Las mejores firmas madridistas del planeta

Era nuestra primera gala, la primera vez que entregábamos los Premios de La Galerna, pero parecía que lleváramos haciéndolo toda la vida. La celebración salió a pedir de boca, transcurrió con la misma naturalidad con la que hace frío en invierno, calor en verano, el Madrid gana copas de Europa o el Barcelona paga al colectivo arbitral.

Todos los invitados llegaron puntuales a la Casa Club, lugar donde tuvo lugar el evento. No hay nada que una más en el mundo que el Real Madrid y ayer quedó patente. Lo resumió a la perfección D. José Emilio Santamaría, leyenda del club que fue galardonado con el premio Francisco Gento: “El Real Madrid es el mundo entero”.

Santamaría, Miguel Ríos y Joe Llorente

Los más grandes suelen tener la humildad que les falta a los que no tienen la suerte de serlo y Pepe Santamaría es el mejor ejemplo, uno de los futbolistas más importantes y en lugar de presumir solo tiene palabras de agradecimiento hacia el Real Madrid.

Pero la gala había comenzado, como decía, con la llegada puntual de todos los protagonistas, que desfilaron junto a la Champions, una de las catorce, que monopolizaba el photocall. Hubo quien respetó la orejona y no quiso ni tocarla, y otros, más incautos, que no dudamos en posar con ella con el absurdo deseo de ser acreedores de algún mérito.

La gala, conducida con maestría por Manolo Castro, comenzó con “Viento de Galerna”, himno de esta publicación compuesto por Pepe Begines en honor de D. Paco Gento, quien nos da nombre. Después de escucharlo, el propio Pepe pidió un aplauso merecido para Paco Gento hijo y el resto de la familia presente del 11 madridista, único futbolista ganador de 6 Copas de Europa.

El primero premio fue precisamente el premio Viento de Galerna a la trayectoria y el madridismo de un artista de público sentimiento blanco. Y ese artista fue David Summers. Se lo entregó una leyenda blanca, Iker Casillas. David se mostró contento de estar entre tantas figuras blancas y recordó unas palabras que siempre le decía su padre, el gran Manuel Summers: “Sé lo que quieras en la vida, pero sé siempre honesto y trata de ser el mejor, como el Real Madrid”. Es evidente que el cantante y compositor de Hombres G siguió al pie de la letra el consejo paterno.

David Summers Casillas

Y la gala siguió como siguen las cosas que tienen todo el sentido con la salida a escena de otro ídolo blanco, en este caso del baloncesto, nuestro querido Joe Llorente, que llamó a escena a Miguel Ríos, uno de los músicos más destacados de este país.

Miguel es un madridista de pro que nos confesó que de niño no iba al cine para ver las películas, sino para disfrutar en el NO-DO de los reportajes de las victorias europeas del Real Madrid. Curiosamente el propio Paco Gento siempre contaba lo mismo. Cómo cambian los tiempos.

Y el premio Francisco Gento fue el que Miguel Ríos entregó a Pepe Santamaría, como se ha mencionado al comienzo de este artículo.

Después disfrutamos de unos temas interpretados por Pepe Begines, entre los que se encontraban “Canción de amor a una portera de fútbol” y su célebre “Japón”. Pepe es un genio que, como dice Jesús, tiene la “desgracia” de estar dotado de un sentido de humor arrollador.

Pepe Begines

A Joe Llorente se le unió nuestro mosquetero Athos Dumas para presentar el Premio Fernando Martín a la leyenda no en activo del Real Madrid de baloncesto. Y el galardonado fue nada más y nada menos que D. Emiliano Rodríguez, mito de este deporte y presidente de Honor de la sección.

Emiliano nos deleitó con anécdotas entrañables tampoco exentas de ese sentido del humor que suele adornar a las personas inteligentes.

Emiliano Rodríguez

Salió a la palestra el culpable de todo esto, Jesús Bengoechea, fundador de La Galerna y principal responsable de hacernos felices a tantos durante la gala de anoche.

Jesús nos recordó uno de los motivos que le llevaron a crear La Galerna: “La historia del Real Madrid siempre la han contado no madridistas, incluso antimadridistas. Ya era hora de que la contaran madridistas”.

Jesús dio paso a Jorge Escohotado, hijo del más celebre colaborador que ha tenido y tendrá esta casa, D. Antonio Escohotado, que daba nombre al siguiente premio otorgado a una personalidad de las letras de conocida trayectoria madridista: Manuel Jabois.

Jabois nos ha regalado muchos momentos de placer leyendo sus artículos y cantando la letra que escribió para el Himno de la Décima, que se ha convertido en un clásico como el cumpleaños feliz, pero del universo madridista.

El discurso de Manuel fue brillante y pronunció la frase genial de la noche: “Llevo 17 años pagando al vicepresidente de La Galerna para recibir este premio”.

Jabois, Jesús Bengoechea y Jorge Escohotado

Acto seguido, Ramón Álvarez de Mon, uno de nuestros socios, hizo aparición junto a Chechu Biriukov para entregar el premio Forja de la Gloria de Baloncesto a Sergio Llull. El capitán del Real Madrid agradeció el galardón y aprovechó para “recordar” a Juan Carlos Sánchez, también presente en la gala, que está muy a gusto en el club y no le importaría seguir por mucho tiempo más.

Biriukov, Llull, Ramón Álvarez de Mon

Jesús Bengoechea agradeció la presencia de Lorenzo Sanz, hijo de nuestro presidente D. Lorenzo Sanz y de Íñigo de Carlos, nieto de D. Luis de Carlos y creador de “La Leyenda Blanca”, quizá el mejor trabajo audiovisual que se ha hecho sobre el Real Madrid. También contamos con el placer disfrutar de la presencia del vicepresidente del Real Madrid, D. Eduardo Fernández de Blas.

Después llegó uno de esos momentos que se recuerdan toda la vida. Toni Kroos, galardonado con el Premio Forja de la Gloria a la leyenda en activo de la sección de fútbol, nos envió un vídeo agradeciendo nuestro trabajo.

Kroos La Galerna

“Hola a todos. Lamento no poder estar con vosotros en una gala tan especial. Gracias a La Galerna por este premio y enhorabuena a todos los premiados, nombres muy importantes en la historia del Real Madrid. Gracias a La Galerna por vuestros contenidos y por vuestro estilo de juego. Un abrazo y hala Madrid”.

El premio de Kroos lo recogió otro ídolo: Álvaro Arbeloa, quien comentó que nos vio nacer como medio de comunicación y recordó lo que le dijo Florentino para definir el ambiente que se vivió anoche: “Lo mejor que tiene el Madrid es que es una familia”.

Arbeloa La Galerna

Tras estas palabras de Kroos y de Arbeloa bien nos podríamos haber jubilado, pero decidimos seguir y mereció la pena.

El último galardón, el Premio Especial de La Galerna, fue para D. Florentino Pérez por su incalculable aportación a la robustez y grandeza institucional y deportiva del Real Madrid desde la Presidencia del club. Es un premio único que no se repetirá.

Tuvimos el orgullo de que lo recogiera en su nombre Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid y mito futbolístico y social.

Además de agradecer el premio, Emilio nos dedicó también unas palabras muy cariñosas: "Muchas gracias en nombre del presidente, ya sabéis que os tiene mucho cariño. El presidente de pequeño tenía una pasión que era el Real Madrid y con el paso de los años su sueño fue llegar a ser presidente. Él siempre ha dicho que uno de sus grandes privilegios y mayores honores es ser presidente del Real Madrid".

Butragueño, Bengoechea, Emilio Dumas, Ramón Álvarez de Mon y Joe Llorente

Y la I Gala de Premios La Galerna terminó con una foto de familia de todos los premiados.

Crónica de la I Gala de Premios La Galerna

Después disfrutamos de un cóctel en el cual se hizo lo que se suele hacer en estos casos, se arregló mundo, se contaron secretos inconfesables del mundo del fútbol, se desvelaron los fichajes del Madrid para los próximos cinco años e incluso Tomás Guasch nos desveló el verdadero instigador del asesinato de Kennedy.

Estamos deseando que llegue la próxima gala. Muchas gracias a todos los responsables del evento, a la organización, a los patrocinadores, a los asistentes, a los compañeros de la prensa y sobre todo a los premiados.

Otorgar un premio con el nombre de Francisco Gento es casi obligatorio para un medio que lleva por nombre el sobrenombre del legendario extremo cántabro, el único futbolista que ganó 6 Copas de Europa. Asimismo, resultaba evidente que en su primera edición dicho premio había de recaer en el líder de la defensa de aquella época dorada. José Emilio Santamaría ganó junto a Gento 4 de esas 6 Copas, amén de una inacabable sucesión de títulos.

En la primavera de 1957, Santiago Bernabéu decidió reforzar la defensa con un fichaje de campanillas, un central de gran jerarquía que ya había impresionado en Europa en el Mundial de Suiza de 1954, y en su continente en el Campeonato Sudamericano ese año. Santamaría había estado cerca de realizar una gira con el Atlético de Madrid y de firmar por el Barcelona, que también andaba tras él, pero la recomendación de Héctor Rial convenció al presidente merengue, que pagó 170.000 pesos por el zaguero.

Otorgar un premio con el nombre de Gento es casi obligatorio para un medio que lleva por nombre el sobrenombre del legendario extremo cántabro. Asimismo, resultaba evidente que en su primera edición dicho premio había de recaer en Santamaría, el líder de la defensa de aquella época dorada

José Emilio Santamaría, hijo de españoles orensanos, nació el 31 de julio de 1929 en Montevideo y se crió primero en el Atlético Pocitos para más tarde jugar diez temporadas en Nacional. El uruguayo era un central adelantado a su tiempo por su clase, calidad y criterio a la hora de sacar el balón jugado desde atrás. Además era seguro, solvente, inteligente en la colocación y bueno en el juego aéreo. Un defensa completísimo, uno de los mejores del mundo a finales de los 50 y principios de los años 60.

El charrúa llegó a la capital española un 28 de mayo y el día de su presentación declaró: "Me hizo gracia que llamaran merengues al equipo que quería ficharme. Además seguiría vistiendo de blanco, como en Nacional”. Por su parte Bernabéu se mostró encantado con su contratación y afirmó ante la prensa que “necesitamos un hombre fuerte por cada línea. Y la que nos faltaba por cubrir era la defensa. Para eso ha venido Santamaría”. Su contrato le unió al club durante tres años y su incorporación dio un nuevo aire a una zaga que no acababa de convencer por su solvencia a Di Stéfano.

Pronto los compañeros comenzaron a llamar Pepe a Santamaría, y el debut del defensa se produjo ante el Charleroi en un partido amistoso y el CA Osasuna en un encuentro oficial. En su primer año logró el doblete de Liga y Copa de Europa y lideró el eje defensivo blanco junto a Atienza y Lesmes en los costados.

Un total de siete temporadas más estuvo el charrúa siendo el jefe de la defensa y fijo para sus entrenadores Carniglia y posteriormente Miguel Muñoz. A su lado fueron desfilando multitud de nombres con los que hizo trío o cuarteto en la defensa, caso de Marquitos, Pachín, Miche, Casado, Miera, Isidro o Zoco.

