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Puedo ayudaros con el VAR

 

El juez Aguilar apuró el último trago del infame café de la máquina del juzgado. Miró los posos que quedaron en el fondo del vaso de cartón y, antes de arrojarlo a la papelera, le dijo a la secretaria de su equipo:

—No sé si es una buena metáfora, Conchi, pero esta porquería que estamos digiriendo me revuelve el estómago y eso que en el fondo se queda lo peor. Vamos allá.

Desde el pasillo escucharon las palabras del alguacil:

—En pie, preside el honorable señor Aguilar.

Entraron en la sala, nuevamente repleta, oyeron el sonido de algunas cámaras de fotos, y, una vez que el revuelo se diluyó, el juez hizo un gesto con la mano al abogado defensor, Jorge Carlos Scotto, para que comenzara.

—Gracias, señoría. En las sesiones previas hemos escuchado a una serie de testigos que han dejado acreditado que el señor Enríquez Negreira no tenía competencias ni capacidad alguna en el Comité de Árbitros para influir en las designaciones o en las promociones y descensos de los colegiados, mucho menos en sus actuaciones en el terreno de juego. Nuestro cliente ha tenido que soportar una campaña feroz por parte de los medios controlados por la parte personada como perjudicada en esta causa, el Real Madrid…

En el banquillo de los acusados, Laporta asintió con la cabeza y se le oyó decir por lo bajo “la Central Lechera” casi al mismo tiempo que Rosell soltaba “¡la Caverna!”. El juez reprobó a ambos con la mirada.

—…el Real Madrid —prosiguió Scotto—, cuyo presidente ha invocado a todos sus medios afines, que son casi todos, para atacar al Fútbol Club Barcelona y desprestigiar los títulos obtenidos de manera legítima.

—Protesto, señoría —irrumpió Luisa Ramírez, abogada del Real Madrid—, está lanzando una acusación infundada contra el presidente de un club que, además, está enfrentado a casi todos esos medios.

—Se acepta —respondió el juez—. Céntrese en su defensa, por favor.

—Así lo haré —continuó Scotto—. No tenemos pruebas, pero tampoco dudas de quién anda detrás de estas campañas, señoría, todas ellas centradas en una frase desafortunada del señor Enríquez Negreira, que han repetido todos los medios de manera sistemática y hasta diría que coordinada: “Puedo ayudaros con el VAR”.

Hizo una pausa, se giró en redondo hacia toda la audiencia y la repitió hasta tres veces: “Puedo ayudaros con el VAR”.

—Señorías, miembros del jurado, el señor Enríquez Negreira no tenía ninguna relación con el sistema de videoarbitraje, comúnmente conocido como VAR, como quedará demostrado tras la declaración de nuestros testigos de hoy. Se comprobará que el señor Enríquez Negreira no era más que un arribista en busca de fortuna que trataba de vender una mercancía defectuosa con la connivencia de algunos directivos que buscaron estafar al club. La defensa llama a declarar a don Antonio Jesús López Nieto.

Se abrieron las puertas y apareció un hombre cercano a los setenta años, elegante, bien trajeado, bastante moreno de piel, el aspecto saludable de un jubilado que vive en la Costa del Sol. Le tomaron juramento y se sentó a unos pocos metros del banquillo de los acusados. Si no fuera porque en su camino al asiento de los testigos dio la espalda a la sala, cualquier observador habría podido ver el guiño lanzado a varios de los acusados.

López Nieto

—Señor López Nieto —comenzó Scotto—, ¿podría explicarnos brevemente su trayectoria en el mundo del arbitraje, tanto en activo como luego, una vez retirado?

—Claro, encantado. Fui árbitro de Primera División desde 1988 hasta mi retirada en 2003, pité 230 partidos en esta categoría y alcancé la internacionalidad en 1993. Recibí el premio Guruceta como mejor árbitro de la temporada hasta en cinco ocasiones. Al acabar mi carrera por haber alcanzado el límite de edad, seguí desempeñando mis funciones para el arbitraje en el CTA en diversos cargos, como vicepresidente, como responsable de la gestión técnica y económica, o en el comité de asignaciones para los partidos.

López Nieto

—Impresionante currículum, señor López Nieto. Y dígame, ¿cuál es su relación con el VAR?

—Antes de la implantación del VAR en España, fui designado por LaLiga para estudiar el uso del VAR en Portugal, cómo se implantó en la liga portuguesa y cómo se utilizaba en los partidos, conocí el centro logístico en Lisboa, donde se reciben todas las imágenes de los partidos y estuve en las formaciones sobre la aplicación del VAR en España.

—¿Y puede decirnos qué pintaba el señor Negreira en el VAR?

—Nada, absolutamente nada. Bueno, el señor Negreira no tenía funciones de ningún tipo, ni en el VAR, ni en el propio CTA. Yo era el responsable de las designaciones para los partidos y lo dije en su día y lo repito ahora ante un juez, en dieciséis años, Negreira no pintaba nada. Entiendo que no me crean, pero Negreira fue un florero —pronunció estas palabras mientras se giraba hacia el banquillo de los acusados con chulería.

—Le creemos, cómo no —prosiguió Scotto—, entonces, ¿qué cree que quería decir el señor Negreira con su ofrecimiento al Fútbol Club Barcelona?

—Creo sinceramente que Negreira vendió humo y alguien se lo compró. Negreira jamás tuvo ascendencia sobre los colegiados, mandaba menos que el conserje del Valladolid o de Málaga. Es como el pequeño Nicolás. Los engañó a todos, incluido al Barça.

—Muchas gracias, señor López Nieto, creo que a todos los que estamos en esta sala nos ha quedado clarísimo —se giró hacia la mesa del fiscal—. Su turno, señores.

El fiscal Jaime Estuardo se puso en pie y se acercó al testigo.

—Señor López Nieto, así que el señor Negreira vendió humo y alguien se lo compró. ¿Sabe usted que el mero hecho de intentar comprar ese humo ya es constitutivo de delito? Sobre todo si se pensaba que el producto vendido no era humo, sino real.

—Mire, el señor Negreira es indigno de haber sido árbitro alguna vez, pero no podrán demostrar que se compraron árbitros. Tan sinvergüenza puede ser el señor Negreira por haber abusado de su posición, como el Barcelona por comprarle el humo que vendía.

Scotto se revolvió incómodo en su asiento.

—En eso estamos de acuerdo —afirmó Estuardo—. Y en otro orden de cosas… así que fue designado por LaLiga española para estudiar el uso del VAR en Portugal, ¿podría decirnos qué sistema se utilizaba en ese país y a qué empresa pertenecía?

—Sí, a la empresa Mediapro.

—Ya, propiedad por aquel entonces del señor Roures, socio y avalista del Fútbol Club Barcelona. Curioso, pero no creamos que había un conflicto de intereses. ¿Puede decirnos cómo se decidió por parte del señor Sánchez Arminio que se hiciera la formación de los colegiados para instruirlos en el uso del VAR?

—La formación de los árbitros se realizó en el edificio Imagina, propiedad de Mediapro, en Barcelona. Sánchez Arminio consideró que el mejor sistema era que Mediapro recibiera todas las imágenes, y que estas se trasladaran posteriormente a la sala de control del VAR, que se decidió situar finalmente en la Federación Española de Fútbol.

—Presidida entonces por Ángel María Villar.

—Así es. Victoriano, que en paz descanse —dijo mientras alzaba la vista al cielo y encontraba el ya famoso lamparón de cagarrutas de paloma—, insistió en que todo el proceso debía ser coordinado y supervisado por la Federación Español de Fútbol.

—Ya, entiendo. Villar, Victoriano, Mediapro, Barcelona… Y una pregunta, si me permite, puesto que Victoriano Sánchez Arminio dirigía el Comité Técnico de Árbitros con puño de hierro, rodeándose de sus afines, de los acólitos que siempre arbitraron según sus designios, ¿debemos entender que su paso a cargos directivos se debió a su afinidad con él?

—No entiendo a qué se refiere —contestó el malagueño.

—Durante su etapa como árbitro en activo, dirigió 36 partidos de Liga al Real Madrid, de los cuales perdió casi un tercio, 11. No era un árbitro bien considerado por el Real Madrid, luego…

—¡Protesto, señoría! —irrumpió Scotto—, no tiene ninguna relación con el caso juzgado.

—Se admite —asintió el juez—. Por favor, señor fiscal, cíñase al caso.

—Ángel María Villar controlaba la Federación, el empresario Roures las imágenes y el señor Sánchez Arminio dirigía el comité de Árbitros, premiaba a los que arbitraban según sus designios, mantuvo como vicepresidentes al señor Negreira y a nuestro testigo durante años, pero debemos creer que no pintaba nada, que todo este contubernio era normal. No tengo más preguntas, señoría.

La abogada del Real Madrid, Luisa Ramírez, se puso en pie y tomó el relevo a Estuardo. Se acercó a la ventana de la sala, que tenía un par de jarrones, sacó las flores de uno de ellos y, sujetándolas por el tallo, las sacudió levemente y las depositó en el marco de la propia ventana. El florero tenía dos dedos de agua al fondo. Lentamente, sin aspavientos, se acercó al banco en el que López Nieto miraba con desconfianza sus movimientos.

