Buenos días. Tras la cuenta de X @garabatxs hay algún genio anónimo que inventa las portadas de día, satirizando su contenido habitual, con un sarcasmo y una inventiva que ya quisiéramos para nosotros. Es irreverente, audaz y preclaro, y aunque a veces bordea lo incorrecto nunca dejamos de admirar su trabajo. Dibujitos Aleatorios, se hace llamar. Su nombre real es un enigma para nosotros.
Hoy, Dibujitos se mofa de la nula resistencia del Valencia (0-5) ante el equipo cliente de Negreira en el partido entre ambos disputado ayer en Mestalla. Su portada, que aparenta ser la del panfleto valencianista Superdeporte, con ese trazo maravillosamente esquemático que caracteriza a nuestro hombre, es de una claridad que apabulla.
Magnífica forma de sintetizar lo que se vio sobre el césped valencianista, que por otro lado no es muy diferente de lo que suele verse en otros estadios cuando reciben al brazo deportivo-propagandístico del independentismo catalán. Cómo sería el tema para que el entrenador valencianista, en la rueda de prensa posterior, fuera interrogado al respecto por una prensa tan servil con el club blaugrana como lo son los equipos rivales, las aficiones, los clubes, las instituciones y los colegiados. Pero esta vez cantó mucho, y no hubo más remedio que preguntar a Corberán.
—En ningún momento he visto falta de actitud en mis jugadores— contestó el técnico valencianista.
Qué pena de repregunta se perdió con este dato: la primera falta la hicieron los ches en el minuto 51. Compárese este dato con el carrusel de mandobles que recibe no ya el Madrid, sino exclusivamente su delantero Vinícius, cada vez que de esa caer por el litoral levantino.
¿Es patético quejarse de que los rivales no emplean contra el rival la misma intensidad que ponen en juego contra ti? Lo es. Además de ser patético, ¿responde a una realidad? Por desgracia, la sensación es que sí, y que la realidad nos aboca al patetismo. El campeonato nacional es un paseo militar para el club que se lo compró, vía soborno al estamento arbitral, durante no menos de 17 años, y ese paseo se sigue produciendo en el contexto arbitral y en todos los demás. Sería incorrecto decir que sus adversarios “se dejan” contra el Barça, de igual modo que es una hipérbole eso de que “el Madrid tira las ligas”. Ni “el Madrid tira las ligas” ni los rivales del Barça “se dejan”, pero hay un fondo de verdad en lo segundo que produce un fondo de verdad en lo primero. Es muy difícil no descorazonarse ante la muy diferente actitud de los oponentes ante uno y otro equipo.
Y luego, como siempre, está el factor arbitral. También es patético hablar del árbitro cuando el equipo cliente de Negreira ha ganado 0-5, pero de nuevo la realidad nos conduce al patetismo. En el minuto 33, Rodri comete un penalti descarado ante un delantero valencianista. Era el último hombre: penalti y expulsión. Si se señalan ambas cosas y el Valencia transforma la pena máxima, es 1-2 con dos tercios del partido por delante. Pero jamás veremos algo así. No entra en el código genético del sistema. No ocurre nunca y no va a ocurrir nunca. Juegan muy bien, pero juegan cuesta abajo. Lleva todo el siglo siendo así.
El comentario sobre la actuación arbitral que acabamos de hacer lo podéis encontrar con más detalle en la valoración de la actuación del trencilla por parte de Alberto Cosín. Este año haremos seguimiento a los colegiados que arbitren al Madrid, como viene siendo habitual, pero también a los que piten al Barça. El fraude consuetudinario se fragua en ambas instancias.
Por supuesto, la prensa cataculé no se fija en nada de esto. Para ellos, el paseo militar antes referido tiene por causa exclusiva la calidad de sus jugadores y la perfección del sistema Flick. No observan nada de otras variables que, por lo demás, observaría un ciego. Pero ya conocemos lo que dice el refrán sobre ser ciego vs. no querer ver.
En fin. Es menos deprimente pensar en términos de Champions League, y eso que el partido que se nos presenta mañana, ante el Inter, tiene una dificultad extrema. Primero, por la entidad del rival. Segundo, porque tenemos tres bajas por suspensión (Camavinga, Güler, Bernardo Silva) que coinciden en la misma línea del campo. No es esa línea, sin embargo, la que mira As, que da por hecha la titularidad del más rutilante (o al menos el más caro) de los fichajes del Madrid este verano, y que juega en la delantera.
Hablamos de Diomande, de quien probablemente As no ha encontrado una fotografía más ridícula pese a habérselo currado larga y duramente el portadista colchonero del día. Se protege Yan con una toalla de inclemencias que, estando como se le ve sentado en el banquillo, no se nos ocurre cuáles pueden ser. Probablemente, la propia cólera del Bernabéu, que ya le está esperando con los cuchillos afilados y la permanente muletilla de su precio. Tendrá que responder por él, esa es la verdad. Sugiere As que podría darse su presencia en el once inicial ante el Inter. Se verá.
Os dejamos con la portada de Marca, hasta nueva orden. Pasad un buen día.















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