Las mejores firmas madridistas del planeta

Lunin: 6. Sin grandes problemas para solventar el trabajo que llegó.

Lucas: 7. Está haciendo muy bien su papel de suplente de Carvajal. Creó peligro.

Rüdiger: 8. Imperial por arriba.

Nacho: 6. Sin errores.

Mendy: 6. Sólido.

Camavinga: 8,5. De medio centro marca las diferencias. Es un espectáculo verle dominar el campo.

Modric: 8,5. Dio un recital. El mejor partido en bastante tiempo.

Valverde: 8. Un continuo despliegue .

Brahim: 7. Juega muy bien y acelera cada jugada.

Rodrygo: 5. Más acertado en el juego que en la definición.

Vinicius: 8. Está desatado futbolísticamente y también de carácter.

Joselu: 6. Se movió bien.

Tchouaméni: sin tiempo relevante.

Kroos: sin tiempo relevante.

Güler: 6. Sin tiempo relevante, pero marcó su primer gol con el Madrid.

Ceballos: sin tiempo relevante.

Ancelotti: 7. Alineación correcta. Quizás tardo algo en los cambios, pero el equipo dominó con claridad.

 

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El Madrid ha ganado con mucha claridad al Celta y ha consolidado su liderato.

No resultaba demasiado difícil anticipar que habría rotaciones. Con respecto al partido ante el Leipzig, Carletto introducía cuatro cambios: Lucas por Carvajal, Modric por Kroos, Brahim por el sancionado Bellingham y Rodrygo por Tchouaméni, dándole un esqueleto ofensivo al equipo más habitual. Se trataba de rotaciones lógicas para buscar frescura en un partido muy importante para mantener la privilegiada distancia en la cabeza.

La primera mitad sólo tuvo un dominador y no fue otro que el Real Madrid. Desde el primer minuto, el conjunto blanco se adueñó del balón, pero sin que ello conllevase un ritmo bajo o plomizo. El Madrid tocaba bien e iba de un lado a otro desgastando al Celta. Casi siempre conseguía profundizar por las bandas y encontrar situaciones peligrosas para el centro.

Rodrygo, Vinicius y Brahim se movían por todo el frente de ataque impidiendo que la defensa celtiña tuviera referencias claras. Además, el Madrid se mostraba muy superior en el balón parado. Precisamente en un córner llegó el 1-0: Rüdiger ganó con claridad el centro de Modric. El portero visitante rechazó el remate y también el primer intento de Vinicius, pero nada pudo hacer contra el segundo remate del brasileño.

Gol de Vinícius contra el Celta

El Madrid no pareció conformarse y continuó con su asedio. La llegadas del Celta eran muy limitadas y solo en alguna ocasión acabaron en remate. Lo único desquiciante fue la tarjeta amarilla a Camavinga en una acción que claramente no lo pareció.

La segunda parte empezó algo diferente. El Madrid cedió un tanto el balón y a cambio buscó situaciones de contraataque. El Celta lo intentaba sin demasiado peligro.

El Madrid dispuso de varias ocasiones, pero Rodrygo no tenía su día frente a la portería. Vinicius vio la amarilla después de ser agarrado en una jugada en la había bastante peligro. El brasileño y Brahim tuvieron alguna ocasión, pero no llegaba el segundo.

El Madrid ha ganado con mucha claridad al Celta y ha consolidado su liderato

En el 73’ entró Joselu por Rodrygo. La idea era buscar una referencia arriba más clásica.

No había duda de que el partido estaba en el balón parado: en el 79 Rüdiger volvió a ganar otro córner y esta vez el balón sí entró tras el contacto con el larguero y Guaita.

Rüdiger

En el minuto 82 Brahim y Modric dejaron su sitio a Tchouaméni y Kroos. Joselu pudo estrenarse tras una gran jugada colectiva, pero Guaita estuvo muy bien. El 3-0 llegó poco después y fue en propia puerta tras un gran centro de Vinicius. Entonces entraron Güler y Ceballos por Vinicius y Camavinga.

La guinda llegó con el primer gol de Arda Güler.

 

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Buenos días, amigos. Pese a lo que pueda parecer por la vorágine de tiempos acelerados en los que vivimos, hay momentos en los que uno se detiene, mira alrededor y nota las cosas más o menos estables aun en su no parar de cambiar. Por supuesto, cada día es diferente al anterior, pero basta atender apenas un poco para caer en la cuenta de que tales diferencias no hacen otra cosa que confirmar tendencias consolidadas, variaciones sobre el mismo tema, como el jazz, como eso que vagamente y a falta de mejor nombre llamamos vida.

Así, pese a que los pormenores sean diversos e introduzcan sales y pimientas de diferente origen, cabe contemplar la situación que nos ofrecen nuestras siempre queridas portadas del día y entresacar de ellas al menos tres certezas asentadas desde antiguo que, lejos de sorprender a un supuesto extraterrestre que nos visitara, le confirmarían que, efectivamente, su nave no ha desviado el rumbo y ha caído en el planeta que llevaba tanto tiempo observando para evitar sorpresas al llegar. Sí, amigo (o enemigo) extraterrícola, el Real Madrid va primero en La Liga, el Atleti ha perdido y el Barcelona explota hasta la saciedad la imagen de un joven canterano como enésimo clavo ardiendo identitario con el que sacar el pecho que el caso Negreira debería mantener en posición menos hinchada.Portada Marca 10-03-24

Tomamos a Marca como principal referencia de la segunda certeza señalada. El Atleti del entrenador mejor pagado ha vuelto a perder, y ya van siete derrotas en catorce partidos fuera del Wanda, dato que el extraterrestre comprende -cándido aún, qué sabrá él- como obligatorio desencadenante de la puesta en cuestión del citado entrenador y tal vez también de la planificación general del club.

"Así es imposible", reza Marca, pero no es necesario tomar demasiada distancia con respecto al titular y ni siquiera hace falta ser rival del Atleti, ni ser del Madrid, ni ser de Madrid, ni ser extraterrestre para preguntarle a Marca, al Cholo y a Koke Resurrección ¿cuándo ha sido posible?

Portada As 10-03-24

La primera de las certezas del día es, decíamos, que el Real Madrid sigue líder de La Liga, aunque la sal y la pimienta de esta Liga bien estén poniendo aliño de su parte para evitarlo, sin ir más lejos, hace pocos días en Mestalla, espacio nunca bien ponderado de concordia entre culturas, razas y condiciones sociales. Allí, en ese templo del sosiego y el respeto, en esa plaza casi budista, el Real Madrid se fue a casa con un gol en el aire porque el tiempo es el tiempo y el árbitro es el árbitro y su pito es su pito.

Por si esto no fuera suficiente, Bellingham fue expulsado con el pito tras protestar con vehemencia la decisión tomada con lo que suele acompañar al pito en los árbitros que biológicamente son denominados como hombres. Según se recoge en el acta, el jugador madridista, conocido en todo el mundo como epítome de todas la bajezas del fútbol (y tal), se dirigió al árbitro diciendo que era un jodido gol, o un puto gol, si quieren. Pero el árbitro sabe bien inglés y sabe mejor que el Madrid ya tal, como saben inglés en el órgano que impone sanciones, donde también saben mejor que el Madrid ya tal. Así que hoy, contra el Celta, el Real Madrid no podrá contar con Bellingham, no vaya a ser que le dé por enseñar inglés al resto del equipo y entonces los árbitros y los comités que deciden las cosas en nuestro fútbol vayan a tener que sancionar a todos los putos jugadores de este jodido equipo.

Como refleja As en su portada, sale Ancelotti en defensa de Vinícius, cosa que nuestro extraterrestre comprende -cándido aún, qué sabrá él- como gesto que debería ser la norma entre los profesionales del fútbol y (con perdón) del periodismo. Pero como ya ha quedado dicho, sucede que el Madrid ya tal, y sobre todo Vinícius ya cual, o lo que es lo mismo, Vinícius se encara con quienes le denigran, se exaspera a veces por tantas patadas y tantos insultos y tanto racismo y tanto... Así que mejor quedarse con las consecuencias que con la causas, no vaya a ser que entonces no soportemos mirarnos al espejo, o al fucking mirror, ya que se sabe aquí tanto inglés.

Portada Mundo Deportivo 10-03-24Portada Sport 10-03-24

De mirarse al espejo y verse hecho un pincel sabe mucho el Barcelona. De eso da clases desde antiguo, ofreciendo siempre su mejor cara sin que nadie ose tocársela de tan guapo que dice que es. Nuestro extraterrestre -cándido aún, qué sabrá él- no lo ve tan guapo, pero su canon de belleza es otro y, para documentarse, acaba de leer, en perfecto inglés, El retrato de Dorian Gray, alcanzando a saber por letra de Wilde que lo que se enseña por fuera puede esconder bajezas internas que resultan fealdades inconfesables. Espejito, espejito, ¿es Lamine Yamal tan bonito?

Disfruten ustedes de este domingo, mientras esperamos una fucking victoria del Real Madrid y mientras nos vestimos de fiesta para la II Gala de Premios de La Galerna.

Publicaba ayer el diario “As” una entrevista con Iago Aspas con motivo de la visita del Celta de Vigo al Santiago Bernabéu. Vaya por delante que, por motivos racio e irracionales que a nadie aquí interesan, Vigo y su Celta han sido, son y serán parte de mi biografía sentimental y que, pase lo que pase entre ellos y yo, por siempre les quedaré obligado. Basura socio-política mediante, obvio, pues no es sino de eso mismo de lo que se trata aquí.

En fin, que ventilada mi excusatio non petita y blablablá, decía el capitán del Celta en esa entrevista que “para la Liga sería bueno (que llegara Mbappé) porque cuantos mejores jugadores vengan más repercusión e ingresos económicos se van a generar. Después, habría que repartir un poco mejor el pastel para que los otros equipos se pudieran acercar un poco más al Real Madrid”. Y se quedó tan a gusto Iago. Y el entrevistador otro que tanto. Por no ocurrírsele, no se le ocurrió al entrevistador repreguntarle al entrevistado que a qué pastel se refería. Si al de Negreira, por ejemplo. O que si eso de confiscarle un nuevo pedazo de los derechos televisivos al Real Madrid como castigo por ser el único equipo español que, tras una exitosísima travesía gestora rayana en lo espartano durante el Covid, está hoy en disposición de enriquecerse a través de la adquisición de los mejores jugadores del mundo y, de paso, enriquecer a la depauperada liga española, no le parecía al bueno de Iago como mínimo inmoral o, como máximo, amoral.

Bufandas de Mbappé, Bellingham, Vinícius y Modric

Casi mejor, visto lo visto. Siguiente pregunta del entrevistado al entrevistador después de semejante engendro teológico (y no es broma): “Para la semana hay lista de convocados de la selección española, ¿todavía mantiene alguna esperanza?”. Ahí, muchacho, incisivo, periodismo de raza. Deontología, que es lo que les fastidia.

No te comas tú solo tu pastel, Iago. Reparte, rapaz

No obstante, dicho lo dicho, toca justificar a Iago. Explicarlo, quizá. Este es el país de quienes vemos un Porsche pasar a nuestro lado y preguntarnos qué habrá hecho (de malo) el tío que lo conduce para conseguirlo, mientras que en otras latitudes la pregunta es básicamente la misma, salvo el de bueno por el de malo. Y por supuesto que la envidia no es un pecado privativo de los españoles y que no es este el lugar ni el momento en los que desarrollar un tema que se nos hunde unos cuantos cientos de años atrás en nuestra historia, pero no es menos cierto que las palabras de Aspas rezuman ese rencor social, tan convenientemente fermentado en esta España del bienestar postfranquista (jajejijoju), por el cual todo se resume en esa perversa ecuación de suma cero en la que si yo tengo menos que tú es porque lo que tú tienes de más en realidad me pertenece a mí, independientemente de cómo hayamos llegado tú y yo a esta situación presente. No hay culpas ni méritos. No hay responsabilidad. Compénsame. Y si no lo haces, atente a las consecuencias, en forma de entrevista, de arbitrajes o de amnesia, perdón, de amnistía.

Esta es la España de hoy. La de Iago. La del entrevistador. La mía. Únicamente, antes de despedirme, querría proponer algo, imbuido como estoy en estos momentos del espíritu bienhechor del genio de Moaña. Yo te apelo, Iago, a ti y a tu sentido de la justicia social, que algunos dicen que ni es justicia ni es social, aunque tú y yo sepamos que deliran. Mira, Iago, comprométete aquí y ahora a que el mismo porcentaje que tú abogas por que le confisquen al Real Madrid de sus derechos televisivos para compensar el fichaje de Mbappé, que te lo quiten a ti de tu nómina y se reparta entre las familias de los canteranos de tu generación que por mala suerte, por mala cabeza o por lo que fuere, se quedaron en el camino. No te comas tú solo tu pastel, Iago. Reparte, rapaz.

 

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Vuelvo a solicitar el perdón de la audiencia por mi ausencia estas últimas semanas, pero imponderables profesionales me han impedido estar con ustedes en la previa madridista.

Han sido semanas calentitas desde el punto de vista del Negreirato, Negreirismo y asunto negreiril. En concreto, se han filtrado varias declaraciones en la Fiscalía (ahí se canta más que en la Scala de Milán) y que, eso, que Medina Cantalejo está siendo investigado por la destrucción de documentación en el CTA cuando saltó el asunto. Siempre se ha dicho que el que no teme a nada no tiene que esconderse. Pues en estas estamos, que los amigos del CTA se lanzaron a la destructora de papeles como jugador de rugby a la melé con el balón suelto. Algo temerán, digo yo...

Además, se ha filtrado que sí, que Negreira era el que decidía, era el que fijaba los criterios de evaluación de los árbitros desde primera división hasta segunda B, según el que era Secretario General del CTA, que es poca broma. Ahora se van entendiendo los arbitrajes infames al Castilla, los mordiscos consentidos a la cabeza de Vinicius, los goles inverosímiles concedidos al Barcelona At. y demás tropelías, ahora se entiende.

Acta Junta Directiva CTA 2010-2011

El equipo de e-sports del Barcelona (también tienen de eso, mire usted) lleva 4 meses sin cobrar. Pero vamos a fichar a Haaland y Mbappé se ha paseado por Barcelona. Ya sólo les faltaban delitos en el Orden Social. A este paso, también los cometerán en el Orden Militar.

Resulta que, según información de El Español, el bueno de Fabrizio Romano podría recibir dinero de los clubes a cambio de difundir rumores sobre este o aquel jugador. Vamos, un profesional de confianza en toda regla. Esto es para que se den cuenta ustedes que el único medio escrito válido en materia deportiva es La Galerna. Porque el otro medio válido, en este caso en materia audiovisual, es Real Madrid Televisión, que se está convirtiendo en referente imprescindible no sólo del madridismo, sino de todo el que quiera ver la verdad y quiera ser informado de ella.

Real Madrid Televisión hace videos sobre los árbitros, sí, los hace, y a mucha honra. Y los hace para denunciar injusticias y dobles raseros y para desenmascarar a la organización que se está cargando el fútbol español. Resulta que el Sevilla ha denunciado al Real Madrid por los videos del canal. Pues que sepan ustedes que la denuncia no va a tener recorrido, por varias razones jurídicas en las que hoy no voy a entrar, pero que entraré si es menester en ulteriores artículos, faltaría más.

Nos visita el Celta, equipo con el que tenemos un muy buen balance las últimas temporadas

Por cierto, no voy a hablar de “lo de Valencia” porque todavía me encuentro en estado de shock. Tampoco de “lo del Leipzig” porque aún ando hiperventilando.

Y a esto que nos visita el Celta, equipo con el que tenemos un muy buen balance las últimas temporadas. Nos visita después de la victoria pírrica del Negreilona FC ante el Mallorca (con penalti negreilón mediante, aunque fallado), de la derrota del mejor equipo de Canillejas en La Tacita de Plata y de la victoria del Girona, por lo que es muy importante para el Real Madrid vencer para consolidar el liderato liguero.

Para terminar, el lunes La Galerna entrega sus premios anuales a insignes madridistas. Allí estaremos… ¡Larga vida a los premios y larga vida a La Galerna!

Ahora, como siempre, unos datos del partido y no lo olviden, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en la vida. ¡Hala Madrid!

Militao Celta

En la mejor racha

 

La mayor racha sin perder del R. Madrid contra el Celta en liga ES LA ACTUAL, que va desde el 6 de diciembre de 2014 (19 partidos).

 

Jugar contra el Celta, sinónimo de gol

 

Porque el Real Madrid ha marcado gol en los últimos 19 partidos de liga jugados frente al Celta y, además, ha anotado en 32 de los últimos 33 partidos de liga jugados contra los gallegos.

  

Kroos y Modric, Modric y Kroos

 

Tanto monta, monta tanto. El lema de los Reyes Católicos puede aplicarse a uno de los mejores dúos de centrocampistas de la historia del fútbol mundial y, además, van cumpliendo cifras extraordinarias… MODRIC puede jugar su partido de liga nº 350 y KROOS el nº 300, también de liga. Una barbaridad de la KM.

