
A menudo la vida es la monda. No me dirán que no es desopilante que haya sido el City quien ha agitado el asunto Barça/Negreira. Algo festivo, divertido o que causa mucha risa: desopilante.
El asunto estaba, y sigue, en una lucha entre quienes pensamos, como el presidente Ceferín, fíjense, que se trata del caso de corrupción más grave en la historia del fútbol, y quienes en ejercicio de su libertad y su jeta defienden que no hay pruebas de que pagar durante 17 años al número 2 de los árbitros tuviera influencia en los resultados del pagador, O Futebol Club Barcelona, y de sus rivales en los campeonatos españoles e internacionales.
Un pleito largo y casi doméstico pese a que, en las declaraciones ante Hacienda y otros pintureros foros, Negreira y dirigentes barcelonistas declararan:
1.- Sí, se buscaba un trato arbitral neutral con esos pagos.
1 B.- Estamos ante el único club en la historia del deporte que pagó para asegurar eso, la neutralidad, limpieza, justicia y tal de los campeonatos deportivos en los que participaba.
1C.- El corazón azulgrana es enorme, eso tampoco se puede discutir.
2.- El Barça pagaba para influir.
2 B.- Al número 2 de los árbitros.
Quienes sostenemos que fue una golfada no cobramos por ello. Los del otro lado, la mayoría, los que más o menos conozco, tampoco: tiene mérito. Más desopilante, sí.
Bueno, hay un tercer sector, los que admiten que es una golfada gorda pero trabajan o no mueven dedos para que el asunto se archive porque eso beneficiaría a su cuenta corriente y, además, jorobaría al Madrid. Cobran sin cobrar, vamos.
hay quienes, en ejercicio de su libertad y su jeta, defienden que no hay pruebas de que pagar durante 17 años al número 2 de los árbitros tuviera influencia en los resultados del pagador
Una pugna, en fin, que me recuerda lo que estamos viviendo con lo de la vivienda, y leo en ABC: “La izquierda, en precario electoral, ha decidido que lo de la vivienda no va con ella sino con la derecha”. En efecto. El barcelonismo y agentes afines habían decidido también que lo de Negreira no va con ellos y es una manía del Madrid. Pero apareció… ¡el City! Y se armó.
No el Milán, el glorioso Steaua de Bucarest, el Dinamo de Zagreb, el CSKA de Moscú, el PSG y mira que bien podría, el Gil Vicente, el Celtic de de Glasgow, el Bodo, el FRAM de Reikiavik, el Goteborg, el Wisla de Cracovia, el Bayern, el Austria de Viena, el Basilea, el Ferencvaros Torna Club, el Anderlecht, el Ajax, el Santa Coloma de Andorra, el Lions Gibraltar, el Liverpool, el Atleti, el Botev Plovdiv, el Bote Borisov. Tampoco club africano, asiático, oceánico, americano o así. Y me paro.
Ninguno. Tuvo que ser el City. Y se armó la gorda, pues confirmar que de 115 casos investigados pecó en 114 tiene su guasa y al punto excitó lo de Negreira, pues la prensa internacional, desde Argentina a la propia Inglaterra, que en eso sí coinciden, saltaron cual conejos a preguntar por Negreira.
El barcelonismo y agentes afines habían decidido también que lo de Negreira no va con ellos y es una manía del Madrid. Pero apareció… ¡el City! Y se armó.
Da mucha risa, la verdad. La labor adormecedora de los gritones del "¡prescrito, ha prescrito!" y similares saltó por los aires por culpa del City.
¿Una señal? Pues quizá. Que todo explote por el City tiene su tela. De momento, que nos quiten lo bailao, esas risas. ¡Ha sido por el City! El club europeo más veces eliminado por el Madrid en la Champions. No en la Copa de Europa. El City no la jugó nunca. Cuestión de categoría.
Getty Images
La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos