Convengamos para empezar que la derrota en La Cerámica fue una de las más justas e indiscutibles que recordamos desde un punto de vista futbolístico, y que la pésima actuación de Soto Grado (¿o fue la pésima existencia de las circulares reglamentarias?) tuvo una incidencia igualmente negativa para ambos equipos. Los dos penaltis fueron señalados sobre jugadores cuyas manos impactaron o apenas rozaron el balón, pero justo en el momento en que ambos, precisamente, trataban de evitar que eso ocurriera. Nadie que ame el fútbol puede considerar que haya que penalizar esas manos, ninguna de las dos, si bien que se penalice la de Alaba es aún más aberrante. Hubo un puñetazo en el pecho de Parejo a Rüdiger tras el que Soto se hizo el sueco, ahí sí fue el Madrid manifiestamente perjudicado.
El Madrid se ha sentido generalmente bien entregando por fases el balón al contrario. En La Cerámica aprendió que la idea puede no ser la mejor si el balón es entregado a un equipo que sabe usarlo tan bien como el Villarreal, que facturó el mejor partido de un rival del Madrid desde que comenzó la temporada, hace mil años, antes del mundial del oprobio. No le den el balón a cualquiera, porque algunos sabrán qué hacer con él.
El Madrid se ha sentido generalmente bien entregando por fases el balón al contrario. En La Cerámica aprendió que la idea puede no ser la mejor si el balón es entregado a un equipo que sabe usarlo tan bien como el Villarreal
Claro que ni siquiera parece evidente que el Madrid entregara voluntariamente la pelota al Submarino. Más bien se antoja que los blancos fueron incapaces de retenerlo porque fueron física y (caramba) técnicamente superados por los de Setién. Eso supone un sindiós, porque todo el mundo sabe que nadie puede superar técnicamente a un centro del campo conformado por Tchouaméni, Kroos y Modric (más Valverde, que hace las veces de centrocampista-delantero).
Para que esa gente sea técnicamente superada hace falta, con todo el respeto para los futbolistas del Villarreal, que su técnica esté maniatada por otros elementos, entre los que las piernas —y la cabeza— cargadas tras un mundial (en el caso del francés y el croata, tal vez también el uruguayo) pueden tener bastante que ver. El calendario que se viene es estremecedor, incluidos unos Octavos de Copa ante el mismo equipo que nos deparó la segunda derrota en Liga, viajes a Arabia y Marruecos para disputar torneos donde hay más que perder que ganar y la eliminatoria de Champions contra el Liverpool, amén de la Liga que no para. Viendo el estado físico y mental (no ideal) de algunos futbolistas tras lo de Catar, resulta fundamental que lo de “utilizar a toda la plantilla” no sea mera retórica por parte de Ancelotti. Y en la plantilla incluyo también los chicos del Castilla.
En el centro del campo va a estar la clave, y jugadores como Camavinga y Ceballos deberían tener mucho que decir en adelante. Camavinga es un talento descomunal en crudo, casi fresco tras el mundial gracias a la inutilidad de Deschamps, que no lo alineaba en beneficio de troncos como Rabiot. Deschamps ha renovado, lo que se adivina bastante malo para Francia y excelente pare el Madrid, ya que en principio seguirá sin contar con Eduardo y sin Mendy, muy desafortunado ayer y en otros partidos anteriores, pero que para mí sigue siendo un pilar defensivo de primer orden. Ceballos ha estado bien en estos dos partidos en los que fue requerido. Hagamos uso de Dani y de Camavinga, sugiero.
Viendo el estado físico y mental (no ideal) de algunos futbolistas tras lo de Catar, resulta fundamental que lo de “utilizar a toda la plantilla” no sea mera retórica por parte de Ancelotti
En cuanto al resto del plantel, hay dos o tres jugadores sobre los que nadie espera ya nada. Es su obligación sorprender al respetable haciendo una contribución valiosa. Que se conviertan en los próximos cracks se antoja casi inconcebible, pero no lo es que puedan aportar algo cuando se les necesite. Y se les va a necesitar.
La derrota de ayer no es el fin del mundo (escribo antes del partido del Metropolitano), aunque el modo en que los de Carlo fueron superados durante gran parte del encuentro debe dar pie a un análisis profundo por parte del técnico. Seguimos teniendo una plantilla excepcional, y hay que confiar en él y en Pintus para que puedan explotarla con sabiduría en esta campaña tan anómala.
