Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Entrevistas
Tomás González Martín: "Si hiciera falta, vendería a Asensio para traer a Neymar"

Tomás González Martín: "Si hiciera falta, vendería a Asensio para traer a Neymar"

Escrito por: Athos Dumas5 mayo, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Cuarenta y un años siguiendo el deporte español, y muy particularmente al Real Madrid, dan para muchas anécdotas e infinidad de pareceres. Tomás González Martín, veterano del diario ABC y una de las plumas mejor informadas sobre el club blanco, nos cita en un concurrido restaurante madrileño. Su gran locuacidad y pasión al hablar contrastan con su escritura, que es pausada, sobria, exacta. Comenzamos con el consabido entuerto del once histórico del Madrid, al cual se aviene pese a no haber sido avisado del atropello. Una servilleta, un bolígrafo y un poco de audacia.

P: Observamos que Pones a Pirri, algo muy común en nuestros entrevistados.

R: Representa el carácter que se ha perdido.

P: ¿Se ha perdido? ¿No tiene Pirri dignos sucesores? ¿No lo es Ramos, por ejemplo?

R: Lo de Pirri era otra cosa. El día del Leganés, cuando echa al Madrid de la Copa, él habría dado un grito. "Señores, podemos perder pero perderemos muriendo sobre el campo". Hay imágenes de ese partido contra el Leganés donde se va e Isco y Lucas Vázquez en plan "Nada, no me sale nada, es que estoy negativo". Eso Pirri no lo consentía. "¿Negativo? ¡Ven para acá negativo!" Te cogían Pirri y Amancio y te daban un par de hostias. Ese carácter sólo lo tuvieron el Madrid de Pirri y el de las remontadas.

P: Esas remontadas fueron gloriosas pero tenían su reverso oscuro: eran necesarias porque en el partido de ida se había perdido 5-1.

R: Claro. Se perdía 5-1 porque existía un complejo cuando el Madrid salía a Europa, complejo que ya no tiene.
Beenhakker hablaba siempre de ello. Él quería desterrar ese complejo del Madrid cuando jugaba en Alemania o en Inglaterra, que es el que luego obligaba a remontar. Eso sí, cómo se dejaban la vida en esos partidos de vuelta.

P: Observo que en tu once pones también a Puskas y lo pones en el medio campo.

R: Claro. En el Madrid jugó de diez, pero jugaba de ocho antes de venir, en el Honved y en aquella mítica selección húngara. Puskas fue grandioso. En el Madrid, tras Cristiano, tiene el porcentaje goleador más alto en la historia del club: 0,82 goles por partido. 242 tantos anotó con la camiseta blanca, desde el 58 al 66. Y eso que ya vino mayor y fuera de peso. Fíjate que de la calidad de aquel Honved viene, indirectamente, la creación de la Copa de Europa. El Wolverhampton presumía de haber ganado al Honved en un amistoso. "Como el Honved es el mejor equipo del mundo y nosotros les hemos ganado, ahora nosotros somos el mejor equipo del mundo", argumentaban. A partir de ahí se produce un pique con otros clubes. "El mejor equipo es el Stade de Reims", dicen los franceses. Y de ese pique, de la necesidad de dilucidar quién era el mejor de Europa y del mundo, surge el germen de la Copa de Europa.

P: Amancio, por lo que veo en tu once, es otro indiscutible para ti.

R: ¡Qué finta tenía! ¡Qué elegancia! A De La Cruz, el lateral del Barça de la época, lo tenía completamente frito. Amagaba y se iba por dentro para tirar a puerta o para pasarla a Santillana o al delantero que hubiera. El mejor extremo que ha tenido el Madrid junto a Gento, que se iba más por velocidad que por técnica. Amancio era puro virtuosismo.

R: ¿Y a quién pondrías a entrenar a toda esta gente?

R: A Miguel Muñoz (lo escribe en la servilleta). Pondría a Zidane, pero me parece muy ventajista ponerlo ahora. Además, eso me privaría de ponerlo como jugador.

P: Cambiemos de tema. Los árbitros favorecen al Madrid, como trata de hacer ver el antimadrismo?

R: Ni mucho menos. De hecho, tampoco benefician al Barça. Esa coletilla según la cual el Madrid y el Barça son los únicos que, históricamente, no pueden quejarse de los arbitrajes es una gran mentira. Junto con mi amigo y ex compañero de ABC Ignacio Torrijos, desarrollé la teoría de que Madrid y Barça han sido siempre los más perjudicados por los colegiados.

P: ¿Cómo es eso?

R: Porque les han frito a patadas toda la vida, y los rivales siempre han contado para ello con cierta condescendencia arbitral. En beneficio del espectáculo, los árbitros se han privado de dejar a muchos equipos con ocho en el minuto 30 en sus duelos contra Madrid y Barça. Así que son los más perjudicados. Durante años, Ignacio y yo estuvimos contando las tarjetas perdonadas a rivales en sus duelos directos contra Madrid y Barça. Te aseguro que prácticamente en cada partido el rival debería haber acabado por lo menos con nueve. Es algo abrumador. Se demuestra fácilmente.

Madrid y Barça han sido siempre los más perjudicados por los colegiados.

P: Y sin embargo son los equipos pequeños los que suelen quejarse.

R: Injustamente. Se puede quedar sin sancionar un penalti a favor en un contragolpe. "¡Robo!", claman. Pero no hablan de todas las tarjetas que les han perdonado en el partido, ni de los dos o tres penaltis que también han cometido pero que nadie ve porque su planteamiento defensivo hace que el área esté repleta de gente.

P: ¿Y esto vale igual para Madrid y Barça?

R: Igual.

P: ¿Y sigue pasando lo mismo?

R: Exactamente igual. Emery me decía cuando estaba en el Sevilla: "Mira, yo no puedo dejar que James coja el balón limpiamente, yo tengo que ir al contacto". Y lo hacen porque saben que el árbitro no les va a dejar con ocho, como debería. Es lo que llaman intensidad. Que no es más que dar patadas.

P: Además del Cholo y Emery, ¿qué otros entrenadores que hayas conocido en tu larga trayectoria periodística han destacado por esa "intensidad"?

R: Pues eso lo ha hecho hasta el mismísimo Luis Aragonés. Luis le decía a Tomás Reñones: "Tú pega porque la primera te la va a sancionar pero la segunda no, porque entonces te tiene que sacar tarjeta y todo se le complica". Alguna vez le dijo Tomás a Luis: "No se preocupe, míster, que ese extremo no juega el partido de vuelta". "Y cómo lo sabes?" "Porque sé cómo le he atizado". Y acertó. No jugó. Fue con el Manchester United. Tomás siempre jugaba al límite y nunca le echaban, excepto una vez que topó con Stoichkov y salieron los dos fuera en el minuto quince, claro.

P: ¿Qué grandes jugadores que nunca vistieron la blanca te habría gustado que lo hicieran, con lo cual quizá aparecerían en este once que acabas de pergeñar?

P: Beckenbauer. El Madrid reconvirtió en líberos a grandes mediocentros para que sacaran bien el balón desde atrás: Gallego, Pirri. Con el káiser no habría habido necesidad de hacerlo. Y Maradona, que estuvo a punto de fichar por el Madrid.

P: ¿Lo estuvo realmente?

R: Sí, pero Luis De Carlos no quiso pagar los 200 millones de pesetas que valía. Núñez siempre se frotaba las manos con la prudencia de De Carlos para ir al mercado. Sabía que De Carlos, empresario cabal del sector automovilístico, era reacio a invertir, miraba mucho las cuentas, y se aprovechó grandemente de ello.

P: En tu once histórico del Madrid has puesto también a Zidane, y has confesado que casi lo pones como mejor entrenador histórico. ¿Cómo valoras más a Zizou? ¿Como jugador o como entrenador?

R: Yo diría que igual. Como entrenador, aparte de todo lo que ha ganado, ha logrado domar los egos que conforman cualquier vestuario de un equipo grande, cuánto más si hablamos del Madrid. El modelo nos lo ha copiado hasta el Bayern, porque Hoeness, desde la cárcel, llamó a Heynckes, que es un perfil como el de Zidane, y le dijo: "Vuelve a entrenar al equipo. A ti te respetan porque también fuiste un gran jugador". Desde entonces hay tranquilidad en ese club, cosa que no les pasaba con Ancelotti. Había rencillas y algunos jugadores no respetaban al italiano. Sí lo hacen con Heynckes. Como pasa en el Madrid con Zidane.

P: Pero ya no le respetan solo por haber sido un gran jugador, ¿no? Ahora además hay ya una gran trayectoria como entrenador.

R: Claro, claro. Ahora es que, encima, puede presumir de haber ganado muchos títulos en poco tiempo, ya en su faceta de entrenador, con lo cual se refuerza la confianza. ¡Y fíjate que a su llegada casi gana una Liga que parecía imposible! Pero mira, ya me lo dijo Capello: aquí lo fundamental no es tanto ser buen o mal entrenador desde el punto de vista técnico, sino saber dominar "a toda esta banda".

P: ¿Eso te lo dijo Capello en su primera etapa o en la segunda?

R: ¡En ambas!  Qué grande Capello. Siempre ganaba 1-0 ó 2-0 y la prensa le ponía verde porque el equipo casi nunca goleaba, pero así ganó dos ligas. Y te digo una cosa: la Séptima la ganó Heynckes pero ese equipo lo había armado Capello.

ESO QUE LLAMAN INTENSIDAD ES DAR PATADAS.

P: Pero la ganó Heynckes. Y si uno mira la historia de la Champions, los entrenadores que la han logrado para el Madrid han sido los de perfil "suave". Los Heynckes, Del Bosque, Ancelotti, Zidane... en perjuicio de los Capello, Mourinho...

R: Es verdad. Es interesante la calificación de "suave". Lo interesante sería un entrenador que dentro del vestuario fuera un Mourinho o un Capello y fuera se convirtiese en un Zidane.

P: ¿Eso existe?

R: Guardiola es bastante duro dentro pero da una imagen externa más suave.

P: Antes te preguntaba por jugadores y ahora te pregunto por entrenadores. ¿Hay alguno que nunca haya entrenado al Madrid y te gustaría ver haciéndolo?

R: El propio Guardiola.

P: Te van a matar por decir esto.

R: Entiéndeme. Lo digo para ver qué hacía. Yo sé que este es un tema tabú pero sería una buena prueba para su talento. Con el Barça triunfó porque tenía jugadores excelsos. Bueno, aquí tienes jugadores tan excelsos como aquellos. A ver qué haces.

Me gustaría ver qué haría Guardiola con una plantilla como la del Madrid.

P: ¿Tú crees que él querría?

R: Él querría desde el punto de vista futbolístico pero no podría por una cuestión (casi) genética catalana. Chocaría con su obsesión política, porque él quiere la independencia de Cataluña más de lo que quiere el triunfo de su Barça o del City. Pero bueno, habría que verlo. Me gustaría que el Madrid le hiciera algún día, cuando Zidane se canse, una oferta pública. Y a ver qué pasaba. Porque él siempre podrá decir que no ha tenido esa oferta. Pero es el único entrenador que he conocido en mi vida para al que su posición política prevalece sobre el fútbol. Él está con Roures en todo esto del independentismo. Era más tímido cuando estaba en el Barça por