Modric y Kroos

 

Goleadores de la actual plantilla al Celta en Liga

 

Kroos: 6

Lucas Vázquez: 2

Vinícius: 2

Camavinga: 1

Modric: 1

Fede Valverde: 1

Militao: 1

Bellingham: 1

 

Asistentes de la actual plantilla al Celta en Liga

 

Kroos: 4

Modric: 3

Lucas Vázquez: 3

Alaba: 1

Vinícius: 2

Fede Valverde: 1

Carvajal: 1

Joselu: 1

Gol de Kroos frente al Celta

 

10 últimos partidos de Liga frente al Celta

 

9 victorias y 1 empate, 29 goles a favor y 10 en contra.

Goleadores: Benzema (10), Marco Asensio (3), Kroos, Sergio Ramos, Lucas Vázquez y Vinicius (2), Dani Ceballos, Fede Valverde, Bale, Isco y Militao (1).

Asistentes: Benzema (4), Kroos y Modric (2), Lucas Vázquez, Marco Asensio, Sergio Ramos, Bale, Fede Valverde, Miguel Gutiérrez, Alaba y Vinicius (1).

Tarjetas: Nacho, Vinicius (3) Bale, Carvajal (2) Casemiro, Reguilón, Javi Sánchez, Odriozola, Kroos, Modric, Marco Asensio, Carvajal, Alaba, Dani Ceballos (1)

Expulsiones: Modric.

Primer tiempo: 10 goles. Segundo tiempo: 19 goles.

Gol más tempranero: Lucas Vázquez (minuto 6).

Gol postrero: Marco Asensio (minuto 94).

El R. Madrid ha remontado una vez para ganar el partido y no le remontaron.

Mayores goleadas, 1a) 12 de septiembre de 2021, R. Madrid-Celta, 5-2, goles de Benzema (3), Vinicius, Camavinga; b) 20 de agosto de 2022, Celta-R. Madrid, 1-4, goles de Benzema, Modric, Vinicius y Fede Valverde.

6 goles de penalti marcado, 2 fallados: Benzema, Hazard y 1 recibido.

1 Hat Trick (Benzema).

3 dobletes o más  (Benzema, 3).

Partido con más goles (7): 12 de septiembre de 2021, R. Madrid-Celta, 5-2, goles de Benzema (3), Vinicius y Camavinga.

El R. Madrid ha marcado en los 10 últimos partidos jugados frente al Celta en Liga.

 

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Me cabe la honra de escribir unas líneas sobre dos de los mejores jugadores que hayan pisado una cancha de baloncesto europea. Ambos cruzaron el Atlántico muy jóvenes y el destino los remitió a establecerse definitivamente en nuestro país, atraídos por el estilo de vida español y por el magnetismo de un club universal. También fueron mis héroes de infancia, cuando la vocación se configura de forma instintiva, sin saber cómo, hacia unas preferencias que terminan capturando la voluntad.

Tan íntimo fue mi primer encuentro con Clifford Luyk que quedó sellado en mis recuerdos como el más antiguo recuerdo de cualquier comentario televisivo. Fueron unos lanzamientos libres suyos durante uno de los primeros Torneos de Navidad. Debía rondar el lustro de vida, y pronto comenzaría a seguir cualquier transmisión del Real Madrid y la selección española con emoción creciente. Naturalmente, junto a Emiliano —nuestro premiado del año anterior—, Clifford se convirtió en uno de los centros de atención de mis miradas, con esos ganchos tan peculiares, ejecutados con ambas manos, que quedaron en la historia de nuestro deporte para siempre.

Clifford Luyk

Pronto descubriría su inteligencia en la cancha, su capacidad de interpretación del juego y su influencia en el desarrollo de los partidos. Después, la vida me regaló la oportunidad de conocerlo, y entonces me percaté de su inteligencia vital, de su facilidad para narrar historias, de su amor por España. “Yo soy más español que tú”, me dijo en una ocasión. Ante mi rostro perplejo, palmeó la jugada para anotar, “porque yo elegí serlo”. Nadie pone hoy en duda que su llegada cambió el baloncesto español. Su irrupción permitió que el Real Madrid se tuteara con los equipos soviéticos, primero; y los derrotara, después. Incluso llegarían a marcar el hito de ser el primer equipo en derrotar al TSK de Moscú en su cancha de la capital rusa. Y con Clifford en el equipo nacional dejamos de ser un equipo combativo para convertirnos en una selección capaz de ganar a cualquiera.

El lunes, ambas leyendas del baloncesto español, de nuestro deporte, del Real Madrid, recibirán el premio Fernando Martín de La Galerna, otro mito de nuestros pabellones, de nuestro club. Me atrevería a decir que el sucesor de los premiados en cuestión de poderío, de coraje, de corazón de fuego

Cuando Wayne Brabender abrió la puerta de su hogar, previa llamada del intrépido Ferrándiz, se encontró con un señor bajito que chapurreaba el inglés y que le dijo: “¿Puedo hablar con tu hermano?”. Aunque el legendario entrenador blanco aún no lo sabía, la cara de ángel del joven escondía la fiereza de un gladiador. Un tipo duro, durísimo, en la cancha, un hombre tranquilo y educado fuera de ella. Forjado en los rigores de una granja en Minnesota, con inviernos bajo cero y veranos ardientes, aplicaría la máxima del máximo esfuerzo el resto de su vida, arrastrando con su ímpetu al resto del equipo.

Defensor pegajoso, tirador implacable, la vida me concedió la ocasión de ser su compañero y aprender a su lado. Antes, lo vería entregado en mil batallas, convertido en el mejor jugador del Eurobasket-73 y en el máximo anotador del Mundial del año siguiente. Sin duda, junto al mito Sergei Belov y al yugoslavo Kićanovic, el trío de ases de la década de los 70. Y para mí, el mejor. Cuando me preguntan cuál es el mejor jugador con el que has jugado, mi respuesta es siempre la misma: Mirza Delibasic, el de más clase; Wayne Brabender, el más completo. Si quieren, el más rentable.

El lunes, ambas leyendas del baloncesto español, de nuestro deporte, del Real Madrid, recibirán el premio Fernando Martín de La Galerna, otro mito de nuestros pabellones, de nuestro club. Me atrevería a decir que el sucesor de los premiados en cuestión de poderío, de coraje, de corazón de fuego. Una furia al servicio de la causa madridista, un alma común en tres vertientes sin par. Una trinidad de fenómenos ante los que no nos queda más opción que rendirles nuestro tributo galérnico en el altar del mejor club del mundo: el Real Madrid.

 

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A pesar de que a Roberto Carlos sus padres lo llamaron así debido a la admiración que sentían por el homónimo cantante, al mejor lateral izquierdo de la historia del fútbol pocas veces le vimos triste y azul, más bien todo lo contrario, porque, más allá de sus contundentes cualidades futbolísticas, lo que el tres del Madrid transmitía —y sigue transmitiendo— es felicidad. Ver jugar al fútbol a Roberto Carlos te alegraba el día.

Aquel verano del 96 andábamos los madridistas más bulliciosos que una aspirina efervescente, después de varias temporadas de estrecheces, Lorenzo Sanz había sacado la chequera y se nos había dibujado una ilusión que no podíamos borrar del rostro según íbamos conociendo los nuevos fichajes: Roberto Carlos, Suker, Mijatovic…

Más allá de sus contundentes cualidades futbolísticas, lo que el tres del Madrid transmitía —y sigue transmitiendo— es felicidad. Ver jugar al fútbol a Roberto Carlos te alegraba el día

Quienes bien no éramos expertos, bien éramos jóvenes, bien ambas cosas no conocíamos mucho al brasileño. Jugaba en el Inter y Roy Hodgson lo había adelantado al extremo para aprovechar sus virtudes atacantes, pero en esa posición Roberto sufría. Al técnico inglés no le convencieron sus prestaciones y al final de la campaña le dijo a Moratti que lo vendiese. Capello se enteró, no daba crédito, ¿cómo diantres iban a venderlo? No dudó un instante, levantó el teléfono —en aquella época aún se levantaban los teléfonos— y llamó al presidente del Madrid: «Lorenzo, vuela a Milan y ficha a Roberto Carlos». Dicho y hecho. Además, por una cantidad que ahora nos parece irrisoria, en torno a 600 millones de pesetas, unos 3,6 millones de euros.

Roberto Carlos y Fabio Capello

La temporada arrancó con la ilusión en máximos, entonces a los galácticos aún se les llamaba estrellas y el Madrid se hizo con aquella liga de ídem en dura pugna con el Barça de otro brasileño estratosférico: Ronaldo Nazario.

Desde bien pronto el Bernabéu entendió que ese tres no era solo un gran futbolista con una exuberancia física y un disparo como pocas veces había visto, atesoraba algo más, el lateral provocaba un delirio colectivo solo al alcance de los más grandes. Roberto Carlos en el Bernabéu era como un concierto de los Beatles en el Shea Stadium. Se desató la robertomanía.

Cuando no había partido del Madrid pero sí de Brasil, corríamos a sentarnos frente al televisor. En una de esas jornadas internacionales, concretamente durante un amistoso que enfrentó a su selección con la Francia de Zidane el 3 de junio de 1997, Roberto Carlos marcó el mejor gol de falta de todos los tiempos.

Gol de Roberto Carlos a Francia, 1997

Corría el minuto 22, el colegiado había decretado falta a una distancia más allá de lo prudente para atreverse con un lanzamiento directo. Roberto agarró el balón, se agachó y lo posó con esmero sobre las briznas de hierba girándolo hasta encontrar la posición óptima. Todos guardamos la imagen en la cabeza. El lateral caminó hacia atrás hasta el interior del círculo del centro del campo para coger carrerilla. Comenzó a trotar, primero sin moverse del sitio, sus rodillas subían y bajaban como los pistones de un motor Ferrari, para después abocarse al sprint sobre el esférico, al que pateó con lo más profundo del alma. El balón voló hacia afuera del marco, pero inopinadamente giró sobre sí mismo a velocidad supersónica, golpeó con violencia el poste y se alojó en la red. Barthez simplemente se giró para mirar, sin levantar los pies, porque él tampoco quiso perderse aquel golazo. Junto a la del hijo pródigo y la del buen samaritano, la que describió el balón tras chutarlo Roberto Carlos, quizá sea la parábola más famosa de la historia.

Roberto Carlos en el Bernabéu era como un concierto de los Beatles en el Shea Stadium. Se desató la robertomanía

Al finalizar la temporada 96/97, el brasileño ya era un ídolo del madridismo, le había bastado solo un año para lograrlo. La siguiente campaña no fue la mejor liga que disputaron los blancos, que tenían entre ceja y ceja la ansiada Séptima, pero Roberto tenía reservado otro gol de esos que quedan impregnados en la memoria y trascienden al propio partido donde tienen lugar, cuyo resultado termina por no recordar nadie.

Fue en Tenerife. Guti había servido un pase en profundidad que parecía marcharse por la línea de fondo, pero Roberto Carlos lo persiguió como quien intenta salvar a un ser querido de caer por un barranco. El brasileño voló con todo el cuerpo para chutar la pelota y la golpeó allá donde terminan los campos de fútbol. El resto es historia.

 

Nadie sabe aún, 26 años después, cómo pudo colarse ese balón por la escuadra del segundo palo de la meta rival tras dibujar una trayectoria que desafiaba todas las leyes de la Física aplicada al fútbol. Roberto apenas pudo taparse la boca en un gesto de autoasombramiento. Ni siquiera él mismo se creía lo que acababa de hacer.

Pocos meses después, el tres levantó la Séptima, y al cabo de dos años, la Octava. Para la Novena, la de la sinfonía de Zidane, tenía reservada la asistencia al francés. «Fue un pase espectacular, yo nunca en mi vida he visto un pase tan bueno al pie como en ese gol de Zizou. Mucha gente dice: “iba muy arriba”, y yo contesto: claro, yo sabía dónde poner el balón», así relataba el propio Roberto la acción que precedió a la madre de todas las voleas. El sentido del humor es otra cualidad que a menudo adorna a las personas que merecen la pena.

