Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. La actualidad del día se reparte en dos esperas: la de la final de la Copa del Rey, que se disputa el sábado entre el Athletic de Bilbao y el Mallorca, y la de la final (anticipada en este caso) de la Champions League entre Real Madrid y Manchester City, que tendrá lugar en su primera entrega el próximo martes. Uno de esos dos partidos nos interesa más que el otro, dicho sea con el debido respeto y sin que el avispado lector vaya a tener excesivos problemas en resolver el enigma, sobre todo si es lector más o menos habitual.

Portada Marca

La portada de Marca, por aquello de que es el diario de todas las aficiones (de una cada vez menos), y también por aquello de que es mayor la proximidad del sábado que la del martes, se centra en la Copa de Su Majestad. Ha contactado Marca con un jugador del Mallorca, que es aficionado a la cerámica (con esto no estamos dando la primicia de que vaya a fichar por el Villarreal), para que modele la Copa en cuestión, no sabemos si en barro, arcilla o similar. La verdad es que ha quedado muy bien, aunque aquí lo que habría tenido gracia es que le hubiera salido, involuntariamente, un busto de Rubiales.

—Pero chico, ¿y esto?

—Pues no sé, que me ha salido así.

En ausencia de Rubiales, que no está en prisión porque el juez se apiadó de él tras su detención en Barajas, la Copa (la de verdad, no la de la portada de Marca) la entregará Rocha, pero no el mítico defensa madridista brasileño y con bigote, sino un señor que, ocupando el cargo de Presidente de la RFEF de manera interina, otorgó para los próximos 5 años el manejo del VAR a una empresa cuyo Consejero Delegado es además miembro del Consejo de Administración de Barça Studios, filial como su propio nombre indica de uno de los equipos en liza en la competición.

Exacto: es uno de esos escandalosos conflictos de intereses del fútbol español ante los que sólo La Galerna y pocos más ponen el grito en el cielo, hasta que dentro de un tiempo, cuando ya sea tarde, tardísimo, un juez ponga también el grito en el cielo y comiencen las detenciones y los registros que debían haber comenzado hace tiempo, no sólo en Las Rozas, sino también en la Ciudad Condal.

Por cierto, ya que hablamos de la Federación, la portada de Marca también nos trae a Carlos Herrera, que se presenta a las elecciones por la presidencia. A pesar de que nuestro colaborador Nanook defendió ayer en La Galerna la idoneidad de esta candidatura, a nosotros no puede convencernos quien dijo que el tema Negreira tiene "difícil palpación". Hoy dice desde Marca que su candidatura preconiza "un fútbol limpio", pero a duras penas se atisba en sus intenciones la purga a lo grande que se merece no sólo la RFEF sino sobre todo la más putrefacta (y ya es decir) de las entidades que lo integran, el Comité Técnico de Árbitros, donde siguen campando por sus respetos sospechosísimos epígonos de Negreira, empezando por los mandatarios Medina Cantalejo y Clos Gómez.

Nada de esto, nos tememos, cambiaría con Herrera, pero la discusión es en todo caso baldía, porque Herrera no va a ganar. Va a ganar el mentado Rocha, o sea, el continuismo rubialista, que es como decir el continuismo negreiril, puesto que la inacción de Rubiales respecto al tema Negreira fue legendaria. Nosotros, de hecho, y a fin de atajar, propondríamos como nuevo Presidente de la RFEF (y por el mismo precio también del CTA, como aquellos jugadores-entrenadores) a Negreira mismo, a quien ascenderíamos a lo alto del trono con corona y capa de armiño, como Mobutu Sese Seko. El continuismo, amigos, o se hace bien o no se hace, y estas cosas conviene llevarlas a cabo a calzón quitao, que es como se manejan la RFEF y los más desaforados bukakes, valga la redundancia.

Hecha esta propuesta, ¿qué más podemos añadir? Cualquier otra consideración quedaría eclipsada por nuestra —modestia aparte— brillante idea. Carlos Sainz, Lamine Yamal y Xavi Hernández ocupan la mayor parte del resto de portadas.

Pasad un buen día.

Portada As Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Mi vecino de asiento en la grada del Santiago Bernabéu me miró en el último partido de liga disputado ante el Athletic de Bilbao y, con cara de no creerlo, me comentó con toda seriedad: Camavinga, hasta de portero.

Lo cierto que no es un comentario que me pillara de sorpresa. Me lo han dicho más de una vez en el mismo estadio, en el bar, en charlas de WhatsApp e incluso lo he escuchado pegando la oreja a conversaciones futboleras de las que no era partícipe. Es vox populi: Eduardo Camavinga tiene pinta de valer para cualquier posición del campo en la que le pongas, incluida la de portero. Sin duda alguna.

Es vox populi: Eduardo Camavinga tiene pinta de valer para cualquier posición del campo en el que le pongas, incluido la de portero. Sin duda alguna

Todo lo que hace el francés lleva el aroma de la infancia, de aquellos tiempos en los que jugabas un partido de fútbol en un solar o en un desvencijado polideportivo, tirabas unas tiros en unas canastas sin red e incluso organizabas unos Juegos Olímpicos de andar por casa con la prueba de los 100 metros aproximados, los 20 metros natación y el torneo olímpico de fútbol resumido en un gol regañado, y siempre había un primo o alguien del barrio o de la urbanización que jugaba bien a todo. Le daba lo mismo a lo que fuera. Era la máquina al que siempre pedías cuando te tocaba elegir primero a pares y nones.

En buena lid: Nadie podrá con nosotros

Camavinga es parecido. Tiene 21 años, esta aún en edad de jugar en categoría sub-21 y, en cambio, ya es campeón de Europa, campeón de Liga y Copa en España y subcampeón del Mundo. Ya ha ganado lo que prácticamente no han ganado el 99% de los futbolistas profesionales en toda su carrera haciendo un fútbol que conecta con la grada y la hinchada por su poderío físico, su despliegue de área a área y, todo ello, dotando a su juego de un componente técnico difícil de igualar.

Aún en edad de jugar en categoría sub-21 y ya es campeón de Europa, de Liga y Copa en España y subcampeón del Mundo. Ya ha ganado lo que prácticamente no han ganado el 99% de los futbolistas profesionales en toda su carrera haciendo un fútbol que conecta con la grada

La falta de sentido táctico es una carencia evidente que irá adquiriendo con el paso de los años. Es la única cualidad que se puede aprender según pasan las jornadas y los campeonatos. Lo demás, lo tiene a raudales.

Ancelotti le ha puesto de medio centro, de interior izquierdo y de lateral izquierdo, posición para la que le descubrió Deschamps en el pasado Mundial de Qatar. En todas esas zonas del campo ha rendido a un nivel muy alto, dejando la sensación en todo momento de ir sobrado.  El vuelo del francés parece imparable y su leyenda de jugón todocampista no hace más que agrandarse.

En el Real Madrid que se avecina —con ‘overbooking’ en la delantera, la tendencia será despoblar el centro del campo para poblar la zona ofensiva— Camavinga es una auténtica joya. El italiano le puede poner en cualquier parte del campo. Todos tenemos la certeza de que lo va a hacer bien no, lo siguiente. Camavinga, hasta de portero, lo dice mi compañero de asiento y tiene pinta de saber de fútbol.

 

Getty Images.

Los informes periciales

 

El juez Aguilar llegó justo a tiempo de ver a los operarios que terminaban de introducir dos enormes pantallas de setenta pulgadas en la sala en la que se celebraba el juicio. Todo esto, más la expectación generada, le provocaban una sensación infinita de hastío. Colocarían una pantalla a cada lado de su mesa, orientadas hacia el público y los dos equipos de abogados, y un pequeño monitor junto a él para que pudiera seguir las explicaciones junto con su equipo sin tener que girar la vista. Ambas pantallas quedaban visibles también para el jurado, obviamente, y para el banquillo de los acusados, aunque había quien pensaba que, con Laporta entre los espectadores, aquello no era una buena idea.

Los técnicos estaban terminando de instalar las peanas que sujetaban las pantallas, tiraron el cable por el suelo, lo extendieron para que no lo pisara nadie, y lo pegaron con el artilugio megarrevolucionario con el que M.A. Barracus lo mismo arreglaba una furgoneta que preparaba un arma letal: la cinta adhesiva. Como suele ocurrir en estos casos, los asistentes no se privaron de ver la “hucha” habitual que muestran los operarios al agacharse para efectuar sus menesteres. El juez pasó a su lado tratando de esquivar la vista y justo a tiempo para escuchar al alguacil anunciar su entrada.

Con el trasiego de los operarios, a Negreira le dio tiempo a llegar al banquillo justo antes de que se sentaran todos los participantes y se iniciara la sesión. En su camino al estrado, la secretaria del juzgado se trastabilló con la peana del monitor situado y estuvo a punto de caer al suelo. Apoyó la rodilla y la mano en la tarima, y pudo evitar una desgracia mayor, pero no que se escuchara:

—¡Penalti para el Barça!

Era la voz de Enríquez Negreira y el narrador de esta farsa no sabría decir si se trataba de una broma, una ida de olla o de un reflejo de su época de culegiado, el caso es que provocó la carcajada de Laporta y de algunos de los asistentes, entre ellos, varios periodistas de los numerosos medios congregados. Una vez que la secretaria alcanzó su asiento, el juez cedió el uso de la palabra al abogado de la defensa.

—Con la venia, señoría —anunció Scotto de manera ceremoniosa—, la defensa querría dar un paso más en su intento de esclarecer la verdad y le gustaría mostrar las conclusiones de un informe pericial sobre la actuación arbitral encargado por esta parte. La defensa llama a declarar a Alejo Martínez Vázquez, de la empresa Míster Chof, expertos en análisis de datos aplicados al deporte.

Se abrieron las puertas y en la sala apareció un hombre de mediana estatura que rondaba los cincuenta años, cráneo pelado, gafapasta, chaqueta de pana bajo la cual llevaba un polo negro, pantalones ajustados, y portaba un pequeño maletín bajo el brazo. Era el típico aspecto de lo que Fred Gwynne definió hace años como AIC, Analista Internacional Calvo.

Jorge Carlos Scotto se acercó al testigo y comenzó su interrogatorio:

—Señor Vázquez, me gustaría que indicara en qué…

—Si no le importa —lo interrumpió—, todo el mundo en el sector me conoce como Míster Chof, soy famoso por este apelativo y como señor Vázquez… pues no, no tengo la misma credibilidad. Puede llamarme así, por favor.

—De acuerdo, Míster Chof, le decía que usted viene a explicarnos un informe con datos, en el que pone negro sobre blanco una serie de estadísticas para explicar eso que la acusación llamó “el saldo arbitral”, basado en las declaraciones del vicepresidente del Fútbol Club Barcelona, Alfons Godall.

—Así es. El señor Godall hablaba en su declaración de “lances favorables” y de la diferencia entre penaltis y tarjetas entre un equipo y sus rivales. De la suma de los “lances” a favor y en contra, o, mejor dicho, del resultado de restar los lances desfavorables a los favorables, se obtendría el llamado saldo arbitral.

—Sabe usted —inquirió Scotto—, que la acusación basa los supuestos efectos de los pagos al señor Negreira en una mejora del saldo arbitral en beneficio del Fútbol Club Barcelona.

—Yo no opino, señoría, yo me limito a exponer los datos sin juicio de valor y que cada cual obtenga sus conclusiones.

—Pues veamos, estamos ansiosos por ver el resultado de su informe.

Míster Chof sacó un pequeño ordenador de su carpeta, solicitó que encendieran los monitores y expuso las bases de su estudio:

—Por no extendernos en exceso, hemos tomado los datos de una temporada entera. No tendría sentido analizar los impactos en jornadas puntuales, sino que entendemos que hay que tomar una muestra representativa, en este caso, 38 jornadas del campeonato 2019-2020.

En las pantallas aparecían diversos resultados de partidos de fútbol, jornadas con todos los marcadores, tras los cuales aparecían unos saldos en positivo en verde, y en negativo en rojo.

—A continuación, añadimos una ponderación a cada uno de los lances del juego. En mi informe, los penaltis suman cinco puntos, por ejemplo. Y una tarjeta roja no puede valer lo mismo que una amarilla, así que le doy dos puntos y uno solo a las tarjetas amarillas.

En las pantallas apareció esta ponderación explicada como para analfabetos, con pictogramas en lugar de letras. “Es que en este país la gente no lee nada”, como le gustaba decir a sus allegados.

—Y la conclusión del análisis objetivo de los datos da como resultado… —hizo una pausa justo antes de apretar un botón de manera algo aparatosa—… ¡voilá!

👉 El Real Madrid ha terminado La Liga 2019-20 como el equipo con mejores números arbitrales del campeonato.

👉 El Barcelona acaba con saldo negativo en las tres principales estadísticas arbitrales (penaltis, expulsiones y tarjetas) por primera vez desde la temporada 1995-96. pic.twitter.com/BZI8e2lwGp

— MisterChip (Alexis) (@2010MisterChip) July 21, 2020


—¿Puede decirnos qué significan todos estos datos? —preguntó Scotto visiblemente excitado.

—En mi análisis concluyo que el equipo más favorecido por el saldo arbitral fue el Real Madrid —contestó Míster Chof.

“¡Lo sabía!”, se escuchó en el banco de los acusados. “¡Bravo!”, dijo Laporta mientras aplaudía, “¡por fin alguien se atreve a decirlo!”. “¿Y ahora qué va a decir el madridismo sociológico, eh? ¿Eh?”. Curiosamente, Negreira y su hijo guardaban silencio, apenas cambiaron el rictus.

Scotto, al que un observador avezado podría intuir una erección en la pernera, quiso explotar la vía:

—¿Y el Fútbol Club Barcelona? ¿Cómo queda el Barcelona en esta clasificación del saldo arbitral?

—El Fútbol Club Barcelona aparece en la parte baja de la clasificación con un saldo negativo, a la altura del Osasuna, el Betis o el Leganés.

—¡Equipos clasificados en la parte media o baja de la Liga! ¿Le parece normal esta posición?

Laporta no pudo contenerse más y desde el banquillo exclamó:

—Es una vergüenza, ¡el equipo más favorecido quejándose! ¡Y mientras, a nosotros nos machacan!

El juez Aguilar ordenó silencio y golpeó furioso con el mazo, “¡orden, orden en la sala!”.

Scotto siguió con el interrogatorio, creía que al fin había dado con la tecla para desmontar las acusaciones:

—Puede parecer una muestra un tanto aleatoria. ¿Tiene un análisis similar de otras temporadas?

—Bueno, no son tan completos, porque en algunos casos no hice el estudio de las temporadas completas, pero tengo este, por ejemplo, de la temporada 2013-14:

Aquí tenéis TODOS los datos arbitrales de TODOS los equipos de La Liga 2013-14 (penaltis, expulsiones y tarjetas) >> pic.twitter.com/tdRUEbJaSD

— MisterChip (Alexis) (@2010MisterChip) March 10, 2014

—El Barcelona aparece en primer lugar, pero sin demasiada distancia respecto al Athletic de Bilbao, Villarreal, Real Madrid y Atlético de Madrid.

—Equipos de Champions o clasificados en competición europea, parece guardar cierta lógica. ¿Alguno más?

—Sí, de la 2016-17, hasta la jornada 25, realicé este estudio:

Aquí tenéis todos los datos arbitrales de #LaLiga 2016-17 ACTUALIZADOS a la conclusión de la jornada 25. Ni gritéis mucho que es tarde. pic.twitter.com/ijFDm4gsyi

— MisterChip (Alexis) (@2010MisterChip) March 3, 2017

—El Barcelona y el Real Madrid aparecen en cabeza, seguidos de cerca por el Villarreal.

—Luego podemos considerar que su análisis parece fiable y hasta cierto punto lógico.

—No hay mentira alguna en un dato estadístico.

—Pues muchas gracias, señor Chof, o Míster Chof, nos ha sido de gran ayuda. No haré más preguntas, señoría.

Scotto se volvió a su asiento con una enorme sonrisa. Iba tan henchido de satisfacción que no advirtió el rictus de hartazgo que el fiscal, Jaime Estuardo, mostraba en su cara. Estuardo se acercó al perito y comenzó:

—Señor Martínez Vázquez, Míster Chof, si me permite —el testigo asintió con un leve gesto de la cabeza—, en este estudio tan, digamos concienzudo, ¿puede decirnos qué equipo se proclamó campeón de la Liga analizada, la 2019-2020?

—El Real Madrid.

“¡Normal, con esos arbitrajes!”, pese a que Laporta intentaba hablar en voz baja hacia Bartomeu, se le escuchó perfectamente entre carraspeo y carraspeo.

—¿Y en la temporada 2013-2014? —continuó Estuardo.

—El Atlético de Madrid —Míster Chof, que ya intuía lo que venía a continuación, quiso justificarse—. Pero estos son los datos, yo no entro en valoraciones.

—Ni yo lo cuestiono, déjeme concluir —rebatió Estuardo—. ¿Y en la 2016-2017, qué equipo acabó como campeón?

—El Real Madrid —afirmó Míster Chof con la voz un poco menos potente.

