Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días. Lo diremos así, a bocajarro, sin medias tintas y so pena de enfrentarnos a vuestra incomprensión: hoy nos gusta la portada de Marca. Nos resulta un hallazgo. Sí no lo dijéramos, siendo como es lo que pensamos, perderíamos credibilidad para denunciar día a día las portadas de Marca que habitualmente no nos gustan, es decir, casi todas.

De primeras, en su aparente fealdad administrativa, se antoja una de esas portadas de diciembre que vienen con los agraciados del sorteo de la lotería de Navidad, lo que no deja de ser una de esas felices coincidencias de la vida, ya que hoy hay de hecho sorteo, no de Navidad en este  caso, pero sí de Champions, a lo cual volveremos después.

Pero no es una lista de agraciados por la lotería, sino por el olfato goleador. Es una relación de goleadores históricos del Real Madrid, de los cuales el que hace el número 416 es ni más ni menos que Arda Güler, que acaba de estrenarse ante el Celta y tiene por tanto un gol en su haber. Sólo un gol (de momento), pero un futuro refulgente por delante.

Quien más quien menos ha pasado un rato curioseando en la lista, para encontrar por ejemplo al denostado Bale (denostado por el propio Marca, que lo motejó de herniado en el kilómetro cero de su carrera blanca) en el puesto 17, sólo superado por leyendazas del calibre de (yendo de más a menos) Cristiano Ronaldo, Benzema, Raúl, Di Stéfano, Santillana, Puskas, Hugo Sánchez, Pirri, Butragueño, Amancio, Míchel, Hierro, Pahíño y Juanito. El que está en el puesto 16, justo por delante de Bale, es Higuaín. Tanto el argentino como el galés, tan arriba en la clasificación, son recordados con generalizado menosprecio por parte del madridismo, lo que nos da una idea de lo mal acostumbrada que está dicha masa social. Otro aborrecido por tanta gente está ya en el puesto 30, con 75 goles y a pesar de su trayectoria aún corta en el equipo: hablamos de Vinícius Jr.

En el puesto 250, con 4 goles, aparece Cholo, pero no es quién estáis pensando, y en el 283 vemos a Chendo con 3 tantos. Uno de ellos engrosó una tremenda goleada (1-7) en La Romareda, y otro contra el Valladolid contribuyó decisivamente a la Liga lograda por Valdano desde el banquillo. Del tercer gol de Chendo hemos perdido la pista. Poneos en contacto con nosotros si lo recordáis.

Por la parte baja de la tabla, con un solo gol en su haber, hallamos una mirada de jugadores. Estamos seguros de que Güler pronto pasará a dos y más goles y ascenderá un peldaño, precisamente al que nunca podrán ya encaramarse tipos como Cheryshev ni Cristo, pese a caminar sobre las aguas el segundo. Infructuosamente buscamos en la lista a Faubert, que pasó sesteando en el banquillo la mayor parte de su fugaz educación sentimental madridista.

Por lo demás, ya sabéis perfectamente que hoy hay sorteo de Champions, en apenas un rato. ¿Estáis nerviosos? ¿A quién queréis? Nosotros a cualquiera menos al Barça, pero no porque le tengamos el menor miedo, sino por la inmensa pereza de jugar contra gente que no debería ni estar en el bombo, habiendo como han comprado la competición (vía vicepresidente del CTA) durante al menos 17 años. Con esa gente no queremos saber nada, cuánto menos cruzarnos con ellos en Champions. No se merecen jugar contra nosotros. No se merecen jugar contra nadie.

En las redes sociales de La Galerna podréis seguir la retransmisión.

Pasad un buen día.

PD: A Laporta le siguen dimitiendo los vicepresidentes sin solución de continuidad. Magnífica señal de lo bien que lo está haciendo.

Es innegable que los madridistas estamos ilusionadísimos con Arda Güler y esperamos lo mejor de él en el futuro.

fcQuiz aprovecha su primer gol —golazo— en liga con el Real Madrid para retaros a que acertéis las siguientes ocho preguntas:

Getty Images.

35 años de Atenas, 14.3.1989: Drazen Petrovic, 62 puntos-Oscar Schmidt, 44... y Recopa para el Real Madrid

 

Bienvenidos a un viaje en el tiempo, a 35 años atrás. A la tarde-noche del martes 14 de marzo de 1989, en el 'Stádio Eirinis kai Filías', 'Estaio de la Paz y la Amistad', en Faliro, El Pireo, Atenas, y a la noche-madrugada del 14 al 15 de marzo de ese mismo 1989, dentro del vuelo de vuelta del 'charter' de Iberia que, desde Atenas, transportaba de vuelta al equipo de baloncesto del Real Madrid (ya coronado campeón de la Recopa de Europa de baloncesto ante 'La Snaidero' de Caserta) más directivos, periodistas, y unos pocos aficionados muy selectos.

Palabras de Oscar Schmidt, el 'capocannoniero' del Caserta, en 'Movistar', estos días y a quien suscribe, no hace tanto, el día en que nos hicimos esa última fotografía que aquí se ofrece (y será preciso recalcar que Oscar, 'Mano Santa', acompaña cada afirmación sobre las canastas de Petrović en El Pireo, 'otra, otra', otra'... con un golpe o puñetazo, mano sobre mano, 'pom, pom, pom'. Y cuando se refiere a que sus 44 puntos 'parecían nada, vabene', lo suele acompañar con un gesto de desprecio o desdén también con la mano, algo así como 'vaya usted a paseo, no moleste, señor'): "Puede que esa final de Recopa que disputamos nosotros ('la' Snaidero) y el Real Madrid haya sido el mejor partido que se ha visto en una final europea. 'Qué partidazo'. Y Petrović... yo no había visto a nadie meter más de 40 puntos en un partido, pero él hizo 62. Metía otra, otra, otra... hasta 62. Y yo había metido 44, pero eso parecía nada, nada, 'vabene'. Nos quitaron la alegría de ganar un gran título como ése".

Alejandro Delmás junto a Oscar Schmidt

[José Luis Llorente, base internacional del Real Madrid, medalla de plata olímpica en 1984 con España, en 1984, en Los Ángeles y uno de los jugadores madridistas que intervino en esa gran final de Atenas, Real Madrid-Snaidero Caserta, nos describe personalmente y ahora mismo cosas y detalles sobre Schmidt —206 centímetros de altura— y su formidable juego de ataque: "Oscar no era solamente el tiro de tres puntos en sí, donde ha sido uno de los más grandes tiradores que yo he visto. Era el tiro de tres y, como era alto, muy alto, también hacía mucho como 'poste', de espaldas a la canasta. Incluso era capaz de tirar y meter triples en movimientos como de 'poste', ya que, como sabes, en aquella época, la distancia de la línea de tres al aro era inferior (6,25 por 6,75 metros hoy). Entonces, al sacar el tiro de tan arriba, Oscar no necesitaba casi ni fintar, como en el triple que nos empató el partido de Atenas al final del tiempo, frente a Pep Cargol. Con todas estas condiciones, pues defenderle era algo que se hacía bastante difícil"].

Oscar Schmidt: "Puede que esa final de Recopa que disputamos contra el Real Madrid haya sido el mejor partido que se ha visto en una final europea. 'Qué partidazo'. Y Petrović... yo no había visto a nadie meter más de 40 puntos en un partido, pero él hizo 62

Y en Atenas, Faliro, Pireo, ese martes 14.3.1989, muy pocos meses después de los 55 puntos de Oscar en septiembre de 1988 —con Brasil, claro— en los Juegos de Seúl a la España olímpica de Antonio Díaz-Miguel (récord olímpico de anotación a día de hoy, aunque España venciera a Brasil por 118-110) estalló un asombroso e inolvidable partido ante más de 12.000 espectadores que abarrotaban el Estadio llamado 'de la Paz y la Amistad', hoy integrado y bien cuidado en el 'Complejo Olímpico de Faliro'. Se trató del duelo casi singular de un Petrović tan 'Mozart' como 'Diablo' croata de Sibenik frente a la 'Mano Santa' brasileña de 'Schmidt', el tirador de antebrazo como el muro de un búnker.

Pocos días antes, siempre marzo de 1989 y en vísperas de la final de Atenas, el que aquí firma pudo presenciar un entrenamiento de tiro de Oscar, en el mismo 'Palamaggió' de Caserta, junto a su señora Maria Cristina Victorino (todo, con fotos de Miguel Ángel Forniés); y ahí pudimos verificar al tacto que el antebrazo derecho de Oscar era durísimo, como una pieza de obús, como un tronco o como la acorazada pared de un búnker o casamata.

Oscar Schmidt

"Esto', este antebrazo, es de tanto tirar de lejos, no hay más, es así", juraba el propio Schmidt, que en 1985-86, después de probarse con los New Jersey Nets de la NBA (que le habían 'drafteado' en 6ª ronda de 1984, con el número 131) había firmado un precontrato con el vicepresidente Mariano Jaquotot para incorporarse al Real Madrid, poco después de la marcha de Mirza Delibasic.

Sólo que por ese mismo tiempo empezaron a resplandecer el propio Dražen Petrović y un tal Arvydas Romas Sabonis. En vista de lo que se veía venir, el presidente Ramón Mendoza se planteó que podía esperar a cualquiera de los dos y que 'ya se vería' lo de Oscar.

 

Mano Santa y Demonio

 

Este 'choque de trenes' en El Pireo, Atenas, de 'manos santas' o de demonios, de Croacia y de Brasil, produjo al fin el récord de anotación colectiva en una final europea —230 puntos, 117+113, a favor del Real Madrid, en su segundo título de Recopa, tras el de 1984—, un récord no superado hasta ahora. Y además, la plusmarca individual de anotación, los famosos 62 puntos de Dražen Petrović a los que tampoco nadie se volvería a acercar en una final europea.

En vísperas, 'AS' (vía Julián Enrique Ojeda) había titulado su información previa con declaraciones de jugadores y técnicos madridistas: "Del Caserta nos preocupan sus tiradores y Oscar". Según corrobora el propio José Luis Llorente, en 'Movistar',  'nuestra postura era intentar minimizarle (a Oscar) en la medida de lo posible; empezó con él Johnny Rogers, y además teníamos también a Pep Cargol, que era un jugador muy duro'.

Johnny Rogers y Oscar Schmidt

Casi como símbolo de la curiosidad 'celeste', de los cielos atenienses, se produjo un apagón eléctrico total que dejó a Atenas incluso sin la luz de los semáforos en las dos horas previas al partido. Pero el Real Madrid de Lolo Sainz, que dominaba por 60-57 en el descanso y por 85-73 al paso por el minuto 28 entró en cortocircuito ante el despliegue de zonas que había ido proponiendo el dinámico Marcelletti (3-2, 2-3, 1-3-1 'presionante', de todo hubo), y que la obsesión atacante de Petrović había sido incapaz de descifrar.

En el descanso del Pireo, Lolo Sainz había alentado y arengado a Petrović para que tomara responsabilidades a tope, algo que el propio Sainz reconocería tiempo más adelante. Fue de este modo (confirmado por el propio Manuel Sainz Márquez, nacido en Tetuán): "Se te ha fichado y estás aquí para que ganaras finales como esta, para eso. Necesitamos tus puntos y si hace falta, sé egoísta, que no te importe".

En el descanso de la final, Lolo Sainz a Petrovic: "Se te ha fichado y estás aquí para que ganaras finales como esta, para eso. Necesitamos tus puntos y si hace falta, sé egoísta, que no te importe"

Según Chechu Biriukov, bastante años más adelante y en 'JotDown': "Dražen sólo sabía jugar de una manera: si la gente no lo recuerda, yo sí. Él también fallaba mogollón, jugaba sólo de esa manera, ‘yo hago, yo entro, yo tiro, yo meto, que al principio te podía destrozar, pero que luego le cogían el truco, como ya se lo habían sabido ver en la Liga de Yugoslavia, y no encajaba con Fernando Martín, que nos equilibraba dentro de la zona y era otro ego importante".

Pero Fernando Martín Espina, que no cesaba de pedir el balón a Petrović ni de recriminarle las decisiones arriesgadas —que incluían pérdidas— en ataque, había salido a jugar con artritis traumática en la articulación de la mano derecha más cercana al dedo pulgar, que llevaba vendada y que le limitó a una producción de 11 puntos con 5/12 en tiros de campo y 1/5 en tiros libres, además de 7 rebotes (6+1).

Fernando Martín y Oscar Schmidt

Dato olvidado con el tiempo. Gracias a la panoplia de zonas de Marcelletti, que había tomado el banquillo de la 'JuveCaserta' de manos de Bogdan Tanjevic ('Boza' era el que había llevado a Oscar a Italia, desde Brasil), 'la' Snaidero destrozó al Real Madrid en la cuenta de rebotes: 47 capturas para Caserta (con 21 rechaces sólo en ataque. Para Sandro Dell'Agnello, 12 en total; el pívot búlgaro ex-NBA Gheorghi Glouchkov, 11; Gentile, 10), el total 'casertino' de 47 rebotes, más del doble que los 22 del Real Madrid, con 20 en defensa, dos en ataque.

Más allá y más arriba de todos los planes ofensivos e ideas defensivas de Lolo Sainz y 'su' Real Madrid, aquella tarde de brujas, dioses, adivinos y apagones, a la sombra no tan alejada del Partenón (ni del Monte Olimpo), 'Mano Santa' Oscar, el cañonero brasileño de Natal, Rio Grande do Norte, produjo 44 puntos para 'la' Snaidero Caserta de su patrón Giovanni Maggiò. Fue en serie de 11/30 en tiros de campo (6/11 en triples)… y 16/17 en tiros libres.

Más allá y más arriba de todos los planes ofensivos e ideas defensivas de Lolo Sainz, aquella tarde de brujas, dioses, adivinos y apagones, a la sombra no tan alejada del Partenón, 'Mano Santa' Oscar, el cañonero brasileño de Natal, produjo 44 puntos para 'la' Snaidero Caserta

A falta de ocho segundos para los 40 minutos reglamentarios, con empate a 102 tras monumental triple de Oscar sobre Pep Cargol —el 'arma definitiva del Real en defensa', recuérdese— y sólo a unos cinco metros de quien aquí firma, Petrović, que mutaba casi a voluntad de 'Mozart' en 'Diablo', se halló en un tris de mandar la Recopa a Caserta al perder el balón de modo letal en el postrero, agónico ataque del Real después del 102-102 (triple de Oscar sobre Cargol).

