Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. Cunden tiempos de zozobra en Can Barça. Sus finanzas se encuentran en la lona, su prestigio por los suelos a resultas del descubrimiento de la compra del sistema arbitral durante sus años presuntamente dorados, y sus resultados deportivos dejan mucho que desear, muy especialmente a la luz de la última y dolorosa derrota contra el eterno rival, con baño incluido, en la final de la Supercopa. En cambio, el Madrid atraviesa un momento dulce -con Bellingham, Vinícius y el resto de sus estrellas deslumbrando al planeta-, y ese contraste despelleja a tiras el alma culé.

Las portadas de la prensa cataculé en el día de hoy son lacerantes.

"Terapia de grupo", titula Mundo Deportivo. En la foto vemos a la plantilla sometida a una de esas terapias, todos con rostros cariacontecidos en torno al psicólogo Hernández. Parece una de esas reuniones de Alcohólicos Anónimos que tanto conocemos por el cine (quienes no tienen la desgracia de conocerlas en la realidad, a quienes mandamos un sincero y muy serio abrazo, esperando que nos acepten la broma). De hecho, La Galerna ha tenido acceso exclusivo al contenido de la reunión. Es un audio que hiela la sangre en las venas, con momentos de verdadero melodrama que habrían dejado aquellas escenas entre Andy García y Meg Ryan, en aquel film lacrimógeno de los noventa, en estampas de comedia romántica y ligera.

Os presentamos en primicia un anticipo de la transcripción de dicho audio.

-DE JONG: Me llamo Frenkie De Jong y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Frenkie.

-DE JONG: Soy un puñetero desastre, llevo no sé cuántos años aquí y aún no he pasado de ser una promesa vana, un wannabe de tulipanismo hueco. No todo el mundo puede ser Cruyff aunque comparta pasaporte con el genio.

-FERRAN: Me llamo Ferran y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Ferran.

-FERRAN: Lo único que aporto al equipo es una chulería de todo a cien. Me permito decir en el banquillo que voy a fostiar a Vinícius y luego no me atrevo a nada. Sólo a ver cómo Vinícius nos destroza una y otra vez.

-LEWANDOWSKI: Me llamo Robert y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Robert.

-LEWANDOWSKI: Empiezo a no ser ni sombra de lo que era, pero amenazo con no irme jamás del equipo, porque Laporta me firmó un contrato con emolumentos ascendentes y a eso me aferro yo. Ahora mismo, aparte del ocasional gol, sólo sirvo para intentar poner nervioso a Vinícius cuando va a tirar un penalti, con éxito perfectamente descriptible.

-LAMINE: Me llamo Lamine y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Lamine.

-LAMINE: Desde el domingo soy el jugador más joven que ha perdido la Supercopa de España.

-FERMÍN: Me llamo Fermín y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Fermín. (¿Fermín?).

-FERMÍN: No he empatado ni con San Pito Pato y me creo el próximo Gavi (o sea, un riego por aspersión de hostias extemporáneas e histerismo de chichinabo). No soy absolutamente nadie en el fútbol de élite, ni lo seré, aunque con algo de suerte seguiré jugando en Primera.

"¡Faltan líderes!", exclama Sport, con exclamaciones de alarma que cuentan con toda nuestra solidaridad. No obstante, pensamos que antes de dejarse caer en un derrotismo de tal dimensión nuestros amigos Mascaró, San Antonio, etc. deberían atender a la transcripción de la charla del líder supremo Xavi Hernández en la charla de Azulgranas Anónimos que os estamos revelando hoy en primicia, charla en la cual Hernández tuvo la humildat de comportarse como uno más.

-XAVI: Me llamo Xavi Hernández y soy azulgrana.

-TODOS: Hola, Xavi.

-XAVI: No soy nadie sin Negreira. Absolutamente nadie. Gran parte de mis logros como futbolista deben apuntarse a quien fuera vicepresidente de los árbitros, y gran parte de mis exiguos éxitos como entrenador deben adscribirse al mérito del "coronel de Negreira" (Mateu Lahoz dixit) Medina Cantalejos, Canta de Lejos para los amigos. Pero, por otro lado, me entenderéis: ¿cómo os voy a ayudar con esos céspedes y esos calores que hay por esos campos de Espanya (ens roba)? Además, tenemos a la prensa en contra. En lugar de apoyarnos, que para eso compramos a los medios además de a los árbitros, nos regañan con una acritud feísima. Como líder supremo os digo que así no hay nada que hacer.

Durísimas escenas las que se vivieron en la última reunión de Azulgranas Anónimos, amigos. Y nada más (¿os parece poco'). No queremos concluir sin felicitar a la selección española de waterpolo.

Pasad un buen día.

Desde 1908-09 (Campeonato Regional Madrileño, clasificatorio para el 'Campeonato de España') y hasta hoy mismo, Atlético de Madrid y Real Madrid han chocado 26 veces (18 eliminatorias, cinco finales y el desempate de 1964) en el 'Campeonato de España'-'Copa de SM El Rey'-'Copa del Generalísimo'. No lo hicieron así, sin embargo, en el corto tramo entre 1931-36, en el que la competición 'del KO' se disputó como 'Copa del Presidente de la República'. El duelo Atlético-Real Madrid de este próximo jueves 18.1.2024 (21:30 horas), en terreno atlético, será el que haga 27 en el total de la Copa.

En conjunto, el Real Madrid ha pasado adelante en 12 de esas 18 rondas eliminatorias, aunque en las cinco finales (1960, 61, 75, 92 y 2013) la situación se invierte bien curiosamente y el Atlético pasa a dominar por un claro 4-1. El Real Madrid sólo consiguió el título en la final del 5 de julio de 1975, en el 'Estadio Vicente Calderón' —última presidida por Francisco Franco—, que se saldó con 0-0 y triunfo madridista en tanda de penaltis (4-3), tras sendas paradas de Miguel Ángel, portero internacional madridista, a los tiros de 'Jabo' Irureta e Ignacio Salcedo.

Final de Copa de 1975

Dirigido ya desde el banquillo por Luis Aragonés Suárez, el Atlético, muy dolido por haber perdido el título precisamente a orillas del Manzanares, se quejó en esta final de 1975 de un gol anulado al paraguayo Domingo Benegas por —claro— fuera de juego posicional del propio Irureta, en la trayectoria del disparo de Benegas, y de otro 'gol fantasma' del oriundo brasileño Heraldo Bezerra que despejaron a medias entre el propio Miguel Ángel y el lateral Uría cuando, según los atléticos, el balón enviado por Bezerra había traspasado en el aire la línea de gol.

"Fue gol, fue gol, pero es algo lógico que pase cuando juegan el Madrid y el Atlético de Madrid en una final como esta", declaró Luis Aragonés. 'El linier señaló el centro del campo', fue a observar alguien tan caballeroso como José Eulogio Gárate, ariete internacional rojiblanco.

En ese 'Campeonato de España', el Real Madrid —que había ganado la Liga 74-75 con 12 puntos de ventaja, 50-38, sobre el Zaragoza de Carriega y de los 'zaraguayos', segundo— había consumado la asombrosa proeza de apear en cuartos de final a una UD Las Palmas que batía por 4-0 en la ida en el 'Estadio Insular' grancanario al Real del técnico yugoslavo (Macedonia) Miljan Miljanic, el domingo 8.6.1975.

Como 'Campeonato de España', la Copa se jugaba sin extranjeros: Netzer y Breitner, por el Real Madrid, Johan Cruyff y Johan Neeskens, en el Barcelona, el portero internacional argentino Daniel Carnevali y su compatriota Quique Wolff (luego, madridista), en Las Palmas. Y al fin, en el Atlético, los 'cracks' internacionales argentinos Rubén 'Ratón' Ayala y Ramón 'Cacho' Heredia.

Pero, tras el 4-0 de Las Palmas (Fernández, Félix, Pepe Juan, Juani), el Real Madrid, capitaneado por Pirri, no renunció a la tremenda remontada que aguardaba casi como un Himalaya. Años más adelante lo recordaría así el gran capitán madridista José Martínez, 'Pirri': "En la Liga habíamos ganado a Las Palmas por 4-1 en el 'Bernabéu'; o sea, y aunque ellos eran un buen equipo, hacerles al menos cuatro goles no era nada imposible. Pero, cuando estábamos concentrados en Navacerrada de cara al partido de vuelta, Miljanic ya iba planificando las vacaciones. Estábamos en cuartos y es que la final se jugaba a comienzos de julio. Fui y le dije a  Miljanic: 'No haga planes para las vacaciones porque usted aún no sabe de lo que somos capaces'... y cuando aún faltaban 20 minutos para el final, ya íbamos 5-0".

En efecto, y en la vuelta, el sábado 14.6.75, el Real Madrid de Miljanic y Pirri se abatió como un ciclón sobre los grancanarios, que adiestraba el técnico francés Pierre Sinibaldi. Al descanso sólo se había marcado un gol, 1-0, obra de Roberto Martínez: 'Pipi Calzaslargas' o simplemente 'Pibe' Martínez; argentino de Mendoza e internacional español. Pero en los 20 minutos siguientes al intermedio, un torbellino blanco sacudió a la UD Las Palmas y al meta Catalá, con tres goles de Carlos Santillana (minutos 55, 57 y 60) y el 5-0, al fin, obra del propio Pirri en el minuto 66.

Roberto Martínez

No sin ciertos apuros, el Real apearía en semifinales al Real Zaragoza, subcampeón de Liga (2-2, 2-1), y de ahí se llegó a la única final de Copa, la última en la vida de Franco, en la que el Real Madrid alzaría el 'Campeonato de España' ante el Atlético de Madrid. Pero —y en ellos estábamos— hubo un duelo directo copero Real-Atlético que, sin ser final, resultaría memorable por todas sus connotaciones. Fue entre mayo y junio de 1964 y se trató, nada menos, que del 'Rubicón' donde moriría, como en el oleaje de una playa, la carrera oficial de Alfredo Di Stéfano como jugador del Real Madrid.

 

De 'La Romareda' a... Miguel Muñoz

 

Entre 1958 y 1965, el Real Madrid y un siempre potente Atlético de Madrid se cruzaron nada menos que seis veces en torneos coperos, más allá de los dos duelos 'normales' de Campeonato de Liga. Esta media docena de cruces incluyeron sendas finales de Copas del Generalísimo dominadas por un gran Atlético en Chamartín (1960 y 61, 1-3 y 2-3; en 1961; esta última, tras dos tantos de Peiró en un 'Bernabéu' que había testificado un 7-1 madridista al Betis en semifinales, con... ¡seis! goles de 'Pancho' Puskás).

Esa media docena de 'rounds' atípicos fuera de la Liga, de 1958 a 1965, entre el Atleti y el Real 'de las cinco Copas de Europa' (y casi de La Sexta) se saldó con ventaja total atlética en esas eliminatorias de 2-4. En el zurrón rojiblanco, esas dos finales coperas de 1960 y 61, la semifinal de 1964 y el autoritario gobierno rojiblanco en 1/8 de la Copa 64-65: 1-0 para el Real Madrid (Grosso), en la ida, y 4-0 del Atlético (Adelardo, Luis 2 y Cardona) en la vuelta, Estadio Metropolitano (Ciudad Universitaria-Cuatro Caminos), el domingo 30 de mayo de 1965.

A cambio, el Real se impuso en 1/8 de Copa 57-58 (4-0 y 0-1, siempre del Madrid) y en la semifinal de la Copa de Europa 1958-59, que se liquidó en un célebre desempate en 'La Romareda' de Zaragoza —recinto entonces casi recién inaugurado— con éxito blanco por 2-1 y goles de Di Stéfano, Puskás y Enrique Collar.

Pero la semifinal de Copa 'de España' de 1964 resultó, en efecto, como un 'Rubicón', un 'Verdún', una 'toma de Berlín' o un 'desembarco en Normandía'. Porque, bajo control de Miguel Muñoz y con la aquiescencia de Santiago Bernabéu y sus grandes 'pretorianos', el gerente sevillano Antonio Calderón y el 'consejero ejecutivo' Raimundo Saporta... esa eliminatoria de 'eterna rivalidad' certificó el cierre físico del ciclo triunfal que Alfredo Di Stéfano había abierto en el Real Madrid allá por 1953. Lo detallamos.

 

'La Grande Inter' y...

 

El 27 de mayo de 1964, en el Prater Stadion de Viena, el Inter de Milán y 'de Helenio Herrera' (HH), 'la' Internazionale, 'La Grande Inter' de HH venció por 3-1 al Real Madrid de Bernabéu, Muñoz y —todavía— de Di Stéfano. En la misma víspera, ya en Viena, se había producido el siguiente diálogo entre el presidente Santiago Bernabéu y el entrenador, Miguel Muñoz, 'MM', o incluso... 'MMM': Miguel Muñoz Mozún.

Gento en la final de Copa de Europa de 1964 frente al Inter de Milán

'¿Qué vamos a hacer mañana, Miguelito?', de Bernabéu a Muñoz, que replicó rápidamente... 'Pues que vamos a perder, don Santiago; ellos son muy rápidos, muy buenos físicamente y nosotros aún vamos al ritmo de Alfredo (Di Stéfano). Es como una carreta contra un coche nuevo, y lo más seguro será que nos pasen por encima, pero como usted está feliz con Alfredo, pues...'. Según el mismo MM, algunos años después, aquella respuesta llenó de asombro a un Bernabéu, que estalló en preocupación y lanzó a su entonces entrenador: "Pero, ¿qué me estás diciendo...?". En aquellos tensos momentos de Viena, Alfredo Di Stéfano estaba a poco más de un mes de cumplir 38 años.

En el minuto 61 y en el Prater, 'La Grande Inter' vencía por 2-0, tantos de Mazzola y Milani, aunque con 1-0, Francisco Gento chutó al poste izquierdo del meta Giuliano Sarti sin que Amancio Amaro —que ya cantaba gol— pudiera atrapar el rechace, que salió hacia el otro lado.

Al momento, minuto 61, marcó Milani el 2-0 y aunque el grancanario Felo Batista produciría el 2-1 en el minuto 70, la tensión había reventado entre Di Stéfano (que había solicitado cambios tácticos en vísperas para evitar las oleadas de los mediocampistas 'nerazzurri' sobre la cobertura blanca y sobre la banda de Isidro Sánchez)... y el propio Miguel Muñoz.

Literalmente, ambos se mandaron 'a la m...' en tensísima discusión a grito pelado entre el césped y el banquillo del Prater, estallido corroborado tiempo después por Di Stéfano. 'La Saeta Rubia' se sentía impotente ante la hemorragia madridista en la media frente a las legiones negriazules de Herrera.

Todavía con 2-1, Armando Picchi, 'libero' (o 'stopper' adelantado) y capitán interista, salvó bajo los palos de Sarti un nuevo asalto del Real Madrid, el canto del cisne blanco. En el minuto 77, 'Sandrino' Mazzola sentenció la finalísima del Prater con el definitivo 3-1 al aprovechar un grave error de Pepe Santamaría, quien quiso intentar una cesión (¿al meta Vicente, a un compañero de zaga?) que 'Sandrino', hijo del grandísimo Valentino Mazzola, aprovechó para dar a 'La Grande Inter' de Herrera el que iba a ser su primer gran título europeo. "Este Real Madrid es aún un gran equipo, pero 'dependiente' de dos jugadores de más 37 años" (Di Stéfano y Puskás), señalaron los periodistas italianos. Y...

Alfredo Di Stéfano aún no lo sabía pero ya había jugado su último partido oficial con el equipo del Real Madrid. Había sido la final de Viena

 

El Atlético

 

De regreso a Madrid, las actividades y medidas de Muñoz no se hicieron esperar. El domingo 31.5.1964, en el Estadio Metropolitano de Cuatro Caminos, el Real se enfrentaba con el Atlético en el turno de vuelta de 1/4 de final de la Copa del Generalísimo, que en el Bernabéu se había saldado con 2-2 (sin jugar Di Stéfano), pese a un 2-0 para los blancos hasta el minuto 75.

(En este partido de ida ('Estadio Santiago Bernabéu', 23.5.1964), y ya de lleno bajo la amenaza interista, Muñoz había alineado a un equipo del Real absolutamente 'reserva'. Esto, aunque el propio Di Stéfano había insistido en sumarse a la partida. Así y todo, los suplentes de Muñoz se escaparon con 2-0 —Serena y 'Pipi' Suárez, minutos 50 y 60— sólo para que en los minutos 75 y 79 se firmase el 2-2 entre el paulista Ramiro Rodrigues y un Luis Aragonés que solía ser una pesadilla para el Madrid, el club donde había crecido. Al final, el Atlético no ganó el partido por puro milagro: 2-2).

Al regreso de Viena como un ejército en retirada, y sin mediar aviso previo ni lesión del todavía jugador, Muñoz no convocó a Di Stéfano por simple 'decisión técnica'. Antes —según contaría Muñoz en Sevilla, años después—, el entrenador madridista había hablado con Bernabéu, a quien hizo el relato de los acontecimientos del Prater, tras ver confirmado su pronóstico de vísperas. Tras ese relato, el técnico madrileño y madridista (más tarde, también seleccionador nacional), presentó su dimisión al presidente.

'Pero, ¿cómo te vas a ir?', espetó a MM un Bernabéu de nuevo sorprendido. Según su propia historia, Muñoz respondió: "Presidente; me voy porque con Di Stéfano no tenemos futuro y yo tengo claro que usted va a preferir que siga Alfredo", contestó el técnico. En ese mismo momento, Santiago Bernabéu dijo a Miguel Muñoz que disponía de toda su confianza para tomar sus propias decisiones y que hiciera 'lo que tuviera que hacer'. Alfredo Di Stéfano aún no lo sabía pero ya había jugado su último partido oficial con el equipo del Real Madrid. Había sido la final de Viena.

Santiago Bernabéu y Miguel Muñoz

Di Stéfano, en 'shock' por la situación que se le había venido encima, pidió explicaciones al entrenador por su no convocatoria para el partido del Metropolitano, que concluyó 1-1, goles de Amancio y del internacional atlético Jesús Glaría (de quien ofrecemos imagen junto a Ignacio Zoco; casi recién retirado en el RCD Español, Glaría, medio y defensa 20 veces internacional 'A', pereció el 19.9.78, en La Espluga de Francolí, en terrible accidente de automóvil junto a su hijo Jesús. Estaba casado con Marta, hija del promotor boxístico Luis Bamala).

Zoco y Glaria

Tras la no convocatoria para aquel partido de vuelta copera, el 1-1 en el Metropolitano, Muñoz había dicho a Alfredo que hablara en las oficinas con el vicepresidente: Raimundo Saporta Namías. Sin decir palabra, Bernabéu estuvo presente en el tenso diálogo entre Di Stéfano y Saporta, en el despacho de este último.

Saporta apuntó a 'La Saeta' que el inminente 4 de julio Alfredo cumplía 38 años y que había perdido la velocidad; era lo que Muñoz había hecho observar a Bernabéu en las vísperas del Prater. Saporta repetía a Alfredo: "Puedes quedarte en la casa de lo que quieras", aunque excluyendo implícitamente la opción de que lo hiciera como jugador y mucho menos tras el grave enfrentamiento abierto con MM.

Se programó partido de desempate en el mismo Metropolitano, al miércoles siguiente, 3 de junio de 1964, y en su reducto vecino a la Ciudad Universitaria, el Atlético pasó adelante con tanteo de 2-1. Di Stéfano también había reclamado personalmente jugar ese partido de desempate... pero Muñoz ya no tenía vuelta atrás y alineó con el dorsal '9' del Real Madrid al veinteañero Ramón Moreno Grosso, que había jugado 12 partidos como cedido en el Atlético, ese mismo curso. Nadie en Chamartín iba a salvar ya al 'Soldado Alfredo'.

Saporta repetía a Alfredo: "Puedes quedarte en la casa de lo que quieras", aunque excluyendo implícitamente la opción de que lo hiciera como jugador y mucho menos tras el grave enfrentamiento abierto con Miguel Muñoz

Posteriormente, Ramón Moreno Grosso (fallecido en 2002) pasaría a ser suegro de Francisco Llorente Gento, 'Paco Llorente' y, en consecuencia, abuelo materno de Marcos Llorente Moreno, hoy en el Atlético de Madrid.

Finalmente, Di Stéfano pretendía seguir jugando con el Real Madrid, al menos hasta el otoño de 1964-65 para ahí tomar una decisión definitiva ("cuando yo no me vea...") sobre otras perspectivas de futuro en el club. Se defendía con su titularidad de 24 partidos (mas 'sólo' 11 goles en Liga) en esa temporada 1963-64 en la que el primer equipo blanco había sido campeón de Liga y había llegado hasta la final de la Copa de Europa. También fue inútil.

(En el camino, el 29.1.64, en ida de cuartos de final de la Copa de Europa 63-64 y en Chamartín había quedado una soberana exhibición de la todavía 'Saeta Rubia' ante AC Milan, vigente campeón de la Copa de Europa en 1963: 4-1 para el Real Madrid, con sendos golazos de Di Stéfano —uno, en tiro de castigo inolvidable, con el exterior del pie— y otro par entre Puskás y Gento, para 4-0. Desde ahí y en el minuto 83, Giovanni Lodetti (que murió en septiembre de 2023) produjo el 4-1 para los 'rossoneri' milanistas que entrenaba Luis Antonio Carniglia. El Real Madrid sufrió en la vuelta, en San Siro, que dominaron los de Carniglia por 2-0. Pero se clasificó el Real).

 

Un final 'real'

 

Los medios se enteraron de la crisis ('el Real Madrid ofrece a Di Stéfano un puesto en los despachos', se titulaba), justo cuando el equipo caía eliminado de la Copa por el Atlético. Con la crítica situación expuesta al exterior, Di Stéfano empezó a recibir ofertas de otros clubes. Ya no había marcha atrás para seguir jugando al fútbol en el Real Madrid.

Le contactaron Celtic de Glasgow, el propio Milan, al que Alfredo había destronado en Europa casi de modo personal, Español e incluso un Betis que había sido tercero en 1963-64. Pero, con el contrato hasta el 30 de junio por delante, desde el club ('DISCIPLINA IMPRESCINDIBLE', le recordaría el mismísimo Bernabéu, lo vamos a ver) no se le permitieron tomar vacaciones anticipadas. Y el 10 de junio de 1964, en Rouen (Francia), en la reinauguración con luz artificial del 'Stade Robert Diochon', Alfredo Di Stéfano se vistió ante el FC Rouen para su último partido 'real' con el Real Madrid.

El 24 de junio de 1964, el Real Madrid anunció oficialmente la baja de Di Stéfano como jugador, tras 11 temporadas en el club que agruparon ocho títulos de Liga y cinco campeonatos de la Copas de Europa

Sin Ignacio Zoco ni Amancio Amaro, que ese mismo día se concentraban con la Selección española que iba a ganar a la URSS de Lev Yashin la final de la Eurocopa de 1964, en el mismo 'Estadio Santiago Bernabéu', Alfredo Di Stéfano sólo resistiría 45 minutos en el amistoso de Rouen, que el Real Madrid dominó por 1-4.

En el 'Robert Diochon', un cubil perdido en las entrañas del Nordeste de Francia y que aún existe tal cual, el Real Madrid de Miguel Muñoz alineó esa noche también 'perdida' en Rouen a: Araquistain; Miera, Santamaría, Pachín; Muller, Felo; Evaristo, Pipi Suárez, Di Stéfano, Puskas y Gento.

En el intermedio de la festiva velada en el 'Robert Diochon', que de nada tenía culpa, Di Stéfano se quedó en casetas, alegando 'tirón' muscular. Le sustituiría el larguirucho y 'lentote' Yanko Daucik, casi 190 centímetros de altura cabales (una 'torre' en aquellos años), hijo del famoso entrenador checoslovaco Fernando Daucik. 'Don Alfredo' ya no jugaría un segundo amistoso de aquella gira, en Lyon (5-1 para el Olympique Lyonnais), y el 24 de junio de 1964, el Real Madrid anunció oficialmente su baja como jugador, tras 11 temporadas en el club que agruparon ocho títulos de Liga y cinco campeonatos de la Copas de Europa.

Homenaje a Di Stéfano

El 23 de julio de ese mismo 1964, Alfredo Di Stéfano Laulhé enviaría este telegrama a Santiago Bernabéu de Yeste, un telegrama que Bernabéu este conservaría para siempre. Exactamente tal cual: "DON SANTIAGO ME VOY A MI TIERRA. NO SÉ SI VOLVERÉ PRONTO O NUNCA. EN ESTOS AÑOS SE HABLÓ MUCHO DE NOSOTROS. YO LLEVÉ SIEMPRE LA PEOR PARTE. FUI UN FENÓMENO O UN GAMBERRO. SI NO ME ACERQUÉ MÁS A USTED FUE PORQUE NO QUERÍA QUE CREYERA QUE BUSCABA UN PUESTO REGALADO. POR LO MENOS ESO NO ME LO PUEDE QUITAR NADIE. LO QUE GANÉ FUE SIEMPRE CON ESFUERZO. OBSERVÉ QUE PARA ESTAR BIEN CON USTED HABÍA QUE SER FALSO. TUVE MUCHAS DESILUSIONES Y NADIE ME DIO MORAL. USTED COMO PADRE ME FALLÓ. AHÍ SE VE QUE NUNCA TUVO HIJOS PORQUE LOS PADRES SIEMPRE PERDONAN. SI NO VUELVO MÁS LE LLEGUÉ A USTED MI FELICITACIÓN Y MI RECUERDO CARIÑOSO. UN ABRAZO. ALFREDO".

Durante el periodo vacacional del verano de 1964 corrieron rumores sobre eventuales encuentros de Alfredo con Raimundo Saporta y Santiago Bernabéu en busca de cualquier buen acuerdo 'de continuidad' en el club. Saporta negaba todo 'desencuentro personal'. Pero el 19 de agosto de 1964, Alfredo Di Stéfano fichó por el Español del osado presidente Juan Vilá Reyes (más tarde, protagonista del escandaloso 'Caso Matesa'), donde se alinearía en las temporadas 1964-65 y 65-66, hasta que se despidió en cierta eliminatoria copera Betis-Español, con un 4-0 del Betis al Español (octavos de la Copa de 1966), en el campo del Betis.

En cuartos de final de esa Copa 1965-66, ese mismo Betis que 'retiró' a Di Stéfano eliminaría (retirando también a Puskás) a un Real Madrid recién coronado campeón en 'La Sexta', tras un histórico 2-2 en el 'Estadio Santiago Bernabéu', memorable partido de 149 minutos.

En septiembre de aquel tormentoso 1964, el 'Boletín' del Real Madrid abrió fuego y publicó las cartas cruzadas en mayo entre Di Stéfano y Bernabéu: Alfredo solicitaba la baja antes de tiempo (antes del viaje de la gira a Francia) y el presidente daba razones para la negativa, con una anotación para terminar, concluyente y en mayúsculas: 'DISCIPLINA IMPRESCINDIBLE'. Tal cual. 'SIC'.

 

Jugarreta del destino

 

El Destino pasó a hacer de las suyas. El primer partido del Campeonato 1964-65 (que se televisaría en directo, el domingo 13 de septiembre de 1964, a las 18:00 horas) fue un duelo Español-Real Madrid, en el hoy demolido campo españolista de la carretera de Sarriá.

Durante el verano y ya sin Di Stéfano, Muñoz había probado en el eje del ataque blanco con Yanko y Grosso, que fue quien se afianzó en la titularidad. Pero en agosto, el Real Madrid cede ante C. A. Boca Juniors la final del Trofeo 'Mohammed V', en Casablanca y en el 'X Trofeo Ramón de Carranza', en Cádiz, pierde en la semifinal con el Benfica (2-1), al que el Betis vencería en la final por 2-0. El Madrid se desquitará del Boca Juniors en la consolación de Cádiz: 2-0. Al momento, viajó a Sudáfrica, para dos amistosos 'débiles'. Ganó ambos claramente, 5-2 al Castle White y 4-0 al Hellenic.

Mientras, el Español —entrenado por Laszi Kubala— exhibía a Di Stéfano en gira por Alemania y Austria y con buenos resultados, incluso un 3-3 en Viena (de vuelta Alfredo al 'Prater') con la Selección de Austria. Y el jueves 10 de septiembre,  Di Stéfano es presentado en Sarriá, a campo lleno, con gol en la victoria españolista sobre el Olympique Lyonnais: 2-1.

Para ese Español-Real Madrid, el grupo dirigido por Miguel Muñoz aterrizó en Barcelona desde Sudáfrica, vía Luanda y Lisboa. En la mañana de ese domingo 13.9.64, Santiago Bernabéu, que no asistió a la cita en la carretera de Sarriá, fue reelegido presidente por la asamblea de socios del Real Madrid.

Puskas y Di Stéfano

A tope de motivación y ya de blanquiazul, y tras cariñoso saludo con Ferenc Puskás, Di Stéfano acaudilló el frente del ataque españolista y casi marcó en tiro de golpe franco, hacia los 20 minutos, ya con 1-0 (Carlos Ramírez bate a Araquistain) para el Español. En ayuda en defensa, antes del descanso, Alfredo llegó a agarrar claramente a un Amancio que escapaba hacia la portería españolista de Carmelo 'Sedrun'. Desde la final de Viena y de 'La Grande Inter' parecían haber pasado años, no meses.

En el minuto 59, cerca del borde del área blanquiazul, Di Stéfano derriba —de entre todos los jugadores del Real Madrid—... a Ramón M. Grosso. El aragonés Adolfo Bueno cobra el castigo. Desde casi 30 metros y en latigazo seco de zurda, Ferenc Puskas pone el balón en la escuadra izquierda de Carmelo, que casi se choca con su poste izquierdo. 1-1.

Al fin, al caer el minuto 84, ya con luz artificial en la atardecida veraniega de Sarriá, viene córner a la derecha del ataque del Madrid. Amancio va a sacar desde la esquina, Puskás se mueve, se desplaza hacia el punta gallego y le pide el balón entre la línea lateral del área y la misma línea de fondo.

Así fue el final de 'La Saeta Rubia' en el Real Madrid. Y en medio de todo, el principio del fin estuvo... en aquella eliminatoria con el Atlético de Madrid en 'Cuatro Caminos'. Cruce de caminos, sí

Ahí, 'Cañoncito Pum', 'Pancho' Puskás, se supera en un alarde sobre la línea de fondo, recorta en una loseta a Riera y hasta a Di Stéfano, que ha acudido al quite, y cuando Carmelo espera el centro... la zurda del genio magyar encuentra un ángulo 'imposible' en el segundo poste, al fondo.

El balón toca allí, en ese poste, en ese ángulo 'maldito', como en carambola de taco de billar, y se convierte en el 1-2 final. Fue de las últimas genialidades de Puskás, 'Coronel Galopante', con algunos meses de edad menos que Di Stéfano, pero con bastantes kilos más que Alfredo. El Real Madrid sacó adelante el 1-2 con esa maravilla de Puskás y Di Stéfano aguantaría como jugador dos temporadas completas en Sarriá, hasta retirarse en 1966 tras caer en aquella eliminatoria de Copa frente al Betis. Sus hijas ya le habían dicho a 'Don Alfredo' algo así como que 'en el campo de fútbol, tan calvo, en pantalones cortos y con 40 años, pues en fin...'.

Así fue el final de 'La Saeta Rubia' en el Real Madrid. Y en medio de todo, el principio del fin estuvo... en aquella eliminatoria con el Atlético de Madrid en 'Cuatro Caminos'. Cruce de caminos, sí.

 

Getty Images.

Diga 33 es una expresión arquetípica del ámbito médico que exhortaban los galenos a sus pacientes a la hora de auscultarlos con el fonendoscopio con el objetivo de evaluar el frémito vocal, es decir, la vibración de las pareces torácicas producida por el sistema broncopulmonar al pronunciar 33, con el fin de discriminar los diferentes ruidos respiratorios para diagnosticar una posible enfermedad.

Diga 33

Desde el domingo, sin embargo, tras la victoria aplastante del Madrid en la Supercopa de España tras vapulear a Atlético de Madrid y Barcelona, también puede utilizarse como respuesta a quien intente restar méritos, o directamente falte al respeto, a Florentino Pérez, porque es el número de títulos ganados por el presidente del Real Madrid en su sección de fútbol. Por ejemplo:

—Que sí, que el Barça pagó millones de euros a Negreira, pero quien compra a los árbitros es Florentino.

—Diga 33.

—Florentino es un agarrado y no ficha, no como el Barça, que arruinado y sin respetar el fair play no deja de traer jugadores.

—Diga 33.

Seguro que a usted se le ocurren multitud de ejemplos más, incluso mejores, no es difícil.

Los 33 títulos de fútbol logrados bajo la gestión de Florentino Pérez también son relevantes porque superan los 32 ganados —también en fútbol— por el Real Madrid bajo la presidencia de Santiago Bernabéu. Palabras mayores.

Con Bernabéu, el club de Concha Espina obtuvo 6 Copas de Europa, 1 Intercontinental, 2 Copas Latinas, 1 Copa Eva Duarte, 16 Ligas y 6 Copas de España.

Santiago Bernabéu

Con Florentino, hasta el momento, el Madrid ha conseguido 6 Champions, 6 Mundiales de Clubes, 5 Supercopas de Europa, 6 Ligas Negreira, 3 Copas de España y 7 Supercopas de España.

No se trata de comparar trofeo a trofeo los vencidos por los blancos durante las presidencias de Santiago Bernabéu y Florentino Pérez, principalmente porque es absurdo, carece de sentido cotejar títulos de épocas tan diferentes bajo circunstancias tan distintas. Pero sí es posible establecer una relación general, más aún teniendo en cuenta que el número de cetros europeos logrados por ambos es el mismo, 6 —igual que Gento, por cierto—, que sirva para ponderar la labor de Florentino.

Florentino es el presidente más laureado de la historia del Real Madrid, a su vez el club grande del mundo. La conclusión es sencilla

Más allá de las matemáticas, el legado de ambos presidentes también es comprable, Bernabéu erigió el gran Real Madrid que conocemos, mérito que jamás podrá quitarle nadie, construyendo un gran estadio, una ciudad deportiva a la altura, fichando a los mejores jugadores para el club, rodeado de los óptimos, como por ejemplo Saporta, y luchando contra los poderes fácticos y políticos mientras le acusaban de tener el favor de estos y era el FC Barcelona quien disfrutaba de las múltiples prebendas recibidas del Régimen.

Florentino ha devuelto a lo más alto al Madrid dotando al club de un gran recinto, el nuevo Bernabéu, imprescindible, que sirve como fuente continua de ingresos; contratando a los mejores jugadores del mundo, bien cuando ya lo eran, bien antes de serlo, gracias a que ha sabido acompañarse de los mejores, como José Ángel Sánchez o Juni Calafat; y todo ello contra unos políticos que siguen permitiendo al Barça saltarse la ley, la vida sigue igual, y contra unos poderes fácticos que en el siglo XXI son principalmente los clubes estado y las dictaduras que intentan blanquearse detrás de los mismos con dinero infinito.

Florentino es el presidente más laureado de la historia del Real Madrid, a su vez el club grande del mundo. La conclusión es sencilla.

Y si no está de acuerdo, diga 33.

 

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El Madrid acaba de ganar su Supercopa de España número 13 dando un repaso monumental a Barça y Atleti, y los compañeros de fcQuiz quieren comprobar si habéis estado atentos a los partidos y a todo lo que se cocía alrededor de los mismos.

O retamos a que acertéis las siguientes ocho preguntas:

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Tebas pasó el otro día una noche confusa. Soñó que una turba le perseguía al grito de “Sison somos todos”, turba que le dio caza y se abalanzó sobre él enterrándole bajo una mole de seguidores EGBianos. Cuando ya daba por hecho que estaba muerto, la mole se apartó y el presidente consiguió ponerse en pie. En un estado confuso se acercó a sus familiares y al intentar comunicarse con ellos solo le salían palabras como “busiana”, “sumeriana”, “TurcoMío”, “BedM”… Al despertarse sintió una lucidez que nunca había llegado a experimentar, como si se hubiese despertado tras una ceremonia de ayahuasca.

El gran mesías de Twitter Real Madrid, Sison, tiene un nuevo seguidor, un nuevo apóstol, nada más y nada menos que el ínclito Javier Tebas. Cada vez que el presidente de la Liga Española se apoya en la barra del bar twittera genera, además de una cascada de faltas de ortografía, gran expectación por su campechanía y bajo nivel. Esta vez decidió replicar a un tweet de Sison, demostrando, una vez más, que gasta más tiempo en rebatir cualquier incordio sobre su imagen que en perseguir los chanchullos contables del FC Barcelona y el mayor escándalo deportivo de la historia de España. El fiel reflejo de este país, en el cual sus dirigentes rechazan ser dirigentes para convertirse en odiadores de las redes sociales.

El señalado tweet de Sison fue el siguiente:

El Real Madrid debe arruinar al fútbol español de arriba a abajo

Por qué? Primero porque no merecen otra cosa y segundo pq si no lo hacemos nos arruinaran poco a poco ellos a nosotros

Ahora es un proceso donde muchos clubes, sus directivos/dueños/presidentes y aficionados van a tener que elegir bando

Javier Tebas

El ínclito personaje de la Liga mencionó al ente madridista en esta frase:

Pero ¿quién se esconde detrás de @RealSeasonNT1? ¿Que es capaz de decir estas barbaridades y nadie le lleve la contraria?

Tebas demostró estar en la primera fase del aprendizaje del Sisonismo: cuando crees que Sison es el hermano de Florentino Pérez. Mandaría a su secretario a buscar en Google, este acabaría en Forocoches y encontraría estas teorías de la conspiración ya superadas hace una década. Esta fase representa, en términos platónicos, las sombras proyectadas sobre la caverna.

La segunda fase del Sisonismo es la del rechazo. Cuando intentas salir de la caverna te llega el primer deslumbramiento. No te cuadra lo que lees, sientes que se está quedando contigo, lo tomas por blasfemo y te enojas. No entiendes nada.

La tercera fase llega cuando,  tras la ceguera que te ha ocasionado el sol, empiezas a distinguir su silueta y color. Esto sucede cuando te llegan capturas de las grandes genialidades que está creando, nuevas palabras de su diccionario de lenguaje indescifrable. Sientes atracción, necesitas leerlo.

En la cuarta fase empiezas a comprender todo, la filosofía, el inconsciente aflora hacia la razón, te familiarizas con el vocablo universal, todo empieza a tener sentido. Te ríes, comentas sus tweets, entra dentro de ti, te posee. Ya estas dentro del mundo de las Ideas.

La quinta fase es como tener el 8º dan de kárate, como haber superado la cruel tutela de Pai Mei. Solo han llegado a este nivel la gente que lo conoce desde sus tiempos en el foroACB. Se comentan que solo son tres personas. El Club Bilderberg del madridismo.

Todos somos de alguna religión aunque nos hagamos llamar ateos. Y no hay religión más enriquecedora, menos dañina y más elevadora que el Real Madrid. Y Sison es eso, el Real Madrid

Como buen mesías, su respuesta se hizo esperar y no pudo ser más Sisoniana.

Sison Somos todos

Seguida de un:

Ah!! se me olvidaba!!

Mañana a las 12 en Cubos.

Haciendo referencia a las citas como duelista al amanecer apoyado por sus albanokosovares.

Y al final llegó el mayor destello. Una mezcla de sudapollismo con relato juglar, usando un insulto de patio de colegio pero que para los que estamos en la fase 4 suena a una fusión de Woody Allen y Ricky Gervais.

Siento llegar tarde, estaba de compras con la parienta por Serrano y se ha tirado 3 horas en Max Mara con un Putto abrigo que ha vuelto locas a todas las dependientas, mas majas todas aguantando!!

Estaba avisado por los Becarios pero tenía que responder yo a la bola de grasa esa

A partir de ahí, más Sisonismo. Pasó página como si simplemente un hombre borracho le hubiera pedido fuego a la salida de una discoteca y siguió a lo suyo. Repaso del Real Madrid, partido del Manchester City, Athletic-Real Sociedad terminando con Fútbol Americano hasta las 5 de la madrugada.

Y, ¿por qué Sison somos todos? En un intento de explicación filosófica, Sison sería para Carl Gustav Jung el “inconsciente colectivo” que abarca el alma universal del Real Madrid donde los miedos, los arquetipos y los instintos primarios más reprimidos están representados por un twittero y sus becarios. Aunque no estés de acuerdo con algunas de esas ideas conscientes, puede que tu inconsciente sí lo esté y lucha por que afloren.

Porque todos somos los cuentos que nos leyeron nuestros padres cuando teníamos 4 años. Todos somos esa duda existencial sobre qué hay en el más allá. A todos nos gustaría ser esa persona que dice lo que piensa sin tener que censurarse por el qué dirán. Todos somos teatro y todos buscamos la comedia. Todos somos de alguna religión aunque nos hagamos llamar ateos. Y no hay religión más enriquecedora, menos dañina y más elevadora que el Real Madrid.

Y Sison es eso, el Real Madrid.

 

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Buenos días, amigos. ¿Habéis ganado vosotros algún The Best? ¿No? Pues ya es mala suerte, porque lo teníais bien sencillo este año. Resulta que lo ha conseguido Messi, ¿lo recordáis? Sí, ese futbolista que era tan bueno hace muchos años, aquel que consiguió sus títulos importantes en España bajo el negreirato y en Europa bajo el unicefato. Pues al parecer sigue apuntado a un equipo de fútbol, uno de Miami que viste como la Barbie, sí donde Don Johnson y Horatio Caine, y estos chicos tan majos de la FIFA, los que aceptaron aquello de Catar para celebrar allí el mundial ese de los 6.500 semiesclavos muertos que también le prepararon a Messi, le han galardonado con el The Best en 2024.

El año pasado, que también se lo dieron, sus méritos consistieron en haber sido agraciado con el mundial anteriormente mencionado. A ver, es entendible, no todos los años le toca a uno un mundial. Este, los merecimientos contraídos son haber jugado en el equipo rosita ese de Miami que decíamos antes y un rato también en el PSG, el club que usa la dictadura catarí para blanquear su imagen en la cultura civilizada.

Cada vez que el The Best cruza la pared, hace chas y aparece a tu lado, Messi. Qué afortunado eres, Leo. Histórico, como dice Marca.

Portada Marca

Ya en pequeñito, el diario preferido de los que juegan al pádel aclara que Messi y Haaland recibieron el mismo número de votos, pero el reglamento desempató a favor del argentino. «Hagan ustedes las leyes, que yo haré los reglamentos», decía el conde de Romanones.

La imagen principal sin embargo es para Aitana Bonmatí, no esperábamos menos. «La mejor» titula Marca. Debajo, destacan que Guardiola, en la misma gala, ha sido nombrado mejor entrenador. Central lechera pura y dura, como podéis comprobar.

Luego ya dejan media columna a la derecha para Vini, cuyos (últimos) méritos se reducen a haberle enchufado tres goles al Barça en la primera parte de la final de la Supercopa de España. Hay que decirle al siete del Madrid que jugando bien, marcando goles y ganando títulos no se consiguen los galardones individuales. Que le pregunten si no a Haaland.

Portada As

As sí le dedica la portada a Vini, a quien denomina rey de copas y con razón, ha ganado ocho de las nueve finales que ha disputado en el Madrid, con un bagaje de seis goles y tres asistencias. Como siga a ese ritmo de títulos, es posible que en 2047 quede segundo en el Balón de Oro. Por detrás de Messi, por supuesto.

De Xavi dice el diario madrileño que pierde el relato. Pues es una lástima, porque es lo único que tiene.

Portada Mundo Deportivo

En Mundo Deportivo publica hoy un titular que o bien este portanalista no entiende o bien le falta una a: «Guardiola vota Xavi». Juzgad vosotros mismos.

Resalta el diario de Godó que antes de ser elegido mejor entrenador, Guardiola quiso mostrar su soporte a Xavi. Pues ya tiene que guardar rencor al Barça para desearle algo así a su exclub.

Xavi, por cierto, según los galardones The Best, es el cuarto mejor entrenador. Ancelotti ni aparece entre los cinco primeros.

Ni que decir tiene que en el Barça están encantados con el The Best de Messi, que para eso le siguen pagando hasta 2025.

Portada Sport

Sport dedica su portada a un exultante Xavi Hernández, cuarto mejor entrenador del mundo, recordad, y recuerdan que están en sus manos. Destacan tres puntos: la confianza de Laporta en él; le piden que solucione los problemas del juego y que ponga a quien merezca jugar; y, por último, afirman que se firmará la palanca definitiva de Barça Studios y podrá contar con un refuerzo en este mercado de invierno. Es decir, van a volver a perpetrar otra estafa consentida por Tebas. Y además dejan constancia de ello por escrito.

Mientras tanto, el Madrid, a lo suyo, a ganar títulos, a humillar y golear en el campo a Barça y Atleti sin nueve, sin The Best, sin Balón de Oro y sin Negreira.

Hala Madrid. Y nada más.

Pasad un buen día.

El Madrid ha salido de Arabia Saudí siendo supercampeón después de jugar dos partidazos contra los dos rivales más grandes, en términos históricos, que el club tiene en España, el Atlético y el Barcelona. Les ha pasado por encima exhibiendo un músculo y una profundidad de plantilla apabullantes sobre todo para el momento de la temporada en el que estamos, y eso es una inyección de eneryía, como dice Ancelotti en su fantástico itañol o espagnolo, un espaldarazo extraordinario para lo que queda de la cuesta de enero, que es mucha. Y que no se termina, realmente, hasta el triple duelo con el Atlético y el Girona, en el Bernabéu, y luego con el Leipzig, ya en la Copa de Europa, allá por San Valentín, que es como decir, casi, la puerta de la primavera.

Había sin embargo hace una semana quienes pensaban, e incluso decían, que lo que tenía que hacer Carletto era, en verdad, tirar a la basura tanto la Supercopa como la Copa del Rey: muchos partidos, demasiada intensidad, demasiado desgaste para, al fin y al cabo, tan poco valimiento. La Supercopa, la Copa…¡titulitos! El Madrid, según ellos, está hecho para cosas más grandes: todo lo que importa, en realidad lo único, es la Champions, la Copauropa, para lo cual, como César Borgia, hay que sacrificarlo todo, incluso el alma. O César, o nada.

Real Madrid, celebración de la Supercopa de España

Pero ¡qué estupidez! El fútbol es, ya lo dijo Valdano, un estado de ánimo. Adonde no llegan las piernas, llega la motivación. Y nada motiva más que ganar. Esos cálculos de sacrificar esta competición para luchar mejor por aquella otra se parecen mucho a aquello de salir a empatar, actitud atlética donde las haya, nada más alejado del ethos madridista. Quienes eso sostienen se toman la vida como si fuera algo parecido a un juego de suma cero: poner y quitar como si la vida fuera un juego de mesa y el ser humano no se condujera a impulsos que, casi siempre, muy poco tienen que ver con lo estrictamente racional. Parece mentira que, después de ciento veinte años de historia, haya tantos madridistas que sepan, todavía, tan poco del Real Madrid.

El fútbol es, ya lo dijo Valdano, un estado de ánimo. Adonde no llegan las piernas, llega la motivación. Y nada motiva más que ganar. Esos cálculos de sacrificar esta competición para luchar mejor por aquella otra se parecen mucho a aquello de salir a empatar, actitud atlética donde las haya, nada más alejado del ethos madridista

Ahora llega el Atlético, otra vez, en esta ocasión en la Copa, como el año pasado por estas fechas, más o menos. El Real Madrid-Atlético copero de la temporada anterior fue uno de los partidos más divertidos del curso, aunque el del próximo jueves será un Atlético-Real Madrid. No en el Bernabéu, sino en el Wanda, ahora rebautizado como Civitas, ese Sputnik varado en medio de las colinas de escombros sobre las que se levanta el sudeste de Madrid.

El orden de los factores, aquí, sí que altera el producto: el Bernabéu es un estadio que propicia el vértigo, el frenesí de las noches inolvidables, de esos partidos que, como el derby en Arabia Saudí de la semana pasada, se juegan sobre el filo de la navaja, que es lo que más le gusta al estadio del Madrid y a los propios futbolistas madridistas, independientemente de la época.

Real Madrid-Atleti, Supercopa de España

En el estadio de Coslada, empero, la cosa cambia. Da igual que sea un estadio nuevo y moderno, es como si el espíritu marrullero del Calderón, aquella cosa que se cernía sobre el campo de la M-30 tan de bombonera sudamericana, se hubiera mudado también al Metropolitano. El ambiente es sucio y el ánimo de encerrona es evidente, lo cual no es necesariamente malo para el Real, que está lleno de jóvenes superestrellas que podrían lo mismo ganar un derby de baloncesto ateniense si se empeñaran en ello: el Madrid, tras liquidar por la vía del aplastamiento sistemático la maldición de los campos alemanes, ya no tiene deudas pendientes en ninguna parte, está por encima del tiempo, más allá de la Historia, en un lugar del que sigue descendiendo sin embargo a competir con los mortales por pura inercia, por no dejarnos, por así decirlo, huérfanos y abandonados en mitad de este siglo XXI tan nefasto.

El ambiente en el Metropolitano es sucio y el ánimo de encerrona es evidente, lo cual no es necesariamente malo para el Real, que está lleno de jóvenes superestrellas que podrían lo mismo ganar un derby de baloncesto ateniense si se empeñaran en ello

Como de casi todo lo malo también se saca alguna cosa buena, la infame Supercopa hispanosaudí que Rubiales, recordemos, se llevó allá para emancipar a las mujeres árabes (tuvo el cuajo de defender el pastelazo usando ese argumento pero, como España es como es, en vez de ser corrido a gorrazos bajo el escarnio general por aquel insulto al honor y a la inteligencia de la gente, Rubi cayó por un pico), nos ha deparado partidos entretenidísimos, de ritmo antiguo. Es decir, de marcadores abultados y defensas descosidas donde los corsés tácticos saltan por los aires y el jugador, el individuo puro, se queda a solas con su talento. Y los que lo tienen lo sacan a bailar.

De allí volvieron reforzados no sólo los titulares sino también futbolistas como Brahim, al que probablemente Ancelotti alinee en el once titular que salte al Metropolitano el jueves que viene. Los títulos menores también sirven, siendo utilitaristas, para “activar” a lo que con Zidane se conocía como el Equipo B, la brigada ligera de caballería que saca adelante los dobletes, cuando caen, o que, por lo menos, llevan al equipo vivo en todo en el mes de mayo.

Brahim y Oblak

Después del 5-3 al Atleti hasta leí a Segurola alabando al Madrid, proclamando que el equipo de Ancelotti dignifica las competiciones que juega por su afán innegociable de ganarlas todas. Sólo por eso, seguramente, haya merecido la pena. ¡Segurola alabando al Madrid! Ya sólo queda Guardiola, al que, tras lo de 2022, lo tenemos rendido. Yo tengo mi propia teoría de que Guardiola es, en lo íntimo, criptomadridista: de ahí su obsesiva pulsión de muerte con lo blanco, que no es más que una freudiana neura por emular lo que permanece inalcanzable para su corazón.

El Madrid, este Madrid del tardoflorentinismo, o del florentinismo después de Florentino, ha llegado de verdad al fin de la Historia. Lo ha colonizado todo, incluso las almas de sus peores enemigos, por supuesto de los que tienen alma, porque con la mayoría de los atléticos la cosa es imposible. Sólo un derby a muerte en medio puede conseguir que trascienda la semana más triste del año, la del Blue Monday: sólo el Madrid es capaz de eso, como de todo lo demás.

El Madrid del tardoflorentinismo ha llegado de verdad al fin de la Historia. Lo ha colonizado todo, incluso las almas de sus peores enemigos, por supuesto de los que tienen alma, porque con la mayoría de los atléticos la cosa es imposible

De haber derrochado la bala supercopera, el Real se habría plantado en el Metropolitano acumulando dos derrotas seguidas frente a un adversario que ni siquiera es rival para la Liga, cosa que habría convertido en agónico el cruce copero y habría puesto en entredicho la salud del grupo para el esfuerzo liguero previo a los octavos de final de la Copa de Europa. Pero por suerte Ancelotti no es un triste. Nos gobiernan los buenos. El aleteo de la mariposa, en este caso, fue el de Brahim cuando adelantó a Oblak.

 

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Una decena de jugadores del Real Madrid le han hecho un triplete de goles al FC Barcelona en encuentro oficial. Desde Bernabéu y Belaunde a Vinicius y Benzema pasando por Lazcano, Barinaga, Pruden, Narro, Puskas, Amancio y Zamorano. El brasileño entró en la historia el pasado domingo en la Supercopa porque es uno de los que lo consiguió en la primera parte. Los otros tres fueron Barinaga, Narro y Zamorano.

El histórico choque de Copa del Generalísimo entre el Real Madrid y el Barça del 13 de junio de 1943, el del 11-1, también figura en las estadísticas por los cuatro goles que marcó Barinaga en los primeros cuarenta y cinco minutos. Su actuación la calificó así el diario MARCA: “Gran actuación de Barinaga en su demarcación en un partido soberbio de creación de juego y de movilidad. Extraordinario Barinaga que junto a Moleiro fueron los dos más calificados jugadores del Madrid”.

Barinaga

Barinaga fue uno de los grandes jugadores del Real Madrid en la posguerra. Durante la Guerra Civil embarcó junto a sus hermanos en el puerto de Santurce con destino Southampton. Allí se fue haciendo futbolista y tras finalizar el conflicto bélico fichó por los blancos en 1940. Se le conoció como ‘El inglés de Durango’ y era un todoterreno. Un interior fogoso, dinámico, con gran espíritu de sacrificio, una impresionante llegada al área y una magnífica alianza con el gol. Terminó su etapa madridista batiendo el récord de tantos que pertenecía a Luis Regueiro.

En aquel partido su triplete que terminó en poker lo hizo en apenas doce minutos. El primero de ellos llegó en el minuto treinta y, según relataba la crónica de ‘Pueblo’, se produjo cuando “Barinaga empalma un centro de Alsúa y marca el segundo gol”. El segundo tanto fue tres minutos más tarde al decretar una falta el árbitro Celestino Rodríguez y expulsar a Benito. El tiro libre lo ejecutó “Pruden sobre la puerta, rechazando Miró flojo, lo que permite a Barinaga, bien colocado, llevar la pelota a la red entre el entusiasmo general”. Por último, la diana que certificó el hat-trick fue en el 42’ cuando la defensa catalana rechazó un avance blanco “y Barinaga recoge y después de avanzar tira cruzado y logra el séptimo gol para sus colores”. El vasco redondeó su actuación con el cuarto en su cuenta particular en la última jugada del descanso: “Botella cambia el juego a Alsúa y el centro de este es rematado con precisión por Barinaga al fondo de la red”.

 Vinicius entró en la historia el pasado domingo en la Supercopa porque es uno de los que consiguió un hat-trich en la primera parte. Los otros tres fueron Barinaga, Narro y Zamorano

En la temporada 1950-1951, en la jornada 18 de Liga, el 14 de enero de 1951, visitó el coliseo de Chamartín el Barça dirigido por Fernando Daucik. No era un buen momento para ambas escuadras que navegaban lejos de los puestos de honor de la clasificación. Los blancos eran décimos en la tabla y los azulgranas séptimos, solo un punto por encima de los merengues. Aquella tarde fue una de las mejores de Jesús Narro en su periodo madridista.

El tolosarra era un medio o interior izquierdo fuerte, atlético, impetuoso, de gran zancada, muy cumplidor, con llegada a posiciones de gol y poseedor de un disparo muy seco con la zurda que disfrutaba entonces de su tercera campaña en la entidad capitalina. Un habitual en el once anteriormente para Mr. Keeping y también en ese momento para Baltasar Albéniz. Aquel curso explotó en la faceta goleadora y por primera vez pasó de la decena de tantos repartidos en solo cuatro encuentros (poker al Lleida, tripletes a Alcoyano y Barça y un tanto al Sevilla).

Narro

El Real Madrid se hizo con la victoria por 4-1 y las dianas de Narro se concentraron solo en 22 minutos. El vasco fue el autor del primer, tercer y cuarto gol blanco. En la crónica de MARCA de Ramón Melcón fueron descritos así. El 1-0: “Siete minutos y medio de juego. Macala tira a puerta, Velasco desvía flojamente la pelota, y Narro, muy oportuno, la envía a la red”. El 3-0: “Diecisiete minutos y Macala lanza un golpe franco, bombeando el balón, Narro, de un buen remate de cabeza, lo introduce por uno de los ángulos superiores del marco”. Y el 4-0: “Veintinueve minutos y Molowny hace una de sus clásicas escapadas por el ala izquierda y, después de internarse, pone el balón en los pies de Narro, quien, con mucha serenidad, remata imparablemente”.

Hasta el triplete de la Supercopa de Vinicius, el último madridista en rubricar un hat-trick ante los culés en una primera parte fue Iván Zamorano. El chileno lo logró en un partido legendario que recuerdan todos los madridistas, el 5-0 el 7 de enero de 1995, en la Liga que conquistarían los merengues con Jorge Valdano como director técnico.

Hasta el triplete de la Supercopa de Vinicius, el último madridista en rubricar un hat-trick ante los culés en una primera parte fue Iván Zamorano. El chileno lo logró en un partido legendario que recuerdan todos los madridistas, el 5-0 el 7 de enero de 1995

El delantero centro nacido en Santiago de Chile aterrizó en la casa blanca con la difícil tarea de sustituir a Hugo Sánchez. Su bagaje en el Sevilla garantizaba goles y así lo demostró también en Madrid. Zamorano era un excepcional rematador, un magistral cabeceador y tenía un sexto sentido para situarse en el área. Además, era fibroso, potente, nunca rehuía el choque y la disputa y mostraba gran decisión, coraje y pundonor en todas sus acciones.

Zamorano

En la noche de pos-Reyes en la capital, Zamorano se vistió de héroe llevando el júbilo a las gradas con tres tantos en 34 minutos, poniendo el 3-0 en el marcador antes del descanso. Ángel Cabeza, en su crónica para el diario AS, los detalló así. El primero llegó “a los cinco minutos con Zamorano abriendo su cartilla de ahorros con un impresionante gol con la izquierda y por la escuadra batiendo a Busquets”. El segundo, en el minuto 21: “Amavisca pasa a Zamora, quien tras superar a Abelardo bate por bajo al guardameta azulgrana”. Y el tercero, en el 39’: “Laudrup roba un balón a la defensa del Barcelona, se escapa por la izquierda y, al llegar a la línea de fondo, centra al segundo palo para que Zamorano, esta vez a placer, marque su tercero”.

 

Fotografías: archivo Alberto Cosín.

Los árabes pueden renunciar a la Supercopa

 

Hombre. Mujer. Persona. Animal o cosa: gracia, lo que se dice gracia tuvo poca. Lo de anoche, digo. Una final, entre Madrid y Barcelona, Boca-River, Lakers-Celtics, Nadal-Djokovic, necesita chicha y no hubo, pues de un lado apareció un fantasma, no un finalista. No recuerdo final más sencilla en la historia del Madrid. No, no. Jugando a medio gas, ninguna.

Cómo fue la cosa que el árbitro pitó un penalti a Vinicius y frustró un vídeo glorioso, mucho lo lamento. El Madrid habría ganado igual y que no se sancionara a un tío que agarraba del cuello a otro en carrera… Vi que lo pitaba y lo lamenté. Profundamente.

La poca chicha. Imagínense Roland Garros con Rafa ganando la final al tal Nole 6-1, 6-0, 6-0. Tras los olés naturales por ese ace, aquel revés, toma passing shot… Una coña. Y lo de ayer se redujo a saber si Vinicius metería dos, tres o doce goles y el Madrid, cuatro o catorce.

Vinícius gol penalti Supercopa

Una cosa así, además engorda. A la media hora, el madridismo fue desfilando hacia la nevera, compulsivamente. Una galleta, un trocito de mojama, un cubata… Algo para entretenerse. ¿El culé? Quitó la tele. Alguno volvería cuando marcó Lewandowski y gritó el vecino, pero como a los seis minutos, seis, cayó el 3-1… Eso sí, equilibró lo de la dieta: no cenó. Y dudo que hoy haya desayunado.

Lo de ayer se redujo a saber si Vinicius metería dos, tres o doce goles y el Madrid, cuatro o catorce

Total, que me temo lo peor: que Arabia decida renunciar a la Supercopa, romper el contrato. Darle una vuelta, seguro. Y veremos que estos tíos son muy suyos. Pagar una morterada por esto… Partido, cosa seria, hubo uno esta edición. Pagas por tres y vale uno. Ruinoso. La primera semifinal, Madrid-Atleti. La segunda y la final, dejémoslo en manifiestamente mejorable. Para el Madrid, un entrenamiento perfecto tras el apretón de la otra noche. El colmo hubiese sido que se jugara en Valdebebas, por eso de ahorrarte el viaje y tal. Pagar mucho, muchísimo por esto…

Rodrygo

¿Qué puede pasar? Lo razonable será que pidan elegir a los participantes en su fiesta. Que no se decidan por la clasificación de cuatro equipos la última temporada y sí esperar a diciembre. Y viendo lo que hay ser ellos quienes elijan. Con amplitud de miras, además. Por ejemplo. Para esta Supercopa habrían elegido al Madrid, por supuesto, el que salva la ruina, y entre Girona, Athletic Club, Atleti y el Leverkusen de Xabi Alonso. O los cuatro. ¿No era la Supercopa, campeón de Liga vs campeón de Copa y van cuatro? ¿Pues por qué no cinco?

La Bundesliga es eso, amiga, y le daría permiso al Bayer. O como son muy alemanes jugarían la semifinal del miércoles y si ganaban volverían a casa para jugar su Liga el viernes y volver para la final del domingo. Que siempre podría pasarse al lunes, claro. Vamos, si yo fuera jeque no tendría la menor duda.

Total, que me temo lo peor: que Arabia decida renunciar a la Supercopa, romper el contrato. Darle una vuelta, seguro. Y veremos que estos tíos son muy suyos. Pagar una morterada por esto…

Del clásico este no les voy a marear, se lo saben ustedes de memoria. Horas y horas de charla, ríos de tinta, jaaaaja, todo eso se resume por lo obvio: el Madrid es muy superior y lo demostró. No podía ganar más que él. Sí, claro. El fútbol obliga a dejar una puerta abierta a la locura. La última la vivimos un par de horas antes del aplastamiento: el Girona no ganó en Almería. Y no sólo eso, es que estuvo apuntísimo de palmar. Que los locales ganaran su primer partido en el campeonato precisamente contra ellos. No fue el caso después. Si el Madrid hacía lo que debía, ganaba. No se hable más.

Bueno, sí. La cita se aprovechó para que hablaran los árbitros. Munuera y Soto dijeron estar hartos. Toma, y usted y yo, y toda la gente medio normal. Compresible y humano que si tú no tuviste nada que ver con una golfada te rebeles. Admitamos su inocencia. Vale. ¿Que tuviste relación con el clan Negreira? Se lo paso, toma generosidad. Acepto que lo hacían pensando en mejorar pues Negreira chico daba buenos consejos. Y el padre ni te cuento. Muy bien.

Soto Grado y Martínez Munuera

Lo que ustedes no pueden evitar es que pertenecen a una organización que miente más que habla y que pide a gritos una refundación porque 'esto' la perseguirá siempre si no hay movida gorda y total. Escuchar que tíos con montones de años en la cosa no conocían a Negreira da grima. Hay lo que hay: telita. Hay 17 años pagando al número dos.

Escuchar que tíos con montones de años en la cosa no conocían a Negreira da grima. Hay lo que hay: telita. Hay 17 años pagando al número dos

Ah. Y eso de que el Barça fue engañado... Cinco presidentes y sus cinco juntas directivas. Diecisiete años. El número de bobos por metro cuadrado en el Barça sería tremendo. Pero bueno: si durante cien jornadas mis jugadores no ven una roja ni me pitan penalti en contra en 78, pues viva el engaño, vamos, siga, siga, no pare. ¡Engaño dulcísimo!

No, vale ya. Se supo lo que se supo, ahora y desde el 15 de febrero pasado, y ya está. Hablen, no crean que nos toman el pelo. La investigación avanza, la Guardia Civil ha aflojado muchos pantalones, el juez dirá… Esta tan claro como el 4-1 de anoche. Sí, no mareen.

 

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Buenos días, amigos. Qué mañana tan absolutamente deliciosa la de hoy. En Madrid reina una neblina que convierte la ciudad, temporalmente, en un trasunto del Londres de Jack el Destripador, y sin embargo es como si el sol brillase en lo más alto del cielo, solo que tal vez de incógnito y sin más destripador por los alrededores que nosotros, o sea, que La Galerna, quienes ya os destripamos el argumento que, por otro lado, es sobradamente conocido.

Como a estas horas ya sabréis todos, el Real Madrid desintegró (4-1) a un patético FC Barcelona en la final de la Supercopa de España, disputada en Riad. Vinicius fue el héroe del partido con tres goles en el primer tiempo, pero todo el equipo brilló a gran altura. Sólo la extrema cicatería de nuestro editor Jesús Bengoechea, que ayer se pidió hacer la crónica y poner las notas, evitó que todo el mundo saliera de allí con un notable por lo menos.

Hoy, al contrario de lo que suele suceder, es un placer regodearse en la lectura de las portadas del día, de las que no ocultaremos que obtenemos un deleite que se queda a un paso de lindar con lo sexual. Hoy, confesémoslo ya, haríamos al amor con la mismísima portada de Mundo Deportivo, utilizando eso sí la preceptiva protección. Por una vez la prensa es unánime en cuanto a lo sucedido ayer sobre el terreno de juego arábigo: el Madrid dio un baño al Barça. Y así lo refleja Marca en su portada.

La imagen de la primera plana marquista es para el alzamiento y celebración del trofeo de Nacho -que levantó su primera Copa como capitán- y del resto de jugadores y staff. El diario destaca con toda justicia la superioridad blanca durante todo el encuentro, con el hat-trick de Vinícius por bandera. La euforia de la foto lo dice todo, y brilla más allá de la niebla.

Marca destaca asimismo que el trofeo logrado anoche supone el número 33 de los logrados por el club bajo la gestión de Florentino Pérez. Este hito marca el punto numérico a partir del cual ya no será desatinado afirmar que el actual presidente ha superado en objetivos a los logrados bajo el mandato de Bernabéu, que se quedó en 32. En este punto de la historia, discutir cuál de los dos (D. Florentino o D. Santiago) ha sido más importante en el devenir de la entidad ha pasado a ser una cuestión de matices.

Lo de la Copa y el puro de As no lo terminamos de pillar, aunque ello no nos perturba en exceso si nos quedamos con los rostros radiantes que, como sucede con Marca, llegan a la primera plana de hoy. Desde Lunin, que transmitió una seguridad granítica bajo palos, hasta la exquisitez técnica combinada con trabajo estajanovista de Bellingham, pasando por el gran trabajo de Rüdiger, Mendy, Kroos, Valverde o Rodrygo -por no hablar de los minutos incandescentes de Brahim-, todos en el Madrid brillaron a gran altura, volvieron con la Supercopa y hundieron en la miseria al rival negreirista. Anda el Barça intentando conseguir éxitos sin honra, y se está quedando sin ninguna de los dos cosas, al borde de la transformación en Sociedad Anónima y con el prestigio nacional e internacional por los suelos, como corresponde a un club fraudulento que ha cimentado sus títulos nacionales (como mínimo) de este siglo (como mínimo) en la compra de los favores del estamento arbitral, vía pagos a su vicepresidente Enríquez Negreira. Se quejarán lo culés de que ahora saquemos a Negreira continuamente a pasear. Es lo que te pasa cuando haces trampa y tienes total impunidad: que los estamentos deportivos no actúan para desposeerte de los títulos que no has ganado en buena lid, pero la gente no se olvida.

Bueno, te pasa eso y que los buenos te humillan metiéndote un 4-1.

De humillación habla precisamente Sport, diario que (¡atención!) reclama a Laporta "tomar decisiones". Se refieren a echar a Xavi, claro, y ese sería un efecto adverso de esta gran victoria que no querríamos ver convertido en realidad. Queremos pedir encarecidamente a Jan Laporta que mantenga la cabeza fría. Xavi es el hombre para este proyecto, Jan, lo que sucede es que es un proyecto en construcción. Con jugadores de treinta y tantos, pero en construcción.

Este Barça es un fiel reflejo de la valía como técnico de su entrenador, y aunque el cuerpo nos pide siempre infligir la mayor derrota deportiva posible al Barça, la continuidad de Xavi puede ser bastante beneficiosa para el club blanco, salvo que lo despidan y coloquen a otro peor. Piénsatelo, Jan, no te dejes llevar por el sofoco.

Sport cuenta que Hernández, tras su errático planteamiento, ha pedido "perdón a la afición”. Sin embargo, en rueda de prensa no pudo ocultar esa manera de ver la vida de la que hace gala, la de quien toda su vida ha competido cuesta abajo gracias a los millones de euros abonados a Negreira. Dijo que el equipo se había "desorientado ante la decisión" de Munuera de señalar el claro penalti cometido por Araujo. Lógico: no están acostumbrados.

Portada Mundo Deportivo

Nos encanta que Mundo Deportivo utilice el sufijo indigesto que en los últimos días hemos visto hasta en la sopa (SUPERclásico, SUPERfinal) para resaltar su SUPERfiasco. La foto es deliciosamente devastadora. Pedri camina cabizbajo, con el balón en la mano, mientras al fondo, desenfocados, vemos a los de Ancelotti celebrando. El fracaso de los tramposos, en primer plano; el éxito del Bien, borroso en el horizonte. No diremos que esta composición nos gusta más que la que resultaría de poner el éxito del Bien en primer plano. Pero por ahí se andan.

Pasad un buen día.

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