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La defensa de un defensa puede sonar paradójica, más si el defensa en cuestión, Mendy, no defendió bien, como ocurrió frente al Villarreal. El encuentro realizado por el 23 madridista no es defendible, pero esta defensa de Mendy no es puntual, sino general, y se escribe ahora por dos motivos: primero, por la convicción moral de pronunciarse contra el linchamiento; y segundo, porque futbolísticamente es justo hacerlo.
Ferland es un jugador que provoca reacciones polarizadas, es habitual que sus defensores lo idolatren como a un Maldini de dureza diamantina y sus detractores lo defenestren como si de Lina Morgan con balón se tratase. No es ni una cosa ni la otra, aunque está más cerca de lo primero que de lo segundo. Mendy es un buen futbolista y un gran defensa.
Contra el Villarreal no jugo bien y además cometió un error que propició el primer gol en contra. Era el motivo que necesitaban quienes le esperaban ansiosos provistos de piedras para lapidarlo. El partido —nefasto— de otros madridistas como por ejemplo Rüdiger no fue mejor, sin embargo se libró del linchamiento. Alguien puede decir que los errores de Antonio no supusieron ningún tanto, pero a buen seguro que de haber sido así la situación no sería la misma, porque quien es de naturaleza linchadora suele centrarse en una víctima y elegir un mal momento para cernirse sobre ella, y el francés no tiene el carisma que poseen otros compañeros que les permite librarse de ciertos vituperios.
Mendy no atraviesa su mejor momento, pero es un futbolista indispensable en este Real Madrid. Ni Alaba ni Rüdiger ni Nacho se han desempeñado mejor en el lateral izquierdo
Mendy no atraviesa su mejor momento, está jugando peor que la temporada pasada, pero no es algo exclusivo de él, Benzema tampoco está a la altura del curso anterior ni Vinícius ni Alaba, etc. El rendimiento del Madrid después del partido contra el Barcelona cayó y aún estamos a la espera de que recupere vuelo. Tampoco hace falta rememorar lo feroces que eran críticas con los de Ancelotti el año pasado ni cómo concluyó la campaña. Lo recordamos todos.
Sin embargo, Ferland Mendy es un futbolista indispensable en este Real Madrid. Ni Alaba ni Rüdiger ni Nacho se han desempeñado mejor en el lateral izquierdo. Y en el mercado no hay actualmente laterales con mejores prestaciones defensivas.
El madridismo viene de disfrutar 25 años a Roberto Carlos primero y a Marcelo después en el lateral izquierdo, que es como haber empalmado a Beatles y a Rolling Stones. Después de melodías tan pegadizas como las de los brasileños, el sonido físico de Mendy sueña más a Led Zeppelin, menos comercial pero con un ritmo más sólido. El juego de por sí heterodoxo del francés contrasta de este modo aún más con el recuerdo de sus predecesores.
Pero a diferencia de ellos, Mendy es mejor defensor, Mendy es un tipo muy difícil de superar —pregúntenle si no a las figuras del PSG, del Chelsea, del City o del Liverpool—, y en un Madrid que cuenta con una banda izquierda comandada por Vinícius es una cualidad indispensable.
La crítica es necesaria, el linchamiento, no. En defensa de Mendy.
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Buenos días, amigos. El Madrid tenía a mano el liderato de la Liga, pero se le escapó precisamente de las manos, de las que hablaremos más adelante en este Portanálisis. Aunque el principal motivo de la derrota madridista fue que el Villarreal jugó mejor que los de Ancelotti, o los blancos jugaron peor que los de Setién, que seguramente en el club azulejero tenga menos problemas para cobrar su salario, porque tiene mejor cara que en el Barça. Podéis leer aquí la crónica del partido escrita por Ramón Álvarez de Mon.
El problema que vemos los aficionados es que no es una derrota aislada, sino que tanto durante el último tramo de competición antes del mundial como en esta reanudación el desempeño blanco no está siendo el que deseamos. Hay varios jugadores cuyo rendimiento es inferior al de la pasada campaña, como Benzema, Mendy, Alaba o Vinícius. Otros a los que el parón les ha sentado igual de bien que un vaso de tabasco a una úlcera gastroduodenal, como Valverde. Y el equipo, en general, no atraviesa su mejor momento. Pero ya sabemos que rachas así se dan en todas las temporadas y que la mejor manera de juzgar a un equipo es por los títulos que gana.
