La Asamblea celebrada hace unas semanas era una de las más importantes de los últimos años. Se debían aprobar las cuentas anuales que incluían la mayor operación de la historia del club con un socio industrial, el presupuesto 22/23 y la propuesta de modificación del artículo 40 de los Estatutos (requisitos para ser candidato para Junta Directiva) una vez cambiada la antigua Ley del Deporte.
He de decir que el socio compromisario no falló a las convocatorias de las asambleas ordinaria y extraordinaria. De los 1.955 compromisarios convocados, más de 1.700 estuvieron presentes de manera presencial o telemática, y votaron cada uno de los puntos del día. Más del 80%, sin duda algo muy valorable pero no para sentirse orgullos, dado que la asistencia no deja de ser una obligación para cualquier compromisario, y se ha de asistir para algo más que para el tentempié y poder decir ‘yo estuve allí’. Se ha de ser crítico cuando toque pero, sobre todo, se ha de preguntar sobre las cuentas. Para esto se presupone que se han repasado previamente dichas cuentas…
Cualquiera que me siga y lea en Twitter sabe que tengo (casi) nula confianza en el socio, sea o no compromisario. Si algo ha demostrado esta dichosa y maldita pandemia, que ha supuesto más de 400 millones menos de ingresos, es que al socio y madridista, en general, le importa entre cero y nada el aspecto financiero del club. Quiere sus cromos, sus títulos y ya. Dónde y cómo se consiga el dinero y/o el estado económico del club es otra cosa. Se da por sentado que el Madrid tiene mucho dinero, que existe un limonero mágico el cual, tocando con la flauta la canción adecuada, suelta fajos y fajos de billetes de 500 euros. Siempre hay tropecientos fichajes que hacer y las mismas o más salidas que dar. Para eso está la llamada dinojunta. Y si no hace lo que cada uno piensa, pues todo mal… No se preguntan por los posibles porqués de las decisiones tomadas. Ni ganando 5 Champions de 9, ni con el Barça ‘así’, son capaces de darse cuenta de lo perdidos que están.
Lamentablemente la Asamblea volvió a darme la razón. Como había ocurrido en las preAsambleas, de los dineros casi ninguna pregunta, y sí algunas de irrelevancias completas. Pocos compromisarios se habían repasado las Cuentas, muchos menos salieron a preguntar y ninguno preguntó lo que debería sino lo primero que se le ocurrió, tuviera o no que ver. Digno de recalcar para mal es el ejemplo del primer compromisario. Perdón que no le cite aunque en el fondo le hago un favor.
Durante el final de su exposición (ya entraré que también tiene lo suyo) Pedro López, vicepresidente económico, dejó claro que la subida de tipos de interés iba a tener un efecto casi nulo en la economía del club, ya que la mayoría de los préstamos son a tipo fijo, incluidos los dos para la reforma por un importe total de 800 millones. Pues hete aquí que este primer compromisario preguntó directamente cómo iban a afectar al club las subidas de los tipos de interés. O no había escuchado o había traído la pregunta de casa, sin flexibilidad alguna para cambiarla.
¿Cómo es posible que en las Cuentas de la temporada en la que el club hace la mayor operación con un socio industrial, Sixth Street/Legends (en adelante SSL), de toda su historia, operación que ha generado una plusvalía de 316 millones, ningún socio preguntara sobre ella y/o pidiera más detalles? ¿Cómo puede ser que no se preguntara cuál hubiera sido el resultado económico sin esos 316 millones de ingresos extraordinarios? Habiendo cerrado con un beneficio de casi 13 millones, era imperativo preguntar. Sobre todo viendo lo poco que detalló el club en su exposición.
Tengo a Pedro López por un crack, pero comunicativamente deja que desear. Despachó las Cuentas con 4-5 pantallazos con las grandes magnitudes, y esta operación con SSL en menos de dos minutos. De todos es sabido que el departamento de Comunicación del club no es el más proactivo del organigrama, pero comunicar bien en las Asambleas ha de ser una obligación para la directiva. Es lo mejor para todos, para los directivos (ya que los votos refrendan sus decisiones) y para los socios, que saben en gran medida cuál es el estado económico real del club.
Y este es bueno, muy bueno. Pero estas Cuentas son un paso atrás en la excelencia económica habitual. Nada preocupante pero sí relevante, y que el club tuvo que haber explicado. Con respecto al presupuesto 21/22, aprobado en el Asamblea de octubre de 2021, ha habido aumentos significativos de Gastos y alguna reducción en alguna partida de Ingresos. Y con las escasas explicaciones del club se puede llegar a pensar que, sin la plusvalía generada por SSL, se habría cerrado con bastantes pérdidas. Si hubieran explicado, quizá sabríamos que son muchas menos.
Marc Menchén en 2playbook cifraba las pérdidas en 170 millones y en el canal de Youtube de Ramón Álvarez de Mon, Héctor Mohedano las cifraba entre 120-150 millones.
Sin ánimo de corregirles -saben mucho más que yo-, quiero opinar y hacer mis cálculos sobre las Cuentas no como una foto fija a 30/06, sino como el resultado de 12 meses de decisiones de los ejecutivos para cerrar con los casi 13 millones de beneficios que se ha cerrado.
Lo primero que hay que dejar claro es que una plusvalía de 316 millones como esta cambia por completo un Presupuesto y, por ende, unas Cuentas. Por eso no entiendo que ningún compromisario preguntara por esta operación y lo que ha supuesto para el cierre de Cuentas. Porque no es una operación comparable a la venta de un jugador. Es dar entrada a SSL en un activo del club, ingresos NoMatchDay, que efectivamente apenas generaba más allá de algún concierto, evento y tal, para compartir 30% de futuros nuevos ingresos durante 20 años a cambio de su know-how para conseguir decenas de nuevos millones anuales por la explotación del Bernabéu los días que no hay partido, y, leches, ¡316 millones!
Si observamos la Liquidación vemos que muchas partidas no se han cumplido. A destacar, los Ingresos de Explotación han aumentado en 26 millones, los salarios Deportivos y No Deportivos han aumentado en casi 118 millones así como los Gastos de Explotación, y se han dotado provisiones por 72 millones. Hay unas Pérdidas por Deterioros por 60 millones. Sólo en la partida de Ingresos de Explotación no ha tenido efecto la plusvalía de SSL. Básicamente los Ingresos de Explotación han sido superiores por haber ganado la Champions, lo que ha compensado la caída de 28 millones por Marketing.
¿Cuáles de estos Gastos se habrían producido igualmente si no se hubiera firmado el acuerdo con SSL? Es en este punto en el que vuelvo sobre la exposición del vicepresidente Pedro López y también sobre la de Florentino. Todos los que analizamos Cuentas lo hacemos desde fuera, sin toda la información pero tanto Florentino como el vicepresidente tienen todos los datos y no explicaron absolutamente nada sobre las decisiones tomadas gracias a esta millonaria plusvalía. Para analizar el impacto de dicha plusvalía en estas partidas es necesario ponernos en un escenario de hipótesis.
La masa salarial (salarios y amortizaciones) ha aumentado en 95 millones. Según se desprende de varias informaciones en este aumento están recogidos los 38 millones de primas así como la prima de fichaje de Alaba, 16.9 millones, renovaciones (Casemiro) y liquidaciones de jugadores que vencían contrato. Las primas por títulos se suelen pagar en temporada siguiente y las primas de fichaje se anualizan, por lo que unos 50 millones se podrían haber evitado adelantar sin la plusvalía.
Deterioros y Provisiones ascienden a 133 millones. El club lleva años creando estos cojínes contables (ahorros) en temporadas con mucho beneficio para revertirlos en temporadas siguientes si hace falta. El ejemplo lo hemos tenido durante el Covid: se revertieron alrededor de 65 millones de estos ‘ahorros’, que ayudaron a salvar los beneficios. Sin ir más lejos la temporada pasada hubo deterioros por 13 millones, que no se revirtieron y fueron un gasto futuro anticipado. Esta temporada, 55 de 60 millones corresponden a amortizaciones pendientes de jugadores. Se ha adelantado gasto: lo que hoy es pérdida mañana puede ser plusvalía al quedar menos amortización pendiente, o supondrá un menor coste en siguientes temporadas.
En los 70 millones de Provisiones están incluidos 23 millones porque la Comisión Europea ha reabierto el caso sobre presuntas ayudas ilegales recibidas por el club por los terrenos de Las Tablas. Se han vuelto a tasar y, aunque los abogados del club consideran que no hay riesgo, se han provisionado. Considerando lo visto, se puede afirmar que casi la totalidad de estos 133 millones se podrían evitado.
Se presupuestaron 108 millones por plusvalías por venta de jugadores, Odegaard, Varane, Garuba... El club suele presupuestar sólo las ya conseguidas durante el mercado estival. Finalmente estas plusvalías han sido 62 millones, 46 millones menos de las presupuestadas. 30 millones se explican por la minusvalía por el traspaso libre de Jovic. Los otros 16 millones restantes no encuentro explicación. ¿Tal vez alguna operación que se decidió no cerrar? La minusvalía por Jovic, obviamente, no se habría producido sin el colchón del acuerdo con SSL. Al igual que tampoco los 21 millones de coste/comisiones pagados para cerrar dicha operación.
Por resumir, si a los 316 millones de plusvalía de la operación se restan todos estos Gastos que se han adelantado, queda un descuadre 80-90 millones. Lo que me lleva al último punto: ¿qué hubiera hecho el club ante este descuadre? La solución más evidente pasaría por haber traspasado a Casemiro antes del 30 de junio, algo factible escuchando la rueda de prensa de despedida del brasileño. No me cabe duda que el club habría cerrado en positivo sin la plusvalía de SSL, ya que se habrían tomado otras decisiones.
Lo que se ha hecho es adelantar mucho Gasto futuro gracias a esta plusvalía de SSL, algo positivo y prudente. Visto el Presupuesto para esta temporada, por ejemplo, hay 100 millones menos de gasto en masa salarial. Lo negativo, y por lo que me parece que se ha retrocedido algo en la excelencia económica, es el aumento en ‘Otros Gastos de Gestión Corriente’ en más de 100 millones, y por ende en los Gastos de Explotación. Si estos aumentos son puntuales no hay problema, pero si en gran parte es recurrente es necesario tomar las medidas adecuadas para reducirlo.
No hay que olvidar que esta es la última temporada en la que sólo se pagan intereses por los dos préstamos para la reforma del Bernabéu, aproximadamente 11 millones, y que a partir de la temporada que viene se pagarán alrededor de 40 millones al año. Con la finalización de la reforma, el próximo verano el Nuevo Bernabéu empezará a producir nuevos ingresos que compensarán sobradamente los pagos de estas cuotas. Sí hay que tener en cuenta los casi 40 millones anuales desde esta temporada, para amortizar en 4 años la deuda bancaria contraída durante la pandemia, 155 millones.
Mi opinión sobre estas Cuentas será mejor si se finaliza la reforma sin tener que solicitar otro préstamo. El club cuenta a 30 de junio con 773 millones en Tesorería. De los cuales 348 millones corresponden a los préstamos dispuestos para la reforma y 425 millones en caja para el club, 316 millones procedentes de la plusvalía. Pese a la inflación y a los sobrecostes, con esta Tesorería debería ser más que suficiente para finalizar la reforma. Incluso de la Tesorería ordinaria abogaría por amortizar parte de los 155 millones de deuda bancaria. A esta Tesorería hay que sumarle que el club dispone de 354 millones en líneas de crédito sin disponer.
Se dice que el Real ha tirado de este recurso para salvar la temporada, pero entrando en detalle lo que mayormente se ha hecho (no todo, recuerden el descuadre de 80-90millones) es adelantar gasto futuro y crear ahorros contables. La deuda neta sin SSL es -51 millones, cifra excelente, y por fin baja la partida de Amortizaciones por adquisición de jugadores a 128 millones. El club está bien preparado para acometer la operación renove de 5-6 jugadores top que terminan contrato entre esta y la siguiente temporada: Kroos, Modric, Benzema…
Por último, y también en el debe de los socios compromisarios, cabe decir que no hubo una sola pregunta sobre la propuesta de modificación del artículo 40 de los Estatutos. Lo único que se ha hecho es trasladar la obligación de avalar el 15% del presupuesto y la compensación de los avales recogidos en la antigua Ley del Deporte a los Estatutos. Visto que ya no hay obligatoriedad de avalar por Ley el 15%, se podría haber abierto un interesante debate sobre el porcentaje mínimo a avalar.
El Real Madrid femenino solventó su visita al KFF Vllaznia con una victoria (0-2) de cumplir expediente gracias a los goles de Esther González y Olga Carmona. Tras golear al Deportivo Alavés (7-1) durante el fin de semana, las de Toril viajaron a Albania para dar comienzo a su segunda participación la Liga de Campeones femenina.
Para compaginar Liga y Champions se requieren plantillas largas, con pulmones y con calidad extra para aguantar el ritmo de un partido cada tres días. También es fundamental la madurez, pues los choques que se hacen bola tienden a concentrarse en esas semanas sin respiro. Llegado a su tercer año de vida, el Real Madrid femenino comienza a disfrutar de una nómina convincente de futbolistas, pero sobre todo va dando muestras de experiencia cuando importa.
Tanto en Valdebebas ante el Alavés, como en la ciudad albanesa de Shkodër ante el Vllaznia, las madridistas se dieron de bruces con la obligación de sacar adelante encuentros enquistados, de los que tienden a la desesperación. Si el fútbol no fluye de manera natural, las manijas del reloj aceleran hasta convertirse en una soga cada vez más prieta. En esas situaciones, jugadoras como Teresa Abelleira y Claudia Zornoza se asemejan a una bombona de oxígeno.
Para compaginar Liga y Champions se requieren plantillas largas, con pulmones y con calidad extra para aguantar el ritmo de un partido cada tres días. También es fundamental la madurez, pues los choques que se hacen bola tienden a concentrarse en esas semanas sin respiro
En el compromiso liguero frente al equipo vitoriano, fue Abelleira y su sentido de la pausa quien encendió la luz en una habitación sin ventanas. El Real había visto cómo las visitantes se adelantaban en su único acercamiento, mientras sus intentonas acababan una tras otra en nada, por lo que empezaba a oler a chamusquina. Diez minutos duró la desesperación, pero el sol volvió a brillar en cuanto la gallega sacó a sus compañeras del particular mito de la caverna platónico en el que se habían metido.
En aquella ocasión, bastó la primera bocanada de fútbol para salir del entuerto. Y es que con Caroline Weir en el campo todo son buenas noticias. La escocesa remontó el partido con dos zarpazos y después el Madrid quiso demostrar que esta temporada pelean contra los rivales y contra sus propios estándares. Así debe entenderse la voracidad de Esther González y su hat-trick encomiable cuando todo estaba resuelto.
Cerrado el trámite del domingo, el equipo de Alberto Toril hubo de afrontar el viaje exótico de la temporada hasta el norte de Albania. Y allí, en el maremágnum balcánico de culturas entrelazadas cerquita del mar Adriático, se encontró a un orgulloso KFF Vllaznia. El campeón nacional recibió con honores al Real Madrid y salió decidido a amarrar con fuerza los puntos en juego en este grupo de la muerte de la Women’s Champions League.
El pivote conformado de inicio por Freja Olofsson y Sandie Toletti invitaba a pensar que desde el banquillo no se querían sustos. Con PSG y Chelsea compartiendo pupitre, el Real volvió a saltar al campo con la urgencia de la victoria. Enfrente, las líneas albanesas plantadas en un 5-4-1 pronto demostraron que la noche no sería plácida. Si bien Misa Rodríguez se iría a la ducha sin haberse manchado los guantes, la encrucijada estaba en el área contraria.
Y en aquel paraje, repleto de montículos, zarzas y recovecos, las atacantes blancas dudaron sobre la mejor estrategia de conquista. El titubeo, traducido en circulaciones parsimoniosas, ayudó al Vllaznia y más lo hizo la sucesión de centros sin motivo. Esta vez empezaron en el banco Teresa Abelleira y Maite Oroz, por lo que —con Weir fuera de la convocatoria— la responsabilidad recayó sobre Claudia Zornoza.
La cumpleañera, ya veterana y contrastada, aceptó el reto como ha de hacerlo cualquier jugadora de nivel Real Madrid. Suyos fueron los dos únicos disparos a puerta de la primera mitad, que acabaron en el larguero, y suyas también las mejores ideas. Athenea del Castillo puso las ganas por banda, pero el gol se demostró esquivo. En cualquier caso, la brújula seguía en el bolsillo de Zornoza y poco antes de la hora de juego la ’21' resolvió el crucigrama.
A un balón interior de Rocío Gálvez dio continuidad con un pase al hueco de primeras y en profundidad que nada tuvo que envidiar a los que un día antes firmaron Toni Kroos y Luka Modric en Elche. El caramelo de la madrileña lo cazó Esther, terror de las áreas incluso en Albania, que remató a gol tras un buen quiebro. El partido acabó en el preciso instante en el que ese balón acarició la red, y con él respiró la delegación madridista.
Aún llegaría la sentencia de Olga Carmona desde el punto de penalti, pero el trabajo estaba hecho. Los dos exámenes, que habían empezado desconcertando al equipo, fueron resueltos con temple por el alumno, estrujándose la cabeza hasta dar con la solución. Siguientes objetivos: Levante UD en el Ciudad de Valencia y PSG en Valdebebas. Casi nada.
Fotografías: @realmadridfem
Buenos días. Lanzamos la pregunta así, a bocajarro. ¿Es este vuestro Real Madrid favorito? Queremos decir: vuestro favorito de todos los realmadrides que habéis visto. Esta mezcla de jerarcas que han ganado Champions a cholón con jóvenes que ya la han ganado una vez (además de la Liga), y que aspiran a volver a ganar unas cuantas más con una ambición desbordante, tiene un atractivo imbatible.
Quizás, si tenéis una edad, hayáis tenido la inmensa suerte de ver al Madrid dorado de los cincuenta. Sin necesidad de calzar tantos años, habréis visto a la Quinta o a los Galácticos, os habréis relamido con la perspectiva de volver a ver jugar a Cristiano. Todo eso ha sido gloria.
Pero la conjunción de veteranos y noveles —los unos tan comprometidos y talentosos como los otros— que ha juntado Florentino Pérez, y que con mano docta guía el venerable y venerado Ancelotti, no tiene parangón en la historia del club. Acaban de ganar la mejor Champions de tantas Champions inolvidables, y seducen de un modo tal que nuestras pupilas aún chisporrotean con las combinaciones y los golazos (tuvieran validez o no) del partido ante el Elche. De la demoledora vigencia de Kroos, Modric y el Balón de Oro Benzema al desboque sin techo de Valverde, Vinicius, Rodrygo, Tchouaméni, Camavinga, Militao o Mendy, pasando por una clase media de talla mundial.
No hay parangón.
Pues bien. Sentimos venir ahora con el pero. Sentimos aplastar subidón con bajonazo, pero dentro de escasas semanas la máquina de hacer fútbol que es ahora mismo el Real Madrid va a ser detenida (y no sabemos si arruinada) por una competición intempestiva, organizada además por un país dictatorial en el cual brilla por su ausencia el más elemental respeto a los derechos humanos.
Nos lo recuerda Marca. Lo del Mundial, que está a la vuelta de la esquina. No lo de los derechos humanos.
“Reto mundial”. La verdad es que del Mundial no queremos ni oír hablar. Preferimos no pensar en él, porque no sabemos cuánto quedará de este Madrid centelleante cuando el Mundial acabe. Habrá que confiar en Pintus para que pueda recuperar a esta gente. Cuando han muerto 6.500 trabajadores (o más bien esclavos) construyendo los estadios de esta Copa del Mundo en condiciones infrahumanas, es una frivolidad hablar de cómo la celebración del evento va a perjudicar a tu equipo. Eso casi no cuenta en relación a la enormidad de lo otro, pero como aquí hablamos del Real Madrid habrá que reseñarlo igualmente.
En Barcelona andan muy contentos con la victoria (3-0) de anoche ante el Villarreal. El Barça jugó bien y unió a la habitual condición demoledora de Lewandowski el buen trabajo del talentoso Ansu. Sin embargo, el Villarreal no fue piedra de toque, hundidos como estaban sus jugadores por el fallecimiento de Llaneza. Aprovechamos para mandar un abrazo a la familia biológica y espiritual del ilustre fallecido, siendo esta última el conjunto de la masa social del Villarreal.
Por lo demás, parece claro que el Barça, por muy artificial que sea el hype que se le hace a sus jugadores en los medios, tiene plantilla para sacar adelante la inmensa mayoría de sus partidos de Liga. Será un rival difícil, por eso y por la protección institucional que cabe augurarle. Aunque atención: para el Barça también se viene ese Mundial disruptivo.
Y poco más. Como señala As, ayer ingresaron nuevos miembros en el Hall of Fame del baloncesto español. Vaya nuestra enhorabuena a los premiados, en particular a los distinguidos madridistas.
Pasad un buen día.
Quiero plantear un ejercicio que quizás sea repetitivo, pero no por ello deja de ser enriquecedor. Pongámonos en la piel de una persona que ha eliminado de su memoria los últimos diez años, un futbolero sin contexto reciente que, para ponerse al día de la actualidad de su deporte favorito, decide asomarse a la prensa deportiva y a las redes sociales. ¿Sería fácil para el ‘señor descontextualizado’ saber qué equipo lleva dominando el fútbol en la última década tras unas horas de lectura, escucha y visualización de las (pocas) informaciones y las (infinitas) opiniones a su disposición? A mi parecer, sería complejísimo. Debería comenzar por los historiales de las distintas competiciones y comprobar el hecho objetivo; quién ganó. En este caso, el Madrid es sin duda el triunfador inapelable. Pero la realidad se deforma contaminada por una corriente de opinión que plaga de reproches lo que tenga que ver con el 14 veces campeón de Europa, mientras se afana en encontrar motivos para el optimismo cuando se trata de su gran rival, el F. C. Barcelona. Tras unas horas de consumo de prensa deportiva (y redes) puedes llegar a pensar que es en el Bernabéu y no en el Camp Nou donde se está en plena travesía por el desierto.
En los últimos años se ha dado un fenómeno que raya lo paranormal. Nunca una entidad que encadenó tanto éxito fue más vituperada, y nunca una que concatenó tamaña cantidad de errores ha sido tan vitoreada. Mientras el Madrid disfruta de uno de los mejores momentos de su legendaria historia a nivel institucional, financiero y, por supuesto, deportivo, su reverso azulgrana afronta un presente y un futuro cercano envuelto en tinieblas. La deuda barcelonista es descomunal tras años de dilapidar dinero en inversión deportiva, como única reacción a la hegemonía merengue. Además, no se ha comenzado la urgente reforma de un estadio muy desvencijado. Y no desvencijado al estilo turístico lisboeta, sino más parecido a una ruina con atractivo histórico como Pompeya.
Nunca una entidad que encadenó tanto éxito fue más vituperada, y nunca una que concatenó tamaña cantidad de errores ha sido tan vitoreada. Mientras el Madrid disfruta de uno de los mejores momentos de su legendaria historia a nivel institucional, financiero y, por supuesto, deportivo, su reverso azulgrana afronta un presente y un futuro cercano envuelto en tinieblas
Siempre me he rebelado contra lo que se denomina el entorno del equipo, que no es otra cosa que la opinión publicada, antes solo profesional y ahora abierta a todo el mundo a través de las redes sociales. Aunque no hay equilibrio de fuerzas, pues el enorme poder de los medios condiciona en buena parte a los seguidores. Existen innumerables pruebas de lo tóxico que resulta ese entorno del Real Madrid, aplicando un perpetuo e implacable rasero hipercrítico, que exige perfección y machaca incluso cuando, como la temporada pasada, se está cerca de alcanzarla. ¿Alguien imagina la escandalera mediática que supondría la condena a un segundo o tercer plano de leyendas del Madrid, de la casa para más inri? No hace falta elucubrar demasiado, porque hay ejemplos recientes, con ruedas de prensa dedicadas casi en exclusiva a ametrallar al entrenador de turno con preguntas sobre esos veteranos. Solo el entorno del Madrid es capaz de inventar chorri-polémicas sobre cualquier aspecto, por más nimio que este sea. Así se ha elevado a la categoría de debate periodístico auténticas memeces como si la Champions era más importante que la Liga o si el campeón de Europa es siempre el que más lo merece.
Al Madrid le rodean fiscales inclementes, mientras que en torno su gran rival hay casi unanimidad de entusiastas abogados defensores. Y en ambos casos creo que estos entornos perjudican a las entidades afectadas. Buena parte de la hinchada madridista ha abrazado un discurso que convierte cualquier empate en una crisis, demerita todo éxito alcanzado e incapacita para saborear los triunfos y asumir la imposibilidad de lograrlos siempre. La amargura o la querencia por pitos y abucheos no generan réditos para el club. De hecho, suponen una rémora. Entre los culés en cambio se ha inoculado un optimismo de hojalata, basado en ingenuos augurios y no en hechos, desmontado en cuanto llegan los cada vez más frecuentes fracasos. La ausencia de crítica impide el avance, cambiar lo que no funciona. Y en ese estado transita un Barcelona incapaz de detectar las causas de su desplome competitivo e institucional, aunque muchas de ellas sean evidentes.
Buena parte de la hinchada madridista ha abrazado un discurso que convierte cualquier empate en una crisis, demerita todo éxito alcanzado e incapacita para saborear los triunfos y asumir la imposibilidad de lograrlos siempre
El resquicio de información que navega en el sentido contrario de estas dos corrientes mayoritarias está aquí, en internet, y en las redes sociales, donde se expresa un crisol de madridismo amplísimo, en el que caben tanto vinagres que se suelen alinear con lo que plasma la opinión publicada, como oficialistas que asumen buena parte de la visión que transmite (muchas veces con poco éxito) el club, y una amplia gama de grises intermedios. El reflejo más realista de la masa social de esta y cualquier otra afición es un coro de opiniones poliédrico. Concluyo mi reflexión reivindicando medios como La Galerna, donde tienen cabida a sentires y pareceres de todo tipo de madridistas, y además se abandera la sintaxis, con la coma del vocativo como punta de lanza.
Getty Images.
Siempre me gustó Lunin, hay consenso en el hecho de que se trata de un gran portero con un potencial enorme, solo tiene 23 años y ya sabemos que los guardametas son de lento madurar. Sin embargo, durante los partidos que había disputado hasta ayer en sustitución del lesionado Courtois no había transmitido confianza. Y no me refiero a errores claros o fallos flagrantes en los goles recibidos, sino a que Lunin daba la sensación de estar como un flan. Nada extraño, dadas las circunstancias, por otra parte. Y ya sabemos que un portero no solo debe ser bueno, sino también parecerlo.
La confianza que infunde un cancerbero en la defensa y por ende en todo el equipo es capital. Un portero que genera dudas condiciona a los centrales, que están más pendientes de él que de sus tareas, distrae a sus compañeros y es una dificultad añadida para conseguir la victoria.
El problema es que nadie, o al menos muy pocos, nacen sabiendo ser portero titular del Real Madrid. Es necesario un tiempo de adaptación, de acostumbramiento al puesto, a la presión, al entorno para poder rendir como uno está capacitado para hacerlo. ¿Recuerdan cuánto tiempo tardó Courtois en afianzarse en la portería y en proyectar su cualidad de mejor portero del mundo?
Y el problema también es que nadie, o al menos muy pocos, tienen/tenemos paciencia en/con el Real Madrid. El hecho de jugar en el club blanco somete a los futbolistas a una selección natural tan salvaje que solo salen adelante los portentos, y no únicamente en el sentido futbolístico, es necesaria una fuerza personal pétrea para sobrevivir en ese hábitat. Es uno de los motivos del éxito de este club.
En ocasiones, la confianza indispensable para comenzar a demostrar la valía proviene de una buena actuación puntual. Fue el caso de Militao, que ya tenía en la frente la cruz del madridismo cuando una lesión del por aquel entonces imprescindible Ramos le puso bajo el foco y el brasileño no ha vuelto a ensombrecer desde entonces.
¿Recuerdan cuánto tiempo tardó Courtois en afianzarse en la portería y en proyectar su cualidad de mejor portero del mundo?
Lunin ayer jugó un gran partido. Y en el Madrid que el guardameta juegue un gran encuentro no significa que realice multitud de intervenciones de mérito. Un portero del Madrid hace un gran partido cuando evita que sea gol la única ocasión cantada que tiene el rival y además se desenvuelve el resto del encuentro con la suficiencia de Schwarzenegger en Terminator II, aunque por dentro esté más nervioso que Fernando Galindo, un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo.
Ayer no se proyectó Atraco a las tres en el Martínez Valero, pero tres fueron los goles anulados al Madrid, y por dos de ellos bien puede sentirse el equipo de Ancelotti atracado, lo cual siempre puede suponer que los futbolistas se descentren. Además, el Elche no dio la sensación de ser el colista, jugó con criterio, y tanto Pere Milla, que atraviesa un gran momento de forma, como Lucas Boyé, muy peligroso ayer, atacaron de tú a tú al líder.
No fue por tanto una balsa de aceite para Lunin, que realizó el trabajo cotidiano con tranquilidad y solvencia y brilló en la tarea extra, es decir, en el gol cantado de Damocles que pende sobre la cabeza del Madrid cada partido. Ayer el encargado de ejecutarlo fue Clerc, de cabeza, pero se topó con un Lunin grandioso que despejó su remate a bocajarro cuando los ilicitanos se relamían con un empate que a buen seguro hubiese cambiado el rumbo del partido, no sabemos hacia qué destino.
La vuelta de Courtois está cada vez más próxima, pero estamos tranquilos, con Lunin hay portero
Por la naturaleza del equipo, al Madrid le llegan en contadas ocasiones, pero muy claras, motivo por el cual entraña tanta dificultad defender la portería blanca, en ocasiones supone estar parado todo el encuentro y tener que intervenir una vez pero de manera determinante para el resultado final.
Podemos afirmar por tanto que ayer Lunin fue decisivo para la victoria del Madrid. Es una magnífica noticia que sin duda insuflará de confianza al buen portero ucraniano de cara a futuras participaciones. La vuelta de Courtois está cada vez más próxima, pero estamos tranquilos, con Lunin hay portero.
Getty Images.
Buenos días, queridos niños. Ya saben, cuelguen los abrigos de las perchas y depongan los tirachinas, como todos los días. Ayer impartimos la lección de la coma del vocativo y les mandé unos ejercicios para fijar la enseñanza en sus atolondrados cerebros. Es hora de corregirlos.
—Reboredo, salga al encerado con sus deberes.
—Es que me los ha anulado el VAR, maestro.
—Peromata, ¿usted ha hecho la tarea o también tiene una excusa peregrina?
—Eh… Estrada Fernández me dijo que no seguía la línea al escribir y me anuló los renglones por fuera de juego.
—¡Pero esto es el colmo!
Esta situación puede parecer surrealista, pero no es ni más ni menos que el fútbol actual extrapolado al mundo de las aulas. La manera en la que interviene el VAR en los fueras de juego ha pervertido el espíritu de la norma. Actualmente hay un margen espacio-temporal durante el cual puede anularse o no un gol a conveniencia.
Atrás quedó aquello de “en caso de duda no es fuera de juego”, porque la ventaja obtenida es despreciable. Ahora se trazan líneas, con más o menos rectitud, porque hemos asistido a espectáculos grotescos con rayas que parecen trazadas a las 6 de la mañana en un after, y dependiendo del frame que se elija la jugada obtenida es legal o ilícita, como en el encuentro del Madrid ayer frente al conjunto ilicitano, con tres goles blancos anulados por el VAR por fuera de juego.
El frame elegido para discernir si Vinícius estaba fuera de juego en el primer gol anulado a Benzema parece mostrar que el brasileño está en posición incorrecta por media articulación de artrópodo artrítico. Mas si buscáramos, no nos extrañaría encontrar otra captura en la que Vini se encontrase en posición legal.
La imagen servida por su santidad el VAR para justificar el fuera de juego de Alaba en el segundo gol anulado de la noche es una tomadura de pelo. Atendiendo al espíritu de la norma, eso no puede ser fuera de juego nunca. En caso de que Alaba esté adelantado o atrasado sería por milímetros. Grotesco, nuevamente.
El tercer gol anulado despierta menos dudas, pero como todo el mundo comprenderá, a veces la gota que colma el vaso no es la más gorda.
Si obviamos el espectáculo lineal ofrecido por Estrada Fernández & Hill Apple Tree, el Madrid jugó a las mil maravillas, más aún si tenemos en cuenta las dificultades técnicas del VAR y el desempeño del Elche, rival que realizó un buen encuentro, lejos de lo que indica su último puesto en la tabla.
Benzema volvió por sus fueros, si es que algún día se había ido, porque tal vez, como idea loca, estaba recuperando la forma tras la lesión. El alemán de la escuadra y el cartabón ayer ejerció de Kroosemiro —como apunta de forma muy apropiada Andrés Torres en su crónica— con mucho acierto, y cuando el partido lo requirió, Ancelotti encomendó esa tarea al ayer suplente Tchouaméni, que nos deleitó con una nueva lección de fútbol, pase genial incluido a Rodrygo para iniciar la jugada del tercer gol. El francés relevó de sus tareas a Kroos, pero el sustituido fue Modric, muy aplaudido por la afición del Elche, club que también tuvo el bonito gesto de entregar una placa conmemorativa a Benzema por la obtención del Balón de Oro.
Mención aparte merecen Rodrygo y Valverde. El brasileño indetectable, tan indetectable que a veces se parece a Jon Secada, a veces a M. Night Shyamalan y otras a sí mismo, practica un fútbol glorioso que si se pudiese comprar se adquiriría en el Club del Gourmet. Con Valverde se agotan los adjetivos, es un portento. As acierta de pleno con su titular: “Cañón de Oro”.
Ayer Fede desprecintó el partido con un misil lanzado esta vez con la pierna izquierda y con el exterior. Valverde está por encima del bien y del mal, muestra una superioridad apabullante, parece un padre jugando entre niños de parvulario.
Y después del gol, a meditar, Fede se aisló literalmente de todo el mundo, porque el Madrid es seguido Across the universe, se abstrajo y sonó en su cabeza:
Words are flowing out like endless rain into a paper cup
They slither wildly as they slip away across the universe
Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my opened mind
Possessing and caressing me
Jai guru deva, om
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
Nothing's gonna change my world
Esperamos que hayáis aprovechado esta desconexión del estrés del día para relajaros un poco porque seguimos.
Marca opta por la misma foto de Valverde en flor de loto y en su titular atisbamos un ápice de colmillo: “El líder, en su línea”. En su línea de VAR, entendemos. También destaca, con buen criterio, el buen partido de Lunin.
Dejamos la zona Champions y nos adentramos en terrenos más cercanos a la Europa League.
“Xavi cree”, dice Mundo Deportivo. “Yo era ateo, pero ahora creo”, dicen que han visto canturrear por las mañanas al técnico del Barça mientras riega el césped del campo de entrenamiento.
“Máxima exigencia”, es el titular de Sport. Parece un chiste, Xavi tiene peores números que sus despedidos predecesores, tampoco juega “mejor”, según el concepto anticompetitivo de jugar mejor que tienen, los culés siguen defendiéndolo —“Xavi necesita tiempo, no necesita lecciones”, Lluís Mascaró, arriba a la izquierda de la portada—, y vienen con el cuento de la máxima exigencia. Máxima exigencia, ¿dónde? A ver, que yo la vea.
Ayer volvió a quedar patente que el VAR tiene un objetivo marcado y camina recto hacia él, aunque en ocasiones recorra su camino por líneas sinuosas.
Según Santa Teresa de Jesús, Dios escribe derecho con renglones torcidos, suerte que en siglo XVI no había VAR, porque si no habría señalado fuera de juego a la providencia por no escribir en línea.
Pasad buen día.
