Qué tiempos aquellos, lejanos años ochenta, en los que al viejo estadio de Sarriá le llamaban el Pequeño Bernabéu. Hoy, allá donde a otros les tienden pusilánimes alfombras rojas repletas de suplentes, Cornellá es una plaza peligrosa, y no sólo para el Barcelona.
En el nido perico no es difícil llevarse un picotazo.
No en vano el campeón de liga hincó aquí la rodilla la temporada pasada en un partido en el que Karim nos regaló una preciosa obra de arte, de esas estériles, de las que tanto gusta recordar en este mismo noreste, pero en otro lar.
Esta noche, enfrente un Espanyol aguerrido, personificado en el otro Vini, Souza, que dejó un par de souvenirs en las tibias del bueno de Luka Modric. Sin embargo, ante la precisión en la primorosa circulación de balón que luce este Real Madrid últimamente, los pericos apenas fueron capaces de resistir algo más de diez minutos.
Una pared de Tchouaméni con Benzema en la frontal del área permitió al heredero de Casemiro servir con un delicioso exterior -muy poco de Case eso, todo hay que decirlo- un balón cruzado dentro del área, por donde apareció fugaz Vinicius para cruzar a gol con un delicado toque con el interior del pie derecho. Un movimiento a todas luces ensayado en la pizarra de los Ancelotti, padre e hijo.
El gol desarmó y desorientó al Espanyol, preludio de los mejores momentos de un Madrid concentrado, hasta el punto de que Valverde celebró cual poseso una brega en el fondo del área como si de una finalísima se tratase. Le llamaban Pajarito, luego Halcón, pero habría que abrir el melón de las aves carroñeras, como el Buitre Leonado, por la manera en la que relame cada balón. Hasta entonces, pocos sobresaltos.
Apenas una mala entrega sin consecuencias de Alaba desde la banda izquierda en un nuevo -y sorprendente- movimiento táctico de Carletto. Con Rüdiger de central, atento, y el austriaco en la siniestra, pero sumándose, merced a su polivalencia, en muchas ocasiones a posiciones interiores el Madrid dominaba el encuentro con firmeza.
Vinicius, en modo Di Stefano, robando en su área, gambeteando y atacando la contraria tuvo un par de ocasiones para sentenciar el choque en Cornellá, sin embargo, cuando el primer tiempo agonizaba, el perico voló bajo.
Avisó primero en el 41´con un cruce providencial de Rüdiger y en un córner posterior que se marchó fuera por poco. Un minuto después los hados invirtieron la fortuna.
El fornido y espigado Joselu recibió un buen balón interior, aguantó el embate de Militão y disparó desde cerca contra el omnipresente corpachón de Courtois. No obstante, el balón rebotó en el culo de Eder, desequilibrado, mirando a Castelldefels, y volvió a las botas de excastillista Joselu que, esta vez sí, pudo celebrar el empate de su equipo con toda la furia del converso.
1-1 al final de los primeros 45 minutos y el campeón, atónito, preguntándose cómo había podido ocurrir tal cosa después de lo visto sobre el césped.
Futbol es futbol que decía, Vujadin Boskov.
Al regreso de los vestuarios, el tanto de los locales resultó en una suerte de alpiste supervitaminado para el perico. El Madrid ya no circulaba como antaño, amenazando incluso cortocircuito, pero aún así se las arregló para servir dentro de a Vini, que a los 50´ fue derribado dentro del área. Carga legal. Poca cosa para penalti.
Agazapados en el poderío y empuje de Valverde y en los fogonazos de inspiración de Vini, el Real fue poco a poco recuperando el resuello. No lo vio del todo así Carletto, que antes de la media hora final, retiró del terreno de juego al propio charrúa por Camavinga, y a Modric, que va coleccionando ovaciones por los estadios de España. En lugar del hechicero balcánico entró Rodrygo, apenas inédito en este inicio de temporada.
El Madrid se lleva de cornellá el huevo de oro; un liderato que comparte con el Betis, el primer visitante del Bernabéu en la próxima jornada
Al instante, el milagro de cada día en los guantes divinos de Courtois, que se sacó de encima, cual mamporro directo de La Cosa de los 4 Fantásticos, un trallazo desde dentro del área chica, tras una sucesión de rebotes, de nuevo de Joselu.
Habría sido el segundo churro de la noche en Barcelona.
Respondió a los 62´ el campeón con un contraataque conducido, ligeramente a trompicones, por Camavinga, que se la dejó a atrás a Karim en la frontal para que Lecomte hiciera la primera parada buena de toda la temporada para el Espanyol.
Eduardo pareció haber leído esta crónica y, tres minutos después, dirigió con maestría y potencia una nueva contra en la que dejó tirado por los suelos a Souza. Quiso culminar él, pero su disparo rebotó en un defensor blanquiazul, cuyo rechace recogió Kroos, que sirvió a Benzema para hacer el segundo. Fuera de juego de media rótula de estos VÁRbaros tiempos modernos que corren.
Camavinga ya era protagonista, Pajarito y Modric todo en uno, pero persistía el empate en el postrero cuarto de hora.
A partir de este momento, todo fue una sucesión confusa de arreones y empellones entre ambos rivales, que alcanzaron su punto más álgido en el 84' con una falta sobre Vini dentro del área en la que el VAR, el VOR y Poncio Pilatos se lavaron las manos con jabón Roures.
Una ya pensaba en pocas líneas más que añadir a esta historia, como no hubiera aprendido nada escribiendo las crónicas del camino a La 14.
Y así en el 88', Rodrygo, gris hasta ahora, sirvió desde la izquierda un excelsa centro cruzado al segundo palo para Karim, de tal modo en línea que ni VAR, ni VOR, ni la madre que los parió, pudiera ser capaz de anular el segundo tanto merengue, que Benzema, ágil, “sólo” tuvo que empujar ante el transparente Lecomte.
Los seis minutos de descuento fueron insuficientes para que el Madrid dejara escapar los tres puntos del nido perico. Es más, en el último segundo, una falta de entendimiento entre el central Cabrera y el calamitoso Lecomte, acabó con el portero perico despejando a Ceballos fuera del área. Roja y, agotados los cambios, Cabrera bajo los palos. Karim lo sabía y cerró el marcador por el palo del improvisado portero en el libre directo.
El Madrid se lleva de Cornellá el huevo de oro; un liderato que comparte con el Betis, el primer visitante del Bernabéu en la próxima jornada.
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Courtois (7). Sobrio. Se sacó una mano prodigiosa desde muy cerca para evitar el que pudo ser el segundo tanto de Joselu.
Alaba (7). Algún despiste, pero su polivalencia es una bendición para el equipo.
Rüdiger (5). Va mejorando, pero se sigue quedando colgado en algún fuera de juego. Intimidante.
Militão (6). Menos exuberante que últimamente. Mala suerte en el gol.
Lucas Vázquez (4). Flojo en defensa, romo en ataque.
Tchouaméni (7). Bregador. Deliciosa asistencia a Vini.
Modric (5). Desdibujado.
Kroos (4). Como Luka, con el agravante, insólito en él, de no tener suerte con el toque a balón parado.
Valverde (6). Es un pulmón. Empuje sin claridad.
Vinicius Jr. (8). Esta on fire y en todas partes. Cuando vienen mal dadas, recuerda a aquel capítulo de El príncipe de Bel-Air y el partido de baloncesto. Ya saben, el de pasádsela a Will.
Benzema (7). Era un partido discreto para él hasta el minuto 87. Luego va y enchufa dos goles.
Camavinga (8). Qué presencia.
Rodrygo (7). Delicatessen de centro para el gol de la victoria.
Ceballos (7). Tenga uno, veinte, treinta o diez minutos se lo deja todo en la cancha. Hasta el punto de propiciar el tercer gol del Madrid después de ser “despejado” por el arquero del Espanyol.
Carvajal (-). Sin tiempo.
Ancelotti (7). No sabemos si será cosa de Davide, pero hace cositas últimamente. Lo celebramos.
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Arbitró Mario Melero López, del comité andaluz. En el VAR estuvo Munuera Montero.
Comenzó el Espanyol bastante pasado de revoluciones, con mucha intensidad y faltas para interrumpir el juego. En el 5' Oliván pudo hacer mucho daño en un tobillo a Militão, pero se fue sin tarjeta. Tampoco la vio, y al menos por reiteración la mereció, Óscar Gil por detener en falta una y otra vez a Vinicius. Mediado el primer tiempo se pidió en la parte local un penalti por mano de Tchouaméni, pero la realidad es que el cuero le tocó en el pecho.
El segundo acto se inició con otro jugador perico ganándose la amarilla: Vinicius Souza. El brasileño derribó a Modric sin opción de disputar el cuero con una entrada abajo en la zona media. En el 66' se anuló un gol a Benzema, quien, según las líneas del VAR, tenía la rodilla más adelantada que el último zaguero blanquiazul. Además, Vinicius pidió dos penaltis. El primero por una carga de Calero que no pareció suficiente y el segundo por un pisotón de Gil. Este sí era punible, aunque es una acción para pitar en directo. El VAR en estas jugadas, según Medina Cantalejo, no entrará este año. Veremos si se mantiene la línea para todos los equipos. Por último, en el 96' se produjo un gol de Rodrygo, que estaba en fuera de juego. Sin embargo, el trencilla malagueño rebobinó de forma correcta al toque previo de Ceballos, que había recibido una alevosa patada de Lecomte. Al ser en la frontal y una jugada manifiesta de gol, expulsó al arquero francés.
Melero López, REGULAR. Debió ser más riguroso con las tarjetas y haber señalado el penalti a Vinicius de Óscar Gil.
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Durante el mes de agosto, hemos publicado en La Galerna una serie de artículos, genéricamente titulados Salvar el VAR. Comenzando por agradecer las contribuciones de todos los escribientes implicados, convendría a continuación establecer una serie de conclusiones atendiendo a los puntos en común entre todos los textos. Tómese este cierre a modo de resumen, si bien añadiré mis propios comentarios.
Las siguientes son las conclusiones que yo extraigo.
Los articulistas parecen asumir como cierta mi premisa de partida al convocar la serie (es decir, que el VAR está en peligro o al menos que tiene enemigos acérrimos y relativamente poderosos), y todos coinciden en señalar la tragedia deportiva que supondría un paso atrás en la justicia futbolística como el que supondría su desaparición o la simple restricción de sus atribuciones o poder de decisión. Hay que perfeccionar la herramienta y (sobre todo) los parámetros que definen su uso, pero nunca recular en su vigencia.
Paul Tenorio lo explica con un símil cargado de afilada ironía, con mención de varios de los pedestres argumentos antiVAR: “No veo diferencia alguna entre pedir la supresión del VAR y querer impugnar una condena por asesinato que ha sido probado gracias a la grabación de una cámara de videovigilancia en la entrada de una tienda frente a la cual ha amanecido un cadáver. Sería ridículo decirle al juez: “Lo bonito, Señoría, es investigar como se ha hecho toda la vida: con lupa, pipa, gabardina y tomando huellas dactilares. Es la salsa del crimen. Y si no se atrapa al asesino, mala suerte. ¡A veces te dan y a veces te quitan!”
Pablo Rivas traza otro paralelismo brillante, destinado a deslegitimar la tendencia de culpar al videoarbitraje de los flagrantes errores que aún se producen. “Cuestionar el invento”, señala Rivas, “por un mal uso del mismo sería el equivalente a responsabilizar a la imprenta de las consecuencias del Mein Kampf”.
Los enemigos del VAR, en particular el propio colectivo arbitral español, que nunca se ha mostrado cómodo con su presencia (las más recientes declaraciones de Medina Cantalejo así lo atestiguan), han enredado con un sinfín de abstrusas circulares que, con el presunto objetivo de reducir la discrecionalidad de las decisiones de los colegiados, en realidad la han incrementado grandemente. El VAR es un elemento de juicio científico, con lo que disminuye el poder interpretativo de los trencillas, pero si estos se las apañan (como se las han apañado desde el CTA) para embrollar la aplicación del reglamento, el papel de la tecnología en las tomas de decisiones queda anulado, o cuanto menos disminuido.
El mejor ejemplo es el quilombo de las manos en el área. A través de impenetrables circulares al respecto, han logrado que nadie sepa qué manos son penalti y qué manos no lo son. Es decir, en otras palabras, han logrado que sea penalti cuando el árbitro quiere que lo sea, y que no lo sea cuando el árbitro así lo opine. El VAR ya no tiene nada (o muy poco) que decir al respecto. Vuelve a mandar la subjetividad arbitral, es decir: lo que dicho colectivo siempre quiso.
Vuelve Tenorio: “Te pueden aupar a la cima o empujar al abismo con arbitrajes sistemática y estratégicamente manipulados. Así sucedió siempre. Se disponía de la coartada perfecta: la velocidad a la que va el juego, la urgencia en la toma de decisiones, la imposibilidad de los árbitros de ver las jugadas repetidas en televisión, como sí puede hacer el espectador cómodamente en el sofá de su casa. El error humano, en definitiva, lo explicaba y amparaba todo. Con el VAR parecía obvio que estas federaciones perdían parte de su poder intimidatorio sobre los clubes, pues les restaría influencia sobre el desarrollo del juego a través del árbitro. Aunque después se ha visto que en menor medida de lo que en principio se podía prever, pues se siguen tomando decisiones inaceptables desde que los colegiados pueden ir al monitor a revisar las acciones más polémicas y relevantes. Y sin que haya consecuencias de ningún tipo. Con protocolos retorcidos e indefendibles, oscurantismo en las deliberaciones y un reglamento cada vez más confuso e interpretable (nadie sabe qué es mano y qué no lo es), se han manejado los arbitrajes desde que hay VAR en nuestro país”.
Carlos García de Sola abunda en la idea del protocolo/circular como antídoto contra el poder del VAR: “Tenemos el curioso caso de la liga española, donde el VAR se ha planteado con una serie de obtusos protocolos, con componendas entre árbitros de salas, de campo, comités e incluso con una parte de la prensa bramando contra el actual sistema y reclamando el antiguo”.
Los penaltis o no penaltis por manos en el área no son la única jugada donde se plasma esta otra jugada para aumentar la subjetividad del juez de campo a despecho de la tecnología. Pablo Rivas apunta también al fuera de juego, donde queda al arbitrio (nunca mejor dicho) del juez dictaminar en ciertas jugadas cuál es la intención (nada menos) del defensa por cuyas botas pasa el cuero antes de llegar al atacante. “En primer lugar, la situación o no de fuera de juego cuando el balón viene de un defensa. ¿A qué pararnos a pensar si el zaguero la ha pasado voluntariamente o se trata de un rebote? Disminuyamos el grado de subjetividad: si la pelota viene de un defensa, no es fuera de juego. Punto. (…) Más valdría una regla clara y concisa que tantos condicionantes a la hora de tomar la decisión. ¿Por qué no considerar punible cualquier contacto con una mano despegada del cuerpo? Nada de debates bizantinos acerca de la altura, o de si viene de un rebote de un compañero, o si se halla en posición natural: si está despegada, penalti”.
Quienes mandan amenazan con quitar poder al VAR, no con otorgarle más
No parece que los poderes fácticos del estamento estén muy por la labor de “disminuir el grado de subjetividad”. Eso es lo que el VAR ha sido diseñado para hacer, y ya ha sido dicho que quienes mandan amenazan con quitar poder al VAR, no con otorgarle más. El “debate bizantino” es precisamente lo que interesa al estamento, porque ese tipo de debates pueden ser fácilmente ventilado, sin tener razón ni lo contrario, por quien pretenden que siga mandando, es decir, el árbitro de campo. Cuando no se sabe si algo es mano o no, cualquier cosa que el trencilla dictamine está bien.
Se deriva del punto anterior. La herramienta no puede estar en mano de quienes solo quieren dinamitarla con circulares y protocolos impenetrables, que de hecho abortan o disminuyen los efectos positivos de la introducción de la tecnología.
Jesús Alcaide no puede ser más claro al respecto: “Quiero el VAR, exijo el VAR. (…) Pero reniego de sus actuales pilotos. Hay que cambiar a toda la tripulación. A los árbitros que, pese a los intentos de cambio, aún permanecen bajo las sombras de un viejo régimen en el que un club, el más grande, era el apestado, y las estadísticas chirriaban, con ejemplos como los casi dos años sin penaltis ni expulsiones en contra de un Barcelona aún sin palancas. O esa temporada (ya con VAR, cuidado) en la que al Madrid no le pitaron ningún penalti a favor los árbitros de campo”.
La pregunta es inmediata: si las personas que ahora están a cargo del manejo de la herramienta no son las idóneas, ¿quién debería hacerlo?
David Oller aventura una posibilidad: “Las personas destinadas a observar las jugadas en los monitores y a enjuiciar la intencionalidad o no de un futbolista deberían ser exjugadores. Ellos mejor que nadie saben y conocen si esa mano estaba o no ahí por casualidad, si ese codo ha volado más de la cuenta o si el pisotón llevaba la maldad escrita en la bota. Está claro que esto no acabaría con la polémica porque todos los exfutbolistas tienen filias y fobias, exequipos y amigos en activo, pero al menos son conocidas por el gran público, lo que haría que extremaran la precaución a la hora de favorecer o perjudicar. De paso, acabamos con el corporativismo mal entendido por parte de los colegiados que provoca que la limpieza de la RFEF quede en entredicho”.
No suena mal, aunque no puedo evitar algún que otro escalofrío imaginando a David Albelda y/o el Lobo Carrasco videoarbitrando al Madrid. Desechados por poco convincentes los árbitros y exárbitros (por su corporativismo) y los exjugadores (por sus filias y fobias), tal vez no sea desatinado juzgar los conocimientos futbolísticos de aficionados que apliquen para el puesto, seleccionar algunos de cuantos se presenten y formarlos en el uso técnico del VAR. Sigue siendo una solución imperfecta (¿quién los selecciona, quién los forma, quién los evalúa con seriedad para que los que cometan errores graves no vuelvan a sus puestos?), pero se antoja la solución imperfecta más cercana a lo aceptable.
Es uno de los puntos en los que existe unanimidad absoluta por parte de todos los articulistas. Transparencia absoluta. Lo explica Carlos García de Sola: "La idea sería incorporar a los árbitros como parte del espectáculo y grabar todas las conversaciones que tienen entre sí con los linieres, cuarto árbitro y sala VOR, en su caso. Los aficionados podrían escucharlas, mejorando la transparencia y pudiendo asimismo entender mejor lo que ha sucedido".
“El árbitro”, continúa García de Sola, “se dirigiría al estadio y comunicaría su decisión y el por qué. Por ejemplo, tal jugador salta con las manos abiertas y eso está tipificado como penalti. En Estados Unidos, en la liga de fútbol americano, ocurre algo similar. Por otra parte, todo lo que ve el árbitro en el monitor deberían verlo los aficionados, en sus casas y en el videomarcador. Así, junto con el audio, se tendría la información completa y podría incluso entenderse la decisión final del árbitro”.
Parece evidente. Se acabarían de este modo preguntas tan acuciantes para el espectador como cuál ha sido exactamente la toma que ha visto el árbitro de VAR (y, si ha procedido, también el de campo) para tomar tal o cual decisión, y cómo la razona. Ello aclararía también las responsabilidades en los errores. ¿El árbitro ha dictaminado esto por mor de incapacidad, o porque no le han ofrecido la mejor toma?.
Quien no tiene nada que ocultar, no teme a la luz ni a los taquígrafos.
Pablo Rivas: “¿Por qué no dar la opción, como en el tenis o el baloncesto, a que cada entrenador tenga la posibilidad de solicitar un juicio más calmado de la jugada en cuestión? Una vez por partido, para evitar que haya más interrupciones de las deseadas. Por supuesto, dejando trabajar con tranquilidad al árbitro, sin esos infames corrillos que tratan de amedrentar y condicionar”.
Apoyo la moción, por supuesto, y añadiría la opción de una segunda reclamación por equipo si la primera se probó acertada.
Y no al contrario. Que la opinión del VAR sea vinculante para el colegiado. Que la tecnología prime sobre la subjetividad, como lo hace en el tenis cuando el ojo de halcón dicta sentencia y sin que la visión del juez de silla tenga en esa instancia relevancia alguna. Es la propuesta más radical de cuantas hemos acogido en la serie de textos, y en la encarna Tomás González-Martín. Me parece estudiable.
Dice Tomás: “El Var debe decidir todas las jugadas de los partidos. Lo que hay que hacer es que intervenga en las acciones que son flagrantes y que puedan suponer una injusticia que no ha visto el juez de la contienda(…). Tenemos la mejor tecnología y los enemigos de ella no quieren usarla. ¿De qué sirve tener cámaras y técnica de visión si no la quieren utilizar?”
“El VAR ha de ser el único arma de decisión del fútbol a nivel nacional e internacional”, prosigue González-Martín. “Y el sueño sería que lo gestionaran personas ajenas a los árbitros. Hay que acabar con el poder fáctico de ese gremio, que quiere mantener un monopolio que ha durado demasiado tiempo. Los árbitros pretenden recuperar cada vez más decisiones porque el odioso VAR les quita el trabajo. Es su enemigo. Y muchos colegiados lo han dicho, no les gusta”.
Se cierra, por ahora, el debate dentro de La Galerna. Ojalá se abra fuera.
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Artículos anteriores de la serie:
Salvar el VAR: El VAR debe decidir todas las jugadas de los partidos y no ser regido por los árbitros
Salvar el VAR (2): El fin de la historia
Salvar el VAR (3): A vueltas con el VAR
Salvar el VAR (4): Simplificar el VAR para salvarlo
Salvar el VAR (5): Espectáculo y transparencia
Salvar el VAR (6): Quiero el VAR, pero con nuevos rostros
Malas noticias, amigos míos: ayer el LAFC sufrió una contundente derrota a manos del equipo texano Austin FC por 4 goles a 1. Fue una auténtica masacre futbolística, una matanza deportiva en Texas. Puro cine de terror. Pero mantengan la calma. No se dejen llevar por el pánico. Porque al igual que la película de Tobe Hooper muestra mucha menos violencia gráfica de lo que la gente se piensa, la derrota de ayer en Austin no resulta tan trágica como parece.
El LAFC sigue líder en la tabla tras una larga racha de victorias ligueras, está clasificado para los play offs y además acaba de fichar a Cristian Tello, que viene del Betis y seguro que se sabe algunos chistes de los Morancos para alegrar al alicaído vestuario . No para de fichar el LAFC. El día que descubra el chollo de las palancas arrasa los campos europeos igual que Atila el Huno.
Cierto es que ayer el LAFC jugó de pena. Solo un tardío gol de Arango salvó el honor de los Black & Gold. El resto, un despropósito. La defensa del equipo era como un sketch de Benny Hill a cámara lenta. Pero la derrota fue más dolosa para la dignidad y que para la clasificación.
Los hinchas angelinos, no obstante, se lo tomaron bastante mal y ayer vivieron un pequeño apocalipsis. “¡Es el fin de la liga, de los play offs! ¡El fin de todo!”, clamaban.
Cada vez quiero más al LAFC porque tiene vicios muy madridistas. La afición angelina afronta la derrota con idéntica sobreactuación que el madridismo “drama queen” y recurre a los mismos lugares comunes, tal y como pude comprobar por los comentarios que los hinchas dejaban en redes sociales durante el partido: ¡Este equipo no vale para enfrentarse a los grandes! ¡Con este banquillo no nos da para los play-offs! ¡No jugamos a nada! ¡Nos falta gol! ¡Etcétera, etcétera!
Empiezo a pensar que existe una organización de Piperos Sin Fronteras infiltrados en la hinchada del LAFC repartiendo consignas. La Sagrada y Secreta Orden de los Reptilianos de Tomás Roncero o algo así. O es eso o es que existe una especie de inconsciente colectivo jungiano-piperístico que hace que todos los aficionados del mundo repitan las mismas tonterías cuando golean a su equipo. Nihil novum sole.
O tal vez solo sea que todos tenemos un pipero royendo cascarujas en nuestro interior.
El ganador del partido de ayer fue el Austin FC, también conocido como “los Verdes” (dicho en castellano). Uno de sus dueños es el actor Mathew MacConaughey, lo que resulta algo humillante para el LAFC. En el terreno actoral la directiva del equipo de la meca del cine de lo más que puede presumir es de Will Ferrell, mientras que los pimpollos del Austin FC tienen a un ganador del Oscar. MacConaughey es un tipo ofensivamente atractivo, de esa clase de hombres que parece que son guapos solo para molestar. Como Guardiola, que da la impresión de que aprendió de fútbol solo para hacernos sentir idiotas a los que apenas entendemos este deporte. Mathew MacConaughey es el Guardiola de los actores. Punto negativo para el Austin FC.
Otro punto negativo es que siempre que el Austin FC marca un gol en casa, se encienden unos cegadores focos verdes colocados alrededor del estadio y, durante un buen rato, el campo se tiñe de un espantoso color kiwi. Es como estar en una rave puesto hasta arriba de metadona con sabor a lima-limón. El efecto es irritante y hortera, y verlo repetido hasta cuatro veces durante un solo partido puede causar ataques epilépticos y arranques de ira descontrolada.
Algo así debió pasarle ayer a Murillo, defensa del LAFC, que a mitad del partido se lanzó contra Urruti, delantero del Austin FC, y lo estrelló contra la primera fila de la grada de un empujón. Normalmente los futbolistas acostumbran a lanzar sus camisetas al público, pero Murillo les arroja a sus fans delanteros del equipo contrario. Un espectador de la MLS puede tener la suerte de que durante un partido le caiga un centrocampista en las rodillas, sobre todo si Murillo anda cerca. Durante la Segunda Guerra Mundial, el jerarca nazi Rudolf Hess se lanzó en paracaídas sobre Gran Bretaña para, supuestamente, negociar la paz. Un granjero escocés lo encontró por sorpresa en su jardín. Días después, el parte meteorológico del Evening Times de Glasgow pronosticaba “vientos suaves y cielos despejados hoy, no se esperan precipitaciones de lluvia ni de ministros alemanes.” La predicción de ayer en Austin, Texas, tampoco avisó de que lloverían delanteros. Pero ya ven. En MLS puede pasar de todo.
Urriti respondió al empujó de Murillo pateándole un pie, y ese fue el principio de una soberbia tangana en la que se enzarzaron los jugadores del LAFC y los del Austin FC. Chiellini se metió en medio tratando de llamar al orden. Con tanto mozo peleándose, las luces verdes del estadio y Chiellini separando a unos de otros aquello parecía un bar de Malasaña en los ochenta. En aquellos lejanos días, queridos niños, cuando ya llevabas una melopea curiosa podías encararte con otro chaval del bar por creer que había mirado a tu novia más de la cuenta, pecheabais un poco, os llamabais hijo de tal e hijo de cual, a que te meto, a que no, a que te parto los dientes, payaso… y entonces aparecía un amigo parecido a Chiellini, te agarraba del cuello y te arrastraba a la barra a pedir un ron-cola antes de que alguien te dejara la jeta hecha un mapa. Chiellini, además de un defensa, es un “separata” nato. En mis tiempos se lo habrían rifado en La Vía Lactea para evitar broncas.
La trifulca del partido de ayer se saldó con tres tarjetas amarillas. Después, el Austin FC siguió marcando goles a placer.
Cherundolo, el entrenador del LAFC, achacaba el resultado a fallos puntuales en la defensa. “Hemos defendido muy bien —dijo—, pero el contrario se ha aprovechado de cuatro errores nuestros.” A ver cómo te lo explico, Cherry de mis amores —como ya tenemos confianza yo le llamo “Cherry” y él me llama “Quién Es Usted Y Qué Hace En Mi Despacho”—: cuatro errores en defensa no son algo puntual, es síntoma de un carajal de padre y muy señor mío. Pero qué sabré yo. Los fans del LAFC, por su parte, volcaron su ira en redes sociales y acusaron a Cherundolo de ser un entrenador sin ideas, poco imaginativo y hacer los cambios muy tarde. Todo eso ya me lo conozco. Como le dijo Ava Gardner a Clark Gable en Mogambo después de cruzarse con un elefante: “¿Dónde habré visto yo esas orejas?”. La Sagrada y Secreta Sociedad de Reptilianos de Tomás Roncero está haciendo estragos entre los aficionados del LAFC.
Otro grupo de hinchas le echaba la culpa del resultado a los delanteros. Y razón no les faltaba. Ayer Cherundolo sacó como arietes a Carlos Vela, Arango y Gareth Bale. Era la primera vez que este trío estelar jugaba de inicio, pero la conexión entre los mejores arietes Black & Gold fue nula. Al menos es lo que opinan mis fuentes locales. Eso me hace pensar que es probable que un terceto formado por Beethoven, Cindy Lauper y Lola Flores sea capaz de producir algún tipo de armonía, pero no sin antes haber ensayado bastante. Igual a Vela, Bale y Arango les ocurre algo parecido.
En mi docta opinión como reportero galernauta, opino que gran parte de la culpa del resultado de ayer la tuvo ese fútbol tan loco que a menudo se practica en la MLS, donde la mejor defensa es un buen ataque. Y si los del ataque tienen el día tonto, solo queda ponerte a rezar y que sea lo que Dios quiera. Y ayer Dios por lo que fuera no quiso.
Un desastre todo. Un horror con luces psicodélicas, Mathew McConaughey, reptilianos ronceriles y delanteros verdes sobrevolando la grada. Menuda pesadilla lisérgica
Ayer Carlitos Vela jugó en modo diplomático, es decir: “educación y descanso”; y a Bale le pasaron el balón solo cinco veces durante los 60 minutos que estuvo en el campo. Espero que no me lo estén “mediapuntizando”, como hacía Rafa Benítez, que si no el chico se me pierde y no da pie con bola. Literalmente. En cuanto a Chicho Arango, su partido no fue mucho mejor, pero tuvo suerte y le cayó un balón de chiripa hacia el minuto 60 que pudo convertir en gol con un tijeretazo bastante vistoso.
Un desastre todo. Un horror con luces psicodélicas, Mathew McConaughey, reptilianos ronceriles y delanteros verdes sobrevolando la grada. Menuda pesadilla lisérgica.
Dicho lo cual, lo mejor que podemos hacer es devolver la conexión.
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Entregas anteriores de L. A. is my lady:
I. Previa del Nashville SC v. Los Ángeles FC: El clásico de las Artes
II. Un debut, un coyote y un abogado real: crónica del Nashville SC vs. Los Angeles FC
III. Sporting KC vs. Los Angeles FC. Hotter than the wather
IV. Real Salt Lake vs. Los Angeles FC. Bale Doing Bale Things
V. Los Angeles FC vs. DC United. No Bale. No Party
Buenos días, amigos. Hoy, aunque acabe más bien mañana, juega el Real Madrid contra el Espanyol en Cornellá, y solo eso bastaría para ocupar estas líneas y este día. Aún la liga está recién abierta, huele a nueva, a promesa e ilusiones renovadas, así que cada partido -ya será el tercero- comparte con el primero la ocasión de marcar el paso, de fijar dinámicas virtuosas, de seguir siendo el equipo que viene de ganarlo casi todo.
Ha dicho Ancelotti en rueda de prensa dos cosas de alcance, tal y como dice todas las cosas Carletto, sin aspavientos, con serenidad y sencillez. La primera de ellas es que, en el caso de que Asensio saliera del equipo por fichar por otro, no vería necesario el técnico italiano hacer más fichajes. La segunda cosa es que, dado el decisivo rendimiento de Rodrygo la temporada pasada, es de ley que goce el brasileño de mayor protagonismo en forma de más minutos de juego en la presente campaña. Ambas cosas son referidas en las portadas deportivas madrileñas.
Como se ve, Marca recoge las palabras de Ancelotti sobre el supuesto de la marcha de Asensio y los no fichajes resultantes, mientras que As le da el grueso del protagonismo a Rodrygo en su portada, en lo que creemos un acto de reconocimiento casi tan justo y necesario como lo sería la mayor presencia del brasileño en las alineaciones del Madrid. No estamos del todo seguros de que el madridismo esté queriendo a Rodrygo tanto como merece. Aunque notamos que se le quiere, bueno sería expresarlo más, exteriorizarlo más, pensar más en su impecable y oportuno papel la temporada pasada y, por lo tanto, aventurar que, con mayor protagonismo, su gloria puede seguir contribuyendo a la gloria de todos.
Y, si hablamos de gloria, ahí están, en la portada de Marca, Alaba y Militão, Militão y Alaba, dos centrales que, de un solo plumazo, han hecho que no echemos de menos a los muy echables de menos Ramos y Varane. Como pasaba con Rodrygo, no estamos del todo seguros de que el madridismo valore como merece este no estar echando de menos, de tan súbito que ha sido, de tan bien que se ha conjuntado la actual pareja, de tan difícil es que esto suceda en puestos tan delicados y específicos, donde basta apenas medio desajuste para que todo salga mal.
Decíamos que hoy juega el Real Madrid en Cornellá, y la prensa catalana arde en deseos de que hoy y solo hoy gane el Espanyol, si bien no es este el principal reclamo de sus portadas, faltaría más. Lo es el de ir con todo en su partido contra el Valladolid en el Spotify, ya que en su debut liguero allí la playlist no sonó del todo bien y la cosa quedó deslucida con un empate a cero contra el Rayo. Quieren hacer cuenta premium a partir de ahora en su estadio y convertirlo en un fortín, según reza Sport, no vaya a ser que se apalanquen las ilusiones tras este verano del amor de Tebas y Roures, donde los fichajes, los avales y las ventas de activos han llegado cual maná caído del cielo sin que nuestra querida prensa deportiva -tan docta ella, tan de investigar, de informar, de ir más allá y tal- sea capaz de explicar más que vaguedades y generalidades y obviedades sobre cómo demonios se han hecho todas estas operaciones sin el sonrojo de nadie.
La última de estas operaciones ha sido la inscripción de Koundé, ese central comprado al Sevilla, club que con tanta beligerancia hace causa pública de los intentos de fichajes de otros clubes tan solo cuando los otros clubes se llaman Real Madrid. El central francés ha sido inscrito, parece, gracias a dos avales presentados por Laporta y el directivo Ferran Olivé, asunto que, también parece, permite la normativa y que hará perder a los citados lo avalado en el caso de que el Barcelona no logre alguna salida en los días que quedan de mercado. No se preocupen, que nada pasará. Puede incluso que el Barcelona haga otros cuatro o cinco fichajes, porque ya se sabe que estar arruinado es una forma de vida que nada tiene que ver con dejar de disfrutar del sol de la mañana, de la tarde y hasta de la noche, todo ello con la aquiescencia de la parroquia culé, cada día más parroquia y más sacristía, de la prensa culé, de su entorno, de su afición y de la Bernarda.
El sol luce de noche y punto, no vaya a ser que el Madrid siga ganando de manera intolerable para los niños del mundo, que pedirán palancas a los Reyes Magos estas Navidades. Para qué contar la letra pequeña si podemos poner grandes letreros de neón y empalagar con algodón de azúcar en la feria (de las vanidades). Para qué mencionar que la hipoteca del club se agranda mientras Lewandowski and friends cantan afamadas arias a plenos pulmón. Las toses resultantes, los sudores y la falta de aire quedan para el vestuario, para la sacristía, para el confesionario, para la expiación.
1- Sistema de juego y once probable
Un RCD Espanyol renovado respecto al de la temporada pasada se encontrará el Real Madrid en Cornellá. Una visita que el año pasado se tornó en derrota y por eso los hombres de Ancelotti saben de la dificultad del choque. El principal cambio en el cuadro perico se encuentra en el banquillo con un Diego Martínez que ha sustituido a Vicente Moreno. En el plano de altas han llegado Edu Expósito, Joselu, Oliván, Lazo, Vinicius Souza y el arquero Lecomte, mientras que causaron baja gente con peso en el vestuario como Diego López o David López, además de Embarba, Vilhena, Fran Mérida o el chino Wu Lei. En la plantilla sigue el caso de la patata caliente de Raúl de Tomás que no jugará ante el Madrid por problemas en el tobillo y que está por ver que siga en Barcelona pasado el día 1, fecha de cierre del mercado de fichajes. Los blanquiazules no han comenzado bien el campeonato al empatar con el Celta en la primera jornada y caer en casa contra el Rayo en la segunda. Diego Martínez sigue buscando la tecla adecuada. Puede utilizar varios sistemas, aunque el más probable el domingo sea el 4-2-3-1 para blindar algo más al equipo. Así, en portería estará Lecomte; en defensa Gil y Oliván en los laterales, y Cabrera y Calero como centrales; Vinicius Souza y Edu Expósito en el doble pivote; Darder para enganchar; Puado y Melamed por bandas izquierda y derecha respectivamente, y arriba, de punta, Joselu.
2- Presión
“A mí me gusta presionar arriba, recuperar y volver a atacar. Pero no siempre estás en esa disposición ni de precisión, ni de ajuste táctico, ni a nivel físico. Y el rival te complica”, es la explicación de Diego Martínez sobre su gusto por la presión, pero asumiendo que la realidad a veces impide hacerlo. Frente al Celta, en la primera jornada, tuvieron media hora muy correcta y fue el tramo del partido que mejor dominaron. Los gallegos sufrieron y perdieron balones en zona peligrosa, lo que conllevó ocasiones claras de los pericos. En casa y ante el Real Madrid se intuye que volverán a buscar esta presión en los primeros minutos para conseguir hacer daño cerca de la portería de Courtois. De lo que dure la gasolina y del control del balón y el ritmo de los blancos dependerá que esta presión no surta el efecto deseado por Diego Martínez.
3- Salida de balón
La presencia segura de Calero, que tiene buen pie para sacar el cuero, ayudará en esta faceta mucho mejor que si estuviese Sergi Gómez, sancionado. Su compañero Cabrera también dispone de un gran golpeo para jugar en largo o realizar cambios de orientación. En la media, Edu Expósito será el encargado de la transición defensa-ataque, pero si los locales se ven muy apurados será habitual ver como Darder baja mucho su posición para apoyar, recibir y ordenar el juego de su equipo. Otra alternativa muy válida y eficiente será enviar balones largos a Joselu, uno de los futbolistas que mejor va por arriba de la competición y que más duelos aéreos conquista frente a los centrales de La Liga. El gallego es capaz de peinar o prolongar el cuero a las bandas y de bajarlo y mantenerlo para esperar a que su equipo estire líneas.
4- Fragilidad defensiva
Muchos problemas atrás para el Espanyol en este inicio de temporada. Poca solidez, errores grupales e individuales y cuatro tantos encajados en dos encuentros. Tampoco su fichaje en el marco, Lecomte, está dejando buenas sensaciones con algunos goles recibidos donde parece que pudo hacer más. Los catalanes están defendiendo mal su área y por banda tampoco se están mostrando contundentes. Una opción para paliar todo esto y conformar un equipo más rocoso por dentro es que entre Keidi Baré para integrar un doble pivote físico, luchador y defensivo junto a Vinicius. Eso haría que Edu saliese del once y se perdiera claridad con el cuero a ras de césped. En muchos tramos del encuentro se espera un equipo situado en bloque medio-bajo para defender y tapar todas las vías de acceso a los atacantes merengues. Por la izquierda, Vinicius volverá a tener gran responsabilidad ofensiva y se las verá con un Gil que sufre en los duelos individuales y en muchas ocasiones recurre a la falta para detener a su par. Por arriba, ambos centrales rozan el 1,90 y suelen ser solventes, pero en estas dos primeras jornadas se han visto superados e incluso algún gol, como el de Paciência en Vigo, llegó en un centro lateral al segundo palo.
5- Aspecto ofensivo
Un equipo rápido, vertical y directo es lo que se va a encontrar el Real Madrid en Cornellá. Robar y salir en transiciones defensa-ataque muy dinámicas, ágiles y de pocos toques es el plan que Diego Martínez ha usado habitualmente contra equipos de lo alto de la tabla. La baja de Raúl de Tomás es dura porque con él es más sencillo en ataque dada su calidad, su inteligencia en los movimientos y la capacidad de desmarque para recibir fuera del área. Al jugar Joselu el plan será llegar más por banda para centrar y aprovechar su excelente juego aéreo y su buena intuición en el área grande. El catalizador de todo será Darder, el hombre que hace jugar al equipo y que lo lanzará con su precisión de pase en corto y en largo. Por banda, Puado garantiza velocidad, desparpajo y diagonales peligrosas y Melamed más pausa, visión y capacidad de asociación. Los laterales (sobre todo Oliván) se incorporan con velocidad para buscar el 2 contra 1 en banda y poner centros o enviar atrás el cuero a los jugadores que llegan desde la segunda línea. El Real Madrid deberá estar atento y replegar bien para no encontrarse con ataques en igualdad numérica, que es donde el Espanyol puede sacar más rédito. Los dos centrales merengues resultarán fundamentales para parar estas acometidas a campo abierto y tener una dura batalla con Joselu en las alturas.
6- Estilo de juego
Si por algo destacan los conjuntos de Diego Martínez es por ser equipos trabajados tácticamente, con mucho rigor y disciplina durante los 90 minutos, que se muestran solidarios, compactos y juntan mucho las líneas para achicar los espacios, disponiendo además de una gran capacidad de adaptación a cada circunstancia para optimizar sus recursos al máximo. Apenas lleva mes y medio en el cuadro catalán y falta todavía adaptación por parte del entrenador y la plantilla para conseguir los automatismos deseados. El entrenador vigués suele abogar por “ser camaleónicos”, porque sus equipos no suelen ser dominadores y hay momentos en los que les interesa hacer otro tipo de partidos y variar el dibujo si es necesario. Es un entrenador bastante intervencionista en el transcurso del partido con cambios tácticos si las cosas no marchan. “Eso en un equipo es riqueza siempre que lo puedas hacer de un modo estable y armónico dentro del mismo partido”, ha declarado en más de una entrevista. Martínez se adapta a lo que propone el rival y intenta incomodar lo máximo posible. Uno de los datos que dejó en su última campaña en el Granada es que era el equipo que jugaba más en largo de La Liga como sistema para saltar la presión y atacar de forma directa y rápida. Ahora tiene en plantilla a Joselu, que es ideal para utilizar esta idea.
7- Hombre clave
Con la baja de Raúl de Tomás, el liderazgo y el jugador más brillante y peligroso de los blanquiazules es Darder. Recién renovado hace unos días, los aficionados periquitos abrazan el ‘darderismo’. El centrocampista catalán es un futbolista muy completo. Con balón es magnífico, muy preciso y clarividente en el pase y además tiene un motor importante para batir líneas en conducción. Otro aspecto a vigilar es su extraordinario golpeo, con el que ha conseguido goles desde fuera del área. No se le puede dejar demasiado espacio porque si arma el pie en las inmediaciones de la frontal, es una opción de gol para el Espanyol. En principio jugará como enganche, con más libertad para moverse entre líneas y juntarse con los medios para combinar. Así tendrá más llegada y será el lanzador del equipo en ataque. Si, por el contrario, sale en el doble pivote se encargará más de las labores de construcción desde el mediocentro.
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Parece que La Liga va a permitir finalmente inscribir a Koundé, sin la necesidad de realizar ninguna venta adicional. Parece que detrás de este cambio están la inscripción de Pablo Torre con ficha del filial, la cesión de Umtiti al Lecce, el ahorro de las potenciales primas y el diferimiento o bajada de sueldo de algunos de sus jugadores, que de momento no han trascendido. No conocemos cuánto ha levantado la mano La Liga para permitir la inscripción de Koundé porque se desconoce el detalle de las operaciones, pero la verdad es que no huele demasiado bien.
Hay que reconocer que, dejando a un lado cómo lo ha hecho, el Barça ha formado una gran plantilla para esta temporada y, en condiciones normales, debe ser candidato a casi todos los títulos. Este trato de favor de La Liga no gustará a muchos madridistas y a los aficionados de otros equipos de la competición. Sin embargo, debemos ser conscientes de que esto no es gratis y que todos los excesos de hoy no hacen sino acelerar la crisis de mañana. Que un club inmerso en una crisis económica de tal calado haya podido fichar a tantos buenos jugadores y formar una plantilla en la que varios de ellos van a jugar pocos minutos es como si un mendigo compra a crédito no sólo un Porsche, sino un Porsche y un Ferrari. Laporta no sólo no ha disminuido la disparada masa salarial, como prometió cuando llegó al club, sino que la ha incrementado, con las famosas palancas como cuestionable justificación.
Parece existir una abrumadora unanimidad con respecto al all-in del Barca, en el sentido de que toda la inversión realizada este año será una apuesta ganadora sólo si ganan títulos. Pues bien, yo estoy convencido de que ni aún así. Se están sobreestimando las potenciales ganancias derivadas de la obtención de títulos. Por ejemplo, el Madrid ha ingresado un total de 116 millones de euros por ganar la última Champions, frente a los 104 millones obtenidos por el Liverpool. Si bien no son cantidades despreciables, sí son cantidades relativamente insignificantes para un club como el Barça, que tiene una deuda de tal magnitud y un calendario de pagos para los próximos años tan exigente. La diferencia entre llegar a cuartos y ganar la final de la Champions es sólo algo superior a los 30 millones de euros. Recordemos que sólo el coste conjunto de Raphinha y Ferran Torres se sitúa en los 120-130 millones. Aunque el Barça levante la Champions uno o incluso dos años consecutivos, ese extra de ingresos -reducido por las primas a pagar a la plantilla- no va, en ningún caso, a sacarles de la crisis.
Si la Superliga no sale finalmente adelante, el Barça se convertirá en Sociedad Anónima Deportiva, no hay otra solución
Las deudas del club, los intereses, su excesiva masa salarial, el diferimiento de salarios de muchos jugadores, la hipoteca de sus ingresos futuros, el coste del nuevo estadio… La envergadura de su agujero económico es de tal entidad, que unos cuantos millones extra en premios no van a suponer un cambio importante.
La venta de Pedri, Gavi y Ansu Fati (si la rodilla aguanta) podría paliar su grave situación. Pero el Barça tiene demasiado orgullo como para deshacerse de estos jugadores y no lo hará. Recordemos que ya renunciaron a +100 millones por Messi un año antes de su salida. Además, esto supondría un balón de oxígeno en el corto plazo, pero tampoco solucionaría el problema de fondo.
La crisis del Barca sólo tiene dos salidas: la Superliga o la Sociedad Anónima Deportiva. La Superliga supondría un notable incremento de los ingresos para todos los equipos y esto les permitiría ir poco a poco reduciendo su deuda, con un presidente/empresario serio al mando, claro. Pero si la Superliga no sale finalmente adelante, el Barça se convertirá en Sociedad Anónima Deportiva, no hay otra solución. Entre los acreedores, Roures y algún jeque se repartirán el club. A ver si nos vamos a creer ahora que Roures es tonto… Y si esto ocurre, me atrevo a decir que su masa social no sólo no se rebelará, sino que incluso lo celebrará porque esto les permitirá pagar la deuda y sanear la entidad. Y no les importará ceder la propiedad del club.
Si han permanecido callados con la gestión de Bartomeu, si están alabando la kamikaze gestión de Laporta, creo que el socio y aficionado del Barça es cortoplacista porque lo que más le importa es ganar al Madrid o ganar más que el Madrid ya. Ganar al Madrid está en la cima de la pirámide de sus necesidades. Yo me planteo qué pasaría con nuestra masa social si nos encontráramos en su situación y, sinceramente, dudo mucho de que hubiéramos adoptado una posición tan poco crítica. Recordemos que en este club Florentino Pérez ganó las elecciones a Lorenzo Sanz, aunque este último había levantado dos Copas de Europa.
En definitiva, si la Superliga no sale adelante, el F.C. Barcelona se tendrá que convertir en SAD, no hay más opciones. Y los socios y aficionados del Barca habrán sido totalmente responsables de ello.
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¡Hola, galernautas!
También da un poquito de pena que el estadio del Español no esté en Barcelona ciudad, pero bueno, es lo que pasa con la cosa urbanística… El caso es que ir a Cornellá es un gustazo para el madridismo, siempre te acogen con alegría y con hospitalidad extrema. Dicen que el Español es el “filial” del Real Madrid… Sí, sí, filial… ¡je! Es el equipo que le ha endosado la mayor goleada de LaLiga a los blancos y el 36-20-33 de balance en Barcelona no demuestra ese supuesto compadreo… Amigos sí, pero de filiales, nada.
Por cierto, después del sorteo de la Copa de Europa, voto y proclamo a los cuatro vientos que en el Spotify pongan en todos los descansos la música del afamado grupo Académica palanca y, en especial, su canción Me llaman mala persona.
Ahora sí, unos datos del partido y, como siempre, ¡hala Madrid!
Leandro Cabrera, además de haber jugado en las categorías inferiores del Real Madrid, tiene un vínculo especial en este partido. Su abuelo, el uruguayo José Sasía, jugó contra el Real Madrid el 17 de agosto de 1965 un partido amistoso con Rosario Central (Argentina) en el estadio Dr. Lisandro de la Torre en medio de una gira americana de los blancos. El partido acabó con empate a dos tantos, siendo los goleadores Pirri (11’) y Gento (85’) por el Real Madrid, y Sasía (70’) y Borgogno (81’) por los rosarinos. En ese encuentro las alineaciones fueron: Rosario Central: Andrada; Casares, Sesana Manilo; Hipólito, Batista; Juárez, Cortés (Celi 45´), Sasía, Borgogno, Bielli; Real Madrid: Betancort; Miera (Calpe 45´), Santamaría, Pachín (Sanchís); Ramón Tejada (Jaime Blanco 45´), Zoco; Veloso, Pirri, Grosso, Puskas (Agüero 70´), Gento. Arbitró el argentino Paudade y no hubo expulsados (entonces no había tarjetas).
Sí, existe controversia en este aspecto, pero vamos a dar un poco de luz al asunto. En total, Real Madrid y Español han jugado 196 partidos oficiales, con un balance de 115 partidos ganados, 36 empatados y 45 perdidos, con 414 goles a favor y 221 en contra.
Hay estadísticas que dan como partidos oficiales jugados entre Real Madrid y Español 197, pero cuentan el jugado el 16 de mayo de 1902, en la Copa de la Gran Peña, que jugaron los perdedores del concurso de football que se disputó por las fiestas de San Isidro en Madrid. El partido acabó con victoria del Real Madrid por 3-2. Bien, ese partido, no es oficial. Ese torneo no fue la primera Copa de España. Por tanto, el Real Madrid, antes del partido de mañana, ha jugado 196 partidos oficiales contra el Español.
Sí, porque el equipo blanco ha ganado 4 de los últimos 5 partidos de liga jugados contra el Español y sólo ha recibido gol en uno de los últimos 4 partidos de liga jugados contra los periquitos.
En la liga 2015/16, Cristiano Ronaldo marcó su segundo repóker oficial con el Real Madrid en el 0-6 que se jugó entre ambos equipos en Cornellá. Además, ese partido supone la mayor goleada a domicilio del Real Madrid al Español en liga.
Dos de los mejores jugadores de siempre y dos de las mayores leyendas de la historia del Real Madrid son los máximos artilleros ante el Español en Liga, con 16 dianas cada uno, seguidos de Cristiano Ronaldo (15) Hugo Sánchez (11) Pahíño e Higuaín (10), Alday, Molowny, Butragueño, Benzema (9) Barinaga, Santillana y Hierro (8).
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Buenos días, queridos. Qué alegría levantarse una mañana de sábado de este modo.
Luka Modric nos da alegría, nos acerca a ese estado innatural del ser humano que es la felicidad, porque Luka Modric es la felicidad misma hecha persona. Luka, Lukita, “Peluka Modric”, aquel “fichaje de medio pelo” que llegó “para tapar vergüenzas” y “no mejoraba a De Las Cuevas ni de coña”, cumple diez años en el Real Madrid. Diez años de satisfacciones, títulos, un Balón de Oro y cientos de pases filtrados con el mágico exterior de su bota.
Luka Modric está con su familia en Eurodisney, pero con el aspecto que luce nos dicen que está allí para protagonizar la nueva versión de Willy Wonka y la fábrica de chocolate y nos lo creemos. “Que Owen Wilson no estaba disponible y en Hollywood creemos que nadie mejor que tú, Luka, como repartidor de caramelos”. Lo sabemos, somos conscientes, hemos caído en la cursilería más ñoña, pero sin duda es a lo que nos llevan las almenas del castillo rosa que el diario As nos muestra de fondo. Luka no quiere despertar de este sueño y nosotros no queremos caer en la pesadilla que será su retirada.
La prensa madrileña tiene que regalar de vez en cuando algunas portadas al madridismo, porque lo habitual es su generosidad con los máximos rivales, como atestiguan años de portanálisis. Quizás sea por el exceso de “azulgranismo” en las últimas semanas que el diario Marca se descuelga hoy con una portada que habrá dado un soponcio a más de uno y de dos de los seguidores que tanto aprecian al club blanco.
Raúl González Blanco inicia su cuarta temporada al frente del Castilla y Marca no cae en el contrasentido que supone afirmar que “apunta al ascenso [...] después de la marcha de jugadores importantes”. El proyecto que definen como “Raúl 4.0” ya empieza con presión. Ojalá funcione, ojalá veamos pronto a nuestro filial en Segunda (si las hostialidades de los rivales no quedan impunes) y ojalá Raúl crezca como entrenador en el puesto, pero de momento y según la expectativa lanzada a la ligera por Marca, todo lo que no sea andar en los puestos altos de la clasificación tendrá el tufillo de fracaso.
La foto escogida para ilustrar la portada nos recuerda al mismísimo Camarón de la Isla cantando por bulerías, con palmas incluidas y gesto constreñido.
“Volando voy, volando vengo, por el camino yo me entretengo”.
Al que vemos con el mismo quejío en la portada es al ciclista Jesús Herrada, que ayer nos regaló otra victoria española de etapa en la Vuelta a España. Este sí que iba “volando voy, volando vengo, pero por el camino no me entretengo, que se me cuela Battistella”. Por un pelo se llevó la etapa el de Mota del Cuervo. Por un pelo de un tamaño ínfimo, considerablemente menor que el de las tragaderas de LaLiga para inscribir los fichajes del Barça.
En un recuadro minúsculo de la portada podemos encontrar que el Barça tiene “vía libre para Koundé”, un detalle que para el As pasaba incluso desapercibido, como si no fuera noticiable. ¿Sabemos qué ha cambiado de una semana a esta parte? ¿Sabemos qué esfuerzos han hecho los azulgrana para reducir la masa salarial y poder inscribir al francés? La prensa cataculé celebra ya como un nuevo éxito su inscripción en la competición.
No se ha vendido a De Jong pese a las presiones, no han largado a Braithwaite ni con las amenazas, no ha habido acuerdos por Memphis ni Aubameyang, ni se han rebajado los salarios de los capitanes, se ha reducido la masa salarial en la friolera de cero euros, pero la prensa dice que ya está bien, que ya se puede inscribir al jugador. Que ya basta de tanto ridiculé, que qué es eso de traer a un jugador por 50 millones y que tenga que estar en la grada. No se hablaba tanto de la masa desde los tiempos del increíble Hulk. Ya saben: aquel tipo que cuando se ponía de mal humor aumentaba de tamaño, mutaba a verde y se ponía a destrozar cosas. La masa salarial culé, por el contrario, aumenta de tamaño, pone verdes a los demás y por lo menos no destroza cosas. Se limita a dejar que caigan en el abandono, como su estadio.
Uno intenta entender lo ocurrido y acude a fuentes “contrastadas”, como Isaac Fouto.
Una ampliación de información que no amplía información es como una liberación de masa salarial que no libera masa salarial, pero a eso ha llegado el periodismo patrio en estos tiempos. Que Umtiti acabe en el Lecce con su salario pagado por el Barça y que esa jugada libere masa salarial suena a lo que suena ese equipo: la leche. Además, este periodista de investigación nos dice que “se han librado cláusulas/bonus”. ¿Cómo? ¿Se han librado de pagarlas? ¿Pero esto qué es? ¿El “todo vale” de toda la vida? Pues que lo digan y ya está, pero que el Betis no pueda inscribir a algunos jugadores hoy mismo y que al Barça le sirvan estas argucias resulta cuanto menos sospechoso.
Estamos en la operación Salvad al soldado Koundé y a toda la prensa le parece bien, pues qué vamos a decir nosotros. El Marca hace valoraciones de las hipótesis, es decir, de operaciones no realizadas.
Otros pseudoperiodistas se cabrean con el hecho de que se les permita la trampa en la jornada tercera, y no en la primera.
O se puede ir un paso más allá, que menudos son los culés cuando no se les permite hacer las cosas a su palanquista manera.
Y al final todo esto nos parece como la foto escogida por el diario Marca para ilustrar lo que está a punto de confirmarse.
Un escupitajo a la competición. Pero si todos -periodistas, clubes rivales e incluso Real Madrid- están de acuerdo, pues bienvenido sea un Barça reforzado y quebrado a la vez. Ahora bien, permitidnos que nos echemos una última risa con el vacile del Spartak de Moscú.
Que tengáis un excelente día, aprovechad para liberar masa lípida con la práctica de algún noble deporte.