Buenos días, queridos amigos. Domingo intenso, domingo repleto de competiciones, de triunfos, derrotas, medallas, diplomas olímpicos y frustraciones. Es lo que tiene el deporte en general y los Juegos Olímpicos, como su máxima expresión, en particular. Se acumulan las pruebas, los partidos, las carreras, los combates, los ejercicios coreografiados y las puntuaciones de unos jueces a los que los profanos nunca entenderemos (y eso que venimos de tiempos negreiros, por lo que ya nos vale todo).
Muchas disciplinas y resultados dispares, lo que no cambia nunca es la euforia culé en agosto. ¡A Canaletas, amics!
Pero vayamos por partes, de menos euforia a más. El diario Marca centra su portada en la dolorosa imagen de una Carolina Marín desolada tras su lesión de ayer en las semifinales del torneo de bádminton, un partido que, para colmo de desgracias, dominaba con cierta facilidad.
Desde esta redacción en bañador y chanclas, enviamos un mensaje de ánimo para Carolina, mucha fuerza en su recuperación. La onubense es una grande del deporte y siempre lo será, aunque se venga de vacío de París. “Se nos rompió el alma” de buena mañana, desde luego, si bien el día ya había comenzado mal con la derrota en la Finalísima del campeonato del mundo de fútbol oficioso de Nueva York frente al Fútbol Club Barcelona, un partido que el diario madrileño oculta en un lugar casi invisible para el lector: “Pau Víctor brilla con dos goles en medio de la tormenta”.
Repitamos de nuevo: ¡A Canaletas! Y además con goles del nuevo canterano que será figura mundial, Pau Víctor. Canterano, por cierto, aunque haya llegado al club con 21 años procedente del Girona, pero ya sabemos que allí se “masianiza” rápidamente a todo el que llega. Pau Víctor, el nuevo crack mundial, se une a Pau Cubarsí como en su día a Pau-Linho, aquel fichaje brasileño de ida y vuelta que trataron de vender como la reencarnación de Zico y Sócrates.
Nos fastidia la mención a “El Clásico” por cuanto no puede haber un partido con ese aroma entre el equipo más laureado de la historia del fútbol y otro que en alguna medida debe lo mejor de su palmarés a ayudas externas ilegales, pero mucho nos tememos que no vamos a ser capaces de cambiarlo desde nuestro modesto púlpito en La Galerna.
El diario Marca regala su portada casi íntegramente a la foto de Alcaraz y Djokovic, quienes ofrecieron ayer un partido monumental e igualadísimo que solo pudo resolverse en dos tie-breaks. Ni una sola rotura de saque entre los dos tenistas, lo que demuestra la igualdad y la concentración que mostraron ambos jugadores. Grandes golpes, pocos errores, emoción… Se impuso la veteranía del serbio frente a nuestro joven Carlitos, que se tuvo que conformar con la plata. Algún sector del antimadridismo celebró la derrota de uno de los nuestros, así que animamos a esa parte de los aficionados a que se unan a la rúa que comenzará en Canaletas en breve.
“El oro debe esperar”. Pena de titular perdido para Marca y sus habituales (y horripilantes) juegos de palabras: “No-le dejaron llevarse el oro”. La plata de Alcaraz se une a los dos bronces obtenidos en el día de ayer por la delegación española: Sara Sorribes y Cristina Bucsá en el dobles femenino de tenis y el boxeador Reyes Pla.
El faldón inferior de la portada queda para el primer título de fútbol de la temporada:
“Dos goles de Pau Víctor dan otro Clásico americano a un Barça más intenso”. Vosotros sí que sois intensos… Pues nada, que unan este trofeo del “Clásico americano” a sus vitrinas, como las cuasi-Champions a las del Atleti y que el Real Madrid añada por mayo otra Champions a las suyas y todos contentos. Y de momento, ¡a Canaletas, collons!
Mundo Deportivo hace un resumen de todo lo mencionado con un llamativo “Plata, bronce y lágrimas”, y no hace demasiada ostentación del triunfo de la madrugada del sábado al domingo. Lo deja con un “Triunfo Clásico” que se queda algo corto para nuestro gusto. Así que sugerimos que lo completen entre las distintas opciones que sugerimos:
Dejamos para el final al diario Sport. En un día en el que se jugó uno de los mejores partidos de tenis de los últimos años, en el que se dilucidaba quién era el hombre más rápido del mundo (Noah Lyles) o en el que se obtuvieron varias medallas, aparte de otros triunfos importantes como el de las selecciones de balonmano o hockey hierba, la noticia del día es “Gran Barça”. Con una foto que ocupa casi toda la portada. “El equipo blaugrana ofrece una imagen ilusionante y se lleva el clásico con un doblete de Pau Víctor, la revelación del verano”. Están justo donde queríamos tenerlos: ilusionados. Esperanzados. Confiantesh. Las frases son clavadas a las de hace un año en el que la revelación era Oriol Romeu, el nuevo Busquets, aunque sin pelo ni desvanecimientos. Hoy sabemos que vuelve al Girona. La historia se repite.
Lástima que Hansi Flick sea de la escuela alemana y “exige a sus jugadores que no se dejen llevar por euforias”. No queremos que salgan de su estado de ánimo, así que les animamos nuevamente a que acudan en masa a Canaletas.
Que paséis un buen día.
Buenos días. Este es un portanálisis preventivo. El Real Madrid y el club cliente de Negreira jugaron ayer un amistoso en suelo estadounidense, del cual salió vencedor el equipo de Flick. Fue un 1-2 cimentado sobre la buena actuación de los jovencísimos canteranos culés, en especial del bigoleador Pau Víctor, así como sobre la ignorancia de un penalti catedralicio de uno de esos jóvenes sobre Endrick. Podéis leer la crónica de Genaro Desailly, que se chupó el partido entero a las tantas de la madrugada, pausa de tormenta eléctrica incluida. Fue el partido más largo del mundo desde aquel en dos fases contra la Real Sociedad con aviso de bomba en medio. Gloria eterna a la abnegación de Genaro.