El 11 de anoche parecía más un experimento peligroso que otra cosa. El día que no se debían confiar quitó a dos de los más confiables: Tchouaméni y Mendy.
Y aun así la primera parte fue un vendaval de 7 tíos queriendo meter gol constantemente, el otro equipo se sentía el Eintracht del 60. La delantera era Rodrygo-Valverde-Modric-Benzema-Kroos-Vinicius-Alaba y daba gusto verlos, para qué engañarnos. Era como si el espíritu de Rodrygo y Vinicius se hubiera apoderado del resto de jugadores, solo con ver cómo reía Benzema, después de 3 goles anulados, explica quién es el Real Madrid postpandemia jugando esta liga.
Defendían 3, aunque daba la impresión de que Militao podría defender él solo, jamás he visto un jugador que sea capaz de combinar agresividad y temple a partes iguales.
El partido fue 0-3, aunque realmente debió ser 1-5 o similar. El Elche jugó relativamente bien, pero claro, si cuando juegas bien te pueden meter 6, es que realmente no tienes muchas opciones de ganar, en condiciones normales. Esto le pasa al Elche y a casi todos los equipos de la Liga, solo el tiempo dirá si a todos. No hay un equipo como el Madrid, salvo el Manchester City, al que, con la mano en el corazón, le veo un escalón por encima, básicamente por ese noruego con aire de villano de Bola de dragón. Déjenme elegir este símil juvenil después de este Madrid tan “juvenil”.
Era como si el espíritu de Rodrygo y Vinicius se hubiera apoderado del resto de jugadores, solo con ver cómo reía Benzema, después de 3 goles anulados, explica quién es el Real Madrid postpandemia jugando esta liga
Me encantó el partido de Lunin, con ese aire de “Padawan” queriendo ser, en cualquier momento, Caballero Jedi. También me pareció arrolladora la pareja Militao-Rüdiger, que permitían a Alaba subir a meter gol sin pensar nada más que en eso. Me da ternura ese aire de niño de Colegio Internacional saliendo al patio del colegio a las 11:20 AM cada mañana a pasarse la pelota con sus compañeros.
Y luego me fascina Tchouaméni. Tenemos dos mediocentros, Camavinga y Tchouaméni, que estarán en el Madrid 15 temporadas cada uno y que cada uno de estos 15 años detestarán una cosa por encima del resto: pasar el balón para atrás.
Getty Images.
Arbitró Jesús Gil Manzano del Comité extremeño. En el VAR estuvo Estrada Fernández.
Festival de goles anulados por el VAR en el Martínez Valero. Un total de tres, la primera vez en la historia de la Liga que ocurre desde la instauración del videoarbitraje.
El primero fue en el 5' por fuera de juego de Vinicius. El segundo en el 26' por orsay de Benzema. Y el tercero con Carvajal algo adelantado en el 61'. El del lateral madrileño fue por medio cuerpo pero los otros dos por el pelo de una gamba. Esas fueron las líneas trazadas por Estrada y su equipo que mostraron la realización.
Por lo demás, Gil Manzano llevó sin grandes problemas el partido aunque pudo sacar alguna amarilla a Palacios por su reiteración de faltas a Vinicius. Solo la vieron Gumbau en el 70' por derribar a Benzema y Rüdiger en el 92' por empujar a Verdú antes de la salida de un córner.
En el 13' algunos jugadores merengues protestaron una caída de Rodrygo entre dos defensas locales, pero es una jugada de contacto típica de fútbol que no es punible para los once metros. Al final del choque, tampoco decretó falta en un empujón que recibió Camavinga de Josan en las inmediaciones de la frontal del área.
Gil Manzano, DISCRETO .
Lunin (9)
Respondió como debe responder todo un portero del Real Madrid. Parada decisiva a Boyé con sólo 0-1 en el marcador.
Carvajal (6)
Serio, aunque malogró alguna asistencia franca en ataque.
Militao (7)
Sólido, sin demasiados problemas.
Rüdiger (7)
Firme y contundente.
Alaba (7)
Lastima que anularan su tremendo golazo.
Kroos (6)
Bien mientras le acompañaron las fuerzas como Kroosemiro.
Modric (6)
Dejó detalles que hicieron suspirar a todo Elche. Cansado.
Valverde (9)
Omnipresente, incansable. Es un cañón.
Vinicius Jr (6)
Tranquilo y participativo, menos festivo.
Benzema (7)
El Balón de Oro va recuperando su deslumbrante brillo.
Rodrygo (8)
Tiene ángel. Dos asistencias, la primera, absoluta delicatessen. Ya lo dijo Florentino; madera de Balón de Oro.
Tchouameni (7)
Se hizo sentir en el campo. Sujetó al equipo e inició el tercer tanto del líder.
Asensio (7)
Alegre, con ganas. Buen gol. Sabemos que tiene mucho.
Camavinga (6)
Energético como siempre, menos lúcido, como últimamente.
Lucas (-)
Sin tiempo
Nacho (-)
Sin tiempo
Ancelotti (8)
Ha detectado que es el momento de abrir brecha con el Barça y diseñó un equipo para ganar. Oportunos cambios que mejoraron al equipo. Si incorpora a Asensio a la dinámica será otro éxito del viejo zorro de Reggio.
Getty Images.
Tras los fastos, pompa y boato del Balón de Oro en París, donde coronamos a Karim como mejor futbolista del mundo y celebramos el dadaísta tercer puesto de nuestro Real, la visita a la guarida del colista de la Liga, y además con el gafe de entre semana, se adivinaba como un partido trampa. Un encuentro contra el Madrid que comenzó, será casualidad, seguro, con una sonora protesta de la hinchada ilicitana contra los delirantes arbitrajes recibidos, tónica habitual por otra parte y para todos de este decadente campeonato.
Y sufrió el Madrid durante el primer acto en el Martínez Valero. No tanto por el sufrido Elche, sino por Gil Manzano y sus secuaces del video-silbato. Carletto, viejo zorro, supo predecir lo primero y diseñó un once sin Tchouaméni como dique, con Kroosemiro en posición de 5, en previsión del planteamiento defensivo del equipo de Almirón, el técnico argentino de los ilicitanos con nombre de alquimista. Sin embargo, fue el Madrid quien convirtió el plomo en oro a los cinco minutos con una jugada de precisión que convirtió en gol el dorado Karim. Un tanto de tan bella factura que anularlo por un exiguo fuera de juego de los tiempos modernos, como hizo el desalmado de Gil Manzano a instancias de sus electroduendes, debería ser anticonstitucional. A Hernández le hubiera dado un telele.
