Las mejores firmas madridistas del planeta

El Madrid jugó su último partido oficial el 1 de junio de 2024. Prácticamente desde entonces hemos vividos inmersos en una Eurocopa que, aun habiéndola ganado España, no ha llegado a emocionarme como debería. En general el juego fue bastante escaso, no emergieron nuevos jugadores sorprendentes y, más allá del interés que generaba ver las chilenas de Jude, los últimos minutos de juego de Toni, el incansable liderazgo de Luka o las prometedoras carreras de Kylian, la realidad es que ningún partido me atraía lo suficiente como para condicionarme a la hora de hacer planes. De hecho, la final me pilló en un aeropuerto. No es un menosprecio hacía España y su Selección. Justa campeona. Con gran protagonismo además de Dani Carvajal y Nacho. Simplemente, hace tiempo, algo pasó que me desconectó afectivamente del que hace años sentía como mi equipo. Y me duele. Porque sé lo que es disfrutar un triunfo de este nivel y los sentimientos que despierta.

Kylian y Cristiano esperando a Toni…

Lo que a mi juicio sucedió, entre otras cosas, es que se perpetró lo mismo que en su momento se hizo con el Barça, pero en sentido contrario. Es decir, si en su día se quiso potenciar la grandeza de una Cataluña independiente a través de un Barça campeón, alguien en el otro extremo quiso servirse de la Selección para traer de vuelta a esos catalanes (y vascos, ya de paso) haciéndoles sentir que “La Roja” era algo muy suyo. Para ello, era inevitable hacer ver que el Real Madrid era un elemento desestabilizador y por tanto, un ente que no encajaba bien en esa idea de “españolizar” a las ovejas descarriadas. Lo que no contaban era con la grandeza del Real Madrid, que sin duda era mayor que la de la Selección. Así que, como siempre pasa cuando se politiza el deporte, la idea salió mal, ya que lo que fundamentalmente lograron fue una desafección de una gran parte de seguidores.

Hala Madrid y viva España

Quizá el error fue no contar con el hecho de que, si a un aficionado blanco le das a elegir entre el Madrid o lo que llamaban “La Roja”, éste se quedará con su Madrid. Y así estamos muchos. Como diría Luis Aragonés, contentos, pero sin presumir. Y lo que debería ser una gran fiesta, se nos ha quedado en una mera mueca de satisfacción y la certeza de que, este año, si no es por el Real Madrid, no hubiéramos podido emocionarnos con nada. De hecho, no recuerdo nuevas películas, series o canciones que me hayan removido algo por dentro. Ni siquiera los toros este año han hecho sentir cosas especiales. Sólo el Madrid con sus eliminatorias de Champions, y su ritmo de apisonadora en la Liga, nos hizo gritar y saltar del asiento en lo que va de 2024.

La cuestión que traigo a colación es que nos hemos plantado a mediados de julio, que el Real Madrid lleva sin jugar un mes y pico y que ya ni siquiera tenemos el placebo de ver a algunos de los nuestros jugando con su selección. ¿Debe ser esto motivo para la desesperación? Rotundamente: no.

Sólo el Madrid con sus eliminatorias de Champions, y su ritmo de apisonadora en la Liga, nos hizo gritar y saltar del asiento en lo que va de 2024

Para empezar, el martes pasado tuvimos una perlita que seguro será recordada a lo largo de la historia. Fue la presentación de Mbappè. El deseado. Además, la de Endrick está por llegar. Por otro lado, aquellos que no han sido internacionales ya se están empezando a ejercitar con el club, lo cual es un claro estímulo para pensar que ya falta menos para el rock and roll. No nos entreguemos al desaliento, por tanto.

Si aun así alguien se siente tan vacío por dentro como para considerarse incapaz de soportar los pocos días que faltan para retomar los partidos oficiales, voy a proporcionarle una serie de ideas, a modo de “guía del ocio madridista”, que le harán ser consciente de lo omnipresente que está el Real Madrid, aunque parezca que está de vacaciones.

Para los que vivan en la capital o quieran desplazarse a ella, les sugiero un plan muy madridista, aunque no sea mainstream. Ahora que parece que aprieta el calor, les invito a que madruguen y se vayan a la calle Ortega y Gasset esquina con Velázquez, a la terraza de la Cafetería Cristina Oria, o la del VIPS si van más cortos de presupuesto, y desayunen disfrutando del fresquito mañanero de Madrid mientras tratan de imaginarse que allí, en el conocido como campo de Estrada, allá por el 1900 y antes de su oficialización en 1902, ya jugaba partidos el Madrid Football Club, germen de lo que es hoy nuestro club y en el que me gusta imaginar que, tal vez, un buen día pasara por allí un joven irlandés llamado Arthur Johnson, cuya historia hace tiempo contó La Galerna. Obviamente, lo recomendable sería disfrutar del café mientras se lee tan interesante artículo.

Una vez terminado el desayuno y antes de que el sol apriete de verdad, lo mejor sería acercarse al Santiago Bernabéu. El “Templo”. Observar la grandeza del nuevo estadio sin el bullicio de un día de partido puede ser una gran idea. Y también entrar en la tienda o el museo que ya vuelven a estar a pleno rendimiento. Después de darse un baño con la historia y el presente del club, se puede hacer lo que hacen muchos madrileños en verano: irse al Retiro. De camino al parque, antes de darse un paseíto en barca, debería parar en la calle Jericó y dejar un clavel blanco en la que fue casa de Don Santiago Bernabéu y, ya de paso, tratar de localizar la zona comprendida entre el inicio de la calle Ibiza y Menéndez Pelayo, en el que se ubicó otro de los campos en los que jugaban aquellos pioneros antes del celebrado año 1902. De hecho, es donde consta oficialmente que el 6 de octubre de 1901 aquel Madrid jugó su primer partido amistoso.

Si aun así el sofocante calor agobia, no quedaría otra que marchar a la sierra. En concreto a la villa de Navacerrada. Al Hotel Arcipreste de Hita, al igual que hacían Don Santiago y toda su tropa por esta época. Allí, además de un aire puro y mucho más fresco, puede respirar historia del Real Madrid gracias las fotos que aún adornan las paredes de este fabuloso hotel en el que el Real Madrid se concentraba durante las pretemporadas y antes de las grandes citas. Es otro templo madridista que merece mucho la pena visitar. Y que fue lugar de concentración hasta bien entrada la era de Ramón Mendoza.

Si con estas no se ha logrado matar el gusanillo, hay otras soluciones. Aunque requieren más kilometraje. Se puede ir uno a playa. Que es lo que pide el cuerpo cuando hay ola de calor. Un bonito lugar sería Santa Pola, en Alicante. Cuartel de “invierno” de Bernabéu en el que disfrutaba navegando con su barquito y en el que invirtió la poca riqueza que su austera y honrada gestión del club le proporcionó. De camino a Santa Pola y para completar la ruta de “Don Santiago”, se debe hacer parada obligada en Almansa (Albacete). Que además de presumir de un bonito castillo, es la cuna del gran presidente y en definitiva también cuna de lo que hoy en día es el Real Madrid.

Llegados a la playa, pues lo mejor es quedarse allí unos días. No queda otra que comerse un buen arroz y tomarse unas cervezas mientras uno se lee los mejores artículos de La Galerna, ojear un poco la prensa por si llega algún fichaje y celebrar que este año ha sido uno de los mejores de toda la historia blanca. Por lo que ha sucedido y por lo que se ha sembrado para un futuro prometedor.

