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Prevaricación

Prevaricación

Escrito por: Antonio Valderrama23 marzo, 2021
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La contrarrevolución del VAR

 

El estadio municipal de Balaídos, casa del Real Club Celta de Vigo, es un campo que se ha convertido en los últimos años en el símbolo de lo que ya es la Liga española para el Real Madrid: una barra libre de atropellos. Yo, que soy el menos partidario del proyecto de la Superliga que existe en el mundo, a veces pienso que la guerra que Tebas le tiene declarado al presidente del Madrid busca, en realidad, echarlo. Me acuerdo de aquel «hay que poner a Capello en la frontera» del AS de Relaño y aquello otro también, posterior, de que «España ya no necesita al Madrid». El ciclo triunfal de la Selección mató al padre socio-futbolístico de España, es decir, al Madrid, pero la Selección dejó de ganar y el Madrid siguió tal y como estaba. O mejor. También la «mejor Liga del mundo» dejó de serlo y el Madrid, que ya era grande antes, siguió siéndolo después, todavía más. Habría que ver en qué condiciones sobreviviría la Liga española, en un mercado global que parece a todas luces afrontar una gran transformación, sin el Madrid, y sin el Madrid también quiere decir sin el Barcelona, por más que «los otros 18» lloren más que una plañidera. Sin embargo, Tebas y su clientela de flabelíferos en los medios de comunicación actúan como si el Madrid fuera un villano de película al que fuera lícito picotear, del que fuera incluso plausible mofarse, y al que una y otra vez se le acogota delimitando un perímetro moral en torno a él. La estrategia parece ser propasarse en el verde, reinterpretando el reglamento cada jornada, y censurar en el tercer tiempo, en ese espacio infinito en el que a continuación del pitido final los partidos se siguen disputando. No hay más que ver cuando Butragueño, el día del último derby, subrayó, sin alzar la voz por supuesto, el delirante penalti de Felipe que el árbitro no pitó incluso después de haberlo visto en la tele: se le puso fuera de la ley, tratándolo con un despecho (al Buitre, que es lo más afable, educado y circunspecto que se puede un periodista echar a la cara en una zona mixta) que contrasta vivamente con las gracias que se le ríen a bocazas faltones como Piqué o Enrique Cerezo. Es el «state of mind» de nuestra España.

Penalti derbi

A cuenta del techo que se caía ya tuvo su momento de gloria el ínclito alcalde vigués Abel Caballero, uno de esos políticos a los que tampoco hay que tocarles las palmas para que empiecen a bailar. Era 2017 y el Madrid corría hacia el doblete. La cubierta de Balaídos, que es propiedad del ayuntamiento, amenazaba ruina. El Madrid intentó agotar las posibilidades en vista de las apreturas que se dan en el calendario cuando llega la primavera pero Caballero, que inaugura cada Navidad viguesa como si fuese el mayor de Nueva York, dio una tournée por las radios voceando que «el Madrid no manda en España y en Vigo, menos». El clásico echarle cojones al Madrid, como ser antifranquista después de haber muerto Franco, cuyo dulce reverso es la mansedumbre en cuerpo y en alma ante las tropelías barcelonistas, pues en términos de cuota de pantalla y de merecimientos ante los poderes mediáticos, renta el doble alancear el moro muerto del Madrid que ir contra esa encarnación de todo lo bueno, guay y moderno que es el ejército desarmado del pueblo catalán.

El clásico echarle cojones al Madrid, como ser antifranquista después de haber muerto Franco, cuyo dulce reverso es la mansedumbre en cuerpo y en alma ante las tropelías barcelonistas

Esto podría quedar en anécdota graciosa si no fuera porque desde la llegada del VAR y las nuevas normas al fútbol español ha dado la casualidad de que ha sido en Vigo, en partidos con el Celta, y con Luka Modric, donde se han producido algunas de las situaciones más kafkianas que han involucrado al Madrid. Kafkianas por lo representativas que son de un estado de cosas. La última ocurrió el sábado. El Madrid mantenía suspendidas en el aire, colgando de un finísimo 1-2, sus opciones de ganar la Liga. En ese momento, en palabras del árbitro, Melero López, Modric «derriba a un contrario de forma temeraria en la disputa del balón», por lo que se señala falta en la bombilla del área y se le amonesta con amarilla. La descripción de Melero López es muy clara y muy precisa. Se diría que es la de un hombre convencido de lo que ha visto, sobre todo porque la falta era perfecta para un zurdo extraordinario como Iago Aspas, que casi la coloca en la escuadra derecha de la portería de Courtois. Casemiro logró peinar el balón y mantener con vida al Madrid en la pelea por el título, pero lo que se vio en el campo fue muy distinto a lo que describió el hombre de negro: Modric, con la posición y la pelota controlada, continúa una jugada que venía de un rechace y se la pasa al compañero que tenía en frente, resbalando al hacerlo. A pesar de que se observa estupendamente cómo el balón sale de sus pies antes de que aparezca por la jugada el jugador del Celta, que más que nada lo que hace es arrojarse sobre el croata, el árbitro interpreta que no sólo es falta (es revolucionario que un jugador haga falta teniendo él la pelota, sin tocar siquiera al rival) sino que además, es una falta «temeraria». Temeraria es otra cosa que implica, además, un grado de inconsciencia, una falta del respeto al compañero, por imprudencia.

Modric falta surrealista Celta

Balaídos fue el lugar donde Modric sufrió en sus carnes la aplicación taxativa de la norma más breve de la historia del fútbol mundial: fue expulsado en la primera jornada del campeonato anterior por, otra vez, resbalarse y, esta vez sí, pisar en el tobillo a un contrario, de manera, eso sí, completamente accidental y por tanto, involuntaria. Ese fue el primer y único día en que rigió semejante norma draconiana, que aún hoy supone la única tarjeta roja en la carrera de uno de los futbolistas más nobles y limpios que ha pisado un campo español. Cabe recordar que Luis Suárez, por ejemplo, un tipo al que han echado de un Mundial por morder a un contrario, sigue impasible su camino en la Liga sin haber visto ninguna tarjeta roja, a pesar de comportarse en el campo, por lo común, como un rottweiler en una pelea clandestina.

Balaídos fue el lugar donde Modric sufrió la aplicación taxativa de la norma más breve de la historia del fútbol: fue expulsado resbalarse y pisar en el tobillo a un contrario de manera involuntaria. Aún supone su única roja. Recordemos que a Luis Suárez le echaron de un Mundial por morder a un contrario y sigue sin ser expulsado en en Liga

Se decía en los mentideros antimadridistas que el VAR iba a terminar con «la impunidad» del Madrid. Lo que de seguro ha traído el VAR, el VAR español, quiero decir, es inseguridad jurídica, caos reglamentario y, por encima de todo, una prevaricación arbitral validada por el prestigio universal de «la tecnología». Primero fue el VAR de Roures, cuyo paroxismo se alcanzó con el famoso penalti a Vinicius contra la Real Sociedad. Florentino osó quejarse y el Doctor Mabuse español lo mandó a callar, como mandan a callar siempre los catalanistas, medio llorando, susurrando sacerdotalmente. Un año después el VAR se europeizó y empezó a pitar lo que pasaba, sin distinción de áreas ni colores, y entonces no fue VAR, sino VARENTINO. Las últimas once jornadas de la primera Liga del Coronavirus, en las que el Madrid de Zidane apretó para ganarla, contemplaron el descrédito organizado en emisoras de radio y platós de televisión de aquella nueva herramienta que, contra todo pronóstico, siendo aplicada con rigor no defenestraba porque sí al Madrid. Este año, tras el Clásico de octubre, se llegó a tal punto de persecución personal por parte de periódicos de Barcelona de los árbitros que pitaban penaltis a favor del Madrid, que, junto con el llanto de Koeman, Piqué y los sospechosos habituales, se invirtió otra vez la tendencia.

Figueroa Vázquez en el Real Madrid - Elche

Este giro coincide en el tiempo también con el enfrentamiento dialéctico entre Florentino y Tebas a cuenta del «prelanzamiento» mundial de la Superliga, cosa que en mi opinión no es baladí, considerando la beligerancia del presidente de la Liga con el Madrid y con su presidente y su connivencia con Roures, que es quien controla el imaginario colectivo del fútbol español mientras tenga la realización de sus imágenes, así como quien dispone de los horarios. Que es otra de las madres del cordero. Y así llegamos al «rush final» por la Liga, que decían los clásicos, en donde los madridistas asistimos con estupor a una serie de decisiones arbitrales que sólo pueden ser descritas yendo al DRAE y buscando la palabra prevaricación: «Delito consistente en que una autoridad, un juez o un funcionario dicte a sabiendas una resolución injusta». ¿Es posible comentar de otra manera la decisión de Hernández Hernández en el derby que puede dejar, a la postre, sin Liga al Madrid? Antes, sin el VAR, los errores, por clamorosos que fueran, tenían la disculpa de la humanidad. A Ramos le hacen una llave dentro del área, en la jornada siguiente, y se dictamina que es él quien comete falta: otra vez las posibilidades en Liga del Madrid sobre el alambre, otra vez «lo intangible» forzando la mano en la misma dirección. Luego, estas cosas, cuando se recuerda tal o cual título, suelen olvidarse. Sólo se nos queda en la memoria a los más recalcitrantes, y cuando las recordamos se nos desdeña por radicales, ultras o fanáticos. El VAR ha demostrado dos cosas, que todo lo que hace el hombre es susceptible de fallar, y que el que hace la ley, naturalmente, también hace la trampa. ¿Y no es prevaricación que el encargado de decidir qué equipo cuenta con más o menos tiempo para descansar sea socio de uno de los involucrados en la lucha por la Liga, avalista además de su nuevo presidente? En España, en el fútbol, como en todo lo demás, lleva tanto tiempo pasando tantas cosas asombrosas que la capacidad de sorprenderse se le agota a uno. Pero que el efecto justiciero y democratizador de la tecnología haya sido diluido en un mejunje intragable de enmarañamiento normativo y sinvergonzonería interpretativa es, a ciencia cierta, rizar un rizo que parecía inrrizable.

 

Fotografías: Imago.

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Madridista de infantería. Practico el anarcomadridismo en mis horas de esparcimiento. Soy el central al que siempre mandan a rematar melones en los descuentos. En Twitter podrán encontrarme como @fantantonio

28 comentarios en: Prevaricación

  1. Lo que me asombra no es que el VAR se utilice de forma prevaricadora en perjuicio del Madrid.
    Lo que me asombra es lo que pasó en esas once jornadas post confinamiento.
    ¿Qué fue lo que sucedió para que en ese periodo la herramienta funcionara bien y pudiéramos ganar limpiamente una liga española? Recordarlo me produce melancolía.
    Lo de antes y lo de después es lo "normal". Es la manera en la que funcionan las cosas en las competiciones españolas. "José Luis, todo ok".
    Saludos.

    1. Y el relato del "robo" de aquellas once jornadas ha hecho olvidar que verdadero robo que estaba ocurriendo antes, que nos impidió ir once puntos por delante del segundo.

    2. En su día yo creía, y escribí aquí, que lo que pasó en aquellas 11 jornadas se debía a que a la Farsa se le había acabado la liquidez. Así de simple. No pagas, y no te dan el servicio que necesitas.
      Ahora bien. En las primeras jornadas de este año, se supone que la economía farsante no ha mejorado, y de nuevo el VAR ha vuelto a la normalidad, por lo que mi teoría se cae. Puede parecer entonces que no era una cuestión de dinero.

      Y si no es una cuestión de dinero, tendrá que ser una cuestión de "poder". Al humano le mueven sólo dos cosas: el dinero y el poder. Con esos elementos, pretenderá conseguir los dos siguientes objetivos en la pirámide de la satisfacción personal: la fama y el sexo (sí, muy poco glamuroso probablemente, pero es lo que hay. Somos animales al fin y al cabo).

      Las 11 jornadas finales de la temporada pasada fueron la muestra de que "sabemos hacerlo bien, y si lo hacemos bien, igual vosotros no ganáis siempre". O en otras palabras, tú le pides ayuda a la mafia, y la mafia te puede ayudar, pero no olvides nunca que quien manda no eres tú, sino la mafia, a quien perteneces desde ese momento.

      Visto cómo han vuelto las aguas a su cauce en esta temporada, parece claro que el mensaje ha llegado a su destino: O bien aquéllos que no pagaban han encontrado dinero para volver a hacerlo, o bien aquellos que disputaban el "poder" a la mafia han renunciado a ello, bien porque hayan desaparecido, o bien porque los hayan convencido de pasar a un segundo plano.

      Quedaría por saber quién, con nombres, apellidos y razones sociales no estaban cumpliendo con sus obligaciones o se estaban subiendo a las barbas de la mafia. Una estupenda investigación en un país que no tiene quien quiera investigar.

  2. Mientras el club no mueva un dedo para sacarnos de este MULADAR, por favor, no publiquéis más artículos como este, que me pongo de muy mala hos tia.

  3. Hola,

    Pues así es Don Antonio.

    Pero lo mejor, lo fabuloso de esas famosas 10 jornadas, no es que el el RM ganase. Es que el VAR corrigiese errores groseros del árbitro de turno, para evitar un castigo al equipo que a la postre le impidiese ganar la liga.

    Lo mejor es como quedó retratada la profesión periodística, en su afán de cobrarse venganza sobre el club que le echó del templo.

    Ahora ya no tienen ningún pudor para castigar literalmente al equipo, con todo tipo de estrafalarias situaciones, imaginadas por Kafka en su mejor juerga psicotrópica.

    Aunque en su empeño, el VAR muera absolutamente obsoleto, y desacreditado.

    Es el problema de la envidia, y la mezquindad.

  4. Es como el Moggigate pero multiplicado por diez y si no lo investiga nadie es porque se mezcla con consideraciones políticas.
    Fantástico artículo, solo una apreciación: la falta de Modric era tarjeta naranja y tenían que haberle expulsado por el modo de mirar al árbitro. Igual que Casemiro, Vinicius y Nacho, una vergüenza que acabaran sobre el campo. El Madrid siempre favorecido.
    (Que se me entienda que, leyendo los medios, es lo que parece, incluso en situaciones tan indiscutibles como las mencionadas por el autor).

  5. ¿Y por qué ese odio al Madrid? El asunto merece más que unas simples líneas, y si en este país aún quedasen periodistas independientes y sin miedo al Régimen, deberían afrontar una investigación. Yo creo que el fútbol es como una esponja (o un espejo, si se prefiere la metáfora) que recoge todas las tensiones que se producen en la sociedad y las devuelve en forma de juego. Pero últimamente la imagen que nos devuelve es un esperpento. En el fútbol se ha colado la política (eso no es raro: también vemos que se ha colado en los programas basura de la tv ...) y en el imaginario de las periferias (por orden: Galicia, Pais Vasco, Cataluña, Levante y parte de Andalucía) el Madrid representa al Centro, la Capital, España. Y no solo eso, en su imaginación también le atribuyen lo de equipo franquista, equipo de los ricos y poderosos, equipo prepotente, de la derecha, etc., ... por ahí van los tiros. También, naturalmente, influye la envidia , pero la envidia necesita disfrazarse de otros motivos para poder disimular ante sí mismo la inferioridad respecto al envidiado.
    Si esto fuese así, que nadie crea que el día que falte Florentino y venga otro se va a desarrollar una corriente de amor y simpatía hacia el Madrid. Nada de eso. La tendencia es imparable. El otro día tuve una pesadilla (muy a tono con los disparates y sin sentidos que se extienden cada vez más por la sociedad); y en ese sueño veía un Real Madrid totalmente cambiado y amoldado al Nuevo Orden: había dejado de llamarse Real Madrid: lo de Real ofendía muchas sensibilidades, y para lavar el ignominioso pasado se llamaba LaMagrit, así, con el artículo en femenino y un toque multiétnico. Ya no era un club deportivo propiedad de sus socios: se había convertido en SA. Además, para amoldarse a la opinión dominante y no ofender más sensibilidades había renunciado a las seis primeras Copas de Europa, por considerarlas franquistas. También renunció a la de Lisboa, y se la cedió al Atleti, por considerar que en realidad el Atleti la había ganado en los noventa minutos reglamentarios, y porque se la merecía. Por último, también renunció a la Decimotercera, por lo del portero del Liverpool y por lo de Ramos con Salah. En resumen, que LaMagrit solo tenía cinco copas de Europa, igual que el Barsa. Y así todos tan felices, contentos y hermanados.

      1. Y eso que he omitido los detalles más desagradables. Por ejemplo, la escenificación de la renuncia a las Copas de Europa: sucedía en el nuevo estadio, que con sus brillos y resplandores ultramodernos acentuaba la sensación de irrealidad (dicho sea de paso, no se llamaba Bernabéu, tenía otro nombre que no logró recordar y que sonaba como a oriental, o algo así, tal vez por el país del accionista mayoritario). Primero, desde los altavoces se pedía perdón al Atleti. El Cholo subía hasta la tribuna y allí se le entregaba la copa que ganamos en Lisboa. Aplausos a rabiar. A continuación, Salah recogía la del Liverpool, mientras por la megafonía sonaba el “From me to you” de los Beatles. Después se apagaban todas la luces y el público encendía sus móviles. Los cañones láser enfocaban la salida del vestuario por donde aparecía Sergio Ramos conduciendo una apisonadora. Empezaba a sonar el “Imagine” de Lennon. En el círculo central las seis copas franquistas... El público empieza a moverse rítmicamente, creando una ola de luz y amor fraternal. La apisonadora avanzaba .... Ruido de metales retorcidos ...

    1. Buenos días, tengo la impresión después de leerle, que hay algo más, porque si fuera como usted dice, el Madrid tendría el apoyo y la simpatía del significativo % de la población, que simpatiza con los valores españolistas que usted le atribuye y yo no veo, se lo digo porque es imposible que la gente no sepa que el origen del club a finales del XIX y principios del XX, esta ligado a ambientes progresistas y burgueses, ligados a la Institución Libre de Enseñanza, todo lo contrario que el Atlético de Madrid, antes llamado Aviación y que fue fundado en la primavera del 37, en Salamanca, en plena guerra civil, por militares fascistas, es más en 1936 nuestro presidente era D. Rafael Sánchez Guerra destacado político de Izquierda Republicana que en 1935, había ganado las elecciones a la presidencia, mientras el Atlético originario desapareció en esas fechas del 17 al 31 de Julio de 1936, debido a la adhesión incondicional de los dirigentes atléticos al golpe de Franco y la consiguiente represión, es más el Madrid fue el único club que tuvo actividad durante la guerra en la ciudad sitiada, siendo su presidente ( el noveno) D. Antonio Ortega, de 1937 a 1939, ferviente republicano, militar de carrera, llego a alcanzar un alto grado que ahora no recuerdo, estuvo en la Junta de Defensa de Madrid con los generales, Rojo y Miaja, ni que decir tiene que al ser capturado fue sometido a un juicio farsa sumarísimo y ejecutado el 15 de Julio de 1939. Insisto tiene que haber algo más, relacionado con la idiosincrasia, y la forma de ser de la gente en este país.
      Saludos

      1. Tiene usted mucha razón.
        En mi breve comentario (haría falta extenderse más), siempre hablo de “imaginario”, “imaginaciones”, para separarlo de la realidad, que se acerca mucho más a lo que usted nos recuerda.

      2. Por favor,cicatriz Infórmate bien,¿quién eligió a Antonio Ortega cómo presidente del REAL MADRID?...el club fué incautado por el gobierno "democrático" del Frente Popular y él lo presidió cómo militar comunista que era, después de encarcelar y asesinar por los suyos al vicepresidente legítimo y al tesorero del club.
        Y no sigo.

  6. Y a todo esto.El Real Madrid tiene presidente o es imaginación mía?De que sirve quejarse en La Galerna o similares,si el que preside el club está callado como un muerto?

  7. Gran artículo, ya es momento de que en los medios se empiece a hacer pública toda la prevaricación existente en la liga en contra del Real Madrid.

  8. La prevaricación es evidente. Desde hace tiempo. Mucho. No descartaría que desde siempre. Madrid , la ciudad de la corte y la villa... pareciera que para no pocos foráneos solo fuera de la corte. Son curiosos y contradictorios los sentimientos de los humanos. Me hacen gracia especialmente aquellos regionalistas que despotrican contra la prepotencia ajena y , luego, van haciendo gala de un clasismo y un sectarismo que tiran para atrás. Incluso aún siendo comunistas de salón o, realmente, parias relativamente coherentes , la mayoría nos creemos especiales, distintos y , no nos engañemos, no nos importa creer que destacamos por encima de los demás. Es justo y merecido. Empleo el “nos” para intentar ganar en legitimidad moral y credibilidad al escribir sobre la gente. Porque la gente somos todos, como Hacienda, Mas o menos... Puix, donde voy a parar es al terreno de la envidia , desgraciadamente cualidad humana. Y los hay , abundantemente, que no soportan la realidad de un Madrid mejor-superior. Todo ello agitado y combinado se traduce en politización del “furgol”. Así que de esos polvos estos lodos. En mi opinión lo más preocupante y significativo, prueba de la existencia de “the Tinglao”, es que autoridades politico-deportivas y medios de comunicación de masas no se limitan al silencio cómplice. Sino que propagan a los cuatro vientos la preciosidad del traje del “emperador” ( que en realidad va en pelotas ). Menos mal que algunos “niños” tenemos el valor, la decencia y/o la ingenuidad de explicar que se le ven las vergüenzas.

    Real Madrid , símbolo de la prepotencia, riqueza, centralismo, franquismo y arrogancia. farça ,democracia, libertad, humildad , “seny” y , en definitiva, “valors”. malakito de Memphis, equipo de(l) pueblo. Si, sí, por la parte de los güevos...sí, sí...Sisí en el Tirol.,

  9. Genial lo del sueño,Betico,una representación de la peor pesadilla muy bien expresada.En cuanto al artículo,nada que añadir “señoría”,es prevaricación pura y dura.

  10. La mayor prevaricación que recuerdo fue en la final de copa del Rey de baloncesto contra la Farsa. Una jugada en el último segundo, que daba un título, pues bien, viendo la repetición, y teniendo un mínimo conocimiento de las normas, se veía claramente que el balón toca el aro, y...¡ pitan tapón ilegal!, (tócate los hvevos). Después de aquéllo y viendo que no pasa nada, empecé a ver menos baloncesto, ahora veo menos fútbol y seguramente deje de ver cualquier deporte que tenga el sello de
    "Español". Soy consciente de que una minoría no consigue nada, pero me doy el gusto de decir que se van a reír de su p..ta madre

    1. Chulean y abusan. No hay que ver partidos del Real Madrid, ni en plataforma de pago, ni nada. Ni apostar, nada que tenga que ver con el tinglao. No es una cuestión de ganar o perder, ojalá solo fuera eso, es que están burreando y mofándose del Real Madrid.

      Yo lo hago. Y me consta que no soy el único. Os aseguro que se vive mejor. ¿ A quién, siendo madridista, le puede agradar seguir viendo, partido a partido, como maltratan y se burlan del Madrid ?. Esto es algo que va más allá del club. Trasciende al mismo. Y la Directiva blanca lo sabe.

  11. Entre las causas de la tirria (por decirlo suavemente) que le tiene Tebas al Real Madrid creo que no podemos contar lo de la Superliga. Porque tanto Farsa como Malakito se van a apuntar a la misma. Es algo más. Siempre ha habido envidia, pero a partir de Villar y hasta ahora, es mucho más complejo. Y ojo, ha pasado con todos los gobiernos, sean de uno u otro signo. Lo que si tengo claro es que si no fuera por la complicidad de los medios de comunicación, no sería tan fuerte. Son muy culpables. Nosotros, simples madridistas que amamos a nuestro club solo podemos hacer dos cosas: intentar refutar la leyenda negra siempre que haya ocasión (cosa muy difícil, además de frustrante) y, lo más útil, no consumir nada del Tinglao. Es lo que yo hago y, como decía otro comentario, vivo más feliz.

  12. Esto no tiene arreglo hasta que no nos vayamos de esta corrupta competiciòn no hay nada que hacer. y agradecer a nuestros jugadores ser tan fuertes mentalmente de luchar todos los años sabiendo que te van a robar desde el primer partido hasta el ultimo. y mientras tanto el club tragando y nosotros cabreandonos partido tras partido.HALA MADRID.

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