Las mejores firmas madridistas del planeta

Ancelotti fue prudente con Modric y lo dejó en el banquillo. Se trataba de una final, pero el martes hay lo más parecido a otra. El resto del equipo era el esperado. Con Alaba recuperando su puesto de central junto a Militão, Tchouaméni entraba en la alineación probablemente por la baja de última hora de Ceballos. Arriba, el tridente franco brasileño.

El partido no pudo empezar mejor. Una jugada impresionante de Vinicius por la izquierda le permitió asistir a Rodrygo, que marcó con la izquierda y la ayuda de un defensa. Era un fiel reflejo de lo que iba a ser el Madrid ofensivamente durante la primera parte. Moncayola se iba a volver loco con Vinicius.

Vini Moncayola

Osasuna reaccionó bien y llegó varias veces a la portería madridista a través de centros rematados con la cabeza. Ganaban todas por arriba, aunque los remates no eran demasiado peligrosos.

El Madrid respondía a través de Vinicius, que estaba resultando imparable. Benzema pudo marcar en el 24' tras una nueva jugada del brasileño. Su disparo fue parado por Herrera.

Poco después, Abde tuvo una muy clara tras un fallo de Militão. Su remate flojo fue despejado por Carvajal cerca de la línea de gol. Era un buen aviso para un Madrid que daba la sensación de jugar con una marcha menos de sus posibilidades.

El gol de la noche lo estuvo a punto de marcar Alaba desde muy lejos tras un lanzamiento de falta. El remate del austríaco golpeó el larguero. Una pena porque no habría llegado Herrera.

Hasta el final de la primera parte lo único que vimos fue la enésima provocación a Vinicius y una tarjeta recibida por el brasileño tras una protesta. Una primera parte en la que las ocasiones más claras fueron para el Madrid y por tanto el 1-0 se hizo algo corto.

El Madrid ha ganado su vigésima Copa del Rey gracias a los dos goles de Rodrygo y el partidazo de Vinicius

La primera de la segunda parte fue para Benzema tras un centro de Camavinga. El remate no era sencillo y se marchó alto. Poco después, Vinicius también remató alto tras una buena jugada de Rodrygo.

Sin embargo, la segunda parte estaba mostrando a un Osasuna con más iniciativa. El Madrid acumulaba muchas imprecisiones con el balón. En el 57' en un nuevo acercamiento de los pamplonicas, Torró marcó el gol del empate desde la frontal con un derechazo. El Madrid había salido demasiado dormido.

Torró gol Osasuna

El Madrid pareció reaccionar y Valverde pudo hacer el segundo tras un centro de Benzema. La volea no era sencilla, pero el remate fue malo.

En el 68', Rdiger sustituyó a Tchouaméni permitiendo que Camavinga fuese al medio y Alaba a la banda. Pareció talismán porque Vinicius justo después volvió a repetir la misma jugada del primer gol y Rodrygo repitió definición, aunque esta vez el gol fue con la derecha.

Rodrygo final copa

En el 76', Rodrygo puso un centro al área que remató Alaba con la derecha. Era una posición extraña, pero estuvo a punto de sorprender.

En el 81', Kroos dejó su sitio a Modric. Ancelotti buscaba más control y frescura ante el penúltimo empujón de Osasuna.

En el 85' Rodrygo puso un centro de lujo a Rüdiger y el alemán lo remató con mucha fuerza de cabeza, pero desgraciadamente alto.

En el 88', Asensio salió por el bigoleador Rodrygo. La primera acción de Asensio fue ponerle un balón de locura a Vinicius, quien pecó de generoso tratando de regalar el gol a Benzema.

Osasuna tuvo una bastante clara en el 92', pero la intervención de Carvajal fue decisiva para despejar una situación crítica.

Así se decidió la final. Con un Madrid que mereció ganar ante un digno rival.

 

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Dicen que es el partido más bonito de la temporada

Dicen por ahí que la final de Copa de España es el partido más bonito de la temporada. Supongo que lo dicen aquellos que no están acostumbrados a jugar el partido más bonito de verdad, la final de la Copa de Europa. La final de Copa es un partido bonito, La Cartuja es un estadio precioso, Sevilla tiene un color especial y se juntarán dos aficiones apasionadas, pero de ahí a ser el más bonito hay un trecho, y ese trecho es la Copa de las grandes orejas, nuestra Copa.

Osasuna viene con una tremenda ilusión al choque porque nunca han ganado un título de carácter nacional, y el Real Madrid quiere poner el 20 en el casillero de su palmarés copero. Hasta aquí todo es normal. Lo que ya no es tan normal es la información que ha salido en las últimas horas. Lo último del negreirato es que cuatro de los árbitros y ex-árbitros de más tronío del elenco español resulta que son millonarios, que adquieren una gran cantidad de inmuebles y que, ¡oh, sorpresa!, los han pagado al contado. En la era de la hipoteca por casi todo, estos señores tienen tanta pasta ahorrada que pagan sin pasar por el banco, como si el señor don Euromillón llama a mi puerta, vaya. El documento en cuestión, revelado por El Debate, se ha trasladado a la Fiscalía Anticorrrupción para su estudio, en orden a una posible investigación judicial. Los implicados son Clos Gómez (véase el artículo que firmé en este medio en la serie Vidas de Santos, o sea, el jefe del VAR en España), Hernández Hernández, el árbitro madridista por antonomasia, Sánchez Martínez y Jaime Latre. Curiosamente, estos dos últimos trencillas son los encargados de perpetrar la final de Sevilla, uno en el césped y el otro en el VAR.

Jaime Latre y Sánchez Martínez

El caso es que la cantidad que han invertido los cuatro oscila entre los 700.000 y los 1.800.000 euros; calderilla. Además, todas las propiedades que se incluyen en el informe de marras se han adquirido entre 2019 y 2022. Curioso al menos es. Pienso que, una vez revelada esta información, lo más sensato sería que los dos colegiados fueran excluidos de la final, no vaya a ser que por una jugada del destino, se pudiera conectar todo esto con los pagos del FC Negreilona durante estas últimas décadas. A todo esto, el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, estuvo en el programa de televisión El Chiringuito de Jugones y se pasó toda la entrevista intentado convencer a la audiencia de que Enríquez Negreira no pintaba nada en la Federación. Curioso, el vicepresidente del entonces Cantabrón Técnico de Árbitros (CTA) era un florero en el organismo, pagar a Negreira estuvo feo (sic) pero que no influía en nada en la competición. Que negreirita informara a sueldo al Barcelona, ejerciera de coach a sueldo con ciertos árbitros (muchos de ellos en activo) y que acompañara (a sueldo también) a los trencillas que actuaran en el Camp Nou, teniendo en cuenta que su padre era uno de los que decidían los ascensos, descensos e internacionalidades estaba feo pero no influía en nada, y nosotros, claro, nos lo creemos. Una más, una de tantas y una de todas las que seguro van a seguir saliendo.

Ahora, como siempre, en el deseo de que nuestro Real Madrid se alce con la Copa de España, unos datos del partido y ¡hala Madrid!

Benzema

Incólumes en la Copa

Contra Osasuna hemos jugado 8 partidos de Copa de España (4 eliminatorias) y los ocho los ha ganado el Real Madrid, marcando 25 goles y recibiendo 8.

Racha positiva

Osasuna se está convirtiendo en un rival propicio para el Real Madrid, puesto que no hemos perdido en los últimos 18 partidos oficiales disputados contra los navarros.

Hay que compensar

El Real Madrid ha jugado 39 finales de Copa de España, ganando 19 y perdiendo 20, por lo que se hace imprescindible la victoria para equilibrar ese marcador.

Ramos Pepe Isco Copa 2014

Goleadores en finales

El Real Madrid ha marcado 231 goles en finales de competición oficial, a una media de 1,85 por partido. Además, hemos marcado gol en las últimas 6 finales de Copa de España que hemos disputado.

La mayor goleada

La mayor goleada en Copa de España fue la vuelta de las semifinales del 13 de junio de 1943, en Chamartín: Real Madrid-Barcelona, 11-1, goles de Pruden (4), Barinaga (3), Chus Alonso (2), Botella y Alsúa. Esta es, además, la mayor goleada del Real Madrid en partido oficial en toda su historia.

Cuidado con los árbitros

En las últimas 10 finales de Copa de España jugadas por el Real Madrid, los jugadores blancos han sufrido ¡cuatro expulsiones! (Hierro, Guti, Di María y Cristiano Ronaldo).

Vini Osasuna

Datos del rival

1.- El Club Atlético Osasuna jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1935/36. Actualmente es el 14º en la clasificación histórica del campeonato, con 1535 puntos.

2.- Osasuna llegó a ser subcampeón de Copa de España en 2005.

3.- El último ascenso de Osasuna a Primera División fue en la temporada 2019/20.

4.- Osasuna quedó en la 10ª posición de Primera División la temporada pasada con 47 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos los ha saldado con 2 victorias y 3 derrotas.

6.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Riera (3), David García, Sergio León, Unai García, Budimir y Kiko García (1) son los goleadores de Osasuna al Real Madrid en liga.

7.- Jugadores de Osasuna que han jugado en el Real Madrid y le han marcado gol en partido oficial: Cholo y Valdo (2), Marañón, Félix Ruiz, Martín Domínguez, Spasic, Pablo García, Juanfran y Aranda (1).

8.- Jagoba Arrasate se ha enfrentado como entrenador en 13 ocasiones al Real Madrid (8 con Osasuna, 2 con el Numancia y 3 con la Real Sociedad), con un balance de 1 victoria, 4 empates y 8 derrotas.

9.- Los goleadores de Osasuna esta temporada son: Chimy Ávila (8), Kiko García (7), Abde (5), Rubén García, Budimir (4), Aimar, David García (3), Brasanac, Moi Gómez (2), Kike Barja, Moi Gómez, Nacho Vidal, Ibáñez y Moncayola (1).

10.- Actualmente, Osasuna es 10º en la clasificación de la liga, con 44 puntos.

Trofeo Copa del Rey

Diez últimos partidos de Copa

6 victorias, 4 derrotas, 20 goles a favor (2 por partido) y 13 en contra.

Goleadores: Benzema (4), Rodrygo, Vinicius (3), Militão, Marcelo, Marco Asensio, Isco, Hazard, José Juan (p.p.), Dani Ceballos (1).

Asistentes: Dani Ceballos, Vinicius (3), Benzema (2), Marcelo, Brahim, Rodrygo, Hazard, Alaba, Marco Asensio y Modric (1).

Tarjetas: Vinicius (4), Camavinga, Militão (3), Kroos, Fede Valverde, Alaba (2), Casemiro, Jovic, Odriozola, Mariano, Rodrygo, Modric, Tchouaméni, Davide Ancelotti (asistente), Rüdiger, Dani Ceballos, Nacho y Carvajal (1).

Expulsados: Marcelo.

Primer tiempo, 3 goles; segundo tiempo: 13 goles; prórroga: 4 goles.

Gol tempranero: Militão (minuto 39).

Gol postrero: Vinicius (minuto 120).

El Real Madrid ha remontado 1 vez dos goles y 2 veces un gol para ganar el partido. Le han remontado una vez.

Mayores goleadas: a) 29 de enero de 202, Zaragoza-Real Madrid, 0-4, goles de Varane, Lucas Vázquez, Vinicius y Benzema; b) 5 de abril de 2023, Copa, Barcelona-Real Madrid, 0-4, goles de Benzema (3) Vinicius.

Un gol de penalti marcado y uno recibido.

Un hat-trick (Benzema).

Un doblete o más (Benzema).

Partido con más goles (7): 6 de febrero de 2020, Real Madrid-Real Sociedad, 3-4, goles de Marcelo, Rodrygo y Nacho.

El Real Madrid ha marcado gol en 8 de los últimos 10 partidos de Copa jugados.

 

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Buenos días, queridos lectores y sin embargo amigos.

El Real Madrid juega hoy una nueva final, motivo más que suficiente para que podamos hablar de fútbol y solo de fútbol, esperemos que de buen juego y no de polémicas, que disfrutemos de goles y títulos, y así logremos olvidar por unos momentos (si es que tal cosa es posible) el infecto muladar que controlan Rubi, Tebi, el CTA, Negreiras, Soler o Roures, gente de bien todos ellos, sin duda. Con acuerdos firmados directa o indirectamente con el Barça, pero todo en aras de la pureza y los valors de la competición. ¿Ven? No conseguimos que se nos borre de la cabeza.

Portada Marca 06-05-23

Hoy se celebra también la ceremonia de coronación de Carlos de Inglaterra, el que fuera Prince Charles durante 74 largos años (más de cuatro “negreiratos”, imagínense qué espera tan larga), y al que conoceremos más a partir de ahora por su nombre de coñac, que no de coña: Carlos III. La ceremonia comienza a una hora tan extraña como las 11:20 y suponemos que lo hará con la puntualidad inglesa de un mayordomo de Downton Abbey, uno de esos tipos que andan estirados como si llevaran un palo de escoba metido por el recto, o como un Sánchez Martínez de la vida al que Negreira hubiera comunicado su ascenso a Primera, o Cantadelejos su designación para la final de Copa.

Ha llamado la atención la hora tan extraña elegida, mas en esta redacción hemos querido ver un guiño claro al partido de esta noche: las 11, como nuestros 11 jugadores que saltarán al campo, y las 20 en claro homenaje a Vini Jr., la diana preferida de rivales, árbitros, público y periodistas.

Habrá quien diga que estamos cometiendo un error de bulto, pues la hora british a la que comienza el acto es una menos, las 10:20, pero creemos que no erramos el tiro: partiremos con 11 y veremos si el negreiro de turno no nos deja con 10. Recordad que el mismo "culegiado" de esta noche es aquel que amenazó a nuestro 20 con expulsarlo tras la criminal entrada de Maffeo a la rodilla, o el mismo que avisó gentilmente a Albiol para que tuviera cuidado la próxima vez que intentara dejar sin dientes a Vini Jr.

Sánchez Martínez ViniSánchez Martínez Albiol

Nos hace “mucha” ilusión jugar los torneos patrios en estas condiciones, bajo la mirada escrutadora del doble de Manolete y de todos esos periodistas más pendientes de los gestos de Vini que de la “hostialidad” que encuentra en todos los campos. Por poner en contexto la dificultad del partido de esta noche, será la primera final de Copa del Rey que juegue una leyenda del club como Toni Kroos. En los nueve años que median desde la anterior, el alemán ha jugado cuatro finales de Champions, varias Supercopas de Europa y Mundiales de clubes, pero ni una sola de la Copa del Rey.

Por eso nos viene que ni pintado el titular del diario As.

Portada As 06-05-23

"Una Copa, dos mundos". Un primer mundo de torneos internacionales en los que se respeta al Real Madrid y en los que el Barça es apalizado, frente a otra categoría de mundo en la que los que se han comprado la competición acumulan títulos nacionales, mientras el Rey de Europa sufre por llegar a una final de Copa o a la última jornada de Liga con posibilidades de título. Cosas curiosas que pasan. Por cierto, y por seguir con las 11:20, apunten que sobre esa hora de esta noche, que será hacia el minuto 65 de la final, un jugador de Osasuna verá su primera tarjeta. En las casas de apuestas apenas se paga que para entonces el Real Madrid ya llevará una o dos amarillas con apenas un puñado de faltas.

Hay que ganar la Copa del Rey, hay que coronarse esta noche. Como decía Israel G. Montejo esta misma semana, “ganar la Copa del Rey es lo más importante en este momento”. Porque es un título más, por nuestros aficionados, por lo bonito que resulta ganar este trofeo (cómo disfrutamos los copazos de 2011 y 2014 en Mestalla), por culminar las remontadas de este año frente a Villarreal, Atleti y Barça… por higiene. En el año en que se destapó el Barçanegreirato es muy triste que la Liga vaya a caer en sus manos. No dejemos de reivindicarnos aunque sea en la Copa. El Osasuna es un rival muy meritorio por haber llegado hasta aquí con sus jugadores y con las ideas de ese fenómeno que es Jagoba Arrasate, pero el Madrid necesita levantar este trofeo y decirle a Rubi que pese a todos vosotros y lo que habéis consentido, aquí está el Real Madrid para levantar un nuevo título delante de vuestra jeta. Y delante del Rey de España, el mismo que ha tenido que sufrir en los últimos años los aquelarres indepes en la final. Felipe VI, quien por cierto es del Atleti, pero que hace gala de una neutralidad que ya quisiéramos para el CTA o los medios deportivos madrileños.

Las portadas se hacen eco de otras noticias, como la nueva final de Alcaraz en Madrid en su camino por coronarse como el nuevo rey de la tierra batida, o el fallecimiento de Arsenio Iglesias, o Bruxo de Arteixo, fugaz entrenador del Real Madrid. Descanse en paz. Desde aquí mandamos un fuerte abrazo a su familia. Como un fuerte abrazo enviamos a Gaby Deck, cuya grave lesión se menciona de soslayo en una esquina de As. Se perderá lo que queda de temporada, partidazo frente al Partizán incluido, y desde aquí deseamos una pronta recuperación al jugador argentino. Ojalá sus compañeros puedan regalarle la clasificación a la Final Four de Kaunas.

Los medios cataculés siguen a lo suyo, que ese sí que es otro mundo.

Portada Mundo Deportivo 06-05-23Portada Sport 06-05-23

Los fichajes culés nos importan tan poco (Lautaro y Bellerín en el recuerdo) como el informe del cirujano callista de Camilla Parker-Bowles. Nos quedamos con la reconciliación de Messi con el PSG, puesta de manifiesto en un vídeo que nos recordó a los que grababan los rehenes del Isis. Sabemos de buena tinta que Antonela y los niños ya están bien y en casa.

Que pasen ustedes un gran día, una gran noche, y que a eso de las 11:20 hora british, podamos levantar al cielo una nueva Copa del Rey. Un abrazo, our friends.

Llevo días obsesionado, en mi enfebrecida mente madridista, con el modo en que Carlo Ancelotti debería gestionar la enorme proximidad temporal con que se presentan al Madrid los dos puntos álgidos de la temporada hasta el momento. El propio técnico italiano se ha quejado públicamente de que no haya ni 72 horas entre el término de la final copera (ni hablar ya si hay prórroga) y el comienzo del transcendental partido de ida ante el City en el Bernabéu. Hace muy bien en quejarse porque es demencial, y si bien poner el grito en el cielo no suele conducir a nada, en especial si eres el Real Madrid, queda vigente el desahogo.

Efectuada la queja pertinente, toca pensar qué hacer, y yo me creo en posesión de la respuesta con la arrogancia propia del que ha ganado 14 Copas de Europa. No es una solución porque solución no tiene. Es una sugerencia nada humilde y que encima, para más demérito, probablemente no tenga nada de original.

Ancelotti

Considero que Ancelotti haría bien en tomarse la Final de Copa y la ida ante el City como si fuesen un solo partido. Un partido de 180 minutos, con cuatro cuartos como en baloncesto y un descanso muy largo, además de dos rivales diferentes para la primera y la segunda parte. Llega a este punto con la suerte de tener a toda o casi toda la plantilla en condiciones, por lo que sería absurdo plantearse la posibilidad de jugar con el mismo once en ambos partidos. La exigencia física y psicológica es excesiva, y este único y doble partido es tarea de más de once por las mismas razones por las que uno de baloncesto lo es de más de cinco.

El descanso en medio de este doble choque es muy largo y demasiado corto. El Madrid no tiene tiempo ni para celebrar una victoria copera (no habrá Cibeles) ni para pasar página de una hipotética derrota. Al encuentro contra los de Guardiola hay que llegar con sangre fresca.

Considero que Ancelotti haría bien en tomarse la Final de Copa y la ida ante el City como si fuesen un solo partido. Un partido de 180 minutos, con cuatro cuartos como en baloncesto y un descanso muy largo, además de dos rivales diferentes para la primera y la segunda parte

No soy quién para indicar a Ancelotti cómo debe rotar sus piezas. Me limito a subrayar que debe hacerlo si quiere un nuevo título nacional y un buen resultado europeo, en el abrir y cerrar de ojos que separa una cosa de la otra.

En portería no hace falta rotar, y poco sentido tendría hacerlo cuando tienes al indiscutible número uno. En la delantera es donde menos margen de rotación existe, puesto que el trío Benzema-Vinicius-Rodrygo no tiene rival, quedando Asensio como una pieza de reemplazo útil (lleva una buena temporada) pero con prestaciones aún distantes de ese trío de oro. La defensa y el centro del campo, sin embargo, sí ofrecen más posibilidades para introducir variables, siendo la gama de elección más amplia.

Benzema, Vinícius y Rodrygo

La recuperación de Alaba y Mendy, aunque aún no estén al cien por cien, abre opciones. No descarto que Mendy tenga algunos minutos en Sevilla para ser titular ante el City, devolviendo a Camavinga al centro del campo con Alaba de central. El City amerita tomar precauciones defensivas de esta índole y Eduardo, sensación de la temporada, merece tener un papel destacado en su posición favorita.

Con todo el respeto para Osasuna, un mediocampo en la Cartuja que incluyera a futbolistas como Tchouaméni y Ceballos debería bastar para confiar en la victoria. Compleméntese con la presencia de Kroos, por ejemplo, y resérvese a Modric para los citizens, sin perjuicio de que juegue la última media hora contra los pamplonicas, por ejemplo.

Son solo posibles variantes de lo que en esencia sería afrontar este largo partido con combinaciones de once en once de los siguientes elementos: Courtois, Carvajal, Lucas, Alaba, Mendy, Rüdiger, Militao (el brasileño jugaría la final completa al estar excluido de la ida europea), Nacho, Camavinga, Ceballos, Tchouaméni, Kroos, Modric, Valverde, Asensio, Benzema, Vinicius y Rodrygo. Los onces de la Cartuja y el Bernabéu deberían diferir en tres o cuatro jugadores para que los madridistas podamos enfrentarnos a este doble reto con tranquilidad.

 

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A la cuarta fue la vencida y ojalá que no haya quinto malo. En el momento crucial surgió la calma necesaria, la que había lastrado el rendimiento madridista e impedido cerrar el primer partido de la serie. De esta forma se presentó el Real Madrid en el duelo, con el espíritu propio de los equipos que conocen su destino, con la determinación propia de quienes están obligados por la historia y su compromiso con los seguidores en todo el mundo. Un nuevo ejercicio de supervivencia en esta serie volcánica.

El equipo de Mateo entró en el partido confiado en sus fuerzas, con las manos firmes y el plan bien detallado. Williams-Goss dirigió con tino las primeras embestidas blancas, abriendo la defensa para regalar oportunidades francas de lanzamiento. Los triples por fin entraron y una renta amplia permitió cierta tranquilidad en el primer cuarto. El juego fluía y los jugadores blancos se movían sincronizados, al ritmo de un movimiento ágil del balón.

El Real Madrid se presentó en el duelo con el espíritu propio de los equipos que conocen su destino, con la determinación propia de quienes están obligados por la historia y su compromiso con los seguidores en todo el mundo

Pero esta serie no está siendo un camino de rosas para ningún jugador ni para ninguno de los dos equipos. Al contrario, viene marcada por los sobresaltos y por alternativas bruscas. No podíamos esperar que Obradovic y su Partizán se quedaran cruzados de brazos ni que sus seguidores se conformasen con la adversidad inicial. Lo extraño hubiera sido que no llegara la reacción que vino, impulsada por un graderío que no cesó de bullir, aunque sí de cantar durante el primer tiempo por respeto a las víctimas del tiroteo en la escuela del distrito central de Vracar. Los jugadores del Partizán jugaron con el nombre del colegio en su camiseta y los prolegómenos del encuentro estuvieron cargados de emotividad, con una lluvia de rosas blancas y rosas en memoria de los fallecidos.

Tavares Partizan

El encuentro casi se igualó llegando al descanso con el resurgir local. Volvieron los cánticos y el Partizán tomó un ligero mando de la situación. La intensidad del equipo serbio fue creciendo y el orden del Madrid menguando casi en proporción directa. Pero Mateo seguía buscando soluciones. Era el momento de la serenidad, del conocimiento, de la experiencia de Sergio Rodríguez. El tinerfeño ejerció de líder total, restañando los ánimos de los compañeros que decaían y leyendo el partido con maestría en todo momento. Su clarividencia proporcionó el espacio que Tavares necesitaba, al tiempo que el Madrid fue endureciéndose atrás, alternando las defensas y con Hezonja y Musa echando una mano en los rebotes, y el segundo, además, en anotación.

Una victoria memorable con un gran coste, la lesión de Deck, que incrementa la lista de bajas madridistas y merma la plantilla para el quinto encuentro y una hipotética clasificación para la Fase Final

La dureza del encuentro no daba tregua y en un momento desgraciado Deck cayó lesionado en una rodilla. Una lástima para uno de los hombres que permanece invariable en la lucha. Quien haya seguido las crónicas de esta serie se habrá percatado de que nunca puse en duda el coraje del equipo. Casi al contrario, como a los mediadores, les reclamaba moderación de su ímpetu.

Por último, la rotación de protagonistas marcó el triunfo. El Madrid encontró siempre a los jugadores precisos. Primero fue Hanga, certero en los lanzamientos al principio y, más tarde, en la defensa sobre Exum. Después, el Chacho, y siempre, Tavares, gigantesco, sereno, decisivo en las dos últimas jugadas del encuentro. Ninguno de los que pisaron la pista dejaron de aportar sus gotas de talento, su esfuerzo defensivo o reboteador, su lectura de una situación. Una victoria memorable con un gran coste, la lesión de Deck, que incrementa la lista de bajas madridistas y merma la plantilla para el quinto encuentro y una hipotética clasificación para la Fase Final.

 

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Buenos días. No es un deseo, es una afirmación que la descomunal nueva hazaña del Real Madrid de baloncesto, ganando nuevamente en Belgrado y forzando un quinto y definitivo partido de Euroliga en el Wizink, convierte en indudable. Es un buen día. Es un gran día, una jornada más para el orgullo madridista. En una exhibición portentosa de clase y testosterona (no necesariamente en este orden), los hombres de Chus Mateo, cuyo trabajo por cierto ha sido impecable en estos dos últimos asaltos de la serie, firmaron una tremenda actuación coral que nos remite a la expectativa del choque definitivo en Madrid, con la F4 de fondo.

Portada As

Nadie ha logrado jamás, en la historia de la Euroliga, remontar un 0-2 inicial en una serie de cinco, pero el Real Madrid se inventó precisamente para reventar precedentes. Todo el mundo sabe que es imposible sacar adelante un 0-2 en contra. Mentira. Todo el mundo lo sabe menos el Real Madrid. Por eso, porque no lo saben, están en disposición de obrar el milagro. Es una cuestión de ignorancia. Son una panda de ignaros maravillosos, con el homérico Tavares al frente —como bien destaca As—, pero en definitiva con un EQUIPO, con mayúsculas, ejemplarmente comprometido y repleto de calidad, desde el Chacho a Hanga pasando por Musa o el gran Deck, que se tuvo que retirar lesionado. No tiene buena pinta esa rodilla, aunque habrá que esperar a lo que digan los médicos mientras rezamos para que el alcance de la dolencia sea menos grave de lo esperado. Nos ha durado poco la alegría de recuperar al formidable argentino después de su sanción por los incidentes del segundo choque.

Portada Marca

Marca opta por la Final de Copa de mañana sábado como argumento principal, y también nos parece bien. La Copa no es el torneo más importante del año pero, como nos recuerda aquí Israel García Montejo, es el torneo del aquí y del ahora y puede ser el gran título del año. Además, el Madrid engrandece las competiciones que juega, las llena y dignifica con su sola presencia, aunque suene solemne o arrogante. Si se impone mañana en La Cartuja, el Madrid ganará un gran título porque será una competición que jugó el Madrid. La cosa es así de autorreferencial, y si además se tiene en cuenta el memorable camino seguido por el equipo blanco para llegar a Sevilla —con remontadas memorables ante Villarreal, Atleti y Barça— es una Copa que apetece ganar. Y mucho.

Marca sin embargo no se centra en el lado madridista, porque para eso Marca es el diario de todos. Pone el foco en el lado osasunista con una entrevista con Arrasate, el excelente técnico rojillo. Es un equipo que merece respeto, y su trayecto hasta plantarse en la Final también es digno de tenerse en cuenta. Se aplicarán con rigor y es posible que con más efusividad de la deseable, pero para eso, para frenar el juego duro, está el árbitro. Es aquí donde el lector exhala una carcajada seca y descreída. Sánchez Martínez es un exponente vergonzoso del negreirato que pervive, y un somero repaso a sus actuaciones con el Real Madrid basta para helar la sangre en las venas. “Te la has jugado mucho, Albiol”.

Por cierto, ningún medio se hace eco, no al menos en portada, de la dantesca aparición de Luis Rubiales en El Chiringuito ayer noche. Os la resumimos: los árbitros son honraos porque yo soy de Motril.

Os dejamos con las fantasías chachis de Negreilandia. Pasad un buen día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid y maestro del fútbol.

Sus detractores dicen que es un mero gestor, él sonríe con la realidad de su parte.

¿Cuánto sabes de Ancelotti? Pon a prueba tus conocimientos sobre la trayectoria de Carletto con este quizz de los amigos de fcQuiz.

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Buenos días, amigos. Sí, sabemos que el partido contra la Real fue hace dos días, estamos al tanto de que en otro par de ellos jugamos la final de la Copa del Rey y no perdemos de vista que a la vuelta de la esquina esperan las semifinales de Champions, pero no queremos dejar de denunciar que el martes pasado Pulido Santana prevaricó, hizo un uso indebido del VAR y, además, perpetró la ilegalidad frente a las miles de personas que asistieron a Anoeta y los millones que vieron la señal en sus televisores y demás dispositivos electrónicos.

Santana ya había amonestado a Carvajal después de que este protestase timidísimamente porque no hubiera mostrado amarilla a Oyarzabal, quien lo agarró y frenó el contraataque blanco. Y poco después, el colegiado se pulió a Carvajal con luz y taquígrafos por el artículo 33 del CTA. El vídeo no deja lugar a dudas.

https://twitter.com/territorio_RM/status/1653825516023980052?s=20

El bueno de Dani entra fuerte al balón, llega antes que Aihen, despeja el esférico y después las piernas de ambos futbolistas chocan, recordemos que el fútbol es un deporte de contacto. Por lo tanto, no es ni siquiera falta. Pulido entiende que sí lo es, bien, pero tiene claro que no merece tarjeta amarilla. No lo decimos nosotros, sino que él mismo se empeña en dejárselo claro mediante palabras y negando con mano y cabeza a los futbolistas de la Real que la reclaman.

Hasta aquí, todo normal dentro de la anormalidad. Es decir, no hay falta, pero desgraciadamente el Madrid está acostumbrado a los arbitrajes sibilinos que cual gota malaya minan al equipo con pequeñas y continuas decisiones en contra. Pero la cosa no quedó ahí, sino que a Santana le dicen algo por el pinganillo, se toca la oreja como Juan Luis Guerra y de repente, tras haber repetido cuatro veces a los jugadores donostiarras que no era amarilla, desenfunda la tarjeta y se la muestra a Carvajal. Segunda cartulina y expulsión del lateral blanco.

Pulido Santana, a la vista literalmente de todo el mundo, cometió una ilegalidad. Entre los supuestos previstos por la normativa para que actúe el VAR se encuentra la tarjeta roja directa, pero no la segunda amarilla.

Normativa VAR

No parece creíble que un árbitro de Primera División no conozca esta regla. Y que quien le avise por el pinganillo tampoco la conozca —ya serían dos árbitros— es altamente improbable. De modo que todo lleva a deducir que, sabedores de su impunidad, no tienen reparos en preVARicar en directo.

Si no ha sido así y se ha tratado de un grave error, debería tener consecuencias para los implicados, pero podemos apostar a que Pulido Santana no solo no recibirá reprobación alguna del CTA por esta acción, sino que se verá recompensado y probablemente promocione en el escalafón arbitral.

En un país que no tuviera la desgracia de albergar un fútbol podre, el incumplimiento flagrante de una norma en directo tendría la correspondiente repercusión mediática en las portadas de los periódicos deportivos. Pero estamos en España, lugar en el que existen conexiones e incompatibilidades impensables en otro lugar: un miembro del Gobierno que ora redacta leyes del deporte, ora es ejecutivo de un club que paga a los árbitros; un presidente cuyos emolumentos dependen de que el equipo del que es capitán su socio se clasifique para la competición que organizan juntos; un avalista de un club que se encarga de proveer de imágenes al VAR; un presidente de la Liga que cobra a los clubes a través de su bufete, etcétera. Así que las primeras planas son estas:

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Lo que podemos apreciar, o seguir apreciando, es cómo el Madrid tiene la vista puesta en el futuro: Bellingham, sin olvidar el trabajo de todos estos años de esa dirección deportiva que dicen que no existe y sin embargo ha hecho posible la llegada de Vinícius, Camavinga, Valverde, Rodrygo… Mientras el Barça sigue empecinado en su constante regreso al pasado con el anhelo de fichar a Messi, a quien los seguidores del PSG declaran su “amor” en las noches y días de ronda parisinas.

Pasad un buen día.

Ganar la Copa del Rey es lo más importante en este momento. Ya sé que con los tiempos que corren parece que lo único importante es ganar la Copa de Europa, es decir, la Champions League en su nomenclatura oficial. Son los signos de los nuevos tiempos.

Estamos de acuerdo en que ganar la ‘Orejona’, sumar la decimoquinta Copa de Europa es lo máximo. Es el título más importante de todos. El trofeo que mide el nivel de cada club y es, sin duda alguna, la competición más relevante de cuantas se celebran a nivel planetario. Para mí, incluso, al mismo nivel que el Mundial.

Dicho esto, ganar la Copa del Rey es una prioridad absoluta. Por encima, incluso, del partido del martes ante el Manchester City de Guardiola y el ‘Vikingo’ Haaland. Y lo es por dos razones.

La primera de ellas es porque la final de Copa es antes que las ‘semis’ de la Champions y, por tanto, lo prioritario debe ser lo que tenemos a la vuelta de la esquina. La segunda es que estamos hablando de una final mientras que el partido ante el City es una semifinal, un enorme penúltimo partido antes de la gran traca de Estambul.

Guardiola y Haaland

La grandeza del Real Madrid se mide por dos parámetros fundamentales: los títulos conquistados y la calidad de esos entorchados. Ganar la Copa es ganar un título y eso es mucho más importante que un partido de semifinal, y más de ida, donde siempre te queda la bala de repuesto de la vuelta para arreglar cualquier desperfecto.

El Real Madrid es quien es por ser una máquina de ganar títulos. Sus vitrinas lo atestiguan. Su hambre de campeonatos solo es comparable en su capacidad por competir. Indudablemente, ambos conceptos están íntimamente relacionados. El Madrid compite como nadie en el fútbol mundial (ahí están sus once semifinales de trece posibles en Europa) y esa capacidad de competir hasta la extenuación, hasta más allá de lo posible, es el factor diferencial que posibilita tener una Sala de Trofeos que, de ganar la Copa del Rey, sumaría 101 copas. Impresionante.

Ganar la Copa del Rey es una prioridad absoluta. Por encima, incluso, del partido del martes ante el Manchester City de Guardiola y Haaland

Además, en Sevilla, en el Estadio de La Cartuja, estarán más de 30.000 aficionados del Real Madrid. La mayoría de ellos se han dejado más de 500 euros en seguir a su equipo hasta la capital del Guadalquivir y se van a meter entre pecho y espalda cerca de catorces horas de carretera entre la ida y la vuelta. De lo que se van a gastar por asistir a la final los que decidan tomárselo con más calma y dormir en Sevilla no quiero ni hablar. Salir con todo y respetar a Osasuna como si fuese la reencarnación de la Juventus, el Bayern y el City al mismo tiempo son conceptos irrenunciables.

Por los aficionados, por la entidad del rival, por ser una final, por la historia del Club, por la leyenda del Madrid, Ancelotti debe sacar el mejor equipo posible este sábado y los jugadores tienen que tener el foco solamente en la final de la Copa. Ya habrá tiempo de reiniciar y diseñar la estrategia para seguir hurgando en la herida de Guardiola y avanzar hacia el sueño de la Quince, pero lo que toca ahora es ganar la Copa del Rey.

No nos equivoquemos, la grandeza la dan los títulos. Lo demás, es un camino hacia la conquista de un nuevo trofeo.

 

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Me asombra hallar todavía entre parte del madridismo a quien, aún a estas alturas, se encuentra con fuerzas y ganas de echar en cara a la plantilla del Real Madrid el haber tirado (nuevamente) la liga. Con minúsculas, sí. Y si no tuviéramos la consideración que tenemos por la salud oftalmológica de nuestros lectores, escribiríamos liga con una fuente de menor tamaño. Esta competición deplorable, empeñada jornada a jornada en demostrar su cada vez más ínfimo valor, no merece otro destino que el cubo de la basura, desde luego. Sin embargo, resultaría excesivamente poco empático para con la plantilla blanca reducir el pensamiento y la opinión de la afición a ese manido y cansino “hemos vuelto a tirar la liga”. El Real Madrid no ha tirado nada. Sencillamente no le han dejado competir este torneo en igualdad de condiciones.

El Real Madrid no ha tirado nada. Sencillamente no le han dejado competir este torneo en igualdad de condiciones

El equipo comenzó con solvencia su andadura por la competición nacional y llevaba un ritmo endiablado hasta unos partidos después del primer clásico: diez victorias y un empate y 31 de 33 puntos posibles. A partir de ese momento, comenzaron a suceder esas “cosas extrañísimas” a las que se refirió Laudrup en su última entrevista y que únicamente acontecen en la liga Negreira. Tropiezo ante el Girona y derrota frente al Rayo.

Rayo Laudrup

Y se podría acudir sin falta de razón a las jugadas polémicas (aquel penalti o “rigore inventato” de Asensio, gol anulado a Rodrygo y la expulsión de Kroos) para tratar de justificar la dificultad para competir aquellos partidos, pero no son las jugadas polémicas y sus parciales desenlaces las que marcan el devenir de los nuestros en los partidos, sino las jugadas que yo denomino “del día a día”. Las faltitas, si lo prefieren. Las pequeñas decisiones que van marcando la parcialidad de un arbitraje. La diferencia de criterio a la hora de sacar amarillas. La permisividad arbitral ante las entradas de los rivales a los jugadores blancos y la ausencia de la misma cuando son los nuestros los que realizan las entradas. Estoy convencido de que el madridismo se ha cansado de ver ese cuadro en el que se plasma cómo el Real Madrid supera (en ocasiones hasta dobla) en amarillas al equipo rival habiendo realizado la mitad de faltas durante el encuentro.

No son las jugadas polémicas y sus parciales desenlaces las que marcan el devenir de los nuestros en los partidos, sino las jugadas que yo denomino “del día a día”. Las faltitas, si lo prefieren. Las pequeñas decisiones que van marcando la parcialidad de un arbitraje

El Real Madrid tiene en su debe el competir cada temporada por todo, sí. Pero es muy complicado pedir a los jugadores cada semana ese punto de competitividad extra que se precisa para superar estas circunstancias tan hostiles que en una competición normal sólo se darían una o dos veces por temporada. El año pasado, sin ir más lejos, hubo un partido similar ante el Sevilla en el que el equipo blanco se sobrepuso tanto a un resultado como a un arbitraje adverso, remontando el 0-2 inicial de los hispalenses con un final épico a pesar de un gol injustamente anulado a Vinicius desde el VAR por una mano inexistente en el control.

Vinícius gol legal anulado Sevilla

El equipo estaba enchufado en la liga y además conservaba el chute de adrenalina que le había proporcionado la remontada en Champions ante el Chelsea esa misma semana. Sin embargo, resulta inviable incluso para el Real Madrid esperar ver este tipo de partidos jornada tras jornada, que es lo que hubiera sido necesario desde noviembre para que el club vikingo no se descolgara en liga. Si el esfuerzo físico resultaría extenuante, no digamos ya el estrés mental que supondría para los jugadores el tener que competir de esta manera cada 3-4 días.

¿Y todo para qué? ¿Para ganar una competición que nadie se cree a estas alturas? No hay más que escuchar a Canales ayer para saber que esta competición esta tocada y hundida y que difícilmente pueda ser sacada de las profundidades que a día de hoy habita. “No tenéis que ceder, tío. No tenéis que ceder.” Exclamaba impotente Sergio a Del Cerro ante la enésima expulsión injusta que sufría un rival del Barcelona. Por desgracia, Sergio, sí que tienen que ceder para seguir arbitrando en esta categoría y ganándose los emolumentos que la misma proporciona.

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De hecho, el día de ayer resultó perfecto para ejemplificar la competición en la que tiene la desgracia de vivir el Real Madrid. Por la mañana asistimos, ya impertérritos a estas alturas, a una nueva exhibición tuitera del presidente de la liga, que vive enzarzado en continuas trifulcas con periodistas y que no duda un instante en bajar al más espeso de los barros para, desde ahí, llenarse la boca de insultos más propios de un barriobajero que de una persona de su posición y alusiones poco sutiles y cargadas de inquina hacia el presidente del club blanco, con el que tiene una particular obsesión.

Por la tarde, llegaba el turno del CTA, cuyos acólitos venían con ganas de demostrar que son dignos del más alto de los coeficientes que puedan estimar sus superiores. No se dudó ni por un instante en mostrar la roja a Herrando en el minuto 27 para allanar el camino de los culés. No discutimos la veracidad de la expulsión, faltaría más (falta fuera del área y último defensor sin intención de jugar la bola: roja clara), sino la misma rigurosidad ante un codazo de Busquets sobre la cara de un rival, que se saldó con la airosidad que viene siendo habitual cuando son los azulgranas los que realizan este tipo de acciones. Recordarán escasas ocasiones en las que el arbitraje ha perjudicado a los culés de manera grotesca esta temporada. De hecho, no lo recordarán porque no las ha habido. Debe de ser la recompensa por haber estado corrompiendo la competición durante incontables años.

Pulido Santana demostró a su estamento que puede ser un árbitro de garantías para los intereses del mismo. 19 faltas de la Real Sociedad: 1 amarilla.  9 faltas del Real Madrid: 5 amarillas (6 contando la pertinente a Carletto) y 1 roja

Ya por la noche, le tocó el turno a Pulido Santana, que demostró a su estamento que puede ser un árbitro de garantías para los intereses del mismo. 19 faltas de la Real Sociedad: 1 amarilla.  9 faltas del Real Madrid: 5 amarillas (6 contando la pertinente a Carletto) y 1 roja. Les sonarán estos números, ya que vienen siendo los habituales para ilustrar cada partido liguero del Real Madrid. Más allá de ellos, el arbitraje siguió la tónica de la temporada: permisividad extrema para los contrarios de la que gozó especialmente un Merino que repartió con alegría y sin distinción y que perfectamente pudo haber visto 3 tarjetas amarillas. Precisamente tras una de estas entradas la vio Carvajal, quien protestó airadamente que Pulido no amonestara al jugador navarro. Pero el remate vino minutos después cuando le mostró la segunda al lateral madrileño tras una entrada en la que Dani toca balón.

Secuencia expulsión Carvajal Real Sociedad

La secuencia, una de tantas que el espectador sólo tiene la posibilidad de experimentar en la liga Negreira, no tiene desperdicio alguno: Pulido sólo pita falta. A continuación, le hace un gesto a Oyarzábal, negándole la posibilidad de una segunda amarilla cuando de repente algo le detiene. Se lleva la mano al pinganillo de su oído y, tras oír lo que le dijo el siempre voluntarioso Iglesias Villanueva, rectificó su decisión y mostró la segunda amarilla y roja a Carvajal en una acción ilegal desde el punto de vista del reglamento del VAR, que no puede entrar a valorar acciones de amarilla sino únicamente de roja directa. El disparate de cada semana.

Normativa VAR

Por si no fuera suficiente, posteriormente vimos una imagen absolutamente dantesca de Pulido Santana, encarándose de manera chulesca con Rodrygo —ayer tan provocador como Vinicius, suponemos —, que simplemente protestó una de las tantas acciones mal arbitradas por el colegiado canario y tras lo cual vio cómo Pulido se llevaba la mano al bolsillo con la celeridad del rayo para mostrarle la amarilla.

No sabemos qué sentido tiene a estas alturas seguir manteniendo este comportamiento arbitral cuando la liga ya está prácticamente ganada para el Barcelona (quizá se prevé una sanción de puntos e intentan agrandar la diferencia lo máximo posible), pero en estos circos nos toca actuar. Cada uno está en su derecho como aficionado de exigirle al Real Madrid lo que estime oportuno, pero a mí particularmente se me antoja injusto pedirle a la plantilla que se evada mentalmente de este día a día y compita con naturalidad ignorando los círculos de fuego, los leones a su alrededor y, sobre todo, los payasos y sus gracietas sin gracia.

No sabemos qué sentido tiene a estas alturas seguir manteniendo este comportamiento arbitral cuando la liga ya está prácticamente ganada para el Barcelona (quizá se prevé una sanción de puntos e intentan agrandar la diferencia lo máximo posible)

¿Podríamos haber competido mejor en liga esta temporada, especialmente a nivel defensivo? Seguramente sí, y seguramente habría sido más sencillo mantener la tensión competitiva en una liga rigurosa y seria. De la misma forma que podrían haber expulsado a varios rivales más por la cacería general que se ha llevado a cabo contra Vinicius este año. Si acudimos a los escenarios imaginarios, podríamos incluso visualizar una competición en la que Gavi hubiera sido expulsado en alguna ocasión, por improbable que nos pueda parecer esto.

Esta liga está muerta y poco sentido tiene dedicarle un solo instante de pensamiento o preocupación. Si después de esta temporada, más negreira aún que en las que estaba el propio Negreira, al aficionado madridista aún le pide el cuerpo exigirle al equipo ganar en este lodazal en el que se ha convertido este torneo, admiraré su aplomo y dedicación hacia las causas pérdidas, pero, en mi caso, la única victoria liguera que le puedo pedir a estas alturas al Real Madrid no es sobre el campo sino en los tribunales.

 

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