—Señor López Nieto, ¿sabe usted qué pasaría si yo le arrojara el contenido de este florero a la cara?

El interpelado puso cara de extrañeza y contestó:

—Que me mojaría —contestó el exárbitro.

—Exactamente. Lo mismo que esperaba el pagador del “florero”.

“Jua, jua, jua”, se oyeron algunas risas en la sala. A Estuardo se le escapó un aplauso y una sonora carcajada.

—Señor López Nieto, en las comparecencias previas hemos podido ver que el señor Negreira puntuaba a los árbitros, modificaba las puntuaciones de los informadores arbitrales, informaba de su posición a lo largo de la temporada, influía en los ascensos y descensos, los comunicaba en persona… pero no pintaba nada, según usted. En un estamento dirigido de manera tan personalista por el señor Sánchez Arminio. Ya. Parece obvio. Solo le haré una pregunta: ¿seguro que usted se refería a un conserje del Valladolid?

Jesús López Nieto pareció no entender al principio, aunque se sonrojó. El moreno de su tez comenzó a cambiar a pimiento tostado cuando Luisa Ramírez pronunció:

—¿Seguro que no se refería usted a un ordenanza de Cartagena? ¿O a un segurata, yo qué sé, de Getafe?

El fiscal Estuardo no pudo contener la risa desde su sitio. El periodista Tomás Roncero, que había acudido ese día a la sala, se carcajeó igualmente de modo muy aparatoso. Los siguieron varios asistentes del público, al principio, tímidamente, unos pocos, pero después las risas se contagiaron al resto. “Jajajajaja, que no pintaba nada”, se escuchaba, “el conserje de Valladolid”, entre risotadas ruidosas, “el segurata de Getafe”, “jojojojo”, se escuchó a un Jesús Bengoechea que palmoteaba de manera escandalosa. Los miembros del jurado se miraban entre sí perplejos, varios de ellos con la sonrisa dibujada en la cara, otros, visiblemente despistados. En unos pocos segundos se escucharon grandes risas en la sala, que el juez Aguilar trató de controlar golpeando con el mazo:

—Orden, orden en la sala, ¡orden! No me obliguen a tener que desalojar.

La abogada Luisa Ramírez levantó una mano como para pedir silencio, y finalizó su intervención:

—Como comprenderá, señor juez, no tengo más preguntas que hacer al testigo.

El exárbitro López Nieto abandonó la sala visiblemente contrariado, con el rostro enrojecido. Se escuchó un “adiós, florero” en la sala, de una voz entre regañona y roncera, seguido de un “¡donde no hay mata, no hay patata!” que volvió a provocar nuevas risas que trataron de ser acalladas por el juez.

—La defensa tenía otro testigo para hoy, ¿no es así? —exclamó en voz alta el juez Aguilar para tratar de proseguir con la vista.

—Así es, señoría. La defensa llama a declarar a don Carlos Clos Gómez.

Como si de una pelea teatralizada de pressing-catch se tratara, salió uno y entró otro. Clos Gómez a la palestra en sustitución de López Nieto. Tomás Roncero se revolvía incómodo en su asiento, “si es que vaya par…”, se le oyó decir a su acompañante. Clos Gómez, el hombre que jamás sonrió en público, se sentó algo incómodo. Había visto la cara con la que López Nieto había salido de la sala y no se encontraba seguro, al menos no tan seguro como cuando señalaba un penalti a favor del Barça.

—Señor Clos Gómez —comenzó Scotto con el interrogatorio—, toda una vida dedicada al arbitraje, primero en los terrenos de juego, llegando incluso a internacional, luego en los estamentos arbitrales y, finalmente, como director del sistema de videoarbitraje VAR. De las palabras del señor Negreira sobre su capacidad de influir en el VAR, ¿qué tiene que decir?

—Poco.  En realidad, nada.

Clos Gómez nunca fue un dechado de virtudes orales, pero se le veía claramente su esfuerzo por hablar poco.

—¿Podía el señor Enríquez Negreira aleccionar a los árbitros de VAR sobre su uso, condicionarlos de algún modo, manipular a favor de algún equipo?

—En absoluto —respondió el “culegiado” de forma escueta.

—¿Cómo definiría usted el sistema VAR utilizado en España?

—El mejor del mundo, dotado además de las mejores instalaciones existentes, mejores que en la Premier o en la Bundesliga. Un sistema incluso reforzado con la figura de un Director de Operaciones, lo que imposibilita cualquier intento de manipulación ajeno.

Clos Gómez

Scotto se separó unos metros y se dirigió hacia el jurado, la audiencia presente, el fiscal y finalmente, hacia el juez.

—Si es que no hay nada en absoluto, señoría, la defensa ya no sabe cómo explicarlo. ¿Acaso hay alguien que pueda conocer mejor el arbitraje español que los testigos que han pasado por este juzgado? Medina Cantalejo, Ángel María Villar, Luis Rubiales, ahora López Nieto y Clos Gómez… y todos han coincidido en lo mismo: el señor Negreira no tenía capacidad alguna de influir en los árbitros. Mucho menos sobre el VAR, una herramienta transparente, que se gestiona desde una sala a centenares de kilómetros de los terrenos de juego… ¡creer otra cosa es de necios!

Hizo una pausa prolongada, volvió a mirar hacia todos los lados y finalmente concluyó:

—No haré más preguntas, señoría.

Antes de alcanzar su asiento, el fiscal Estuardo ya se había puesto en pie. Parecía tener prisa por entrar en escena.

—Señor Clos Gómez, yo debo de ser un poco “necio”, por usar las palabras de mi ¿colega?, así que permítame que albergue ciertas dudas. Me gustaría comenzar repasando su carrera como árbitro en activo. Usted ascendió a Primera División en el año 2006, donde permaneció hasta el año 2017, ¿podría indicarnos…?

—¡Protesto, señoría! —interrumpió Scotto—. No tiene nada que ver con los hechos juzgados.

—Señoría, si me permite —alegó Estuardo—, todos ellos son años “negreiros”, años en los que los pagos del Fútbol Club Barcelona al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros pudieron influir en las carreras de los árbitros, en sus ascensos y descensos, y con ello, en los resultados.

—No se admite —respondió el juez Aguilar tras pensarlo unos segundos.

Varios asistentes de entre el público dirigieron su mirada a Joan Laporta a la espera de que pronunciara su archiconocido “¡Intolerapla!”.

—Gracias, señor juez —continuó el fiscal—. Señor Clos Gómez, ¿podría indicarnos cuál fue su historial pitando al Fútbol Club Barcelona?

—Pité más de 250 partidos en España, comprenderá que no lo recuerde con claridad.

Grosso modo, no tiene por qué ser exacto, ¿perdió alguna vez el mencionado club en alguno de los partidos en los que usted los dirigió?

—Mire, eso sí se lo puedo contestar, porque de mí se han dicho muchas cosas que no son ciertas, como que “el Barça nunca había perdido conmigo al silbato” y eso es falso, pues recuerdo que perdió una vez 3-1 en el Benito Villamarín.

—Cierto, buena memoria. Aquello sucedió en un partido irrelevante, una vuelta de Copa del Rey en una eliminatoria que llegaba con un 5-0 de la ida. Pero voy a ayudarle, voy a refrescarle la memoria. El Fútbol Club Barcelona no perdió nunca con usted un partido de Liga. Usted dirigió 32 partidos al club que pagaba al señor Negreira, con un resultado de 26 victorias y solo una derrota, intrascendente, la que usted acaba de comentar. ¿Recuerda cómo llego a árbitro internacional?

Estadísticas de Clos Gómez

—Fue en 2009, en base a mis méritos sobre el terreno de juego —respondió.

—Méritos convenientemente puntuados y valorados por el señor Enríquez Negreira, ¿recuerda usted su actuación solo unos meses antes en un derbi Atlético de Madrid—Real Madrid?

—No. Como comprenderá, no lo recuerdo.

Anuló tres goles legales al Real Madrid y remató su actuación expulsando a un jugador blanco, al neerlandés Ruud Van Nistelrooy. ¿Se le premió con la internacionalidad por estas actuaciones?

Clos Gómez

—¡Protesto, señoría! —volvió a interrumpir Scotto—. El fiscal trata de desacreditar al testigo de la defensa con unas afirmaciones totalmente subjetivas.

—El funcionamiento del arbitraje español durante décadas —alegó Estuardo para poder continuar con el interrogatorio— se pone de manifiesto con este sistema de premios a los afines y castigos a los díscolos.

—No se admite —contestó el juez—, prosiga.

—Usted obtuvo la internacionalidad, pero la UEFA no le dio ni un solo partido —prosiguió Estuardo—, apenas alguna clasificación para la Europa League. Curioso dato, ahí se lo dejo, miembros del jurado, para que reflexionen: un árbitro muy bien considerado en España por el Comité Técnico de Árbitros no es apto para la UEFA. Pero sigamos, le refresco otra fecha, señor Clos Gómez. 3 de diciembre de 2016. Pita usted el partido por excelencia del fútbol español. Camp Nou, Barcelona-Real Madrid. ¿Recuerda usted cómo se desarrolló el partido, cómo fue su actuación?