“La cuesta de enero ha comenzado”, titula Marca, aunque, como decíamos, la cuesta comenzó ya antes del inoportuno mundial del oprobio. El diario madrileño destaca que el Villarreal se adelantó tras un error de Mendy —no fue el único desentonado ayer— antes del festival del VAR en otro partido para la confusión y la polémica. Y es que los sucesivos cambios en el reglamento que tenían por intención discriminar de forma más clara qué manos son penalti y qué manos no, lo único que han conseguido es confundir y cargarse el espíritu de la norma.
El objeto que originariamente tenía la sanción de penalti por mano era evitar que se pudiera obtener una ventaja defensiva mediante la utilización de esta extremidad dentro del área, donde las ocasiones de gol son más peligrosas. Por ese motivo no se pitaba penalti cuando la mano era intrascendente o involuntaria.
Hay que ser manazas para haberse cargado una norma que, como todas, suscitaba discrepancias, pero las polémicas eran infinitamente menores y más espaciadas en el tiempo. Bastaba con aplicar el sentido común y tener mano izquierda. La mano tal y como la conocíamos ha muerto.
Ayer, el primer penalti fue por un leve roce sin repercusión en el juego en la mano de Foyth que ahora es penalti. El segundo penalti es aún más sangrante, Alaba cae, apoya la mano en el suelo en un acto reflejo y, cuando la está comenzando a levantar, le golpea el balón. ¿Qué ventaja supone para el defensor? Es absurdo. Por no decir que discutible con el reglamento en la mano. Por mucho que se empeñen, salvo casos de amputación, los futbolistas no pueden jugar sin manos, que parece ser que es lo que se pretende.
La función de las líneas continuas de las carreteras es evitar que los vehículos invadan otro carril cuando por cuestiones de seguridad no es apropiado. Imaginad por un momento que la Dirección General de Tráfico instaura un sistema que detecta cuando la rueda de un vehículo roza la línea continua, sea cual sea el contexto, y automáticamente se cargue una multa de 200 euros y 3 puntos menos en el carnet. Se daría el caso de que alguien que ha viajado sin incidentes durante 500 Km pierda cinco carnets de conducir y varios salarios porque una rueda ha rozado no sé cuántas veces apenas un milímetro de la línea continua, aunque no haya invadido otro carril ni puesto en peligro a nadie.
El caso de las manos y los penaltis es igual. Con el agravante de que lo enmarañado de la norma permite que se pite lo que se quiera y, casualmente, siempre hay unos más beneficiados que otros. Lo mismo sucede con la intervención o no del VAR. Ayer intervino en los dos penaltis y se lavó las manos en un puñetazo propinado por Parejo a Rüdiger en un córner. Si te caes y el balón te da en la mano: penalti. Si pegas un puñetazo: no penalti. Todo OK, José Luis.
As carga las tintas contra la defensa blanca, que ayer no tuvo su día. El error de Mendy fue el más flagrante, pero el sistema defensivo en su conjunto no funcionó.
Todos los diarios, menos Sport, mencionan el hecho de que el Madrid jugó sin españoles por primera vez en su historia. Esto es mentira. Vinícius es tan español como un jubilado nacido en Cuenca. Militao es tan español como una muchacha de El Ferrol. ¿Acaso no es español el rey Juan Carlos I, quien nació en Roma? La nacionalidad no es una cuestión, solo, de nacimiento.
No obstante, el asunto del Madrid y los españoles es un detector infalible de gañanes.
Las portadas también mencionan el sorteo de Copa del Rey. El Barça es el que ha corrido peor suerte y tendrá que hacer un viaje nada agradable a Ceuta.
El Madrid ha sido mucho más afortunado, ya que se enfrentará (de nuevo) al Villarreal, que aunque es un equipo fuerte de Primera División tiene un viaje mucho más agradable, ya no hablemos si se decide ir en autobús viendo España.
El sorteo en sí fue un esperpento más de esta Federación dirigida por el señor de Motril. En una sala prácticamente vacía, Santi Denia y Mohamed Chaib, vicepresidente del Ceuta, se encargaron de menear las bolas. El tiro de cámara era desde Ontario, aproximadamente, y después, cuando se acercaba, Mohamed abría las bolas detrás el atril, fuera de la vista de todos, y tras varios segundos, enseñaba el papelito. No pretendemos asegurar que hubiera tongo, pero no mostrar cómo se extrae el nombre de los rivales no parece lo más profesional ni lo más apropiado en un sorteo.
Nos despedimos con esta joya de la web oficial del Fútbol Club Barcelona. Se puede ver si uno intenta comprar entradas para el próximo Barça-Real Madrid femenino.
“Prohibida la compra para aficionados del Real Madrid. Se denegará el acceso al estadio a aficionados con vestimenta o emblemas del Real Madrid”. Ojo, no dice que no podrán, por motivos de seguridad, comprar entradas en las zonas de seguidores del Barça, sino en general.
Ya lo hicieron contra el Espanyol. Les está quedando un club precioso. Solo falta que a los que no son de su estirpe los marquen con algún símbolo para diferenciarlos. Valors.
Pasad un buen día.
El Madrid se debatió entre un partido malo y un partido en el que no se ha jugado a nada. No quiero irme a la actitud porque creo que fue buena, ni al césped, ni al racismo, ni a nada parecido. El Villarreal mereció, al menos, empatar. Y ganó.
Sin embargo, varios apuntes.
Iré de abajo a arriba. Poner a Militao de lateral es simplemente tener miedo de afrontar que tienes 3 centrales de un nivel parecido y sólo puedes poner a 2. Yo, sinceramente, no me cerraría a poner a 3 centrales en Anfield, por ejemplo, pero hoy hubiera salido o con Lucas por la derecha o con Alaba por la izquierda. No vamos a pensar a estas alturas de la temporada que Mendy es indiscutible. A mí me encanta, conste, pero probablemente es el peor de los titulares del Madrid.
En el medio tenemos un problema y no lo vamos a solucionar con Bellingham y es que necesitamos algo tan sencillo, pero tan complejo de fichar, como tener un tío que coja la pelota del medio y la lleve a los delanteros. Me refiero a Laudrup, me refiero a Zidane, pero también me refiero al anterior Benzema o al primer Raúl. Ahora solo tenemos a Modric porque pedirle esto a Benzema, es intentar convertirlo en San Martín de Porres y exigirle ubicuidad.
¿Y arriba que tenemos? Un 20+20 (goles + asistencias) fallón, porque Vini aunque gane el Balón de Oro, siempre será fallón. Otro de bajón, porque Benzema va, día a día, siendo más gato y menos tigre, el que no lo vea es ciego. Y el tercero y el cuarto de los atacantes aún tienen que demostrarlo más. El Madrid no puede exigir ni confiar en 15 goles de Valverde, ni en 20 de Rodrygo, básicamente porque ambos sucesos jamás pasaron. De los cuatro atacantes titulares, necesitamos a 2 verdaderamente entonados de aquí al final, si lo logramos ganaremos 3 títulos (o similar) de los 5 que quedan: Mundialito, Champions, Supercopa, Copa y Liga. Si no, uno o ninguno.
Confiemos.
PD: Deberían haber educado un poco mejor a Parejo en sus años de blanco, hubiera sido mejor profesional y, claro, mejor persona.
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Arbitró César Soto Grado del Comité riojano. En el VAR estuvo Iglesias Villanueva.
En la primera mitad el colegiado hizo un guiño a las fechas actuales de Reyes y los frecuentes regalos de juguetes. Había uno muy célebre llamado tragabolas. Hoy, el riojano, fue un tragacórners. En el primer acto se comió tres: dos a favor del Real Madrid y uno para el Villarreal. Además, en el aspecto disciplinario enseñó amarilla a Pau por un golpe en la cara a Militao en el 15'.
En la segunda mitad estuvo más movida la cosa. En apenas tres minutos hubo dos penaltis por mano, que no deberían ser, pero con el reglamento actual lo son. En el 59' Foyth tenía el brazo abierto cuando el cuero le da en la mano. Tuvo que avisar Iglesias Villanueva al riojano porque nadie, excepto Vinicius, se había percatado del penalti. Tres minutos más tarde, Alaba se resbala y cuando intenta levantar el brazo del suelo, el esférico le da. Otros once metros. Pudo haber un tercero si el VAR avisa al colegiado principal del puñetazo de Parejo para quitarse a Rüdiger en el descuento.
Hay que mencionar las amarillas a Albiol por obstrucción a Vinicius en el 74', a Reina por perder tiempo en el descuento, a Baena por entrada a Camavinga en el 91' y al francés por pisar precisamente a Baena en el 96'. Ambos pudieron verla minutos antes por otras acciones merecedoras.
Soto Grado, REGULAR.
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Courtois: 6. Pudo hacerlo mejor en el primer gol, pero también salvó una muy buena de Pino.
Militao: 5. Cumplió, pero me gusta más de central.
Rüdiger: 5. Empezó algo despistado.
Alaba: 5. Le pitaron un penalti incomprensible.
Mendy: 3. Su fallo fue decisivo en la derrota.
Tchouaméni: 4. Menos presente que de costumbre.
Modric: 5. Empezó bien, pero se fue desdibujando.
Kroos: 5. Lo intentó con varios desplazamientos largos, pero no fue su partido.
Valverde: 4. Está pasando una racha algo gris.
Vinicius: 6,5. El que más lo intentó, pero no fue suficiente.
Benzema: 6. Dejó algunas buenas acciones y el gol, pero está algo fallón.
Lucas: 5. Entró para aportar más profundidad, pero lo hizo sin suerte.
Camavinga: 6. Su entrada mejoró al equipo en los minutos finales.
Rodrygo: 5,5. Estuvo cerca del gol, pero no lo logró.
Asensio: sin tiempo
Ancelotti: 4. No consiguió que su equipo saliera concentrado en cada parte.
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Tras la rotación masiva en Copa, Ancelotti alineó a sus titulares habituales sacrificando a Rodrygo. La única baja relevante era Carvajal y el técnico italiano optó por situar a Militao de lateral después de su buena actuación en el mundial. El sorteo de Copa había deparado que los madridistas tendrían que volver a visitar Villarreal tras la Supercopa. Un sorteo bastante desafortunado.
El Madrid salió muy mal al campo y la presión de los locales le pudo costar un buen disgusto tras una exquisitez de Coquelin que se marchó al palo. El Madrid no contestó hasta que Modric encontró con su exterior a Vinicius. El centro chut fue despejado por la defensa amarilla. Poco a poco el Madrid se fue metiendo en el partido y todo comenzó con el control del balón. Un gran pase de Benzema ocasionó una buena oportunidad para Militao, pero se le notó la falta de costumbre y se entretuvo demasiado para definir.
El Madrid perdió la posibilidad de ponerse líder en Villarreal
El Villarreal se pudo adelantar a través de una ocasión inmejorable en el minuto 22. Courtois resolvió el mano a mano ante Yéremy Pino de manera impresionante. La oportunidad le dio alas al Villarreal que volvió a hacerse con el control del partido, aunque el Madrid transitaba de forma más sencilla que al principio cuando conseguía juntar tres pases. En el 39’ una gran conexión entre Valverde, Benzema y Vinicius, dejó al brasileño solo, aunque algo escorado para disparar. Reina resolvió muy bien la papeleta. Poco más ocurrió hasta el descanso. La primera parte había sido algo más local que visitante, pero el Madrid había contado con dos grandes ocasiones para adelantarse.
La segunda parte empezó de la peor manera posible. Mendy perdió un balón muy peligroso y el Villarreal lo supo aprovechar. Gerard Moreno asistió a Yéremy Pino y el disparo del canario se introdujo en la portería tras tocarlo Courtois y Mendy.
El Madrid asumió que no valdría sestear y Benzema la tuvo en el 55’. La sacó Foyth cerca de la línea. Sin embargo, el VAR advirtió una mano del argentino y avisó al árbitro que pitó penalti. Benzema se encargó de convertirlo. Pero la paz duró poco y el árbitro señaló penalti después de un resbalón de Alaba que le hizo golpear el balón con la mano. Dos manos que nunca lo deberían ser para quien haya jugado al fútbol.
Salieron al campo Rodrygo, Lucas y Camavinga por Mendy, Tchouaméni y Modric. Vinicius se había rebelado contra el resultado y Rodrygo y Camavinga parecían acompañarle, peor el tiempo se iba agotando. Salió Asensio por Valverde para intentar evitar lo que parecía inevitable. En el minuto 87, Camavinga hizo una gran jugada para habilitar a Vinicius, pero el brasileño no estuvo preciso en el remate final. Camavinga estaba siendo protagonista, lástima que hubiera entrado tan tarde.
El final del partido fue un ejercicio de frustración continuo y nada cambió. El Madrid perdió la posibilidad de ponerse líder en Villarreal.
Hoy no podría ocurrir, pero sí ocurrió tal día como hoy. El 7 de enero de 1995 tuvo lugar la última gran goleada del Real Madrid al FC Barcelona. De entonces para acá, el Barça ha gozado su única era dorada con la amargura de contemplar al Madrid viviendo su segunda pese a no tener a Messi. Desde entonces también, en enfrentamientos directos, el saldo es favorable al Barça, que ha reventado al Madrid en más ocasiones de las deseables sin que los blancos parezcan haber tomado nota para vengarse con otra goleada al siguiente partido. La última vez en que eso ocurrió, la última vez en que el Madrid dejó claro que había tomado nota de la afrenta, que se proponía desquitarse de ella con otra afrenta equivalente, y que de hecho lo logró, fue aquel 7 de enero de 1995, tal día como hoy.
No fue un partido de fútbol. Fue un torbellino. Fue la cólera de Yahvé arrasando Sodoma y Gomorra por el mismo precio y sin necesidad de desplazarse allí. Zamorano estaba en trance, imbuido de una ira divina y totalizadora
Zamorano había sido claro en las vísperas. El equipo tenía “sangre en el ojo” desde el encuentro de ida, en el cual el Barça había destrozado a los blancos endosándoles un 5-0. Fue la cola de vaca de Romario a Alkorta, la grave lesión de Alfonso y el juego rutilante de Laudrup. Pero ahora Laudrup estaba en el otro bando, en los entrenados por Valdano, y esta era una de las razones por las cuales los blancos se sentían cualificados para devolver la moneda a los azulgrana. Quizá la sed de venganza deportiva sea uno de los sentimientos puros que la hiperprofesionalización del fútbol se ha llevado por el desagüe. Quizá sea, hoy por hoy, en el seno del Madrid, una aspiración incompatible con la exigencia del calendario, que impone el objetivo a largo plazo como rumbo innegociable de la campaña y desdeña la necesidad de la goleada por amor al arte o por odio (deportivo) al rival, conceptos ambos más cercanos de lo que parece, como se vio aquel 7 de enero en que aún era imaginable que el Madrid quisiera vendetta puntual.
No fue un partido de fútbol. Fue un torbellino. Fue la cólera de Yahvé arrasando Sodoma y Gomorra por el mismo precio y sin necesidad de desplazarse allí. Zamorano estaba en trance, imbuido de una ira divina y totalizadora. El chileno fue un tsunami que se bastó con los primeros minutos para descerrajar un hat trick. En el último de sus tres goles, Laudrup le robó un balón a Bakero (la versión destructiva del caño de Chendo a Maradona) en la línea de fondo del área culé y se la sirvió al delantero, que se zambulló en las redes de Busquets padre con el ánimo de practicar sexo tántrico con las mallas. Había que quedarse a vivir en aquel ultraje. Nunca un abrazo ha reunido a tanta gente ni ha durado tanto tiempo más allá de la línea de gol.
Yo estaba allí, pero no recuerdo mucho más, y es una pena porque también quise quedarme a vivir allí. Veo, en medio de una vorágine insaciable de sangre y niebla, a Luis Enrique remachando a la red un remate al palo de (otra vez) Zamorano. El asturiano celebró el gol como si el futuro que hemos vivido no constase en la historia de hoy. De hecho, si lo miras con los ojos de esa noche (ojos que supuran hemoglobina), no cuenta. Veo a Amavisca empujando una asistencia de quién va a ser, de Bam Bam (fue su noche), y a Valdano en la banda diciendo paren ya. Tenía que ser un 5-0, un 6-0 ya no servía, curiosamente. Tenía que ser un 5-0 y no ninguna otra goleada porque el marcador tenía que dictar bien a las claras que lo que había sucedido era una venganza sañuda y concienzuda sobre aquel otro 5-0.
Todo esto es imposible hoy. El tiempo lo ha confirmado. El Barça quiere siempre humillar al Madrid, pero la carretera no es de doble dirección. Será por el calendario (creo), será porque son aliados de la Superliga y las conveniencias de despacho se filtran tácitamente en el vestuario, no lo sé. No existe un solo madridista que cambiaría la historia de su club de 1995 para acá por la del Barca. Esto es indudable. Pero también lo es, en un escalón de importancia menor pero no desdeñable, que nuestros jugadores nos deben otro siete de enero. Y hay muchos potenciales sietes de enero en el horizonte.
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Entregas anteriores:
Buenos días, amigos galernautas. Fue concluir el Mundial del oprobio en el secarral catarí y sin comerlo ni beberlo, no sólo estábamos en Zorilla a la fresca o enfangados en Cáceres, sino que nos adentrábamos irremisiblemente en el páramo navideño de todos los años donde acechan horrores primigenios, como Papá Noel y sus duendes estridentes, o el cuñado que todo lo sabe y algo más en Nochevieja.
Afortunadamente para quienes adoramos a esa deidad pagana llamada Grinch, hoy comienzan a quedar atrás polvorones, suegras, Melchores, Gaspares y Baltasares.
Tanto es así que este sábado regresa nuestro Real Madrid en horario de peli de sobremesa de Antena 3, ya saben, aquella en la que una ejecutiva agresiva de Wall Street que odia a la Navidad y a la gente en general se ve atrapada bajo una gigantesca nevada en un pequeño pueblo de Wyoming llamado Lost Springs, donde conocerá a un joven higienista dental que le enseñará a amar los Christmas Carol. Afortunadamente, también pronto cambiaremos a la sinopsis de una deslenguada turista norteamericana que pasa sus vacaciones en un pequeño principado europeo llamado Princevania donde conocerá, de fiesta y sin saberlo, al joven Vlad Borbonenstein, el heredero del trono.
En cualquier caso, sea como fuere, parece sin duda mejor plan ver a los de Carletto en el estadio de La Cerámica. Aun con estas primeras planas que parecen revenidas como los restos de besugo que metiste tarde en el congelador en Nochebuena. No debe de haber republicanos en las redacciones de la prensa deportiva en tanto que ni uno se ha querido quedar sin Reyes y vivir al filo de la actualidad como los periodistas que salen en las pelis, pero no de tarde.
Sin ir más lejos, Marca, cuyo verdadero expediente X es saber quién y cuándo metió en la nevera una primera plana que se cocinó con Papá Noel todavía en Finlandia y Olentzero, aún retozando en el Txindoki entre montañas de carbón.
Lo han intentado colando el castañazo de nuestro eterno Carlos Sainz en un faldoncillo de arriba, justo al lado del sorteo de Su Majestad, el torneo donde Xavi no se preocupa por el juego de los suyos ante el Intercity, no confundir ni con el Inter ni con el City.
Es más, desde La Galerna nos sumamos a las condolencias por la prematura muerte de Gianluca Vialli, al que “histórico del fútbol italiano” creemos que se le queda corto.
Descansa en paz, leyenda del fútbol.
Lo que no recogen las portadas de la prensa madrileña, que no madridista, se pongan como se pongan por lares determinados, es la trituración macabea que ejerció anoche el Madrid de los canastos ante sus viejos rivales de Tel -Aviv. Justo cuando se abrían las puertas del Infierno para los muchachos de Chus Mateo, resulta que el Madrid permanece por encima de la moda Baskonia o el mercenariazgo del Barça. Esto no lo verán en las portadas. Que hay que comer roscón, darle a la Nintendo nueva y montar la cocinita de la niña.
—Jefe, ¿retocamos la portada?
—Quita, quita, mucho lío.
—¿Te mola "Con todos" de titular, jefe?
—Sí, tira, tira. ¿Oye, tu sabes de cremas para el cutis de la parienta?
También andan de cámara frigorífica las portadas de la ínclita prensa deportiva catalana. Como los filetes de babilla de ternera en la bandeja del súper que anuncian con fecha que se han elaborado a tiempo en la carnicería del establecimiento para que no te dé listeria. Con esta primera plana, tendría no obstante usted listeriosis garantizada. Sólo tiene que ver a Iñigo Martínez criogenizado como Walt Disney en la azotea del diario de Godó, grande de España. No hay mayor novedad al respecto. El Barça lo quiere fichar sin poner un duro porque entre otras cosas no tiene ninguno. Como tienen mucho arte también se llevan a Zubimendi y a un señor que no lo han recibido en casa ni en Navidad y que pasaba por la portada.
Y si pinchan con los fichajes, no se preocupen, siempre les quedará otro ultramarino de catálogo de ofertas en la sección de refrigerados en Nochevieja. Frenkie, hoy intocable, mañana tocable, pasado maniquí y la semana que viene Dios dirá.
Como prueba de vida desde luego la portada es para acabar con las dos orejas del secuestrado en un sobre. Para quedarse Frozen con las portadas.
Lo mejor será que cantemos Let it go y las borremos de nuestra memoria mientras seguimos formateando villancicos y empujando peladillas por el intestino.
