La música de David Summers, tanto en solitario como con los Hombres G, destila tanto madridismo como el propio David, un entusiasta del equipo de nuestros desvelos desde la infancia. Su padre, el llorado y genial Manuel Summers, le inculcó la pasión blanca. David suele recordar con cariño la amistad de su padre con Juanito, y la llegada del fenómeno futbolístico y sociológico que fue la Quinta del Buitre coincidió en el tiempo con el auge fulminante de los G. Salvo por el hecho de que la Quinta son cinco, como su propio nombre indica, no sería desatinado concluir que los Hombres G representaron en la escena artística el reflejo musical de la Quinta (o viceversa). Completen ustedes la equivalencia con el resto de miembros de la banda, pero que David sería el reflejo de Butragueño queda fuera de toda duda. La inspiración básica y gran parte de la clave de la marca.
David es profundamente vikingo, pero tenemos la sensación de que su música lo sería aunque él no profesase el madridismo, cosa por demás impensable. Sus canciones tienen esa amalgama de alegría, fe, frescura, falta de complejos, ausencia de pretensiones y legítimo sentimentalismo que caracterizan la esencia del Real Madrid. Voy a pasármelo bien es un himno perfecto para ir camino del Bernabéu, Me siento bien refleja el estado de ánimo que queda cuando el Madrid gana (o sea, casi siempre) y Te quiero es una declaración inmortal de amor a una chica... o al equipo de tus blancos sueños. "Te quiero y no hago otra cosa que pensar en ti / Solo vivo y respiro para ti". Así se viven las pasiones, oigan. David tuvo además el arranque visionario de concebir Sufre, mamón muchas décadas antes de que se destapara el affair Negreira, si bien no tanto antes de que Negreira empezase ya a hacer de las suyas.
El Premio Viento de Galerna, que así llamamos en honor a nuestro himno fundacional, destaca por igual la trayectoria artística y el madridismo. Sólo David podía inaugurarlo en su primera edición. Son cuatro décadas cautivando a los fans, sin dejar nunca de hacer gala de madridismo de manera desacomplejada. A pesar de tener su abono en una zona más tranquila del Bernabéu, no es raro verle animando en medio de la Grada Fans, con una actitud activa, como uno más. Cuarenta años después de empezar, no sólo David sigue llenando estadios con los G, sino que tampoco se le ha olvidado formar parte de la masa humana que los colma, de manera casi anónima. Las masas le adoran pero él se considera masa, no solo por su querencia por la grada, sino también por la aplastante normalidad que exhibe en el trato cara a cara. Es la estrella más cotidiana de nuestro panorama. Es un grande, un Balón de Oro, sin ningún género de dudas.
De los recuerdos madridistas que nos detalló en entrevista con La Galerna, nuestro hombre tiene predilección por la Séptima, final que vio junto a los componentes de Ketama de gira por Costa Rica. También tiene un gran recuerdo de la Décima y de la Novena, que siguió junto a sus compañeros de Hombres G de gira por Acapulco. Montaron una fiesta tremenda y después salió a cantar al concierto con la camiseta del Madrid, ante miles y miles de seguidores.
David tiene estima por los tres himnos del Madrid (las mocitas, Plácido y el Hala Madrid y Nada Más de Jabois, otro de nuestros premiados). Aboga no obstante por complementarlo con un himno más rockero que encienda a las multitudes. ¿Por qué no?
Enhorabuena, David Summers, Premio Viento de Galerna.
Getty Images
Buenos días, queridos amigos.
Atenazados por la posibilidad de una querella criminal por parte de Laporta y su conglomerado de directivos, periodistas delatores y tuiteros random por osar cometer el delito de repetir las palabras de la Fiscalía, vamos a tratar hoy de regalaros un portanálisis sin referencias al escánd… perdón, a la corrup… disculpen,… a la cosa esa sin recorrido alguno de un florero conserje de Valladolid. Posiblemente fallemos en el intento y nos las veamos negreiras para completar el trabajo, pero el mero esfuerzo valdrá la pena y Enriquez-erá la calidad, ya de por sí incuestionable, de La Galerna. Vamos allá.
El diario Marca entrega su portada al Sport Weekend que acoge estos días en Málaga y hace referencia a la “gala estelar” que celebró anoche, una gala con la que quizás quisieron contraprogramar la que el próximo lunes 27 entregará los primeros Premios de La Galerna a los valores del madridismo presente y pasado. Uno mira el nombre de los premios y los premiados del próximo lunes y resulta difícil competir en grandeza con ellos. Esperamos que los lectores nos permitan este onanista autorreconocimiento. Premio Francisco Gento, Premio Antonio Escohotado, Premio Fernando Martín, quien, por cierto, hoy habría cumplido 61 años.
Lo que nos ha llamado la atención de la portada de Marca es el titular, “el paseo de las estrellas”, y ver a algunas de esas figuras que difícilmente encajan en tal categoría. ¿Javier Tebas? ¿El hombre que critica más al Real Madrid por cuestionar la competición que dirige que a los que llevan décadas soltando billetes para manipular sus resultados y que precisamente esta quede cuestionada? No diremos nombres, porque seguimos “acongojonados” y a lasportas de una querella por atacar ciertas honorabilidades.
¿Nasser Al-Khelaifi? Sabemos que no logró ser una estrella del tenis, tampoco el hombre más brillante del mundo de los negocios y el fútbol, así que suponemos que aparece en calidad de estrella de la patada en la puerta o en la especialidad del salto de barreras del fair-play financiero.
¿Ronaldinho? Sí, fue una gran estrella. Fugaz, eso sí. Pudo ser mucho más si la mala vida no lo hubiera llevado por otros derroteros. Formó parte de aquel equipazo que ganó varias ligas y copas, y que habría ganado una Liga más, la de 2007, gracias a la mano de Messi y de no haber mediado el tamudazo. Eran los tiempos en que un florero y su hijo rellenaban informes como quinielas, poniendo equis a los errores y aciertos a favor de un equipo que lo financiaba mediante sociedades interpuestas, informes que sin duda contribuían a que se designara al árbitro (Rodríguez Santiago) que concedió aquel error clamoroso para la final de Copa que se disputaría pocos días después. Cosas, minucias, casualidades que pasaban.
Pau Gasol, Pablo Laso, Fabio Capello, Jorge Lorenzo, Susana Rodríguez… Seríamos injustos si no mencionáramos los grandes nombres que aparecen en esa lista. También Maldini y Juanma Castaño, aunque no sepamos bien qué pintan ahí.
La portada del diario As es para la nueva etapa que comienza la selección española con Luis de la Fuente a los mandos. Le deseamos mucha suerte. De verdad. Quizás muchos madridistas sigamos con cierto desapego a la selección. Teníamos motivos para acercarnos, como el hecho de que hubiera dejado de ser el Clan de Representados por Amigos de Lucho, lo cual podía ser un primer paso para un acercamiento sosegado a la misma, pero de momento la primera convocatoria ha servido para que los periodistas buscaran atraer al lado oscuro a los madridistas convocados, luego mantendremos aún una cierta distancia.
Por fin hay una buena noticia para los culés en una portada: a las 2.00 serán las 3.00. El día tendrá una hora menos para que salgan nuevos trapos sucios.
La portada de Sport es para una imagen de Gavi mientras corre con su aspecto habitual de ir a segar las piernas, en esta ocasión, las de Luis de la Fuente. Que lo intente, que confiamos en los brazacos de Thor del seleccionador para ponerlo en su sitio. El mismo Gavi es noticia en portada porque la estratagema del Barça para meterlo con calzador no ha colado y LaLiga le ha retirado la inscripción. Total, solo llevamos siete meses de competición, tampoco vamos a escandalizarnos ahora si no lo ha hecho nadie con anteriores inscripciones.
No deja de llamarnos la atención el titular de la parte inferior central: “El Barça me ha hecho mejor persona”. ¿Cómo? ¿Quién ha dicho tal cosa? Vemos que se trata de Bojan Krkic. Estuvo en el club, conoció sus valors y se marchó con 21 años. Por eso es mejor persona, coincidimos.
Mundo Deportivo sigue a lo suyo: “Quieren a Messi”. Lo mismo que querían a Lautaro, la vuelta de Neymar Jr., a Haaland, Bernardo Silva, Dasnil, Nilsad, Clos Gómez y el advenimiento de Johan Cruyff. Hemos tratado de no hablar de lo de siempre, pero es inevitable. Sobre todo cuando uno encuentra titulares tan hilarantes como el siguiente.
Cabe preguntarse si al menos los arrojaron al contenedor de papel y cartón, o al de orgánico por su alto contenido en excrementos. O vayan ustedes a saber, quizás al de envases por haber albergado en su interior unos informes de la leche y con un par de huevos, que es como se hacían las cosas en la empresa del florero de 7 millones de euros.
Que pasen ustedes un buen día.
Esta semana no hay fútbol. Coincido con aquellos que miran con recelo los parones de selecciones, básicamente porque a lo único que contribuyen es al cabreo general por no ver con continuidad a tu equipo y porque normalmente alguno o algunos jugadores vuelven tocados o lesionados, lo que provoca la indignación del que paga el sueldo y le devuelven al jugador inservible. Pues en estas estamos, sin fútbol hasta el domingo 2 de abril a las 4 y cuarto de la tarde, hora que en tiempos pretéritos era la normal de ir al fútbol. Aperitivo, comida y al estadio, para acabar la tarde dominical con la familia pensando en el odioso lunes de vuelta a las rutinarias obligaciones. Y en medio de este período sin nuestro Madrid, el caso Negreira, el Negreirato, el choriceo barcelonés perpetuo o como le queramos llamar. Cualquier epíteto o exabrupto es válido ante el mayor escándalo de la sociedad española de la historia que ha sido destapado en las últimas semanas.
Recapitulemos. El FC Barcelona ha estado pagando al menos durante 17 años (yo creo que la cosa viene desde Tenerife) al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, Jose María Enríquez Negreira, una cantidad superior a 7 millones de euros (más de 1200 millones de las antiguas pesetas) para, según ellos, garantizar la neutralidad de los arbitrajes al equipo azulgrana. Todos los días (y los que quedan) salen informaciones a cual es más escandalosa, más turbia, más bochornosa. Cada día constatamos con pruebas que las competiciones españolas han estado manchadas de ponzoña durante años, que nos las han birlado, vaya, que las han manejado a su antojo para poder conseguir los resultados deportivos que reflejan las estadísticas. Mucha gente me pregunta que, después de tanta corrupción, qué debe pasar para salvar el fútbol español del absoluto descrédito en el que está inmerso y para poder intentar, después de pasar una seria purga, volver a levantar la cabeza ante la opinión pública mundial. Estas líneas pretenden expresar mi reflexión al respecto y dejar blanco (muy blanco) sobre negro (de Negreira, qué casualidad) lo que creo que debería pasar a partir de ahora.
Básico, sin tecnicismos, sin eufemismos, directamente FUMIGAR. No debe quedar ningún dirigente actual del colectivo arbitral en pie. Todos despedidos, todos a su casa. Se acabó. Finito. Caput. Además, no debe quedar en activo ningún árbitro de las tres primeras categorías del fútbol español (sólo tenemos que ver cómo se las gastan los trencillas con el Castilla en 1ª RFEF). Cuando digo fumigar es, directamente eso, fumigar. Mientras se terminan de formar los árbitros de las categorías inferiores (con acciones formativas impartidas por profesionales extranjeros de prestigio) y de adquirir experiencia en los terrenos de juego que les permita ir ascendiendo en el escalafón, importar árbitros de otros países (sin influencias) para que dirijan las competiciones españolas. El tiempo que haga falta. Sin tapujos, con vergüenza, sin recato. Árbitros extranjeros para purgar el arbitraje español.
