Amavisca: “La plantilla echa en falta otro central”

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No solo no ha engordado un gramo -al menos no a simple vista- y sigue luciendo las mismas guedejas que le hicieron célebre formando aquel inolvidable dúo de ataque con Zamorano. A sus 47 años, además, y aunque el tiempo no perdone, Amavisca sigue mostrando sobre el campo la esencia de su juego eminentemente “de izquierdas”, como tengo ocasión de comprobar (el que tuvo retuvo) en el partido de leyendas madridistas contra leyendas del Arsenal que tuvo lugar en Londres y al que tuve el gusto de asistir en el Emirates Stadium. La entrevista, no obstante, tiene lugar en el hotel donde se hospedan los veteranos un par de horas antes del choque de ilustres. “Lo importante es que no nos rompamos nada”, dice José Emilio Amavisca antes de que nos sentemos ante la grabadora. Es aún más natural, simpático e incisivo en sus opiniones de lo que cabía esperar por su imagen pública. 

P: El Madrid ha vivido un verano turbulento, muy movido. Ha habido…

R: Bueno (me interrumpe), muy movido en cuanto a salidas. En cuanto a llegadas, muy poquitas.

P: ¿Te parece que se ha fichado insuficientemente? ¿Te preocupa?

R: Al equipo le falta un central. Le faltaba además un delantero hasta que ha venido Mariano, quien espero y creo que tendrá minutos. La temporada será larguísima y tendrá ocasiones de demostrar su valía. Pero lo del central es una realidad. Es verdad que tienes a Nacho, que es un tapa-agujeros impresionante con un mérito increíble. Sin embargo, pienso que se necesita o bien un central, o bien (después de la salida de Theo a la Real) un lateral izquierdo.

P: Tenemos a Reguilón, un chaval en quien hay depositada mucha confianza. ¿Tú se la tienes también?

R: Ojalá salga bien la apuesta. Si Reguilón funciona, no hablaremos de fichajes hasta el final de temporada. Pero es una incógnita. Jugar a ese nivel no es nada fácil. A ver si se afianza a base de jugar partidos donde pueda estar un poco tranquilo.

P: En cuanto al central que dices que falta, ¿te habría gustado o te gustaría alguien en concreto?

R: No te diré ningún nombre. Te diré la cualidad que necesitaría ese fichaje: la rapidez. En el Madrid los centrales han de ser sobre todo rápidos. Es la cualidad esencial. El Madrid está habituado a atacar y lo fundamental es tener un central que pueda parar las contras con las que muchas veces nos matan. Necesitamos alguien que llegue bien al cruce. Lo demás es menos importante.

P: Lopetegui tiene la tarea casi sobrehumana de ponerse en los zapatos de Zidane. ¿Cómo le ves en estos primeros compases de la temporada?

R: Han tenido un buen arranque. Se ven cosas que me han gustado y que no se veían el año pasado. El ritmo de circulación de balón que tenemos ahora no lo habíamos visto hacía tiempo. En las segundas partes están machacando a los rivales, y eso es porque los adversarios se agotan al correr detrás del balón a esa velocidad. Eso te mata.

P: Se ve la mano táctica del entrenador, una característica no muy habitual en el Madrid, tradicionalmente hablando. ¿Es un Madrid de autor?

R: Creo que todo viene muy condicionado por la ausencia de Cristiano. Ahora todo es más colectivo, eso es lo que sucede. Antes llegaba Benzema al área y se la pasaba al portugués. Ahora Benzema llega y tira. Estamos viendo el Benzema goleador que yo mismo he reclamado tantas veces. Se está destapando como goleador al haber perdido la presencia intimidatoria de Cristiano. Siempre hemos destacado la calidad técnica de Benzema, pero nos faltaba que diese ese paso adelante. Yo ya he dicho en mis comentarios en Radio Nacional que el Madrid va a jugar mejor que el año pasado. Lo que no sé es si va a ganar tanto como ha ganado en el pasado. En el fútbol moderno, nada tiene que ver el jugar bien con el ganar títulos.

P: ¿Nada tiene que ver? ¿Nada? ¿Hasta ese punto lo llevarías?

R: Ahora mismo nada. Se pueden ganar títulos jugando bien y jugando mal. El Madrid, con jugadores tan determinantes, se puede permitir el lujo de jugar mal y ganar. Jugaremos mejor que el año pasado. ¿Hasta dónde vamos a llegar? Eso ya no lo sé.

Este madrid va a jugar mejor que el del año pasado. ¿si va a ganar tanto? eso no lo sé.

P: ¿Está este nuevo Madrid, como se dice por ahí, más diseñado para ganar la Liga que la Champions?

R: No. Es lo que se lleva un tiempo vendiendo. Hace mucho que no ganamos la Liga, vayamos a por ella y tal. Pero este equipo siempre va a tener la Champions como su objetivo prioritario. Siempre tiene el ojo puesto ahí. La Liga no va a ser una distracción si se pone a tiro la Champions.

P: Decías que Benzema está mejorando al haber desaparecido la larga sombra de Cristiano. ¿Se puede decir lo mismo de Bale? ¿Puede ser el estandarte?

R: Totalmente. Va a dar un paso adelante. Es el hombre franquicia después de Cristiano. Ha empezado a muy buen nivel. Lo de las lesiones ha podido ser un poco psicológico también. Si se olvida de las lesiones, ello contribuirá a que no las tenga. Ha soportado mucha presión. Ahora le veo convencido de que puede ser la gran estrella.

P: ¿Qué te pareció la salida de Cristiano?

R: Me parece que el club fue generosísimo con él. Infinitamente generoso. Dejarle ir por cien millones, tal y como están los precios en el mercado, puede considerarse un regalo. Lo que me ha extrañado ha sido la actitud de Cristiano. El que nada más salir de aquí haya hecho declaraciones en el sentido de que la Juve es una familia, que allí se siente como en casa…

P: Claro, porque parece que lo dice por oposición al Madrid.

R: Exacto. Aquí ha estado nueve años y ha tenido cinco renovaciones de contrato. Yo creo que no se puede quejar.

P: Bueno, Messi ha tenido nueve. Probablemente él ha establecido esa comparación y no se he sentido bien tratado.

R: Es que el problema para Cristiano ha sido siempre, precisamente, el establecer esa comparación. Él no tiene por qué compararse con nadie. Es uno de los más grandes que han existido. El eterno paralelismo con Messi no tiene ninguna lógica.

el club ha sido infinitamente generoso con cristiano en su salida.

P: Antes hablabas de tus apariciones en Radio Nacional como comentarista del Madrid. Muchos aficionados madridistas se quejan de que algunos ex jugadores, tú incluido, sois muy duros con el equipo cuando os toca opinar sobre él…

R: Yo soy madridista. No solo porque jugué en el Madrid, sino que lo soy desde pequeño. Yo no soy como ellos, pero comprendo a los compañeros de Radio Nacional cuando son críticos con el Madrid porque es su trabajo. Los que hemos jugado ahí somos los primeros en aceptar el extremo nivel de exigencia. Cuando el Madrid gana, se exige que además juegue bien. Por mi parte, precisamente porque he jugado ahí, y por el amor que le tengo al club, soy partícipe de esa exigencia. Así, se me puede escapar una crítica. Pero, en mi caso, es por el cariño que le tengo al Madrid. Lo más grande que he vivido en el fútbol (y eso que he sido, por ejemplo, campeón olímpico en Barcelona) ha sido jugar en el Bernabéu con esa camiseta.

P: ¿Qué imagen de ti crees que hay en el madridismo?

R: No sé. Yo soy una parte muy muy muy pequeña de la historia del club.

P: Muy pequeña, de acuerdo. Pero hay un momento de dicha historia, en particular gracias a la sociedad que formas con Zamorano, en que eres casi lo más importante que le está sucediendo al equipo.

R: Bueno, también estaban Laudrup, Redondo, la irrupción de Raúl… Pero me siento querido y recordado. La gente me dice cosas cuando voy por Madrid, bueno, por cualquier parte del mundo. Tampoco he cambiado mucho, con la melena ésta.

P: Aquella sociedad con Zamorano llegó por sorpresa. Valdano, en la pretemporada, no contaba con vosotros…

R: Cierto. Íbamos los dos fuera. A Zamorano le dijo Valdano que allá él si se quedaba, que era el quinto extranjero. A mí me querían ceder, pero no al equipo al que yo quería ir, así que al final me quedé y no me salió mal.

P: ¿Cuál era el equipo al que tú querías ir cedido y que al club no le parecía bien?

R: El Zaragoza. Pero ellos decían que igual tampoco jugaba mucho allí, ese era su temor. Me querían en un equipo de menor nivel donde jugara más. Pero no hubo acuerdo y al final me hice un sitio en el Madrid. Siempre estaré agradecido a Valdano. Con su poder, podía haber dicho “pues éste y éste, aunque se queden, no van a jugar”. Pero no. Vio nuestros méritos en la pretemporada y nos puso a jugar. Rectificó. Eso le honra siendo además quien era: un campeón del mundo con Argentina, ex jugador del Madrid que además acababa de llegar al máximo honor como entrenador que es llevar las riendas del mejor equipo del mundo. Tener la humildad de decir “me he equivocado y estos dos tienen que jugar” es propio de sabios.

P: Aquel equipo que gana la Liga entrenado por Valdano era un espectáculo: tu sociedad con Zamorano, Laudrup, Redondo, Raúl… ¿Por qué se tuerce todo de manera tan terrible nada más empezar el año siguiente?

R: Todo viene del ansia de buscar la excelencia de ser campeones de Liga (lo cual habíamos logrado el año anterior) pero también de Europa, que era por supuesto la obsesión porque el club llevaba treinta años sin ganar la orejona. Por eso, Valdano diseña dos equipos distintos, uno para cada competición, y hubo una obsesión por la rotación. El once que tantas veces había jugado el año anterior, con tan buenos resultados, se partió por la mitad. Ya no jugaba ese once. En toda la pretemporada, no jugué ni un solo partido con Zamorano. Ni uno.

P: Parece una decisión muy torpe, considerando lo que habías dado entre los dos…

R: Fue una gran equivocación. Hubo además un tema disciplinario con Luis Enrique, Laudrup y Míchel que afectó. Se vio desde el principio que todo iba mal. A nivel individual, fue encima el año que me lesioné. La lesión de menisco tuvo lugar en el partido tras el cual echaron a Valdano, aquella derrota en el Bernabéu frente al Rayo.

P: La recuerdo muy bien. Se dijo que algunos jugadores mostraron gran indolencia, que poco más o menos el equipo se dejó ir para que despidieran al entrenador…

R: Eso dijeron, sí. Mentira, claro. La prueba es que yo me rompí la rodilla intentando ganar. Esas camas que se dice que se hacen a los entrenadores son mentira. A los futbolistas nos gusta demasiado el fútbol como para dejarnos perder.

P: Ese año acaba con Arsenio Iglesias en el banquillo.

R: Así es. Tras abandonar el fútbol, el propio Arsenio reconoció que se había equivocado aceptando la oferta del Madrid. El pobre no sabía dónde se metía. Claro, te viene el Madrid y parece que no puedes decir que no, pero es que… Lo pasó fatal.

P: Tuvo que enfrentarse incluso a un asunto tan espinoso como el de Soler. Si jugaba un partido más, por contrato, estaba renovado automáticamente. El club no quería renovarle y, en su mejor momento de juego, de pronto, justo para ese partido, no fue convocado.

R: Eso es.

P: ¿Hubo un motín contra Arsenio por no convocarle, como se publicó?

R: No, motín no. Pero nos reunimos con él y le dijimos que, teniendo en cuenta que Arsenio solo iba a estar ese año, muy bien podía poner a Soler para que se hiciera aplicable la cláusula, y luego ya Soler y club discutirían su situación para que siguiera, o para pagarle algo para que no continuara, lo que fuese. Él ya venía jugando, ¡y muy bien! En el seno del vestuario, aquello sentó mal.

P: Volviendo a tu relación con Zamorano, hay varios momentos triunfales de esa sociedad en aquella temporada, pero el culminante es quizá la victoria contra el Dépor en el Bernabéu que, a falta de dos jornadas, os dio la Liga.

R: Así es. 2-1, con un gol mío y el otro de Iván. Es un partido en el que juego arriba, a pesar de que en muchos encuentros de aquel año la irrupción de Raúl en la delantera me desplazó a la banda izquierda.

P: Ese último gol, el decisivo, que llega a falta de pocos minutos, de esa manera agónica tan madridista, es fruto de esa sociedad con el nueve chileno.

R: En efecto. Le meto un pase largo, desde el medio campo. Iván espera que bote el balón, le pega en carrera, el balón vuelve a botar, da en el palo y entra. ¡Más suspense imposible!

P: Quedaban aún dos partidos de margen, pero flotaba en el ambiente la idea de que, si no era ahí, ya no era.

R: Sí, era una especie de final de Liga. Fue tremendo.

P: ¿Ese pase es el más importante que has dado en tu vida?

R: Joer, no lo sé. Puede ser. (Ríe). Pero es difícil decirlo. Era una Liga. Cualquier otra de las asistencias que le di a Iván y que nos dieron puntos fue igual de importante porque matemáticamente valió igual. Otra cosa es que esta fuera la más dramática, claro.

P: Se hace difícil pensar en otra sociedad más famosa en la historia del madridismo contemporáneo que la que formasteis juntos. Ha habido grandiosos jugadores, pero no entran en la historia como un binomio de manera tan clara como vosotros dos. A bote pronto, solo se me ocurren Butragueño y Míchel.

P: Pero la gente no los relaciona a ellos dos tanto como a nosotros dos. De hecho, más que Butragueño, el que aprovechaba los pases laterales de Míchel era Hugo Sánchez.

R: Cierto, el Madrid de la Quinta era una cosa más coral. No era tanta la importancia de sociedades como la vuestra. ¿Sigues en contacto con Zamorano?

R: Sí, aunque esporádico porque él vive en Miami. Hablamos en los cumpleaños, en las fiestas… Y nos vemos cuando viene a España. Cuando se despidió del fútbol, fui a jugar a su homenaje en Chile. La relación era estrecha en el campo y fuera del campo. Una gran amistad. Él sabe que tiene un amigo en España y yo sé que tengo un amigo en Chile. Una relación como la que teníamos no se pierde, se difumina un poco con el paso del tiempo pero permanece. Ten en cuenta que nuestras familias se conocían y se llevaban bien, que él venía de vacaciones con los míos a Laredo…

P: Eras tú el que no tenía carnet de conducir y él te llevaba, ¿o era al revés?

R: ¡Yo, yo! Sigo sin conducir.

P: Otro momento álgido del binomio Amavisca-Zamorano, y de aquel gran aunque efímero Madrid de Valdano, fue por supuesto el 5-0 al Barça.

R: Ese fue el gran momento de Iván, más que del binomio. Metió tres goles, tiró al poste para que Luis Enrique recogiese el rechace e hiciese el 4-0, y me dio a mí el pase del último gol.

P: Visto retrospectivamente, es un partido lleno de extraños protagonistas, gente que parece que no está en el bando correcto, porque Laudrup acababa de llegar al Madrid procedente del Barça y Luis Enrique, por supuesto, estaba destinado a acabar en la otra orilla.

R: Sí, ¡y fíjate que Laudrup le mete 5-0 al Barça con la camiseta del Madrid cuando el año anterior le había metido 5-0 al Madrid con la camiseta del Barça! En cuanto a Luis Enrique, si repasas las imágenes, es increíble el furor con el que celebra el gol, ¿verdad?

P: Verdad. Cualquiera diría que después iba a convertirse en el adalid del antimadridismo que es ahora. Algo no parece cuadrar. ¿Fingía entonces? ¿Exagera ahora?

R: Luis Enrique nunca finge ni exagera. Le conozco bien, fue mi compañero varios años. Siempre dice lo que piensa. Su antimadridismo es real.

P: Él ha llegado a decir que “se ve raro” en los cromos en los que va vestido de blanco.

R: Pues entonces no se percibía que sintiese nada raro. Se le veía bien. Un buen compañero y un grandísimo jugador. Insisto, mira cómo celebra ese gol al Barça. Creo que hasta se quita la camiseta. Es muy rara su actitud tan beligerante contra el Madrid a día de hoy. Y me parece un error. Puede ser que el último año fuera desagradable, pero cuando has estado varios años en un sitio y te han tratado bien, ¿a qué viene ese rencor, ese volverse contra la mano que te ha dado de comer? Nunca sabes con certeza lo que pasó, pero lo cierto es que no lo entiendo. Opino que se equivoca.

luis enrique se equivoca con su rencor al real madrid.

P: ¿Crees que ese antimadridismo le puede afectar en su nueva etapa como seleccionador?

R: Le podría afectar si hubiese empezado mal. Pero sus primeros pasos han sido ganar en Wembley y meterle 6-0 a la subcampeona del mundo. Ya ha superado cualquier recelo.

P: Tú has declarado que tu mejor recuerdo como madridista es la Séptima. Llama la atención que lo digas porque tu participación en Ámsterdam es testimonial. Podías haber escogido otro momento con más protagonismo individual tuyo, como los que hemos repasado.

R: ¿Cómo voy a elegir otro momento que no sea la Séptima? El momento que el madridismo llevaba 32 años esperando. El momento que yo llevaba toda mi vida esperando como madridista. A partir de ahí, las Copas de Europa volvieron a caer casi una tras otra. Fue un momento único en la historia del club y ahí tengo el honor de estar.

Entrevista: Jesús Bengoechea

16 COMENTARIOS

  1. Me gustaba a mi Amavisca.

    Si no recuerdo mal, en cierto partido se descojonó el brazo cuando se le dobló el codo en dirección contraria contra el Español.

    Recuerdo que siempre le ví muy comprometido. También creo que el Madrid le quedaba algo grande para su calidad, pero que lo compensaba derrochando compromiso y esfuerzo. Pero esto, es una valoración personal de algo que sucedió hace más de 20 años por lo que es posible que mis ojos de adolescente lo vieran de forma erronea.

  2. Muy buena entrevista. Ha contado cosas muy interesantes. Me caía muy bien Amavisca, era de esos jugadores de equipo, trabajadores y silenciosos…le recuerdo con cariño…

    Voy a hacer hincapié en una cosa que ha comentado y que yo también percibo y que además me molesta muchísimo, y es que se venda que estamos más diseñados para la liga que para la Champions….estamos diseñados para ganarlo todo y siempre la Champions como primer objetivo…espero que no cale ese cuento chino de que este año queremos la liga por encima de todo….

    Saludos

  3. Se echaba de menos una nueva entrevista. Se ha hecho corta…

    “Yo no soy como ellos, pero comprendo a los compañeros de Radio Nacional cuando son críticos con el Madrid porque es su trabajo.”

    – ¿Usted a qué se dedica?
    – Critico al Madrid.
    – ¡Ah…! Periodista…

  4. Yo también recuerdo con cariño a Amavisca. Es cierto lo que dice de Valdano: el equipo que éste tenía previsto era muy distinto al que finalmente se consolidó, pero, entre las lesiones (Redondo, Alfonso, Míchel) y la baja forma de algunos jugadores (Butragueño, Martín Vázquez, Dubovsky), tuvo la sensatez de cambiar sus ideas sobre la marcha. En algún momento, como a mitad de la temporada, recuerdo que el centro del campo era un rombo formado por Milla atrás, Luis Enrique en la derecha, Amavisca en la izquierda, y Laudrup adelante. La delantera habitual era Zamorano-Raúl (éste último había tenido una irrupción fulgurante).

    Amavisca me parecía quizá más fino que Luis Enrique, que era muy batallador. Lo de su “sociedad” (término que, por lo que sé, había acuñado Valdano) con Zamorano no me parece especialmente relevante, teniendo en cuenta que también Laudrup y Luis Enrique, por ejemplo, solían conectar con el “9”. Y acerca de lo de que “[h]a habido grandiosos jugadores, pero no entran en la historia como un binomio de manera tan clara como vosotros dos. A bote pronto, sólo se me ocurren Butragueño y Míchel”, creo que Cristiano Ronaldo y Benzema podrían tener algo que decir al respecto.

    La segunda temporada de Valdano empezó torcida. Cuando se hablaba de posibles fichajes, quedaba claro que él quería a Julen Guerrero y a Roberto Baggio; aún recuerdo mi decepción cuando oí, en la Ser, que quien vendría finalmente sería Esnáider. Eran otros tiempos, en los que no podíamos siquiera aspirar a fichar a los mejores jugadores. En Europa, el Ajax de Van Gaal nos atropelló en dos ocasiones (el 0-2 del Bernabéu fue especialmente convincente), y demostró que el techo real de aquel Madrid no era tan alto. Pero el 5-0 que le devolvimos al Barcelona, casi exactamente un año después del otro, y aquella Liga tan bien ganada, hacen que mis recuerdos de aquellos años sean agradables.

  5. No entiendo al menos dos afirmaciones de Amavisca y permítname que deberían haber conducido al entrevistador a nuevas preguntas:
    – Cuando afirma que al Madrid le falta un central deberían haberle preguntado si no considera apto a Vallejo. Le han preguntado por Reguilón pero no por el aragonés, para mí más importante.
    – Cuando dice que los periodistas de Radio Nacional deben ser críticos con el Real Madrid porque “es su trabajo” yo le habría preguntado si su trabajo no es informar o, en todo caso, ser críticos con todos los equipos, no sólo con el Real Madrid… cuando corresponda.
    No es mal tipo Amavisca pero al leer la entrevista me queda ese regustillo de exmadridista bienqueda con los medios y con los antis. Ya se que hay unos cuantos por las ondas.

  6. enhorabuena Jesús por la entrevis, de todas maneras me ha parecido un poco corta, en mi juventud
    estaba encantado con amavisca, un gran tipo.
    p.d comentarle a D. Jesús si puede ser que se prodigue con más entrevistas de este tipo.
    halamadrid y salud.

  7. No era especialmente partidario de Amavisca, siempre lo consideré un jugador más bien voluntarioso. Una versión menor de Callejón o Lucas Vázquez, por poner dos ejemplos. Pero era un tipo de los que hacía plantilla, por humilde y trabajador, cero divismos pese a su protagonismo en el 95.

    Ya leí una entrevista suya en jotdown y me cayó simpático, recuerdo que se refuerza con su etapa de comentarista en los partidos de PPV, junto a aquel narrador de Telemadrid cuyo nombre desconozco que nunca decía “gol” sino “el balón está dentro”. No me parecía Amavisca el típico ex resentido, al contrario.

  8. Gran cariño a José Emilio, porque luego jugó en el Dépor y también marcó varios goles y tuvo algo de protagonismo, aunque no tanto en un equipo con Valerón, Tristán, Makaay, Mauro Silva, Sergio … además, lo tenía en la Liga Fantástica Marca de la 94-95, el año en que se hinchó a meter goles.

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