Hay tarea.
Hoy sábado 7 de enero jugamos en Villarreal sin casi darnos tiempo de desenvolver y jugar con los regalos que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente nos han dejado. Pues bien, el partido es importante porque en esta misma jornada se enfrentan el Atleti y el Barça, por lo que una victoria en La Cerámica (El Madrigal de toda la vida, mire usted) podría darnos el liderato en solitario en el campeonato a la espera del partido de entre semana de Copa, que esperemos que, al menos, se juegue en un terreno de juego algo más decente que el de mi querido Cáceres. El partido contra el Villarreal últimamente se caracteriza por la falta de goles, cosa que deseamos que no ocurra hoy. Ahora, os doy unos datos del partido y, como siempre… ¡Hala Madrid!
Los dos últimos partidos de liga jugados entre el Real Madrid y el Villarreal se han saldado con sendos empates a cero goles.
Sí, porque los últimos 5 enfrentamientos entre ambos equipos en Villarreal han acabado en empate.
El Real Madrid no pierde en Villarreal en liga desde el año 2015, esto es, no ha perdido en las últimas 6 visitas a la ciudad azulejera.
El Real Madrid sólo ha perdido 1 de los últimos 13 partidos jugados y 2 de los últimos 24 contra el Villarreal en liga, habiendo conseguido no ser derrotado en los últimos 9 enfrentamientos.
Nuestra estrella carioca puede llegar a los 150 partidos de competición española con el Real Madrid si juega el encuentro.
1.- El Villarreal Club de Fútbol debutó en Primera División en la temporada 1998/99. Actualmente es el 17º en la clasificación histórica del campeonato con 1276 puntos.
2.- La actual es la 22ª temporada del Villarreal en primera división.
3.- El último ascenso del Villarreal a primera división fue en la temporada 2013/14.
4.- El Villarreal finalizó la temporada pasada en el puesto 7º de la Liga con 59 puntos.
5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 3 victorias y 2 derrotas.
6.- El Villarreal, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 4, ha empatado 1 y ha perdido 1.
7.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Gerard Moreno (3), Cazorla (2), Fornals, Martínez, Samu Castillejo, Jaume Costa, Iborra y Yeremi Pino (1) son los goleadores del Villarreal al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores del Villarreal que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Soldado (1).
9.- Quique Setién se ha enfrentado como entrenador en 9 ocasiones al Real Madrid (4 con Las Palmas, 4 con el Betis y 1 con el Barcelona), con un balance de 2 victorias, 2 empates y 5 derrotas ante los blancos.
10.- Los goleadores del Villarreal esta temporada son: Álex Baena (9), Morales (8), Gerard Moreno, Chukwueze (5), Danjuma (4), Jackson, Coquelin (3), Yeremi Pino, Lo Celso, Capoue, Foyth (1).
11.- Actualmente, el Villarreal es 7º en la clasificación de la Liga con 24 puntos.
3 victorias, 6 empates y 1 derrota, 14 goles a favor (1,4 goles por partido) y 11 en contra.
Goleadores: Benzema (4), Mariano, Bale (3), Cristiano Ronaldo, Modric, Varane y Vallejo (1).
Asistentes: Carvajal, Modric (3), Marcelo, Benzema, Rodrygo, Lucas Vázquez, Kroos, Brahim (1).
Tarjetas: Casemiro (4), Bale (3), Carvajal, Kroos, Modric (2), Sergio Ramos, Lucas Vázquez, Mendy, Nacho, Vinicius, Militao, Marco Asensio (1).
Expulsados: Bale.
Primer tiempo: 10 goles; segundo tiempo: 4 goles.
Gol más tempranero: Cristiano Ronaldo, Mariano (minuto 2).
Gol postrero: Modric (minuto 92).
El R. Madrid ha remontado una vez un gol para ganar el partido y no le han remontado.
Mayores goleadas, a) 5 de mayo de 2019, R. Madrid-Villarreal, 3-2, goles de Mariano (2) y Vallejo; b) 16 de julio de 2020, R. Madrid-Villarreal, 2-1, goles de Benzema (2); c) 22 de mayo de 2021, R. Madrid-Villarreal, 2-1, goles de Benzema y Modric.
1 gol de penalti marcado y 2 recibidos.
3 dobletes o más (Mariano, Bale, Benzema).
El R. Madrid ha marcado en los 7 de los 10 últimos partidos jugados frente a Villarreal en liga.
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