Hoy las portadas del día no hablan de esto, porque los cuatro diarios principales no tienen el mismo espíritu de sacrificio que nuestro cronista y tenían que cerrar rotativas a una hora razonable, dedicando la práctica totalidad del espacio de sus portadas a los Juegos Olímpicos, sin mención al mal llamado clásico veraniego. Por eso decimos que el portanálisis de hoy es preventivo: nos adelantamos a la turra que van a dar mañana todos ellos (no sólo los diarios barceloneses) con la cantera culé y su presunta superioridad moral, deportiva y política sobre la estrategia florentinesca. De manera que aprovechamos el portanálisis de hoy para ir mandándoles a Canaletas, en el entendido de que mañana, cuando nos cuenten del partido a toro pasadísimo, se desharán en ese tipo de comentarios vergonzantes.
Mañana lo veremos.
Entretanto, ¡a Canaletas!
Pasad un buen día.
¿Por qué tenemos que seguir jugando contra esta gente?, se preguntaba en Twitter Jesús Bengoechea. Parece que los elementos meteorológicos se hacían la misma pregunta.
El Madrid salió con los mismos once que dispuso inicialmente Ancelotti ante el Milan, con la salvedad de Militao por Vallejo, mientras Flick alineaba a un montón de jóvenes de la Masía, físicamente intercambiables, rodeados por Ter Stegen, Íñigo Martínez, Christensen, Balde y Lewandowski. Había expectación por ver a esos jóvenes tras su buen rendimiento ante el City, así como ganas de ver si Güler seguía en la misma línea de brujería del encuentro inaugural de la pretemporada. Spoiler: ambos extremos se confirmarían.
Los imberbes culés comenzaron ejerciendo el proverbial mando en la posesión, como resultado del cual un córner rematado por Pau Víctor obligó a Courtois a llevar a cabo una parada muy meritoria. El Madrid esperaba atrás, confiado en hacer valer su velocidad al contragolpe, con Brahim como estilete. En el minuto 12, el colegiado aplicó el protocolo y, ante la amenaza de tormenta eléctrica, mandó a los vestuarios al personal, por tiempo indefinido. Lo que nos faltaba a los que cada vez tenemos menos edad para el trasnoche, y a los que cada vez queremos que duren menos los mal llamados clásicos. No es que nos preocupe el resultado. Es que nos supera el que ese club siga compitiendo por ahí como si tal cosa.
En Movistar pusieron, para amenizar el corte, a Leo Harlem, que no tiene tanta gracia como las ofertas del Barça al Leipzig por Dani Olmo, pero tampoco está mal.
Para no dejar mal al protocolo, pronto empezó a diluviar, acrecentando las posibilidades de que esto no se reanudara ni un minuto antes de que se haga justicia con el caso Negreira. Sí llevamos más de un año esperando esto último, no veo por qué no deberíamos tener algo de paciencia con el partido.
Tras Leo Harlem, Movistar pasó a poner a Broncano, que ahora dicen que es de todos, como el propio Barça, sin quien el sistema por lo visto no puede continuar y por tanto hay que consentir todos sus desmanes. A las 2:30, escandalosa hora española, se reanudó el asunto, con el campo bastante encharcado por las bandas.
Seguían animosos, pese a la interrupción, los cachorros de Can Barça, pero sus intentos morían a los pies de un Militao cuya lesión parece afortunadamente superada. Presionaban arriba, con mucho vigor, los jóvenes blaugranas, pero las ocasiones fueron blancas. Güler marcó, pero en fuera de juego, tras un control espectacular a pase de Brahim, y el propio Brahim obligó a intervenir a Ter Stegen en un gran tiro desde fuera tras una gran jugada de equipo. Estaba solidario el Madrid, con estimables intervenciones de Mario Martín y Modric. Güler aparecía por todas partes, siempre con plasticidad y criterio, deslumbrando en cada jugada, y Endrick dejaba para los fotógrafos un caño canónico a Íñigo Martínez.
¿Por qué tenemos que seguir jugando contra esta gente? Parece que los elementos meteorológicos se hacían la misma pregunta
El Madrid iba imponiendo poco a poco su mayor calidad, con Brahim y Fran haciendo buena pareja por la izquierda y un Endrick muy implicado en todos los aspectos del juego, aunque no siempre acertado. Casi marca desde la frontal del área al recibir un gran balón interior de Modric, pero salió fuera por poco. Es un espectáculo cómo arma la pierna para el disparo el brasileño.
Al borde del descanso, el Barça tuvo la suerte inconcebible de que un fallo escandaloso de Lewandowski en boca de gol se convirtiera en la asistencia más afortunada que se recuerda. Pau Víctor marcó a puerta vacía y mandó al Barça al descanso con ventaja.
Rezábamos, dadas las circunstancias, por que se diera la anomalía de que se acortara el descanso, y algo así debió pasar porque fuimos a prepararnos un whisky para sobrellevar la modorra y a la vuelta vimos que nos habíamos perdido cinco minutos y que Pau Víctor había obligado a intervenir a Courtois. Al minuto fue peor: centró Álex Valle y volvió a marcar Pau Víctor, jugador que tiene buena pinta. Merecería jugar en un grande.
Para que nos vayamos acostumbrando, el arbitro se comió a renglón seguido un penalti de libro sobre Endrick. Es importante irse haciendo a la idea de lo que va a ser la temporada. Entraron Joan Martínez y Vini por Brahim y Militao. Convencían los chicos de la Masía, que también merecería ser la cantera de un club grande.
Vinícius casi marca en el segundo palo, pero en el control se le echó encima Ter Stegen. En Vini, recién retornado de sus vacaciones, cifraba sus esperanzas el Madrid, pero los obligados cambios, dada la altura de la pretemporada, afianzaban por contra el escepticismo. El Madrid lo intentaba, pero no prosperaba por la falta de piernas de los veteranos y la bisoñez de los jóvenes. Vinícius, eso sí, sembraba una y otra vez el pánico a pesar de llevar medio entrenamiento desde la vuelta del verano.
En un córner lanzado (cómo no) por Güler, Nico Paz remató de cabeza para acortar distancias. El turco siguió impartiendo magisterio hasta el final.
Con gritos de olé, olé por parte de la afición yankee del cliente de Negreira, llegamos al final del partido. Yo creo que procede ir a Canaletas.
