Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Análisis Gestión
La calidad eventual

La calidad eventual

Escrito por: Pepe Kollins11 enero, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Los aficionados tendemos a dimensionar el valor futbolístico de los jugadores como algo absoluto.  En nuestro foro interno, cuando evaluamos la calidad de un futbolista, no nos referimos a su rendimiento sino a su condición: fulanito es muy bueno - proclamamos - y lo es siempre – pensamos - o al menos hasta que - por las circunstancias que sean - su categoría evolucione, a peor o a mejor.

Pero esta percepción no se corresponde con la realidad. Lo normal es que la calidad de un futbolista responda a contextos determinados y no se manifieste de forma sostenida. Si algo ha distinguido a Cristiano Ronaldo como un jugador excepcional ha sido su regularidad. Es posible que haya jugadores que puedan destaparse con una actuación a la altura del portugués, pero lo que resalta al exmadridista sobre la inmensa mayoría es que él hace ese partido casi cada semana.

Este factor, la eventualidad de la calidad, es un elemento rara vez reconocido entre aficionados, pero también - lo que resulta más chocante - entre los responsables de las tomas de decisión deportivas en los clubs. Precisamente, una parte, no total, quizás tampoco principal, pero sí muy importante de los problemas que acechan al Real Madrid esta temporada tienen que ver con este engaño que interpreta lo efímero como si fuera perpetuo.

Un jugador es buenísimo ¿Pero cuántas veces y durante cuánto tiempo? ¿Durante los 90 minutos? ¿En todo tipo de partidos? ¿En algunos tramos de la temporada? ¿Solo cuando se encuentra en su plenitud física?

Gareth Bale es un formidable jugador, dudar de eso es obviar los méritos del galés en la gran cantidad de títulos obtenidos por su club en los últimos años. Pero también es cierto que esas aportaciones son muy intermitentes a raíz de sus constantes lesiones que terminan erosionando su físico y su confianza.

Luka Modric es excepcional, pero ya tiene 33 años y un cuerpo liviano que ya no recupera al ritmo suficiente para rendir de forma constante, ni entre partidos ni en el transcurso de estos.

También Sergio Ramos – que tiene la misma edad que el croata aunque mayor fortaleza - y Marcelo – que tiene dos años menos pero peor fondo - comienzan a acusar el paso del tiempo. En el caso de estos dos, además, el desgaste físico se solapa con una tipología de carácter propensa a la relajación, al exceso de confianza, que no pocas veces tiene un coste en puntos. Ambos son, probablemente, los dos mejores especialistas en su demarcación y así lo han demostrado en numerosos compromisos de la más alta exigencia. Si juegas una final no hay mejor central y lateral izquierdo en el mundo. No obstante, sus despistes - en partidos que no invitan a una tensión extra - son más frecuentes de lo esperado en un titular indiscutible.

También la falta de motivación es un mal que en ocasiones propicia curvas de rendimiento. En una plantilla que ha ganado catorce títulos en cinco años – entre ellos cuatro Champions League – es normal que la ambición decaiga en alguna medida, salvo en aquellos jugadores que dispongan de un gen competitivo incorruptible. Menos probable, pero no por ello descartable, es que se pueda dar algún caso en el que un jugador caiga en el error de asimilar – ni que sea inconscientemente - que basta con rendir los últimos cuatro meses para conseguir títulos, focos, aplausos o, incluso, buenos contratos. Pero, en cualquier caso, lo que sí podemos afirmar es que, aunque todos los titulares del Real Madrid son buenísimos, cada vez hay más que lo son en menos partidos y durante menos minutos.

todos los tITULARES DEL REAL MADRID SON BUENÍSIMOS ,PERO CADA VEZ HAY MÁS QUE LO SON EN MENOS PARTIDOS

Actualmente es notoria la diferencia de energía y tensión que desprenden los más jóvenes – todavía pertenecientes a la segunda unidad – con respecto a los veteranos, fijos en el once inicial. Vinicius, Marcos Llorente, Valverde, Odriozola o Reguilón son prueba de ello. Quizás sería conveniente que el entrenador y el club asumiesen que la calidad de muchas de sus estrellas - corroborada a golpe de títulos - no alcanza ya - por múltiples razones - para cubrir un curso entero.  Fichar refuerzos de calidad para garantizar el relevo - en algunos casos - y que el entrenador conceda más minutos a los más jóvenes - en otros - podría ser un buen comienzo para volver a recuperar un dominio que se extienda, esta vez, a toda la temporada.

Redactor jefe de La Galerna. Nombre: Javier Alberdi @JavierAlberdi. Antaño participé activamente en Ecos del Balón, El Asombrario y The Last Journo. Coordinador y coautor del libro "Héroes": https://bit.ly/2JC6kwx

17 comentarios en: La calidad eventual