Ha vuelto Mourinho. Creí que lo nuestro con él se había acabado. En realidad, Mourinho está inserto para siempre en la Historia del Real Madrid, pues fue con él con quien se concibió la etapa más brillante de la trayectoria del club más exitoso del fútbol mundial. Con Mourinho, el Madrid recuperó la juventud. En aquella tormenta eléctrica, que duró tres años, el madridismo se renovó como en una catarsis. La purificación tuvo un sentido órfico, fue un gran misterio de Eleusis: bajamos a los infiernos y nos comimos a nosotros mismos, pero del subsuelo de la realidad emergió un titán que acabó con todos los viejos miedos.
Y sin embargo ahora, incrédulo, un poco cínico, ahora contemplo su regreso al banquillo del Real como uno de los grognards de la Guardia Vieja de Napoleón esperaría a Bonaparte en una playa de la Costa Azul francesa al enterarse de que volvía del primer destierro en Elba. Es una mezcla de confusión, nostalgia y alegría. Hay grandes posibilidades de que todo salga mal y, no obstante, ¿de qué modo se podría renunciar a intentarlo de nuevo?
Ha pasado mucho tiempo, muchos años. Todo lo que soñamos con Mourinho se hizo realidad, después, sin él. Pero sin él nada habría sido posible. La grandeza de José es precisamente haber torcido el curso del destino como uno de esos ingenieros que desvían el cauce de un enorme río y evitan que una crecida destruya toda una región. Si el Madrid, parafraseando al ficticio Papa Pío XIII de Paolo Sorrentino, es cimiento, Mourinho lo rellenó de hormigón para que se volvieran a construir los grandes palacios de antaño.
Los tiempos son, naturalmente, otros. Si hace dieciséis años Mourinho fue fichado con una misión de redención casi hollywoodiense, hoy regresa, gastado por los años y por los fracasos, para completar el carácter circular de la obra de Florentino Pérez. Queda patente que los mejores entrenadores para el Madrid son los que ya se conocen. Con Mou se dio comienzo a un proceso que trajo dos veces a Ancelotti y a Zidane y que dejó seis nuevas Copas de Europa en el museo del Bernabéu. Aun con sus cosas, el presidente Pérez sólo se fía de quien sabe más que él y lo demuestra. Era inevitable que, ante los prospects fallidos tipo Xabi Alonso, el tardoflorentinismo confiara en quien resucitó al Madrid y lo trajo de vuelta del mundo de las sombras para reconducir una dirección deportiva que lleva dos años apuntando al colapso total.
Hay grandes posibilidades de que todo salga mal y, no obstante, ¿de qué modo se podría renunciar a intentarlo de nuevo?
Y de momento, Mourinho, a lo Spengler, cumple lo que esperábamos de él y vuelve con un pelotón de soldados para marcar la última línea de defensa de la civilización en peligro: Cucurella, Dumfries, Konaté, quizá Bernardo Silva, tipos que parecen sacados de un casting de la Warner de los años 40 para acompañar a Bogart en una película de guerra.
Mourinho vuelve con la tarea de enseñar a ganar a un equipo que sólo hace dos años era el mejor del mundo. Hace tres lustros, en cambio, su faena era bien distinta: devolver el orgullo al enfermo de Europa, una organización secuestrada por un increíble complejo de inferioridad y a la que acechaba un país entero dispuesto, política, cultural y deportivamente, a completar la obra de sustituir al Real Madrid por su caricatura.
Mou lo impidió. Entonces era The Special One. Una mezcla de Don Draper, John Wayne en The Searchers y Bukele en El Salvador. Era Prometeo y nos iba a traer el fuego a nosotros, los hombres, robándoselo a los dioses. En su formidable trabajo, los doce de Hércules en uno, se consumió, se agotó como una vela. Desde el Madrid, su carrera fue un largo y lento declinar hasta la parodia de sí mismo, al mismo tiempo que lo que él sembró en la tierra sagrada de Chamartín daba todos sus frutos. Fueron dos líneas de tiempo paralelas: la de Mourinho y la del Madrid de los Jerarcas, nutriéndose la segunda de la savia que iba terminándosele a la primera. Quizá no haya un momento mejor para su regreso al Madrid que este: acabado, al otro lado de su propia leyenda, viejo y por eso más sabio que el mismo demonio. Omnia fui, nihil expedit.
Quizá no haya un momento mejor para su regreso al Madrid que este: acabado, al otro lado de su propia leyenda, viejo y por eso más sabio que el mismo demonio
El banquillo del Madrid es una dimensión del espacio-tiempo ajena a las reglas del Universo. En ella aplica mejor lo de lo malo conocido que cualquier otra cosa: para entrenar al Madrid es preciso estar por encima del Bien y del Mal, pertenecer a una saga especial de hombres que no se asustan fácilmente, individuos perfectamente conscientes de que hay que esperar y no cansarse de la espera, de que, como cantaba Kipling, se debe caminar entre reyes y no cambiar por ello de identidad… gente en la que habiten multitudes, por eso, como decía antes, los hombres del presidente son, y la Historia ya lo sabe, Mourinho, Zidane y Ancelotti.
Con José fuimos capaces de soñar cuando nos hacíamos hombres y hoy tenemos de nuevo la oportunidad de que nuestros hijos sigan soñando. Quien fue un padre llega hoy casi como un abuelo. Crecimos con él y gracias a él descubrimos la tramoya del mundo. Y, sin embargo, larga vida al material del que están hechos los sueños.
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Hombre, poner a Bukele a la par que Don Draper y John Wayne, lo veo cuando menos forzado e injusto para Draper, Wayne y sobre todo, para Mou.
Delantera Mitica, pues justo iba a comentar: "(...) y Bukele"! XD Pero qué genialidad! Jajaja!
Hay que entender mejor la retórica.
Ha sido una comparación tripartita, muy expresiva, original y cómica.
Una de las perlas de este brillante texto.
Felicitaciones al autor 🙂
"(...) a la que acechaba un país entero dispuesto, política, cultural y deportivamente, a completar la obra de sustituir al Real Madrid por su caricatura."
Perspicaz y memorable.
Me lo quedo 😉
Vastic, te crees que Riquelme hubiese traido a Klopp y Erling Haaland?, pues entonces también creerás en Papa Noel y los Reyes Magos.
De ilusión también se vive
Y sobre Rodrigo hay que esperar a ver como vuelve
Siempre con Mou!!!!
Oye, SS MK.RR los Reyes Magos existen, salen en el Evangelio y por eso son verdaderos. El barbudo bonachón y gordinflón de Cocacola no, porque no es san Nicolás. Vamos a ser serios. Ayer contra Cabo Verde vimos cómo está el penúltimo balón de oro, ese fichaje (supuesto y presunto) del socio excandidato: acabado!. Ayer también vimos cómo JK está de vuelta de todo, nunca quiso venir al RM y menos tiene ahora ganas de entrenar de nuevo, o sea, dos boutades del socio candidato derrotado que se creyeyon los ingenuos, lis ignorantes y la enemiga. Afortunadamente, ya pasó pero ahora se ve la realidad de lo que pasó sin hacerse realidad.
Creo que la mayoria de la gente sobrevalora lo que hizo Mou: ganó pocos títulos, dejo al madridismo dividido y en muchas ocasiones se comportó muy faltón (se puede ser firme y serio sin faltar). Y mal equipo no tenía precisamente. Aún así, a tope con él, y creo que los fichajes que está haciendo van bien. En el equipo falta gente con la cabeza en su sitio y Cucú y Bernardo cumplen. Hala Madrid.
Amén! Lo suscribo palabra por palabra.
Pues yo me quedo con los Misterios de Eleusis... y el culto hermético. Solo para iniciados. Solo hay una cosa más astuta que un diablo: un diablo viejo.
Por qué mi comentario está pendiente de moderación? Es acaso por recordarle al autor del artículo que se ha olvidado de LAS MADRIDISTAS?
Es impresionante como se exagera y se distorsiona la realidad por parte de los fans de Mourinho. Es como suben está vuelta quisieran quitarse la mochila de como terminó aquella época. Decir que las copas de europa a partir de 2014 son gracias a Mourinho... Será a pesar de Mourinho.
Vaya, pues LA GALERNA ME HA CENSURADO EL COMENTARIO por recordar que el autor del artículo SE HA OLVIDADO DE LAS MUJERES MADRIDISTAS, (solo habla de "hombres" y de "nuestros hijos") y eso que nuestro himno lo dice bien clarito:
* Los domingos por la tarde,
Caminando a Chamartín,
LAS MOCITAS MADRILEÑAS,
LAS MOCITAS MADRILEÑAS,
VAN ALEGRES Y RISUEÑAS
porque juega su Madrid.
Pues eso!
* A ver, que el comentario al que me refería "está pendiente de moderación" ¡DESDE LA 1:30 am que lo mandé!