Buenos días, amigos. El Real Madrid dio un golpe de autoridad ganando en San Mamés, con gran mérito, a un Athletic que no dejó de apretar y que llegó a embotellar a los blancos. Sin embargo, los de Ancelotti hicieron valer el gol del primer tiempo de Benzema (con un remate propio del Balón de Oro que es) y el segundo, al borde del final, marcado por Toni Kroos al más puro estilo Toni Kroos.
“Muy vivos”, titula elocuentemente Marca. Y tanto. Vivísimos. Vivérrimos. Y todo ello después de haber sido dados por muertos por agoreros propios y extraños. Fue un triunfo pleno de solidaridad, oficio, dinamismo y, por momentos, brillantez. Camavinga despejó cualquier duda respecto a su capacidad para dirigir el juego blanco (habrá que ver qué hace Carletto cuando vuelva Tchouaméni), Ceballos aportó muchísimo en ataque y defensa, Valverde volvió por sus fueros y tanto Militao como un descomunal Nacho pusieron el candado con una eficacia concienzuda. Aquellos del turno de mañana que no hayan leído la crónica y las notas de Ramón Álvarez de Mon pueden hacerlo ahora.
As juega con el sobrenombre que se otorga desde tiempos inmemoriales a los futbolistas de San Mamés para aplicarlo a los vikingos, y lo cierto es que lo de Benzema en la foto guarda similitudes con el rugido del león de la Metro Goldwyn Mayer. As vuelve a aludir a la “pegada” de los blancos, y vuelve a haber inexactitud (cuando no mala intención) en el estereotipo. Si la clave hubiera sido solo la pegada, el Madrid habría sentenciado mucho antes en el segundo tiempo en ocasiones clarérrimas de Nacho y Asensio, que marró por centímetros tras una combinación brillantísima con Valverde y Benzema. Asensio estuvo participativo, implicado y muy dinámico. Parece haber ganado enteros ante Rodrygo, si bien el brasileño disputó muy buenos minutos cuando entró, robando el balón y gestionando de modo idóneo la jugada del 0-2. La competencia es buena, y eso, aunque lo parezca, sí que no es un estereotipo como la pegada.
Resulta que había vida tras el apocalipsis supercopero en el desierto, amigos. Realmente ha sido un apocalipsis de mierda que ha dejado al equipo en cuartos de Copa y a tres puntos de un líder renqueante en la Liga que nos relata Roures. Como fin del mundo, el asunto ha dejado bastante que desear. Tal vez no había en el cielo presupuesto para un armaggedon como Dios manda, como sucedía en aquella película de José Luis Cuerda. Nos extrañaría, porque nos consta que las finanzas del cielo son tan robustas como las del Real Madrid, valga la redundancia. A ver si lo que estaba sucediendo, sencillamente, no era el apocalipsis…
La prensa cataculé destaca la pírrica, mediocre victoria de los de Xavi ante el Getafe, utilizando eufemismos como “poco brillante” y permitiéndose descalificar la del Madrid en San Mamés (repetimos: en San Mamés) con la reiteración, otra vez, de lo de la “pegada”. Al menos admiten que Ter Stegen “frustró las ocasiones del Getafe”, que es lo que en la jerga periodiquera (y atención: no solo cataculé) se llama “salvar al Madrid” cuando quien lo hace es Courtois.
En Sport vemos que debuta (?) hoy Josep Pedrerol como columnista, y ello sin ningún TIC TAC previo para cebar el estreno. También escribe Albert Masnou para informarnos de los presuntos contactos entre Asensio y el Barça. Sería divertido que nuestro presunto amigo superliguero, con quien por esa causa tantas deferencias tenemos, anduviera tocándonos las pelotas por la espalda. No vemos entonces por qué no podría el Real Madrid, por ejemplo, hacer lo propio con Gavi, que todavía tiene ficha de juvenil pese a ser, según dicen ellos, poco menos que la fusión de Lothar Matthaus, Pirlo y Donadoni.
Por cierto que, junto a Pedri, Gavi engalana hoy la portada de Sport, sin que en cambio se señale en ella (ni en ninguna otra parte) el nuevo festival de impunidad hostil (que viene de hostia) que dio el chaval. Su patente de corso para sacudir, pese a hacerlo siempre del modo más aparatoso y dañino, es un caso único en la historia del fútbol.
El otro que ayer sacudió de lo lindo en el Camp Nou fue Dembélé, a quien se condonó la expulsión tras una entrada criminal. Para más escarnio, las imágenes muestran cómo el propio jugador francés, tras su salvajada, mira al árbitro y dice “Roja, ¿no?” Pues no. Por primera vez en la historia del balompié mundial, un futbolista recibe de un árbitro un tratamiento más favorable del que el propio futbolista cree merecer.
—Tranquilo, Ousma— respondió Soto Grado—. No te juzgues con tanta dureza. Hieres en exceso tu autoestima. Aprende a quererte. La entrada es vil, pero la vida continúa y ni el VAR ni yo tenemos lo que hay que tener para mandarte a la calle. Ve y no peques más, hijo mío. Amarilla para cubrir el expediente y que los medios de Roures no me acusen de exagerao.
Pasad un buen día, amigos.
Arbitró José María Sánchez Martínez del Comité murciano. En el VAR estuvo Estrada Fernández.
Partido intenso en San Mamés. El lorquino decidió no complicarse en exceso y pitó prácticamente todo lo fácil y sencillo. Decimos prácticamente porque su punto negro fue no señalar falta en el empujón de Yuri a Asensio en el 19'. No era penalti por poco, pero sí falta en el lateral del área. Además, pudo mostrar tarjeta amarilla a Zárraga por un pisotón a Ceballos en el 14'.
En la segunda mitad primó el apartado disciplinario aunque con algunas incongruencias. Yuri vio amarilla por un manotazo a Asensio en el 50', Vivian por un pisotón a Mendy a 57', Camavinga por nada sobre Yuri en el 68', Vinicius por llegar tarde ante Lekue en el 78' y Ander Herrera por entrar abajo a Camavinga en el 87'. El medio vasco, por cierto, debió verla en el 68' por una patada por detrás a Vinícius.
Además, en el 77' se anuló un gol a Iñaki Williams por fuera juego previo de Guruzeta. Muy bien el línea que lo vio en directo.
Sánchez Martínez, DISCRETO.
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Courtois: 6,5. Estuvo firme y seguro por arriba.
Nacho: 7. Ni un fallo se permitió.
Militao: 7. Está en un estado de forma espectacular. Sacó todo por arriba.
Rüdiger: 6. Mejoró sus actuaciones de los últimos partidos.
Mendy: 6. Otro jugador al alza.
Camavinga: 7,5. Ganó infinidad de duelos y gestionó el centro del campo con mucha tranquilidad.
Valverde: 6. Poco a poco va a más. Se dejó ver en ataque.
Ceballos: 7. Partido meritorio el suyo dada la inactividad. Muy participativo y combativo.
Asensio: 6,5. Tuvo una gran ocasión que no pudo marcar, pero estuvo muy metido en el partido.
Vinicius: 6. Fue objeto de muchas faltas, lo cual hizo que fuese de más a menos en el partido.
Benzema: 8. Su golazo definió el partido.
Modric: 5. Le está costando mucho este tramo de temporada.
Rodrygo: 6. Asistencia para cerrar el partido.
Kroos: 6. Gol de la tranquilidad.
Ancelotti: 7. Me gustó su valentía para dejar a Kroos y Modric en el banquillo.
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El Real Madrid ha ganado un partido que se presentaba muy difícil. El equipo ha mostrado energía y verticalidad para saber competir en San Mamés y no permitir que el Barça se distanciase en La Liga.
El Madrid llegaba muy exigido al partido. La derrota en Villarreal y la victoria pírrica del Barça sobre el Getafe hacían que la diferencia ascendiese a seis puntos. Todo un jaque en una liga tan igualada. Ancelotti apostó por las piernas frescas en el centro del campo dando el mando a Camavinga, Valverde y Ceballos en detrimento de Kroos y Modric. Arriba aparecía Asensio en lugar de Rodrygo.
La primera ocasión llegó tras una buena internada de Mendy. El pase atrás hacia Benzema fue bueno, pero el remate se fue alto. La jugada de Vinicius había sido muy buena.
El Athletic respondió con un remate de cabeza de Paredes que tuvo que desviar Courtois.
En el minuto 24, una larga combinación del Madrid dio lugar a un buen centro que Asensio peinó para atrás. Llegó Benzema desde atrás para marcar un golazo de volea.
El Madrid está notando para bien tener piernas en el centro del campo. Ceballos y Camavinga tocaban bien el balón y ganaban duelos y Valverde poco a poco se iba soltando algo.
Hasta el descanso hubo bastante ritmo por parte de los locales, pero el Madrid supo vivir sin apuros. Las sensaciones estaban siendo buenas.
El Athletic empezó volcado en la segunda parte aupado por un público que nunca desfallece. El Madrid primero achicaba y después trataba de salir rápido. Costaba retener el balón porque los locales presionaban como si no hubiese mañana. Digamos que incitaban a ser vertical.
En el 58’ la ocasión para el Madrid fue inmejorable. Tras un rechace forzado por sí mismo, Nacho chutó con violencia, pero Unai Simón pudo detener el disparo a bocajarro. Poco después el Madrid pudo disfrutar de su primera posesión larga. Quizás el Athletic empezaba a acusar el cansancio. Valverde ordenó cambios.
El equipo ha mostrado energía y verticalidad para saber competir en San Mamés y no permitir que el Barça se distanciase en La Liga
En el 65’, el jugadón del Madrid protagonizado por Valverde, Benzema y Asensio desembocó en una gran ocasión para el último, pero el mano a mano el balear lo tuvo que resolver con la derecha y se fue fuera. Poco después Nico Williams tuvo la mejor ocasión hasta ese momento para el equipo local.
En el minuto 72 Modric salió al campo por Asensio, que había completado un buen partido. Tras los cambios el Athletic volvía a cargar en área con bastantes córners. En uno de ellos el susto fue muy grande. La ocasión para el Athletic fue importante. Courtois paró un remate tras el rechace del saque de esquina y Williams convirtió su rechace el gol. El asistente levantó el banderín.
El asedio aéreo era cada vez más persistente. Parecía que el gol estaba al caer. Muniain tenía mucho peligro a balón parado.
Tras la enésima falta a Vinicius, Ancelotti optó por sustituirle por Rodrygo. Un minuto después Ceballos dejó su sitio a Kroos.
Tras una gran jugada de Camavinga, el francés fue objeto de falta. La sirvió Kroos a la cabeza de Benzema, pero el remate fue desviado.
En el 89 el Madrid sentenció el partido tras una asistencia de Rodrygo para Kroos, que lo metió a su estilo.
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No, no es CVC Capital Partners, el timo de la estampita al que Javier Tebas ha abocado a los clubes muertos de hambre de la piel de toro, sino las siglas a las que responde la nueva sociedad de moda en el madridismo (Ceballos-Vinicius-Camavinga) tras la espectacular remontada ante el Villarreal, que no fue primordialmente una remontada de épica sino de fútbol.
La CVC.
Vamos con cada una de las letras que componen el acrónimo.
Ceballos es la sensación del momento. Su aparición en el segundo tiempo fue providencial, pues el primer balón que tocó fue el pase del 2-1 que cimentó la remontada. Precisamente, fue una jugada en la que intervino el resto de la CVC y también Benzema. Luego otorgó al propio Benzema la semiasistencia que remachó Militao, y finalmente cerró el festival con su propio y definitivo gol.
De pronto, Ceballos está ahí. Se puede usar, y sus potenciales apariciones serán prometedoras. Puede ofrecer minutos de calidad en lugar de Kroos (juega principalmente ahí) mientras el alemán obtiene merecidos descansos, aunque si sigue así puede aspirar a más, es decir, a pelear el puesto cara a cara al alemán.
Lleva años en el Madrid, pero cada vez vemos en el fútbol más ejemplos de esta cocción lenta. Dije un día en el canal de Ramón Álvarez de Mon que me preguntaba (me preguntaba, no afirmo nada) qué tiene Ceballos que le haga intrínsecamente inferior a Pedri. Son dos estilos de jugador muy similares. La diferencia, claro, es que en ausencia de un Kroos y Modric culés Pedri juega porque no hay otro. En el Madrid sí hay otros. Y la diferencia también es que la prensa mima a Pedri (cualquier jugada suya desencadena portadas no ya de la prensa barcelonesa, sino de la capitalina), mientras Ceballos será siempre escrutado con lupa, pues no en vano lleva la camiseta del Real Madrid.
Se ha instaurado como dogma de ese buenismo que solo se aplica al Madrid el aserto “Vinicius tiene que centrarse”. Estoy de acuerdo. Vinicius tiene que centrarse pero físicamente, o sea, debe jugar más por el centro. Así vinieron dos de los tres goles en La Cerámica: el primero lo marcó él culminando la jugada marca CVC de la que hablamos antes, desmarcándose en el huso horario del punto de penalti. El 2-3 final tuvo lugar cuando volvió a buscar el carril central, dejó sentados a un par de submarinistas amarillos y metió el balón que Asensio supo manejar tan sabiamente sobre la línea de fondo para asistir a Ceballos.
Cada día le veo menos sentido a confinar a Vini a la banda izquierda. Está claro que es su hábitat natural, pero hay pruebas del beneficio que le supone una mayor movilidad. Vini y Rodrygo deberían alternar sus apariciones por ambas bandas. Ese dinamismo jugaría en beneficio de ambos, como ya lo hizo en el pasado cada vez que decidieron aplicar esa política de alternancia. Rodrygo ha marcado algunos de sus mejores goles entrando por la izquierda.
Restringir el juego de Vinicius a la banda zurda podría tener a priori la ventaja de cargar de tarjetas, por acumulación y/o dureza de faltas, al lateral contrario de ese lado. Sin embargo, para que tal ventaja se haga efectiva es necesario un colegiado dispuesto a mostrar siquiera alguna de tantas merecidas tarjetas en lugar de uno que se enfada con Vinicius por ser fostiado y le exige que se levante de inmediato. Teniendo como tenemos el sistema arbitral que padecemos, hay pocas ventajas para Vini en el insistir una y otra vez por la izquierda.
El diversificar “geográficamente” el juego de Vini acarrearía otro bien adicional. La mayoría de las polémicas que le rodean se producen por la repetición de duelos individuales contra el mismo jugador (o los dos mismos, pues la mayoría de oponentes tratan de frenarle con, de facto, dos laterales derechos). Si añades variedad a las caras que le pones enfrente, diluyes el efecto repetición y con él la polémica. Gran parte de la exasperación del brasileño, que a veces se distrae innecesariamente, parte de la frustración de ver al mismo tío atacándole el tobillo una y otra vez con la aquiescencia arbitral.
Se ha creado un cierto consenso respecto a que la posición idónea para Camavinga es la de medio centro. En realidad, creo que el verdadero consenso consiste en que la gente no quiere ver ahí a Kroos, porque Camavinga puede jugar muy bien en cualquier puesto de la medular, y lo ha demostrado. Kroos puede jugar como pivote, pero la experiencia aconseja reconocer que mejor no ante rivales de enorme entidad como los que nos ha deparado esta inenarrable cuesta de enero.
La excelencia de Camavinga, ese tobillo redondista adornando un ciclón, aboca al Madrid, tarde o temprano, a un cambio de sistema, que se irá imponiendo a medida que lo vaya haciendo el relevo generacional en esa línea. Camavinga formará un doble pivote con Tchouaméni, el primero con más movilidad y llegada, el segundo más “boya”. Por delante jugará una línea de tres que, en un mundo ideal, formarán Rodrygo y Vini alternando bandas y Valverde en plan Steven Gerrard o Fernando Hierro en los noventa, subiendo y bajando en funciones de “media punta defensivo” y forrándose a meter goles. Ceballos, Modric y Kroos entrarán en acción cuando corresponda, pudiendo jugar en distintas posiciones del esquema. También Asensio puede aportar, cuando le toque, en cualquiera de los puestos de esa línea de tres, y hasta rotar con Benzema en lo alto del ataque, como también puede hacerlo Rodrygo.
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Buenos días, amigos. Apenas tres días después de la remontada frente al Villarreal, el Madrid cambia la Copa por la Liga y se enfrentará esta noche al Athletic en San Mamés. El choque contra los leones, para muchos, es el verdadero clásico del fútbol español y en Bilbao es el partido del año. Valverde ha impreso otro aire al equipo vasco, nos lo cuenta Alberto Cosín en su análisis del rival, y a buen seguro que pondrá las cosas muy complicadas al conjunto de Ancelotti.
El Madrid es el equipo milagro del fútbol mundial, y lo es en una doble vertiente: los obra en su beneficio y en el beneficio de los demás. A continuación lo explicamos, pero podríamos resumirlo con una frase de Mariano Rajoy: “Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político”.
La primera vertiente es aquella en la que el Madrid obra milagros con una frecuencia superior a cualquier otra escuadra y consigue remontadas y victorias que a ojos de la mayoría se antojaban imposibles. Podemos considerar la temporada pasada como un catálogo de milagros a todo color, el cual enseñar a un neófito en la material con el fin de ilustrarle. Aunque basta con mirar al pasado jueves, cuando dio la vuelta al 2-0 frente al Villarreal. Al descanso, ni el más optimista pensaba que era posible la victoria blanca.
La segunda vertiente es la que afecta a la capacidad del Madrid para obrar milagros en el rival. El equipo blanco tiene una facilidad para levantar y echar a andar a Lázaros y resucitar a muertos vivientes que también es asombrosa. Tenemos ejemplos recientes, como el último enfrentamiento contra el Barça, a quien insufló vida de tal forma que acabó pasando por encima del Madrid. También es conocida por todos la transmutación en héroes del portero o delantero rival, quienes juegan siempre los partidos de sus vidas contra los merengues.
Pero dentro de esta segunda vertiente se encuentra otro tipo de milagro que beneficia al contrario, el milagro retroactivo, que es aquel que se produce con anterioridad al enfrentamiento del Madrid con el rival de turno. Vemos las portadas de As y Marca para comprenderlo.
En ambos rotativos madrileños, el espacio principal es para la victoria del Atleti, que poco después de saber que se enfrentará al Madrid el jueves en Copa y antes incluso de disputarse el partido, se convirtió en un equipo solvente y ganó de manera contundente, hecho que parecía un milagro a tenor del estado de forma de los del Cholo.
Podemos concluir, por tanto, que el Madrid es la panacea porque sana todo lo que toca.
De todos modos, el asunto importante es la presunta violación perpetrada por Dani Alves. Y subrayamos que lo importante es la presunta violación, y la presunta víctima, no cómo se encuentre o se deje de encontrar Dani Alves, aunque para Sport sí es lo más destacado del caso y afirma que se encuentra abatido en su primera noche en prisión.
Como dijimos ayer, lo que procede es dejar que la Justicia trabaje, a poder ser con la máxima celeridad, porque una Justicia lenta es menos justa. Para todas las partes. A diferencia de Sport, nosotros consideramos más relevante que el abatimiento de Alves el hecho de que la jueza subrayase en su auto las contradicciones en las que incurrió el brasileño en la declaración, dio hasta tres versiones diferentes de los hechos ante las preguntas de jueza y fiscal y también destacase la solidez de la declaración de la presunta víctima, que ha rechazado el derecho a ser indemnizada por el futbolista, en caso de que fuese declarado culpable, por las lesiones y daños morales, porque su objetivo es que se haga justicia y el jugador acabe en la cárcel.
Insistimos en lo llamativo que es que Dani Alves siga sin aparecer en los medios con la camiseta del Barcelona, club en el que desarrolló la mayor parte de su carrera y principal motivo por el que es conocido. Es bochornoso cómo la prensa desliga siempre las noticias negativas del club catalán y, por el contrario, se apresura a resaltar cualquier relación que exista, por peregrina que sea, con el Madrid. El antimadridismo vende más.
En Mundo Deportivo podemos leer que Xavi Hernández se encuentra sorprendido e impactado por la situación del brasileño. El entrenador del Barça dijo en rueda de prensa que “conociendo cómo es Dani es un tema que me ha sorprendido. Me sabe muy mal por él”. A nosotros, en cambio, como hemos escrito en párrafos anteriores, lo que nos preocupa es la presunta violación y nos sabe mal por la presunta víctima.
Pasad un buen día.
Ernesto Valverde ha dado un pequeño giro en el Athletic respecto a lo de pasadas temporadas, principalmente con Marcelino como entrenador. El cacereño aboga por un 1-4-2-3-1 como sistema que también es amoldable a un 1-4-3-3 con interiores. En el capítulo de bajas, los leones no podrán contar con su pareja de centrales titulares, la formada por Iñigo Martínez y Yeray. Dos ausencias muy importantes y que influyen en de manera significativa en el entramado defensivo vasco. El XI que se espera por la capital del bocho es el formado por Unai Simón en portería, De Marcos como lateral derecho, Yuri por el izquierdo, Vivian y Paredes pareja de centrales. En el centro del campo, Vesga y Dani García en la sala de máquinas, en una línea de tres por delante, los hermanos Williams por banda, Nico por la izquierda e Iñaki por la derecha, en la zona del 10 Sancet y en punta Guruzeta. En la delantera no se descarta que el canterano deje su puesto a alguien de más experiencia como Raúl García, que no es un nueve nato pero cuyas características son ideales para lo que plantea Valverde. En las estadísticas de la Liga a estas alturas del campeonato podemos ver que el Athletic es el tercer equipo que más disparos realiza tras Barça y Real Madrid, que es el segundo conjunto que más centros y más envíos buenos mete al área, que es el primero que más balones recupera o también el número uno que más pases da en campo contrario, lo que habla de la actitud atacante del equipo vasco.
Es San Mamés y es el Athletic contra el Real Madrid, el partido del año en Bilbao. La presión está garantizada, con un cuadro rojiblanco que apretará mucho arriba, buscando el ahogo en la salida del balón blanco y provocar pérdidas. Esta presión se espera, sobre todo, realmente intensa en los primeros 15-20 minutos de encuentro. El Real Madrid lo sabe y deberá salir con los cinco sentidos puestos para evitar goles como el del Villarreal el pasado jueves en el minuto tres. A lo largo del partido, la presión bajará y lo normal es que haya una disposición en bloque medio. La razón es que si el adversario salta la primera línea de forma sencilla se encontraría un equipo largo, con distancia entre sus hombres y así las posibilidades de hacer daño sin el plantel compacto son mayores. Por eso su prioridad es acumular gente en pocos metros para tener superioridad numérica e intentar las recuperaciones de ese modo y lanzar a sus baluartes ofensivos. El Real Madrid deberá tener cuidado en las zonas de banda donde el Athletic busca la trampa de los 2 vs. 1 para provocar pérdidas, robar y salir rápido. La organización será con los delanteros saltando sobre los centrales, los medioscentros ajustando una línea más atrás y los jugadores de banda tapando los huecos interiores y cortocircuitando las conexiones en esas zonas.
Una salida rápida ya sea en corto o en largo. Es lo que busca el Athletic con el balón desde atrás. Sin Iñigo ni Yeray, será Vivian el principal encargado para sacar el cuero. Sin duda bajan prestaciones en este sentido y es una oportunidad para que el Madrid presione arriba como hizo en la segunda parte en Villarreal y pueda lograr réditos importantes. En primer término buscan la asociación con los medios para que puedan girar y descargar los balones a la banda o conectar con los puntas. Ahí, ya habrá conseguido Valverde el plan que pretendía para dar alas al equipo y prosperar de la fase defensiva a la ofensiva. La otra idea es directamente un balón en largo para bien lanzar directamente al espacio a los Williams, que son bombonas de oxígeno para el equipo gracias a su velocidad, o bien buscar la cabeza de Raúl Garcia, si se confirma su titularidad, para lograr prolongaciones o su pecho para bajar el cuero y descargar de cara.
Los leones son un conjunto sólido que defiende bien en estático o en transiciones. El tridente de internacionales españoles formado por Unai Simón en portería y Yeray-Iñigo en el centro de la zaga es el que marca el nivel competitivo del cuadro vasco. Por ello, las dos bajas de los centrales suponen todo un problema para el Athletic. Sus sustitutos no tienen la experiencia de los ausentes, aunque Vivian ya acumula partidos en Primera y tendrá que ser el líder con Paredes como lugarteniente. Si hay un día que hubiesen elegido para no contar con su pareja titular desde luego no sería ante el Real Madrid. El Athletic lleva una media de un gol encajado por encuentro, con unas cifras de 17 partidos y 17 dianas recibidas. Valverde ha creado un equipo que defiende de forma eficiente en bloque medio o medio-bajo, que no deja espacios entre líneas y que presiona a los poseedores de balón para que no giren ni den la vuelta. En el lateral derecho se pueden encontrar más resquicios con un De Marcos que ya no tiene el nivel de antaño y al que Vinicius puede causar muchos problemas. Además, meter centros por arriba al área no será una solución porque pese a que no estarán Iñigo ni Yeray, sus compañeros se defienden bien por arriba con Vivian, que mide 184 cm, y Paredes, 187cm.
Es un Athletic algo más realizador el que nos estamos encontrando este año. Y más efectivo, con nuevos jugadores que aportan goles. Los rojiblancos son el quinto plantel más goleador con 25 tantos, a uno de Girona y Real Sociedad, que comparten el tercer lugar. Mañana se espera a un Athletic clásico, que apostará por transiciones rápidas y verticales buscando a los delanteros y contraataques directos con pocos pases en los que Sancet se mueve como pez en el agua, siendo un muy preciso lanzador y pasador. Una identidad destacada de lo que ha sido el Athletic. Un equipo de ritmo alto, enérgico y muy intenso que realiza todas sus acciones con vértigo y mucha velocidad. Por tanto, la clave es la precisión porque hacer todo en una sexta marcha y ser seguros y eficaces en todas las acciones es tarea compleja. Las bandas son la joya de la corona de los bilbaínos porque ahí es donde quieren crear el desequilibrio, con la velocidad y amplitud de los hermanos Williams y la superioridad numérica que otorgan los laterales apurando a línea de fondo y poniendo centros peligrosos a los atacantes o jugadores que llegan desde atrás. Por supuesto también hay que tener muy en cuenta y extremar precauciones con las llegadas de Raúl García o la astucia e instinto que demuestra Guruzeta en el área grande. Ojo también siempre al balón parado del Athletic, con futbolistas de buen pie a la hora de colgar balones y de varios jugadores que van bien por arriba.
Valverde ha construido un equipo compacto, con un gran ritmo ofensivo y defensivo y con dos premisas claras: la organización y el equilibrio. Un aspecto diferente respecto a la etapa Marcelino es que el Txingurri aboga también por algo más de posesión, con buenas circulaciones y combinaciones en la línea medular y de tres cuartos. Frente a equipos grandes donde le cuesta más tener la pelota, las transiciones muy rápidas tras recuperar el cuero y aprovechar los espacios a la contra serán dos aspectos claves para buscar el triunfo. El Real Madrid debe tratar de finalizar jugadas y no sumar pérdidas en las circulaciones para evitar que el Athletic se lance rápido y vertiginoso arriba. Además, veremos seguro bonitos duelos en velocidad por las bandas o con Militao corrigiendo y haciendo ayudas.
Nico Williams se ha convertido en pocos meses en uno de los jugadores más peligrosos del Athletic. Valverde ha optado por colocar a su hermano Iñaki en banda alejándolo de la punta, con lo que Nico ha cambiado de costado y en vez de su derecho natural, ahora se mueve por el izquierdo. Seguramente se verá mañana las caras con Nacho en un choque que será preciso e importante en el desarrollo del partido. Nico es un futbolista eléctrico, rapidísimo, vertical, encarador y atrevido. Regatea por habilidad o velocidad y si tiene el día puede volver loco a cualquier lateral. Militao deberá estar atento a las ayudas porque por ese costado, con las incorporaciones de Yuri, el Athletic puede encontrar una vía para progresar y crear oportunidades de peligro. Nico no tiene tanto gol a lo largo de su carrera pero dispone de un magnífico golpeo con ambas piernas para meter centros venenosos.
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Buenos días, amigos galernautas. Por decir algo, claro. Porque uno mira esta mañana las portadas de la prensa deportiva —especialmente, hoy de la prensa deportiva— y la reacción más inmediata a la hora del desayuno es una profunda arcada.
Nuestro bendito portanálisis, siempre riguroso, mordaz, irónico, cáustico y corrosivo, pretende alcanzar junto a vosotros lectores el más placentero sarcasmo. Pero hoy va a ser difícil. Hay poca broma que gastar, ningún chiste que picar, ninguna sonrisa que dibujar. Lo que tal día como hoy, bajo el frío invernal, nos muestran las primeras planas nos fija gélidos de terror sobre nuestras butacas.
Ahí lo tienen. Dani Alves está en prisión preventiva y sin fianza. Le pueden caer doce años de cárcel. Tras un periplo balompédico que le ha llevado a tener siete fichas con nada menos que siete clubes diferentes (de manera muy importante el FC Barcelona) su octava ficha será de frente, de perfil y con huellas dactilares. Lo reflejan como argumento principal de portada tanto Sport como As.
Es de justicia señalar que el rotativo catalán, que tantas veces hemos criticado severamente aquí, trae en sus páginas un exhaustivo estudio de las pruebas del caso que permitirá al lector sacar sus propias conclusiones. No se ha dejado llevar Sport por los colores tantos años lucidos por el brasileño. Han estado rigurosos y objetivos.
Sin embargo, quien debe sacar de manera inexorable sus propias conclusiones es la Justicia. Dejémosla trabajar sin que los colores interfieran. Se trata de un asunto muy serio.
Por Marca y Mundo Deportivo también aparece el presunto violador Alves, pero menos. No vaya a ser que quite espacio a melonadas del calibre de “Team Xavi” y los cantares de gesta que generan últimamente los de Hernández a su paso por levantar una Supercopa que se dice de España, pero se disputa en pleno desierto saudita, allá donde se ordena descuartizar periodistas críticos con el régimen de los amiguetes de Piqué y Rubi.
Es curiosa una cosa y esto, amigos galernautas, sí es 300 % portanálisis. Ayer, cuando saltó la noticia de Alves con pijama de rayas, el estercolero de Twitter comenzó a hervir tanto como el resto de las redes sociales, periódicos serios y periodicuchos digitales. Vimos fotos del presunto violador Dani Alves en chándal, de traje, con sombrero, con gorra, sin sombrero, sin gorra, con gafas de sol, sin gafas de sol, haciendo el payaso, con gesto serio, cariacontecido, dando toques a un balón; incluso, si apuran a este portanalista, juraría que anda por ahí una noticia de su presunta violación con una imagen de Alves vestido de la Canarinha. No lo verán, no, con la camiseta del Barça, donde este presunto agresor sexual se tiró la friolera de 8+1 temporadas en el vestuario del primer equipo. En ninguna de las portadas del día vemos a Alves de azulgrana. Solo en Marca se atreven a sacarle, pero casi no se ve, con la segunda equipación culé, la de la senyera.
Christoph Metzelder jugó en el Real Madrid. Fue acusado y condenado por posesión y distribución de pornografía infantil hace unos años. Este señor jugó quince temporadas al primer nivel, fundamentalmente en el Borussia Dortmund donde pasó la mitad de su carrera, tres en el Real Madrid, cuatro en el Schalke 04 y otro par en clubes modestos de su país.
¿Adivinan cómo ilustró la prensa española esta execrable noticia relativa a Metzelder?
Así es. Efectivamente. La elástica merengue que no falte.
Buen sábado a pesar de todo, amigos galernautas.
Buenos días, queridos galernautas. Uno de los temas más comentados en los últimos y turbulentos días dentro de la comunidad madridista ha sido la escasa o nula utilización de la cantera blanca a pesar del buen rendimiento de algunos de los pupilos de Raúl y del bajo estado de forma de varios de los componentes de la plantilla del primer equipo. Vaya por delante que soy bastante partidario de la incorporación de canteranos en el primer equipo, no sólo por los motivos mencionados anteriormente, sino también porque, en la humilde opinión de quién les escribe, la mejor manera de sacar rendimiento (ya sea económico o deportivo) a los recursos de los que se disponen es, y aquí donde ustedes se sorprenden, probándolos. En el verde y ante más cámaras y ojos que los que suele haber en los campos de la 1ª RFEF, a ser posible. Sin embargo, me surgen no pocas dudas ante la posibilidad de hacer un mayor uso de los chavales de la Fábrica en las circunstancias actuales.
Por un lado, la situación que atraviesa el club no es quizá la más idónea para lanzar a los chavales al agua en plena marejada y comprobar si alguno ya sabe nadar. A pesar de la importante y necesaria remontada ante el Villarreal, el equipo se encuentra en estos momentos lejos de su mejor versión y es complicado pensar que un jugador con poca, por no decir nula, experiencia en el fútbol de primer nivel va a destacar en semejante contexto y confirmar las buenas sensaciones que está dejando en uno bien diferente como es el Castilla, que tiene una buena dinámica y con el que lleva entrenando y trabajando toda la temporada.
Aunque el big data se ha erigido como un poderoso aliado de los cuerpos técnicos y especialistas del mundo del fútbol, aún está lejos de ser el oráculo que desentrañe los intrincados y laberínticos designios de este misterio llamado fútbol y su caprichoso destino. Podría darse el caso de que mañana a Ancelotti le diera por poner a Arribas como titular y este le respondiera con un doblete y una asistencia o que Vinicius Tobias, por urgencias generadas por las lesiones, jugara tres partidos como titular y le aportara a la posición de lateral derecho esa consistencia de la que viene adoleciendo en estos últimos meses. Podría pasar porque el fútbol es un deporte en ocasiones maravillosamente impredecible en el que pueden producirse este tipo de sorpresas inesperadas que parecen guionizadas por los mejores cineastas del planeta.
Pero lo normal es que no ocurra. Lo normal es que si Arribas o Vinicius Tobías, por poner los ejemplos de los dos canteranos más susceptibles de ser alineados en este momento, tienen su oportunidad en este mal momento que atraviesa el Madrid, apenas destaquen o simplemente pasen desapercibidos. O peor aún: que cometan algún error garrafal y la afición más exigente e impaciente del planeta tache con una cruz tan roja como definitiva sus nombres y apellidos. Porque no nos engañemos, amigos, la afición madridista hoy pide canteranos, pero no es lo que quiere. Lo que quiere es ganar. Y como la plantilla actual está corta de efectivos que generen ilusión, los busca y encuentra en la cantera. Pero la recuperación del buen rendimiento del equipo no depende del uso de canteranos, sino de los que están en la primera plantilla, los que tienen los galones en el vestuario y nos hicieron campeones de Liga y Europa hace menos de un año, y eso lo sabe Carletto y lo saben los jugadores.
No nos engañemos, amigos, la afición madridista hoy pide canteranos, pero no es lo que quiere. Lo que quiere es ganar
Se tiende entre la afición madridista a comparar nuestra cantera o el uso de la misma con la del FC Barcelona, pero no son canteras comparables ni mucho menos. Muchos apuntan a que el Barcelona tiene más valentía a la hora de apostar por los jóvenes de la Masía, pero lo cierto es que, especialmente en los últimos tiempos, lo ha hecho más por necesidad (situación económica del club y falta de jugadores de primer nivel en determinadas posiciones) que por el talento que tenían sus jóvenes (que lo tienen); pero mientras que en el Barcelona la cultura del club (y su relato) exigen la utilización de un único e inamovible estilo de juego como metodología de aprendizaje que favorece la integración de los jugadores que incorporan al primer equipo, en el Real Madrid no existe ese rechazo hacia ningún modelo de juego y se puede ver una mayor variedad táctica en las diferentes categorías que componen la cantera blanca. Quizá este sea el principal motivo por el que al equipo blanco suelen llegar menos canteranos a la primera plantilla, pero también la razón por la que la cantera madridista es la que proporciona un mayor número de jugadores a la primera división española y la que ha generado unos mayores ingresos económicos en los últimos años.
Como se ha dicho, el Barcelona ha tirado de la cantera o de fichajes jóvenes como el de Pedri para solventar la situación deportiva que atravesaba y atraviesa, pero es preciso recordar sin malicia alguna (bueno, un poco de malicia siempre hay) que el Barcelona actualmente se encuentra disputando por segundo año consecutivo (sí, segundo, insisto) la Europa League y que, pese a la Supercopa de España conseguida recientemente, a la hora de la verdad, la que tiene lugar a las nueve de la noche de los martes y los miércoles, siguen lejos de plantar cara a los grandes clubes de Europa.
Quizá la cantera no vaya a ser la solución inmediata, pero sí puede aportar ayudas concretas para algunos problemas que se están dejando ver en el equipo
El Real Madrid, en cambio, vive sin la urgente necesidad de darle la titularidad a alguno de los chavales de Raúl porque la plantilla dispone de unos diecisiete o dieciocho jugadores de primer nivel que cubren de manera satisfactoria, estados de forma aparte, todas las posiciones del campo. Si hay que utilizar la cantera es, de nuevo en mi humilde opinión, para cubrir esos cuatro o cinco puestos suplentes que dejan los jugadores en los que Ancelotti parece haber dejado claro a lo largo de esta temporada y la anterior que no confía. La decisión de no dar minutos, ni de calidad ni de ningún tipo, a futbolistas cuyo rendimiento no parece ser suficiente para este club me parece justa, pero esos minutos podrían ser aprovechados por los jóvenes que se los están ganando verdaderamente mediante su rendimiento y calidad en el Castilla, como son los casos de Arribas y Tobias, ya mencionados anteriormente, pero también de Álvaro Rodríguez e Iker Bravo (estaría bien probarlo en el primer equipo teniendo en cuenta que en unos meses se debe decidir si pagar unos 6 millones de euros por él) para ocupar el lugar que ya no ocupan los Hazard, Mariano u Odriozola. No menciono otros casos interesantes como los de Rafa Marín, Mario Martín o Nico Paz porque sus posiciones están total y perfectamente cubiertas a día de hoy.
Para Ancelotti será difícil tomar este tipo de decisiones debido a su particular gestión de grupo, pero es evidente que cuando hace falta marcar un gol en los minutos finales, es más útil tener en el banquillo a un gigante como Álvaro o un rematador nato como Iker Bravo (que puedan cazar alguna en el área rival) que a un jugador al que prefiere no poner ni a calentar. Quizá la cantera no vaya a ser la solución inmediata que precise el Madrid para salir de este bache, pero sí que puede aportar ayudas concretas para algunos problemas que se están dejando ver en el equipo a través de jugadores que podrían ir creciendo poco a poco, adquiriendo experiencia y minutos de calidad con los mejores del mundo, para convertirse de manera paulatina en futbolistas de la primera plantilla y, por qué no alguno en el futuro, en la solución que a día de hoy son los jerarcas de este club.
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Sí, amigos, mucho Barcelona y mucha gaita, pero por historia, rivalidad sana, categoría y duelos épicos, el verdadero clásico del fútbol español, desde mi humilde y casi siempre equivocada opinión, es el enfrentamiento liguero entre Real Madrid y Athletic Club. El ambiente tanto en San Mamés como en Chamartín es el de las verdaderas grandes jornadas y por eso merece el apelativo de clásico de nuestro balompié. Llegamos a Bilbao con las fuerzas renovadas después de la épica victoria ante el Villarreal en la Copa de España, con un equipo que dio muestras de recuperación y con ganas de afrontar el campeonato con capacidad de ganarlo. Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡Hala Madrid!
Efectivamente, sólo Real Madrid, Athletic Club y Barcelona han jugado todas las ediciones del Campeonato Nacional de Liga de Primera División. Son los únicos equipos que no han descendido nunca a la división de plata.
El R. Madrid lleva sólo ha perdido ante el Athletic en liga 1 de los últimos 25 partidos disputados, lleva los últimos 14 partidos de liga contra ellos sin perder. No pierde en San Mamés en liga 11 de los últimos 12 partidos jugados y ha ganado 6 de los últimos 7 partidos de liga jugados contra los leones.
Nos encontramos ante la mayor racha sin perder en liga frente al Athletic (desde el 23 de septiembre de 2015) con 14 partidos.
El resultado que más veces se ha repetido en un Athletic-R. Madrid de liga es 1-1, que lo ha hecho en 11 ocasiones.
Nuestro brasileño de oro puede llegar a jugar su partido nº 100 de competición española con el Real Madrid.
1.- El Athletic Club es uno de los tres equipos que han jugado todas la ediciones del Campeonato Nacional de Liga de 1ª División Actualmente es el 5º en la clasificación histórica del campeonato con 3642 puntos.
2.- La actual es la 92ª temporada del Athletic en primera división.
3.- El Athletic quedó en la 8ª posición de Primera División la temporada pasada con 55 puntos.
4.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 1 victoria, 2 empates y 2 derrotas.
5.- El Athletic, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 3, empatado 1 y perdido 1.
6.- El Athletic este campeonato, como local, ha jugado 9 partidos, con un balance de 5 victorias, 2 empates y 2 derrotas, con 12 goles a favor y 4 en contra.
7.- En las últimas 5 temporadas, Iñaki Williams, Muniain, Capa y Sancet (1) son los goleadores del Athletic al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores del Athletic que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Urzáiz (4), Luis Uribe (2) y Elices.
9.- Ernesto Valverde se ha enfrentado 29 veces como entrenador al Real Madrid (12 con el Athletic, 8 con el Barcelona, 4 con el Español, 3 con el Valencia y 1 con el Villarreal) con un balance de 9 victorias, 5 empates y 15 derrotas para el Txingurri.
10.- Los goleadores del Athletic esta temporada en liga son: Berenguer (6), Iñaki Williams, Nico Williams, Guruzeta (5), Sancet (4), Vesga, Raúl García (2), Vivian, Zárraga, Muniain, De Marcos (1).
11.- Actualmente, El Athletic es 8º en la clasificación de la Liga con 26 puntos.
6 victorias, 4 empates, 13 goles a favor (1,3 goles por partido) y 4 en contra.
Goleadores: Benzema (8), Cristiano Ronaldo, Kroos, Nacho, Isco, Sergio Ramos (1).
Asistentes: Modric (4), Bale (2), Marco Asensio, Vinicius, Carvajal, Casemiro, Kroos (1).
Tarjetas: Sergio Ramos (4), Carvajal, Casemiro (3), Lucas Vázquez (2), Keylor Navas, Kroos, Cristiano Ronaldo, Nacho, Fede Valverde, Modric, Vinicius, Camavinga (1).
Expulsados: Sergio Ramos.
Primer tiempo: 5 goles; Segundo tiempo: 8 goles.
Gol más tempranero: Benzema (minuto 4).
Gol postrero: Benzema (minuto 92).
El R. Madrid no ha remontado para ganar el partido y no le remontaron.
Mayor goleada, 21 de abril de 2019, Santiago Bernabéu, 3-0, goles de Benzema (3).
Un gol de penalti marcado y ninguno recibido.
1 hat trick (Benzema).
3 dobletes o más (Benzema —2—).
Partidos con más goles (4): 15 de diciembre de 2020, Real Madrid-Athletic, 3-1, goles de Benzema (2) Kroos
El R. Madrid ha marcado en 8 de los 10 últimos partidos jugados frente al Athletic en liga.
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