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Entrevista a las vacas de Setién

Entrevista a las vacas de Setién

Escrito por: Fred Gwynne2 febrero, 2020
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El comentario apareció en el Portanálisis de ayer sábado. A mí me pilló sudando, en la sauna del polideportivo, sin móvil. No me enteré de nada hasta que vi las cuatro llamadas perdidas del Redactor Jefe.

-Dime, Pepe.

-¿Has leído el PA de hoy?

-No, todavía no.

-Hazlo, y vete a los comentarios, busca el de las vacas de Setién.

-¿El de las vacas?

-Sí, léelo, y llámame después.

Cinco minutos más tarde lo tenía delante:

“La Asociación de Vacas Cruyffistas de Cantabria (A.V.C.C) quiere expresar su más enérgica repulsa por las continuas faltas de respeto que diariamente sufren sus integrantes en todos los medios de comunicación de este país.

Creíamos que La Galerna, un espacio de convivencia donde tienen cabida todas las sensibilidades animales, iba a permanecer ajena a esta cacería, pero ya hemos comprobado, como demuestran en estas mismas líneas con sus desacertados chascarrillos, que no es así.

El desconocimiento de nuestro trabajo con Setién, con el que en los verdes campos de nuestra tierruca hemos llevado a cabo infinidad de novedosas tácticas, ha propiciado que multitud de tertulianos, periodistas y aficionados nos infieran agresiones verbales desproporcionadas, desmedidas y sin atisbo alguno de racionalidad, más propias de épocas que creíamos ya felizmente superadas, que de estos tiempos de respeto y convivencia entre animales y humanos.

Asimismo, queremos mostrar nuestro más categórico rechazo a las acusaciones de falta de profundidad con el balón, basadas en argumentos falsos, de patapum pa’arriba, intoxicados o manipulados que, incluso por parte de personas que manejan la información cierta y acreditada, principalmente madridistas, han sido difundidos con la finalidad de poner en solfa el esfuerzo, el criterio y la profesionalidad de todos los jugadores del Barcelona y de todas las vacas cruyffistas de Cantabria.

Por último, queremos manifestar nuestro apoyo unánime y sin fisuras a nuestras compañeras de Liencres, poseedoras del récord mundial de pases vacunos.”

Me costó cerrar la boca, pero en cuanto lo hice llamé por teléfono.

-Ya lo he leído, Pepe, y tampoco es para tanto. Lo del PA es un pellizquito de monja, no entiendo su cabreo.

-No, ni yo, pero para eso te he llamado, he hablado con ellas y les he pedido una entrevista. Han aceptado, te recibirán hoy mismo, a las siete de la tarde, en Liencres. En La Galerna tenemos que ser punteros, ir más allá, alcanzar lo imposible.

-¿A las vacas? ¿ENTREVISTAR A LAS VACAS? ¿YO?

-Sí, que nos den sus argumentos, que te digan por qué se sienten ninguneadas. Además, hablan de tácticas y tú de eso sabes un rato. Creo que puede ser una buena entrevista. Todo el mundo habla de las vacas pero nadie les ha pedido su opinión. Necesito la entrevista para mañana mismo.

-Pero, pero, PERO, ¡QUÉ ILUSIÓN! Siempre quise hacer una entrevista, siempre, pero nunca te había dicho nada, me daba vergüenza. Y encima a las vacas, joder, A LAS VACAS. Me has hecho el hombre más feliz del mundo.

Dos horas más tarde estaba en la estación de autobuses de Donosti. Cogí un billete para ir hasta Torrelavega, allí tenía que coger otro autobús para llegar hasta Liencres. Entre uno y otro tenía tiempo suficiente para visitar los nuevos “Supermercados Mercado”. Había oído hablar muy bien de sus embutidos y quería comprar un poco de chorizo de jabalí.

Por el camino empecé a repasar las grandes entrevistas de La Galerna: Gento, Corbalán, Karanka, Agustín, Butragueño, Mijatovic, Luis Alberto de Cuenca, Javier Marías, Nacho

Había decenas, a cual más interesante: periodistas, artistas, políticos, cineastas, cantantes, leyendas del Madrid, y yo había tenido la suerte de poder hacer la mejor de todas, la de las vacas de Setién. No me lo creía. A veces la suerte te sonríe cuando menos te lo esperas.

La entrevista, a pesar de mi inexperiencia, fue mucho mejor de lo esperado. Las vacas eran encantadoras y respondieron a todas mis preguntas con amabilidad. Aquí la tienen.

Por causas ajenas a mi voluntad no he podido reproducirla entera.

Espero que les guste:

Rubia y Centella: “Nosotras somos cruyffistas desde terneras”

Rubia y Centella viven en uno de los mejores prados de Liencres. Es un prado alejado del bullicio del Restaurante Casa Carlos en el que hemos quedado para cenar y hacer la entrevista. Cuando llegan no puedo dejar de admirar su planta, son pasiegas, tienen el pelo muy bien cuidado, lustroso, avellanado, tirando a rojizo, los cuernos son de tamaño medio, con color crema sobre las puntas negras, las articulaciones largas, estilizadas, con pezuñas duras. Entran al restaurante caminando como solo saben caminar las vacas, moviendo las ubres con tanta coquetería como Gilda al quitarse los guantes. El resto de los comensales se giran a su paso y cuando llegan a mi mesa y se sientan no puedo evitar sonreír como un idiota.

P: ¿Desde cuándo sois cruyffistas?

Rubia: Yo soy cruyffista desde ternera. Mi padre me lo inculcó desde que nací. Mira si sería cruyffista que mi madre me cuenta que de pequeña ya me quedaba embobaba viendo al Lobo Carrasco en el Chiringuito.

Centella: Es que las cruyffistas somos así, tenemos algo especial, nos reconocemos a distancia, yo todavía no daba leche y ya sabía que el Lobo Carrasco era uno de los nuestros. Y eso que para nosotras no hay animal peor, el lobo nos da tanto pavor que a veces le llamamos Toro Carrasco. (Risas).

P: Pertenecéis a la Asociación de Vacas Cruyffistas de Cantabria. ¿Podéis explicar a nuestros lectores a qué se dedica exactamente vuestra asociación?

Centella: Inicialmente era un lugar de encuentro para ver partidos del Barcelona, una especie de peña bovina. Últimamente, sobre todo a raíz del nombramiento de Setién, eso ha cambiado. Ahora es más una asociación de autodefensa. Intentamos sacar comunicados, manifestarnos, tener visibilidad.

Nos insultan en todos lados, nos vejan. Creen que por ser vacas sabemos menos de fútbol. Y no es así.

P: ¿Es cierto que habéis probado diferentes tácticas con Setién?

Rubia: Claro. No presumimos de ello, pero casi todo lo que sabe de fútbol se lo hemos enseñado nosotras.

Centella: Con decirte que en Liencres tenemos el récord de pases vacunos en un partido te lo digo todo. Hicimos 8714. Hubo hasta varios espectadores que se marearon. Fue un éxito completo. Se habló de ello en toda la cabaña ganadera de Cantabria. ¡Hasta Xavi Hernández nos pidió un vídeo con los mejores pases!

Rubia: Setién siempre viene a vernos, no se pierde un partido. Se sienta bajo un nogal cercano y se queda embobado. Pase va, pase viene, pase viene, pase va. 1000, 2000, 4000, 8000… Los cuenta uno a uno. Siempre ha sido un fanático. Jugamos con albarcas, se adaptan de maravilla a nuestras pezuñas y podemos darle muy bien con el exterior. Me consta que Setién ha intentado hacer lo mismo en el Barcelona, pero hubo un conato de rebelión y han vuelto a las botas de toda la vida.

"A SETIÉN LE HEMOS ENSEÑADO TODO LO QUE SABE DE FÚTBOL"

Llega la camarera, paro la grabadora. Nos entrega la carta del restaurante. Rubia y Centella le echan un breve vistazo, cuchichean algo entre ellas y piden exactamente lo mismo: ensalada, menestra y arroz con leche. Estoy a punto de pedir un chuletón, pero me corto y pido lo mismo que ellas.

Me sonríen.

Cuando terminamos de cenar toman dos cafés solos. Me dicen que en Cantabria hay muy buen orujo, que me anime. Les hago caso. Es orujo blanco, fuerte, casero. Baja por mi garganta como si fuese lava ardiendo. Después de unos chupitos vuelvo a encender la grabadora. Estoy un poco mareado.

P: En La Galerna solemos pedir a nuestros entrevistados que nos hagan un once histórico del Madrid. ¿Podríais hacer vuestro once histórico cruyffista?

Centella: Lo hemos traído hecho. Sabíamos que nos lo ibas a pedir.

Mientras rebuscan en el bolso la alineación, paro la grabadora y me tomo un chupito. Enciendo la grabadora.