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El rosco del clásico atraco

El rosco del clásico atraco

Escrito por: Amiguete Barney26 octubre, 2020
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Hay que agradecer al diario Sport la portada que sucedió al Clásico del pasado sábado ("Un atraco clásico"), puesto que tras el 1-3 puso por fin en portada lo que todos los madridistas sentimos desde hace décadas en las visitas al Camp Nou:

Ya que la prensa cataculé reconoce abiertamente que fue “el clásico atraco” (solo pitaron uno de los dos claros penaltis de Lenglet, el pisotón de Messi quedó impune, no como la amarilla a Casemiro), pido prestada la idea a mi amigo el mosquetero Dumas y propongo jugar al célebre rosco de Pasapalabra. En esta ocasión lo llamaremos “El Rosco del Clásico atraco”. No hace falta tirar de Google, ni de Youtube, porque creo que todos tenemos frescas las imágenes.

A: Agarrón. El Reglamento no permite agarrar dentro del área al rival, ni aunque vistas de azulgrana. El agarrón a Ramos es tan indiscutible como lo fue el de Rakitic a Varane hace un año. Solo lo supera el agarrón de tres segundos de Mascherano a Cristiano Ronaldo en la 2016-17.

Mascherano Ronaldo

B: Bale. Curioso caso el suyo de jugador al que le han anulado cuatro goles frente al Barça, tres de ellos en el Camp Nou y uno en la final de Copa en Mestalla. El más escandaloso fue el de la 2015-16, aquel en el que saltó más y antes que Jordi Alba, lo que, unido a la diferencia de altura, hizo que tuviera que ser anulado de modo inmisericorde por Hernández Hernández, ¡es que era mucha ventaja! No hubo una sola toma buena para saber si el de 2019 fue correctamente anulado por fuera de juego de Mendy.

C: Clos Gómez. El árbitro que no vio el agarrón de Mascherano, ni la zamorana de Rakitic, y que sí vio el penalti, pero no se atrevió a pitar de (nuevamente) Mascherano. En esta ocasión sobre Lucas Vázquez y no lo pitó por esa otra norma que dice que era demasiado pronto. Todo ello en su actuación estelar de diciembre de 2016. Fue premiado en su despedida con la final de Copa (con HH de cuarto árbitro por si acaso) y, tras retirarse, con la dirección del VAR por parte del Comité Técnico de Árbitros.

D: De, preposición que antecede a apellidos “ilustres” como De Burgos Bengoetxea (BB expulsó a Ronaldo en la Supercopa de 2017 y pitó penalti por el piscinazo de Suárez), o De Bleeckere (el árbitro que anuló el gol de Higuaín en la vuelta de las semis de Champions en 2011), pero como este rosco trata de circunscribirse solo a la Liga, donde hay material de sobra, la letra es para Díaz Vega, el colegiado que vio claramente la mano de Sergi Barjuán, pero no se atrevió a pitar penalti y expulsión siguiendo la misma regla de que era demasiado pronto. Ocurrió en el Clásico de la temporada 1999-00, aquel en el que Raúl silenció a un Camp Nou que se las prometía tan felices tras el enésimo atraco.

E: Expulsión. Las múltiples de Ramos, la de Ronaldo, la de Marcelo, la de Di María, aunque ninguna tan dolorosa como la de Pepe en Champions. Apenas recordamos la de Sergi Roberto en aquel partido dirigido por HH en el que también tendrían que haber sido expulsados Messi, Rakitic y Bale. Curioso que no aparezca el nombre de Suárez, pese a los insultos a colegiados o a agresiones como la que realizó a Nacho en 2018.

F: Falta. La supuesta de Bale a Jordi Alba, o la de Ramos a Dani Alves que habría supuesto la clasificación en la Copa del Rey de 2012. Como el gol subió al marcador, hemos de entender que no hubo falta en el placaje de Messi a Pepe que precedió al gol de Piqué en el Clásico de la 2015-16.

Placaje Messi

G: Guti. La clara zancadilla que recibió en el área blaugrana supuso el último penalti señalado a favor de los nuestros en la Liga en ese campo hasta el del sábado. ¡Ocurrió en 2007!

H: Hernández Hernández, el árbitro al que le avisaron con claridad por el pinganillo: “¡es falta de Suárez!”, tras el patadón del uruguayo a Varane, pero HH dejó seguir porque era una jugada peligrosa que, efectivamente, acabó en gol. HH es el mismo que se hizo el despistado en el Clásico aplazado de 2019 o el que llamó desde el VAR a Sánchez Martínez en el de 2018 para que pitara penalti y no córner. Es también el que… ya le dediqué mucho tiempo en su día y no quiero cabrearme más (No diga VAR, diga HH, diga BB).

I: Iturralde González. El árbitro vasco puede presumir de haber expulsado varias veces en su carrera a Sergio Ramos, pero presumir antes de un partido de lo que vas a hacer, eso es otro nivel. En la localidad de Llodio presumía antes del Clásico de la 98-99 de que iba a echar a un jugador del Madrid en cuanto pudiera, y se ve que el que menos le gustaba era Roberto Carlos, así que en el minuto 19, en una entrada fuerte al balón que no era ni falta ni amarilla, mostró directamente la roja al lateral.

J: Jefecito. Con J de Javier Mascherano, ya mencionado por su penalti a Lucas Vázquez o el agarrón infinito a Cristiano. Que no se pitara ninguno forma parte de sus mejores virtudes como defensa, pero nadie lo ha contado mejor que Mario de las Heras con el mítico Todos esos penaltis se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

K: Koeman. Ha bastado un Clásico para que los madridistas comprobemos que el Barça ha fichado al entrenador perfecto para ese club: llorón, quejica, sin capacidad de autocrítica alguna, sin los bemoles suficientes para decirle a Messi que no se puede jugar andando. Tres partidos sin ganar, pero la culpa es del VAR. Le va a explotar la cabeza, si no lo ha hecho ya.

L: Lenglet. Hay jugadores que se adaptan rápidamente a la filosofía de un club, como en el caso del francés. Ha aprendido muy rápido que puede agarrar al rival en cada lance en el área propia y ha hecho ya tres penaltis en los últimos dos clásicos disputados en el Camp Nou, aunque solo se haya señalado uno, que fue el motivo de su extrañeza.

M: Michel, en la 92-93, Van Nistelroy en la 2006-07 y ahora Ramos en la 2020-21. Echen cuentas y comparen con todo lo contado en las letras anteriores. Pero M también de Mascherano, que tenía q