Las mejores firmas madridistas del planeta

Cuando uno busca apoyo para afrontar una decepción, a menudo se topa con una caricia en el lomo acompañada de la sempiterna muletilla supuestamente reconfortante: “No te preocupes, que lo que sucede, conviene”. Hay que reconocer que, momentáneamente, la frase funciona; durante un instante el problema queda relegado a un segundo plano, puesto que la preocupación principal pasa a ser cómo contener la oleada de furia que te insta a golpear el bobalicón rostro del original consolador. Bromas aparte, es cierto que resulta una estrategia inteligente superar un chasco valorando las virtudes que aún se conservan y buscando el lado positivo al enfrentamiento con la frustración. De modo que quizá pueda servir de ayuda a ese sector del madridismo que anda aún desilusionado con el hecho de que Mbappé, de nuevo, se haya resistido a imitar a Jacques Brel entonando el Ne me quitte pas y arrastrándose ante Florentino, mientras suplica perdón por su cobardía.  

En mi caso particular, ya confesé muchas veces que para la felicidad plena no necesito más que el retorno de ese acompañante vital que es el Madrid, sin requerir de otros estímulos adicionales ni sentir amargura por ninguna ausencia. Sin embargo, haremos un esfuerzo y, siguiendo el mandato del mentado latiguillo, intentaremos hallar razones para el optimismo, para así amparar a los madridistas menos estoicos. Aunque tampoco es que se precise demasiada imaginación, en esta ocasión. En las primeras jornadas del campeonato de Liga ha emergido ante nuestros ojos una figura colosal, que estoy seguro servirá de alivio incluso hasta a los espíritus más torturados. Hablo, por supuesto, de Jude Bellingham.

Jude Belllingham

Existe otro tópico por ahí que alude a la dificultad que tienen los jugadores británicos para adaptarse fuera de las islas. Se suele hacer caricatura de las palabras, ignoro si reales o apócrifas, de aquel Ian Rush que se dejó caer por Italia. Habría que aclarar, en todo caso, que esta condición no suele afectar a los británicos que aterrizan en el Bernabéu. Antes de que algún avispado lector trate de ganar méritos sacando a colación los nombres de Owen y Woodgate —en realidad, incluso sobre Michael y Jonathan habría mucho que discutir—, procedo a sepultar cualquier objeción bajo un alud fáctico: Cunningham,   McManaman, Beckham, Bale. Y añado: tiene pinta de que, si las lesiones y el azar no intervienen cruelmente, el bueno de Jude va a superar a todos los anteriores. Puede parecer desmesurado, pero las apuestas hay que efectuarlas cuando toca.

Somos los que somos, y estamos los que estamos. Y tenemos a Jude. Pero una cosa es hacer de la necesidad virtud, y otra muy distinta el hacer, de la necesidad, vicio

Combina Bellingham una técnica fuera de lo común con una inteligencia exquisita para la ocupación de los espacios. Además, no tiene miedo a arremangarse y a echar una mano en defensa, sin que la actitud solidaria haga mella en el componente estético de su juego. Estética que, por cierto, no solo abarca su relación con la pelota sino que se proyecta en todo su abanico gestual y hasta verbal. Sus declaraciones hasta ahora han sido respetuosas y comedidas, frente a las acusaciones de altanería que publicaban los de siempre. Por otro lado, sus celebraciones abriendo los brazos ante una grada entregada contribuyen a construir el imprescindible vínculo emotivo con la hinchada, sin caer, de momento, en tribunerismos excesivos. Representa así una rara mezcla entre la fría elegancia inglesa y el arrebato emocional, tan ligado literariamente —seguramente de manera exagerada, como todos los cuentos de la identidad— a lo español. No hace falta ser Peter Weir para evocar de inmediato al capitán Jack Aubray tocando al violín o al cello la Música nocturna de las calles de Madrid. Por su parte, el Bernabéu ya ha plasmado musicalmente esta unión hispanobritánica en el Hey, Jude de los Beatles. Dada mi teoría acerca de la precisa identificación del Madrid con los Stones, yo propondría negociar un punto intermedio, acaso The Who. Al fin y al cabo, el estilo descarado de Bellingham, junto al matiz desgarrado de su expresión facial, podría encajar bastante bien con la letra de Baba O’Riley.

The Who

Sea como fuere, cuestiones menores. Probablemente, a estas alturas ni siquiera hace falta que me afane en rebuscar más argumentos para devolver la ilusión a la afición madridista. Somos los que somos, y estamos los que estamos. Y tenemos a Jude. Con estos mimbres vamos a pelear la liga frente a todas las dificultades que aparezcan en el camino, cuya magnitud es opinable según se escuche más a Xavi Hernández o a la Benemérita. Eso sí, le rogamos a Florentino que, por si acaso, tenga mirado algún delantero en el catálogo del próximo verano. Pues una cosa es hacer de la necesidad virtud, y otra muy distinta el hacer, de la necesidad, vicio.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Ayer los madridistas volvimos a nuestra casa y nos quedamos asombrados con los resultados de las obras que ya comienzan a ser palpables, como es el caso de la cubierta retráctil que se utilizó por primera vez en la historia en un partido en el Santiago Bernabéu.

El encuentro contra el Getafe, además de a cubierto, comenzó tras un cierre de mercado que había dejado a parte del madridismo quejándose porque no vino el que no viene todos los años, porque no se ha fichado a un nueve o porque ni siquiera se ha contratado algún delantero más. Y el choque frente del Getafe concluyó con remontada gracias a los goles de Joselu y, de nuevo, Bellingham, que lleva el 5 pero anota como un 9, de 5 a 9, al revés que la canción 9 to 5 de Dolly Parton, diosa del country, género que apasiona a nuestro editor Jesús Bengoechea, quien precisamente ayer escribía sus conclusiones tras el fin del mercado de fichajes.