Anular tantos de tan bella factura por exiguos fueras de juego de los tiempos modernos, como hizo el desalmado de Gil Manzano a instancias de sus electroduendes, debería ser anticonstitucional
Por un momento regresaron los viejos fantasmas del colegiado asturiano a una Elche embrujada, donde Pepe sufriera aquel soponcio en forma de penalti injusto que pitara Múñiz Fernández. El jefe de los árbitros, Sánchez Arminio, deslizaría “problemas”, entendemos mentales, para disculpar a su empleado. Qué tiempos aquellos.
Sólo tardó cinco minutos más el Madrid en espantar viejos espectros. Lo hizo con una nueva jugada de alta precisión prácticamente calcada a la primera. Vini se escapó por banda —a pesar de la criminal entrada del defensor ilicitano— y sirvió para Karim. Su remate fue despejado bajo palos. No cejó en su empeño el líder. Insistió. Y el balón llegó a un inspirado Fede a la frontal. Peligro, Pajarraco suelto. Valverde controló con la derecha y disparó con el exterior de la izquierda para adelantar al Madrid y festejarlo con una celebración Erlingbrauthaalandiana.
También lo celebró con rabia Carletto, el mismo que ni salta en remontadas épicas europeas y sopla cafés bajo la lluvia de Liverpool a pesar de goles victoriosos cerró los puños. Sabe el viejo Carlo de pelo plateado que es el momento de abrir brecha con un Barcelona apalancado.
El Madrid no dejaba de percutir ante un Elche aturdido. A los 13´ Rodrygo se infiltró en el área y fue derribado por una doble pantalla de futbolistas verdiblancos que tampoco consideró Gil Manzano. Su gran momento estaba por venir y era inminente. Afortunadamente a los 24 minutos pudimos deleitarnos con un caño de Modric que desató los suspiros del respetable.
También lo celebró con rabia Carletto. Sabe el viejo Carlo de pelo plateado que es el momento de abrir brecha con un Barcelona apalancado
Entonces a los 26´ sucedió. Si anular lo de antes fue inconstitucional, esto debería ser considerado crimen de lesa humanidad. Alaba toco con Modric en la izquierda, de nuevo Alaba, que avanza y se apoya en Valverde, descarga sobre Karim, que devuelve dentro del área a Alaba, sólo ante el portero. Zurdazo y gol.
“Habrá que ver la cadera de Karim” comentaba el locutor televisivo que evidenciaba el nivel de demencia alcanzado con el VAR y los nanofueras de juego. Segundo golazo anulado.
Parecía que Gil Manzano, que ya nos pitó una vez tres penaltis en Mestalla, estaba por batir otro de sus propios récords, el CR7 del silbato.
Los tanto anulados, cómo no, insuflaron nuevas esperanzas al Elche que pudo empatar al filo de la media hora con un latigazo cruzado de Nico al que respondió el joven Lunin con una estirada digna de todo un arquero del Madrid.
Por momentos se creció el Elche, aún sin llegar a acogotar a un Madrid, que pudo incluso doblar su ventaja a balón parado en tiempo de descuento. Le faltó flequillo a Vini.
Parecía que Gil Manzano, que ya nos pitó una vez tres penaltis en Mestalla, estaba por batir otro de sus propios récords, el CR7 del silbato
Resucitado por los nigromantes del VAR, el Elche recuperó en los vestuarios la agresividad que se le presupone a un equipo en tan peliaguda situación en la tabla. El Madrid sufrió algún sofoco en los primeros instantes del segundo tiempo que conjuró Karim a los 49’ con un disparo lejano que obligó a una buena parada a Badía, el portero del Elche.
Y mientras Carletto mascullaba cambios a falta de media hora volvió a relucir la verdadera estrella del encuentro. Benzema recibió un buen centro de Carvajal tras internada del bravo lateral merengue, controló y fusiló a Badía para hacer el tercero. Y si Gil Manzano señalara tres penas máximas contra el Madrid en Mestalla, esta noche batió un nuevo registro anulando tres goles al Real en el Martínez Valero. Éste fuera de juego, el más claro, sí lo parecía. Para comer cerillas en todo caso.
Así con el Elche vivo, con más vidas que un gato andaluz, afrontaba el líder una delicada recta final del partido, con Tchouaméni en lugar de Modric. Pronto lo harían Asensio y Camavinga por Kroos y Vinicius.
Antes, en el 69´, minuto sexy, el colista enganchó una jugada aislada que demostró hasta que punto coleaba el muerto en su ataúd. El incansable Palacios centró al segundo palo donde la tanqueta argentina del Elche, Lucas Boyé, remató de cabeza a bocajarro. Respondió con manos firmes arriba Lunin en una sensacional parada que reafirma la oportunidad de su joven fichaje.
Desorientado por el VAR y tantos coitus interruptus, el Madrid parecía por momentos ligeramente desnortado, pero su zarpazo, esta vez definitivo, aparecería a falta de un cuarto de hora para el final. Benzema descargó sobre Rodrygo dentro del área, Goes devolvió la pelota a Karim con mimo de delicado taconazo y esta vez el Balón de Oro no falló. Por fin, aunque el madridismo contuviera el aliento observando a Gil Manzano atento a su pinganillo.
Benzema se descojonaba. A ver.
Asensio y Camavinga, sobre todo el primero, insuflaron nuevos bríos al equipo, bien sujeto en la medular ahora por Camavinga. Cuando el encuentro agonizaba, Tchouaméni batió líneas con un buen pase interior para Rodrygo que centró para Asensio que marcó con un suave toque… con la derecha.
0-3 en Elche en un partido para la historia del mejunje arbitral de estos días locos que nos han tocado vivir. Sea como fuera, presión para la Xavineta. El líder sigue serio.
Getty Images.