Hay que recordar que en pocas fechas estamos ya trasnochando para ver los partidos del Real Madrid en la gira americana y que, por tanto, queda menos para poder volver a emocionarnos. Que falta nos hace. ¡Buen verano a todos!

 

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Buenos días, amigos. No sabe uno qué puede traer consigo un verano, tal vez la estación más imprevisible por lo que tiene de excepcionalidad. Se relajan las costumbres, no sólo las que afectan (y mucho) a la vestimenta, aumenta el tiempo libre y sucede que se pone uno a inventar, a improvisar y a salir por peteneras. Se acuesta uno tarde, quizás se toma algún que otro elixir de más, se alargan las siestas y, por qué no decirlo, se soporta a la chiquillería circundante con más resignación que aguante real.

Será por estas circunstancias o será por otras análogas que las portadas de hoy arrojan (con perdón) lindezas ignotas, explorando territorios que, incluso a nosotros, curtidos ya en mil batallas portanalíticas, nos dejan a la intemperie, bajo un sol inclemente que ciega y desubica. Será que nos cuesta dar el salto y pasar al otro lado. Será que somos prosaicos y nos aferramos a las leyes de una física digamos más tradicional que nos mantiene más o menos cómodos en nuestras referencias espacio-temporales.

Portada Sport 19-07-24

El caso es que el diario Sport nos invita a entrar quizás en el other side que cantaban los Doors y reconocemos que a nosotros nos cuesta dejarnos conducir hacia allí con plena confianza. Si así lo hiciéramos, si fuéramos capaces de soltar amarras y abandonar nuestro limitado cubículo terrenal, nos encontraríamos de repente en Miami, teletransportados por una fuerza arrolladora y súbita que no sabríamos definir ni controlar. Es Messi el centro de esa fuerza, es por él que "el club pasa a otra dimensión", sin que sepamos definir cuáles son los límites de la misma, aunque solo sea porque eso de los límites es algo propio de nuestras habituales dimensiones y no de la dimensión abierta por Messi en Miami. En ella, en ese otro espacio-tiempo solo alcanzable por la vía psicotrópica que concede la prensa culé, Messi ya no es argentino, sino universal, cósmico, sideral y hasta supercalifragilisticoespialidoso. En esa dimensión desconocida a la que nos resistimos, el futbolista del club de Miami gana un Balón de Oro tras otro sin que seamos quiénes para enjuiciar si eso está bien o está mal, pues palidecen nuestros juicios mundanos ante la grandeza inconmensurable de la nueva dimensión inexplorada a la que se entra por Miami y se sale por Barcelona.

Portada Mundo Deportivo 19-07-24

Lamine Yamal está en la salida de la citada dimensión, pero solo si entendemos que decir salida es lo mismo que decir entrada, porque se rompen las dicotomías cuando hablamos de lo desconocido y aquello que el pensar habitual considera contrario se convierte en lo mismo si los vemos con los ojos renovados que la iluminación regala. Si esto es así, Messi ganará balones de oro, de diamante y de metales aún desconocidos y forjados más allá de Orión hasta que los gane Lamine Yamal, glorificado cual pequeño Buda en las portadas culés tras haberse convertido en el chico de oro de la Selección Española. Puede haber quien detecte ironía en eso de que la prensa culé eleve a los altares por vía española, pero la dimensión desconocida, ya se ha dicho, no conoce contrarios cuando se habla de lo que le sale de las portadas a nuestros amics.

Portada Marca 19-07-24

No hay tiempo cronológico en la dimensión desconocida. Puede incluso que ahora mismo, justo en el momento en que usted está leyendo estas líneas, esté Lamine Yamal en Miami y Messi en Barcelona. Puede que Lamine haya ganado la Copa América y Messi la Eurocopa. Puede incluso que el Mundial de España 203o ya se haya empezado a jugar gracias a la portada de Marca, que muestra los once estadios donde dicha competición se está llevando a cabo ahora mismo. ¿No lo ven? Sintonicen sus antenas. Abran las puertas de la percepción. Vean a Messi regateando en Riazor. Qué primor. Vean a Lamine corriendo en La Rosaleda. Qué deleite. Atrévanse a pasar. Nosotros estamos tentados de tomarnos la pastilla roja para presenciar el milagro de la ciencia infusa y dejar por fin esta secuencia cansina de calor en verano y de frío en invierno. Menuda simpleza la nuestra, cuando podemos disfrutar ya mismo, a un solo toque de gracia, del calor-frío, del frío-calor, del Mundial de España 2030-2024, del Barcelona-Miami y del Messi-Lamal.

Portada As 19-07-24

Pero no todo son bondades en la dimensión desconocida. Salir de las fronteras que nos mantienen cabales conlleva riesgos que exigen trabajar el autocontrol de las emociones, pues son extremas las sensaciones que se experimentan más allá y solo la serenidad contribuye a dar el salto con garantías. Vean la portada de As como ejemplo de estos riesgos. Lean su titular y decidan si están ustedes preparados para emprender un viaje del que no saldrán ilesos.

Mientras se lo piensan, les deseamos un feliz día, que es a la vez noche y viceversa y todo lo contrario, también y tampoco.

A Pedro Ferrándiz siempre le gustaba contar con un pívot americano diferencial en sus equipos. Su primera gran contratación fue Wayne Hightower, se marchó a buscarlo a Estados Unidos. Luego llegarían también Burgess y Luyk. En 1966 echó el ojo a otro estadounidense, pero que ya estaba en el baloncesto español en las filas del Águilas desde hacía un año: Miles Aiken. El neoyorquino, que estudió y jugó en la Universidad de Buenaventura, no alcanzó su objetivo de la NBA y causó sensación en España por su talento, su juego de pies y su facilidad para anotar. En su único año en Bilbao se convirtió en el mejor anotador de la Liga nacional con 431 puntos, con una media de 23,9 por partido, y obtuvo el trofeo Pressing.

Miles Aiken

Un jugador de 1,98 m, dominante, con un físico privilegiado, un salto prodigioso, espectacular bajo los aros, buen pasador (era habitual que asistiese sin mirar) imparable en ataque y tremendamente efectivo con su tiro de cuatro metros. Su debe es que era deslumbrante en el lucimiento personal, pero tenía un menor rendimiento en lo colectivo. Por capacidad y aptitud podía defender y rebotear, sin embargo, le costaba centrarse y ser regular en ello.

Miles Aiken causó sensación en España por su talento, su juego de pies y su facilidad para anotar

Fichó por el Real Madrid, que se adelantó al Racing Malinas, con la curiosa acepción de auxiliar de Ferrándiz, pero jamás hizo de ayudante del técnico blanco. La razón era su condición de extranjero, a los cuales se había prohibido en la Liga nacional y el Campeonato de España para el siguiente curso. Por reglamentación de la FIBA, para poder actuar en la Copa de Europa, debía de pertenecer al primer equipo y no al segundo, como tenía pensado el cuadro blanco inscribirlo. Así, el equipo madridista estaba en paz con la legislación española y cumpliría los requisitos de FIBA, sacando partido a ambos reglamentos.

Miles Aiken

Aiken en Madrid se instaló en un moderno piso de la calle Comandante Zorita con su esposa Renee y su hijo Marco. Un hombre de sonrisa perenne y pícara, noble y bonachón, muy inteligente y que hablaba correctamente el castellano. Como era habitual en los jugadores de baloncesto, tenía su carrera universitaria, en este caso Ciencias Sociológicas.

Formó una excepcional pareja con Luyk, que se deshizo en elogios años más tarde en una entrevista en AS Color: “Con Aiken llegó el espectáculo, la brillantez, y el Madrid cambió. Incluso yo cambié mi estilo de juego, hacía una labor menos vistosa. Burgess había sido la solidez y Brabender sería luego la eficacia. Miles Aiken, como digo, fue el espectáculo”. El de Siracusa, en la web del club blanco, también loa su juego al poste y su reverso, que “no se veían mucho por aquí”, mientras que otro compañero, Emiliano, lo definió como “muy superior físicamente a otros jugadores de su estatura. Era un excelente jugador con una gran técnica individual”.

Real Madrid de baloncesto

Aiken estuvo en total tres temporadas en la casa blanca. En las dos primeras, su participación fue en la Copa de Europa y su desempeño resultó crucial para dos conquistas consecutivas del cetro europeo para Real Madrid. En la campaña de 1966-67 deslumbró en Europa con actuaciones como ante el Heidelberg alemán (28 puntos), el Slavia de Praga (24 puntos) y el ASK Olympia yugoslavo en semifinales (29 puntos). En la final celebrada ante el Simmenthal Milán se comió a una de las estrellas del equipo rival: Robbins. Estuvo excelente en defensa, dejando en 6 puntos a su compatriota mientras que en ataque llegó a los 23.

Aiken era un jugador de 1,98 m, dominante, con un físico privilegiado, un salto prodigioso, espectacular bajo los aros, buen pasador (era habitual que asistiese sin mirar) imparable en ataque y tremendamente efectivo con su tiro de cuatro metros

Un año más tarde volvió a sobresalir ante el Eendracht Utrecht (29 y 31 puntos), Maccabi Tel Aviv (23 puntos) y el Zadar (17 puntos) en la ida de semifinales en la competición continental. En la final los blancos se vieron las caras con los checoslovacos del Spartak Brno en Lyon. Un encuentro que se fue complicando cada minuto que pasaba por las faltas, las lesiones y la presión de los centroeuropeos. Cuando más caliente estaba el encuentro emergió la figura de Aiken, que junto al trabajo de Sáinz, Nava, Paniagua y Ramos aguantaron la embestida rival y conquistaron la ‘Cuarta’. Aiken sostuvo al equipo en la fase clave y fue el máximo encestador del choque con 26 puntos y 9 asistencias.

Miles Aiken

Pese a renovar por dos años después del éxito europeo, su último curso fue el de 1968-69, y por primera vez pudo compatibilizar Liga y Copa de Europa tras el levantamiento de la prohibición de foráneos en competiciones españolas. Aquel año amplió su palmarés con la competición doméstica, pero no así con la tercera Copa de Europa consecutiva. En el trayecto hacia la final, Aiken destacó ante el Zadar (15 puntos), Akamedic Sofía (19 y 18 puntos) y el Standard de Lieja en semifinales (21 puntos).

En la final contra el TSKA de Moscú en Barcelona fue el triste protagonista. El Real Madrid tuvo el triunfo casi hecho en el tiempo reglamentario, pero finalmente el duelo se fue la prórroga. En el tiempo extra y con empate a 93, Aiken cometió un error garrafal fallando una canasta clara. En la segunda prórroga los soviéticos estuvieron más atinados y se llevaron el trofeo. La leyenda dice que Ferrándiz jamás perdonó a Aiken su fallo y que aquel día firmó su despido del club madridista.

Miles Aiken

El neoyorquino fue un jugador que tuvo grandes simpatías del público madridista, pero con unos sueños de grandeza demasiado ambiciosos. Quería ser el líder dentro y fuera de la cancha, e incluso se planteó ser jugador-entrenador. Jugó fuerte y no salió bien. Se enfrentó con Ferrándiz durante buena parte del curso 1968-69 y la relación terminó muy mal.

Fotografías: archivo Alberto Cosín.

 

Entregas anteriores del serial:

  1. Mi debilidad bajo el aro: Rafael Rullán
  2. Mi debilidad bajo el aro: Clifford Luyk
  3. Mi debilidad bajo el aro: Walter Tavares
  4. Mi debilidad bajo el aro: el pívot (no) “blandengue”
  5. Mi debilidad bajo el aro: Arvydas Sabonis

“Voy a dar la vida por este escudo, no voy a hablar más porque si no voy a llorar. Ahora quiero hacer una cosa con vosotros, voy a decir uno, dos, tres y vamos a decir juntos Hala Madrid. Uno, dos, tres, ¡Hala Madrid!”. Exclamaba Kylian Mbappé en el cierre de un discurso en perfecto español donde se le vio emocionado, feliz e ilusionado.

Mbappé Hala Madrid

Solo Cristiano Ronaldo había sido capaz de llenar el Santiago Bernabéu en su primer día como madridista, hasta que llegó Kylian Mbappé.

El astro francés fue presentado con un vídeo de siete minutos donde no solo mostraron sus goles y jugadas, sino toda su trayectoria hasta llegar al Real Madrid. Desde que era un niño jugando en su ciudad, Bondy, pasando por el día que asistió a Valdebebas con 13 años y conoció a sus ídolos Cristiano Ronaldo y Zidane, presente en la tarima con él, hasta la actualidad.

Antes de saltar al césped para conocer a sus nuevos fanáticos, Florentino Pérez le dedicó unas palabras. “Sé muy bien la emoción que tú y tu familia sentís en este momento. Quiero que sepas que ese amor tuyo hacia el Real Madrid te ha dado la fuerza para romper todas las barreras existentes en tu camino a este estadio como nuevo jugador del Real Madrid”. Decía el presidente mientras las 80.000 almas no paraban de aplaudir. “Hoy estás aquí porque tú has querido, y solo tu fuerza de voluntad ha sido capaz de superar todas las adversidades. Gracias por hacer un esfuerzo que muchos ni se imaginan”.

Florentino

Dentro de la cabeza de cada una de las personas que aplaudían cada vez que hablaban tanto Florentino como Mbappé estaba el esfuerzo que hizo el crack francés por llegar al Real Madrid. Pero sobre todo su madridismo. Quizás muchos se están preguntando por qué un jugador es tan querido por una afición sin haber disputado ni un minuto. Y es porque cada uno de los madridistas sabe que Kylian fue uno de ellos. Que siempre soñó con este momento y que como él dijo “tarde o temprano iba a terminar en el Real Madrid”.

Como dijo Kylian, “Sé que ha sido difícil, pero ganamos. Estoy aquí, soy jugador del Real Madrid”

Lo que diferencia esta presentación de la de Cristiano es el perfecto español de Mbappé. Kylian fue capaz de dar un discurso de cinco minutos sin leer ningún papel, solo leyendo su corazón. Fue capaz de expresar sus sentimientos de felicidad, ilusión y ganas de estar en el club de las quince Copas de Europa. Dijo Kylian que tiene otro sueño por cumplir: “estar a la altura de este club, el mejor del mundo”. Esta frase demuestra que Mbappé llega al Real Madrid con humildad, sabiendo que tiene que demostrar todos los días que está hecho para jugar en el Madrid.

Esa humildad con la que cerró su discurso la mostró también en la rueda de prensa, donde Kylian no quiso saber nada del pasado. Repitió en numerosas ocasiones que estaba cumpliendo su sueño y que “un sueño no se paga”. Durante la rueda de prensa, Mbappé expresó lo agradecido que está con el cariño que siempre le ha mostrado el madridismo. Incluso se le vio sorprendido porque, como él dice, “no soy nadie en Madrid, así que por eso también tengo ganas de dar la vida por este club”.

Mbappé

La realidad es que Mbappé llega a un equipo que acaba de ganar la Champions, con unos jugadores ya consagrados, y eso él lo sabe. “Vengo con humildad, quiero adaptarme lo más rápido posible, conocer los movimientos de mis compañeros, no sólo marcar un gol e irme a casa”.

Fue un día grande. Un mes y quince días después de conquistar la Decimoquinta, el madridismo ya solo piensa en la 16. Gracias a un hombre de 25 años que se acordó de aquel niño y cumplió su sueño. Como dijo Kylian: “Sé que ha sido difícil, pero ganamos. Estoy aquí, soy jugador del Real Madrid”.

 

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Kylian Mbappé ya es jugador del Real Madrid.  El martes fue presentado en un Santiago Bernabéu a rebosar. El acto fue verdaderamente emocionante. La cobertura mediática sobrepasó cualquier tipo de precedente y, como acostumbra, el Real Madrid cuidó cada detalle. El ambiente era de día grande de Champions. El club preparó con mimo un escenario idílico para celebrar la llegada del jugador más mediático del mundo. Un Mbappé visiblemente emocionado agradeció a todos los presentes su apoyo y se marcó un discurso perfecto.

Presentación Mbappé

Si bien es cierto que el lunes 3 de junio se hizo oficial el fichaje, a efectos legales, hasta el 1 de julio no fue jugador del Real Madrid.  Desde ese momento se podía explotar su imagen y asociar esta a la del club. Finalmente, el día 11 ya se vendían y agotaban las primeras camisetas con el 9 a la espalda. La demanda fue tal que desbordó toda producción estimada. Al mediodía ya había una demora de mes y medio para recibirla. En unas horas todas las previsiones de Adidas se habían visto superadas con creces. El fenómeno Mbappé era total.

La presentación de Mbappé fue verdaderamente emocionante. La cobertura mediática sobrepasó cualquier tipo de precedente y, como acostumbra, el Real Madrid cuidó cada detalle

Mucho se había especulado si el internacional francés mantendría el dorsal más allá de la primera temporada o, por el contrario, haría como su ídolo Cristiano Ronaldo y únicamente lo luciría esta campaña. Se comentaba que presumiblemente heredaría el 10 de Modric cuando el croata dejara la disciplina blanca. El 10 también lo luce con su selección y con el 10 se proclamó campeón del mundo en 2018. El 10 es junto al 7 el dorsal que más ha usado el jugador parisino. Sin embargo, Mbappé zanjó cualquier polémica al respecto en la rueda de prensa posterior a su fichaje.

A vueltas con el dorsal, me gustaría añadir que si bien es cierto que en el Real Madrid el número 7 tiene unas connotaciones míticas, el 9 no se queda atrás. Alfredo Di Stéfano fue el primero en configurar su figura en torno al 9 para la afición merengue. Di Stéfano no era un delantero centro al uso, pues jugaba en prácticamente todo el terreno de juego. Fue el primer jugador total. El pionero del fútbol total antes de que se denominara así a la variante táctica que introdujo el neerlandés Rinus Michels. Johan Cruyff así lo consideraba y en La Galerna lo han corroborado compañeros de vestuario como José Emilio Santamaría o el escritor Andrés Amorós.

Mbappé

Mbappé tampoco es un delantero centro clásico. Como tampoco lo fue Karim Benzema. Su compatriota en el Madrid tuvo que lidiar con eternos debates en torno a su falta de colmillo como delantero. Por el contrario, Mbappé tiene unos números impactantes. Con su incorporación a la disciplina blanca, el Madrid vuelve a saltar al césped con un gol a favor. Esta ventaja no la teníamos desde Cristiano. De media, Mbappé produce 40 goles y da más de 10 asistencias. Hablamos de números muy serios. Sin ir más lejos, la pasada temporada disputó 48 partidos con el PSG y anotó 44 goles.

No obstante, con Mbappé está pasando algo curioso. Los de siempre tratan de desprestigiar su imagen y se agarran a cualquier clavo ardiendo para hacerlo. Su participación en la Eurocopa ha sido tan anecdótica como la de su selección. Suficiente para que se le quiera devaluar. Nada nuevo bajo el sol. A nadie puede sorprender que los antimadridistas se tiren como hienas a despellejar a nuestra nueva estrella. Tras una temporada fatal, algo tienen que celebrar. Como digo, nada sorprendente.

Con su incorporación a la disciplina blanca, el Madrid vuelve a saltar al césped con un gol a favor. Esta ventaja no la teníamos desde Cristiano. De media, Mbappé produce 40 goles y da más de 10 asistencias

Por otro lado, cualquiera que esté conectado a los medios habituales sabe perfectamente el proceder de la inmensa mayoría. El caso de Gareth Bale es paradigmático. O el tratamiento a Vinícius, que roza lo penal. En muchas ocasiones, del odio deportivo se pasa a la xenofobia. Pasa con el desprecio a Jude Bellingham o el intento de criminalizar a Toni Kroos por una entrada sin más. Toda esta inquina programada que sirve de carnaza a la masa está dentro del orden establecido. Es triste y discutible pero es así.

Sin embargo, lo que sí me escandaliza es la cantidad de madridistas que se suman a la cacería. ¿Quizá sean pseudomadridistas, como bien nos enseñó José Mourinho? Muchos aficionados entran al trapo por ingenuidad, y otros por una evaluación de los hechos que les lleva a ponerse en contra de la llegada Mbappé. Muchas de esas razones son aparentemente deportivas, otras son de índole personal. Los hay hasta que compran un discurso denigrante. Para estos últimos, Mbappé es menos que un piernas. Llegan a proclamar que está sobrevalorado o que directamente ha entrado en fase de decadencia. Recordemos que el francés tiene 25 años, pero para muchos esto es un dato menor cuando sostienen que al parisino le ha entrado el “viejazo” futbolístico.

Mbappé

Muchas veces criticamos a la prensa tradicional y abogamos por un silencio total de la misma. Hoy en día es mucho más molón decir que consumes podcasts y canales de YouTube o Twitch. Por supuesto, todos madridistas con certificado de pata negra. Faltaría más. Muchos de ellos están dirigidos por gente muy envalentonada que se erigen en Robin Hood frente al establishment. Quien más, quien menos consume algunos de estos canales que a todos se nos vienen a la cabeza.

Pues bien, es insultante que algunos con mucho predicamento traten de vender el camelo de que Kylian Mbappé es un exjugador. Son los mismos que trataban a Carlo Ancelotti como a un viejo gagá o en repetidas ocasiones lo llamaban el exentrenador del Everton de forma despectiva. Me temo que harán mutis por el foro cuando la realidad se imponga y no les quedará otra que acabar glosando el palmarés de Mbappé como ahora hacen con Ancelotti.

Yo nunca he dudado del Mbappé jugador. Me he manifestado molesto por la actitud del francés y su entorno respecto al eterno circo montado alrededor de su fichaje. Su deshoje de la margarita ha sido más que reprochable en los modos empleados. Dicho todo esto, tras la desfachatez que he observado en las últimas semanas, hoy estoy más que nunca del lado del francés. Todas las calumnias y todos los descalificativos han acabado por causar en mí el efecto contrario. Mbappé ya está aquí y toca disfrutar de él. Bienvenue, Monsieur Mbappé.

 

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Buenos días, amigos. Más allá de que a uno le guste más el Boys don’t cry de The Cure o Los chicos no lloran de Miguel Bosé (o ninguna de ambas canciones), lo que es evidente es que los madridistas no lloran. O no deberían llorar. Ni por Yoro ni por nadie.