El fiscal Estuardo se dio la vuelta, miró hacia toda la audiencia congregada y, de manera teatral, comenzó su alegato:

—¡Vaya por Dios, señores! Ya es mala suerte. Estamos juzgando veinte años de pagos continuados al vicepresidente de los árbitros con intención de influir en la competición, dos décadas en las que el club pagador, el Fútbol Club Barcelona, se ha llevado dos tercios de los campeonatos entre Liga, Copa y Supercopas nacionales, y resulta que el análisis ¿pe-ri-cial? —pronunció con mala baba—, se ha realizado solo sobre tres temporadas en las que dicho club no se alzó con el título. Ya es mala suerte, decía. Muy mala suerte —hizo una prolongada pausa, tras la cual se acercó de nuevo al testigo—. Salvo que sea una coincidencia afortunada, o interesada. De parte, como su informe pericial.

Volvió a acercarse al testigo, lo miró a los ojos y le preguntó:

—Míster Chof, ¿podría decirnos en qué año realizó el informe pericial de la temporada 2019-2020 y si se debió a algún encargo?

—Fue en 2021. A petición de un medio de comunicación.

—Luego el caso Negreira no había saltado todavía, ¿no es así? En aquel momento no se sabía que el Fútbol Club Barcelona había realizado pagos para controlar el arbitraje y…

—¡Protesto! —interrumpió Scotto—. Está realizando apreciaciones totalmente subjetivas como si fueran afirmaciones ciertas.

—Pues retiro esa parte —quiso anticipar Estuardo—, no es imprescindible en este momento. Míster Chof, con toda su experiencia y conocimiento del mundo de los datos, ¿no le encargaron ningún análisis, ningún informe, una vez que estalló el caso de los pagos del Barça a Negreira?

Míster Chof miró al abogado de la defensa y enarcó las cejas, como diciendo “qué le voy a hacer”, y contestó:

—Sí, así es. La emisora de radio Onda Cero me solicitó que hiciera un análisis a las pocas semanas de salir las primeras informaciones sobre el caso.

—¡Exacto! Y da la casualidad de que nos hemos hecho con ese informe —mostró en su mano derecha un pendrive—. ¿Le importaría quitar su informe y poner este otro, que también es suyo?

Míster Chof estaba visiblemente incómodo, pero no le quedó otra que aceptar. Introdujo el pendrive en su equipo y por fin desapareció de la pantalla el cuadro con el supuesto favor arbitral al Real Madrid. En su lugar se mostraron unos datos en un Excel. En la primera columna, las siglas del equipo investigado, el Fútbol Club Barcelona, y en las siguientes, unas cifras bajo los rótulos “Penaltis F”, “Penaltis C”, “TR F”, “TR C”. Las cabeceras de dichos rótulos estaban repetidas y agrupadas en dos períodos, “2016-18” y “2019-2021”.

—Tenga en cuenta que en aquel momento —se justificó Míster Chof—, solo habíamos sabido que estaban acreditados unos pagos por parte del Fútbol Club Barcelona de 2016 a 2018.

—Bueno, puede valernos —respondió Estuardo—, el señor Negreira cesó en su puesto en 2018 y los pagos concluyeron en esa fecha. ¿Ha encontrado algún dato esclarecedor?

—Ejem, verá —el experto en datos carraspeó—, de 2016 a 2018, el Fútbol Club Barcelona tuvo 33 penaltis a favor y solo le pitaron 3 en contra. Y después de 2018, en las tres temporadas siguientes, lanzó 10 menos y le pitaron 11 más en contra.

Estuardo se acercó a la pantalla y marcó con su dedo unas casillas:

—Entiendo que son estos datos de aquí, donde pasa de un saldo de 33-3 a uno de 23-14. ¿No le resulta llamativo? —Míster Chof asintió tímidamente—. ¿Y en cuanto a las tarjetas rojas, se aprecia una evolución similar?

 

Saldo arbitral 2016-2021

—Bueno, en el período 2016-2018, el Barça sufre solo 4 expulsiones, mientras que a sus rivales los expulsan hasta 23 veces. Y en el segundo período analizado, la diferencia es mucho menos llamativa, 10 tarjetas rojas propias, frente a 15 de los rivales.

—Sorprendente, ¿no? ¡Quién lo iba a decir! —Estuardo se dio la vuelta hacia el jurado y el público asistente—. Menuda sorpresa saber que en el momento en que dejas de pagar, ¡se acaba esa ventaja tan enorme! De un saldo de +49 a uno de solo +14, ¡inesperado!

Se oyeron murmullos en la sala, un revuelo entre los periodistas, alguno de los cuales trataba de sacar fotos disimuladamente de la pantalla. El “qué sinvergüenzas” de un famoso periodista entró en conflicto sonoro con el ya archiconocido “¡intolerapla!” de Laporta, que exigía a su abogado que protestara. Este le miraba mientras se encogía de hombros, como diciéndole que “para qué”.

—Muchas gracias por su testimonio, Míster Chof. No haré más preguntas, señoría.

La abogada del Real Madrid, Luisa Ramírez, se puso en pie y se acercó al banco del testigo.

—Señor Martínez, usted ha trabajado por encargo de algunos medios de comunicación del grupo Prisa, con la cadena Cope y la cadena norteamericana ESPN, ¿es así?

—Así es, me contrataban por mis informes estadísticos, pero no influían en mis valoraciones, yo trabajo con datos.

—Oh, no tengo ninguna duda —contestó la abogada con cierta sorna—. Señor juez, miembros del jurado, aporto este documento como prueba testifical número 35/76 —mostró una funda de plástico con varias hojas—, la cual incluye los acuerdos del Fútbol Club Barcelona con medios del grupo Prisa, la cadena Cope y otra serie de radios o diarios, y por otro lado, con la cadena ESPN. Suponemos que los conceptos “pagos” e “Intercambio” eran desinteresados, no para influir en las opiniones ni en los resultados de sus informes.

Pagos FCB a medios

—Yo… los números no engañan —balbuceó Míster Chof.

—No, no engañan, como el algodón. Pero son perfectamente interpretables en función de los fines de quien los encarga. Y también pueden contener un sesgo interesado, por ejemplo, en las ponderaciones que nos ha contado usted. ¿Tiene sentido multiplicar por cinco el valor de un penalti y solo por dos una expulsión?

—Bueno, es mi interpretación de lo que pueden influir estos lances en el juego.

—Pues… yo no entiendo mucho, pero... imaginemos que a un equipo le expulsan un jugador en la primera media hora, y luego, con el partido ya perdido, hacia el final, le pitan un penalti a favor. ¿Me puede decir cuál sería el saldo arbitral según su criterio?

—Sí, serían 5 puntos a favor por el penalti, menos 2 por la expulsión, acabaría con un +3.

—Pues me parece poco concluyente, parecería que el equipo ha resultado favorecido cuando ha sido perjudicado. ¿Y si un equipo recibe una roja, pero a su rival le muestran tres amarillas?

—En ese caso, acabaría con un saldo positivo de +1. Serían —2 puntos por la roja y +3 por las amarillas.

—Míster Chof, con mis conocimientos de fútbol, no me parece que un equipo que sufra una expulsión pueda considerarse favorecido porque a su rival le muestren más amarillas.

—Como he dicho antes, no hay ninguna mentira en los datos —contestó Míster Chof con cierto enfado—. Puede haber carencias o falta de criterio en quien lo interprete y extraiga conclusiones de ellos.

—Entonces —concluyó la abogada Ramírez—, disculpe usted mis carencias futbolísticas, o mi falta de criterio. Claro que yo también podría argumentar que sus informes sobre el saldo arbitral dieron el resultado que pretendían sus pagadores. Nada más que preguntar, señoría. Muchas gracias.

Míster Chof se levantó y abandonó su asiento. El juez tomó el mando a distancia para apagar los monitores, pero Jaime Estuardo se levantó y lo detuvo:

—Señoría, la fiscalía también ha solicitado un informe pericial sobre el saldo arbitral, tal como lo denominó el vicepresidente del club al cual pertenecen los señores del banquillo de los acusados, el señor Alfons Godall.

El juez terminó de apuntar algo en su famosa libreta y resopló varias veces con gesto de no entender nada.

Libreta juez

Volvió a encender los monitores, se acercó al micrófono y le dijo con cierto hastío: “proceda”.

—Gracias, señoría. A petición de la parte perjudicada, la fiscalía ha encargado un informe pericial sobre las estadísticas arbitrales a una de las empresas punteras en Big Data y Business Intelligence aplicadas al mundo del deporte, la empresa consultora Make-to Larry. La fiscalía solicita la testifical del CEO de dicha consultora, Miguel de Lary, así como del experto en estadística Juan Pablo Frutos.

Se abrió la puerta y aparecieron dos hombres de mediana edad y aspecto decidido. Uno de ellos portaba una Tablet bajo el brazo. Un ordenanza colocó otra silla junto al banco de los testigos, mientras el estadístico enchufaba su Tablet al cable de los monitores generales de la sala.

—Les agradezco su presencia, señores —comenzó Estuardo el interrogatorio—. Vienen a presentarnos un análisis realizado por ustedes, ¿por encargo de quién?

—No fue por encargo de nadie —respondió Miguel, el CEO de la consultora—, comenzamos a hacerlo solo para ir creando una macrobase estadística que pudiera ayudarnos a analizar mejor el juego, no solo los arbitrajes, con idea de desarrollar posteriormente herramientas que pudieran servir a los clubes para gestionar determinados aspectos del fútbol.

—¿Y encontraron algo extraño?

—Fue a partir de las declaraciones del vicepresidente del Fútbol Club Barcelona, Alfons Godall, en 2012, cuando mencionó ese concepto del “saldo arbitral”, la diferencia entre lances favorables y desfavorables. Lo que hicimos fue trasladar sus palabras al Excel, qué diferencias había entre los penaltis y las tarjetas rojas a favor y en contra que recibían los equipos. Como en aquel momento estábamos en plena guerra entre Mourinho y el resto, nos concentramos en analizar solo los datos del Real Madrid y del Fútbol Club Barcelona, pero fue Juanpa quien insistió, y acertó, al introducir en el estudio al resto de los principales equipos.

—Para que nadie entienda que han podido manipular los datos, ¿de dónde salen, qué base de datos emplearon?

—Esta parte la explico yo mejor —se adelantó el señor Frutos—. Para que no se dijera que empleábamos bases de datos manipuladas o con cierto sesgo, comenzamos usando las del diario Sport. También la del 20 minutos, que era bastante completa. Con el tiempo fuimos incorporando o comprobando los datos con otras bases, como las de Sofascore, BD Fútbol, Cero a Cero… Tenga en cuenta que algunos datos, especialmente los anteriores al año 2000, no eran todo lo precisos que nos gustaría.

—Esperemos que no sea necesario remontarnos tan atrás. Con todos esos datos, ¿cómo procedieron en su informe?

—Sencillo —respondió Miguel—, nos limitamos a seguir el criterio Godall: lances favorables menos lances desfavorables. Sin ponderaciones subjetivas como las del anterior testigo. Un punto por penalti o tarjeta roja, y, en función de si era a favor o en contra, se sumaba o restaba.

—No sé si es lo más acertado o no, no es lo mismo una expulsión o un penalti al principio o al final del partido —intervino Estuardo.

—Totalmente cierto —respondió Juanpa—, por eso no hay que centrarse en el análisis particular de una situación, sino en un conjunto, en una muestra amplia para tratar de identificar una tendencia. De poco sirve analizar una sola temporada si podemos hacer el análisis de veinte para tratar de definir una línea de actuación.

En ese momento, el estadístico apretó un botón y comenzaron a aparecer los primeros cuadros en pantalla.

Saldo Maketo 1

—Perdonen mi torpeza —dijo Estuardo tras escudriñar los gráficos con cierta extrañeza—, pero con todos estos datos, ¿qué conclusiones podemos obtener?

—Hemos detectado tres etapas muy definidas —aclaró el CEO—, que son las que hemos marcado sombreando las zonas: de 2003 a 2009, de 2009 a 2013 y de 2013 a 2021. Esas etapas coinciden, grosso modo, con los cambios en la presidencia del Fútbol Club Barcelona y lo que decía Godall acerca de la cercanía o no a los comités, pero también con otros factores, como la vuelta de Florentino Pérez a la presidencia del Real Madrid y la llegada de fichajes como el de Cristiano Ronaldo.

—En las primeras seis ligas analizadas —continuó Juanpa—, durante la primera época de Joan Laporta como presidente, había un saldo arbitral positivo para el Barcelona de +24 y era muy negativo para el Real Madrid, —11. Esa desproporción se iguala durante el segundo período, y se vuelve a desestabilizar a favor del Barcelona en la tercera, una etapa en la que el saldo a favor del Barcelona es muy superior al del Real Madrid, que es superado incluso por equipos como el Athletic de Bilbao o el Atlético de Madrid. Este gráfico es demoledor, porque el Real Madrid aparece con saldo negativo, por debajo de equipos que en aquellos años estuvieron en la zona media-baja de la tabla, mientras que el Fútbol Club Barcelona estaba claramente destacado por la parte superior.

Saldo arbitral Juan P Frutos

Se escuchó un murmullo de sorpresa en la sala, acompañado por varios “joder” y algún “supu… madre” en las primeras filas.

—Quiero destacar dos datos que considero relevantes —prosiguió Juanpa—. Aquello sucedió en un período en el que al Barcelona se le señaló un solo penalti en contra en 107 jornadas, 78 de ellas de manera consecutiva, más de dos campeonatos, y durante ese período se le pitaron más de 30 a favor.

—Es un período que coincide, además —incidió Miguel de Lary—, con el otro dato relevante que detectamos en su momento, y es que el mismo Fútbol Club Barcelona, estuvo 59 jornadas sin una sola expulsión.

El fiscal se dio la vuelta hacia el jurado, el público y, finalmente, los acusados. Con gran aparatosidad, repitió los datos:

—¡Un penalti en 107 jornadas! ¡Y 59 sin expulsiones! Todo esto, señores del jurado, en los mismos años en los que jugadores como Mascherano, Piqué o Luis Suárez formaban parte de la plantilla. Pero, vamos a tratar de no ser malpensados, ese saldo tan favorable del Fútbol Club Barcelona puede deberse al juego de posesión, o a su dominio de los partidos, ¿está su principal rival, el Real Madrid, en una situación parecida?

—En absoluto —respondió Juanpa—, de hecho, en la comparación es donde mejor se aprecian las diferencias de criterio. Si tomamos una muestra amplia, de 100 partidos, por ejemplo, con la llegada de Zidane, que era un entrenador ofensivo, la comparativa es la siguiente.

Apretó un botón y en la pantalla apareció:

Saldo arbitral JP Frutos

—Esta muestra recoge las temporadas 2014-15 y 2015-16 completas —continuó el estadístico—, más parte de la 2013-14. El Real Madrid fue campeón de la Champions en los años 2014 y 2016, luego podemos decir que era un equipo dominador y con control del juego.

—Se observa una anomalía estadística bastante evidente —sentenció el fiscal—. ¿Es posible que el saldo de expulsiones se deba a que los jugadores del Real Madrid hacían más faltas que los de su rival, el Barcelona?

—Para responder esa cuestión —respondió el CEO en esta ocasión—, tenemos esta estadística, que es el cociente entre el número de faltas sancionadas y las tarjetas rojas de cada equipo.

En la pantalla apareció este dato:

Saldo arbitral Maketo Lari Faltas

—Llevado a una gráfica, marcando en naranja la mediana de los principales equipos de Primera División, sería más esclarecedor aún:

Saldo arbitral Maketo Lari Faltas 2

—Se ve muy bien sobre fondo negro —afirmó el fiscal.

—Fondo Negreiro, más bien —bromeó Juanpa.

Se oyeron algunas risas entre el público y un “soplagaitas” entre dientes, proveniente del banco de los acusados.

—Pues… —concluyó el fiscal—, creo que las anomalías estadísticas durante el período investigado resultan palmarias. No haré más preguntas, señoría.

Los testigos iban a levantarse de sus asientos cuando la abogada del Real Madrid, Luisa Ramírez, se levantó para hacer una última pregunta.

—Señores, antes de que abandonen la sala, me gustaría que mencionaran los resultados del seguimiento detallado a un jugador del Fútbol Club Barcelona encargado por esta parte. Se trata de Luis Suárez. ¿Pueden contarnos las conclusiones de su análisis?

Los testigos se miraron, como cediéndose mutuamente el uso de la palabra, y finalmente fue Juanpa, el estadístico, quien optó por dar respuesta:

—Lo que encontramos fue a un jugador con numerosas expulsiones y sanciones en sus anteriores equipos, el Ajax, el Liverpool, la selección uruguaya, con cerca de cuarenta partidos de sanción por diversos motivos, fundamentalmente agresiones, que de repente llegó a la Liga española y no sufrió ninguna durante ocho años.

—¿Puede ser que se hubiera reformado, que tras la sanción de la FIFA hubiera cambiado su actitud en el terreno de juego? —preguntó la abogada.

—En absoluto —afirmó Juanpa de forma rotunda—. Parecía como si contara con impunidad. Es un caso asombroso, parece imposible que, con sus antecedentes y lo claras que son muchas de sus agresiones, nadie viera ninguna de ellas. Puedo ponerles un vídeo ahora mismo con una colección de las agresiones que realizó durante varias de las temporadas analizadas.

—Se lo agradezco, señores, pero creo que no queremos verlas. ¿Puede tener que ver que esos años coinciden con los períodos de los pagos al señor Negreira, años en los que los árbitros eran puntuados por el vicepresidente de los árbitros en función de sus actuaciones?

—No podemos afirmar tal cosa, no tenemos pruebas y eso lo tendrá que determinar este juicio. También podría deberse a que el jugador era representado por Media Base Sports, filial de Mediapro, que es quien pone la mayor parte del dinero de LaLiga, vayan ustedes a saber. Pero nuestro trabajo son los datos, no las interpretaciones.

—Me queda claro. Muchas gracias por su testimonio. No haré más preguntas.

Mientras los testigos recogían sus informes y se marchaban, el juez Aguilar procedió a cerrar su libreta y sus carpetas para cerrar la sesión. Se apagaron los monitores. El juez iba a dar por concluida la sesión cuando el abogado de la defensa pidió un último turno de palabra:

—Señoría, querría hacer una última apreciación. Hasta la fecha, la acusación se ha limitado a cuestionar a nuestros testigos y desacreditar sus manifestaciones. Por este motivo, y para tratar de aclarar definitivamente este incómodo asunto, proponemos para la próxima sesión a un testigo que es una autoridad en los estamentos futbolísticos y un reconocido madridista. Ya verán cómo él es capaz de poner luz en este asunto.

—Eso quedará para el próximo día, que hoy hemos acabado derrengados. Se levanta la sesión —pronunció mientras golpeaba con el mazo.

 

(Próximamente capítulo 7: Javier Tebas).

 

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Decía Marx que las condiciones materiales determinan la conciencia, y, aunque la excesiva contundencia del verbo empleado pueda restarle algo de precisión y rigor, no hace falta ser marxista para percibir algo de verdad en dicha sentencia. La opulencia o la falta de pan en la mesa influyen de manera decisiva en la percepción que el sujeto tiene del mundo que le rodea, y también en la forma en que se relacionará con él. Por otro lado, si la aplicamos a las facultades físicas, la relevancia de la afirmación aumenta. No se trata de algo tan liviano como si el azul que ves tú es el mismo que veo yo, sino la dramática diferencia en comparación con quien no puede ver ningún azul —el que, según un terriblemente atinado Roberto Fontanarrosa, cada día solo se reconoce cuando se lava la cara—.

En el mundo del deporte, afortunadamente, las disparidades se enmarcan en un ámbito muchísimo menos trascendental. No obstante, la máxima se sigue cumpliendo: las condiciones materiales y físicas —en este contexto, fusionadas— marcan la carrera de un profesional, propulsándola o limitándola, inclementemente caprichosas. El deportista siempre piensa que posee un elevado grado de control sobre ellas si se cuida y es ordenado; la realidad indica que semejante convicción es un consuelo ficticio probablemente necesario para no caer en el nihilismo, pero nada más.

Rudy Fernández

La primera parte de la carrera de Rudy Fernández podría resumirse en su jugada archiconocida frente a nada menos que Dwight Howard en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.  Un mate descomunal, exuberancia y potencia físicas contra el mayor coloso de entre todos los pívots americanos de aquel entonces, que servía como ilustración de un estilo pletórico, repleto de alley-oops y de penetraciones al aro casi suicidas de puro heterodoxas. Habilidades que le hicieron dar el salto a la NBA y destacar en sus primeras temporadas hasta el punto de ser seleccionado para el concurso de mates del all-star.  Sin embargo, una lesión en la espalda y el paso por el quirófano lo cambiaron todo. Su juego mutó, fruto de la lógica desconfianza mientras recuperaba sensaciones, a una suerte de rol de especialista en triples saliendo desde el banquillo, algo que lo ayudó poco. Al igual que la actitud de su entrenador, McMillan, quien compró muchas papeletas para que el sueño americano de Fernández terminase antes de lo previsto. Condiciones materiales adversas.

Hoy Rudy ha anunciado su retirada, secreto a voces finalmente confirmado. Ojalá quede vinculado de alguna forma al club para recordar su ejemplo a menudo

El Rudy que volvió a Europa continuaba siendo diferencial, mas de otra forma. El Madrid de Laso lo usó como eje alrededor del que vertebrar una nueva manera de defender, menos relacionada con la corpulencia que con la velocidad y la anticipación. En torno a Rudy se generó un equipo donde los defensores presionaban y se retiraban como de si un enjambre de avispas se tratara, incluso los pívots. Su papel extraordinario en la intendencia, su dificultad para las penetraciones por el renqueo en algunos contactos y alguna racha de falta de confianza en el tiro lo llevaron —¿lo determinaron?— a especializarse como defensor de exteriores, algunos de ellos más altos y fuertes que él. Y el Madrid dio el salto de calidad que necesitaba para asentar el proyecto más atractivo del baloncesto español de los últimos treinta años. Cuando en 2018 fue nombrado MVP de la final de la liga ganada por los blancos en Vitoria, en virtud de una actuación estelar con 27 puntos en el partido clave, Rudy parecía hasta un punto perdido en medio de la euforia. Como si una carrera europea construida a base de aportar fuera de los focos, haciendo el trabajo menos reconocido y vistoso, lo hubiese incapacitado para recibir las distinciones individuales que sus inicios prometían.

Rudy Fernández

Hoy Rudy ha anunciado su retirada, secreto a voces finalmente confirmado. Lejos queda aquel joven que, un poco a la manera de su amigo Llull, penetraba contra todo y contra todos aprovechando su superioridad física. A cambio, puede presumir de ser el mejor defensor exterior europeo hasta hace nada; para poner en contexto la hazaña, conviene recordar que acaba de cumplir treinta y nueve años. Elegido o determinado, liberal o marxista, sus decisiones o el destino no lo han tratado nada mal. Para su felicidad, y la de todos nosotros. Ojalá quede vinculado de alguna forma al club para recordar su ejemplo a menudo.

 

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Señoras, señores, me alegro, buenos días.

De esta suerte comienza sus programas el candidato Herrera, Carlos todos los días entre semana a las 6 de la mañana, repitiendo a las 7 y las 8 tal fórmula. El periodista ha confirmado hoy su candidatura a presidir la RFEF. El hecho de contar con un presidente de la Real Federación Española de Fútbol que madrugue más que cualquiera de nosotros, no en vano se levanta a las 4 de la mañana para comenzar puntualmente su programa a las 6, ya dice que es un tipo habituado a trabajar mucho, si bien últimamente ha reducido la duración de sus intervenciones en su programa hasta las 10 de la mañana. Sin entrar a valorar el contenido del mismo, pues no es la intención de este escrito, los índices de audiencia indican que Herrera, Carlos debe hacer realmente bien su trabajo, no en vano siempre ha ubicado sus espacios en los primeros puestos de dichas clasificaciones. Un tipo madrugador, trabajador y competente en lo que hace. Su nivel de competencia, que asumimos alto merced al éxito de sus programas, le hace estar extraordinariamente bien remunerado por su trabajo, por lo que su posición económica muy bien podría ser calificada de buena o de muy buena.

Carlos Herrera

Por lo anteriormente expuesto, podríamos encontrarnos con que hay un potencial presidente de la Real Federación Española de Fútbol con una contrastada capacidad de trabajo y, no es cosa baladí, una economía estupendamente saneada, motivo este que parece darle menos motivos para, a diferencia de sus antecesores, intentar lucrarse de manera espuria en función de su cargo.

Que nadie piense que el candidato Herrera, Carlos sea perfecto para el cargo, pues tiene aspectos que, al menos personalmente, no me acaban de gustar, siendo el primero su filiación inequívocamente culé. Seguidor del Barcelona y del Betis desde siempre, no menos cierto es que ha ido renegando del primero a medida que el club se ha manifestado políticamente, pero no parece contar con un aura de imparcialidad ideal para la posición. Igualmente, el longevo Ángel María Villar había sido jugador del Athletic de Bilbao, por lo que no parece un defecto invalidante.

Que nadie piense que el candidato Herrera, Carlos sea perfecto para el cargo, pues tiene aspectos que, al menos personalmente, no me acaban de gustar, siendo el primero su filiación inequívocamente culé

La falta de experiencia en la gestión de una federación deportiva podría penalizar al candidato Herrera, Carlos a la hora de calificar su idoneidad, si bien no cabe duda que, tan bien relacionado como está en todos los estratos de la sociedad española, no le costaría contar con asesores de prístinas prestaciones técnicas. No me cabe duda de cierta tendencia a la eficiencia en los gastos merced a la manera en que se maneja el candidato a la hora de no pagar comidas o ágapes en los más eximios comederos, lo cual nos lleva a la cuestión de las habilidades sociales. Se intuyen en el perfil del candidato capacidades en cuanto a trato y afabilidad, así como se corrobora la existencia de ciertas amistades que, desde el punto de vista del madridismo, podrían calificarse de peculiares, empezando por el inefable Roberto Gómez, a cuyas opiniones en caso de convertirse el candidato en electo, deseamos impermeabilidad absoluta.

Carlos Herrera y Roberto Gómez

De manera accesoria quisiera glosar algunos aspectos de Herrera, Carlos que no tienen incidencia en el perfil de su candidatura, pero que dan muestras claras de hallarnos con una persona inteligente. En primer lugar, el sentido del humor, síntoma inequívoco de agudeza, es una seña de identidad del candidato, por mucho que sea especialmente sensible a los chistes escatológicos, debilidad esta que comparto sin ambages. Un segundo aspecto que denota una cabeza privilegiada es un conocimiento vastísimo en materia de música contemporánea hasta el punto de haber seguido alguna recomendación dada por la radio y haber quedado gratísimamente sorprendido. El último punto que me predispone a favor del candidato Herrera Carlos es su condición de sibarita, un verdadero bon vivant amante del buen comer y beber, y con el que sólo disiento en su tirria al producto lácteo como el queso o la nata, circunstancia esta que me resulta incomprensible. Ya lo dijo Osgood al final de con faldas y a lo loco: Candidato de ustedes, Herrera Carlos.

 

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Cuando era pequeño, una de mis series de animación preferidas era Scooby Doo. Como ocurre a menudo con los niños, la repetición de la trama no era un impedimento para su disfrute. Más bien al contrario, la seguridad de una estructura inamovible era uno de sus puntos fuertes. La historia arrancaba con un misterio protagonizado por algún monstruo, el desarrollo de una mínima intriga en la que Scooby y el resto te hacían reír a base de sustos y una resolución en la que Velma, la lista del grupo (algo que sabíamos de forma irrefutable por el hecho de que llevaba gafas) desenmascaraba al villano de ese capítulo.

Este siempre se lamentaba de que sus malvados planes habrían salido bien “de no ser por esos chicos entrometidos y su estúpido perro”. Solo había un aspecto de la serie que podía resultar frustrante, y es que en muchas ocasiones todas las pistas del episodio apuntaban a la autoría de uno de los personajes, y a la postre el culpable resultaba ser otro completamente inesperado. Cuando esto ocurría, como espectador tenías cierta sensación de haber sido utilizado y engañado, sensación que terminaba justo con el inicio del siguiente capítulo o tras apagar el televisor.

Scooby Doo

Las distintas aficiones que componen fútbol español aún no han sido capaces de digerir que quien habían visto toda la vida como el malo de la película finalmente no lo era, y que el verdadero infractor siempre fue al que se pintaba como el héroe del cuento. Buena parte de la culpa la tienen, como en los dibujos animados, aquellos que escribieron el guion, un relato que ponía el foco intencionadamente en quien no era, mientras pasaba de puntillas por todos los indicios que señalaban al verdadero autor de los delitos.

Las distintas aficiones que componen fútbol español aún no han sido capaces de digerir que quien habían visto toda la vida como el malo de la película finalmente no lo era, y que el verdadero infractor siempre fue al que se pintaba como el héroe del cuento

Los aficionados han sido usados como tontos útiles, como colaboradores necesarios para que la corrupción sistémica funcionara durante décadas y para que, una vez destapada, tampoco se exijan de forma unánime sanciones y transformaciones que eviten su pervivencia. Solo el Madrid pide un cambio radical en las instituciones que rigen el fútbol, asoladas por los escándalos. Mientras, el resto silba disimulando o las apoya sin ambages.

Laporta y Tebas

Es hasta cierto punto comprensible que el barcelonismo se revuelva ante el mayor escándalo deportivo que se recuerda en España. Al fin y al cabo, ellos estaban bajo la máscara y sus planes funcionaban. La mejor etapa de su historia, lustrosa y sin mácula hasta hace un año gracias a un relato tan unánime como artificial y falso, ahora acumula tal nivel de mierda que ni asoma la esquinita del escudo.

Por eso bracean sin descanso, arrojando al aire argumentos tan ridículos como el blanqueo de capitales, el pago por informes reales (pero inexistentes) o la estafa de un Negreira que cobraba barbaridades careciendo de poder real durante décadas. Se agarran a la desesperada incluso a unas declaraciones de un comisario corrupto, que ni siquiera les exoneraba, simplemente esparcía el estiércol entre más gente, pero sin aportar ninguna prueba que no fuera un mero chisme.

Los aficionados han sido usados como tontos útiles, como colaboradores necesarios para que la corrupción sistémica funcionara durante décadas y para que, una vez destapada, tampoco se exijan de forma unánime sanciones y transformaciones que eviten su pervivencia

Obviamente, junto a ellos están sus fieles escuderos rojiblancos, siempre dispuestos a defender a su paladín. Admitir que el Barcelona urdió una trama ilegal para beneficiarse implicaría que el gran damnificado de la misma fuera el Real Madrid. Es para los atléticos inconcebible que exista el más mínimo atisbo de perjuicio hacia el objeto de su obsesión. Demostrado queda una vez más aquello que les distingue; su odio al Madrid por encima del amor a su equipo.

Cerezo y Gil Marín

Así, apenas hay reclamaciones de títulos escamoteados durante el largo negreirato. La razón es simple, si en la cuenta salen 3 ó 4 copas más para su palmarés, pero unas 15 para el de su archienemigo, prefieren que el escándalo se tape o desaparezca. Además, tras saber lo que sabemos, está claro su club se ha beneficiado también del entramado corrupto, aunque solo se llevaran a la boca las migajas de un pastel que casi siempre se comía su admirado hermano mayor.

Los tontos útiles siguen felices mientras nada cambia, incapaces de admitir que fueron engañados, o aún peor, asumiendo el embuste como algo positivo por mero antimadridismo

El resto de aficiones siguen repitiendo una cantinela manida y que se ha demostrado ser mentira. A pesar de tener sobre la mesa un cadáver con la autopsia hecha, el cuchillo con las huellas dactilares del sospechoso, y las declaraciones de testigos apuntando a un lugar concreto, siguen señalando al muerto como probable culpable de su propio asesinato. Como mucho, algunos conceden que la víctima y el verdugo comporten la responsabilidad del delito a partes iguales. Y, por supuesto, continúan tratando con mucha más hostilidad al primero que al segundo.

Durante años les intentamos mostrar, con estadísticas en la mano, que lo que ocurría era imposible. Pero cerraban los ojos hasta hacer sangrar sus pestañas y creían ciegamente a los guionistas, que exageraban hasta el paroxismo cualquier potencial beneficio para el Madrid, mientras tapaban los evidentes y sucesivos favores federativos, patronales y arbitrales hacia su máximo rival nacional. Los tontos útiles siguen felices mientras nada cambia, incapaces de admitir que fueron engañados, o aún peor, asumiendo el embuste como algo positivo por mero antimadridismo. Cada día se sientan a ver una y otra vez el mismo capítulo de Scooby Doo, esperando que el final cambie, le quiten la máscara al monstruo y tras ella esté quien ellos siempre imaginaron.

 

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Buenos días, amigos. La situación del fútbol español da para rodar una película. En realidad, se podría producir toda una saga. No, falso, sería posible realizar varias sagas de diferentes géneros. La portada de As hace referencia a una de esas sagas, en este caso de acción, concretamente a la de Rambo, cuya primera película fue titulada Acorralado en España.

Portada As

Comentábamos el martes que en ocasiones sentimos déjà vues al leer las portadas. Hoy nos sucede con esta, Sport ya titulaba «Acorralado» sobre una imagen de Luis Rubiales el pasado 21 de marzo. Fue con motivo del registro de la sede de Las Rozas y otros once domicilios llevado a cabo por la UCO en el marco de la investigación de presuntas tramas de corrupción que según sospecha la Fiscalía podrían estar encabezadas por el expresidente de la RFEF. Ayer se produjo una nueva entrega de esta serie: la detención y puesta en libertad de Rubiales por parte de la Guardia Civil a su llegada a España, a cuyo momento dedica el frontispicio As con el titular: «Rubiales acorralado», sin coma elíptica, aunque al parecer estas cosas se justifican con el cambio de línea, de color, de tamaño, etc.

Esta detención y puesta en libertad se ha producido a la vuelta de Rubiales del Caribe. Bien visto, la saga Rubiales bien podría denominarse como Piratas del Caribe. Unos buscan la perla negra y otros, presuntamente, el dinero negro. Va en gustos.

El diario madrileño recoge las palabras de González Cueto, exasesor legal del fiera de Motril, sobre este: «Lo único que quiere es dar palos, no se ha planteado trabajar. Pero no palos de 15.000 o 20.000 euros, sino de 200.000 para arriba». También se han hecho públicos más comentarios del abogado como «necesita 100.000 euros al mes», «está como una puta cabra», «endiosado» o «últimamente pide cosas que no se pueden hacer».

La operación de la Benemérita se llama Brodi, lo que en este ambiente cinematográfico nos recuerda a Le llaman Bodhi, que no es una saga, pero sí un film en el cual un policía va tras la pista de una banda de ladrones. En ocasiones la realidad supera la ficción. O al revés.

Debajo de las palabras de González Cueto, As informa de pasada que la UCO investiga movimientos de cuentas de Piqué. En realidad, lo que busca el instituto armado es averiguar si Geri pagó comisiones a Rubi por la Supercopa, y para ello solicitó al juez una comisión rogatoria a Andorra. Es todo de película. La subtrama Piqué daría para una saga musicales con las piezas compuestas por Shakira.

Pero esto no es todo, amigos, aún hay más. As también recoge la noticia de que Rocha dimite y convoca elecciones. Por poner un poco en contexto y ya que As no lo menciona, la UCO afirma que varios de los investigados en la causa abierta por presunta corrupción en la RFEF participaron para que el organismo adjudicara un contrato en febrero de este mismo año, con Rocha en el cargo, a la constructora Gruconsa tras presentar «ofertas ficticias». La Guardia Civil sostiene que Rubiales utilizó a Gruconsa para desviar 3,8 millones a empresas de Francisco Javier Martínez Alcaide Nene, amigo íntimo de Rubiales que ha pasado con él estas semanas en el Caribe. Gruconsa está dirigida por Ángel González Segura, uno de los detenidos el 20 de marzo por presuntos delitos relacionados con la corrupción en los negocios y hermano de Pedro González Segura, director de los Servicios Jurídicos de la Federación bajo la presidencia de Rubiales. Curiosamente, la constructora comenzó a colaborar con la RFEF cuando Rubi llegó al cargo.

No sabemos si Rocha tiene querencia por el Caribe, pero da el perfil para ser presidente de la Federación, no le sentarían nada mal un parche en el ojo y una pata de palo.

Sport también dedica su espacio principal a Rubiales y aquí os dejamos la portada por si queréis verla.

Portada Sport

La primera plana de Mundo Deportivo dedica menos espacio a los Piratas del Caribe y más a buscar cómo frenar a Mbappé. Luis Fernández, otrora técnico del Athletic, defiende que a Kylian hay que hacerle un marcaje colectivo. Si un argentino lee esta afirmación, pensará que la táctica es colocar el autobús en la portería.

Portada Mundo Deportivo Portada Marca

Pasamos a Marca, que tras el sangrante agravio comparativo de ayer, convenientemente tratado en el portanálisis, después presumió en redes de ello:

👔 @JIGallardo, director de @marca

🌟 "La portada de nuestro periódico ha tenido claramente su influencia a la hora de la sanción final a Sarr"

🔝 "El juez tuvo la sensibilidad que el caso merecía"

👀 "Reclamo un protocolo de actuación conjunto"

#⃣ #GOLES con @pedropparrado🔛 pic.twitter.com/OO5j959g15

— Radio MARCA (@RadioMARCA) April 3, 2024

«La portada de nuestro periódico ha tenido claramente su influencia a la hora de la sanción final a Sarr», presume Gallardo. El colmo es que lo anuncian con Parrado, periodista que en su programa nocturno en Radio Marca se estuvo mofando de las lágrimas de Vinícius al glosar su calvario con el racismo. No conocen el decoro. Ya que Juancho saca pecho de la influencia de su portada, podría preguntarse si también tuvieron influencia primeras planas de su diario como aquella de «Vinícius, en el foco» a la hora del acoso sufrido por el brasileño.

Todo este asunto del racismo daría para otra saga: Torrente.

Que paséis un día de película, piratas.

Real Madrid-Manchester City va camino de convertirse en un clásico de la Champions. Por tercera vez consecutiva, Aníbal Guardiola, acompañado de su ejército de bestias del balón, se dispone a doblegar al Rey de Europa. Como el año pasado, la ida se jugará en casa, por lo que Ancelotti tiene una primera tarea: repasar lo sucedido entonces. Veamos.

La ida de aquella eliminatoria fue el 9 de mayo de 2023 y, para ser justos, los números de los citizens provocaban cierto escalofrío. Sólo habían cedido un empate en los últimos 16 partidos, con 55 goles a favor y sólo ocho en contra. Tenían la Premier en el bolsillo y, por si fuera poco, estaban clasificados para la final de Copa. Rebosante y justificado entusiasmo, con una única debilidad: la presión por no haber conseguido el trono europeo después de varios saltos y piruetas sobre el fair play financiero, por decirlo sin faltar al decoro.

El Madrid, por el contrario, llegaba surfeando las dudas. Tercero en una Liga perdida (al final escalaría hasta la segunda plaza), sus opciones de título también pasaban por la Copa, aunque esta siempre es recibida con modesta ilusión, pues para el Madrid Europa es la medida de todas las cosas. Benzema, indiscutible estrella de la Champions anterior (15 goles y un protagonismo estelar en las remontadas), sumaba únicamente cuatro, por lo que la esperanzas recaían en el goleador de la final de 2022, Vinícius. Curiosamente, también despertó alguna desconfianza el sustito de Militão, que no pudo disputar el partido por acumulación de amarillas. Jugó Rüdiger, hoy don Antonio II (el I corresponde a Kroos), y Halaand tuvo algo más que pesadillas con su eficaz y disparatado marcaje. El alemán, que está firmando una más que impecable temporada 23/24, merece un artículo aparte que nos apuntamos para más adelante.

Las notas del Real Madrid, 1 - Manchester City, 1

Como se recordará, los blancos, que gozaron de las mejores ocasiones en el Bernabéu, jugaron con lo prohibido —dejar un hueco al periscopio de Kevin De Bruyne—, y el City salió vivo para luego avasallar en Manchester en una noche de cuyo resultado el madridismo no quiere acordarse.

A diferencia de los dos años precedentes, esta temporada el plato fuerte se ha adelantado a los cuartos de final. Y, aunque el potencial de ambos clubes permanece semejante, el contexto es ligeramente distinto, más inclinado hacia optimismo blanco.

El equipo de Guardiola (como ya se ha encargado de manifestar el de Santpedor) llegará presumiblemente algo más fatigado. Mientras el Madrid descansará el fin de semana previo al partido, los citizens jugarán un partido de una Premier en la que, junto a Liverpool y Arsenal, está siendo un ménage à trois de lo más emocionante e incierto.

Todo será importante y quizás definitivo en una eliminatoria con los mismos recuerdos mágicos que trágicos a corto plazo. Será el desempate. La batalla definitiva

En Champions viene de un grupo donde se vio las caras con el Leipzig (rival del Madrid en cuartos) el Young Boys y el Estrella Roja. Seis victorias de seis. Sin fisuras. Al igual que en octavos, donde jugó contra la Cenicienta Copenhague, al que superó con un doble 3-1. Halaand sigue encarnando Un monstruo viene a verte, pues lleva 6 goles en 7 partidos de competición europea. Tras él, el travieso Julián Álvarez (5 en 5) y el peligrosísimo Phil Foden (4 en 6) serán tres de los enemigos a neutralizar.

Por su parte, el Real Madrid tiene el camino liguero más expedito, con 8 puntos de ventaja sobre los de Xavi, El señor de las Margaritas (‘Ahora me voy, ahora me quedo’) y, salvo catástrofe o despropósito del CTA (no descarten nada), el título terminará en Concha Espina.

En Europa los de Ancelotti tampoco encontraron muchos obstáculos en la fase de grupos, con pleno de triunfos ante Nápoles, Braga y Unión Berlín. Cosa diferente resultaron los octavos, donde los alemanes de la bebida energética no lo pusieron nada fácil, sobre todo en el Bernabéu. Aviso a navegantes. Bellingham, gracias a su productiva primera mitad de temporada, sigue siendo el máximo artillero blanco en Champions, con 4 tantos en 6 partidos. Le siguen Rodrygo, Joselu y Vinícius, con 3 cada uno.

No sobrará nada. Todo será importante y quizás definitivo en una eliminatoria con los mismos recuerdos mágicos que trágicos a corto plazo. Será el desempate. La batalla definitiva (hasta la próxima, claro).

 

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Estamos empapados de un ambiente tóxico, y no solo en el ámbito del fútbol, sino en general, en las redes sociales, en política, en los medios de comunicación, en el reactor número cuatro de Chernóbil, en la habitación de un adolescente, en las comunidades de vecinos, en la propia existencia, cuya naturaleza se torna cada vez más nociva, tanto, que a este paso la vida terminará por convertirse en la primera causa de muerte en el mundo.

El entorno, en particular el futbolístico, que es el que nos incumbe, es irrespirable. La escalada de crispación se debe a que toda acción provoca una reacción, y tiene una causa primigenia: el antimadridismo, que se escribe sin hache.

El antimadridismo originó que unos señores de filiación blaugrana decidieran buscar un atajo para lograr sus fines y optaran por la compra del estamento arbitral durante décadas vía Negreira y demás colaboradores necesarios, descansen o no en paz. Pero el fin no justifica los medios, aunque estos fueran Busquets, Xavi e Iniesta, por lo que la excelencia futbolística no es eximente del ilícito, sino que queda pervertida a perpetuidad cuando se graba con la mácula del delito.

Agencia Tributaria José María Enríquez Negreira pagos Barça

Como toda acción provoca una reacción, ante una ofensa de tal calibre —no solo a él, sino también a la ley, el deporte, la moral, etcétera— el madridismo responde con vehemencia y exige las pertinentes responsabilidades judiciales y deportivas. Esta legítima defensa del madridismo es tomada por el antimadridismo, que no atiende a razones, como una afrenta, y replica con fuerza utilizando todas las tropas con las que cuenta en instituciones, organismos o prensa. Así una y otra vez.

La guerra es total porque no ha existido ni condena ni reparación tras el delito mayor, el del pago de millones de euros al vicepresidente del CTA por parte del FC Barcelona. Mientras no se haga justicia, cada directivo de los árbitros, de la Liga, del Barça o de la Federación vendrán impregnados del pecado original. Tampoco han tenido consecuencias otras infracciones o delitos, menores en comparación con el anterior, pero perniciosos también e incompatibles con una competición lícita, como las numerosas transgresiones de normativas económicas perpetradas por el universo Barça.

El entorno futbolístico es irrespirable y la causa primigenia es el antimadridismo, que se escribe sin hache

El mal se ha contagiado y cualquier hecho se juzga desde el prisma del antimadridismo, lo que provoca situaciones intolerables con decisiones arbitrales dantescas y posturas mediáticas y sociales repugnantes donde lacras como el racismo lo son o no en virtud de si la víctima milita en el Real Madrid.

Si el reactor número cuatro de Chernóbil estalla a causa de un negligente diseño unido a una manipulación incompetente y las autoridades soviéticas silban y niegan que haya ocurrido nada grave, el ambiente se irá contaminando paulatinamente hasta un grado incompatible con la vida.

Si el fútbol español explota debido a que el Barcelona compró durante años al estamento arbitral y las autoridades competentes silban y niegan que haya ocurrido nada grave, el ambiente se irá contaminando paulatinamente hasta un grado incompatible con el deporte.

Tebas tomando café

Cuanto más tiempo se tarde en tomar medidas, más difícil y más larga será la descontaminación.

Antimadridismo se escribe sin hache porque además carece de humor, y por desgracia no solo afecta a quienes no son hinchas del club blanco, sino a un sector —ojalá ínfimo— de madridistas; a todos se nos viene a la cabeza algún ejemplo. La atmósfera venenosa originada por esta calamidad histórica provoca que el sentido del humor sea mirado con recelo, como si en momentos de máxima importancia y presión este fuera contraproducente, en lugar de una arma casi indispensable en virtud de su doble naturaleza de válvula de escape y arma de denuncia mediante el desposeimiento de la hipocresía que disfraza la realidad.

El humor es lo más serio entre las cosas menos serias

La crítica subyacente al humor a menudo cala en la sociedad de una manera más eficaz que otro tipo de discurso debido a la capacidad que tiene para mostrar la verdad sin aditamentos y causar daño solo en la diana del mal a extirpar, sin más estropicios colaterales que la sonrisa.

El humor no es para tomarlo a broma. No es ni ha de ser la única vía para devolver nuestra realidad, nuestro fútbol, a un ámbito legal y por tanto menos tóxico, pero no debe desdeñarse, tanto por su aptitud para lograr el objetivo, como por ser la máscara antigás que permite sobrevivir en un entorno irrespirable.

Decía Winston Churchill que el humor es una cosa muy seria, y Jorge Valdano —o Arrigo Sacchi— que el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes. Si se combinan ambas ideas puede concluirse que el humor es lo más serio entre las cosas menos serias.

 

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Buenos días, amigos. España está estremecida ante el espejo, preguntándose si no será que al final es racista. Para ello ha sido necesario que la ominosa mancha de xenofobia trascienda a la persona de Vinícius. Mientras el racismo pareció ensañarse exclusivamente contra el brasileño, no hubo demasiado que objetar, poniéndose el foco no tanto en los ataques de los cafres de turno cuanto en la víctima, tildado de provocador y de cosas todavía peores. Todo fue un "Algo habrá hecho" de manual, ¿recuerdan?

Marca Vinícius en el foco

Se le llamó "mono" por doquier, sin que nadie pusiera el grito en el cielo más que para preguntarse por qué él y no otros negros, y para conminar al chico a cambiar de actitud y dejar de merecer (ése era el claro trasfondo argumental) el brutal bullying de las masas. Se colgó un muñeco de Vinícius de un puente. Se le dedicaron cánticos racistas incluso a las puertas de partidos que no disputaba el Real Madrid. Nada de esto mereció portadas de concienciación respecto al problema. Sí las merecieron incidentes acaecidos antes y después de lo de Vini, pero no con Vini.

Antes:

Portad Marca No estás solo

Después (portada de Marca de hoy):

Portada Marca

Sí, amigos. Marca se escandalizó ante unos hipotéticos (nunca se demostraron) denuestos racistas contra Diakhaby por parte de un jugador del Celta, y se vuelve a escandalizar ahora ante la posibilidad de que se sancione a Cheihk por haber reaccionado destempladamente contra el tipejo que profería insultos racistas contra él desde la grada. Ambas portadas, aun estando abiertas a matices, nos parecen bien. Lo que no nos parece bien es el sangrante contraste con la tibieza de Marca (cuidado: no es sólo Marca, sino que se trata de algo extensible a otros medios escritos y sobre todo a radios,  televisiones y streamers) contra todo lo que hay entre Dhiakaby y Cheihk, o sea, contra al acoso a Vinícius, sistemáticamente minimizado en su importancia y con el foco puesto en el brasileño, como si en un orden natural de prioridades se impusiera el dejar claro lo mal que te cae Vini por encima de la lucha contra esta lacra.

Hay que decirlo como es: Vinícius (a quien por cierto Cheihk señala sin ambages como un referente en la batalla antirracista) ha sufrido en sus carnes lo mismo que Diakhaby y Cheihk, pero multiplicado por millares. Para mayor escarnio de la doble vara de medir, hay otra diferencia esencial entre lo sufrido por Diakhaby y Cheihk y lo padecido por Vinícius, y es lo siguiente. Mientras la veracidad de las agresiones verbales racistas sufridas por los dos primeros descansan sobre sus propios testimonios y los de algunos otros, sin pruebas audiovisuales al respecto, las que han caído como un alud de detritus sobre Vinícius han sido grabadas por cámaras de televisión u otros dispositivos, hay constancia empírica de las mismas, que han sido contempladas por los ojos y registradas por los oídos de millones de personas.

Hay que decirlo como es: Vinícius (a quien por cierto Cheihk señala sin ambages como un referente en la batalla antirracista) ha sufrido en sus carnes lo mismo que Diakhaby y Cheihk, pero multiplicado por millares

Las portadas, sin embargo, son para Diakhaby y Cheihk. Para Vinícius sólo quedan los "Algo habrá hecho", los "A otros negros no les insultan",  las dudas más miserables respecto a la veracidad de sus lágrimas cuando no puede más y rompe a llorar ante la prensa (saludemos a epítomes de la ruindad como Nacho Cotino o Pedro Pablo Parrado).

No decimos que Diakhaby o Cheihk no merezcan esas portadas. La pregunta es: ¿por qué no las merece Vinícius, como mínimo en la misma medida? ¿Porque os cae mal? ¿Porque juega en el Real Madrid? ¿Dónde está vuestra decencia? ¿Con qué escandalosa falta de escrúpulos os manejáis por la vida para no reparar en el sangrante agravio comparativo?

Insistimos. No es sólo Marca. Son muchos otros también, por tierra, mar y aire.

La libreta de Van Gaal os muestra aquí, si tenéis estómago para ello, unos cuantos ejemplos de vitriolo radiofónico. Desde chanzas con las lágrimas de Vinícius a culpabilizaciones de la víctima en formatos varios, pasando por intentos de banalización del daño moral causado al brasileño. Sentimos una arcada muy profunda, amigos.

Para empezar la semana: #Nodcast #296 – Racismo anti-Vinícius

📻 En @RadioMARCA.

🎧 https://t.co/wUb7DKlrmX pic.twitter.com/zE0ZfiR9eF

— La Libreta de Van Gaal (@lalibreta) April 1, 2024

En medio de este lodazal, hay excepciones plenas de sentido común y humanidad, como esto de Ignacio Camacho en ABC.

Ignacio Camacho

Os dejamos con el resto de portadas del día.

Pasad un feliz miércoles.

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