Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Sangre en el ojo

Sangre en el ojo

Escrito por: Jesús Bengoechea6 febrero, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

La última vez que el Madrid goleó al Barcelona, primero avisó. Lo hizo a través de su delantero del momento, el indómito Iván Zamorano. “Tenemos sangre en el ojo”, soltó a la prensa la víspera.

Era una forma casi telúrica de advertir que el equipo, aún escocido por el denigrante 5-0 que el rival le había endosado en Barcelona el año anterior, tenía ganas de desquite. El resto es historia. El Madrid devolvió la afrenta insulto por insulto, estocada por estocada, gol a gol. 5-0 de vuelta, con Laudrup convertido por el ambiente bélico en paradigma de lo racial y vejando su propio pasado, con Luis Enrique vejando su propio futuro, con Zamorano gritando a los cuatro vientos sus tres dianas, enajenado bajo la red en un delirio de venganza consumada.


Yo sé que el Real Madrid no va a golear nunca más al Barcelona. Sé que no va a suceder. He perdido la esperanza. Podremos ganarles y confío en que lo hagamos hoy, confío en que les eliminenos, pero nunca les apalizaremos. Y, si sé que esto no va a suceder jamás, no es por la paridad de poder futbolístico entre ambas escuadras (aunque también). No es por Messi (aunque también). No es por la frustrante protección institucional y mediática de la que goza el club catalán (aunque sí: también). Es porque el Madrid no ha anunciado su intención de hacerlo, como en aquella víspera hizo Zamorano.

Hace bien poco nos ganaron 5-1 en el Camp Nou pero no parece haber sangre en el ojo, o si la hay no hemos sabido de su existencia. De hecho, hace tiempo que la prensa, sabedora de que la respuesta se acogerá a las lindes de la tibieza, ya nunca pregunta a nadie de blanco si hay ganas de revancha. Y el caso es que yo, para creerme que el Madrid puede avasallar al Barcelona, propinándole una derrota escandalosa, solo necesitaría escuchar a alguien del Madrid decir que hay ganas de hacerlo. Puede sugerirse en clave (“sangre en el ojo”), no necesito más, y pueden decirlo Ramos, Pintus o Brahim. El Madrid haría posible una escabechina contra los culés simplemente anunciando que la anhela. El Madrid (Zamorano, Ramos, Pintus, Brahim) vaticinando algo así tuvo y tendría la fuerza de una profecía autocumplida.

Sé que no hay nada de esto y me molesta un poco. Hay unas someras ganas de ganar que casi seguro nos harán ganar aunque a mí, a estas alturas, me resulta insuficiente. Me sabe a poco porque no cabe ensañamiento deportivo excesivo contra gente que ha hecho de su buen fútbol, pero también de su amaneramiento y simulación, una marca registrada. Me sabe a poco porque no cabe trance goleador abusivo contra apóstoles del juego sucio y la violencia como Suárez, del teatro y el atildamiento como Alba o Busquets. No cabe represalia futbolística demasiado cruel contra quienes han hecho de ese proceder un patrón sin que nadie (instituciones, árbitros, medios) mueva un solo dedo por reconducirles. No imagino un saco de goles a favor lo suficientemente abundante contra quienes hacen política de continuo y fuerzan a veintidós profesionales a disputar un partido de la Liga española, o de la Copa del Rey de España, bajo una pancarta que llama dictadura al régimen político de dicho país. No concibo que el marcador refleje un resultado lo suficientemente lacerante para quienes, cuando les haces notar este último punto, responden que la pancarta no incluye la palabra España. Es la quintaesencia de la hipocresía consustancial a esta tropa, que a esta altura se maneja con una impunidad tal que no solamente sabe que puede hacer poco más o menos lo que quiera, sino que las pruebas, mayormente audiovisuales, se traspapelarán como por ensalmo.

Creo que podemos ganar. Creo que podemos empatar en Barcelona y ganar 2-1 en Madrid, lo cual me dejará satisfecho pero no feliz. Yo, deportivamente hablando, quiero sangre, acaso porque la sangre me inunda el lagrimal. Es cosa mía, perdonadme.

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea

25 comentarios en: Sangre en el ojo