Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. La prensa deportiva del día no tiene nada que contar. Es así. Los cuatro jinetes del Apocalipsis se podían haber puesto de acuerdo y, en consonancia con esta triste situación, no sacar periódicos hoy, como si fuera el día de Navidad. Al no haber periódicos, no habría portadas, y nosotros, por consiguiente, descansaríamos hoy también.

Nada de esto sucede. Hay periódicos aunque no haya nada que poner en ellos una vez se nos ha informado de que el parón ha pasado factura al espectáculo en forma de graves lesiones. Ya ni eso tiene por ofrecer el parón, ya ni lesiones. El parón ya no es lo que era. Ha perdido su innegable punch en pocos días. Hay periódicos aunque no haya nada que contar y hay portadas aunque no haya nada que poner en ellas.

Por tanto, hay portanálisis. Viva. Sonríen los niños y los perros ladran jubilosos antes de morder la pantorrilla de un notario natural de Antequera. Los perros tienen su corazoncito, y están también hasta los cojones de todo.

Podrá no haber nada que contar, pero siempre habrá preguntas que hacer. ¿Qué hacemos entonces?, se pregunta la prensa deportiva patria. ¡Entrevistas!, se responde a sí misma, y es así como As te descerraja hoy dos por el precio de una, la primera con Reinier (a quien vemos fondoncillo), la segunda con Villar.

Estábamos a punto de escribir que ya nos habíamos olvidado de los dos, pero ¿cómo olvidar a Villar? Es mucho lo que ha hecho por nosotros, y además la prensa tiende a entrevistarle muchísimo, sin duda porque lo merece. Nosotros siempre estamos interesados en lo que pueda decir Villar. Absolutamente siempre. ¿Que estaríamos más interesados en que le juzguen de una puñetera vez y pague en prisión por haber corrompido el fúrgol español durante tres décadas? No diremos que no. A falta de eso, qué bonito es leerle en entrevistas de compadreo, con preguntas pero sin el molesto hábito de la repregunta, que tanto riesgo conlleva de que el entrevistado quede mal.

Nosotros nunca, nunca, querríamos que Villar quedara mal en una entrevista. Es la última cosa que querríamos. Afortunadamente, nuestros amigos de As están de acuerdo en esta premisa.

 

Vamos por partes.

La primera ya es gloriosa, amigos. Preguntado acerca de su vida actual, Villar confiesa que se levanta y se va a tomar unos vinos con los amigos. Hay cosas que no tiene sentido hacer esperar si desde que amanece apetece.

"Soy un hombre inquieto y me gusta mucho hablar de filosofía" es otro pedazo de cita que no entendemos cómo no aparece como uno de los destacados, o incluso el titular. Ayer mismo se cumplieron dos años de la partida de este mundo de nuestro querido Antonio Escohotado. Qué buenas charlas sobre Heidegger habrían podido tener los dos.

Atención porque viene otra sin desperdicio. "El que piense que siendo presidente de la Federación no lo van a caer cuatro o cinco querellas está equivocado". No porque uno haga merecimientos por que le caigan las querellas, no, sino porque éstas ¨caen" del cielo, como la lluvia o los peniques de Sinatra en aquella preciosa canción, y sólo resta asumirlo como algo consustancial al cargo.

Después sabemos que estuvo en la cárcel once días. Once días. No recordábamos exactamente cuántos habían sido. Sin embargo, el titular de toda la entrevista es "La cárcel me enseñó muchas cosas". ¿En once días? Puede ser. Los grandes filósofos, como Wittgenstein y Ángel Mari, disponen de un entendimiento tan abierto a la pedagogía que las enseñanzas brotan en tierra fértil sin necesidad de que la cosa se extienda durante mucho tiempo.

A continuación, en lugar de una respuesta, destacaremos una pregunta, asombrosa por parte del redactor. "¿Cree en la justicia?" Respondemos nosotros en nombre de Ángel Mari: "Nos ha jodido, como para no creer. Corrompe el fúrgol español durante 30 años y a cambio cumple once días de cárcel. ¿Dónde hay que firmar?"

"¿Existió corrupción en la Federación?" "¡Qué va a existir!" No tenemos nada que agregar a este punto. Nos supera en belleza y verdad. Gran respuesta, a la cual el entrevistador no opone ninguna de las 755 pruebas documentales de lo contrario que podría aportar.

De todos modos, el punto culmen de este antológico encuentro de As con Villar se da, por supuesto, al llegar a Negreira, de quien Ángel Mari dice que "se ha  demostrado (¡!¡!) que Negreira no designaba y que tampoco proponía a los internacionales". Como el redactor no tiene a bien solicitar las pruebas de tal cosa, que al parecer existen, nos quedamos sin conocerlas. Más chocante es cuando cuando el expresidente de la RFEF define a Negreira como "una persona con atractivo dentro de sus compañeros".

Negreira como el Brad Pitt de Las Rozas, esto sí que es un titular que también se nos birla como tal. No queremos imaginar de qué modos se manifestaba el atractivo de Negreira, y mucho menos de qué modo lo hacía DENTRO de sus compañeros. Sabemos que la última vez que Woody Allen estuvo dentro de una mujer fue cuando visitó la Estatua de la Libertad, pero ignoramos cuándo fue la última vez que Negreira estuvo dentro de sus colegas de profesión.

En fin. Hay un antes y un después de esta entrevista a Villar, que es quien nos faltaba para amenizar definitivamente este parón. Éramos pocos y dieron a luz la comadrona, la abuela y el notario de Antequera a quien antes aludíamos.

El resto de portadas del día no son menos apasionantes. Os dejamos con ellas, en el entendido de que querréis verlas. Ánimo, ya falta menos para el fin del parón, y dos o tres jugadores del Madrid aún están sanos para compensarnos por la espera jugando contra el Cádiz.

 

Una inoportuna plaga de lesiones causada por el exceso de partidos que se ven obligados a jugar los futbolistas asola las plantillas de los principales clubes europeos, en especial la del Real Madrid. La voracidad económica de la FIFA, Federaciones y demás organismos y estamentos se ha cobrado numerosas víctimas en el último parón.

Los compañeros de fcQuiz han elaborado el siguiente cuestionario para calibrar vuestro grado de conocimiento sobre esta sangrante e insostenible situación.