Arbitraje español: básico, sin tecnicismos, sin eufemismos, directamente FUMIGAR
Además, debe crearse un sistema de valoración arbitral absolutamente objetivo, con unos parámetros y unos baremos públicos, al estilo de las valoraciones de los jugadores de baloncesto, de tal suerte que cada uno, desde su casa, pueda sacar la puntuación del árbitro y de sus asistentes en cada partido, que se publiquen después de cada jornada en los medios de comunicación y se hagan clasificaciones limpias y objetivas. Que se regule cuántos árbitros suben y bajan cada año de categoría y se sepa después de la última jornada, igual que se sabe qué equipo juega la Copa de Europa y cuál la Europa League. Que las internacionalidades salgan de esas clasificaciones y que la Federación pueda decir a la UEFA/FIFA si Silbátez Chíflez sube a internacional o si Pítez Sirénez debe volver a ser sólo “nacional” porque ha hecho una temporada de pena.
El VAR. El VAR debe estar absolutamente fuera de árbitros o exárbitros, básicamente porque están todos manchados y porque “perro no come perro”, esto es, si hoy te corrijo yo a ti, mañana me vas a corregir tú a mí y eso no puede ser… exactamente lo que está ocurriendo actualmente. ¿Y cómo se salva esto? Desde mi punto de vista con sencillez. Firmar convenios con universidades que impartan cursos/másteres de asistencia en videoarbitraje, en cada una de sus categorías y funciones. Que la gente pueda realizar esas acciones formativas y salgan verdaderos profesionales, que no tengan pleitesías, jamones o sandwicheras que agradecer y que impartan justicia con la magnífica herramienta que es el VAR. Que también sean valorados después de cada partido con un baremo objetivo. Que el fuera de juego sea automático o semiautomático, como lo es el ojo de halcón en el tenis. Que las conversaciones entre árbitro de campo y árbitro de VAR sean públicas y notorias en tiempo real y que, como en varios deportes, siendo para mí el paradigma de la transparencia la NFL americana, el trencilla se conecte a la megafonía del estadio y cuente por qué se pita esto o aquello, sin más, con explicaciones, con verdad.
Nos vamos a quedar sin flú-flú…Fumigar también. Fuera la directiva. A su casa, a la calle, adiós, bye bye. Una gestora independiente del tipo de los administradores concursales en las empresas en dificultades se haría con los mandos del organismo para administrarlo con sensatez hasta que haya nuevos estatutos en los que, con limpieza y transparencia, a los ojos de todos, se establezca quiénes pueden ser electores y elegibles en cada asamblea o como gaitas se quiera llamar, que la Federación sea auditada anualmente por empresas externas y las cuentas estén claras. Que el estamento arbitral sea elegido y no nombrado, pero elegido con criterios de competencia y de mérito, no por un quítame allá unos jamones. Una vez conseguida esa purga, podremos creer algo en esa oscura y tendenciosa organización que ha sido durante tantas décadas la Real Federación Española de Fútbol.
Más fumigación… pero en este caso, convertido en cese de actividad durante unos años prudenciales. El Barcelona debe desaparecer para volver a resurgir. Todas las secciones fuera, el patrimonio que sirva para pagar las millonarias deudas obtenidas al amparo de unos resultados deportivos absolutamente fraudulentos y empezar de cero. Parece muy fuerte, pero la desaparición, en su defecto, su descenso a las catacumbas del deporte regional, es lo único que se me ocurre para que puedan purgar sus culpas y para que, los éxitos que puedan tener de ahora en adelante (que los tendrán porque son una gran institución) sean tenidos en cuenta como gloria y no como vergüenza. Desposesión de todos los títulos obtenidos en el período probado de pago a Negreira en España y cuando se unan a la causa los manejos turco-unicefos-ueferos en los gloriosos años de los Obrevo y compañía, desposesión de títulos europeos también. Todo ello completado con las penas que las sentencias que los procesos judiciales en curso (y los que se abrirán) se puedan imponer. De verdad que no es saña ni odio al Barcelona, es justicia y es por su bien, para que puedan mirar a los ojos a los demás clubes españoles y europeos perjudicados por sus desmanes, para que sus aficionados, que me consta que lo son de corazón, puedan mirar a los ojos a sus amigos y familiares, todo ello por su fraude, en una palabra, por sus trampas.
Getty Images.
Buenos días, amigos. Ya es viernes. Con el continuo devenir de novedades del BarçaGate los días pasan más rápido que una sobremesa feliz con amigos. Se nos amontonan las nuevas informaciones y a veces no sabemos si las hemos comentado o se han quedado almacenadas en el cajón de los delitos olvidados.
La novedad más llamativa de ayer es que la UEFA investiga al Barça. Y curiosamente la portada que mejor refleja la noticia es la de Sport, que no recurre —en sus letras gordas— al manido sintagma “Caso Negreira”, como hacen As y Marca. Mundo Deportivo se alinea con Sport, pero en pequeñito.
Pero solo en las letras gordas, en las medianas ya sí lo emplea. Sport desarrolla el titular y explica que Ceferin abre un expediente informativo por una posible “violación del marco legal” por el "caso Negreira”. Esperemos que al menos esta violación, en caso de existir, no prescriba, porque no es la primera vez que ciertos abusos lo hacen.
Entendemos que la publicación de una noticia que se hace eco de un hecho real no es motivo de denuncia para la policía de la moral blaugrana.
Por cierto, al igual que hizo con Negreira, a Benaiges lo recontrató Laporta. Aunque seguramente todo sea casualidad, qué iba a saber el bueno de Jan de los tejemanejes que ambos se traían entre manos.
Si la UEFA quiere, podría imponer una sanción al Barça que le dejase fuera de las competiciones europeas durante un tiempo. Y decimos que si la UEFA quiere, porque en estos asuntos da igual el código ético, las normas y si se tiene o no un tío en Alcalá.
Pero, como apunta Paul Tenorio, si Ceferin echa al Barça de Europa nos deja sin diversión, nos priva de esas noches gloriosas en las que temporada tras temporada el Barcelona es eliminado de las competiciones europeas, incluso dos veces al año, como este y el pasado, que ya hay que tener vicio con caer en Europa para repetir en un lapsus de pocos meses. Imaginamos al club en terapia: “Hola, soy el Barcelona y hoy no he caído en Europa”.
Si UEFA echa al Barça de Europa nos deja sin diversión. Que les quiten los ingresos económicos directos e indirectos derivados, pero queremos seguir viendo a la Xavineta eliminarse dos veces al año
— Paul Tenorio (@Paul_Tenorio) March 23, 2023
Nos perderíamos córners como el del año que se la pegaron contra el Liverpool, lo de Manolas, los resultados más amplios que un set de tenis con los que el Bayern les humilla deportivamente. Al final, es una sanción para el madridismo, que seríamos lo que pagásemos los platos rotos al quedarnos sin esa fuente de divertimento.
Tal vez si entrase al asunto la FIFA el escándalo se pondría aún más divertido porque cabría la posibilidad de que cayesen algunos trofeos de las vitrinas del mismo modo que se caen pedazos del cochambroso Camp Nou. Pero tampoco nos hagamos ilusiones, entre que el dinero es cobarde y que no sabemos hasta dónde llegan los tentáculos de las influencias del Barça, tampoco cabe esperar las sanciones que deberían imponerse.
Ayer también se conoció, a través de Libertad Digital, que el Barça mintió a hacienda en 2021 para ocultar que recontrató a Negreira en 2005.
El Barcelona mintió a Hacienda en 2021 para ocultar que Laporta recontrató a Negreira en 2005 https://t.co/tNuz5U1hrD pic.twitter.com/pe0PsI9mnj
— Libertad Digital (@libertaddigital) March 23, 2023
El Barça no dice la verdad ni al médico.
Y mientras ocurre todo esto, el del Rolex y el de Motril actúan en eventos varios.
https://twitter.com/Chamartin4ever/status/1639158732792946688?s=20
Qué gran dúo musical —"El Rolex de Motril"— se ha perdido la industria del entretenimiento para actuar en verbenas de la costa española al modo de otros como Amistades Peligrosas o María Jesús y su acordeón.
Pasad un buen día.
El Negreirato y el Factor Negreira, si fuese una serie de Neflix, o Lo de Negreira, si fuese un programa de Évole, alcanza unas cotas de indignación, sorpresa, hastío y asco inusuales. Pero al mismo tiempo hay determinados actores que siguen sus vidas como si nada hubiese pasado. Además de los aficionados, perfectamente descritos hace unos días en este foro, las instituciones, que parecen muchas no darse por aludidas.
Hablo, por supuesto, de la Federación Española de Fútbol, que es la encargada de velar por la limpieza de la competición. Pero también del FC Barcelona, o incluso de las altas instancias gubernamentales. Si atendiesen a la gravedad de los hechos que se nos relatan a diario, deberían haber cesado de manera fulminante a toda persona relacionada con este escándalo mayúsculo.
Sin embargo, la vida parece seguir igual. Y aquí nos encontramos con tres reacciones diferentes, muy relacionadas con las diferentes aficiones.
La primera reacción es la del madridista, que asiste a todo este “chou” indignado, enfadado o descreído. O todas a la vez. La constatación de lo sospechado no atempera este sentimiento. Al revés, lo agrava, sobre todo a medida que vemos como la competición sigue avanzando sin que nada pase.
Tenemos al menos a nuestro club de aliado, denunciándolo todo por aire, mar y tierra. Menos algunos elementos, claro, que todavía no se han enterado de la gravedad mientras le soban el lomo en la selección. Cómo nos suena esto a tiempos pasados del Negreirato, ¿eh?
Pero nos refugiamos en nuestra Copa de Europa y en la superioridad moral de sabernos mejores que todo este atajo de indigentes morales sin principios ni virtud ni clase alguna. No la tienen ni en la victoria, la van a tener cuando les han pillado en el mayor caso de corrupción de la historia de España. Tenemos la certeza de que la masa madridista se habría comportado diferente, porque ya lo ha hecho. Al menos, nos llevamos esa paz, pero sirve de poco.
Tenemos la certeza de que la masa madridista se habría comportado diferente, porque ya lo ha hecho
La otra reacción es la del pasotismo o la indiferencia. Quizá personas desinformadas, que apenas han leído uno o dos titulares y que no “viven en este mundo”, entendiendo por tal a personas fuera del ámbito informativo. Reconozco que es difícil abstraerse de toda esta lujuria informativa, pero seguro que hay quienes siguen con sus vidas, sin enterarse, pensando que quizá el tal Negreira es otro concursante de ‘Hombres, Mujeres y viceversa’.
Para ellos, mi reconocimiento por ponerse el mundo por montera y por no haber sufrido los dos años aciagos de COVID ni el resto de penurias que últimamente parecen asolar nuestro mundo. La destrucción del fútbol español incluida.
Muchos de estos perfiles coinciden curiosamente con los aficionados de otros clubes que no son el Real Madrid y el Barcelona. Disfrutan de sus equipos, cantan de vez en cuando un “Así gana el Madrid” para relatar su rabia y frustración ante la derrota, pero no parecen sufrir como el madridista por la pérdida de credibilidad de la liga, ni por el robo de títulos pasados, clasificaciones para Champions, descensos, etc. Son aficiones que tenían tan asumido que era el Real Madrid el que les robaba, que ahora están a pie cambiado, sin querer despertarse de golpe de esta pesadilla.
¿De verdad el club corrupto, mafioso y malo era FC Barcelona y no el Real Madrid, como nos habían contado? Ahora tocaría deshacer todo ese odio acumulado durante décadas. Todas esas cuitas y agravios arraigados en lo más profundo del corazón. Una pereza infinita, cuando es mucho más sencillo tirar hacia adelante sin mirar atrás.
Como comenté en otro artículo, España ya habría ardido si lo hubiese hecho el Real Madrid. Solo hay que ver las reacciones cada fin de semana de las aficiones ante la llegada de los blancos. Pero claro, nobleza obliga, y la nuestra es la de hacer de parapeto contra las frustraciones de la plebe.
Hay aficiones que tenían tan asumido que era el Real Madrid el que les robaba, que ahora están a pie cambiado, sin querer despertarse de golpe de esta pesadilla
La tercera categoría es la de los negacionistas o “negreiristas”. Un nuevo adjetivo para calificar a todas esas personas que justifican lo injustificable. Podría llamarles hipócritas, cínicos o corruptos, pero sería mucho menos gráfico. Todos estos negreiristas harán lo que sea por defender la actuación de su club y poder seguir con sus vidas.
La negación de la realidad es su virtud. El FC Barcelona es su razón de ser, más allá de su propia moral y principios. Han vinculado su identidad al club de tal manera que es imposible extrapolar ambas identidades. Son tan corruptos o tramposos como lo sea su club. Comparten identidad e irán con el club hasta las últimas consecuencias. Algunos de estos elementos incluso se vanaglorian de esas victorias, que es la constatación final de la más absoluta degradación moral.
Si pudiesen, permitirían que sus futbolistas tirasen arena a los ojos a los del rival con tal de ganar. Y se indignarían sobremanera si la norma fuese igual para ambos equipos. Es la paradoja de la víctima y el agresor en una sola persona. Un rol perfectamente desempeñado por el Barça (y por la Cataluña independentista).
Curiosamente, en su película mental, ellos son los buenos. Y en la película que nos cuentan muchos medios, también. Todavía hay afamados periodistas intentando salvar “la mejor era del fútbol español”, aludiendo a la falta de influencia del Factor Negreira en los resultados del equipo. Que es como tratar de explicar la existencia de la lluvia sin el agua de los mares.
Este relato o cuento que nos han contado lo han transformado en una película y ahora que los hechos no se corresponden con la narrativa, la implosión mental de los negreiristas es infinita. Mientras que en el cine de Hollywood el que arroja la arena es el tramposo, el emperador, como en Gladiator, carente de moral y de valor, en nuestro cine español, en nuestra pequeña y cada vez más minúscula España, aquí aparece como el redentor, como el gigante que gana al pequeño con gloria y honor. Les han contado el cuento de Goliat y David al revés y quieren seguir abusando del no corrupto mientras se llevan la gloria y los títulos.
Pero en el fútbol, como en la vida, sigue habiendo una suerte de justicia divina que a veces se aplica. Por eso, un club ha ganado 5 Champions en la última década y se mantiene impoluto ante la corrupción y limpio ante ojos de cualquiera, y otro es pasto de las llamas mientras todos esos aficionados negreiristas chapotean en la vergüenza y en la indignidad.
Getty Images.
Eduardo Camavinga ha caído de pie entre la afición del Santiago Bernabéu, circunstancia nada sencilla en una hinchada que sabe de fútbol y que siempre ha situado el listón de la exigencia a sus futbolistas a un nivel altísimo.
En el Real Madrid no hay espacio para las medias tintas. O vales para jugar en el mejor club del mundo o no vales. Es así de sencillo y al mismo tiempo tan complicado. Pasar el examen del Bernabéu forma parte de los hitos imprescindibles que todo futbolista con aspiraciones a gran jugador debe superar con creces.
Es, además, un escrutinio que se extiende en el tiempo. Comienza el mismo día que te pones por primera vez la camiseta del Real Madrid y solo termina cuando te retiras y abandonas la taquilla de los vestuarios de Concha Espina. Cuando el runrún comienza en las gradas del coliseo blanco, la carrera de un jugador se tambalea.
La hinchada del Madrid no da tregua y es más que probable que sea ese enorme nivel de exigencia, no apta para cualquiera, la que permite que el Club tenga un carácter indomable, inconformista e innegociable: en el Madrid solo vale ganar y si no estás dispuesto a asumir esa presión, mejor vete a otros clubes que, por muy grandes que sean, están a años luz de lo que se cuece en Madrid.
Camavinga lo sabe. Es más, parece haber nacido sabiéndolo. El internacional francés, natural de una pequeña localidad angoleña llamada Miconge de poco más de 5.000 habitantes, ha asumido desde el primer momento la presión de vestir la camiseta del Real Madrid.
Camavinga ha caído de pie entre la afición del Santiago Bernabéu, circunstancia nada sencilla en una hinchada que sabe de fútbol y siempre ha situado el listón de la exigencia a un nivel altísimo
A Camavinga le precede una estética y una forma de jugar con aroma a dos mitos del club como Fernando Redondo y Clarence Seedorf. A ambos amenaza con superar de continuar la progresión que está mostrando hasta el momento.
Del argentino toma su posición en el centro del campo, un clásico 5 con galones, la zurda cerrada y su forma de retener el balón pegado a la bota metiendo cuerpo y buscando siempre la asociación. Del holandés, en cambio, toma la estética, la forma de moverse y su despliegue físico en la medular.
En un año y medio, Camavinga ha ido creciendo y asumiendo roles en diferentes zonas del terreno de juego y momentos de partido. Si el año pasado la apuesta de Ancelotti fue la de utilizarle como revulsivo, esta temporada ha crecido hasta hacerse con un hueco en el once titular, tanto como medio centro de contención como lateral izquierdo, una posición en la que Deschamps le empezó a situar durante el Mundial de Catar y en la que el Madrid ha funcionado como parche con valoración dispar.
De Redondo toma su posición en el centro del campo, la zurda cerrada y su forma de retener el balón pegado a la bota metiendo cuerpo y buscando siempre la asociación. De Seedorf toma la estética, la forma de moverse y su despliegue físico en la medular
Sin embargo, a Camavinga aún se le ven las costuras en situaciones concretas del juego. Cuestiones de la edad, sin duda alguna. Como lateral izquierdo, le cuesta vigilar la espalda y no domina los mecanismos de un puesto especialmente sensible. Como medio de contención, peca de excesiva relajación en momentos puntuales. Problemas que debe pulir y que, con toda seguridad, irá mejorando con el paso de los partidos.
Por el momento, el francés enfila ya el centenar de partidos en el Club siendo aún un jugador Sub-21 y Transfermark sitúa su valor de mercado en los 50 millones de euros. Su línea es ascendente, con cifras que marcan un rol creciente en el equipo, como ser titular en el 54% de los partidos y haber jugado el 57% de los minutos, todo ello en un centro del campo donde figuran leyendas como Modric y Kroos, y compitiendo, además, con futbolistas de la talla de Ceballos y Tchouaméni. No es poca cosa.
Camavinga es presente y futuro del Real Madrid. Nada extraño en un futbolista que parece una mezcla entre Redondo y Seedorf. Palabras mayores.
Getty Images.
Buenos días. Es por todos sabido que para sus acólitos la vertiente deportiva del Fútbol Club Barcelona no es la más importante de cuantas posee, el Barça es más que un club, como ellos mismos presumen, es un conglomerado moral de quienes tienen una cierta manera de ver la sociedad.
A lo largo de la historia y en diferentes lugares del mundo hay ejemplos los regímenes de distinto signo ideológico con poco apego por la libertad que tenían sus maneras de ver la sociedad. Hay una característica común a casi todos ellos, la figura del delator social.
El librepensador o simplemente el pensador no está bien visto cuando lo que se busca es la homogeneidad y por eso la denuncia anónima es un instrumento de purga social utilizado ampliamente por estos regímenes.
En estos casos, los adláteres del poder corren raudos a delatar a quienes no comulgan con el régimen o dicen cosas incómodas. Esta actitud cómplice y chivata les ayuda a enmascarar su cobardía e inseguridad mediante el sentimiento de pertenencia.
Ayer supimos que el Barcelona habilitará un correo electrónico para que quien lo desee envíe al club informaciones publicadas en medios de comunicación que puedan ser susceptibles de ser demandadas.
Tras el anuncio, miembros del rebaño acudieron a la llamada de su líder. En estos casos, nadie quiere ser tomado por oveja descarriada, por mucho que presuma de ser oveja sin cencerro.
Yo soy socio y tengo guardados, previa captura, todos los tuits sobre el tema de @Paul_Tenorio Todos. Som-hi! pic.twitter.com/vLbqy4jKoi
— Victor Lozano Nieto (@victorlozano73) March 22, 2023
El Barça no es capaz de dar una explicación digna y convincente de los pagos a Negreira pero sí de querellarse contra quienes señalan que no es capaz de dar una explicación digna y convincente de los pagos a Negreira.
— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) March 23, 2023
Los comportamientos de cada uno definen a cada cual. Un diario suele definirse a través de su portada. La prensa es otro de los poderes utilizados por los regímenes.
Mundo Deportivo conoce bien a sus lectores y lleva en primera plana las imágenes de unos informes bajo la imagen de Enríquez Negreira y el epígrafe “El Sumario del caso Negreira al descubierto”, y sobre el titular “Así son los informes”.
Lo que ocurre es que a Mundo Deportivo se le olvida el pequeño detalle de especificar en portada que no son los informes de Enríquez Negreira, sino los de su hijo, que no está imputado. Ya se conocía que existían esos informes y que Enríquez hijo los facturaba mediante su empresa Soccercam a través del directivo Josep Contreras, quien comisionaba un porcentaje cercano al 50 %.
El meollo de la cuestión es que el Fútbol Club Barcelona pagó millones de euros durante lustros al vicepresidente de los árbitros y todavía no ha acreditado por qué lo hizo ni por qué dejo de hacerlo cuando cesó en su cargo. A día de hoy, de Negreira no hay informes ni contrato.
Pero como hemos dicho antes, Mundo Deportivo conoce bien a sus lectores y les arroja carnaza acorde al nivel intelectual que estima que poseen. No deben de andar muy desencaminados a tenor de las reacciones de sus acólitos en redes sociales, quienes han procedido a ingerir el cebo sin rechistar ni darse cuenta, pese a que en el interior del artículo se especifica, que esos informes son los del hijo.
La lectura tampoco se encuentra entre sus habilidades.
Sport no le va a la zaga a su compañero de fatigas y en el faldón, junto a una imagen de Enríquez Negreira, dicen que «Así eran los informes arbitrales del “Caso Negreira”». Aplica para Sport lo mismo que para Mundo Deportivo en cuanto a su propia naturaleza y la estima intelectual que siente por sus lectores.
Ninguno de estos diarios adictos al régimen menciona una novedad del #BarçaGate conocida ayer.
5 Febrero 2019. Negreira amenaza al Barça con desvelar "irregularidades" si no vuelve a contratarlo.
1 Marzo 2019. La Federación Catalana contrata a Negreira para los mismos supuestos servicios que facturaba al Barça.
— José María Olmo (@josemariaolmo) March 22, 2023
Negreira amenazó al Barça con tirar de la manta en febrero de 2019 y un mes después ya estaba arropado por la Federación Catalana de Fútbol. Curioso, ¿verdad?
Hacemos un alto en este portanálisis porque tenemos unos panecillos en la tostadora y no queremos que se nos quemen.
Hablando de tostadoras, también supimos ayer que Negreira destinó parte de millones de euros que cobró del Barcelona para agasajar a los árbitros con entradas para finales de Copa, jamones, mariscadas, tostadoras, etc.
#Exclusiva Aquí están las pruebas del destino de (una pequeña parte) de los más de 7 millones que cobró Negreira del Barça. Agasajó a los colegiados con 1.500 tarjetas rojas y amarillas personalizadas, cientos de monedas para sortear el campo, entradas para la finales de Copa,… pic.twitter.com/NIuAz9TJPN
— Esteban Urreiztieta (@eurreiztieta) March 22, 2023
Recapitulemos, Enríquez Negreira, vicepresidente durante lustros de los árbitros que no cobraba del CTA, compró y regaló numerosos presentes a los colegiados con cargo a una empresa de la cual era administrador único y cuyo cliente exclusivo era el Fútbol Club Barcelona. ¿Se entiende?
Agradecemos a Marca que, a diferencia de Sport y Mundo Deportivo, aclare en su portada que los informes eran del hijo de Negreira.
En otro orden de cosas, deseamos lo mejor para Ozil en el futuro. En exmadridista anunció ayer que se retira de los terrenos de juego con un comunicado ilustrado por una foto suya con la camiseta del Real Madrid.
Nos despedimos anunciándoos que el próximo lunes 27 celebraremos la I Gala de Premios LA GALERNA para hacer saber a nuestros héroes cuánto se les admira y estima. Cada año, empezando por este, premiaremos siete de esos héroes en diferentes categorías. Entre las categorías establecidas, destacan las que llevan el hombre de Francisco Gento (que a su vez da nombre a La Galerna) y del legendario Fernando Martín, destinados a galardonar la trayectoria de futbolistas y baloncestistas (respectivamente) ya retirados del Real Madrid. En esta pieza podéis conocer a los premiados.
Pasad un buen día.
La Galerna tiene el honor de anunciar su Primera Gala de Premios LA GALERNA que tendrá lugar este 27 de Marzo a las 19:30 horas, en Casa Club, c/ Pinar, 17 (Madrid).
Tras casi ocho años de existencia, La Galerna ha entendido que ha llegado el momento de hacer saber a sus héroes cuánto los admira y estima. Lo haremos a través de una Gala de Premios anual íntegramente madridista.
Cada año, empezando por este, premiaremos siete de esos héroes en diferentes categorías. Entre las categorías establecidas, destacan las que llevan el hombre de Francisco Gento (que a su vez da nombre a La Galerna) y del legendario Fernando Martín, destinados a galardonar la trayectoria de futbolistas y baloncestistas (respectivamente) ya retirados del Real Madrid.
Asimismo, hemos creado el Premio Antonio Escohotado. Nuestro querido Antonio, gigante del pensamiento, titán de la filosofía, nos dejó 343 crónicas del Real Madrid, para siempre disponibles en lagalerna.com Con el establecimiento del Premio que lleva su nombre, tratamos de destacar una figura del mundo de las letras que también destaque por su madridismo.
Agradecemos infinitamente a las familias de Paco, Fernando y Antonio que nos hayan brindado el honor de denominar nuestros galardones con sus nombres, veneradísimos.
Jesús Bengoechea: Fundador y editor de La Galerna
Ramón Álvarez de Mon: Abogado fiscalista y comunicador. Socio de La Galerna.
Emilio Dumas: Escritor y socio de La Galerna.
José Luis Llorente Gento: Jurista, exbaloncestista, campeón de Europa con el Real Madrid y medallista olímpico. Socio de La Galerna.
Jesús Vega: Escritor y consultor.
Verónica Molina: Novelista.
Alfonso Sáez: Empresario.
Juan José Castro: Empresario.
Román Villaescusa: Empresario.
-PREMIO ESPECIAL DE LA GALERNA:
Por su incalculable aportación a la robustez y grandeza institucional y deportiva del Real Madrid desde la Presidencia del mismo.
Para D. FLORENTINO PÉREZ
-PREMIO FRANCISCO GENTO:
A leyenda no en activo del Real Madrid en la sección fútbol
Para D. JOSÉ EMILIO SANTAMARIA
-PREMIO FERNANDO MARTÍN:
A leyenda no en activo del Real Madrid en la sección baloncesto
Para D. EMILIANO RODRÍGUEZ, Presidente de Honor del Real Madrid de Baloncesto
-PREMIO VIENTO DE GALERNA:
A la trayectoria y el madridismo de un artista de público sentimiento blanco
PARA D. DAVID SUMMERS
-PREMIO ANTONIO ESCOHOTADO:
Para D. MANUEL JABOIS
-PREMIO FORJA DE LA GLORIA FÚTBOL:
A leyenda en activo de dicha sección PARA D. TONI KROOS
-PREMIO FORJA DE LA GLORIA BALONCESTO:
A leyenda en activo de dicha sección Para D. SERGIO LLULL
Año 2017, mientras el Madrid se halla en uno de los puntos futbolísticos más altos de su historia, camino a la final de Cardiff en la que se puso morado a costa de la Juventus, el Barcelona seguía a lo suyo, a saber, pescar títulos en aguas españolas al modo en que lo hacía su condecorado Franco: con los trofeos asegurados por esclusas.
El Barça era el señorito del coto y pagaba millones de euros para asegurar que la pesca fuese “neutral”. En la España franquista era más habitual que ahora que los oficios se heredasen de padres a hijos, mas también sucedió con Enríquez hijo, que decidió seguir la senda de Enríquez padre y enríquez-erse.
Javier Enríquez Romero, que así se llama el vástago, del mismo modo que aprovechó la influencia de su padre para fichar por las categorías inferiores del Barça cuando era jugador —reconocido por él mismo—, también se valió del rebufo de su progenitor para nadar por las peceras de Federación y Barça y facturar a ambos lo que podía.
Con el Barça clasificado para la final de Copa del Rey de esa temporada, hecho tan sorprendente como que se repita año tras año el equinoccio de primavera, Enríquez Romero (aprovechamos para desear que en el fútbol español salga lo malo y entre lo bueno) filtró al club de Bartomeu tres meses antes que el árbitro que dirigiría el partido sería Clos Gómez.
Con el Barça clasificado para la final de Copa de 2017, Enríquez Jr. filtró al club de Bartomeu tres meses antes que el árbitro que dirigiría el partido sería Clos Gómez
“Será Cos Gómez al 99 %” fue el mensaje de Enríquez Jr. a Albert Soler, por entonces director de Deportes Profesionales del Barça. Otro protagonista de esta trama que ha representado varios papeles —importantes— en la misma como si de un Quique San Francisco en Amanece que no es poco se tratase y fuese por ahí diciendo: “te cambio el papel”.
Al rival del Barça en aquella final, el Alavés, no le sentó bien la designación de Clos para dirigir el encuentro, según vemos en este artículo del diario As. Ya entonces era vox populi que Gómez era un árbitro "amigo y condescendiente con el Barcelona".
Que Enríquez hijo filtró intimidades de uno de sus clientes a otro ya se conocía, pero hoy se ha sabido, gracias a OK Diario, algo más de aquella final de Copa del Rey, se trata de uno de los informes que entregó al Barcelona.
Cabe poner en contexto —por si alguna persona desconocedora de la trama lee el presente texto— que Clos Gómez era un colegiado que, por lo que sea, cuando arbitraba al Barça no perdía nunca, y cuando pitaba al Madrid sucedían cosas raras. Sí, es aquel del cual Mourinho esgrimió sus errores apuntados en rueda de prensa. También es sabido su antimadridismo recalcitrante por todo aquel que le conozca, pero este hecho es más complicado de demostrar científicamente.
En dicho informe pueden leerse frases como:
“Intentará calibrar y medir bien las decisiones importantes para el resultado”.
“Buscará quedar bien con el Club y con los jugadores”. Nótese que dice Club con mayúscula y no clubes, de lo que se deduce que lo que quiere decir Negreira es: Clos Gómez buscará quedar bien con el Barça.
“Es el primer interesado en pasar desapercibido”.
“Si el partido se desarrolla con normalidad y se gana, como cabe esperar, sería bueno que los jugadores y técnicos se despidan de él públicamente. Siempre es bueno para la imagen del Club”, (nuevamente Club con mayúscula).
Enríquez: “(Clos Gómez) Intentará calibrar y medir bien las decisiones importantes para el resultado”
Solo por contextualizar un poco más, Enríquez Romero ya había enviado otros mensajes curiosos a Albert Soler, como aquel en el que presumía de que los errores de Gil Manzano en un Barcelona-Atlético de Madrid habían favorecido a los azulgrana. Probablemente otro Gil, en este caso Marín, ya haya emitido varios comunicados al respecto y seamos nosotros quienes no hayamos sido capaces de localizarlos.
Con estos antecedentes y otros sumados al hecho delictivo principal, el pago de más de siete millones de euros del Barcelona al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, es trabajo de cada uno de ustedes juzgar si las anteriores frases entrecomilladas extraídas del informe de Negreira hijo al Barça tienen o no relevancia dentro del mayor escándalo del deporte español conocido hasta la fecha.
Un pequeño detalle: como saben, Clos Gómez sigue al frente del VAR.
Getty Images.
Buenos días, amigos. Si lleváis un tiempo siguiéndonos, sabréis que nuestra línea editorial respecto a los parones de las selecciones nacionales dista mucho de ser lisonjera. En otras palabras, tenemos por costumbre ciscarnos, de formas más o menos sofisticadas, en los parones de selecciones y en la madre que los trajo al mundo. Interrumpen los calendarios del fútbol de clubes que es el que de verdad nos gusta (¿o deberíamos decir “nos gustaba”?) de forma irritante e intrusiva, todo para llenar los bolsillos de la FIFA.
Resulta que ahora casi nos apetecía el parón, quién nos lo iba a decir. Nos resulta intrusivo y anticlimático porque lo es por definición, pero en este caso no se nos antoja irritante. Es más: es un alivio. La competición local (no así la Champions) se ha tornado un estercolero de tamaña pestilencia que cualquier ocasión que la interrumpa, ¡incluso esta!, se convierte en una bocanada de aire fresco. Y sí, es para llenar los bolsillos de la FIFA, pero en este momento negreiril hay bolsillos, geográficamente más cercanos, cuyo enríquez-imiento nos subleva TODAVÍA más que el de la corrupta organización presidida por Infantino.
Sí, lo habéis adivinado. Hemos llegado a un punto en que se trata de escoger el corrupto que nos repugne menos, o en ordenarlos de menos a más repugnantes.
En la cumbre de la repugnancia está sin duda Negreira y su cliente único, el FC Negreilona, líder y próximo campeón de la liga tebarouriana. El Barça va a ser el campeón, imaginad la magnitud de la podredumbre de la competición.
Decimos que en la cumbre de la arcada se aposenta Negreira, mano a mano con su cliente, y en la parte superior de la portada de Marca leemos una declaración del propio exárbitro que nos hiela la sangre en las venas, o nos hace descojonarnos, o qué sabemos ya. “Nunca cobre del CTA porque ya cobraba del Barcelona”.
Qué maravilla, amigos. ¿Qué más hace falta que se sepa?, nos preguntamos exasperados. Si Negreira NUNCA cobró del CTA mientras fue vicepresidente del mismo porque “ya cobraba del Barcelona”, se entiende que lo hizo (cobrar del Barcelona) durante TODA su permanencia como directivo arbitral, es decir, agárrense, desde 1994 hasta 2018. Calcule todas las ligas y copas que ganó el Barça en todo ese tiempo y otorgue el lector el valor que libremente quiera otorgarles, si bien no nos privaremos de sugerir que, a modo de orientación en ese otorgamiento de valor, salga el lector a la calle, observe a ese anciano que pasea a un perro, mire cómo se detiene el can en esforzada postura y a continuación, cuando animal y dueño reinicien la marcha, acérquese y escrute lo que el animal ha dejado sobre el asfalto.
La diferencia es que, si el anciano es cívico, recogerá el excremento con una bolsita y lo depositará en alguna papelera callejera. En el fútbol español en cambio, por el momento, la mierda perruna permanece desparramada por la acera sin que nadie haga nada al respecto.
El resto de las portadas son cosas inanes de la Roja y tal. Qué queréis que os digamos: las acogemos hasta con agrado. Apestan menos que todo lo demás.
Pasad un buen día.