Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. Permitidnos que hoy acusemos la resaca del gozo, que es una de las mejores resacas posibles, porque ayer celebramos nuestra II Gala de Premios de La Galerna y, modestia aparte, salió a pedir de boca, aunque no fue de Modestia Aparte, sino de Los Secretos, nuestro galardonado con el premio Viento de Galerna, el excepcional Álvaro Urquijo. Viento de Galerna, como sabéis también es nuestro himno, compuesto por Pepe Begines e interpretado anoche, como no podía ser de otra manera.

La celebración fue un éxtasis madridista con un palmarés difícilmente mejorable: Roberto Carlos, Rudy Fernández, Olga Carmona, Luka Modric, Clifford Luyk, Wayne Brabender, Carlos Sainz, Juan Luis Arsuaga y Álvaro Urquijo. Además, contamos con la presencia del vicepresidente del Real Madrid Eduardo Fernández de Blas y madridistas top como Pepe Santamaría, Emiliano, Vicente Ramos, Vicente Paniagua, Felipe Reyes, Juan Corbalán, Arbeloa, De la Red, Alberto Angulo o Juanjo Maqueda, entre otros. Tuvimos el honor de ser premiados con la presencia de Paco Gento y su familia, hijo del único futbolista que atesora seis Copas de Europa y además da nombre a nuestra publicación, Gento.

Manolo Castro presentó el evento con su maestría habitual apoyado por los jefes de todo esto: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon, Emilio Dumas y Joe Llorente, otro madridista ilustre.

Mostramos nuestro agradecimiento al Real Madrid, a los premiados, a los patrocinadores, a Casa Club, a las leyendas presentes, a los compañeros de los medios, a los invitados y a vosotros, que al fin y al cabo sois nuestra razón de ser.

Nos hallamos ante la disyuntiva de catalogar la gala como éxito o triunfo. Pero no queremos caer más en la autocomplacencia y procedemos a comentar, siquiera brevemente, las portadas del día.

Portada Marca Portada As

Tanto Marca como As titulan también con disyuntivas, aunque con opciones no tan felices como la noche de ayer. «Los cuartos o la ruina» es el titular marquista, en referencia, claro a está, al Barcelona, que se juega hoy continuar en la Champions. Hay un pequeño problema, y ese pequeño problema es que el Barça ya está en la ruina, con independencia de que este año caiga eliminado antes o después en la máxima competición.

La disyuntiva de As es «Victoria o desastre». Aplica lo mismo que para Marca. El desastre ya es patente, y si el Barça no estuviese sostenido por la Liga, Federación y Gobierno se hallaría descendido, como corresponde a quien se compra durante lustros al estamento arbitral.

También aparece en las portadas de la prensa madrileña el ínclito De la Fuente, seleccionador nacional y palmero mayor de Luis Rubiales (y de quien corresponda en cada ocasión). En referencia al caso Brahim, ninguneado por España, Luis cumplió con lo esperado y culpó a la víctima de todo esto: «Importa querer venir, sin exigencias», declaró el director técnico español. Habría que recordarle que Brahim no participó con Marruecos ni en el Mundial de Rusia ni en el de Catar a la espera de ser llamado por nuestra selección.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

La prensa cataculé está a lo suyo. Y hacen bien, porque para ellos sí es todo un acontecimiento poder clasificarse para cuartos de la Champions, habida cuenta de su trayectoria en los últimos años.

Acaso lo más llamativo de ambas portadas sea la condición de yogur confesada por Xavi Hernández: «Lo importante es el club, yo tengo fecha de caducidad».

Pasad un buen día.

El madridismo cinéfilo está de enhorabuena, pues Oppenheimer, la película que triunfó anoche en la gala de los Óscar obteniendo 7 de ellos, incluyendo los de mejor película, director y actor principal, es madridista, como no podía ser de otra manera. El dominio con puño de hierro de Oppenheimer en esta carrera de premios recuerda sobremanera a la superioridad del Real Madrid en la liga española, donde tampoco hay rival que se le acerque (CTA al margen), pero no es la única semejanza.

Aunque se trata de una película compleja con varias premisas, la principal parte de la creación de un grupo que reúna a los mejores físicos tanto del país como de otras partes del mundo para llevar a cabo el proyecto Manhattan, consistente en la fabricación de una bomba atómica que pueda salvar al mundo de la amenaza de la Alemania nazi o destruirlo, según a quién se le pregunte. Si eso no les suena a ustedes a la creación de una competición internacional en la que participan los mejores equipos de diferentes partes del mundo para salvar o destruir el fútbol, de nuevo, según a quién se le pregunte, no sé yo a qué otra cosa les puede sonar.

El dominio con puño de hierro de Oppenheimer en los Óscar recuerda sobremanera a la superioridad del Real Madrid en la liga española, donde tampoco hay rival que se le acerque (CTA al margen), pero no es la única semejanza

La sensación de grandeza que rodea a Christopher Nolan en el mundo del cine es sólo equiparable a la que desprende Florentino Pérez en el del fútbol. El rey Midas del siglo XXI es una verdadera mina de oro para sus productoras y convierte en éxito taquillero cada proyecto en el que se embarque, incluso uno aparentemente menos comercial como podía ser Oppenheimer, sin que eso mine la calidad cinematográfica de sus trabajos.

Nolan posa con los dos Óscar ganados

Si la trilogía del caballero oscuro fue su particular “etapa galáctica”, podemos decir que Inception, Dunkirk y Oppenheimer han supuesto esa segunda etapa más madura y sobria, pero igualmente exitosa, extrapolable al segundo mandato de Florentino en el Real Madrid. Al igual que Florentino, haga lo que haga Nolan, tiene una horda de irreductibles detractores que hasta hace poco hacían mella en su carrera de premios. Mientras que siempre ha sido un director valorado por los gremios de directores y guionistas, los premios de la industria no le valoraron como se merecía hasta que no ha realizado películas en géneros más académicos como el bélico o el drama histórico. Aquello del estilo y tal.

Mientras que el sindicato de directores le otorgó 3 nominaciones por películas como Memento, El caballero oscuro e Inception (entendemos que películas que pregonaban el contraataque de Mourinho), los Óscar le dieron el mismo valor a dichos trabajos que el que la prensa patria le ha concedido siempre a Florentino Pérez y su equipo de trabajo por su labor en la dirección deportiva.

La sensación de grandeza que rodea a Christopher Nolan en el mundo del cine es sólo equiparable a la que desprende Florentino Pérez en el del fútbol

Volviendo a la película, al igual que Florentino Pérez, Christopher Nolan confió como cara visible del proyecto en un chico irlandés, semidesconocido para el público general, pero que dejaba un paso imborrable en cada proyecto por el que pasaba y que se volvió una auténtica celebridad y orgullo local de la ciudad de Birmingham. Cillian Murphy, el Jude Bellingham del cine, conocido por su papel televisivo en la serie Peaky blinders, se había limitado a pequeños proyectos o papeles secundarios y no había protagonizado hasta ahora una película de semejante envergadura como Oppenheimer. Como ha ocurrido con el fichaje de Jude Bellingham por el Real Madrid, que ha terminado siendo un éxito tanto deportivo como comercial, el resultado no ha dejado indiferente a nadie.

Bellingham Peaky Blinders

Como Bellingham, Murphy se ha echado el equipo a la espalda y sostiene una señora película durante sus tres horas realizando un trabajo menos vistoso y más contenido de lo que se acostumbra a premiar en la temporada de galardones, pero tremendamente efectivo. Su interpretación como Robert Oppenheimer es magistral, sin necesidad de alardes ni excesos, sin alzar la voz ni sobreactuar, transmitiendo todo el debate interno que sufre el personaje a lo largo de su vida acerca de las consecuencias del trabajo por el que siempre será recordado.

Si Jude ha sorprendido a conocedores y ajenos por su capacidad goleadora cuando todo el mundo del fútbol coincidía en que el Real Madrid “simplemente” estaba firmando a un gran “todocampista”, con Cillian (que por cierto, se pronuncia como todos ustedes piensan…) ha ocurrido algo similar: todos sabían que era un buen actor, pero nadie esperaba un trabajo de semejante calidad y con tanto impacto en los premios de cine.

Como Bellingham, Murphy se ha echado el equipo a la espalda y sostiene una señora película durante sus tres horas. Su interpretación como Robert Oppenheimer es magistral, sin necesidad de alardes ni excesos

Murphy ha arrasado sobradamente en la temporada de premios, dominando primero los de la crítica y posteriormente haciendo lo propio con los de la industria (Globos de Oro, Bafta y SAG, in that order) para acabar llevándose un trofeo que, siendo sinceros, la verdad es que le importaba poco. Ha resultado francamente divertido ver en Cillian a la antítesis de Joan Laporta en las fiestas, pues en cada gala en la que le enfocaban, su cara denotaba que si por él fuera llevaría ya dos horas en la cama de una cabaña escondida en el lugar más recóndito de una aldea de la Irlanda profunda.

Cillian Murphy Óscar

Mientras que la primera parte de la película se vale de la clásica fórmula de reclutamiento tantas veces vista en el séptimo arte desde Los siete samuráis en películas como por ejemplo Ocean’s eleven o, sin ir más lejos, la propia Inception de Nolan; tras la creación de la bomba y su uso en Hiroshima y Nagasaki, la película vira bruscamente para escindirse en dos vertientes temáticas que nos recuerdan tanto al club blanco como a otras dos grandiosas películas: JFK y Amadeus.

La comparación con JFK resulta evidente principalmente por el espectacular montaje que hace Jennifer Lame en la película, casi tan bueno como el del film de Oliver Stone y que va de aquí para allá controlando perfectamente el ritmo e intercalando continuamente escenas de pasado, presente y futuro para dilucidar si realmente J. Robert Oppenheimer fue comunista. Comunista no lo sabemos, pero madridista fue un rato el bueno de Robert, o al menos sufrió en sus propias carnes aquello con lo que el club blanco y su afición conviven a diario: una agresiva campaña de desprestigio en la que se le intenta relacionar con una determinada ideología política sin aportar más pruebas que el puro relato.

Robert Oppenheimer sufrió en sus propias carnes aquello con lo que el club blanco y su afición conviven a diario: una agresiva campaña de desprestigio sin aportar más pruebas que el puro relato

Poco importa que Oppenheimer nunca se afiliara al partido comunista o que las relaciones del club blanco con Franco no fueran precisamente idílicas (más bien todo lo contrario, no fueron pocos los encontronazos con el caudillo). Lo verdaderamente importante se resume en una frase que Richard Dees usa casi a diario en su programa El Radio para referirse al periodismo deportivo patrio: “tú enmierda, que algo quedará”.

El origen de esta campaña de desprestigio viene originado por el personaje que protagoniza la particular Amadeus en la película de Nolan, cuyo nombre no revelaré para no destripar la películas a los incautos que vayan a leer esto sin haberla visto, pero al que claramente se puede considerar como el Javier Tebas de esta historia. Las similitudes son casi infinitas, considerando esta vez a Oppenheimer como el Florentino/Mozart de la historia.

Robert Oppenheimer

Al igual que le sucede al Salieri de la película con Robert Oppenheimer, Javier Tebas considera a Florentino como un igual a pesar de estar a niveles completamente diferentes. Florentino preside el mejor club del mundo de la manera más exitosa posible, habiendo elevado al mismo a la máxima categoría y habiendo llevado a cabo, a día de hoy, el mejor proyecto deportivo que existe en el mundo del fútbol; mientras que Javier Tebas comenzó su periplo por la liga en su momento más álgido (la rivalidad Messi-Cristiano) y a lo largo del tiempo ha conseguido que la competición vaya perdiendo poder, prestigio, dinero y su puesto en la cima frente a la Premier League.

La envidia engendrada por la frustración hace que nuestro Salieri tome la misma resolución que Javier Tebas con Florentino y se sirva de todos los medios a su disposición para tratar de desacreditar y hacer caer a quién considera su rival. Mientras que Tebas trata de volcar todo el poder de los medios de comunicación sobre Florentino, en Oppenheimer el antagonista es consciente de la buena prensa del físico e intenta usar el poder judicial en primer lugar para que posteriormente la prensa haga el resto del trabajo.

Mientras que Tebas trata de volcar todo el poder de los medios de comunicación sobre Florentino, en Oppenheimer el antagonista es consciente de la buena prensa del físico e intenta usar el poder judicial en primer lugar para que posteriormente la prensa haga el resto del trabajo

La importancia de los secundarios es otro de los aspectos en los que convergen Real Madrid y Oppenheimer. Si bien es cierto que Cillian Murphy y Jude Bellingham han sido los respectivos protagonistas de la temporada y que el resto de premios los haya ganado Robert Downey Jr. sin oposición alguna, es de justicia decir que entre el reparto de estrellas de ambas entidades han destacado actores inesperados.

Al igual que Rüdiger y Brahim partían esta temporada como suplentes y han acabado siendo indispensables para la temporada blanca, en Oppenheimer destacan varios actores que apenas disponen de minutos en pantalla pero que aprovechan al máximo sus escenas para adueñarse de ella durante ese tiempo, como son los casos de Gary Oldman, Jason Clarke o Casey Affleck. El miedo que inspira este último en su escena es sólo comparable al que sienten los jugadores blancos cuando anotan un gol y ven cómo se acerca Rüdiger a felicitarles con su particular estilo.

Casey Affleck en Oppenheimer

Otra gran secundaria a destacar es Emily Blunt, cuyo personaje empieza pareciendo algo apático pero que en la última hora de la película pareciera que oyera la música de la Champions para robarse todas las escenas en las que aparece para defender a su marido con la misma fiereza con la que vemos hacer lo propio con el escudo a jugadores como Valverde o Carvajal.

El último secundario a destacar es sir Kenneth Branagh, que cumple eficientemente en la película y que en los premios del Sindicato de Actores demostró que es el Toni Kroos del cine amén de su presencia, su porte (igual que una camiseta del Madrid sólo puede ser juzgada en su totalidad cuando se la prueba Toni Kroos, lo mismo sucede con los trajes y el actor británico) y su potente discurso con el que repartió tanta empatía como palos por la huelga de actores con la misma elegancia y solvencia con la que se desenvuelve Kroos tanto en el campo como ante el micrófono del podcast de su hermano.

El miedo que inspira Casey Affleck en su escena es sólo comparable al que sienten los jugadores blancos cuando anotan un gol y ven cómo se acerca Rüdiger a felicitarles con su particular estilo

“Me he convertido en la muerte. Destructor de mundos”. Esta cita del libro sagrado hindú Bhagavad-Gita es sin duda la que más se recordará de esta película, al atribuirle a Oppenheimer, creador de un artefacto con la capacidad de destruir el mundo, esa semejanza con Prometeo, que robó el fuego de los dioses para entregárselo a los humanos, y al que también comparamos hace poco con Florentino en el texto en el que repasamos sus etapas como presidente del club blanco. A fin de cuentas, es muy posible que Florentino haya reventado el fútbol, no sólo a nivel nacional, sino quizá también a nivel mundial.

Replicando la escena final de la película en la que se revela la naturaleza de la conversación entre Oppenheimer y Albert Einstein, sería plausible imaginar un diálogo similar en el que nuestro presidente inquiriera a su segundo al mando, José Ángel Sánchez: “¿recuerdas cuando nos propusimos pasarnos el fútbol?” mientras mira con orgullo el videomarcador de 360º del estadio que va a multiplicar los ingresos del club permitiéndole de nuevo mirar al resto de clubes de lo más alto de este planeta al tiempo que el coliseo blanco ruge con fervor en la multitudinaria presentación de un esperado jugador que recuerda con nostalgia a la de un tal Cristiano Ronaldo. Tras esto, un Florentino henchido de orgullo al pensar tanto en su estadio como en la plantilla blanca que ha conseguido formar, devolvería de nuevo la mirada hacia su fiel mano derecha y le diría: “creo que lo hicimos”.

 

Getty Images.

Buenos y espléndidos días, amigos. A pesar de no atravesar su mejor momento de juego, los de Ancelotti le endosaron cuatro tantos ayer al Celta. Los de Aspas fueron molinos, no gigantes, y el Madrid no repartió ningún gol con ellos. Sobre los celtiñas se cernió una galerna madridista comandada por Camavinga y Luka Modric, precisamente el flamante Premio Forja de la Gloria de Fútbol de La Galerna, el cual, junto al resto de galardones, será entregado en la Gala de esta noche de la cual os daremos buena cuenta.

Portada Marca

Marca aprovecha la celebración de los Óscar, que han pretendido —sin éxito— pisarnos nuestra Gala celebrando la suya apenas un día antes, y titula «¡Esto es Hollywood!».  Ayer Modric se llevó la estatuilla a la mejor película; Camavinga, al mejor director; Rüdiger, al mejor protagonista y Güler, al mejor actor revelación, categoría inexistente que otorgamos porque nos place.

El turco es especial, todo el mundo lo siente y ayer pudimos palparlo. El tanto que se marcó destiló clase por los cuatro costados. Con su juventud y pese a no haber podido jugar casi, Arda ya ha provocado un penalti, chutado a la madera y anotado un gol. Se encuentra a solo tres tantos de la superestrella Lamine Yamal, por la cual dicen en Can Barça que el PSG pone 200 kilos sobre la mesa.

Cómo no, tras tomar la alternativa en el Bernabéu en esto de los goles, Rüdiger lo felicitó a su manera, fustigándolo a empellones y estrujándole las incipientes muelas del juicio. Instante que aprovecha As para ilustrar su portada.

Portada As

«Güler alegra la fiesta» es el título del diario madrileño, aunque, como leímos ayer en X, bien podría haber sido «Dios aprieta, pero no ahoga». El alemán de nombre Antonio, además de propinar cordiales mamporros a sus compañeros, completó un partidazo con dos sublimes testarazos que supusieron sendos goles, aunque desafortunadamente ninguno de ellos llevó su firma; el primero lo remachó Vinícius tras dos buenos rechaces de Guaita, y el segundo lo terminó anotando el propio guardameta al empujarlo sin querer con la espalda tras rebotar en travesaño y suelo.

El Madrid de ayer fue más reconocible y Ancelotti no se anduvo con experimentos. Planteó una alineación y un esquema sin excepcionalidades, como destaca Ramón Álvarez de Mon en su crónica, y el desarrollo del encuentro acompañó. Sabemos que los blancos no se encuentran en un momento físico óptimo y se aprecia en los partidos. Aun así, le sigue bastando para imponerse a los rivales de esta liga: resto de equipos, colegiados y VARES, RFEF, Tebas, medios, etc.

No obstante, no conviene relajarse, sino todo lo contrario, el Madrid debe mejorar ciertos aspectos, sobre todo de cara a la vuelta de la Champions.

En la azotea, As se hace eco del suculento premio que ofrece el presidente del Nápoles a sus jugadores por dejar fuera de combate a los de Xavi: «Diez millones de prima (en singular) por eliminar al Barça».

No hemos comentado hasta ahora una noticia que aparece en ambos diarios, la confirmación de que Brahim elige jugar con Marruecos. La intención del madridista era defender la camiseta de España, pero la —habitual— gestión deplorable de la RFEF ha empujado al 21 blanco a cambiar de idea. La ojeriza a todo lo blanco que reina en la Federación ha desembocado en un error histórico.

Todo el mundo sabe que si Brahim fuese el cuarto portero de un segunda división de Islandia, pero criado en La Masía y con padrinos, habría debutado con la selección con unos 16 o 17 años aproximadamente y sin haber jugado aún en Primera.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

En Sportivo siguen con Vinícius, que representa al Madrid, atorado en la garganta. Según Sport, «Vinícius, gol y polémica con Mingueza»; y según Mundo Deportivo: «Vinícius la vuelve a liar». Ayer, además de la habitual ración de patadas, a las cuales ya nadie hace mención por ser la norma, se sumó que Mingueza lo agarró durante aproximadamente el tiempo que dura el film Oppenheimer. El brasileño se hartó y empujó al canterano culé. Amarilla justa. Y nada más. Ante la imposibilidad de competir deportivamente, el antimadridismo busca subterfugios para atacar todo lo relacionado con el club merengue.

Nos marchamos a ultimar nuestra II Gala de Premios de La Galerna. Os recordamos el centelleante palmarés de este año: Luka Modric, Olga Carmona, Rudy Fernández, Roberto Carlos, Clifford Luyk, Wayne Brabender, Juan Luis Arsuaga, Álvaro Urquijo y Carlos Sainz.

Pasad un estupendo día.

¿Pueden sancionar a Jude con no ir a Cibeles?

 

Bueno, pues fue el Madrid y le metió cuatro al Celta. ¿Exagerao? Sí, miaja. ¿Qué pensará Aspas? Pues que si a esto le añades a Mbappé, casi jugamos por teléfono el año que viene. Y el dinero que se ahorran en el viaje, el Madrid no abriendo el Bernabéu, todo eso, una pasta, a repartir entre el resto de equipos de la Liga. El Barça, el primero. Por la necesidad, digo.

—¿Os va bien el 2-0?

—Bueno, vale.

4-0 al Celta. ¿Qué pensará Aspas? Pues que si a esto le añades a Mbappé, casi jugamos por teléfono el año que viene. Y el dinero que se ahorran en el viaje, el Madrid no abriendo el Bernabéu, todo eso, una pasta, a repartir entre el resto de equipos de la Liga. El Barça, el primero. Por la necesidad, digo

El Madrid en lo mejor de temporada no está. Cosas de la preparación física con vistas a lo serio, cuentan. La Champions, o sea. Pero empata o gana, lo cual encabrona a los antis que esperan el gran momento: que un equipo con una derrota en 28 jornadas acumule tres o cuatro en las últimas diez. Y sus equipos lo ganen todo o casi. Encima eso. Puede pasar, claro.

La cosa también invita a pensar que pronto volverá a salir el sol de entre ciertas nubes, que haberlas haylas. Y cuando no las hay aparece quien aparece y eso... Pintus a los mandos, el Madrid volverá a volar y, si lo hace, mejorará. Paciencia. No es natural que salga con el freno puesto. Se le corre el rímel. O que teniendo seis marchas se meta en tercera por la M-40. Pues eso, paciencia. Ahora mismo, también con Rodrygo. Sobre todo con él.

Rodrygo

En el fondo, su próximo partido serio será el sorteo de la Champions. Por lo demás le queda un marzo flaco por aquí: Pamplona y recibir al Athletic en el Bernabéu, pues entre un partido y otro habrá el apasionante parón de selecciones. No saben ustedes cuánto lo añoro. Por cierto. A Bellingham lo expulsaron el día 2, volverá el 31. Un mes 'out'. No pasa nada: a la Liga le sobran 'cracks'. Con corbata y barriga mayormente.

A la espera del PSG, que sí, que la vida es esto, el Madrid está jugando al tiro al plato, ya saben. Sale el tirador, grita ¡plato!, vuela y le dispara. Le faltan diez, puede que le sobre alguno y lo amnistíe, al plato, o intente derribarlo ‘mamao’, lo cual no es olímpico, pero sí interesante.

A Bellingham lo expulsaron el día 2, volverá el 31. Un mes 'out'. No pasa nada: a la Liga le sobran 'cracks'

Diez platos. El Girona, segundo con 62 puntos puede llegar hasta los 92 si derriba todos los que le quedan. El Madrid, primero con 69, bonito número, con hacer 23 campeona. 23 de 30. 69+23, 92. Y el 'average', 93. Eso supone ganar siete partidos y empatar dos. O ganar ocho, más directo o sea.

Parece asequible, pero a mí más que si el Madrid ganará la Liga, me excitan estas dos cosas. Se las esquematizo.

A: ¿Cuántos partidos de esos diez jugará Bellingham?

B: Al Barça no le han pitado un penalti en contra transcurridas 28 jornadas. ¿Llegará el día?

Me extiendo. Sobre la pregunta A, ni idea. Sobre la B, tampoco. La A. Uno de los diez restantes se lo pierde seguro. Los otros nueve, váyase usted a saber.

Jude Bellingham

Agresivo le vio Gil de las Calzas Verdes en Mestalla y lo puso en el acta. No hay que descartar que un día se cabree el agresivo Jude por una patada, una mano, un pitido a destiempo… y acaben metiéndole cuatro u ocho.

Para resumir: sería un gran logro que a Bellingham no le sancionaran con no subir a la Cibeles si el Madrid es campeón. ¿Pueden hacerlo?

Sería un gran logro que a Bellingham no le sancionaran con no subir a la Cibeles si el Madrid es campeón. ¿Pueden hacerlo?

La B. El Barça dejó en 78 jornadas/0 penaltis en contra en la flor del negreirismo. Dos temporadas largas. Lleva 28, puede acabar el curso con 38. Más o menos la mitad de su récord. ¿Batible? Perfectamente. Ah. Entonces la milonga era que le llegaban poco. Este año, 34 goles en contra lleva. Igual me da que me da igual.

La otra noche pareció que hubo falta de Lamine a Muriqi. Y digo pareció pues vimos la jugada y no más, Santo Tomás. Seamos sinceros: es difícil saber si los jugadores del Barça cometen faltas en su área. Las repeticiones son más bien escasas. Es como si estuvieras en el campo. Parece. Pero certeza, poca. La presunción de inocencia, por encima de todo.

Lo cual me molesta como abonado al fútbol de pago. Lo de la falta de imágenes. No está bien perder el hilo. Imagínense un abonado al cine, el tío se pone Ben Hur y le cortan en plena lucha con el pérfido Messala Severus. O le dan solo una vuelta de tan magnífica carrera. Una broma.

Gol de Güler contra el Celta

Lo que no va a serlo es Arda. Ya dije en cierta ocasión que Dios me libre de aconsejar a Ancelotti, pero sí le comento que el turco está para más. Justicia y alineaciones, y más ganando, no casan bien. Pero este chico es muy especial, muchísimo. Tiene el ángel de los elegidos.

No por un gol, que fue un golazo. Porque lo tiene. Me encantaría verle de titular junto a diez tíos que salieran a lo de antes, a lo de la tarde con el Girona por fijarnos en algo grande y próximo. Arda Güler sería un espectáculo. Ah. Como lo fue ayer Camavinga. Y Modric. Y Rüdiger, ¡qué fenómeno este!

 

Getty Images.

Arbitró Mario Melero López del comité andaluz. En el VAR estuvo Prieto Iglesias.

El malagueño en líneas generales no llevó mal el partido, pero encrespó al respetable con la amarilla a Camavinga al borde del descanso. Una acción en la que robó el balón y con la inercia de su pie de apoyo derribó a Bamba.

También tuvo unos errores de apreciación en saques de banda y un par de córners, pero nada alarmante.

La única jugada polémica fue un balón dividido en el 30' entre Starfelt y Brahim. Las varias repeticiones no aclararon mucho y finalmente pitó córner. No pareció suficiente para penalti aunque el celtiña tocase balón y también a Brahim.

El resto de amonestaciones se las repartieron De la Torre por derribar a Camavinga en el 34', Mingueza por agarrar a Vinicius en el 54', al brasileño por revolverse y empujar al defensa y Manquillo por una dura entrada a Modric en el 81'.

Melero López, DISCRETO.

 

Getty Images.

Lunin: 6. Sin grandes problemas para solventar el trabajo que llegó.

Lucas: 7. Está haciendo muy bien su papel de suplente de Carvajal. Creó peligro.

Rüdiger: 8. Imperial por arriba.

Nacho: 6. Sin errores.

Mendy: 6. Sólido.

Camavinga: 8,5. De medio centro marca las diferencias. Es un espectáculo verle dominar el campo.

Modric: 8,5. Dio un recital. El mejor partido en bastante tiempo.

Valverde: 8. Un continuo despliegue .

Brahim: 7. Juega muy bien y acelera cada jugada.

Rodrygo: 5. Más acertado en el juego que en la definición.

Vinicius: 8. Está desatado futbolísticamente y también de carácter.

Joselu: 6. Se movió bien.

Tchouaméni: sin tiempo relevante.

Kroos: sin tiempo relevante.

Güler: 6. Sin tiempo relevante, pero marcó su primer gol con el Madrid.

Ceballos: sin tiempo relevante.

Ancelotti: 7. Alineación correcta. Quizás tardo algo en los cambios, pero el equipo dominó con claridad.

 

Getty Images.

El Madrid ha ganado con mucha claridad al Celta y ha consolidado su liderato.

No resultaba demasiado difícil anticipar que habría rotaciones. Con respecto al partido ante el Leipzig, Carletto introducía cuatro cambios: Lucas por Carvajal, Modric por Kroos, Brahim por el sancionado Bellingham y Rodrygo por Tchouaméni, dándole un esqueleto ofensivo al equipo más habitual. Se trataba de rotaciones lógicas para buscar frescura en un partido muy importante para mantener la privilegiada distancia en la cabeza.

La primera mitad sólo tuvo un dominador y no fue otro que el Real Madrid. Desde el primer minuto, el conjunto blanco se adueñó del balón, pero sin que ello conllevase un ritmo bajo o plomizo. El Madrid tocaba bien e iba de un lado a otro desgastando al Celta. Casi siempre conseguía profundizar por las bandas y encontrar situaciones peligrosas para el centro.

Rodrygo, Vinicius y Brahim se movían por todo el frente de ataque impidiendo que la defensa celtiña tuviera referencias claras. Además, el Madrid se mostraba muy superior en el balón parado. Precisamente en un córner llegó el 1-0: Rüdiger ganó con claridad el centro de Modric. El portero visitante rechazó el remate y también el primer intento de Vinicius, pero nada pudo hacer contra el segundo remate del brasileño.

Gol de Vinícius contra el Celta

El Madrid no pareció conformarse y continuó con su asedio. La llegadas del Celta eran muy limitadas y solo en alguna ocasión acabaron en remate. Lo único desquiciante fue la tarjeta amarilla a Camavinga en una acción que claramente no lo pareció.

La segunda parte empezó algo diferente. El Madrid cedió un tanto el balón y a cambio buscó situaciones de contraataque. El Celta lo intentaba sin demasiado peligro.

El Madrid dispuso de varias ocasiones, pero Rodrygo no tenía su día frente a la portería. Vinicius vio la amarilla después de ser agarrado en una jugada en la había bastante peligro. El brasileño y Brahim tuvieron alguna ocasión, pero no llegaba el segundo.

El Madrid ha ganado con mucha claridad al Celta y ha consolidado su liderato

En el 73’ entró Joselu por Rodrygo. La idea era buscar una referencia arriba más clásica.

No había duda de que el partido estaba en el balón parado: en el 79 Rüdiger volvió a ganar otro córner y esta vez el balón sí entró tras el contacto con el larguero y Guaita.

Rüdiger

En el minuto 82 Brahim y Modric dejaron su sitio a Tchouaméni y Kroos. Joselu pudo estrenarse tras una gran jugada colectiva, pero Guaita estuvo muy bien. El 3-0 llegó poco después y fue en propia puerta tras un gran centro de Vinicius. Entonces entraron Güler y Ceballos por Vinicius y Camavinga.

La guinda llegó con el primer gol de Arda Güler.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Pese a lo que pueda parecer por la vorágine de tiempos acelerados en los que vivimos, hay momentos en los que uno se detiene, mira alrededor y nota las cosas más o menos estables aun en su no parar de cambiar. Por supuesto, cada día es diferente al anterior, pero basta atender apenas un poco para caer en la cuenta de que tales diferencias no hacen otra cosa que confirmar tendencias consolidadas, variaciones sobre el mismo tema, como el jazz, como eso que vagamente y a falta de mejor nombre llamamos vida.

Así, pese a que los pormenores sean diversos e introduzcan sales y pimientas de diferente origen, cabe contemplar la situación que nos ofrecen nuestras siempre queridas portadas del día y entresacar de ellas al menos tres certezas asentadas desde antiguo que, lejos de sorprender a un supuesto extraterrestre que nos visitara, le confirmarían que, efectivamente, su nave no ha desviado el rumbo y ha caído en el planeta que llevaba tanto tiempo observando para evitar sorpresas al llegar. Sí, amigo (o enemigo) extraterrícola, el Real Madrid va primero en La Liga, el Atleti ha perdido y el Barcelona explota hasta la saciedad la imagen de un joven canterano como enésimo clavo ardiendo identitario con el que sacar el pecho que el caso Negreira debería mantener en posición menos hinchada.Portada Marca 10-03-24

Tomamos a Marca como principal referencia de la segunda certeza señalada. El Atleti del entrenador mejor pagado ha vuelto a perder, y ya van siete derrotas en catorce partidos fuera del Wanda, dato que el extraterrestre comprende -cándido aún, qué sabrá él- como obligatorio desencadenante de la puesta en cuestión del citado entrenador y tal vez también de la planificación general del club.

"Así es imposible", reza Marca, pero no es necesario tomar demasiada distancia con respecto al titular y ni siquiera hace falta ser rival del Atleti, ni ser del Madrid, ni ser de Madrid, ni ser extraterrestre para preguntarle a Marca, al Cholo y a Koke Resurrección ¿cuándo ha sido posible?

Portada As 10-03-24

La primera de las certezas del día es, decíamos, que el Real Madrid sigue líder de La Liga, aunque la sal y la pimienta de esta Liga bien estén poniendo aliño de su parte para evitarlo, sin ir más lejos, hace pocos días en Mestalla, espacio nunca bien ponderado de concordia entre culturas, razas y condiciones sociales. Allí, en ese templo del sosiego y el respeto, en esa plaza casi budista, el Real Madrid se fue a casa con un gol en el aire porque el tiempo es el tiempo y el árbitro es el árbitro y su pito es su pito.

Por si esto no fuera suficiente, Bellingham fue expulsado con el pito tras protestar con vehemencia la decisión tomada con lo que suele acompañar al pito en los árbitros que biológicamente son denominados como hombres. Según se recoge en el acta, el jugador madridista, conocido en todo el mundo como epítome de todas la bajezas del fútbol (y tal), se dirigió al árbitro diciendo que era un jodido gol, o un puto gol, si quieren. Pero el árbitro sabe bien inglés y sabe mejor que el Madrid ya tal, como saben inglés en el órgano que impone sanciones, donde también saben mejor que el Madrid ya tal. Así que hoy, contra el Celta, el Real Madrid no podrá contar con Bellingham, no vaya a ser que le dé por enseñar inglés al resto del equipo y entonces los árbitros y los comités que deciden las cosas en nuestro fútbol vayan a tener que sancionar a todos los putos jugadores de este jodido equipo.

Como refleja As en su portada, sale Ancelotti en defensa de Vinícius, cosa que nuestro extraterrestre comprende -cándido aún, qué sabrá él- como gesto que debería ser la norma entre los profesionales del fútbol y (con perdón) del periodismo. Pero como ya ha quedado dicho, sucede que el Madrid ya tal, y sobre todo Vinícius ya cual, o lo que es lo mismo, Vinícius se encara con quienes le denigran, se exaspera a veces por tantas patadas y tantos insultos y tanto racismo y tanto... Así que mejor quedarse con las consecuencias que con la causas, no vaya a ser que entonces no soportemos mirarnos al espejo, o al fucking mirror, ya que se sabe aquí tanto inglés.

Portada Mundo Deportivo 10-03-24Portada Sport 10-03-24

De mirarse al espejo y verse hecho un pincel sabe mucho el Barcelona. De eso da clases desde antiguo, ofreciendo siempre su mejor cara sin que nadie ose tocársela de tan guapo que dice que es. Nuestro extraterrestre -cándido aún, qué sabrá él- no lo ve tan guapo, pero su canon de belleza es otro y, para documentarse, acaba de leer, en perfecto inglés, El retrato de Dorian Gray, alcanzando a saber por letra de Wilde que lo que se enseña por fuera puede esconder bajezas internas que resultan fealdades inconfesables. Espejito, espejito, ¿es Lamine Yamal tan bonito?

Disfruten ustedes de este domingo, mientras esperamos una fucking victoria del Real Madrid y mientras nos vestimos de fiesta para la II Gala de Premios de La Galerna.

Publicaba ayer el diario “As” una entrevista con Iago Aspas con motivo de la visita del Celta de Vigo al Santiago Bernabéu. Vaya por delante que, por motivos racio e irracionales que a nadie aquí interesan, Vigo y su Celta han sido, son y serán parte de mi biografía sentimental y que, pase lo que pase entre ellos y yo, por siempre les quedaré obligado. Basura socio-política mediante, obvio, pues no es sino de eso mismo de lo que se trata aquí.

En fin, que ventilada mi excusatio non petita y blablablá, decía el capitán del Celta en esa entrevista que “para la Liga sería bueno (que llegara Mbappé) porque cuantos mejores jugadores vengan más repercusión e ingresos económicos se van a generar. Después, habría que repartir un poco mejor el pastel para que los otros equipos se pudieran acercar un poco más al Real Madrid”. Y se quedó tan a gusto Iago. Y el entrevistador otro que tanto. Por no ocurrírsele, no se le ocurrió al entrevistador repreguntarle al entrevistado que a qué pastel se refería. Si al de Negreira, por ejemplo. O que si eso de confiscarle un nuevo pedazo de los derechos televisivos al Real Madrid como castigo por ser el único equipo español que, tras una exitosísima travesía gestora rayana en lo espartano durante el Covid, está hoy en disposición de enriquecerse a través de la adquisición de los mejores jugadores del mundo y, de paso, enriquecer a la depauperada liga española, no le parecía al bueno de Iago como mínimo inmoral o, como máximo, amoral.

Bufandas de Mbappé, Bellingham, Vinícius y Modric

Casi mejor, visto lo visto. Siguiente pregunta del entrevistado al entrevistador después de semejante engendro teológico (y no es broma): “Para la semana hay lista de convocados de la selección española, ¿todavía mantiene alguna esperanza?”. Ahí, muchacho, incisivo, periodismo de raza. Deontología, que es lo que les fastidia.

No te comas tú solo tu pastel, Iago. Reparte, rapaz

No obstante, dicho lo dicho, toca justificar a Iago. Explicarlo, quizá. Este es el país de quienes vemos un Porsche pasar a nuestro lado y preguntarnos qué habrá hecho (de malo) el tío que lo conduce para conseguirlo, mientras que en otras latitudes la pregunta es básicamente la misma, salvo el de bueno por el de malo. Y por supuesto que la envidia no es un pecado privativo de los españoles y que no es este el lugar ni el momento en los que desarrollar un tema que se nos hunde unos cuantos cientos de años atrás en nuestra historia, pero no es menos cierto que las palabras de Aspas rezuman ese rencor social, tan convenientemente fermentado en esta España del bienestar postfranquista (jajejijoju), por el cual todo se resume en esa perversa ecuación de suma cero en la que si yo tengo menos que tú es porque lo que tú tienes de más en realidad me pertenece a mí, independientemente de cómo hayamos llegado tú y yo a esta situación presente. No hay culpas ni méritos. No hay responsabilidad. Compénsame. Y si no lo haces, atente a las consecuencias, en forma de entrevista, de arbitrajes o de amnesia, perdón, de amnistía.

Esta es la España de hoy. La de Iago. La del entrevistador. La mía. Únicamente, antes de despedirme, querría proponer algo, imbuido como estoy en estos momentos del espíritu bienhechor del genio de Moaña. Yo te apelo, Iago, a ti y a tu sentido de la justicia social, que algunos dicen que ni es justicia ni es social, aunque tú y yo sepamos que deliran. Mira, Iago, comprométete aquí y ahora a que el mismo porcentaje que tú abogas por que le confisquen al Real Madrid de sus derechos televisivos para compensar el fichaje de Mbappé, que te lo quiten a ti de tu nómina y se reparta entre las familias de los canteranos de tu generación que por mala suerte, por mala cabeza o por lo que fuere, se quedaron en el camino. No te comas tú solo tu pastel, Iago. Reparte, rapaz.

 

Getty Images.

Vuelvo a solicitar el perdón de la audiencia por mi ausencia estas últimas semanas, pero imponderables profesionales me han impedido estar con ustedes en la previa madridista.

Han sido semanas calentitas desde el punto de vista del Negreirato, Negreirismo y asunto negreiril. En concreto, se han filtrado varias declaraciones en la Fiscalía (ahí se canta más que en la Scala de Milán) y que, eso, que Medina Cantalejo está siendo investigado por la destrucción de documentación en el CTA cuando saltó el asunto. Siempre se ha dicho que el que no teme a nada no tiene que esconderse. Pues en estas estamos, que los amigos del CTA se lanzaron a la destructora de papeles como jugador de rugby a la melé con el balón suelto. Algo temerán, digo yo...

Además, se ha filtrado que sí, que Negreira era el que decidía, era el que fijaba los criterios de evaluación de los árbitros desde primera división hasta segunda B, según el que era Secretario General del CTA, que es poca broma. Ahora se van entendiendo los arbitrajes infames al Castilla, los mordiscos consentidos a la cabeza de Vinicius, los goles inverosímiles concedidos al Barcelona At. y demás tropelías, ahora se entiende.

Acta Junta Directiva CTA 2010-2011

El equipo de e-sports del Barcelona (también tienen de eso, mire usted) lleva 4 meses sin cobrar. Pero vamos a fichar a Haaland y Mbappé se ha paseado por Barcelona. Ya sólo les faltaban delitos en el Orden Social. A este paso, también los cometerán en el Orden Militar.

Resulta que, según información de El Español, el bueno de Fabrizio Romano podría recibir dinero de los clubes a cambio de difundir rumores sobre este o aquel jugador. Vamos, un profesional de confianza en toda regla. Esto es para que se den cuenta ustedes que el único medio escrito válido en materia deportiva es La Galerna. Porque el otro medio válido, en este caso en materia audiovisual, es Real Madrid Televisión, que se está convirtiendo en referente imprescindible no sólo del madridismo, sino de todo el que quiera ver la verdad y quiera ser informado de ella.

Real Madrid Televisión hace videos sobre los árbitros, sí, los hace, y a mucha honra. Y los hace para denunciar injusticias y dobles raseros y para desenmascarar a la organización que se está cargando el fútbol español. Resulta que el Sevilla ha denunciado al Real Madrid por los videos del canal. Pues que sepan ustedes que la denuncia no va a tener recorrido, por varias razones jurídicas en las que hoy no voy a entrar, pero que entraré si es menester en ulteriores artículos, faltaría más.

Nos visita el Celta, equipo con el que tenemos un muy buen balance las últimas temporadas

Por cierto, no voy a hablar de “lo de Valencia” porque todavía me encuentro en estado de shock. Tampoco de “lo del Leipzig” porque aún ando hiperventilando.

Y a esto que nos visita el Celta, equipo con el que tenemos un muy buen balance las últimas temporadas. Nos visita después de la victoria pírrica del Negreilona FC ante el Mallorca (con penalti negreilón mediante, aunque fallado), de la derrota del mejor equipo de Canillejas en La Tacita de Plata y de la victoria del Girona, por lo que es muy importante para el Real Madrid vencer para consolidar el liderato liguero.

Para terminar, el lunes La Galerna entrega sus premios anuales a insignes madridistas. Allí estaremos… ¡Larga vida a los premios y larga vida a La Galerna!

Ahora, como siempre, unos datos del partido y no lo olviden, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en la vida. ¡Hala Madrid!

Militao Celta

En la mejor racha

 

La mayor racha sin perder del R. Madrid contra el Celta en liga ES LA ACTUAL, que va desde el 6 de diciembre de 2014 (19 partidos).

 

Jugar contra el Celta, sinónimo de gol

 

Porque el Real Madrid ha marcado gol en los últimos 19 partidos de liga jugados frente al Celta y, además, ha anotado en 32 de los últimos 33 partidos de liga jugados contra los gallegos.

  

Kroos y Modric, Modric y Kroos

 

Tanto monta, monta tanto. El lema de los Reyes Católicos puede aplicarse a uno de los mejores dúos de centrocampistas de la historia del fútbol mundial y, además, van cumpliendo cifras extraordinarias… MODRIC puede jugar su partido de liga nº 350 y KROOS el nº 300, también de liga. Una barbaridad de la KM.

Modric y Kroos

 

Goleadores de la actual plantilla al Celta en Liga

 

Kroos: 6

Lucas Vázquez: 2

Vinícius: 2

Camavinga: 1

Modric: 1

Fede Valverde: 1

Militao: 1

Bellingham: 1

 

Asistentes de la actual plantilla al Celta en Liga

 

Kroos: 4

Modric: 3

Lucas Vázquez: 3

Alaba: 1

Vinícius: 2

Fede Valverde: 1

Carvajal: 1

Joselu: 1

Gol de Kroos frente al Celta

 

10 últimos partidos de Liga frente al Celta

 

9 victorias y 1 empate, 29 goles a favor y 10 en contra.

Goleadores: Benzema (10), Marco Asensio (3), Kroos, Sergio Ramos, Lucas Vázquez y Vinicius (2), Dani Ceballos, Fede Valverde, Bale, Isco y Militao (1).

Asistentes: Benzema (4), Kroos y Modric (2), Lucas Vázquez, Marco Asensio, Sergio Ramos, Bale, Fede Valverde, Miguel Gutiérrez, Alaba y Vinicius (1).

Tarjetas: Nacho, Vinicius (3) Bale, Carvajal (2) Casemiro, Reguilón, Javi Sánchez, Odriozola, Kroos, Modric, Marco Asensio, Carvajal, Alaba, Dani Ceballos (1)

Expulsiones: Modric.

Primer tiempo: 10 goles. Segundo tiempo: 19 goles.

Gol más tempranero: Lucas Vázquez (minuto 6).

Gol postrero: Marco Asensio (minuto 94).

El R. Madrid ha remontado una vez para ganar el partido y no le remontaron.

Mayores goleadas, 1a) 12 de septiembre de 2021, R. Madrid-Celta, 5-2, goles de Benzema (3), Vinicius, Camavinga; b) 20 de agosto de 2022, Celta-R. Madrid, 1-4, goles de Benzema, Modric, Vinicius y Fede Valverde.

6 goles de penalti marcado, 2 fallados: Benzema, Hazard y 1 recibido.

1 Hat Trick (Benzema).

3 dobletes o más  (Benzema, 3).

Partido con más goles (7): 12 de septiembre de 2021, R. Madrid-Celta, 5-2, goles de Benzema (3), Vinicius y Camavinga.

El R. Madrid ha marcado en los 10 últimos partidos jugados frente al Celta en Liga.

 

Getty Images.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram