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Todos los homenajes del Real Madrid (II)

Todos los homenajes del Real Madrid (II)

Escrito por: Alberto Cosín6 marzo, 2021
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El primer homenaje que tuvo lugar en la década de los 50 fue a Luis Molowny, el 31 de mayo de 1956. El canario, que fue el primer gran fichaje en la vida de Santiago Bernabéu como presidente, estaba a punto de cumplir diez años en la casa blanca. ‘El Mangas’ siguió un curso más en el club y en 1957 puso rumbo a la UD Las Palmas. Para el homenaje se trajo al Vasco de Gama con algunos fantásticos jugadores, como Vavá, Bellini, Orlando o Walter Marciano. Por su parte, el Real Madrid invitó a la cita a Kopa del Stade de Reims, Wilkes del Valencia, Kubala del Barça o Collar y Miguel del Atlético de Madrid para que se vistieran de blanco aquella tarde. Por ello, algunos atacantes de la primera plantilla como Castaño, Olsen, Pérez Payá, Joseíto, Marsal o Mateos renunciaron gentilmente a participar para que tuvieran hueco estas estrellas. De esta forma, en los merengues jugaron J. González (Berasaluce 45’); Atienza II, Marquitos, Lesmes; Muñoz, Zárraga; Molowny, Kopa (Wilkes 45’), Di Stéfano, Kubala y Collar (Miguel 45’).

Los brasileños causaron una gran impresión y los madridistas hicieron una primera parte espléndida, lo que produjo una gran tarde de fútbol. El resultado fue de 4-2 con dos tantos de Kopa y uno de Collar y Di Stéfano. Según se pudo leer en Mundo Deportivo, el “partido de homenaje constituyó como tal un gran éxito. Molowny fue largamente ovacionado al aparecer con los dos equipos portando los brasileños la bandera española y los madridistas la de Brasil, y después cuando se retrató el grupo blanco se marchó y salió acompañado de Luis Regueiro, que fue quien hizo el saque de honor. Al final del partido se repitieron las ovaciones y Miguel Muñoz recogió la espléndida copa de la marca ‘Dominó’ que quiso sumarse al homenaje”. También al canario le entregaron varios obsequios y, tras el partido, se celebró una cena en su honor en el Hotel Palace con las delegaciones completas de los dos conjuntos.

Molowny Homenaje

El último día de la temporada 1956-1957 se celebró en el Santiago Bernabéu un doble homenaje. El primero fue por el ascenso a segunda división del Plus Ultra, equipo con el que el Real Madrid tenía firmado un acuerdo de colaboración. Y el segundo, unas horas más tarde, como honra y admiración a la plantilla recientemente campeona de Liga, de la Copa de Europa y de la Copa Latina. Entre medias y como publicó ABC “un breve concierto de la banda de música de la Policia Armada y el desfile de las secciones deportivas del Real Madrid en compactas formaciones presididas por las banderas y gallardetes de cada especialidad”.

La entrada fue muy buena y se presentaron en las gradas más de 80.000 personas aquel 29 de junio. El primer duelo lo protagonizaron el equipo del Plus Ultra, recién ascendido, y los reservas del Real Madrid, que integraron Berasaluce (J. González); Álvarez, Carrasco, Calleja; Trujillo, Sutter (Montijano); Castaño (Gento II), Joselín (Poncela), Fernández, Paz (Joselín) y Casado. El marcador fue de 3-2 con las tres dianas blancas firmadas por Joselín. Luego los titulares merengues se enfrentaron al Karlsruher SC alemán. En el cuadro madridista jugaron J. Alonso (J. González 45’); Torres (Santamaría 45’), Marquitos, Lesmes (Becerril 45’); Muñoz (Santisteban 45’), A Ruiz; Joseíto (Mateos 45’), Kopa, Di Stéfano, Rial (Marsal 20’) y Gento y le hicieron 13 goles a los germanos en poco más de una hora. Kohn, hizo el del honor en el minuto 70 y el resultado fue 13-1. Con el pitido final “los fieles incondicionales del victorioso Madrid despidieron con prolongadísima ovación a sus campeones y a D. Santiago Bernabéu, que tantas veces les ha llevado durante estos años a la victoria,” señalaba la crónica de ABC.

Homenaje Plus Ultra

Uno de los homenajes más célebres de la historia del club a un jugador fue el de Miguel Muñoz, el 17 de junio de 1959. La razón: jugó el Santos de Pelé. El partido fue patrocinado por la Asociación de la Prensa y generó una expectación enorme. Y es que los brasileños, además de con Pelé, llegaron con Zito, Dorval, Pepe o Coutinho. Mientras que el Real Madrid se reforzó con el mítico extremo vasco Gaínza del Athletic Club y Luis del Sol del Real Betis.

El antiguo medio madrileño se había retirado en el verano de 1958 tras diez campañas en el club y en la temporada recientemente concluida tuvo que sentarse en el banquillo durante un par de meses por la enfermedad de Carniglia. El equipo que participó por parte madridista fue el siguiente: Berasaluce; Marquitos (Atienza II 74’), Santamaría, Casado; Santisteban, A. Ruiz; Gento (Gento II 46’), Mateos (Puskas 54’), Del Sol, Gainza y Di Stéfano. El tanteo fue de 5-3 con un hat-trick de Mateos, una diana de Puskas y otra de Gento. Pelé hizo el primero del Santos, aunque según la crónica del Diario de Burgos “se mostró poco incisivo”. Por su parte, ABC señaló que “la velocidad del campeón europeo se impuso al lento virtuosismo de los brasileños”. En cuanto al homenaje, decía que “el gentío que llenó el estadio aplaudió largamente al veterano excapitán del equipo blanco”. En los prolegómenos del duelo, Muñoz, vestido de traje, recibió distintos obsequios de parte del Real Madrid y la Federación Española de Fútbol.

Miguel Muñoz Homenaje

En los albores de la Navidad de 1960, el homenaje fue al club blanco por la conquista de las cinco Copas de Europa de forma consecutiva. El 21 de diciembre se reunieron en el Santiago Bernabéu la plantilla merengue con una selección española elegida por un grupo de periodistas, entre los que destacaba Pedro Escartín. Unas semanas antes se habló de que el homenaje podría ser contra una selección europea y en París, pero el Régimen no estaba de acuerdo y se hizo en Madrid. El choque fue a beneficio de la Campaña de la Vivienda Pro Necesitado y fue presidido por Franco y su esposa.

En los madridistas formaron Domínguez (Vicente 45’); Marquitos, Santamaría, Pachín; Vidal, Zárraga (Casado); Kopa, Del Sol, Di Stéfano, Puskas y Gento (Canario 49’). Una de las grandes noticias fue volver a ver a Kopa de blanco tras dejar el Real Madrid hacía un año y medio y además portar el número 9 que le cedió la Saeta Rubia. Por su parte, en la selección hubo grandes nombres, como Kubala (que hizo 7.000 km. desde Chile para estar), Garay, Collar, Evaristo o Maguregui. ABC apuntó que “el público acudió y casi llenó el estadio para sumarse al homenaje nacional que se rendía a un club que ha consumado la hazaña increíble y seguramente imposible de repetir, de ganar cinco Copas de Europa consecutivas y rematar la suerte con la conquista del primer título mundial interclubs”. Respecto al partido, expuso que el “Real Madrid brindó a sus admiradores ráfagas de juego estelar, bellas y profundas combinaciones y cuatro espléndidos goles que ratificaban su fuerza”. Estas dianas fueron logradas por Puskas, Del Sol, Di Stéfano y Canario por ninguna de la selección.

Homenaje Cinco Copas de Europa

El primer jugador extranjero que recibió un homenaje por parte del Real Madrid fue Héctor Rial en 1961. Aunque hay que añadir que el interior nacido en Argentina tenía el pasaporte español desde hacía unos años y fue internacional hispano. El de Pergamino cumplía su séptima y última campaña en la primavera de 1961 y el 16 de abril se invitó al SCO Angers francés para su homenaje. Fue su último encuentro vestido de blanco antes de marcharse al Unión Española chileno.

En un Santiago Bernabéu con unas 30.000 personas en las gradas debido a la lluvia y el mal tiempo el Real Madrid formó así: Domínguez (Bagur); Marquitos (Miche), A. Ruiz (Marquitos), Felo; Pachín (Herrera), Zárraga (Ruiz), Canario, Rial (Mateos), Simonsson, Puskas (Rial) y Bueno (Canario). En los franceses destacaba principalmente el delantero internacional galo Bruey. Según la Hoja Oficial de los Lunes, “en términos generales, el partido resultó de poco interés. Su desarrollo técnico fue anodino pues la neta superioridad de los reservas reforzados del Madrid fue tan manifiesta que apenas hubo resistencia en el equipo galo, totalmente entregado desde el principio o con escaso ánimo de cumplir un trámite tan profesional como amistoso”. El resultado fue de 7-2 con dobletes de Canario y Simonsson y un gol de Puskas, Bueno y Héctor Rial. La gran figura del duelo fue el extremo Manolín Bueno. En cuanto al tributo al homenajeado, en el citado medio informativo se pudo leer que durante el choque “levantó tempestades de aplausos” y a su conclusión recibió otra “larga ovación que recibió con inequívocas muestras de emoción”.

Héctor Rial “levantó tempestades de aplausos”

Si Rial fue el primer extranjero en recibir un homenaje por parte del club blanco, el honor del primer guardameta le correspondió a Juanito Alonso. Apenas dos meses después, un 14 de junio y con la campaña a punto de finalizar se jugó un interesante encuentro en el Santiago Bernabéu con el River Plate como rival. En el equipo argentino se pudo ver al célebre arquero Carrizo, Varacka, Ramos Delgado, los brasileños Delem y Moacyr o a Pepillo, muy amigo del homenajeado y jugador cedido por los blancos. Mientras, el Real Madrid salió con casi todo su arsenal y alineó a Alonso (Domínguez 45’); Miche, Santamaría, Casado; Pachín, Vidal (Ruiz 45’), Mateos, Del Sol (Félix Ruiz 45’), Di Stéfano, Puskas y Gento.

Los millonarios, con su típico estilo argentino, dieron la sorpresa y se llevaron la victoria por 2-3. Di Stéfano hizo los goles merengues. El diario ABC explicó que el cuadro de Muñoz “dio demasiadas ventajas a su adversario” y que “falto de velocidad y con algunos fallos individuales, acosó infructuosamente durante casi todo el segundo tiempo”. Por su parte, el Diario de Burgos comentó que antes del pitido inicial “Juan Alonso recibió, junto a numerosos regalos, una gran ovación del público al situarse de nuevo y quizás por última vez, bajo palos”. Así fue y el meta vasco dejó la entidad blanca tras doce campañas y después de dos temporadas con problemas de lesiones. Por la noche, el Real Madrid ofreció un banquete en honor del arquero en el hotel Velázquez a toda la expedición porteña.

La Galerna del Cantábrico quiso estar rodeado de sus amigos e invitó aquella noche a las leyendas Kopa y Di Stéfano para volver a juntar una delantera mítica

En 1962 le tocó al ganador de cinco Copas de Europa, José María Zarrága. El capitán blanco, que recogió los trofeos en 1959 y 1960 (y la Copa Intercontinental), se había retirado unos meses antes y el 19 de septiembre se le homenajeó con un rival de tronío, el Manchester United. La amistad entre ambos clubes venía de años atrás y Saporta invitó al cuadro dirigido por Busby, que tenía una buena relación con el medio vasco.

Para la ocasión, Zárraga invitó a Aguirre, del Athletic, aunque finalmente fueron los colchoneros Mendonça y Rivilla los que saltaron al campo. Así en el Real Madrid jugaron: Vicente; Rivilla (Isidro 45'), Santamaría, Miera (Casado 20'); Muller, Zárraga (Zoco 10'); Amancio (Félix Ruiz 45'), Evaristo (Felo 59'), Di Stéfano, Mendonça (Daucik 45') y Gento. En los red devils destacó la presencia de Dennis Law, Foulkes o Stiles.

Los halagos en la prensa al día siguiente al Manchester United fueron muy fuertes tras su triunfo por 0-2 y, por ejemplo, en la crónica del diario Imperio se explicaba que “el conjunto inglés ofreció una auténtica lección de fútbol y de poderío técnico mostrando en todo momento superioridad física, técnica, individual y de conjunto”. Una media entrada registró el Santiago Bernabéu y “Zárraga, que se retiró del terreno de juego al cumplirse los diez primeros minutos, recibió la felicitación de sus compañeros de equipo y el público le tributó una cerrada y prolongada ovación”. Además, según el Diario de Burgos, el guechotarra “percibió un millón de pesetas en su homenaje y distintos libros, bandejas y banderines como obsequio”.

Zárraga homenaje

Al igual que Félix Quesada, el mítico extremo Paco Gento es el otro jugador que recibió dos homenajes por parte del Real Madrid. El primero, todavía en activo, fue el 1 de septiembre de 1965 y, como ocurrió con Juanito Alonso, el River Plate fue el adversario. En esta ocasión, el resultado fue distinto y el triunfo se lo llevó el equipo madridista por 3-1 con goles de Gento, Grosso y Pirri. Los millonarios trajeron otro gran plantel, integrado por el ‘Loco’ Gatti, el uruguayo Cubilla, Artime, el futuro madridista Óscar Más o Solari.

La Galerna del Cantábrico quiso estar rodeado de sus amigos e invitó aquella noche a las leyendas Kopa y Di Stéfano para volver a juntar una delantera mítica. El conjunto madridista alineó a Betancort; Miera (Calpe 45' (Blanco 70'), De Felipe, Pachín (Sanchís 57'); R. Tejada, Zoco; Kopa (Agüero 45'), Amancio (Pirri 15'), Di Stéfano (Grosso 45'), Puskas (Veloso 45') y Gento. En la crónica de Gilera en ABC se detallaba que la primera parte fue “una exhibición magnífica, pero infructuosa, de los ases del Madrid campeón de Europa, y el segundo tiempo con frutos concretos de victoria a cargo del nuevo y joven Madrid”. Además, añadía la “excelente actuación del equipo argentino”.

Casi 100.000 personas abarrotaron el Bernabéu y la recaudación en taquilla fue de tres millones, de los cuales 2,5 se otorgaron a Gento. Antes del choque, los obsequios al de Guarnizo fueron múltiples: clubs de tres divisiones le regalaron varios presentes, las peñas le entregaron una placa de plata con un busto suyo grabado en oro, unos aficionados le dieron un cordero y además la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes le concedió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo.

Gento homenaje

En septiembre de 1966, entre la pretemporada y el inicio de curso, el homenajeado fue José Emilio Santamaría, que colgó las botas en la campaña anterior tras levantar su cuarta Copa de Europa. El extraordinario defensa hispanouruguayo estuvo ocho años en su etapa blanca y dejó el poso de unos de los mejores zagueros de la historia de la entidad. El 15 de septiembre se presentaron los alemanes del Hamburgo, que aterrizaron en la capital con Uwe Seeler como gran estrella y otros fabulosos jugadores, como Schulz, los hermanos Dörfel o Kurbjuhn. Por su parte, el Real Madrid en plena época ye-yé formó con Betancort; Pachín, Santamaría (De Felipe 1' González), Sanchís (Calpe 45'); Félix Ruiz, Zoco; Serena, Amancio, Grosso (Puskas 45'), Velázquez y Gento.

El partido se los llevaron los germanos por 1-2 con el tanto madridista firmado por Félix Ruiz en la segunda parte. Los blancos se mostraron muy planos en la primera parte, mientras que los hamburgueses “hicieron gala de espléndidas facultades físicas, velocidad y capacidad de contraataque fulminante”, según la crónica del Diario de Burgos. En la misma pieza se cuenta que, ante unos sesenta mil espectadores, la “salida del homenajeado, Santamaría, fue puramente simbólica. El excentral ofició de capitán y cuando se puso en juego, los madridistas se la enviaron, Santamaria la tocó e inmediatamente después abandonó el terreno de juego, en medio de grandes ovaciones, para ser sustituido por De Felipe”.

Santamaría homenaje

La salida de Alfredo Di Stéfano del Real Madrid en 1964 no fue ídilica y su relación con Santiago Bernabéu se resquebrajó. Pero la Saeta Rubia también recibió el merecido tributo por parte de club y aficionados el 7 de junio de 1967. El delantero se había retirado en el RCD Español un año antes y antes del partido se le concedió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo a propuesta de la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes.

Para el encuentro se eligió al reciente campeón de Europa, el Celtic de Glasgow, que llegó con sus mejores hombres, entre los que sobresalian Johnstone, Gemmell, McNeill, Lennox o Auld. Muñoz, por su parte, contó con buena parte de su plantilla y Di Stéfano se enfundó de nuevo la zamarra blanca combinada con pantalón azul al jugar con uno blanco los escoceses. Esta fue la formación merengue: Junquera; Calpe, De Felipe, Zoco, Sanchís; Pirri, (Pachín 80'), Velázquez; Di Stéfano (Grosso 14'), Serena, Amancio y Gento.

Uno de los momentos de la noche fue, tras su cambio, la entrega del brazalete de capitán y el apoyo en público de Di Stéfano a Grosso, que había heredado su número dorsal 9. El Celtic venció por la mínima y en ABC se explicó que el buen e igualado partido por parte de ambos conjuntos “se estropeó por la agresión y expulsión de Amancio y Auld en la segunda parte y por el juego destructivo de los escoceses en los minutos finales”. También en la crónica se detalló que “Di Stéfano saltó al terreno de juego al frente de los dos equipos y del trío arbitral. Se le aplaudió mucho, intensa, cerradamente. Luego, en el centro del terreno, volvió a ser objeto de aclamaciones a las que correspondió saludando con los dos brazos en alto”.

Di Stéfano homenaje

El último homenaje de los años 60 correspondió al último miembro de la Santísima Trinidad del Real Madrid glorioso de las Copas de Europa: Ferenc Puskas. La llegada del hispanomagiar se produjo en 1958 con varios kilos de más, muchas dudas y 31 años. Pocos hubieran afirmado que la carrera madridista de Puskas se alargaría nueve temporadas en las que fue básico y vital para los triunfos blancos, anotando 242 goles.

‘Cañoncito Pum’ se había retirado en 1967 y el 26 de mayo de 1969 se celebró su homenaje con los austriacos del SK Rapid de Viena como rival del Real Madrid. Un cuadro vienés que trajo, entre otros, a los internacionales austriacos Flögel, Eigenstiller y Glechner, al sueco Lindman o a los delanteros daneses Bjerregaard y Sondergaard. Mientras que Muñoz dio minutos a los habituales jugando con Betancort; Calpe, De Felipe, Sanchís; Pirri, Zoco; José Luís, Amancio (Grande 45'), Grosso, Puskas (Velázquez 13') y Gento. Igual que pasó con Di Stéfano, la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes otorgó a Puskas la Medalla de Oro al Mérito Deportivo.

Puskas homenaje

En cuanto al choque y, tras dos homenajes cayendo, el Real Madrid volvió a la senda de la victoria con un triunfo por 4-2 con dianas de Grosso, Gento, Pirri y Velázquez. Se colgó el no hay billetes en las taquillas y hubo casi lleno, figurando entre los asistentes las plantillas del Ajax y el AC Milan, que dos días más tarde disputarían en el coliseo blanco la final de la Copa de Europa. En Mediterráneo la crítica al encuentro dijo que fue un “partido muy vistoso, sin preocupaciones defensivas y juego, por tanto, muy abierto. El Madrid ha jugado con más profundidad y garra, y de ahí su triunfo. Los austriacos se han mostrado algo lentos y no demasiado peligrosos”. En cuanto al homenajeado, se contaba que “al salir los equipos al campo, el público tributó una gran ovación al famoso Puskas. El interior madridista jugó durante los diez primeros minutos del encuentro. Al terminar su actuación, de nuevo el público le aplaudió cariñosamente”.

 

Fotografías: Imago

 

Todos los homenajes del Real Madrid (I)

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Apasionado del balompié, me hubiese gustado ver en directo a las figuras de los años 30, 40 y 50. Gato y madridista, en mi primera visita al Santiago Bernabéu pude contemplar a Diego Armando Maradona.

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El Madrid no sería lo que es hoy sin su universalidad, y por tanto @lagalerna_ no podía serlo menos. Excelente radiografía del FCB por parte de @ALascort con la que se podrá estar más o menos de acuerdo, pero que desvela una retrospectiva honesta del club y su encrucijada actual. https://twitter.com/JesusBengoechea/status/1466387307242602502

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La respuesta, aquí: https://bit.ly/3rtFWdV

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