Más allá de la crítica motivada, justa y necesaria, estamos lamentando lo que pudo ser y no fue —algunos en modo plañidera más propio de otras aficiones— mientras olvidamos disfrutar plenamente lo que tenemos: un estadio fundamental para el futuro blanco, más que cualquier fichaje, y una deidad del fútbol reencarnada en inglés con trapío de plusmarquista jamaicano —como dice Antonio Valderrama— que ha venido para poner patas arriba al Real Madrid y que de ese modo todo siga igual.

No se recuerda una irrupción tan arrolladora como la de Bellingham, y no solo futbolística, Jude tiene empaque de héroe, hechuras de John Wayne con flow moderno, un dominio de la escena que denota una seguridad en sí mismo inaudita en un tipo con veinte años que acaba de aterrizar en la mejor entidad deportiva de la historia sometido a más presión que las ventanas de un submarino en la fosa de las Marianas.

Podemos elegir entre continuar con quejas, lamentos y reproches sobre algo que no se puede cambiar como mínimo hasta dentro de unos meses o apoyar a muerte a los que tenemos, a los nuestros, y gozar con este Clint Eastwood del fútbol porque —si nada se tuerce— estamos asistiendo en directo a la forja de una leyenda.

El encontronazo contra el Getafe deparó, además, una buena segunda parte comandada por un soberbio Kroos, a quien Ancelotti sacó en el descanso para, según los expertos, arruinar el partido al juntarlo sobre el césped con Modric. Todos sabemos que no pueden jugar juntos, como quedó demostrado ayer. Vuelve a quedar patente que Carlo no sabe nada de fútbol, a diferencia de todos nosotros, los verdaderos expertos en la distancia.

Portada Marca

Cuando una portada es excelente se dice y no pasa nada. Es el caso de la de Marca de hoy. “Bellingham no tiene techo” titula el diario de Gallardo sobre una soberbia fotografía del inglés en actitud torera celebrando su gol bajo el cielo cubierto del Santiago Bernabéu.

Si sacamos la lupa, atisbamos en Marca la siguiente nota: «Xavi: “Estoy en total desacuerdo con la Guardia Civil”». Quizá la frase más gloriosa que nos ha deparado el circo del fútbol en años.

Xavi, en desacuerdo con la Guardia Civil; Xavi, en desacuerdo con el crecimiento del césped; Xavi, en desacuerdo con los estados de derecho (mejor Catar); Xavi, en desacuerdo con la crueldad de la Champions; Xavi, en desacuerdo con Ulpiano; Xavi, en desacuerdo con la verdad.

https://twitter.com/lagalerna_/status/1697943027333902378?s=20

Ya sabéis que las declaraciones de Hernández vienen a cuento de la exclusiva de El Mundo que ayer contaba que la Guardia Civil concluye que con Negreira el arbitraje en España no fue imparcial y que el FC Barcelona pagó al vicepresidente del CTA más de ocho millones durante dos décadas por servicios que considera falsos, además de poner de relieve la influencia de Negreira en el órgano de gobierno de los árbitros.

Xavi dice que en 17 años como jugador del primer equipo y ahora como entrenador nunca se ha sentido beneficiado. Fijaos el alcance que denotan sus palabras. Ante pruebas fehacientes de corrupción, él esgrime que no se ha sentido beneficiado. Antepone un sentimiento a un hecho. Lo subjetivo por encima de lo objetivo.

Decimos pruebas fehacientes porque para demostrar el delito de corrupción en el deporte solo es necesario probar la intención, es decir para concluir que el FC Barcelona ha incurrido en un delito de corrupción continuada en el deporte basta con probar que pagó al vicepresidente del estamento arbitral, hecho corroborado por Hacienda.

No han faltado engranajes esenciales en el funcionamiento de este sistema pútrido esgrimiendo que lo importante de verdad es saber dónde iba el dinero que retiraba Negreira del banco una vez recibidas las transferencias del Barça, cuando ellos mismos saben, porque no son tontos, que es lo menos significativo de este asunto, para demostrar la corrupción, lo mollar son los millones de euros abonados al vicepresidente en ejercicio de los árbitros, ya que se trata de un delito de mera actividad.

Echamos un ojo, incluso los dos, al resto de portadas y, como era de esperar, no hallamos rastro del desacuerdo de Xavi con la meretérica.

Portada As

Diario As se centra en Míster Gol, como califica con acierto a Bellingham. Y tilda de polémico el arbitraje de Melero. Nosotros nos remitimos a las palabras de Alberto Cosín en su crónica arbitral: «Melero es uno de los colegiados con menos nivel de la categoría y eso que el listón ya está abajo. Hoy volvió a evidenciarlo errando mucho más que acertando. No dominó el partido porque le falta temple, decisión, categoría y sobre todo calidad».

Los diarios del Barça se centran en el nuevo trío de Laporta, esta vez con sus dos nuevas contrataciones: Cancelo y Joao Félix.

Portada Sport

En Sport Lewandowski denuncia que «los árbitros están matando al fútbol español». Hasta los propios empleados del club que ha comprado el arbitraje durante décadas reconoce este hecho, lo que viene a significar que el ADN, los valors culés, la cultura del Barça están acabando con el fútbol español.

Portada Mundo Deportivo

Una cultura, sin embargo, con la que se identifica Joao Cancelo, según podemos leer en un círculo rojo sito tras las corvas del futbolista fichado por el club arruinado que no cumple, año tras año, la normativa económica que sí han de respetar el resto.

Nos despedimos con el ruego de que seáis cautos, varias zonas de España se encuentran en alerta por la DANA por lluvias muy intensas, y, en caso de que tengáis que efectuar desplazamientos, sigáis al pie de la letra las recomendaciones de la Guardia Civil, no hagáis como Xavi.

Estamos en total acuerdo de desearos que paséis un buen día.

Se acabó el mercado y no vino Mbappé. Como he sostenido siempre, lo normal es que Mbappé no venga al Madrid. Valdano ha dicho recientemente que el Madrid no paga con dinero sino en gloria, y la máxima ha cosechado éxito justificado sin que parezca que nadie se haya parado a pensar en las derivadas. Si uno mira la historia del mundo, encuentra muchas motivaciones monetarias para los sucesos que en ella han tenido lugar, y muy pocos acontecimientos sustentados sobre el ansia de gloria. La hipotética llegada del francés al Madrid, si algún día se produce, será una monumental excepción a la regla.