Tenso y agarrotado como casi nunca en su carrera profesional, Petrović entregó la 'pelota de partido' a Sandro —'Sandrokan'— Dell’Agnello, lo que se tradujo —via Vincenzo Esposito— en un tiro no tan desesperado de tres para Ferdinando Gentile, sobre la mismísima sirena. El base zurdo Ferdinando, 'Nando' Gentile (34 puntos, 12/23 en tiros de campo, 5/10 en triples, algunos, como los dos últimos, desde media pista y en las narices del propio Petrović) casi no pudo lograr lo que se diría 'release', soltar el balón.

Pero, con el tiempo expirando, Nando Gentile —precisamente, nacido en Caserta— sí consiguió extraer una falta clarísima de Chechu Biriukov, que de hecho llegó a señalar el árbitro principal, el afamado griego Kostas Rigas; el otro árbitro era el yugoslavo Kurilic.

Gentile frente a Petrovic

En el corazón de la tensión ateniense, entre miradas desesperadas de dioses y 'cariátides', y de Fernando Martín a Petrović, [autor de 12 de los 14 últimos puntos del Madrid en el tiempo reglamentario], el metódico Rigas se fue a consultar con la mesa y anuló la falta del productivo Biriukov (20 puntos, 7/11 en tiros, 4/5 en triples), que conllevaba tres tiros libres.

Pero esa falta a Gentile de José Biriukov Aguirregabiria, que emergió en la Escuela Moscovita 'Trinta', hijo de un taxista de Moscú y de una niña vasca de la Guerra (más adelante, Biriukov se bautizaría en Madrid, a fin de poder contraer matrimonio religioso), ya había caído fuera del minuto 40. La maldición se mudaba a Caserta. 'Aun hoy entiendo que la falta de Biriukov fue dentro del tiempo. Yo debí de tirar tres tiros. Creo que Rigas se volvió atrás por simple miedo', analiza Gentile ante las cámaras de 'Movistar', a día de hoy.

En la prórroga, Dražen Petrović volvió a desenfundar la batuta y la peluca empolvada de Mozart, dejó el 'Ojo del Diablo' bajo la piel y facturó 11 de los 15 tantos madridistas en la prolongación: 117-113. "Ha sido el mejor partido de mi vida", transcribió 'El País' (Luis Gómez, que aún vive) como palabras de Petrović, allí mismo, en la pista de 'La Paz y La Amistad' (?).

Romay, Petrovic, Martín y Llorente

Luego, el calculador superclase croata —al que uno llegó a llevar dólares en Zagreb, en 1987— matizó con palabras no tan sibilinas, aunque sí tan seguro de sí mismo como siempre fue: "Bueno, no sé realmente si este ha sido mi mejor partido, pero lo único que me importa aquí es el triunfo. Biriukov y Johnny Rogers (NB: Rogers, 7/10 en tiros de campo; 14 puntos en Atenas luego ojeador en la NBA) han ayudado mucho al equipo con su fenomenal comienzo. El último balón lo perdí porque dudé si entrar a canasta o pasar a Biriukov. Todos han visto que la prórroga la jugué sin que esa pérdida afectara para nada a mi juego".

Por su parte, y ante las cámaras de Televisión Española (comentarista/narrador, Ramón Trecet), Fernando Martín Espina, 'Gran Hermano' en el vestuario madridista, soltó una declaración heladora: "¿Yo? Yo no he ganado nada; el equipo, el equipo en todo caso". Aquí, uno que lo oyó: ("Este equipo del Real Madrid debe ganar jugando en equipo, y para que gane jugando en equipo ha de repartir y jugar con los pívots, que para eso son internacionales, y no tiene por qué desequilibrarse por excesos en el juego exterior", había declarado Fernando Martín ya dentro de esa misma temporada o Liga 'de Petrović': 1988-99).

Petrović: "Ha sido el mejor partido de mi vida". Luego matizó con palabras no tan sibilinas, aunque sí tan seguro de sí mismo como siempre fue: "Bueno, no sé realmente si este ha sido mi mejor partido, pero lo único que me importa aquí es el triunfo

'Esta tarde, el Partenón está para nosotros en El Pireo", había dicho Petrović al propio Ramón Trecet al mediodía, de regreso al cuartel general del Hotel Hilton y después de un paseo matinal por la Acrópolis. Tras los enteros, trepìdantes 45 minutos en pista en el 'Estadio de La Paz y la Amistad', Dražen Petrović firmó sus históricos —épicos— 62 puntos en esa final de Recopa con 20/30 en tiros de campo [12/14 en tiros de dos, 8/16 en triples, 14/15 en tiros libres]... y sólo un rebote más una asistencia y dos balones perdidos. ‘La Snaidero sólo se rinde a un Petrovic monstruoso’, titularía 'La Gazzetta dello Sport'.

Pero el cortocircuito por implosión o 'explosión de luz blanca' iba a sobrevenir tras esa visita relámpago al Olimpo de El Pireo, casi desde el mismísimo vestuario —donde ya Fernando Martín y Dražen habían tenido palabras más o menos fuertes— y desde el mismísimo vuelo 'charter' de regreso a Madrid, cuando Mendoza reclamó señaladamente a Petrovic, entre murmuraciones de las filas traseras, para que interviniese con José María García desde la cabina del piloto, a miles de metros sobre el Mar Mediterráneo [Mendoza: "Este tío, Dražen Petrović, es la hostia,  va a ser para el baloncesto de España y del Real Madrid lo mismo que Di Stéfano fue para el fútbol"] y fue justo a partir de ahí cuando aquel Real Madrid campeón de Copa del Rey 88-89 y ya también de Recopa se deshizo en sus turbulencias internas, hasta perder, en mayo, la llamada 'Liga de Petrović' en el Palau Blaugrana.

Esto ya sucedió ante el gran 'e-qui-po' barcelonista de 'Fray' Alejandro García Reneses, quien había rechazado en 1986 ('por calidad humana que no se ajustaba al equipo') el precontrato adelantado de Petrović con el Barça, y todo, bajo el arbitraje draconianamente implacable con el Real del difunto bilbaíno Juanjo Neyro y —algo menos— del segoviano Paco Monjas.

Petrovic

Como casi no hay que repetir, el Real Madrid de Ramón Mendoza, Lolo Sainz, Petrović y los hermanos Fernando y Antonio Martín Espina acabó literalmente masacrado por Neyro, con cuatro jugadores en pista (Llorente, Quique Villalobos y los 'juniors' Javi Pérez y el hoy fallecido Carlos García Ribas) en el quinto y último partido de esa final —Barcelona, 3-2—, el 25 de mayo de 1989, Palau Blaugrana.

Uno, que ha conocido a ambos semidioses —vale, es mejor 'dioses'— del baloncesto, puede asegurar que el respeto de Dražen Petrović a Oscar, a quien Dražen sólo llamaba 'Schmidt' era de lo más saludable, hasta un punto de admiración tal que pocos jugadores de la época podían disfrutar en la estimación del 'Mozart' de Sibenik: 'Schmidt ha hecho esto, Schmidt ha hecho aquello... vaya jugador que es Schmidt".

