A nuestro fútbol le quedan cinco súper noches que pueden ser siete. Final de Copa, ida y vuelta de Champions y Europa League, esas no nos las quita nadie. Veremos si llega la sexta e incluso la séptima, me estoy mojando. Protagonistas, Real Madrid, Osasuna, City, Sevilla y Juventus. Bien.
Mientras, lo que viene pasando es una buena forma de pasar el rato. Y la verdad es que entretiene. Cronológicamente la cosa empezó con que la policía entró en la sede del Bayern Múnich. Buscan pistas sobre un lavado de dinero por parte de un oligarca ruso amigo, entre otros, de Uli Hoennes, formidable delantero en sus años mozos, presidente que fue del club bávaro.
Allí no tienen a Negreirbauer, pero Hoennes es otro tipo peculiar. En su día lo enchironaron por un quítame allá esas pajas con ‘Haciendmuller’, el fisco alemán, vamos. Si aquella poli se aburre que se dé una vuelta por aquí. Tenemos sedes de clubes la mar de visitables, muy bonitas además. Si me lo piden con tiempo, les acompaño encantado.
Sólo recordarles que siguen en activo todos los árbitros que Negreira promocionó y mantuvo en Primera. Muchos de los que vienen deben de ser familia
Luego está lo de los filiales, la red va llena de un curioso vídeo, un gol anulado en campo del Barcelona B a Osasuna Promesas. Búsquenlo. Un fuera de juego extraordinario. La cara de los chicos navarros fue un poema, mezcla de incredulidad, espanto e ira. Palmaron 1-0. Vamos, que con ese gol empataban. Casualmente.
También hizo fortuna un penalti contra el Castilla en Talavera de la Reina, el magnífico pueblo de mi magnífica abuela. Más magia: el árbitro vio algo que no sucedió. Que el portero Mario de Luis derribó a un adversario. Sólo él lo vio, nadie más entre los presentes. Como sería la cosa que el delantero talaverano saltó por encima del meta, cayó y se levantó tratando de recuperar la pelota, estuvo muy ‘honrao’. El árbitro ya había decidido: penalti.
La visión supuso el momentáneo empate a un gol pues la cosa acabó 2-7 a favor del equipo de Raúl. Hombre, inventar seis penaltis más buscando el 8-7 es algo que está todavía por apurar. Todo se andará.
La labor pedagógica de los árbitros con los chicos de Barça y Madrid es estupenda. Les encaminan muy bien. Unos maduran sabiendo que no hace falta irse al Liverpool para nunca caminar solo. Es bonito sentirse acompañado. Así, su salto al primer equipo será grande, pero perfectamente asumible.
Y los otros, los de blanco, catan desde temprana edad que ganar títulos, ascensos y tal les resultará complicadísimo. De jovencitos y si llegan al primer equipo. Si acaban en Osasuna Promesas, el día que jueguen contra el Barça también.
Sin duda la cosa fortalece el espíritu, templa el carácter, endurece. Todo eso. Vamos, si un hijo mío fuera futbolista le llevaba al Madrid. No he conocido un Guasch blandengue, un tipo molicie. Los árbitros cuidan muy bien las canteras de Madrid y Barça. Nenes, esto os espera, esto es la vida. En el fondo casi me parece bien. Y sí, urge una inmersión de los chicos campeones de Arbeloa. Pueden pensar que van a ser campeones toda la vida. ¡Noooorrrrr!
A todo esto vi lo de Rodrygo y tal y saltarinamente me puse el Barça-Betis. Duré media hora. En cuanto echaron a Edgar me fui a cantar con mi nieta. Le gusta La Voz infantil y se inspira. Y voz tiene. ¿Lo del Campo Nou? Todo OK, Pepe Luí. Si acaso que no he visto a un marcador de Vinicius ser expulsado como el chico del Betis. Ninguno.
Es una fijación maligna. La Liga por arriba, gancho poco. Juegan Barça y Betis, puede ser entretenido. Que el líder gane o no importa poco: si lo necesita, ganará... Procuren pues por el producto, como dice Tebas. No dejen al Betis con diez por ‘eso’ que la hora que falta no le interesa más que al culé muy cafetero. Va a ganar por tres, por cuatro, por 24… Que luego salen Liverpool y Tottenham y acaban 4-3, dos goles en el alargue, un 3-0 que se puso 3-3.
Engáñennos. ¡Qué difícil está siendo la Liga para el líder, qué disputado todo! Vistan ustedes el santo, carajo. Pero bueno, como por tontos precisamente no los tengo, será que quitarse de según qué costumbres debe de ser duro, como dejar de fumar o así.
Y bueno, podría extenderme más pero me parece suficiente. Sólo recordarles que siguen en activo todos los árbitros que Negreira promocionó y mantuvo en Primera. Muchos de los que vienen deben de ser familia.
El Real Madrid femenino se llevó (3-2) los tres puntos en el derbi capitalino ante el Madrid CFF en un duelo alocado y repleto de ocasiones. Gracias a un gol de Linda Caicedo y a un fantástico doblete de Teresa Abelleira, las blancas mantienen los seis puntos de ventaja sobre un Levante empeñado en pelear la segunda plaza hasta el final.
Cuando en el minuto 95 del partido disputado en el estadio Alfredo di Stéfano se fue al suelo derrotada por el esfuerzo la atacante del Madrid CFF Racheal Kundananji, Kathellen Sousa y sus compañeras de defensa respiraron con tranquilidad por primera vez en lo que iba de tarde. Lejos quedaba el plácido derbi de la primera vuelta resuelto con un 0-4 a favor del Real; esta vez sobre el césped se presentó el rival madrileño que acostumbra a crear dolores de muelas allá donde va.
Enfrente y sobre el papel, Alberto Toril optó por uno de sus onces de garantías, con la única pincelada diferente en la figura de Caroline Møller como nueve. Sin embargo, bastaron quince segundos de reloj para entender que el cauce del partido discurriría por un trazado peculiarísimo: el de un encuentro que pareció estar controlado por los mandos de consola de dos quinceañeros que prueban el FIFA por primera vez. Espacios a mansalva, errores impredecibles, goles por doquier y habilidades futbolísticas fuera de la realidad.
La primera pista la dio Misa Rodríguez en cuanto fue a entrar en contacto con un balón que pedía ser despejado bien lejos. Falló la canaria con estrépito, dejando manso el balón para que Flor Bonsegundo pusiese el 0-1 y, peor aún, obligando al Real a ofrecer metros y metros de pradera a espalda de su defensa desde el pitido inicial. En ese escenario, el Madrid CFF es un niño con un paquete de gusanitos. Sus jugadoras veteranas saben jugar en la trinchera y, por delante y a campo abierto, dejan que Racheal Kundananji abuse de una potencia y velocidad que nada tiene que envidiar a la de Adriano en el Pro Evolution Soccer 6.
Siete minutos después respondió el Real poniendo el empate en una jugada no por casualidad construida por Teresa Abelleira, Caroline Weir y Linda Caicedo, las tres más entonadas de blanco. La colombiana lleva dentro el veneno de los grandes futbolistas, por lo que en media ocasión sumó un nuevo gol que, aún así, no calmaría las aguas. De vuelta al otro área, Bonsegundo buscó de primeras a Kundananji a espaldas de Kathellen y la africana volvió a adelantar a las visitantes antes de que muchos espectadores llegasen a sentarse en su localidad.
El intercambio de golpes siguió, manteniendo la frecuencia del fútbol virtual, y antes del minuto 20 llegaría el 2-2. Esta vez, el orden de la secuencia fue exactamente el contrario al del primer gol madridista: Caicedo ganó por coraje un balón en el lateral del área, asistió raso a una Weir que pisaba área, y la escocesa dejó pasar el balón para que en segunda oleada Abelleira conectase un zapatazo ajustado al palo de Paola Ulloa. Las cartas estaban sobre la mesa. A un lado los focos se centrarían en las piernas de Kundananji y al otro lo harían en la bota derecha de Abelleira.
Sabiendo que el Levante seguía sin levantar el pie del acelerador en la pelea por el subcampeonato, el Real aceptó hasta el descanso la ruleta rusa de la defensa de cuatro adelantada. La estrategia, por momentos, pareció ser la de intentar marcar un gol más de los que pudiese convertir la delantera de Zambia. Y pudo hacer varios, pues en la zaga blanca no había nadie con la velocidad punta necesaria para frenarla. En cualquier caso, la mejor noticia para el Real Madrid fue el desempeño de Teresa Abelleira, quien creció con el paso de los minutos y mejoró con cada una de sus intervenciones el trenzado del juego local.
Toril aprovechó el descanso para modificar su dibujo, pasando a un 3-5-2 con Athenea del Castillo y Olga Carmona en los carriles, y el nivel de caos se redujo a niveles asumibles. A pesar de todo, las gotas de genialidad capaces de desequilibrar la balanza seguirían sobre el campo… y la moneda cayó del lado madridista. Al borde del 50, en una descarga hacia atrás de Møller para Abelleira, la gallega recibió el cuero lejos de la frontal del área y decantada hacia el perfil izquierdo. No le importó lo más mínimo. Sin necesidad de controlar el balón, disparó seco y plano con el empeine en busca del palo corto de Ulloa, que quedó de atrezo para la foto del enésimo golazo de la centrocampista.
El 3-2, a la postre definitivo, bajó las pulsaciones. Kundananji tendría todavía la contrarréplica en el 72, pero esta vez Misa pudo resarcirse de su error inicial ganándole un duelo cara a cara a la atacante y el marcador no se movió. El Real Madrid guardó como oro en paño su ventaja y esperó a que las leyes de la física hicieran sucumbir a Kundananji. Sólo superado el minuto 90, ya sin fuelle en los pulmones, pudieron disfrutar las blancas de su +6 sobre el Levante.
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El martes jugamos la liga de nuevo, cosas del capricho de unos pocos estómagos agradecidos e hinchados de manjares que les dio por poner un mundial en medio de la temporada. Partido previo a la final de Copa y contra un rival directo en la lucha por la segunda posición del campeonato.
La Real Sociedad es un equipo aguerrido que está haciendo una gran campaña y San Sebastián nunca ha sido una plaza fácil. La verdad es que uno no sabe qué puede ser lo mejor para el equipo, jugar con todo para hacer un ensayo general de la final o reservar jugadores para que las “caricias” de los donostiarras, teniendo en cuenta que los Negreira boys no nos van a conceder nada, no nos hagan un estropicio. En fin, será lo que Carletto y los suyos decidan y lo que hagan me parecerá bien, que para eso entienden de esto mucho más que un servidor de ustedes.
Vamos con el consabido desahogo negreiril de cada partido. El sábado en casa contra el Almería volvimos a ver estupefactos cómo a Vinicius le cosían a patadas y el que se llevaba la primera tarjeta era él. Cosas que pasan sólo aquí, en la Negreira League, que es como hay que llamarla por los siglos de los siglos hasta que esto no se arregle (ad aeternum, me temo).
El amigo Cuadra Fernández (del que avisé en la previa) se hizo el sueco con las agresiones al brasileño y cuando el pobre chaval se hartó y le dijo cuatro cosas le sacó la tarjeta. De traca, vamos. El amigo Cuadra, cuadraba en Chamartín porque en esta porquería de competición todo lo que sea perjudicar a los blancos es un posible ascenso. Bueno, en este caso, Cuadra ya es internacional… Digamos que internacionalito, porque fíjense ustedes, excelsos lectores, cuáles han sido los partidos allende nuestras fronteras que ha pitado el trencilla balear: un apasionante Konyaspor-Vaduz; el no menos importante AZ Aalmark-Gil Vicente y el trascendental Basaksehir-Fiorentina, todos ellos de la competición de las competiciones, la Conference League. Ese despojo competitivo en el que caen los que no pueden jugar otra cosa y que es un nuevo caramelo para los borregos de los clubes y una nueva fuente de ingresos para Ceferino y sus secuaces.
La Real Sociedad es un equipo aguerrido que está haciendo una gran campaña y San Sebastián nunca ha sido una plaza fácil. La verdad es que uno no sabe qué puede ser lo mejor para el equipo, jugar con todo para hacer un ensayo general de la final o reservar jugadores
El bueno de Guillermo también ha arbitrado un partido de selecciones nacionales, el amistoso entre México e Irak, la final del Mundial del 70 es una pachanga comparando con este partidazo, vaya. Se preguntarán por qué me refiero a los encuentros que ha arbitrado nuestro chiflero de hoy, pues la respuesta es muy sencilla. Aquí, en España, las internacionalidades no se otorgan a los mejores colegiados, se conceden a los que más entienden el sistema, a los que se pliegan al poder establecido y a los que siguen la senda marcada desde los dominios hoy de Clos Gómez y Medina Cantalejo y otrora Sánchez Arminio y Enríquez Negreira. Pero en Europa, donde se evalúan de verdad a los colegiados por su calidad, se dan cuenta de la morralla silbatil que mandamos y les encomienda los partidos de la basura, les encargan los partidos que pueden dirigir en función de su calidad técnica, pues eso, el Konyaspor-Vaduz y gracias.
A la hora de escribir estas líneas aún no se ha designado al trencilla que nos pitará en Anoeta, pero pónganse en lo peor, porque el sistema está podrido y, si no, que se lo pregunten a los chavales del Osasuna Promesas cuando, después de marcar el empate contra el FC Negreilonilla y tras la conversación de uno de azulgrana con el juez de línea, éste levanta por sorpresa la bandera para anular el gol… uno duda si el chaval le preguntó al asistente si había recibido el bizum, si no se daba cuenta de dónde estaba o que si quería ascender de categoría ya sabía lo que tenía que hacer. Y lo hizo, levantó la bandera.
El Barça B ganaba 1-0 en el minuto 78 cuando el Osasuna B empata en esta acción.
Ambos en la lucha por el ascenso a Segunda.
El gol acabó siendo anulado.
Los comentarios os los dejo a vosotros.
Vídeo @rfef pic.twitter.com/E75RdILgJs
— Josemma (@Josemmabet) April 29, 2023
Que se lo pregunten también a los chavales de nuestro amado Castilla cuando en su visita a Talavera de la Reina les pitaron un penalti en contra donde el chof del piscinazo del talaverano se oyó hasta en la sierra de Gredos, y no hablemos del ínclito Del Cerro Grande, dejando al Betis con 10 en la primera parte por doble amarilla cuando la primera no fue ni falta… 4-0 y p’a casa, que diría mi admirado Tomas Guasch.
Es lo que hay, no les den más vueltas, como dijo Mourinho, ganar un título en España equivale a ganar cuatro, y es verdad. Sigo implorando a la justicia de la UEFA y la FIFA (para la justicia ordinaria española falta tiempo) para que ponga algo de orden en este dislate, en este Cantalejé Técnico de Árbitros (CTA) en la podrida Federación y, cómo no, en la putrefacta Liga de Fútbol Profesional.
Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!
Aunque el equipo Txuri Urdin haya pasado algunas temporadas en segunda división, nuestro rival de hoy es de rancio abolengo futbolístico, ya que fue uno de los diez afortunados que inauguró el campeonato nacional de liga allá por 1928.
El Real Madrid lleva una muy buena racha de partidos de liga contra la Real Sociedad, puesto que sólo ha perdido 3 de los últimos 31 partidos de liga jugados ante los donostiarras.
En total, 127 jugadores del R. Madrid han marcado gol a R. Sociedad en liga. En total, 132 jugadores han marcado al equipo blanquiazul en partido oficial.
OLIVARES y PAHÍÑO han marcado un póker a la R. Sociedad en partido oficial.
Alday, Pepillo, Velázquez, Isidro, Suker y Cristiano Ronaldo (2) han marcado un hat trick a la R. Sociedad en liga.
Alday, Pahíño, Pepillo, Velázquez, Isidro, Suker y Cristiano Ronaldo (2) han marcado un hat trick a la R. Sociedad en partido oficial
Los jugadores del R. Madrid han marcado 46 dobletes o más al R. Sociedad en liga.
Los jugadores del R. Madrid han marcado 51 dobletes o más al R. Sociedad en partido oficial.
Nuestro Antonio (Sergio Ramos dixit) puede cumplir, si sale al campo en Anoeta su partido nº 300 en competición española con el Real Madrid.
1.- La Real Sociedad de Fútbol es uno de los equipos que jugaron la primera edición de la Liga Nacional de Primera División Actualmente es el 8º en la clasificación histórica del campeonato con 3506 puntos.
2.- La actual es la 75ª temporada de la Real Sociedad en primera división.
3.- El último ascenso de la Real Sociedad fue en la temporada 2010/2011.
4.- La Real Sociedad quedó en la 5ª posición de Primera División la temporada pasada con 62 puntos.
5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 3 victorias, 1 empate y 1 derrota.
6.- La Real Sociedad, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 3 y empatado 2.
7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Willian José y Mikel Merino (2), Kevin Rodrigues, Bautista, Illarramendi, Rubén Pardo, Salda, Barrenetxea y Portu (1) son los goleadores de la Real Sociedad al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores de la Real Sociedad que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Willian José (2), Pérez-Payá, Barinaga, Xabi Alonso, Illarramendi (1).
9.- Imanol Alguacil se ha enfrentado 8 veces como entrenador al Real Madrid (todas con la Real Sociedad) con un balance de 3 victorias, 3 empates y 2 derrotas.
10.- Los goleadores de la Real Sociedad esta temporada son: Sorloth (14), Brais Mendes (10), Kubo, Navarro (6), Oyarzábal (3), Silva, Mikel Merino, Barrenetxea (2), Isak, Sadiq, Guevara, Zubimendi, Elustondo, Diego Rico, Illarramendi, Zubeldia, Cho, Karrikaburu, Larin, Carlos Fernández (1).
11.- Actualmente, la Real Sociedad es 4º en la clasificación de la Liga con 58 puntos.
5 victorias, 3 empates y 2 derrotas, 18 goles a favor (1,8 goles por partido) y 11 en contra.
Goleadores: CRISTIANO RONALDO, Benzema (3), Vinicius, Modric (2), Lucas Vázquez Sergio Ramos, Kroos, Brahim, Fede Valverde, Jovic, Camavinga, Marco Asensio (1).
Asistentes: Modric (4), Lucas Vázquez, Benzema (2), Cristiano Ronaldo, Marcelo, Carvajal, Fede Valverde, Jovic, Casemiro (1).
Tarjetas: Carvajal (3), Casemiro, Lucas Vázquez (2), Sergio Ramos, Modric, Kovacic, Marcelo, Isco, Mendy, Nacho (1).
Expulsados: Lucas Vázquez, Vallejo.
Primer tiempo: 18 goles; segundo tiempo: 10 goles .
Gol más tempranero: Lucas Vázquez (minuto 1).
Gol postrero: Vinicius (minuto 89).
El R. Madrid ha remontado 2 veces un gol para ganar el partido y le han remontado otra.
Mayores goleadas, a) 10 de febrero de 2018, R. Madrid-R. Sociedad, 5-2, goles de Cristiano Ronaldo (3), Lucas Vázquez, Kroos; b) 5 de marzo de 2022, R. Madrid-R. Sociedad, 4-1, goles de Camavinga, Modric, Benzema y Marco Asensio.
2 goles de penalti marcados y 1 recibido .
1 hat trick (Cristiano Ronaldo).
1 doblete o más (Cristiano Ronaldo).
Partido con más goles (7): 10 de febrero de 2018, liga, R. Madrid-R. Sociedad, 5-2, goles de Cristiano Ronaldo (3), Lucas Vázquez y Kroos.
El R. Madrid ha marcado en 7 de los 10 últimos partidos jugados frente a R. Sociedad en liga.
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Buenos días, amigos. ¿Querríais escribir el portanálisis hoy por nosotros? Son más de 3.000 portanálisis los que llevamos a las espaldas desde que el 21 de mayo de 2015 echó a volar La Galerna, y nunca os habíamos pedido esto. Alguna vez tenía que ser la primera.
Supongo que estaremos de acuerdo en que nuestra relación está ya lo suficientemente asentada como para solicitar de vosotros, al fin, alguna cosa inusual. Hay confianza, ¿no? Siempre somos nosotros los que damos y vosotros los que recibís (entiéndasenos). Un poquito de reciprocidad, un mínimo de quid pro quo, tampoco estaría de más, ¿no os parece?
Hay ocasiones en la vida -y esta puede muy bien ser una de ellas- en que la audiencia toma el protagonismo que la ocasión requiere, ya sea por incomparecencia del artista, ya por indisposición repentina del mismo. El día de hoy constituye un buen ejemplo de ambas variables incapacitantes. Nuestra creatividad, en esta bella mañana del Día Internacional del Trabajo, se halla paradójicamente anestesiada y no somos capaces de parir una mísera línea sobre las portadas de hoy, en parte porque son las menos inspiradoras con las que nos hemos topado desde aquel bendito día de hace casi ocho años en que este invento inició su singladura, en parte también porque solo nos resta admitir que todo el BarçaGate nos tiene tan hastiados, tan desesperanzados ante la ingente montaña de detritus impune que es el fútbol español, que no hay manera ya de encontrar la ilusión portanalizadora.
Cada día venimos aquí a cumplir con nuestro sagrado voto, a ser fieles al compromiso portanalítico que contrajimos con vosotros, y cada día es algo más arduo. Sí, la incapacidad para portanalizar hoy (y esto quizá sea lo peor) no es un hecho aislado, discreto, sino que forma parte o culmina un proceso de hastío caracterizado por un desdén creciente. Cada día las portadas hablan menos de lo que tendrían que hablar, es decir, del mayor escándalo en la historia del fútbol español que se destapó hace hoy dos meses y medio sin que se haya tomado una sola medida al respecto. Cada día las portadas hablan más, pues, de cosas que nos importan menos y seremos aquí atrevidos: de cosas que cada día importan menos, porque son cosas que tendrán su aquel, por así decirlo, pero que palidecen ante el mayor fraude de la historia del deporte, el que precisamente tratan de tapar a base de portadas que hacen como si nada hubiera pasado aquí.
De forma que no aguantamos más, o por lo menos no aguantamos hoy. Disculpadnos.
En un concierto en el Cow Palace, el 20’de noviembre de 1973, el legendario batería Keith Moon, de los gloriosos Who, perdió el conocimiento a consecuencia de un exceso de ingesta de diversas sustancias psicotrópicas. Nos apresuramos a aclarar que nosotros no hemos consumido nada más allá de un café con leche, pero estamos tan noqueados como Moon en aquella célebre noche. Salió, tocó malamente las dos primeras canciones y luego se desmayó y fue trasladado al hospital, que es donde también deberían llevarnos a nosotros.
La ocasión es célebre no solo porque el mítico Keith se desmayara y tuviera que ser trasladado a urgencias, sino por la reacción que el resto del grupo adoptó al respecto. Pete Townshend tomó el micrófono e inquirió: “¿Hay algún batería entre el público?” Fueron varios los fans que respondieron al llamamiento, y fueron probados sobre el escenario en improvisada audición, ante miles de otros espectadores. Finalmente, se decidieran por dar sus minutos de gloria warholiana a Scott Halpin, que se había desplazado desde Basingstoke para el concierto, y cuyo nombre figura desde entonces en la letra pequeña de la historia del rock. Halpin tocó el resto del concierto y oye, no sería el mejor de la extraordinaria carrera de The Who, pero consta en el calendario histórico como uno más de los recitales de la banda.
Poseídos por el espíritu de Townshend (cosa por lo demás imposible, porque a diferencia de Moon Townshend sigue gloriosamente vivo y activo), agarramos ahora el micrófono y preguntamos: ¿Hay algún portanalista en la audiencia? Es el Día Internacional del Trabajo, pero en La Galerna será a partir de ahora el Día Internacional de Keith Moon. Porque sí. Porque nosotros lo valemos. Que trabaje el público.
Concluid vosotros el concierto, Scott Halpins de nuestras vidas.
El Juvenil A del Real Madrid se ha proclamado campeón de Liga de la División de Honor del Grupo V a falta de una jornada para la conclusión del campeonato tras vencer al Fuenlabrada a domicilio por 0-1. El equipo entrenado por Álvaro Arbeloa ganó en Moraleja de Enmedio gracias a un gol pescado por Chema tras el remate de César a la salida de un córner. A pesar de que el colegiado no señaló como penalti una mano en el área local y perdonó la expulsión del guardameta fuenlabreño por tocar el balón fuera del área, los blancos sacaron rédito al gol para hacerse con el triunfo.
El Juvenil A del Real Madrid se ha proclamado campeón de Liga de la División de Honor del Grupo V a falta de una jornada para la conclusión del campeonato
Este Juvenil A es uno de los mejores equipos que ha tenido el Madrid en su cantera, sus números son apabullantes, se mantiene invicto en la categoría, la semana pasada le marcó cinco goles al Atleti y no deja de triturar estadísticas de goles, partidos ganados, menos tantos en contra, mayor golaveraje, etc.
Antes de ganar la Liga, los chicos de Arbeloa ya se alzaron con la Copa del Rey, título conquistado en León frente al Almería por dos goles a uno con tantos de Pol Fortuny y Manuel Ángel.
Un Manuel Ángel que es una de las joyas que orlan este conjunto y a quien su técnico Arbeloa define como jugador absolutamente diferencial. Álvaro lo eligió como su capitán, admira cómo lidera el equipo y afirma que la categoría se le queda pequeña.
La escuadra juvenil también cuenta con un talento descomunal como el de Nico Paz —“su techo es el cielo”, Arbeloa dixit—. El hispano-argentino es uno de las mayores promesas del fútbol mundial, uno de esos futbolistas que con solo ver unos instantes cómo se desenvuelve con el balón uno percibe el potencial ciclópeo de atesora.
Arbeloa ha sabido impregnar al conjunto de su irredenta competitividad que combinada con el talento excepcional de los jugadores ha alumbrado un equipo de culto
De Jacobo, central, dicen que llegará al primero equipo. También destacan otros futbolistas como Pol Fortuny, Yusi o David Jiménez.
Además de sus indiscutibles conocimientos tácticos y técnicos, Arbeloa ha sabido impregnar al conjunto de su irredenta competitividad que combinada con el talento excepcional de los jugadores ha alumbrado un equipo de culto.
El único lunar de la temporada es la eliminación en la Youth League a manos de AZ Alkmaar por 0-4, se trataba de la primera derrota de la campaña.
El Juvenil A cuenta ya con el doblete y busca ahora el tercer título del año, la Copa Campeones. Para ello tendrá que ganar a doble partido en cuartos de final al Atlético de Madrid y, si lo consigue, vencer en la Final Four que se disputará en sede aún por determinar.
El Juvenil A es un equipo de presente para el recuerdo y Álvaro Arbeloa se asienta como técnico de gran futuro capaz de otorgar a sus equipos el inconformismo y el ansia de victoria característico del 17 blanco.
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He seguido el mal llamado «asunto Negreira». Por cierto, vi a este señor en persona pitar en varias ocasiones. Nunca sospeché que, décadas después, fuera objeto de atención alguna. Ni siquiera minutos después.
Digo mal llamado porque no es el «asunto Negreira». Es el asunto Farsa. Farsa, sí, con F. Con F de fastidiar. Con F de fiscalía. Porque es la fiscalía la que ha llevado a cabo las pesquisas. Ni usted, ni yo.
En esas, y leyendo como uno lee todo lo que cae en sus manos o, en este tiempo, en su iPad, cae en una impresión. Ya, ya lo sé, lector madridista, que no le voy a descubrir gran cosa: la culpa de todo la tiene el Madrid. Ya lo decía Don Santiago. Y aquella frase célebre, de la que circulan varias versiones, y que por lo tanto meramente parafrasearé. El antimadridismo es el precio a pagar por ganar. Por tener más Ligas que nadie y más Copas de Europa que nadie, dijo, más o menos, nuestro padre espiritual y futbolístico.
Ahora atacan a D. Santiago. Analfabetos. Había mucho de matemáticas en aquella frase. A pesar de sus fundamentos jurídicos. Don Santiago decía Copas de Europa. Los jóvenes dicen Champions. Los que vimos palmar al Madrid de los García en aquella final inesperada contra el gran, grandísimo Liverpool (va por mi amigo, el profesor Robert Portass), con apenas nueve o diez años, o en las eliminatorias con el también gran, grandísimo Milán de Sacchi, de Maldini, aún mantenemos la expresión Copa de Europa. La misma de la que nos apeó D. Carlo, nuestro míster tan amado por mí, con aquel gol tremendo. Para nosotros, los mayores, es la Copa de Europa. Pues bien, ese Madrid es el causante de todos los males de la dichosa F.
Les debo confesar que ando muy liado. Estamos en las últimas semanas del cuatrimestre universitario, de tal manera que anda uno apurado dando las clases para concluir el curso. Y mi asignatura de este cuatrimestre tiene que ver con el final de la Hispania romana. Que es lo mismo que decir que con el final del Imperio.
El Real Madrid tuvo, tiene, la culpa de todo
A veces tengo la impresión de que el Real Madrid, el Real, como nos llaman fuera, tiene la culpa de todo. Muchos medios, los de la F, nos acusan.
Así que me van a permitir un pequeño juego fuera de lo académico, que es el mundo al que pertenezco. Un juego simple, infantil si quieren, pero cargado de simbología. La que existe entre lo imposible, que es el mundo en el que se mueve el club merengue, como tanto le gustaba decir a mi abuelo, y la realidad. Porque el Real se mueve en lo imposible. No de otro modo se puede entender haber ganado catorce Copas de Europa. Como el reto que tenemos el día nueve. El reto de lo imposible.
Los godos de Alarico asediaron Roma tres veces. Ocurrió entre 408 y 410. A la tercera fue la vencida. El saqueo de Roma, en el mes de agosto de 410, es un episodio bien documentado. Curiosamente, nuestro mejor informante escribía desde muy lejos. Desde la Palestina romana, desde Belén. Se llamaba Jerónimo. Estaba muy bien informado de lo que sucedía en Roma, porque tenía una excelente red de corresponsales. Lo más parecido a nuestro Twitter. Y usted, lector madridista, sabe que le echó la culpa al Real Madrid Club de Fútbol.
Sí, como también se la echó su colega, y en cierto modo rival, Agustín. Porque escribió De ciuitate (sí, con u) Dei para contraatacar, ríanse ustedes de El Imperio Contraataca, a los paganos que culpaban a los cristianos por el desastre del saqueo de Roma por Alarico. Sí, madridistas, también el Real Madrid Club de Fútbol fue culpable de que Agustín decidiera justificar los desmanes bárbaros en Roma.
Claro que con esto no acabó la implicación del Real en el final del Imperio. Cuando el bárbaro Odoacro, no nos engañemos, jefe militar de las tropas imperiales en Italia, por lo tanto muy ajeno a una invasión, decidió apartar a Rómulo Augústulo, el último emperador, jugaba en el lateral izquierdo del Real. A Rómulo, y eso lo sabemos científicamente, le entregaron una pensión dorada. Ríase usted de las de los dircom. Miles de solidi, que era la referencia del patrón oro. Algo así como las reservas áureas del Banco de España, del Banco Central Europeo, o de la Reserva Federal en Estados Unidos. Sí, también el Real tuvo la culpa. Y no hubo palancas. No hubo un Roureus. Un Augustus Roureus como el actual, del cual, por cierto, admiro su inteligencia y capacidad táctica, a pesar de estar en sus antípodas. Pero no lo hubo.
No desfallezcamos. Siempre nos van a acusar. Más ahora, que la Fiscalía, con F de Farsa, investiga siete millones de euros.
El Real tuvo, tiene, la culpa de todo.
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Buenos días, amigos. Como reza el título de este portanálisis, Vinícius la vuelve a liar. Sí, la vuelve a liar, vuelve a dejar claro que es un vendaval, una galerna, una gota malaya con reprís que subleva al Madrid contra el poder establecido cada partido, sea un encuentro con algo que ganar, como en Europa, o bien un choque con mucho que perder, como el de ayer (podéis leer aquí la crónica de Ramón Álvarez de Mon) o el anterior frente al Girona.
