Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
La mesa de Neymar

La mesa de Neymar

Escrito por: David Mata21 junio, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Recientemente, cuando quise defender a través de mi cuenta de twitter que Neymar era tan bueno como el mejor, más allá de valoraciones ajenas al juego, lo comparé con el actor Marlon Brando.

Para los que no lo sepan, Coppola, el director de El Padrino, tuvo que defender muy duro la elección del actor, cuando le escogió para el papel más icónico de la historia del cine, e incluso estuvo a punto de ser despedido por ello. El productor Albert Ruddy se llegó a apostar 200$ con Coppola a que la Paramount nunca aceptaría a Brando, porque los ejecutivos de la compañía decían que daba problemas (comportamiento excéntrico) y que tenía mala dicción.

La consideración de Marlon Brando en aquel momento era baja, pero no así su talento para el cine. Y hablo de cine y no sólo de interpretación porque Brando no sólo aportó calidad interpretativa, sino que también realizó contribuciones decisivas. Por ejemplo, fue él quien se inventó el aspecto de Vito Corleone. Él sólo sin el soporte de maquilladores o estilistas decidió teñirse el pelo con betún negro y se rellenó las mejillas con kleenex para transmitir la sensación de ser un bulldog, que era la manera en la que él veía al personaje. También improvisó la escena del gato, que no estaba en el guión original, porque se encontró uno en el plató y creyó que le daría verosimilitud a la escena.

El resultado es de todos conocido. Una film extraordinario. Una interpretación subyugante. ¿Dejaba por ello Marlon Brando de ser una persona conflictiva? Obviamente no, pero el talento se imponía a todo lo demás. Sólo se trataba de encontrar el equipo, producción y el papel adecuado. Y años después volvería a hacerlo para Coppola con su Kurtz en Apocalypse Now.

De un modo parecido, Neymar, actualmente parece haber caído en desgracia ante buena parte de la opinión pública. Obviamente fue penalizado por la eliminación en el Mundial, pero también se vio señalado como un habitual de las simulaciones, por más que esta tendencia pudiera enmascarar su miedo a volver a ser lesionado de nuevo. Aunque también se ha visto perjudicado por tener abiertos varios procesos judiciales. Siendo el que más ha perjudicado su imagen, como es natural, la acusación de violación por parte de la modelo Najila Trindade. Los otros casos son frentes de naturaleza económica: fraude fiscal, delitos de estafa durante su fichaje por el Barcelona y una demanda por parte del propio club azulgrana en relación con la rescisión de su contrato. Desconozco si estos casos suponen un riesgo elevado de que el jugador pueda acabar ingresando en prisión. Se trata de una pregunta para expertos en temas jurídicos.

Ahora bien no creo que estos temas permitan hablar de Neymar como un problema de vestuario. De hecho ha seguido entrando en el de su antiguo club como si aun fuese uno más. Messi reveló recientemente que junto con Suárez aún mantienen un grupo de WhatsApp titulado "Los tres sudacas" (sic).Y el propio uruguayo contestó con un: - “¿Quién no quiere disfrutar de un jugador como Neymar?” cuando le preguntaron por un teórico retorno del brasileño. Estos son hechos bastante objetivos. No habladurías o fake news. Sus antiguos compañeros no tendrían porque mostrarse tan proactivos si fuese un jugador conflictivo o con un comportamiento que no compensase. Generalmente, los que más se han quejado de su carácter son sus rivales, no sus ex-compañeros.

El otro foco de dudas para la opinión pública son sus lesiones. Sobre ese particular prefiero adoptar la misma posición que respecto a su situación judicial. Son preguntas para expertos en medicina deportiva o en fisioterapia. No es mi caso. Máximo puedo opinar, a un nivel puramente superficial, que las lesiones han sido fracturas en el contexto de un deporte de contacto. Y que existen evidencias para sospechar que en La Ligue 1 existe un clima adverso contra él. Anthony Gonçalves justificó que darle golpes era el peaje por su estilo de juego. Y Gourcuff directamente insinuó que la arrogancia de Neymar actuaba como catalizador de las agresiones. No es por tanto descartable que en una competición distinta, donde no existiese esa aparente animosidad, sufriese menos lesiones. Aunque como ya he dicho esto es especular sin demasiado rigor.

El tercer foco de dudas por parte de los aficionados, y en mi opinión el que merece una mayor atención, es cual es realmente la posición de Neymar en la pirámide de Maslow futbolística.  Abraham Maslow fue un psicólogo que propuso una jerarquía de las necesidades humanas, según la cual a medida que satisfacemos lo más básico ascendemos hacia lo más elevado; y de un modo similar, a nivel futbolístico, se considera que existe una cima mundial de jugadores realmente superlativos. Se trata de una lista muy exigua y es por eso que sus componentes suelen estar mucho mejor retribuidos que el resto de futbolistas.

Hay que recalcar que se puede ganar y perder con ellos y sin ellos, los super-tops no suponen una garantía en términos absolutos. Por ejemplo, el Liverpool lleva disputadas dos finales de Champions League consecutivas sin poseer a ningún futbolista que tenga consideración de vértice de la pirámide. Y digo consideración porque este estatus no es un valor objetivable, por más que haya datos objetivos que permitan discutir quien está en uno u otro escalón, pero por supuesto también existe un componente de narrativa, de relato, en esa definición.

Griezmann llamó a esa membresía "la mesa de Messi y Cristiano" y aunque le haya valido muchas críticas, por haberse auto-incluido él en ella, parece una buena forma de describirlo. Si buscamos una definición, más allá de hablar de los que "son", más centrada en las características necesarias para "ser", tenemos que Emery lo resumió diciendo que ese tipo de jugador es quien es capaz de "cambiar un partido hacia ti". Y Emery se mojó y dijo que, hoy por hoy, bajo esa premisa, a él le parece superior Neymar a Mbappé.

Ha habido varios Neymar. El Barcelona ganó la Champions League con el brasileño picando a los espacios. Messi lanzaba, pero era Neymar quien castigaba a las defensas adelantadas. Y además lo hacía marcando goles decisivos. Si analizamos esa etapa veremos que la leyenda negra que dice que no aparece en las grandes citas no se sostiene. Basta con repasar las estadísticas de sus últimos cinco partidos en Champions League como azulgrana para darse cuenta. Y si analizamos pormenorizadamente su actuación en el día del 6-1 nos daremos cuenta que, globalmente, por volumen de situaciones generadas y resueltas positivamente, es una de las actuaciones más destacadas en la historia de la Champions League.

Por supuesto hay también un Neymar con la selección brasileña. Y aunque él es un jugador que tiene tendencia a acaparar mucho juego -mucho más que a ser un futbolista de "apariciones"-, allí aún funcionaba como una pieza más del entramado. La única pieza liberada por Tite de hecho, pero si él no estaba se podía poner a otro jugador en su lugar sin más problemas, porque este ejecutaría su rol de "liberado" aunque obviamente con menos calidad. Sin embargo en el Paris Saint-Germain hemos visto aun un tercer Neymar. Unai Emery le dió el equipo a los jugadores y permitió una cierta anarquía, pero con Tuchel vimos al brasileño jugando a otro nivel. Le cambia la posición, sí, pero sobre todo de papel. Ahora s