—Pues, como suele suceder en estos casos, no dejó satisfecho a nadie —contestó el culegiado—, me reprochan que fallé en las dos áreas, a favor del Barcelona, pero también en contra.

—¿Sabía usted que el señor Enríquez Negreira y su hijo, aquí presentes, evaluaron su actuación para el Fútbol Club Barcelona y la puntuaron de acuerdo con sus criterios?

—No sé, no me consta —farfulló Clos Gómez.

—Gol en fuera de juego del Barça, dos penaltis no señalados a favor del Real Madrid… No podemos probar que tuviera acceso a dicho acta, pero… ¿no le llama la atención que el señor Negreira realizara estos informes para un club que le pagaba cuantiosas sumas de dinero al mismo tiempo que ejercía de vicepresidente de los árbitros? ¿Y que ese mismo sujeto les informara a ustedes durante la temporada de su clasificación de cara a la pérdida de categoría o al acceso a los partidos más importantes?

Acta Clos Gómez

Clos Gómez se mantuvo en silencio. No quiso mirar al banquillo de los acusados ni a la mesa del abogado de la defensa. Tenía la vista perdida en el micrófono, como si deseara que pasara rápidamente el tiempo. “Tan rápido como un descuento cuando el Barça gana por la mínima”, pensó.

—Entiendo que le incomode contestar. Como si le pregunto por los tres penaltis a favor del Barcelona en 12 minutos que señaló usted frente al Sporting de Gijón, o la final de la Copa del Rey en la que usted expulsa a Cristiano Ronaldo tras haber permitido que lo machacaran a patadas los jugadores del Atlético de Madrid.

El exárbitro permanecía callado. Mejor aguantar el chaparrón que meter la pata, debió pasar por su cabeza.

—Sé que me negará cualquier presión para pitar de esa manera, así que voy a preguntarle por otro asunto. En su última temporada en activo, el señor Enríquez Romero —lo señaló con el dedo y el brazo extendido— informó a un directivo del Fútbol Club Barcelona de que usted era el elegido para pitar la final de Copa… ¡en la que participaba el mismo Fútbol Club Barcelona! ¿Cómo podía saber el hijo de Negreira que ya iba a pitar usted si el señor Negreira no tenía ninguna atribución sobre las designaciones?

Clos Gómez final de Copa

—Era mi última temporada en activo, era costumbre habitual —respondió Clos Gómez.

—Me va a perdonar, pero habitual, no, solo se hacía con los más apreciados por el sistema. ¿Sabía que en aquella final de Copa frente al Alavés, en la que, por cierto, usted concedió un gol en fuera de juego a los azulgrana, el señor Enríquez Negreira estaba en el palco del estadio supervisando su actuación?

—No lo sé, no me consta —balbuceó Clos Gómez de nuevo.

—Ya. Así funcionaban las cosas en el Comité de Árbitros, señoría. Se premiaban los errores a favor del club que pagaba a…

—¡Protesto, señoría, protesto! Es un ultraje, está sacando conclusiones sin pruebas de ningún tipo.

—Lo retiro —se anticipó Estuardo—. Me ciño a los hechos. ¿Recuerda al menos quién fue el árbitro designado como su suplente en esa final, por si usted sufría alguna lesión?

—Creo recordar que fue Alejandro Hernández Hernández.

—Buena memoria. Otro buen… —en la mente de Estuardo cruzaron las palabras “lacayo, sicario, secuaz”, pero sabía que no podía utilizarlas—… árbitro, afín al sistema de Sánchez Arminio y Enríquez Negreira. Y tras su retirada ese mismo día, ¿recuerda quién fue nombrado internacional para ocupar su plaza?

—Si no me equivoco, fue Ricardo de Burgos Bengoetxea.

—Exacto, así funcionaba este sistema perfectamente engranado —concluyó Estuardo—. Solo una pregunta más y es de su época como máxima autoridad del VAR, ¿para qué utiliza usted una sala anexa a la sala VOR, con comunicación con la misma, desde la que pueden condicionar a los árbitros oficiales de cada partido?

—Es una sala desde la que comunicar algún detalle que ha podido pasar inadvertido a los árbitros de VAR —respondió Clos Gómez.

—Luego reconoce su existencia, el uso de una sala que no está en los protocolos UEFA para el uso de la herramienta VAR. ¿Es a esta sala de control a la que se refería el señor Negreira cuando decía que podía influir en el VAR, que podía ayudar a sus pagadores?

Todo eso es mentira. Se usa si hay un problema técnico o, en los primeros años, si detectábamos que se enviaban líneas a la retransmisión televisiva que no se mostraban, esa era la única interacción posible. Lo demás es absoluta mentira.

—Luego usted estaba en una sala, que no es la oficial, para decir a los que sí son los árbitros oficiales que se les ha pasado algo por alto. Muy lógico.

—Yo puedo estar en esa sala porque su principal función es dar información a la Comisión Técnica. Se puede insistir, pero de ahí a insinuar que hay alguien detrás en una sala oscura que le está aconsejando si también interviene… hay que tener muy poca vergüenza para decir esto.

—Pues no soy yo quien insinuó que se podía influir en el VAR. Fue el señor Enríquez Negreira. No haré más preguntas, señoría.

Clos Gómez quería salir de allí huyendo como en sus buenos años en el Bernabéu, pero el juez Aguilar le frenó con un gesto.

—¿Alguna pregunta adicional por parte de la parte personada en el caso?

—Sí, señoría, con la venia —respondió la abogada Luisa Ramírez tras ponerse en pie—. Señor Clos Gómez, se encuentra usted inmerso en una investigación de la Guardia Civil por el incremento inusual de su patrimonio.

—Supongo que son unas meras comprobaciones, al igual que ha sucedido con otros compañeros.

—Sí, son varios los árbitros, tanto en activo como ya retirados, que están siendo investigados. En su caso particular, la Guardia Civil ha detectado que posee once inmuebles a su nombre, ocho de ellos pagados al contado.

Guardia Civil patrimonio de Clos Gómez

—Siempre fui muy ahorrador, así me enseñaron en casa y no hay nada delictivo en ello. Tenga en cuenta que el salario de un árbitro de Primera División es elevado y estuve once temporadas completas percibiéndolo.

—Cierto, y ese salario es mayor si se asciende a internacional o si se arbitran finales de Copa del Rey —inquirió la abogada de nuevo.

—Así es, lógicamente —contestó.

—En ese caso, déjeme mostrarle una foto.

La abogada Ramírez sacó una hoja tamaño A3 de su carpeta, la desdobló y se la mostró primero a Clos Gómez y luego, en un giro de 360 grados, a todos los asistentes. Contenía dos fotos.

Penalti Clos Gómez Camp Nou

—Penalti no señalado a favor del Real Madrid en el Camp Nou. Reconocido hasta por los Enríquez en su acta del partido. Usted lo ve perfectamente, se lleva el silbato a la boca y, en el último segundo, decide no pitar. ¿Se le pasó por la cabeza que un penalti en contra del Fútbol Club Barcelona, ¡en un Clásico!, podía tener repercusiones en su carrera?

Clos Gómez permaneció en silencio.

—¿Acaso pensó en ese momento que no podría adquirir un nuevo inmueble si perjudicaba al club que pagaba a su jefe en el Comité Técnico de Árbitros? ¿A su evaluador?

El exárbitro tomó la foto en sus manos, pero realmente no estaba allí. Su cabeza estaba en otro lugar.

—Sé que no va a contestarme, así que no haré más preguntas, señoría.

Se hizo un incómodo silencio, solo interrumpido por algún murmullo entre los asistentes. El juez Aguilar se disponía a clausurar la sesión cuando el abogado defensor pidió intervenir de nuevo. Se dirigió al juez y le dijo:

—Señoría, hasta la fecha la estrategia de la acusación ha consistido en descalificar a todos los testigos de la defensa. Se ha limitado con denuedo a ejecutar esta tarea. Por esta razón, en la próxima sesión presentaremos los informes periciales encargados por la defensa, los cuales probarán de manera irrefutable nuestros argumentos.

El juez Aguilar terminó de garabatear en su ya famosa libreta, la cerró, recogió sus trastos y golpeó con el mazo.

—Sea. Eso espero. Se levanta la sesión.

 

(Próximamente capítulo 6: Los informes periciales).

 

Capítulos anteriores: Anatomía de un negreirato (Prólogo) 

Capítulos anteriores: Capítulo 1 (Los alegatos previos)

Capítulos anteriores: Capítulo 2 (Medina Cantalejo)

Capítulos anteriores: Capítulo 3 (Luis Rubiales)

Capítulos anteriores: Capítulo 4 (Ángel María Villar)

 

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Parece claro que el Real Madrid ha llevado a cabo un cambio de estrategia en el caso Vinícius. Definitivamente, dejar pasar el tiempo hasta que la tormenta amainase no era la solución al problema. Cuando un perro hace presa y saca tajada es difícil que la suelte por sí solo. Era necesario actuar.

Digo que era necesario porque Vinícius, para el Real Madrid y me atrevería a decir que para el fútbol, es una rara avis que merece ser cuidada. Un personaje de cuento, el cual, para que nos permita seguir soñando, necesita que los villanos que le acechan dejen de tener vía libre para la persecución y el insulto. Esos que buscan desestabilizarle y lograr que todos los rivales, árbitros e incluso aficionados merengues de madridismo frágil le odien.

Vinícius es un quijote del fútbol que pelea contra gigantes que muchos no ven, o no quieren ver

Está feo que lo diga yo y me cite a mí mismo, pues tuve el honor de escribir el de 2022, pero no es casualidad que los relatos ganadores de los dos últimos certámenes de cuentos navideños de La galerna hayan tenido a Vinícius José Paixão de Oliveira Júnior, o sea, “Vini Jr.”, como protagonista. Es un personaje muy literario. Un quijote del fútbol que pelea contra gigantes que muchos no ven, o no quieren ver. Pero además tiene esa fantasía que hace soñar a los que le vemos con la posibilidad de hacer que cada acción suya sea una jugada histórica. Como el gol del “Buitre” en Cádiz, como las chilenas de Hugo y Cristiano, el taconazo de Guti o la volea de Zidane.

Vinícíus regate City Real Madrid

Me gustaría ser un avezado literato capaz de citar a todos los grandes personajes de la literatura universal a los que me evocase “Vini”. Por desgracia no es el caso. Pero tengo un niño de seis años y sí podría decir, en cambio, que me considero experto en cuentos infantiles. Por eso cuando pienso en Vinícius veo también a ese patito feo del que muchos se reían y del que ahora recelan tras haberse convertido en cisne. Se me viene a la mente también un gato con botas, que cruza los campos rivales a una velocidad inalcanzable. Si no, que se lo pregunten a Fernandinho aquella noche de semifinales en Manchester. Es constante y trabajador, como un enanito de Blancanieves, aunque en su caso probablemente acabaría adelantándose al Príncipe a la hora de besar a la protagonista. Recuerdo también la historia de una gallina que ponía huevos de oro y que quería ser monopolizada por un orondo gigante. Veo a Vini ayudando a acabar con el cautiverio.

También me acuerdo de él y lo asocio a aquel cerdito, el listo, que hizo su casa de ladrillos y fue capaz de poner en su sitio al lobo que quería comerle a él y a sus hermanos. Aunque en este caso no era un lobo, era toda una manada que le amenazaba desde las gradas. Nuestro Vini es un buen chico. Algo travieso a veces. Eso le mete en problemas. Pero al final, siempre acude junto con su hada y su Pepito Grillo a salvar a Geppetto de las fauces de la ballena. Es lo contrario a un princesa delicada y exagerada, capaz de notar un guisante debajo de cien colchones. Él es un guerrero que recibe muchas patadas, pero no se queja del dolor. Sino mas bien de la impunidad de sus agresores, que han visto en la violencia en el campo la única forma de detener sus embestidas.

Es un guerrero que recibe muchas patadas, pero no se queja del dolor. Sino mas bien de la impunidad de sus agresores, que han visto en la violencia en el campo la única forma de detener sus embestidas

Podría seguir horas mencionando cuentos que me evocasen a Vinícius. También podría cambiar de género y empezar a hablar de aquellos que introducen a la injusticia o el engaño como medio para obtener el éxito. No me recuerdan a Vini, pero sí a una situación muy parecida a la que se vive en el futbol patrio actualmente. Si hablo de la fábula de la cigarra y la hormiga o de la zorra (que nadie se ofenda) y el pájaro, seguro que todos somos capaces de identificar quién es quién en esas historias.

Vivimos tiempos en los que los Hermanos Grimm tendrían infinitas fuentes de inspiración y sus obras se podrían contar por miles. Por desgracia, los relatos más difundidos parece que hoy son escritos por personas con oscuros intereses. Pero no hay que desfallecer. Al final, en los cuentos, siempre acaba venciendo el bueno. Hay que seguir soñando.

 

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Buenos días. Suponemos que es involuntario, pero las portadas del día ofrecen el mejor testimonio posible de la suprema inutilidad de la prensa deportiva patria. Si hubieran querido hacer adrede un compendio plástico de las razones por las que son parte del problema (y no de la solución) de la corrupción rampante en el fútbol español, no les habría salido mejor. El autorretrato es tan fidedigno que estremece.

Portada As

"Sonrisas contra el bochorno", titula As, con una foto de los seleccionados por Lluís de la Font (hola, Pepe Herrero) de cara al decisivo —aquí sí que hay sonrisas— encuentro entre España y Colombia en Londres. ¿Que por qué juega hoy España contra Colombia, y además lo hace nada más y nada menos que en Londres? El que estos amistosos a mayor gloria del bolsillo de Infantino empiecen a disputarse en campo neutral añade un punto de vacuidad surrealista a su existencia que, la verdad, no habíamos visto venir.

Pero estábamos con las sonrisas. ¿Qué sonrisas, As? ¿Las de los seleccionados en la foto que nos endilgáis de buena mañana? A ver cómo os contamos que, con el debido respeto, esas sonrisas nos son completamente indiferentes. España es el centro de atención del planeta por la corrupción que está desatando registros y detenciones en la RFEF. Ya lo viene siendo desde hace más de un año, cuando se supo que las escandalosas estadísticas arbitrales del FC Barcelona se debían a que dicho club pagó durante (mínimo) 17 años al vicepresidente de los árbitros, hecho que deja patente que dentro de la corrupción de la RFEF destaca sobremanera la podredumbre de su departamento más pútrido, es decir, el CTA, un CTA cuyos rostros siguen siendo los mismos que los de aquellos 17 años. LaLiga de Tebas, entretanto, ha tomado partido contra el único club que se enfrenta a cara descubierta a esa corrupción, es decir, el Real Madrid (contra el Real Madrid y, por tanto, a favor de la corrupción).

Y tú, diario As, ¿vienes a hablarnos de "sonrisas"? No nos hables hoy, estando como estamos, de sonrisas, y muchos menos de "sonrisas contra el bochorno", porque no hay nada más bochornoso que eso. El hecho de que la prensa nacional (no sólo As, pero con As dentro) sólo haya pensado en sacarnos sonrisas en medio del latrocinio, desde hace ya muchas décadas, explica en gran medida el latrocinio mismo.

Sufrimos una prensa deportiva aburguesada, vaga, renuente a la investigación, reticente a lo incómodo, comprada por este mismo sistema podrido. Una prensa que lleva desde el siglo pasado ofreciendo lo que hace hoy As de manera paradigmática: sonrisas de cloroformo.

Perdonadnos lo explícito, As, pero ni sonrisas ni leches. Dejad de sonreír (menos aún de sugerir que sonriamos) y haced vuestro trabajo de una bendita vez, porque parte de la culpa de lo que está pasando es que no lo habéis hecho. Tranquilos, no nos enfocamos sólo en vosotros, no sería justo. Hay para todos.

Portada Marca

"Hablemos de fútbol", sugiere Marca, en el colmo del sarcasmo, y la denuncia es la misma que para As, cambiando sonrisas por futbol. Precisamente porque lleváis desde 1990 hablando SÓLO de fútbol, Marca, el lodazal es el que es. Así que hoy de fútbol va a hablar quien quiera hacerlo junto a su reverendísimo padre. Lustro tras lustro mirando para otro lado mientras Villar, Negreira, Arminio, Gaspart, Tebas, Soler y tantos otros lo emputecían todo con un único beneficiario, de color blaugrana, al tiempo que vosotros nos sugeríais precisa y exactamente eso, que habláramos de fútbol. Observamos que no deponéis vuestra actitud. Constatamos que vuestro único objetivo sigue siendo aniñar a vuestro lectorado, tomarlo por imbécil. ¿De verdad pensáis que ahí fuera la gente es tan pueril y absurda como para querer hablar de un España-Colombia que se disputa en Londres? ¿De verdad pensáis que está la cosa como para que nos recomendéis "hablar de fútbol"?

Hablar de fútbol es lo que hacíais mientras Villar esquilmaba dicho fútbol durante más de 30 años, con vuestra absoluta pasividad. (¿podríamos incluso decir presunta complicidad?). Hablar de fútbol es lo que hacíais mientras

Negreira (y ahora sus epígonos) amasaban aberraciones arbitrales que a algunos nos llamaban la atención, pero no a vosotros, que sólo buscabais hacernos comulgar con ruedas de molino. Erais (y no sólo Marca, volvemos a hablar para todo el gremio) un elemento esencial del sistema que hoy tiene la RFEF patas arriba. Lo erais y lo sois.

De manera que ya os contaremos quién va a hablar de fútbol y por dónde, Marca. Ya os contaremos quién va a sonreír y en qué dirección, As.

No, señores, no. Ni fútbol ni sonrisas. Sólo inmundicia.

En beneficio de la decencia, y de su olvidado prestigio, traten de no formar parte de ella.

Os dejamos con la prensa culé, que nos da completamente igual.

Pasad un buen día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Cuando el acuerdo entre la RFEF, Kosmos y Arabia Saudí se hizo público, lo que se puso de relieve principalmente fue la cuestión del conflicto de interés. ¿Cómo era posible que un jugador del FC Barcelona se pudiera beneficiar económicamente de un trato donde su club tenía un interés directo? Este aspecto, indudablemente un conflicto de interés, fue ignorado por la RFEF y por su Comisión de Ética. Pero es algo tan evidente que no merece ningún análisis ni discusión. Sólo los culés acérrimos defendieron que no había nada extraño.

Sin embargo, lo que a mi realmente me sorprendió es lo muy poco que se habló sobre la legitimidad y la naturaleza de la comisión. Aquí es donde se tendría que haber puesto el foco mediático, y no se hizo.

Cuando una empresa recibe una comisión, los servicios prestados deben ser acordes a la cuantía de esta. Yo siempre me pregunté: ¿qué necesidad tenía la RFEF de contratar a un intermediario por la ingente cantidad de 24 millones de euros para negociar con Arabia?

¿Acaso la RFEF, una de las federaciones de fútbol más destacadas a nivel mundial, era un chiringuito sin la capacidad de establecer contacto directo con Arabia Saudí o con cualquier otro país del mundo?

¿Quién se cree que la RFEF le va a regalar un negocio de 24 millones de euros a una empresa, así sin más, fundamentalmente por realizar la labor de ponerles en contacto?

¿Tiene algún sentido que la empresa de Piqué cobre más que algunos de los participantes del torneo?

¿Cómo se han repartido o se van a repartir, presuntamente, estos 24 millones de euros que Kosmos recibirá en los 6 años de contrato?

¿Cuál ha sido la fórmula para que Rubiales y la cúpula de la Federación, se hayan llevado o se lleven, presuntamente, su parte?

No hay más preguntas, señoría.

 

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Por culpa de mis ojos miopes, veo desde el tren los montes como senos bajo un vestido verde. Cuando los inviernos eran inviernos, nos enroscábamos con alguna excusa peregrina a nuestra compañera favorita en esas excursiones, pretendidamente académicas, al norte del sur. Entonces, los trenes a Madrid eran un viaje de ida a los neones de Gran Vía, al Prado, donde el verbo de los libros de texto se hacía carne y, sobre todo, al Bernabéu. Cualquier aproximación al estadio, por minúscula que fuera, era una algarabía incontrolable.

Recuerdo recorrer la Castellana y a todo Octavo B saltar, rota la formación, como celebrando un gol, al encontrar esa fortaleza de sueños frente a nosotros. Éramos felices provincianos, condición que cuido y exhibo orgulloso porque lo contrario es dimitir del derecho al asombro por las pequeñas cosas, un lujo, aún no gravado impositivamente, al que no estoy dispuesto a renunciar. En aquel tiempo, fútbol era sinónimo de Real Madrid; no ser del Madrid era una excepción estadística en España, como ser pelirrojo. Una época de la que me resisto a salir.

Leo Beenhakker

Hoy, el tren me lleva desde el sur a Madrid, como entonces, directo al corazón de la ciudad. Un corazón que guarda y me ofrece una de las cosas que más quiero. En el tren, procuro evadirme del sonido ambiente, posiblemente de la gente, a la que rehúyo más cuanto mayor me hago. Mientras, observo. Porque el tren y las estaciones son un precioso atlas de geografía humana, parafraseando a Almudena Grandes quien, es curioso, presta su nombre a la Estación de Atocha hoy.

La lucha por la dignidad de lo justo que abandera el Madrid será larga. Un Real Madrid que, como Suecia o Finlandia, ha descubierto que el conflicto se avecina ineludiblemente, gestiona cada movimiento con precisión de relojero. Más incluso que legal, la causa es legítima

En el vagón, una joven pareja, como entonces nosotros, se enrosca y se sonríe. Es el amor en los tiempos del CTA. Dicen los científicos que el amor es pura química, que guarda una fórmula. Yo, que creo en el capitalismo, no en el salvaje de crecimiento infinito, también creo en el amor finito, redondeado por el tiempo, como cantos rodados. Las arrugas son el verdadero calendario, pero me identifico con esa pareja. Él lleva una sudadera del Madrid. No puedo evitar sonreír, congratulado de que aún el fútbol sea pasión, a pesar de los intentos por desalmarnos (con ele), por consumirnos como con una bomba de vacío.

Pareja en el tren

Lanzaderas infinitas en la estación. Como un intruso, a mí edad, emocionado, otra vez niño, voy al encuentro de algunos de mis ídolos. Esos que hicieron que fuera madridista, de provincias y del sur. Y es que hay quien no ha entendido aún que los sentimientos pueden reprimirse pero no domarse.

También el sur era un enorme lienzo blanco la noche de la Séptima. Juntos, ese jarabe amargo no nos lo vamos a tomar. La lucha por la dignidad de lo justo que abandera el Madrid será larga. Un Real Madrid que, como Suecia o Finlandia, ha descubierto que el conflicto se avecina ineludiblemente, gestiona cada movimiento con precisión de relojero. Más incluso que legal, la causa es legítima. El Club, Vinícius, Youtubers, periodistas, aficionados de base, todos somos sospechosos por irredentos. Para este viaje no hay billete de vuelta, se avecina el desenlace, posiblemente la madre del "contra todo y contra todos". Ahí fuera jarrea. Igual que para las maduras, cuando la carretera se empine, el Sur también existe. "¡Hola, Fondo Norte!".

 

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Buenos días, amigos. La prensa del día es prácticamente unánime en resaltar el escándalo de la RFEF, donde se están ordenando registros y detenciones a tutiplén, en el día de ayer y mientras escribimos estas líneas.

Lo que llama la atención es el enfoque, prácticamente común a todos los medios, de quien se hace de nuevas, como si lo que está sucediendo no fuera la consecuencia de una putrefacción que todos veíamos... excepto la propia prensa, que trata de enfocar el asunto en Rubiales, cabeza de turco, obviando que el detritus viene de mucho más atrás en el tiempo.

La prensa, de hecho, tuvo más de tres décadas para investigar la podredumbre de Villar, el antecesor de Rubiales, y no movió un dedo por investigar nada. De hecho, cuando Villar fue detenido, en el marco de la Operación Soule, se hicieron los sorprendidos también, tal como hacen ahora con la orden de detención de su sucesor. En ambas instancias, la prensa deportiva española ha sucumbido a una dejación de funciones bochornosa. A cada conciencia competerá dilucidar dónde acaba la desidia y dónde empieza la complicidad. En todo caso, el papel denunciante que la prensa quiere interpretar hoy no cuela. Está muy lejos de cualquier suspensión de incredulidad.

Vayamos no obstante con Rubiales. Hoy Rubiales no siente las piernas, y no es porque cuando era un bebé su hermana le cayese encima y le partiese las piernas «de arriba abajo» (sic), sino porque, al igual que John Rambo, se encuentra «Acorralado» — según titula el diario Sport—, título de la primera película de la archiconocida saga protagonizada por Sylvester Stallone.

Portada Sport

A diferencia de Rambo, Rubiales no es un veterano de Vietnam con problemas para adaptarse a la vida civil que vagabundea por Estados Unidos, sino que es un expresidente de la RFEF que, casualmente, se encontraba haciendo negocios en la República Dominicana en el momento en el que agentes de la UCO procedieron a registrar tanto la sede de la Federación como otros once domicilios, entre ellos el suyo de Granada, con la orden de detenerlo junto a más investigados. Pesa, por tanto, una orden de arresto sobre Luis Rubiales que se ejecutará cuando regrese a España. Lo más lógico es pensar que volverá, ya que existe tratado de extradición con el país caribeño desde los años ochenta y, en caso de ser juzgado allí y ser condenado a pena de cárcel, las condiciones no son comparables a las de las prisiones españolas. Sin embargo, el ex de la RFEF ya ha dado muestras públicas de que su comportamiento no se rige siempre según las indicaciones de la lógica más elemental.

Portada As

As ahonda en la idea del titular de Sport: «Cerco a Rubiales». Pero ¿por qué llevó a cabo la UCO esta intervención? La hizo en el marco de una investigación relacionada con supuestos contratos irregulares durante los últimos cinco años. La Unidad Central Operativa, el órgano central del servicio de Policía Judicial de la Guardia Civil que se encarga de la investigación y persecución de las formas más graves de delincuencia y crimen organizado, entró en diversos domicilios y en la sede la RFEF en busca de documentos, contratos y, en definitiva, de pruebas en el ámbito de una investigación acerca de la presunta existencia de un entramado liderado, también presuntamente, por Rubiales, cuyo supuesto objetivo era obtener mordidas millonarias de los contratos firmados con la Federación para su posterior blanqueo, por ejemplo en patrimonio inmobiliario, en lugares como, precisamente, República Dominicana.

Algunos de esos contratos bajo investigación de la Guardia Civil son los de las obras de mejora del estadio de La Cartuja de Sevilla, donde la benemérita rastrea una presunta apropiación de fondos de la RFEF. Además, también se investiga el acuerdo entre la Federación de Rubiales y el entonces capitán del Barça Gerard Piqué para organizar la Supercopa de España en Arabia. Ambos defendieron entonces la limpieza del negocio, pese a que el éxito económico para los firmantes dependía de la clasificación en la liga del propio Barcelona. Al parecer, la UCO no piensa lo mismo. (Nota: tampoco la prensa, con la excepción de La Galerna y el madridismo en redes, arquearon una ceja ante el patente conflicto de intereses del asunto de la Supercopa arábiga).

Siete detenidos y una orden para hacer lo propio con Luis Rubiales, presuntos delitos por contratos irregulares, blanqueo de capitales, administración desleal y corrupción entre particulares. Incluso la Europol está colaborando con la UCO en unas diligencias relacionadas con el rastreo de criptomonedas

Siete detenidos y una orden para hacer lo propio con Luis Rubiales, presuntos delitos por contratos irregulares, blanqueo de capitales, administración desleal y corrupción entre particulares. Incluso la Europol está colaborando con la UCO en unas diligencias relacionadas con el rastreo de criptomonedas: la Federación había acordado en 2021 un acuerdo con los turcos de Bitci Technology para emitir una supuesta moneda virtual vinculada a la selección. La Comisión Gestora de la RFEF suspendida y las elecciones paralizadas. La FIFA avisa que la celebración del Mundial de 2030 está en el aire.

Querido Isaac Fouto, ¿la UCO también genera violencia? ¿Y la Europol?

El Louis Armstrong del colectivo arbitral, liga y, en general, del establishment que atesora la potestad de regar los medios, se mostró recientemente como Linda Blair en El exorcista cuando aseguró que los vídeos en los que RMTV recopila las negligencias arbitrales generan violencia. Sin embargo, la presunta comisión de múltiples delitos en la Federación de la cual dependen sus queridos colegiados no le suscita reacción alguna.

Querido Isaac Fouto, ¿la UCO también genera violencia? ¿Y la Europol?

Imbuidos en esta fosa séptica de corrupción, con la UCO registrando la RFEF, a la liga no se le ocurrió otra cosa que emitir un vergonzoso e intolerable comunicado contra el Real Madrid. Delirante, ¿verdad?

Por poner el asunto en contexto: el FC Barcelona paga millones de euros al vicepresidente del CTA; el propio Barça incumple la normativa de la LFP e inscribe a futbolistas gracias a palancas ficticias con la anuencia de la propia liga; la UCO investiga a la Federación por numerosos presuntos ilícitos penales e incluso lleva a cabo detenciones; un colegiado, Martínez Munuera, omitió de forma deliberada los insultos y gritos vejatorios hacia Vinícius, hecho por el cual el Real Madrid presentó la pertinente denuncia ante el Comité de Disciplina de la investigada RFEF; y Tebas, en lugar de posicionarse contra cualquiera de las corruptelas e irregularidades que trufan nuestro fútbol, decide, ayer mismo, en plena vorágine, atacar a la principal víctima de todas ellas, el Real Madrid.

Comunicado de LaLiga

El comunicado es gravísimo, la liga afirma que la denuncia del Madrid a Munuera por no realizar su trabajo acorde a norma es «una manifestación más de la inclemente campaña emprendida por el Real Madrid CF contra los árbitros españoles, con la presumible intención de presionar a dicho estamento, al objeto de obtener una ventaja competitiva».

Cuando se supo que el Barça se había comprado al estamento arbitral durante lustros, hecho demostrado habida cuenta de la existencia de facturas a Negreira en poder de Hacienda, el comunicado emitido por la liga se limitaba a expresar su «profunda preocupación por este caso», y a Tebas le faltó tiempo que cacarear a los cuatro vientos que no era posible ninguna sanción deportiva porque los hechos estaban prescritos.

Han querido la casualidad y/o la torpeza de Tebas que este ataque al Real Madrid por denunciar al CTA en su televisión coincida con la acción de la UCO contra dicha corrupción. La Liga se alinea con los corruptos en el mismo día en que queda patente que lo son, a los ojos de todo el planeta

Se deduce, por tanto, que para la liga es más grave denunciar una irregularidad que pagar millones de euros al CTA. Han querido la casualidad y/o la torpeza de Tebas que este ataque al Real Madrid por denunciar al CTA en su televisión coincida con la acción de la UCO contra dicha corrupción. La Liga se alinea con los corruptos en el mismo día en que queda patente que lo son, a los ojos de todo el planeta. El titular de este portanálisis no tiene un ápice de exagerado.

Echad un ojo a quienes componen la Comisión Delegada de la Liga, que a la postre son los firmantes del comunicado, y entenderéis un poquito más el tema:

Comisión Delegada de la Liga

Hay quien siempre se ha posicionado contra quienes ahora se encuentran investigados por la justicia y quienes los han apoyado. Juzgad vosotros mismos dónde están y han estado Real Madrid, Tebas y personajillos como Fouto durante todo este tiempo.

Cómo será de grave el asunto que ni siquiera Marca da cabida en portada al deleznable comunicado de la liga y titula, acertadamente, «Real Federación Vergonzosa de Fútbol».

Portada Marca

La única de las cuatro portadas que sí lo menciona es la de Mundo Deportivo.

Portada Mundo Deportivo

«LaLiga atiza al Real Madrid por su acoso a los árbitros». Lástima que no tengan claro el significado de la palabra acoso. Para averiguarlo, basta con que se fijen en el comportamiento del club que defienden con cualquiera de sus jugadores cuando deciden que ya no quieren que sigan vistiendo su camiseta pero no les viene bien pagarles el dinero que les deben. Eso sí que es acoso.

Pasad un buen día.

Vinícius Junior tiene una suerte cuestionable en la aparición de un considerable número de consejeros que, de forma completamente desinteresada, le indican cómo tiene que comportarse. Al brasileño no dejan de surgirle ‘coaches’ conductuales, aunque la inmensa mayoría procedan del antimadridismo más fanático, especialmente del que usa micrófono o teclado y se proclama periodista. Se asemejan a una manada de lobos dándole consejos a un cordero mientras se relamen ante su futura caza.

Paradójico resulta que precisamente quienes menos aguante tienen ante cualquier mínimo atisbo de crítica o descalificación sean justo los que le más le reprenden por revolverse ante insultos, agresiones e injusticias. Hay quien ve una evidente correlación directa entre violencia y los vídeos que analizan actuaciones arbitrales de Real Madrid Televisión y, sin embargo, no considera que descalificaciones proferidas por supuestos periodistas como cretino, mal deportista, imbécil y otras lindezas puedan transmitirse, crecer y amplificarse en estadios y alrededores.

Hay quien ve una correlación directa entre violencia y los vídeos de RMTV y, sin embargo, no considera que descalificaciones proferidas por supuestos periodistas a Vini como cretino, mal deportista, imbécil y otras lindezas puedan transmitirse, crecer y amplificarse en estadios y alrededores

Los altruistas asesores que quieren corregir al delantero por su bien, jamás tuvieron la misma intención con futbolistas como Luis Suárez o Diego Costa, por poner dos ejemplos. En ambos casos existieron agresiones verbales o físicas a compañeros de profesión y colegiados que no suscitaron grandes críticas, ni acumularon focos y altavoces o provocaron hostiles recibimientos en cada estadio como los enemigos a batir. Supongo que será, otra vez, una mera cuestión de mala fortuna de Vini.

Luis Suárez

Se pueden analizar los méritos contraídos por el 7 del Madrid para generar esa honda animadversión. Solo aparece un recurrente argumento; que se encara frecuentemente con árbitros, rivales y aficiones. O, más bien, que se revela contra flagrantes injusticias, salvajes agresiones y asquerosos insultos. A Vinícius le pegan muchísimo durante los partidos, superando en demasiadas ocasiones la línea entre acciones meramente antirreglamentarias, hasta otras que son violentas sin paliativos. Mal sus rivales, y peor aún aquellos que deben impartir justicia, que permiten esta brutalidad y, lejos de castigarla, suelen acabar reprendiendo y amonestando a la víctima de la misma. No es que los árbitros no le protejan, con el brasileño implicado prevarican en un sinfín de ocasiones, no pitando lo que están viendo u oyendo.

No es que los árbitros no le protejan, con el brasileño implicado prevarican en un sinfín de ocasiones, no pitando lo que están viendo u oyendo

Sobre que gesticule ante hinchas que han pasado muchos minutos vejándole, no debería existir reproche a la reacción sin que hubiera uno mucho mayor y más constante a la acción. El recurso de la provocación como excusa es tan subjetivo como ridículo. Que Vini se lleve la mano a la oreja tras haber escuchado como gran parte de una grada (y no nos tomen por idiotas con eso de que son dos o tres) le ha deseado la muerte es una respuesta muy comedida a una ofensa que, además, es punible. Reprobemos a quienes insultan y a quien lo permite antes que al que contesta.

Vinícius oreja

La jauría que le persigue no pretende que Vinícius mejore, lo que busca es que se le castigue por rebelarse. Le quieren sumiso, que no apunte con el dedo a las grietas de un sistema que se desmorona, carcomido por la corrupción. Desean mantener intacto lo que ha venido sucediendo durante las últimas décadas; que el Madrid, sus aficionados y jugadores pongan todas las otras mejillas del mundo mientras funciona a pleno rendimiento una maquinaria que les perjudica institucional, arbitral y mediáticamente. El club se ha plantado, y parece dispuesto al fin a batallar en todos los frentes. Ha tenido que ser Vini el que despertara a la institución para que le defienda y se defienda, cosa que muchos celebramos.

El club se ha plantado, y parece dispuesto al fin a batallar en todos los frentes. Ha tenido que ser Vini el que despertara a la institución para que le defienda y se defienda, cosa que muchos celebramos

No así todo el madridismo. En mi opinión, aquellos aficionados madridistas que quieren corregir la actitud del brasileño lo hacen muy influenciados por la opinión publicada, y entendiendo el señorío de una manera muy diferente a la de Santiago Bernabéu, siempre beligerante ante arbitrajes injustos o barbaridades periodísticas. El 7 ha defendido con orgullo y sin amilanarse nuestro escudo, trabaja, mejora y jamás se rinde. Si no es ese el ideal del Madrid, se le parece mucho. A nivel personal, es mi jugador favorito y lo seguirá siendo por mucho tras él lleguen Bellingham, Mbappé o cualquier otro. Valoro su trayectoria, cómo ha superado obstáculos, su progresión constante y, por supuesto, su desobediencia ante un sistema enfangado hasta su raíz.

Alacrán Real Madrid

Dudo mucho que estas líneas lleguen a Vinícius, pero si por una remota casualidad lo hicieran, solo quiero que sepas que la inmensa mayoría de los madridistas te apoyamos, te queremos y no pensamos dejarte solo. No queremos que cambies nunca. Eres un guerrero, un jugador que ha demostrado tener un carácter único e indomable. Es justamente esa personalidad la que te ha llevado a ser uno de los mejores del mundo.

No queremos que cambies nunca. Eres un guerrero, un jugador que ha demostrado tener un carácter único e indomable. Es justamente esa personalidad la que te ha llevado a ser uno de los mejores del mundo

Has superado acosos y burlas que hubieran destruido mentalmente a cualquier otro. Por lo mucho que se mofaron de ti, ahora te temen y te odian. Te has convertido en una amenaza gigante, pero no te lo tomes como algo personal. Por el vomitivo proceso que te coloca en la permanente diana de prensa y aficiones rivales ya pasaron Mourinho, Cristiano Ronaldo o Bale. Es una cuestión de antimadridismo enfermizo, que en tu caso se mezcla también con una buena dosis de racismo, para dar lugar al brebaje más repugnante jamás elaborado. Me atrevería a recomendarte además que cambies tu celebración y hagas con las manos el signo del parloteo, dedicándoles los goles a los que le critican y seguirán haciéndolo pase lo que pase y hagas lo que hagas.

 

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Cuando salió la bolita del Manchester City, algunos madridistas torcieron el gesto. El recuerdo de la temporada pasada (1-1 y 4-0) todavía duele. Sin embargo, el que más lamentó cruzarse con los blancos fue el representante citizen, Txiki Begiristain. Tras la broma (o no tanto) del “¡Qué pesaos!”, soltó la clave: “Es una competición que la disfrutan, que la sienten, que cuando la afrontan creen que la van a ganar desde el minuto uno”. Exacto. En Manchester, por muy fuertes que se sientan, aun habiendo ganado la competición el año pasado después de aplastar a los de Ancelotti, se recuerda lo que sucedió hace dos. Entonces también eran favoritos, también ganaron el partido allí, pero, ay, amigos, no pudieron con la magia que define al Madrid en la máxima competición europea.

Los blancos venían de superar al PSG de Mbappé tras una exhibición de Benzema en el Bernabéu y de protagonizar una contrarremontada frente al vigente campeón, el Chelsea. Mientras que el City había dejado por el camino al Sporting de Portugal y al Atlético de Madrid, este último gracias un verdadero ejercicio de cholismo a la inversa (1-0 y 0-0 en el Metropolitano).

Rodrygo gol Chelsea

Madrid y City se habían cruzado ocho veces antes de 2022, dos en fases de grupos y cuatro en eliminatorias. Y, como este año, el precedente no era bueno: en la 19/20, los de Guardiola habían eliminado a los de Zidane en semifinales con victorias en los dos campos: 1-2 y 2-1. Pero, como buen creyente de las meigas, el técnico catalán no se fiaba y se puso la venda antes de la eliminatoria: “Si tenemos que competir con su historia, no tenemos ninguna posibilidad”. Algo parecido a lo de Txiki, por cierto.

Una vez más, toca remar contracorriente, superar los pronósticos y conseguir el más difícil todavía, con el añadido de jugar la vuelta fuera. Pero que nadie olvide que hablamos de la Copa de Europa y el Real Madrid, la relación más sólida y maravillosa de la historia

La ida, como recuerdan, se disputó en Inglaterra y sin la muralla base: Casemiro era baja, Alaba sólo aguantó una parte y Mendy estaba entre algodones. Kroos hizo de stopper ante Rodri, De Bruyne y Bernardo Silva. Demasiada pólvora, como se vería después. El partido no dejó espacio al aliento y el intercambio de golpes resultó arrebatador, sincero, una lucha de estilos sin importar el escenario. A los once minutos, el City ya ganaba por 2-0, pero fue ahí donde el Madrid sacó su ADN y, tras una batalla inmisericorde, Benzema rubricó un penalti para lograr el 4-3 definitivo. Lo hizo emulando a Panenka y con el precedente de haber fallado los dos últimos lanzamientos de pena máxima. El espíritu suicida de los genios, ya saben.

Gol Benzema de penalti Panenka al City

Antes de la vuelta, el Madrid finiquitó la Liga contra el Espanyol en el Bernabéu y en la celebración de Cibeles se reveló el porqué de la grandeza de este club. Al tiempo que se festejaba el título, la afición coreó el “¡Sí se puede!” en referencia entregada a la remontada.

Todos los números estaban en contra de los madridistas. El City había superado nueve de las diez últimas eliminatorias en las que había logrado imponerse en el primer encuentro y, además, el balance de Guardiola en el Bernabéu apabullaba: seis victorias, dos empates y sólo una derrota. Sin embargo, nada de aquello amilanó a los jugadores, y mucho menos a la afición, que, de forma extraña y con una fe total, ciega y contagiosa, estaba convencida de que aquello se levantaría. Y así fue.

El Madrid, al igual que el amor de un abuelo, es eterno

No importó que el City se volviera a adelantar en el marcador. No importó que jugaran mejor. Y mucho menos importó la lógica, el estilo o la posesión. El equipo, en combustión con la grada, volvió a protagonizar una gesta sólo apta para creyentes, convirtiendo, una vez más, lo paranormal en un hecho cotidiano: si en el 89’ iba 0-1, al final un 3-1 con goles de Rodrygo (2) y Benzema (1) volvieron a demostrar por qué lo de ‘luchar hasta el final’ no es un lema facilón, sino una filosofía de vida.

Ahora, una vez más, toca remar contracorriente, superar los pronósticos y conseguir el más difícil todavía, con el añadido de jugar la vuelta fuera. Pero que nadie olvide que hablamos de la Copa de Europa y el Real Madrid, la relación más sólida y maravillosa de la historia.

 

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Comunikado Hoficial 20/03/2024

 

El Real Madrid C. F. desea comunicar que ha llegado a un acuerdo con Sonnotone SA por el cual esta compañía, referente mundial en el sector de la audición, se convierte en nuestro nuevo partner tecnológico.

Nuestro club además quiere anunciar que pondrá a la disposición de la RFEF y el Comité Técnico de Árbitros (CTA) la tecnología puntera que Sonnotone ha desarrollado, con el objetivo de enriquecer las habilidades auditivas de todos los árbitros que desempeñan sus funciones en los estadios del Fútbol español cada semana.

Reconocemos los retos que enfrenta el estamento arbitral para discernir los cánticos que los miles de aficionados realizan durante los partidos y por ello queremos contribuir a mejorar su desempeño.

El sofisticado software de Sonnotone no solo incrementará el volumen del sonido ambiente, sino que, gracias a avanzados algoritmos de inteligencia artificial, será capaz de interpretar las palabras provenientes de las gradas. Así, si un árbitro escucha “Vinícius, uérete”, el sistema le informará, con sólo un segundo de decalaje, que lo que realmente se gritó fue “Vinícius, muérete”.

Con la implementación de este sistema de vanguardia, que ofrecemos desinteresadamente al CTA, aspiramos a solucionar las dificultades auditivas experimentadas por los árbitros desde el comienzo de la temporada.

Además, queremos avanzar que también estamos en avanzadas conversaciones con otra compañía líder mundial del sector oftalmológico, cuya tecnología pondremos a disposición del CTA próximamente.

En la Cuba de Fidel Castro se produjo escasez de vacas, lo que a su vez repercutió en las existencias de carne y leche. Fidel dio con una solución al problema y él mismo la expuso ante los miembros del comité del partido.

Durante un farragoso discurso que duró muchas horas, Fidel explicó que los científicos cubanos habían sido capaces de crear un nuevo tipo de animal que también daba leche y carne, pero que, a diferencia de la vaca, era más pequeño y consumía menos alimento; cualquier cubano podría criar un ejemplar en una simple habitación. Todo ventajas. Esta extraordinaria criatura, todo un salto evolutivo en la biología, simbolizaría un triunfo sin precedentes de la ciencia socialista. En ese punto del discurso, un congresista asistente se inclinó sobre su vecino de escaño y le dijo al oído con acento salsón:

—¡Compay, el comandante acaba de inventar la cabra!

Sello cabra Cuba

Alksander Ceferin, como Fidel Castro, se ha propuesto solucionar la escasez de sustancia futbolística inventado una nueva y revolucionaria competición. La Champions 2.0. La Nueva Y Flamante Liga De Campeones, ahora con más bífidus activos y cierre centralizado de puertas. Y, por supuesto, respetuosa con el medio ambiente. Castro necesitó un porrón de horas para explicarles a los cubanos lo que era una cabra. Para comprender la nueva Champions de Ceferin vamos a necesitar un manual que, comparado en grosor, hará que el Ulises de Joyce parezca las instrucciones para hacer Cola Cao.

La Nueva Champions de Ceferin me recuerda (y esto es cien por cien verídico) a cierta bebida de marca blanca que vendían en mi supermercado habitual hace años; en la etiqueta ponía “zumo de naranja” y debajo lucía una señal a todo color donde se leía: “¡¡Ahora con un 30% de zumo!!”. El nuevo formato de la competición estrella de la UEFA ahora incluye un cierto porcentaje de fútbol, supongo.

La Nueva Champions de Ceferin me recuerda a cierta bebida en cuya etiqueta ponía “zumo de naranja” y debajo: “¡¡Ahora con un 30% de zumo!!”. El nuevo formato de la competición estrella de la UEFA ahora incluye un cierto porcentaje de fútbol, supongo

Supongo porque, en realidad, me es difícil comprender el alcance de todas sus novedades mineralizadas y supervitaminadas. He leído con atención diversos artículos periodísticos donde tratan de explicarla y me he sentido como Howard Hawks cuando dirigía “El sueño eterno”, que a mitad del rodaje tuvo que escribirle un telegrama a Raymond Chandler, el autor de la novela en que se basaba la película, para preguntarle quién era el asesino porque ni siquiera el guionista lo tenía claro. La respuesta de Chandler fue que él tampoco estaba seguro.

El sueño eterno

Para explicar el nuevo formato de Liga de Campeones, la UEFA ha publicado un vídeo que transmite la misma emoción que los vídeos sobre cómo actuar en casos de emergencia durante los vuelos de Iberia. Aunque a lo que de verdad se parece es a la película “Tenet” de Christopher Nolan, que también es un film protagonizado por un negro y que al final te deja sumido en un mar de dudas. Lo único que queda claro en el video de la Champions es que primarán los méritos deportivos, que me da a mí que eso lo dicen con retintín.

En una de sus últimas comparecencias televisivas, Florentino Pérez se preguntaba si alguien entendía el nuevo formato de las competiciones UEFA. Le podrían haber respondido lo mismo que lord Palmerston respondió cuando le preguntaron sobre el complejo asunto de la propiedad de los ducados de Schleswig-Holstein: “solo tres personas comprenden ese problema: una está muerta, la otra se volvió loca y la otra soy yo, pero he olvidado en qué consistía la solución”. En el caso de la Nueva Champions League imagino que, igualmente, solo hay tres seres vivos que estén al tanto de su funcionamiento: uno será Ceferin, el otro Al Khelaifi y el tercera no tengo ni idea, pero apuesto a que es del Atleti.

En el caso de la Nueva Champions League imagino que solo hay tres seres vivos que estén al tanto de su funcionamiento: uno será Ceferin, el otro Al Khelaifi y el tercera no tengo ni idea, pero apuesto a que es del Atleti

En fin, que si a ustedes les pasa como a Florentino y no se enteran de qué va la Nueva Liga de Campeones (ahora con 30% de zumo), no se preocupen porque no están solos. De modo que me he tomado como reto personal estudiar profundamente el nuevo formato y explicarlo aquí, para que todo el mundo lo entienda de una vez por todas. Servidor se especializó durante la carrera de Historia del Arte en iconografía hermenéutica bizantina (que es un conocimiento muy útil cuando en tu primer trabajo como licenciado te piden un Whopper con queso); y si aprendí a diferenciar un icono Theotokós Odeigeitria Ependysi Oclad Simple de un Keramión Enkolpion Epíchryses Riza Compuesto, puedo entender la puñetera Champions de Ceferin.

Así que finalmente, y con la colaboración de acreditados expertos del MIT, del Instituto Tecnológico de Zúrich, la Universidad de Berkeley y una señora de Ciudad Real que echa las cartas del tarot en el Retiro (y, por lo tanto, cuenta con probada experiencia en interpretar arcanos esotéricos); he legrado descifrar las claves de la nueva Champions League y, a continuación, procedo a resumirlas con toda claridad.

Antonio Ozores

En realidad, es más sencillo de la que parece: la Nueva Champions es mejor que la anterior porque ahora participa más gente. 36 equipos en total. Fantástica idea. Me imagino a Ceferin sentado en su casa con su gorro de pensar, el ceño fruncido y un dedo en la frente… “La gente se queja de que los partidos de Champions son poco interesantes… ¡Tengo una idea: metamos más equipos aún!”. Así que si usted es de esos aficionados que en la fase de grupos vibraba con los encuentros que jugaban el Young Boys de Berna y el Red Bull Salzburg, está de enhorabuena porque en la temporada que viene podrá asistir a más duelos en la cumbre entre dichos históricos clubes y otros como el Llanvihangel Crucorney FC de Gales, el Deportivo Pfaffenhausen de Baviera y el Club Recreativo de las Escuelas Pías de Aluche. “Football is por the fans” y la UEFA se ha propuesto que todos los fans no solo vean la competición sino que también la jueguen.

Esta primera fase en forma de liguilla se prolonga durante unos cinco o seis años, que es el tiempo necesario para que los 36 equipos jueguen todos los cruces previstos. Terminada esta Fase de Liga, los ocho primeros clasificados ascienden de forma automática. Los equipos entre el 9º y 24º puesto juegan un play off del que salen otros ocho equipos para la siguiente ronda.

Tip y Coll

Después se meten todos los nombres de los equipos clasificados en un total de cuatro bombos para llevar a cabo un sorteo. Pero el sorteo no decide los emparejamientos si no las fechas de los encuentros. Los equipos B1 se enfrentan con otros equipos B1, los B2 con B2, los B3 con B3 y los B4 con B4; luego los B1 se enfrentan con dos B2, los B2 dos con B3, cinco B4 con los B1, los B7 con ocho B-52 (a pique el portaviones), el 4º C con el semisótano y los tigres con los leones; mientras Lamine Yamal vestido de niño de San Ildefonso va sacando nombres de los bombos que no sirven absolutamente para nada, porque los emparejamientos los hace un chamán bosquimano leyendo augures en las burbujas del Seven Up.

Como ven todo claro, diáfano y cristalino. Quien no quiera entenderlo es porque no quiere, y ni apoya al fútbol modesto, ni está con “the fans” ni nada de nada

Esta fase termina más o menos a tiempo para que los nietos de Arda Güler puedan ir a ver a jugar a su abuelo al primer partido de cuartos de final. Luego se vuelve a hacer el sorteo de los bombos, los del B1 juegan con dos del CR7, el B2 con tres del B Coseno de X y el B5 contra un grupo de tunos de la facultad de Farmacia. Los que ganen se meten otra vez en los bombos y pelean a machete vestidos de payesa por la última gota de petróleo sobre la Tierra.

Cuando solo queden dos supervivientes, se juega la final en el jardín del chalet de Enrique Cerezo en la Berzosa. La final es un duelo de karaoke con temas de Las Supremes y gana el que lleve un cardado más parecido al de Diana Ross. En caso de empate, los once jugadores de los 36 equipos participantes tiran una tanda de penaltis y el que meta más goles gana un ticket dorado que da acceso a un día entero en la fábrica de chocolates de Willy Wonka. A continuación, lo mete en un sobre, y lo envía con dos códigos de barras al apartado de correos 28010 de Barcelona y podrá participar en el sorteo de un apartamento en Torrevieja. En cuanto a la copa, la famosa orejona, finalmente se la dan a Leo Messi.

Como ven todo claro, diáfano y cristalino. Quien no quiera entenderlo es porque no quiere, y ni apoya al fútbol modesto, ni está con “the fans” ni nada de nada.

 

Getty Images.

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