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Buenos días, amigos galernautas. Aquí seguimos aguantando como podemos del verano los rigores, mortis, incluso, en algún caso, máxime cuando nuestro síndrome de abstinencia merengue galopa en nuestras venas. Hay quien proclama y enarbola ahora la bandera del olimpisimo y se afana en demostrar sus conocimientos acerca de doma, tiro y hockey ¿hierba? ante quien pacíficamente quiere pasar olímpicamente de las Olimpiadas.
No se puede. Hay que pasar por el aro. Olímpico, claro, pero no sólo eso.
Lo decíamos en líneas precedentes. Como es difícil luchar contra el mono celebrando puntos de Badminton de Carolina Marín o goles de Fermín (el del Barça, no el del banderín -ni siquiera el becario de Pedrerol-), esta gente, desalmados capitalistas gringos, se aprovechan de que eres un yonqui. Ya nos han colado otro clasicazo en la madrugá del 4 de agosto, nada menos que en el Metlife Stadium de New Jersey, hogar de los Jets y de los Giants, y en el marco del Soccer Champions Tour 2024. Al final, podrán ustedes comprobar con comodidad, amigos galernautas, no leemos furgol por ningún lado, que diría nuestro ínclito Ángel María Villar. Mundo Deportivo dedica a este (mal llamado) Clásico canicular un faldón, mientras Sport reserva para él media portada, junto a los éxitos olímpicos.
Puf. "Clásico veraniego". Pereza. La pela es la pela y dólares, por el contrario, habrá unos cuantos. Como siempre el sucedáneo yanqui del verano suscitará más pasión e interés en Castellfollit de la Roca que en Morata de Tajuña (en fuera de juego). No sé si fue en Chicago, Minnesota o Massachussets, pero recuerdo otro clásico de estos born in the USA donde Gavi y compañía practicaron el noble arte del tajo de tibia y peroné merengue y cuasi fueron a las Canaletas de Iowa a celebrar que nos endosaron un 3-0 en un amistoso. Poco después, Carvajal les pondría las pilas.
Además, dado que al parecer hay una invasión de camisetas truchas del Barça por la Ciudad Condal, quizás es buen momento para que el aficionado blaugrana se compre la raqueta de Novak Djokovic y así hacer de la final olímpica de tenis contra esa bestia murciana llamada Carlos Alcaraz otro Madrid-Barça, el enésimo, cansino y soporífero, dicho sea de paso, con David Bernabéu contando jugadores formados en la masía desde la sub-15 a la absoluta pasando por dobles mixtos de petanca.
El madridismo, canino como está, trasnochará, es evidente, pero con mayor fervor lo vivirá el soçi, sabedor de que aquí tiene más oportunidades que nunca de echarse un cacahuete a la boca. Así son y así lo refleja su prensa deportiva a la que hay que reconocer el valor de no haber caído en la tentación de titular el fastuoso y relumbrante oro olímpico de Diego Botín y Florian Trittel con un recurrente y manoseado “A toda vela”.
No todos pueden decir lo mismo.
A pesar de haber caído en la trampa, porque últimamente a la hora de confeccionar titulares andan a dos velas, la primera plana de As es la que más nos gusta porque al menos recoge con cierta distinción -no un breve, no un pie de foto- la honrosa derrota de la selección española de baloncesto en París 2024, que supone la retirada de las canchas, seis juegos olímpicos después, seis, de uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos, nuestro Rodolfo, Rudy Fernández. Honor a esta España que siempre deja un halo de orgullo (y casi siempre de “real” satisfacción) tiro a tiro, falta a falta, partido a partido.
Uno podría preguntarse por qué este combinado nacional (La Familia, no un Dyc cola) detenta el respeto y cariño masivo del madridismo frente a cierta desafección y/o tibieza de ciertos sectores merengues respecto de La Roja.
En un equipo donde han brillado leyendas como Pau y Marc Gasol, Ricky Rubio o La Bomba Navarro no parece que la presencia de azulgranas fuera nunca un problema.
¿Será que La Familia es libre de torticeras manipulaciones e insidias practicadas desde la RFEF y sus trompeteros varios como ariete del antimadridismo?
Sería una buena pregunta, pero como diría Conan Rey sentado en su trono de calaveras…
“But that, it's another story….”
Casi tanto como la de Marca, a quien el sueño olímpico ha pillado de siesta y se ha fumado el "Clásico" al otro lado del Atlántico, dejándonos sin rastro de él Andan deslumbrados con el oro en vela. Ya lo cantaba Spandau Ballet: Gold, always believe in your soul.
Lo que sí coinciden en alabar todas las primeras planas del día es la enormidad de Alcaraz, que ya se ha plantado en la final olímpica, donde se las verá con Djokovic. La plata está asegurada por parte de este grandioso tenista de filiación blanca. Pasión por Alcaraz. ¡Vamos, Carlitos!
Pasad un buen día.
Buenos días, amigos. Se acaban los adjetivos para definir a Arda Güler, en vista de lo cual hemos decidido tratar de innovar con los verbos. La RAE no reconoce el verbo suliveyar, delicioso americanismo que sin embargo no encontramos recogido por la Academia. Sí lo encontramos, por contra, en el libérrimo Wiccionario (el diccionario de Wikipedia), donde hallamos la siguiente definición: "Suliveyar(se): Encontrar deleite, goce o placer en algo, especialmente en términos intelectuales o estéticos. Relacionados: maravillar, gustar".
No nos importa lo que diga la RAE, institución cuajada de culés, todos ellos deseosos de sabotear los intentos de La Galerna por unir madridismo y cosas bellas (por ejemplo, verbos bellos). No recordamos ahora si fue el sillón J o el Q, pero hace poco pasamos por allí a tomar un café y, de manera extraoficial, espontánea, se nos dijo: "Negreira no pintaba nada. Era un florero. Lo dicen los que saben: pasaba por allí, se comía unas gambas y ya. Yo creo que esto era una cosa de ida y vuelta, yo te doy el dinero y tú me lo devuelves. El Barça habría ganado igual sin haber pagado a Negreira, igual que Armstrong habría ganado sus Tours de Francia sin doparse. Viva la posesión. Viva Armstrong".
De manera que entenderéis que nos rebelemos contra la RAE. No nos importa lo que diga el sillón Q, ni el J, como también nos da igual lo que recoja o no recoja su diccionario, extraoficialmente conocido como "Tot el camp semàntic". Güler suliveya. Lo sabe todo el mundo.
Vayan pinchando en Youtube el tema de “Se ha escrito un crimen.” Desde su su pueblecito de Cabot Cove (Maine, USA) vuelve Jessica Fletcher para responder a aquellas cuestiones sobre el Madrid, el fútbol y la vida en general que usted nunca se atrevió a preguntar.
Querida señora Fletcher: soy un jugador de la primera plantilla del Real Madrid que se ha incorporado recientemente al equipo. Estoy haciendo todo lo posible por integrarme con mis compañeros, pero como no hablo el idioma y soy de natural tímido, a veces me cuesta un poco. El otro día unos señores de la COPE me invitaron a un Happy Meal y me recomendaron que para integrarme en el “fúbol de clús” lo que tenía que hacer era dar muchas entrevistas en la radio y en la tele. Yo les dije que es que no me atrevo porque aún no hablo bien español, entonces se pusieron como derviches y dijeron que tenía que aprender español de inmediato o que los madridistas jamás me querrían y que me iban a silbar y a tirar pipas en todos los partidos. Ahora estoy un poco asustado y no sé qué debo hacer. ¿Usted qué opina?
Fdo: Unturquito.
Querido Unturquito: Nada. Ni caso. Yo una vez resolví un crimen en el Kirguistán y sigo sin tener claro qué idioma hablan allí. Lo más importante es que uno haga bien su trabajo. Para triunfar en el Real Madrid lo único que necesitas es meter goles y hacer caso de todo lo que te diga Luka Modric. Si Luka te dice que corras, tú corre, si te dice que defiendas, tú defiende, y si te dice que vueles tú agita a los brazos, que él hará que te eleves. El Madrid tiene aficionados por todo el globo, incluso aquí en Cabot Cove hay bastantes. Muchos de ellos no entienden el español, así que les da igual que lo hables o que no mientras te vean sudar la camiseta, ayudar al equipo y mejorar como jugador en cada partido. Mi consejo es que trabajes duro. Y cuidado con las noches madrileñas, que hay mucha lagartona que va a lo que va. Tú de Valdebebas a casa y de casa a Valdebebas. Si vas por Barcelona a Pedri ni te acerques, aunque te regale 2x1 en chupitos en La Torrada Rooftop & Longue Chill Out Bar. Y, lo más importante de todo, no aceptes Happy Meals de ningún periodista español, salvo que sea de La Galerna.
Querida señora Fletcher: el Barça acaba de fichar a un central senegalés llamado Mbacke apenas unas semanas después de que el Madrid presentara a Mbappé. Parece un jugador muy desequilibrante, ¿qué opina usted de este fichaje?
Fdo: Aurelio Tchuameninga.
Querido Aurelio: recuerda que no hay mayor halago que la imitación. Te contaré una historia: en Cabot Cove creamos el año pasado un equipo de fútbol para competir en la MLS. Estábamos entusiasmados por los fichajes de Gareth Bale en el LAFC y de Leo Messi en el Inter de Miami. De hecho, el Miami de Messi vino un día a jugar en nuestro estadio contra los Almejas Salvajes de Boston. Messi salió en el minuto 72, se ató una bota, anduvo un poco por el campo, se fumó un cigarrillo y al agacharse para subirse las medias en el minuto 97, le dio al balón sin querer y metió el gol del empate (otra reluciente baldosa en su próximo camino hacia el Balón de Oro). El caso es que en Cabot Cove pensamos que con un buen equipo podríamos ganar fácilmente al Miami y aún más al LAFC, ahora que no está Bale. Llamamos al equipo los White Lobsters, Langostas Blancas. Lo de “blancas”, por supuesto, es en honor al Real Madrid. Quisimos inspirarnos todo lo posible en el club de fútbol más laureado del mundo. Los White Lobsters no tenemos a Toni Kroos, pero sí a Ronni Cruz. En vez a Jude Bellingham conseguimos a John Bollingham. No tenemos a Lucas Vázquez, pero a sí a Jimmy McCorkindale, que está casado con Lupe Blázquez. No tenemos a Vinicius Junior pero sí a Junicius Venior, que es un haitiano que nos hace de centrocampista y brujo vudú. No tenemos a Cristiano Ronaldo, pero sí a un exconcursante de Jersey Shore que se parece a Edu Aguirre. Y como no logramos fichar a Lunin, en la portería hemos puesto un frigorífico con una chaqueta de chándal. Como no podíamos fichar a Benzemá de 9, tenemos a Ben y Mark, que juegan cada uno con el dorsal 4,5; y en vez de Dani Carvajal pusimos como defensa al abuelo del sheriff Tupper, Bujías Joe, que una vez que vino al pueblo el expresidente Jimmy Carter le dio la mano, pero mirándole así, con los ojos achinados, para que rabiase… En fin, así hasta que logramos ser una copia más o menos aceptable del equipo de Concha Espina. Una pena que no tuviéramos ningún Mbaké, porque eso nos habría aportado una calidad extra. Por el momento los White Lobsters de Cabot Cove vamos primeros en la Liga de Maine con un ratio de goles por minuto que dobla al del Inter de Miami. Estamos muy contentos.
Querida señora Fletcher: estoy muy disgustado por que no hayamos podido fichar a Lenny Yoro. No obstante, suena Alessandro Bastoni, del Inter de Milán, como posible incorporación para la temporada próxima. Según fuentes cercanas al club, el Madrid lo está siguiendo de cerca. ¿Qué le parece?
Fdo: Insider Blanco.
Querido Insider Blanco: No estoy segura, pero supongo que si finalmente el fichaje de Bastoni no sale adelante, es probable que el club vaya a por Declan Gaiman (defensa del Leeds), Ivo Stampic (centrocampista del Spartan) o Severin Amadou (defensa del West Ham). ¿Conoces a alguno de estos jugadores? Yo tampoco, porque me los acabo de inventar. De hecho, mi olfato de detective me dice que la mayoría (tal vez todos) de los posibles fichajes veraniegos del Madrid son producto de una Inteligencia Artificial. Nadie ha oído hablar de ellos hasta que suenan para el club de Chamartín y nadie vuelve de a saber de sus existencias cuando el posible fichaje no pasa de rumor. Porque, seamos sinceros, si existe en el mundo más de 10 madridistas que hayan visto jugar alguna vez en su vida u oído siquiera mencionar el nombre de Lenny Yoro o Alessandro Bastoni alguna vez, yo estoy dispuesta a comerme toda la sopa de almejas que se cocine en Maine durante un año. Y eso, querido, es muchísima sopa de almejas.
Querida señora Fletcher: necesito su ayuda. Ayer el Madrid perdió por un gol su partido contra el Milan en Chicago y hoy mi novio tiene un cabreo enorme. Dice que el Barça le ganó al City en los penales, que con esta plantilla no nos da, que con Ratappé no vamos a marcar ni al arco iris porque está gordo… En fin, que no sé cómo hacer para que se anime, ¿algún consejo?
Fdo: Mocita Madrileña.
Querida Mocita: Amiga, date cuenta. Lamento ser yo quien te lo diga, pero te has juntado con un vinagre. Ahora en pretemporada salen mucho, igual que los níscalos en otoño. Digamos que el verano es una estación propicia para dos clases de hongo madridista: el “insider” y el vinagre. Al último es fácil reconocerlo, no hay que ser una experta detective como yo: se enfada mucho cuando el Milan, el Bayern o el Atleti le mete al Madrid tres o cuatro goles en agosto, en alguna pintoresca ciudad americana donde cualquier Mac Donalds es más grande que el estadio de fútbol. Suelen ser partidos donde Ancelotti (o el que le toque) hace trece o catorce rotaciones que incluyen poner de portero a Luis López en el minuto 57, sacar a Jeremy Leon de delantero y probar a Endryck de mediocentro defensivo y a Lucas Vázquez de falso 9. Quiero decir que la mayoría de la gente se toma esos partidos tan en serio como un rodeo de monos, el público acude solo para divertirse, comer perritos calientes a diez dólares y hacerse fotos con jugadores famosos; pero, como el Madrid los pierda, el vinagre se enfada muchísimo con todo el mundo y empieza a pedir fichajes absurdos. Hay que pararles los pies a tiempo, querida, antes de que entren en la fase crítica y se pongan a exigir el regreso a la presidencia de Vicente Boluda. Eso, claro, siempre y cuando tengas algún interés en mantener viva tu relación con el vinagre en cuestión, cosa que no te recomiendo. Los vinagres hacen envejecer a la gente de su alrededor. Mi consejo es que cortes con tu novio y te busques otro. El “madridismo happy” está lleno de buenos chicos, guapos y contentos de ser merengues que te tratarán como si fueras una Copa de Europa en primavera. Hazme caso, querida, y búscate una buena langosta en ese caladero.
Hasta aquí el consultorio madridista de la Señora Fletcher de esta semana. Queridos lectores: no dejen de enviar sus preguntas, dudas y comentarios merengues. La detective novelista más famosa de Cabot Cove estará encantada de responderles. Este verano “Just ask Jessica.”
Tras la eliminación por parte de la selección española de Alemania en cuartos de final de la Eurocopa, tuve la pedrada de escribir el artículo que hoy ve la luz. Hoy ya con la Eurocopa en Madrid, y sumándome al coro de felicitaciones, quiero hacerlo realidad. El madridista Don Antonio Kross firmó su última aparición futbolística en la ciudad de Stuttgart en la eliminación de los anfitriones por parte de España, dando más patadas en un día que en los últimos diez años que ha deleitado al madridismo.
A raíz de ese adiós me dio la pedrada, como les digo, de pensar en lo generalmente bien que se le han dado al Real Madrid los futbolistas alemanes. De lo que no me acordaba es que los jugadores alemanes que han militado en el Real Madrid dan para un once de ensueño, a saber, en un hipotético 1-4-4-2, el once estaría formado por: Illgner, Rudiger, Metzelder, Stielike y Breitner. Netzer, Kross, Schuster y Khedira y Rositzki y Ozil.
El portero de la séptima puso el cerrojo a su puerta para conquistar, tras 32 larguísimos años, la tan ansiada Copa de Europa. Petición expresa de Capello, defendió la meta blanca cinco temporadas y fue también campeón del mundo con Alemania en el Mundial de Italia 1990.
nuestro espigado y “loco” central se crió en la cantera del Borussia Dortmund, curiosamente al que ajustició en la final reciente de Londres, 2024. Llegó al Real Madrid libre, procedente del Chelsea.
Aterrizó en Madrid en 1974, habiéndose proclamado campeón del mundo con Alemania Federal ese mismo verano. Por su ensortijada melena a lo afro, su bigotón y sus patillones fue reconocido con el mote de “El Abisinio”. Su bagaje de blanco fue de 2 ligas y 1 copa del Rey.
Llegó en 1977 para marcharse al Neuchatel suizo en 1985 tras conquistar 3 ligas, 2 Copas del Rey y 1 Copa de la Liga, También fue subcampeón del mundo con Alemania en el recordado mundial de España 1982.
Era la eterna pareja de Mertesacker en la selección alemana subcampeona en Corea/Japón 2003 y bronce en Alemania. Legó al Madrid en 2007 para levantar una liga y 1 supercopa.
En el centro del campo hay que detenerse en el recién retirado TONI KROOS. Su historia de amor con el Real Madrid es simplemente impresionante, basta con fijarse en su palmarés de blanco desde su llegada en 2014, como campeón del mundo con Alemania. Su hoja de servicios en el Bernabéu es brutal: 4 ligas, 4 supercopas de España, 1 copa del Rey. 4 Supercopas de Europa, 4 Champions leagues, 5 mundiales de clubes y 4 supercopas de Europa, para quitarse el sombrero, como con su juego.
Llegó el verano de 1973 y fue campeón del mundo, junto con Breitner en el mundial de Alemania de 1974. 2 ligas y 2 copas adornan sus tres temporadas de blanco.
Fue expreso deseo de Jose Mourinho para ficharle en 2010 del Stuttgart, único club de su vida hasta ese año. En sus cuatro temporadas como madridista puede presumir de 1 liga, 2 copas del Rey, 1 supercopa de España y 1 Champions League (la inolvidable Décima de Lisboa ), junto con la Supercopa de Europa de ese mismo año y el mundial de clubes también de 2014.
Qué decir de Schuster, ídolo mundial de su época y de los poquísimos jugadores que pueden presumir de haber jugado en el Real Madrid, en el Atlético de Madrid y en el Futbol Club Barcelona. No fue campeón del Mundo con Alemania literalmente porque no le dio la gana, dando prioridad al nacimiento de su hijo frente a una convocatoria del seleccionado alemán. A partir de aquello, la Federación Alemana nunca más le llamó, pese a ser uno de los mejores centrocampistas del mundo en su época. En sus dos temporadas de blanco logró 2 ligas, 1 copa del Rey y 1 supercopa de España.
Llegó a Madrid el verano de 2010. El de Gelsenkirchen era de origen turco pero jugó y ganó el mundial de Brasil 2014 con Alemania. Fue un fino estilista con la pierna izquierda que nos dejó en sus cuatro temporadas como madridista 1 liga , 1 copa y una supercopa de España.
Y ya por último el número 11, sin ningún género de dudas el más raro de esta alineación, se trata de WALTER ROSITZKY. La gran mayoría de ustedes se preguntarán quién es ese. Se trata del primer alemán en llegar al Real Madrid, delantero que curiosamente provenía del Fútbol Club Barcelona. Fue en el lejano 1912. Año y poco tiempo después, fue llamado a filas por el ejército de su país a causa de la primera Guerra Mundial, y nada más se supo de él.
Este es el once. Alemán, pero muy blanco.
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El Castilla incorporó en el pasado mes de enero al futbolista puertorriqueño Jeremy de León, procedente del Castellón. El extremo pelirrojo no gozó de muchos minutos con Raúl en el filial blanco, pero se hizo famoso por ser el talismán en los viajes de las eliminatorias de la ‘Quince’. A Carlo Ancelotti, le preguntaron en su momento la razón de sus convocatorias en Champions, pese a que no podía jugar por no estar inscrito, y el italiano respondió que era un futbolista que le gustaba y ayudaba en los entrenamientos previos. El centroamericano comenzó la pretemporada entrenando con los mayores y entró en la lista para viajar a Estados Unidos. Ayer miércoles, por fin, logró su sueño de debutar con la camiseta blanca en el encuentro contra el AC Milan en Chicago. Originario de un país sin demasiado pedigrí futbolístico, no es el primer jugador de Puerto Rico en la historia merengue. En la década de los 20 y los 30 perteneció a la casa blanca Eduardo Ordóñez.
Nacido en San Juan (Puerto Rico), el 13 de octubre de 1908, emigró a España con su madre tras el fallecimiento de su padre con apenas 6 meses. En primer lugar, se instalan en Victoria hasta que en 1912 llegan para vivir a Madrid. Sus primeros pasos en el fútbol español tuvieron lugar en el Stadium FC madrileño tras ser descubierto por uno de los primeros secretarios técnicos del país, Luis Colina y por Andión. Se incorpora al Real Madrid con apenas 18 años y como jugador amateur a comienzos de 1927, aunque antes, en diciembre de 1925 y enero y septiembre de 1926, disputa unos amistosos con la casaca blanca ante el Levante en la ciudad del Turia, el Racing de Madrid en la capital española y el Iberia en Zaragoza. Todo ello compaginado con la práctica de otros deportes como el disco, las carreras de fondo y las vallas en los que hizo “tiempos regulares” en sus propias palabras.
jeremy de león ya logró su sueño de debutar con la camiseta blanca en el encuentro contra el AC Milan en Chicago. Originario de un país sin demasiado pedigrí futbolístico, no es el primer jugador de Puerto Rico en la historia merengue...
En la revista Sparta se publicó en 1932 una ficha del futbolista puertorriqueño en la que se le definía como un “jugador de gran impulso y vehemencia”. Se desempeñaba como medio derecho y también como mediocentro teniendo también como aptitudes “unas energías y un vigor físico extraordinario, que unido a su furia y a su ejemplar entusiasmo hacen de él un jugador valioso y temible”. Como último apunte indicaban que “es, por su técnica, un jugador un poco a la antigua”. Mientras que en Gran Vida, unos años antes, destacó que para él los mejores jugadores españoles eran “Zamora, Quesada, Herrera, Yermo, Padrón, Roberto y Prats” y el mejor mediocentro “Solé”. Respecto a la internacionalidad que nunca alcanzó pese a rozarla en varias oportunidades apuntó que “todo jugador joven debe aspirar a ello”.
En la campaña 1926-27 se hizo con un puesto en la media al llegar al equipo formando la media principalmente con los Peña: Lope Peña y José María Peña. Fue titular en las últimas fechas del Campeonato Regional Centro marcando su único gol como madridista en la jornada 14 en la visita al Unión Sporting. El cuadro blanco acabó por conquistar el torneo por delante del Athletic de Madrid y pasó a disputar la Copa del Rey. Ordóñez actuó en los dos primeros encuentros de la liguilla de octavos ante el RCD Extremeño y el Sevilla y más tarde también en la ida de los cuartos de final contra el CD Europa en Chamartín.
Sin embargo, los fichajes en el verano de 1927 de Esparza y Pachuco Prats supusieron un jarro de agua fría para sus aspiraciones en el Real Madrid. Los dos futbolistas ocupaban también un puesto en la medular y le arrebataron la titularidad. Ordóñez fue enviado al conjunto reserva y según declaró a ‘Gran Vida’ “por rencillas de algunos socios y porque Pablo Hernández me dijo que yo en el Madrid nunca jugaría” decidió pedir la libertad porque “esto me molestó mucho”.
En lo que en la época fue llamado el ‘Caso Ordóñez’, su cambio de acera para fichar por el Athletic de Madrid trajo consigo una larga temporada de debate entre los aficionados merengues y colchoneros. Al club rojiblanco llegó para reemplazar al mítico jugador Andrés Tuduri que vivía sus últimos días en activo. Muy pronto se asentó en el equipo durante cinco campañas siendo un baluarte importante para técnicos como Ruete, Mr. Pentland, Romo y el magiar Jeny. En ese tiempo logró el Regional de 1928 para su palmarés e integró la famosa línea del centro del campo conocida como ‘Los tres mosqueteros’ junto a Santos y Arteaga.
La situación en el Athletic en la temporada 1931-32 acabó por ser insostenible. El club tuvo serios problemas de impago que terminaron con la paciencia de Ordóñez. El boricua tuvo graves desavenencias con el presidente Luciano Urquijo, y se negó a jugar la Copa por el dinero que se le adeudaba. Incluso llegó a presentar una denuncia contra el Athletic en la Federación Centro con el objetivo de cobrar lo que se le debía y romper su contrato con la entidad. La solución llegó en la operación Gaspar Rubio. El Madrid FC que era el vigente campeón de Liga buscaba un mediocentro y le seguía gustando el desempeño de Ordóñez. Mientras que ‘El rey del Astrágalo,’ que había vuelto al club blanco tras su fuga a Cuba, no congenió con buena parte del vestuario y se decidió buscarle una salida. La operación fue sencilla: Gaspar Rubio al Athletic por 30.000 pesetas y Ordóñez incluido en el trasvase.
En esta segunda etapa como merengue dispuso de bastantes menos minutos que en la anterior. El centro del campo madridista era muy potente con futbolistas de la talla de Pedro Regueiro, Valle, Leoncito o Gómez. Fue más habitual verlo jugar en amistosos como en la gira del verano de 1932 por las islas Canarias o en las visitas al Betis, Hércules, Onteniente o Elche. Pero si de algo valió su estancia aquella campaña fue para que entrase en la historia del club blanco como campeón de Liga. Su única participación el campeonato fue en la jornada 16 cuando el Madrid FC visitó al Racing de Santander en El Sardinero. También sumó a su palmarés individual el Campeonato Mancomunado actuando en la primera jornada contra el Sevilla, pero donde no llegó a disputar ningún minuto fue en la Copa.
Eduardo Ordóñez fue también un hombre inquieto, curioso y polifacético. Se dedicó al canto, la escritura, la política, las conferencias y el cine. Debutó como barítono y con gran éxito de crítica con ‘La tempestad’ en Bilbao en 1941
El bagaje de su año blanco le hizo tomar la determinación de que no quería otra temporada igual y cansado de la escasa confianza que le tenía Mr. Firth le llevó a retornar al Athletic. Lo cierto es que fue un caso extraño, que un futbolista pase dos veces del Madrid al Athletic de Madrid. Con los rojiblancos permaneció dos campañas más, la primera de ellas en Segunda división. En 1935 terminó su vinculación con el Athletic con otra controversia laboral de nuevo por una cantidad que le adeudaba el club. Su demanda no prosperó y la Federación Castellana le suspendió por dos años, lo que hizo que colgase de forma prematura las botas con 26 años Los rojiblancos militaban en Segunda división y con su ayuda lograron el ascenso.
Eduardo Ordóñez fue también un hombre inquieto, curioso y polifacético. Se dedicó al canto, la escritura, la política, las conferencias y el cine. Debutó como barítono (estudió con el maestro Ignacio Tabuyo) y con gran éxito de crítica con ‘La tempestad’ en Bilbao en 1941, añadiendo luego obras a su curriculum como ‘Rigoletto’ y Aida llegando a actuar en Milán y el Metropolitan de Nueva York. Admirador de Pío Baroja, era un fiel lector de Dostoyevski o Chejov, de los filósofos alemanes y de los griegos. Escribió siete obras teatrales y varios libros sobre ley de arrendamiento. En cuanto a la política era un hombre de izquierdas afiliado a la formación Izquierda Republicana Españolista. También realizó numerosas conferencias con la unidad territorial como tema troncal. De profesión abogado, hizo sus pinitos en el cine en plena guerra civil teniendo un papel en la película ‘Nuestro culpable’ en 1937.
Tras dejar el fútbol como jugador no lo dejó de lado y también acumuló experiencias como técnico. Dirigió al Iberia de La Habana cuando residió en Cuba en 1953 y tras la Revolución se marchó a Puerto Rico para entrenar al Club Atlético de Añasco y a la selección boricua en 1959 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Falleció el 16 de marzo de 1969 a los 61 años debido a una cirrosis. En ese momento ejercía el magisterio como catedrático en la Universidad de Puerto Rico.
Fotos: Colección Alberto Cosín
Buenos días, amigos. El Real Madrid jugó anoche (y perdió, 0-1) su primer partido de temporada, ante el Milan, en el lejano Chicago, Sinatra's kind of town, pero ni la menor señal de esto aparece en las primeras planas del día. Ello se debe a la diferencia horaria y a las horas de cierre de las rotativas, que son cosas que suenan a muy antiguo pero siguen existiendo.
Por la misma razón, es hoy cuando se nos presentan con vitola de novedad sucesos acaecidos anteanoche también en USA, allá donde un Barça repleto de jóvenes meritorios de la Masía batió en los penaltis al petrodoloroso (o petrogozoso) Manchester City de Pep Guardiola.
Son cosas muy raras que sólo se dan en la canícula. Esto de reflejar tan a toro pasado las cosas sólo ocurre cuando las portadas están mecidas por un summer wind que también habría hecho las delicias de Ol' Blue Eyes.
The summer wind
came blowin' in
from across the sea.
It lingered there
to touch your hair
and walk with me.
El viejo Frankie habría encontrado un cierto gusto añejo en esto que hacemos cada mañana de escudriñar portadas que huelen a tinta, la vieja tinta, pero sobre todo un huelen a cosas graciosamente caducadas. Todo caduca más rápido en verano, y sin embargo todos los veranos son el mismo verano de siempre. "Todo el mundo ha tenido un buen verano", dice genialmente y con frecuencia la hermana de este portanalista, en referencia a la belleza física, por obligación decadente, que nos engalana o no (pero mi hermana sostiene que sí, que siempre lo hizo, al menos en el estío porque todo el mundo tuvo un buen verano, al menos uno).
When I was seventeen,
It was a very good year
for small town girls
and soft summer nights.
Volvemos a las noches de verano, siempre a las noches de verano y a las madrugadas en las que juega el Madrid y no sólo Genaro Desailly trasnocha para servirnos la crónica, sino que vuelve a hacerlo este portanalista, como lo hacía con su primo en los veranos preCovid y hasta pre9/11, cuando el mundo aún no había perdido su inocencia. ¿Dónde estás, Luis? ¿Por qué no podemos ya pasar sueño juntos en las noches de verano, en tu casa o en la mía, desafiando a los propios párpados, café o ginebra mediante?
We'd hide from the lights
in the village green.
When I was seventeen.