Portada Marca

Marca, en su azotea, ha colgado un cartel que reza: «El Manchester United levanta a Yoro al Madrid», y en caracteres de menor tamaño: «Golpe de mercado. Ancelotti se queda sin el gran objetivo para reforzar el centro de la defensa».

Vamos por partes. ¿Que los indicios apuntaban a una probable llegada del defensor al Madrid? Sí. ¿Que es un golpe de mercado (en negrita)? Se nos ocurren golpes de mercado más contundentes, como contratar a Mbappé sin pagar un duro al PSG o fichar a Bellingham sobreponiéndose al interés de clubes-estado con dinero infinito.

Por otro lado, el Madrid no se rebaja a una guerrilla de ofertas con otras entidades por los futbolistas, sino que hace la suya tras el correspondiente estudio económico y deportivo. Si el otro club opta por otra más suculenta, está en su derecho. Yoro, además, se encontraba en su último año de contrato, el club blanco no se plantea llegar a las cifras que ofrece el Manchester por un jugador en esas circunstancias.

Y respecto al futbolista, ni un llanto por Yoro. Ser jugador del Real Madrid es un privilegio, y quien no quiera disfrutar de él tiene el resto de equipos para jugar en ellos. El Madrid solo quiere profesionales que quieran estar en él.

Yoro tenía ante sí la opción de la gloria del Madrid, si esperaba un año, o la… o lo que sea que uno obtiene cuando ficha por un club con el Manchester United actual. Es como zampar en el Burger King por no esperar media hora para comer en el mejor restaurante del mundo.

También hay quien dice que el Lille amenazó a Yoro con dejarle un año sin jugar si no firmaba con los ingleses. De ser cierto, es una actitud despreciable, pero también hay que tener en cuenta que el representante del futbolista es Mendes, por lo que no extraña nada.

Jesús Bengoechea lo resumió con precisión ayer en X:

No sé qué pasará al final, pero el Madrid establece un filtro natural: el que no quiere jugar en el Madrid no es apto para jugar en el Madrid. Si al final no quiere venir, es que no nos servía. https://t.co/U4p6xajtP8

— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) July 17, 2024

«El Madrid establece un filtro natural: el que no quiere jugar en el Madrid no es apto para jugar en el Madrid. Si al final no quiere venir, es que no nos servía». Palabras para estampar en las carpetas con las que los representantes del club acuden a las negociaciones de los fichajes.

La derivada más esperable es el drama de un sector del madridismo que no está de acuerdo con que en el Madrid no se llora. Para ellos, la clave de bóveda de la temporada que arranca era este futbolista de mirada aturdida. Sin él, da igual que el equipo tenga la, quizá, mejor plantilla de su historia. Además, no existen más centrales en el mundo. O Yoro, o nada.

No obstante, este plañiderismo preventivo es ideal, el Madrid necesita su dramita veraniego para ganar al año siguiente. La temporada pasada se tildó al club de negligente por afrontarla solo con Joselu como nueve clásico y por no contratar más centrales tras las lesiones sufridas. No hace falta recordar cómo concluyó la campaña.

Por lo tanto, y según esta cábala, cuanto más urgente se antoje fichar un central, más opciones hay de hacer una gran temporada si no se ficha a ninguno. El tiempo dará y quitará razones, como siempre. De momento, el saldo a favor del club presidido por Florentino es abrumador.

El resto de la portada de Marca es para Mbappé. Es normal. Informan que se incorporará el 7 de agosto a la dinámica de entrenamientos y, de momento, no se operará de la nariz.

Portada As

Para As, Mbappé es «Sobrenatural». El titular lo sustenta en datos: alcanza una velocidad de 37,8 Km/h, a sus 25 años suma 331 goles entre Mónaco, PSG y Francia, y se venden 7000 camisetas suyas al día.

A quien podría aplicarse el calificativo de sobrenatural es a Luka Modric, que ayer renovó una temporada más con el Madrid y será el capitán de la nave blanca. No sabemos la suerte que tenemos de haber disfrutado —y seguir gozando— de un futbolista de la categoría del croata.

Si nada lo impide, en octubre se convertirá en el jugador más veterano en jugar en el Madrid. Superará a Puskas, que vistió la zamarra blanca con 39 años y 36 días. De momento, Modric atesora 26 títulos vikingos. Junto con Nacho, el futbolista más laureado. No está mal para «Peluka Modric, fichaje de medio pelo».

Peluka Modric

Esto nos recuerda que tenemos pendiente comentar las portadas de la prensa culé.

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Aunque tampoco hay mucho que comentar, ya sabéis que están con su deseada contratación de Nico Williams, que Mundo Deportivo amplía a Dani Olmo.

Si nos encontráramos en un país que contara con competiciones serias y legales, el Barça, además de haber sido descendido por comprarse la cúpula del arbitraje, no podría fichar a Nico porque no cumple con el fair play financiero ni la normativa económica, pero en esta liga es el patrón quien ayuda al infractor a completar sus fechorías.

🚨🚨 El Barça y LALIGA llevan trabajando hace semanas con borradores del posible contrato de Nico Williams para ver cómo puede encajar. Ambas entidades están valorando todas las situaciones del FPF [...] Las palabras de Tebas no fueron gratuitas.

[@gerardromero, @JijantesFC] pic.twitter.com/4uVVDlzv4a

— Athletic Xtra (@AthleticXtra) July 17, 2024

La impudicia es inaguantable. Como insoportable es que (como dijimos en el portanálisis de ayer) hoy se cumplan 7 años de la detención de Villar en la Operación Soule, que varios presidentes de las territoriales imputados en la trama sigan en sus puestos y que nadie informe de cómo va el asunto, si es que el proceso sigue vivo y no lo han dejado morir hasta que las causas biológicas impidan que, en caso de ser culpables, los investigados paguen por sus delitos.

Pasad un buen día y recordad: los madridistas no lloran. Disfrutemos de este Madrid, probablemente el mejor y más completo Madrid de siempre.

Compartí viaje de trabajo a Bolivia hace años con un reportero belga, afincado en París, con el que he mantenido trato sobre todo por nuestra afición futbolística y taurina. Menos del que me hubiese gustado, pero suficiente para ponernos unas letras a razón de su admirado Real Madrid de vez en cuando. Hombre cauto y sagaz, me advirtió, cada vez que yo le despotricaba de las andadas de Mbappé, que tanto Mbappé como su entorno son de una inteligencia muy sobre la media, y que si hace dos años no fichó por el Madrid lo haría más adelante. Al fin y al cabo, ya lo dijo Arsenio Iglesias cuando, una vez jubilado, el Real Madrid llamó a su puerta en un momento de apuro: “A una chavala como el Madrid no se le puede decir que no”, dijo el Bruxo do Arteixo, y bien sabemos que el futbolista francés tenía a la chavala del Bernabéu rendida a sus pies, muestras suficientes dio.

Una vez vista la presentación de Kilian Mbappé, y, sobre todo, la rueda de prensa de casi una hora, he de decir que su comparecencia debería ser exhibida en las mejores escuelas y universidades de Comunicación del mundo. Con toda la presión del recorrido que lleva su fichaje, con más de 200 medios acreditados, respondiendo en una lengua que no es su vernácula, con frescura, seriedad, desparpajo y diciendo mucho más con sus silencios que con sus respuestas, lo que vimos ayer en la sala de prensa del Bernabéu no sólo fue la presentación del, posiblemente, mejor jugador del mundo, sino de un tipo que maneja los tiempos, la escena, el mensaje y la información como un maestro ruso del ajedrez mueve las blancas sobre su tablero favorito. La inteligencia que rige esa cabecita rapada al uno explica muchas de las cosas que han pasado en estos años y su final esplendoroso, ayer, por fin, como nuevo ídolo blanco. Cumpliendo su sueño.