El que lo normal sea que no haya venido no deslegitima tratar de analizar por qué no ha venido. Sé tan poco como el común de los mortales. La sensación, basada en testimonios varios, es que el Madrid no ha ido a por él más que en la forma de una toma sutil de posiciones: tú te arreglas con el PSG y nosotros nos movemos. Mbappé nunca se arregló con el PSG y el Madrid nunca se movió del todo. En el club blanco existe un cierto convencimiento de que no renovará y será del Madrid en los primeros meses del próximo año, un convencimiento directamente proporcional al hastío que se ha apoderado de gran parte de los hinchas merengues, por más que en este caso no quepa culpar de ello al club. Cada periodista o youtuber sabrá si ha inflado las expectativas con arreglo a su información o al sensacionalismo. Yo sé que Ramón Álvarez de Mon no las ha inflado más allá del punto al que le llevaba información rigurosamente captada.

Mbappé nunca se arregló con el PSG y el Madrid nunca se movió del todo. En el club blanco existe un cierto convencimiento de que no renovará y será del Madrid en los primeros meses del próximo año, un convencimiento directamente proporcional al hastío que se ha apoderado de gran parte de los hinchas merengues, por más que en este caso no quepa culpar de ello al club

Se acabó el mercado y tampoco vino ningún otro delantero de perfil más o menos bajo en la forma de cesión o fichaje de complemento. Miento por completo: claro que hubo una cesión, lo que pasa es que se hizo al comienzo del mercado. El delantero cedido es Joselu. El club lo ve así: tenemos a Joselu por Mariano (cambio con el que salimos ganando a la luz del rendimiento (?) del dominicano), a Brahim por Hazard (trueque también positivo), a Bellingham por Benzema (experimento que de momento está saliendo muy bien) y a Güler por Asensio (incógnita que viene avalada por la calidad y personalidad del turco). Lo que tiene en un comprensible ataque de nervios a parte de la hinchada es la concatenación de lesiones (dos de ellas, las de Courtois y Militao, de gran gravedad) sufridas al inicio de la campaña. Siendo potencialmente posible que la totalidad de la plantilla se rompa los ligamentos, en cuyo caso sacamos al Castilla al completo, no es probable que una catástrofe así tenga lugar. Con los precedentes de lesiones, hay lugar para la preocupación. No sé si para el derrotismo que parece inundarnos. Creo que no.

Bellingham

La remontada ante el Getafe llena de razones a la apuesta de la falta de apuesta. Solo hace falta mirar los goleadores para que los gestores del club puedan sacar pecho con confianza. Joselu es un depredador de área, internacional español, que sin ser una estrella mundial es un futbolista digno de ser tenido en cuenta. Y lo de Bellingham no puede ser casualidad. Cinco goles en cuatro partidos no puede ser coincidencia. No será pichichi (o sí), pero aportará una cifra de goles muy considerable que añadir a sus condiciones para el centro del campo, línea en la cual el Madrid cuenta con los mejores efectivos del planeta. Todo está cogido con pinzas, pero si no sufrimos la mayor hecatombe en la historia de las pinzas seguro que no estamos tan mal como proclaman los agoreros.

 

Getty Images.

Arbitró Mario Melero López del colegio andaluz. En el VAR estuvo Munuera Montero.

Partido de mucha chicha y polémica hoy en el Santiago Bernabéu. El trencilla tuvo algún acierto y multitud de errores.

En el 13' el Getafe reclamó penalti de Carvajal por mano pero lo cierto es que le da en el hombro y la manga, lugares no punibles. Once minutos después el colegiado señaló los once metros tras caer Bellingham. En directo parecía que no había duda ninguna pero el VAR reclamó su atención. En las repeticiones se aprecia que Aleñá con su pierna izquierda no impacta en Bellingham y el inglés arrastra y dobla su derecha para dejarse caer. Bien el aviso de Munuera Montero porque no era penal. Sí lo fue y muy evidente el de Djené en el minuto 41' sobre el inglés, al que barre cuando giraba en el área. Otra jugada a peritar es la mano fuera del área de David Soria en el minuto 17'. El portero toca el balón con el muslo y luego le da en el brazo de rebote, pero este se encuentra abajo y no extendido, en posición natural y sin que fuese punible para mostrar falta y roja al cancerbero azulón. Por último, el gol de Joselu en el 47' quedó en un impás durante unos minutos. Parecía que se miraba un fuera de juego del gallego al que podía habilitar Djené pero nunca vimos las líneas. En la TV se indicó que al tocar el togolés era otra jugada y por eso valía el tanto del delantero madridista, cuya intervención fue tras el despeje (con la mano) del defensa.

El resto del arbitraje de Melero fue horripilante. Dejó muchas faltas claras sin pitar al Real Madrid cerca del área. Al menos tres a Rodrygo y una a Bellingham. El Getafe se fue con más amarillas, como es lógico, pero tuvo la permisividad del trencilla que se guardó alguna tarjeta más por la dureza y el juego sucio y tosco de los visitantes.

En total amonestó en ocho ocasiones. Dos para jugadores del Real Madrid y seis para el Getafe.

Resumimos. En los merengues Kroos y Rüdiger por dos faltas bastante duras a Mayoral y Arambarri respectivamente. En los azulones Latasa, Iglesias y Mayoral por sujetar a Modric el primero y Rodrygo los otros dos. A Soria por perder tiempo, a Gastón por impedir un saque y a Carmona por una entrada tardía a Rodrygo.

Melero es uno de los colegiados con menos nivel de la categoría y eso que el listón ya está abajo. Hoy volvió a evidenciarlo errando mucho más que acertando. No dominó el partido porque le falta temple, decisión, categoría y sobre todo calidad.

