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Llorente-Grosso-Gento: una saga en blanquísimo

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Llorente-Grosso-Gento: una saga en blanquísimo

Escrito por: La Galerna21 junio, 2019
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Buenos días. ¿Lo de la jubilación de Relaño, podríamos reconsiderarlo? Se cuentan con los dedos de las manos los días desde que se fue el viejo Mr. Croqueta y con los dedos de las manos y los pies las portadas absolutamente nefastas de Ouija Daily. La de hoy es la peor. Por favor, que vuelva Relaño. No nos acordamos de cómo se llama el nuevo director pero el rumbo que insinúa ahora mismo la publicación señala un descenso al averno de proporciones dantescas, en el sentido literario del término. Parece imposible pero es cierto: As cada vez va a peor.

Es ya oficial que Marcos Llorente ha sido traspasado al Atlético de Madrid. Quillo Barrios escribió que se trataría de un error histórico y Jesús Bengoechea, que tampoco quería este desenlace, entendía sin embargo la postura de (casi) todas las partes implicadas. Toda postura es entendible, pero la que no es de recibo es la de Ouija Daily, que ha concebido un engendro diseñado para apaciguar al hincha atlético más furibundo (los habrá que no quieran a Marcos por su procedencia y su linaje vikingo) tanto como para provocar al madridista medio, que conoce su historia y no accede de buen grado a que se manipule y retuerza la misma.

Marcos Llorente va a jugar en el Atlético de Madrid, como también lo hicieron su padre y su abuelo. Pero de ahí a titular “Una saga en rojo y blanco” media un abismo tan insondable como la desvergüenza.

Paco Llorente Gento, padre de Marcos, jugó dos años entre el Atlético Madrileño y el Atlético de Madrid, pero siete en el Real Madrid.

Ramón Moreno Grosso, abuelo de Marcos, jugó solo un año en préstamo en el Atlético de Madrid, por 17 temporadas entre el Castilla y el primer equipo de
Concha Espina.

¿Quiere As que sigamos repasando la “saga en rojo y blanco” de los Llorente-Gento-Grosso? ¿Quiere As que repasemos la trayectoria rojiblanca (?) de los tíos de Marcos, José Luis, Julio, Toñín?

Y ya puestos a señalar su ridículo tendencioso y dañino, ¿quiere As que recordemos la trayectoria rojiblanca (?) del tío abuelo de Marcos, D. Paco Llorente Gento?

Como castizamente diría un viejo británico apoyado en la barra de su pub de referencia, una saga en rojo y blanco my arse, diario Arse.

El Atlético de Madrid forma parte natural de la historia de los Llorente-Gento-Grosso, pero eso no hace que, al peso, esa estirpe deje de ser más madridista que la Cibeles. Sostener lo contrario es una ofensa a la verdad y al madridismo, que con toda justicia (y con independencia de que Marcos haya ahora cambiado de bando) cuenta esa estirpe como gloriosamente suya.

 

Menos lesiva resulta la portada de Marca a propósito del asunto, pero no menos infantil. Y no porque sea un niño quien la protagoniza. Sacar una foto de Marcos vestido de rojiblanco en su infancia es tan fácil como sacar un vídeo de Marcos, tomado antes de ayer como quien dice, donde reniega de lo rojiblanco (ese vídeo lo podéis encontrar por ahí). Tan tonta es una cosa como la otra. Los futbolistas son profesionales y sus sentimientos pretéritos por uno u otro equipo son a veces anecdóticos. Por lo demás, Marcos ya usó ayer las redes sociales para despedirse del Real Madrid, cosa que hizo con grandeza. Deseémosle suerte sin que ello implique que gane título alguno, suponiendo que eso no encierre una contradicción insostenible.

Por lo demás, la prensa cataculé sigue a vueltas con un posible retorno de Neymar al Barça, operación en la que presuntamente entraría Coutinho para aligerar la carga onerosa sobre las arcas culés. Coutinho, como decía aquel, ha sido para el Barça un éxito perfectamente descriptible del que sin embargo nadie habla.

Se dice pocas veces: si el Madrid contará entre sus fracasos con dos fardos como Coutinho y Dembélé, coincidentes además en el tiempo, Florentino Pérez sería obligado a escribir cien mil veces en la pizarra gigante de una plaza de un pueblo de Tractoria “No haré estipendios en paquetes” en medio del más sonoro escarnio público.

Pasad un buen día.