La pregunta que todos nos hacíamos y que verbalizó Melchor Ruiz para la cadena Cope, es qué pasó hace dos años. “Han pasado muchas cosas detrás de mí” fue su respuesta para darle continuidad a la media verónica que le tiró a Ruiz, diciendo: “Son cosas del pasado y lo que pienso es en el presente”. Pase de pecho y asunto zanjado.

Una vez vista la presentación de Kilian Mbappé, y, sobre todo, la rueda de prensa de casi una hora, he de decir que su comparecencia debería ser exhibida en las mejores escuelas y universidades de Comunicación del mundo

Sus respuestas fueron vivas, rápidas y, sobre todo, acertadas. Una muestra: cuando explica que habla tan bien español porque lo estudió en la escuela, pero que además se empeñaba en aprenderlo bien porque su sueño era jugar algún día en el Real Madrid. Mirad, no sé si eso es cierto o no. No se si lo inventa. Yo me inclino más porque no es verdad que él en el colegio pusiese más interés en aprender la asignatura de español porque pensaba jugar en el Real Madrid. Yo creo que es una mente que se sale de lo normal a la que los idiomas se le dan mejor que a los demás. Aún así, sea verdad o no, la respuesta es una genialidad. Es la respuesta que mejor encaja a esa cuestión el día de su presentación. Parece hecha por el equipo de marketing de Coca Cola. Lo tiene todo. El niño que estudia, el sueño que se hace realidad y, sobre todo, es que está armada en una verdad: habla un español perfecto.

Repitió más de cinco veces que el Real Madrid es el equipo más importante o más grande del mundo. Se dio por nadie en el Real Madrid. Dejó esa amistad desconocida con Vini, actual ídolo del Bernabéu. Dijo que no le importa nada el dorsal, mucho menos quitarle el 10 a una leyenda como Modric. No se dio importancia para dársela al club. Y a los niños. Que cumplan su sueño, les dijo, para cerrar una obra maestra de exposición, con una maqueta del Bernabéu encima de la mesa. Según él, se la regalaron cuando tenía 8 años. Si pones música de John Williams, haces una película de Oscar con la presentación.

Ese “han pasado muchas cosas detrás de mí” esconde, intuyo yo, e intuye mi amigo belga, una historia que Mbappé podría contar pero que no contará jamás, y es ahí donde demuestra su gran inteligencia.

En la vida, nunca se sabe. Eso lo sabemos los que ya hemos empezado a peinar canas y hemos cambiado unos cuantos pañales. Nunca se sabe. Mbapppé no solo recibió presiones del Presidente de la República, sino que un emir catarí le puso encima de la mesa una morterada ante la que, muy inteligentemente, su madre recomendó aparcar su sueños un tiempo, aun a riesgo de que nunca se concretase, porque a un Emir catarí no se le puede decir que no a casi nada. La vida es así.

Mi amigo el belga, que es un espíritu libre bien informado, me habló de un viaje en jet privado que hizo la madre de Mbappe al palacio del Emir y que, en su salón más suntuoso, le dejaron claro qué son capaces de hacer, de buenas. Una vez regresada a París después de esa comida informal, en el palacio del Emir de Catar, sencillamente Lamari hizo de madre de su hijo. “Firma, Kilyan, porque soy tu madre y lo digo yo”.

Finalmente, y después de haber ganado en dos años más dinero que todos los futbolistas de La Liga juntos, después de haber saciado la soberbia del emir, del jeque y del presidente Macron, ha llegado su momento y, en su momento, Mbappe nos ha ganado, no por su futbol, que ya sabemos como puede ser, sino por su inteligencia. El fichaje de Mbappé es una bomba que, tal y como están el resto de equipos en La Liga, va a reventar el campeonato posiblemente antes de diciembre. Un bombazo atómico desde el punto de vista del marketing y el merchandising, tan importantes hoy en el mundo del futbol. Pero un bombazo mayor aún en el fútbol. Un ataque con Vinícius, Rodrygo, Mbappé y Bellingham es un ataque con misiles sparrow teledirigidos vía satélite, cruzándose entre ellos a tres mil millas por hora, buscando el resquicio entre las piernas,  el regate perfecto, y el objetivo del gol como si no hubiera un mañana. Lo que esa cabecitas pueden crear ante las defensa rivales sólo lo saben los genios de la talla de Dalí, Gaudí, De Lucía o Manolete. Es algo imparable ni para el Sky Dome de Israel. Sí, podemos llamar al fichaje de Mbappé de muchas maneras. Yo me quedo con que el Real Madrid ha sumado a su arsenal futbolístico una bomba, pero uno una cualquiera. Mbappé es La Bomba Inteligente.

Finalmente, y después de haber ganado en dos años más dinero que todos los futbolistas de La Liga juntos, después de haber saciado la soberbia del emir, del jeque y del presidente Macron, ha llegado su momento y, en su momento, Mbappe nos ha ganado, no por su futbol, que ya sabemos como puede ser, sino por su inteligencia

El objetivo de esta bomba inteligente ha de ser un objetivo que no sea uno más, sino un objetivo histórico. Por su puesto, ganar la Champions es el objetivo del Real Madrid porque siempre lo es y punto. Pero este año se estrena una nueva competición a la que hay que echarle el ojo desde ya. No sabemos si llegará a cuajar o se quedará en una verbena a los pocos años, pero por el momento, y por si acaso, hay que ganar ese Mundialito de Clubes que la Fifa se ha sacado de la manga. ¿Por qué? Porque es el primero, y como pasó con la Copa de Europa y con Alfredo Di Stefano, el blasón de su Historia ha de llevar el nombre del Real Madrid en su primera referencia. Ese es y debe ser el gran objetivo de esta Bomba Inteligente llamada Killyan Mbappé. Mi amigo belga, residente en París, dice que lo va a ganar.

 

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Asistimos ayer martes 16 de julio, el mismo día de la multitudinaria llegada a Madrid de Kylian Mbappé, a una interesante presentación en la Sala Magna del incomparable Ateneo de Madrid. Se trataba de la original obra “Real Madrid, el álbum”, editada por el sevillano – madridista – Don Pedro Tabernero en su editorial Pandora.

Por parte de La Galerna seguimos el acto Alberto Cosín, Salvador Martín y un servidor. La obra presentada es absolutamente única. Se trata de una magnífica recopilación de obras abstractas de la gran artista estadounidense – y madridista también - Shelley Himmelstein, 80 en total, que forman un hermoso álbum de cromos, a los que acompañan 11 textos de plumas notables, madridistas ilustres la mayoría de ellos.

En el coloquio-presentación, además de la presencia del editor y de la artista – que hizo un enorme esfuerzo al leer en español un extraordinario texto que había preparado -, estuvieron presentes el diplomático Inocencio ‘Chencho’ Arias, ex director del Real Madrid en tiempos de Mendoza, el periodista, también sevillano, Ignacio Camacho, pluma de primer nivel, Jorge Valdano, que no necesita presentación, y nuestro editor, Jesús Bengoechea.

Ellos cuatro forman parte de la ‘alineación’ de 11 escritores que colaboran a realzar las 80 obras de Shelley Himmelstein, muchas de ellas majestuosas, con bellos coloridos que evocan momentos que hemos vivido los madridistas al contemplar numerosos partidos de nuestro equipo. Shelley, seguidora del fútbol de selecciones en campeonatos del mundo desde el de Estados Unidos’94, confesó que sus jugadores preferidos eran Suker, Raúl, Marcelo y el gran Zidane, que también tuvo su protagonismo ayer, día del Carmen, al acompañar a Florentino Pérez y a Pepe Pirri para arropar el advenimiento merengue de Mbappé.

El coloquio fue francamente interesante, a lo que sin duda ayudaba el marco de un auditorio histórico que ha visto pasar a todos los más grandes intelectuales españoles desde hace dos siglos. Chencho Arias  e Ignacio Camacho evocaron sus respectivos nacimientos como madridistas. El antiguo embajador se convirtió a nuestra fe en Alicante, tras contemplar una goleada 0-5 de los nuestros, con dobletes de Puskas y de Di Stéfano, ante el Hércules, y el periodista sevillano también recordó su conversión en el Sánchez Pizjuán cuando abrazó, ya para siempre, la doctrina merengue, “… y es que el Madrid está hecho de la materia de los sueños”, como escribe en esta obra.

Valdano conquistó a todo el auditorio con su verbo tan elegante, comentando anécdotas sobre Bernabéu o figuras ya casi olvidadas como el presidente Sánchez-Guerra. Y Bengoechea comentó parte del texto que ofreció a la obra de Tabernero-Himmelstein, una entrañable historia en la que los protagonistas eran su hermano Ignacio y el gran Carlos Santillana. Al final, hubo interesantes debates sobre historias del Madrid de Bernabéu, el fichaje de Di Stéfano o la comparativa de los grandes héroes del madridismo de los años 50 y 60 con los actuales.

En definitiva, una tarde especial transcurrida en un entorno único, en el número 21 de la calle del Prado de Madrid. Les invito a todos a que visiten la web de Grupo Pandora (pandoragrupo.com) por si quieren volver a ser niños, y poseer una obra única y exclusiva con la que poder completar los 80 cromos y pegarlos en sus respectivos lugares dentro del álbum. Seguro que no les va a decepcionar.

Este es el enlace para realizar la compra: https://pandoragrupo.com/es/que-dulce-brutalidad/real-madrid-album

 

Vi la Eurocopa con un amigo del Barça; hay que tener amigos hasta en el infierno. Y, cuando el sumo sacerdote Dani Carvajal le arrancó el corazón a Musiala en carrera, como en la escena más asquerosa de Indiana Jones, mi compadre dijo: “Queda claro que soy del Barcelona”. A lo que respondí: “Nadie es perfecto”. Y añadió: “lo digo por lo que voy a decir a continuación: amo a Carvajal, lo quiero siempre en mi equipo”. Bonita confesión romántica que le estropeé inmediatamente después: “Pues puedes esperar sentado, porque es más fácil que Musiala consiga soltarse de Carvajal todavía hoy y marcar el gol contra España que que nuestro Carva se vista de blaugrana”.

Carvajal y Joselu Eurocopa

De todos modos, ¡cómo no quererlo! Carvajal es el Real Madrid hecho hombre. En lo que para muchos era su tiempo de descuento tras una extraordinaria carrera, renació. La enésima juventud de Carvajal, hace ya tres años, te hace creer en la magia del deporte, incluso a quienes todo lo cerca que estamos hoy de la práctica deportiva es desde el otro lado de la pantalla, rodeado de pizza y latas de cerveza, como si fuera un Ibai Llanos cualquiera. También te digo una cosa: el cuerpo humano responde al tratamiento y entrenamiento adecuado cuando tu cabeza y tu corazón están apoyando la jugada. Y a eso, nadie gana a Dani.

Cuando parecía imposible que mejorase la increíble temporada que se marcó nuestro héroe con el Real Madrid, Carvajal ha sido, me atrevería a decir, el mejor futbolista de Europa durante toda esta Eurocopa. Ya sabemos que siempre brillan más los regates, las escuadras, las filigranas, y, en fin, los delanteros, pero solo los propios jugadores saben lo que significa tener a un huracán en la banda lanzando al equipo una y otra vez, y cerrando su zona en defensa como si cada balón defendido fuera un maldito gol de chilena en una final de Champions.

Nacho y Carvajal

Curiosamente, España ganó la Eurocopa casi sin jugadores del Real Madrid, pero con un espíritu indudable, el del mejor madridismo. La capacidad de resistencia, la solidaridad en las coberturas, el empuje de uno para todos, la unión del grupo; aquí también conviene felicitar al entrenador, que a muchos nos ha ganado durante el torneo, por más que mi encabronamiento por lo de Brahim se mantenga intacto. Pero al César lo que es de Luis de la Fuente, que es como un Carvajal en el banquillo.

Cuando parecía imposible que mejorase la increíble temporada que se marcó nuestro héroe con el Real Madrid, Carvajal ha sido, me atrevería a decir, el mejor futbolista de Europa durante toda esta Eurocopa

No hay impostura alguna en el heroísmo del muchacho de Leganés. 32 años, la criatura. Y ahí lo tienes: “el mejor lateral derecho del mundo”. Paréntesis: que brillante y divertido estuvo Morata en la celebración. Continúo: cuando el capitán de la selección lo presenta en el escenario, quien sale como un toro, enfundado en la bandera nacional, a pecho descubierto, es el mismo que, en una décima de segundo, ante el peligro de Musiala, decidió sacrificarse con una roja divertidísima, que resultó inteligentísima a la luz de lo ocurrido en la final, que sí pudo disputar. Es casta, bravura, y amor al fútbol. Pero es más. Carvajal es hombre de amor al equipo. Es, con perdón, el típico tío que yo me llevaría al lado a una batida de jabalíes con arco.

Y luego está el sentido del humor. Que a veces piensas que es un asunto menor, pero –de nuevo- solo el resto del vestuario sabe lo importante que es el futbolista que te hace reír, a dos minutos de saltar al campo al partido clave de tu vida. El sentido del humor une, amansa, relaja, inspira, y hace jugar mejor a todo el equipo. Y si no, echa un ojo al momento cumbre de su última entrevista en la Cope: “Está mi cuñado Joselu que se la suda todo, viene de Galicia de matar gallinas y en el otro extremo está Morata”. Lo escuché al desayuno y me tiré el café por encima de risa. Dani, pedazo de cabrón, de un coruñés: ¿qué demonios es eso de que nos dedicamos a matar gallinas? Hombre, ya sabemos que en Silleda las cosas son diferentes que en La Coruña, mi ciudad natal, pero no me imagino a Joselu retorciendo el pescuezo a una cosa llena de plumas… si aún fuera Musiala, tal vez.

Sea como sea -y qué lástima no haber visto más minutos de Joselu en la Eurocopa-, quiero agradecer a Dani Carvajal haber logrado reconciliarme con una selección nacional que me entusiasmaba entre cero y nada al principio de este campeonato. Que hayan ganado ya es la guinda, pero lo bueno ha sido disfrutar del mejor fútbol, y esa pasión tan española, en una competición que, en lo que se refiere al resto de los equipos, ha sido un coñazo de intensidad difícilmente soportable sin cerveza. Gracias, Carva.

 

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Buenos días, queridos amigos.

Lo buenísimo, lo excelso, lo “grandérrimo”, si se nos permite la patada al diccionario, se cuece a fuego lento. Lo que convierte un evento que podía resultar cotidiano en un acontecimiento único suele tardar en llegar. No se puede tener cada semana un “partido del siglo”, ni cada año un nuevo disco de los Beatles o una película de Stanley Kubrick, precisamente porque la cualidad de “excepcional” en el sentido temporal suele ser necesaria para convertir la obra en “excepcional” en términos de calidad. Necesitan, como el buen vino, una maduración.

Un cuadro de Velázquez, una ópera de Puccini, la (doble) inauguración del Santiago Bernabéu, La conjura de los necios... El libro de John Kennedy Toole se publicó años después de su muerte y quién sabe si su condición de obra única se debe a que el autor no quedó sometido a la obligación de ser genial cada año o, al menos, con una recurrencia muy superior a la que demostró. El título de su obra póstuma, por cierto, nos viene que ni pintado para lo que se avecina en los aledaños periodísticos de Concha Espina.

Ayer fue el día D, la hora H, y el minuto M, con M de Madrid, en que se presentó ¡por fin! el esperado y deseado Kylian Mbappé. Quizás hayan tenido que pasar estos siete años desde el primer intento para que las obras del Santiago Bernabéu pudieran ser ese maravilloso paisaje de fondo que diera color a la madre de todas las presentaciones. La pantalla 360, el sonido envolvente, las gradas llenas ¡en una mañana de martes!, el buen gusto del escenario y la planificación del acto convirtieron la jornada de ayer en un hito que será difícilmente repetible. Como dijo Pepe Kollins en su cuenta de X:

 

El presidente Florentino Pérez culminó ayer su gran obra: el mejor estadio del mundo como fondo incomparable para presentar al que posiblemente sea mejor jugador del mundo (con permiso de Vini y Jude). Le faltó decir: “Yo ya he hecho mi parte, lo tenéis todo, la ciudad deportiva, el estadio, una plantilla renovada, las cuentas saneadas. Ahora es vuestro turno, que lleváis dos meses sin traer una Champions a las vitrinas”. Las comparaciones son odiosas y la presentación de ayer, por muchos motivos, será un acto imposible de replicar.

 

El diario Marca presenta hoy una portada doble, como la que reserva solo para las grandes ocasiones: la Eurocopa de la selección, otra Champions del Madrid, un Roland Garros para Nadal, la inscripción de Fermín… La presentación de Mbappé.

“¡Guau!”, entrecomillado, como pronunciado por nuestro (ahora ya sí) Kylian Mbappé. No un “wow” inglés, ni un “oh, la, lá” francés. Ni siquiera un “mon dieu”. Un ladrido de admiración. La foto es espectacular, con ese ambientazo en las gradas, y la portada se completa con unas imágenes laterales a modo de negativos de cine, quizás para resaltar el carácter de película magníficamente filmada de todo el acto. No faltó nada. Como dijo ayer mismo nuestro querido Fred Gwynne: “Mbappé rodeado de Florentino, Pirri y Zidane. Pocas coronaciones reales tienen esta grandeza”.

En esa foto de familia aparece la madre y representante del jugador, Fayza Lamari, quien ayer rompió a llorar de felicidad y logró automáticamente la aceptación de toda la familia madridista congregada. Los guiños a otro momento único, la presentación de Cristiano Ronaldo en 2009, fueron continuos, culminados con el famoso “¡1, 2, 3… Hala Madrid!” coreado por el público a viva voz, para mayor deleite de Ruido Bernabéu.

El diario As, por su parte, lleva a portada una de tantas frases acertadas que dejó ayer el jugador francés:

Todas sus declaraciones fueron un compendio de respuestas de un tipo inteligente, frases repletas de humildad y de entendimiento hacia lo que significa el Real Madrid y el papel que le toca desempeñar en el futuro más próximo. Podéis ver las mejores fotos en la recopilación que ayer mismo publicamos en La Galerna.

En la rueda de prensa posterior, en la que se habían acreditado más de trescientos medios venidos de todas partes del mundo, contestó a todos los periodistas con educación y buen humor. Sorprendió a muchos su correctísimo español:

 

¿Y Ky-li-an preguntado? Pues lo de siempre. Mbappé se tendrá que ir acostumbrando a que los periodistas españoles traten de sacar punta a cada respuesta: por el entendimiento con los compañeros, por los años recientes en París, por los intentos frustrados de llegar, por el dorsal que llevará, a ver si se lo va a quitar a otro crack del vestuario, por las críticas de la afición, por su estado de salud, la posición en el campo para no pisar a otros cracks…

A todo contestó con educación y un perfecto entendimiento de la situación. Sabía dónde estaba, a qué club ha llegado, “el mejor del mundo”, y cuál será su papel en la construcción de este Real Madrid del futuro. El vídeo del Madrid emocionó tanto a Kylian como a todos los que lo presenciaron, en especial, a su madre. A alguno se le fue ligeramente la olla con el éxtasis alcanzado y tuvo que ser cariñosamente interpelado por nuestro editor:

 

Un 10, en eso estamos de acuerdo. No tanto en lo literal del paseo del miembro.

Antes de pasar al cálido recibimiento de la prensa cataculé, destacamos una mención que aparece en todas las portadas de los diarios, aunque sea en un espacio menor: la inhabilitación del presidente de la Federación Española de Fútbol, Pedro Rocha. El diario As lo recoge de modo un tanto aséptico: “Dos años de inhabilitación para Pedro Rocha”.

Más nos sorprende el titular elegido por el diario Marca: “El TAD rompe la paz e inhabilita dos años a Rocha”. El matiz negativo es para el Tribunal de Arbitraje Deportivo, que “rompe la paz” del fútbol, ese “oasis de honestidad” que permitía a un tipo sin duda ejemplar como Rocha pasearse por los palcos de Alemania junto a las principales autoridades de nuestro país. Provoca demasiado bochorno como para insistir en el asunto, máxime en un día que debería ser de júbilo y alegría. Solo vamos a dar un dato más: mañana se cumplen siete años de la detención de Ángel María Villar en el marco de la Operación Soule. Siete años. Muchos de los presidentes de las territoriales siguen en sus puestos desde entonces. Apenas ha habido avances del caso en los tribunales, nada se sabe del juicio, si algún día arrancará o se enterrará definitivamente por el interés de todos los investigados y de sus superiores. Todo hace indicar que se dejará morir el sueño de los justos, como sospechamos desde el primer día que se pretende hacer con el caso Negreira. Pero es el TAD quien “rompe la paz” por no permitir al sucesor de Rubiales que se extralimite en sus funciones. Tiene bemoles.

Os dejamos con la prensa de Barcelona, porque querréis verla.

Perfil bajo para hablar de la presentación de Mbappé. A falta de algo mejor, Mundo Deportivo sigue celebrando los triunfos de Leo Messi, lo cual resulta lógico, dado que sigue en nómina de la entidad. Y el diario Sport anuncia un futuro que, por muy alto que lo digan, ya está aquí, en Madrid. Allí solo vemos las ruinas de un estadio y varios proyectos de jugadores. Algunos muy buenos, todo hay que decirlo:

 

Lamine Yamal es tan bueno que van a ponerlo a trabajar en las obras del Camp Nou para ver si concluyen de una vez. La imagen que ilusiona al barcelonismo. La contratación de menores sería, quizás, uno de los pocos delitos en los que todavía no habían incurrido.

Que paséis un gran día. En La Galerna tenemos el convencimiento de que ayer comenzó una nueva etapa gloriosa para el Real Madrid, y lo decimos como si ya se nos hubiera pasado la resaca de la reciente.

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