas dos ligas perdidas por el Barça en Las Palmas con sendos arbitrajes a todas luces lejos de la parcialidad mínima requerida.

La Guardia Civil también ha descubierto que Miguel Fernández Cebollino, hijo del número dos del CTA, recogió del hotel y acompañó al Bernabéu durante años a los encargados de arbitrar los partidos del Madrid. Algunos de esos colegiados han reconocido ante las autoridades que Fernández solía repetirles que ya sabían lo que tenían que hacer, que el Madrid se jugaba mucho y otras consignas similares.

Una vez concluidos los partidos y si el arbitraje había sido del agrado de Blanqueira, este invitaba al conjunto arbitral a cenar en restaurantes de lujo. No era extraño que la noche se prolongara y terminaran en el Casino de Torrelodones.

El inicio de las actividades delictivas se establece en 1998, año en el que Fernández Blanqueira tomó posesión de su cargo en el CTA, pero hay sospechas fundadas de que la trama comenzara a mediados de los noventa en aquellas dos ligas perdidas por el Barça en Las Palmas

Los expertos en justicia deportiva consultados no tienen dudas, se trata de un delito de mera actividad, es decir, el hecho de pagar al vicepresidente del CTA supone cohecho. Así lo afirma Basilio Malasombra, catedrático de Derecho Penal, quien aventura que el Madrid puede y debe ser imputado por corrupción continuada en el ámbito deportivo, ya que cada pago a Blanqueira suponía un delito.

El presidente de la Liga, Manuel Cera, ha calificado el asunto como gravísimo y ha asegurado que si no se toman medidas sumarísimas el fútbol español está en grave riesgo. Cera ha recordado que gracias a la ampliación del periodo de prescripción a diez años para los delitos graves en la reciente reforma de la Ley del Deporte, el Madrid se ha hecho acreedor de ser sancionado —a la espera de lo que dictamine la justicia ordinaria— también por la vía deportiva, probablemente con el descenso de dos categorías y la desposesión de todos los campeonatos nacionales logrados entre 1998 y 2015.

Sala trofeos Real Madrid

Casualmente, durante este periodo, el club blanco ganó doce Ligas y nueve Copas del Rey mientras el FC Barcelona, principal perjudicado por este delito, solo dos y una, respectivamente.

Las primeras declaraciones de Jav Nilo, presidente blanco, han sido para victimizarse y denunciar una campaña nacional para acabar con él y con el Real Madrid. La respuesta del mundo del fútbol ha sido unánime, desde periodistas hasta el resto de clubes, pasando por instituciones, aficionados e incluso el presidente del Gobierno han condenado sin paliativos los hechos y han pedido celeridad a los tribunales para que la condena sea rápida y ejemplarizante ante la alarma social provocada. Está en juego la imagen de España y numerosos puestos de trabajo asociados al deporte rey.

El delito está probado, solo resta esperar a que la justicia haga su trabajo y condene al Real Madrid por corromper el fútbol español.

 

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