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Tenemos la mítica ‘Pesadilla en Elm Street’, filmada por Wes Craven en 1984 y todas sus secuelas, que confieso no he visto porque no aguanto el miedo; también contamos con una ‘Pesadilla en la Cocina’ e incluso con alguna película titulada escuetamente ‘Pesadilla’ o la redundante ‘Pesadilla en el Infierno’,  estrenada en el año 2018 y que, con ese título, ya debe de ser el colmo del terror.

Con lo que no contábamos, aunque llevábamos tiempo rumiándolo de forma inconsciente, es que íbamos a despertarnos de lleno en ‘La pesadilla FIFA’.

Lo del Virus FIFA ya se queda muy corto. No está a la altura de lo que está sucediendo en el mundo del fútbol y de las consecuencias que están generando tanto un calendario absolutamente inconsciente como el medieval derecho de pernada que las federaciones y, por tanto, las selecciones, tienen con respecto a los clubes de fútbol.

Lo de virus FIFA se queda muy corto, hemos despertado de lleno en 'La pesadilla FIFA'

El último parón o ventana ha sido especialmente desastroso, cruel y esclarecedor de lo que está ocurriendo. Los clubes están completamente indefensos, y quien dice los clubes, dice los aficionados y socios de unos equipos que se ven esquilmados cada dos meses sin contemplaciones y que, además, deben cargar con las consecuencias de unos partidos incomprensibles como el Francia-Gibraltar en cuya previa se lesionó Camavinga para dos meses y medio. Ese partido era lo más parecido que se puede encontrar en versión selección de fútbol a un duelo entre un equipo de solteros y casados contra una selección de nivel mundial.

Lesión de Camavinga

Si incomprensible fue ese choque entre galos y ‘llanitos’, que ha tenido consecuencias funestas tanto para Camavinga como para el Real Madrid, que se va a ver privado de uno de sus jugadores más en forma durante un tramo muy importante de la temporada, lo que ha sucedido con Vinicius ya clama al cielo.

El fútbol actual, completamente globalizado, considera los viajes oceánicos como si fueran simplemente un antiguo desplazamiento a Tomelloso desde Madrid, por poner un ejemplo.

Vinicius sucumbió después de tres viajes cruzando el Atlántico prácticamente en dos meses. Otra lesión de larga duración que pagará el Madrid.

El club blanco ha perdido de una tacada a su mejor delantero y a su centrocampista más emergente. Sin más. Y no puede hacer nada.

El despropósito es total y afecta a todos los clubes. Jugar en la selección se está convirtiendo en una profesión de alto riesgo.

A Bellingham, su jugador más decisivo, le hicieron además viajar como quien coge el metro para ir de la estación de Metro de Campamento a Plaza España (los lectores que vivan en Madrid me entenderán) para revisarle el hombro. Más desgate. Más cansancio. Más probabilidades de una lesión en los próximos partidos.

El despropósito es total y afecta, más tarde o más temprano, a todos los clubes. Al Manchester City le han devuelto cinco jugadores lesionados con el sello de ‘Pesadilla FIFA’; la Real ha perdido a Oyarzabal por un mes, como antes también perdieron el Leipzig, Athletic y el PSG a Dani Olmo, Nico Williams y Asensio, y el Barcelona tendrá a Gavi en la enfermería para toda la temporada. Jugar en la Selección se está convirtiendo en una profesión de alto riesgo. Para hacérselo mirar.

En total, 25 jugadores regresan de su periplo con las selecciones lesionados. Es sangrante.

En el caso del Real Madrid, el daño que esta ventana FIFA ha causado es incalculable. Veremos las consecuencias a final de temporada. Por el momento, el cabreo de socios y aficionados del Club es monumental. Y lo malo es que no se puede hacer nada. Es lo que tiene vivir en un sistema feudal en pleno siglo XXI.

 

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El lector, si es que lo hubiere, que me haga la gracia de leer estas cosas considerará que no resulta interesante el dato que voy a dar. Aquí no se vienen a contar las miserias o perversiones de cada uno, lo sé, pero aun así creo que puede ser interesante que sepan algo sobre quien esto escribe.

Me gusta ir de compras. Así, sin anestesia. Me gusta adquirir bienes a cambio de dinero, sean estos lo que mis amigos y yo denominamos, de forma genérica, artículos de coña, es decir, equipo o complementos para nuestras aficiones, o, de manera amplia, libros, música o ropa. Esta actividad me entretiene, pero hay un matiz que la sublima y la convierte en placer, y es la búsqueda de la ganga, de la oferta, y qué mejor lugar para ello que, sí, amigos míos, los outlets.

Outlets

Mi armario para la vestimenta y mi casa en general están llenos del resultado del aprovechamiento de oportunidades comerciales a precios ventajosos y la perfección de transacciones que, a precio habitual, habrían sido enormemente onerosas, si bien no siempre se han adquirido bienes de calidad, de manera que ha habido decepciones y no pocos días de retornar al hogar con las manos vacías.

Dado que deseo el bien para quien me es querido, contándose el Real Madrid entre los que me suscitan tal sentimiento, quiero que nos vayamos de compras. El saldo del último parón de selecciones, cuya desaparición definitiva vuelvo a reivindicar, ha sido demoledor para nuestra plantilla, con Camavinga y Vini Jr. caídos en acto de servicio a mayor gloria financiera de FIFA y UEFA, mil veces sean sus corruptos nombres malditos. El rol de lesionados de media y larga duración de nuestro equipo es largo como un parón de selecciones, incrementándose la sensación de que la plantilla resulta, ya desde verano, exigua. Por todo lo anterior, creo que ha llegado el momento de buscar la oportunidad de mercado, la ganga, el fichaje o cesión a precio bajo que ayude al equipo en el tramo decisivo de la temporada.

Creo que ha llegado el momento de buscar la oportunidad de mercado, la ganga, el fichaje o cesión a precio bajo que ayude al equipo en el tramo decisivo de la temporada

Cierto es que el Real Madrid, y, en especial, esta junta directiva, parecen tener cierta inquina a esta ventana de fichajes invernal. Motivos no faltan, pues fue en diciembre cuando llegaron a Madrid nombres como Gravesen, Cassano, Lucas Silva, Faubert, “Rambo” Petkovic o Periça Ongjenovic, más conocido como “el Átomo”. No menos verdad es que esta relación valdría para no volver a fichar nunca más en lo más crudo del invierno, pues la calificación más benévola del rendimiento en el Club de los referidos jugadores es “irrelevante”, si no “hilarante”.

Faubert

Sin perjuicio de lo anterior, en el mercado navideño también llegaron gente como Marcelo, jugador más laureado de la historia del club; Diego López, portero fantástico que tuvo que salir del equipo por los motivos que todos sabemos, ninguno relacionado con lo deportivo; Higuaín, que (memes aparte) logró convertirse en un buen delantero; Savio, tan frágil como fino o Adebayor, otro atacante correcto, uno de los tipos que más rápido comprendió qué era el Real Madrid y que, además, transmitía en todo momento lo feliz que le hacía pertenecer al equipo.

No puedo creer que no exista un Adebayor o un Huntelaar del año 2023 que puedan intentar paliar la escasez de artillería pesada de la línea ofensiva del equipo, y a los que se permita venir en condiciones ventajosas o razonables para, en función de su rendimiento, quedarse o volverse por donde vinieron. Comparto las reservas que puedan existir en el club por miedo a convertir las contrataciones en lastres económicos a largo plazo. Casos no faltan, sirvan como ejemplo Mariano, Jovic o Hazard, estos dos últimos, por cierto, petición expresa de Zidane. Comprendidas esas dudas, las inversiones del mercado invernal suelen implicar riesgos, no hay duda, pero acompañemos a Florentino Pérez, JAS, Juni Calafat y quien sea a dar una vuelta por los outlets del fútbol. Quizá, sólo quizá, valga la pena.

 

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Buenos días. «Intereses cruzados» habría sido un buen título para el disco de un cantautor reivindicativo de aspecto descuidado, de los que aprovechan sus conciertos para lanzar soflamas políticas de madurez adolescente, pero no la portada adecuada el día después de conocerse que Gavi tiene roto el ligamento cruzado de su rodilla derecha.

Portada Marca

Es sencillo hacer juegos de palabras: a Marca se le han cruzado los cables, ha cruzado el límite, y así decenas, pero hay ocasiones en las que es necesario comportarse de manera adulta. El buen gusto brilla por su ausencia hoy en el diario marquista.

Hay días en los que se aprecia con claridad que los medios no quieren pisar jardines para no incomodar a quien les riegan, la verdad es admirable, pero hay que pagar las facturas. Así sabemos que Marca no va a pisotear el jardín de su compañero de pádel catarí ni el de su vecino, ese que luce un tupido cerezo en el patio. Del mismo modo, Sport, Mundo Deportivo y otros medios del Barça no van a ver grave ni noticiable que el juez instructor aprecie corrupción sistémica del arbitraje para favorecer a su club habida cuenta de los millonarios pagos de este al vicepresidente del CTA durante décadas. Ninguno va a resaltar tampoco los desmanes de Federación y Liga por el mismo motivo del riego, no quieren que se corte el grifo.

Hay otros días, la mayoría, en los que las filias y las fobias de cada uno quedan patentes. Hoy también es uno de ellos, la reacción ante la lesión de Gavi desnuda aún más las preferencias mediáticas. Marca ni siquiera mencionó en su portada la lesión de rodilla de Camavinga el día que se produjo. Hasta que no se ha roto un futbolista del Barça y de la selección —estos son los buenos, recordad, los otros, malos— no han puesto el grito en el cielo y han descubierto que hay un problema con la densidad de partidos jugados por culpa de las selecciones. Central lechera en todo su esplendor.

Portada As

Ahora hay una «Guerra clubes-FIFA», que es el titular de As. Si alguien del Barça y de España —la selección favorita de quienes la odian— no hubiese caído, estas portadas no habrían visto la luz, a pesar del resto de jugadores lesionados. Sobre todo a pesar de los jugadores del Madrid lesionados.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Sport y Mundo Deportivo también se centran en la lesión de Gavi. El diario que cobija a Iván San Antonio la tilda de drama y Mundo Deportivo titula con el sintagma «Animo Gavi», que entendemos que será un tipo de ánimo aguerrido y luchador, como el jugador de Los Palacios y Villafranca, porque si quisiesen enviarle ánimos habrían escrito «Ánimo, Gavi». Es imposible que en el diario de Godó, grande de España, no sepan utilizar la coma del vocativo, que es lo más fácil que hay.

Mientras tanto, el Barça a lo suyo, ni un día sin delinquir, cometer irregularidades o quebrantar alguna norma. Más que un club. El Fútbol Club Barcelona en el fondo es un nostálgico enamorado de la fechoría a quien no le pone freno ni el parón de selecciones. Echemos un ojo al frontispicio de El Periódico de ayer lunes.

Portada El Periódico

La foto de primera plana es para un trabajador que afirma sentirse semiesclavo y que pernoctaba frente al Camp Nou para llegar puntual. Según la investigación del diario, las obras del estadio blaugrana esconden casos de explotación laboral. Entre las irregularidades responsabilidad del FC Barcelona se encuentra que sus subcontratas pagaran salarios por debajo del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) y sin horas extras. Y han tenido acceso a facturas y nóminas retocadas en las que los trabajadores cobraban menos dinero de lo establecido.

Más de diez horas al día de lunes a sábado por unos 1.000 euros al mes. Dicen los expertos que a estas empresas en el sector de las construcción las llaman empresas pirata o pistoleros, y que todo el mundo sabe quiénes son. Los trabajadores tienen miedo a denunciar la explotación que sufren por si les despiden. Aprovecharse de la necesidad ajena no parece el comportamiento más adecuado para un club como el Barça, que siempre ha presumido de valors y de una supuesta superioridad moral. Lleva décadas demostrándolo: Negreira, Neymar, Benaiges, hígado, cochinillo, etc.

Como decíamos, ni un día sin delinquir. Ayer también se supo que el FC Barcelona asume que Libero Football Finance AG no pagará los 40 millones de euros que debe por el 9,8 € Barça Studios que compró este verano. Nueva palanca ficticia para sorpresa de absolutamente nadie, incluido Tebas, quien vela por observancia de las normas de su liga. O debería hacerlo. Pero esto es como lo de las lesiones, importa el quién no el qué.

Esta querencia por el delito y la posterior jactancia de la comisión del mismo —recordad que el propio Negreira, teoría defendida por los culés, dijo que le pagaron para que todo fuera neutral—, hace que a nadie extrañe lo más mínimo que Laporta luzca orgulloso junto a Pujol en el acto de la imposición de la insignia de oro y brillantes al molt honorable president Jordi Pujol, persona con la misma afición por manejarse por las afueras de la ley que el club condecorador.

Se puede argumentar que se trataba de acto institucional en el que se entregaba esta insignia a otros catorce socios con 75 años de antigüedad, pero extraña que no se hubiera publicado una fotografía grupal de todos ellos a no ser que el club quisiese dar a entender que se la daban a Pujol por ser Pujol.

De todos modos, para ser francos, es innegable que el Barça tiene una tendencia innata a condecorar a gobernantes bajitos con poder y pocos escrúpulos con la ley.

Pasad un buen día.

Éramos felices y no lo supimos hasta que llegaron las selecciones. El madridista, que es el menos complicado de los hombres, sólo quiere un amor ilimitado, como escribía Frank O´Hara en aquel poema suyo extraordinario que leyó una vez Don Draper sentado en la barra de un bar de Nueva York. El parte de bajas que arroja la última fecha FIFA del año 2023 es para pegarse un tiro: Camavinga, de dos a tres meses fuera. Vinicius, de dos a tres meses fuera. Bellingham, con el hombro colgando. Lo que, añadido a las lesiones de larguísima duración de Courtois y Militao y a la ausencia también de Tchouaméni como poco hasta febrero, pinta un cuadro tenebroso, una verdadera emergencia teniendo en cuenta la escasez de profundidad de un equipo cogidito con pinzas desde el mismo verano. Es El Triunfo de la Muerte, de Brueghel el Viejo, si el Madrid jugase los paralímpicos este año, ganaba de calle el oro. Hay tantos lesionados que el próximo documental de RMTV debería titularse “En el corazón de la enfermería”.

Lesión de Camavinga

Las selecciones han devastado al Madrid precisamente en un momento en el que el Madrid parecía entonarse otra vez, coger el ritmo tras unos meses de tira y afloja, dubitativos, donde las daba de cal y de arena. Siempre es la misma vieja historia, una historia de la que sólo nosotros, los simples aficionados, parece que estemos hartos, porque nadie más se rebela, si acaso alguna voz suelta por ahí, Klopp o Kroos alguna vez han dicho algo, Ancelotti, también, “los jugadores no pintan nada y no es correcto ni bueno para el fútbol”, dijo el año pasado. “Tiene que cambiar algo porque no es bueno para el fútbol que haya tantos partidos”. Esto, a pesar de que lo dijo el entrenador del Real Madrid, no Zutanito, no es atendido por nadie de peso, nadie en las altas esferas parece moverse ni hacer nada, precisamente los últimos movimientos de los clubes, los principales afectados, van más encaminados a reorganizar sus competiciones que a quitarle a las grandes confederaciones alguna cuota de su omnímodo poder y protagonismo.

Éramos felices y no lo supimos hasta que llegaron las selecciones. El madridista, que es el menos complicado de los hombres, sólo quiere un amor ilimitado, como escribía Frank O´Hara en aquel poema suyo extraordinario que leyó una vez Don Draper sentado en la barra de un bar de Nueva York

El mundo sigue encandilándose una y otra vez con la estúpida ficción del fútbol de selecciones cada dos meses, como si la competición entre representantes de Estados-nación no estuviese ya tan caduca como los mismos Estados-nación y sobre todo muerta y podrida desde la celebración del infame mundial qatarí. Aquí nadie es patriota, palabra prohibida, y España le importa una mierda a todo el mundo, pero la existencia de la selección no la discute ni Dios, porque como dice Mesetas en El Confidencial es una selección diseñada ex profeso para reflejar la pluralidad de pueblos apiñados en una hoja de Excel del Estado y justificar fabulosas partidas presupuestarias a cargo del erario público.

El Real, que se había ido goleando al Valencia con el binomio brasileño en auge y Camavinga dominando con el látigo el centro del campo, vuelve sin su mejor jugador, con Bellingham cojo, con un centro del campo de reservistas y con la sensación de haber sido estafado impunemente. El poeta O´Hara, en una situación de desespero semejante, anhelaba el éxtasis de florecer en primavera, como el jacinto, para mantener a raya la suciedad de la vida, que es la razón por la cual el Madrid necesita ganar recurrentemente la Copa de Europa. Pero hasta el mes de abril, ¡queda tanto! Y para llegar al tiempo extraordinario de los regalos que es la primavera, antes hay que atravesar un invierno muy frío, muy largo y muy duro.

El Madrid, partida su columna vertebral en dos, afronta en período capital en Liga, Copa y Supercopa de España bajo mínimos, pues la segunda línea tampoco está para tirar cohetes. Ceballos lleva renqueante desde el verano y apenas ha jugado. Arda Güler sigue con el precinto puesto y su debut no tiene fecha. Lucas Vázquez está para los leones y sólo Brahim, del que hablé el otro día como si ya intuyera algo, está ahora mismo listo para lanzarse en paracaídas sobre el problema gordo que cual iceberg atlántico se perfila en el rumbo del equipo de Ancelotti de aquí a la ida de octavos de final de la Copa de Europa.

El Real, que se había ido goleando al Valencia con el binomio brasileño en auge y Camavinga dominando con el látigo el centro del campo, vuelve sin su mejor jugador, con Bellingham cojo, con un centro del campo de reservistas y con la sensación de haber sido estafado impunemente

Vuelan las rodillas que da gusto y cabe preguntarse en qué medida afecta a esto la desmesurada carga de partidos. La pregunta por supuesto es un mero ejercicio de retórica: la FIFA, la UEFA, la CONMEBOL y todas las federaciones nacionales están comprometidísimas en la destrucción del fútbol profesional. Es la razón de su existencia, la justificación del monstruoso leviatán burocrático y estamental que rodea este juego como un cinturón adiposo aberrante. Entre agosto y junio se juegan una media de 70 partidos, un disparate que refleja el grado de desquiciamiento que ha alcanzado ya la industria del fútbol de élite, un circo de magnitudes insostenibles que agota futbolistas y los consume como si fueran cerillas. Y este año, encima, hay Copa de África, una cuña clavada en medio del calendario que amenaza con abducir a Brahim, si finalmente elige jugar con Marruecos.

Brahim VAR

La desmoralización es total. El ligamento cruzado anterior es el canario en la mina: algo no va bien, es imposible que esto no reviente por algún sitio. Las lesiones se suceden hasta tal punto que ya casi resulta extraño que una estrella del fútbol contemporáneo no se haya roto alguna vez la rodilla, de alguna manera. Tebas pretende cobrarle al currito español un diez por ciento del sueldo promedio a cambio de un espectáculo devaluado fuera de la misma competición, en partidos intrascendentes, redundantes y prescindibles de selecciones nacionales que sólo sirven para que las federaciones engrosen tanto sus cuentas que ya son comparables a ministerios. La misma RFEF podría ser uno, tiene casi tanto presupuesto como el de Propaganda, es decir, Igualdad. Al que paga, no obstante, lo que se le ofrece cada vez es peor, y al futbolista se le aprieta como al Hombre Elefante hasta que ya no puede más.

El ligamento cruzado anterior es el canario en la mina: algo no va bien, es imposible que esto no reviente por algún sitio

El Madrid afronta en pelotas una fase de transición dura que puede vomitarlo a la gran playa de febrero maltrecho y bailando sobre un alambre. Es la hora, pues, qué otra cosa nos queda, de acordarnos de aquella frase de Camacho cuando dijo que la camiseta blanca engrandece. Y esperar que, en efecto, quienes se la pongan, sean canteranos, recién llegados o prejubilados, vuelvan a fascinar con el extraordinario espectáculo de los hombres normales transformados en gigantes.

 

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El Real Madrid femenino ha vuelto a la casilla de salida. A los orígenes de su creación. Volvemos a estar a años luz del FC Barcelona, como hace 3 años. La temporada pasada hubo al menos algo de competitividad en el partido de liga jugado en Barcelona (derrota por 1-0, de penalti dudoso), y en la Supercopa (3-1).

La derrota de ayer en Montjuic (5-0) duele más que nunca porque fue una derrota sin paliativos, con un equipo merengue entregado desde el minuto 15 de la primera mitad, sin ninguna ocasión de gol (jugadoras como Bruun o Raso apenas tocaron el cuero), y con una superioridad tan aplastante que ni siquiera el 5-0 refleja lo sucedido sobre el terreno de juego: pudo ser un tanteo de escándalo, un 8-0 o un 9-0, tal fue la diferencia entre ambas escuadras.

El Real Madrid femenino ha vuelto a la casilla de salida. A los orígenes de su creación. Volvemos a estar a años luz del FC Barcelona, como hace 3 años

Ya el año pasado el Real Madrid femenino perdió una ocasión histórica para empezar a rellenar la vitrina de títulos: la Copa de la Reina 2023 resultó ser la competición más barata en años, con la prematura eliminación del Barça (por alineación indebida) ante el Osasuna, y jugando la final ante un Atlético de Madrid bastante inferior a las nuestras. Aquella tarde-noche de Butarque, con clara superioridad madridista también en las gradas (proporción de 3 a 1 fácilmente), acabó en enorme decepción tras regalar al rival un 2-0 de ventaja en el minuto 85. La pésima dirección de Alberto Toril (nadie todavía se explica, por ejemplo, los 0 minutos que jugó aquella noche Esther González), sumada a una encomiable actitud de las jugadoras rojiblancas (el mundo al revés, el “Hasta el final” se contagió entre las huestes colchoneras), impidió, en una noche que acabó con un aguacero digno del mismísimo Noé, levantar una Copa que le había caído del cielo al Real Madrid.

Toril

No se sabe cuándo habrá una oportunidad similar. Y, como sabemos, nuestro club favorito está hecho para ganar. Independientemente de la forma con la que se consigue llegar al triunfo. Estando el FC Barcelona en las 3 competiciones (4, si contamos la Supercopa) en las que estamos, a saber, la Liga, la Copa de la Reina y la UWCL, pocas (o ninguna) opciones van a tener las nuestras para tocar metal.

Estamos condenados pues, si no se cambia nada desde el club, a ser segundones en dichos campeonatos, apenas a clasificarnos para la Champions League (para ser eliminados como mucho en cuartos de final). Es decir, y duele decirlo, que estamos condenados a ser un Atleti de la vida. Justamente lo que ni somos ni queremos ser.

Cierto es que el FC Barcelona nos lleva mucha ventaja en cuanto a años dedicados al fútbol femenino. Su estructura es superior en todo a la nuestra. Incluso son capaces de conseguir —si las cifras que dan son ciertas— que su sección femenina sea rentable, gracias sobre todo a sus acuerdos de esponsorización, a los que se añaden mejores taquillas que las del Madrid.

Estamos condenados pues, si no se cambia nada desde el club, a ser segundones en dichos campeonatos, apenas a clasificarnos para la Champions League. Es decir, y duele decirlo, que estamos condenados a ser un Atleti de la vida. Justamente lo que ni somos ni queremos ser

Hay que reconocer que ver ayer un estadio de Montjuic con casi 40.000 espectadores para el Barça-Madrid (así como los varios llenos que han conseguido en el Camp Nou, llevando a 90.000 personas en Champions League) da bastante envidia y, sobre todo, mucho que pensar. Quien les escribe, que ha asistido al menos 20 veces al Di Stéfano para ver a nuestras jugadoras, jamás ha visto llenar un estadio de un aforo que apenas llega a las 5 mil localidades. Es más, en el único duelo ante el Barcelona en Europa (con escasa 3000 personas en Valdebebas), era sorprendente ver que casi había más aficionadas del Barça que del Madrid. Pregunté a algunas de ellas si venían de Barcelona, y el 100% me dijo que no, que eran madrileñas y forofas del Barça. Y lo curioso es que más de una me decía que simpatizaba con el equipo masculino del Real Madrid.

Cierto es que los jóvenes (y los niños) tienen tendencia a ir con el equipo ganador, y el FC Barcelona lleva ganando mucho tiempo en fútbol femenino, siendo indiscutiblemente ahora mismo el referente mundial. Pero eso de ser a la vez del Madrid masculino y del Barcelona femenino a mí dejó totalmente descolocado.

2:2: Empate contra el Chelsea y gracias

Nuestro querido club debe seriamente reflexionar, como se preguntaba ayer Alcalá-Zamora, hacia dónde quiere ir en esta sección. Desde luego, actualmente, y pese a los graves contratiempos que acaba de sufrir —por culpa de los parones de selecciones— con las graves lesiones de nuestra mejor jugadora, Caroline Weir, y de nuestra mejor promesa, Carla Camacho, tenemos un equipo muy poco competitivo, apenas nos da para ser subcampeonas y poco más.

La única opción para obtener resultados a corto plazo es pues una gran inversión en jugadoras que realmente marquen la diferencia, es decir extranjeras como la noruega Caroline Graham Hansen o españolas como Salma Paralluelo, teniendo en cuenta que las grandes jugadoras nacionales arraigadas en el Barcelona difícilmente van a salir de allí rumbo al Madrid (Alexia Putellas o Aitana Bonmatí aún no han renovado, pero lo harán). Habría pues que peinar el mercado del fútbol británico para atraer galácticas (Asllani lo fue en su momento) a nuestro club. Eso significa por tanto fuertes inversiones en una sección que ya de por sí es muy deficitaria.

La única opción para obtener resultados a corto plazo es pues una gran inversión en jugadoras que realmente marquen la diferencia

También habría que abrir el melón de la afición: en general, al madridista de a pie, lamentando decirlo, no le interesa nada el fútbol femenino. Como ya ha quedado dicho, no somos capaces de llenar nunca el Di Stéfano. ¿Sería pues arriesgado hacer una prueba en el mismísimo Santiago Bernabéu? La semana pasada hubo una ocasión pintiparada para ello, en el Madrid-Chelsea de UWCL, en una semana sin fútbol masculino por el parón de selecciones. Yo creo, sinceramente, que esta idea ni se la planteó el club. Resultado: 2913 espectadores para ver, posiblemente, el que va a ser el mejor partido del año en Europa, ante un club que lleva 4 años ganado la Superliga inglesa y que ha jugado finales de Champions.

Real Madrid-Chelsea femenino

En definitiva, estamos en una encrucijada peligrosa, con un equipo que no gana, ni va a ganar a corto plazo. Que no compite lo suficiente ni en España ni en Europa (y recordemos que en fútbol femenino no hay otra competición en Europa aparte de la UEFA Women Champions League). Que, aparentemente, no quiere hacer grandes desembolsos para atraer a las mejores jugadoras del mundo. Que no es rentable, bien al contrario, es claramente deficitario. Que no tiene sponsors potentes, a diferencia de su mayor rival. Que no tiene una afición arraigada, afición a la que le atrae básicamente la victoria (como ocurre en fútbol masculino y como ocurrió en baloncesto, cuando casi dejó de lado a los suyos cuando no ganaban, sobre todo en los primeros años de este siglo). Que no llena nunca el estadio (y, por lo tanto, nadie se arriesga a hacer una prueba en el Bernabéu, ni siquiera con localidades a 5€ o con las puertas abiertas). Y que está dirigida por Ana Rosell, cuyos principales méritos fueron con un equipo menor, el CD Tacón, y entrenada por Alberto Toril, que no está mejorando en mucho los números de David Aznar, y que tiene que convivir con el estrépito de la derrota inaceptable en la Copa de la Reina ante el Atlético de Madrid.

Todo ello teniendo en nuestras filas a dos titulares indiscutibles de la selección campeona del mundo (Teresa Abelleira y Olga Carmona), a la capitana que levantó el trofeo (Ivana Andrés), y a buenas suplentes como Oihane, Athenea, Oroz, Zornoza, Misa. Y titulares en selecciones potentes como Raso (Australia) y Toletti (Francia). Pero nos da para lo que nos da.

Quizás algunas voces dirán que es cuestión de paciencia, pero los madridistas no solemos andar sobrados de esta noble virtud. Y al menos los que hemos apoyado esta sección (y acudimos al estadio y vemos los partidos por TV) estamos deseosos de inaugurar nuestra alacena de trofeos. Y, por concluir, preocupa mucho que un país donde cada vez más niñas y jóvenes juegan al fútbol, se vean atraídas tan solo por los triunfos culés; sinceramente todo ello pinta un futuro peligroso de desarraigo hacia nuestros colores, personificados en el equipo femenino.

 

Fotografías: realmadrid.com

Buenos días. La jornada de ayer tuvo dos noticias, y ambas copan las primeras planas de hoy. La primera es la goleada encajada por el Real Madrid Femenino en el Clásico de la categoría, ante el Barcelona, con 5 goles que por fuerza duelen al aficionado madridista.

La segunda, la desgraciada lesión de Gavi en el partido de España ante Georgia, lesión que lamentamos, juegue Gavi en el club que juegue, en coherencia con la denuncia de los desmanes de la FIFA con estos parones extemporáneos ante los cuales alguien (¿clubes?, ¿jugadores?, ¿ambos?) deben plantarse.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo se orienta en dirección a lo positivo (para ellos), destacando la goleada sufrida por los de Toril en mayor medida que la gravísima lesión del futbolista de Los Palacios, que parece tener roto el ligamento cruzado. En esta página podéis leer la crónica del desastre, firmada por nuestro experto en fútbol femenino Fernando Alcalá-Zamora.

Es una derrota durísima, que afianza la sensación de que la brecha de calidad entre el Barça y el Madrid no solo no disminuye, sino que podría estar incrementándose. El hecho objetivo es que el Barcelona nos pinta la cara en casi todas las ocasiones en que nos enfrentamos a ellas, con un saldo demoledor. El máximo logro cosechado en enfrentamientos directos es una derrota por la mínima, oasis (¿?) dentro de un patrón general de apalizamiento.

El debate sobre la sección está abierto en el seno del madridismo. No falta quien considera que no es conveniente mantener una sección si no se hace en ella una apuesta decidida por tapar esa brecha, con la consiguiente inversión. La marca Real Madrid no puede arrastrarse, en ninguna sección ni categoría.

Otros madridistas apelan a la paciencia. El club está fichando buenas jugadoras a un ritmo lento, y sólo la fatalidad de la lesión de ligamentos (desgraciadamente, el ligamento está de moda) de Caroline Weir ha truncado el salto de calidad que el equipo ensayaba.

¿Es paciencia una palabra contemplable para el madridismo, siquiera en una sección llena de connotaciones sociológicas? ¿Se le puede pedir paciencia a una masa social que contempla con preocupación cómo el eterno rival le moja la oreja una y otra vez? Por otro lado, ¿está la exigencia de dicha masa social en consonancia con su apoyo a un equipo que habitualmente juega con las gradas semivacías? Como afición, ¿se le puede exigir a quien nada das, aparte de despotricar cuando vuelve a perder contra las culés? A lo que cabe argüir: ¿es planteable que la afición del Madrid apoye un proyecto que no percibe como ganador, siendo el ganar la quintaesencia del Madrid?

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El resto de rotativos hacen hincapié en la lesión de Gavi, a quien mandamos nuestro ánimo. Llevamos días insistiendo en la necesidad de poner fin al derecho de pernada de la FIFA en los parones, sin que nos importe qué club sea el que pague el sueldo del jugador. Esto tiene que acabar. Ha tenido que ser un futbolista de la selección española el perjudicado para que los medios nacionales pongan el grito en el cielo. Bien está mientras de una vez lo pongan. Los medios reciben abundantes rentas de la Federación, que vive de estos bolos infames, y tienen en este sentido secuestrada su independencia. Hablábamos antes de la necesidad de un plante por parte de clubes y profesionales. Los medios también deberían plantarse.

Pasad un buen día.

Selecciones en junio. ¿City y Chelsea, a Segunda?

 

Va acabando la ventana de noviembre/selecciones. Unas juegan por estar en la próxima Eurocopa, otras ya por lo mismo en el Mundial y así. Las hay incluso que disputan partidos amistosos. Me interesó el Chipre-Lituana más que ninguno en este apartado. La última vez que me asomé ganaban los chipriotas por 1-0.

Es muy acertado llamarle ventana a la cosa porque es eso: para tirarse por la ídem. Lo último, por Gavi. Lo más excitante es el parte de bajas después de cada entrenamiento o partido. Lo demás… Al final, y excepto en un caso, dos a lo sumo —en todo el mundo, digo— irán las selecciones previstas, esperadas.

Lesión de Gavi con España

Italia se especializó en dar la nota negativa últimamente. Si hoy no pierde ante Ucrania, clasificará. Extraña que a gente tan cuidadosa como la organizadora de estos eventos no se les haya ocurrido algo tan elemental: la clasificación por güevos de la selección importante extraviada.

Pregunta. —Oiga, ¿por qué está Italia en la fase final si quedó décima en un grupo de cinco?

Respuesta. —Porque nos da la gana.

Lo cual podrá aplicarse también así dentro de nada.

Pregunta. —Oiga, ¿por qué un club que pagó durante 17 años y hasta que se retiró al número dos de los árbitros de su país no ha sido sancionado?

Respuesta. —Porque nos sale del bolo.

Dicho lo cual, el Madrid se ha llevado la palma en lesiones graves esta ventana. Jo, qué añito. Camavinga cayó preparando el partido de Francia con Gibraltar, qué arte, y Vinicius en el Colombia-Brasil número 387.534 desde que Colón llevó el fútbol a América. No se puede aguantar, pero lo clubes aguantan.

Vinícius lesión con Brasil

Hubo quien propuso algo interesante y es ya una necesidad. Lamento no rendir homenaje aquí al padre de la idea. Que los partidos de selección se jueguen a final de temporada. Acabando mayo y a lo largo de junio. Una vez concluyan los torneos de los clubes que son los que pagan a los jugadores.

Algo importante habríamos avanzado pues durante la temporada regular el jugador que se lesionara lo haría con su club, verbigracia el joven Yeremi Pino, del Villarreal. El pagano. No con la selección en compromisos cómicos la mayoría. Un lesionado acabando el curso tendría casi dos meses para recuperarse del infortunio.

Es una necesidad que los partidos de selección se jueguen a final de temporada. Acabando mayo y a lo largo de junio. Una vez concluyan los torneos de los clubes que son los que pagan a los jugadores

Es el calendario, claro. Ese desastre global. Se juega mucho, el 30 por cierto partidos absurdos, con interés mínimo en muchos de los casos y riesgo máximo de lesión. Futbolistas, el mayor activo de un club. Calendario de clubes y selecciones, claro. Que propicia, además, situaciones cómicas como la de Braithwaite en nuestra Segunda División, torneo que no para cuando llegan las ventanas. Pasa que si un seleccionador, el danés en este caso, no le llama, el tío juega con su equipo, el Espanyol, y le mete dos goles al Elche. Que si tiene, él o cualquier otro, un futbolista seleccionable se lo quitan si quieren. Al propio Braithwaite le puede tocar la próxima vez, claro. ¿Es todo una coña? Lo es.

Infumables fases de clasificación, el futuro Mundial de clubes de 32 equipos, la Liga de las Naciones, las Supercopas en Oriente más o menos próximo, ligas de tropecientos equipos, yo qué sé. Y porque no cuajó, de momento, lo del Mundial de selecciones cada dos años. Es un espanto que directivos, entrenadores y futbolistas tragan. Quizá la Superliga podría ordenar también esto. No es discutible que el actual desmadre debe terminar.

El calendario me irrita y también los clubes estado, como ustedes saben. Quedo a la espera de ver algo tan cachondo como que la Premier descienda a Segunda a City y Chelsea. Lo del primero es curioso. Tiene 115 cargos, ¿115, eh? No 4, 14, 74: 115 por supuestas infracciones en asuntos financieros. El fair play y tal. Desde aquellas 100 jornadas sin tarjeta roja a uno del Barça no se vio cosa igual. En su defensa, y entre otros argumentos, el club de Manchester habló en su día de que un abogado hincha del Arsenal había participado en el proceso disciplinario. ¡Jaaaaaaja!

Guardiola risa

Espero noticias una vez al Everton le han sancionado con diez puntos por líos parecidos. ¿Serán capaces de hacerlo, de mandarlos a Segunda? Esperemos. Siempre desde la pulcra observancia del Derecho, la Razón, la Moral y esas cosas en desuso por aquí. Por supuesto, por formación y porque uno es así de gilipollas.

Todo lo anterior por descontado, estamos ante un gran reto: si lo hacen, si hay materia, una o 115, y unos tipos son capaces de resistir las presiones que estarán recibiendo desde los clubes amenazados y sus entornos y no sucumben ante lo que me imagino y ustedes también, estaremos ante los nuevos Intocables de Elliot Ness: tela.

Visto el mundo, lo normal es que salgan absueltísimos. Pero como dicen que dijo el molinero a Federico II de Prusia —quiso mangarle su molino y la justicia lo impidió— todavía quedan jueces en Berlín. Berlín también es la Premier. Y todos. O casi. Esperando que es gerundio.

 

Getty Images.

Aquel niño de ojos grandes observaba sin perder detalle al artesano callejero introducir con pericia y mimo un barco minúsculo en una pequeña botella. La magia de ver desplegar sus velas dentro de ese espacio vítreo era alquimia para él, un motivo para provocar la caída de su maxilar inferior en aquel invierno del Madrid de los 70s de frío, sotanas, guardias urbanos de casco blanco y ruido. Una capital de luces, castañas asadas, nacimientos navideños y bullicio. Un mundo nuevo para ese niño de provincias, un asombro tras cada esquina,en cada rutina descubierta, aparentemente vulgar y obvia para sus protagonistas. Desde entonces, aquel niño que sigo siendo busca la sorpresa y la estética como un fin. Por eso Marcello Mastroianni, con su traje negro y sus gafas de pasta negra, hace de Ocho y Medio lo que es. Por eso, aquel coupé del parking y no ese flamante nuevo modelo, llama mi atención como a un niño. También por eso, Zidane siempre será otro alquimista para mí. Confieso haber  perdido la fe en Ancelotti y lo hago públicamente, como un flagelo, sabedor de que puede que renueve y de que el medio fondo, y no el sprint, es lo que mueve a este club. Quisiera a ambos, no obstante, a un Zidane entrenador de perfil bajo y vestuario y a un Carlo ante los micrófonos.

Ancelotti y Zidane

Y la rueda sigue girando. No hay jornada en la que el timbal de las decisiones arbitrales no nos recuerde, en forma de un par de penaltis no pitados a favor por aquí o de una jugada gris por allí, resuelta a mayor gloria del rival directo, obviamente, que no somos bienvenidos en una competición que también es la nuestra. Escribir una nueva biografía en otro sitio para seguir consumiendo magia (la magia no nace en el lodo) es ya una necesidad urgente, pero no me extenderé en recalcar mi postura al respecto de nuevo. Por cierto, confieso que me encanta ese nuevo lenguaje del circunloquio que hemos forzado parir al rival y sus mariachis, una lista creciente de giros idiomáticos y eufemismos que me indigna y disfruto a partes iguales.

posiblemente caminemos hacia una amnistía culé, algo que haría crujir los remaches de una torre que se tambalea y que aún llamamos Estado de Derecho. Ya se apunta algo al respecto en prensa y se deduce de ciertos movimientos políticos recientes, tema el político que, no siendo nuestro negociado, sí lo es y lo ha sido siempre del rival, lo cual lo envilece aún más, si eso es posible

Hay algo que creo es axiomático, que todos los golpes van al dedo dañado y que, pase lo que pase, en este país, al final, cualquier excusa es buena para mentar o intentar implicar al Real Madrid. Este país odia y envidia al triunfador, al exitoso en cualquier orden, siempre lo ha hecho. No es nada nuevo y no somos, en ese sentido, una excepción. En un tweet pasado sugerí que la amnistía era la única vía de escape que le quedaba a esta banda corrupta para librarse del Caso Negreira. Y veo, con una mueca sarcástica y resignada, lo asumo, que posiblemente caminemos hacia una amnistía culé, algo que haría crujir los remaches de una torre que se tambalea y que aún llamamos Estado de Derecho. Ya se apunta algo al respecto en prensa y se deduce de ciertos movimientos políticos recientes, tema el político que, no siendo nuestro negociado, sí lo es y lo ha sido siempre del rival, lo cual lo envilece aún más, si eso es posible. Solo plantearse su absolución sin una negativa o desmentido por quien potencialmente pueda perpetrar o evitar este oprobio es tan sospechoso como descorazonador. El ellos frente al nosotros otra vez revisitado. La excepción, la psicología aplicada a un fuera de juego, la nueva- vieja norma de la patada al tendón, según conveniencia y nosotros, a volver a ser Sísifo.

Solo plantearse su absolución sin una negativa o desmentido por quien potencialmente pueda perpetrar o evitar este oprobio es tan sospechoso como descorazonador

Con nuestra cabeza en el avispero, solo se me ocurre correr en silencio sin mirar a los lados. La carrera de fondo frente al titular del día, la planificación estratégica, la ejecución de objetivos a años vista frente a la carnaza sensacionalista como práctica habitual. El  sudor y la constancia están acabando de dar la razón a Florentino y a su Dinojunta, poco valorada para los méritos contraídos estos años. La soledad del corredor de fondo, el dolor y la resistencia pueden ser un camino de perfección, como los que ahora viven Courtois, Militao, Vini y quién sabe cuántos más hasta el final de esta frumentaria de malas noticias. Pero también para un Club llamado Real Madrid, reacio a las decisiones en caliente y a la tiranía urgente de lo inmediato. Es cierto que la foto fija puede exasperar, no tanto el resultado, una suerte de Jardín de las Delicias de un Bosco ya otoñal.

Vinicius lesionado

El dinero es un subproducto del poder y el Madrid, que es capaz de hacer feliz a medio mundo cuando gana y a medio cuando no, también genera dinero tanto de quienes le amamos como de quienes le envidian, a partes iguales. Asumámoslo: odiar al Madrid también vende camisetas. Pues bien, parte de ese dolor interesado nos lo inflige la prensa, muchos por vocación, otros por dinero o poder, casi nadie por conversión damascena. Los rivales,como bloque, a veces recurren a la mentira por mera comodidad. Me pregunto si no lo hacen por vicio a secas. Cuando la Ninotchka de Lubistch preguntó qué es la radio, alguien le respondió que era un aparatito que se paga a plazos y se queda antiguo antes de acabar de pagarlo. Posiblemente la radio como concepto esté anticuada si se basa en el simple escándalo, en la polémica,en el cotilleo siempre de un lado, por cierto. Cada vez tengo más claro que alguien paga a plazos lo que oímos y vemos y, sobre todo, lo que nos hurtan oír o ver.

Ahora más que nunca, se hace necesario seguir corriendo.  Y, puestos a indultar, que sean los Rolling Stones quienes inauguren el Nuevo Bernabéu embutidos en camisetas blancas. No sabían lo que hacían, o tal vez sí, pero renunciar a ellos es envejecer un poco más rápido y no todos lo hacemos como la mayoría de temas de sus Satánicas Majestades, o como la mayoría de las decisiones de la Dinojunta.

Larga vida a ambas.

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