Las mejores firmas madridistas del planeta

Dos meses después, Laporta ha dado explicaciones. Jan, el dicharachero Jan, el jovial presidente, el hombre que vive en una continua expansión desde que volvió a la presidencia del Barcelona; el hombre en estado gaseoso, por así decirlo, ha hablado por fin del affaire Negreira. Ha tardado lo suyo. Dos meses. Esto, a priori, no tiene por qué ser malo. Es un caso grande, arduo, difícil, que pone en jaque muchas cosas, para empezar la credibilidad y el nombre del Fútbol Club Barcelona. Se entiende que el máximo responsable de un club acusado por derecho ante la Justicia de amaños y fraudes de la competición de semejantes magnitudes no puede, sin más, contestar así como así, a tontas y a locas. Estas cosas, por supuesto, hay que hacerlas bien. Requieren su tiempo y más cuando las acusaciones se refieren a períodos de tiempo en los que el propio Laporta era presidente y, se supone, pagó con largueza al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros para “asegurarse la neutralidad de los árbitros” españoles.

Laporta

No obstante, dos meses son muchos meses. Da tiempo a hacer muchas cosas, a ver, a buscar y a menear muchos papeles. La “sociedad civil” española, el Gobierno, los partidos de la oposición, la Liga, los demás clubes, en fin, todos los afectados de una manera u otra por las consecuencias morales, económicas y deportivas de semejante escándalo, le han dado al Barcelona un plazo de indulgencia, para explicarse, excepcionalmente largo. No siempre ha sido así en un país donde se piden explicaciones cada dos por tres, invocando siempre la “higiene” democrática. Esta generosidad, por supuesto, tiene que ver con que son catalanes, claro: ellos han inventado este juego. Al Barcelona se le ha permitido mirarse dentro y preparar bien sus argumentos en un tiempo en que, en España, todo el mundo se pone muy digno exigiendo “transparencia” y “responsabilidad” a cualquier hijo de vecino ante la menor sospecha de amaño, corrupción o podredumbre. Sin embargo como digo no hay que olvidar que en este caso estamos ante una de las instituciones esenciales de los catalanes, que como digo son los inventores de la democracia: aquí, las reglas, siempre las han puesto ellos, así que no hay más que hablar. Bien. Así que Laporta, por fin, se ha pronunciado.

Al Barcelona se le ha permitido mirarse dentro y preparar bien sus argumentos en un tiempo en que, en España, todo el mundo se pone muy digno exigiendo “transparencia” y “responsabilidad” a cualquier hijo de vecino ante la menor sospecha de amaño, corrupción o podredumbre

Se esperaba con mucha expectación y en efecto lo de pronunciarse está muy bien traído. En latín, pronuntiare es literalmente articular sonidos, que es lo que hizo Laporta, por lo demás incapaz de ofrecer una respuesta solvente al interrogante principal que palpita en el fondo de este asunto: ¿pagó durante décadas el Fútbol Club Barcelona al número dos del órgano regulador de los árbitros españoles para asegurarse un trato de favor en los partidos y por lo tanto, adulterar la competición?

Laporta

Laporta ha pronunciado sonidos y ha dado noticia de muchas cosas, más de las que seguramente cree. Pero hablar, lo que se dice hablar, es otra cosa. ¿De qué ha hablado entonces Laporta? Pues del Madrid, claro. Parecía de broma pero la cosa resultaba tan previsible como por otro lado previsible es todo ya en Cataluña, ese paripé de lugar: ese lugar de cartón-piedra, o mejor, ese no-lugar disparatado y siniestro donde sin embargo se gobiernan desde hace tiempo los destinos de toda la nación.

En latín, pronuntiare es literalmente articular sonidos, que es lo que hizo Laporta, por lo demás incapaz de ofrecer una respuesta solvente al interrogante principal que palpita en el fondo de este asunto: ¿pagó durante décadas el Fútbol Club Barcelona al número dos del órgano regulador de los árbitros españoles para asegurarse un trato de favor en los partidos y por lo tanto, adulterar la competición?

A la pregunta que yo planteaba un párrafo más arriba, Laporta ha contestado sencillamente no. Pero los pagos, al menos unos cuantos (se intuye, desde luego, que hay muchos más, y que la cosa abarca muchos más años que los estrictamente propios de la “era Bartomeu”, como dicen algunos periodistas deportivos que de tan listos que creen, son tontos), son una cosa probada. Laporta ha vuelto a sostener que eran “por asesoría” y “al hijo”. Su teoría, que es naturalmente la postura oficial del club, para eso es el presidente, es que cuando él llegó a la presidencia del Barcelona la primera vez, en 2003, el vínculo contractual con Negreira júnior ya estaba desde Gaspart y que ellos lo vieron como una “gran oportunidad”. Desde luego, lo fue, en eso tiene razón, pero Laporta dice que no contempló ningún conflicto de intereses en el asunto y que, además, los “informes” eran muy buenos, “top”, como se diría ahora. “Información importante, interesante”, dijo Laporta, otra cosa en la que no parece que mintiera. “629 informes y 43 cedés”. No había “nada incompatible con la ética deportiva” pero la tradición ética del Fútbol Club Barcelona está ahí para quien la quiera mirar (tampoco hay que ir a buscar muchos ejemplos demasiado lejos, están bien enumerados por la Historia). Jan se presentó en la sala como si fuera a dar una keynote de las de Apple: presentación de powerpoints y unas cajas, en las que supuestamente debía haber “documentación” pero de las que parecía que iba a salir de un momento a otro el gato de Schrödinger. Por suerte, ahora, dice Laporta, existen mecanismos de “compliance” que hacen prescindibles tantos informes de excelente calidad como los que les mandaba Negreira: es una lástima que no se empezara a hablar de “compliance” hasta que Negreira Sénior dejó de pintar algo en el CTA. Luego se vino arriba y pidió casos, “uno solo”, en los que se hubiera alterado un resultado, por un penalty u otra acción, a favor del Barcelona. Es raro que, siendo él abogado, no conozca que lo único hay que probarle al juez es que se pagó al vicepresidente de los árbitros para demostrar la voluntad de influir —estructuralmente, pues los pagos se extendieron durante más de veinte años— en los resultados de la competición. En realidad, Laporta no dijo nada y como la cosa no se sostenía por ninguna parte comenzó a sacar la artillería, que como era razonable esperar consistiría en Madrid y en Franco. Lo de siempre.

Es raro que, siendo él abogado, no conozca que lo único hay que probarle al juez es que se pagó al vicepresidente de los árbitros para demostrar la voluntad de influir —estructuralmente, pues los pagos se extendieron durante más de veinte años— en los resultados de la competición

Pero más grave. No hay que olvidar que este Barcelona de Laporta era, hasta hace poco (en teoría, lo sigue siendo), el “partner” principal de Florentino Pérez en la batalla de la Superliga. Jan no tuvo reparos en disparar sobre su partner acusándolo gravemente, sin medias tintas, de comprar árbitros durante “70 años”. A continuación expresó su deseo de que el juicio ponga en “su lugar” al Madrid, jugando la baza de la damisela ofendida por el anuncio que hizo el Real de presentarse en su momento como acusación particular. Después mencionó la palabra mágica: Cataluña.

Laporta

“Algunas esferas de poder no toleran que el Barcelona exprese una catalanidad abierta al mundo. Se pretende destruir uno de los elementos identitarios más importantes de Cataluña”. Aquí Laporta dijo por fin algo y llegó al quid de la cuestión. Cataluña. Son curiosas las reacciones. Cataluña es un sitio donde hasta el último mono blasona de democracia, donde hay infinitos medios de comunicación y donde, sin embargo, se han producido los mayores escándalos de corrupción del último medio siglo español. Corrupción de todo tipo: política, fiscal, judicial, urbanística y, claro, deportiva. Es un lugar donde se ha dado, desde el poder, un golpe de Estado. Un lugar donde el presidente y el partido que más tiempo han ocupado las instituciones de su autogobierno amasaron fortunas monstruosas prevaricando, comprando voluntades, traficando con influencia y, de modo general, estableciendo una red clientelar que acaparaba todos los órdenes de la vida pública catalana, que lo ocupaba absolutamente todo. Que llegaba a todas partes. Cataluña es un lugar donde todo ocurría bajo las barbas de una prensa comprada de la A a la Z o si no, directamente partícipe del sistema, un sistema íntegramente dedicado a vivir a costa del Estado español parasitándolo, extorsionándolo y chantajeándolo mediante el relato inventado acerca de la opresión ancestral de un pueblo puro y virginal por parte del poder central durante siglos. Cataluña es un altar inmenso santificado a la mentira en donde se vota mayoritariamente, cada vez que toca, por la continuación infinita de una farsa aberrante que raya en la distopía y que mantiene a España en un estado de parálisis permanente.

En realidad, Laporta no dijo nada y como la cosa no se sostenía por ninguna parte comenzó a sacar la artillería, que como era razonable esperar consistiría en Madrid y en Franco. Lo de siempre

Al final de la performance, la sala de prensa, casi en pleno, aplaudió a Jan. Ese aplauso cuenta más de Cataluña, del Barcelona y del asunto de marras que todas las páginas que pueda tener el sumario de instrucción. Cataluña está blindada y el Barcelona es la quintaesencia de lo catalán, en eso tiene razón Laporta. En eso no nos ha mentido. Cataluña es la “razón de Estado” maquiavélica que lo ha justificado todo siempre, por eso Laporta acudió al sempiterno nosotros y ellos para explicarnos, esta vez sí, de forma clara, todo lo que necesitábamos saber en este asunto. Si no existe Dios, todo está permitido, escribió una vez Dostoyevski. En Cataluña, Dios es lo que les devuelve el espejo cada vez que, desnudos, muchos catalanes se miran al espejo.

 

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Confieso que tenía algo de miedo, porque el BarçaGate saca lo peor de mí. Lo peor no es siempre lo injusto. Todas esas cosas terribles que el BarçaGate suscita en mi espíritu (cólera, aborrecimiento profundo, afán insaciable de justicia) son poco edificantes, pero no se puede decir que sean injustas. Solo quiero que esta gente pague por lo que ha hecho como debe quererlo cualquier aficionado al fútbol que sea un persona de bien. La rueda de prensa estaba destinada al fracaso por la sencilla razón de que es imposible explicar de modo digno lo que no tiene digna explicación. Ser sorprendido por tu pareja con los pantalones a la altura de las rodillas y una tercera persona a distancia cero (o menos trece) no es cosa que por lo general se solvente con el legendario "Todo tiene explicación", máxime si esperas dos meses y dos días para preparártela (la explicación).

La rueda de prensa estaba destinada al fracaso por la sencilla razón de que es imposible explicar de modo digno lo que no tiene digna explicación

Sin embargo, el afán por tomarnos por gilipollas fue llevado por Jan tan hasta el extremo que terminó desencadenando en mí una sanísima hilaridad, en lugar del previsto cabreo. Hay cosas que, convertidas en algo que está más allá de la caricatura, son contraproducentes para la causa. Ni me enfadé, y eso está bien.

Laporta

Le quedaron por cubrir a Laporta pocas casillas del bingo que el gracejo habitual de los inventores de memes había alumbrado en la previa. Todos los estereotipos posibles sobre Florentino, los tuiteros difamadores, el franquismo, el Madrid como equipo del régimen, la campaña para amargar el presunto buen momento del Barça (fuera por cierto cuatro veces de Europa en dos años), la patraña intragable del asesoramiento y sobre todo el victimismo (toneladas y toneladas de victimismo) desfilaron uno tras otro aderezados por una repetición casi surrealista de términos como compliance, que es el sustituto woke, completamente indepe y spotifytero, de lo que antes se llamaba conciencia. Está visto que Laporta carece de ella, dado que es el compliance quien le informa de lo que está bien o mal en esta vida. No pasa nada, no es el primero que externaliza esa ayuda: ya lo hizo Pinocho con Pepito Grillo, si bien con mucho más decoro en el mentir.

Cuadrante excusas Barça rueda prensa Laporta

Debo reconocer que las preguntas de la prensa me sorprendieron en general para bien, aunque se nos hurtara la fundamental "¿Por qué cesaron los pagos cuando cesó la vicepresidencia de Negreira en el CTA?” (se dice que esa era una pregunta para Bartomeu, que es quien los hizo cesar, pero ¿cómo no va a tener un presidente actual nada que decir sobre tan monumental casualidad?). Las respuestas oscilaron entre lo patético y lo involuntariamente cómico. Una que desde luego sí le correspondía, y que le formularon, es por qué multiplicó los ingresos de Negreira, porque esa sí que fue su decisión presidencial. La respuesta fue chusca a más no poder: “Le pagábamos más porque se aumentaron los scouting, y se aumentaron dichos pagos A PRECIO DE MERCADO”. Glorioso, ¿no? Por cierto, no dejó de contradecirse respecto a si los informes eran arbitrales o de scouting, y se parapetó continuamente tras la mentira de adjudicar los informes de Negreira hijo a Negreira padre, siendo los presuntos informes de este último los que no están justificados. Es radicalmente imposible que fuese una confusión de Laporta. Trató en engañar con esa humareda de confusión, y lo más grave: seguro que entre algunos fieles lo logró. Pero los 7 millones de Negreira padre siguen sin razonarse decorosamente. Lo decíamos al principio: era tarea utópica, estando como están los gayumbos por debajo de las rodillas.

lAPORTA CARECE DE CONCIENCIA, dado que es el compliance quien le informa de lo que está bien o mal en esta vida. No pasa nada, no es el primero que externaliza esa ayuda: ya lo hizo Pinocho con Pepito Grillo, si bien con mucho más decoro en el mentir

Aludió sin descanso a la presunción de inocencia, la misma que invocaría el propietario de un alijo de drogas porque no hay vídeos de su cadena de distribución, a pesa de que cientos de kilos de farlopa han sido hallados en su almacén. Un tertuliano de la Sexta convocó otro perfecto ejemplo, el del director de un banco que paga un sueldo al vicegobernador del Banco de España, nombrado para supervisar su actividad.

Laporta

Arguyó que Negreira "no tenía capacidad para alterar resultados deportivos", pero no aclaró, entonces, por qué hubo continuidad en los pagos durante tantísimo tiempo. Esa continuidad es prueba del logro de un rédito, tuviera o no poder en el CTA Negreira, porque si no lo hubiera tenido (parece que sí lo tenía) es evidente, en virtud de esa continuidad y con arreglo también a las frecuentes retiradas de efectivo en grandes cantidades, que Negreira lo compartiría con alguien que sí ostentaba ese poder. "No puedo opinar sobre el destino del dinero”, soltó con el cinismo y la hipocresía acostumbradas. Por lo demás, y a pesar de que el propio Negreira reconoció ante Hacienda que el Barça le pagaba para garantizarse una "neutralidad arbitral", Jan replicó que eso era "la opinión de Negreira", pero que nadie del club le había indicado nunca que tal fuera su cometido. Para algunas cosas, Jan no responde por lo que hicieran otros. En otros casos, en cambio, sabe de primera mano, y con todo detalle, lo que otras juntas directivas ordenaron o dejaron de ordenar al exvice.

Aludió sin descanso a la presunción de inocencia, la misma que invocaría el propietario de un alijo de drogas porque no hay vídeos de su cadena de distribución, a pesa de que cientos de kilos de farlopa han sido hallados en su almacén

En definitiva, lejos de la indignación presentida, fue un goce dadaísta con tintes de farsa triste. Ah, tuvo tiempo de insultar al Madrid, lo que libera al club blanco de cualquier compromiso de cese de hostilidades. Jugada redonda, por tanto.

A por Araujo.

 

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Ya lo decía en la previa del Cádiz. La rueda de prensa de Jan Laporta ha sido una pantomima, una charlotada (perdón, don Charles) una tomadura de pelo, una broma de mal gusto y un verdadero insulto a la inteligencia de los aficionados al fútbol y, lo que es peor, a los propios culés.

Laporta se ha apoyado en el informe de una empresa externa que dice que el Barcelona no ha cometido irregularidad alguna. ¿Qué gaitas va a decir la empresa a la que le pagas por el informe? Pues eso, que la empresa dice lo que quiere el que paga, faltaría más.

Laporta

Las explicaciones de todo este revuelo se reparten entre el Madrit, Madrit en general, el régimen de Franco, la prensa canallesca que tiene envidia de los éxitos deportivos culés y somos las víctimas de todo esto, los 629 informes, 43 CD’s y 4 informes “varios” (curioso), que ha facturado el hijo de Negreira (todo lo hacía el hijo, al que pagaron un millón de euros, mientras al padre le soltaron siete…), que cobraba el padre porque había una relación paternofilial (contradicción de traca), que los informes eran necesarios (yo todavía no entiendo cómo me tienen que explicar cuarenta veces que  a silbatez pítez que hay que llamarle de usted o que saca tarjetas con más o menos facilidad, digo yo que con una vale…), que subió el sueldo al Negreira porque subió el número de informes (o sea, ponerse delante de la tele y darle al rec cuando jugaba la selección nacional absoluta o sub-21, que ¿pa qué? digo yo…), que esos informes se pagaban “a precio de mercado” (¿de qué mercado? ¿del mercado de la droga?, porque a ese precio…) que no habla por boca de terceros (lo que quiere) que no estaba allí para opinar (al Madrit y a Tebas los ha puesto finos filipinos) que Negreira padre era un florero (eso ya lo sabíamos) y por eso no era incompatible pagarle mientras era vicepresidente del CTA, que cuando llegué a la presidencia seguimos pagando porque ya se hacía antes y nos pareció bien (tela) que no puede opinar sobre el destino del dinero que pagaron (si les timaron, digo yo que habrá que interesarse y denunciarlo, ¿no?), que eran informes arbitrales, no, de scouting, no, de árbitros, no, de scouting, no, que yo no vengo a opinar aquí…, que las ruedas de prensa por la mañana no son habituales porque ellos juegan por la noche (esto es mío), que son informes bien hechos, de calidad, algunos ilustrados con fotografías (mi profe de plástica de la EGB se está emocionando ahora mismo…), que busquemos jugadas donde haya favoritismo arbitral al Barcelona (para la Enciclopedia ESPASA tenemos, así que no nos tiente), que el Real Madrit fue favorecido por el régimen de Franco (los de las tres condecoraciones, el nombramiento del General Franco como socio de honor del Barcelona, los DIECINUEVE títulos nacionales en esa época, las tres recalificaciones y la salvación económica del Barcelona las dejamos para otro momento, ¿verdad?), que algunos informes llegaban donde debían llegar y otros no (eran “informes de Padrón” unos llegaban e outros non) y lo más hilarante… “que los árbitros favorecen al Madrit en la actualidad” ¡EN LA ACTUALIDAD DICE SIN PONERSE COLORADO!

Laporta

Lo más vergonzante, la ovación que le han dado los medios al final cuando tenía que haber salido escoltado de la bronca recibida. Bueno, bien mirado, nos hemos reído e indignado a partes iguales viendo la patochada de comparecencia y cómo se le secaba la boca con rapidez (síntoma de mentir y de dar falsas excusas).

Lo dicho, el caso es que era por la mañana y que no habían cortado el césped de la entrada del edificio, ahí está la clave. Nosotros a lo nuestro, que es intentar certificar el pase a semifinales de la Copa de Europa el martes en Stanford Bridge para seguir soñando con la niña bonita de las orejonas, la 15ª. Partido en el que tenemos mucha confianza después de los buenos encuentros que ha disputado el equipo. Veremos, pero confiantesh que diría Cristiano. Ahora, como siempre y después del lógico desahogo negreiril, unos datos del partido y ¡hala Madrid!

 

No se nos dan mal los cuartos contra los ingleses

 

El Real Madrid ha jugado 5 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa contra equipos ingleses, GANANDO LAS CINCO.

 

De pasar, sería histórico

 

Ya que el Real Madrid habría ganado las últimas 11 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa jugadas, algo impresionante a lo que, lamentablemente, no le damos el valor que se merece.

Benzema Chelsea

¿Quién dijo que la vuelta fuera era mala?

 

Ya que el Real Madrid ha jugado 14 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa jugando el 1º partido como local, ganando 11 y perdiendo 3. Así que mal, mal no se ha dado.

 

Ahora, varios porcentajes…

 

El R. Madrid en Copa de Europa como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA  LA ELIMINATORIA en el 84,07% de las ocasiones (190/226).

El R. Madrid en Copa de Europa como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA  LA ELIMINATORIA O FUERZA LA PRÓRROGA en el 94,69% de las ocasiones (214/226).

El R. Madrid en CHAMPIONS LEAGUE como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA en el 85,03% de las ocasiones (125/147).

El R. Madrid en CHAMPIONS LEAGUE como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA O FUERZA LA PRÓRROGA en el 95,24% de las ocasiones (140/147).

El R. Madrid, en eliminatorias de Copa de Europa como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA en el 81,20% de las ocasiones (108/133).

El R. Madrid, en eliminatorias de Copa de Europa como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA O FUERZA LA PRÓRROGA en el 93,98% de las ocasiones (125/133).

El R. Madrid, en eliminatorias de Copa de Europa jugando la vuelta como visitante ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA en el 71,67 % de las ocasiones (43/60).

El R. Madrid, en eliminatorias de Copa de Europa jugando la vuelta como visitante ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA O FUERZA LA PRÓRROGA en el 93,34% (56/60).

Datos del rival

 

1.- El Chelsea Football Club participó por primera vez en Copa de Europa en la temporada 1999/00, cayendo en 1/4 de final contra el Barcelona.

2.- La actual es la 19ª temporada del Chelsea en Copa de Europa.

3.- El Chelsea fue eliminado de la Copa de Europa la temporada pasada en cuartos de final por el Real Madrid. Ha ganado las ediciones de 2012 y 2021.

4.- El Chelsea quedó 3º en la Premier League la temporada pasada.

5.- Actualmente es 11º en la clasificación de la Premier League con 39 puntos, a 35 del líder.

6.- El Chelsea en sus últimos 5 partidos oficiales, ha empatado 1 y ha perdido 4, con 1 gol a favor y 7 en contra.

7.- El Chelsea, como local, en sus últimos 5 partidos oficiales, ha ganado 1, empatado 2 y perdido 2, con 5 goles a favor y 6 en contra.

8.- En Copa de Europa, Mount y Werner (2), Pulisic, Rüdiger, Havertz son los goleadores del Chelsea al Real Madrid en Copa de Europa.

9.- La fase de grupos del Chelsea en Copa de Europa: 4 victorias, 1 empate y 1 derrota.

10.- Frank Lampard sólo se ha enfrentado al Real Madrid una vez como entrenador, el partido de ida de esta competición.

11.- Los goleadores del Chelsea esta temporada en todas las competiciones son: Havertz (9), Sterling (7), Jorginho, Aubameyang, Mount (3), Kovacic, Koulibaly, Chiwell, James, Fofana, Joao Felix y Gallagher (2), Pulisic, Broja y Zakaria (1).

12.- Jugadores del Chelsea y del Real Madrid que han jugado en los dos equipos: Panucci, Makelele, Geremi, Carvalho, Robben, Lass, Essien, Anelka, Hazard, Eto’o, Courtois, Marcos Alonso, Morata, Kovacic, Higuaín, Rüdiger.

Las notas del Real Madrid, 2 - Chelsea, 0

10 últimos partidos de Copa de Europa

 

8 victorias, 1 empate y 1 derrota, 24 goles a favor (2,4 goles por partido) y 10 en contra.

Goleadores: Vinicius (9), Rodrygo (3), Benzema, Modric, Fede Valverde y Marco Asensio (2), Kroos, Hazard, Rüdiger y Militao (1).

Asistentes: Carvajal, Fede Valverde y Vinicius (3), Kroos y Rodrygo (2), Modric, Hazard, Benzema y Lucas Vázquez (1).

Tarjetas: Carvajal y Militao (2), Modric, Mendy, Lucas Vázquez, Kroos, Vinicius y Camavinga (1).

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 8 goles; segundo tiempo: 17 goles.

Gol más tempranero: Modric (minuto 6).

Gol postrero: Benzema, Rüdiger (minuto 95).

El R. Madrid ha remontado 1 vez 2 goles y no le remontaron.

Mayor goleada: 2 de noviembre de 2022, Copa de Europa, R. Madrid-Celtic, 5-1, goles de Modric, Rodrygo, Marco Asensio, Vinicius y Fede Valverde.

4 goles de penalti marcado y ninguno recibido.

2 dobletes o más (Vinicius y Benzema).

El R. Madrid ha marcado en los 10 últimos partidos jugados de Copa de Europa.

 

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Habló Laporta y servidor reaparece tras tomar las sales.

Valga este parrafito como anexo a mi escrito de esta mañana titulado: Xavi, Laporta… Hay que tomárselos a coña. ¿A qué no hay más remedio?

Me preguntaba si el Madrid recibiría antes o después del minuto 30 del esperado discurso. Por ahí fue la cosa. Se le veía nervioso al hombre esperando el momento. Llegó entre el regocijo popular.

Y, bueno, sí: el Madrid es el equipo del Régimen, dijo Laporta. No se.... Me temo que no podrá empatar al Barça en medallas concedidas al señor Régimen ni en recalificaciones de terrenos. Pero bueno, tratándose del Madrid igual va y remonta.

 

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Xavi, Laporta… Hay que tomárselos a coña

 

Escribo la mar de contento pues en nada va a hablar Laporta. No, no espero a escucharle para mandar estas líneas. Nada espero. Veré lo suyo en plan Andújar, con el rabillo del ojo. Va a ser un espectáculo, yo me lo tomo así. Victimismo + populismo + jeta. Imposible tomarlo en serio.

Lo cual justifica el motivo de esto que les escribo. A mí, el Barça me ha movido mayormente a risa. Llegué de niño, virgen, a su mundo y no tardé en darme cuenta de que casi todo por allí era una coña. Empecé a sospecharlo en la tribuna del Camp Nou, de crío. Había estado el día de su estreno. Por cierto, que había más franquistas que en la Plaza de Oriente aquellas veces. La familia tenía unos asientos y muchas veces iba con mis padres a los partidos. Para que mi formación fuera completa, el domingo siguiente me llevaban a Sarriá.

Inauguración Camp Nou

A lo que libamos. Un día, un señor ya mayor le gritó al árbitro: ¡eres como las madrileñas, llevas la navaja en la liga! Un sacerdote, abonado también, le mandó callar, pero me impactó. Tanto que a mi madre, madrileña, le pregunté: ¿cómo es eso de la navaja en la liga? Para mí, entonces, la liga era la Liga con mayúscula; para la otra necesité un tiempo, y me convertí en un hincha.  ¿Cómo mi madre, navaja en mano, influía en la Liga? ¿Era un proyecto de Negreira a lo grande?

Por entonces empecé a tomarme al Barça a broma y hasta hoy. Oigan, que a estos tíos los invitaron a jugar la primera Copa de Europa y dijeron que no, que ellos si acaso la Catalana. Lo que confirma que la pedrada viene de lejos y se trasmite de generación en generación. Hombre, tengo una lista de culés entrañable con los que disfruté y lloré el día que nos dejaron. Kubala, Segarra, el presidente Miró-Sans, Juan Carlos Pérez Rojo, muchos no conocidos. Pero la mayor parte del culé público ha sido principalmente una coña hasta llegar a lo de hoy. Getafe. ¡Laporta, el fenómeno Alemany y el chico Cruyff pisando el campo al final del partido para comprobar como estaba de alto o seco!  Los hombres de negro, recordaban.

Si acaso, una duda con lo de Laporta: ¿el Madrid recibirá antes del minuto 30 o después?

He mamado Barça desde tiempos cada vez más remotos y no le den más vueltas: hay que tomárselo a coña. Como a Laporta hoy. Sólo así puede interpretarse a Xavi Hernández, para mí el Rey Sol. Un tío que jugaba lo bien que él, que vivió tantísimas batallas, que supo incluso catar las maravillas de Catar y contárselas al mundo…. No, Xavi no es así. Si entrenara a la Salernitana, vamos a suponer, no diría eso. Que el césped de San Siro estaba alto y seco y que el sol lombardo de las cuatro de la tarde… Es una coña. Personal, un poco. Pero sobre todo de club.  Les convierte en merme a la mayoría. Y así hay que tomárselo.

Pues nada. Me voy a por unos ‘mandaos’ y me pondré un rato a Laporta. Tómenselo en plan comedia. Con un problema: ya le hemos visto. Si acaso, una duda: ¿el Madrid recibirá antes del minuto 30 o después?

 

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Los lectores que llevan más tiempo siguiendo La Galerna probablemente recordarán unos artículos sobre el juego del Pasapalabra culé.

“Con la A, díganos un hecho o una persona relacionada con alguna tropelía del FC Barcelona”. Cuestión fácil, ya que a cualquier persona normal le venía a la cabeza, por ejemplo, el siniestro apellido Aytekin, colegiado forajido alemán que perpetró un enorme atraco en un Barça - PSG.

Hoy en día, un juego de Pasapalabra culé resulta cada vez más sencillo, dado el número ingente de casos y de personas relacionadas con escándalos mayúsculos sobre el club catalán, conocido como “más que un club”, y en realidad una cueva de granujas que dejan a la de Alí Babá a la altura de una guardería escandinava.

No hay día sin un nuevo caso de corrupción, sin alguna noticia vergonzosa relacionada con dicha asociación, el otrora “ejército desarmado de Cataluña” ya no es más que una montaña de hechos vergonzosos y reprobables, protagonizados por personajes que parecen salidos de las novelas de truhanes de D. Francisco de Quevedo o del mismísimo Lazarillo de Tormes.

Con la A me vienen fácilmente a la cabeza no solo Aytekin, sino principalmente Arminio (Sánchez), el siniestro presidente del CTA durante casi 3 décadas, involucrado de lleno en el caso Soule, brazo derecho de Ángel María Villar —y por tanto, del Villarato— y cuyo papel en el caso Barça-Negreira tuvo que ser decisivo, ya que fue el jefe directo del susodicho Enríquez Negreira durante casi un cuarto de siglo.

Villar y Sánchez Arminio

Con la A figura también Aguilar, en otros tiempos Paco Aguilar, hoy en día Francesc Aguilar, cuyos tuits son absolutamente delirantes a la hora de defender delitos de su amado club.

B de Bartomeu, por supuesto, personaje clave en el siglo XXI en la historia del FC Barcelona, directivo en las juntas de Laporta y de Rosell, y posteriormente presidente. Una de las claves de la ruina total del club y que, dentro de una lógica indiscutible, dejó de pagar los servicios de Negreira cuando este dejó de ser útil como vicepresidente del siniestro CTA, una organización casi tan mafiosa como la familia Corleone.

B es también la inicial de Bernabeu, sin tilde en la última “e”, a Dios gracias, correspondiente al dicharachero redactor de Sport y tertuliano que no deja hablar a sus contertulios, que pontifica como si supiera y que de cada tres palabras dice cuatro improperios contra el Real Madrid. Richard Dees lo acaba de rebautizar como Marqués de Hemoal por haber hecho una predicción fallida en la vuelta de semifinales de la Copa del Rey.

Vamos con la C, y en esta ocasión le damos prioridad a otro miembro, éste todavía en activo, del funesto CTA, como responsable máximo del —niños, tápense los oídos— manipulado VAR, un ex árbitro que tiene récord de partidos ganados por el Barça cuando pitada y récord de errores garrafales contra el Real Madrid: Clos Gómez.

No está Negreira, pero sí Clos Gómez

Le pueden acompañar perfectamente un mediocre escritor antimadridista —y odiador de José Mourinho como pocos— como John Carlin o un buen escritor que ha acabado devorado por su personaje y cuyo vitriólico sentido del humor gallego se ha ido por el desagüe por su absurda defensa de su equipo favorito en el caso Barça-Negreira: Rafa Cabeleira.

Sin olvidar, claro está, al delirante Lobo Carrasco, que da, sobre todo, pena y vergüenza cuando sermonea en las madrugadas a la luz de la luna del Chiringuito.

La letra D es patrimonio exclusivo del trencilla De Burgos (nuestro editor no quiere que pongamos su segundo apellido), un fiel esbirro del CTA que siempre cumple su función de perjudicar en cada partido, desde hace 6 o 7 años al Real Madrid en sus duelos —demasiado numerosos— contra el club que pagó durante 17 años al vicepresidente del CTA.

La E podría ser perfectamente de Enríquez, primer apellido de Negreira y de su hijo Javier, el famoso acompañador/taxista/coach y decenas de profesiones más, en aras a “facilitar” la neutralidad del colectivo arbitral para el club de la Masía.

Enríquez Negreira e hijo

Entra en la lista con la letra F, con honores y con clarines y redoble de tambores, el célebre “trompetero” Isaac Fouto, más defensor de los árbitros que los mismísimos árbitros, un personaje faltoso y maleducado como pocos, que interrumpe y grita siempre a los demás, y que sigue pretendiendo que todos creamos que Enríquez Negreira era poco menos que un florero durante 24 años como vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. Quizás piense que está ayudando al Barça con sus peroratas inconexas y absurdas.

Con la letra G, hasta un recién nacido acertaría, bostezando, el Pasapalabra culé: es la inicial de Guardiola y de Gaspart, universalmente conocidos. También la del antiguo directivo Alfons Godall que dijo aquello de “la buena relación con los árbitros ayudó al Barça”. Del periodista Fran Guillén, uno de los más tops antimadridistas. Y, por supuesto de los dos árbitros que robaron dos ligas, en el mismo estadio Heliodoro Rodríguez López de Tenerife, al Real Madrid: Garcia de Loza y Gracia Redondo.

La H, como la D, es monopolio de un árbitro en activo, con la doble H de Hernández Hernández. En este blog de La Galerna ya se han narrado suficientemente sus gestas y cantares favoreciendo siempre descaradamente al equipo de la calle Aristides Maíllol.

Iturralde con la I. No podía ser otro. Inauguró nuestra serie “Vidas de santos”. Nadie olvida sus fechorías en favor del Barcelona y siempre en contra del Madrid, pese a que se retiró hace varios años del arbitraje, aunque sigue atizando diariamente al Madrid, a RMTV y a todo lo que huela a blanco desde su púlpito de la cadena SER.

Iturralde González (Vidas de santos, I)

La letra J la honra por partida doble el patético chiringuitero Jota Jordi, quizás el periodista (¿?) que peor maneja argumentos en favor de su equipo favorito. Cada vez que habla, sube el pan, y convierte cada perorata en favor de la grandeza y pureza culé en un chiste de pésimo gusto y muy mal contado.

La K es una letra poco utilizada en la lengua española. Pero va con todos los honores para un periodista valenciano y profundamente antimadridista, Kike Mateu, que pone el grito en el cielo cuando, según su limitado criterio, el Madrid se ve beneficiado al jugar contra el Valencia, pero que calla cual cobarde cuando su otro equipo, el Barça, expolia descaradamente a los chés. Doble vara de medir para un ser particularmente ácido y agrio, desagradable, cuando se expresa.

La L será mayoritariamente elegida para Jan Laporta, un histrión, comercial de crecepelos del lejano Oeste, capaz de vender a los incautos sacos de arena en pleno desierto. Su defensa siempre consiste en atacar al centralismo, hacerse la víctima, mentar a Franco, a Plaza y a Guruceta. Una respuesta correcta también sería la de un tal Víctor Lozano, personaje odioso y amargado como pocos que dijo aquella falacia de “las 6 ánforas manchadas de sangre” en 2014, en un programa local de TV llamado “La goleada”. En el fondo no es más que un pobre diablo.

La M dispone también de varias respuestas válidas, haremos como en el caso de Clos, incorporaremos al palmarés a su jefe Medina Cantalejo, árbitro —nunca mejor dicho— de la elegancia como el gran Petronio, marcando moda con su jersey de cuello vuelto y un Rolex de varios kilos de peso que le desequilibra al caminar. Fiel a las enseñanzas de Pinocho, se inventó aquello de que Negreira no pintaba absolutamente nada en el CTA, y no ha vuelto a salir para mentir a los medios desde hace varias semanas, pese a que a diario salen informaciones en las que se demuestra que Negreira, por ejemplo, hacía las designaciones arbitrales cada semana, y tenía mucho peso en las decisiones de ascender o descender a los árbitros.

Medina Cantalejo

Daremos espacio para validar con la M la respuesta “Mascaró”, histórico redactor de Sport y que hace unos meses cogió el testigo de Ernest Folch para dirigir dicho tebeo tragicómico. Lluís Mascaró, día tras día, se empeña en absolver a su Barça de delitos y sospechas y se inventa nuevas conspiraciones. Quizás algún día echará la culpa de todas ellas a algún extraterrestre del planeta Saturno.

N de Negreira. Poco más que decir. Como árbitro, todos los jugadores veteranos del Madrid que lo padecieron coinciden en que era de lo más “anti” de la historia. Pero su CV desde 1994 hasta 2018, y en particular, desde 2001 —una odisea en el espacio gangsteril— ha sobrepasado todas las expectativas que se tenían en él, manejando hilos desde las cómodas filas traseras del palco del Camp Nou. Lo de sus 17 años —por lo menos— cobrando barbaridades de dinero por parte del FC Barcelona no ha hecho más que demostrar lo que muchos pensábamos desde hace años: que algo olía muy mal en Dinamarca, perdón, en Can Barça.

Podríamos validar la N de Santi Nolla, director de Mundo Deportivo, que sigue defendiendo en buena medida la gestión de Bartomeu. Y de la Josep Lluís Núñez, el padre del Barça moderno, pero no queremos ser crueles, ya que este último falleció hace unos años.

La O es la de Ovrebo. Y siempre lo será. Un monopolio absoluto e indiscutible. Sin él, el Barça de Guardiola sería aún más trola que nunca. Su atraco en Stanford Bridge fue insuperable, ni siquiera Aytekin llegó tan lejos: era una semifinal de Champions, que abrió paso a un “sextete” que, 14 años después, suena cada día más falso, artificial y robado. Negreira no estaba en la UEFA, pero sí sobrevuelan todavía aquellas sospechas —fundadas— en la época de la publicidad de UNICEF, cuando el jefe del arbitraje europeo Senes Erzik, era también alto directivo en UNICEF. Ahora que caigo, con la E puede ser perfectamente válida la respuesta “Erzik”.

Ovrebo

Precisamente en aquellos años andaba en UEFA la P de Platini, jefe de aquella banda plagada de corrupción. Además del francés, hay “ilustres” periodistas con la P, heraldos incontenibles de antimadridismo como Pérez de Rozas o Joan Poquí, este último especialista en Mundo Deportivo en resucitar cada poco tiempo a Franco y a sus supuestas influencias en los primeros éxitos del Madrid (de las numerosas condecoraciones de su club querido a Franco no habla nunca, curiosamente).

Mención especial merece con esta letra Gerard Piqué, el número 1 mundial en estar involucrado en conflictos de intereses, véanse sus múltiples pasteleos con el equipo de su propiedad, el Andorra, cuyo ascenso a Segunda fue más que sospechoso, con el tema de la Supercopa de España en Arabia (a medias con el presidente de la RFEF, Luis Rubiales), y por si faltase poco, con su Davis Cup, con acuerdos también con La Liga y su presidente, Javier Tebas. Este Piqué era el de “los hilos del Bernabéu”. No se puede tener una cara más dura.

Piqué posando como modelo de peluquería cutre de barrio

Q es una letra complicada, aunque podríamos hacer la picaresca de “contiene la letra Q” y entonces incluir a un adalid del antimadridismo como jugador, como entrenador culé y como seleccionador nacional, Luis EnriQue. Capaz de favorecer la carrera de Eric García llevándolo a Qatar (¡anda!, con Q), por no llevar a futbolistas más adecuados.

La R es la letra inicial de una trilogía prácticamente insuperable, ni las de Star Wars ni la de los Anillos de Tolkien: Rosell, delfín en su momento de Laporta, y pagador durante años de las anualidades a Enríquez Negreira; Rubiales, el “niño de Motril”, haciendo negocios abiertamente con el que fue capitán del Barça, Piqué, y desde 2018 presidente de la RFEF, de quien depende el famoso CTA, que ha ido rejuveneciendo, pero que mantiene a sospechosos habituales como los ya nombrados Medina y Clos, que aprendieron a desenvolverse por los despachos del arbitraje ya desde los tiempos de Arminio y Negreira. Nos faltaba Roures, personaje que lleva manipulando desde hace años el fútbol español desde Mediapro, con su realizador estrella Oscar Lago, aportando al VAR las imágenes que le convienen, que benefician al Barça y perjudican siempre al Real Madrid, además de ser uno de los principales avalistas y “palanqueros” del FC Negreilona. Todo en uno.

Rubiales cara de Messi

Con la S hay un personaje importantísimo, Albert Soler, del que se habla poco y eso que ha sido fundamental en muchos tejemanejes sospechosos, combinando periodos como secretario general del Consejo Superior de Deportes y como miembro activo de la directiva del Barcelona.  Los escándalos de este club como vemos llegan hasta el mismísimo gobierno de la Nación.

Personajes secundarios con la S que merecen ser retratados aquí serían por ejemplo el acosador de familiares de árbitros y redactor del Sport Iván San Antonio, el bufonesco personaje de opereta Cristóbal Soria, otro periodista particularmente ultra como Dani Senabre, o el mítico colegiado que se encargó de poner de patitas en la calle al Real Madrid en una semifinal de Champions, Stark.

La T es para Tebas, el “azote” de la Superliga y que cada 3 tuits que publica nombra sin nombrarlo —o nombrándolo— al Real Madrid, que por intereses como presidente de La Liga le permite absolutamente todo el FC Barcelona (palancas, límites salariales) y que, cuando estalló el caso Barça-Negreira, saltó a la palestra como en plan plañidera diciendo aquello de “¡Ya ha prescrito, ya ha prescrito!” para espantar posibles sanciones a una de las principales vacas lecheras del negocio que preside.

Roures Tebas

La U es territorio de Undiano Mallenco, uno de cuyos principales méritos fue el de eliminar de la lucha por la liga 2013-2014 al Madrid por sus nefastos arbitrajes en los Clásicos. Ya retirado, sigue ahora colocado en el organigrama del CTA con responsabilidades sobre el VAR de Segunda, bajo el cálido manto de Medina y de Clos. Nombraremos también a Rubén Uría, declarado colchonero que es capaz de hacer entrevistas vergonzantes a Leo Messi y de soltar espumarajos en Twitter siempre en contra del Madrid y nunca en contra del club culé, una práctica habitual entre los heraldos atléticos.

Ruego a los lectores que se pongan en pie ante el dueño único de la letra V en este Pasapalabra de nombres propios relacionados con tropelías del Barça: Ángel María Villar, el dueño y señor del Villarato. Reelegido en 2003 gracias a la traición de Laporta al resto de clubes, dueño del arbitraje español durante 3 décadas (con su acólito Arminio como fiel ejecutor) y dueño en buena parte del arbitraje europeo en los años felices de Guardiola y de UNICEF. Pasó una temporada a la sombra, y aún, 6 años después, planea sobre él (y sobre Arminio) el célebre caso Soulé. No se entiende ningún éxito deportivo del FC Barcelona desde que fue elegido presidente de la RFEF allá por 1988 sin la figura de la V de Villar.

Villar, Gaspart y Laporta

Con la X, cómo no, estaría el conductor de la Xavineta, Xavi Hernández. Entre las múltiples frases que le definen, me quedaría con una para describir la catadura moral de este personaje. Al destaparse el pasado 15 de febrero el famoso caso Barça-Negreira, se le hizo a X. Hernández una pregunta al respecto en rueda de prensa: su respuesta no puede ser más reveladora, “en el vestuario hacemos bromas sobre el caso Negreira”. No hay más preguntas, Señoría.

Me ha resultado imposible encontrar a alguien cuyo nombre o apellido empiece con la Y, aunque en la pregunta “contiene la Y”, volveríamos a AYtekin de nuevo o, por ejemplo, a NeYmar, caso que acabó, como tantísimos otros en este club, en los tribunales, por sus fundadas sospechas de amaño en cuanto a las cantidades que se abonaron por su fichaje al Santos.

Acabamos con la Z. Aquí pondremos a un personaje no muy conocido, un periodista mediocre, Oscar Zárate, pero que fue el autor de una frase que ha pasado a la historia por su absoluta ridiculez: Zárate fue el que escribió en Mundo Deportivo, tras el fichaje de Luka Modric por el Madrid en 2012, aquello que resultó tan grotesco como lo de “Peluka Modric, fichaje de medio pelo”. No es delito, ni es corrupción escribir dicha descripción, pero sin duda que resulta ser casi un pecado capital, sobre todo tras repasar el palmarés colectivo e individual de nuestro croata favorito.

 

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El Real mantiene el pulso por la segunda plaza

 

El Real Madrid femenino derrotó (1-3) al Real Betis Balompié en la jornada 25 de Liga F gracias a los goles de Caroline Weir, Caroline Møller y Olga Carmona. En un partido aletargado y soso de inicio, y con el Levante pisando los talones al equipo de Alberto Toril, las blancas aprovecharon el tramo final del encuentro para rescatar tres puntos de importancia.

 

De vuelta del parón de selecciones, con el título de liga sentenciado y con el termómetro alcanzando los treinta grados de temperatura en la capital andaluza, pronto quedó claro para el Real Madrid femenino que su vuelta a la competición nacional no sería coser y cantar. Sevilla en primavera invita a pasear junto al Guadalquivir cuando cae el sol, a rebujito en la Feria y a caña de cerveza fría en una plazuela, no a jugar al fútbol a media tarde y sin sombra bajo la que cobijarse.

Kathellen Betis

En esa tesitura, y frente a un Real Betis en apuros desde el comienzo de temporada que de buen grado firmaría un reparto de puntos, sobre el Madrid recayó el peso de buscar un manantial del que brotase el fútbol. Sin Claudia Zornoza disponible, Alberto Toril mantuvo su esquema de seguridad, dando el doble pivote a Sandie Toletti y Teresa Abelleira. Por delante, Caroline Weir actuó como enlace de Athenea del Castillo, Naomie Feller y Esther González.

Cualquier esfuerzo fue estéril durante una primera parte para el olvido. Sevilla era un desierto. Del lado local, el plan de mínimos consistió siempre en buscar al espacio a una solitaria Rinsola Babajide, a la espera de hallar una pepita de oro a espaldas de las centrales. Por parte del Real, la escocesa Weir pareció concentrada en sobrevivir sin sufrir una insolación, mientras Athenea y Feller intentaban por bandas hacer la guerra por su cuenta. Las blancas, incapaces de asentarse en tres cuartos de campo, y menos aún de pisar área con sensación de peligro, fueron cayendo en la apatía con el paso de los minutos. Únicamente por medio de la desgracia, como mandan los cánones del club, conseguirían entrar en el partido.

Únicamente por medio de la desgracia, como mandan los cánones del club, El Madrid conseguió entrar en el partido

El momento llegó superada la hora de juego y con el carrusel de cambios de ambos equipos en marcha. En uno de los pocos robos adelantados del equipo verdiblanco, el enésimo balón en largo cargado de fe hacia Babajide llegó a la extensísima zona que las centrales madridistas habitualmente reservan a Misa. Y allí acudió la canaria, temeraria y confiada como siempre, en busca del balón. Sin embargo, la inglesa aprovechó su larguísima zancada para ganarle medio segundo a la portera, tocar el cuero antes, y encontrar la meta vacía para poner el 1-0. A la vista de que ni las unas ni las otras merecían los tres puntos, a las madridistas les hirvió la sangre lo justo y necesario para, ahora sí, buscar el gol con interés.

Con Maite Oroz, Linda Caicedo y Caroline Møller ya en el campo, el empate fue puesto en bandeja por un Betis al que delata su posición en la tabla. Bastó una falta de entendimiento entre la defensa Nuria Ligero y la portera Gaëlle Thalmann para que Weir, más lista que nadie, recuperase la igualdad en el marcador recogiendo un balón sin dueño en el área. Las sevillanas no habían tenido tiempo de aprovechar el subidón de su gol cuando hubieron de lidiar con el mazazo del empate inmediato. Fue demasiado para la estabilidad de un conjunto sobre el alambre.

Olga Carmona Betis

En el tramo final de duelo se vio al Real Madrid que huele el miedo del rival y que conoce su efectividad de cara a gol. En esos minutos destacó Naomie Feller, quizás la mejor madridista de la tarde, incansable en su insistencia hasta conseguir el premio de forzar la segunda amarilla de Violeta Quiles. Por esa misma banda derecha, pero en una fase de juego en la que Caicedo había ido a parar allí, nació el tanto de la remontada. La joven colombiana se zafó de su marca tirando de clase y potencia, puso un fantástico centro al corazón del área, y el balón lo mandó a la red de cabeza una Møller encantada de rescatar a su equipo desde la posición de delantera centro de urgencias.

Solo entonces, con los tres puntos a buen recaudo, el Levante de nuevo a una distancia de seguridad y el sol empezando a esconderse, pudo respirar el Madrid. Aún tendría tiempo Olga Carmona, fresca y con ganas, para aprovechar su vuelta a casa forzando con sus quiebros un penalti con que el que abrochar en primera persona el resultado final. Más de una madridista habría soñado con otro tipo de fin de semana de viaje a Sevilla en abril, con música, baile y buen ambiente, pero no quedó más remedio que jugar noventa minutos de fútbol. Aun así, podría haber sido peor.

 

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Buenos días. Dentro de un rato, a las once de la mañana, hora catalana, Jan Laporta se pondrá delante de una serie de periodistas para escenificar unas supuestas explicaciones dignas a lo que no puede tener explicación digna posible. Lo hará dos meses y dos días después de que saltase el escándalo Negreira, merced al cual sabemos que el Barça pagó durante un mínimo de 17 años al menos 7 millones de euros al vicepresidente del Comité Técnico Arbitral (CTA).

Veremos la rueda de prensa y os contaremos lo que salga de allí, pero es inevitable que no esperemos de ella más que una profunda indignación ante un nuevo intento de insulto a nuestra inteligencia. Mucho nos tememos que las preguntas esenciales no serán respondidas, e incluso que no serán formuladas.

Las portadas del día se inclinan más bien por resaltar el frenazo deportivo del Barça cuando ya tiene la liga más que a tiro (empató a cero en el campo del Getafe, frente a una multitud colérica ante las tropelías corruptas del club blaugrana), pero también comentan, especialmente Sport, el adelanto de la rueda de prensa de hoy que ayer ofreció Laporta durante un acto con las peñas madrileñas culés. El sujeto se permitió criticar al Madrid por personarse en la causa del asunto BarçaGate (si le parece a Laporta, el Madrid se queda de brazos cruzados ante la evidencia de que le tangaron liga tras liga durante casi dos décadas), y se permitió, en el colmo del desahogo, cuando pende sobre su cabeza el pronunciamiento de la Fiscalía según el cual el Barça pagó al número dos de los colegiados para asegurarse arbitrajes favorables (“neutralidad” según el eufemismo usado por el propio Negreira ante Hacienda), se permitió, decimos, hablar de un presunto favoritismo histórico de los trencillas con el Madrid. Su desfachatez es infinita.

Os contaremos lo que salga de esa rueda de prensa o simulacro de la misma.

Entretanto, pasad un buen día. Os dejamos con las portadas.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo Portada As Portada Marca

La elección del Man of the Match no ha sido sencilla, tres jugadores ameritaban con argumentos sólidos y cualquiera de ellos podría haber obtenido el galardón de manera merecida.

El primer candidato fue Nacho Fernández. El defensor blanco ayer se convirtió en el atacante más efectivo. Estamos acostumbrados a asistir a partidos soberbios de D. Ignacio en defensa, en defensa en general, ora central, ora lateral izquierdo, ora lateral derecho. Porque en ocasiones la excelencia tiene como premio el castigo, un jugador que juega bien en una posición y mal en el resto es premiado con su ubicación favorita; sin embargo, quien se desempeña con acierto en todos los puestos de la zaga es condenado a la trashumancia defensiva en función de las necesidades del equipo. Que se lo digan a Camavinga.

Nacho, Rodrygo y Benzema Cádiz

Decía que estamos acostumbrados a la excelencia defensiva de Nacho, pero ayer fue el seis blanco quien derribó el blindaje con el que David Gil había protegido su portería con un cañonazo desprovisto de cualquier adorno superfluo, precisamente como es Nacho Fernández.

El segundo candidato manejado para la distinción de mejor futbolista del choque fue Asensio. Marco está en el mejor momento de la temporada y probablemente también en su punto más dulce una vez superados aquellos esplendorosos inicios. Asensio jugó mucho y bien y su actitud fue inmejorable. Además, completó su excelente encuentro con otro tanto.

Asensio tiene gol incluso cuando no juega bien, una virtud muy preciada en un deporte cuyo objetivo es anotar más tantos que el rival.

Rodrygo Deshace las defensas rivales como una llama una plancha de porexpán y posee una capacidad de asociación innata a la altura de otros maestros en estas lides como el Buitre

Mas el Man of the Match del Cádiz, 0 – Real Madrid, 2 es Rodrygo. Rodry Goes to Hollywood de nuevo y jugó un partido soberbio. El brasileño tiene unas aptitudes técnicas puras como tal vez no haya otro futbolista en la actualidad. Deshace las defensas rivales como una llama una plancha de porexpán y posee una capacidad de asociación innata a la altura de otros maestros en estas lides como el Buitre, relacionado para siempre con el Cádiz.

Anoche Rodrygo interpretó una colección completa de dribblings y paredes que estructuraron el juego de ataque el Madrid en el excelente encuentro jugado frente al equipo amarillo. El único pero es que a veces Rodrygo hace fácil lo difícil y difícil lo fácil, y solo el desacierto cara a gol privaron al brasileño de pasar de completar un partido excelente a uno de matrícula de honor.

Rodrygo Cádiz

Rodrygo fue una suerte de Alberto Tomba deslizándose entre banderines de colores, que no eran sino defensores gaditanos, mientras tocaba el violín con virtuosismo hacia la portería rival. Dejó obras maestras que no podrán ser expuestas en museos debido a que quedaron desprovistas del marco del gol.

Rodrygo, además, disputó anoche su partido liguero número 100 con el Real Madrid con tan solo 22 años y 96 días, lo que le convierte en el segundo extranjero que llega antes a esta cifra. Únicamente su compañero Vinícius logró alcanzarla antes.

Precisamente Rodrygo parece ser el único jugador capaz de suplir con totales garantías en la banda izquierda a Vinícius, actualmente en el top 3 de futbolistas más determinantes. Por suerte, de cara al choque en Stamford Bridge, todo apunta a que disfrutaremos de la maestría de ambos brasileños.

 

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Caminando sobre las aguas turbulentas del negreirato (es decir, trascendiéndolas a lomos de su propia grandeza), el Real Madrid se encamina con paso firme a Stamford Bridge, donde el martes puede rubricar sus undécimas semifinales de Champions en los últimos trece años. Mientras, en el putrefacto campeonato nacional, se va a proclamar campeón, con un millón y medio de puntos sobre el segundo, un pseudoequipo que lleva una década haciendo el ridículo en el contexto europeo y dos años siendo eliminado sistemáticamente tanto en la propia Champions como en el sucedáneo flojo de la Europa League. Esa es la liga española, el régimen donde campa por sus respetos un club tramposo en el contexto del negreirato o del negreirato revisited, que tanto da. Se trata de un régimen que facilita con todo el descaro el camino al triunfo a dicho pseudoequipo mientras las aficiones de aquí y de allá, abducidas por el relato imperante desde la vertiente mediática del Tinglao (vertiente dirigida por un avalista y socio del pseudoclub, sin que nadie levante una ceja ante el conflicto de intereses), incurren en insultos racistas contra jugadores no del pseudoclub, sino de su némesis el Real Madrid, por cometer crímenes como regalar una camiseta a un madridista entre el público. Es un caldo de cultivo intragable, con el presidente de la Federación correspondiente untado en detritus por sus tratos comerciales futbolísticos con el otrora capitán del pseudoequipo, y con un presidente de la liga que opera obsesivamente contra el Real Madrid y cuyo único mérito conocido es su animadversión al presidente de la Federación antes aludido.

Caminando sobre las aguas turbulentas del negreirato (es decir, trascendiéndolas a lomos de su propia grandeza), el Real Madrid se encamina con paso firme a Stamford Bridge, donde el martes puede rubricar sus undécimas semifinales de Champions en los últimos trece años

Por lo demás, en la antesala de Stamford Bridge, ayer hubo fútbol y del bueno. Del mejor. En un partido pleno de hambre y virtuosismo, algunos de los hombres que a priori no cuentan para el once londinense le predijeron a Carletto que está equivocado en la decisión que aún no tomó. Qué ejemplar manera de subirse al carro.

Nacho reventó la resistencia numantina de los falialejos con un chutazo raso cuando ya comenzaba a tomar tierra el sindiós de que la exhibición blanca, traducida en ocasión tras ocasión, fuese baldía. Asensio estuvo dinámico y voluntarioso en todo momento, sentenciando la victoria con un tiro angulado marca de la casa. Ceballos fue arte y porfía, Tchouaméni compensó errores con acciones de mucho mérito, Rüdiger regaló camisetas —intolerablemente como fue dicho— y Rodrygo (pero Rodrygo empezará en Londres) regaló por la izquierda slaloms para el recuerdo.

Rodrygo Cádiz

Solo once podrán contar de salida en Stamford Bridge. Algunos de los mencionados esperarán su turno en el banquillo, con la ilusión de haber presentado ayer una candidatura sólida a ser importantes partiendo de ese ámbito. Como sucede con todas las cosas de la vida, no es el banquillo, sino cómo te tomes el banquillo, lo que define tu estado de ánimo. Ceballos declaró,

al término del choque gaditano, que jugar en el Madrid es un privilegio sea en el partido que sea, sea en la competición que sea. Hasta tal punto es así que jugar en el Madrid es un privilegio incluso en un partido de la Negreira League. Quizá, por puro contraste con la degradación del torneo, lo sea de manera especial.

 

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