Las mejores firmas madridistas del planeta

1- Sistema de juego y once probable

 

Decimocuarta jornada en la que el Real Madrid visita Cádiz, una salida en la que en caso de victoria terminaría el domingo como líder y conseguiría dos puntos más de ventaje respecto al Barça. Los gaditanos, un año más, están en los últimos puestos de la clasificación y cada punto logrado es una bocanada de aire para evitar el descenso a final de curso. El clásico 1-4-4-2 de Sergio es lo que se espera como sistema táctico de los amarillos. En cuanto a las bajas, ayer mismo se conoció la de última hora de Escalante, un jugador importante en el plantel cadista. También se pierden el encuentro Fede San Emeterio, Luis Hernández y Kouamé. Por tanto, el XI esperables es Ledesma en portería, Iza de lateral derecho, Javi Hernández de lateral izquierdo, Meré y Fali como centrales, Alcaraz y Alex en el doble pivote, Alejo por la banda diestra, Lucas Pires por la banda siniestra y en punta Roger y Ramos.

 

2- Presión

Sergio no es un apasionado de la presión tras pérdida ni el pressing alto en campo contrario. Si se pierde el balón en zona de ataque manda replegar con rapidez para evitar las transiciones y que el equipo se ordene lo más rápido posible y formar así un bloque defensivo muy bajo. Líneas juntas, contundencia, trabajo y un sistema de ayudas constantes en caso de que haya desbordes o algún rival consiga zafarse de un defensa. Y es que el conjunto amarillo es muy solidario, aunque en los últimos tiempos no se está mostrando tan eficaz, acertado y efectivo en estas labores.

Sergio, entrenador del Cádiz

3- Salida de balón

 

Los andaluces tienen un arma básica en su funcionamiento en este apartado y es el punta. En este caso Ramos, puesto que Negredo cada vez tiene menos participación. Los delanteros dan oxígeno al Cádiz al buscar los balones en largo, bajarlos y pelear con los centrales para conseguir una buena segunda jugada. Tampoco los centrales, como Fali que tiene un buen toque de balón, descartan la opción de sacar el cuero por bajo, pero no es una prioridad o algo reivindicado y requerido siempre por Sergio. Lo importante es no sufrir pérdidas cerca de su área que provoquen tener al equipo largo y desordenado porque es ahí cuando se vuelven vulnerables. Por ello, lo lógico es que el Real Madrid busque esta vía, la de robar muy arriba y rápido para que al Cádiz no le dé tiempo a armarse y juntarse.

 

4- Parcela defensiva

 

La apuesta de Sergio es defender muy atrás, con todo el equipo por detrás del balón y su defensa instalada en la frontal del área. El técnico plantea mini duelos en cada parte del césped y demanda mucho trabajo sin balón, agresividad y contundencia para no dar ni un milímetro de espacio al rival. Eso, además, les acarrea muchas tarjetas y expulsiones (4 hasta la fecha; el equipo con más rojas de la competición) por sus constantes faltas e interrupciones del juego. No les importa regalar el balón y que el adversario plantee y tenga la posesión para atacar en estático. El Real Madrid deberá ganar los duelos individuales por la banda o una circulación rápida para abrir algún boquete en la defensa gaditana y acelerar la jugada para aprovechar esos resquicios. Al Cádiz es complicado encontrarle desordenado ya que siempre deja al menos a cinco jugadores para defender. Y es que Sergio no exige a los laterales que se proyecten demasiado en ataque, sino que guarden la posición y solo suban la banda cuando haya una oportunidad de desequilibrio. Si a eso sumamos a los dos centrales, más los dos medioscentros que son más de características defensivas que ofensivas nos encontraremos con un bloque de varios jugadores guardando la posición. La acumulación de hombres no es garantía de éxito siempre, aunque lo cierto es que este año tiene unas cifras mejores al curso pasado y en 12 encuentros ha recibido 17 goles, bastantes menos que algunos de los rivales por los que está luchando de la quema del descenso.

Nacho frente al Cádiz

5- Aspecto ofensivo

 

El cuadro gaditano es un conjunto con poco gol. Sus llegadas al ataque se producen con cuentagotas. El dato más esclarecedor es que es el cuadro menos goleador en este primer tercio del campeonato con solo 10 goles en 12 encuentros, a una media de menos de un tanto por choque. Los andaluces buscan mucho el juego rápido, con transiciones veloces ya sea a través del pase o la conducción y mirando a las bandas para intentar el desequilibrio o los envíos desde esa zona del campo. Desde ahí buscan a Roger con su movilidad y oportunismo, la potencia de Ramos y también las apariciones de algunos centrocampistas llegadores. Juegan de modo rápido y directo para no dar tiempo a colocarse a las zagas rivales y por eso les cuesta más atacar en estático. Además, otro punto a su favor son las jugadas a balón parado. Por arriba, tienen jugadores peligrosos como los centrales Fali y Meré, el lateral canterano merengue Javi Hernández o el delantero Ramos.

 

6- Estilo de juego

 

Sergio busca la maximización de sus recursos dentro de sus enormes limitaciones. El Cádiz no busca la posesión, no le interesa en demasía acumular mucho balón porque no tiene jugadores capacitados para ello. Una muestra es que con el 39% por partido es el último equipo de la Liga en este apartado. Son un equipo muy trabajado tácticamente, ordenado, solidario y coral tanto en defensa como en ataque. La prioridad es no encajar, aguantar atrás arropados, con las líneas muy juntas, sin complicarse, manteniéndose coordinados y equilibrados y sobre todo esperar su oportunidad cuando se desordena el rival o deja huecos. Y estas ocasiones deben llegar tras desplegarse rápido, verticales y directos. Pocos pases o conducciones rápidas, balones al delantero para que estire al equipo y movilidad o desmarques al espacio para provocar el desequilibrio y el peligro.

Ramos, del Cádiz

7- Hombre clave

 

El delantero gaditano Chris Ramos se está destapando como su jugador ofensivo más peligroso esta temporada. Es el mejor artillero del equipo con 3 dianas y se está confirmando como un jugador de Primera División. En carrera, tiene una potencia impresionante y además es rápido y fuerte físicamente para sostener la velocidad y aguantar las cargas de su par. Ha mejorado su eficiencia de cara a gol y es el arma a vigilar por los centrales merengues. También sobresale por su notable juego aéreo y su potente disparo. Además, se compenetra bien con Roger Martí que es un punta con unas características diferentes a las suyas.

 

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Buenos días. Nos aseguran fuentes enteramente fiables que el parón de selecciones ya ha acabado.

—Ya pasó, ya pasó —nos susurran estas mismas fuertes, acariciando nuestros cabellos para afianzar la calma tras la pesadilla.

—Pero ¿seguro?

—Sí, mi rey, sí. Ya puedes sacar la cabeza de debajo de la almohada. ¿No ves que ya se están jugando los partidos de la liga? Eso solo puede ser porque las fechas FIFA ya finalizaron.

—Es verdad —reconocemos, gimoteando de estrés postraumático.

—De hecho —apuntalan las fuentes, que nos quieren bien—, fíjate si será verdad que han vuelto los partidos de liga que el Barça ha tenido que empatar en Vallecas por culpa del sol, del césped y de que les tangaron unas cuantos penaltis y goles, siempre en la calenturienta imaginación de Xavi y de su prensa afín.

Portada Mundo Deportivo

¿O ya no tan afín? Afines son y serán por los siglos de los siglos, pero morritos también saben poner de vez en cuando. Fijaos cómo la prensa del sistema afincada en la Ciudad Condal —por oposición a la otra prensa del sistema, que es muy parecida pero ejerce de sucursal en la capital— refleja no poco desasosiego con el completo desastre que es el Barça de Xavi y su incómoda tendencia a dejarse puntos por doquier. Hay una concesión a los ridículos pretextos xaviescos (“Orsay previo al gol local y penaltis no pitados sobre Lewy y Raphinha”), pero el acento se pone en el juego lamentable de los blaugranas, incapaces de batir la portería de un modesto, que se adelantó en el marcador, salvo mediante un autogol.

“Las jugadas dudosas caen siempre en nuestra contra”, sollozó el ínclito Hernández en rueda de prensa, cuando el planeta entero sabe que se compraron el estamento arbitral durante décadas y tienen en el VAR al investigado Clos Gómez, precisamente para que eso no les puede pasar jamás. Hay que tener un cuajo ciclópeo para encima quejarse.

Ya ni los suyos le dan crédito. “No basta”, le recrimina abiertamente Mundo Deportivo al de Tarrasa, aunque más directo y personal es aún el otro rotativo deportivo catalán. No es que en esta vida haya que preocuparse por lo que diga de ti un medio de la ralea de Sport, pero sí nos parece significativo el “no cuela” que a cinco columnas le sueltan hoy a Xavi.

Portada Sport

“Basta de excusas”.  Toma ya. Y además Sport se aplica el cuento al no hacerse ni siquiera eco, a diferencia del diario de Godó (grande de España), de las presuntas jugadas polémicas. Ahí te las compongas, Xavi.

Además, a los medios oficialmente culés (por distinguirlos de los extraoficialmente culés, que son casi todos los demás) hay que saber leerlos entre líneas. “Tras el tropiezo en Liga, tiene la oportunidad este martes de certificar ante el Oporto una clasificación en Champions más que necesaria”.

Traducimos del catalán: “Estamos cagados. No queremos pensar en la dimensión de la tragedia si por una de esas cosas de la vida nos quedamos sin pasar a Octavos por tercer año consecutivo. Xavi, si eso ocurre, te aseguramos que no te alcanzará la amnistía, y que no habrá forma de solventar el conflicto ni mandando como relator internacional al mismísimo Negreira”.

En La Galerna no pensamos que el Barça se vaya a quedar fuera de rondas de Champions una vez más, pero son tan débiles de carácter, propenden a defecarse en las bragas con tanta frecuencia ante los partidos de alto voltaje, que no nos parece descartable que los nervios tomen las riendas y… y…

No se nos malinterprete. Pobrecitos. No les deseamos ningún mal. ¿Por qué habríamos de desearle mal alguno a quien cada día nos sorprende con un nuevo delito y una nueva muestra de desvergüenza, amén de haberse comprado durante décadas la cúpula arbitral para asegurase el jugar con red? Sería muy gratuito por nuestra parte el haber cogido ojeriza a estos santos varones (y alguna dama). ¿Por qué habríamos de tener manía al Barça?

Líbrenos Dios.

Portada As Portada Marca

As y Marca tienen a bien informarnos de que, incluso después del parón, quedan en la plantilla del Madrid dos o tres jugadores sanos para tratar de vencer al Cádiz esta tarde. Alabado sea Dios. Completamos la convocatoria con algunos chicos del filial, Athenea del Castillo, JaviDatos, Athos Dumas y un holograma de Godfrey Chitalu, y que el Señor reparta suerte.

Que haya suerte.

Pasad un buen domingo.

Vuelve la liga después del parón de selecciones, que más que parón ha parecido un verdadero parte de guerra, puesto que el bagaje de nuestros jugadores no puede ser más desalentador. A las graves lesiones ya conocidas, hay que sumar las de Vinicius y Camavinga, dos de los pilares fundamentales del once madridista. Pero no, aquí lo importante ha sido la rotura del ligamento cruzado con afecciones meniscales de Gavi. Que se rompa el lucero del alba no es importante, eso sí, que se rompa un jugador del Barcelona hace saltar todas las alarmas y todos los debates en torno a las selecciones, a los parones, a la sobrecarga de partidos y sobre las dimensiones del terreno de juego (que algo he llegado a leer).

Antes de nada quiero decir, de corazón, como no puede ser de otra manera, que lamento profundamente la lesión de Gavi, una gran promesa del fútbol español que, desgraciadamente, se ha roto con la selección nacional de España. Vaya desde este humilde estrado mi deseo de pronta recuperación y mis ánimos y fuerza para que esta se produzca cuanto antes. Una vez dicho esto, me parece hasta vomitivo que si se lesiona un jugador del Real Madrid hay incluso chanza sobre la enfermería blanca y si se lesiona una figura del Barcelona haya luto nacional-periodístico. Ni una cosa ni otra. Las lesiones son fruto del deporte, como siempre ha sido. ¿Que ahora hay más y son más graves? Podemos abrir el debate, cómo no. También es cierto que el fútbol actual es más exigente físicamente que el de hace 40 años (en el que se jugaban entre amistosos y oficiales un número similar de partidos) y las posibilidades de roturas varias se multiplican. Pero eso de hasta bromear con las lesiones de unos y rasgarse las vestiduras con las del otros, eso no, o todos calvos, o todos melenudos.

En buena lid: Maldito parón

En el capítulo de la ya famosa serie “El delito nuestro de cada día del Negreilona FC” tenemos que destacar ciertos aspectos. Por un lado, que el ínclito Negreira ha declarado que no blanqueaba el dinero recibido del Barcelona. Esta declaración, en un investigado, siempre es motivo de sospecha, porque sabemos los juristas que el investigado tiene la capacidad de mentir ante el Juez o ante el Tribunal. Es más, como dice nuestra Constitución, tiene el derecho “a no declararse culpable”, que para el caso es lo mismo. Lo relevante de esto (y que ha pasado inadvertido por la prensa patria) es que haya declarado, es decir, que el Juez instructor, auxiliado por el informe forense, no ha hallado incapaz a Negreira para declarar.

Otra de las cosas que han saltado estos días son las presuntas condiciones de semiesclavitud que sufren los trabajadores que están participando en la remodelación del Nou Camp. Cuidado que esto es serio. Que el director del proyecto (el FC Barcelona) permita que las empresas contratistas tengan a sus trabajadores en estas condiciones les implica directamente en ellas. Es intolerable que a estas alturas de siglo y en un país avanzado como España se den estas condiciones a los trabajadores. Asunto muy serio que debe ser investigado hasta el final.

Que el director del proyecto (el FC Barcelona) permita que las empresas contratistas tengan a sus trabajadores en estas condiciones les implica directamente en ellas

Por último, es pertinente hablar del lavado de cara que han brindado los medios de comunicación españoles a los árbitros. Pobrecitos, qué mal les tratan los aficionados, los medios y, sobre todo, Real Madrid Televisión. Si bochornoso ha sido el paseíllo de algunos de ellos por las ondas españolas, más bochornosas han sido las preguntas de los periodistas, nunca incidiendo en la realidad del arbitraje y sí recreando la vida y milagros de los trencillas para pretender hacer un ejercicio de “acercamiento” a la sociedad. Ya escribiré en este glorioso medio mi solución al tema que nos ocupa, que no va a ser la de lamentarme precisamente porque los hijos de Chíflez Silbátez sufran porque a papá le llamen de todo en un campo, aviso.

Y ahora, como siempre, unos datos del partido de Cádiz y… ¡Hala Madrid!

 

Nunca perdimos en 26 de noviembre en liga

 

En liga, el Real Madrid ha jugado 11 partidos en 26 de noviembre, con un balance de 8 victorias y 3 empates, con 22 goles  favor y 11 en contra. Esperemos que siga la racha y, a ser posible, con una victoria.

 

Cuidado con Cuadra Fernández

 

Es que ni a propósito (que sí, que es a propósito, ya lo sé). Nos ha toca en el Nuevo Mirandilla el ínclito balear Cuadra Fernández, que, entre otras lindezas, tiene el dudoso honor de haber sido el árbitro que se tragó una clamorosa mano en el área del Sevilla y anuló un gol a Vinicius por mano inexistente en el Sevilla-R. Madrid de la temporada 2021/22.

Cuadra Fernández

Que siga la racha de Sergio González contra el Real Madrid.

 

El entrenador cadista nunca ha ganado a los blancos, tiene un balance frente al Real Madrid de 12 encuentros (6 con el Valladolid, 3 con el Espanyol y 3 con el Cádiz) con 2 empates y 10 derrotas. Que continúe así, por favor.

 

El Cádiz, aquel gol de Butragueño

 

La mayor goleada en partido oficial al Cádiz fue el 6-1 del 11 de febrero de 1987, en la vuelta de octavos de final de Copa, con goles de Butragueño (2), Hugo Sánchez (2), Pardeza y Míchel. En ese partido, Butragueño marcó uno de los mejores goles de su carrera en el Real Madrid. Lo recuerdo como si fuera hoy, estaba en el lateral de Padre Damián, de pie, cerca de la esquina del Fondo Norte y, de repente, un buitre blanco se erigió sobre el césped de Chamartín para regatear a todo bicho viviente, portero y palo incluidos, introduciendo el balón en la portería. El defensa Juan José, exmadridista y entonces con los amarillos, le vino a decir algo así como “Nene, te has pasado”. Juanito corrió como una flecha para levantarle en hombros cual ganador de dos orejas en las Ventas y el estadio se inundó de pañuelos blancos pidiendo el rabo. Cómo olvidarlo, como no podemos olvidar tampoco la gloriosa decimocuarta Copa de Europa del Real Madrid, querido Geri…

Butragueño

Datos del rival

 

1.- El Cádiz Club de Fútbol jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1977/78. Actualmente es el 31º en la clasificación histórica del campeonato con 476 puntos.

2.- La actual es la 16ª temporada del Cádiz en Primera División.

3.- El último ascenso del Cádiz a Primera División fue la temporada 2020/21.

4.- El Cádiz quedó en la 14ª posición de Primera División la temporada pasada con 42 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 1 empate y 4 derrotas.

6.- El Cádiz, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 1, empatado 3 y perdido 1.

7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Oliva, Macedo, Pavoni, Medina, Lozano y Sobrino (1) son los goleadores del Cádiz al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del Cádiz que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: ninguno.

9.- Los goleadores del Cádiz esta temporada en partido oficial son: Chris Ramos y Machís (3), San Emeterio, Luis Hernández, Lucas Pérez y Roger (1).

10.- Actualmente, El Cádiz es 16º en la clasificación de la liga con 10 puntos.

 

10 últimos partidos de liga frente al Cádiz

 

6 victorias, 3 empates y 1 derrota, 17 goles a favor y 7 en contra.

Goleadores: Butragueño y Benzema (2), Milla, Zamorano, Ronaldo Nazario, Raúl, Roberto Carlos, Beckham, Robinho, Odriozola, Mariano, Militao, Kroos, Nacho y Marco Asensio (1).

Asistencias: Míchel (3), Zidane (2), Luis Enrique, Ronaldo Nazario, Benzema, Casemiro, Rodrygo, Tchouaméni y Fede Valverde (1).

Tarjetas: Gravesen, Nacho y Militao (2), Luis Enrique, Iván Helguera, Casillas, Cicinho, Cassano, Sergio Ramos, Alaba, Varane, Marcelo, Casemiro, Hazard y Vinicius (1).

Expulsados: Rocha

Primer tiempo: 6 goles. Segundo tiempo: 11 goles.

Gol más tempranero: Ronaldo Nazario (minuto 4).

Gol postrero: Raúl (minuto 85).

El R. Madrid ha remontado 2 veces para ganar el partido y no le remontaron.

Mayor goleada, 21 de abril de 2021, Cádiz-R. Madrid, 0-3, goles de Benzema (2) y Odriozola.

Un gol de penalti marcado y ninguno recibido.

2 dobletes o más  (Benzema y Butragueño).

Partidos con más goles (4): a) 18 de abril de 1993, liga, R. Madrid-Cádiz, 3-1, goles de Butragueño (2) y Zamorano; b) 21 de enero de 2006, liga, R. Madrid-Cádiz, 3-1, goles de Roberto Carlos, Beckham, Robinho.

El R. Madrid ha marcado en 8 de los 10 últimos partidos jugados frente al Cádiz en liga.

 

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Buenos días, amigos. Vuelve la central lechera más central lechera que nunca. Perdón, no vuelve, porque para volver primero tendría que haberse ido, y por suerte para todos los madridistas no ha sido así. Las primeas planas de los cuatro diarios lácteos, como comprobaréis a lo largo de este portanálisis si no las habéis visto aún, vienen blanquísimas. Blancas como el pasado, el presente y el futuro de un delincuente cuando, por lo que sea, interesa su ayuda y se elimina cualquier delito que hubiese cometido o que pueda cometer.

Empezamos por Marca sin ningún motivo especial, ya que los cuatro frontispicios nos despiertan el mismo interés, similar al goce que sentimos ante la perspectiva de disfrutar de una conferencia política de Pep Guardiola.

Portada Marca

Podemos apreciar que los chicos de Marca solo hablan del Madrid. Ya desde arriba comienzan con las noticias blancas: lo de Rodrygo es solo un susto, no alegramos mucho porque se cuenta que Ancelotti estaba ensayando con Chendo como delantero centro. Todas las demás noticias también tiene al Madrid como protagonista. Abajo, hablan del Ifema Madrid Horse Week, del GP de Valencia, que como sabéis es la playa de Madrid, y de la Copa Davis, cuya final se disputa en Málaga, provincia origen del mito del Real Madrid Juan Gómez Juanito. La imagen central es para un futbolista del Atlético de Madrid. Madrid por todas partes. Ah, y el fondo de la portada es níveo, como la leche que proporciona cada día la central lechera.

El jugador del Atleti promocionado hoy por los de Gallardo es Griezmann, a quien catalogan como líder de su equipo. Nosotros pensábamos que el líder colchonero era Morata, que es tan bueno que él mismo tuvo que salir a desmentir que estuviese pensando en el Balón de Oro porque la gente no hablaba de otra cosa. Acudías a la mercería a comprar unas blondas para una blusa de manga ranglan y la clientela nada más que alabar y alabar a Morata. Entrabas a un bar a tomar un café o un vasito de leche calentita y no faltaba un parroquiano que no dijese que Morata iba a ganar el próximo galardón de France Football, que ni Bellingham ni Vini ni Haaland ni Mbappé, que donde estuviera Morata que se quitase cualquier jugador de fútbol, o Messi.

Ahora que mentamos a su santidad Leo, nos viene a la cabeza la publicación del padre de Rodrygo —el de verdad, no Modric—, quien subió una foto de Messi y su mamporrero De Paul intentando amedrentar a su hijo, junto a otra instantánea del momento en el que el ex del Barça agarraba por el pescuezo a Mathías Olivera, con el texto: «El santo que no se mete en problemas con nadie… ¿En serio, alguien se sorprende».

Le reconocemos la valentía al progenitor de Goes, porque ya sabemos lo que sucede cuando no se rinde pleitesía al señor que gana Balones de Oro en el Inter de Miami. Que se lo digan al propio Rodrygo, quien recibió una oleada de odio racista por parte de los fieles de la iglesia de Messi por el hecho de que cuando Leo y su bedel intentaron amedrentarle no se arredró y se mantuvo firme. Pecado mortal. También provocó, como Vinícius.

Volviendo a Griezmann, no vamos a comentar nada del titular que nos regala porque para qué. Qué necesidad, si ya se lo dice él solito todo.

Portada As

Cruzamos de acera y asimos el As. Más central lechera aún. Portada para Míchel, el entrenador del Girona, el equipo mascota del City. Los madridistas no podemos nada más que dar las gracias al diario As por esta maravillosa primera plana del club favorito de merengues tan ilustres como Puigdemont, o el segundo equipo en preferencias de ese ilustre aficionado del Real Madrid llamado Jaime Robles Lobo, con nombre artístico Jaume Roures.

El postre de esta lechosa portada es la frase del técnico líder de Primera «Guardiola se reinventa para ser perfecto». Bravo, Míchel, di que sí, todo amado líder ha de ser adorado hasta la saciedad, hasta que duela. Nadie es perfecto, ni siquiera Messi, salvo don Josep Guardiola i Sala, inventor del fútbol, de la colonia y uno de los creadores de la mayor ficción política de la historia.

Gracias de nuevo, As y Marca, por vuestras portadas de hoy. Los madridistas os las agradecemos de corazón. Las necesitábamos porque nos supo a poco la de los chicos de Gallardo de ayer. La vamos a recordar porque quizá haya sido la mayor demostración de central lechera de la historia. Admirad de nuevo su madridismo y captad su albugíneo brillo. Tal vez debáis colocaros unas gafas de sol polarizadas para no dañaros la vista con su pálido resplandor.

Portada Marca

De las portadas de la prensa catalana no vamos a resaltar su centralecherismo porque no existe tal. Mundo Deportivo y Sport cumplen bien su trabajo, servir a su líder, el FC Barcelona, del mismo modo que As y Marca sirven al suyo, el Real Madrid, como ha quedado demostrado en el presente portanálisis.

Pasad un buen día.

El Real Madrid femenino cayó derrotado (2-1) en su visita al BK Häcken de la segunda jornada de la fase de grupos de la Women’s Champions League. Un gol inicial de Signe Bruun fue contrarrestado por los tantos en la segunda parte de Rosa Kafaji y de Katariina Kosola, que agudizan el mal momento que atraviesa el equipo blanco.

Un viaje de Champions a Gotemburgo a finales de noviembre, tras sufrir una goleada ante el Barça y dejándote en Madrid a un puñado de jugadoras importantes por lesión no suena a plan tranquilo para jugar un partido de fútbol. Si añadimos la superficie de césped artificial, así como el runrún de dudas que rodea a este Real Madrid femenino, cualquier aficionado tiende a pensar que lo que aguardaba en Suecia era una emboscada anunciada con luces de neón.

El BK Häcken, líder de grupo tras derrotar al Paris FC en la primera jornada de la Women’s Champions League, se presentó alegre, valiente y confiando en el nuevo estadio de Rambergsvallen. De inicio, el cuadro sueco se afanó en intentar sacar el balón jugado, asumiendo quizás más riesgos de los recomendados, pero las abarrotadas y coquetas gradas del campo no invitaban a los pelotazos indiscriminados. El Real Madrid aceptó de buen grado la propuesta de evitar el barro y los arañazos.

Permitir agigantarse al Häcken con el paso de los minutos, o caer en el agarrotamiento  por culpa del frío, pasaron a ser las dos únicas vías por las que parecía poder complicarse el partido para las de Alberto Toril. Sin embargo, el primer disparo a puerta blanco calmó las aguas y el mal agüero; provisionalmente. La capitana Ivana Andrés dividió a sus rivales por el flanco central conduciendo el balón, uno de los aspectos que se le pide a las centrales del Madrid y tan pocas veces consiguen, y llegada a tres cuartos de campo rival consiguió conectar una pared con Signe Bruun. Fuera de zona pero con espacio de sobra, la valenciana optó por chutar con fuerza y colocación, obligando a la portera Jennifer Falk a firmar un paradón. Aunque su estirada mandó el cuero al palo, Bruun acudió antes que nadie al rechace y con olfato de cazagoles para poner el 0-1.

En Gotemburgo conocen al Real Madrid, pero desconocían que todavía falta mucho Real Madrid para rellenar como merece una prenda reconocible en los confines del globo. La tradición es sagrada; la camiseta blanca puede mancharse, pero nunca de vergüenza

El partido navegó mansamente hasta el descanso e incluso hasta la hora de juego, apenas inquietado por los córners de las locales botados por alto. Ninguno desembocó en disparos peligrosos para Misa Rodríguez, pero el temblor ante el juego aéreo es la antesala del miedo… y el miedo abre las puertas a la debacle. Los dioses del fútbol tienden a hacerlo pagar, y este Madrid femenino no ha dejado de sufrir en ese aspecto desde su fundación. La grieta acabaría por desmoronar, una vez más, el edificio construido por Alberto Toril.

En un balón sin maldad centrado al área por el Häcken, la atacante de dieciséis años Felicia Schröder molestó lo suficiente a las dos centrales madridistas para conseguir que el despeje por alto no saliese del área. Condenada por su falta de contundencia, la zaga quedó a merced del acierto de Rosa Kafaji, veinte años de edad, que recogió el rechace y con un derechazo mandó a la red el balón. Una nacida en 2007, otra en 2003; meras estadísticas para reflexionar.

El empate paralizó al Real, pues la hora previa había hecho creer al equipo que nada de lo que suele ocurrir en un partido europeo podría suceder. El cartelón gigante a las puertas de la atracción con la palabra Emboscada escrita en letras luminosas no fue suficiente. Quince minutos después, y jugando con 10 a causa de la indecisión para sustituir a una mareada Bruun, el Madrid se partió en un contraataque que permitió a la lateral Katariina Kosola alcanzar la frontal. Sus veintidós años no fueron óbice para tener el temple con el que quebrar hacia dentro y disparar a la escuadra larga de Misa, batida por dos golazos.

Si bien quedaba tiempo para remontar, los únicos que lo creyeron posible fueron los aficionados locales y las futbolistas del Häcken: sobre el césped seguía habiendo once camisetas blancas coronadas con un famoso escudo redondo. En Gotemburgo conocen al Real Madrid, pero desconocían que todavía falta mucho Real Madrid para rellenar como merece una prenda reconocible en los confines del globo. No había Real Madrid suficiente dentro, todo estaba por fuera, y con el pitido final llegó una lección de valor incalculable: saltó a festejar el banquillo local, se abrazaron sobre el césped las futbolistas suecas y gritaron las gradas. Habían derrotado al Madrid en un lugar en el que se lleva jugando a fútbol desde 1935. La tradición es sagrada; la camiseta blanca puede mancharse, pero nunca de vergüenza.

 

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Buenos días, amigos. Es posible que las guerras del opio anglo-chinas del siglo XIX se cobraran más víctimas que el parón de selecciones del cual no hemos salido aún oficialmente, pero es sólo porque al parón no le hemos dado más tiempo para dar más fruto. En diez días no se le puede pedir un potencial mortífero mayor que el de uno de los conflictos bélicos con más bajas de la historia.

De hecho, sí uno repasa los primeros diez días de la primera de dichas guerras del opio, encuentra que son sustancialmente más inocuos y felices que estos últimos diez días de sangre y turbulencia. El Madrid no es el único que ha sufrido esta lacra, ya lo sabemos, pero nosotros aquí nos centramos en el Madrid.

Primero fueron Camavinga y Vinicius, ambos con un horizonte de recuperación no inferior al par de meses, y ahora no sabemos si a esos dos nombres hay que unir el de Rodrygo. Hay cierto oscurantismo ante el estado de salud con el que ha vuelto de sus partidos allende los mares, y ese enigma nos trae por la calle de la amargura. Estamos, la verdad, casi preparados para lo peor. No lo quiera Dios, pero ponerse en la opción menos halagüeña constituye un mecanismo de defensa que a veces minimiza el impacto.

Presuenan en nuestros oídos, con un eco tenebroso, las palabras que tanto tememos: “Comunicado oficial. Rodrygo Goes. El Real Madrid comunica que su jugador Rodrygo Goes sufre una…

No. No lo quiera Dios. As también quiere que vayamos poniéndonos en la peor tesitura. Avanza a Gonzalo, el prometedor goleador del filial, como “el fichaje”, y desde el máximo cariño al chico nos tiemblan las carnes al imaginar que la razón para este ascenso de categoría tenga que ver con una baja de largo alcance de Rodrygo, a cuya rodilla se alude lóbregamente en el ángulo superior derecho.

Ay.

Temblamos. Un sudor gélido nos recorre la espalda, arrastrado por un derrotismo que querría ser nihilista. Nada de esto tiene sentido ya, incluso si (quiéralo Dios) el brasileño al final no tiene nada. Ante tanto negreirismo de negreros, ante el delito nuestro de cada día del FC Barcelona, ante los prevaricaciones constantes de los secuaces de investigados como Clos Gómez, nos quedaba el Madrid, pero la mala suerte y el parón nos han dejado un Madrid en cuadro que cada día lo tiene más difícil para seguir siendo el mástil al que aferrarnos en esta tormenta de estiércol.

Marca viene a compensarnos de tanto sinsabor con su gala de premios. Marca, más central lechera que nunca. Repasad la lista de premiados. Cuánto madridismo, ¿no?

Nos parece legítimo que Marca premie a quien le parezca oportuno. Lo que no nos parece razonable es que, después de ver esta lista de premiados, quede una sola persona en el planeta que pueda acusar a Marca de manifestar una tendencia favorable al club blanco. “Oro culé”, reza extática la portada, por si quedaba alguna duda de por dónde van los tiros.

Repetimos: "Oro culé". Un titular que habría enfebrecido de madridismo al mismísimo Santiago Bernabéu. "Central lechera¨, lo llaman.

Sí, ya sabemos que algunos premios vienen marcados por la objetividad de las cifras, y que el rotativo de Unidad Editorial no tiene la culpa de que Lewandowski metiera más goles que nadie la temporada pasada, o de que Ter Stegen encajara menos goles que nadie. Pero eso de “mejor jugador de la afición” para Pedri nos lo tendrán que explicar bien para que no pensemos que es un regodeo infame. La alegría con la que Marca celebra lo culé (reiteramos: “Oro culé”) irrita profundamente no sólo al madridismo, sino a cualquier persona que considere una afrenta a la limpieza del fútbol la corrupción sistémica implantada en el fútbol, durante décadas, por la institución blaugrana. Este Barça monumentalmente fraudulento no se merece este homenaje ni ningún otro, no al menos hasta que no pague sus culpas de una maldita vez.

Y poco más que contar, amigos. Como veis, no estamos de especial buen humor.

Os dejaremos con la prensa cataculé (o con el resto de la prensa cataculé, aparte de Marca) porque queréis ver sus portadas. Tenéis estas cosas a veces.

Pasad un buen viernes.

Cuando un equipo ha ganado todo lo imaginable, cuando un once se puede citar de memoria por todos los aficionados, cuando ese mismo equipo deja de vencer y toca reflotar el barco, ¿qué se puede hacer?  No es fácil poner punto y final a ninguna historia exitosa. ¿Quién es el valiente que toma este tipo de decisiones impopulares? Hay que tener suficiente capacidad para adelantarse a un más que posible declive aparentemente indetectable.

A lo largo del deporte de élite rara vez hemos asistido al desmantelamiento consciente de una plantilla que viene de ganar tanto que tiene la panza llena de gloria. Un ejemplo notorio que en su día levantó una gran polémica lo encontramos en el mundo de la NBA. En vísperas de comenzar la temporada 1997/1998, Jerry Reinsdorf, propietario de los Chicago Bulls decidió junto con su gerente general Jerry Krause que debía hacer borrón y cuenta nueva, que la plantilla más ganadora del planeta baloncesto estaba completamente obsoleta y que la reconstrucción debía ser total empezando por el entrenador Phil Jackson. Es decir, el sexto anillo de aquellos mitiquísimos Chicago Bulls jamás hubiera existido. ¿Qué sucedió? Decidieron complacer a su estrella Michael Jordan que pidió un año más antes de poner punto y final a la plantilla más ganadora de la historia del club del estado de Illinois. Si bien pensaban que Jordan aún daba para más, creían firmemente en prescindir de estrellas como Scottie Pippen, Dennis Rodman, Horace Grant y Toni Kukoč. Aquella reconstrucción no renovó los laureles de gloria de los Chicago Bulls, pero quedó en la memoria de todos los aficionados como uno de esos vanos intentos de lucha contra el hecho biológico y la lógica del mercado.

Michael Jordan y Phil Jackson

En el mundo del fútbol encuentro dos célebres casos significativos. Cuenta el famoso periodista catalán y colaborador de La Galerna Tomás Guasch que durante el Mundial de Alemania en 2006 mantuvo una conversación bastante significativa con Sandro Rosell, por entonces exvicepresidente deportivo del F. C. Barcelona. El futuro presidente de la entidad le confesó que en el club blaugrana eran consciente de que ese verano de Mundial era el ideal para vender a su estrella Ronaldinho y sacar una gran tajada. Aquella temporada el crack brasileño había liderado al equipo entrenado por Frank Rijkaard en la consecución de la Champions League. A pesar del momento dulce, fuentes internas del club aconsejaban la venta del jugador, pues ya era vox populi que apuntaba a un más que evidente declive dada la vida disoluta de la que hacía gala. Aquella venta no se hizo y ya recordamos todos cómo acabó el gran Ronaldinho su etapa blaugrana. El segundo caso que quisiera destacar atañe a la Selección de fútbol de España dirigida por Vicente Del Bosque. Tras pegársela en el Mundial de Brasil de 2014, Del Bosque hablaba de una necesaria transición dulce. Usaba esta expresión con especial hincapié para referirse a la portería, pues un Iker Casillas en entredicho veía cómo el joven David De Gea le acechaba. La prensa afín parecía olvidarse de que tal vez esa archifamosa transición dulce debió producirse para el Mundial de Brasil, pero no. En aquella ocasión don Vicente prefirió homenajear a los campeones de todo que tanto nos habían dado. Por supuesto, le salió mal a Del Bosque y su etapa como seleccionador acabó peor que el rosario de la aurora.

El proceso de renovación debe seguir una estructura clara, una hoja de ruta. El Real Madrid inició ese nuevo ciclo en el verano de 2018. La renovación del propio Vinícius Junior, Rodrygo Goes, Valverde y Eduardo Camavinga confirman que tenemos talento asegurado para el futuro

Por ello, es tan importante renovar cada tanto un vestuario. El proceso de renovación debe seguir una estructura clara, una hoja de ruta. El Real Madrid inició ese nuevo ciclo en el verano de 2018. Justo al ganar la Decimotercera, su máxima estrella Cristiano Ronaldo anunciaba que dejaba el equipo. También se produjo la salida del técnico Zinedine Zidane. Lejos de volverse loco, el Madrid continuó con su hoja de ruta y presentó a un jovencísimo Vinícius Junior. Parece que la política de captar a las mejores promesas del fútbol mundial no ha ido mal tras dos ligas, una Copa del Rey, una Champions y otros supertítulos nacionales e internacionales. Así pues, las renovaciones del propio Vinícius Junior, Rodrygo Goes, Valverde y Eduardo Camavinga confirman que tenemos talento asegurado para el futuro.

 

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—¿Mil euros brutos al mes por 56 horas (de trabajo en una obra) a la semana son condiciones justas?

—Se ajustan a convenio.

Pregunta un periodista sobre las condiciones laborales de los trabajadores de las obras del Camp Nou y responde Elena Fort, vicepresidenta institucional del FC Barcelona y responsable del Espai Barça.

@g.pm4477Aquesta "senyora" em supera.... serà....uffff!!!! No puc insultar però si vull fer-ho!!! Ni una sola persona/trebalador hauria de dormir al carrer!!!! I es queda tan panxa la tia poca vergonya!!!! Amb la cara i actitut pagues♬ sonido original - G PM

A veces una simple respuesta de cuatro palabras, «se ajustan a convenio», trasluce más información de la que quizá pretende dar quien la pronuncia.

Tras destapar la explotación laboral que sufren los empleados de la constructora contratada por el Barça, de la cual hablamos en el portanálisis del pasado martes, El Periódico informa en su portada de hoy de la inspección de Treball llevada a cabo ayer en el Camp Nou.

Portada El Periódico

Después de escuchar a Elena Fort —qué fort, Elena—, de leer las investigaciones de El Periódico y de oír los testimonios de los trabajadores, nos ha venido a la cabeza, casualidades de la vida, el conocido pasado esclavista de parte de la burguesía catalana, un negocio que constituyó los cimientos sobre los cuales se erigió la revolución industrial catalana del siglo XIX. Una práctica que se mantuvo décadas después de la prohibición en España del comercio de esclavos.

Los negreros catalanes se enriquecieron de manera ingente con la venta de seres humanos, acción que bajo el prisma actual es deleznable y no fueron los únicos, ni en España ni en el mundo, pero se trata de un hecho histórico sucedido en un contexto diferente que no hay por qué tratar de borrar. Algunos ejemplos son el marqués de Comillas, Joan Güell (padre del mecenas de Gaudí) o Joan Mas i Roig, tatarabuelo del expresident Artur Mas, quien en un solo viaje de África a Brasil transportó a más de 800 esclavos para su venta. Aparece documentado en el libro Negreros y esclavos. Barcelona y la esclavitud atlántica (Editorial Icaria. Barcelona. 2017).

Estamos seguros de que la actual directiva del FC Barcelona no tiene una pulsión esclavista, pero la respuesta de «se ajustan a convenio» cuando se les pregunta por las condiciones lamentables en las que trabajan los obreros del Camp Nou es cuando menos reprochable. Tal vez hubiese sido más acertado declarar que se investigará lo sucedido y se exigirá a la constructora y sus subcontratas unas condiciones dignas de trabajo.

Esta situación también nos recuerda a las circunstancias bajo las cuales se erigieron las infraestructuras del mundial de Catar. Messi levantó el trofeo de campeones del mundo sobre, literalmente, al menos 6.500 trabajadores muertos en condiciones de semiesclavitud.

Además de lo que supone para los derechos de los trabajadores y la dignidad personal, que es lo más importante, no parece una buena publicidad para el Barcelona. Negreiras y negreros, m. y f. Persona que trata con crueldad a sus subordinados o los explota, según la segunda acepción del Diccionario de la lengua española.

Cabe resaltar el hecho de que sea El Periódico quien lidere la investigación sobre la explotación laboral que sufren los trabajadores del Camp Nou mientras que Sport, perteneciente al mismo grupo editorial, Prensa Ibérica, opte por no mencionar el asunto, como si no existiera.

Portada Sport

Recuerda a la manera de actuar de El Mundo y Marca, ambos de Unidad Editorial. Poli bueno-poli malo. El Mundo encabeza las investigaciones sobre Negreira y Marca las silencia o directamente culpa al Madrid de lo que esa mañana se le haya ocurrido mientras jugaba al pádel y regaba el cerezo. Aunque tampoco vamos a negar que se trata de una estrategia empresarial inteligente, ya que cubren más espectro de opinión —más dinero— que si solo cuentan la verdad.

Con el resto de portadas también podéis hacer gurruños de papel, pintarlos de tonos marrones y verdes, pegarle musgo y utilizarlos para decorar el Belén, que en nada tenemos la Navidad encima. No sería mala idea añadir un caganer de Negreira. O de Medina Cantalejo, fulero mayor del reino, quien ayer ofreció una rueda de prensa dantesca en la cual, entre toneladas de mentira e hipocresía, criticó a Real Madrid TV por el hecho de que el Barça hubiese estado pagando millones de euros durante décadas a Enríquez Negreira, números dos de los árbitros españoles (As se hace eco en un recuadrito abajo a la derecha).

Pasad un buen día.

Jude Bellingham es, sin lugar a dudas, la única gran noticia del atropellado comienzo de la temporada madridista. Su vendaval de cifras y juego, con aires de Zidane y números de Cristiano, eclipsan el principal peligro para los blancos: las bajas. A las consabidas de Courtois y Militão, se suman ahora Vinicius y Camavinga, por lo que el Madrid tendrá que afrontar gran parte del baile a la pata coja. Por suerte, la música que ha traído el inglés suena muy bien.

Y es que la afición madridista, tan exigente como perspicaz, se ha adelantado al sueño de Florentino de convertir el Bernabéu en un estadio multifuncional. Así, cada vez que Bellingham marca, recupera no una canción cualquiera de un grupo al azar, sino uno de los himnos más del mejor grupo de todos los tiempos, Hey Jude de los Beatles. El hechizo, la exquisitez, amigos, no se compra con la impostura de una lengua en la camiseta, debe nacer de manera espontánea y golpear con la fuerza del sentimiento sincero.

No existe alquimia que mejore la combinación Real Madrid-Beatles-éxtasis de un gol. Esto es insuperable

Escuchar a 80.000 personas interpretar a capella al cuarteto de Liverpool en un escenario como el Santiago Bernabéu es algo que rompe con todos los planes de cualquier estratega de marketing. Cierto es que en otros estadios también se recurre a grandes canciones, como la versión de Just Can't Get Enough de Depeche Mode entonada por los aficionados del Celtic, el Wonderwall de Oasis que suena en el Eithad (donde también ha sonado alguna vez la propia Hey Jude) o el You’ll never walk alone de Anfield. Pero no existe alquimia que mejore la combinación Real Madrid-Beatles-éxtasis de un gol. Esto es insuperable.

Gol de Jude Bellingham en el Bernabéu

Y eso que la icónica canción estuvo a punto de no poder ser una opción porque, en realidad, se debió llamar Hey Julian. Lanzada en agosto de 1968, la motivación del tema de los Beatles parte del lado más emocional de Paul McCartney. Consciente del sufrimiento padecía el hijo de John Lennon, Julian, por la separación de su padre con Cynthia Powell, decidió escribirle un texto para insuflarle ánimos. Así se entiende mejor aquello de “Hey, Jude, don't make it bad. Take a sad song and make it better. Remember to let her into your heart. Then you can start to make it better” (“Oye, Jude, no te quedes mal. Toma una canción triste y hazla mejor. Recuerda dejarla entrar en tu corazón. Así puedes empezar a mejorar las cosas”). El hecho de que cambiara el nombre por Jude (lo que provocó tal confusión que incluso John pensó durante años que iba para él), fue una cuestión estrictamente melódica: Jude suena mejor. Y estamos de acuerdo.

Por suerte, triunfó la modificación del título y eso ha propiciado un legado que un chaval de 20 años siempre podrá adjudicarse: que los Beatles retumben en el Bernabéu.

 

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El nombre de Pedro Arsuaga saltó a la palestra el pasado 28 de octubre de 2023, cuando Jude Bellingham marcó dos tantos al Barça en la Ciudad Condal en su debut en un Clásico. El inglés igualó la marca del jugador vasco, que también en su primer partido en Barcelona contra los azulgranas con la camiseta blanca, en 1947, anotó un doblete. El destino quiso que Arsuaga lograse sus dos últimos dos goles como merengue también frente a los culés en un choque liguero celebrado el 23 de noviembre de 1952 en Chamartín. Hoy se cumplen 71 años de aquel hecho. Uno de aquellos dos goles postreros a los azulgrana fue olímpico.

Pedro María Arsuaga nació el 19 de octubre de 1927 en la localidad de Tolosa (Guipúzcoa). En su adolescencia y el comienzo de su juventud se desempeñó como medio izquierda y medio centro, pero el entrenador donostiarra Sebastián Silveti lo colocó como extremo izquierdo donde brillaba por su rapidez, habilidad, idea de juego, capacidad de ‘dribling’ y finura en el golpeo de balón. En el diario Pueblo le compararon con el “estilo de Gorostiza, por su velocidad y remate”.

Su idilio con el balompié surge en el Colegio de los Padres Escolapios de Tolosa actuando durante tres años. Al comenzar la temporada 1943-1944 ficha por la Tolosana, de Segunda Regional, y un año después se marcha al Tolosa que milita en Tercera División. Su buen desempeño empezó a llamar la atención de otros equipos de superior categoría. Arsuaga sobresalía con frecuencia como futbolista destacado.

En la temporada 1946-1947, en el Tolosa, pero apenas jugó unos pocos encuentros. En Semanario gráfico de los deportes MARCA, Arsuaga explicó que fui “a Madrid por razón de estudios, y en el mes de noviembre formalicé mi compromiso con los merengues”. La firma se produjo el 12 de noviembre de 1946 según confirmó en MARCA Pepe Echániz, delegado del equipo madridista, quien añadió que “se ha comprometido por cuatro años” y “es un muchacho de magníficas condiciones, que puede ser una gran figura”.

Su debut oficial tuvo lugar en un encuentro de Liga de la jornada 12. Pablo Vidal cayó lesionado la semana anterior contra el Barça y el técnico Baltasar Albéniz dio la alternativa a Arsuaga en la banda izquierda merengue. Así lo recordaba el vasco: “Debuté en Mestalla, el 8 de diciembre del 46, y el Valencia, que hizo un partido magnífico, nos ganó por 4-1”. Recibió un estrecho marcaje y su adversario al disputar el primer balón le derribó y le espetó: “Chaval, como te acerques otra vez, te sacudo”.

fue el precursor de bellingham en debutar en un clásico con un doblete, en 1947. en otro choque ante el Barça en Chamartín, este vez en 1952, cuyo 71 aniversario se cumple hoy, Anotó otros dos tantos, uno de ellos olímpico

El regreso de Vidal lo devolvió a la suplencia hasta las últimas jornadas ligueras. En el mes de febrero volvió a la titularidad. Arsuaga destacó en un duelo con la selección castellana (combinado de jugadores del Real Madrid y Atleti) frente al Gimnàstic de Tarragona, y unos días después Albéniz le otorgó otra oportunidad. En el diario MARCA se dio la siguiente explicación: “Al novel extremo izquierdo, a quien conviene ir dando oportunidades de foguearse en partidos oficiales. Y el de esta tarde tiene todas las características ideales para la presentación en la capital del nuevo jugador madridista, cuya calidad es magnífica, pero quien su halla todavía poco endurecido en luchas de Campeonato”.

Pese a que los blancos sucumbieron contra el Sabadell, el papel de Arsuaga convenció y terminó la Liga como titular, y también inició la competición copera como un fijo para Albéniz. Su mejor actuación fue contra el Barça en Les Corts el 30 de marzo de 1947. El guipuzcoano no logró evitar la derrota de su equipo, pero anotó dos goles y “causó buena impresión”, según la crónica de Subirán en MARCA. El primer gol llegó tras un tiro “rápido y cruzado, de cerca, para batir de forma imparable a Velasco”, mientras que en el segundo “Arsuaga reeditó la jugada anterior y rubricó con otro tiro cruzado y seco el último gol de los visitantes”.  En el torneo del KO disputó la primera ronda completa contra el Racing de Ferrol y el primer partido de octavos frente al Real Betis. Sin embargo, una dura derrota por 4-0 en la ciudad hispalense condenó al extremo que no volvió a jugar en la competición. Vidal ocupó el extremo izquierdo el resto de eliminatorias y también la final en la que el Real Madrid ganó por 2-0 al RCD Español en Riazor.

En las siguientes tres campañas la trayectoria de Arsuaga tuvo altibajos. En la temporada 1947-1948, con Jacinto Quincoces como entrenador merengue, empezó de titular en la Liga. Sin embargo, una lesión importante de tobillo contra el Gimnàstic de Tarragona en la segunda jornada le detuvo en seco. Estuvo muchas semanas parado y solo jugó un amistoso en cinco meses frente al Toledo en diciembre. En el mes de marzo, cuando el Real Madrid contaba con Mr. Keeping como técnico, regresó a la titularidad frente al Valencia. Después sumaría otros dos partidos, en Liga frente al Athletic Club y en Copa contra el Córdoba, antes de terminar un curso para el olvido a nivel personal y colectivo, ya que los blancos rozaron el descenso a Segunda y se salvaron en la última jornada. Su primera gran temporada en la casa blanca fue en 1948-1949. Logró la confianza de Mr. Keeping y fue uno de los hombres de confianza del inglés durante 15 jornadas consecutivas en Liga, hasta una lesión ante el Real Valladolid que empeoró al forzar en un entrenamiento. El wing vasco rindió con enorme solvencia y también vio puerta con facilidad logrando cinco dianas. La pronta eliminación copera tras reaparecer ante el Athletic le impidió más actividad después de disputar la ronda completa frente a los leones. Aquel trienio se completó con una campaña 1949-1950 en la que apenas tuvo participación. El canario Cabrera se hizo dueño de la banda izquierda y Arsuaga, que también tuvo una lesión en el mes de diciembre solo actuó en tres encuentros oficiales: dos de Liga y uno en las semifinales de Copa.

La confianza del club en el tolosarra no desapareció y, pese a una campaña muy complicada, y a que finalizaba contrato, lo renovó por cuatro temporadas más en el verano de 1950. Un nuevo panorama se abrió para él que recuperó viejas sensaciones, dejó atrás los problemas físicos y tuvo mucha participación en la Liga 1950-1951 con los tres entrenadores blancos aquel curso: Mr. Keeping, Albéniz y Scarone. Acumuló doce encuentros y consiguió sus mejores cifras goleadoras en un curso con 6 tantos, especialmente significativos los dos contra el Valencia en Chamartín o la diana en San Mamés frente al Athletic Club.

El siguiente curso Arsuaga volvió a tener una dura pugna por el puesto con Cabrera. Era la campaña 1951-1952, y en verano se habló de una posible salida al Celta junto a Olmedo, como parte del traspaso del celtiña Sobrado al cuadro blanco en 1950. El vasco empezó como suplente y de nuevo a finales de año volvieron los rumores con una salida cedido al Real Valladolid, que el extremo rechazó por razones de estudios. Pero Arsuaga dio la vuelta a la situación y terminó el año futbolístico como titular en Liga y en Copa. Desde el mes de febrero, Scarone le dio la alternativa en el extremo izquierdo y el vasco cuajó notables actuaciones llegando a marcar cuatro tantos. A partir de abril, en la Copa, disputó tanto la ronda de octavos ante el Celta, como la de cuartos contra el Real Oviedo donde marcó en Chamartín, y la de semifinales frente al Valencia en la que los che eliminaron a los blancos.

La buena dinámica para el puntero izquierdo continuó al comienzo de la temporada 1952-1953. No viajó a la Pequeña Copa del Mundo de Caracas en el mes de julio por encontrarse de luna de miel en Palma de Mallorca, pero eso no fue un impedimento para que resultase imprescindible para el entrenador Ipiña al inicio del curso futbolístico. Jugó 14 de las primeras 16 jornadas ligueras con goles ante el Valencia, Deportivo de la Coruña, el derbi capitalino contra el Atlético de Madrid y el choque ante el Barça en Chamartín, cuyo aniversario se cumple hoy. Anotó dos tantos, uno de ellos olímpico.

 

El Real Madrid venció por 2-1, Arsuaga firmó un doblete y fue el héroe en el triunfo merengue. Aquellos dos tantos fueron los últimos oficiales como jugador blanco. Los azulgranas ganaban por la mínima cuando el tolosarra con un histórico gol olímpico (le regalaron una cafetera como gratificación) batió a Ramallets, mientras que el segundo, que culminó la remontada, fue un disparo bombeado que se coló por encima del portero blaugrana, que estaba adelantado.

Sin embargo, cuando estaba en un periodo dulce, un nuevo problema físico, en el mes de enero de 1953, le apartó de los terrenos de juego durante dos meses y medio. En el final de campaña únicamente pudo actuar en un partido de Liga ante el Racing, y en la ida de octavos de Copa contra el Real Murcia. Precisamente este choque frente a los pimentoneros sería el último oficial de Arsuaga en el Real Madrid.

El curso 1953-1954 lo arrancó en la disciplina blanca, pero solo se le vio en varios amistosos. Algunos de pretemporada como ante el Alcalá, en el que ejerció de capitán blanco y recogió el trofeo Alfonso Revilla tras ganar el Real Madrid a los locales por 1-5.

También jugó ante el Nancy en el día de la presentación de Alfredo Di Stéfano, o ya en el mes de diciembre contra el Atlético de Madrid en la Copa Ramón Triana. De cara a ese curso, el Real Madrid había firmado a un joven Francisco Gento que se desempeñaba en su posición y asaltó la titularidad desde la primera jornada de Liga. A partir de entonces a Arsuaga se le conoció como el predecesor de ‘La Galerna del Cantábrico’ en el equipo blanco. A finales del mes de enero de 1954 se consensuó que lo mejor era una salida para que el tolosarra pudiera jugar, y se marchó al Granada cedido, en Segunda. Al término del préstamo, el Real Madrid lo incluyó en la operación Marquitos con el Racing y se despidió para siempre de la casa blanca. Sus estadísticas totales fueron de 79 partidos oficiales (65 de Liga y 14 de Copa) y 24 dianas.

Recaló pues en el cuadro santanderino, que seguía buscando un extremo que hiciese olvidar la salida de Gento el verano previo. En el conjunto cántabro permaneció cuatro temporadas, una en Primera y tres en Segunda, dejando un buen sabor de boca actuando como extremo izquierdo, y en ocasiones también por el otro costado a pierna cambiada. Con 30 años, en 1958, colgó las botas por su dedicación a otros asuntos y cansado de acumular lesiones.

Arsuaga ,que empezó estudiando Ingeniería de Caminos, acabó por cambiarse a Ciencias Económicas licenciándose en la Universidad Complutense de Madrid. Además, era un políglota consumado, y tras su carrera futbolística, como hobby, se licenció en Filología Semítica. Dominaba multitud de idiomas como el latín, italiano, francés, inglés, alemán y euskera. De otros como el ruso, hebreo, árabe y lenguas semíticas tenía notables conocimientos. Ejerció de economista en una fábrica de balones de plástico de Galdácano, y también hizo negocios de importación y exportación gracias al manejo de diferentes lenguas.

Nunca llegó a ser internacional español en partido oficial, pero sí participó en varios encuentros de entrenamiento organizados por la selección en el mes de noviembre de 1952. El seleccionador Pedro Escartín lo convocó para enfrentarse a los habituales compartiendo equipo con otros grandes jugadores nacionales como Eizaguirre, Mencía (su mejor marcador según afirmó en una entrevista en MARCA), Miguel, Seguer, Parra, Juncosa o Escudero, y según las crónicas dejó detalles de su categoría.

Además, también tuvo la suerte de actuar en un partido de entrenamiento de la selección argentina. La albiceleste pasó por Madrid para medirse a España y después organizó un partido de entrenamiento (de carácter benéfico navideño) entre sus convocados en el estadio Metropolitano, el 10 de diciembre de 1952. El DT argentino Guillermo Stábile tenía varias bajas como la del extremo izquierdo de ‘La Máquina’ Félix Loustau y pidió refuerzos. El Real Madrid prestó a Arsuaga y la equipación blanca a uno de los combinados, y el jugador vasco pudo compartir 90 minutos de juego con leyendas argentinas como Tucho Méndez o Ángel Labruna.

Arsuaga falleció a los 82 años el 22 de octubre de 2009. Un señor muy madridista, como siempre declaró en diferentes entrevistas. En una de ellas en MARCA, en agosto de 1949, afirmó que la mejor de sus actuaciones fue “sin duda, jugar al fútbol en el Madrid” y que su alegría más grande era “ser titular del Madrid”. Fue padre del eminente paleoantropólogo, divulgador y escritor Juan Luis Arsuaga, amigo de esta casa.

 

 

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