Petrovic y Schmidt

Uno, que ha conocido a ambos semidioses —vale, es mejor 'dioses'— del baloncesto, puede asegurar que el respeto de Dražen Petrović a Oscar, a quien Dražen sólo llamaba 'Schmidt' era de lo más saludable

Sin embargo, y como Franco Marcelletti quería una 'squadra' más física y que no tuviera un único punto focal o de referencia en ataque, Oscar Bezerra Schmidt sólo duraría en Caserta un año más, hasta el fin de la temporada 1989-1990. Aquí fue cedido al Fernet-Branca Pavia, en Segunda División italiana, ('A-2'), al que ascendió y donde promedió en tres temporadas, hasta 1993... ¡¡40,5 puntos por partido!!

 

El 'Denkendorf Memorial'

 

El 30 de noviembre de 1991, con el Pavia ya en 'A-1', Oscar estableció el actual récord individual de puntos en la máxima categoría del 'pallacanestro', la Serie A de Italia, al despacharse con ¡¡66 puntos!! al Auxilium Torino. Todas esas proezas le convirtieron en el ídolo de un adolescente nacido en Filadelfia en 1978, Kobe Bean Bryant, cuyo padre, Joe 'JellyBean' Bryant rindió con notable éxito en Italia entre 1984 y 1991: Rieti, Viola Reggio Calabria, Pistoia, Reggiana...

Entre 1993 y 1995, después de los Juegos de Barcelona (ahí fue donde Scottie Pippen le pisó y le dijo: "Así jugamos en la NBA, si no quieres venir no vengas") Oscar y su señora Maria Cristina, que le pasaba el balón '500 o 1.000 veces' en cada sesión de tiro, ya se habían hartado del trajín de Italia, cogieron a sus hijos, Felipe y Stephanie y se fueron a España, al Fórum de Valladolid, donde Schmidt coincidió en el plantel con su actual presidente, Mike Hansen.

Oscar Schmidt en el Fórum Valladolid

Aquí, en Valladolid, Oscar imitaba a 'Chiquito de la Calzada', del que se hizo 'fan', almorzaba siempre en 'El Corte Inglés' de Valladolid (ubicado donde estuvo el viejo Estadio 'José Zorrilla') y alentaba a Hansen, exbase en Louisiana State con Shaquille O'Neal (y el futuro madridista Stanley Roberts), compañero de habitación en los viajes, a que mejorara y usara cada vez más su tiro.

En Liga ACB, 'Schmidt', 'Mano Santa', llegó a conectar 8/8 en triples, en Málaga, ante Unicaja. Regresó a Brasil y se retiró en 2003, en el Flamengo. Superó un duro tumor cerebral entre 2011 y 2022. "Yo morí al parar de jugar; tenía un balón dentro en la cabeza, pero ese balón era un tumor grande".

En 2013, Oscar Schmidt fue entronizado en el 'Hall of Fame' del baloncesto profesional, en Springfield, Massachusetts, junto a Michael Jordan, 'Magic' Johnson, Pedro Ferrándiz, Antonio Díaz-Miguel o Pau Gasol, y se lo dedicó así a su novia y esposa, Maria Cristina Victorino: "Quiero agradecer a mi amiga, a mi novia. Si no hubieras estado a mi lado, hoy yo no estaría aquí. Llevamos juntos 38 años y espero estar contigo hasta que muera".

En 2013, Oscar Schmidt fue entronizado en el 'Hall of Fame' del baloncesto profesional, en Springfield, Massachusetts, junto a Michael Jordan, 'Magic' Johnson, Pedro Ferrándiz, Antonio Díaz-Miguel o Pau Gasol, y se lo dedicó así a su novia y esposa, Maria Cristina Victorino

Fue precisamente John Reed, un ciudadano de Portland enterrado entre los muros del Kremlin, el autor de 'Diez días que estremecieron al mundo'. De haberse hallado en Atenas aquel 14 de marzo de 1989, Reed (de la ciudad en cuyo club NBA jugaron Fernando Martín y Petrović) quizá habría venido a titular: 'El día que estremeció al baloncesto mundial'.

Petrovic y Martín

"Este tío, Dražen Petrović, va a ser para el baloncesto de España y del Real Madrid lo mismo que Di Stéfano fue para el fútbol". Aquella sentencia de Ramón Mendoza en el vuelo de vuelta de Atenas a Madrid se disipó para siempre en la oscura, lluviosa autopista alemana 'Autobahn 9', Berlín-Múnich, cerca de Denkendorf, a 20 kilómetros al Norte de Ingolstadt, el 7 de junio de 1993.

En la ominosa tarde de ese día, Dražen quedó noqueado mortalmente sin remedio dentro del 'Volkswagen Golf' que conducía su entonces novia, la modelo Klara Szalantzy (luego, esposa de Oliver Bierhoff), después del choque en 'aquaplaning' contra un camión atravesado sobre la pista. Así y ahí dejó el 'Mozart' del baloncesto europeo su vida sobre el asfalto deslizante de la 'Autobahn 9'.

Aparte de su propio mausoleo en el cementerio de Mirogoj, Zagreb, aún resiste junto a la 'Autobahn 9', a 20 kms. al Norte de Ingolstadt, un memorial en piedra con una cruz y la fotografía del propio Dražen Petrović ('Dražen Petrović Denkendorf Memorial'); todo, bastante desolado y en mitad de la nada junto a la 'Autobahn', con esta inscripción, en croata y en alemán: "Esta piedra proviene de Šibenik en Croacia, la ciudad natal de Dražen, de la fortaleza de San Mihovil". Y se trata, casi como en 'El Nombre de la Rosa', de una ruda, estricta y estoica placa de piedra situada junto a la cruz con la foto de Dražen Petrović; aquél que iba a ser para el baloncesto de España y del Real Madrid 'lo mismo que Di Stéfano fue para el fútbol'.

 

Fotografías Alejandro Delmás y Getty Images

Buenos días, amigos. El diario que puso a Vini bajo el foco, que juega al pádel con Nasser, que cede su portada a los comunicados de Gil Marín, que publica portadas que guardan poca relación con la verdad sobre asuntos judiciales referentes a la piratería, que brota cuando la Justicia da la razón a la Superliga frente al monopolio de la UEFA y, en general, referente del antimadridismo, hoy titula «Brutal».

Portada Marca

Cuando lo hemos leído, sobre fondo rojiblanco, pensábamos que se referían a los cánticos racistas que ese grupo llamado Frente Atlético —con muertes a sus espaldas y auspiciado por el Atlético de Madrid— efectuó ayer en las inmediaciones del estadio Metropolitano. Podéis escucharlos en el siguiente vídeo:

“Ale, ale, ale Vinicius chimpancé”

Los aficionados colchoneros se acuerdan del eterno rival en la previa de su partido ante el Inter con este cántico 🧏.

