Buenos días, amigos. El Real Madrid está siendo el gran agitador del mercado de verano. Al serlo, por el mismo precio, nos está quitando años de encima. Esto de fichar aquí y allá, en lo que al Madrid respecta, es incipisecular (atención al neologismo), o sea, de principios de siglo, cuando aún no existían los petroclubes (o existían pero sin la primera parte de la palabra) y el club blanco imponía su ley en el mercado. Recordemos, por ejemplo, el estío de 2009, cuando, en palabras de Valdano, hubo que “hacer en un verano lo que se habría hecho en tres”. Así vinieron del tirón Cristiano, Kaká, Xabi Alonso y Albiol, y puede que nos dejemos alguno.
Hacer algo parecido ahora supone obrar un milagro, ya que el contexto financiero de los clubes top de Europa es muy otro, y el Madrid no lleva precisamente la delantera en términos de cash-flow. Esos son otros, los que tienen un tubo que va directo de los pozos petrolíferos a la cuenta corriente, o los que son amamantados por algunos de los fondos de inversión más potentes del planeta. Aun así, ya están en la buchaca Cucurella, Konaté, Dumfries y Bernardo Silva, con opciones ahora de que a esta ilustre lista se una el mismísimo Rodri y…
Sí, amigos. El fulgurante extremo costamarfileño Yan Diomande podría ser la contratación estrella del verano si se llega a un acuerdo con el Leipzig, en una hipotética operación que ha dejado a todo el mundo con los ojos como platos. A los amigos de Marca, por ejemplo, les ha dejado con los ojos como platos y haciendo juegos de palabras propios de Paco Sánchez Palomares, eximio redactor jefe de La Galerna, sensacional escritor, gran persona y horrendo perpetrador de calambures.
—Diomande suena a diamante. ¿A que no te atreves a hacer un juego de palabras con eso?
—¿Que no? ¡Sujétame el cubata! (Es una frase hecha, con ella no queremos dar a a entender que en la redacción de Marca se beba en horas de servicio. Es más: tal vez la cosa fuera más soportable si se hiciera).
Diomande-Diamante. ¿Lo pilláis? La operación, como dice el gallardo diario de todos los equipos menos de uno, superaría los 100 millones de euros, lo que teniendo en cuenta la inflación y el devenir del mercado no quedaría encuadrada en términos cristianorronaldescos pero por ahí, por ahí. Si se nos pregunta, lo cierto es que no sabemos si el jugador vale ese montante de dinero, pero ¿qué es “valer”? El City acaba de pagar 130 por Anderson, aseado centrocampista inglés. El mercado está loco, y el Madrid no solo forma parte de él sino que, como hemos indicado, lo agita como pocos.
Lógicamente, con las limitaciones financieras del Madrid a las cuales aludíamos, limitaciones derivadas de un contexto hiperinflacionado por los hidrocarburos y los fondos, para que entre gente tendrá que salir gente.
Los amics de Sport ya se relamen pensando que quien pueda usar la puerta de salida en el club rival sea ni más ni menos que Vini Jr. Ahora entendemos por qué le han insultado y tratado de vejar a lo largo de los años: porque le temen. Le temen mucho. De otra manera, no le darían una portada a su posible marcha del equipo rival.
En el código sportivo, darle una primera plana a algo que pase en el Madrid equivale a tocarse por lo que allí está pasando, en el sentido de que no beneficia al oponente. Se ve, pues, que están deseando ver partir al delantero brasileño, en la misma medida en que nosotros, en La Galerna, estamos deseando lo contrario, o sea, que se quede. Parece no obstante que las desavenencias son profundas en el aspecto económico, de cara a una hipotética renovación, y que si no hay renovación habrá que estudiar una venta que comporte algún retorno económico para la entidad. Sería traumático, pero también lo fue ver cerrar la puerta por fuera a Cristiano o Sergio, jerarcas absolutos, y aquí seguimos.
El Madrid, amigos, por encima de todo. Siempre.
Finalizamos nuestro repaso de hoy con Mundo Deportivo y con el interés del club cliente de Negreira por Julián Álvarez. Lo quieren, pero sin pagar mucho porque no les viene bien lo de pagar. Por lo que sea.
Según su hoja parroquial, el club cliente de Negreira no subiría “la oferta que ya hizo por 100 millones”. Sucede que, como sabéis, el club propietario de los derechos del delantero argentino ya recibió por él una oferta de 150 millones, no sabemos si recordéis de parte de qué club, la cual fue rechazada de forma desabrida y faltona porque el club interesado les cae secularmente mal.
Sucede también que esa entidad es ahora propiedad de un ingente fondo de inversión estadounidense, Apollo, que por lo que sea no entenderá bien que se rechace una oferta de 150 millones para luego aceptar otra de 100, simplemente en coherencia con fobias ancestrales e irracionales que a Apollo le parecerán ridículas.
En fin. El quilombo es notorio, y seguiremos informando.
Pasad un buen día.














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