Vinícius es de largo el futbolista más desequilibrante y persistente del mundo. Nadie se empecina tanto en conseguir su objetivo y nadie posee tanta frescura física y técnica para marcharse una y mil veces de hordas de defensores que saben por experiencia que a Vini le pueden pegar el doble que a otros con la mitad (o menos) de consecuencias disciplinarias.
Vinícius la vuelve a liar en este sentido. Contra el Almería volvió a regalar al espectador de fútbol otra sesión de incursiones, regates, taconazos, triangulaciones de ensueño a FFWD. Pero el pasquín psicosomático de Sport —entre otras cosas debido a que no está dirigido a espectadores de fútbol sino a ultras— resalta en su portada que Vinícius la vuelve a liar con sentido peyorativo.
Sport es a la prensa deportiva lo que un Frankenstein de Negreira (father and son) Cuadra Fernández, Hernández Hernández, Iturralde González, De Burgos, Medina Cantalejo y Clos Gómez al arbitraje y la honestidad. Vini ayer se retiró del campo lesionado por Mendes, que concluyó el partido con las mismas —una— amarillas que el 20 merengue tras realizar acciones como estas.
Pero para Sport, y para el antimadridismo y el irracionalismo, Vini comete el pecado de besarse el escudo, de protestar al árbitro cuando le acaban de segar las espinillas sin tarjeta de por medio, cuando contesta a un racista (o a miles) que le acaba de gritar “negro de mierda” o “mono”, o directamente le ha espetado “¡muérete!”. Ellos preferirían que agachase la cabeza y aguantase, porque en el fondo piensan que lo tiene merecido y que debería recibir más aún.
No es necesario ser muy avispado para deducir que si no se censuran las vejaciones racistas y de otro tipo, las agresiones físicas, las entradas peligrosas y violentas, y sí en cambio se reprueban las reacciones lógicas de Vinícius ante ellas, se lanza el mensaje de que lo que está bien es el racismo y la violencia y lo que está mal es reclamar lo justo.
Es la característica reacción del mediocre que siempre ve el peligro en el que destaca, amerita, se esfuerza y es mejor que él.
Contra el Almería el más violento fue Mendes —que además pisó y tronchó el tobillo a Ceballos—, contra el Girona fueron otros y Modric acabó lesionado, contra el Mallorca, otro tanto, contra el Rayo, más de lo mismo, contra el… etcétera, etcétera.
Sucede porque la prensa se comporta como hemos descrito en párrafos anteriores que hace Sport. El propio Marca ha impreso portadas infames contra Vinícius. Sucede porque los estamentos del fútbol español lo permiten y promueven arbitrajes, como el de Cuadra Fernández calificado ayer de infame por Alberto Cosín, que no sancionan gran parte de las faltas que sufre el brasileño y, cuando las pitan, no conllevan la correspondiente sanción disciplinaria.
El fútbol español huele a cerrado, no tiene ni siquiera ventilación cruzada. Huele a consanguinidad. Huele a Negreira aún porque nadie ha abierto las ventanas para que salgan quienes recibieron los millones de euros del Barça por favorecerles.
Pero el Madrid está por encima de toda esta porquería. De hecho, siempre ha habido escoria y siempre se ha sobrepuesto a ella. El Madrid jugó por momentos un fútbol efectivo y brillante, empañado por otros instantes de relajación y falta de intensidad defensiva que permitieron los tantos del Almería. Además de Vinícius, destacaron sobre todo Karim y Goes. También estuvo muy acertado Dani Ceballos.
Benzema marcó tres goles y bien pudo anotar media docena. Cuando descansa, el francés muestra su mejor nivel. Karim, por cierto, superó anoche a Hugo Sánchez y se coloca como el cuarto goleador histórico de la Liga con 236 goles. El siguiente objetivo es Zarra, con 253.
Y Rodrygo. Qué decir de Rodrygo. Rodrygo es al fútbol lo que la cara B de Abbey Road a la música, un recital de talento encadenado en el que se alternan todo tipo de suertes balompédicas ejecutadas con la máxima calidad.
El regate de Rodrygo en el segundo gol es ya una de las jugadas de nuestras vidas, como lo son el taconazo de Redondo en Old Trafford —con el que guarda relación de parentesco—, el de Guti en Riazor, el gol del Buitre al Cádiz o la volea de Zidane de la Novena. Y Rodrygo, además, dibujó su maravilla con el sol de cara, como bien apuntó José María Faerna en el chat de La Galerna.
Partidazo, por tanto, el de ayer de los tres delanteros de Madrid. Benzema suma esta campaña 29 goles y 6 asistencias; Vini, 22 y 19; y Rodrygo, 14 y 10. Podría ser mejor, pero no está tan mal para un equipo sin delanteros.
Allá por tierras de quiebras, Negreiras y palancas falaces, Mundo Deportivo tilda de histórico el debut con 15 años de Lamine Yamal con el Barça. Aunque viendo la fotografía de portada nos surgen sospechas de que Yamal no sea el propio Xavi disfrazado de adolescente, basta con mirar a los ojos del joven debutante para descubrir en ellos la característica “alegría” que da vida a los de Xavi.
Pasad un buen domingo.
Arbitró Guillermo Cuadra Fernández del Comité balear. En el VAR estuvo Medié Jiménez.
El colegiado de Hortaleza arbitra al Real Madrid porque está adscrito al colegio balear. Lo cierto es que ojalá fuera del comité de la capital para no tener que soportar la tortura de verlo ante los blancos. Qué atrocidades comete con el silbato.
Su primera mitad fue horrorosa en un partido sin ninguna complicación. Samu Costa y Mendes hicieron tres faltas cada uno. Sobre todo una acción clamorosa del portugués en la que se quita a Lucas de encima de mala manera. Nada. Mientras que el defensa de Guinea Bissau golpeó a Vinicius en la cara y más tarde sujetó y cogió al brasileño del cuerpo impidiendo su progreso. Agua. Ninguno amonestado. Solo Vini por protestar una amarilla al colegiado capitalino. En el 41' Ramazzani cometió un claro penalti a Lucas al llegar tarde y entrar abajo al gallego. Cuadra señaló la pena máxima.
En la segunda mitad llegaron las amarillas para los visitantes. En el 65', Lázaro pisó a Lucas y estrenó el casillero. En el 66', Mendes ya no se escapó tras una obstrucción a Vinicius. Dos minutos antes, por cierto, tanto Cuadra como su línea se comieron un claro córner a favor del Madrid tras intervención de Fernando. En el 71', Mendes debió ver la segunda por un peligroso pisotón a Ceballos pero para Cuadra fue poca cosa. En el 73' le llegó el turno de la amarilla a Camavinga que realizó una entrada tardía a Robertone. Por último, en el 80', Medié Jiménez echó una mano a Cuadra que había señalado penalti sobre Benzema pero en la carrera previa el francés desestabilizó a Ely y desde el monitor el colegiado rectificó su decisión.
Cabe destacar además que hubo dos tantos anulados al Real Madrid por fuera de juego claro de Rodrygo y Lucas en el 63' y 88' respectivamente.
Cuadra Fernández, INFAME.
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Courtois: 6. Poco pudo hacer en los goles.
Lucas: 6,5. Buen partido. Jugó unos minutos de extremo izquierdo.
Rüdiger: 5. Algo relajado.
Militao: 5. Igual que su compañero de defensa.
Camavinga: 7. Disfrutó unos minutos en su posición ideal.
Tchouaméni: 6,5. Partido tranquilo para el francés.
Ceballos: 7,5. Omnipresente. Siempre interviene.
Kroos: 6. Su fallo en el segundo gol recibido desluce algo su partido.
Rodrygo: 9. Partidazo. Su maniobra en el segundo es una maravilla. Y también marcó un golazo.
Vinicius: 7,5. Dejó varias jugadas de enorme nivel. Especialmente la asistencia del primer gol.
Benzema: 9. Sus tres goles confirman que con descanso sigue marcando la diferencia.
Nacho: 6. Intenso en el lateral izquierdo.
Asensio: 6,5. Buena actitud, pero los palos impidieron que marcase.
Carvajal: sin tiempo.
Ancelotti: 7. El equipo entró enchufado al partido e hizo cambios lógicos.
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El Madrid ganó al Almería con suma facilidad y dejó varias jugadas de altísimo nivel.
La alineación de Ancelotti, en línea con los ocurrido en los últimos partidos, mostraba bastantes cambios. Claramente la prioridad del Madrid no es la Liga ya en estos momentos. Lucas y Camavinga en las bandas flanqueando a Militao y Rüdiger. Con Ceballos, Kroos y Tchouaméni en el medio y los brasileños acompañando a Benzema en la delantera.
Desde el comienzo vimos cómo el Madrid salió a sentenciar por la vía rápida. Un desborde de Vinicius por la izquierda le permitió servir el 1-0 a Benzema en bandeja. Poco después de nuevo Vinicius dejó a Benzema en una posición inmejorable para marcar, pero el disparo de Karim fue demasiado centrado.
El 2-0 fue una maravilla. Rodrygo recibió cerca de la línea de fondo en la derecha y con una maniobra increíble se zafó de su defensor sirviendo a Benzema para marcar su doblete. Recordó la maniobra de Rodrygo a la jugada de Redondo en Old Trafford.
El Madrid dominaba a placer, pero a veces se veía frenado por las faltas continuas del Almería, sin que eso sirviese para que los visitantes viesen una sola amarilla.
El 3-0 llegó después de un penalti forzado por Lucas. Benzema no perdonó el hat trick. Cuando parecía que se iría el partido con la diferencia de tres, Lázaro Vinicius marcó el 3-1. El Madrid ya estaba con la mente en el vestuario y acusó la relajación.
En el 47, Rodrygo marcó un auténtico golazo desde la frontal. Su disparo entró cerca de la escuadra. Ceballos le había encontrado bien con su pase.
En el 60 Kroos falló un pase en su propio área y la relajación del resto permitió en 4-2 de Robertone.
Resultaba difícil de creer que el resultado sólo reflejase dos goles de diferencia.
En el minuto 65 un gran pase de Benzema dejó solo a Rodrygo, pero su vaselina se marchó alta.
El Madrid ganó al Almería con suma facilidad y dejó varias jugadas de altísimo nivel
En el 72, Rodrygo y Kroos salieron del campo para que entrasen Asensio y Nacho. Camavinga pasaría al medio.
En el 80, el colegiado señaló penalti sobre Benzema, pero el VAR le avisó por falta muy ligera previa. Poco después salió Vinicius renqueante después de un golpe. Carvajal le sustituyó.
En el 86, una enorme jugada colectiva terminó con un disparo de Benzema al palo. Hubiera sido una preciosidad.
En el 89, Asensio disparó con la derecha al palo tras un generoso pase de Benzema cuando estaba en posición de golpeo. Asensio poco después repitió disparo a la madera, aunque esta vez fue la del larguero.
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