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Vinicius en el país de los raíllos

Vinicius en el país de los raíllos

Escrito por: Antonio Valderrama7 febrero, 2023
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España, cuya historia como nación ha probado muchas veces que es capaz de ser sublime sin desmayo, también puede ser botarate y miserable hasta el delirio. Lo suele demostrar comportándose como el pueblo que indultó a Barrabás cada vez que por delante de las narices le pasa un cometa de luz cegadora. Esos cometas, en los últimos ochenta años, suelen surcar el cielo del Real Madrid, que es un accidente histórico, una excepcionalidad milagrosa en un país de pigmeos intelectuales con el alma sucia. Pensaba yo en Cristiano Ronaldo, del que he dicho aquí ya que Vinicius ha heredado no sólo la condición de jugador franquicia, sino la púrpura y el armiño que, con escupitajos, le reconocen los adversarios: porque se odia sin medida lo que se teme sin medida.

Pero también estuvo antes Zidane. Zidane aterrizó en el fútbol español una noche de verano en Valencia. Lo trataron como a un soldado americano que se perdiera en una incursión contra aldea controlada por el vietcong. Todo fueron parabienes para Albelda, el Maffeo de entonces, que se encargó de darle la bienvenida a España martirizándole los tobillos. No obstante con Cristiano la cosa subió de tono, en general, justo en la época en la que el equipo de moda por aquel entonces, el equipo de la España de los raíllos, introducía en el fútbol el aleccionamiento moral.

Zidane Albelda

El país de los raíllos está lleno de teólogos y de doctores de la Iglesia. Desde Manolo Lama y Josep Pedrerol, que serían por así decirlo los jefes de esta curia de papanatas, hasta hormiguitas irrelevantes como un tal Liaño, fundador de una cosa que se llama El Desmarque que no vale ni para envolver pescado. Este Liaño se permite aconsejar al Madrid que enseñe modales a Vini, el día después del Mallorca 1 Real Madrid 0 en el que a Vinicius le hicieron (que el árbitro pitara) 10 de las 29 faltas señaladas al equipo local, una cada minuto y veinte segundos, más o menos. Es decir, una cacería, que si se quedara en la noble dureza en que está basado este juego inventado por los ingleses andando la mitad del siglo XIX sólo sería una anécdota. Lo de menos son, a estas alturas y en este momento de la película, las faltas, aunque Araujo, por ejemplo, en la Supercopa, y Paulista, el del Valencia, el jueves pasado, subieron tanto la apuesta hasta que ya se presienta en el ambiente que una lesión seria de Vinicius no está demasiado lejos.

En la España de los raíllo y de los maffeo, la presunción de culpabilidad la tiene la víctima

En la España de los raíllo y, no nos olvidemos, de los maffeo (no olvidemos a Maffeo, por el amor de Dios, que con tipos como éste empezó la purulenta degradación colectiva una noche entre semana del mes de abril del año pasado, también en Son Moix), la presunción de culpabilidad la tiene la víctima. Y esto es un hecho curiosísimo, habida cuenta de que desde hace tiempo se nos bombardea desde el bulldozer mediático, correa de transmisión del poder, con un feminismo articulado en torno a una ideología “de género” que consiste en esencia en todo lo contrario, o sea, en que la víctima, real o autoproclamada, siempre tenga la razón, independientemente de los hechos y de las pruebas. Esto, en el fútbol, no pasa, es decir, que pasa al contrario: Vinicius siempre tiene la culpa, le pase lo que le pase. “A lo mejor hay algo”, como dice este Maffeo que si Vinicius no hubiera nacido ni siquiera sería un entrecomillado perdido dentro de un tomo menor de la historia del fútbol en España.

Vinícius, Maffeo y Raíllo

Es curioso este fenómeno. Quizá, especulo, sea una válvula de escape social ante la presión propagandística de la entente público-privada que gobierna asfixiantemente cada centímetro de la vida pública en España. Al fin y al cabo, el fútbol es un espectáculo de seguimiento masivo, el espectáculo todavía más popular del país, y un espectáculo donde el hálito fétido de la masa es de gran interés controlarlo, manejarlo, dirigirlo, siempre también por los mismos que propalan las ideas que interesan a los poderosos en otros ámbitos.

El pueblo habla y lo que brama es repugnante. Pero precisamente por eso estamos en el país de los raíllos, que son indigentes morales, sintechos de una ética voluble y caprichosa gobernada por gente como un locutor al que le parecía gracioso humillar en directo a un mendigo. Como premio, no vayan a creer que le cancelaron contratos: lo tenemos hasta en la sopa, los niños de España, desde 2004 hasta hoy, o sea, veinte años, que se dice pronto, crecen jugando al FIFA con sus comentarios grotescos calando en sus tiernas mentes como una gota malaya. La gente va a pensar que la tengo tomada con MisterChip, pero es que el domingo, con los gritos de puto mono todavía resonando en el estadio del Mallorca, sólo se le ocurre decir que Vinicius “se pierde en gilipolleces, le comen la cabeza”. Esto con las imágenes de Raíllo metiéndole el escudito de su camiseta entre los labios, con la chulería del linchador enmascarado entre las multitudes, dando la vuelta por Twitter. La gente aplaudió a rabiar a quienes no pararon de burlarse en la cara de Vinicius todo el tiempo, pero eso no es nuevo: así ha sido siempre la España de los raíllo, un circo romano que al son de la caverna se transforma en una sobrecogedora letrina.

La gente aplaudió a rabiar a quienes no pararon de burlarse en la cara de Vinicius todo el tiempo, pero eso no es nuevo: así ha sido siempre la España de los raíllo, un circo romano que al son de la caverna se transforma en una sobrecogedora letrina

En un país así, la presencia de lo gigante, de lo sublime, sólo causa rechazo iracundo, pues precisamente lo magnífico, lo olímpico, en su manifestación total y luminosa, recuerda a los mezquinos qué pequeño lugar en toda la Creación ellos ocupan: un lugar cavernoso hasta el que sólo llega el reflejo deforme de lo superlativo. En un panorama semejante, Vinicius, como todos los gigantes, sólo puede abrirse paso como el gigante de Goya, causando pavor cuando en otros lugares todo es admiración y respeto. Los raíllos jamás podrán entender un fenómeno como Vinicius porque el asunto de fondo es el Madrid, su iluminación mística, su carácter providencial y la imposibilidad de clasificarlo con la simple etiqueta de equipo de fútbol o club deportivo. Del Madrid, como de Vinicius, los liliputienses comen todos de su cuerpo, seguramente movidos por la idea inconsciente de que pueden aprehenderse de sus cualidades mágicas tragándose su carne, devorándolos. Es una reacción primitiva, salvaje, pero inevitable, teniendo en cuenta la catadura moral promedio del paisanaje. Ante la representación de lo inefable cierran los ojos deslumbrados y sienten el miedo a lo desconocido. La única reacción del español raíllo ante la trascendencia y el éxtasis es el eructo indignado.

Afición Mallorca

A Vinicius lo han llamado mono y negro de mierda en, al menos, tres estadios españoles desde que, ahí está el quid de la cuestión, empezó a enchufar todos los goles que antes, cuando media España raílla hacía un meme de él, tan sólo prometía. Aunque no es una cuestión de Barcelona o la afición del Atlético de Madrid. Un estandarte del Barcelona de Pep el Moralista (y por supuesto, de la tan querida y sagrada para todos Roja) llamó también mono a Marcelo, y aunque había imágenes de por medio todo Cristo hizo mutis por el foro y aquí hubo paz y después, naturalmente, mucha gloria. Pero, repito, no es una cuestión de un sitio u otro. Es una cacería colectiva.

Los raíllos jamás podrán entender un fenómeno como Vinicius porque el asunto de fondo es el Madrid, su iluminación mística, su carácter providencial y la imposibilidad de clasificarlo con la simple etiqueta de equipo de fútbol o club deportivo

La España de los raíllos es el pueblo aquel del que era sheriff Marlon Brando en La jauría humana (el nombre original de la película se ajusta mucho mejor a lo que estamos hablando: The Chase): un retablo pintado por Brueghel el Viejo o una secuencia sacada de El jardín de las delicias, del Bosco. Un sitio donde no hay una onza de vergüenza y donde hasta los dogmas venerados colectivamente como verdades reveladas en nuestro tiempo son violados integralmente por sus mismos prescriptores cuando se trata de legitimar cualquier cosa que atente contra Vinicius. No en tanto que negro, sino en tanto que líder indiscutible del Real Madrid del presente y, sobre todo, del Real Madrid del futuro.

Es hora de que el madridismo defienda a Vinicius

Desde el teatro de varietés de Pedrerol se inventan supuestas chanzas del brasileño contra los jugadores del Mallorca, de las que no hay pruebas. Que son mentira lo delata además el hecho del clasismo: la estrella del Madrid, la que sea a la que le toca en suerte el tercio de varas en cada momento histórico, siempre, supuestamente, alude al dinero y a la fama de los adversarios, despreciándolos por ello, pero es de sabiduría antigua que normalmente el mentiroso achaca a su enemigo, con su fábula, los propios pecados y complejos que lo atormentan.

Vinicius siempre tiene la culpa, le pase lo que le pase. “A lo mejor hay algo”, como dice este Maffeo que si Vinicius no hubiera nacido ni siquiera sería un entrecomillado perdido dentro de un tomo menor de la historia del fútbol en España

Para un tipo apellidado Blázquez (ciento noventa mil seguidores en Twitter, escribidor en The Sportsman) la culpa por supuesto la tiene Vinicius, como las que van provocando por ahí por llevar la falda muy corta. Otro, un tal Casquero (escribidor en el AS, a cuyo director, por entonces, le hizo mucha gracia que nada más poner un pie en un campo de fútbol español a Vinicius le dieran un bocado en la coronilla, sin venir a cuento), cree que la foto de un chulángano de rojo y negro refregándole a Vinicius el escudo del Mallorca por la cara es “histórica”, lo que me vuelve a confirmar en mi idea de que en realidad el antimadridismo es lo que Nietzsche decía del cristianismo, una fe de los parias, de los débiles, de los tontos de la tierra.

Patadas se han pegado siempre y siempre se pegarán en el fútbol, pero el Barcelona de Guardiola trajo al césped la Moral, con mayúscula, o sea, un tipo de moral con ambición de ser dominante, absoluta. Si sólo fuera eso, como decía antes, se trataría, solamente, de jugar el mismo juego y de jugarlo mejor: dar tantas patadas como los demás y venderse como santos mártires después. El problema es que de Vinicius han colgado muñecos ahorcados en puentes de la ciudad de Madrid. A lo mejor no sólo se hacen imprescindibles Casemiros y Ramos que atropellen a los abusadores sobre el terreno, sino también desafiando a la masa retirando al equipo del campo para que el país de los raíllo reaccione de la única manera que su atrofiada sensibilidad, después de tantas décadas de abotargamiento teledirigido, puede ya: con un desplante público que haga a los fariseos tirarse de las luengas barbas.

 

Getty Images.

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Madridista de infantería. Practico el anarcomadridismo en mis horas de esparcimiento. Soy el central al que siempre mandan a rematar melones en los descuentos. En Twitter podrán encontrarme como @fantantonio

19 comentarios en: Vinicius en el país de los raíllos

  1. No le deis más vueltas, simplemente somos los malos oficiales de la película. Y se están cargando todas las tintas sobre Vinicius porque se revuelve.
    Lo que quieren es gente como Modric, que cuando Alves le tira el balón a la cara, o Jordi Alba le coge del cuello, no se revuelven. O Rodrygo, que cuando un animal le hace una entrada, y encima va a chillarle a la cara, se levanta mirando al suelo.
    Pero Vini no, Vini se revuelve, se queja, protesta... Eso no lo puede soportar el Tinglao.
    El relato dice que Vinicius es un provocador, un marrullero. El mismo relato que decía que Luis Suárez era un delantero fajador, una pesadilla para los defensas, el delantero que todos querríamos en nuestro equipo.
    Le echan en cara que provoca con sus regates, pero yo todavía no le he visto hacer una lambretta o una rabona con 4-1 en el marcador, como sí le he visto hacer a Neymar, otro al que el relato defendía, pues había que proteger el fútbol.

    1. La única solución es que la próxima vez en Son Moix les metamos 5. Y cuando vengan al Bernabéu otros 5. Es así como te haces respetar.

      1. En realidad, David, esto es como echar la culpa a Vinicius. Es el Madrid que no hace lo que debe: que meta 5 y se acaba. Cómo si eso fuera siempre así de fácil.
        Yo opto por cuando un partido esté así, llamar a todo el equipo, hablar con el árbitro en el campo y decir: nos vamos. Meterse al vestuario, ducharse, y para el aeropuerto. ¿Que te sancionan? Con gusto, pero me voy del campo, porque tengo una cosa: dignidad.
        Lo que propones es muy fácil decirlo, pero a veces imposible hacerlo, y das por hecho que es factible y que el Madrid no lo hace porque no quiere. Cuidado con eso, porque haces lo mismo que los antimadridistas en realidad.

        1. Exacto esto no va de diferencias deportivas , esto va de racismo, acoso , agresiones y odio contra un jugador, y debe ser el club el que asuma la responsabilidad y decida abandonar el terreno y dejar a los jugadores al margen, y si hay sanciones que sean para el club. Lo que tiene que valorar es si la repercusión mundial de su decisión le compensa y es una salida del círculo vicioso que es la situación actual.

        2. Yebrita solo te puedes ir del campo si hay insultos racistas, ya lo he propuesto en otro comentario. No te puedes ir porque te hagan muchas faltas o porque los árbitros sean muy malos. Lo que quiero decir es que la mejor forma de acabar con el que te odia es ganándole. Si este año no hemos podido pues volvemos al siguiente con más ganas que ellos y mejor equipo, de eso se trata. Lo de Osasuna, que era un infierno para el Madrid, se acabó cuando entendieron que no nos daban miedo. El respeto a veces hay que imponerlo, en todos lados, con los árbitros, con las instituciones y también con los rivales en el campo.

          1. Te equivocas, te pueden sancionar aunque existan insultos racistas si el árbitro alega que no los ha escuchado, porque de oírlos tiene la obligación de detener el encuentro. Ahí está la trampa, en que el árbitro tiene que tener la personalidad y los bemoles para tomar esa decisión. ¿ Conoces alguno en la liga capaz de hacer eso en cualquier campo de España con el R.Madrid de rival ? . Por eso , como dice Yebrita , en caso de situaciones extremas , como la actual, y ante la tolerancia arbitral hay que dar un golpe en la mesa y marcharse del partido aunque te sancionen. El escándalo a nivel mundial sería mayúsculo y obligaría a toda la estructura deportiva del país a buscar soluciones. Así no podemos seguir.

          2. David, entiendo lo que dices, pero no es fácil jugar al fútbol cuando te interrumpen con faltas sin parar. Analiza los datos del domingo: cada minuto y 9 segundos que tuvimos el balón en nuestro poder recibimos una falta de media. Es muy difícil jugar al fútbol así, y ya sé que no te puedes ir del campo por eso, pero te recuerdo que nuestros amigos culers se fueron del campo sin jugar un partido de copa....y que les pasó? absolutamente nada, cuando deberían haber sido sancionados sin jugar la siguiente edición.

            Si te vas de un partido, y ojo: yo si me refiero a insultos y a patadas recibidas sin parar, y te tienen que sancionar: que te sancionen. Donde ves problema en eso David? Yo prefiero una sanción y que sepan que tienen un problema, a seguir poniendo la cara para que nos la pinten cada fin de semana. Y un puñetazo encima de la mesa: y salir públicamente y decir: "nos llaman egoistas por querer jugar una Súperliga, pero aquí en LaLiga, el nivel de ingresos que hay se deben mayoritariamente a que jugamos nosotros, y se nos trata con desprecio.", y aprovecho para sacar la estadística de rojas que tenemos con respecto a otros rivales en los últimos 15 años, y aprovecho para decir que Vinicius cumple ciclo de amarillas la próxima jornada de Liga, y las sanciones que cumplió Cristiano, y las que cumplen nuestros rivales, y remato diciendo "haremos lo imposible por dejar de jugar competiciones en las que se nos ningunea"

            Tengo clarísimo que si se monta un cisco de alto nivel, se remueve todo, al final tendrán que venir a suplicarnos, porque esta competición necesita más al Madrid que nosotros a ellos. Aprovechemos nuestra situación para decirles que no se vuelvan a reir de nosotros. Hagamos público el enfado. Yo ahora mismo esta liga la doy por perdida ya, por tanto me importa poco que nos sancionen por retirarnos de partidos, pero a la larga tenemos que remover todo para concienciarles: o me tratas como merezco o te quedas sin la gallina de los huevos de oro que te da de comer.

            Ya está bien de ser tan pazguatos.

  2. Por cierto, lo dijo Juan a Rodríguez ayer, existe un código de que lo que pasa en el campo se queda en el campo (con el que no estoy de acuerdo), pero aquí los Raillos y Falis de turno corren a contar a la prensa lo que les dice Vini

    1. Corren a contar a la prensa mentiras. Y la idiota prensa (Silvestre, y luego su jefe) va y se las cree.

      Eso, en el supuesto de que sea cierto que han hecho de fuente, y no se lo han inventado silvestremente. Yo no me creo nada.

      1. Aunque sea mentira, el argumento que dan siempre es el mismo, "En el campo nos decimos de todo, pero Vinicius se pasa". Entonces si os decís de todo... Por qué se pasa Vinicius? O es que el Raíllo de turno puede decirle de todo, y luego a él no le pueden contestar

  3. En todas las generaciones de jugadores hubo bobos como Raillo, Fali y Maffeo que iban a hacer daño a los rivales de todas las formas posibles, lo que pasa es que ahora tienes pre partido y post partido hasta la siguiente jornada con su correspondiente pre partido y post partido y llaman a éstos cafres para que se justifiquen.En total no serán ni la tercera parte de lo que tenemos en las parrillas de televisiones, emisoras de radio y periódicos digitales, pero como además se junta que en redes sociales como Twitter también van dejando sus recaditos, pues parece que son más, pero la realidad dice que hay más audiencia en un partido que fuera de él, y por eso los cuatro gañanes que dirigen radio Marca y demás van detrás de esa minoría de audiencia que son monguers y compran sus historias

  4. Brillante y acertadísima reflexión. No se puede dar margaritas a los cerdos, y estamos ante un nuevo episodio de ¡Vivan las cadenas! por parte de nuestros conciudadanos, es tan lamentable que no encuentro palabras para describir la repulsión que me produce toda esta situación.

    Hay que evitar a toda costa que Vini acabe fusilado cual Torrijos en una playa de Málaga.

    Un saludo y ¡Hala Madrid!

  5. Sr. Valderrama:
    Se me hace muy difícil añadir algo más a su extraordinario artículo. Por supuesto, como Ud. escribe, esto es un problema del fútbol español que, a su vez, es un reflejo de esta sociedad nuestra que camina por unos derroteros bastante preocupantes.
    Admito que aquí hay muchos raíllos y dudo mucho que, en el caso de saber leer, sean capaces de entender el contenido y el mensaje de su escrito.
    Pero a mí me llama mucho la atención la actitud de nuestra prensa deportiva que, como Ud. sabe, es la mejor que se hace en el mundo. Aquí hablamos de supuestos titulados universitarios que también supuestamente saben leer y escribir.
    ¿Cómo pueden hacer un producto tan repugnante? ¿Por qué escupen un día sí y otro también en la mano que les da el pan?
    SUPERLIGA ya. Por el bien del FUTBOL en cualquier parte del mundo, ¡SUPERLIGA ya!

  6. Con el Madrid nunca se sabe. Pero la verdad es que no pinta nada bien el panorama. Y los más críticos, desde los madridistas hasta los que intentan pasar como tales, están al acecho. Si no se gana el Mundialito se volcarán como siempre con todos los usuarios de su repertorio para soltar la cantinela de siempre, lo de la planificación deportiva, Ancelotti y lo que haga falta . Y, claro, es como si a cada hora das las 4 de la tarde , en alguna aciertas...

  7. Me vais a perdonar pero al Real Madrid le faltan jugadores con bemoles que se coman al árbitro cuando le meten o insultan a Vini, un Ramos, un Casemiro, un Pepe. Lo dejan sólo en sus protestas. Y luego, en cuanto escuchen insultos racistas, se le comenta al árbitro y a la caseta. Es preferible perder 3 puntos que la dignidad de una persona. Es más, todos los equipos tienen jugadores negros, que les hagan ver que eso va contra ellos también. O sólo Vini es negro??? Sería mi solución, eso , más una queja ya no a la liga si no a la FIFA.

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En el hecho de que @AthosDumasE llame a la que muchos llaman "Selección Nacional" la "selección de la @rfef" encontraréis pistas de por qué no la apoya.

La explicación completa, aquí

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Tal día como hoy, pero de 1962, Amancio rubricaba su contrato como jugador del Real Madrid.

@albertocosin no estaba allí, pero te va a hacer sentir que tú sí estabas.

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