Las mejores firmas madridistas del planeta

Sí, volvemos a nuestra casa, a la competición en la que nos encontramos cómodos, a la competición en la que no hay Negreiras, Hernández Hernández o De Burgos Bengoetxeas de turno, a la competición donde las entradas criminales se pagan con justicia y donde los fuera de juego son pacíficos porque la mano del hombre no puede manipular, a la competición en la que si la pelota entra, le vibra el reloj al árbitro y lo da, a la competición en la que no hay frames locos, no hay estiramientos de piernas ni planos dudosos. En una palabra, volvemos a la competición que más gloria ha dado a nuestro club, donde la grandeza de lo más grande es alabada y respetada, a la Copa de Europa.

Y llegamos al estadio Santiago Bernabéu para jugarnos el pase y casi el primer puesto del grupo ante el Sporting de Braga, poseedor de un estadio precioso entre montañas en el país vecino, pero que no debe ser un obstáculo para cumplir con los objetivos blancos. Posiblemente nuestro turquito Arda Güler se convierta en el jugador nº 860 en debutar en partido oficial con la camiseta sacrosanta del Real Madrid. Creo que es el mejor escenario, el partido perfecto para poder disfrutar de lo que dicen es la octava maravilla del fútbol, ojalá se den las circunstancias y podamos constatar la clase y la calidad que demuestra en los entrenamientos, veremos si es posible verlo por fin.

Arda Güler

Antes de hablar de ello me voy a poner serio, sí, muy serio. La deriva política que está invadiendo España me da mucho que pensar. El Negreilona FC es santo y seña del independentismo catalán, es el catalizador de las pasiones separatistas como ya constatamos las innumerables veces que en el Nou Campo se han visto pancartas consentidas con el lema “Freedom for Catalonia” así, en inglés, para que los espectadores extranjeros se enteren bien. Tengo temor. Más aún: pavor.

¿Por qué tengo temor? ¿Por qué me aterra lo que se puede avecinar? Se está demostrando que los partidos independentistas, de los que matemáticamente depende la investidura del actual presidente del Gobierno en funciones, son insaciables en sus exigencias para apoyar dicha votación, y también se está demostrando que el partido que sustenta al Gobierno en funciones no tiene ningún reparo en ceder, con dudosísima constitucionalidad, a todas y cada una de dichas exigencias con los argumentos más peregrinos.

Estamos en el contexto del que ya avisé desde hace meses en Twitter y en otros foros. Tengo el terror, que ya no el temor, de que en el cajón desastre de la futura Ley de Amnistía entre el paquete completo del Negreilona FC, que se constate y legalice la impunidad del mayor escándalo de corrupción de la historia reciente de España. Ese es mi temor, ese es mi terror y, lamentablemente, esa es mi sospecha. Ayer se anunció que la Fiscalía Anticorrupción se opone a la imputación de Jan Laporta, y este hecho parece abonar mis terrores. La Fiscalía Anticorrupción es, al fin y al cabo, entidad dependiente del Gobierno de la nación.

Tengo el terror, que ya no el temor, de que en el cajón desastre de la futura Ley de Amnistía entre el paquete completo del Negreilona FC, que se constate y legalice la impunidad del mayor escándalo de corrupción de la historia reciente de España

Espero y deseo de corazón que ustedes, queridos lectores, me recuerden estas palabras con el calificativo de “exageradas” cuando se apruebe el texto legal definitivo, y que la Justicia pueda seguir investigando para llegar al final de todo, caiga quien caiga. Ahora, como siempre, unos datos el partido y ¡Hala Madrid!

 

Los portugueses no rascan bola en Madrid

 

Efectivamente, el Real Madrid nunca ha perdido en partido oficial contra un equipo portugués jugando como local, puesto que ha jugado 10 partidos con un balance de 9 ganados y 1 empatado, con  21 goles a favor y 5 en contra.

 

480

 

El partido contra el Sporting de Braga sería el nº 480 del Real Madrid en Copa de Europa. El balance de los 479 anteriores es de 288 victorias, 81 empates y 110 derrotas, con 1053 goles a favor y 524 en contra.

 

Y 150

 

El partido del miércoles será el nº 150 de Champions League (no confundir en Copa de Europa) como local, siendo el balance de los 149 anteriores de 109 victorias, 22 empates y 18 derrotas, con 372 goles a favor y 139 en contra.

Vinícius contra el Braga

Vinicius, media centena

 

Nuestro menino de oro, si juega, llegará a los 50 partidos de competición europea con el Real Madrid.

 

10 últimos partidos de Copa de Europa

 

8 victorias, 1 empate y 1 derrota, 22 goles a favor (2,2 goles por partido) y 13 en contra.

Goleadores: Vinicius (7), Rodrygo y Benzema (4), Bellingham (3), Fede Valverde, Marco Asensio, Kroos, Militao, Modric y Meret (p.p.) (1).

Asistentes: Vinicius (5), Carvajal, Fede Valverde y Camavinga (2), Rodrygo, Modric, Benzema, Lucas Vázquez y Bellingham (1).

Tarjetas: Camavinga (5), Carvajal y Militao (2), Kroos, Modric, Lucas Vázquez, Vinicius, Tchouaméni, Bellingham y Nacho (1).

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 9 goles. Segundo tiempo: 13 goles.

Gol más tempranero: Modric (minuto 6).

Gol postrero: Bellingham (minuto 94).

El R. Madrid ha remontado 1 vez 2 goles, 1 vez un gol y no le remontaron.

Mayor goleada: 2 de noviembre de 2022, Copa de Europa, R. Madrid-Celtic, 5-1, goles de Modric, Rodrygo, Marco Asensio, Vinicius y Fede Valverde.

3 goles de penalti marcado y uno recibido.

3 dobletes o más (Vinicius, Benzema y Rodrygo).

El R. Madrid ha marcado en 9 de los 10 últimos partidos jugados de Copa de Europa.

1-2: Camavinga conquista Portugal

10 últimos partidos en Copa de Europa contra equipos portugueses

 

7 victorias, 2 empates, 1 derrota, 20 goles a favor (2 por partido) y 10 en contra.

Goleadores: Solari (4), Morientes, Iván Helguera (2), Peixe (p.p.), Rui Jorge (p.p.), Guti, Savio, Zidane, Cristiano Ronaldo, Morata, Varane, Benzema, Rodrygo y Bellingham (1).

Asistentes: Figo (3), Solari y Vinicius (2), Guti, McManaman, Michel Salgado, Miñambres, Hierro, Roberto Carlos, James, Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos (1).

