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El Camp Nou como trampolín

El Camp Nou como trampolín

Escrito por: Marcelino6 febrero, 2019
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El Real Madrid llega al Camp Nou en el mejor momento de la temporada. Tras la derrota sufrida en casa el día de Reyes, frente a la Real Sociedad, el cuadro blanco ha encadenado una racha de cuatro victorias consecutivas en liga (algo inédito en el presente curso) y dos eliminatorias en Copa superadas con holgura frente a Leganés y Girona. Esta buena dinámica de resultados no es fruto de la casualidad, los merengues han crecido en el terreno de juego y son mejor equipo de lo que eran hace un mes. En frente tendrán un FC Barcelona que ha ido alternando diferentes versiones a lo largo de la temporada, pero que ha superado con holgura los mayores retos que ha afrontado.

Vinicius como punto de partida

Casualidad o no, el desembarco de Vinicius Jr. ha supuesto un punto de inflexión en la temporada blanca. La plaga de lesiones del ataque (Mariano Díaz, Marco Asensio y Gareth Bale) le abrió la puerta del equipo al brasileño y este no ha hecho más que aprovechar su momento.

Ya en la derrota frente a la Real Sociedad vimos pinceladas de lo que venía. Vinicius es una fuerza de la naturaleza, un potro salvaje que añade un punto de exuberancia física del que ha carecido el equipo en el último año y medio. En una plantilla con tanto generador de juego - como Karim Benzema, Luka Modric, Toni Kroos o Dani Ceballos -, añadir un elemento diferente como Vinicius, que principalmente genera caos, no hace sino conceder tiempo y espacio para que aquellos puedan ejecutar. Y si los buenos están potenciados, todo es mucho más fácil.

con tanto generador de juego, añadir un elemento diferente como Vinicius, que principalmente genera caos, no hace sino conceder tiempo y espacio para que aquellos puedan ejecutar.

Pero convendría señalar que el desenvolvimiento de Vinicius en el campo no ha sido igual al de sus compañeros de demarcación. Si observamos cómo se desempeñaba Gareth Bale y cómo lo hace Vinicius encontramos notables diferencias. El galés, jugando a pie natural, tiene una vocación eminentemente exterior, abriendo mucho su posición sobre la línea de cal, emparejándose con el lateral derecho rival. El brasileño cierra su posición y se acerca al central rival. El principal beneficiado de esta situación es Karim Benzema, que durante los primeros meses de la etapa de Solari estaba demasiado aislado, teniendo que abarcar demasiados metros a lo ancho y largo del campo. Con Vinicius, Karim encuentra un jugador con el que compensa movimientos, con el que permuta posición y que, gracias a su atleticismo, tiene capacidad de estirar el campo y habilitar espacio y tiempo, tanto para el francés como para la segunda línea (Kroos/Ceballos y Modric). Y una vez estos obtienen ventajas, la circulación y orden del Real Madrid gana sentido. Vinicius aún presenta una técnica irregular, especialmente en lo que al golpeo y desplazamiento de balón respecta, pero esto aún es lo de menos en comparación a todo lo que está aportando a los suyos en términos de movimientos y veneno. Definitivamente, le ha cambiado la cara al equipo. Tácticamente necesitaban una figura que les aportara lo que les está surtiendo el brasileño que, además, supone un plus en términos de energía para un equipo repleto de figuras veteranas que necesitan complementar su experiencia y calidad con piernas que rellenen el ancho y largo del campo.

Planteamientos alternativos.

El Real Madrid llega al Camp Nou en un momento de juego y una dinámica emocional muy distinta a la del último encuentro liguero, saldado con goleada local. Esto, de entrada, supone una enorme ventaja respecto a entonces. No obstante, todavía existen incertidumbres, no deja de ser un equipo claramente en formación, con sólo un par de semanas de crecimiento colectivo e individual y con caras nuevas respecto a los últimos años.

El equipo de Solari ha ido variando su discurso respecto a los primeros meses de trabajo. Sigue siendo un conjunto que da importancia al orden posicional y más orientado a la reacción que a la proposición. Sin embargo, el planteamiento defensivo está orientado a la recuperación del balón en campo contrario, a un mayor desgaste físico en labores de recuperación y a la finalización de las jugadas. De ahí que jugadores como Reguilón, Lucas Vázquez o Ceballos hayan ganado tanto protagonismo en las últimas jornadas.

Aquí surge la primera duda, qué cara veremos, la de los primeros meses o la de las últimas jornadas. Y el debate no es caprichoso. El FCB pasa por ser uno de los conjuntos que mejor transita del panorama continental. Si tienen cierta continuidad a la hora de robar el balón, es uno de los equipos que mejor contraataca del mundo. En definitiva, en un escenario en el que sus jugadores consiguen capturar con al rival descolocado, dada la nómina de la que dispone, se convierte en mortal.

Por otra parte, desde la salida de Cristiano Ronaldo, el conjunto blanco está encontrando muchos problemas para resolver situaciones de ataque posicional. Ha perdido elementos con capacidad de atacar el punto de penalti. Con Vinicius el equipo encuentra más agresividad, pero como decíamos, el joven brasileño aún es irregular en el disparo y sus movimientos no están orientados a castigar en punto de penalti. Benzema es un jugador más orientado a habilitar esos espacios que atacarlos y Lucas Vázquez no es un jugador agresivo de cara al arco contrario. Sin embargo, en caso de optar por este plan, intentará Solari que los suyos recuperen alto para aprovechar el desorden rival y desde ahí aprovechar los espacios que se puedan generar.

No obstante, el Camp Nou es un escenario en el que inevitablemente el FC Barcelona apostará por el control del esférico y el Real Madrid afrontará muchos tramos del encuentro defendiendo en campo propio.

inevitablemente el FC Barcelona apostará por el control del esférico y el Real Madrid afrontará muchos tramos del encuentro defendiendo en campo propio

La presencia de Arthur Melo le ha dado al FC Barcelona un mayor punto de apoyo con balón. El centrocampista brasileño es un gestor del esférico, si bien lo es más desde la recepción y control que desde el pase. Con él en el campo, el discurso del FC Barcelona evoca al de años anteriores.

Otra novedad ha sido la recuperación del interior derecho (Rakitic) como hombre adelantado del centro del campo, con un rol similar al que dibujó Luis Enrique, de cara a compensar los movimientos de Leo Messi. Mientras que Arthur, interior izquierdo, se acerca más a Busquets, Rakitic proyecta más su posición y se mueve al compás de Leo Messi, de ahí que en los últimos tiempos estemos viendo un Messi mucho más constante en el juego del equipo, abarcando más zonas de recepción.

En estos compases la duda será cómo ordenará sus piezas el Real Madrid. En la etapa Solari generalmente se ha optado por bloques con mucha acumulación de efectivos por detrás del balón y ocupando todo el ancho del campo. En estos escenarios el principal inconveniente es que sólo Benzema quedaba descolgado y demasiado aislado del resto de compañeros, de forma que el delantero francés se veía obligado a abarcar demasiados metros de cara y a ganar tiempo para poder efectuar buenas contras. Sin embargo, la entrada de Vinicius ha alterado este patrón proporcionándole un socio cercano a Benzema que compensa sus movimientos tanto en horizontal como en vertical, además de agregar un elemento con una velocidad punta diferencial. La cuestión es si Solari querrá matizar a ese Vinicius para que abra su posición y retroceda en aras de recuperar esa simetría defensiva o si asumirá riesgos para acercar a Vinicius a la zona de peligro.