Las mejores firmas madridistas del planeta

Yo soy muy del Lobo Carrasco, y no creo que mi afición lobezna y carrascosa se deba a la circunstancia —tan desafortunada como deliberadamente buscada— de que no le sigo en absoluto. El Lobo —¡qué gran turrón!— sienta cátedra en El Chiringuito, que es como partirse la caja en una convención de registradores de la propiedad, una cosa de mucho mérito. Y lo hace en ese estilo tan suyo, mesurado como los tatuajes de Alves, calmado como la rabieta de un niño, de ese infante que el Lobo sigue siendo a sus años y que se manifiesta cada vez que intenta hilar un razonamiento. Digo "intenta" y digo bien, porque el Lobo nunca transita la trillada senda que sigue los dictados de la lógica, sino que va un paso más allá, en plan pionero y visionario inconsciente del razonar de los hombres, y construye su discurso de manera que es la lógica la que tiene que seguirle a él, sin conseguir nunca alcanzarle. Si eso no es expandir las fronteras del entendimiento humano, que venga Messi y lo vea.

el Lobo nunca transita la trillada senda de la lógica, construye su discurso de manera que es la lógica la que tiene que seguirle a él, sin conseguir nunca alcanzarle. Si eso no es expandir las fronteras del entendimiento humano, que venga Messi y lo vea

Messi. "Mi Messi", como le llama el Lobo. El Lobo está contento desde que Argentina ganó el Mundial, porque con esa victoria al Lobo se le cerró el círculo. "¡Se ha cerrado el círculo! ¡se ha cerrado el círculo!" rugía una y otra vez fuera de sí, como un orangután en celo, en un paroxismo crispado y doliente, de fin de condena, según se veía en un vídeo que circuló (el círculo circulante) por esos andurriales dejados de la mano de Dios que llamamos redes sociales. Confieso que por un momento temí que el Lobo estuviera a punto de protagonizar una inquietante metamorfosis, pero miré al cielo y comprobé con alivio que no había luna llena. Alguien le animaba a posar para una foto con la bandera argentina, y Pedrerol, solícito y cariñoso, trataba de sosegarle, pero el Lobo se deshacía del jersey —¡qué calor!— y protestaba: "necesito tomar aire". Y es que los círculos son así, y cuando se cierran le dejan a uno sin resuello, exhausto, vacío de amor, y uno no sabe si llorar de felicidad desbordada o encender un cigarrillo paladeando premioso el après ski.

Lobo peluche

No sabemos exactamente qué círculo se le cerró al Lobo, pero desde entonces andaba el hombre campanudo y sacando más pecho que Luis Miguel Dominguín después de cerrar el círculo y abrir los cielos con Ava Gardner. En el chat de La Galerna a veces alguien obsequia al grupo con un vídeo del Lobo, y aquello no es amor, es frenesí. Imposible no caer rendido de amor ante este ejemplar único de la especie humana, a cuyo lado el Duque de Windsor habría parecido poco más que un paleto en día de boda. Qué templanza, qué saber estar, qué gravitas, como dicen los americanos. Qué chillidos tan perfectamente desafinados, qué elegancia en el atropello propio y de extraños, qué atolondramiento tan lleno de gracia, qué arte a la hora de hacer el ridículo, adornándose y gustándose como un torero en tarde de gloria. Y claro, ante tal despliegue de hechizos y encantos, el chat sucumbe y se convierte en un coro enajenado, extasiado y arrebolado, en una suerte de Fiordiligi colectiva entregándose sumisa a Ferrando: fa´di me quel che ti par. ¡Haznos tuyos, Lobo!

¡Haznos tuyos, Lobo!

Pero ahora —efímera es siempre la felicidad— el Lobo anda un poco de capa caída, diríase que dessurado (desnortado siempre lo ha estado, la falta de brújula es la clave de bóveda de su embrujo), sin saber muy bien por dónde tirar o a qué clavo agarrarse para seguir regalando a la afición el fruto simpar de su inigualable sesera. El Barçagate le ha caído encima como uno de esos cubos de hielo que la peña se echa encima para hacer el canelo en internet so pretexto de no sé qué causa solidaria, y el Lobo se nos ha quedado aterido y ensopado, y así no hay manera. Maldita la gracia. He visto algún vídeo reciente de nuestro hombre, y está el Lobo desesperado por hincarle el diente a los siete cabritos, que a él se le figuran setecientos, todos ellos madridistas, pero en cuanto se acerca a uno, el cabrito le suelta un mandoble que le deja, si no más sonado de lo que ya estaba (los cabritos, aun siendo madridistas, no obran milagros), sí todavía más confundido, porque por primera vez asoma la duda en su mirada, que ya no tiene el fuego vehemente del chalado, sino que se muestra fatalmente velada por la bruma del desengaño. Y yo por ahí no paso. Que entierren el Barçagate y que maten a Caperucita Roja si hace falta. Queremos —¡qué digo queremos: necesitamos!— que el Lobo siga siendo el Lobo. Hay cosas más importantes que la limpieza. ¡No nos dejen sin turrón!

Turrones El Lobo

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Este sábado al mediodía, el equipo vikingo vuelve a enfundarse la armadura blanca para enfrentarse al RCD Español en el Santiago Bernabéu en un partido con más oficio que ilusión, pues al hecho de ser un encuentro perteneciente a una competición que cada jornada parece más complicada de coronar hay que añadir que se trata de un torneo en el que cada día que pasa, la presunción de honestidad del mismo está más discutida que el anterior.

Si algún pobre incauto pensaba que la polémica que rodea al colectivo arbitral a raíz del caso Barçagate-Negreira iba a generar algún cambio en la dinámica general de esta temporada, esas dudas se disiparon en la jornada pasada, en la que vimos el reflejo completo de lo que viene sufriendo el equipo de la Castellana desde hace ya tiempo (libertad de los rivales para realizar faltas de notable dureza sin ver cartulinas amarillas que sí ven los nuestros a la mínima oportunidad, agresiones que no se sancionan ni se revisan, penaltis y polémicas que el VAR ignora deliberadamente; imágenes escasas, lejanas y de dudosa calidad en las jugadas que podrían suponer algún beneficio al Real Madrid…).

Penalti Benzema Betis

A esto se suma el hecho de que, una vez destapado el mayor escándalo de corrupción de la historia del deporte protagonizado por el FC Barcelona, por algún motivo desconocido y carente de cualquier tipo de lógica, el público general parece haber encontrado en el Real Madrid, en lugar de en el equipo que ha derruido la pureza de la competición, el saco de boxeo que hay que golpear con furia incontenida para sacar al exterior la frustración de cada aficionado.

Si algún pobre incauto pensaba que la polémica que rodea al colectivo arbitral a raíz del caso Barçagate-Negreira iba a generar algún cambio, esas dudas se disiparon en la jornada pasada

Este es el ambiente que encara semanalmente el aficionado de la casa blanca, que, como ven, no es que sea el más propicio para dar pie a ilusionarse cuando se pone uno frente al televisor. Pero esto es el Madrid y en el Madrid uno siempre puede encontrar motivos para ilusionarse. Uno de ellos es Álvaro Rodríguez, el joven delantero que finalmente parece haberse ganado un lugar en las convocatorias de la primera plantilla de Carletto y que puede tener este fin de semana su primera oportunidad para disfrutar de una buena cantidad de minutos ante la más que probable baja de Benzema.

Álvaro Rodríguez y Ancelotti

Se intuye que Ancelotti no apostará de partida por el hispanouruguayo por aquello de los galones y las jerarquías con las que el italiano maneja el vestuario, pero la ausencia de Benzema puede hacer que el canterano disponga esta vez de algunos minutos más de los que ha jugado en los últimos partidos, donde el hombre de la ceja imposible apenas si le ha utilizado para disputar el final de los encuentros. El madridismo espera verle más el sábado porque su presencia puede no sólo suponer un soplo de aire fresco en la delantera blanca, sino que puede aportar virtudes muy diferentes a las que se han estado viendo en el último tercio del ataque blanco.

En primer lugar, contar con un delantero de su corpulencia, que pueda cargar el área, no sólo fijará más a los centrales y dará una mejor opción de la que viene siendo habitual a la hora de colgar centros laterales, sino que también hará que los centrales se piensen mejor si acudir a realizar las coberturas para ayudar a los laterales, lo cual puede facilitar la labor de nuestros jugadores que ataquen por los flancos, especialmente Vinicius, que es la principal arma ofensiva y creativa del equipo blanco.

Se intuye que Ancelotti no apostará de partida por Álvaro, pero la ausencia de Benzema puede hacer que disponga esta vez de algunos minutos más de los que ha jugado en los últimos partidos

En consonancia con este aspecto, tener a un delantero que pueda hundir algo más la línea defensiva de los rivales también puede ser útil a los jugadores de segunda línea del Real Madrid para tener algo más de espacio y margen de maniobra en la zona en la que suelen operar (cerca de la frontal del área) e incluso tratar de buscar el disparo lejano para sorprender.

Las notas del Real Madrid, 5 - Celtic, 1

Aunque los jugadores del tamaño de Álvaro suelen ser los típicos delanteros a los que lanzarles un balón aéreo con la idea de que lo aguante y proteja a la espera de los compañeros que lo acompañen en una contra, quizá no sea un recurso del que abusar en exceso porque no es un delantero que se prodigue especialmente en esos primeros controles difíciles, por lo que tal vez sería más interesante buscarle en carrera larga, a ser posible por el flanco contrario al que ocupa Vinicius, para generar más dudas y espacios en la defensa rival.

Su presencia puede no sólo suponer un soplo de aire fresco, sino que puede aportar virtudes muy diferentes a las que se han estado viendo en el último tercio del ataque blanco

Un aspecto a tener en cuenta sobre el atacante hispanouruguayo es que, a pesar de parecer el clásico delantero centro tanque de gran tamaño, tiene muchísima movilidad (de hecho, jugaba de extremo cuando se formaba en las categorías inferiores) y capacidad de desmarque hacia las bandas, por lo que, sobre todo si comparte delantera con Vinicius y Rodrygo, una opción a tener en cuenta sería verle permutar de posición con Rodrygo al inicio de la jugada, orientar el ataque por el flanco izquierdo y buscarle en el área entrando desde el segundo palo, porque una de las mejores cualidades que ha dejado ver Álvaro en el Real Madrid Castilla es su gran capacidad para buscar y atacar el balón cuando tiene el tiempo y espacio necesario para ver la jugada en su totalidad. Esa permuta con Rodrygo también facilitaría que el brasileño tenga más fácil caer al flanco izquierdo (donde suele ser más efectivo) para buscar una asociación con Vini, con el que se entiende bastante bien.

Álvaro Rodríguez gol Atleti

Por último, la aportación defensiva de Álvaro también puede serle útil a Carletto en la recuperación (rápida) del balón, pues se trata de un jugador con mucho ímpetu, que presiona con todo a los rivales —de hecho, ya ha sorprendido en el primer equipo con un par de robos destacados en la zona de creación del equipo rival que han generado jugadas de peligro para el equipo de la capital— provocando ya sean pérdidas o balones largos que suelen acabar en los dominios de la defensa o el portero.

A pesar de parecer el clásico delantero centro tanque de gran tamaño, tiene muchísima movilidad y capacidad de desmarque hacia las bandas

Disponer de una delantera con Álvaro, Vinicius y Rodrygo, sumado a un centro del campo que incluya a Tchouaméni y Valverde, puede facilitar que este sábado sí que se vea una presión alta efectiva con la que se recupere rápidamente el balón y el equipo blanco pueda sorprender posteriormente con un ataque con algo más de espacios para sus delanteros.

Sería una gran noticia para el madridismo y para Carletto que esta propuesta en la delantera obtuviera buenos resultados para poder utilizar más al delantero uruguayo en la competición nacional, viendo los problemas físicos que está teniendo Karim Benzema esta temporada y que no le están permitiendo mostrar un nivel ni siquiera cercano al de la temporada pasada. No sólo para rotarle y darle más descansos como hacía Zidane con Cristiano Ronaldo en su primera etapa al frente del banquillo blanco, sino también para tener una opción más natural en el caso de que, Dios no lo quiera, el Real Madrid tuviera que afrontar una eliminatoria de Champions League sin el actual Balón de Oro.

 

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El sábado toca el Espanyol en liga. El mismo equipo contra el que campeonamos la temporada pasada, mire usted. El mismo equipo masacrado por el árbitro Clos Gómez cuando estaba en activo, que ahora, como todos ustedes saben, es el responsable del VAR. Igual que masacrado fue el Real Madrid por este personaje.

Ahora ha salido que el ínclito Negreira se ofreció para ayudar al Negreilona con el VAR, porque el Madrid acababa de ganar la liga de la pandemia y, claro, eso no se podía permitir. El Barcelona hizo caso omiso de tal ofrecimiento porque ya no le hacía falta. Estaba Clos Gómez como jefe del videoarbitraje. Ya no era necesario Negreira, como se lleva demostrando desde la temporada 2020/21, en la que nos quitaron el título desde el VAR, cuando no tuvieron más remedio que aceptar la victoria blanca en la liga pasada al ganarla con cuatro jornadas de antelación y cuando, amigos míos, están haciendo todo lo posible y lo imposible para que el Negreilona venza en esta temporada, hasta ahí podíamos llegar.

El Barcelona hizo caso omiso del ofrecimiento de Negreira porque ya no le hacía falta. Estaba Clos Gómez como jefe del videoarbitraje

No, Negreira no hace falta ya, teniendo a Clos Gómez al frente del VAR y a Medina Cantalejo como jefe de los árbitros no hacen falta ya los informes verbales ni los acompañamientos trencilliles en Barcelona. Y no se ponen ni colorados. Queridos lectores, todo lo que no sea una sanción ejemplar que roce la desaparición y refundación del club azulgrana (que ya sabemos que es muy difícil que pase) será una mancha en la reputación de la competición y de la propia marca España muy difícil de limpiar.

Clos Gómez VAR

Dice Rubiales (sí, el colega de Geri) que nos estamos jugando el Mundial 2030. Pues mire usted, amigo Rubi, el Mundial nos la trae al pairo, le puedo asegurar que a los Espanyoles que queremos justicia y limpieza en las competiciones, lo que menos nos importa es que España organice el Mundial. Es más, déjese de Mundial pero, por favor, limpiemos esta porquería que nos invade. Sí, hablo en presente, porque nos sigue invadiendo, siguen haciendo lo mismo, siguen favoreciendo descaradamente al Barcelona ante las caras ojipláticas del personal, tanto patrio como foráneo.

Nadie en el mundo se explica que no haya pasado nada a nivel deportivo. Italia, país en el que la corrupción es un hecho más que familiar, descendió al todopoderoso Milan y a la todopoderosa Juventus por corrupción deportiva antes de que los tribunales se pronunciaran, descendieron al Madrid y al Barcelona italianos y no pasó nada. Se dignificó la competición. Y acaban de quitar 15 puntos a la Juventus por lo mismo. Pues aquí nada.

Nadie en el mundo se explica que no haya pasado nada a nivel deportivo. Italia, país en el que la corrupción es un hecho más que familiar, descendió al todopoderoso Milan y a la todopoderosa Juventus por corrupción deportiva antes de que los tribunales se pronunciaran

El Director General de Deportes del Consejo Superior de Deportes de España fue directivo del Barcelona, el encargado de producir las imágenes que luego se analizan en el VAR es avalista de Laporta y comprador de una las famosas palancas azulgranas. No pasa nada, todo sigue igual, todo ok, José Luis. Lo mismo de siempre. Pero lo grave es que haya salido a la luz en estos momentos, eso sí.

Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!

Dice la leyenda que el Madrid no mete goles…

El Espanyol, últimamente, se nos da bien en casa

 

Esto es algo que, aunque la leyenda negra lo quiera tumbar, no es muy habitual en los enfrentamientos entre merengues y pericos, pero es cierto que el R. Madrid no pierde en casa en liga contra el Espanyol desde 1996 (25 partidos), que ha ganado 11 de los últimos 12 partidos de liga jugados contra el Espanyol en el Estadio Santiago Bernabéu y que ha vencido en los últimos 8 enfrentamientos ligueros entre ambos en suelo blanco.

 

Y en el balance general también hay un buen balance

 

Cierto, el Real Madrid sólo ha perdido 2 de los últimos 27 partidos de liga jugados contra el Espanyol y ha ganado 4 de los últimos 6 partidos de liga jugados contra el equipo catalán.

Karim Benzema

Y con porterías a cero

 

En los últimos 5 partidos de liga jugados entre R. Madrid y Espanyol, el Real Madrid ha conseguido mantener la portería inmaculada en tres ocasiones. Pero es que cuando el Real Madrid juega en su feudo, el Espanyol lleva siete encuentros ligueros sin perforar la meta madridista.

 

Kroos, 400

 

Nuestro Antonio alcanzará los 400 partidos oficiales en el Real Madrid si juega el sábado en Chamartín. En ese momento se convertirá en el vigesimoquinto jugador del Real Madrid en alcanzar dicha cifra de partidos oficiales jugados. En una palabra, Toni Kroos habrá alcanzado dl Olimpo blanco, si no lo ha hecho ya con sus actuaciones sobre el césped.

Sin quitarse el esmoquin

Datos del rival

 

1.- El Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona fue uno de los 10 equipos que disputaron la primera edición de la Liga de Primera División. Actualmente es el 7º en la clasificación histórica del campeonato con 2987 puntos.

2.- La actual es la 88ª temporada del Espanyol en primera división.

3.- El último ascenso del Espanyol a Primera División fue la temporada pasada.

4.- El Espanyol fue campeón de la Liga de Segunda División la campaña 2020/21.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 2 victorias, 1 empate y 2 derrotas.

6.- El Espanyol, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 2, empatado 1 y perdido 2.

7.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Gerard, Baptistao, Rosales, Raúl de Tomás, Aleix Vidal y Joselu son los goleadores del Espanyol al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del Espanyol que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Marcet (9), Marañón (3), De Diego, Verdugo, Francis, Álex Fernández, Raúl de Tomás y Joselu (1).

9.- Diego Martínez se ha enfrentado como entrenador en 5 ocasiones al Real Madrid (4 con el Granada y 1 con el Espanyol) perdiendo todos los enfrentamientos.

10.- Los goleadores del Espanyol esta temporada en todas las competiciones son: Joselu (12), Braithwaite (8), Darde y Puado (5), Edu Expósito (3), Nico Melamed (2), Lazo y Oliván (1).

11.- Actualmente, el Espanyol es 13º en la clasificación de la Liga con 27 puntos.

 

10 últimos partidos de liga frente al Espanyol

 

8 victorias y 2 derrotas, 20 goles a favor (2 goles por partido) y 6 en contra.

Goleadores: Benzema (7), Bale, Isco y Rodrygo (2) Morata, Sergio Ramos, Marco Asensio, Varane, Casemiro, Marco Asensio y Vinicius (1).

Asistentes: Vinicius, Benzema e Isco (2), Cristiano Ronaldo, Marco Asensio, Modric, Lucas Vázquez, Fede Valverde, Jovic, Marcelo, Camavinga, Tchouaméni y Rodrygo (1).

Tarjetas amarillas: Casemiro (4), Nacho (3), Mendy y Vinicius (2), Kovacic, Isco, Bale, Courtois, Carvajal, Sergio Ramos, Fede Valverde, Camavinga y Mariano (1).

Expulsados: Varane y Mendy.

Primer tiempo: 11 goles; segundo tiempo: 9 goles.

Gol más tempranero: Benzema (minuto 4).

Gol postrero: Benzema (minuto 100).

El R. Madrid no ha remontado para ganar el partido ni le han remontado.

Mayor goleada: 30 abril 2022, R. Madrid-Espanyol, 4-0, goles de Rodrygo (2), Marco Asensio y Benzema.

Ningún gol de penalti marcado y ninguno recibido.

4 dobletes o más  (Rodrygo, Benzema —2— e Isco).

Partido con más goles (6): 27 de enero de 2019, Espanyol-R. Madrid, 2-4, goles de Benzema (2), Sergio Ramos y Bale.

El R. Madrid ha marcado en 9 de los 10 últimos partidos de liga jugados contra el Espanyol.

 

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Anda atribulado el jugador brasileño, se creía halcón y la liga española reduce su vuelo al de un pichón doméstico con los días de vuelo contados. Porque es eso, una cuestión azarosa, que el gambeteador acabe en la lona, retirado en camilla. El tiro al pichón se ha convertido en una vergonzante cacería, en costumbre autóctona y cerril. Hay una parte de ese público foráneo, calentado en la olla del runrún antimadridista, que ha comprado íntegramente un relato bastardo, polémico e interesado de los “Sálvame” balompédicos. Jalea a sus defensas y cada empujón, roce o entrada calamitosa se celebra como si se hubieran cobrado una pieza mayor. Esa es la imagen que vende hoy esta liga en cuarentena y, lo que es peor, se protege el fango y la marrullería de  gladiadores con lamparones. Nada de sutilezas ni tampoco de las defensas gallardas de otras ligas recias. El circo ibérico es otra cosa.

El relato construido con intereses espurios es que Vinicius es sinónimo de provocación y en esa ecuación todo vale para despejar el valor de su juego

El relato construido con intereses espurios es que Vinicius es sinónimo de provocación y en esa ecuación todo vale para despejar el valor de su juego. Eliminado o desquiciado uno de los factores desequilibrantes todo es más fácil.  El papel de emperador caprichoso se reserva a ese árbitro altivo que, guiñándole a los focos, dice yo me sumo al aquelarre: tarjeta amarilla para el brasileño y algarabía del respetable anti. El mensaje de barra libre ha calado y no hay hombre de negro dispuesto a ser solución y no problema. No renta.

Real Madrid 0-Adversario 1: Todo es mentira

Curioso que eso ocurra cuando el jugador había encontrado su mejor versión. Antes no molestaba su juego, ahora, sin embargo encrespa su acierto. En este ecosistema viciado, no hay protección alguna para el pichón, sin embargo todavía tenemos en la memoria el trato de otras especies, estas sí, protegidas. Otros vuelos también virtuosos que no se ponían en entredicho, protegidos por el bien del juego y del espectáculo. Pero quizá no lo recuerden porque eso fue hace mucho tiempo: pasó ayer. De aquellos recuerdos también una orquestada maniobra animal: cómo se acorralaba al trencilla 2.0 en coreografiada protesta cada vez que se osaba toser a Messi. Quizá estas performances, estas escenas de caza, sean otra creación de la factoría Negreira a beneficio de inventario.

Mientras tanto, Vinicius vuelve a salir del cajón y esquiva perdigonazos. Si la mirilla de Germán Pezzella hubiera estado más ajustada en el último baile con el Real Betis, hoy estaría en la enfermería y nosotros hablando del tiempo. Se salvó “in extremis”, otros se hubieran tirado al sentir el contacto en el tobillo o sin él y, mientras se retorcían en el suelo, con el rabillo del ojo esperarían el regalo arbitral, pero se puede ser pichón o querer ser halcón, y en esas vuela.

 

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Buenos días, amigos. No hay escándalo donde no esté el Barça, o alguien relacionado con el Barça. ¿Corrupción deportiva? Claro. ¿Tráfico de influencias? También. ¿Presuntas violaciones? Algún antiguo jugador. ¿Pederastia? Desgraciadamente hubo durante mucho tiempo alguien que así parece. ¿Tráfico de órganos? Ay. ¿Administración desleal? Siempre.

Luego están las cosas que no son propiamente escándalos, pero no por ello dejan de ser levemente incriminatorias. ¿Cursilería? Ya lo creo. ¿Delirios de grandeza e invención del fútbol? De manera perpetua. ¿Vinculación de fútbol y política? Pa’ qué contaros. ¿Política de acoso al colectivo arbitral dentro y fuera del campo? Por supuesto, a pesar o precisamente por tener al colectivo comprado a través de pagos a su cúpula directiva. ¿Victimismo a pesar de todas estas prebendas? Sí, de manera indisoluble a la esencia de la entidad.

Seguro que se nos olvidan cosas. Ayudadnos a completar el cuadro de barrabasadas.

La última sacudió las redes sociales ayer por la tarde, y a pesar de que curiosamente las portadas de la prensa de hoy la ignoran por completo, supone la confirmación de lo que durante mucho tiempo (antes de que salieran los célebres audios de Geri y Rubi) comentábamos en esta página y en algunos sitios más.

ÚLTIMA HORA | La jueza ordena a Piqué que entregue su contrato con Rubiales para llevar la Supercopa a Arabiahttps://t.co/U08mj7itfv pic.twitter.com/Glv2i94atf

— El Confidencial (@elconfidencial) March 9, 2023

«La jueza sospecha que el pacto entre Rubiales y Piqué pudo beneficiar al Barça en el campo», vía @elconfidencial

No solo la jueza, añadimos.https://t.co/ql1gYHrt98

— La Galerna (@lagalerna_) March 9, 2023

Perspicaz la jueza, amigos. Es lo que decíamos aquí desde los tiempos de Maricastaña, o sea, que cómo confiar en la limpieza de la competición cuando al presidente de la Federación y por tanto jefe de los árbitros le interesaba que cierto equipo quedara como mínimo segundo, siendo ese cierto equipo aquel en el que militaba como capitán el socio del presidente de la Federación en los negocios que definían esas prioridades.

La derivada de conexiones a través de las cuales esta gente lo tenía (¿lo tiene?) todo atado y bien atado es estremecedora. Compraban a la cúpula arbitral, y por si esto fuera poco sus componentes se metían en negocios con el jefe de los colegiados, negocios para cuyo buen fin se precisaba un determinado lugar del Barça en la clasificación. Iban (¿van?) por tierra, mar y aire. Si fallaba Negreira, estaba el GeriGate. Si fallaba el GeriGate, estaba el acoso arbitral en el campo. Si fallaba el acoso arbitral en el campo, estaba el acoso arbitral fuera del campo, con las leales terminales mediáticas sembrando en el colectivo el pánico a tomar cualquier decisión a favor del Real Madrid o en contra del FC Barcelona, llegando en algún caso a mandar sicarios a hacer escraches a familiares de colegiados.

Esto de Geri, Rubi y la jueza está ¿sorprendentemente? fuera de las portadas del día. Debe de ser que los técnicos de los rotativos han detectado que hay saturación del tema Barça para el lector y han decidido olvidarlo un poco. Nosotros no. A La Galerna le da igual si estáis cansados del tema Barça. Si estáis cansados, tomad un refresco y volved. Nosotros vamos a seguir.

Marca entrevista a Jankto, el futbolista que salió del armario y que ojalá sirva de ejemplo para que por fin se genere un ambiente de libertad en el balompié. As detalla el indiscutible desastre del PSG, que no nos hace llorar precisamente. Y la prensa cataculé está a sus cositas, un poco como la orquesta del Titanic pero, a diferencia de dichos músicos, tal vez ignorantes del hundimiento.

Todo ello nos parece bien, en mayor o menor medida. Pero nosotros seguiremos adelante, sin ignorar ni por un momento el elefante azul que no cesa de defecar en medio del salón.

Pasad un buen día.

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El Madrid, a semifinales de Copa de la mano de Linda Caicedo

 

El Real Madrid femenino derrotó con sufrimiento (1-2) al Villarreal CF en la prórroga del duelo de cuartos de final de Copa de la Reina. Linda Caicedo decidió con su primer gol como madridista un partido en el que Esther González adelantó al Real antes de que Ivana Andrés concediese un tanto en propia meta. Con la victoria, el equipo de Alberto Toril se sitúa a dos partidos de alzar el primer trofeo en la historia de la sección.

 

¿Cuál es el precio a pagar por ser considerado como favorito en una competición futbolística? La etiqueta lleva implícita cierta ventaja sobre los rivales, una teórica situación de superioridad deportiva lista para ser plasmada sobre el césped. El favorito suele, debe ganar, y esa idea aceptada tiende a facilitar la tarea en ciertos momentos decisivos. La fe del Real en Europa, su convicción de que todo irá bien, es su arma definitiva. El madridismo disfruta de la cara amable de ese privilegio desde hace 60 años, cuando las cinco Copas de Europa primigenias alteraron el rumbo de la historia.

Pero, ¿qué ocurre cuando un equipo salta por primera vez al campo con ese adjetivo brillantísimo y llamativo serigrafiado en su camiseta blanca? Las futbolistas del Real Madrid ofrecieron ayer una clase práctica magistral para explicarlo. Cada zancada, cada pase y cada disparo pasa a llevar aparejado un lastre invisible e indeleble que convierte la otrora feliz práctica del fútbol en una agonía hasta entonces desconocida. De repente, al otro lado del minuto 90 se abre un precipicio: la derrota no es una opción y el favoritismo, más que privilegio, es penitencia de Viernes Santo.

Esther Villarreal

Hasta ahora, a este Madrid femenino adolescente y bisoño las competiciones, aunque sufridas, siempre se le asemejaban a un parque lleno de columpios. Los títulos eran un ideal platónico, un lugar hacia el que dirigirse sin necesidad de alcanzar la meta. Ocurre que ahora y de improvisto, en este tercer año de vida de la sección, la enésima imprudencia en los despachos del FC Barcelona trasladó de un empujón al Real a la mesa de los adultos. Y en Villarreal, con las azulgranas ya eliminadas de la Copa de la Reina, las jugadoras de Alberto Toril sufrieron el agarrotamiento propio de quien entiende que no existe margen de error.

En esa tesitura, con la pareja de centrales titular fuera de combate por lesión —Rocío Gálvez y Kathellen Sousa— y con las dos bombas de oxígeno francesas entre algodones —Sandie Toletti y Naomie Feller—, al entrenador cordobés se le presentó un panorama con banda sonora de suspense. Teresa Abelleira y Claudia Zornoza intentaban entenderse en el centro del campo, pero no era suficiente. Ivana Andrés y Claudia Florentino le ponían fe a la salida de balón desde la defensa, pero sólo la más inexperimentada de las centrales sumaba. Y arriba, ante el dignísimo derroche de solidaridad del Villarreal, las bandas de Athenea del Castillo y Olga Carmona eran una habitación sin luz ni ventanas. Como remate, Caroline Weir sintió por primera vez el óxido en sus piernas.

Con la victoria, el Real Madrid femenino se sitúa a dos partidos de alzar el primer trofeo en la historia de la sección

Superada la media hora de juego, un córner favorable al Real y rechazado por la zaga permitió a Abelleira probar fortuna con su gran golpeo. El balón se estrelló en el poste, lo amortiguó la portera Elena de Toro y el rechace lo mandó a la red Esther González. Fue un gol tan feo como valioso, pero la atacante granadina se los apunta todos, por lo que pueda pasar. El panorama era tan gris y previsible que ni el 0-1 levantó los ánimos. El equipo amarillo, conocedor de sus importantes limitaciones, aceptó el juego arriesgado del marcador corto; el Real Madrid, por su parte, iba enterrándose sin quererlo en el barro de una trinchera desconocida.

La primera parte blanca fue mala y la segunda, en cuanto se superó el minuto 77, lo fue aún peor. Las porteras seguían viendo el fútbol a una cómoda distancia de seguridad, gracias a la poca productividad ofensiva de ambos equipos. El reloj empezaba a correr sin que el Villarreal se lanzase a rescatar la eliminatoria. Y, en esa tierra de nadie, Toril refrescó el equipo a la espera de que la inoperancia general durmiese el choque hasta el pitido final.

Sin embargo, a cada minuto ganado al cronómetro aumentó la tensión entre las futbolistas blancas. La ropa empezó a picar, las pisadas sobre el césped se hicieron incómodas, el contacto con el balón no apetecía demasiado. Había llegado el momento. Al fondo apareció el precipicio, y a la primera de cambio se despeñó la capitana. En uno de los pocos centros con peligro de las locales, servido por Pancha Lara, falló Ivana Andrés despejando el balón a la red de su portería. El empate condenó Real a la prórroga, y quizás a algo peor: al primer batacazo, a la primera gran decepción, a la desagradable introducción al escarnio de los rivales. Todo ello estaba sobre la mesa, imbuido en el cáliz envenenado que debe aprender a esquivar quien asume el papel de favorito.

Caicedo y Svana

Pero en esas, con el agua empezando a entrar a borbotones por aquellos agujeros que a la dirección deportiva del Madrid aún no le ha dado tiempo a cerrar, las blancas avistaron tierra firme. En sucesivas ventanas habían entrado al campo Sandie Toletti, Naomie Feller, Linda Caicedo, Maite Oroz y Nahikari García, piezas de recambio imposibles de contestar por el cuadro rival, y en esa demostración de fondo de armario se decantó el partido. Las francesas Feller y Toletti empezaron a ganar cada duelo, Oroz aportó clarividencia y Caicedo mostró otro tráiler de lo que parece un futuro prometedor.

Al borde del minuto 100 de juego llegó la primera acción colectiva de mérito enhebrada por las madridistas. Rompió líneas por el carril central Weir y templó Oroz antes de buscar a Sofie Svava en profundidad. La danesa, incansable, tuvo pulmones para cazar el cuero en línea de fondo y centrar raso al área, y allí, tras un fantástico desmarque de arrastre de Nahikari para aclarar el área, apareció Linda Caicedo con el único propósito de rematar a gol y regalar a su equipo la clasificación.

Esa sucesión de movimientos, culminada oportunamente por la joya colombiana llamada a conquistar el fútbol mundial, mantuvo con vida al Real Madrid en su primer duelo a muerte con el rango de favorito. Todavía quedan batallas por librar.

 

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“Esperándote (Champions) con ansia en Plaza Francia”, cantaba ayer Al-Khelaïfi con sus característicos ojos inyectados en sangre. Ansia en Plaza Francia es una canción de Calamaro de su celebrado Honestidad Brutal y ansia por la Champions es lo que no se deja de respirar en la mayor plaza (comprada) del fútbol de Francia, es decir, en el PSG. Debe de generar mucha ansiedad contar con todo el dinero del mundo y el favor de las instituciones políticas y deportivas y no ser capaz de catar una Champions.

En España no le habría ocurrido. Aquí, si se sabe invertir en la persona adecuada, los réditos son incuestionables, y los títulos también lo son, en este país los corruptos tienen la ventaja legal de que quienes organizan las competiciones que han corrompido se apresuran a manifestar que en ningún caso se les va a desposeer de los títulos obtenidos con malas artes. La seguridad jurídica del infractor. El paraíso de la corrupción.

El PSG lleva años con la maquinaria más potente del planeta en funcionamiento para mercadear una Champions y no es capaz de lograrla. Ha sido más sencillo conseguir un mundial, con minúscula, para Messi, que no deja de ser un torero retirado de los ruedos por mucho The Best que le cuelguen del pecho. Sin embargo, el Barça, en cuanto puso en funcionamiento su maquinaria (quizá allá por los Tenerifes), comenzó a coleccionar títulos.

Podemos colegir, por tanto, que el Barça es mejor que el PSG. Al menos en asuntos de corrupción, que es donde más similitudes se sospechan entre ambos. Ahora comprendemos que Bartomeu explicara el modelo de éxito del Barça en Hardvard.

Y un hard VAR para el Madrid y soft para el Barça fue la, hasta ahora, última oferta conocida de Negreira al Barça allá por 2020, antes de ayer, como quien dice. Al parecer la oferta sí se podía rechazar. Y a tenor de cómo sigue portándose el videoarbitraje con los negreiros, cabe preguntarse si la rechazaron porque ya tenían otro Negreira por ahí. Sobre esta cuestión especula Genaro Desailly hoy en La Galerna.

"¿Clos Gómez ¿no? CLOS GOMEZ. A ése le gustaba mucho siempre al Barça. Pues Negreira decía que con Clos Gómez tenía mano. Bueno, se lo dijo al Barça. El que sigue ahora como responsable del VAR" (Ferreras ARV) #barçagate caso Barcelonapic.twitter.com/ATuqHoxdKI

— Rafa RNMJ Real Madrid (@RafaRNMJ) March 8, 2023

De Clos Gómez sabemos que mandaba y manda mucho en el CTA y en el VAR. Del mismo modo que es vox populi que Clos es más antimadridista que el alfiler de la corbata de Joan Gaspar. Está acompañado por Undiano Mallenco, de infausto recuerdo arbitral y el encargado de reunir a la cuchipandi de los del pito en aquella performance de folclórica despechada interpretada por Medina Cantalejo, según informó el también antimadridista Pável Fernández, que no sabemos muy bien quién o qué es, pero sale en los medios.

Clos Gómez y Undiano Mallenco CTA

Este asunto del BarçaGate sabéis que no tiene la enjundia suficiente como para llevarlo a la primera plana, ¿a quién demonios le va a importar el mayor escándalo de la historia del fútbol español?

Portada Marca

Marca abre con Mbappé, que también pareciera ser quien entona la primera frase de Ansia en Plaza Francia de Calamaro: “Encerrado en mi torre de marfil”. Este año, otro club auténtico, el Bayern, fue el encargado de apear a su conglomerado de estrellas de la Champions.

“Si quieres ganar la Champions ya sabes…”, titulan los chicos de Gallardo en clara alusión al Real Madrid. Mbappé quizá siguió tarareando en su cabeza la canción de Calamaro: “En mi cárcel de cristal te espero / Más allá del bien y del mal te quiero” (habrá que ver si es recíproco). Y al finalizar el encuentro declaró que ahora lo que le importa es ganar la Liga y después ya veremos. Se refiere a la Liga de Francia, que es la que suele ganar el PSG con la misma facilidad que Negreira ganaba las españolas.

Portada Sport

Es un fracaso sin paliativos lo del PSG, como titula Sport. Dentro del campo, los equipos europeos son año tras año superiores, y fuera del campo, el Barça es mejor que el PSG, como hemos comentado antes. Pero qué va a decir el PSG, solo puede adoptar la postura de Lonegan en El Golpe tras ser desplumado por Paul Newman jugando al póker: “¿Y qué podía hacer? ¿Acusarle ante los demás de hacer trampas mejor que yo?”.

Portada As Portada Mundo Deportivo

Abandonamos un momento el mundo del hampa para felicitar a Pau Gasol, Los Lakers han retirado su camiseta, homenaje que no ocurre todos los días. De hecho, es el primer español que lo consigue en la NBA. Bravo por él.

Nos despedimos escuchando como el abatido pero a la vez colérico Al-Khelaïfi termina de cantar la canción de Calamaro con sus característicos ojos inyectados en sangre: “Con mi tarjeta dorada no me puedo comprar nada / El amor no se puede pagar”.

Pasad un buen día.

Una vez que el culerío en casi pleno, desde Jota Jordi al socio de Roures, ha cantado la Traviatta al mejor estilo Coronel Nathan Jessup en A Few Good Men (“¡Claro que ordenamos el Código Rojo! ¿De qué otra forma íbamos si no a compensar el hecho por todos sabido de que los árbitros os benefician a vosotros? You can’t handle the truth!”), y una vez que por tanto ha quedado sentenciada para el pueblo —faltan sólo los jueces— la cuestión de si el Barça ha comprado al estamento arbitral (y por tanto a los árbitros) durante tres décadas, solo queda por dilucidar si lo sigue haciendo.

La respuesta es: probablemente sí. Ya no está Negreira pero ¿hay un nuevo Negreira? Sabemos que el Negreira original se ofreció para ayudar al Barça con la llegada del VAR, siendo el responsable del VAR cuando tuvo lugar el ofrecimiento Clos Gómez… quien sigue siéndolo ahora. Las estadísticas indican que el VAR le ha deparado al Madrid un saldo negativo de 4 puntos, por uno positivo de 2 al Barça. Apuntaba Ferreras en Al Rojo Vivo la casualidad por la cual uno de los árbitros que más perjudicó al Madrid en activo esté ahora a cargo de herramienta tan primordial. Y si a ello añades que Negreira advirtió que “puedo ayudaros” con el VAR justo cuando en el VAR estaba Clos, que sigue al frente, las suspicacias están servidas.

"¿Clos Gómez ¿no? CLOS GOMEZ. A ése le gustaba mucho siempre al Barça. Pues Negreira decía que con Clos Gómez tenía mano. Bueno, se lo dijo al Barça. El que sigue ahora como responsable del VAR" (Ferreras ARV) #barçagate caso Barcelonapic.twitter.com/ATuqHoxdKI

— Rafa RNMJ Real Madrid (@RafaRNMJ) March 8, 2023

Y no es solo Clos. Un repaso al actual plantel de la cúpula dirigente del CTA nos arroja nombres tan terroríficos como Undiano Mallenco (relinchan los caballos de mis traumas) o el propio Medina Cantalejo. Todos los que presuntamente cumplían en el campo las consignas de Negreira (y no solo de Negreira) cuando Negreira era el vice, están ahora al mando. No recelar se antoja imposible, y si además se pasa por alto un penalti en contra al Barça y otro a favor del Madrid en la misma jornada, resultando ambos decisivos para abrir brecha en la clasificación, la sospecha se multiplica.

Ya no está Negreira pero ¿hay un nuevo Negreira?

El famoso burofax del exvicemandatario, en el que se lamenta por que no cuenten ya los catalanes con sus servicios, data de diciembre de 2018. Para entonces se supone —de otro modo, no habría enviado el burofax amenazante— que el corrupto ya no recibe sus emolumentos. Esa liga la gana el Barça sin necesitar sus servicios. Es el año nefasto de Lopetegui-Solari-Zidane. Los culés asumen erróneamente que, al no haber precisado de sus servicios ese año, ya no volverán a hacerlo.

Llega la 19/20, con el interludio del confinamiento y un final con estadios vacíos por las reglas COVID. Sigue sin haber Negreirato. No pagan a nadie. Deciden probar a ser honrados a ver qué tal, como Toni Leblanc y Mariano Ozores en Los Tramposos, cuando venden su esqueleto a la ciencia. Como el Barça ha dejado (temporalmente) de sobornar, el Madrid disfruta arbitrajes razonables (y hasta favorables) y se lleve la liga con diez victorias consecutivas cuando se reanuda la competición. También les pasaba a Leblanc y Ozores en la película: comprenden que ser honrado no tiene más que desventajas. Se dan cuenta de que necesitan a Negreira, a algún negreira, mejor dicho, convertido ya el apellido en sustantivo común. El Negreira primigenio ya no les sirve porque han comprobado que está como un cencerro y su medida de la discreción es el burofax. Es un mono con dos pistolas.

Enríquez Negreira e hijo

¿Buscan un nuevo negreira? ¿Lo encuentran? Probablemente sí y sí, pero ay. En la 20/21 el Barça es tal desastre deportivo que el que se beneficia colateralmente de los manifiestos atracos al Madrid (con paradigmas como Hdez Hdez negando un penalti flagrante delante del mismísimo monitor, o aquella pena máxima a favor del Madrid convertida en pena máxima a favor del Sevilla) es el Atleti, que pasaba por allí. Un estudio somero de los arbitrajes sufridos por el Madrid y gozados por los culés invita a pensar que el nuevo Negreira no bastó para hacer saborear al cliente las mieles del triunfo, aunque sí al menos para privar de las mismas al rival.

En la 21/22 los arbitrajes siguen sin poder dar una liga al Barça por mucho que se esfuercen porque con ese equipo no van a ningún lado. El pérfido oponente blanco se hace con el torneo de la regularidad porque está fuerte, y lo gana a pesar de los trencillas. Sin embargo, la señal más inequívoca de que para entonces ya podría haber un nuevo negreira es el modo absolutamente grosero a través del cual los arbitrajes aúpan al Barça al mal menor de la segunda plaza, incluyendo una mano para la antología, ignorada a Piqué en la Cerámica. Piqué, por cierto, socio en ese momento del presidente de la RFEF en la Supercopa saudí, negocio para el cual era esencial que los azulgrana quedaran como mínimo segundos. Pero esa es otra historia (¿o no?).

¿Buscan un nuevo negreira? ¿Lo encuentran? Probablemente sí y sí

En la 22/23 el Barça ha mejorado bastante y ya se empieza a notar el nuevo Negreira. El nuevo Negreira (de haberlo) necesita que el equipo del cliente le colabore un poco, claro. Y ahí están, líderes con una ventaja de 9 puntos sobre el inmediato seguidor. ¿Quién sería, de existir, el nuevo Negreira? Pues probablemente Clos, pero no sin la ayuda de Medina Cantalejo o Cantadelejos (como le ha bautizado la sabiduría popular), de igual modo que es impensable que Negreira no actuara sin Arminio.

Todo esto son, por supuesto, meras especulaciones. Pero ¿no nos hemos ganado el derecho a especular? Todo lo que se está descubriendo nos legitima a hacerlo hasta el infinito. Tanto Relaño como todos los demás nos quedamos cortos estimando que las ayudas al Barça durante veinte años se debían a un vago esquema de influencias llamado villarato. No, no, ahí había pasta, guita, maletines. Era así de obsceno. De igual modo, quizá ahora nos quedemos cortos pensando que la actual situación se limita al miedo que pueden sentir los colegiados de turno por lo que los medios de Roures opinen. Está eso, claro, pero puede haber más en el presente como lo había en el pasado. Puede haber un nuevo Negreira y desde luego, si lo hay, no tiene el pudor entre sus grandes virtudes.

Hombre en la sombra

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“Una relación —creo— es como un tiburón, ¿sabes? Tiene que avanzar constantemente, de lo contrario muere. Y creo que lo que tenemos es un tiburón muerto”. Esta cita es de Annie Hall, una mis obras maestras favoritas de Woody Allen y perfecta para resumir la ruptura sin vuelta de hoja que se ha producido entre el madridismo y el resto del fútbol español. El desenlace inevitable es, por supuesto, una separación. Ahora solo queda saber cuándo y en qué términos ocurrirá.

Empellón a empellón están sacando al Madrid de la Liga, aun cuando esto suponga una degradación descomunal de su nivel deportivo, de su salud y de sus posibilidades de supervivencia. Ni el mayor enemigo del torneo habría diseñado un plan más eficaz para que su principal activo camine hacia su abandono.

Se ha producido una ruptura sin vuelta de hoja entre el madridismo y el resto del fútbol español. El desenlace inevitable es, por supuesto, una separación. Ahora solo queda saber cuándo y en qué términos ocurrirá

Carece de toda lógica que la reacción mayoritaria ante el mayor escándalo de corrupción deportiva de la historia del fútbol español sea bramar contra el principal damnificado del mismo. Y ese es justo el proceso que ha desencadenado el caso Negreira-Barça. En una suerte de tormenta perfecta, las críticas arrecian desde instituciones, medios y aficiones, pero no apuntan únicamente a aquel que pagó muchos millones para lograr beneficios deportivos, sino también a quien lo sufrió como víctima y fue ridiculizado en cada intento de poner el foco sobre una injusticia constante.

Tebas y Rubiales

La Liga y la Federación corrieron solícitas a auxiliar al presunto corruptor, asegurando que, se demostrara lo que se demostrara, no existirían consecuencias deportivas para quien ha generado una crisis reputacional irreversible en el fútbol español. Es decir, los damnificados no obtendrían ni justicia, ni reparación. Mientras, las designaciones y la corriente arbitral permanecen inalterables y se insiste en la impermeabilidad del colectivo arbitral a la corrupción, por muchos indicios que coleccionemos de lo contrario.

En cuanto a los medios, han concentrado gran parte de su atención en el silencio (por otra parte incomprensible en mi opinión) del Madrid tras conocerse todo lo que ya sabemos. Los creadores del relato intentan que la inacción convierta a la gran víctima de esta trama corrupta en cómplice o directamente culpable de prácticas similares o peores que las que se están destapando. Las tintas se cargan contra el corrupto como individuo, mientras se intenta denodadamente limpiar la imagen del corruptor con una artillería argumental bastante débil.

En el caso Negreira-Barça, las críticas arrecian desde instituciones, medios y aficiones, pero no apuntan únicamente a aquel que pagó muchos millones para lograr beneficios deportivos, sino también a quien lo sufrió como víctima y fue ridiculizado en cada intento de poner el foco sobre una injusticia constante

Por un lado, tenemos la coartada de la entidad timada al intentar conseguir una ventaja que nunca llegó (a pesar de que los números digan lo contrario), pero por la que sí cobró. Y por el otro la versión oficial, más rocambolesca si cabe; la que asegura que los informes son reales, que todos los equipos hacen lo mismo (gigantesca falacia) y que todo responde a un intento de desestabilización ante la buena marcha deportiva del Barcelona, por parte de la misma prensa y las mismas instituciones que llevan callando y contribuyendo al éxito de la estafa durante décadas.

La reacción de buena parte de las aficiones del resto de equipos de la Liga está siendo pasar por encima del escándalo y acrecentar su animadversión por el equipo que cargó con el sambenito de gran beneficiado, y al que no piensan quitárselo incluso aunque llegara a haber una sentencia demostrando lo que ya sabemos, que en realidad estaba en el otro extremo y era el más afectado por los efectos negativos del escándalo.

Negreira y Sánchez Arminio

Todo esto y varias razones más se cargan en una pesada mochila con la que se hace imposible seguir avanzando y seguir fingiendo que aquí no ha pasado nada. Por eso lo normal sería que el Madrid se fuera cuanto antes de este lodazal, le permitieran organizar junto a otros equipos un torneo en el que la justicia y la limpieza deportiva quedaran garantizadas y todos pudieran seguir adelante.

No, ninguno de nosotros va a volver a creer en que la Liga se disputa en igualdad de condiciones. Y ya no nos basamos en supuestos, ni se trata de paranoias, posiciones extremistas o infantilismos. Hay pruebas evidentes de corrupción, pruebas que, para más inri, ni siquiera han sido negadas por los implicados.

La despedida, como casi todas tras una relación larga, puede ser dolorosa. Pero una parte cada día está más convencida de que es irremediable hacer las maletas y salir por la puerta. Y la otra sigue contribuyendo a que la separación se consume, y solo teme el flujo de dinero que va a dejar de entrar en el hogar. Ahora que sabemos que todo fue una gran mentira, solo nos queda constatar que el tiburón no tiene constantes vitales y largarse a otra parte. Vámonos, y cuando antes, por favor.

 

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Hace muchos siglos, Cartago era el único poder que se enfrentaba a Roma por el dominio del Mediterráneo. Catón el Viejo, militar y político romano, con la intención de que su gobierno no olvidara cuál debía ser su principal preocupación, concluía todos sus discursos ante el senado con la misma coletilla: “Carthago delenda est”: Cartago debe ser destruida.

Ahora que el Fútbol Club Barcelona ha sido acusado por la Fiscalía de cometer “corrupción continuada en el deporte”, lo que me pido el cuerpo es que el Real Madrid emule a Catón el Viejo (idea no tan descabellada en la medida en que a Ancelotti se le está poniendo cara de tribuno de la plebe) y que cada declaración de alguien del club finalice siempre con la misma fórmula. “Barça puniendus est”, o algo parecido. Que en una traducción libre sería algo así como “hay que empaquetar al Barça”

—Míster, ¿cómo ha visto hoy la actuación del equipo?

—Poco precisos en el área, pero muy serios en defensa; y hay que empaquetar al Barça.

—Luka, ¿cómo va lo de tu renovación?

—El club y yo aún no lo hemos hablado, todavía tenemos tiempo; y hay que empaquetar al Barça.

—Florentino, ¿vamos a fichar algo este verano?

—Por supuesto: el conserje de Valdebebas se nos jubila en mayo y tenemos que cubrir su plaza, así que tranquilos; y hay que empaquetar al Barça.

El Madrid del segundo plano

Eso me pide el cuerpo, pero mi mente tira de cinismo y practicidad y opina que a estas alturas ya no merece la pena preocuparse por cosas semejantes. La liga española se muere, es algo que tengo bastante claro. El que uno de sus equipos haya pervertido la competición durante (al menos) veinte años es solo el más aparatoso de sus estertores, el esputo de sangre en el pañuelo después de un acceso de tos.

A mí que la Liga desaparezca me daría pena, pero lo acabaría superando. También desapareció el juego de las cañas, que era una cosa estupenda que causaba furor en la España del Siglo de Oro. En tal deporte dos equipos recreaban una batalla y se enfrentaban a caballo armados con lanzas, pero todo era fingido, no había intención de dañar al adversario, como cuando el Valencia juega en el Camp Nou.

Pienso que al único club español importante que realmente le ha importado el fútbol ha sido al Real Madrid

Cuando te das cuenta de que la mayoría de los jóvenes prefieren la King’s League de Ibai Llanos o cuando descubres que cada vez hay más chavales de Toledo, Baracaldo o Ponferrada que son hinchas del Manchester City, es cuando descubres que la Liga nacional va camino de convertirse en una reliquia. Si a eso le unes la corrupción apenas disimulada e impune, el aldeanismo de la afición, la estafa diaria de la prensa deportiva, la falta de espectacularidad de los partidos y el desprecio olímpico por el interés del aficionado; definitivamente se deduce que la Liga necesita un tiro en la cabeza para acabar con su sufrimiento.

No tengo muy claro cuándo empezó a morirse. Incluso dudo que alguna vez estuviera realmente sana. Puede que el punto de no retorno esté en aquel enloquecido mundo del fútbol español de los 90. La época de los Gil y Gil, los Lopera, los Gaspart, los Ruíz Mateos… Cuando una caterva de sinvergüenzas con gran talento para el populismo descubrieron que podían hacerse ricos gracias al fútbol de clubes.

Jesús Gil jacuzzi

Surgió así una estirpe de directivos encanijados, adictos a la subvención y al pelotazo que, sin embargo, se creían napoleones mientras se les llenaba la boca con el escudo de los clubes a los que expoliaban y salían en televisión rodeados de mama-chichos. Qué época, queridos niños. Haría falta el talento de un Peter Biskind (quien diseccionó de manera divertidísima los excesos del Nuevo Hollywood en su libro “Moteros tranquilos, toros salvajes”) para reflejarla en todo su grotesco esplendor. Ojalá alguien lo haga alguna vez.

De aquel linaje de dineros consanguíneos (y, por lo tanto, una estirpe tarada) surgieron los Villares, Arminios, Negreiras y Tebas del siglo XXI. Si los viejos pecados tienen largas sombras entonces los del fútbol español debieron de ser gordísimos, pues sus tinieblas parecen interminables.

De aquel linaje de dineros consanguíneos (y, por lo tanto, una estirpe tarada) de los 90 surgieron los Villares, Arminios, Negreiras y Tebas del siglo XXI

Pienso que al único club español importante que realmente le ha importado el fútbol ha sido al Real Madrid. El único que siempre comprendió que esto no es solo un deporte, sino también una industria cuyo fin último debe ser, no el de enriquecer a este o aquel sátrapa pueblerino, sino empoderar a los clubes y, de ese modo, generar espectáculo y prosperidad futura. Lo entendió Bernabéu cuando levantó el estadio de Chamartín, lo entendió Florentino cuando comenzó a fichar galácticos (pero siempre con un ojo puesto en el balance de gastos e ingresos) y lo entiende ahora cuando se parte la cara por la Superliga Europea.

Presentación Benzema Florentino

Hace unos días, la agente de Erling Haaland decía que cualquier futbolista querría fichar por el Real Madrid a pesar de que juega en una “competición débil” porque es el equipo de las Champions. Esto me llena de inquietud porque me pregunto qué pasará cuando el Real Madrid deje de ganar Champions regularmente (cosa que tendrá que ocurrir nos guste o no, porque lo normal en cualquier torneo es que pierdas más veces de las que ganas). ¿Qué pasará, insisto, cuando llegue el momento en que el único atractivo para atraer grandes jugadores y patrocinadores sea una “competición débil”? ¿Querrá un Jude Bellingham cualquiera fichar en esta Liga para que un tal Maffeo le parta el tobillo mientras la grada le llama “mono” sin que ninguna de ambas acciones tenga consecuencias, o preferirá irse a Inglaterra a enfrentarse a Erling Haaland en una competición donde, aún con sus carencias, todavía se mantiene un respeto elemental por el aficionado y el juego?

¿Querrá un Bellingham cualquiera fichar en esta Liga para que un tal Maffeo le parta el tobillo mientras la grada le llama “mono” sin que ninguna de ambas acciones tenga consecuencias, o preferirá irse a Inglaterra a enfrentarse a Erling Haaland en una competición donde todavía se mantiene un respeto elemental por el aficionado y el juego?

Si llega un punto en que esta Liga muerta se convierte en un lastre para Real Madrid, creo que lo más lógico sería soltarlo antes de que nos hunda en su mediocridad. Es por esto que una competición paneuropea se me antoja más necesaria que nunca.

El Madrid ha ido a la guerra por la Superliga con dos compañeros de viaje de dudosa virtud. Por un lado está la Juve de los Agnelli y por otro el Barça de los Negreira. Comprendo al madridista que opina que el Madrid debería librarse de semejantes aliados, pero creo que tal vez haya que reflexionar tales extremos con mucha sangre fría.

Esta lucha que lidera el Real Madrid por relanzar el fútbol como deporte espectáculo es, probablemente, la más importante que haya emprendido el club en sus 121 años de historia. Pienso, con la mano en el corazón, que su supervivencia a largo plazo depende del éxito de una futura competición paneuropea gestionada únicamente por los clubes que la organizan.

Cuando uno va a la guerra no siempre puede escoger a sus aliados. Si Winston Churchill se enfrentó contra los nazis con la ayuda de Stalin no veo motivo por el cual el Madrid tenga que renunciar a la alianza con el Barça o la Juve en aras de un bien mayor.

Si Winston Churchill se enfrentó contra los nazis con la ayuda de Stalin no veo motivo por el cual el Madrid tenga que renunciar a la alianza con el Barça o la Juve en aras de un bien mayor

Churchill, por cierto, habría entendido bastante bien al Real Madrid. El Butragueño portavoz le habría recordado a su colega del gabinete de guerra Clement Atlee, a quien describió como “un cordero con piel de cordero”. A Churchill, Medina Cantalejo lloriqueando por la virtud del colectivo arbitral le habría hecho pensar inmediatamente en lord Halifax (“sus virtudes han hecho más daño al mundo que los vicios de cientos de personas”), la cortedad de miras de los directivos de los clubes españoles le habría resultado paralela a la de Neville Chamberlain (“contempla los asuntos extranjeros como si lo hiciera desde el extremo de un desagüe”), en Javier Tebas vería un trasunto del secretario de estado americano John Foster Dulles (“único caso de un elefante que lleva a cuestas su propia cacharrería”), en Rubiales habría visto también algo de Clement Atlee (“es un hombre enormemente modesto, pero es que tiene muchas razones para serlo”), en muchos ciudadanos periodistas españoles habría encontrado paralelismos con sus ministro de sanidad Aneurin Bevan (“no se me ocurre a nadie mejor para inaugurar nuestro Servicio Nacional de Salud Psiquiátrica que una persona que debería figurar entre sus primeros pacientes”) y seguramente de un Xavi Hernández habría tenido una opinión similar a la que manifestaba sobre el ministro de hacienda Richard Stafford Cripps (“tiene todas las virtudes que detesto y ninguno de los vicios que admiro”).

Winston Churchill

Cuando Alemania declaró la guerra a la URSS, Churchill dijo: “Si Hitler invade el infierno, estoy en la obligación de hablar favorablemente del diablo en la Cámara de los Comunes”. Al Real Madrid yo no le pido que hable favorablemente del diablo, solo que llegue a hasta el final de una lucha justa sin importar en compañía de quién.

Recordemos lo que proclamó el viejo Winston en su discurso más famoso: “we shall never surrender!” Lo que traducido del inglés sería algo así como “Hasta el final, ¡vamos, Real!”. Aunque sea junto al Barça y la Juventus de Turín. Siempre será mejor que morir asfixiados de virtud en la Liga de Javier Tebas.

 

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