Tarjetas: Iván Helguera (3), Munitis y Pavón (2), Savio, Figo, Roberto Carlos, Kroos, Marcelo, Nacho y Camavinga (1).

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 9 goles. 2º tiempo: 11 goles.

Gol tempranero: Solari (minuto 7).

Gol postrero: Morata (minuto 94).

El Real Madrid ha remontado 2 veces un gol para ganar el partido y no le han remontado.

Mayor goleada: 25 de octubre de 2000, R. Madrid-Sporting de Portugal, 4-0, goles de Morientes (2), Guti y Savio.

Ningún gol de penalti marcado, 2 recibidos

1 doblete o más (Morientes).

Partidos con más goles (4): a) 12 de septiembre de 2000, Sporting de Portugal-R. Madrid, 2-2, goles de Roberto Carlos y Rui Jorge (p.p.); b) 25 de octubre de 2000, R. Madrid-Sporting de Portugal, 4-0, goles de Morientes (2), Guti y Savio; c) 1 de octubre de 2003, Oporto-R. Madrid, 1-2, goles de Iván Helguera, Solari y Zidane.

El Real Madrid ha marcado gol en los últimos 10 partidos de Copa de Europa jugados contra equipos portugueses.

Mucho se ha escrito, dicho, debatido y hasta procesado del caso Barcelona-Negreira. Pero poco hemos reparado en voltear a ver el futuro y darnos cuenta de que no hay nada que prevenga esta situación en el mañana. Las abuelas decían: “ahogado el niño, a tapar el pozo”. Y suele ser una metáfora de las soluciones tardías a los problemas. Pero, oye, diríamos todos, siempre es mejor tapar el pozo, aun después de ahogado el niño, a dejarlo abierto y que caiga alguien más por ahí. Bueno, no todos. Para sorpresa mía, los involucrados indirectos han mostrado pocas ganas de prevenir otro Negreirazo en el futuro, y los involucrados directos, ni asomo de arrepentimiento, ni aceptación de culpas.

Empecemos por los involucrados indirectos: La Liga y La Federación. Tan fácil que lo tenían sin siquiera rodar cabezas: “bueno miren, antes no habíamos especificado en qué consiste y en qué no consiste el conflicto de intereses. Ahí va, muy claro, para que lo entendamos todos, a partir de ahora, ningún club o sus trabajadores pueden, directa o indirectamente, hacer pago alguno, en efectivo o en especie, a cualquier trabajador directo o indirecto de la Federación, Comité Técnico o Liga”. Pero no, ni siquiera muestran interés por tapar el pozo. De esto no se habla, y ya. Frase ambigua por aquí, palabras poco contundentes por allá. Nada que señale a nadie, y nada que comprometa a nadie. Ni Liga ni Federación taparán el mentado pozo.

Medina Cantalejo

Y ahora los involucrados directos. Ni el Barcelona ni el CTA reconocen siquiera el mal obrar. “Había que nivelar, asesorías solamente, no se puede comprobar nada… y (peor aún) los delitos prescribieron”, dicen desde Barcelona. Y el CTA, por el mismo camino, teniendo, insisto, tan fácil lavarse las manos de lo pasado y dar una sensación de transparencia institucional a partir de ahora en adelante: “miren, vamos a cambiar esto y aquello, vamos a simplificar las cosas y a transparentar nuestros procesos”. Pero nuevamente ni culpa ni arrepentimiento.

Si las normas y reglas son las mismas, los actores siguen comportándose igual y los responsables siguen desempeñando sus funciones, ¿quién puede poner la mano en el fuego para asegurar que hoy mismo no se está pagando a algún Negreira 2.0?

La noticia es que el caldo de cultivo de oscurantismo, corrupción y ambigüedad en las normas sigue siendo el mismo que cuando iniciaron los pagos a Negreira. Esa es la guerra que viene, y la que hay que pelear. Pedir castigos por el pasado no arranca el problema de raíz, hay que pedir tapar ese pútrido pozo. Y es que, si las normas y reglas son las mismas, los actores siguen comportándose igual y los responsables siguen desempeñando sus funciones, ¿quién puede poner la mano en el fuego para asegurar que hoy mismo no se está pagando a algún Negreira 2.0?

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. De manera quizá bienintencionada, el entrenador y el capitán del Real Madrid, en la rueda de prensa previa al compromiso de Champions frente al Braga, dieron munición a los más detestables enemigos del club. Nos avergüenza tener que explicar a dos hombres tan queridos y admirados por el madridismo como Carlo Ancelotti y Nacho Fernández que ciertos mensajes deben, a lo sumo, ser de consumo propio, y que propagarlos en rueda de prensa será interpretado por esas instancias despreciables como que se les está dando la razón.

En la rueda de prensa, la canallesca olió sangre con Vinícius, a quien se acusa de cosas tan graves como revolverse cuando ha sido agredido o usar cierto trash talk (más viejo que el tebeo y más extendido que el uso de la sal) cuando el portero rival finge grotescamente una agresión para ver si logra que te expulsen.

Las respuestas de Nacho y Ancelotti fueron descorazonadoras. En lugar de defender a su compañero/subordinado, acentuando la gravedad del continuo bullying que el brasileño sufre sobre el campo (y fuera de él), admitieron implícitamente la existencia de un problema con Vinícius, cuya causa es el propio Vini y su presunta condición de provocador y polemista. Lo único que hace Vinícius es defenderse, y lo hace como buenamente sabe porque se siente solo. Solo quiere decir, fundamentalmente, sin el apoyo de su entrenador y sus compañeros, que ni en el césped ni en el campo suelen salir a dar la cara por el que defiende la misma camiseta.

Vinicius un día se va a marchar. Y hará muy bien.

Preguntado por él, Nacho y Ancelotti asumieron la premisa de la existencia de un “problema Vinícius” cuya clave es según esta teoría el carácter problemático del brasileño, no las cacerías impunes que sufre.

Si en el seno del vestuario se considera que Vinícius tiene algo que cambiar en su conducta, díganselo en privado. En público, no puede hacerse otra cosa que no sea cerrar filas con él. En privado: “Vini, tienes que tranquilizarte por esto y por esto”. En público: “Ni os acerquéis a Vinicius, miserables”.

La mejor prueba de que la actitud de Nacho y Ancelotti es un error es que hoy mismo, sin esperar a más, una bazofia inmunda como Superdeporte hace suyas las palabras de ambos, considerando que les llenan de razón, y en su enésimo acoso a la estrella del Madrid afirman que “Incluso Ancelotti y su compañero Nacho admiten el problema que les acarrean las provocaciones y la actitud de Vinicius”.

Superdeporte

Ahí lo tenéis, admiradísimos y queridísimos iconos del club. Si no defendéis a vuestro compañero, al menos públicamente, va a suceder esto. ¿Queréis esto? ¿Se merece Vinicius esto? Estamos seguros de que la respuesta a ambas preguntas es un rotundo NO. Habéis brindado armas argumentales a quienes señalan a vuestro compañero para que otros desaten las patadas, las pancartas y los cánticos. Habéis —de manera ingenua, estamos seguros— echado una mano a quienes echan una mano al racismo. Es posible que la respuesta de Vini ante los constantes ataques que sufre, siempre mezquinos y siempre impunes, no sea siempre la adecuada, porque es un hombre solo, y la soledad conduce a la desesperación como la desesperación conduce al error. Ahora ¿en qué os queréis fijar? ¿En el dedo o en la luna?

El resto de portadas del día cuentan que un Barça pésimo (no más pésimo que en Anoeta, donde ganó) cayó frente al Shakhtar, confirmando que solo funciona en el campeonato nacional, auspiciado por el negreirato (el original o el 2.0); que el Atleti goleó ayer al Celtic; y que el Madrid, nuestro Madrid, juega esta noche contra el Braga con la duda de Bellingham. Aquí tendréis la crónica de este último encuentro.

En medio de este lodazal, nos queda el Madrid.

Pasad un buen día.

Estos días, el Real Madrid ha anunciado la renovación de los contratos de Vinícius y Rodrygo. Por tal motivo, los amigos de fcQuiz han elaborado un cuestionario de ocho preguntas que os retamos a que intentéis responder correctamente.

Getty Images.

Buenos días. Hay diarios que más que un medio de comunicación parecen un retrete de cristal con balcones a la calle. Es el caso de Superdeporte. Superretrete. Superrepugnancia.

Portada Superdeporte

Superdeporte, como decimos, es un superretrete que expone sus inmundicias en público. Inmundicias excretadas por cerebros de lugareños acomplejados con Vinícius atorado entre la tráquea y el esófago. Pardales aquejados de un antimadridismo paralizante incapaces de ver más allá de sus propias deposiciones.

Superdeporte lleva meses deleitándonos con una masterclass de racismo, característica que requiere ser regada con ignorancia y maldad para que brote en todo su esplendor. Esplendor en la hierba, en las gradas y en los aledaños, como el mundo pudo observar en la última visita del Madrid a Mestalla y cuyos momentos álgidos se recordaron en la última gala del Balón de Oro. Superdeporte ha mantenido el esplendor del racismo en las portadas. Es su parte del trabajo.

El racismo no es más que odio con cosas, precisamente lo que hoy destila la primera plana de este panfleto. Odio al Madrid personificado en Vinícius.

«El Real Madrid vuelve a cargar contra los árbitros y prepara el terreno tras no pasar del empate contra el Rayo o de que Vinicius retara a Dimitrievski», reza Superretrete bajo el titular. Superretrete no ve nada malo en las simulaciones antideportivas de Dimitrievski, sobre las cuales escribe hoy Antonio Valderrama en La Galerna.

Superretrete desearía que Vinícius callase cuando le endiñan un codazo frente al árbitro y este y los dos VAR se inhiben. Superretrete querría que el siete del Madrid hubiese mantenido la boca cerrada ante las provocaciones de Dimitrievski y hubiera permitido que perdiese todo el tiempo del mundo, porque Martínez Munuera no le habría puesto coto. Superretrete, en el fondo, desearía que Vinícius no encarase, no asistiese, no marcase. Porque es del Madrid. Y además negro. Por lo tanto debe estar calladito y sin molestar. Y además dar gracias.

Superretrete está con la tripa suelta porque el sábado juegan Real Madrid y Valencia y canaliza su miedo expulsando fobias varias en forma de tinta impresa.

Superretrete es un compendio de inmundicias morales con periodicidad diaria cuya razón de ser es alimentar el odio por medio del antimadridismo. Un expositor de prejuicios y complejos al precio de 1,40 € el ejemplar.

Ejemplar, según ellos, es lo que todos pretenden que sea Vinícius. No falta nadie en esta cruzada por llevar por el buen camino al malo de Vini, ni siquiera Puyol, quien afirma que le encantaría hablar con él como compañero de fútbol y decirle lo que piensa y siente. Más paternalismo y condescendencia no, Puyol. A nosotros lo que nos gustaría es que no existiesen las provocaciones y agresiones físicas y verbales que preceden a cualquier reacción del siete madridista.

Siempre se incide sobre Vinícius y se obvian las causas del problema. Muy representativo de la salud de nuestro fútbol y nuestra sociedad.

De Superretrete a Supergirona.

Portada Sport

El equipo de Roures ya es líder. A Jaume se le fue la mano con la dosis y ha colocado a su equipo no solo como el segundo de Cataluña, su anhelo primigenio, sino líder de la liga barriobajera de Tebas. Y con el Espanyol descendido de manera ignominiosa la pasada campaña.

Míchel lo celebra en la portada plagiando a Jude Bellingham, pero la pose es más de Carlos Jesús que del inglés.

Portada As

Bellingham es precisamente quien acapara la portada de As. La luxación de hombro que se produjo en el partido frente al Rayo pone en peligro su participación en el encuentro de Champions contra el Braga. Entendemos que Ancelotti será prudente y no correrá ningún riesgo innecesario con Jude.

As también destaca la convocatoria de Endrick con la selección absoluta brasileña. El jugador más joven jamás convocado por la canarinha, por delante de Ronaldo y Pelé. Pero este hecho también es malo, porque anda el Madrid por medio. Si no juega porque no juega, si no anota porque no anota, si marca porque es más caro. Todo mal.

Endrick según AS

Os dejamos con las portadas de Marca y Mundo Deportivo, especialmente interesante esta última.

Pasad un buen día.

Portada Marca Portada Mundo Deportivo

Stole Dimitrievski es el portero del Rayo Vallecano. Tiene 29 años y es de Macedonia. Ayer fue el MVP de un partido disputado en el estadio Santiago Bernabéu a las 9 de la noche de un domingo de noviembre frío, muy frío y ventoso, que no invitaba mucho a jugar al fútbol. Podría terminar mi texto aquí. Eso fue todo literal, como dicen los chavales ahora. Dimitrievski, que parecía un tipo normal e incluso simpático cuando lo entrevistaron Jesús Bengoechea y Athos Dumas aquí en La Galerna, hace un par de años, aportó, además de sus paradas, un indigno espectáculo en la segunda parte, simulando agresiones de Vinicius y enzarzándose con él en la enésima disputa barriobajera que sólo sirve para que los rivales del Madrid pierdan innoblemente el tiempo. Cuando el árbitro pitó el final, Dimitrievski lo celebró como si los proletarios del mundo hubieran alcanzado por fin la utopía socialista universal. Una liga como la de Tebas no puede tener otro tipo de héroes.

El partido sin embargo pudo ir por qui aunque, al final, fue por qua: al poco de empezar, Valverde enganchó una pelota en la antesala de la muerte y cruzó el vestíbulo del Rayo de Francisco montado en un caballo de guerra al galope. En el mano a mano con el portero, Dimitrievski salvó el gol. Entonces me di cuenta de que el arquero visitante tenía, como escribiría José Luis Alvite, la cara del carpintero del Gólgota.

Dimitrievski y Vinícius

La liga de Tebas se lumpeniza a marchas forzadas. Nadie sabe quién toma las decisiones sobre las jugadas y en base a qué criterios. La confusión y la sospecha lo anegan todo, aniquilan toda ilusión. La reacción natural ante semejante suerte de despropósitos empieza a ser la de Iago Aspas el otro día, que derribó de un empujón el monitor del VAR después de que desde la sala de videoarbitraje anularan un penalty como una catedral que pudo haberle dado la victoria a su equipo contra el Sevilla.

Estaría bonito que Tebas, que se ha vuelto a subir el sueldo sin que se sepa muy bien a cuento de qué, quizá como los capos, para demostrar que él es el que manda, provocara el nacimiento de un ludismo balompédico: ira contra las máquinas. El VAR está jodiendo el fútbol y la LFP de Tebas y la RFEF de Zutanito están jodiendo el fútbol español. El Celta está en zona de descenso y quizá se acuerde de esto al final de la temporada.

La liga de Tebas se lumpeniza a marchas forzadas. Nadie sabe quién toma las decisiones sobre las jugadas y en base a qué criterios. La confusión y la sospecha lo anegan todo, aniquilan toda ilusión

Al Español lo descendieron el año pasado tras una serie de escandalosas decisiones adversas que ya uno no sabe si se tomaron en la sala VOR legal o en la ilegal que está en Las Rozas, ese Gran Hermano de Clos Gómez. Como la Liga la realiza audiovisualmente Mediapro, que ya no es de Roures (jaja), y Roures dijo que el Girona tenía que ser el segundo equipo de Cataluña, ahora el Español está en Segunda y el Girona, que es una marca blanca del Manchester City y pertenece a Abu Dhabi, es el líder de Primera. ¡Qué casualidad!

Míchel, entrenador del Girona

Pero la lumpenización atraviesa la competición de arriba abajo, desde la manera en que se comunica hasta lo que ocurre en el césped. El actual presidente del Comité Técnico Arbitral fantasea con darle de hostias a quienes informan sobre el Caso Fútbol Club Barcelona-Negreira, y en efecto luego las hostias terminan dándoselas a Vinicius. No hay correlación, pero hay atmósfera.

Como la Liga la realiza audiovisualmente Mediapro, que ya no es de Roures (jaja), y Roures dijo que el Girona tenía que ser el segundo equipo de Cataluña, ahora el Español está en Segunda y el Girona, que es una marca blanca del Manchester City y pertenece a Abu Dhabi, es el líder de Primera. ¡Qué casualidad!

Un libelo repugnante editado en Valencia lleva desde mayo con su persecución ad hominem sobre la estrella de la competición y no pasa absolutamente nada. El Madrid, con su proyección universal, pone en cada jornada su prestigio y su tradición, únicas en todo el mundo, sobre un mostrador lleno de pescado podrido para que el primer gañán que pase se sirva de él a su antojo.

El show continúa como si nada, los periodistas siguen contando los partidos como si los partidos fueran normales, obligándonos a creer que ellos también están todos comprados, y el simulacro llega hasta las mentes de los perjudicados como Arrasate, del Osasuna, y Oyarzábal, de la Real Sociedad, a los que cuando les roba el Barcelona, por ejemplo, de manera flagrante, les falta pedirle perdón a Cataluña. Es una pesadilla de Aldous Huxley, la distopía perfecta. La portada del principal diario de información deportiva del país el día del último Barcelona-Real Madrid, después de que se supiera que Rubiales paró deliberadamente una sanción a Busquets para que no se perdiera un Clásico de hace unos años, fue un fotomontaje aludiendo a los Rolling Stones y a los Beatles. Le hacen a uno pensar que está loco.

Portada Marca

La liga, antaño el producto deportivo más atractivo del mundo, es hoy una auténtica pantomima. Seguramente sea el momento de revisar los años dorados del duelo entre Cristiano Ronaldo y Messi, entre Mourinho y Guardiola, para comprobar si en efecto la liga de aquellos años era buena por sí misma o sólo merecía la pena por quiénes jugaban en ella.

El actual presidente del Comité Técnico Arbitral fantasea con darle de hostias a quienes informan sobre el Caso Fútbol Club Barcelona-Negreira, y en efecto luego las hostias terminan dándoselas a Vinicius. No hay correlación, pero hay atmósfera

Seguramente la devaluación absoluta de todo lo que rodea al fútbol en España tenga que ver con la degeneración social, política, económica y cultural del país. Una comunidad humana es un organismo, un todo, no puede haber partes podridas en ella que no afecten de alguna manera al resto. Se consagran la injusticia, la desigualdad y la deshonestidad en las leyes. Las instituciones sirven para exprimir al desamparado en favor de los poderosos. ¿Se podía salvar el fútbol en estas condiciones? Es evidente que no. Producto indiscutible del crecimiento y prosperidad de la clase media española, era lógico pensar que el fútbol iba a prostituirse en la misma medida que esa vieja clase media iba reduciéndose poco a poco a la condición de lumpenproletariado. Ni esto le iban a dejar al pobre, claro.

