Superado el impasse de promesas, humo, artificio y confusión vivido en las elecciones, el Real Madrid vuelve a escena. Y es que el fútbol, como la primavera, ni se detiene ni espera… no digamos en Chamartín. Prepárense, porque se avecinan semanas en las que el Mundial compartirá atención mediática con las noticias de Concha Espina. Pero es que sólo el regreso de Mourinho bien vale la renovación del abono, para qué no vamos a engañar.
Nunca dejará de sorprender el poder de la pelota para cambiar un torrente de frustración por otro de ilusión en el breve lapso de unas semanas. Después de dos aciagas temporadas, aquí estamos, de nuevo, pendientes de fichajes, novedades, declaraciones, noticias. Por muchos reveses que te dé, la chica guapa jamás pierde su encanto.
¿Vendrá por fin un centrocampista al que se enciendan las luces cuando reciba la pelota? ¿Dejará de sufrir el Madrid en su línea defensiva? ¿Habrá alguna sorpresa en la delantera?
Los primeros de la lista, oh, novedad, ciertos periodistas que ya han disparado aire sin dejar siquiera aterrizar al técnico portugués. “Este Mourinho no ha clasificado al Benfica para la Champions; no puede venir con las ínfulas del 2010”, ha manifestado Segurola. Reconociendo quealgunas segundas partes no salieron bien en el pasado —me vienen a la cabeza Beenhakker y Tenerife en el 92, Toshack y la descomposición de la Quinta de los Ferrarien 1999 o, incluso, don Alfredo y su exigua Supercopa del 90—, las más recientes se demostraron mucho más que un acierto.
Fabio Capello, después de una década, volvió para conquistar una Liga, la de las remontadas de la temporada 06/07, sencillamente inolvidable. Zidane, al que ya habían atizado antes de que debutara en el banquillo del Madrid recordando que venía de empatar con la Roda, ganó la Liga de la pandemia en 2020. Y para qué hablar de Ancelotti, denostado por algunos por venir del Everton y adorado por todos después de conquistar dos Champions, dos Ligas y una Copa.
No lo tendrá fácil Mourinho, cuya primera misión —y quizá de cuyo resultado dependa todo lo demás— será la evaluación de daños del patio del colegio en el que se ha convertido el vestuario en los últimos tiempos. Y de ahí, a satisfacer las necesidades reales del equipo. ¿Vendrá por fin un centrocampista al que se enciendan las luces cuando reciba la pelota? ¿Dejará de sufrir el Madrid en su línea defensiva? ¿Habrá alguna sorpresa en la delantera?
Son preguntas que llenarán páginas y espacios radiofónicos durante el verano a unos medios (no todos, cierto) que no dudan en competir a ver quién lee mejor la cartilla al técnico luso mientras se frotan las manos por el trabajo que les da su regreso. Los cínicos sí sirven para este oficio. O al menos abundan.
Tan sólo unos meses antes de que nos dejara Freddie Mercury, el guitarrista de Queen, Brian May, escribió y compuso una canción acerca del valioso ejemplo que estaba dando su amigo. “Pronto estaré doblando la esquina. Afuera, el amanecer está rompiendo. Pero por dentro, en la oscuridad, me muero por ser libre”. Así fue entonces y así es ahora. El show debe continuar.
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Así en resumen, la temporada pasada fue tan mala por la falta de profesionalidad e indisciplina de los jugadores. Si Mou consigue enderezar ese asunto, con algún retoque de plantilla y más suerte con el tema de las lesiones, mejor nos tiene que ir, y por qué no, volver a la senda de los títulos.
Totalmente de acuerdo Jon Ro. Es un entrenador con personalidad y que no se achica. No lo hizo ni con Cristiano en su dia. Puede que para el tema de los niñatos, sea lo que conviene
Con Cristiano tampoco se enfrentó Mou , tampoco dió cristiano deportivamente excusas, luego cuando se fué del Madrid soltó eso de "The real Ronaldo, the brazilian one" pero eso no sé atrevió a decirlo cuando estaba en el Madrid, era más cómodo meterse con otros.
Si no nos hubiera robado contumazmente el CTA heredero de Negreira, hubiéramos ganado la liga 100%.