Cuando era pequeño, una de mis series de animación preferidas era Scooby Doo. Como ocurre a menudo con los niños, la repetición de la trama no era un impedimento para su disfrute. Más bien al contrario, la seguridad de una estructura inamovible era uno de sus puntos fuertes. La historia arrancaba con un misterio protagonizado por algún monstruo, el desarrollo de una mínima intriga en la que Scooby y el resto te hacían reír a base de sustos y una resolución en la que Velma, la lista del grupo (algo que sabíamos de forma irrefutable por el hecho de que llevaba gafas) desenmascaraba al villano de ese capítulo.
Este siempre se lamentaba de que sus malvados planes habrían salido bien “de no ser por esos chicos entrometidos y su estúpido perro”. Solo había un aspecto de la serie que podía resultar frustrante, y es que en muchas ocasiones todas las pistas del episodio apuntaban a la autoría de uno de los personajes, y a la postre el culpable resultaba ser otro completamente inesperado. Cuando esto ocurría, como espectador tenías cierta sensación de haber sido utilizado y engañado, sensación que terminaba justo con el inicio del siguiente capítulo o tras apagar el televisor.
Las distintas aficiones que componen fútbol español aún no han sido capaces de digerir que quien habían visto toda la vida como el malo de la película finalmente no lo era, y que el verdadero infractor siempre fue al que se pintaba como el héroe del cuento. Buena parte de la culpa la tienen, como en los dibujos animados, aquellos que escribieron el guion, un relato que ponía el foco intencionadamente en quien no era, mientras pasaba de puntillas por todos los indicios que señalaban al verdadero autor de los delitos.
Las distintas aficiones que componen fútbol español aún no han sido capaces de digerir que quien habían visto toda la vida como el malo de la película finalmente no lo era, y que el verdadero infractor siempre fue al que se pintaba como el héroe del cuento
Los aficionados han sido usados como tontos útiles, como colaboradores necesarios para que la corrupción sistémica funcionara durante décadas y para que, una vez destapada, tampoco se exijan de forma unánime sanciones y transformaciones que eviten su pervivencia. Solo el Madrid pide un cambio radical en las instituciones que rigen el fútbol, asoladas por los escándalos. Mientras, el resto silba disimulando o las apoya sin ambages.
Es hasta cierto punto comprensible que el barcelonismo se revuelva ante el mayor escándalo deportivo que se recuerda en España. Al fin y al cabo, ellos estaban bajo la máscara y sus planes funcionaban. La mejor etapa de su historia, lustrosa y sin mácula hasta hace un año gracias a un relato tan unánime como artificial y falso, ahora acumula tal nivel de mierda que ni asoma la esquinita del escudo.
Por eso bracean sin descanso, arrojando al aire argumentos tan ridículos como el blanqueo de capitales, el pago por informes reales (pero inexistentes) o la estafa de un Negreira que cobraba barbaridades careciendo de poder real durante décadas. Se agarran a la desesperada incluso a unas declaraciones de un comisario corrupto, que ni siquiera les exoneraba, simplemente esparcía el estiércol entre más gente, pero sin aportar ninguna prueba que no fuera un mero chisme.
Los aficionados han sido usados como tontos útiles, como colaboradores necesarios para que la corrupción sistémica funcionara durante décadas y para que, una vez destapada, tampoco se exijan de forma unánime sanciones y transformaciones que eviten su pervivencia
Obviamente, junto a ellos están sus fieles escuderos rojiblancos, siempre dispuestos a defender a su paladín. Admitir que el Barcelona urdió una trama ilegal para beneficiarse implicaría que el gran damnificado de la misma fuera el Real Madrid. Es para los atléticos inconcebible que exista el más mínimo atisbo de perjuicio hacia el objeto de su obsesión. Demostrado queda una vez más aquello que les distingue; su odio al Madrid por encima del amor a su equipo.
Así, apenas hay reclamaciones de títulos escamoteados durante el largo negreirato. La razón es simple, si en la cuenta salen 3 ó 4 copas más para su palmarés, pero unas 15 para el de su archienemigo, prefieren que el escándalo se tape o desaparezca. Además, tras saber lo que sabemos, está claro su club se ha beneficiado también del entramado corrupto, aunque solo se llevaran a la boca las migajas de un pastel que casi siempre se comía su admirado hermano mayor.
Los tontos útiles siguen felices mientras nada cambia, incapaces de admitir que fueron engañados, o aún peor, asumiendo el embuste como algo positivo por mero antimadridismo
El resto de aficiones siguen repitiendo una cantinela manida y que se ha demostrado ser mentira. A pesar de tener sobre la mesa un cadáver con la autopsia hecha, el cuchillo con las huellas dactilares del sospechoso, y las declaraciones de testigos apuntando a un lugar concreto, siguen señalando al muerto como probable culpable de su propio asesinato. Como mucho, algunos conceden que la víctima y el verdugo comporten la responsabilidad del delito a partes iguales. Y, por supuesto, continúan tratando con mucha más hostilidad al primero que al segundo.
Durante años les intentamos mostrar, con estadísticas en la mano, que lo que ocurría era imposible. Pero cerraban los ojos hasta hacer sangrar sus pestañas y creían ciegamente a los guionistas, que exageraban hasta el paroxismo cualquier potencial beneficio para el Madrid, mientras tapaban los evidentes y sucesivos favores federativos, patronales y arbitrales hacia su máximo rival nacional. Los tontos útiles siguen felices mientras nada cambia, incapaces de admitir que fueron engañados, o aún peor, asumiendo el embuste como algo positivo por mero antimadridismo. Cada día se sientan a ver una y otra vez el mismo capítulo de Scooby Doo, esperando que el final cambie, le quiten la máscara al monstruo y tras ella esté quien ellos siempre imaginaron.
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Buenos días, amigos. La situación del fútbol español da para rodar una película. En realidad, se podría producir toda una saga. No, falso, sería posible realizar varias sagas de diferentes géneros. La portada de As hace referencia a una de esas sagas, en este caso de acción, concretamente a la de Rambo, cuya primera película fue titulada Acorralado en España.
Comentábamos el martes que en ocasiones sentimos déjà vues al leer las portadas. Hoy nos sucede con esta, Sport ya titulaba «Acorralado» sobre una imagen de Luis Rubiales el pasado 21 de marzo. Fue con motivo del registro de la sede de Las Rozas y otros once domicilios llevado a cabo por la UCO en el marco de la investigación de presuntas tramas de corrupción que según sospecha la Fiscalía podrían estar encabezadas por el expresidente de la RFEF. Ayer se produjo una nueva entrega de esta serie: la detención y puesta en libertad de Rubiales por parte de la Guardia Civil a su llegada a España, a cuyo momento dedica el frontispicio As con el titular: «Rubiales acorralado», sin coma elíptica, aunque al parecer estas cosas se justifican con el cambio de línea, de color, de tamaño, etc.
Esta detención y puesta en libertad se ha producido a la vuelta de Rubiales del Caribe. Bien visto, la saga Rubiales bien podría denominarse como Piratas del Caribe. Unos buscan la perla negra y otros, presuntamente, el dinero negro. Va en gustos.
El diario madrileño recoge las palabras de González Cueto, exasesor legal del fiera de Motril, sobre este: «Lo único que quiere es dar palos, no se ha planteado trabajar. Pero no palos de 15.000 o 20.000 euros, sino de 200.000 para arriba». También se han hecho públicos más comentarios del abogado como «necesita 100.000 euros al mes», «está como una puta cabra», «endiosado» o «últimamente pide cosas que no se pueden hacer».
La operación de la Benemérita se llama Brodi, lo que en este ambiente cinematográfico nos recuerda a Le llaman Bodhi, que no es una saga, pero sí un film en el cual un policía va tras la pista de una banda de ladrones. En ocasiones la realidad supera la ficción. O al revés.
Debajo de las palabras de González Cueto, As informa de pasada que la UCO investiga movimientos de cuentas de Piqué. En realidad, lo que busca el instituto armado es averiguar si Geri pagó comisiones a Rubi por la Supercopa, y para ello solicitó al juez una comisión rogatoria a Andorra. Es todo de película. La subtrama Piqué daría para una saga musicales con las piezas compuestas por Shakira.
Pero esto no es todo, amigos, aún hay más. As también recoge la noticia de que Rocha dimite y convoca elecciones. Por poner un poco en contexto y ya que As no lo menciona, la UCO afirma que varios de los investigados en la causa abierta por presunta corrupción en la RFEF participaron para que el organismo adjudicara un contrato en febrero de este mismo año, con Rocha en el cargo, a la constructora Gruconsa tras presentar «ofertas ficticias». La Guardia Civil sostiene que Rubiales utilizó a Gruconsa para desviar 3,8 millones a empresas de Francisco Javier Martínez Alcaide Nene, amigo íntimo de Rubiales que ha pasado con él estas semanas en el Caribe. Gruconsa está dirigida por Ángel González Segura, uno de los detenidos el 20 de marzo por presuntos delitos relacionados con la corrupción en los negocios y hermano de Pedro González Segura, director de los Servicios Jurídicos de la Federación bajo la presidencia de Rubiales. Curiosamente, la constructora comenzó a colaborar con la RFEF cuando Rubi llegó al cargo.
No sabemos si Rocha tiene querencia por el Caribe, pero da el perfil para ser presidente de la Federación, no le sentarían nada mal un parche en el ojo y una pata de palo.
Sport también dedica su espacio principal a Rubiales y aquí os dejamos la portada por si queréis verla.
La primera plana de Mundo Deportivo dedica menos espacio a los Piratas del Caribe y más a buscar cómo frenar a Mbappé. Luis Fernández, otrora técnico del Athletic, defiende que a Kylian hay que hacerle un marcaje colectivo. Si un argentino lee esta afirmación, pensará que la táctica es colocar el autobús en la portería.
Pasamos a Marca, que tras el sangrante agravio comparativo de ayer, convenientemente tratado en el portanálisis, después presumió en redes de ello:
👔 @JIGallardo, director de @marca
🌟 "La portada de nuestro periódico ha tenido claramente su influencia a la hora de la sanción final a Sarr"
🔝 "El juez tuvo la sensibilidad que el caso merecía"
👀 "Reclamo un protocolo de actuación conjunto"
#⃣ #GOLES con @pedropparrado🔛 pic.twitter.com/OO5j959g15
— Radio MARCA (@RadioMARCA) April 3, 2024
«La portada de nuestro periódico ha tenido claramente su influencia a la hora de la sanción final a Sarr», presume Gallardo. El colmo es que lo anuncian con Parrado, periodista que en su programa nocturno en Radio Marca se estuvo mofando de las lágrimas de Vinícius al glosar su calvario con el racismo. No conocen el decoro. Ya que Juancho saca pecho de la influencia de su portada, podría preguntarse si también tuvieron influencia primeras planas de su diario como aquella de «Vinícius, en el foco» a la hora del acoso sufrido por el brasileño.
Todo este asunto del racismo daría para otra saga: Torrente.
Que paséis un día de película, piratas.
Real Madrid-Manchester City va camino de convertirse en un clásico de la Champions. Por tercera vez consecutiva, Aníbal Guardiola, acompañado de su ejército de bestias del balón, se dispone a doblegar al Rey de Europa. Como el año pasado, la ida se jugará en casa, por lo que Ancelotti tiene una primera tarea: repasar lo sucedido entonces. Veamos.
La ida de aquella eliminatoria fue el 9 de mayo de 2023 y, para ser justos, los números de los citizens provocaban cierto escalofrío. Sólo habían cedido un empate en los últimos 16 partidos, con 55 goles a favor y sólo ocho en contra. Tenían la Premier en el bolsillo y, por si fuera poco, estaban clasificados para la final de Copa. Rebosante y justificado entusiasmo, con una única debilidad: la presión por no haber conseguido el trono europeo después de varios saltos y piruetas sobre el fair play financiero, por decirlo sin faltar al decoro.
El Madrid, por el contrario, llegaba surfeando las dudas. Tercero en una Liga perdida (al final escalaría hasta la segunda plaza), sus opciones de título también pasaban por la Copa, aunque esta siempre es recibida con modesta ilusión, pues para el Madrid Europa es la medida de todas las cosas. Benzema, indiscutible estrella de la Champions anterior (15 goles y un protagonismo estelar en las remontadas), sumaba únicamente cuatro, por lo que la esperanzas recaían en el goleador de la final de 2022, Vinícius. Curiosamente, también despertó alguna desconfianza el sustito de Militão, que no pudo disputar el partido por acumulación de amarillas. Jugó Rüdiger, hoy don Antonio II (el I corresponde a Kroos), y Halaand tuvo algo más que pesadillas con su eficaz y disparatado marcaje. El alemán, que está firmando una más que impecable temporada 23/24, merece un artículo aparte que nos apuntamos para más adelante.
Como se recordará, los blancos, que gozaron de las mejores ocasiones en el Bernabéu, jugaron con lo prohibido —dejar un hueco al periscopio de Kevin De Bruyne—, y el City salió vivo para luego avasallar en Manchester en una noche de cuyo resultado el madridismo no quiere acordarse.
A diferencia de los dos años precedentes, esta temporada el plato fuerte se ha adelantado a los cuartos de final. Y, aunque el potencial de ambos clubes permanece semejante, el contexto es ligeramente distinto, más inclinado hacia optimismo blanco.
El equipo de Guardiola (como ya se ha encargado de manifestar el de Santpedor) llegará presumiblemente algo más fatigado. Mientras el Madrid descansará el fin de semana previo al partido, los citizens jugarán un partido de una Premier en la que, junto a Liverpool y Arsenal, está siendo un ménage à trois de lo más emocionante e incierto.
Todo será importante y quizás definitivo en una eliminatoria con los mismos recuerdos mágicos que trágicos a corto plazo. Será el desempate. La batalla definitiva
En Champions viene de un grupo donde se vio las caras con el Leipzig (rival del Madrid en cuartos) el Young Boys y el Estrella Roja. Seis victorias de seis. Sin fisuras. Al igual que en octavos, donde jugó contra la Cenicienta Copenhague, al que superó con un doble 3-1. Halaand sigue encarnando Un monstruo viene a verte, pues lleva 6 goles en 7 partidos de competición europea. Tras él, el travieso Julián Álvarez (5 en 5) y el peligrosísimo Phil Foden (4 en 6) serán tres de los enemigos a neutralizar.
Por su parte, el Real Madrid tiene el camino liguero más expedito, con 8 puntos de ventaja sobre los de Xavi, El señor de las Margaritas (‘Ahora me voy, ahora me quedo’) y, salvo catástrofe o despropósito del CTA (no descarten nada), el título terminará en Concha Espina.
En Europa los de Ancelotti tampoco encontraron muchos obstáculos en la fase de grupos, con pleno de triunfos ante Nápoles, Braga y Unión Berlín. Cosa diferente resultaron los octavos, donde los alemanes de la bebida energética no lo pusieron nada fácil, sobre todo en el Bernabéu. Aviso a navegantes. Bellingham, gracias a su productiva primera mitad de temporada, sigue siendo el máximo artillero blanco en Champions, con 4 tantos en 6 partidos. Le siguen Rodrygo, Joselu y Vinícius, con 3 cada uno.
No sobrará nada. Todo será importante y quizás definitivo en una eliminatoria con los mismos recuerdos mágicos que trágicos a corto plazo. Será el desempate. La batalla definitiva (hasta la próxima, claro).
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Estamos empapados de un ambiente tóxico, y no solo en el ámbito del fútbol, sino en general, en las redes sociales, en política, en los medios de comunicación, en el reactor número cuatro de Chernóbil, en la habitación de un adolescente, en las comunidades de vecinos, en la propia existencia, cuya naturaleza se torna cada vez más nociva, tanto, que a este paso la vida terminará por convertirse en la primera causa de muerte en el mundo.
El entorno, en particular el futbolístico, que es el que nos incumbe, es irrespirable. La escalada de crispación se debe a que toda acción provoca una reacción, y tiene una causa primigenia: el antimadridismo, que se escribe sin hache.
El antimadridismo originó que unos señores de filiación blaugrana decidieran buscar un atajo para lograr sus fines y optaran por la compra del estamento arbitral durante décadas vía Negreira y demás colaboradores necesarios, descansen o no en paz. Pero el fin no justifica los medios, aunque estos fueran Busquets, Xavi e Iniesta, por lo que la excelencia futbolística no es eximente del ilícito, sino que queda pervertida a perpetuidad cuando se graba con la mácula del delito.
Como toda acción provoca una reacción, ante una ofensa de tal calibre —no solo a él, sino también a la ley, el deporte, la moral, etcétera— el madridismo responde con vehemencia y exige las pertinentes responsabilidades judiciales y deportivas. Esta legítima defensa del madridismo es tomada por el antimadridismo, que no atiende a razones, como una afrenta, y replica con fuerza utilizando todas las tropas con las que cuenta en instituciones, organismos o prensa. Así una y otra vez.
La guerra es total porque no ha existido ni condena ni reparación tras el delito mayor, el del pago de millones de euros al vicepresidente del CTA por parte del FC Barcelona. Mientras no se haga justicia, cada directivo de los árbitros, de la Liga, del Barça o de la Federación vendrán impregnados del pecado original. Tampoco han tenido consecuencias otras infracciones o delitos, menores en comparación con el anterior, pero perniciosos también e incompatibles con una competición lícita, como las numerosas transgresiones de normativas económicas perpetradas por el universo Barça.
El entorno futbolístico es irrespirable y la causa primigenia es el antimadridismo, que se escribe sin hache
El mal se ha contagiado y cualquier hecho se juzga desde el prisma del antimadridismo, lo que provoca situaciones intolerables con decisiones arbitrales dantescas y posturas mediáticas y sociales repugnantes donde lacras como el racismo lo son o no en virtud de si la víctima milita en el Real Madrid.
Si el reactor número cuatro de Chernóbil estalla a causa de un negligente diseño unido a una manipulación incompetente y las autoridades soviéticas silban y niegan que haya ocurrido nada grave, el ambiente se irá contaminando paulatinamente hasta un grado incompatible con la vida.
Si el fútbol español explota debido a que el Barcelona compró durante años al estamento arbitral y las autoridades competentes silban y niegan que haya ocurrido nada grave, el ambiente se irá contaminando paulatinamente hasta un grado incompatible con el deporte.
Cuanto más tiempo se tarde en tomar medidas, más difícil y más larga será la descontaminación.
Antimadridismo se escribe sin hache porque además carece de humor, y por desgracia no solo afecta a quienes no son hinchas del club blanco, sino a un sector —ojalá ínfimo— de madridistas; a todos se nos viene a la cabeza algún ejemplo. La atmósfera venenosa originada por esta calamidad histórica provoca que el sentido del humor sea mirado con recelo, como si en momentos de máxima importancia y presión este fuera contraproducente, en lugar de una arma casi indispensable en virtud de su doble naturaleza de válvula de escape y arma de denuncia mediante el desposeimiento de la hipocresía que disfraza la realidad.
El humor es lo más serio entre las cosas menos serias
La crítica subyacente al humor a menudo cala en la sociedad de una manera más eficaz que otro tipo de discurso debido a la capacidad que tiene para mostrar la verdad sin aditamentos y causar daño solo en la diana del mal a extirpar, sin más estropicios colaterales que la sonrisa.
El humor no es para tomarlo a broma. No es ni ha de ser la única vía para devolver nuestra realidad, nuestro fútbol, a un ámbito legal y por tanto menos tóxico, pero no debe desdeñarse, tanto por su aptitud para lograr el objetivo, como por ser la máscara antigás que permite sobrevivir en un entorno irrespirable.
Decía Winston Churchill que el humor es una cosa muy seria, y Jorge Valdano —o Arrigo Sacchi— que el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes. Si se combinan ambas ideas puede concluirse que el humor es lo más serio entre las cosas menos serias.
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Buenos días, amigos. España está estremecida ante el espejo, preguntándose si no será que al final es racista. Para ello ha sido necesario que la ominosa mancha de xenofobia trascienda a la persona de Vinícius. Mientras el racismo pareció ensañarse exclusivamente contra el brasileño, no hubo demasiado que objetar, poniéndose el foco no tanto en los ataques de los cafres de turno cuanto en la víctima, tildado de provocador y de cosas todavía peores. Todo fue un "Algo habrá hecho" de manual, ¿recuerdan?
Se le llamó "mono" por doquier, sin que nadie pusiera el grito en el cielo más que para preguntarse por qué él y no otros negros, y para conminar al chico a cambiar de actitud y dejar de merecer (ése era el claro trasfondo argumental) el brutal bullying de las masas. Se colgó un muñeco de Vinícius de un puente. Se le dedicaron cánticos racistas incluso a las puertas de partidos que no disputaba el Real Madrid. Nada de esto mereció portadas de concienciación respecto al problema. Sí las merecieron incidentes acaecidos antes y después de lo de Vini, pero no con Vini.
Antes:
Después (portada de Marca de hoy):
Sí, amigos. Marca se escandalizó ante unos hipotéticos (nunca se demostraron) denuestos racistas contra Diakhaby por parte de un jugador del Celta, y se vuelve a escandalizar ahora ante la posibilidad de que se sancione a Cheihk por haber reaccionado destempladamente contra el tipejo que profería insultos racistas contra él desde la grada. Ambas portadas, aun estando abiertas a matices, nos parecen bien. Lo que no nos parece bien es el sangrante contraste con la tibieza de Marca (cuidado: no es sólo Marca, sino que se trata de algo extensible a otros medios escritos y sobre todo a radios, televisiones y streamers) contra todo lo que hay entre Dhiakaby y Cheihk, o sea, contra al acoso a Vinícius, sistemáticamente minimizado en su importancia y con el foco puesto en el brasileño, como si en un orden natural de prioridades se impusiera el dejar claro lo mal que te cae Vini por encima de la lucha contra esta lacra.
Hay que decirlo como es: Vinícius (a quien por cierto Cheihk señala sin ambages como un referente en la batalla antirracista) ha sufrido en sus carnes lo mismo que Diakhaby y Cheihk, pero multiplicado por millares. Para mayor escarnio de la doble vara de medir, hay otra diferencia esencial entre lo sufrido por Diakhaby y Cheihk y lo padecido por Vinícius, y es lo siguiente. Mientras la veracidad de las agresiones verbales racistas sufridas por los dos primeros descansan sobre sus propios testimonios y los de algunos otros, sin pruebas audiovisuales al respecto, las que han caído como un alud de detritus sobre Vinícius han sido grabadas por cámaras de televisión u otros dispositivos, hay constancia empírica de las mismas, que han sido contempladas por los ojos y registradas por los oídos de millones de personas.
Hay que decirlo como es: Vinícius (a quien por cierto Cheihk señala sin ambages como un referente en la batalla antirracista) ha sufrido en sus carnes lo mismo que Diakhaby y Cheihk, pero multiplicado por millares
Las portadas, sin embargo, son para Diakhaby y Cheihk. Para Vinícius sólo quedan los "Algo habrá hecho", los "A otros negros no les insultan", las dudas más miserables respecto a la veracidad de sus lágrimas cuando no puede más y rompe a llorar ante la prensa (saludemos a epítomes de la ruindad como Nacho Cotino o Pedro Pablo Parrado).
No decimos que Diakhaby o Cheihk no merezcan esas portadas. La pregunta es: ¿por qué no las merece Vinícius, como mínimo en la misma medida? ¿Porque os cae mal? ¿Porque juega en el Real Madrid? ¿Dónde está vuestra decencia? ¿Con qué escandalosa falta de escrúpulos os manejáis por la vida para no reparar en el sangrante agravio comparativo?
Insistimos. No es sólo Marca. Son muchos otros también, por tierra, mar y aire.
La libreta de Van Gaal os muestra aquí, si tenéis estómago para ello, unos cuantos ejemplos de vitriolo radiofónico. Desde chanzas con las lágrimas de Vinícius a culpabilizaciones de la víctima en formatos varios, pasando por intentos de banalización del daño moral causado al brasileño. Sentimos una arcada muy profunda, amigos.
Para empezar la semana: #Nodcast #296 – Racismo anti-Vinícius
📻 En @RadioMARCA.
🎧 https://t.co/wUb7DKlrmX pic.twitter.com/zE0ZfiR9eF
— La Libreta de Van Gaal (@lalibreta) April 1, 2024
En medio de este lodazal, hay excepciones plenas de sentido común y humanidad, como esto de Ignacio Camacho en ABC.
Os dejamos con el resto de portadas del día.
Pasad un feliz miércoles.
La victoria frente al Athletic Club es importantísima. El equipo vasco viene de una dinámica muy positiva y conseguir los tres puntos es un logro para afianzar la distancia con el Barcelona y refrendar así nuestro liderato. Si bien los pupilos de Ernesto Valverde por momentos del encuentro parecían tener la cabeza puesta en su final de Copa del próximo sábado, la escuadra de Bilbao planteó un partido de presión alta e incomodó a un Real Madrid que no estuvo muy brillante en su juego.
Dos jugadas bellísimas de un inspirado Rodrygo lograron poner el 2-0 y a otra cosa. No siempre se consigue la victoria tras el parón FIFA. Todos sabemos que es bastante normal que se dé un partido plano tras la reanudación de la competición. Además del nivel sobresaliente de Rodrygo, el partido dejó la vuelta de Éder Militão tras su lesión. El central brasileño disputó la prolongación y ponía así fin a siete meses alejado de los terrenos de juego. El brasileño se llevó la ovación del Bernabéu y todo el cariño de sus compañeros.
El parón de selecciones nos deparó varias cosas destacables y, por suerte, ninguna lesión de nuestros internacionales. Eduardo Camavinga se retiró en el segundo encuentro de Francia pero todo se quedó en unas molestias. Además, Arda Güler pudo disfrutar minutos de calidad con Turquía y a Rodrygo se le vio suelto y resolutivo con Brasil dejando dos actuaciones sobresalientes frente a Inglaterra y España, gol incluido en el Bernabéu.
Irónicamente, esta ventana internacional nos va servir para tener a los jugadores con las pilas cargadas, pues esta semana la volvemos a tener libre. Siempre se comenta que en deportistas acostumbrados a jugar cada tres o cuatro días no es recomendable una inactividad competitiva tan brusca. Así pues, bienvenida sea la carga de encuentros amistosos.
No siempre se consigue la victoria tras el parón FIFA. Todos sabemos que es bastante normal que se dé un partido plano tras la reanudación de la competición
Menos afortunado es el capítulo social. En los últimos días hemos tenido de nuevo manifestaciones preocupantes respecto al espíritu deportivo y la lacra del odio, el racismo y la xenofobia. Fenómeno oscuro que no solo se extiende por las gradas sino que también anega a la prensa y a la masa social. Días atrás, el pasado sábado, se produjo un capítulo desagradable en Getafe con aficionados que insultaron gravemente al lateral argentino Marcos Acuña y al entrenador del Sevilla Fútbol Club Quique Sánchez Flores. El árbitro paró el encuentro y posteriormente anotó en el acta los insultos racistas. Es decir, cuando se es riguroso el protocolo funciona.
Horas más tarde, en el encuentro entre el Sestao River y el Rayo Majadahonda, en un momento dado del encuentro, Saar, portero del Rayo Majadahonda, se encaró con un grupo de aficionados que se encontraban tras su portería, pues estos llevaban todo el partido profiriendo gritos racistas contra él.
Estos episodios tan seguidos en los últimos meses no pueden ser atendidos como hechos aislados. No es normal que en aquellas pocas horas se produjesen hechos tan inenarrables en los partidos en Getafe y Sestao. Tenemos un problema real y no vale mirar para otro lado. La comparecencia de Vinícius antes del encuentro amistoso entre España y Brasil fue muy significativa. La prensa culposa que quita hierro al racismo y sigue haciendo burla ya no tiene donde esconderse. Vinícius los pone frente al espejo. No pueden escurrir el bulto.
La comparecencia de Vinícius antes del encuentro amistoso entre España y Brasil fue muy significativa. La prensa culposa que quita hierro al racismo y sigue haciendo burla ya no tiene donde esconderse
Mientras tanto, el aficionado merengue seguirá contando las horas hasta el partido frente al Manchester City. Tenemos 9 días para fabular o imaginar el once. Más de uno acabará comiéndose las uñas hasta hacerse un muñón. Se hará larga la espera. El martes 9 tenemos toda una cita con la ida de cuartos de final de Champions. Pep Guardiola se ha quejado públicamente del calendario y, como bien contestó Ancelotti, tiene razón pero nosotros no somos los que diseñamos el mismo. La espera hasta el partido contra el City será larga y tendremos que sobrellevar este hiato como sea. Habrá que seguir contando las horas.
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Algunos creían que no estaba, pero nunca se fue. Rodrygo, protagonista del partido frente al Athletic, también lo es del cuestionario que ha diseñado fcQuiz esta semana.
¿Acertarás las preguntas?
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Buenos días, amigos. Hay días en los que las portadas, el fútbol, la vida parecen gozar de autonomía, avanzar en el tiempo hacia el futuro, al inicio de una nueva etapa que solo comparte con la anterior el escurridizo instante presente. Otros días todo asemeja formar parte de un entramado repleto de déjà vues; de portadas que nos recuerdan a otras en las que todo era diferente, pero a la vez igual; de noticias aparentemente repetidas; de actitudes periodísticas cíclicas que denotan un fondo acomplejado, amilanado; de informaciones que parecen conectar dos ámbitos en principio independientes para entrelazar aún más la trama de una realidad que se muestra más alejada del libre albedrío y más cercana a una predestinación cíclica e infinita, con realidades solapadas en el tiempo, una especie de universo Mbappé repleto de agujeros negreiros.
Marca es un déjà vu. Quizá no con Yoro y Mastantuono, pero con otra pareja de futuribles blancos. ¿Los diarios informan un instante después de que sucedan las negociaciones o forman parte de la trama que provoca las mismas? Depende de los casos.
«Plan para Xavi», titula Mundo Deportivo. Laporta, Yuste y Deco albergan la esperanza de que siga el técnico hasta 2026. El diario culé dice que sigue siendo un no, y que si llegase el sí sería condicionado a tener fichajes que mejoren el equipo. Es decir, condicionado a que el club siga incumpliendo las normas del fair play financiero y les permitan inscribir jugadores contratados con sabe Dios qué dinero.
La portada de Mundo Deportivo es una de esas que nos recuerdan a otras en las que todo era diferente, pero a la vez igual. Como aquella de Sport del pasado 26 de diciembre.
Entonces todo era diferente porque Xavi aún no había dimitido, sin embargo es igual porque, aun dimitido, Xavi sigue. Entonces había un plan y hoy también. Plan para hoy, hambre para mañana, una y otra vez.
Volvemos a la portada de Mundo Deportivo de hoy y comprobamos lo de las actitudes periodísticas cíclicas que denotan un fondo acomplejado, amilanado: «Mbappé, criticado en Francia por sus desplantes a Luis Enrique». Aún no se ha puesto la camiseta de blanca y ya es objeto de inquina. Una inquina que refleja las carencias del odiador. Siempre ha sido así y siempre lo será.
Al echar un vistazo a la portada de Sport y leer su esquina superior derecha, recordamos aquello de las informaciones que parecen conectar dos ámbitos en principio independientes: «Los dueños de la F1 compran Moto GP». Es una noticia propia de una distopía que se torna real, como si Marvel fichara a un héroe de DC o los Beatles contrataran a un miembro de los Stones. En días como hoy, un argumento más que nos inclina a creer en la interconexión que imbrica la realidad y el tiempo.
El tuit ayer de Fútbolgate.com es una prueba más de esta quizá descabellada teoría.
Óscar Hernández Creus, actual segundo entrenador del Barça y hermano de Xavi, creó una agencia de jugadores junto al ex árbitro Gracia Redondo en 1999. El ex colegiado, fue designado por #Negreira para pitar el decisivo partido frente a Tenerife, en junio de 1993. https://t.co/Xbhr6Vfo55 pic.twitter.com/RY08f3nhJ8
— Fútbolgate.com (@futbolgate_ES) April 1, 2024
«Óscar Hernández Creus, actual segundo entrenador del Barça y hermano de Xavi, creó una agencia de jugadores junto al exárbitro Gracia Redondo en 1999. El excolegiado, fue designado por #Negreira para pitar el decisivo partido frente a Tenerife, en junio de 1993».
Sabemos que el pasado influye en el futuro pero, tras leer este tuit, ¿el futuro influye en el pasado? ¿Los Xavi y Óscar Hernández fichados para el cuerpo técnico del Barça el 6 de noviembre de 2021 condicionaron la designación de Gracia Redondo por Negreira en junio de 1993? ¿El Negreirato empezó el siglo pasado y se precipitó hacia adelante o comenzó este y propagó hacia atrás?
Tal vez todo sea un entramado predeterminado, repetitivo como fichaje de Kylian por el Madrid, un universo Mbappé con agujeros negreiros que conectan el pasado con el futuro pero también el futuro con el pasado, agujeros negreiros que no solo permiten violar la concepción lineal del tiempo, sino todo tipo de normas y leyes del ámbito de la justicia y el deporte y al mismo tiempo salir indemnes gracias precisamente a su asombrosa naturaleza.
Os dejamos con la portada de As para que busquéis pistas que confirmen o desmientan esta hipótesis.
¿Creéis que esta es la primera vez que habéis leído este portanálisis? ¿No habéis sentido un déjà vu al hacerlo?
Pasad un buen día.
En la misma semana que a los madridistas nos llamaron racistas, homófobos y fachas los tuitstars de izquierdas por defender a Vinícius, el club decidió que contra el Bilbao, en casa, el equipo jugara de morado. Racista, homófobo y facha, en una palabra, antimoderno, es lo peor que se le puede llamar a alguien en esta época aquí, en España. Es como si en la Europa cristiana de la Edad Media a alguien se le acusara de negar el misterio de la Santísima Trinidad, en la Rusia de Stalin alguien fuera tachado de contrarrevolucionario o en la Alemania nazi hubiera sospechas sobre la pureza racial de cualquier hijo de vecino. O sea, lo peor que se puede ser en la vida, el sambenito.
Sin embargo ceder en el color de la equipación local, por dinero, es lo más moderno que hay, desde luego. Es una gran contradicción esa en la que vive instalado el antimadridismo: por un lado defiende que el Madrid es un nido reaccionario desde su fundación, allá por la tercera guerra púnica, y por otro, que es una organización turbocapitalista vendida a los poderes infernales del dinero, sin corazón ni alma. Hay, empero, que sacar dinero de debajo de las piedras, se dice y con razón. Pero ¿tanto ha pagado Adidas para que de blanco, en el Bernabéu, jugara el equipo contrario?
Hay cosas por las que no se debería pasar nunca, a pesar de que el Madrid ya jugara de local con otra camiseta en más de una ocasión anterior: de verde aquella aberrante vez que la niña Greta apareció en Madrid para salvar el mundo y de negro yamamoto hace dos temporadas, frente al Barcelona. Que ciertas cosas, por simbólicas, se preservaran de la mercantilización debiera hacer subir la cotización de la “marca”, pero a lo mejor yo soy un idealista.
¿Tanto ha pagado Adidas para que de blanco, en el Bernabéu, jugara el equipo contrario?
El caso es que se jugó y se ganó aunque el Bilbao fuera de blanco y en ocasiones fuera contraintuitivo y antinatura seguir las jugadas. Los optimistas dirán que se rompió un mal fario y tendrán razón. Es el espíritu del tiempo que nos ha tocado vivir, uno en el que decir la verdad es un acto subversivo. La grada de animación sostuvo el domingo por la noche una pancarta en la que se reclamaba que dentro de una semana larga, el día del City, todo el Bernabéu vista de blanco. Ocurría el mismo día, como digo, en que el Madrid, de local, recibía de morado yamamoto. Pero no era el club el que tenía razón esta vez, sino la grada, aunque el mensaje perdiera fuerza lógicamente dada la manifiesta y visual incongruencia: de blanco iban los otros.
El empeño en defender este tipo de cosas puede parecer una chorrada pero, ¿no es acaso el fútbol en sí una grandísima tontería? La más importante de las cosas que no tienen importancia, dijo una vez Valdano que era el fútbol. O fue Bill Shankly. O acaso Vujadin Voskov: con ciertas frases canónicas del fútbol pasa ya como antes con las citas célebres de los toreros, atribuibles a cualquiera, en cualquier época. En todo caso, esconden verdades profundas, por sencillas, como las leyendas, que siempre envuelven con su dulce velo un retazo de realidad, de historia ocurrida y vivida de verdad.
De morado japonés de diseño industrial alemán redebutó Militao y renació Rodrygo. Al primero había tantas ganas de verlo que la tribuna, ya con 2-0, le tributó una ovación magnífica. ¡Lo que ha cambiado el mundo sin que nos demos cuenta! Hace veinte años los centrales madridistas en el Bernabéu solían ser asados vivos por la grada. El cambio de percepción de la figura del central en el Madrid es una de las grandes revoluciones culturales de las últimas décadas. Desde el mítico y por qué no decirlo ya, mitológico, Peperramos, el central ha cogido un peso tremendo en la psique colectiva del madridismo.
El cambio de percepción de la figura del central en el Madrid es una de las grandes revoluciones culturales de las últimas décadas. Desde el mítico y por qué no decirlo ya, mitológico, Peperramos, el central ha cogido un peso tremendo en la psique colectiva del madridismo
Ya no es una criatura vulnerable y desvalida sometida al despiadado devenir de los acontecimientos. Ahora es un pretoriano, un ser de talla, de altura, respetable y respetado, que impone por su físico pero también por sus extraordinarias condiciones técnicas, de salida de balón, de juego aéreo, de mando. Es un líder del que emana autoridad. Eso lo consagró Ramos. Antes de él y de Pepe estuvieron Hierro, sobre todo, y Sanchís, en la era moderna digo, pero eran, digamos, jefes excepcionales por sus dotes. Desde el Peperramos se instituye la figura del central estructural, que adquiere, en la casa, las condiciones del gran capitán. Recordemos que Militao fue Eder Mareao. Fue un brasileño de aspecto extravagante al que le dio un vahído al verse dando una rueda de prensa en el Santiago Bernabéu. La evolución es total y se puede ver, en grados mayores y menores, en los demás. Rüdiger es un sultán africano, un jefe tribal. Tchouaméni fue jugar en el eje de la zaga y tener de pronto algo, ese nosequé de auctorictas.
Rodrygo volvió a meter golazos y a ser determinante. El otro día imaginé un rombo que partía de Bellingham, que tenía a Mbappé por la izquierda y a Endrick por la derecha, y que terminaba en la cúspide de Vini, transformado definitivamente el nueve puro, en capocannoniere. En mi fantasía no estaba Rodrygo. La realidad, en el Madrid, siempre acaba mejorando la imaginación, de tan promiscuamente fusionada con ella que está. Rodrygo, que aparece ya en algunos carteles como una superventa clara para pagar la gran fiesta de Mbappé, es una de esas formas aéreas de la arquitectura cuyo secreto está en la ingravidez.
Desde luego que es muy diferente a Vinícius no sólo por su carácter, alemán y frío, sino por su juego, de pasamanería. Regresó a las redes olvidado debate: él o Vini, como si no fueran compatibles o, por demás, como si Vinícius Junior no hubiera demostrado ya ser el motor inagotable del caudal ofensivo y de la respiración amazónica del Real Madrid de Carlo Ancelotti. Como si, yendo al fondo del asunto, Vinícius no llevara tiempo asimilando la redirección de su juego hacia el centro del ataque, hacia la conversión en algo parecido a lo que terminó siendo Cristiano Ronaldo: un 9 tan puro como puede serlo un futbolista total.
Pero, en fin. Vinícius, cuando no es por una cosa, es por otra, está siempre bajo sospecha, como todo lo que es desmedido, como todo lo que tiene un aliento salvaje y lo que no cabe en una categoría simple. Es un río que se desborda y hasta cuando un compañero recupera el tono él tiene que salir perjudicado. ¡Qué país, qué afición!
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A mí que no me engañen. Lo digo siempre que hay ocasión, el partido del año, el verdadero clásico del fútbol patrio es el enfrentamiento entre Real Madrid y Athletic Club, ya sea en San Mamés, ya sea en el estadio Santiago Bernabéu. Por historia, por rivalidad, por calidad, por nobleza de las aficiones y de los contendientes es el verdadero partido clásico, el de verdad, el que enfrenta a los dos equipos más históricos de nuestro balompié.
La calificación de “clásico” de los enfrentamientos contra el FC Negreilona no es más que un invento de la prensa negreiril para aumentar la autoestima del siempre acomplejado, llorón, tramposo y segundón equipo catalán. Era necesario darle un plus de interés a los encuentros entre Real Madrid y FC Negreilona para que estos se creyeran importantes. Lo de siempre, vaya, la misma canción de siempre, el mismo lamento de “Espanya ens roba”, “Espanya no ens vol”, “Espanya ens odia”, “Espanya ens maltracta” y los demás “Espanyas” que se quieran imaginar los negreiras de turno vestidos de plumillas de postín.
Pues se ha disputado un clásico en nuestro Chamartín protegido de las inclemencias de Nelson gracias a la genialidad del club de construir una cubierta retráctil en el estadio. Nadie pasa frío ni sufre el viento en nuestra casa mientras juega el Real Madrid. ¿Que por qué la ponen casi siempre? Me voy a callar lo de la razón sexual porque puede herir la sensibilidad del lector, pero digamos que porque la tenemos y queremos ponerla, pues claro que sí. ¿Que otros no la tienen? Pues haber estudiado, que diría aquel.
Llegó el Athletic Club, repito, en un momento crucial del campeonato. Cuando las hordas negreiriles están cada vez más empeñadas en que haya liga. El FC Negreilona jugó en casa contra Las Palmas con Busquets Ferrer al silbato, árbitro neófito en primera que lleva una carrera fulgurante en el arbitrerío nacional. El balear, con apellidos más catalanes que La Moreneta, sólo pasó una temporada en segunda división antes de dar el paso a la máxima categoría… una de dos, o es Pierluigi Collina con pelo o es un elemento del entramado negreiril de primera clase. En caso de duda, amigos lectores, elijan la b), no falla.
En estos casos y después de ver cómo se las gastan los Medina Cantalejo, Clos Gómez y demás gerifaltes arbitrales, lo más normal es que le mandaran a Montjuic a hacer “una faena de aliño” para que el FC Negreilona no se descuelgue de la liga… y efectivamente, minuto 24, portero que sale del área y hace falta al negreiril de turno, no es el último pero el muelle salvador del trencilla hace que saque del bolsillo la tarjeta roja, expulsión, Las Palmas con 10 jugadores sobre el campo tres cuartas partes de partido, una más del entramado, Busquets Ferrer ha hecho su trabajo, la escarapela de internacional está mucho más cerca de su pecho balear.
El verdadero clásico del fútbol patrio es el enfrentamiento entre Real Madrid y Athletic Club. La calificación de “clásico” de los enfrentamientos contra el FC Negreilona no es más que un invento de la prensa negreiril para aumentar la autoestima del equipo catalán
Lo que decía, llegó un Athletic Club en un gran estado de forma a Chamartín, apretando al Real y haciéndole un partido incómodo, con la presión alta y sin dejar jugar a los ayer morados. Sigue en la cuarta posición de la tabla, que le daría derecho a jugar la Copa de Europa la temporada que viene a expensas de lo que haga el mejor equipo de Canillejas en Villarreal. Al final, dos zarpazos de Rodrygo dieron el triunfo a los de Concha Espina y mantenemos la distancia de 8 puntos sobre el FC Negreilona con 24 por jugar. Mal se tiene que dar para no meter en el saco la 36ª.
La racha del Real Madrid contra los leones es la mejor de la historia, 18 partidos de liga sin perder y en sólo 1 de los últimos 29 encuentros disputados entre ambos en el campeonato doblamos la rodilla ante los del “Bocho”. Esto significa que últimamente se nos da bien el Athletic. Que siga la racha.
Asunto Vinícius. El otro día, nuestro “menino” se derrumbó en la rueda de prensa previa al partido entre España y Brasil en Chamartín. Precisamente fue en Valdebebas, su casa, donde nuestra estrella cayó de una vez y se puso a llorar cuando recordó la infame persecución racista que está sufriendo en muchos campos de España y en casi toda la prensa nacional. Imagino al chaval, cosido a patadas, empujones, agresiones y mordiscos que casi nunca tienen repercusión disciplinaria, intentando que se haga justicia en el campo y, encima, recibiendo tarjetas y expulsiones por doquier. Además, cuando analizan los partidos los periodistas afectos al régimen negreiril y regados convenientemente de millones de euros por la publicidad de Tebas y “su” liga, lo mejor que le dicen es que provoca, que debería centrarse en jugar, que no debe protestar y que lo mejor es que se vaya de España.
Querido Vinícius, yo también lloraría, es más, no sé cómo te contienes tanto, eres un ejemplo de calma y sosiego con la multitud de provocaciones que sufres a diario. Eres, en definitiva, un crack. Porque el único pecado que ha cometido el brasileño es haber callado la boca a todos los que se reían de él cuando fallaba goles con 18 años, despuntar como una de las mayores estrellas del fútbol mundial, ser, posiblemente, el único jugador de la liga que hace que la gente se levante de sus asientos y, por encima de todas las cosas, ser jugador el Real Madrid.
Tranquilo, Vini, tranquilo, el año que viene se acabará tu calvario… llega Mbappé (porque llega, háganme caso, o llega o paga buena parte de la obra del estadio) y la campaña de acoso y derribo será contra el francés. Entonces te dejarán algo en paz, sólo te dirán que eres incompatible con la tortuga porque juegas en el mismo sitio y, claro, eso no se puede consentir. Tranquilo, Vini, tu calvario se acabará pronto. Ya lo intentaron al principio de temporada con Bellingham, pero el carácter del inglés ha hecho que se callaran y que sólo los árbitros hagan su trabajo de acoso, tarjetas y expulsiones contra el británico.
Tranquilo, Vini, tranquilo, el año que viene se acabará tu calvario… llega Mbappé y la campaña de acoso y derribo será contra el francés
Asunto Negreira. Se ha revelado que menos de un mes después de que Negreira mandara el famoso burofax al FC Negreilona del “o sigo o tiro de la manta” menos de un mes después, repito, la empresa Dasnil 95, SL curiosamente empieza a facturar a la Federación Catalana de Fútbol, curiosamente también, controlada por el FC Negreilona. Dicen que los pagos acabaron en 2018, pero el entramado me temo que sigue hasta nuestros días. No puede estar la situación como está si no hay algo raro… en fin, que cuánta casualidad, un mes después de que no le pague el FC Negreilona le empieza a pagar la federación directamente. Tremendo.
Parece que, por fin, la Justicia está investigando lo de Arabia. El chanchullo del siglo, cuando una federación contrata como mediadora para un contrato con un país extranjero a la empresa de un jugador en activo de un equipo que participa en las competiciones que controla y, además, pone una cláusula para que ese equipo de ese jugador juegue la competición so pena de palmar 5 millones de euros… Por fin… La RFEF registrada (y van…), Rubiales en la República Dominicana esperando a ser detenido cuando vuelva (si vuelve, que esa es otra), Rocha suspendido, la gestora de la RFEF suspendida y desmarcándose como puede (que no puede) de Rubiales, el CSD encomendándose a la FIFA (habrase visto tanta infamia…) en fin… Geri, calienta que sales, que la Comisión Rogatoria a Andorra está a punto de dar sus frutos, no te digo nada, amigo.
Y, para terminar, el madridista más madridista que en el mundo ha habido, el madridista con M mayúscula, don Javier Tebas, a la sazón presidente de La Liga, en su madridismo intrínseco, ha dicho que en el “asunto Negreira” sí, el Barcelona pasa por una dura crisis reputacional, pero que esta es menor porque “estamos trabajando para que se llegue a aclarar esta situación”. Más rostro marmóreo no puede tener el madridista este. Es tremendo. El mayor escándalo de corrupción de la historia de España y estamos trabajando para aclarar la situación. Por favor, que venga ya la Superliga o como diantres se vaya a llamar.
Ahora, como novedad, voy con unos datos que ha generado el partido y, no lo olviden, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida… ¡Hala Madrid!
LUCAS VÁZQUEZ ha jugado su partido oficial nº 340.
LUNIN ha jugado su partido total nº 50.
JOSELU ha jugado su partido total nº 50.
BRAHIM ha jugado su partido de liga nº 40.
RÜDIGER ha jugado su partido de liga nº 60.
RÜDIGER ha jugado su partido de competición española nº 70.
RODRYGO alcanza las 140 victorias oficiales.
BRAHIM alcanza las 40 victorias oficiales.
LUCAS VÁZQUEZ alcanza las 250 victorias totales (amistosos incluidos).
MENDY alcanza las 80 victorias en liga.
El brasileño ha marcado el gol oficial nº 4770 del Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu desde su inauguración jugando como local. Además, ha marcado el gol nº 8650 del equipo blanco en competición española y el gol nº 230 al Athletic Club en liga jugando como local.
Ha marcado 400 veces 2 goles en liga jugando como local.
Ha alcanzado los 1030 partidos imbatido en liga.
Ha alcanzado las 1150 victorias imbatido en competición española.
Ha alcanzado las 870 victorias imbatido en liga.
Ha alcanzado las 1480 victorias en competición española jugando como local.
Ha alcanzado las 3850 victorias totales en toda su historia (amistosos incluidos).
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