Señor Iceta, ya está sobrando

El héroe de la jornada no podía ser otro que Dimitrievski. Piques y trash talk ha habido siempre en el fútbol y en toda clase de deportes, pero ahora parece, sobre todo con Vinicius, que es la costumbre. Todo el mundo se permite tratarlo como a un niño, hasta Puyol dice que le gustaría hablar con él, todos quieren reconducirlo, pobrecito, es muy bueno pero muy tonto, les falta añadir. El paternalismo con él es insufrible, por eso el chico, solo ante tantos peligros, le hace la guerra al mundo por su cuenta. Ahí está perdiendo el Madrid la monstruosa ventaja competitiva que supone tenerlo en su once titular, pero es como si la grisura general lo succionara, hiciera de Vini un espantajo. En el torneo de liliputienses enfervorecidos que es hoy la liga, el laurel es para los Dimitrievskis.

Producto indiscutible del crecimiento y prosperidad de la clase media española, era lógico pensar que el fútbol iba a prostituirse en la misma medida que esa vieja clase media iba reduciéndose poco a poco a la condición de lumpenproletariado. Ni esto le iban a dejar al pobre, claro

El sábado veía la final de la Libertadores y la alegría sagrada con la que Marcelo celebraba el triunfo máximo con el club que le hizo futbolista contrastaba con la suciedad que rodea todo aquí. No es que Sudamérica pueda ser ejemplo de muchas cosas, pero sí que puede indicarnos el modelo en el que quizá acabe nuestro fútbol —y lo que no es el fútbol— convertido si continúa en el marasmo moral en el que lo han sumido sus gobernantes: la corrupción, en todos los órdenes, que termine expulsando al aficionado de su viejo espacio de evasión, o lo que es igual, los mercaderes haciéndose los dueños del templo, un templo sin estrellas, equipazos, ni relumbrón, sino miseria y adulteración por todas partes.

 

Getty Images.

Hace pocos días, Jude Bellingham decía que se sentía como un superhéroe con la elástica madridista. No es de extrañar.

En la cultura popular, el blanco es poderoso. En parte, admitámoslo, debido al racismo interiorizado y eurocentrista. Aunque siempre he pensado en mí mismo como en un señor “rosita claro” más que en uno blanco, los psicópatas del Ku Klux Klan tienen sus propias y enfermizas opiniones. Pero ese poder procede también, y negar esto es igual de idiota, del hecho indiscutible de que la luz nos gusta más que la oscuridad porque da calorcito y contiene menos depredadores. En todo caso, no es universal. El blanco es considerado como un color asociado con la muerte en China y, en general, en el budismo. Se asocia con una idea, la de “venir vacío, irse vacío”, que en el madridismo básicamente provoca el despido de los entrenadores. En el barcelonismo el blanco tampoco genera demasiado cariño.

Celebración de Bellingham

Gandalf era el Gris y llegó al final de la contienda después de convertirse en Gandalf el Blanco. En la cosmogonía de Stephen King, ‘el blanco’ es la fuerza del bien comandada por Gan, un poder antientrópico empeñado en impedir el derrumbe de la Torre Oscura. Una fuerza elemental que representa la unidad, la salud y la bondad en general. Es el rival del Rey Carmesí, representación de la maldad que intenta destruir los haces.

Sin embargo, si he venido aquí no es para decir que la luz sea mejor que la oscuridad, o el Madrid el mejor equipo el mundo. Si estás leyendo ‘La Galerna’ es que ya lo piensas o vienes a insultarme. Pero puestos a hablar del monomito de la lucha del bien contra el mal, sí me interesa hablar de por qué el Madrid de la presente temporada me recuerda a Marvel Studios.

 

De parte de padre

 

Tanto el Madrid como Marvel me despiertan cariño desde la adolescencia más que desde la infancia. En el caso del club, porque mis padres estaban divorciados y ser del mismo equipo que mi padre me daba una excusa para pasar más tiempo con él. En el caso de los tebeos porque, a falta de una figura paterna, y con mi madre tremendamente ocupada sacándonos adelante, me ayudaron a establecer una brújula moral como otra cualquiera.

Spider-Man me enseñó que todo gran poder conlleva una gran responsabilidad. Los Cuatro Fantásticos, que la familia no sólo es importante sino que puede incluir a señores naranjas que pasaban por ahí o mujeronas verdes. De la Patrulla X aprendí que la intolerancia es mucho más peligrosa que la diferencia y que muchas veces las personas que son distintas, sin tener nada de malo, tienen que esconderse sólo por serlo. Y también que eso es injusto.

El buen madridista sabe que el quinto pino estaba, literalmente, a la altura del Bernabéu, y que movimos el centro de Madrid hacia Chamartín con menos ayuda que otros equipos de otros regímenes

Podría haber sido del Atlético de Madrid, teniendo en cuenta que tenía antecedentes familiares y que en Juvenalia me regalaron un cromo de Arteche que pegué en el cabecero de la cama. Su bigotón protegió mis noches hasta que la lagarta de Diana y Mark Singer ocuparon su lugar de privilegio. Como veis, en esa época el fútbol me daba lo mismo. Escucho a mis amigos de Saber y Empatar hablar de su vida personal locamente futbolera y pienso en que bastante tenía yo con entender las distintas alineaciones de mutantes y vengadores como para detenerme a pensar en señores que le daban patadas a un balón.

Pero, como os comentaba, empecé a ver futbol para acercarme a mi padre y me quedé enganchado a Mijatovic. Desde aquel momento, empecé a cantar los goles imaginándomelos con las gloriosas onomatopeyas de Walter Simonson. Y esa magia aún sigue.

Celebración gol Séptima

Me encontré con que en el fútbol también teníamos a nuestros villanos y necesitábamos hacer piña. Ser madridista era al mismo tiempo una corriente mayoritaria, cimentada en la victoria, y un poco una vergüencita. Nos insultaban como a los mutantes. Éramos el equipo de Franco, prácticamente fascistas, habíamos robado no sé qué torres y un tal Florentino Pérez había secuestrado a un señor portugués a punta de pistola y se pavoneaba de Zidanes.

Afortunadamente, conocí a un Profesor X, que me impidió confraternizar con los mutantes diabólicos. Se trataba de mi profesor de Historia en la facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, Ángel Bahamonde. Un tipo brillante, progresista, y que se preciaba de que sólo atesoraba un bien material: libros. Él no se acordará de mí, pero yo siempre le daré las gracias por todo. Nos explicó a unos cuantos lo que luego publicaría en su obra seminal ‘El Real Madrid en la Historia de España’ y me abrió los ojos como al protagonista de ‘La Naranja Mecánica’. Luego me dediqué al periodismo económico y todos los cuentos sobre el Madrid se convirtieron en cuentas.

