Buenos días. La primera noticia, si nos atenemos al runrún desatado ayer por la tarde cuando se anunció que Florentino daba una rueda de prensa, es que no ha dimitido. La zozobra palpable que esa posible noticia llegó a producir, incluso en sus más acérrimos detractores, puso bastantes cosas en perspectiva. Pero no era eso lo que nos aguardaba en Valdebebas, por grandes que fueran los temores.
La segunda es lo que sí fue, en cambio, noticia objetiva y propiamente dicha: Florentino no dimite pero convoca elecciones, a las que se presenta. El durísimo y por momentos chocante ataque a la prensa, con nombres y apellidos y enzarzamientos dialécticos con algunos de los periodistas presentes, es discutible. Puso sobrar visceralidad y faltar orden. También faltó un análisis de los males deportivos que han desembocado en una muy mala temporada, pero desde el primer momento dejó claro Florentino que no estaba allí para eso. Estaba allí para anunciar las elecciones, complementando de paso el anuncio con una diatriba desatada contra árbitros, medios e instituciones, con frases memorables por lo certero y desinhibido.
No se le puede negar coherencia al presidente, en el sentido de que no hizo esa aparición para dialogar pacíficamente sobre los malos resultados, ni para confirmar si viene Mourinho. Como decía un miembro de nuestro consejo de redacción, “todo lo que estaba mal ayer en el club sigue estando mal hoy, pero es que lo de hoy era otra cuestión: Florentino estaba librando una batalla por el poder que nadie sabía si iba a librar, y lo ha hecho tomando ventaja clara, cambiando el guion”.
Electoralmente hablando, en efecto, el golpe es maestro por inesperado. Cualquier posible candidato necesita no solo veinte años de socio y un aval mastodóntico. Necesita tiempo, bien preciado que Florentino no va a concederles, pues aunque no detalló fechas las elecciones se presuponen inminentes. Dudamos que alguien llegue a presentarse, francamente, a pesar de las alusiones presidenciales para que lo hagan (“es el momento, que aprovechen ahora”). Aunque todo podría ser.
A continuación, en aras del salseo, y de la indiscutible veracidad de mucho de lo que dijo, ofrecemos un somero recuento de citas, a cual más impactante. La mayoría son celebrables por el modo en que desenmascaran la realidad putrefacta del fútbol español, un deporte donde delinquen por sistema esbirros de Negreira que siguen ahí años después a pesar del gravísimo escándalo, mientras el realizador de las retransmisiones hurta imágenes de su continuo latrocinio al espectador (¿y al VAR?) honrando su vínculo empresarial con el Barça y Tebas —prestatario del propio Barça— da rienda suelta a su batalla contra el Madrid haciendo suya la Federación.
“Convoco elecciones y me presento para proteger a los socios del Madrid”
“Voy a hacer que los socios del Madrid tengan 100.000 euros cada uno”
“Voy a cancelar mi suscripción a ABC”
“He ganado siete ligas, pero es que el resto me las han robado”
“Voy a acabar con todos los malos”
“No se debe pitar a los jugadores, pero hay malos detectados dentro del Madrid”
“Solo he ganado 66 títulos. Intentaré mejorarlo”
“Ese con acento mexicano que se presente. Tiene ahora la oportunidad.”
“Dicen que los malos pueden conseguir financiación a través de las eléctricas. No, de eso nada, necesitan un aval personal para presentarse. A ver si tienen el dinero”
“Cada año se han pegado dos jugadores. O cuatro. El problema es que salga fuera.”
“Si se meten con el Madrid, ¿por qué no se meten con el Atleti?”
“Que los de mayo del 68 se dediquen a meterse con el Madrid como si fuesen Demóstenes no, eso no”
“A ver si la UEFA mete mano en lo de Negreira, que lo va a hacer”
Estas y otras perlas, absolutamente desacomplejadas, soltó Florentino, y aún no se nos ha quitado de encima la sorpresa, teñida de estupor y no ajena, lo confesamos, a un júbilo tonificante. Con sus defectos, con su desarmante humanidad, fue una intervención que puso a todo el mundo en su sitio, como nunca antes se había hecho en términos de insobornable crudeza. Es posible que Florentino haya perdido el filtro, y con él lo que los americanos llaman “gravitas”, pero la contrapartida fue un festival de mandobles tan necesario que casi compensa. Habló como si estuviera en una reunión informal. Fue un Florentino espontáneo, el Florentino de los audios. Aunque aquellos audios fueron publicados para desprestigiarle, consiguieron el efecto contrario, convirtiéndolo en más popular aún. Es muy posible que esta intervención histórica surta el mismo efecto. En términos electorales, que son los que nos ocupan, aunque ya veremos si se presentan alternativas, su discurso fue efectivo.
Muchas de las críticas legítimas a la rueda de prensa de Florentino llevan implícitas la consideración de que vivimos un fútbol español normal, con árbitros normales, medios normales e instituciones normales y limpias. Quizá esta intervención, que indudablemente ha sido chocante, haya servido precisamente para que el mundo se dé cuenta de que no es es así.
Nos habría gustado que el presidente hubiera aprovechado la ocasión no solo para destrozar al Barça como hizo (la desnudez con la que dijo que le habían “robado” siete ligas quedará para siempre vibrando en el tímpano), sino también para haber demostrado alguna contrición por haber tardado en sacar los cañones gordos contra el corrupto rival, habiendo llegado a afirmar que había que “ayudarle”. “Me he dado cuenta de ese error”, podría haber declarado, “y a partir de ahora vamos a hacer la guerra total a la corrupción del fútbol español, siendo mucho más beligerantes y empezando por el Barcelona. Pero, precisamente porque me equivoqué, creo que es necesario dar la palabra a los socios a fin de que decidan si siguen confiando en mí para ese empresa. Por ese y otros motivos voy a convocar elecciones.” Eso sí habría humanizado de verdad a Florentino. Bajo este parámetro, habría tenido aún más clara la victoria en unos comicios que, ya decimos, tal vez no lleguen a celebrarse.
Por lo demás, en las portadas del día, como era previsible, arrecian las críticas. Es normal. Están todavía aturdidos ante el aluvión de soplamocos. Han pasado ya unas cuantas horas, pero siguen en estado de shock. Es lo que tiene ser un cuarto poder absolutamente vendido a la putrefacción reinante: que aparece uno de los hombres más poderosos y brillantes del planeta y te saca las vergüenzas en vivo y en directo. Una legión de ofendiditos brama hoy en las distintas cabeceras contra el hombre que les ha expuesto de manera inmisericorde. El propio club cliente de Negreira ha anunciado que estudia tomar medidas legales contra el mandatario blanco. Que lo haga. Así veremos un eco aún mayor de las justísimas denuncias de Florentino.
Pasad un buen día.















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5 comentarios en: Florentino convoca elecciones en una rueda de prensa histórica
Presidente ayer estuvo sublime
Hoy ladraran. Eso es bueno
Y si hace falta más Vd vuelva
Que cantidad de despropósitos soltó Floper, sin duda que el Madrid necesita otro presidente como necesitó a Floper en 2000 y 2009
¿No se le puede negar coherencia?
¿A nadie más le dio vergüenza?
La pena es que muchas reivindicaciones justas quedaron sepultadas en un acto más propio de Torrente que de otra cosa.