Melero López, MAL.

 

Getty Images.

Arrizabalaga (6)

Vendido en el gol, buena estirada a disparo franco de Aleña. Casi la lía en un pase lateral.

Carvajal (5,5)

Corajudo, sí, pero ciertamente obtuso en ataque.

Alaba (7)

El mejor de la zaga, tanto de central como de lateral.

Rüdiger (5)

Bien, pero un cortocircuito mental pudo dejarnos con 10 si le llega a dar a Mayoral con la plancha.

Fran García (4)

Trató de resarcirse de su error garrafal con un par de buenas acciones, pero su cagada es imperdonable para un jugador del Real Madrid.

Tchouaméni (7)

Sigue en forma. Nadie recuperó más balones que él.

Modric (7)

Todavía tiene oxígeno y magia en sus botas. Que disequen ese exterior y lo expongan en un museo.

Camavinga (5)

Desdibujado durante todo el primer tiempo. Poca presencia, extraño en él. Sustituido al descanso.

Bellingham (6)

A pesar de sus excelsos detalles, y con Djene subido a la chepa, no era el mejor partido de Jude hasta que, tocado por los ángeles blancos, marcó el gol de la victoria en el 94.

Rodrygo (5)

Fallón. Mejor en el segundo tiempo. En ausencia de Vini debe dar más. Parece a punto de explotar… pero no explota.

Joselu (6)

Por momentos parece un yanqui en la corte del Rey Arturo, pero pelea y se faja. Hizo el empate.

Nacho (5)

Algo inseguro y timorato.

Kroos (7)

Clase magistral durante sus primeros quince minutos.

Lucas Vázquez (6)

Peleón. Forzó el gol de la victoria.

Brahim (6)

Más peleón si cabe. Debería jugar más.

Valverde (-)

Sin tiempo.

Ancelotti (4)

No es propio de él señalar a un jugador al descanso. Bien los primeros cambios, demasiados al final. Tampoco es propio de él. A este cronista le cuesta entender qué espera de Brahim en la plantilla.

 

Getty Images.

Regresábamos al Nuevo Bernabéu, imponente lata de sardinas galáctica que diría Relaño, en este sábado vespertino con un hueso duro de roer como huésped; un Getafe de autor. Su técnico diseñó el Bordalás Party Time de esta tarde con 4 centrales sobre el verde y más leña en el campo que en una txapelketa de aizkolaris en Andoain. No oiremos a Carlo quejarse —de hecho, se declaró en Italia tifossi de su colega en el banco azulón— ni mucho menos escucharemos los lamentos que nos llegaron esta mañana desde una sala de prensa de Barcelona donde Hernández afeó a la Guardia Civil sus investigaciones del execrable caso Negreira y manifestó su “total desacuerdo” con la Benemérita, como antaño hicieran grandes prohombres como el Lute o el Dioni.

Frente a la falange macedonia diseñada por Bordalás, pocos cambios en el once del viejo zorro de Reggiolo que introdujo como novedad a Modric en lugar de Valverde y volvió a apostar por Joselu en el sitio de Rodrygo, en tanto que Goes ocupó el del lesionado Vini. ¿Y Brahim? Como Godot, esperándole y esperando para general desespero. Al menos, como a Rick en Casablanca, siempre nos quedará Bellingham.

Fue precisamente la gran joya de la corona británica quien animó unos muy pastosos primeros minutos con un sutil quiebro a Mitrovic en la banda que todavía debe andar buscando por ahí algo redondo. Fran García, que dudó si ir con el pie o con la cabeza, malogró su buen centro. Mientras tanto, Latasa, el ariete azulón, ya se había llevado la amarilla por un agarrón a Luka. Así es The Bordalás School en la que hasta el 9 reparte tanto como el resto. Mitrovic, por cierto, picado como un Don Simón olvidado en la balda de abajo del armario pequeño de la cocina donde guardas las harinas, aprovechó para dar un feo toque con el hombro al bueno de Jude.

Y entonces llegó el desastre. Un error garrafal a los diez minutos de Fran García que quiso ceder hacia atrás fue aprovechado por Mayoral para sortear con solvencia a Arrizabalaga, poner el 0-1 y dibujar una tortura supina vespertina para derribar el muro de Bordalás. Ya saben: Mayoral hace amigos, que decía el anuncio. Dolor de muelas para inaugurar el nuevo Bernabéu que puso a prueba su acústica con una lluvia de pitos ante las múltiples tarascadas de nuestros amables vecinos del sur, que alcanzó su máxima expresión cuando David Soria, el meta del Getafe, abandonó el área para despejar con la mano un balón peligroso. El VAR se inhibió mientras la corte de locutores y comentaristas trataban de explicar, con ángulos de apertura, puntos de fuga y delirios varios, que eso no era mano en ningún caso, máxime si el perjudicado es el Real Madrid. Que nos expliquen entonces aquel penalti de Militao ante el Sevilla por el que perdimos una Liga.

Bellingham

Y si entonces se inhibió el VAR, pocos minutos después, como no podía ser de otra manera, sí intervino para “corregir” un presunto penalti cometido sobre Bellingham. Modric descargó con maestría en el pico del área para Jude, al parecer, fuera zancadilleado por Aleñá. Entonces comenzó la retahíla de excusas, cuentos chinos y rollos místicos que parten del cacareado qué difícil es arbitrar cuando, claro, el Madrid está en el avispero. Penalti anulado. Este año no se pitarán penaltitos, comentaban en Movistar efusivos. Claro, como aquella roja que sufrió Modric en una primera jornada añeja porque entonces se iban a sancionar con expulsión todas las entradas por detrás. No hubo ni una roja más así en todo el campeonato.

El árbitro, un tal Melero, postulándose como MVP de Bordalás a los 26 minutos. Por si hubiera alguna duda se zamparía otra entrada por detrás sobre Bellingham cerca del descanso mediante el manido contacto insuficiente que siempre sale a colación cuando ya saben.

Modric quiso revelarse contra el funesto destino tejido entre Bordalás y el trencilla, añadiendo a su excelso repertorio un cabezazo en plancha a centro de Fran García al que respondió solvente el arquero del Getafe mientras su equipo, fiel a su estilo, comenzaba su festival de broncas, aspavientos, volteretas y lesiones gravísimas imaginarias sobre el césped. El nuevo Bernabéu, calentito.

También el bueno de Fran García, empeñado en resarcirse de su gran cagada inicial (no tiene otro nombre). El canterano, insistente en su banda, sirvió al filo del descanso un buen centro raso para Joselu que remató con potencia, pero sin tino, para lucimiento de David Soria bajo los palos. Al tiempo, el despiporre arbitral a la hora de señalar faltas pudo acabar con drama para el Madrid después de que un enajenado Rüdiger entrara cual kamikaze, plancha mediante, sobre un triste intento de roulette de Mayoral en la banda. Un minuto antes habían pitado al berlinés una falta irrisoria en la banda sobre el propio Borja.

Un 0-1 al descanso y mucho que remar en el maelstrom de Bordalás y Melero en el Bernabéu. Como en toda tormenta, llegaba la hora de los valientes. Tanto es así que Ancelotti señaló al bueno de Fran dando entrada a Nacho y desplazando a Alaba al lateral izquierdo. También hacia acto de presencia Kroos en lugar de un desdibujado Camavinga. Arambarri, suponemos que para aportar más leña, ingresaba asimismo en campo para un dramático segundo tiempo. Drama, pero algo menos, a un minuto de la reanudación el Madrid empataba el partido no sin suspense, gajes de escribir crónicas en tiempo real.

Modric recogió un rechace de un córner y sirvió un excelso centro con su balcánico exterior que Djene despejó como Rafa Pascual en sus mejores tiempos. Penalti cual Catedral de Burgos, pero Joselu recogió el rechace y fusiló a David Soria. Tres cuartos de hora después, el VOR en pos de cualquier resquicio que pudiera anular el tanto, acabó por dar validez al tanto del cuñado de Carvajal en una suerte de coitus interruptus en el que han convertido el futbol moderno. Kroos, ajeno a la mala gaita adquirida por este cronista durante la redacción, remató con la zurda desde la frontal al palo tras otro buen servicio de Luka. El rechace regresó a Toni que falló ante un seguro David Soria, no en vano sonó este verano como suplente de Courtois.

Joselu Getafe

El Madrid aumentaba las revoluciones bajo la batuta de Kroos, mariscal durante sus primeros minutos. Arrizabalaga, eso sí, protagonizaba su primera parada en un contraataque en el que Aleñá pudo ponerlo más complicado en un remate franco desde dentro del área que despejo el vasco con una estirada felina. Bullía el nuevo Bernabéu que, desde luego, no se conformaba con el empate. Pudo deshacerlo Carvajal en el 64´, tras recibir un buen pase interior de Tchou, ver adelantado a Soria y rematar al primer palo en lugar de centrar. El poste, de nuevo, repelió su disparo. Un minuto después, esta vez Soria, con una mano imponente sacó una violenta volea de Joselu tras una lluvia de cabezazos altos estériles dentro del área.

El Getafe trataba de resistir el chaparrón con Djene pegado cual lapa sobre Bellingham y achicando agua de la cubierta; el maelstrom había cambiado de bando. Pero, por el momento, resistía a flote. A falta de un cuarto de hora, el Madrid tocaba a rebato… Con Lucas Vázquez y Brahim en lugar de Carvajal y Modric respectivamente. Buen partido del mago croata y buena oportunidad para el hispano-marroquí. Poco después entraría Valverde por Tchouaméni.

El carrusel de cambios de Carletto desconectó al Madrid del ritmo del partido atravesando un yermo páramo que se prolongó hasta los nueve minutos de descuento entre faltas, protestas, amarillas, pérdidas de tiempo visitante de todas las formas y colores, y una soberbia actuación de David Soria… hasta el minuto 94.

A la desesperada, Lucas Vázquez disparó desde la frontal con aparente poca fortuna. Sin embargo, esta vez el balón se le escurrió de entre los brazos a Soria para que Jude Bellingham, quién si no, aprovechara el rechace, volteara el marcador, evitara que el Getafe nos amargará la siesta y sumáramos 4 de 4 en Liga.

Celebración gol Bellingham Getafe

Sufriendo tanto sabe mejor. Gracias, Bordalás.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Se cerró el mercado sin rastro de Mbappé ni de ningún otro delantero de perfil más bajo para el Madrid.

Sobre ambas ausencias especularemos en La Galerna próximamente. Lo de Mbappé tal vez sea un imposible que ni siquiera parece claro que el club haya intentado a conciencia este verano, y lo del delantero de perfil bajo que tampoco ha venido tal vez sea la asunción de un riesgo excesivo. El tiempo lo dirá, y tiempo habrá para comentar esa opción o su contraria, o sea, que haya sido un acierto no traer a nadie.

El notición de las últimas horas del mercado, aunque se veía venir, es la llegada de João Félix al Barça. Nos parece un buen refuerzo para el club catalán, como lo es Cancelo. La gran pregunta es cómo es posible que un club asfixiado económicamente puede inscribir a quien estime oportuno, utilizando dudosísimos avales y palancas, mientras el resto de equipos de la competición se las ven y se las desean para no tener que vender a sus mejores jugadores, a los que no pueden inscribir.

Son los habituales e indignantes tejemanejes de la entidad culé, cada día más ignominiosa, como lo es el entramado institucional (con Tebas al frente) que les permite salirse con la suya una y otra vez.

Pero la gran noticia del día la trae El Mundo. La Guardia Civil acorrala al Barça por el negreirato. La Benemérita ha concluido el informe solicitado por el juzgado del Caso Negreira y sus conclusiones son devastadoras para cualquiera que tenga un mínimo de afecto por los colores blaugranas y lleve meses y meses escudándose, de manera intelectualmente cobarde cuando no desvergonzada, en que no había indicios de corrupción arbitral en el hecho de pagar durante 17 años (mínimo) al vicepresidente de los árbitros.

Esto en lo que dice El Mundo, entrecomillando el mensaje textual del informe de la Guardia Civil.

Y estoy es lo que hay, amigos, es decir: esperanza. Hay esperanza de que en un futuro (¿cuándo?, no lo sabemos) una sentencia judicial dictamine lo que ya es patente para cualquier mente no obcecada en defender unos colores, es decir, lo que el propio Negreira ya confesó ante Hacienda: que cobraba para manipular al colectivo arbitral en beneficio del Barça, simple y llanamente. Con eso ya bastaría para decretar que hubo un delito de corrupción deportiva. Recordamos que basta con la tentativa de corromper para que haya delito de corrupción. Además hay indicios muy claros (repasando multitud de jugadas de la época, así como los crecientes testimonios en el sentido de que Negreira pintaba, y mucho, en el estamento) de que dicha tentativa fue fructífera.

Hay esperanza de que una sentencia judicial dictamine lo que ya es patente para cualquier mente no obcecada en defender unos colores, es decir, lo que el propio Negreira ya confesó ante Hacienda: que cobraba para manipular al colectivo arbitral en beneficio del Barça, simple y llanamente

¿Veremos el día en el que una sentencia de la justicia ordinaria convierta en imposible el que la justicia deportiva mire para otro lado, y veamos caer sobre el Barça las severísimas sanciones deportivas (retirada de títulos, descenso de categoría, etc) que merece por su “corrupción continuada”, en palabras de la fiscalía?

Ojalá.

Os dejamos con un sincero deseo de un buen sábado preotoñal, los mejores augurios para el estreno liguero en el ya casi terminado Bernabéu, las portadas del día y un sonoro y desacomplejado ¡viva! a la Guardia Civil.

Portada Marca Portada As Portada Sport Portada Mundo Deportivo

1- Sistema de juego

 

Cuarta jornada de Liga y partido para ir al dentista con el Getafe de Bordalás. Los azulones siguen con su particular estilo que tanto de quicio saca a sus rivales. No se ha movido demasiado este verano en el mercado de fichajes con las llegadas del Choco Lozano o Carmona. Mientras que ha perdido a Munir, Cabaco, Algobia, Seoane o Portu ayer mismo. Bordalás tiene dos bajas muy importantes en su esquema por lesiones de larga duración como son las de Luis Milla y su jugador franquicia, el turco Enes Unal.

 

El técnico, que puede utilizar varios sistemas, parece con ideas fijas este año jugando con el clásico 1-4-4-2. Apenas se esperan grandes modificaciones en su once respecto al de anteriores semanas en la competición doméstica. En la portería estará David Soria, la defensa la formarán los charrúas Damián y Gastón en los laterales diestro e izquierdo respectivamente y como centrales Mitrovic y Domingos Duarte. Los dos hombres del mediocampo serán Maksimovic acompañado de un Djené en su nueva función de stopper. En ataque por la derecha se espera a Juan Iglesias, un lateral metido a centrocampista para dotar de más equilibrio, fuerza y defensa por ese costado y Jaime Mata volcado a la banda izquierda en un puesto en el que se está consolidando. Arriba, dos jugadores made in La Fábrica: Borja Mayoral y Juanmi Latasa.

 

2- Presión

 

Una de las señas de identidad del gran Getafe de los últimos años fue la presión alta. Bordalás situaba a sus hombres en bloque muy alto para dificultar la salida de balón. La línea defensiva se colocaba casi en el mediocampo, mientras que los medios apuraban en zona de tres cuartos y los jugadores de banda ahogaban por los carriles. Sin embargo, fuera de casa y en el Bernabéu no se espera que el técnico apueste por esta opción salvo en momentos concretos o con el marcador en contra. Cuando recurren a este sistema y la presión no es eficaz el equipo se hace muy largo y llegan los espacios en los que sufren en el repliegue y con muchos metros a la espalda de sus medios y defensas. Lo normal será ver a un equipo que replegará en bloque bajo siendo compactos y buscará reducir los huecos entre líneas dejando más libres las bandas para que a los blancos les cueste atacar y se atasquen ante una defensa cerrada.

Bordalás Getafe

3- Salida de balón

 

Los getafenses son predecibles en este apartado y es que no dudan a la hora de sacar el cuero ya sea por bajo o buscando un balón en largo. Lo importante es hacerlo con rapidez y de forma directa. No marean la perdiz. Los dos medios,  Djené y Maksimovic, se colocan de manera escalonada y los centrales buscan de inmediatamente a los delanteros que bajan a recibir. Por tanto se saltan la línea del centro del campo y la conexión es zaguero-punta. En el caso de recibir una presión intensa de los adversarios utilizan el recurso de los balones largos normalmente con Damián y Mitrovic como ejecutores. El plan es que Mayoral, que trabaja bien de espaldas, y Latasa, que domina como pocos en la Liga el juego aéreo, se peleen con los centrales, bajen el cuero y descarguen a los centrocampistas que vienen de cara o realicen aperturas a los hombres de banda. La premisa de Bordalás es no generar pérdidas cerca de su área que puedan desembocar en ocasiones de peligro para su marco.

 

4- Parcela defensiva

 

La solidez defensiva fue siempre la gran virtud del Getafe que ha construido Bordalás en sus etapas en el cuadro azulón. En los últimos tiempos se catalogó cada partido contra ellos como mascar tornillos. Continúan siendo un cuadro duro, rocoso y difícil de sobrepasar por su nivel defensivo, sobre todo en casa, como quedó patente en el estreno liguero contra el Barça. Ahora ha subido un punto más la estrategia Bordalás situando a Djené, que es un central puro, como pivote. El Getafe sufre por banda y con el juego combinativo entre líneas. Además en las transiciones no repliegan con tanta rapidez y dejan espacios interesantes para los rivales. Ahí la velocidad de Rodrygo puede ser básica para crear oportunidades de peligro. Por último, en el juego aéreo tienen altura en ambos centrales y al estar Djené como stopper suele incrustarse entre ellos para ayudar en esta faceta en la que el Real Madrid ha subido enteros con Bellingham y Joselu.

Camavinga Getafe

5- Aspecto ofensivo

 

El acierto de cara a gol es uno de los grandes déficits del Getafe de Bordalás mientras que él ha sido entrenador. La teoría de la manta corta de Tim se hace palpable en el conjunto del sur de Madrid. La inclusión de Jaime Mata junto a los dos puntas es una idea del técnico azulón para poder tener algo más de gol y contundencia en sus ataques. La ayuda de Maksimovic con su llegada y disparo garantiza varios goles por campañas pero es un equipo al que le cuesta ver puerta. Su mejor artillero, Unal, está lesionado de gravedad y echarán de menos sus goles que el año pasado les valieron para mantener la categoría en otro año complicado para el Getafe en primera. Otro de sus caminos para el gol será sin duda las jugadas de estrategia. Cuentan con poderío arriba con los dos centrales, los dos pivotes, los dos delanteros y Jaime Mata. El Real Madrid deberá estar concentrado en cada jugada porque el Getafe no dudará en meter muchos centros y envíos al área.

 

6- Estilo de juego

 

El librillo de Bordalás tiene marcado en rojo la intensidad, la agresividad, la contundencia, el alto ritmo y las transiciones rápidas. Todos conocemos el estilo que predomina en el juego del técnico alicantino. El Getafe es un equipo que juega al límite del reglamento, muy intenso, agresivo y contundente sin balón. Un plantel el de Bordalás que en las disputas es top en la Liga en cuanto a balones ganados y con una nómina extensa de jugadores de pierna dura. No hacen prisioneros y no les importa parar el juego de manera continua con faltas e interrupciones. Además, siempre está entre los conjuntos de las cinco grandes Ligas cuyos partidos tienen menos minutos de juego real. Fuera de casa no ahogan tanto y se centran más en cortar el ritmo del adversario y que se sienta ansioso e incómodo por lo que sucede en el césped. Bordalás insistirá en transiciones rápidas, verticales y de pocos toques cuando recuperen el balón en su campo para poder hacer daño en defensa a los pupilos de Ancelotti.

Mata y Nacho Getafe

7- Hombre clave

 

Jaime Mata es el jugador vital y básico de este Getafe. Es el máximo goleador del equipo liguero con cinco dianas pero sus números y sus sensaciones son muy diferentes de las que mostró hace dos campañas cuando incluso recibió la llamada de la selección. El madrileño es un delantero muy móvil y astuto que además le pega bien con las dos piernas y va bien en el juego aéreo. También a tener en cuenta su capacidad de trabajo y brega para pelear todos los balones y ser un incordio para los defensas rivales. Un delantero muy completo que fue clave en los grandes momentos que vivió el Getafe tanto en la Liga como en competiciones europeas entre 2018 y 2020. Desde luego será el hombre a vigilar porque si el Getafe quiere quedarse en Primera y no sufrir en las últimas jornadas el atacante de Tres Cantos debe dar un paso al frente y empezar a coger una racha goleadora de las de antaño que aún no ha cazado este curso.

 

Getty Images.


Buenos días, amigos. Los Reyes Magos no existen, lo cual constituye una inmejorable razón para creer en ellos. Tampoco existe el Ratoncito Pérez, y sin embargo Javier Estébanez, septuagenario de Brazatortas, se pone a sí mismo una moneda de cincuenta céntimos debajo de la almohada cada vez que pierde una pieza dental por efecto de la periodontitis. Hay que creer siempre que algo bueno va a ocurrir. Hay que creer siempre, aunque sea a hostias, con perdón, porque la fe nos oxigena. Quién sabe si en las horas que quedan hasta el cierre del mercado no recibiremos los madridistas alguna agradable sorpresa… Ganar en el último minuto es al fin y al cabo una seña de identidad de la casa, en el campo y en las ventanas de fichajes.

En las culturas anglosajonas, no hay Ratón Pérez que sustituya en lo profundo de la noche, cuando el interesado duerme, el diente desprendido por una moneda o billete. En dichas culturas, la encargada de llevar a cabo la mágica tarea es el Hada de los Dientes. Este portanalista tuvo convencidos a sus hijos, durante años, de que en los países lusófonos no hay ni Ratón Pérez ni Hada de los Dientes, sino que quien  remunera las pérdidas dentales es un liliputiense con mostacho que responde al nombre de O Bigotes. O Bigotes se está construyendo una casa de marfil en el Algarve, y para eso necesita tus dientes y los míos como el Madrid necesita un delantero, más o menos, con la diferencia de que O Bigotes está dispuesto a pagar para satisfacer su necesidad, y por eso va dejando monedas debajo de las almohadas. Es mentira, claro, pero también lo son el manido roedor o el ser feérico de las fantasías inglesas. Toda la vida es una gran patraña, con lo cual poco cuesta vivir en una falacia más bella e interesante que la que se nos propone. Profundicemos en la mentira que nos hace dichosos y juremos por O Bigotes que antes de las doce de la noche algo va a suceder…

Lo que sí sucedió ayer fue el sorteo de Champions, donde el Madrid tuvo suerte, suerte moderada, si se quiere, lo cual está bien, porque la suerte excesiva conduce a la relajación, y la relajación conduce al susto. Nápoles, Sporting de Braga y Unión Berlín constituye una relación de competidores de grupo que conduce al optimismo evitando la euforia, que sin duda es lo que en estos momentos cunde en Can Barça y el Metropolitano tras un sorteo tan propicio como el que ayer gozaron. Alberto Cosin os cuenta en este texto todo lo que necesitáis saber sobre nuestros tres rivales.