🎥: @AgenteLibre_dig pic.twitter.com/uLAQDxAFHO

— Agente Libre Digital 🚩 (@AgenteLibre_dig) March 13, 2024

Por si acaso lo borran o la Fiscalía decide eliminarlo porque, total, «solo duraron unos segundos», en un contexto de «máxima rivalidad» y «tampoco integrarían un delito contra la dignidad de la persona afectada», lo que los atléticos cantan es: «Ale, ale, ale, Vinícius, chimpancé». Aunque no os preocupéis, para muchos —no solo la fiscalía y no solo antimadridistas— esto sigue sin ser racismo y así lo escriben pese a la literalidad de lo que se escucha.

Pero no, a lo que se refieren los hombres y mujeres de Gallardo es al partido del Atleti —el club que auspicia, repetimos, al Frente Atlético— frente al Inter que les permite clasificarse para cuartos de final de la Champions League. De modo que el Frente podrá seguir desplazándose por Europa exportando su comportamiento neonazi por el continente. Salvo que en el sorteo de mañana las bolas —ahora ordenador— deparen un enfrentamiento intranacional con Barça o Madrid, entonces lo lucirán solo por España.

El tino de los expertos fue una vez más proverbial, habían tildado a los italianos como equipo más en forma del continente y cuando Lautaro se disponía a lanzar el penalti que los eliminó dijeron de él que se trataba de un jugador extremadamente fiable. La verdad es que el encuentro perpetrado por el Inter fue más lamentable que arrojar pintura sobre una obra de arte.

As también dedica su portada al pase a cuartos del Atleti.

Portada As

Ayer ya se había clasificado el Barça, así que todos felices. Solo empaña la fiesta la «injusta» clasificación del Madrid frente al Leipzig. Recordad lo mal que sentó a la prensa que los de Ancelotti pasaran a cuartos sin haber jugado como los ángeles, y el berrinche que agarraron los medios con el gol legalmente anulado a los alemanes en la ida contra los blancos y comparadlo con el tratamiento dispensado al penalti de Cubarsí en el partido de vuelta del Barça, el del pisotón interpretativo del ínclito Iturralde. Ya sabéis, gracias a Alberto Cosín y según publicamos ayer en nuestro portanálisis, lo que ahora es blanco antes era negro para Itu.

Para ellos, la realidad es un constructo moldeable a mayor gloria del antimadridismo. Por eso montan en cólera con los vídeos de RMTV, porque muestran lo que hay para que cada uno decida.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo, como no podía ser de otra manera, llega al éxtasis con la victoria atlética en los penaltis. También hablan en su portada de Lamine y Cubarsí, el primer dúo menor de edad que forma como titular en un partido de Champions. Dada la situación económica del Barça, tienen suerte de que solo los empleen para jugar al fútbol y no los pongan también a trabajar en labores administrativas o incluso remodelando el Camp Nou.

Portada Sport

Precisamente a Cubarsí dedica su frontispicio Sport. «Cu cu Cubarsí», titulan, y nos recuerda al Cucurrucucú paloma de Tomás Méndez que populariza también, entre otros, Julio Iglesias. Dicen de él que mañana se espera su primera convocatoria con la absoluta. De ser así, apenas habrían bastado unos días para dar la razón a quienes defienden que Brahim no fue a la selección por no haber sido un chico Masía. Cubarsí es bueno, pero es todo muy obsceno y además no se preocupan ni siquiera en ocultarse un poco.

Pasad un buen día.

Las despedidas son especialmente crudas porque duelen dos veces, en el momento del adiós y para siempre en el recuerdo. No digamos ya si anticipamos que se van a producir, como parece ser el caso de Modric en el Real Madrid. Su probable partida —temida por la inmensa mayoría del madridismo—, aunque no en razones, sí recuerda a la de Zidane en lo esencial: esa sensación de que todavía les queda un poquito más.

El francés, recordemos, anunció su adiós en abril de 2006 a los 34 años alegando “cansancio psicológico” y mostrándose muy decepcionado por las dos campañas anteriores en las que el Madrid no había estado a la altura. Y algo de razón llevaba. La temporada de su hartazgo definitivo había comenzado con Luxemburgo y su cuadrado no tan mágico para terminar con López Caro haciendo de bombero. Además, en febrero, Florentino Pérez dimitió desencantado por el comportamiento de sus jugadores. Casi fue un milagro que el Madrid terminara segundo en la Liga (a doce puntos del Barcelona, eso sí). En la Champions cayó con el Arsenal en octavos, y en la Copa, el Zaragoza le apeó de la final con un 6-1 en la ida que a punto estuvo de acabar en histórica remontada en el Bernabéu (4-0).

Zidane 2006

“Hace ya dos años que los resultados no acompañan. Cuando no se alcanzan los objetivos, te planteas preguntas. Sé que no puedo hacerlo mejor que hasta ahora. Estoy en una edad en la que cada vez es más difícil. No quiero volver a hacer un año como los anteriores", declaró Zidane al anunciar su decisión, pero el madridismo bien sabía que, con algún título por aquí y cierta estabilidad institucional por allá, el marsellés hubiera permanecido al menos un año más luciendo sus diabluras en el tapete de la Castellana.

Ahora que llegan las balas de verdad, no existen muchos jugadores en la plantilla con la calidad, la preparación y la experiencia de Modric para afrontar las eliminatorias de Champions y las finales de la Liga

En el caso de Modric, no está siendo víctima de las arenas movedizas de los resultados, sino de los cambios hacia un modelo de fútbol más físico y veloz que prima las piernas a la chistera. El diez blanco, destinatario de merecidas ovaciones en los estadios que visita, mostró su orgullo el pasado verano al declarar que no renovaba por su pasado, sino por sus méritos sobre el césped. Y parece que Ancelotti le tomó la matrícula y ni siquiera le hace calentar si no está seguro de que vaya a salir a jugar.

Más allá de los números, los que hemos disfrutado del mejor centro del campo de la historia moderna del fútbol, compuesto por la brújula de Kroos y la imaginación de Modric, todavía nos cuesta pensar que su gasolina esté acabada, que se le hayan terminado los trucos. Cierto es que Camavinga, Valverde, Bellingham, Brahim y el propio Kroos rinden a un nivel muy alto, pero… es Modric, un tipo al que hemos visto hacer cosas que ni siquiera imaginamos. ¿Quién si no Modric tendría la ocurrencia de aquel pase con el exterior a Rodrygo en la contrarremontada al Chelsea de la Champions de los milagros de 2022? ¿Quién si no Modric botó aquel córner de la Décima?

Modric exterior Chelsea

Ahora que llegan las balas de verdad, no existen muchos jugadores en la plantilla con la calidad, la preparación y la experiencia de Modric para afrontar las eliminatorias de Champions y las finales de la Liga. Los creyentes del croata anhelan verle cabalgar de nuevo, dirigir las embestidas blancas y deleitarse con su sacrificio en el campo. Porque Modric es artista, pero también obrero. Por eso encandila tanto al Bernabéu. Es su hora.

Cuando se licenciaban, los legionarios romanos recibían una paga equivalente a doce años de servicio y un terreno cultivable para asegurarles el futuro. De lo primero, no creemos que Modric tenga problemas; respecto a lo segundo, guárdenle una parcelita, a poder ser, cerca del Bernabéu. Así, al menos, siempre lo tendremos cerca.

 

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El pasado domingo el Real Madrid ganaba al Celta de Vigo y mantenía la distancia con sus perseguidores. El partido fue algo plano por momentos pero siempre estuvo tutelado por el equipo merengue. Un Antonio Rüdiger imperial en defensa y trascendente en jugadas a balón parado fue quien marcó la diferencia. El marcador lo inauguró Vinicius cuando aprovechó la confusión creada por una acción del defensa germano. Cuarto gol del brasileño en solo tres partidos. Últimamente Vinicius anota muchos goles de delantero puro. Eso es una gran noticia porque una de las principales características de un atacante es saber estar en las acciones claves para aprovecharse de los despistes o vacíos y conseguir gol. Es algo instintivo que los que llevamos años viendo fútbol siempre reconocemos como una de esas virtudes innatas que tenía Raúl González Blanco. No se sabe la razón misteriosa pero el balón le caía a él. Eso marca la diferencia y a buen seguro hará que los números de Vinicius se disparen.

En buena lid: Modric hizo justicia

El cuarto y último gol lo conseguía Arda Güler. El gol es un golazo porque el ariete turco regatea con maestría a Vicente Guaita y con su pierna menos buena aloja el balón en el fondo de las redes. Todos sus compañeros corrieron a felicitar al jovencísimo jugador y el estadio entero se vino abajo y hasta llegó a corear su nombre. Hay muchas esperanzas puestas en Güler. Lo poco que hemos podido ver de él en directo deja claro que tiene muchos detalles de jugador crack. Cómo se mueve en el campo, cómo ordena a sus compañeros y lo fácil que lo ejecuta todo. Especialmente destacable cuando consigue el gol y lo celebra con semblante serio como si para él hubiera sido sencillo hacerlo. Ojalá cuente con más minutos de calidad y no tantos residuales.

El equipo venía de un partido duro frente al RB Leipzig. El empate frente al equipo alemán sirvió para clasificarse para cuartos pero las formas no fueron las más propicias. En el partido del pasado miércoles el equipo mostró ciertas dudas y dejó en el aficionado mal sabor de boca. En ningún tramo del partido el Real Madrid fue superior al rival. El planteamiento inicial de poblar el centro del campo para controlar el partido tal vez sirvió para anestesiarlo. Salir con un Vinicius solo arriba y con la sola presencia de Jude Bellingham en el papel de Little John no fue un éxito. Aunque en honor a la verdad, las dos estrellas del Madrid se fabricaron un golazo a la contra que definió a la perfección Vinicius. La buena estrella quiso que ambos se entendieran. Esta dupla va a más. Vinicius y Bellingham mezclan tan bien que funcionan juntos mejor que el café con leche.

Hay muchas esperanzas puestas en Güler. Lo poco que hemos podido ver de él en directo deja claro que tiene muchos detalles de jugador crack

Afrontamos ahora un próximo partido que debemos sacar los tres puntos sin ningún problema e irnos con margen al parón por selecciones. Podemos preparar el encuentro con todo el tiempo del mundo pues tenemos la semana limpia de partidos entre semana. La visita al Sadar para medirnos con el Club Atlético Osasuna siempre puede complicarse, pero este año los pamplonicas se han mostrado más vulnerables que las últimas temporadas. Física y anímicamente estas semanas sin partidos de Champions son muy oportunas para recuperarse. Tras el parón, jugamos ante el Athletic Club y volvemos a tener un descanso por la final de Copa del Rey. Ese fin de semana libre ayuda a recargar pilas y tener la energía suficiente para afrontar el periodo de eliminatorias en primavera. Y en Liga, ocho partidos para el final. Es decir, encaramos el último tercio de la temporada y debemos hacerlo con garantías.

Arda Güler

Es muy normal vivir subidas y bajadas a lo largo de una temporada. Seguramente venimos de protagonizar una serie de partidos sacados adelante con más pena que gloria. Pero el oficio de todo gran equipo es seguir sumando incluso en los momentos más bajos. La participación sorprendente de jugadores como Brahim o Joselu nos debe dejar un gran sabor de boca. En un principio, ambos estaban destinados a ser jugadores con una participación más residual, pero el devenir de la temporada ha querido que siendo jugadores de roles muy concretos hayan aportado al equipo infinitamente. Esto habla muy bien de la planificación deportiva y aún mejor de ellos mismos.  En todos estos jugadores podemos confiar sobradamente. La Liga está cada vez más cerca.

 

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Buenos días, amigos. De los productores de "El fuera de juego psicológico" llega ahora a sus pantallas "El pisotón interpretativo". Así se ha referido el excolegiado Iturralde Gonzalez, actualmente comentarista arbitral en el universo Prisa, a la jugada que ayer desembocó en la clasificación de un penoso Barça a Cuartos de Final de Champions League, a cuenta de un Nápoles todavía más penoso. Cuando el resultado de la eliminatoria estaba aún en el aire, Cubarsí propinó a Osimhen un pisotón en el área que, de haber sido decretado como pena máxima, podría haber modificado el curso de la eliminatoria.
¿Qué juicio mereció al ínclito Iturralde la acción? Pues le pareció que el pisotón era eso, "interpretativo".
El fabuloso mundo del comentarismo arbitral nos regala hallazgos inenarrables. Hasta la fecha, los pisotones podían ser duros, alevosos, malintencionados, fuertes y hasta salvajes. A partir de ahora, con arreglo a la dialéctica itusiana, pueden además ser interpretativos.
-María, ¿qué hace ese señor en la cama contigo?
-Cosas interpretativas, José Luis, no te preocupes.
-Ah, bien. En ese caso, optaré por interpretar que no hay nada punible.
-Sabia decisión. Ahora, cuando salgas por la puerta, no olvides preguntar al portero a qué hora cortan el agua hoy los fontaneros.
Decíamos que esto del pisotón interpretativo viene de los mismos productores que lo del "fuera de juego psicológico", pero es sólo una forma de hablar. En realidad viene del estudio cinematográfico competidor, ya que en aquel caso se trató de una ocurrencia de Pavel Fernández, comentarista de la cosa arbitral en Unidad Editorial. Aquello del "fuera de juego psicológico" permitió al ínclito Pavel concluir que, en dos jugadas idénticas, un gol del Madrid debía anularse y uno del Atleti no. "El fuera de juego de Rüdiger es físico, pero el de Saúl es sólo psicológico", soltó la eminencia, cuya carrera arbitral real se restringe a categorías de Regional. Aquella genialidad dio pie a uno de los artículos más descacharrantes que han aparecido en esta santa casa. Lo escribió Luis Montero Manglano. Pinchad aquí, leed y desternillaos psicológicamente.
Sí, amigos. En el mundo Prisa tienen a Iturralde y en el mundo Unidad Editorial (no pun intended) tienen a Pável. Mr. Pisotón Interpretativo vs. Mr. Fuera de Juego Psicológico. ¿Cuál es mejor? Ardua decisión. Vendría a ser como elegir entre Paco Porras y Darth Vader. Para un poema a una coliflor y otras efusiones de LOL freakista, Pacopável. Para representar como es debido al Imperio, y causar a Real Madrid TV de que hayan pegado a un pobre chaval árbitro en un campo de tierra en Torrevieja, Darthitu. Pero ojo, que cuando se trata de desear el mal a los trabajadores de un medio de comunicación, Pacopável no se queda atrás, ya que recientemente reveló  públicamente su deseo de un pronto cierre de Real Madrid TV, con el consiguiente engrose de las listas del paro por parte de sus profesionales. Cuidado con las coliflores, que las carga el Diablo.
Hay aires de celebración de campeonato grande en la prensa cataculé a cuenta del pase a Cuartos de Champions rubricado anoche en Montjuic ante un Nápoles patético, y no nos extraña. La ultima vez que el Barça llegó a esa altura de la competición, el mundo no sabía lo que era el COVID. Luego se desató la pandemia y, con ella, el 2-8 a manos del Bayern de Munich en campo cerrado. Esa es la última participación de los azulgrana en la máxima competición continental. Lo dicho: poco celebran.
Por supuesto, en las portadas cataculés no hay rastro alguno del pisotón de Curbasí a Osimhen, y nos parece una pena, porque siendo como es un pisotón eminentemente interpretativo qué menos que una somera mención, interpretativa a su vez aunque sea. Tampoco hallamos rastro en la culerez impresa de la expulsión condonada a Christensen por ir directo al tobillo de un jugador del Nápoles, escuadra por cierto en la que por no brillar no brilla ahora mismo ni su georgiano de nombre impronunciable.
En la prensa deportiva capitalina tampoco se ensucian con estos pormenores que a nadie interesan, y se dedican a dar ánimos al Atleti para que asimismo pase de ronda hoy. Vayan desde La Galerna nuestros ánimos también. El Atleti siempre ha sido nuestro segundo equipo, una entidad estimable, con una trayectoria notable que en su mayor parte ha transcurrido en Primera División, y que este año ha batido al Real Madrid (y empatado alguna otra) merced a un envidiable estado de forma arbitral que, no obstante, no les impide estar a 14 puntos de los blancos en la Liga. ¡Ánimo, Atleti, nunca dejes de creer!
Pasad un buen día.
PD IMPORTANTE a las 12:05 AM: Alberto Cosín encuentra este glorioso tuit antiguo de Iturralde.

A hard day's night de los Beatles se tradujo en España como Qué noche la de aquel día, y así recordaremos la velada de ayer quienes tuvimos la fortuna de asistir. Y no por dura, precisamente, sino todo lo contrario. El maestro Pepe Begines, cuando se disponía a cantar unos temas anoche, dijo —con la guasa que le caracteriza— que procedía a amenizarnos un rato porque todo el mundo sabe que las galas son un tostón. Sin embargo, no lo fue, más bien lo opuesto. Gran parte del mérito lo tuvo Manolo Castro, que la condujo con fluidez ayudado por los jefes del cotarro: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon, Athos Dumas y Joe Llorente.

Los jefes del cotarro

Es muy complicado congregar a tanta leyenda madridista y más difícil aún que se encuentren tan cómodos como para compartir anécdotas y curiosidades impagables con todos nosotros. En este aspecto, brillaron especialmente Clifford Luyk y Juan Luis Arsuaga.

El mito del baloncesto, español y americano, fue galardonado junto al no menos mito Wayne Brabender con el Premio Fernando Martín de La Galerna, entregado por Jesús Calleja, de Kiriland. Resalto lo de español porque Luyk le espetó a Joe Llorente: «Yo soy más español que tú, porque yo elegí serlo». Como argumento, irrebatible.

Clifford Luyk y Joe Llorente

El propio Joe pidió un micrófono con temporizador cuando cedió la palabra a Clifford, afortunadamente le entregaron uno sin límite de tiempo, lo que propició que contara la anécdota de la noche: recordó Luyk que tras ganar con el Madrid de baloncesto un trofeo importante, el equipo, incluido también Brabender, fue recibido en el Pardo por Franco. Se colocaron en fila. Cuando llegó su turno, el último, Bernabéu avisó a Franco de que Clifford era muy bueno, pero un poco chuleta, y, desde abajo, Franco miró a Luyk y le preguntó:

—¿Tú has votado a Eisenhower?

—Sí.

—Entonces te va a ir muy bien.

Brabender también agradeció con mucho cariño el premio recibido. Fue especialmente grato contar con una leyenda tan grande como su propia humildad.

Por si fuera poco, otro mito madridista como Juan Corbalán subió a la palestra junto a Luyk y Brabender para presentar el galardón.

Corbalán, Brabender, Luyk y Joe Llorente

El primer premio había sido entregado por Ángel Bernárdez, de People, a un madridista que nos hace a todos pasar buenos ratos desde hace muchos años, Álvaro Urquijo, cuyas canciones, bien en solitario, bien con Los Secretos, forman parte de nuestra vida.

El músico confesó que cuando programa los conciertos tiene siempre un ojo puesto en el calendario del Real Madrid. Álvaro estuvo acompañado por otro pedazo de la historia musical de este país: Ramón Arroyo, a quien no ceja en el empeño de intentar convertir a la causa madridista.

Álvaro Urquijo

Urquijo fue llamado a escena por otro maestro, Pepe Begines, autor como sabéis del himno de esta casa, Viento de Galerna. El andaluz, que actuará junto a Toreros con chanclas en el Bernabéu el 26 de abril, se encargó de amenizar la gala interpretando, además del citado himno, éxitos como Bolillón y Japón. Con este último tema, Roberto Carlos —y el resto de asistentes— a punto estuvo de llorar de risa.

Pepe Begines

Si el premio Fernando Martín se entrega a leyendas ya retiradas del Real Madrid de las canastas, el galardón Forja de la Gloria Baloncesto distingue a un jugador en activo. En esta ocasión el elegido fue Rudy Fernández, en palabras de Joe Llorente, el baloncestista español más completo.

El premio fue entregado por Óscar Barrios, iluminador de extensa y duradera vinculación con New Order Light, patrocinador del galardón, reconocido productor de luminarias, empresa líder internacional y consultora de referencia para importantes proyectos de iluminación.

Junto a Joe, acompañó en el escenario al premiado Felipe Reyes, tres ídolos juntos. Rudy nos emocionó confesando que la mejor decisión de su vida fue recalar en el Real Madrid.

Rudy Fernández, Felipe Reyes y Joe Llorente

Esta edición añadimos una categoría más, el Premio Pioneras, entregado por Roberto Marcos, de Clínica Miró, a una futbolista del Real Madrid femenino, ganado con todo merecimiento por Olga Carmona, excelente jugadora que ejerció un papel fundamental con la selección española en la conquista de la Nations League y de la Copa del Mundo, anotando en este último caso el único gol de la final.

Quién mejor que otra pionera, Coral Bistuer, para entregar el trofeo a Olga Carmona. Si Coral abrió el camino para muchas deportistas de su época practicando taekwondo, una disciplina que, según confesó ella misma, poca gente conocía entonces en este país, Olga está haciendo lo propio con el fútbol, promoviendo que muchas jóvenes se animen a practicarlo.

Olga Carmona se mostró orgullosa de ser la primera en recibir este galardón y destacó que le suponía un honor recibir el premio entre tanto referente del madridismo, del mundo del deporte y del arte.

Olga Carmona y Coral Bistuer

Olga Carmona y Pepe Santamaría nos regalaron la imagen de la gala.

Olga Carmona y Pepe Santamaría

El Premio Antonio Escohotado posee un cariz especial por homenajear a un pensador absolutamente irrepetible de quien tuvimos la inmensa suerte de disfrutar en La Galerna como autor, el único medio donde escribió sobre su querido Real Madrid.

El galardonado, Juan Luis Arsuaga, al igual que el maestro Escohotado, hace gala de una exacerbada curiosidad por el conocimiento que le ha llevado a la cima de la paleoantropología.

Destacaba antes que junto al de Luyk, el discurso de Arsuaga fue el que más trufado estuvo de anécdotas y curiosidades. Quizá algunos aún no sepan que Pedro María Arsuaga, padre del premiado, fue el antecesor de Paco Gento en la banda izquierda del Real Madrid. Además, sacó pecho al recordar que Jude Bellingham fue el segundo debutante en marcar dos goles contra el Barça, porque el primero había sido su padre en 1947. Por cierto, uno de aquellos tantos fue olímpico.

Juan Luis Arsuaga destacó que Antonio Escohotado fue el último librepensador de este país, porque ha habido otros que eran libres, pero no pensadores y otros pensadores que sin embargo no eran libres.

Tuvimos el honor de que Jorge y Álex Escohotado, hijos del maestro, acompañaran a Juan Luis Arsuaga en escena para recibir el premio de manos de Alfonso Sáez, de Luxury VIP.

Arsuaga

En ese momento, Jesús Bengoechea, el mayor responsable tanto de La Galerna como de la que se montó ayer, saltó a la palestra para agradecer la presencia de ilustres madridistas como Pepe Santamaría, Emiliano, Vicente Ramos, Vicente Paniagua, Álvaro Arbeloa, Rubén de la Red, Juanjo Maqueda o Alberto Angulo, entre otros. Ruego que me disculpen si he omitido alguno, pero fueron muchos y no estoy adornado con el don de la memoria.

Jesús también agradeció el apoyo de los patrocinadores, de Casa Club por albergar el evento, la presencia del vicepresidente de la entidad Fernández de Blas y en general de todos los presentes y aquellos que hicieron realidad la celebración de la Gala. También tuvo unas palabras de reconocimiento a la labor de quienes escriben y hacen posible La Galerna, una nutrida representación de ellos se reunieron anoche por allí.

Especial ilusión nos hizo la presencia de Paco Gento, hijo del ídolo del madridismo la Galerna del Cantábrico, en cuyo honor se fundó esta publicación.

No faltaron tampoco compañeros de los medios y personas del mundo de la empresa, de la política y de la cultura —de la cultura de verdad—, como el maestro Andrés Amorós. Tuvimos la suerte de contar también con Íñigo de Carlos, que además de creador del excepcional documental La Leyenda Blanca, es nieto del presidente Luis De Carlos.

Jesús Bengoechea

El show continuó con uno de los momentos cumbre de la noche, el Premio Madridista, presentado por Emilio Dumas y patrocinado por Enrique Tomás, a Carlos Sainz, en palabras de nuestro querido mosquetero, «el mejor piloto de rallyes de la historia», cuyo palmarés es epatante.

Agradecemos encarecidamente a Carlos que acudiese personalmente a recoger el premio, más aún si tenemos en cuenta la reciente operación, afortunadamente satisfactoria, a la que fue sometido su hijo en Arabia.

El último ganador del Dakar agradeció el premio a La Galerna y el tremendo aplauso recibido a los asistentes. Reconoció que este galardón le hace especial ilusión porque todos conocemos el corazón blanco que alberga. Carlos Sainz destacó que era un orgullo recibir el trofeo en presencia de tantos madridistas, tanto de fútbol como de baloncesto, a quienes iba a ver de niño y que son un ejemplo para todos. Él mismo, ya veterano, trata de ser a su vez también un ejemplo para las nuevas generaciones. Vaya si lo es.

Carlos Sainz y Emilio Dumas

El momento más emotivo y divertido, reflejo de como es él, fue cuando Roberto Carlos subió al escenario reclamado por Ramón Álvarez de Mon para recoger el Premio Paco Gento de manos de Diego Suárez de COEUS.

Roberto, además de ser el mejor lateral izquierdo de la historia, es un ídolo total y absoluto del madridismo y está tocado con la varita mágica del carisma como pocos, y no hablo solo de deportistas.

El brasileño comenzó reconociendo que no sabía de qué hablar. Ramón, entre risas, le preguntó que si el mítico gol en Tenerife fue voluntario, «el portero creía que yo iba a centrar. Hacía unas locuras a veces en los partidos…, pero lo más importante es que yo me divertía jugando al fútbol» fue la respuesta del tres. A los aficionados, desde luego, nos divertiste mucho.

Continuó reconociendo que haber pertenecido al mejor club del mundo le ha permitido obtener este premio Paco Gento y acto seguido se giró con sonrisa pícara hacia Jesús Bengoechea: «Gracias, Jesús, creías que no venía (carcajadas generales). No, que voy de viaje, no puedo ir —se imitó a sí mismo—. Es que el Madrid me hace trabajar. Más ahora que antes».

Roberto prosiguió diciendo que ser del Madrid es estar feliz, saber que todos los años hay que ganar todo y no es fácil.

«No voy a hablar mucho porque la gente sabe lo que es vestir esta camiseta ante 80.000 personas. ¿Son 80.000? —preguntó y Fernández de Blas le respondió que 83.000—. Es que conté el otro día y me salieron 80.000 (más risas)».

Se despidió agradeciendo el galardón: «He tenido la suerte de ganar trofeos importantes, pero este tiene un nombre muy especial (Paco Gento), una referencia para todos los jugadores. Lo voy a guardar con muchísimo cariño en mi museo».

Aquí se nos estallaron las costuras del orgullo y las compuertas de los lagrimales.

Roberto Carlos y Ramón Álvarez de Mon

El fin de fiesta, con los cuatro socios de La Galerna en escena, fue para otorgar a Luka Modric el Premio Forja de la Gloria de Fútbol, el diez blanco no pudo acudir a la Gala, pero nos envió un vídeo de agradecimiento. El trofeo se lo entregó Juanjo Castro, de Hermanos Castro, a Eduardo Fernández de Blas, quien lo recogió en nombre del croata.

El vicepresidente del Madrid felicitó a esta casa por la excelente Gala y nos dedicó unas alentadoras palabras que le agradecemos de corazón: «Aun siendo una fantástica noche, no es lo que mejor hacéis. Hacéis madridismo todos los días, defendéis los valores del madridismo. Sois un ejemplo y cualquier madridista que se precie tiene que ser seguidor incondicional de La Galerna. Enhorabuena».

Fernández de Blas quiso felicitar a todos los premiados, leyendas madridistas elegidas con mucho tino, según afirmó.

Por último, agradeció el galardón en nombre de Luka Modric, cuyas palabras fueron: «Es un premio especial, por favor, recógelo que me hace mucha ilusión».

Parecía difícil repetir el éxito de la primera edición, pero esta II Gala de Premios de La Galerna ha puesto el listón muy alto de cara al año que viene.

Fernández de BlasModric Premio Forja de la Gloria Fútbol

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