Roberto Carlos durante la final de la Novena

Con el Madrid ganó 3 Champions, 2 Intercontinentales, 1 Supercopa de Europa, 4 Ligas y 3 Supercopas de España. Además, con la canarinha se proclamó campeón del mundo, alzó 2 Copas de América y se colgó del cuello una presea de bronce en los JJOO de Atlanta de 1996.

Disputó 527 partidos, cuando se retiró, el extranjero que más veces había vestido la camiseta blanca, solo superado años después por Benzema y Marcelo. Y anotó 69 goles. Jugando de defensa.

Aunque en realidad Roberto no era solo defensa, si uno acudía al registro de la propiedad y pedía una nota simple de la finca sita en Avenida de Concha Espina, 1, el brasileño aparecía como titular de la totalidad de la banda izquierda del Santiago Bernabéu.

Si uno acudía al registro de la propiedad y pedía una nota simple de la finca sita en Avenida de Concha Espina, 1, el brasileño aparecía como titular de la totalidad de la banda izquierda del Santiago Bernabéu

No faltaron momentos menos buenos y quienes le acusaban de no defender de manera óptima, pero culpar de aquello a Roberto era tan absurdo como afear que calce unas zapatillas feas a quien acaba de salvarte la vida.

Roberto poseyó la banda izquierda blanca hasta que puso fin a su relación como jugador con el Real Madrid, y no pudo hacerlo de mejor manera, eligió para poner punto final aquella liga del clavo ardiendo del segundo advenimiento de Fabio Capello, donde fue protagonista con el gol agónico en Huelva.

Celebración del gol de Roberto Carlos frente al Recreativo de Huelva

Como ven, motivos no faltan para conceder a Roberto Carlos da Silva el Premio Francisco Gento de La Galerna. No puede ser más apropiado, pues don Paco, además de dar nombre a nuestra publicación y al premio, fue el más importante dueño de la banda izquierda del Real Madrid y del fútbol europeo, nadie ha superado aún las 6 Copas de Europa que recolectó. Roberto se convierte así en el sucesor óptimo del primer galardonado, don José Emilio Santamaría.

Roberto Carlos vino al Real Madrid a ganar y se fue con 3 Copas de Europa y un millón de amigos.

 

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Como todo profesional brillante y que llega a la élite, a Carlos Sainz le hizo todavía mejor tener que competir contra los mejores de su generación. A finales de los años 80, una pléyade de enormes pilotos de rallyes convivió al mismo tiempo sobre el asfalto, la tierra, el barro y los pedregales de todo el mundo. De esta forma, como en el Siglo de Oro español convivieron prácticamente en el mismo barrio madrileño Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y hasta Luis de Góngora, Carlos Sainz se las tuvo que ver en aquellos campeonatos mundiales con gigantes de la talla de Massimo Miki Biasion, Juha Kankkunen, Didier Auriol o el malogrado Colin McRae. Todos ellos llegaron a ser campeones mundiales, algunos varias veces.

En España apenas se había oído hablar por entonces de los rallyes, excepto de la competición carismática que se desarrollaba en Montecarlo, un acontecimiento glamouroso que llegó a aparecer en algunas películas de los años 60. El Rally de los Mil Lagos escandinavos, por ejemplo, apenas ocupaba unas líneas al año en revistas especializadas como la añorada Autopista.

Toyota Carlos Sainz

Carlos Sainz, madrileño del barrio de Retiro, tras pasar por muchos volantes de prestigio (SEAT, Renault, Opel, Ford), aterrizó en 1989 en Toyota, y desde aquel momento todos los que somos contemporáneos de Sainz quisimos ser dueños del modelo Celica. Célebre fue la dupla que hacía Carlos con el gallego Luis Moya, un matrimonio entre un apasionado merengue y un irredento culé, que funcionó durante mucho tiempo y logró incontables laureles para el automovilismo español, en el que apenas habían destacado unos años antes el piloto de F1 Emilio de Villota o el pionero en los rallyes, el catalán Salvador Serviá. Su aterrizaje en Toyota tuvo premio casi de inmediato, ya que en 1990 y en 1992 se coronó campeón del mundo de Rally, logro que, pese a su larga y exitosa carrera, no pudo repetir, aunque consiguió otros 9 podios, 4 subcampeonatos y 5 terceros puestos.

No es descabellado afirmar que Carlos Sainz Cenamor es el piloto de rally más completo de toda la historia, ya que su palmarés así lo indica. 2 Mundiales de Rally y 4 Dakar no los ha alcanzado nadie

Carlos logró en total 26 victorias en los Mundiales de Rally, y lideró dicha clasificación hasta que, años después, el sueco Grönholm (con 30) y los franceses Loeb (80 triunfos y 9 campeonatos seguidos) y Ogier (con 58) superaron su gran marca.

Carlos Sainz en 1992

Apodado El Matador por sus adversarios, la mayor virtud de Sainz, además de su exquisita forma de sacar lo mejor de cada uno de los vehículos que pilotó, fue —y sigue siendo—, como gran madridista que es, su perseverancia y su negativa siempre a darse por vencido. Y es que, pese a algunos golpes de mala suerte que muchos recordamos, lo siguió intentando una y otra vez hasta que dejó de participar en el Mundial en 2005, cuando ya tenía 43 años, consiguiendo su última victoria en el Rally de Argentina de 2004.

Si a su fabuloso palmarés le añadimos que Carlos Sainz es madridista desde hace más de 50 años y Socio de Honor del club, no hay duda de que es un merecidísimo ganador del Premio Madridista de La Galerna

Ni corto ni perezoso, al año siguiente cambió de repertorio, y se lanzó a la conquista del Rally más duro y peligroso del mundo, el Dakar. Ese primer año ya conquistó 4 etapas y un meritorio, para su debut, 4º puesto en la clasificación general. Cuatro años tardó tan solo en proclamarse vencedor, ya con el barcelonés Lucas Cruz como copiloto, a los mandos de un Volkswagen Touareg en 2010, a sus casi 48 años. Desde entonces, cada mes de enero, El Matador ha sido fiel a su cita con el Dakar, ya bien por tierras africanas, sudamericanas o, desde 2020, por las arenas de Arabia Saudita, logrando otros 3 triunfos finales más, siempre con Lucas Cruz a su lado:  2018 (Peugeot 3008), 2020 (Mini Cooper Buggy), 2024 (Audi RS Q). Y, cada vez, batiendo el récord de longevidad de un piloto de Dakar, y es que, en enero de 2024, su 4ª victoria la logró con la friolera de 61 años y 9 meses cumplidos.

Carlos Sainz y Lucas Cruz

No es descabellado, por tanto, ni mucho menos, afirmar que Carlos Sainz Cenamor —padre del gran piloto de Ferrari de F1 Carlos Sainz Vázquez de Castro, también madrileño y orgulloso madridista— es el piloto de rally más completo de toda la historia, ya que su palmarés así lo indica. 2 Mundiales de Rally y 4 Dakar no los ha alcanzado nadie. Como hemos señalado, Sébastien Loeb logró 9 Mundiales seguidos, pero aun, pese a intentarlo desde 2016, no ha logrado vencer el Dakar (3 segundos puestos). Y es que, en toda la historia, además de Sainz, tan solo 2 pilotos finlandeses, Ari Vatanen y Juha Kankkunen, han logrado doblar victoria tanto en Mundial de Rally como en Dakar (Vatanen 1 entorchado en cada prueba, Kankkunen 4 Mundiales y 1 Dakar ganados).

Carlos Sainz padre e hijo

Además de sus innumerables victorias (a destacar también 42 etapas ganadas en el Dakar), lo mejor es que tras una trayectoria de más de 40 años pilotando, Sainz sigue plenamente en activo, es en el deporte de las 4 ruedas, como todo un Pancho Puskas, el jugador más veterano del Real Madrid en haber jugado un partido oficial. Parece que El Matador debe de estar en posesión de un elixir de la eterna juventud, como aquel caballero templario de las aventuras de Indiana Jones con el Santo Grial.

Si a todo el fabuloso palmarés antes narrado le añadimos que Carlos Sainz es un seguidor madridista desde hace más de 50 años, que es Socio de Honor del club y que incluso, en 2006, llegó a presentarse, en la candidatura de Villar Mir, como vicepresidente a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, no hay ninguna duda de que es un merecidísimo ganador del Premio Madridista de La Galerna en su II edición. Todos los que hacemos parte de La Galerna sentimos un enorme orgullo al poder ofrecerle dicho galardón a este deportista que encarna todas las virtudes que se le suponen a un madridista de pro: la fe, la constancia, el trabajo incansable, el esfuerzo, el talento, el afán de superación y la negación de aceptar caer en la rendición.

Enhorabuena, Carlos Sainz, enhorabuena, Matador, Premio Madridista del año de La Galerna 2024.

 

Getty Images.

Buenos días, queridos amigos, amantes del fútbol, del cine y de los espectáculos con emoción.

La Academia de Hollywood celebra este fin de semana la entrega anual de sus premios, los Óscar, y lo hará, como viene siendo habitual, en una ceremonia por todo lo alto en la que se juntará la crème de la crème. El evento finalizará el día 11 y no somos arrogantes al afirmar, sin pudor alguno, que la Academia pretendía contraprogramar con esta fecha la verdadera ceremonia por todo lo alto del curso: la entrega de premios de La Galerna. El próximo día 11 se juntarán tantas estrellas (¡o más!) como en la alfombra roja de Hollywood. No hay más que ver los nombres de los premiados que estamos conociendo estos días: Luka Modric, Roberto Carlos, Olga Carmona, Rudy Fernández, Carlos Sáinz… Sí, puede que nos hayamos pasado, habrá quien diga que entre los no premiados de Hollywood que acuden a la gala habrá gente como Tom Cruise, Hugh Jackman o Charlize Theron. La Galerna contrarrestará el peso de estas figuras con Jesús Bengoechea, Emilio Dumas o Lucía Corregel. No me dirán que no estamos en calidad de competir: Pacino vs Paquito, Brad vs Fred, Fassbender vs Falstaff.

Sin olvidar el cine, vayamos con las portadas del día. No entendemos muy bien por qué, pues LaLiga está aún lejos de decidirse, las portadas de los diarios madrileños se centran en posibles fichajes de futuro.

Portada AsPortada Marca

El campeonato sigue en plena disputa, hoy juegan el Atleti y el Girona, ayer lo hizo el Barça, y la portada nos habla de dos futuribles del Real Madrid por los que no vamos a perder un segundo en estos momentos de la competición. It’s open, haters. Son las típicas portadas para que la afición más numerosa de España, el antimadridismo, nos venda el cuento de que ambos diarios son madridistas. Pobres criaturas.

Open, haters bien podría ser el título de una película que compitiera por los Óscar. El argumento versaría sobre la historia de un hombre llamado a cambiar el curso de los acontecimientos. Pongamos Vinícius Jr., como podría ser Jude Bellingham. En lugar de celebrarse su buen hacer, tras cada una de sus explosivas actuaciones surge una oleada de críticos salvajes (haters), que encuentran un campo abonado y abierto (open) en redes sociales, prensa escrita y medios audiovisuales para sus encendidos mensajes, una mezcla de rabia, resentimiento y, por qué no decirlo, odio por las cosas bien hechas.

El Real Madrid aún debe ganar esta Liga infecta y Maestro Ancelotti debe hacerlo en La zona de interés que se halla en el propio Santiago Bernabéu y con Los que se quedan, no conviene hablar de los que puede que algún día, hipotéticamente, si se dan tropecientas circunstancias y tras dos millones de portadas llegarían.

No hay ni rastro de polémica arbitral en las portadas. Ayer le regalaron un penaltito desde el VAR al VARça, y le escamotearon uno más claro al Mallorca, pero nada de eso lo verán en la prensa. No son Los asesinos de la luna, pero sí podríamos denominarlos Los asesinos de la Liga. La trama de M.S. (Martin Scorsese) nos cuenta la historia de un grupo de asesinos silenciosos alentados por R.N. (Robert de Niro) que poco a poco van acabando con los legítimos tenedores de algo de mucho valor, el petróleo. En la trama de M.S. (Medina y sus Sicarios), con el apoyo inestimable de R.N. (Roures y Negreiros), vemos cómo, sistemáticamente y de modo cada vez menos silencioso, nos hurtan algo que tenía un valor inestimable: un campeonato, el propio fútbol. Nos han matado LaLiga y las ganas de verla.

Las portadas de la prensa cataculé siguen a lo suyo, anclada en su particular Catalonian Fiction. En American Fiction, el protagonista de la película de Cord Jefferson sabe que ha escrito una castaña sin valor, pero continúa con su farsa, en especial al ver que la prensa especializada le compra el relato y sus seguidores se multiplican sin que él mismo entienda muy bien por qué.

Portada Mundo Deportivo

Lamine Yamal anotó un golazo anoche, eso es impepinable. También cometió un penalti, pero esa parte del relato no la encontrarán por ningún lado. El jovencísimo jugador culé se ha convertido en el auténtico referente de un equipo que anda a la deriva, con muy poco juego, pero que, como en un guion malo y completamente previsible, ya ha alcanzado la segunda posición. Y no descartemos que los guionistas de esta Liga lo acerquen más al primer puesto. No en vano, en todas las películas hay que poner algo de emoción y que parezca que los malos pueden superar a los buenos. Nosotros creemos que seguirán ganando los buenos.

Portada Sport

No sabemos si la referencia al frío y a Lamine es una indirecta para el habitual de la enfermería y la manta zamorana, Pedri. ¿O es una sutil referencia a La sociedad de la nieve? Veamos… ya lo tenemos. Un club (azulgrana) de deportistas aparentemente de éxito se estrella contra una montaña de deuda y decisiones erróneas. La situación es crítica, por mucho que a base de palancas traten de sujetar la nave en ruinas que es el estadio, así como el propio club. Sus dirigentes acabarán devorándose entre ellos.

Y no olvidemos la Anatomía de una caída, si bien la caída de este club acusado por tantos delitos como el Código Penal no va a ser tan pronunciada como merece. En esta redacción solo conocemos la Anatomía de un Negreirato, la historia de un juicio cuyo desenlace parecería claro de no mediar la duda acerca de la imparcialidad del jurado.

Suerte para los nuestros en su partido de mañana, a ver si logramos reventar lo que los productores de esta historia tenían en mente. Pasad un gran día.

El madridista medianamente atento no pasaría por alto la anécdota divulgada tras el último (mal llamado) clásico en Montjuic con el doblete de Jude Bellingham. El inglés debutó en esas lides con dos goles, y esta circunstancia (un bigoleador debutante en el gran partido por excelencia del fútbol español) no se daba desde 1947. Sólo los madridistas más freaks se quedarían con el nombre del precursor del inglés. Pedro María Arsuaga también endosó un doblete a los azulgranas en su primer clásico, allá por año tan lejano.

Pedro María Arsuaga, gol al Barcelona

Todas las crónicas futbolísticas apuntan a un extremo izquierdo bien dotado técnicamente (uno de aquellos dos tantos al Barça fue olímpico), y todas los recuentos íntimos dibujan un padre de familia ejemplar que aprovechó su inteligencia para estudiar Económicas y triunfar en el mundo de la empresa tras el fútbol, al tiempo que ejercitaba su gran facilidad en los idiomas para aprender inglés, francés,  alemán, euskera, latín, italiano, ruso y hebreo sin salir de casa.

El que premiemos a Arsuaga en la categoría Antonio Escohotado redondea el sentido del premio. Tengo la certeza de que Antonio aprobaría esta candidatura con gran dicha

La herencia genética pesa, de modo que uno de sus descendientes, el pequeño Juan Luis, devino ilustrísimo humanista, paleontólogo de gran prestigio, divulgador a través de best-sellers de no ficción, director de los yacimientos pleistocenos de Atapuerca, conferenciante y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, entre otros muchos logros de su curriculum. Desde el día 11 será además el nuevo Premio Antonio Escohotado de La Galerna.

Juan Luis Arsuaga

No puede cuadrar más, se mire por donde se mire. Pedro María Arsuaga, que jugó seis años en el Madrid, fue el precursor de Paco Gento sobre la línea de cal de la izquierda en Chamartín. Si Arsuaga padre fue Pre-Galerna, Arsuaga hijo tiene que ser Galerna, cosa que desvergonzadamente tratamos de lograr mediante la concesión de este galardón. La Galerna es una excusa que nos hemos inventado para arrimarnos a gente que admiramos, empezando por el nombre que parasitamos a D. Paco, el admirado número uno.

Además, el que premiemos a Arsuaga en la categoría Antonio Escohotado redondea el sentido del premio. Ignoro si ambos, Juan Luis y Antonio, tuvieron la ocasión de conocerse, pero lo que sí me consta a mí, que conocí bien a Antonio y conozco algo a Juan Luis, es que les une no sólo una gran reputación en sus respectivos campos, sino sobre todo esa curiosidad inextinguible por cuanto les rodea y ese afán entusiasta por el estudio. También les hermana una gran admiración por Modric y Courtois (Juan Luis jugó de portero) y una vocación indomable por saber. Tengo la certeza de que Antonio aprobaría esta candidatura con gran dicha.

Enhorabuena, Juan Luis.

 

Getty Images.

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