A falta de culminar hoy la primera jornada, Barça primero y Madrid después alegraron el magno estreno liguero. Hay que agradecérselo, sí. Entre partidos peñazo, emergieron ellos, cada uno con su estilo y sus cosas y el pueblo se lo pasó bien, abanico y botijo en manos. El Villarreal también ganó con nota. Pero el Barça estuvo mejor. Nos tuvo 100 minutos en vilo. Bueno, el partido acabó porque en el hotel del árbitro cerraba el room service y desde el VAR le avisaron. No vi el partido. Me fui de fiesta mayor menorquina, la de Alaior por concretar, convencido de que le meterían al Rayo al menos los cuatro que se llevó el Pumas: había vuelto el Brasil de Pelé. Y Melé, ya vería el resumen. Las crónicas de aquella noche gamperiana hablaron de Barça colosal, les recuerdo. Yo leo y escucho a los que saben y eso dijeron. Colosal, incontenible, extraordinario… Es para comérselos.
Y, en efecto, resultó formidable, también en diferido, asistir a la titánica lucha culé contra lo dispuesto por el gran Iraola. Un tipo que en sus tres últimos partidos con el Barça ha ganado dos, empatado uno y no encajó gol. 1-0 (Vallecas), 0-1 y 0-0, Camp Nou, ante afamados delanteros como Depay, Coutinho, Agüero, Luuk De Jong, Rapinha, Lewandowski, Aubameyang, Dembelé, Ansu Fati, no recuerdo si Ferran Torres y tal. Tremendo.
el barça Nos tuvo 100 minutos en vilo. Bueno, el partido acabó porque en el hotel del árbitro cerraba el room service y desde el VAR le avisaron
En la fiesta mayor me fijé en un tío con la camiseta de Figo, la del 7 del Barça, que miraba continuamente el móvil. El mío lo dejé en casa, es que pesa un huevo. Desde las diez y media de aquella noche de sábado, el hombre consultaba compulsivamente el aparato. “Es que no marcan”, le dijo mil veces a una chavala que le acompañaba y que le plantó no sé si definitivamente, pero se fue con otro macizo al Tren de la Bruja… y no volvió. Igual siguen en el túnel.
Supe que la cosa acabó cuando otro tipo dio un grito, este: “¡Han empatao, el Rayo a empatao al palancas y le han anulao un gol a Falcao!”. Puro espectáculo pues ya dice el relato azulgrana que lo importante no es ganar, y 100 minutos esperando un gol, y que no te lo metan a ti, es una interesante manera de pasar el rato. Una lucha sin tregua y un sufrimiento que, a fin y al cabo, es lo mejor del fútbol.

Y luego apareció el Madrid que salió con chancletas y no se puso las botas hasta el primer parón por la caló. A los seis minutos palmaba, un despelote. Acabó ganando, pero lo hizo con cierto suspense —el 1-2 llegó en su remate 1500— y eso favorece el espectáculo. Sale el Madrid, se pone 0-3 y a ver qué gracia. Carletto ha decidido que nadie, si acaso su hijo y algún primo hermano, acertará su equipo inicial. Puro picante. ¿Quién jugará, qué cambios hará? Espectáculo. Si pone a los de siempre gana la Liga en Navidad y no es eso. Puede que la gane igual, pero ese picantillo, ese quizá Courtois será el 9 en Vigo, no está ´pagao´. Hay que favorecer la inquietud, el debate, ¿se ha vuelto loco, es todo un plan ciertamente diabólico?
Espectáculo que tuvo su momento culminante cuando lo hicieron falta a Modric, aprovecharon para meter a Alaba y el tío la clavó a la primera. Eso lo hace David en el minuto 33 y no es lo mismo. Gracias, Ancelotti. Mucha Premier, mucho no se qué, pero el Madrid es que el marca el paso. Lo de Alaba no lo ves en Stamford Tal, Old no se qué, la carretera Anfield, esos lugares. En Italia, Francia y Alemania, ni hablar. Por cierto, parece que hay pollo entre Mbappé y Neymar. Criaturitas…
Total, que Barça y Madrid hicieron lo que se esperaba de ellos: entretener al respetable. Ha empezado bien la Liga, sí.
Getty Images.
La eficacia del VAR está en peligro. La temporada pasada ya vimos cómo el poder fáctico arbitral español cortó alas al vídeoarbitraje al no juzgar los penaltis señalados por el colegiado de campo si había un mínimo contacto entre el defensa y el delantero, aunque fuera un pequeño roce. Se defendía la decisión del colegiado, aunque fuera errónea. Y eso no es el fútbol, como tampoco lo era que hace dos décadas no se pitaba una pena máxima salvo que te mataran.
Los colegiados veteranos que trabajan en el VAR de Las Rozas han recuperado así parte de su poder. Ha sido la manera que han encontrado de devolver a los árbitros la sartén por el mango. Siempre se han negado a ser meros ejecutores de lo que se decida por el trío de personas que trabajan en la sede del VAR. ¿Por qué? Porque a la postre quienes están en el VAR son antiguos colegiados y desean mantener el mayor tiempo posible la potestad que siempre tuvieron. Se niegan a ser comparsas. Por ello, la solución ideal es que el vídeoarbitraje sea regido por nuevos profesionales que no sean árbitros y que no tengan querencias ni vicios precedentes.
Los comités arbitrales, apoyados por la Federación Española en nuestro caso y por las federaciones en general, desean ser tan importantes como lo eran hasta hace unos años. Las federaciones están unidas al gremio de los colegiados porque es el arbitraje el poder que les queda en el césped. Y esto no puede permitirse, no podemos volver al control de antes.
El VAR ha de ser el único arma de decisión del fútbol a nivel nacional e internacional. Y el sueño sería que lo gestionaran personas ajenas a los árbitros. Hay que acabar con el poder fáctico de ese gremio, que quiere mantener un monopolio que ha durado demasiado tiempo. Los árbitros pretenden recuperar cada vez más decisiones porque el odioso VAR les quita el trabajo. Es su enemigo. Con el arbitraje antiguo se podían manejar los resultados y perjudicar al club díscolo, al opositor al poder
El fútbol sería bastante mejor y mucho más justo si todas las decisiones importantes de cada partido se tomaran con la tecnología. No solo los penaltis y los fuera de juego, sino también las amonestaciones, que en demasiadas ocasiones son injustas, así como faltas al borde del área, en las que el VAR tampoco interviene para mantener el poder del colegiado de campo.
Dicen los árbitros que el VAR no puede juzgarlo todo, porque entonces se pararía el partido cada cuatro minutos. Pero son los mismos jueces que están en el césped los que detienen el encuentro cada vez que un futbolista rueda por el suelo como una croqueta en busca de la cartulina roja del contrario. Y para no demostrar que tienen dudas rechazan acudir al vídeo instalado en el campo y ver muchas jugadas. No desean ir a la banda a comprobarlo.
Hemos visto mil veces cómo Butragueño, por poner un ejemplo claro, denunciaba en bastantes partidos que no entendía por qué el colegiado no acudía a ver el vídeo. Simplemente pedía eso. No lo hacían porque no admiten que los tres hombres "de arriba", como comentan con sorna, les corrijan constantemente. Y tenemos que decir una cosa bien alto: ¡Claro que el vídeo arbitral puede dirigir todo un partido! Lo que hay que hacer es que intervenga en las acciones que son flagrantes y que puedan suponer una injusticia que no ha visto el juez de la contienda, no para señalar faltas. Tenemos la mejor tecnología y los enemigos de ella no quieren usarla. ¿De qué sirve tener cámaras y técnica de visión si no la quieren utilizar?
El VAR ha de ser el único arma de decisión del fútbol a nivel nacional e internacional. Y el sueño sería que lo gestionaran personas ajenas a los árbitros.
Hay que acabar con el poder fáctico de ese gremio, que quiere mantener un monopolio que ha durado demasiado tiempo. Los árbitros pretenden recuperar cada vez más decisiones porque el odioso VAR les quita el trabajo. Es su enemigo. Y muchos colegiados lo han dicho, no les gusta. No se dejen engañar. Con el arbitraje antiguo se podían manejar los resultados y perjudicar al club díscolo, al opositor al poder. Hemos observado y hemos vivido durante décadas cómo presidentes de muchos equipos acudían periódicamente a la Federación para demostrar su apoyo y ganarse el beneplácito. El Real Madrid sabe bien de lo que hablamos. A lo largo de este siglo defendió a los rivales presidenciales de Ángel María Villar y lo pagó muy caro, mientras el Barcelona estaba siempre cerca del presidente vizcaíno. Sánchez Arminio, el presidente de los árbitros en la extensa etapa de Villar, llegó a decir en una cumbre de colegiados previa al comienzo de una Liga, en Santander, que ya saben que hay un club opositor que quiere acabar con este sistema tal y como está planteado. Era su manera de decirles que ese equipo podía perjudicarles en su carrera, porque deseaba cambios en toda la estructura arbitral y en las formas de selección.

Todo esto es el ejemplo más claro de por qué el VAR debe ser el arbitraje real, y no las decisiones de los colegiados en el césped. Y para evitar cuentas pendientes antiguas lo mejor sería que el VAR hiciera borrón y cuenta nueva y fuera controlado por personas ajenas a los árbitros que conocemos.
El Real Madrid conoce perfectamente lo que hablamos. El análisis que se ha hecho durante lustros en el club blanco era elocuente: ¿Por qué el conjunto madrileño ganaba más Champions que Ligas? Ahora ya no está Villar y en las últimas tres campañas ha ganado dos Ligas y perdió una, intercalada, precisamente por una decisión del VAR que anuló un gol del Real Madrid y concedió un penalti a favor del Sevilla que le costó el título a la casa blanca. Los títulos se ganan por méritos, por supuesto, pero durante mucho tiempo los árbitros han decidido demasiadas cosas. Con el VAR como jefe de todas las decisiones de los partidos, se acabarán muchos problemas.
Getty Images.
Buenos días. El Madrid estrenó la Liga ganando (no sin esfuerzo, con lo que sabe mejor) al recién ascendido Almería, un equipo que se batió con enorme dignidad después de hacer gala de la misma virtud recibiendo al campeón de Champions, Liga y las dos últimas Supercopas (España y Europa) con un merecidísimo pasillo. No por ser denodada cabe siquiera insinuar que no mereciese la victoria un equipo blanco que creó siete mil quinientas ochenta y tres ocasiones de gol y lanzó tantos córners como estrellas hay en el firmamento. El máximo protagonista del partido fue Alaba, a quien Ancelotti dio entrada desde el banquillo -con una celeridad que no se le suele reconocer- justo cuando correspondía lanzar una falta que llevaba su nombre escrito. El spray del árbitro pintó la bandera de Austria al señalar el punto exacto de la infracción, David salió con la determinación del héroe en los ojos y tocó su primer balón (parado o no) del encuentro para ejecutar el lanzamiento con una precisión sobresaliente.
"Alabado", reza la portada de As, en juego de palabras que se queda algo cojo. ¿"Alabado" por quién? Por ejemplo, por Ramón Álvarez de Mon, que tituló su crónica en la Galerna con un ingenioso "Alaba, de la silla al trono", si bien, puestos a matizar pejigueramente, preferiríamos "Alaba: del banquillo al trono sin pasar por la silla". El austriaco empezó el partido en el banquillo como consecuencia de las rotaciones de Carletto, merced a las cuales vimos a los dos centrales habituales -el propio Alaba y Militao- comenzar la cosa en el banco en beneficio de Nacho y Rüdiger. Obstinado en la tarea de no alejar a Eder de David, esta vez el italiano los sentó a los dos a su vera, en la banda, mientras sobre el césped se fraguaba la otra y algo extraña pareja. Nacho jugó bien, como prácticamente siempre. Rüdiger quedó marcado en el minuto 6 por quedar varado en la salida del fuera de juego, propiciando así la validez del tanto de Ramazani, y no dio la sensación de superar el impacto de su fallo en el resto del minutaje. Con todo, estuvo a punto de marcar en un sensacional remate de cabeza a la salida de un córner. Hay que darle tiempo y calma.
"El Madrid de siempre", propone Marca como titular, maliciamos que en alusión a la eterna fe del equipo, el proverbial no rendirse y el acabar dando la vuelta al partido. La foto (mucho más bonita que la de As) es también para Alaba y su gol definitivo, aunque insistimos en que no fue el único protagonista. Vinicius constituyó una pesadilla constante, y aunque no marcara estuvo en todas. Kroos botó mal unos cuantos córners pero por lo demás llevó con pulcritud el manejo del juego, como lo hizo -con la excepción de un peligroso error de bisoñez al principio- la nueva incorporación Tchouaméni. Y conviene empezar a quitarse el sombrero (y tal vez jugar a darle vueltas en lo alto de un dedo) ante Lucas Vázquez, que ha adoptado el oficio de lateral derecho con tanto tino como el de ocasional salvador, a veces, como ayer, resolviendo revoltijos en el área con el oportunismo de un cazagoles. Antes ya marcó pero parece que su hombro derecho estaba en fuera de juego, o eso dictaminaron las cámaras siempre presas de las suspicacias por méritos propios (o de quienes las manejan). Courtois tuvo también, como siempre, su cuota de protagonismo, si bien en esta ocasión no necesitó más que estar ahí con solvencia, por oposición a hacer paradones inverosímiles que no fueron requeridos. Por su parte, Asensio no jugó un solo minuto, con lo que el mensaje está claro.
En definitiva, tres puntos estupendos para comenzar el campeonato, buen juego y mala puntería. Quizá este último punto podría subsanarse en el mercado, máxime si sale Asensio.
En la orilla de enfrente, no han principiado con tan buen pie, como sabréis, y ay, amics, creemos detectar ciertos nervios.
Como casi no han hecho fichajes; como casi no se han gastado el dinero que no tienen en contratar, mientras sus acreedores siguen sin oler un euro; como casi no han invertido 160 millones en futbolistas tan ingenuos que creen que van a cobrar; como todo eso no ha ocurrido, resulta que el empate en casa ante el Rayo activa la necesidad de fichar. Por enésima vez trae Sportify a portada a Bernardo Silva, muy a pesar de que en la mismísima portada se aclara que el City no ve sentido alguno a dejar marchar a uno de sus jugadores más importantes a esta altura del verano. Pero no sirve con solo Bernardo Silva, no, no, no. Queremos también dos laterales, ya lo dice Sportify, en una incitación al palanqueo tan acuciante como unas caderas bamboleantes en Copacabana. Y arriba, en pequeñito, al apunte lacónico que destila tanta frustración que nos hace sonreír: "Siguen abonados a las remontadas", sueltan en referencia al triunfo blanco en Almería, y hay tanta resignación como divertido (desde fuera) afán probablemente faltón en lo de "abonados", como si esto consistiera en pagar una cuota mensual de grandeza.
No, amics, no. Se trata de una grandeza a la que no se accede con mensualidades, nadie puede "abonarse" a ellas. No existe palanca que la compre.
Os dejamos con Mundo Deportivo, con la absoluta certeza de que necesitáis saber qué se cuentan en esta cálida y gozosa mañana.
Pasad un buen día.
Empezó la temporada 2022/2023. El hombre más justo en la industria del fútbol reunió a sus discípulos, como el que reparte una herencia en vida, y les dijo:
“A ti, Lucas, te daré el lateral derecho, para que no temas por los fichajes. Lo mismo a ti, Nacho, que te daré el central izquierdo, ¡ojo!, no el derecho, para que no sientas que no tenemos gratitud por tus años a nuestro lado. A ti, Rüdiger, que el otro día te hice debutar, te haré central titular en tu primer partido de liga y no dudaré en dejarte los 90 minutos aunque falles en la primera jugada del partido. Para ti, Ferland, tengo el lateral izquierdo, el tuyo, con el que secas un día a Salah, otra día a Messi y en unos meses a Raphinha. En el centro del campo, mandaré el mensaje de que sois seis para cuatro puestos y quizá siete con Ceballos, que jugará hoy, como lo hizo el otro día porque contaba con él el año pasado y se me acabó la temporada, pero no me pasará dos veces. Y como estamos aquí para dar oportunidades a toda la plantilla, Hazard tendrá minutos (lo que significa dos cosas: que Asensio si se queda no juega el Mundial -dinero o gloria, no parece que el balear vaya a poder optar a ambas-, y que Hazard lo tiene ahí, veremos si remata).Y ahora salgan y ganen jugando bien, recordando siempre que jugar bien es atacar bien, pero también defender bien”.
Y así, sin más sufrimiento, se fraguó la primera victoria de la pretemporada, mediante “Las virtudes burguesas” de la profesora Deirdre McCloskey: la prudencia, la humildad, la gratitud y el amor, entre otras, claro. Léanlo, si quieren entender qué es el Real Madrid, aunque la profesora jamás haya oído hablar de este club. “Las virtudes burguesas” es mitad libro, mitad oro.
el Madrid es único en la capacidad de reemplazar un mito por otro. El Madrid no ficha cada año un Ave Fénix, el Madrid es el propio Ave Fénix, esa actitud que premia la humildad de los que eligen escuchar e intentar entender la complejidad del mundo, para luego cambiar y adaptarse al mismo.
La buena noticia que me dejó el partido es que descubrí que el fiasco de la operación Hazard nos traerá una cosa buena: gracias a su fichaje no volveremos a traer jugadores con un techo de cinco años, pagando traspaso. Florentino es buen empresario y comete errores un máximo de dos veces, en este caso Kaká y Hazard. Ahora o jugadores que se puedan amortizar a diez años o “robos” al mercado cuando acaben contrato, se acabaron los experimentos. “Alabas y Brahimes”, con todo lo paradójico que pueda sonar. Operaciones de riesgo bajo.
Ayer el primer gol lo marcó Lucas, jugador de tipo A, es decir, de 10 años en el Madrid, con una carrera muy digna. El segundo lo marcó Alaba, un robo al Bayern y a Europa entera, jugador del tipo B, de cinco años sin pagar traspaso. No puedo dejar de pensar, mientras veo el gol de falta de Alaba, en que el Madrid es único en la capacidad de reemplazar un mito por otro. Se acabo Roberto Carlos y llegó Marcelo, lo hizo Raúl y llegó Cristiano, poco después Ramos y llegó Alaba y, la jugada maestra, conste esto en acta: reemplazar a la CMK por la VTC, sin aspaviento ninguno. El Madrid no ficha cada año un Ave Fénix, el Madrid es el propio Ave Fénix, esa actitud que premia la humildad de los que eligen escuchar e intentar entender la complejidad del mundo, para luego cambiar y adaptarse al mismo.
Cerraré con una reflexión, admitiendo apuestas por ello: sospecho que si conseguimos sacar los primeros nueve puntos y el Barca solo saca cinco, tenemos media liga en el bolsillo, contando que los nuestros serían tres partidos fuera y ellos dos en casa.
Courtois: 7. Paró lo que se podía parar.
Lucas: 5,5. Gol fundamental, pero bastante impreciso.
Rüdiger: 5. Falló en el gol.
Nacho: 6. Algo más seguro que Rüdiger.
Mendy: 5,5. No logró aportar soluciones en ataque.
Tchouaméni: 5,5. Algún error en la salida del balón, pero también algún pase muy interesante. Eleva la presión.
Camavinga: 5,5. Metió al Madrid arriba por su poderío físico. Le penalizó la tarjeta.
Kroos: 6,5. Ha empezado bien la temporada.
Valverde: 7. Pudo marcar varios goles.
Vinicius: 8,5. El mejor jugador madridista. Un infierno para la defensa local.
Benzema: 4. Jugó mal y falló muchas ocasiones. No se recuerda cuándo fue la última vez que ocurrió.
Modric: 7. Mejoró al equipo.
Hazard: 5,5. Combinó bien en alguna ocasión.
Alaba: 8. Entró y marcó un golazo.
Ceballos: 6. Voluntarioso y leyó bien lo que pedía el partido en los minutos finales.
Casemiro: 5,5. Parecido a Ceballos.
Ancelotti: 6. Introdujo muchos cambios de inicio y supo mejorar al equipo con sus decisiones de campo.
Getty Images
Muchos cambios en el once de Ancelotti en una temporada en la que ha anunciado que rotará mucho más. El italiano lo ha fundamentado en dos motivos: el Mundial y una plantilla más completa. Lucas por Carvajal; Rüdiger y Nacho por Alaba y Militão: Tchouaméni por Casemiro; y Camavinga por Modric. Medio equipo cambiado con respecto al que ganó la Supercopa.
El partido empezó mal. Rüdiger no midió bien la línea del fuera de juego y Ramazani, con toda la portería de frente, batió a Courtois. Casi no se había asentado el campeón en el campo y ya perdía.
La reacción fue buena y llegaron varias ocasiones de manera consecutiva. Hasta en dos ocasiones cada uno pudieron batir Benzema y Valverde la portería local, pero no hubo suerte. El Madrid acogotaba al Almería exhibiendo una gran superioridad física. Los locales aprovechaban algún robo para tratar de despegarse en el marcador. Los córners se sucedían. En uno de ellos Rüdiger estuvo a punto de enmendar su error.
Un centro de Kroos en el 27' encontró la cabeza de Benzema, pero de nuevo su remate fue detenido.
No dejaban de llegar las ocasiones. Otra de Benzema tras gran asistencia de Rüdiger y una de Vinicius, tras un buen pase en profundidad, que detuvo también el guardamallas almeriense.
El Almería trataba de caer alto y eso posibilitaba que el Madrid atacase la profundidad. Un nuevo lanzamiento de córner botado por Kroos dejó la mejor ocasión posible en la cabeza de Rüdiger, pero Fernando había decidido ser la estrella del partido.
Benzema no estaba teniendo su partido, que podía ir 1-4 tranquilamente.
En el 43' un gran centro de Kroos fue rematado de volea por Lucas batiendo a Fernando, pero fue anulado por milimétrico fuera de juego.
La primera parte terminó dejando una estadística muy llamativa: el equipo que iba ganando había chutado dos veces a puerta mientras que el que perdía lo había hecho diecisiete veces.
Camavinga, con tarjeta, dejó su sitio para la segunda parte a Modric. La segunda mitad empezó con el mismo guión del resto del partido. Disparo de Kroos, córner y centro-chut de Vinicius, que se fue al palo.
Valverde volvió a toparse con Fernando tras una buena acción de Benzema, que le sirvió un buen balón. Poco después, el francés tampoco pudo batir al portero del equipo local. Estaba resultando desesperante. Hazard entró por Tchouaméni. Valverde pasaría a ser volante derecho, dejando a Kroos de pivote.
Vinicius era el mejor argumento del Madrid y en su enésima jugada se volvió a encontrar con Fernando, pero tras varios rebotes Lucas pudo hace el gol del empate.
El Madrid siguió insistiendo ante un Almería que ya no sabía cómo contener las acometidas madridistas. Sin embargo, el gol no llegaba. En el 73' Modric forzó una falta al borde del área. Ancelotti, muy rápido, introdujo a Alaba por Mendy. El austriaco se repartió el dividendo con un golpeo de falta inmejorable que, tras pegar en el palo, se introdujo en la portería.
En el 82' entraron Casemiro y Ceballos por Vinicius y Kroos. El Madrid se echó para atrás y el Almería le dio un susto que tuvo que solventar Courtois. Una cosa es dormir el partido y otra dar opciones a un equipo que estaba muerto.
En el 87' el Madrid hizo una larga combinación y Lucas estuvo a punto de hacer su doblete. Con el equipo que tenía el Madrid en el campo, la estrategia tenía que ser tocar el balón hasta agotar al Almería y el cronómetro. Sin embargo, el Madrid permitió llegar en alguna ocasión al Almería. En una de esas, Courtois tuvo que detener un remate de cabeza centrado. Así terminó un partido que sirvió para ver la primera victoria liguera del Madrid.
Getty Images
Arbitró Juan Martínez Munuera, del comité valenciano. En el VAR estuvo Estrada Fernández.
Primera parte sin excesivos problemas, aunque no pitó una falta sobre Camavinga en la frontal y pudo amonestar a Ramazani por pisar a Vinicius. Una amarilla para cada equipo en el mismo minuto, el 40: Sadiq por parte rojiblanca, al derribar por detrás a Valverde; y Camavinga por el cuadro merengue, al agarrar a Ramazani en la banda izquierda cuando se iba. En el 43' se anuló un gol a Lucas Vázquez, que tenía el hombro y la rodilla en fuera de juego.
En la segunda parte el de Benidorm no vio un claro córner a favor de los blancos, pero dejó jugar y manejó el partido con temple. Amonestó de forma justa a otros dos futbolistas locales: en el 65' Curro pisó el talón de forma peligrosa a Vinicius, y en el 85' Arnau agarró a Hazard cuando el belga se iba con el cuero en carrera.
Martínez Munuera, BIEN.
Getty Images
Carlo Ancelotti no es un entrenador moderno, ya saben, es un vestigio del pasado, uno de aquellos profesores de gimnasia de los ochenta que daba la clase subido a una tarima, con corbata, un cronómetro que nunca usaba y un sempiterno cigarrillo, medio caído, colgando en la comisura de los labios. Ancelotti de táctica va justito, PERO es un gran gestor de grupos. Esta cantinela de ida y vuelta, de Carlo a Zidane y de Zidane a Carlo, es, sumada a esa perenne flor que nunca se agosta, uno de esos lugares comunes que sirven de comodín en las tertulias para demostrar que la distancia entre la crítica y la idiotez es, en algunas ocasiones, inexistente. Ancelotti “detácticavajustito” es, para los desmemoriados, el centrocampista, el cerebro, de uno de los mejores equipos de la historia: el AC Milán de Arrigo Sacchi. Sí, el mismo, el del (AY) 5-0 a la Quinta del Buitre. Y es, además del entrenador que acaba de ganar su octavo título con el Real Madrid, el que atesora más Champions (4) y el único que ha conseguido conquistar las 5 grandes ligas (española, francesa, inglesa, alemana e italiana). Puede que no goce de la (buena) prensa de Guardiola, Nagelsmann, Ten Hag, Tuchel, Flick o el último entrenador de moda, pero tiene algo, además de este impecable historial, de lo que ellos carecen: más de 2000 años de un Imperio a sus espaldas. Mientras Tuchel, desesperado, fuera de sí, blande una pizarra entre sus jugadores como si fuera un arma, o Guardiola se hunde, derrotado, en su banquillo mesándose sus inexistentes cabellos, Ancelotti, con esa sabiduría que dan siglos de invasiones, conquistas y derrotas, cuando Ramos empata una final de la Copa de Europa en el minuto 93, se limita a cerrar los puños y mover los brazos en un gesto de contenida euforia.
Ancelotti, hace ya mucho tiempo, se saltó las prioridades tácticas, la partida. Ya se las sabe todas. En las relaciones humanas, en el conocimiento de cada jugador, en la sabiduría de fumar un puro cuando hay que fumar un puro, está el futuro. Y el presente.
Casemiro es uno de los 11 mejores jugadores de la historia del Real Madrid. Es más, yo diría, si empiezo a enumerarlos, que está entre los 7 mejores, y si me pilla eufórico, con un par de Martinis y después de alguna de esas actuaciones tan infravaloradas como determinantes para ganar títulos, lo subiría hasta el pódium. Solo el tiempo demostrará su inmensa aportación a esta época de triunfos. Los ojos se van a la belleza: al exterior de Modric, a la fiabilidad de Kroos o a los goles de Benzema, pero todos ellos, igual que los entrenadores que han tenido la suerte de contar con Casemiro, saben que esa belleza necesita del esmero de alguien que la cuide.
Fabio Coentrão ha vuelto, siguiendo el ejemplo de su padre, a la pesca, a sus raíces: "Mi padre tenía un barco, se dedicaba a la pesca para sustentar a la familia y siempre iba con él de pequeño. Mi vida era el mar: el mar y pescar. Por supuesto, sabía que el fútbol un día acabaría y que debería tomar una nueva dirección en mi vida. Y mi felicidad es esta embarcación y esta es la vida que quiero llevar".
Coentrão, uno de los mayores talismanes de la historia del Real Madrid, un hombre íntegro, alejado del foco del mundo del fútbol, ahora tiene (además de Champions) barcos, redes, congrios y sardinas. Su influencia sigue siendo vital para seguir pescando títulos. Los héroes nunca se retiran.
Militão no está, de momento, entre los once mejores jugadores de la historia del Real Madrid, pero sí entre los dos mejores defensas del mundo. Él es el primero, el segundo lo desconozco.
Valverde quiere mucho al club y será capitán del Real Madrid. Conseguirá el brazalete corriendo, sin girar ni especular, con el brío que demuestra en cada partido. Toca el balón de primeras, con calidad, elige bien el pase (siempre mirando a portería) y corre, corre y corre. José Emilio Santamaría, una de las mayores leyendas de la historia del Real Madrid, ya le dio su bendición, con todo lo que ello supone, en un artículo de 2019 en La Galerna: “Hace tres meses conocí a Valverde en un restaurante en Montevideo. Es muy buen chaval. Yo no doy consejos a nadie, pero sí que le dije que el que quiere al Real Madrid, sí tiene calidad, triunfa en el Real Madrid. Y me consta que Fede quiere mucho al club. Por eso se está haciendo importante y apunta a una gran carrera. Como quiere al club, se entrega y rinde, y de ahí su trayectoria ascendente”.
Yo pensaba, y así lo había vivido durante toda su carrera en el Real Madrid, que Casemiro era insustituible. Nadie podía hacer de Casemiro. Sigo pensando lo mismo, pero la temporada pasada, por primera vez, dudé. Vi a un jugador que hizo de Casemiro cuando NADIE hace de Casemiro: Camavinga.
Estoy convencido de que Camavinga puede hacer de todo. Hay partidos que es medio Modric, medio Kroos y medio equipo. Recuerdo muy pocas irrupciones en el Real Madrid como la de este jugador. Es, asombrosamente, capaz de posicionarse en el campo y robar balones como Casemiro. Y tiene 19 años. Él y Valverde van a ser dos centrocampistas legendarios.
Vinicius será, tarde o temprano, Balón de Oro. Yo lo supe hace un lustro, un día que con 17 años, jugando con su equipo, el Flamengo de Rio de Janeiro, mandó callar, a lo Raúl, a todo un estadio rival con 40.000 personas increpándole. Aquel niño, nuestro Salpiquinho, que soportó burlas, chanzas y mordiscos en la cabeza cuando llegó a España, que demostró con su estoicismo, permaneciendo firme ante las adversidades, que sí, que había nacido para triunfar en el Real Madrid, ya ha marcado, con 22 años, el gol que ha llevado al Museo la Decimocuarta Champions, la más apasionante de la historia. A más de uno, ahora, con esa Copa atragantada entre remontada y remontada, sí que le ha dado la risa.
Está claro que con estas 7 razones, con Ancelotti, Casemiro, Coentrão, Militão, Valverde, Camavinga y Vinicius, sumados a la calidad del resto de los jugadores de la plantilla, el ansiado sextete, el 6 de 10, estará más cerca que nunca. Seremos el primer equipo en levantar 6 Champions en 10 años, pero diremos que son 6 en 9, total, como tenemos tantas no se va a enterar ni el tato. Ganaremos el primer SEXtete de la historia y lo celebraremos por todo lo alto (y bajo).
No en vano el Real Madrid siempre ha sido AMOR.
Getty Images
Tras un periodo de hibernación de dos meses y medio, el Homo Madridista ha perdido un tercio de su peso, se levanta, se sacude la profunda letargia y comienza a acariciar la lucidez. Hay mucha hambre. Los niveles de dopamina se van elevando, el vacío se va llenando, los días se van acortando y las prioridades van inclinándose hacia el lado de siempre: juega el Madrid.
Los pronósticos de las cavernas antimadridistas vuelven a situarnos detrás del Slavia de Varsovia, los árbitros acaban de terminar el cuadernillo Santillana de verano llamado Cómo ascender en el establishment a costa del Real y el Barcelona vende entradas para el circo más caras que nunca. Todo en orden.
Nosotros a lo nuestro, remo en mano y galerna lustrosa, comienza el tambor a marcar nuestro firme ritmo. Pero antes, analizamos los puntos más importantes de cara a la temporada de la Decimoquinta. El Bernabéu ya ha olvidado todo, ¿triunfo, qué triunfo?, y quiere más, no hay compasión. Vayan pasando por el paredón.
1. El Mundial
Este año hay dos temporadas: torneo apertura pre-Mundial y clausura post-Mundial. Los jugadores tipo Neymar van a esprintar como hace años que no hacen para ser las figuras del evento, después se diluirán. Pero no localizo ningún jugador de esa estirpe en el Real Madrid de esta temporada. Los Modric, Benzema y compañía llevan rindiendo con la misma ambición año tras año, no hay ninguna duda con ellos. En este contexto deben emerger las figuras de Kroos, Camavinga, Rodrygo, Lucas y Nacho, jugadores sin Mundial que tendrán que tirar del carro a partir de enero.
Lo que preocupan son las lesiones. Desconocemos cómo se comportan los cuerpos de los jugadores con un Mundial entre medias. Numerosos jugadores entrarán en el horizonte de sucesos de un agujero negro desconocido. Esperamos que el capitán Pintus nos guíe como siempre por esa desventura espacial. Y si no, tenemos al mejor Castilla desde hace diez años preparado para echar una mano con Raúl al volante.
2. Courtois-Benzema
Todo equipo campeón se sustenta en el portero y en el delantero, y tenemos a los dos mejores del mundo. De Karim quiero remarcar que tengo confianza en que realizará una temporada como mínimo igual que la anterior. ¿Por qué? Porque los jugadores de tal élite física y mental, las leyendas, no desaparecen tras la mejor temporada de su vida. Estos jugadores, salvo lesión, van bajando poco a poco el nivel cada año sin que se note demasiado. Es el caso de Cristiano, Messi, Lewandowski y compañía. Te das cuenta tras tres años de que no son lo que eran.
3. Vinicius
Será el auténtico termómetro del equipo; si mantiene el nivel del año pasado lucharemos, si da el salto que esperamos seremos favoritos a todo.
Tengo la convicción de que Vini debe ser más delantero que extremo y espero esa transformación este año. Tras haber mejorado la puntería, este año debe aprobar el examen de lectura de juego. Si consigue meterse entre centrales, desmarcarse en el momento justo, hacerse imperceptible para las defensas, estaremos ante un auténtico candidato a Balón de Oro y jugador franquicia de un favorito a la Champions. De esa conversión llegó su gol de la final de París.
4. TchouaMinga
Un monstruo carismático de dos cabezas, atronador, insuperable, sólido y veloz. El jugador perfecto de mediocampo. Su parte izquierda, rastas al viento, sonriente, ágil, verso libre, mientras la derecha es perfeccionista, obsesiva y rocosa.
El Real Madrid tiene el mejor centro del campo del mundo y vivirá a gusto esta temporada viendo despegar a dos de los mejores centrocampistas jóvenes del continente. Tendrán que dar un paso adelante cuando el equipo sufra el bajón físico y uno de los dos debería terminar siendo titular, si no los dos. El deterioro de la CMK aterroriza menos desde que llegaron.
5. Valverde-Rodrygo
Los considero el segundo termómetro de la temporada tras Vinicius. Valverde, si le deja Ancelotti, debe adueñarse del centro del campo, participar más, disparar mucho más y aparecer en todos los lados. Rodrygo tiene que seguir la estela de su amigo Vini. Es la primera vez que el equipo le va a mirar y esperar algo de él, es el momento donde los jugadores despegan o se desinflan cual Asensio. Si aparece el Rodrygo del Sevilla, del Chelsea o City, volaremos. Estaré vigilante de sus frecuentes lesiones.
6. La defensa
Desde la llegada de Zidane, esta plantilla ha hecho de la solidez en defensa uno de sus puntos fuertes. El marsellés incrustó una mentalidad que se ha heredado hasta día de hoy. Al igual que con Courtois y Benzema, no me preocupa nada este punto. El año pasado vimos el abismo con el Lucas, Carvajal, Alaba y Marcelo contra el Chelsea, pero este año tenemos al mejor defensa de aquel Chelsea. Si a Militão le da por perderse en el mundo de la paternidad y la soltería, ahí estará don Antonio Rüdiger para marcar su territorio.
7. Terror sin Benzema
Quiero creer que Carlo habrá trabajado mucho más la estrategia y la táctica para alguien tan insustituible como el nueve francés. La plantilla está más asentada que el año pasado y ha tenido tiempo suficiente para buscar mecanismos de supervivencia.
Por otro lado, soy un ambivalente distímico que la mitad del día creo que Hazard sumará. Lleva nueve meses sin una lesión muscular, el mayor periodo desde hace cinco años (descontando la cirugía de retirada de placa). Parece que su mentalidad le acompaña y se encuentra cómodo en la plantilla. No sé cual es su techo, supongo que bajo, pero soy un enamorado del belga y soy una pareja fiel el cincuenta por ciento del tiempo.
Respecto al esperadísimo suplente de Benzema, creo que es significativo el movimiento por Iker Bravo. El chaval no elegiría el Real Madrid si no le han prometido tener una oportunidad en el primer equipo. Se postula para otro “Caso Vinicius”, unos meses recibiendo patadas del Linares Deportivo y posibilidad de apertura de puerta en el primer equipo. En enero se va a tomar una decisión con el delantero y este chaval tiene hechuras de primera división. Os aviso, suelo estar desacertado en mis pronósticos.
No hay más secretos, esta plantilla es mejor que la anterior y la simbiosis con el entrenador es más que evidente. Se tiene que optar a todo, sin excusas. La suerte está echada y suele sonreír a los mejores.
Cojo el remo, hasta el final.
Getty Images
1- Sistema de juego y once probable
Un recién ascendido será el rival del Real Madrid en su debut liguero de la temporada 2022-2023. El campeón de Segunda de la mano de Rubí regresó a la élite del fútbol español después de varios años de fiasco donde lo rozaron pero no lo culminaron. El técnico de Vilasar de Mar ya ha avisado que tendrán que cambiar algunos aspectos del juego y del esquema respecto a lo visto en la categoría de plata. Y avisa que tendrán que sufrir y apretar los dientes ante lo que se les avecina. Para el encuentro frente a los blancos no se espera un Almería tan alegre pero sí ordenado y compacto. Rubí plantea un 1-4-3-3 con un medio escalonado y dos extremos que parten desde la banda, pero que cuentan con libertad para moverse arriba. Un sistema que le dio grandes réditos el pasado curso y que se adapta a la perfección a la plantilla con la que cuenta. El catalán, además, ha confirmado en rueda de prensa que la base del equipo que saldrá el domingo será la misma que la del ascenso. Por tanto, el once no puede distar mucho del siguiente: Fernando en portería, la defensa con Pozo, Ely, Babic y Centelles (en lugar de Akieme, que es más ofensivo), el medio con De la Hoz, Robertone y Samu y el tridente atacante formado por Ramazani, Portillo y Sadiq.
2- Presión
El Almería, ante otros equipos de su nivel, podrá realizar una presión intensa y colectiva de hasta seis hombres para recuperar arriba en algunos tramos muy concretos de los partidos, pero ante los blancos se espera un conjunto replegado, arropado y junto atrás, y con un bloque medio-bajo para tapar las vías de agua que pueda producir la circulación blanca. El balón lo tendrá el cuadro de Ancelotti y los rojiblancos estarán atrás, acumulando mucha gente tras la pelota e intentando que ocurra lo menos posible. Las bandas serán fundamentales para abrir la defensa, puesto que en la zona central sumarán muchos efectivos. El ritmo de pelota merengue deberá ser rápid0, preciso y continuo para así encontrar grietas en el entramado defensivo que preparan los locales.
3- Salida de balón
A Rubí le gusta el buen trato de la pelota y en Segunda intentaba realizar una salida limpia que le permitiese conseguir una óptima transición entre la defensa y el ataque. Los centrales se abrían para buscar las bandas o al pivote y que este generase el juego. En Primera y ante un rival de entidad como el Real Madrid es más plausible que busquen algo más práctico y menos arriesgado, pero si los merengues no presionan con eficacia, Rubí no perderá la oportunidad de empezar jugando desde atrás. Chumi es el central con un pie de más calidad para estas labores y sin él y con la pareja Babic-Ely se pierde capacidad en este sentido. Por tanto, será corriente ver que se utilizan las bandas o directamente a los tres de arriba (especialmente a Sadiq) para no tener pérdidas en zonas peligrosas y hacer daño al Real Madrid de forma más directa.
4- Parcela defensiva
Los cuatro atrás es una formación innegociable en los rojiblancos. Luego, dependiendo del adversario, en el medio y arriba pasan del 3-3 en fase ofensiva a 4-2 o 1-4-1 con un pivote más cerca de los centrales para dar solidez y realizar ayudas en las marcas. En Segunda se mostraron rocosos y eficientes, y fue el conjunto menos goleado de la categoría con 35 goles encajados en 42 partidos. El arquero Fernando es un buen guardameta y Ely les da mucha experiencia en la zaga tras sus pasos por AC Milan, Alavés o Nottingham Forest. Además, las noticias que llegan desde Almería dicen que Rubí va a fortalecer el lateral izquierdo con Centelles, un jugador más defensivo que Akieme. A balón parado también es un equipo poderoso tanto con Ely como con Babic, ambos jugadores muy altos; el brasileño mide 1,88 cm y el bosnio 1,95 cm. Pozo, un lateral derecho rápido pero con menos aptitudes defensivas que sus compañeros de zaga, puede ser el punto débil por el que entrar y aprovechar Vinicius para hacer daño.
5- Aspecto ofensivo
El Almería basa buena parte de sus argumentos en ataque en los contragolpes y en un estilo de juego directo y vertical. La agresividad en la velocidad con el tridente de arriba y un jugador de ida y vuelta que abarca mucho campo como Robertone es la clave del Almería para conseguir un buen resultado, y a largo plazo, mantener la categoría. Estos cuatro futbolistas rompen muy bien al espacio y su fórmula predilecta es atacar la espalda de los contrarios. Además, también Pozo se incorpora al ataque por el perfil diestro con unas características más ofensivas que Centelles. Si finalmente sale Akieme, el canterano rayista es un jugador con proyección y buen pie en la banda siniestra. En juego estático le cuesta más encontrar los huecos y falta un punto de calidad para desarbolar defensas de élite, por lo que el equipo de Ancelotti deberá estar firme y muy vigilante cuando deba correr hacia atrás. Para ello, lo mejor es terminar las jugadas y así evitar que el Almería consiga enlazar transiciones vertiginosas, valientes y de pocos pases para encarar lo antes posible la meta de Courtois. Un punto aparte merece el máximo realizador almeriense en Segunda, el nigeriano Sadiq, con 18 dianas, que ha estado cerca de irse esta semana (suena para Villarreal, Getafe y la Premier), pero finalmente jugará. Puede ser su último encuentro y querrá marcharse con buen sabor de boca, haciendo lo que mejor sabe, que es marcar goles a base de pura potencia, fuerza y velocidad en los últimos metros.
6- Estilo de juego
Rubí es un técnico que abraza distintos registros tácticos, intervencionista con los cambios, que siempre saca mucho rendimiento a los jugadores y explota su polivalencia. Un entrenador al que le gusta el fútbol ofensivo, valiente, competitivo y con este carácter ha formado un Almería que realizó un gran curso en Segunda. En su estilo le gusta tener la pelota, dominar el tempo de los partidos, arriesgar con el cuero en menos toques y buscar posesión del balón, aunque sin amasarlo excesivamente. Todo eso era en la categoría de plata y el catalán sabe que en Primera cambia el panorama radicalmente, pero siempre que haya opciones no perderá de vista su esencia de juego primordial. Transiciones vertiginosas y muy directas y solvencia en el aspecto defensivo son dos apartados claves en el librillo de Rubí en este Almería de vuelta en Primera.
7- Hombre clave
Largie Ramazani es un jugador desconocido para el gran público y que va a debutar en Primera ante el Real Madrid. Es un extremo plástico y vistoso que militó en la cantera del Anderlecht o el Manchester United, que va a llamar mucho la atención y que tiene talento y calidad para explotar esta campaña. El belga es un futbolista de talento, que está adaptado al juego que propone Rubí y que otorga un salto de calidad a los rojiblancos siempre que salta al césped. Potente, veloz, habilidoso, inteligente buscando los espacios y que traza desmarques dañinos a la espalda de los laterales, el curso previo logró 9 goles entre todas las competiciones y quizá ahí es donde debe de tratar de mejorar para dar un salto cualitativo en su carrera. Se mueve por la zona izquierda del terreno de juego o con libertad buscando zonas centrales por lo que Lucas o Carvajal en defensa y Casemiro en la media no deben permitirle mucho espacio, porque es ahí donde se desenvuelve con más soltura. En su conexión con Sadiq está buena parte del peligro que generará el Almería en el estadio los Juegos del Mediterráneo.
Getty Images