Bernabéu se mostró encantado con su contratación y afirmó ante la prensa que “necesitamos un hombre fuerte por cada línea. Y la que nos faltaba por cubrir era la defensa. Para eso ha venido Santamaría”

Y los títulos no pararon de llegar para completar un palmarés extraordinario. Dos Copas de Europa más ante Milan o Eintracht de Frankfurt, cinco Ligas de forma consecutiva entre 1961 y 1965, la Copa de 1962 donde se derrotó al Sevilla en la final o la Copa Intercontinental ante Peñarol, eterno rival del otro club de su vida, Nacional. Precisamente ante el equipo de su tierra disputó el que probablemente fue su mejor choque con la camiseta merengue. El duelo fue el de ida de la nueva competición en el estadio de Centenario. Peñarol contaba con una delantera mítica y apabullante formada por Cubilla, Spencer, Linazza, Hohberg y Borges que fue incapaz de superar la defensa comandada por Santamaría, y el encuentro terminó sin goles. En la vuelta, el 5-1 en el Bernabéu dio el triunfo a los blancos.

La última temporada de Santamaría en el Real Madrid fue la única donde dejó de ser indiscutible. La generación ye-yé se imponía y el uruguayo cedió su puesto de titular a De Felipe. Aquel curso de 1965-1966 sumó 14 partidos entre todas las competiciones y se despidió con la cuarta Copa de Europa de su carrera y la ‘Sexta’ del club, ayudando en dos compromisos europeos ante el Feyenoord en primera ronda y el Kilmanock en la segunda.

Se retiró con 37 años y dejando un bagaje espectacular de 337 partidos oficiales. Marcó dos goles, ambos conseguidos en Liga. El primero ante el Espanol en abril de 1959 en la jornada 30 de Liga y el segundo frente al Athletic de Bilbao en 1960 en la jornada 8 del campeonato liguero. Por ello, y tras el verano de 1966 el club le rindió un merecido homenaje, con el Hamburgo alemán como rival. El partido lo ganaron los visitantes y Santamaría jugó sus últimos minutos con la casaca merengue antes de ser sustituido por De Felipe con todo el Santiago Bernabéu en pie despidiéndole.

Se retiró con 37 años y dejando un bagaje espectacular de 337 partidos oficiales, 4 copas de Europa, 1 Intercontinental, 6 Ligas y 1 Copa de España

Su carrera internacional se dividió en su papel con Uruguay de 1952 a 1957, y luego con España desde 1958 hasta 1962 tras obtener la nacionalización. Con La Celeste disputó un total de 20 encuentros y participó en el Mundial de Suiza, donde alcanzaron el cuarto puesto y fue elegido en el XI ideal del torneo. Con España, debutó frente a Irlanda del Norte en 1958 y acumuló 16 internacionalidades.

Posteriormente tuvo una trayectoria como técnico donde dirigió a la selección olímpica española, al RCD Español desde 1971 a 1977 y a España sub19 y sub21. En 1982 lideró a la selección española absoluta en un Mundial celebrado en casa con unas expectativas absolutamente irrealizables en cuanto al papel del equipo local. El Mundial no fue un éxito, el uruguayo fue la fuente principal de las iras de una prensa completamente irracional, y no volvió a entrenar, dedicándose a varios negocios alejados del balompié. Lo que perdió el fútbol con esta retirada temprana de los banquillos es incalculable.

José Emilio Santamaría es una gloria viviente de este deporte. Por ello, La Galerna no puede sino condecorarle con su primer Premio Francisco Gento.

Enhorabuena, querido Pepe, y Hala Madrid.

Buenos días, amigos. Hoy es un día grande para nosotros y, modestia aparte, nos atreveríamos a decir que también para el madridismo. Celebramos la I Gala de Premios La Galerna esta tarde a las 19:30 horas y en este portanálisis vamos a informaros de ello.

Sabéis que premiamos a siete héroes blancos en diferentes categorías. Se nos antojaba necesario la creación de unos premios con el nombre de Paco Gento, Fernando Martín o Antonio Escohotado, entre otros, que reconociesen los valores madridistas de figuras clave del Real Madrid y la cultura.

Hemos creado una categoría única e irrepetible para otorgar a D. Florentino Pérez un Premio Especial que pondere la importancia trascendental de su figura en la historia del Real Madrid.

Además del Premio Especial de La Galerna a Florentino, el resto de categorías y premiados son los siguientes:

-Premio Francisco Gento a la leyenda no en activo del Real Madrid en la sección de fútbol para D. José Emilio Santamaría.

-Premio Fernando Martín a la leyenda no en activo del Real Madrid en la sección de baloncesto para D. Emiliano Rodríguez.

-Premio Viento de Galerna a la trayectoria y madridismo de un artista de público sentimiento blanco para D. David Summers.

-Premio Antonio Escohotado para D. Manuel Jabois.

-Premio Forja de la Gloria Fútbol a la leyenda en activo de dicha sección para D. Toni Kroos.

-Premio Forja de la Gloria Baloncesto a la leyenda en activo de dicha sección para D. Sergio Llull.

Estaremos arropados por numerosas personalidades del Real Madrid así como de famosos madridistas del mundo de la cultura y otros ámbitos que no se quieren perder la Gala. El propio Tomás Guasch ha confirmado en su artículo de hoy que acudirá “limpio y repeinado”. La cosa promete.

Todos vosotros estáis invitados a seguir el evento a través de nuestra cuenta de Twitter y en directo por el canal de YouTube de Ramón Álvarez de Mon pinchando en este enlace.

Pero antes de la I Gala de Premios de La Galerna, tenemos las portadas nuestras de cada día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

El Diario Sport ya sabéis que cuando no acosa a familiares de árbitros es muy dado a hacer portadas con futbolistas que quieren que jueguen en el Barça. Hoy le ha tocado a Gündogan, mañana puedes ser tú.

Para Mundo Deportivo, la prioridad del Barça es Íñigo. La verdad es que, estando como están, se nos ocurren otras, pero bueno. Indican que solo hay dos pegas: encajar el “fair play” financiero y el interés por el jugador de otros equipos como Atlético, Inter y Nápoles. Nada, cosillas como cumplir la ley (je, je) y que equipos que no están sumidos en la quiebra ni en una trama de corrupción por pagar al colectivo arbitral lo quieran contratar.

Portada As

El diario As dedica la mayor parte del espacio de su carátula al interés de la selección de Brasil por contratar como técnico a Carlo Ancelotti. Hace tiempo que se conoce y no nos extraña, la verdad, nuestro técnico no solo es uno de los mejores de la actualidad, sino que atesora un palmarés que lo sitúa en un puesto destacado dentro de los entrenadores más importantes de la historia.

En la franja superior de la portada, As destaca las palabras de Kipchoge, recordman de maratón: “No creo en el límite humano”. Entendemos que las ha pronunciado tras asistir al incesante goteo de informaciones que poco a poco desvelan cómo el Barça pagó millones de euros al vicepresidente del colectivo arbitral con el ánimo de influir en el resultado de las competiciones españolas.

Kipchoge, al igual que todos nosotros, se habrá visto abrumado ante las distintas maneras utilizadas por el club azulgrana para influir, ya sea mediante el pago a Negreira (padre e hijo), ya sea colocando directivos en las Federaciones Española y Catalana, ya sea utilizando empresas pantalla de directivos para enmascarar facturas a Negreira bajo el concepto de reformas en el Camp Nou. Si a esto sumamos el largo historial de comportamientos alejados de la ley del Barça, es normal que al bueno de Kipchoge le lleve a decir que no cree en el límite humano.

Portada Marca

Marca opta por Ceballos para ilustrar su frontispicio. Resalta el interés del Atleti por contar con sus servicios. Al igual que en el caso de Ancelotti, tampoco nos extraña, Ceballos es muy bueno.

Lo bueno del Madrid es que está por encima de todo y de todos, y tanto si se quedan como si se marchan, seguirá ganando y engrosando su leyenda, una leyenda que nosotros honraremos esta tarde en nuestra I Gala de Premios La Galerna. Os esperamos, vamos a pasárnoslo bien.

Pasad un buen día.

El jurado de la I Gala de Premios de La Galerna ha decidido por unanimidad otorgar a Florentino Pérez un Premio Especial en edición única. Esta categoría no volverá a aparecer en el palmarés de los Premios en ediciones posteriores de los mismos. La relevancia incuantificable de la figura de Florentino Pérez en la historia del Real Madrid nos obliga a crear esta categoría especial e irrepetible para distinguir su figura.

Su labor al frente del club sólo puede calificarse como un éxito sobresaliente, tanto en el área financiera como en la institucional y por supuesto en la deportiva, manteniendo al Real Madrid en lo más alto de las entidades del planeta por solvencia económica, valor de marca y resultados, con una cosecha de títulos irrepetible. Ha tomado el testigo de Santiago Bernabéu y ha prolongado su sueño visionario hasta mucho más allá de donde el nuevo contexto del fútbol mundial permitía augurar. Son 55 títulos, entre ellos 6 Copas de Europa de fútbol (igualando de momento el registro de D. Santiago) y 2 de baloncesto, logrados a lo largo de dos etapas de servicio al club.

Florentino coloca Champions

En la primera asombró al planeta uniendo a los llamados galácticos (Figo, Zidane, Ronaldo Nazário, Beckham…) bajo el mismo escudo. En la segunda, cimentó la máxima era dorada en la historia del club —junto al Madrid de Di Stéfano, Gento y Puskas que maravilló de niño al propio Florentino— de la mano de jerarcas incomparables como Modric,  Benzema, Cristiano Ronaldo, Kroos, Casemiro, Bale, Sergio Ramos y tantos otros.

La relevancia incuantificable de la figura de Florentino Pérez en la historia del Real Madrid nos obliga a crear esta categoría especial e irrepetible para distinguir su figura

El posicionamiento estratégico que Florentino Pérez ha desarrollado le ha permitido mantener al Real Madrid como líder del balompié moderno a pesar de competir con el indudable hándicap de la estructura de propiedad del club, que permanece en manos de sus socios, lo que por sí mismo constituye una bendita anomalía en el fútbol de élite actual. Hasta la fecha, esta condición ha sido inalterada, sin que ello haya supuesto merma en la cosecha de trofeos. Su legado incluye también la mejor Ciudad Deportiva del mundo y un nuevo estadio que se convertirá en un generador fundamental de ingresos para el propio club y para la ciudad de Madrid.

Gracias y enhorabuena, D. Florentino Pérez.

 

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In dubio pro Barça. También las mujeres

 

Pintaba finde tranquilo sin Liga ni Champions a la vista. Algo más del asunto Barça-Negreira si acaso. El espíritu preparándose para la inminente Semana Santa. Cierto cosquilleo personal: si Dios y el tren no lo impiden esta tarde estaré en los premios de La Galerna. Limpio y repeinado.

¡Error! Quiso la casualidad que el parón coincidiera con un Clásico de la Liga femenina. En cuanto me enteré perdí toda esperanza: calma imposible, habrá lío. Sólo faltaba conocer el cómo, la forma.

El partido (0-0) se acercaba al minuto 80. Más o menos el de aquel gol anulado a Asensio la última vez que un equipo del Madrid pisó territorio culé. Una jugadora azulgrana entró en el área con la noble intención de rematar y una blanca apareció para impedírselo. Como sería la cosa que el no menos noble Iturralde manifestó que no fue penalti. Pues eso pitaron. Otras voces hablaron de penaltito, dudoso, atrevido. Quien no dudó fue la árbitro.

Barça Real Madrid Femenino penalti

Me voy a poner equidistante, cosa que odio profundamente. Pero bueno, me ayudará en el diagnóstico. Quede claro que no hubo falta tampoco para mí, pero equidisto y digo: puede pitarse y puede que no. Hay un forcejeo, una caída en el área... Equidisto. Dudo. Y la respuesta surge al punto: in dubio pro Barça. Lo aprendí en mis tiempos de estudiante de Derecho, bien es verdad que no referido a ese admirado club.

En la duda, a favor del reo. Pite hombre o mujer, se trate de Liga masculina o femenina. Ante la duda, ñaka. Es algo que van incorporando a medida que avanzan en el arbitraje. El ambiente contagia y atrapa, si es que lo entiendo muy bien. Acaba siendo superior a sus fuerzas.

In dubio pro Barça. Pite hombre o mujer, se trate de Liga masculina o femenina

Y así, llega el momento y no dudan. Penalti. U orsay. Cualquier cosa. A Rivera Olmedo, la joven trencilla de la ocasión, se le disparó la alarma en su cerebro. No lo sabe. Ni lo nota. Pero le pasó, es automático. ¡Una del Barça en el suelo! Y frente al Madrid. ¡Pi, pi, pi, alarma! Penalti. Sí, sí. No cabe la duda.

Así, en general, voy pensando que no es que sean buenos o malos los árbitros, ni que cobren, paguen o todo lo contrario: simplemente les resulta inevitable pitar así. Es lo que ven desde tiempos casi inmemoriales. Es muy natural pensar que es lo correcto, lo que toca. El poder de la mayoría. A todos nos enseñan de niño que cuando el semáforo está rojo no se cruza la calle, vemos hacerlo a los mayores y nos aplicamos. Se para hasta que se pone verde. Es la costumbre, ésta muy saludable por cierto. ¿Habrá excepciones? En todo, por supuesto. No tengo el gusto, pero sin duda las habrá. Árbitros sin alarma y gente que cruza a su aire. Total: el Barça aprovechó el regalo, 1-0 y p’a casita que llueve. Bueno, ojalá lloviera.

Ceballos España Noruega

Eso pasó poco antes del España-Noruega, desternillante partido en clave madridista. La cosa acabó en que Nacho fue el mejor de los defensas, Ceballos el tío que cambió el partido y Joselu, cantera blanca y presente en la última final de París entre miles de madridistas como uno más... hizo dos goles.

¿Que si quiere usted ganar partidos internacionales debe poner algún madridista? Pues quizá. Parece más contundente decir que a una selección deben ir los mejores y en lo de Qatar no pasó. Con otros futbolistas que no juegan en el Madrid, también. Y que en el Madrid juega algún mejor, pues claro. Vi lo que vi en Málaga y me reí mucho.

Ceballos estuvo tremendo, Carletto. Como diría Schuster, “no hase falta desir nada más”. O sí: hasta esta tarde, a las siete y media en Casa Club. Calle Pinar, 17. Madrid. Metro más próximo, Gregorio Marañón. También llegan autobuses y hay aparcamientos, subterráneos y de superficie. De nada.

 

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El jurado de la I Gala de Premios La Galerna ha fallado por unanimidad que el Premio Forja de la Gloria de Baloncesto, que otorgaremos cada año a una leyenda en activo del Real Madrid en dicha sección, sea para Sergio Llull.

Sergio Llull es puro ADN madridista, es el capitán del equipo y un líder dentro de la cancha. Es el espejo para muchos niños que empiezan en el baloncesto y que sueñan con meter canastas imposibles como el menorquín.

Cuando ‘El Increíble’ Llull llegó al Real Madrid en el mes de mayo de 2007, apenas hizo ruido su fichaje. Era un joven de 19 años que tenía pocos minutos en el Manresa, pero muy reconocido por su desempeño en las categorías inferiores de la Selección Española. Con el paso de los años, es una de las mejores contrataciones que ha realizado el equipo blanco en su historia para la sección de baloncesto.

Llull Manresa

El balear ha roto muchos récords, ha levantado innumerables trofeos y nunca escatimó una gota de sudor y sangre en la pista, pero sobre todo ha dejado huella en la afición. Se ha ganado el cariño, el corazón y el reconocimiento de todos ellos por su pasión, su entrega, su garra, su ambición y sus ganas de ganar. Llull nunca se ha rendido en una cancha de baloncesto, siempre creyó hasta el final y por esa ansia se consiguieron títulos que se creían perdidos.

Uno de los mejores jugadores del baloncesto FIBA en el siglo XXI, en varias ocasiones tuvo cantos de sirena importantes de la NBA para cruzar el charco. Allí le ofrecían triplicar su salario y jugar ante los mejores del mundo, pero el corazón del menorquín es blanco, como siempre ha manifestado, y su sueño de pequeño era vestir la elástica madridista.

Llull escudo

Llull es un torbellino dentro de la pista gracias a sus primorosas cualidades físicas dentro de un cuerpo de 1,90. Magnífico tirador, explosivo, punzante para comerse el aro, idóneo para el contraataque por su velocidad y siempre muy voraz con el balón en las manos. Si por algo se recordará al balear será por sus ya mundialmente célebres ‘mandarinas’. Si restan pocos segundos de posesión o de partido y la bola está en sus manos, las posibilidades de que el balón emboque el aro se multiplican exponencialmente. Lo hemos visto muchas veces y lo veremos muchas más.

Llull ha conseguido canastas milagrosas y ganadoras que figuran en la memoria colectiva del aficionado. Inolvidable es aquel tiro de cinco metros ante el Barça en el último segundo de la final de la Copa del Rey en Málaga en 2014, el step back también ante los culés para decidir el clásico liguero de 2017 en el Palacio de los Deportes o el ‘mandarinazo’ desde veinte metros frente a Valencia Basket para enmudecer La Fonteta en el encuentro de Liga ACB en 2016.

Lull Mandarina

Su palmarés en la casa blanca es sencillamente espectacular con 2 Euroligas, 7 Ligas, 6 Copas del Rey, 8 Supercopas de España y una Copa Intercontinental. A nivel individual posee un MVP de la temporada ACB en 2017, dos MVP de la Final ACB en 2015 y 2016, dos MVP de la Copa del Rey en 2012 y 2017, 3 MPV de la Supercopa de España en 2014, 2018 y 2021 o el MVP de la temporada en Euroliga en 2017. Su amplio bagaje y sus sensacionales prestaciones también le han permitido ir acumulando récords de la sección. Es el número uno total en asistencias y triples logrados y ya está a la caza de Wayne Brabender o Felipe Reyes en más puntos anotados y partidos disputados respectivamente.

Llull es una leyenda del Real Madrid, un jugador inolvidable para todos aquellos que alguna vez lo vieron dentro de una cancha de baloncesto y por eso es merecido ganador de este primer Premio Forja de la Gloria de Baloncesto de La Galerna.

Enhorabuena, Sergio.

 

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Buenos días, amigos.

Es como si todos se hubieran puesto de acuerdo en que sea domingo. Será tal vez por el cambio horario. Será porque no hay Liga este fin de semana y se han propuesto ensayar qué sería de un domingo sin una competición (?) puesta en entredicho. Será también porque se ha inaugurado ciclo en la Selección tras la marcha de Lucho, streamer de excepción y amigo de sus amigos. Será porque están deseando que aquello que ha impedido que sea domingo cada domingo desde hace unos veinte años quede atrás, se borre y que apenas se sepa, que no moleste, que no enturbie, que deje de una vez en paz a Truman en su apacible vida farsa.

El hecho es que toda nuestra querida prensa deportiva se ha puesto de acuerdo en que hoy toca celebrar la victoria de España contra Noruega en el primer partido de la era Luis de la Fuente. Las cuatro portadas se nos presentan alegres y festivas, casi alborozadas, inocentes, como si no fueran capaces de matar ni a una mosca. Seguro que ya conocen los motivos del alborozo: tres goles de España, dos casi seguidos del debutante espanyolista Joselu, renovación en la convocatoria y, por justicia, Nacho y Ceballos presentes.

No es que nosotros discrepemos de esa alegría ni de la oportunidad de las portadas. No es que no entendamos que la ocasión incita al ecumenismo, pero algo percibimos que no termina de gustarnos en tanto farolillo y matasuegras, como si nos invitaran a una fiesta en un distinguido apartamento y, durante toda la velada, bien provista de platos suculentos, de caldos distinguidos y hasta de música de piano de cola, hubiera en el salón un viejo arcón sobre el que se ha dispuesto el mantel, algunas viandas y hasta dos candelabros de plata, en cuyo interior se esconde un cadáver reciente que asiste oculto a la celebración. Como un desafío, un desasosiego, una mancha que no se borra al fondo.

Así lo contaba Hitchcock en La soga y así nos sentimos esta mañana de domingo al ser invitados a celebrar so pena de ser unos tristes, unos resentidos, unos aguafiestas. Será que, como a Jessica Rabbit, nos han dibujado de tal modo que no podemos (ni queremos) barrer bajo la alfombra el caso más escandaloso que han visto nuestro ojos en el mundo del deporte. Será que notamos en la prensa deportiva cierta tendencia a que el mundo siga como si pudiera hacerlo igual que hasta ahora. Y será también que ayer el Barcelona femenino ganó al Real Madrid con un penalti más que dudoso pitado casi al final del partido y con el que certifica virtualmente su título de Liga.

El caso es que al final de la película el invitado de excepción a la velada logró abrir el arcón y confirmar sus crecientes sospechas. Negreira seguía allí, bajo el champán y el pastrami, bajo los tres goles de España a Noruega y las muy rojas portadas deportivas de hoy. Estas son y, por encima de ellas, les deseamos a todos un feliz domingo.

Portada Marca 26-03-23Portada As 26-03-23Portada Mundo Deportivo 26-03-23Portada Sport 26-03-23

 

 

Haber tenido la fortuna de contar en La Galerna con un gigante del pensamiento como Antonio Escohotado es un honor que nos abrumará siempre. El titán de la filosofía nos dejó 243 crónicas del Real Madrid, a lo largo de más de cuatro años, disponibles en esta página para nuestros lectores. Por este motivo, el premio que lleva su nombre tiene un significado muy especial para nosotros.

Escohotado vaso

La pasión de Antonio por el fútbol, para muchos desconocida, se gestó en su infancia, como suele suceder a tantos niños, cuando su padre le llevó por primera vez al Bernabéu. Si bien aborrecía de la figura del hincha, del forofo, está claro que en aquellas tempranas visitas al templo blanco se gestó una gran afinidad con los de Concha Espina. "En mi primera visita al Bernabéu, con mi padre, contemplamos un gol de Di Stéfano que nos dejó a ambos con la boca abierta. De repente, Rial y Gento hicieron una jugada de tuya-mía cruzando todo el campo que acabó con un centro desde la banda del cántabro y gol del argentino".

El fútbol y la infancia. Pocos han descrito la relación entre ambas cosas como nuestro primer elegido para el Premio Antonio Escohotado de la Galerna: "(...) es a las emociones antiguas a las que se les tiene más cariño, como hijos que le acompañan a uno desde niño. Lo sagrado del partido del Madrid permanece quieto como el primer día; como si, desde el primer partido, el Madrid solo hubiera jugado un primer partido tras otro. Y ese regreso perpetuo a lo que fuimos es un milagro en la medida en que uno siempre, pase lo que pase, es del Madrid como la primera vez".

Manuel Jabois, en ese bellísimo pasaje de su libro Grupo salvaje, habla de sí mismo, pero habla también de Antonio Escohotado y del niño que Antonio Escohotado fue.

Jabois, ferviente admirador de la obra de Antonio, desentraña en Grupo salvaje las claves de su madridismo, pero por supuesto esa pasión impregna cientos de artículos publicados en muchos medios, así como en muchas imprescindibles entrevistas. Su estatura periodística y literaria desborda con creces el ámbito del madridismo (pero ¿hay algo que realmente desborde al Madrid?), aunque de cuando en cuando vuelve a escribir sobre ese "regreso perpetuo" para contarnos la última noche mágica de Liverpool, o para consignar de manera memorable los pormenores de cierta tanda de penaltis en Milán.

Autor además de extraordinarias novelas, como Malaherba o Miss Marte, Jabois es por añadidura, y de forma muy importante, el autor de la letra de Hala Madrid y Nada Más, la Canción de la Décima. Sí, las mocitas siguen ahí y son entrañables, pero para mucha gente este tema ha pasado ya a ser el himno del Real Madrid. Su aceptación es universal. Millones de personas la cantan en el planeta, muy posiblemente sin saber quién es su autor, muy probablemente sin preguntarse quién es su autor. Contaba Brian May que, tras una conferencia, alguien del público intervino para contarle su sorpresa no ya ante el hecho de que él fuese el compositor de We will rock you, sino ante el hecho de que esa canción tenga un compositor. Hay piezas tan poderosas, tan seminales, que parece que han estado allí siempre, que brotaron en otro evo sin intermediación humana. Hala Madrid y Nada Más podría muy bien ser una de ellas. Es ya un standard al que solo un crooner como Ancelotti ha hecho verdadera justicia (bueno, también Plácido).

Jabois nos ha dejado —de momento, porque nos legará más— citas que engrosan el imaginario cultural blanco: “El Real Madrid es una pelea en la cárcel. No sabes con qué va a hacer el arma”. “La belleza en el Madrid siempre ha sido la victoria, ganar y el levantar títulos, eso es la mayor belleza que hay para el club. Ganar es bello”. “Hay pocas cosas innegociables en mi vida, y el Madrid es una de ellas”. “El Madrid es un incendio vivo”.

Y por supuesto, quizá la más repetida: "No entiendo cómo todavía queda gente que no es del Madrid. Es como renunciar voluntariamente a la felicidad”.

No otorgar a Manuel Jabois nuestro primer Premio Antonio Escohotado sería como renunciar voluntariamente a la justicia.

Enhorabuena, Manuel Jabois, Premio Antonio Escohotado.

Y nada más. ¡Hala Madrid!

 

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La primera edición del Premio Fernando Martín de La Galerna va a ir a parar el lunes 27 de marzo a las manos del gran Emiliano Rodríguez, el mejor jugador de baloncesto español en los años 60, y, a la sazón, Presidente de Honor de la sección de baloncesto del Real Madrid.

Agradecemos en primer lugar a la familia de nuestro siempre añorado Fernando Martín y, en especial, a su hermano Antonio -actual presidente de la Liga ACB-, que permita a La Galerna dar su nombre a este trofeo. Queremos que sirva para premiar en años venideros, empezando por este, a gigantescas leyendas madridistas (ya retiradas) del deporte de la canasta.

Emiliano

Emiliano Rodríguez fue el principal referente en el baloncesto español hasta su retirada en 1973, tras firmar una trayectoria impecable y con un palmarés glorioso: 12 ligas españolas, 7 Copas y 4 Copas de Europa (habiendo disputado 7 finales). Se dice pronto, pero ganar 12 ligas en una carrera de 13 años en el Real Madrid parece una hazaña de titanes vista desde el prisma actual.

Emiliano heredó la capitanía de Carlos Sevillano en 1969 y la mantuvo hasta 1973. Pero antes de ser el capitán ya era el líder absoluto del equipo, siempre bien escoltado por Clifford Luyk y por Wayne Brabender. Quién sabe cuántos triples hubiese anotado el alero leonés (nacido en San Feliz de Torio, minúsculo pueblo de apenas 200 habitantes) de haber existido los triples en su época. Era el tirador, el metepuntos por excelencia. Tiraba mucho porque sus compañeros le buscaban constantemente. En momentos decisivos nunca se escondía, pedía siempre el balón y solía ser infalible tanto desde las esquinas como desde la media distancia. Con un gran manejo de balón, solidario y aguerrido en defensa. Excelentes eran sus entradas a canasta, sus históricas bandejas, y su endiablada velocidad en los contraataques aprovechando la excepcional visión de juego de bases míticos como Lolo Sainz, Vicente Ramos, Carmelo Cabrera o el mismo Carlos Sevillano.

Emiliano trofeos

Imagen clásica suya era la de posar levantando copas sin parar. Y siempre sonriente. Buceando en internet hay cientos de fotos suyas, y raras son las imágenes en las que no está luciendo una amplia sonrisa. Y su caballerosidad dentro y fuera del campo de juego siempre fue proverbial, siendo un perfecto modelo a seguir. Amigo de sus amigos, tanto con sus compañeros de club como con rivales como su gran colega y base titular de la selección durante 15 años, Nino Buscató, otro de los grandes pioneros de este deporte en España.

Toda su carrera en el Real Madrid la efectuó bajo el mando de dos personas imprescindibles en su vida deportiva (además de su magnífica relación con el gran patriarca blanco, don Santiago Bernabéu), es decir Raimundo Saporta, auténtico padre de la sección de baloncesto madridista (y a quien todos los veteranos del equipo que coincidieron con él citan muy a menudo, siempre con admiración y sobre todo con cariño) y por supuesto Pedro Ferrándiz, entrenador del primer equipo durante 13 años en tres etapas diferentes, entre 1959 y 1975, y el más laureado en toda la historia del baloncesto español. Saporta y Ferrándiz, dos figuras imprescindibles en la esfera del deporte en España, sin los cuales no se entendería la evolución del baloncesto que se convirtió claramente en el segundo deporte más popular en nuestro país; y el gran Emiliano Rodríguez vivió toda su exitosa carrera de club bajo estos dos genios del deporte de la canasta.

Emiliano

Además de su sobresaliente carrera de club, Emiliano vistió la camiseta del equipo nacional en 175 ocasiones en 13 años (1958-1971) con lo que se puede afirmar sin temor a equivocarse que, hoy en día, por la cantidad de partidos amistosos y oficiales que se disputan, habría superado posiblemente los 253 entorchados de Juan Carlos Navarro. Un dato increíble a este respecto es que Emiliano jugó de forma consecutiva absolutamente todos los partidos de la Selección Española entre 1958 y 1969, no se perdió ni uno solo de ellos en ese amplio periodo.

Sus duelos míticos en Copa de Europa ante el TSSKA de Moscú, el Spartak de Brno (2 títulos ante los checos), el Ignis de Varese quedan grabados en los anales de la mejor competición continental, en la cual fue elegido 2 veces como lo que hoy denominamos MVP, en los años 1963 y 1964.

Emiliano Luyk

Curiosamente, al llegar su retirada, no se siguió dedicando (como si hicieron muchos de sus compañeros como Lolo Sainz, Clifford Luyk o Wayne Brabender) al baloncesto como técnico, ni siquiera en categorías formativas, exceptuando aquellos primeros campus veraniegos que organizó precisamente con Buscató. Sus grandes dotes de relaciones públicas le permitieron seguir cerca de su deporte favorito, ayudando con pasión a promocionarlo. Asimismo, hizo incursión en política, llegando a ocupar altos cargos municipales en su feudo de Pozuelo de Alarcón, en el que sus virtudes como deportista (honestidad, esfuerzo, liderazgo, caballerosidad) se reflejaron en su vida como político.

Su trayectoria sirvió de modelo a tantos y tantos compañeros de club que lo tuvieron de espejo (Rullán, Corbalán, Cristóbal, Paniagua, Nava, además de los anteriormente nombrados) y a las generaciones inmediatamente posteriores, que ya, bajo la batuta de Lolo Sainz, siguieron aportando tantos días de gloria a finales de los 70 (Walter, Coughran, Iturriaga, Joe Llorente, Romay…).

Enhorabuena, Emiliano Rodríguez, un más que merecido Premio Fernando Martín de La Galerna en su primera edición.

 

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El jurado de la I Gala de Premios La Galerna ha fallado por unanimidad que el Premio Forja de la Gloria de Fútbol, que otorgaremos cada año a una leyenda en activo del Real Madrid, sea para Toni Kroos.

La decisión no ha sido ardua. Toni Kroos es la elegancia personificada, tanto dentro como fuera del terreno de juego, y sabe compatibilizar ese saber estar con una claridad insobornable cuando se manifiesta fuera del campo. Es decir, posee como futbolista y como ser humano exactamente las cualidades que La Galerna siempre ha soñado con poseer.

Kroos

Cuando Kroos llegó al Real Madrid, ya sabíamos que era un gran jugador. No en vano aterrizó en Chamartín con la Copa del Mundo debajo del brazo. Pero quizá no sospechábamos que se convertiría en uno de los centrocampistas más destacados de la historia del club. Por su culpa, los periodistas han manoseado hasta erosionarlo el estereotipo de la fiabilidad alemana, y ha formado junto a Modric y Casemiro la espina dorsal de la mejor formación blanca que han visto nuestros ojos, los ojos de aquellos que por edad no vimos jugar a D. Alfredo, D. Paco o D. José Emilio Santamaría (este último gloriosamente vivo y también premiado en nuestra Gala). Toni Kroos no tardó mucho en comenzar a conectar con cierto amigo croata, y poco después se unió al dúo cierto brasileño para conformar la media más exitosa del club y una de las líneas más talentosas y reconocibles del fútbol moderno.

Kroos, Modric, Casemiro

El de Greifswald aúna unas cualidades técnicas rayanas en la perfección con una gran inteligencia táctica. Todo ello lo eleva indudablemente a la excelencia futbolística. Toni exhibe un criterio demoledor a la hora de dirigir el juego blanco, lo que redunda siempre en beneficio del conjunto. Kroos hace mejor a sus compañeros y eleva a categoría la máxima de Di Stéfano según la cual ningún jugador es tan bueno como todos juntos.

A sus cualidades deportivas hay que sumar un madridismo que ruge por dentro, con la fuerza contenida de un volcán a punto de entrar en erupción. La aparente calma del alemán se convierte en vorágine cuando es necesario echarse el equipo a hombros.

Su madridismo también queda patente en los momentos de celebración, que afortunadamente han sido tantos —y esperamos que sigan siendo— en estas ya nueve temporadas blancas. Después del cambio de Juanito en aquella remontada frente al Borussia Mönchengladbach, la sustitución más mítica en el universo madridista es la de Toni Kroos en Cardiff con la Duodécima Champions en el bolsillo.

Kroos cambio Cardiff

El horizonte de la consecución de otra Copa de Europa descorchó el hermetismo de Kroos y liberó su madridismo con la presión del champagne que no quiere perderse la celebración más importante. Nos regaló unas imágenes que han quedado para siempre grabadas en el imaginario colectivo madridista.

5 Champions (una con el Bayern), 3 Ligas, 4 Mundiales de Clubes, 4 Supercopas de Europa y 3 Supercopas de España después, el madridismo de Kroos no sólo se demuestra en lo expuesto dentro del terreno de juego, también en su comportamiento fuera. Si Toni es un maestro en el campo, lejos de él hace gala de una inteligencia poco habitual y unos valores acordes a su calidad humana y al club que representa, el Real Madrid. Hace años alumbró su propia fundación para asistir a niños y adolescentes con graves problemas de salud, y es una persona comprometida con temas sensibles de distinta índole.

Toni Kroos se ha erigido en el arquitecto del mejor Madrid de la historia junto al de Di Stéfano, e imparte clases maestras cada día que se enfunda la camiseta blanca, lo que le ha hecho acreedor de este primer Premio Forja de la Gloria de Fútbol de La Galerna.

Enhorabuena, Toni.

 

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