Todo el mundo ha tenido un buen verano. Este puede serlo. No (o no desde cierto punto de vista) para Rafa Nadal, que primero se despidió de los Juegos Olímpicos en su versión solo, y ahora lo hace en pareja junto a Alcaraz. Qué dueto más incomparable y emotivo nos han separado en todo caso estos dos, como el de Sinatra y el propio Julio Iglesias, two amigos and the summer wind.
Nadal perdió y dice adiós a los últimos Juegos de su vida. Es la vida. Es la puta vida, diría un académico.
That's what all the people say.
You're riding high in April,
shut down in May.
Nadal, a quien queremos por encima de nuestras posibilidades, o por encima de nuestras posibilidades de defendernos de la vida, ya no está en el verano de sus días. Dime, Luis, ¿qué hago con esos otros ratos frente al televisor? Los ratos de Rafa.
But now the days are short.
I'm in the autumn of the year.
And now I think of my life
as vintage wine
from fine old kegs.
Estamos con Sinatra sólo porque el Madrid jugó (y perdió) en Chicago, his kind of town, aunque LA fuese su lady y NY NY the city that never sleeps. Los que no dormimos, sin embargo, somos nosotros cuando el Madrid juega de madrugada, acaso porque el Madrid es nuestro Nueva York soñado en el que la cúspide del Empire State siempre emerge más allá de las nubes, por encima de la mediocridad imperante, el Nueva York por donde queremos perdernos siempre, tú también, Luis.
These vagabond shoes
are longing to stray
right through the very heart of it.
Y mientras las portadas siguen girando, Luis, como lo hacen los Juegos, como lo hace el mundo, en su curioso afán por perpetuar lo que está destinado a caducar aunque siempre sea lo mismo.
Todos tuvimos un buen verano, Luis, excepto tú que los tuviste todos. Excepto tú que eres todos los veranos.
Some people get their kicks
stompin' on a dream.
But I don't let it
let it get me down,
since this fine old world
It keeps spinning around.
PD: Tal día como hoy, hace setenta años, se publicaba el seminal álbum de Sinatra Swing Easy!
Sin que admita yo que quepa la menor duda acerca de mi madridismo, puedo confesar y confieso que casi me quedo en la cama. Me puse la alarma con un optimismo conmovedor, pero llegado el momento estuve tentado de faltar al compromiso adquirido con todos ustedes, que es el compromiso adquirido con Jesús Bengoechea, siempre presto a velar por sus intereses (los de ustedes).
Y de velar se trataba. De velar el sueño de mi esposa e hijos, a lo cual colaboró el primer susto de Chukwueze, que aprovechó un fallo defensivo para poner a prueba a Courtois. Un poderoso primer desactivador de bostezos, con apenas tres minutos transcurridos. Antes ya había combatido la somnolencia el naranja chillón del segundo uniforme vikingo, y después lo haría una segunda intervención de Courtois.
La pájara inicial era importante, con varios balones perdidos en zonas comprometidas del campo, como importante era la necesidad de tener en cuenta la nula relevancia del partido y la obligada falta de finura en el primer encuentro de pretemporada. Detalles técnicos de Brahim, Ceballos, Güler o Endrick compensaban el precio de la entrada, es decir, la vigilia.
El Milan lleva dos semanas más de pretemporada y, a esta altura, dos semanas son un mundo. "Faltan piernas", repetía Álvaro Benito, pero no lo diría por Lucas Vázquez, a quien se veía tan enchufado como si fuera hermano de algún alto cargo. Un doble dribbling de Güler desmanteló los bostezos. Se apuntaron conexiones entre Arda y Endrick que casi justificaban la esdrújula del narrador al mencionar a este último ("Éndricki"). Se registró un balón en profundidad con el exterior de Modric a Fran García, cuyo centro no pudo controlar Brahim en la frontal.
A la media hora exacta, el público se puso a silbar, lo que ejemplifica la disonancia entre las expectativas del fan americano del soccer y el momento del año en que tienen lugar estos partidos diseñados para satisfacerle. En vista de eso, se decretó una pausa de hidratación. Qué pena que no se pudiera decretar otra de somnolencia. Sin embargo, a la vuelta de la pausa, una arrancada de Brahim, que combinó con Endrick, la resolvió el malagueño con un gran disparo. Fuera por poco, en la mejor ocasión hasta el momento para los blancos, hoy naranjas. Con estas y pocas cosas más, se llegó al fin de un primer tiempo que, pese a las limitaciones reseñadas, deparó jugadas prometedoras de Güler, Brahim y Endrick.
La derrota es anecdótica, el verano es cálido y el lecho nos reclama
Al descanso llegó el consabido carrusel de cambios en el Madrid. Entraron Lunin, Asencio, Latasa, Joan Martínez, Nico Paz y Palacios. Este último tuvo que retirarse a los seis minutos por una entrada en la rodilla. Le sustituyó Álvaro. Casi a renglón seguido, en una pérdida de balón de Brahim que plasmó el mejor tono físico milanista, marcó Chukwueze por el palo corto de Lunin. El nigeriano, a quien se le da muy bien el Madrid, había sido el mejor de su equipo hasta el momento. Pudo ser peor, con un remate al travesaño de Thiaw al saque de una falta, lo que dio paso al carrusel de cambios milanista, que en este caso no dio entrada a un montón de canteranos imberbes sino a tipos como Pulisic y Jovic. Ventajas de haber tenido a menos gente en la Eurocopa.
Lo tenía chungo el Madrid, pese al tesón y el buen hacer de sus niños. Se pidió penalti por una mano tras un tiro de Ceballos, que aprovechó un buen servicio de Fran García. Se avivaron los de Ancelotti y dominaron, pero ello abrió vías al contragolpe milanista y Lunin hubo de emplearse a pies de Pulisic. Una conducción marca de la casa de Brahim, que jugó el partido entero, acabó en una asistencia a Álvaro Rodríguez, que no definió por poco. Y la tuvo también Fran García, a quien taparon el tiro en boca de gol tras su recorte. Está a un gran nivel físico el canterano.
Poco más sucedió, aparte de los destellos de Nico Paz o Joan, y la pujanza incansable de Lucas, Ceballos, Brahim o Fran. La derrota es anecdótica, el verano es cálido y el lecho nos reclama.
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