El buen madridista sabe que el quinto pino estaba, literalmente, a la altura del Bernabéu, y que movimos el centro de Madrid hacia Chamartín con menos ayuda que otros equipos de otros regímenes. Me enteré de que Izquierda Unida fue de los partidos que aprobaron la operación que hizo posibles las Cuatro Torres y que después se convertiría en la semilla de Madrid Nuevo Norte, el desarrollo urbanístico que me gustaría poder permitirme algún día (spoiler: no). También que el barcelonismo se había pasado todo el franquismo jugando a Sazatornil, con la escopeta de Jaume Canivell (“yo, apolítico, de derechas, como mi padre”) y la pleitesía de Fernando Galindo (“un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo”).

 

Planificar la magia

 

Pero la nostalgia no es argumento suficiente. Tampoco que el Madrid y Marvel sean marcas globales y universalmente reconocidas y que puedas hablar con un taxista de Kuala Lumpur de Courtois o de Robert Downey Jr.

El mayor parecido es que Marvel y el Real Madrid saben bien que ninguna etapa buena dura para siempre y que hacen falta transiciones. Kevin Feige, el capo de las pelis de Marvel, seguro que les dice a los actores, mientras los convence, que nacieron para interpretar a sus personajes. Pero ha hecho algo más, algo extraordinario que en Madrid empieza a ser la norma. Planificar.

La primera etapa a cargo de Feige fue bastante brillante. Convirtió un puñado de películas sobre señores en pijamas en Los Vengadores y, desde ahí, generó Infinity War y Endgame, dos de las películas más taquilleras de la Historia y una cumbre en muchos aspectos. Aunque sus películas no sean del gusto de un maestro como Scorsese, Feige había ganado ya el equivalente cinematográfico de catorce Champions.

Kevin Feige

Pero tenía que prepararse para el futuro. ¿Cómo lo hizo? Feige no era tonto y sabía que tenía que dosificar. Así que se puso reservón y guardó dos de las grandes franquicias de relumbrón que tenía aún en el armario: Los Cuatro Fantásticos y la Patrulla X. Decidió esperar. Años, si hacía falta. Era mejor aprovechar el tirón para hacer crecer a algunos de los personajes que ya había puesto sobre el tablero y esperar a que llegase el momento oportuno para sacarse el resto de ases de la manga.

La maniobra le salió bien a medias. Algunos personajes, como Ant-Man, tocaron techo y después fueron hacia abajo. Otros, como Doctor Extraño o Spider-Man, siguieron creciendo. Se les murió Pantera Negra, que era un filón, y probaron con Eternals. No es que gastaran poco dinero, pero trabajaban con cuidado pensando a futuro, en cómo repetir una jugada irrepetible. Rompían las televisiones con series extraordinarias como WandaVisión o What If, mientras lo complementaban con cosas para salir del paso y alguna que otra medianía insoportable.

Pero lo hicieron sabiendo que había un futuro y que no podían adelantar los plazos. Tenían que respetar sus planes, sin perder del todo la capacidad de improvisar si la cosa se torcía.

 

Los Vengadores blancos

 

Del mismo modo, el Madrid tuvo sus propios Vengadores. Siguen ‘Ojo de Halcón’ Modric, ‘Hulk’ Carvajal y ‘Thorni’ Kroos, con buen nivel pero sabiendo todos que tienen la fecha de caducidad en el envase. Hazard fue uno de los Eternos y un fracaso, aunque las lesiones le impidieron darlo todo, y Benzema fue Ant-Man, empequeñecido para muchos pero un gigante cuando se lo proponía.

Iron Man Ronaldo “murió” para traernos cien millones, antes de comenzar el largo proceso de arrepentirse por haber abandonado el superequipo de su vida. El Casemiro América y ‘Mercurio’ Varane se fueron a envejecer, forrarse y desaparecer a Manchester. Marco ‘Viuda Negra’ Asensio, y ‘La Visión’ Ramos cayeron en las garras del club estado.

Afortunadamente, ahí estaba la planificación. El Doctor Rüdiger Extraño y Alaba-Man estaban ahí para mantener viva la taquilla, con sus tropiezos, mientras la Pantera Negra Vinicius rompía moldes. Mendy, como Loki, fue tanto héroe como villano. Camavinga ha sido el DeadPool que, siempre de buen humor, terminará por unirlo todo. ¿Y Tchouaméni? Es la Capitana Marvel, con un poderío que aún sorprende a propios y extraños y más ‘haters’ de los que se merece.

Lo que está claro es que, como Marvel, tenemos un plan, ases en la manga y un futuro que puede ser muy brillante y que, intuyo, sorprenderá a quienes hoy vociferan que se ha terminado el ciclo. El Madrid siempre vuelve

Tenemos días malos y a veces nos “funan”, que dicen mis hijos, pero el futuro pinta bien. En un futuro cercano Endrick podrá ser nuestra Antorcha Humana, Alphonso Davis está haciendo las pruebas para interpretar a un Halcón con escudo (madridista) y a Bellingham ya le han salido las garras de Lobezno. También miramos con cautela a Mbappé, aún de lejos y sin tener del todo claro si interpretará el papel de Cíclope o el de Magneto.

Lo que está claro es que, como Marvel, tenemos un plan, ases en la manga y un futuro que puede ser muy brillante y que, intuyo, sorprenderá a quienes hoy vociferan que se ha terminado el ciclo. Y no, no ha terminado. Creo en el ciclo del eterno retorno madridista tanto como en el de Mircea Eliade. El Madrid siempre vuelve, como las 3D en el cine o Tom Cruise a subirse al avión.

Cine 3D

Tenemos hasta un villano como Kang, que lo complica todo y que afecta tanto al futuro como al pasado. Un Negreira que ha trastocado la sagrada línea temporal barcelonista y ha puesto patas arriba el multiverso futbolístico.

 

Contra quién se compite

 

Marvel comparte otra característica fundacional con el Madrid. Y es que, a estas alturas, sólo compite contra su propio reflejo y su sala de trofeos. Otros estudios se equivocan, pero si durante un par de años Marvel no destroza las taquillas o las audiencias del streaming todo el mundo habla de “fatiga de superhéroes”, del mismo modo que una temporada sin delantero puede ser para muchos, para mí el primero, un mensaje ominoso.

Puede que en parte sea así. Quizá el Madrid o Marvel se pasen en el futuro algunos años sin reverdecer laureles. Hemos vivido malas etapas y volveremos a vivirlas. Pero siempre volverá a llegar un joven director o un entrenador ilusionado que, en algún momento, convertirá su amor por los personajes y los colores en una nueva etapa dorada.

Se irán Kevin Feige o Florentino, se quemarán los personajes, envejecerán los peloteros y desaparecerá temporalmente la ilusión. Thanos hará coaching con su guantelete y el madridismo esperará al desenlace final con la cara partida, exhausto e inasequible al desaliento. La batalla parecerá perdida. Quedaremos al borde del colapso.

Será ese el momento en el que apretaremos las correas de nuestro escudo hecho añicos, nos incorporaremos lentamente y nos prepararemos para caer con honor. Frente a los árbitros, frente a los villanos genéricos en 3D, frente a los rayos gigantes caídos del cielo y las bocinas de Hans Zimmer, el madridismo se pondrá en pie y le dirá al villano, con el cuerpo quebrado y la voz firme, que el partido aún no ha terminado. “Podemos seguir así todo el día”.

Capitán América

Y será justo en ese momento cuando se abrirán los portales y llegará uno de esos deus ex machina que nos han hecho amar esta camiseta. Con el tiempo, mis hijos asistirán al resurgir de una nueva Quinta del Buitre o una nueva alineación de tipos en pijama gritando ‘¡Vengadores, reuníos!’. Sorprendidos en la derrota, Kang o el Doctor Muerte pensarán que no es posible, que la victoria era suya y la del Madrid, casualidad. “Lo habría conseguido de no haber sido por esos entrometidos”, balbucearán.

En parte es cierto que nuestro equipo se alimenta de las victorias. Pero creo que es mucho más justo decir que tanto Marvel como el Madrid se alimentan de nuestro amor y de nuestros sueños. No nos rendiremos, respetaremos al rival y no esperaremos nada de nadie, salvo del talento de nuestros jugadores y su deseo inexorable de cumplir con un destino que sólo nos pertenecerá mientras soñemos que nos pertenece.

No nos rendiremos, respetaremos al rival y no esperaremos nada de nadie, salvo del talento de nuestros jugadores y su deseo inexorable de cumplir con un destino que sólo nos pertenecerá mientras soñemos que nos pertenece

Hace pocos días, Jude Bellingham decía que se sentía como un superhéroe con la elástica madridista. Y no es de extrañar. Para proteger a los Bellingham del futuro tenemos que seguir luchando por ser “los buenos” pese a todos y pese a todo. Un ka-tet en defensa de la Torre Oscura y del campo de rosas que se encuentra a sus pies.

Porque mientras haya cientos de millones de niños soñando en un futuro en el que serán héroes, nuestros héroes, todo irá bien.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. El Real Madrid empató ayer a cero frente al Rayo Vallecano y, por supuesto, se ha desatado el apocalipsis. Hemos perdido el liderato. La tierra se resquebraja bajo nuestros pies. El hijo de la cabra tiene siete cuernos y en cada cuerno hay cuarenta y tres ciudades viciosas que están siendo arrasadas por la cólera de Yahvé, como ya anunciaron las escrituras. Y lo peor de todo: ha vuelto la delantera Meca-Zárate.

La última de las tres catástrofes consignadas no aparece en cambio en las escrituras pero sí en twitter, ahora llamado X. La última es literal. Si nosotros la vimos, vosotros también. Hemos vuelto a los tiempos de Meca-Zárate. Lo ha dicho @julianingüler67334, a la sazón mecánico en Coslada y amante de los pimientos de Padrón. No es el único análisis ponderado, transido de sosiego, que se ha podido leer en dicha red social. Hemos registrado también los siguientes comentarios, no menos apocalípticos.

-Pésimo Vinicius. No encaja bien los codazos. Alguien tiene que hablar con él y enseñarle a sonreír cuando los reciba. Vive enfrascado en guerras que no nos hacen ningún bien, como cuando pretende recuperar rápido el balón y Dimitrievski finge haber sido agredido por él. Muy mal por Vinícius. Si no se hubiera acercado a Dimitrievski, es más, si no se hubiera acercado al área de Dimitrievski, no habría dado al porteo rayista la opción de fingir que le había agredido.

-Muy mal Kepa. Inoperante. No entró en juego en todo el partido. Para esto, se podía haber quedado en Londres. Ha venido a Madrid por el clima, a procurarse un retiro dorado.

-Atroz Ancelotti no dando entrada, a lo largo del partido, a Güler, Brahim, Nico Paz y la sección de viento de los Who en 1979. Estamos hartos de un entrenador que nos limita absurdamente, obligándonos a jugar con once. Estamos hasta las narices de las excentricidades del viejo. Parece mentira que, habiendo visto ya tantos apocalipsis como se ha tragado, no tenga un poco de sensibilidad para atender nuestras peticiones.

Este es un resumen de lo que dicen sobre el empate en el Bernabéu las redes sociales. Puede que San Juan describiera el apocalipsis de manera igual de vívida, pero nunca hizo un inventario tan certero de sus causas como el que realiza desde ayer Twitter (ahora X) Real Madrid sobre nuestro apocalipsis particular. No vamos a ser capaces de ganar la liga ni siquiera pagando durante décadas al vicepresidente de los árbitros y cuadriplicando el patrimonio del jefe del VAR, como todo el mundo sabe que hace el Madrid todos los domingos y fiestas de guardar.

En cuanto a los medios tradicionales, sus análisis del empate de los de Carletto se condensan en estas cuatro primeras planas en versión papel. Empezamos por Marca.

Portada Marca

“No Bellingham, no party”, titula Marca (la coma es nuestra, Marca nos la escamotea). Es un titular que está muy bien con la salvedad de que Bellingham jugó —y bastante bien, aunque no marcara—. Así pues, debería haber sido “Yes Bellingham, no party”, pero a ver cómo explicas eso. Si hubiere marcado Bellingham el gol de la victoria, el titular habría sido “Yes Bellingham, yes party”. La última de las opciones habría sido que el Madrid ganara sin anotar el inglés, en cuyo caso el titular correcto habría sido “No Bellingham, yes party”. Y con esto, queridos niños marquistas, concluimos todas las posibilidades de nuestro brillante análisis del encuentro.

Portada As

“El Madrid pierde la cabeza”, titula As, en ingenioso juego de palabras relativo al fin (momentáneo, esperemos) del liderato. Es un calambur tan bien traído que nos abruma. Qué genialidad. Porque el Madrid no perdió el hígado, el píloro ni el coxis. Perdió la cabeza. Es buenísimo. Lo pilláis, ¿no?

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Llamadnos malpensados, pero algo nos hace intuir un discreto deje de satisfacción cataculé al reflejar el empate apocalíptico de los blancos, la hecatombe suprema. El Madrid ya no es líder por sendos atracos en el Metropolitano y Nervión y por haber tenido ayer la pólvora mojada, pero qué más dan las causas cuando podemos seguir aupados allá arriba merced a la carta blanca para la agresión de jugadores como Araujo y Gavi y la condonación de penaltis varios.

En fin. Leed si queréis la crónica de Genaro Desailly y dejadnos que sigamos rumiando amargamente el fin del mundo que cantaba REM, aunque a nosotros no nos haga sentir tan bien como a Michael Stype y amigos.

Pasad un buen día.

¿Se inspiran los árbitros en Pedro Sánchez?

 

El Madrid no estuvo ayer lo que se dice fino, bien contado está en La Galerna. Un pinchazo doloroso, como el trompazo que se llevó Bellingham que puede batir otro récord. Una de cada dos veces que recibe la pelota, le dan. El Rayo vio el Clásico. ‘Nihil novum sub sole’ se lee en la Vulgata.

No, no estuvo bien el Madrid. Cumplió atrás. No arriba. ¿Brahim no paga impuestos? El 0-0 se fue temiendo a medida que avanzaba el partido. El Rayo dejó su alegría para otra ocasión, apostó por no encajar y lo logró. Hay que felicitarle. Cuando veo estas cosas pregunto, ¿qué quieren, que pongan la defensa en mediocampo? El problema es tuyo, no del modesto.

Ancelotti

El Madrid careció de duende, ángel, chispa para meter el golito que habría sido suficiente. Jugó bien atrás, en la creación & definción me enseñó Menotti, lo suyo fue MM: manifiestamente mejorable. Una tortura. Y no solo los delanteros, especialmente negado Vinicius. Le faltó luz general, al equipo todo. Tropezó. OK.

No estuvo bien el Madrid. Cumplió atrás, pero arriba fue manifiestamente mejorable. ¿Brahim no paga impuestos?

Dicho lo cual les quiero hablar de otra cosa. De mi última pedrada, la estoy contando ‘urbi et orbi’ y La Galerna debe acogerla. No, miren, los árbitros y cía no pueden ser tan malos. Es pura cuestión de número. Están los cuatro sobre el césped y los ‘tropecientos’ del VAR, el VOR, la sala secreta, todo eso. Son muchos. No pueden todos buenos, vale. Pero malos todos, tampoco.

No podemos afirmar, es un decir, que el personal de El Corte Inglés es todo malo. O los mecánicos de Ferrari. O los veterinarios de Salamanca. Algunos, puede que sí. Pero todos, imposible. Luego va contra la lógica, la razón, las posibilidades lo vivido esta jornada.

¿Qué pasa? Ahí va mi pedrada: es una estrategia. Se trata de ampliar el espectro, como los antibióticos. ¿Negreira? ¿Qué sólo beneficiamos al Barcelona? ¡Ya ven que no! Como esto yo me lo tomo a coña hace rato, que el Negreirato fue y es lo que es, admito que Oyarzabal se cayó solo. Y el delantero del Celta. Aquí vio algo el VAR; en San Sebastián, no. Los de Alavés y Valencia se desmayaron, tanto que sí les pitaron penalti. La cosa se extiende por la Segunda, baste un ejemplo: uno del Éibar empujó a un defensa del Espanyol antes del saque de una falta, lo desplazó tres metros, minuto 96 a más inri, y nada pitaron. Segundos después, gol eibarrés. El desplazado no pudo intervenir en la jugada, claro.

Penalti no pitado a Oyarzabal frente al Barça

¿Se trata de embolicar a cuantos más posibles para que el enfado se multiplique y lo enfangue todo? Y lo clásico: los errores humanos son para todos. Y los aciertos. Creo que es eso. Pura estrategia. Un lío tras otro. Una ensalada de líos sostenida, uno tapa al otro. Y acaban siendo tantos que te pierdes. El Barça es muy grande, pero no juega todos los partidos de una jornada. ¿Lo ven?

igual los árbitros han hablado con Pedro Sánchez. Un lío a las cuatro, otro a las seis, otro prontito el día siguiente. En un ministerio, en un campo de fútbol... Debe de ser eso. Joder a cuantos más posibles es un camino. Socializar el mangazo

Igual han hablado con Pedro Sánchez, ese gran maestro. Que la cosa funciona no se discute. Le va de vicio y copiar es saludable. Lo aprendí muy de niño el día que en clase de Dibujo me hicieron pintar un águila y el profesor me dijo: precioso tu perro, Tomás. Ipso facto me senté junto al mejor de la clase lápiz en ristre y conseguí lo imposible: un cinco ‘raspao’.

Sí, sí. Un lío a las cuatro, otro a las seis, otro prontito el día siguiente. En un ministerio, en un campo de fútbol... Debe de ser eso. Demuestra que la cosa les interesa, que buscan soluciones. Joder a cuantos más posibles es un camino. Socializar el mangazo. Interesante.

 

Getty Images.

Kepa: SIN CALIFICAR. Fue un espectador más.

Carvajal: NOTABLE. Siguen en su línea positiva.

Fran García: NOTABLE. Profundo y punzante.

Rüdiger: APROBADO. Poco exigido, pero certero y en plan líder.

Alaba: APROBADO. Tuvo poco trabajo y sacó bien el balón.

Camavinga: NOTABLE. Como todos, se desinfló algo en la segunda mitad, pero su primer tiempo fue de fábula.

Modric: APROBADO. Falló algunos pases, pero se nota su ascendencia.

Valverde: NOTABLE. Ha vuelto el pulmón.

Bellingham: NOTABLE. Se desinfló cuando el Rayo rompió el ritmo con su antifútbol. Antes estuvo eminente.

Vinícius: APROBADO. Agitó continuamente el árbol, pero marró ocasiones claras.

Joselu: APROBADO. Lo remata todo. Hasta lo que no debe.

Rodrygo: NOTABLE. Generó mucho peligro por la derecha.

Kroos: APROBADO. Sin tiempo para mucho.

Nacho: sin calificar.

Ancelotti: APROBADO. Planteamiento y cambios razonables. No se le puede culpar del empate.

 

Getty Images

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram