Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, queridos.

Este fin de semana termina la Liga Nacional de fútbol y solo nos sale decir con alivio “¡por fin!”. Teníamos ganas. Podrán llamarla de muchas maneras: LaLiga (así, todo junto, como Hernández y Hernández, como De Burgos y Bengoetxea, o como el Barça y el Código Penal al completo), Liga Santander (desconocemos si la señora Botín aplaude que el nombre de su entidad se asocie con una competición podrida hasta la médula) o “la mejor liga del mundo”, aunque se pronuncie con la boca cada vez más pequeña y menor credibilidad. Para nosotros, mientras no se haga nada al respecto, será la Negreira League, por mucho que cabree a los seguidores de la Negreira League. Lo que hemos visto en esta temporada que ahora termina ha hecho bueno el lema con el que se anuncia la competición:

“No es fútbol, es LaLiga”.

Tebas y los suyos no engañan a nadie. Como Rubiales, Medina Cantalejo, Joan Laporta, Jaume Roures, Albert Soler o Miquel Iceta. En esta temporada en la que se ha sabido que el Barça ha estado pagando durante al menos diecisiete años al vicepresidente de los árbitros, el mundo del fútbol patrio ha mirado hacia otro lado, ha colaborado de todas las maneras posibles para que el club paganini se hiciera con el título y ha preferido dejar que el escándalo muriera en el pozo del tiempo infinito de la justicia española. Exactamente igual que hicieron con el caso Soule.

La reacción del resto de equipos consistió en aparentar escandalizarse, mostrar preocupación, criticar la personación del Real Madrid en el caso como perjudicado y firmar un comunicado conjunto que concluía diciendo que los clubes respaldaban “firmemente las actuaciones de LaLiga atendiendo al trabajo demostrado y llevado a cabo durante estos años por preservar la integridad de la competición”. Con un par. “Preservar la integridad de la competición”. La misma competición que permitió la inscripción de los fichajes culés con argucias contables y contratos de patrocinio sospechosos. La integridad de una competición que ha aupado al estrellato en este año a los Maffeo, Iván Alejo, Raíllo, Hugo Duro, Mamardashvili, Pezzella o Balliu, pero que nos decía que había un problema con Vinícius porque bailaba, se tocaba el escudo o protestaba porque lo cosieran a patadas. El campeonato ha terminado, como no podía ser de otra manera, con su reputación por los suelos en todo el mundo, con un bochorno mediático global que hizo recular al “irreculable” presidente de la cosa.

Tiene mérito. Mucho mérito. Poner el prestigio de la liga por los suelos, de una liga que reúne a una serie de equipos que entre todos ellos han ganado la mitad de las Champions de la última década, resulta de un mérito incuestionable. Y para todo ello ha sido fundamental el papel de la prensa, esa misma prensa de cuyas portadas nos toca hacer chanzas o bromas en este portanálisis. Esos medios que escogieron ignorar cuanto pudieron el mayor escándalo del fútbol español de siempre. Entiéndannos, hay días que cuesta, pero a ello y a ustedes nos debemos, así que vamos a ver qué nos regalan hoy, que suponemos que abundarán en la línea de noticias intrascendentes, fichajes que en el 95 por ciento de los casos no se realizarán y algún espacio menor para otros deportes.

Portada Marca 03-06-23

Pues muy bien, Sergio Ramos se va del PSG. Con signos de exclamación, que denotan sorpresa, admiración o quién sabe si un aviso para quien quiera ficharlo ahora: “¡Presi, que Sergio Ramos se va del PSG!”. O quizás lo ponen en grande junto a Ramos pidiendo silencio, “¡no hablen de esto!”, para dejar un espacio menor a la noticia del faldón inferior central (saquen la lupa): “Caso Negreira: Su hijo, imputado por presunto blanqueo”. Y no solo eso, sino que la juez amplía el plazo de investigación hasta 2001 y lo prolonga hasta nuestros días. Preguntar si eso afecta de algún modo a la prescripción de los delitos deportivos es infantil cuando desde el primer minuto se ha visto el nulo interés de la justicia deportiva por intervenir y castigar al Negreirolona. Que tengamos que confiar en la UEFA de Ceferin para ver una sanción ejemplar da otra medida de lo bajo que ha caído el fútbol patrio.

La parte superior de la portada es para uno de esos nombres que comenzarán a sonar con fuerza durante las próximas semanas: Harry Kane. Para él va la portada completa del otro diario madrileño.

Portada As 03-06-23

Nos encanta el jugador inglés, como Kai Havertz, como saber que (parece que) Benzema se queda, pero son tantos los nombres que suelen aparecer por estas fechas que no conviene perder mucho tiempo en el pajiplantilleo hasta que leamos los comunicados oficiales del club, la única fuente fiable de información. Además, así evitaremos caer en los esquemas de siempre: un jugador “se deja querer”, “Ancelotti ha dado el OK”, “Gusta en el Real Madrid y gusta a Florentino”, “Su club se presta a negociar”, “El dinero no será un problema”, “Está al caer”, “El Madrid no va a subir su oferta”, “Límite 24 horas”… y gatillazo en muchas ocasiones. Así que nos esperamos a la confirmación o a que el tiempo se lleve uno de tantos nombres que aparecerán para llenar páginas mientras no haya competición.

Leemos por la parte inferior que es “La hora del Barça” y creímos por un momento, ilusos de nosotros, que se refería a la hora de la justicia, mas vemos que no, que se refieren a lo que copa la portada de los diarios cataculés.

Portada Mundo Deportivo 03-06-23Portada Sport 03-06-23

Una noticia que nos interesa tanto como... añadan ustedes mismos lo poco que les interesa, qué le vamos a hacer. Y no es que no nos interese el fútbol femenino, es que somos más de nuestra Misa que del club de Mapi León.

En la parte inferior de la portada aparece una mención al “clásico de filiales para el ascenso”. Hoy comienza la eliminatoria Real Madrid Castilla-Barça B por un puesto en la Segunda División. Sabemos que los trencillas del CTA también suelen sumar puntos en estas eliminatorias para su ascenso particular. La cantera del CTA funciona “fenomenal”.

Que pasen un buen día.

El Sevilla ganó 'en la casa de Puskás'... que se retiró en Sevilla (1966)

 

En vibrante final ante la Roma de José Mourinho y en la noche del miércoles 31 al jueves 1, el Sevilla FC firmaba su séptimo título de la Europa League, en apasionante secuencia de siete títulos en siete finales: 7/7. Esta vez, con el 1-1 más el 4-1 en tanda de penaltis, el Sevilla produjo su séptimo título en el reluciente 'Puskás Arena' de Budapest, también 'Ferenc Puskás Stadion'. Inaugurado en 2019, este recinto no se trata del anterior 'Ferenc Puskás Stadion', el viejo 'Nepstadion' de Budapest, demolido en 2016 y escenario de los grandes éxitos de 'Los Magyares de Oro', seguros estamos de que al buen madridista de pro no le pasarán desapercibidos estos detalles.

Y aquí se da una curiosísima coincidencia que llama a generar este artículo: Ferenc Puskás, 'Coronel Galopante' o 'Cañoncito Pum', jugó su último partido oficial con la camiseta del Real Madrid —después de ocho brillantes temporadas— en Sevilla, pero fue en el campo del Betis, en una curiosa eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Generalísimo 1965-66 entre el Real Betis Balompié y un Real Madrid que se aprestaba a conquistar su sexta Copa de Europa, en Bruselas y ante el Partizan de Belgrado.

Ferenc Puskás jugó su último partido oficial con la camiseta del Real Madrid en Sevilla; pero fue en el campo del Betis, en una curiosa eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Generalísimo 1965-66 frente Real Betis

La fecha exacta de este Betis-Real Madrid en el que 'Pancho' Puskás jugó su último partido oficial con el equipo —con uniforme azul cobalto— fue el domingo 8 de mayo de 1966. Ahora acaban de cumplirse 57 años exactos de ese día. Recién descendido a Segunda División, el Domingo de Ramos 3 de abril de 1966, en Málaga, el Betis ganó aquel partido —del que el firmante puede ser uno de los pocos testigos aún vivos— por 3-2 y en la vuelta, el domingo 15 de mayo de 1966, en el Estadio 'Santiago Bernabéu' apeó de esa Copa a los flamantes campeones de la Copa de Europa de 1966.

Esto último fue tras el partido oficial más largo que registran los anales del fútbol español, con un resultado de 2-2 y después de 149 minutos de juego que incluyeron ¡¡cuatro prórrogas!! A continuación, el Betis caería en semifinales ante el entonces llamado 'Atlético de Bilbao': 1-1 y 1-4 (en Sevilla).

Ante todo, explicamos el material gráfico que acompaña a esta pieza. En blanco y negro adjuntamos una fotografía insólita de aquel Betis-Real Madrid 'de Puskás', el 8 de mayo de 1966 en Heliópolis, 'Estadio Benito Villamarín', en el que Antonio Betancort, el meta grancanario del Real Madrid, detiene un penalti a Rogelio Sosa, uno de los grandes mitos del Betis. Lo insólito de la fotografía es la colocación del árbitro, el célebre internacional vizcaíno José María Ortíz de Mendívil, apoyado en el poste derecho de Antonio Betancort, mientras Rogelio ejecutaba el penalti. Era una documentada costumbre de Ortiz de Mendívil sobre la que volveremos.

Ortiz de Mendivil

En otra más reciente imagen, el firmante de esta pieza posa en conversación con Jesús Mari Landa, el delantero vasco (de Zarautz) y del Betis. Landa fue el autor de los dos tantos béticos que eliminaron de la Copa de 1966 al Real Madrid flamante 'hexacampeón' de Europa', la trepidante, inolvidable cita del 15 de mayo de 1966, en Chamartín. Y vamos con el último partido de Ferenc Puskás con el Real Madrid, no sin señalar que aquel Betis 'jubiló' oficialmente de los terrenos de juego no sólo al 'Coronel Galopante', sino también a (don) Alfredo Di Stéfano, quien se despidió de la competición con la eliminación de su entonces equipo, el RCD Español, ante ese mismo Betis en cuartos de final.

Delmás y Landa

En aquellos tiempos, hace 57 años (y hasta bastantes años más adelante), la Copa —entonces, del Generalísimo—, el verdadero 'Campeonato de España' poco tenía que ver con el formato de hoy. El 'Campeonato de España' se disputaba con 48 participantes: los 32 equipos de los Grupos Norte y Sur de Segunda División, se eliminaban entre sí en una ronda previa, y ya terminada la Liga de Primera, justo a la semana siguiente, los 16 supervivientes de los grupos de Segunda pasaban a vérselas con los —entonces— 16 equipos de Primera, siempre en turnos de ida y vuelta y con partidos de desempate: pero esto era sobre el papel; hablamos de una temporada en la que venía Copa del Mundo, en Inglaterra y en la que había que acelerar el calendario a toda costa a sugerencia de la Federación Española, y para conformar cuanto antes la concentración de la Selección nacional española: entonces, vigente campeona de Europa.

Eurocopa España 1964

Con el Betis —insistimos, recién descendido en un drama agónico en Málaga— en octavos de final, aparece un RCD Español (con 'ñ') con nombres tan ilustres como el meta Carmelo Cedrún, Rodilla, José María... y nada menos que Alfredo Di Stéfano, como a dos meses de cumplir 40 años en aquellos días y apurando las últimas gotas de su inmensa esencia futbolística.

En la ida, el Español —que casi se había quemado con el descenso— sacó a relucir la casta y experiencia de sus veteranas figuras y vence por 2-1: Cayetano Re abre la cuenta a los 26 minutos, Frasco, medio del Betis, firmó el 1-1 en el 72 y Di Stéfano desequilibró en el minuto 79, en el que va a ser el último tanto de su ilustre carrera deportiva.

Pero ese 2-1 del 24 de abril de 1966, en la Carretera de Sarriá, de poco serviría a un Español que en la vuelta, el 1 de mayo de 1966, en el campo del Betis, se lleva un repaso espectacular: 4-0, con doblete de Quino, que abre el marcador, escoltado con un par de goles de Landa y Rogelio. Ese 'Primero de Mayo' de 1966, en el campo del Betis, Quino es una centella voladora ante la misión imposible que el técnico españolista, Pepe Espada, había adjudicado a don Alfredo Di Stéfano Laulhé: detener a Joaquín Sierra, superclase trianero, más tarde traspasado al Valencia y brillante internacional. Fue la primera vez que el periodista Emilio Vara comparó al Betis con Curro Romero, llamándole 'CurroBetis'.

aquel Betis 'jubiló' oficialmente de los terrenos de juego no sólo a Puskás, sino también a Di Stéfano, quien se despidió de la competición con la eliminación de su entonces equipo, el RCD Español, ante ese mismo Betis en cuartos de final

Y con certeza, este 4-0 se trató del último partido oficial de Di Stéfano sobre un terreno de juego. Desfilaba don Alfredo entre las sombras del ocaso, rumbo a estrenarse como comentarista en el Mundial inglés, y en menos de cinco años, ya como técnico, el Di Stéfano al que el Betis jubiló del fútbol como jugador en activo iba a reclamar para un Valencia (al que, como entrenador, Alfredo había hecho campeón de Liga 1970-71) a ese mismo Joaquín Sierra, 'Quino', que le había martirizado y maravillado en esa 'misión imposible' del 1 de mayo de 1966 en Heliópolis. Con los años, el propio Quino (al que Real Madrid pretendió de firme en los primeros años 70, hasta al fin desistir) asumiría la importancia de ese partidazo ante el Español en el devenir de su trayectoria.

Puskas y Di Stéfano

Puskás, el ocaso en Heliópolis

 

No acababan de extinguirse los ecos de la eliminación del Español, cuando el Betis conoce que le ha tocado en el sorteo de cuartos el Real Madrid, que se dirige en derechura a su octava final europea, la que, el miércoles 11 de mayo de 1966, le dará su sexto título: ante el Partizan de Belgrado. Primera cita, el domingo 8 de mayo, en el campo del Betis. De inmediato, el Real Madrid, que casi hubiera preferido estar fuera de la Copa del Generalísimo, intenta por todos los medios cambiar el orden de los turnos, a fin de que sus jugadores titulares tengan que moverse lo menos posible: se estaba a décadas de que los clubes manejaran vuelos 'privados'.

Pese a las peticiones y ruegos de Antonio Calderón Hernández, gerente madridista, médico sevillano —y gran sevillista—, 'brazo derecho' de Santiago Bernabéu, como antes lo fue de Ramón Sánchez-Pizjuán, el Betis no accede a la inversión del orden de los partidos y en respuesta el Real Madrid se presenta para la ida de cuartos con lo que es prácticamente un equipo 'B', incluso sin el entrenador jefe en el banquillo: Miguel Muñoz Mozún, 'MM', que le deja el equipo a su sempiterno ayudante, José Morales, 'Moleiro', de Carabanchel. El sábado 7 de mayo, Muñoz se va a Bruselas con los titulares.

Miguel Muñoz y Moleiro

En el circunstancial equipo madridista que, de azul cobalto, aparece en el Villamarín, esa tarde calurosa del domingo 8 de mayo de 1966, si están el teórico portero titular, el grancanario Antonio Betancort, que recién se ha recuperado de una dolorosa lesión (rotura de fibras), en la ida de la semifinal europea ante el Inter (el donostiarra Josechu Araquistain sera por ello el meta madridista en la final de Bruselas) y, junto a Betancort salen gloriosos veteranos, ya bien de vuelta de casi todo, como el central hispano uruguayo José Emilio Santamaría, y nada menos que ese maravilloso goleador: Ferenc Puskás Biro. Una maravilla de artillero, pero ya con 39 años recién cumplidos (a Santamaría iban a caerle 37 en nada y menos).

Además, el Realísimo comparece con una pléyade de veteranos e ilustres unidades de segunda fila: Vicente Miera, Casado, Félix Ruiz, el cordobés Ramón Tejada (después, secretario técnico del Betis), el 'gadita' Manolín Bueno, el coruñés Jaime Blanco o el onubense Fernando García-Ramos.

 

Betancort y ese penalti

 

Recuerdos frescos de alguien que sí vio aquel partido del 8 de mayo, en Heliópolis, Betis-Real Madrid, 1/4 de Copa del Generalísimo: el campo no se llenó totalmente porque, además, había una novillada de postín que llenó la plaza de la Real Maestranza y donde Francisco Rivera 'Paquirri, su hermano José Rivera 'Riverita' y el navarro José Manuel Inchausti 'Tinín' armaron un taco monumental con orejas por tríos para 'Riverita' y 'Tinín' y alardes de 'Paquirrí', que se queda en una sola oreja, pero con el gentío en rapto de emoción ante la demostración de los tres jóvenes; casi hay una salida de los tres novilleros a hombros que al fin se queda en amago, entre unos y otros.

Pero en esos mismos momentos, en Heliópolis y ante el azulado Real Madrid de Moleiro, el Betis —con brazaletes negros por el fallecimiento de Paquito, hijo de Marcelo Campanal, el 'Capitán Maravillas' del Sevilla— arranca como un tiro con dos golazos de Rogelio en los que hay de todo: taconazos, fantasías... hasta que se cruza con 2-1 por la media hora de juego porque en el minuto 10 se ha colado una diana del gallego Jaime Blanco entre los dos sensacionales tantos de Rogelio: sendos zurdazos durísimos que el gran arquero Antonio Betancort no puede atajar, con la defensa 'azul' rota en canal y desquiciada por los taconazos y aperturas de Frasco, Quino y del propio Rogelio.

Betancort

El intermedio llega con 2-2 tras gol en posible fuera de juego de Manolín Bueno: minuto 36. Pero en el 57, con el Betis fluyendo en oleadas de fútbol fácil, lleno de clase en el 'uno/dos' de Quino y Rogelio llega otro impacto sensacional de Quino, a favor del Betis: 3-2.

Frasco, Landa y Azcárate también sacuden a un Real Madrid que no sabe por dónde le vienen las tortas, Betancort para una barbaridad hasta que en minuto 68, José María Ortiz de Mendívil, el árbitro internacional vasco —de Portugalete, como Eusebio Ríos, capitán del Betis— señala penalti por derribo a Quino. Es en la portería de Gol Norte del Betis, la que da al Instituto de la Grasa, un edificio —aún existente— que hacía de 'tendido de los sastres'.

El penalti lo lanza Rogelio Sosa Ramírez a la derecha de Betancort, que intuye la dirección del tiro, lo detiene y aleja al Betis de un 4-2 que hubiera marcado distancias para la vuelta, con un Madrid 'B' al borde del KO.

Pero lo más grande de este penalti que el grancanario Betancort 'negó' a Rogelio es el testimonio gráfico para la posteridad —he ahí la fotografía que se ha podido rescatar— de que el árbitro internacional Ortiz de Mendívil (segundo apellido que los cronistas vascos y vizcaínos escriben con 'v') 'controlaba' el lanzamiento de los máximos castigos apoyado en el poste de los porteros. Ahí está. En el poste derecho de Betancort. Insólito.

Mendivil penalti Betancort

Lo más grande de este penalti que el grancanario Betancort 'negó' a Rogelio es que el árbitro Ortiz de Mendívil (segundo apellido que los cronistas vascos y vizcaínos escriben con 'v') 'controlaba' el lanzamiento de los máximos castigos apoyado en el poste de los porteros

Pero uno jura y perjura que le vio hacer eso a Ortiz de Mendívil bastantes veces más, incluso en el campo del Betis. Como por ejemplo, en la final de la Copa de Europa de 1969, Milan-Ajax, en Chamartín (4-1, Milan), en la que J. M. O. de Mendívil se apoyó en uno de los postes de Fabio Cudicini, portero del Milán, mientras que el internacional yugoslavo Velibor Vasovic convertía el penalti que valdría el único gol del Ajax de un joven Johan Cruyff.

José María Ortiz de Mendivil acabaría recusado por el Barcelona, tras un polémico 'clásico' que el Real Madrid resolvió con 1-0 (el 20 de noviembre de 1966) ante el Barça en el minuto 96: gol del gallego Pepe Veloso. El Barça no iba a perdonar aquel aparatoso 'alargue' de Ortiz de Mendívil, que arbitró la semifinal Brasil-Uruguay del Mundial mexicano de 1970 y antes había salido a hombros del Bernabéu tras dirigir aquella final de Copa de Europa de 1969, ya citada: Milan-Ajax, 4-1. A hombros, claro es, de una mayoría de 'tifosi' milanistas.

Ortiz de Mendivil a hombros

Ya retirado (carrera arbitral entre 1953-1973, con 241 partidos de Liga en Primera División), a finales de los 70, el prestigioso Ortiz de Mendivil se convirtió durante cinco años en 'Don Moviolo', el primer árbitro que pasó a enjuiciar jugadas polémicas en los resúmenes futbolísticos del 'Estudio Estadio' de TVE, cuando apareció la después célebre 'Moviola'. También colaboró con la Cadena SER y con 'TeleBilbao'. Falleció en 2015, a los 89 años.

Consultados señalados árbitros de hoy, ni siquiera creían que Ortiz de Mendívil hubiera podido hacer esto. Simplemente no lo creían: hasta ver la foto.

 

Adiós de Puskás

 

El Betis despachó con 3-2 arriba ese partido del penalti insólito del 8 de mayo de 1966, con Betancort, Rogelio y Ortiz de Mendivil como protagonistas. Betancort 'salvó' al Real Madrid, de momento. Pero, como una semana antes pasó con Di Stéfano en Heliópolis, aquí nos hallamos, aquellos espectadores heliopolitanos de 57 años atrás ante el último partido oficial en la carrera de 'Pancho' Puskás, el gran cañón zurdo de 'Los Magyares de Oro', que había fichado por el Real Madrid en agosto de 1958 como apuesta personal de Santiago Bernabéu.

Al final de sus ocho temporadas en el Real Madrid, 'Cañoncito Pum' (campeón olímpico en 1952, en Helsinki, con 'Los Magyares de Oro' de la Hungría de Gustav Sebes) había anotado 35 goles en 39 partidos 'europeos' con el Real Madrid, con quien sumó cinco ligas españolas, un Campeonato de Copa (1962), tres Copas de Europa (1959, 60, 66) y una Copa Intercontinental. Además se proclamó cuatro veces máximo goleador de la Liga española, tantas como en la Liga de Hungría. Y jugó el Mundial de Chile 1962 con la Selección española, hasta la despedida con Checoslovaquia.

Puskas

En famosa semifinal de Copa, el 18 de junio de 1961, en Chamartín, Puskás había marcado al propio Betis nada menos que ¡¡seis!! (6) goles, todo un récord, dentro de un tremebundo 7-1 madridista al Betis entrenado por Fernando Daucik. Esta goleada selló el pasaporte al Real Madrid para la final copera de 1961 (perdida ante el Atlético, 2-3), pese a una posterior derrota por 4-1 en el campo del Betis.

El caso es que Puskás no había empezado mal la temporada 65-66 y en 1/16 de esa Copa de Europa había marcado cuatro grandes goles al Feyenoord, en el Estadio Santiago Bernabéu. Y el 12 de septiembre de 1965, en el segundo partido de aquella Liga 65-66, Puskás también había sido decisivo en la victoria liguera por 1-2 en el Villamarín de un Real Madrid que levantó el tanto inicial de Fernando Ansola (39 minutos). Aquí, Ferenc Puskás ofreció sendos pases de gol a Grosso (Ramón Moreno Grosso, abuelo materno del 'atlético' Marcos Llorente) y Gento, que decidieron la tarde liguera en los minutos 51 y 86.

Pero aquella caliginosa tarde heliopolitana de su despedida oficial (aún se vestiría con el Real Madrid para su Partido Homenaje, en 1969, ante el Rapid de Viena), Puskás —bajo severa vigilancia del mediocampista vasco Miguel Azcárate, autor del 3-2 para el Betis— fue 'una sombra con mucha tripa', según escribió en 'Marca' el enviado especial Carlos Méndez, 'Cronos'. Además, 'Cronos' calificó a Puskás con un 'cero' patatero, ignominioso suspenso para la última cita oficial del 'Coronel Galopante'.

Puskas homenaje

Para Ignacio García Ferreira, 'Igarfe', en la 'Hoja del Lunes' sevillana del 9 de mayo de 1966, aquel Puskás que se iba aún mereció el 'uno' —'unito'— de 'aprobado raspado'. En realidad, nadie sabía que aquel había sido el último partido con el Real Madrid de Ferenc Puskás, aquella joya de 'Los Magyares de Oro'.

Puskás aún figuraría oficialmente en la plantilla madridista del curso 1966-67: pero ya sin jugar un solo minuto. Se entretenía en ganar apuestas a ciertos periodistas, tirando con su prodigiosa zurda diez penaltis seguidos, uno detrás de otro, impactando de modo alterno en una escuadra diferente. Lo hacía.

 

La Sexta y la cuenta larga

 

Al miércoles siguiente del 3-2 en Heliópolis,  el 11 de mayo de 1966 y a la sombra del 'Atomium' de Bruselas, el Real Madrid ganó su sexta Copa de Europa al batir por 2-1 al Partizan de Belgrado, en el Estadio Heysel de Bruselas, grandes tantos de Amancio Amaro y del navarro Fernando Serena que remontaron el gol inicial de Velibor Vasovic, el mismo internacional balcánico que luego fichó por el Ajax.

Real Madrid Sexta Bruselas Amancio

El domingo 15 de mayo, de verde, blanco y negro, con medias rayadas en verdiblanco, desembarcó el Betis, en el Bernabéu para jugar la vuelta de 1/4 de Copa del Generalísimo "Esperamos en la escalinata de vestuarios a que el Madrid diera la vuelta de honor. Eusebio Ríos, nuestro capitán, le entregó un ramo de flores a Gento. Luego les hicimos el pasillo", recuerda hoy Jesús María Landa, ariete de aquel equipo verdiblanco. Arbitraba el bilbaíno Gómez Arribas. Comenzaba el partido más épico, el partido de la cuenta más larga en la historia oficial del fútbol español: 149 minutos de juego.

A los 21 minutos, Paco Gento, de falta lateral a media altura, marcó en la portería del bético Manolo Vega el 1-0 para el Real Madrid. Pero, con el paso de los minutos, las reservas físicas de los madridistas se iban extinguiendo. "Manolo Velázquez me decía que estaban hechos polvo", recordaría Joaquín Sierra Vallejo: Quino.

Bajo la normativa que la Federación había impuesto contrarreloj para acelerar el calendario 'preMundial', en liquidación de los desempates, el 1-0 dio paso a la prórroga de 30 minutos (15+15). El Madrid pareció sentenciar cuando Pirri remató un pase de Gento, a los 96 minutos. Pero dos minutos antes del final que se anticipaba o esperaba para los 120 minutos, ya en el 118, Jesús Landa marcó el 2-1. "Llevaba el balón Quino, resbaló Pedro de Felipe, Joaquín me la pasó, y ahí estábamos", relata Landa.

Puskas uniforme azul

Al no haber desempate en la prórroga 'normal' con el 2-1, se dio paso a sucesivas prolongaciones de 10 minutos, que terminarían cuando un equipo marcara: gol de oro. Pasaron dos prórrogas más, otros 20 minutos de acción, entre calambres y masajes. El árbitro, el bilbaíno Gómez Arribas, expulsó al mediocampista bético Frasco por protestar.

Y en el minuto nueve de la tercera prolongación, 149 de juego, Jesús Mari Landa escapó entre De Felipe y Miera: "Estaba fresco y ellos, rotos. Poco antes, Miera me decía que acabáramos ya, que acabáramos de una vez. Sabía que estaban fuera de la jugada, sabía que era gol". Lo fue. Fue el 2-2. "La hazaña de mi vida", se emociona siempre Landa. En la ardiente noche de Chamartín y de La Castellana, el Betis puso guirnaldas verdinegras en la sexta Copa de Europa del Real.

De verde blanco y negro, los jugadores del Betis recibieron un total de 250.000 pesetas de prima y la felicitación del Gobernador Civil, José Utrera Molina. Luego, casi de inmediato, cayeron ante el Bilbao (1-1, 1-4), con golazo de Rogelio en la ida, entre un arbitraje infernal de José Pardo Hidalgo. Un brillante Real Zaragoza batiría a los rojiblancos vascos en la final del Bernabéu: 2-0. Para el recién descendido Real Betis Balompié venía otra travesía por el pedregal de Segunda. Aunque la penitencia iba a durar poco, al menos por esa vez: a la temporada siguiente, 1966-67, el Betis retornó a Primera tras la histórica promoción con el Granada. (2-0 y 0-1).

Puskas las VentasTras causar baja en el plantel del Real Madrid, ya en 1967, Ferenc Puskás se hizo entrenador y clasificó al Panathinaikós de Atenas para la final de la Copa de Europa de 1971 que, en el viejo Wembley, la legión de internacionales griegos del 'PAO' perdió por 2-0 ante el mejor Ajax de Cruyff. En España, 'Pancho' dirigió técnicamente al Alavés y al Murcia. También, al AEK de Atenas, al Sol de América —al que hizo campeón de Paraguay— a la Selección de Arabia Saudí, al Cerro Porteño, hasta que concluyó su carrera en 1991, con el South Melbourne Hellas, al que hizo campeón de Australia.

Pero ¿alguien sabe a día de hoy por qué el gran árbitro que fue José María Ortiz de Mendivil podía apoyarse en los postes en los penaltis?

Buenos días, amigos. Benzema se va.

Buenos días, amigos. Benzema se queda.

Son los dos comienzos que teníamos preparados para el portanálisis de hoy. Quedaos con el segundo, pero sin tirar del todo a la basura el primero. Ahora que se recicla todo, el primero lo podéis poner en la bolsa de lo no desechable. La realidad cambia todos los días, en especial la realidad de internet, eso que no es la realidad en realidad, valga la redundancia, y a lo cual se refirió Karim en su aparición pública de ayer en el acto en el cual Marca le entregó su premio Leyenda.

Portada Marca

Miguel Quintana, conductor del evento, le preguntó por su futuro. Si no lo hace, con medio planeta pendiente del mismo, a Quintana le obligan a ir puerta a puerta por todo el vecindario diciendo a los vecinos que es un panenkita, un poco como le pasaba con otra cosa al Quintana de El Gran Lebowski.

—¿Por qué tengo que hablar de mi futuro? —espetó el francés.

—Hombre, está el madridismo preocupado con que si te vas a Arabia o no.

—Bueno. Eso lo dice internet. La realidad no es internet.

Toma nueva frase para los anales. Karim dice a veces cosas que solo son aparentemente simples, pero que encierran una carga de profundidad irreductible. ¿Recordáis lo de “Vamos a hacer una cosa mágica que es ganar”? Pues esto es parecido. Son frases de resonancias milenarias que, dichas con esa barba además, adquieren de inmediato el marchamo de sabiduría del profeta. “La realidad no es internet” es una de esas frases de abuelo que te dejan con la boca abierta y sintiéndote un microbio ante un Niágara de omnisciencia. Karim es Rabindranath Tagore con el dedo a la virulé.

La realidad no es internet, y nos atreveríamos a asegurar que internet a su vez no es la realidad tampoco, si bien esto último habría que preguntárselo a Karim también. La sentencia es bidireccional, en nuestra humilde opinión. Porque, si la realidad no fuese internet pero internet en cambio sí fuese la realidad, tal vez habría alguna posibilidad aún de ver a Karim partiendo en dirección al Golfo Pérsico, a bordo de una alfombra (mágica como el ganar) y con música de las Mil y Una Noches. Con lo cual, como no nos atrevemos a descartar del todo esta opción, vamos a ceñirnos a lo que asevera Karim para compulsar la afirmación de forma exclusivamente unidireccional.

Si se queda Karim, a quien no es que queramos sino que veneramos, será una buena noticia con matices. El matiz vendrá traído por la propia actitud de Karim. Si se queda para estar cada cinco minutos lamentando el poder estar llevándose más de cien kilos al año, y arrepintiéndose de haber renunciado a ello, no será un buen negocio.

Pero si se queda convencido, comprometido a dar lo mejor de sí hasta el final, entendiendo que puede que su edad no le permita jugar todos los partidos y que tendrá que rotar con otros compañeros, la noticia es espléndida, porque además una hipotética partida de Karim nos obligaría a ajustar la plantilla en un momento donde los grandes cracks que juegan en su puesto no están disponibles como previsiblemente lo estarán en un futuro algo más lejano. Una hipotética marcha de Karim nos agarraría con el pie cambiado.

Lo cierto es, por otro lado, que si se queda, rehusando cobrar básicamente todo el dinero del mundo a cambio de seguir vistiendo la blanca, se merece una estatua.

—Oigan, que Benzema YA se merece una estatua, haga lo que haga a partir de este momento.

Tiene usted toda la razón. Pues otra. Otra estatua. Jugador Top5 en la historia Del Real Madrid, decía ayer Ramón Álvarez de Mon. Son palabras mayores, pero no es desatinado.

Portada As

A todo esto, As afirma que hay interés en Havertz, se vaya o no se vaya Karim. Nos consta que Kai Havertz está en la agenda blanca desde su época en el Leverkusen. Por tanto, y considerando que el Chelsea tiene un superávit de delanteros que debe resolver, no sería de extrañar que el interés se hubiera acrecentado ahora, y que en efecto haya tratativas, como diría un latinoamericano.

Nos gusta Kai. Su trayectoria en el Chelsea es irregular, pero hablamos de un club con un ecosistema complicado. Su equipo ganó una Champions con un gol y una gran actuación suya. Tiene clase para aburrir (o, mejor dicho, todo lo contrario: para entretener), se forró a meter goles en Alemania (menos en la Premier) y en cuanto a su posición le adorna una gran ductilidad: puede jugar en cualquier puesto del ataque.

Sí a Havertz. Más claro no lo podemos decir.

La prensa cataculé viene con sus cositas, entre ellas un homenaje a Jordi Alba, que se va del Barça. Nuestro abuelo (no Karim sino el de verdad, que no lucía barbas de oráculo oriental pero se las sabía todas) ya lo dejo sentenciado: calla si no tienes nada bueno que decir de alguien.

Pasad un buen día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

El hombre que maravilló a España con el “queso mecánico” de aquel Albacete, el que después hizo al Madrid campeón de Copa y subcampeón de Liga en aquel malhadado Tenerife, el que después condujo al Villarreal a ganar la Intertoto e impartió sus enseñanzas por medio mundo (desde Ecuador a la selección canadiense, pasando por Japón o Costa Rica) vive ahora en Silla (Valencia), justamente el lugar donde comenzó su carrera como técnico. Eso sí que es cerrar el círculo. Conducimos hasta dicha localidad para la entrevista, hirviendo de ideas por el camino. ¿Cuándo y cómo le preguntamos por lo de Lérida?, por ejemplo, sin sospechar que luego entrará en el tema, que creíamos tabú para él, con gran naturalidad. Vamos a encontrar un Benito Floro distinto del esperado.

El recibimiento no puede ser más cordial. Su hijo Toni es seguidor de La Galerna y lo hace todo muy fácil. Las cosas terminan de echar a rodar cuando se nos comunica que Mari, la esposa de D. Benito, ha preparado un arroz al horno que según ella, en igualdad de excelencia técnica, es un plato de rango superior a la paella. Resulta que tiene razón. A los postres se inicia la charla.

Benito Floro

No todo el mundo sabe que Benito Floro, además de uno de los entrenadores más conocidos de la historia del fútbol español, fue también jugador, aunque brevemente.

Jugué en el Manzanares, equipo donde por cierto también se alineó el padre de Míchel. Jugando en el Alcira, me encontraron un problema en el oído que todavía arrastro, una cuestión de vértigos. Un médico, muchos años después, opinaría que pudo ser por un medicamento que tomé por unas anginas, cuando era niño.

Y enseguida empieza a entrenar. Comienza por el equipo de este mismo lugar donde nos encontramos, el Silla, con 26 años. Jovencísimo. ¿Tenía usted vocación de entrenador?

Yo creo que siempre tuve claro cómo había que hacer las cosas en cualquier deporte que yo jugara. Cómo había que hacerlas desde un punto de vista colectivo, digamos. Por ejemplo, en el instituto, de pequeño, jugaba mucho al voleibol. Era muy bueno, pero es que además tenía la tendencia de colocar a mis compañeros de equipo, decirles cómo había que hacerlo, etcétera. Si nos ganaban, me fijaba en qué era lo que los oponentes hacían mejor, y se lo decía a los míos. Tendría catorce años y ya era entrenador-jugador.

Benito Floro

Luego el fútbol se cruza en su camino…

Así es, pero ese espíritu de corregir a mis compañeros, de fijarme en cómo pegaban a la pelota los rivales y tratar de inculcárselo a ellos, seguía bien presente. No sé por qué era. Nos quedábamos jugando al fútbol hasta que anochecía. Salía mi madre a buscarme: “¡Benitín!” Y yo jugando y dirigiendo a los míos. Había algo innato. En deporte, cuando los míos han perdido, siempre he querido analizar por qué nos la pegábamos, así como transmitir mis conclusiones. Los demás chicos no hacían eso. Siempre me ha gustado comunicar, desde niño. No en vano soy también profesor de escuela. Entrenar y enseñar son dos caras de la misma moneda. De hecho, de muy joven, ya entrenando al Silla, monté aquí una escuela de fútbol para niños, Plantel 80. Por cierto, en Silla podríamos casi hacer un once de grandes exjugadores. De aquí salió Javi Moreno, el portero Amigó, Paco López (Levante), Vicente Simeón (Lleida y Albacete)…

Se pone usted a entrenar a equipos de la zona con éxito tremendo. En dos años, por ejemplo, asciende al Torrent de Primera Regional a Tercera. ¿Cómo lo hacía?

Gran parte del éxito eran los fichajes que llevaba a cabo. Me fijaba y comentaba: “hay que traer a este y a este”. Tenía un porcentaje de acierto del 70%. El Torrent fue hacia abajo cuando me cesaron, cosa que me pareció increíble después de lo que había conseguido. Suena muy fuerte decir esto cuando hablas de ti mismo, pero es un hecho que luego eso se convertiría en una constante en mi vida profesional: equipo del que me voy o me echan, equipo que va para abajo. Lo podéis comprobar.

Benito Floro

Luego llega el Albacete. Lo asciende y en dos años por poco lo deja en la UEFA. Es ahí cuando el Madrid se fija en usted. ¿El Madrid había sido su sueño?

Sí y no. Yo estaba a mis cosas. Por cierto, Mendoza ya me había intentado fichar antes.

Algo he leído por ahí…

Me llamó y fui a su casa, un chalet con unos perritos muy graciosos. Yo tenía mi compromiso con el Albacete y tenía que cumplirlo. Pero Mendoza me empezó a hacer preguntas acerca de cómo veía yo al Madrid. Había confiado en la continuidad de Antic a pesar de haber tenido apalabrado a Pacho Maturana. Le comenté que Hierro no podía jugar como central porque no se giraba bien, y que lo inteligente era explotar su gran disparo y juego aéreo adelantando su posición. Se ve que don Ramón se lo sugirió a Antic, porque fue justo lo que hicieron con Hierro al muy poco tiempo, y con gran éxito.

¿Le plagió Antic?

Le inspiré, digamos. De todos modos, el que me había recomendado para el Madrid era Juanito.

Ah, ¿sí?

Sí. Juanito, ya entrenando al Mérida, poco antes de morir. Dos eran las personas a las que siempre visitaba cuando venía a Madrid: Mendoza y José María García. A Mendoza siempre le insistía en que tenía que ficharme.

Juanito le dijo a Mendoza que me fichara

Ese año no se concreta el fichaje pero sí al siguiente.

Así fue. Traté de inculcar en el Madrid que el fútbol es ataque y defensa. Si quieres jugadores que solo ataquen, te van a costar un dineral porque tendrán que ser excelsos para compensar el hecho de que no defienden. Yo intenté cambiar eso. Mientras el fútbol consista en que solo haya un jugador que lleve la pelota cada vez, y tenga que pasarla a un compañero sometido a la regla del fuera de juego, el fútbol siempre será ataque y defensa.

¿Tan importante es el fuera de juego?

Es lo más importante de este deporte. Ya lo dijo mucha gente importante antes que yo, aunque nadie les hizo caso. Por eso la táctica es fundamental, sin restar importancia a la técnica. Hay que tener siempre presente en qué situación se encuentra el juego en ese momento. Fíjate cómo en cualquier partido muchos jugadores no están atentos a dónde está el balón. Así no se va a ninguna parte. Este fútbol que se hace ahora, que de repente ves a un central que se va para arriba y al otro que hace no sé qué, me desespera. La táctica es esencial.

Benito Floro

Durante su estancia en el Madrid se metían con usted por ese énfasis en la pizarra, tomando incluso a rechifla las señales que hacían los jugadores antes de sacar los córners o las faltas laterales.

Se reían, pero mira cómo estamos. ¿Quién tira bien un córner ahora? Vemos al que va a botarlo con la mano arriba. ¿Y eso qué significa? El desaprovechamiento de las jugadas de estrategia es descorazonador. A veces veo partidos en la televisión y me desespero y me pongo a ver otra cosa.

¿Quién tira bien los córners ahora? Es descorazonador lo poco que se aprovechan las jugadas de estrategia

Ese año concluye con una Copa pero podría haber acabado con un doblete de no haber acontecido el segundo Tenerife. Su carrera habría sido otra con ese doblete, ¿no es así?

Sí.

Y en el hecho de que no se lograra ese doblete, ¿qué incidencia tuvo el arbitraje de Gracia Redondo?

Yo creo en la honestidad de los árbitros.

¿En el de este árbitro aquel día también? Hay dos penaltis de Agustín a Zamorano y otro más por mano en el área tras remate de cabeza de Hierro, precisamente.

Y otro penalti más del que nadie habla, en una jugada de Alfonso. Pero yo de las cosas que no sé a ciencia cierta prefiero no hablar. Mira, Segrelles era un árbitro valenciano con el que yo tenía una estupenda relación. Me hablaba de las presiones tremendas que tienen los colegiados. Es muy difícil.

Benito Floro

Más presión que usted no tenía nadie, y según una corriente muy fuerte de opinión a usted ahí, y al Madrid, le roban la Liga.

Los árbitros dependen de los gerifaltes de arriba, que son las personas a las que tienen que obedecer. La clave, a la luz de lo que se está descubriendo últimamente, está ahí, creo. El CTA, por entonces, acababa de cambiar en beneficio de las personas de las que todo el mundo habla ahora. Por lo demás, de lo que no sé prefiero no hablar.

Ya dice bastante. Ese partido de Tenerife, ¿con el VAR se habría ganado?

Por supuesto. El VAR, por cierto, está bien como herramienta, pero se encuentra a mitad de camino en su desarrollo. No lo usan bien y no tienen excusa de ningún tipo. Por ejemplo, se hartan a dar patadas y el VAR no interviene.

La sensación es que usted no disfruta mucho como espectador actualmente.

Así es; pero no solo por el VAR. ¿Quién juega bien al fútbol ahora mismo? A veces me pongo en contacto con exjugadores míos que ahora son entrenadores para llamarles la atención, por ejemplo, sobre lo mal que defienden a balón parado, pero no me hacen mucho caso. Se reían mucho de mis conferencias sobre el saque de banda, pero ¿tú ves a alguien que aproveche ese lance del juego? Me da una rabia tremenda.

Benito Floro

En su época había códigos hasta para el saque de banda.

Ahora Jurgen Klopp tiene un entrenador específico para el saque de banda. Ya nadie se ríe de eso.

Los periodistas especulaban con los códigos, pero nadie logró averiguar qué significaba tocarse la oreja o frotarse un ojo en un córner o saque lateral.

Claro, porque cambiábamos los códigos continuamente.

La célebre bronca de Lérida…

Me costó el puesto.

Pero ¿fue la bronca o la marcha del equipo lo que acabó con sus huesos en la calle?

La bronca. Fue una cosa orquestada. Se vendió como que el redactor andaba por allí, escuchó las voces y se puso a grabar. Una causalidad, dirían. Pero no. Alguien había alertado a los periodistas de PRISA de que mis arengas eran fuertes, y les había dicho dónde se tenían que poner para grabarlas bien. Esto mismo me lo reconoció el pobre Robinson, que en paz descanse, una vez que me lo encontré en un aeropuerto. Era un bendito, Robinson.

O sea, ¿no era la primera bronca de ese estilo?

No. En un partido de Copa contra el Tenerife, tras un primer tiempo de vergüenza, les dije que de qué iban. Perdíamos 2-0 al descanso. Reaccionaron. Sacaron el orgullo. Luis Enrique se puso a dar patadas. Jugaron con intensidad y marcaron un gol que ponía la eliminatoria mucho más al alcance, aunque luego perderíamos en el Bernabéu. Al término de ese primer partido, iban los jugadores muy orgullosos de haber sacado la casta tras el descanso, y ahí les eché otro rapapolvo. “¿Qué es esto de que tenga que venir yo con el látigo para que ustedes saquen su profesionalidad?” A Mendoza aquella bronca ya no le hizo gracia. “Son jugadores de élite, no puede usted tratarlos así”. “Presidente, no tienen la seriedad para merecer ser jugadores del Madrid”. Ay, Mendoza. Era una bellísima persona. Le quería mucho.

Los árbitros dependen de los gerifaltes de arriba. A la luz de lo que se está descubriendo ahora, creo que esa fue la clave de lo de Tenerife

Ha dicho usted, en una entrevista para JotDown, que Mendoza, de quien dice tener buen recuerdo, no tenía sin embargo mucha idea de fútbol.

En realidad no hace falta que el presidente sepa de fútbol. Lo que hace falta es que maneje bien el dinero. En ese sentido, Florentino es espectacular. La ayuda de José Ángel Sánchez creo que también es muy importante. Es una joya para Florentino.

Usted también trabajó con el actual presidente, aunque fuese por poco tiempo y como director deportivo. Solo durante unos meses, hasta que él dimitió.

Está haciendo una gran labor. El nuevo estadio es impresionante. Mendoza también hizo su estadio, levantó una nueva grada. Por cierto que esto nos perjudicó, porque esa grada obstruyó la entrada de luz solar y eso estropeó el estado del césped.

Sí, se habló mucho de ello. ¿Qué recuerdos tiene de esa etapa como director técnico en el tardoflorentinismo?

Fue muy breve, tres meses o así. Resultó una situación difícil porque había dos gallos en el mismo corral: Ramón Martínez y yo. Las funciones se solapaban. Recuerdo cómo me contactaron. Yo estaba de viaje en Londres. Me llama Emilio (Butragueño) y me dice: “Míster, dónde está usted?” “En Londres”. “¿Y qué hace usted en Londres si no habla inglés?” (Risas). “Cójase un avión y véngase para acá”. “Pero ¿para qué?” Cuando por fin llegué a la reunión, estaban allí Emilio, Ramón Martínez y Florentino. Recuerdo que me llamó la atención que, a pesar de que habían pasado doce años, en aquel despacho seguía el mismo cuadro que estaba con Mendoza. Florentino estaba empeñado en que teníamos que fichar un gran jugador español. Luego consultamos también con Amancio y coincidía conmigo: el hombre era Joaquín. Pero claro, Florentino dimitiría al poco tiempo y ya no pudo hacerse. Fue una pena. El sevillano habría sido la bomba en el club blanco.

Benito Floro

¿Cómo fue su relación con los jugadores en esa etapa?

Guti no fue respetuoso conmigo.

¿Qué le hizo?

Tuvo un mal gesto y me ignoró en una visita que hice al equipo. Con Raúl, ningún problema. Cassano ya estaba allí, no lo traje yo. No había mala plantilla. El problema no era de jugadores.

¿Usted intuyó en algún momento que Florentino se iba a ir?

Sí. Alguna vez le dije a Emilio: “El presidente piensa en dimitir, ¿no?” “Pero míster, qué cosas dice…” Yo le insistía mucho a Florentino en que algunos de los jugadores de la plantilla no tenían educación. Recomendé a Arango también, y precisamente jugando contra su Mallorca se produjo la derrota que precipitaría el desenlace. Pocos días antes nos había eliminado el Arsenal de la Champions. En la siguiente reunión ya no apareció Florentino. Ahí vi claro que no seguiría.

¿Qué impresión tuvo de Florentino en esos pocos meses?

Que es una persona excelente. Después le he pedido algún favor, muy respetuosamente, por carta, y ha sido muy amable conmigo. No tiene relaciones con García, no tiene relaciones con Relaño… ¡Ay, Relañito! (Risas).

Usted decía antes, tangencialmente, que las revelaciones sobre el escándalo Negreira le hacían mirar el arbitraje de aquel partido en Tenerife desde otra perspectiva.

Sí.

Benito Floro

Dicho eso, ¿podría abundar en su opinión sobre el arbitraje de Gracia Redondo en aquella última jornada de la 92/93?

(N. del E: A partir de este momento, y hasta el final, la entrevista entra a petición del interesado en el terreno del off-the-record, que hemos de respetar. Mari, la encantadora esposa de D. Benito, nos obsequia durante esta última parte de la conversación con cafés, helados y unas tabletas de chocolate con almendra que entusiasman a nuestro protagonista.

Luego, nos acompañan a la puerta previa visita al museo personal de nuestro entrevistado, colgadas de cuyas paredes vemos múltiples distinciones de sus diferentes destinos como entrenador. También hay una foto de la plantilla 93/94, firmada por casi todos sus componentes, que Floro repasa ante nosotros antes de darnos un abrazo que nos llevamos para el viaje de vuelta. Carretera extrañamente nostálgica, cuyo cariz melancólico solo la Creedence podrá matizar).

Benito Floro

Entrevista: Jesús Bengoechea, Francisco Sánchez Palomares

Cualquier visita a Madrid es siempre una buena excusa para que un madridista de provincias (a mucha honra) se acerque al Bernabéu, atraído como una viruta de metal a un imponente monolito imantado. Parafraseando a Calamaro, me aplastó ver al gigante, una enorme masa plateada que pincha el sol como un globo al atardecer.

Igual que una catedral gótica cuyos pilares y arcos miran al cielo, este teatro de los sueños (gran calificativo, lástima que alguien se adelantara), este templo, no obstante, nos invita a mirar hacia abajo, al pasto, un césped infinito que acaba siempre en emoción.

La temporada languidece, es hora de guardar nuestras mejores voces para el mejor escenario. Es cierto que los problemas seguirán ahí afuera cuando todo acabe. Pero ese momento, ese preciso instante de gloria metafísica, será solo nuestro, otra vez. Lejos de todo, entre sus muros, nada podrá dañarnos.

Bernabéu vacío

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Después de una temporada con final agridulce tras la debacle ante el Manchester City, pero en la que no hay que olvidar que se han conquistado tres títulos como son el Mundial de Clubes, la Supercopa de Europa y la Copa del Rey, además de firmar dos hitos históricos como las victorias por 2-5 en Anfield Road ante el Liverpool y el 0-4 del Camp Nou ante el FC Barcelona, es el momento de iniciar un periodo de reflexión con la vista puesta en la próxima temporada, que promete ser clave por muchos factores, tanto deportivos como extradeportivos, tras todo lo vivido este año con el Caso Negreira-Barça, la catarsis arbitral y el tsunami racista desatado a lo largo y ancho de la  temporada. Además, aderezado con dosis ingentes de antimadridismo.

Barça 0 Madrid 4

En ese sentido, pienso que el Club tiene que afrontar los siguientes hitos durante los próximos meses, tanto en el plano deportivo como fuera del terreno de juego. En materia deportiva:

1-. Ancelotti tiene el reto de conformar una plantilla profunda y competitiva.

2-. Resolver el problema de competitividad que supone tener cuatro jugadores que no cuentan para nada para el técnico italiano, como son Hazard, Odriozola, Mariano y Vallejo. Su salida es obligatoria para lograr fondo de banquillo.

3-. Completar el plantel del primer equipo con jugadores a los que el Castilla se les queda pequeño y que, aunque aún tienen mucho camino por recorrer, pueden sumar minutos en el primer equipo. Como se ha demostrado, las temporadas son larguísimas y hay momentos en los que se necesitan jugadores comprometidos y con hambre. Nombres como los de Álvaro y Arribas deberían dar el salto ya.

Arribas gol Mundial Clubes

4-. Reforzar el plantel en puestos clave que se han demostrado auténticos puntos débiles, como son tanto el lateral derecho como el izquierdo y el delantero centro. La posible salida de Benzema agudiza más la situación. De confirmarse la marcha de Asensio, obligaría al Club a hacer un mínimo de cinco fichajes de futbolistas con el nivel suficiente para ser titulares en el Real Madrid. Estamos hablando de una inversión muy importante.

5-. Entre reforzar el equipo con potenciales titulares y la construcción de una plantilla amplia y competitiva, no es descabellado hablar de al menos ocho incorporaciones este verano. Y eso contando con que jugadores como Nacho y Ceballos terminen renovando.

Es momento de iniciar un periodo de reflexión con la vista puesta en la próxima temporada, clave por muchos factores tanto deportivos como extradeportivos tras todo lo vivido este año con el Caso Negreira-Barça, la catarsis arbitral y el tsunami racista desatado durante la  temporada

Si en el plano deportivo parece evidente que estamos ante una temporada claramente de transición y de construcción de un nuevo proyecto, con todo lo que ello conlleva en cuanto a resultados inmediatos, en el planto institucional y extradeportivo los retos que se presentan este próximo año son también mayúsculos.

6-. Finalizar las obras del Nuevo Santiago Bernabéu, con lo que significa en cuanto a imagen del club e ingresos extras que permitirán reforzar toda el área deportiva a medio plazo.

7-. Acabar con el desajuste en las ubicaciones del estadio que obligan a un gran número de socios a vivir desde hace cuatro años en un estado permanente de nomadismo. Conseguir ubicar a la enorme masa de abonados de la entidad de forma cómoda y respetando sus querencias históricas es un reto no menor.

Nuevo Bernabéu

Y en el plano extradeportivo estamos ante un año crucial ante lo vivido durante toda esta campaña. En ese sentido:

8-. El Club debe trazar una línea roja esta temporada y no permitir el acoso brutal vivido a Vinicius. No es una decisión sencilla, pero hay que tomar medidas drásticas en el terreno de juego cada vez que estos hechos se produzcan.

9-. Denunciar desde el propio Club de forma sistemática el acoso mediático y la pasividad arbitral que vive la entidad.

10-. Trabajar para cambiar un modelo arbitral que se ha comprobado nocivo y que vive con el dragón en la cueva tras el Caso Negreira y las manipulaciones del VAR.

Todo ello junto dibuja un mapa muy intenso para el Real Madrid en una temporada que ya está a la vuelta de la esquina. Hay Madrid para la 23/24 pero toca tomar decisiones en todas las áreas para no perder el tren en un modelo futbolístico a nivel europeo cada vez más complicado por la pujanza de los clubes estado, y en una competición doméstica con mucha tela que cortar en todos los ámbitos, que vive un nudo gordiano en asuntos en los que no se puede mirar a otro lado.

 

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Buenos días. Si alguien no aficionado al fútbol paseó ayer a eso de medianoche por la calle, y escuchó a través de algún balcón abierto a Carlos Martínez cantando como loco los goles de una tanda de penaltis, pudo pensar que España había vuelto a ganar el Mundial.

No es así. Se trató tan solo del Sevilla (que es un equipo español, eso es verdad, tan español como por ejemplo el Real Madrid) ganando la Europa League (que es una competición menor en el continente que el Sevilla, equipo a su vez menor en el concierto europeo, se ha especializado en ganar). Podrá pensarse que tampoco era como para ponerse así, o que tampoco es como para ponerse como se pone la prensa hoy. Las portadas de la llamada caverna mediática, paridas generalmente en Madrid, parecen más bien haberse alumbrado hoy a orillas del Guadalquivir por unos redactores puestos hasta las cejas de rebujitos y flamenquines. Ole, ole y ole, qué grasia tienen. “No, si yo soy de Santandé, lo que pasa es que tengo esta grasia en el hablá”, aclaraba Fedra Lorente en “Amanece que no es poco”, antes de ser declarada comunal (y turgente) por las turbas insurrectas ante el alcalde del pueblo.

A las portadas de As y Marca, hoy, les sucede lo mismo: no son sevillistas ni sevillanos, pero tienen esta grasia en el hablá.

Portada As Portada Marca

Conste que nos alegramos por el Sevilla (y muy especialmente por su técnico Mendilibar) y le felicitamos desde aquí. Felicitamos muy especialmente al sevillismo más rabiosamente antimadridista, que suponemos a estas horas, tras celebrar jubiloso un título mediano que hace el número 7 en su palmarés, tendrá alguna inclinación a reconocer alguna grandeza a quien ha ganado el doble de veces (14) el título más grande que existe.

El partido tuvo prórroga, penaltis y decisiones arbitrales polémicas. Hubo una mano en el área sevillista, de las que a veces se pitan y a veces no. El penalti decisivo de la tanda hubo de ser repetido cuando Rui Patricio ya lo había detenido, si bien el gran protagonista de dicha tanda fue Bono a pesar de que las calles de Budapest tienen nombre. Gracias a él, los hispalenses han encontrado lo que estaban buscando.

Lo sentimos por Mou, entrenador a quien tenemos afecto por su pasado blanco y que de algún modo, pese a haber perdido esta Final, se está demostrando de vuelta en la élite de los técnicos europeos. Si Ancelotti decide finalmente tomar las de Copacabana (que son las de Villadiego con caipirinha), el Madrid no haría mal en considerar seriamente la posibilidad de un retorno del de Setúbal. Se trata de un especialista en cambios de ciclo, es un motivador nato y no desperdicia una ocasión de hacer desde la sala de prensa la batalla cultural a la que asuntos como el negreirato (tan visiblemente vigente) o la campaña contra Vinicius nos abocan irremediablemente.

Y nos alegramos por Sergio Rico, exportero sevillista que continúa grave tras su accidente de caballo. Todo el ánimo para él.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo le roba el titular a As (“El séptimo cielo”) para brindar la mayor parte de su primera plana al triunfo sevillista. Si se han apuntado la Premier de Guardiola y el mundial de Messi, no vemos por qué no van a hacer lo propio con la Europalí de los de Nervión. ¿No jugó Rakitic en el Barça? Es por ello que tal jugador y no otro es el que aparece en portada. El aparato propagandístico blaugrana no se apunta la Europalí pero subliminalmente, con la presencia del croata en primera línea, en el fondo sí se lo apunta un poquito.

El otro asunto principal es el homenaje a Busquets en su despedida. “Team Busi”, titula el diario de Godó. A nosotros nos gusta más Busy Team, estando como está el Barça siempre ocupado, ya sea en comprarse el estamento arbitral, eludir el cumplimiento de la ley en cualquiera de los apartados del Código Penal (con el beneplácito de las instituciones) o simplemente adquirir órganos humanos en el mercado ad hoc. No paran.

En el faldón inferior se hace constar el gesto de Jasikevicius rebajándose el sueldo en medio de la galopante crisis financiera culé. Ya sabéis que el Barça es esa institución que firma contratos multimillonarios con jugadores o entrenadores a sabiendas de que luego tendrá que decirles que no les puede pagar lo acordado. Esa es otra de las cosas en las que andan permanentemente ocupados. Busy Team.

Portada Sport

Sport relega al Sevilla a una presencia mínima en portada, seguramente porque andan lentos de reflejos y no se les ha ocurrido que se podían apuntar la Europalí por lo de Rakitic. Hoy, en ese sentido, Mundo Deportivo les ha comido la tostada (qué hambre, por cierto, sépase que el portanalista no desayuna hasta que no ha concluido su quehacer mañanero).

Dan presencia los de Mascaró al homenaje a quien célebremente llamara “puto mono” a Marcelo, resaltando la presencia en el acto de grandes personalidades, entre ellas Emilio Butragueño. Nos van a tener que explicar cómo es esto de personarse en la causa judicial del BarçaGate con una mano mientras con la otra te sumas el tributo de uno de los jugadores que engordó su palmarés gracias a Negreira. Las imágenes del Buitre hablando en el acto mientras tipejos como Jordi Alba se ríen por lo bajini demuestran la nula clase de esta gente, y vuelven a ejemplificar hasta qué punto no se puede ir con ellos ni a crear la Superliga, ni a homenajear a nadie ni a nada de nada. Con el Busy Team, ni a heredar.

https://twitter.com/marca/status/1663977603605118983?s=20

El argumento principal de Sport en el día de hoy vuelve a ser Messi y su fantasmagórico retorno a Can Barça. “Al rojo vivo”, titulan, pero luego lees la letra pequeña de la portada y te das cuenta de que Messi va a ir casi a cualquier parte menos al Barça. Es una especie de clickbait de quiosco.

Por lo demás, andamos preocupados con lo de Karim (asunto que atraviesa transversalmente las primeras planas del día) y ya casi resignados a su inminente marcha a Arabia Saudí. La oferta económica es irrechazable y la vida del deportista es corta. Leed y ved a Ramón Álvarez de Mon en este artículo con vídeo, hablando del tema. En La Galerna, con el corazón roto, nos estamos preparando para despedir a una de las máximas leyendas de la historia del club.

Pasad un buen día.

Benzema está muy cerca de irse del Real Madrid. El asunto de Karim no solo está ocupando la cabeza de los madridistas, sino también los corazones. Es un tema complicadísimo de gestionar porque se trata de uno de los mejores cinco jugadores de la historia del club, el segundo máximo goleador blanco y el ganador de cinco Champions League. Además de un futbolista impresionante durante estas catorce temporadas, en cuanto a rendimiento y a estética, que ha mejorado el juego del equipo a todos los niveles.

Desde hace un par de días en el Madrid existe la sospecha de la posible marcha de Benzema. En enero ya os comenté la información que me llegó del entorno del jugador sobre este tema. En el club, en aquel momento no se planteaban que pudiese ocurrir, aunque más adelante, debido a que la comunicación con Karim siempre ha sido buena, sí supieron de ese acercamiento a Arabia.

La información que tengo es que Benzema se reunió ayer con Florentino, le trasladó la oferta y le comunicó su idea de irse. Florentino lo entendió, le mostró su apoyo y le confirmo que iba a tener libertad de acción para marcharse si quería, pero le pidió que se lo pensase más, y ese es el motivo por el que prácticamente se puede decir que Benzema va a abandonar el Madrid, pero no es aún seguro.

Para el Madrid es una faena. Incluso en una temporada que no ha sido como la pasada, Benzema ha marcado 30 goles que habría que reponer junto con los 12 de Asensio. Son 42 goles que el equipo pierde gratis, no obtiene ningún precio de traspaso por ellos, lo que supone un problema.

Benzema, muy cerca de marcharse, pero Florentino le pide que se lo piense

Si se confirma la marcha de Benzema, que podría ratificarse antes del fin de semana, además de la llegada de Joselu haría falta algo más para la delantera. Por lo que puedo palpar, va a ser difícil que la solución elegida sea muy espectacular. Existe la opción Harry Kane, pero me cuesta ver el fichaje del inglés a un precio de traspaso de ochenta millones y un salario importante porque la idea del Madrid sigue siendo no hipotecarse para decisiones que puedan venir en 2024 y en adelante.

Harry Kane

¿Qué decisiones pueden venir en 2024 o en adelante? Las que todos podemos imaginar. En el caso de Mbappé, quedaría libre en 2024. En el caso de Haaland, en 2025 podría haber posibilidades con esa cláusula que tiene en su contrato y con el ciclo que podría sentir el jugador que habría cumplido, como ha dicho su padre en varias ocasiones.

También llegará Endrick en 2024, que aunque se trata de una decisión tomada y no hay nada que hipotecar, el Madrid tiene una gran confianza depositada en él, ha invertido en el jugador bastante dinero porque se piensa que en algún momento el brasielño puede llegar a ser muy importante en el Madrid.

Por lo tanto, me cuesta ver decisiones que supongan una apuesta económica clara por un delantero para muchos años. Pero estamos a 31 de mayo y tanto las ideas como las situaciones pueden cambiar, y si se confirmara la marcha de Benzema se podría replantear todo.

Si se marcha Benzema, es difícil que el Madrid tome decisiones que hipotequen económicamente el futuro

Imaginemos un precio de traspaso por Harry Kane de 80 millones de euros, que sería menos de lo que Levy pediría. Supongamos, tirando por lo bajo, que se le pagan 20 millones de euros brutos por año y se le ofrecen 4 años de contrato. 160 millones en total, 40 a amortizar por año. Si el Madrid tuviese en mente que fuese a ser su delantero pasase lo que pasase y que no se iba a plantear fichar otro, 40 millones por temporada en cuanto a amortización de salario y precio de traspaso sería asumible. El problema es que el Madrid tiene otros objetivos, que son objetivos mejores pero no tiene garantizados. Ahí está el riesgo y ahí está también el problema de los tiempos con la operación Benzema, ya que si se marcha este año lo haría uno antes de lo que el club tenía previsto y eso complica la situación.

De todos modos, el rendimiento de Karim ha ido cayendo e incluso si se queda habría que ver si es suficiente con fichar solo a Joselu. Entrañaría el riesgo de que la próxima temporada no fuese excesivamente buena en cuanto a títulos. Pero el Madrid prefiere esa “precariedad” durante un año a tomar decisiones que le hipotequen durante mucho tiempo.

 

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Buenos días, amigos. Como sabéis, el Portanálisis es una sección de La Galerna donde analizamos las portadas de los cuatro principales diarios deportivos patrios, dos de Madrid y dos de Cataluña. Los catalanes realmente no son catalanes, sino culés, porque es harto complicado encontrar en ellos información de otros clubes de la región salvo que la noticia guarde alguna relación con el FC Barcelona. Y los diarios de Madrid, As y Marca, tienen claro cuál es su público objetivo y cuando no atacan al Madrid hacen portadas como las de hoy, primeras planas que cuando las ve un madridista le invaden las mismas ganas de leer el periódico que de recibir una inspección de Hacienda.

Portada As Portada Marca

Porque el seguidor blanco disfruta con cada éxito del Sevilla, equipo que en el anterior partido casi provoca lesiones de gravedad a Ceballos y Camavinga. El madridista bulle de emoción ante la posibilidad de una Europa League para ese club que ante el racismo sufrido por Vinícius y el negreirato promueve campañas contra el Real Madrid y su presidente Florentino Pérez. El aficionado de Concha Espina está deseando que gane un título europeo el equipo que ante el Madrid se quiere retirar del campo y frente al Barça traga carros y carretas mientras le sirve de filial. El hincha merengue está interesadísimo en saber más de ese club cuyos hinchas a punto estuvieron de quemar el autobús del Real Madrid en dos ocasiones, como cuenta Fernando Manso, conductor del autobús blanco durante 14 años, en su libro Historias del autobús del Real Madrid.

Frente al Sevilla, esta noche estará la Roma, entrenada por Mourinho, quien no deja pasar ocasión para recordar su amor por el Madrid. Que cada uno apoye al equipo que quiera y que Dios reparta suerte.

Además del Sevilla, en As hablan de la inquietud que despierta en el madridismo la oferta de 200 millones de euros por dos años que tiene Benzema sobre la mesa. Con la edad, el bagaje y el rendimiento que ha dado Karim al Real Madrid se ha ganado el derecho a hacer lo que le plazca. En la historia blanca, Benzema se encuentra a la altura de mitos como Puskas o Gento y tan solo un peldaño por debajo de Di Stéfano.

Los madridistas queremos y vamos a querer siempre a Benzema.

Este año, el nueve merengue no ha estado en ningún momento libre de lesiones o molestias que le han impedido jugar con normalidad y su rendimiento se ha visto afectado. Una oferta de ese calibre es difícil de rechazar, más aún cuando ya ha ganado todo con el Madrid, ha sacrificado un dedo por el club y comienza el inevitable declive.

El problema es para el club, que, en caso de marcharse, se vería obligado a realizar un movimiento importante que no esperaba hacer este año.

De todos modos, Benzema sigue siendo jugador del Real Madrid, no es aconsejable que los aficionados nos rasguemos las vestiduras antes de que suceda nada. El Real Madrid está por encima de todo y de todos.

Portada Sport

Como escribíamos al comienzo del Portanálisis, en Sport hablan casi en exclusividad del Barça, y eso incluye a Messi, porque allí arriba a la derecha siempre han tenido un espíritu expansionista y han considerado como suyo aquello que les circunda, lo que algún día fue y lo que nunca será.

Dicen que el Barça presiona a Messi. Y nosotros nos preguntamos: ¿a quién no ha presionado el Barça? El club negreiro es experto en hacer bullying a aquellos jugadores que, por lo que sea, les interesa que se marchen, pero no quieren hacer frente a las obligaciones económicas que ello supone. Para el Barça presionar a un jugador es como para cualquier mortal tomarse un café por la mañana.

Por lo demás, aparece en portada un culé tan ilustre como Serrat en una entrega de premios del propio diario Sport. Llevamos meses y meses preguntándonos qué pensará sobre el negreirato el genial cantautor catalán, pero nadie de Sport le ha preguntado al respecto, por lo que sea. De hecho, que sepamos, ningún otro medio ha preguntado a Serrat (ni a ningún otro culé ilustre, como el o Mago Pop) por tan turbio asunto, también por lo que sea.

Aprovechamos pues la presencia de Joan Manuel Serrat en esa gala para preguntarle desde aquí: admirado Joan Manuel, ¿qué opinas de que el club de tus amores haya pagado durante al menos 17 años al vicepresidente de los árbitros, a razón de 7,3 millones mínimo?

No. Nadie le ha preguntado eso a Serrat. Ni al Mago Pop. Ni a Josep Carreras. Ni a Guardiola, claro. Ni se lo ha preguntado nadie ni parece que ellos tengan mayor interés en pronunciarse. Una verdadera pena.

Portada Mundo Deportivo

En Mundo Deportivo, al que presionan, pero para que se vayan, no para que venga, como a Messi, es a Mirotic. La cosa funciona así: fichan a un deportista con un sueldo fuera de mercado, cuando les viene mal seguir pagando, filtran a los medios afines lo que cobra para que lo hagan público y responsabilizar al propio deportista —esto es lo más gracioso— de sus abultados emolumentos, con el objeto de ponerle en contra a la afición y provocar su marcha. Criaturitas.

Os dejamos por hoy con el deseo de que trinquéis cada momento de felicidad que se presente y lo disfrutéis sin remordimiento alguno, sea buscado o casual, porque la vida son dos días y uno nos lo pasamos leyendo portadas de diarios deportivos.

Fue Winston Churchill quien dijo que “cambiar no siempre equivale a mejorar, pero para mejorar, hay que cambiar”. No deja de sorprender la reticencia a la evolución que suelen mostrar los estamentos que rigen el fútbol. Cualquier propuesta transformadora se confronta como si de una amenazante fiera se tratara. No es la primera vez que Florentino Pérez demanda que se alteren aspectos evidentemente mejorables del arbitraje, especialmente en lo que atañe a su transparencia. La respuesta obtenida tanto de opinadores y medios poco afines, como de las instituciones implicadas, ha sido contundente e invariable; ni se contempla, ni se toleraría el más mínimo intento de modificación.

Instalados en la paradoja, llevan décadas pintándonos al presidente del Real Madrid como un malvado ser con un poder omnímodo a nivel político y deportivo. La ausencia de esa supuesta autoridad apabullante queda demostrada con el hecho de que las sugerencias procedentes de la directiva merengue son indefectiblemente rechazadas por Federación o Liga, teniendo este último organismo numerosas denuncias interpuestas por el Madrid.

Tebas y Rubiales

Otra paradoja de difícil explicación; si el Madrid es siempre el gran favorecido por el arbitraje, según reza la incesantemente difundida leyenda negra, ¿por qué es el único que pretende cambiarlo? Ni un solo otro club ha recogido el guante lanzado por Florentino. Ni siquiera aquellos que han sufrido evidentes perjuicios esta temporada, que incluso les han costado el descenso, han querido sumarse a la iniciativa renovadora madridista. Y los que lanzan comunicados acerca de supuestos agravios históricos con su rival local por una jugada muy concreta y obviando datos que no se pueden explicar desde la estadística si eliminamos la posibilidad de que exista una tendencia intencional, también parecen encontrarse cómodos en este sistema.

Si el Madrid es siempre el gran favorecido por el arbitraje, según reza la incesantemente difundida leyenda negra, ¿por qué es el único que pretende cambiarlo?

La conclusión lógica es justamente esta; si no te quejas de los métodos del CTA, ni quieres conocer sus criterios arbitrales para puntuar, ascender, descender, asignar partidos o ‘meter en la nevera’ a los colegiados es porque crees en la integridad del régimen actual, o porque estás sacando tu tajada. Existe una última posibilidad, que seas consciente de que ponerse enfrente de este gremio supuestamente neutral te convierte en su enemigo, y que acabarás pagándolo.

No está Negreira, pero sí Clos Gómez

El arbitraje, que acumula gigantescas sospechas de corrupción en los últimos años, sigue intentando convencernos de que se mantiene impoluto, mientras asistimos a escándalos semanales, algunos tan groseros como el hurto de imágenes del VAR a un árbitro que, solo con lo que había visto en directo, ya debería haber tomado una decisión completamente diferente a la que determinó. Si anda como un prevaricador, habla como un prevaricador y decide como un prevaricador, el ‘juez’ de un partido no puede ser otra cosa. Nuestros antis, siempre incansables en su miseria, han intentado darle la vuelta a la situación para apuntar al Madrid como beneficiado de la anulación de la sanción a Vinicius, que se produjo por una prueba viciada y por tanto inválida. Tremendo rédito obtenido con este dictamen por el club blanco, estando el brasileño lesionado y sin jugarse absolutamente nada en los últimos partidos del campeonato. La injusticia, si la sufre el Madrid, es menos injusticia, intentan hacernos creer.

Quienes aboguen por el inmovilismo, bien están pringados, bien se aprovechan de él

Los herederos de Negreira (y probablemente de unos cuantos dirigentes más) y de sus prácticas, los árbitros que él mismo promocionó, educó e integró en la charca que es ahora el CTA ni tienen credibilidad, ni están capacitados para renovar un estamento cuyo funcionamiento desprende un hedor difícilmente soportable. Como partícipes y beneficiarios de esta estructura, su primer objetivo es protegerla a toda costa. Y si para ello hay que pasar por encima de la única entidad que a día de hoy amenaza su supervivencia, no les temblará el pulso. Al fin y al cabo, tienen las retransmisiones y a casi todo el poder mediático trabajando sin descanso en disfrazar al gran perjudicado del sistema como si fuera su principal beneficiario. Al menos ya sabemos detectar a los que quieren que los atropellos de los árbitros y del videoarbitraje sigan vigentes. Quienes aboguen por el inmovilismo, bien están pringados, bien se aprovechan de él.

 

Getty Images.

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