Obviamente, el Nápoles es de todos ellos el que más resonancias históricas despierta. Los más viejos del lugar (Javier Estébanez de Brazatortas entre ellos) recordarán aquella eliminatoria ochentera contra Maradona, con el Bernabéu cerrado, con Chendo ensayando un túnel contra el astro argentino, con Butragueño sentenciado la eliminatoria en San Paolo, estadio que hoy lleva el nombre de Diego. Más recientemente, la memoria nos trae otra eliminatoria exitosa contra los italianos, con aquella volea estratosférica de Casemiro desde el lateral del área.

El Nápoles se nos ha dado tradicionalmente bien. No podemos decir lo mismo de los otros dos rivales, pero tampoco podemos decir lo contrario, dado que hasta la fecha no nos habíamos cruzado con ellos. El Spórting de Braga debería ser accesible y el Union Berlín acaba de fichar a Bonucci, que es un gran central pero tiene más años que una el sol. Imaginaos: cuando nació Bonucci, el Barça aún no había empezado a pagar a Negreira.

Los otros tres diarios deportivos dedican sus portadas a los premios de la UEFA, que han galardonado a Haaland y Aitana Bonmatí. Bien por ambos.

Pasad un buen día, y ya sabéis: mantened viva la fe hasta las 23:59.

Un grupo de nivel medio es el que tendrá enfrente el Real Madrid en su camino hacia la 15ª con el Nápoles, Braga y Unión Berlín como rivales. A primera vista se observan viajes cómodos a poca distancia y ninguna excursión al este de Europa como ha pasado en años anteriores.

 

Nápoles

 

Es el campeón del Scudetto y una de la sensaciones europeas el año pasado en la Champions League. Este verano ha sufrido un cambio fundamental que ha sido el del técnico. Spalletti se marchó, en principio para un año sabático, aunque en las últimas fechas ha firmado como seleccionador italiano tras la renuncia de Mancini. En su lugar aterrizó el francés Rudi García y, por tanto, es pronto para evaluar al cuadro partonopeo actual. Hay que ver si habrá cambios importantes respecto a lo visto el año pasado tanto en el aspecto táctico como de estilo de juego. Por el momento el nuevo entrenador no ha tocado demasiadas teclas y se sigue viendo a un equipo que será duro de ganar.

Kvaratskhelia

En lo que va de Serie A continúa con un 1-4-3-3, con el georgiano Kvaratskhelia volviendo poco a poco de una lesión. En ataque tienen a otro jugador top y muy cotizado: el nigeriano Osimhen. Los dos serán los jugadores a vigilar porque te pueden destrozar como demostraron ante el Liverpool en la fase de grupos del pasado año. En defensa han perdido un baluarte como el surcoreano Kim, que fichó por el Bayern. Es una baja que desde luego notarán. En cuanto a fichajes han llegado el sueco Lindstrom, el sueco Cajuste o el brasileño Natan. Parece que Zielinski, que tenía medio pie en Arabia, no se va a marchar y seguirá formando un notable centro del campo con Lobotka y Anguissa. Es el rival del Real Madrid para el primer puesto.

 

Braga

 

Un equipo asequible dentro de los que había en el bombo 3. Los portugueses han accedido mediante el playoff dejando fuera hace dos días al Panathinaikos. Los portugueses juegan un 1-4-2-3-1 y un estilo dinámico, rápido, con protagonismo para las bandas y Abel Ruiz, el delantero de la selección española sub21, como estrella. Es el jugador sobre el que gira el ataque y hace jugar a sus compañeros interviniendo mucho en el juego. Hay otros españoles como los laterales Victor Gómez (derecha) y Adrián Marín (izquierda) o el bilbaíno Álvaro Djaló.

La clasificación del Real Madrid para la siguiente fase debería lograrse sin demasiada dificultad y lo realmente disputado va a ser el primer puesto en dura lucha con el Nápoles

En su plantilla también figuran viejos conocidos del fútbol español como Ricardo Horta que jugó en el Málaga, Bruma en la Real Sociedad o Pizzi en el Atleti y el Depor. Su gran fichaje del verano ha sido el veterano Joao Moutinho que llegó libre procedente de la Premier. Sus limitaciones defensivas se verán multiplicadas en la Champions y la visita a Braga no será sencilla pero el equipo de Ancelotti debería sacar los tres puntos.

 

Unión Berlín

 

Los alemanes debutan en la Champions pero no jugarán en su fortín del estadio An der Alten Försterei sino en el Olímpico de Berlín, para que más aficionados y socios puedan asistir a los partidos en una cita histórica para el club este año con la Champions. Sin duda lo notarán porque era uno de sus puntos fuertes en un campo y con una hinchada que aprieta mucho como ha quedado patente en la Bundesliga. Suele jugar con un esquema de tres centrales y dos carrileros largos, siendo un equipo rocoso, físico, poco vistoso pero efectivo. No se complican demasiado, se cierran atrás, cuesta hacerle ocasiones y buscan sus opciones principalmente en jugadas de estrategia. Es un equipo top en este aspecto, por lo que el balón parado será su principal arma.

Como futbolista más destacado está el delantero Behrens que lo remata todo por arriba y tiene buenos números de goles en la liga germana. Además, hoy mismo han fichado a Bonucci para que les dote de experiencia atrás. También cuentan con carrileros conocidos como el croata titular en su selección Juranovic por la derecha o Gosens, ex Atalanta e Inter en la izquierda. En la media cuentan con el trabajo del checo Kral o el dinamismo de un futbolista interesante y habilidoso como el estadounidense Aaronson.

Behrens

El equipo capitalino saltó a la palestra el pasado invierno en España porque estuvo muy cerca de fichar a Isco. El Real Madrid visitará el Olímpico que tendrá menos ambiente y será una caldera mucho menor que lo que hubiera vivido en el campo habitual de los berlineses.

La clasificación del Real Madrid para la siguiente fase debería lograrse sin demasiada dificultad y lo realmente disputado va a ser el primer puesto en dura lucha con el Nápoles. El doble enfrentamiento partenopeo madridista puede dictar sentencia para conocer al líder y futuro cabeza de serie en el sorteo de octavos de final.

 

Getty Images.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram