El Rey ha muerto. ¡Larga vida al Rey! El Madrid desperdició el primer tiempo persiguiendo sombras sin balón y acabó en el diván de Carletto al descanso con un 2-0 en contra cortesía de Bernardo Silva. Un autogol desafortunado de Militao cuando los merengues trataban de rebelarse contra su funesto destino acabó con la aventura europea del Madrid este año. En el descuento, Álvarez consumó la goleada.
Arrancaban los prolegómenos del partido con un chiste musitado socarrón a la oreja de Pep por el viejo zorro de Reggiolo. Carletto arqueó la ceja como acostumbra, pero no tanto como Guardiola que pareció no entender la broma. Fue un preludio de un breve, demasiado breve, periodo de tanteo en el que City y Madrid se asemejaban al famoso meme de los Spidermanes señalándose mutuamente. Apenas fue un espejismo.
Inició las hostilidades Haaland, protestando enajenado un inequívoco empujón de Bernardo Silva sobre Kroos en su banderín de córner. Fiel a la cogorza de su padre en el Bernabéu, le faltó poco menos que tirar cacahuetes. A partir de este instante, el Madrid habría de surfear un tsunami blue. Una buena internada, requiebros mediante, de Rodri convertido en un Seedorf redivivo, que coronó con un disparo demasiado cruzado acabó de encender al Etihad para mostrarnos la versión cholificada de Pep haciendo aspavientos cual poseso en la banda.
Se repetía el guion del City dominador en la capital del Reino, pero con más apuros si cabe para unos merengues desconcertados. Courtois, no se sabe muy bien cómo, se apañó para evitar un testarazo a bocajarro de Erling Braut a un palmo del área chica a centro de Grealish.
Con un exiguo 21% de posesión, el Madrid achicaba agua como podía ante un chaparrón habitual en la Pérfida Albión. Y precisamente a los 21 minutos, de nuevo Haaland de cabeza, tras una magistral jugada de pizarra de Guardiola a la salida de un córner provocaba una nueva estirada felina de Thibaut imbuido por momentos de poderes superheroicos. El nórdico comenzaba a amargarse y eso que no tenía hoy a Rüdiger subido a su chepa, sino a Militao. Tampoco le iba a hacer demasiada falta al City su ariete surgido del hielo.
Finiquitados por el momento los milagros del mejor arquero del momento, los blues abrieron la lata del campeón de Europa a los 23 minutos. The pitcher goes so much to the fountain that in the end it breaks.
Esta vez, sí. Bernardo Silva, su movilidad, un tormento, recibió un buen pase interior y sorprendió a Courtois por el palo corto. 1-0 y Pep marcándose una rumba catalana en su banquillo celebrando el tanto cual auténtica folclórica.
El Madrid desperdició el primer tiempo persiguiendo sombras sin balón y acabó en el diván de Carletto al descanso con un 2-0 en contra cortesía de Bernardo Silva
Vini, sin rascar bola, se lamentaba con Carlo en la banda y el Madrid tiraba de orgullo. Lo único que le quedaba, visto los visto. El propio Vini protagonizó el primer susto pasada la media hora, pero Walker, rapidísimo y fenomenal marcaje el suyo —sin tortazos vallecanos, segadas mallorquinas o ensaladas de tortazos varios ligueros— desbarató su penetración en el área. Sesenta segundos después le faltó medio metro a Karim para alcanzar un excelente y venenoso pase cruzado de Goes que no alcanzó su destino. A los 34´ Kroos sacaba el periscopio de su batiscafo y disparaba un torpedo nuclear que se estrellaba en el larguero citizen.
De repente, el Madrid se sacudía cierto dominio y el madridismo se abonaba a la esperanza; ilusiones que pronto rompería en mil pedazos Bernardo Silva tras aprovechar una jugada embarullada en el área y marcar de cabeza a puerta vacía a los 36 minutos.
2-0 al descanso, pudo ser peor incluso, pero como advertía el Increíble Llull en la antesala de la Euroliga cuando “no hay red” es cuando el Real saca a relucir su mejor versión. Veremos. La pinta nos decía otra cosa.
Bastaron apenas unos compases de la reanudación para intuir que el segundo tiempo sería otra cosa y pensar que al menos moriríamos con honor en el Etihad. Un Madrid más agresivo, mordiendo en cada jugada y peleando cada balón como si fuera un plato de comida que decía Casemiro, acogotó por momentos al City. Dudas y fantasmas, el peso de 14 Copas de Europa. El estadio con nombre de aerolínea de Emiratos Árabes se veía obligado a bullir y encorajinar a los suyos. Incluso Emerson tuvo que lucirse con una falta directa lanzada con rabia y precisión a su escuadra por David Alaba. Un gol, amigos galernautas, lo cambiaría todo, exactamente como había cambiado el Madrid tras su paso por los vestuarios.
Quizás demasiado tarde.
No obstante, lleva muchos años el City rondando las altas cotas del mejor torneo balompédico del planeta. Su dinero le ha costado. Aunque el fondo le traiga al pairo, el jeque ha tenido que abrir mucho el grifo. No queramos ver la factura. Los de Pep recuperaron resuello, pero el Madrid, como Steven Seagal en Difícil de Matar, se resistía a morir… pero moría en la orilla. Gundogan rebañaba en el último segundo una jugada prometedora tras un eslalon fabuloso de Goes en la banda derecha. Se la devolvía después Carvajal cuando el turco germano se disponía a acabar con todo esto dentro del área de Thibaut.
Media hora para el final y Rüdiger preparado para ingresar sobre el verde en el lugar de un hoy impreciso y superado Luka Modric. Alaba al lateral izquierdo, Camavinga a la medular —o viceversa— tal y como se había especulado al principio. O no. Carletto movía sus piezas a medida que el partido amagaba con romperse. Saltaban chispas entre Haaland y Militao cuando se disponía a entrar en el partido Asensio. Su cañón zurdo, una nueva esperanza. Lo hacía en lugar de Toni Kroos. Con Modric ya en el banquillo, el cambio desprendía el añejo aroma de un cambio de guardia merengue.
Pudo Haaland finiquitar el encuentro en un mano a mano ante Courtois a pase de Gundogan. El tallo valón, pesadilla del nibelungo, pudo desviarla al larguero. Vida extra para el aún campeón de Europa en busca del milagro en el último cuarto de hora. Ni eso. Militao desviaba a propia puerta un centro lateral del City y acababa con toda esperanza.
3-0 en el 75´.
Buscó el gol del honor el Madrid, pero Emerson lo evitó con dos buenas intervenciones, primero ante Karim, sin inspiración, y después ante latigazo de Ceballos. El utrerano, Lucas Vázquez y Tchouaméni habían sustituido a Rodrygo, Camavinga y Carvajal. Para añadir sal en la herida, salió Julián Álvarez y cerró la goleada en el descuento con el primer balón que tocó.
Se cobraba su venganza el City y por fin regresaba a una final de la Champions que probablemente ganará ante un Inter, verdugo del Barcelona allá por navidades, casi. Tropecientos kilos después, Pep podrá levantar la Orejona sin Messi, Xavi ni Iniesta. Enhorabuena al Manchester City de Abu Dabi. Y al antimadridismo, cómo no, que suspirará cuando vea los más de cien boniatos que le ha costado la camiseta skyblue que se compró hace un par de semanas.
A nosotros, que nos quiten lo bailao, que diría un castizo. Honor y gloria a una generación irrepetible. No se puede ganar siempre.
Hala Madrid.
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Ya estamos con los nervios a flor de piel, queda muy poco para que comience el partido definitivo de la semifinal entre Manchester City y Real Madrid. Empate a uno en la ida. En la final espera el Inter.
¿Crees que lo sabes todo del City y del Madrid? Demuéstralo respondiendo a las 8 preguntas que han preparado esta semana los amigos de fcQuiz.
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Buenos días. Ya es hoy. No es ya ayer, cuando aún podíamos permitirnos la ocasional distracción, la oficina, la gotera, comida para el perro. No es aún mañana a esta hora, cuando sabe Dios cuál será nuestro estado de ánimo mientras inevitablemente vamos a la oficina, llamamos al seguro por la gotera, compramos comida para el perro y a continuación tal vez la compartamos con el can sollozando, o todo lo contrario, tal vez desayunemos caviar y champagne metafóricos mientras tarareamos el himno, un himno donde la historia que tú hiciste cargue el pentagrama más que hoy, porque la historia por hacer siempre estará, inevitablemente, pase lo que pase esta noche, al final del pasillo de las corcheas.
Hoy, a esta hora, es íntegramente historia por hacer, mientras la que tú hiciste se encuentra en espera a la vuelta de la esquina para que le pongan el sello. Mañana algo será historia que tú hiciste, no sabemos aún si algo satisfactorio o no (las derrotas también son historia, quiérase o no), pero en todo caso historia del club de fútbol más grande de anteayer, ayer y hoy, porque no sabemos si os hemos dicho ya que ya es hoy, que ni oficina ni gotera ni comida para el perro ni leches porque no tenemos cuerpo para lo que no sea lo que es, precisa y exactamente. Cuentan que han de pasar cosas antes de las nueve de la noche. Por pasar que pasen, otra cosa es que les prestemos atención.
“Misión posible”, dice Marca, y trae a portada una prueba gráfica irrefutable, a saber, Vinicius Jr., a saber, el delantero más imparable del planeta a día de hoy, o sea, a día de ya porque ya establecimos antes que ya es hoy.
As coincide con Marca en otorgar el protagonismo en la previa al brasileño, y no nos parece mal porque es la gran estrella (emergente y a la vez presente refulgente) de este Real Madrid que sin embargo cuenta con otras muchas bazas para que la hazaña, en efecto, sea posible.
Extraña foto de Vini la que nos depara As para la tensión de estas horas inasumibles. Nos recuerda, con esa expresión vivaz y traviesa, inusual en él, al mismísimo James Brown, y tampoco tenemos nada en contra tratándose de un mito del soul que emitía tanta energía culebresca. Esperemos poder cantar I Feel Good al término del choque; esperamos incluso poder agregar I Knew That I Would aunque no sea del todo cierto, porque ahora mismo esperamos sentirnos bien pero no sabemos a ciencia cierta si tal será nuestra suerte.
“Vinicius es la gran baza madridista y Militao la incógnita”, proclama As. “Rüdiger apunta al banquilllo y Camavinga seguirá de lateral”, especula Marca. Hay incógnitas en el once de Ancelotti que nos corroen, primero por no saber qué hará Carlo, segundo por no tener ni siquiera claro qué es lo que debería hacer, a quién disponer sobre el césped ni en qué posiciones. Quien diga que lo tiene claro miente, o peor aún, es un cretino. Militao puede ir al banquillo a cuenta de sus últimos despistes o del histórico marcaje de Rüdiger a Haaland en la ida, pero también puede formar en el once en detrimento del alemán… cabiendo incluso que jueguen los dos, con el desplazamiento de Alaba al lateral izquierdo y la incorporación de Camavinga al centro del campo. Apostaríamos sin embargo por que el francés seguirá atrás. Rodrygo podría esperar su oportunidad en el banquillo para que Valverde juegue con Kroos, Modric ¿y Tchouaméni?, sin embargo ¿queremos renunciar de partida al dinamismo y la alquimia de Goes?
Incógnitas.
Mundo Deportivo pasa bastante del partido del Etihad (como si se pudiera) y habla de Kimmich como el próximo fichaje fantasioso del Negreira. Nos trae además una curiosidad que nos inflama. Love is in the air. Nos referimos a las palabras de la representante de Haaland: “A Laporta lo amo a muerte”. Es sabido que a Jan le gusta ser la pimienta de todos los asados, que Laporta es un potente euforizante que inhibe la recaptación de serotonina y dopamina en el cerebro culé y actúa de perfecto estimulante para sus acólitos, y con la señora Pimienta también ha surtido efecto esta personalidad arrolladora.
Se conocieron en el verano de 2009 cuando firmó Ibrahimovic por el Barça. Fue el único contrato que no estaba redactado en catalán. Dicen que aquel momento trascurrió, grosso modo, tal que así:
—Hola, Jan.
—Hola, Rafaela.
—Aceptamos que Ibrahimovic firme por el Barça, pero no entendemos el contrato, está en catalán y nosotros somos unos pobres ignorantes.
—No te preocupes, preciosa, yo te lo traduzco al lenguaje del amor.
Rafaela Pimienta cayó rendida ante el picante encanto de Laporta y no dudó en confesarle que como ella le amaba nadie le amaría, porque le amaba con la fuerza de los mares, con el ímpetu del tiempo, de una forma sobrehumana.
Pimienta, que hasta entonces había pertenecido al Club de los Corazones Solitarios, le escribió unos versos que Jan perdió para siempre en algún lugar entre la solvencia y los informes inexistentes de Enríquez Negreira.
Podéis destrozar todo aquello que veis
Porque Jan de un soplo lo vuelve a crear
Como si nada, como si nada
Sport, en cambio, sí se hace cargo de que, como decíamos al principio, ya es hoy. Bien es verdad que se hace cargo desde la perspectiva contraria, es decir, la guardiolesca. Sport no oculta con quién va y nos parece bien. Va con quien va el antimadridismo sarraceno, es decir, con quien sea a quien se le pueda poner una vela confiando (?) en que el Madrid no vuelva a hacerlo.
Pero ya es hoy, y cuando ya es hoy el Madrid, muy frecuentemente, lo hace.
El Inter espera en la Final. A por ella.
Divaga sobrevolando en el ambiente madridista, promovida como acostumbra por la alevosía antimadridista, la pregunta de si es pertinente felicitar al FC Barcelona por la consecución de su (no voy a aventurarme a decir qué número, así que diré último) título liguero. El señorío blanco, una de las principales señas de identidades de nuestro club, bien podría instarnos a ello, desde luego. “Cuando pierden, dan la mano”, reza parte de nuestro himno. Y cierto es que el Real Madrid acostumbra a felicitar puntualmente al resto de equipos cuando son ellos y no nosotros los que finalmente conquistan el trofeo, como ya ha hecho desde su cuenta de Twitter con una escueta nota, pues tampoco merece gran cosa el eterno rival.
Sin embargo, a mí no me sale felicitar al Barcelona por esta liga. No, voy más en la línea de mi compañero Athos, el gran Conde de la Fère, al antojárseme impensable felicitar a un rival por algo que no ha existido. Puedo felicitar al Barcelona sin ningún problema por su desempeño a lo largo de la temporada, por su forma de competir cada partido durante todos estos meses, por el gran trabajo defensivo que ha logrado Xavi o por el rendimiento de jugadores como Ter Stegen, Lewandowski, Araujo, Koundé o De Jong, pero de ninguna manera puedo felicitarles por una competición que yo no he visto por ningún lado.
No me sale felicitar al Barcelona por esta liga, de ninguna manera puedo felicitarles por una competición que yo no he visto por ningún lado
No ha habido liga, tal y como deberíamos conocerla, al menos ya desde el principio de la temporada. Una liga, como cualquier competición deportiva que se precie, debería estar regida por el principio básico de la igualdad de condiciones, piedra central inexistente en la anticompetición presidida por Javier Tebas y sostenida a ambos lados por sus cómplices, pero incómodos compañeros de viaje: la RFEF y el CTA.
No hay igualdad de condiciones en una competición en la que los derechos televisivos de la misma pertenecen a una empresa cuyo dueño es o ha sido socio y accionista de uno de los clubes de dicha competición. No hay igualdad de condiciones desde el momento en el que las imágenes ofrecidas no sólo al gran público sino también incluso a la sala VOR están condicionadas por el conflicto de intereses que le supone a la empresa cuyo dueño es el socio de uno de los equipos de la competición. No hemos visto igualdad de condiciones a lo largo de la temporada en la selección de imágenes (y vergonzosa calidad de las mismas: tomas mal elegidas, a una distancia excesiva y pixeladas hasta el extremo) de jugadas que tenían la posibilidad de influir en el resultado de los encuentros. Jugadas como el codazo de Dembélé o la agresión de Fali a Rodrygo, por poner unos ejemplos rápidos, que deberían haber sido revisadas por el VAR, pero que se perdieron misteriosamente por el camino como lágrimas en la lluvia.
Tampoco sé hasta qué punto podemos hablar de igualdad de condiciones en una competición en la que el equipo que ha resultado el ganador no pudo inscribir a gran parte de sus fichajes estivales hasta que llevó a cabo esa última artimaña económica que, más que una palanca, no era sino un préstamo encubierto. De nuevo, para sorpresa de nadie, vuelve a aparecer el señor Roures en la ecuación, que, saliendo por enésima vez al rescate del club del que es socio eterno, hizo honor a esa frase que no parece haber escandalizado ni a la prensa ni a los máximos mandatarios de las competiciones españolas—“Nadie ha beneficiado más al Barcelona económicamente que yo”—y adquirió a través de una sus empresas el 24,5% de Barça Studios por 100 millones de euros. No por habitual deja de ser escandaloso el conflicto de intereses que se da en que una persona tan interesada en el bienestar no sólo deportivo sino también económico del FC Barcelona sea la que maneja la empresa audiovisual que se encarga de las retransmisiones de las competiciones nacionales.
Tampoco podemos hablar de igualdad de condiciones en una competición en la que el mejor jugador de la misma apenas si ha podido desplegar su vistosa magia sobre el campo, al verse envuelto en un ambiente hostil y tóxico generado y avivado por la prensa española y permitido por unos árbitros que siguen siendo los mismos que, ahora por fin lo sabemos con pruebas y números, estuvieron siendo influenciados durante décadas por el club que le pagaba anualmente a su vicepresidente. “Negreira no pintaba nada” fue la primera patética defensa pública del CTA, defensa que quedó desestimada enseguida ante la gran cantidad de información que ha salido a la luz acerca de como el ex colegiado barcelonés y su jefe Sánchez Arminio manejaban, índice corruptor mediante, las promociones, descensos y designaciones a su antojo. “Negreira ya no está” es la defensa actual. Efectivamente, Negreira ya no está, pero los árbitros de esa última etapa, que fueron influenciados por sus jefes, continúan arbitrando y los vicios permanecen impolutos como antaño y palpables cada jornada. Y son ellos los principales responsables de que en España no podamos disfrutar completamente del jugador que levanta asombro y admiración incluso en sus rivales en Europa, al permitir que en las competiciones nacionales se le pueda pegar y agredir con saña sin apenas consecuencias.
Una liga debería estar regida por el principio básico de la igualdad de condiciones, inexistente en la anticompetición presidida por Javier Tebas y sostenida a ambos lados por sus cómplices, pero incómodos compañeros de viaje: la RFEF y el CTA
Ni siquiera podemos hablar de igualdad con respecto al resto de ligas cuando, al asomarnos por la ventana y mirar al otro lado del mar, ya vimos (con no poca envidia) hace unos años cómo en uno de los países vecinos se castigaba con la retirada de títulos y el descenso a una categoría inferior al equipo que había influido en los arbitrajes durante dos temporadas (caso Calciopoli); o esta misma temporada, cuando ese mismo equipo ha sido sancionado con la retirada de 15 puntos por el caso de las plusvalías fraudulentas en los negocios de intercambios de jugadores (en algunos de esos trueques está el propio Barcelona, por cierto). Mientras tanto, en España hemos observado cómo al saltar por los aires el caso Negreira, a través del cuál hemos certificado la existencia de pruebas que apuntan a la influencia arbitral por parte del FC Barcelona, la respuesta del presidente de la liga fue acudir raudo como el rayo al primer micrófono que encontró y tranquilizar al barcelonismo ante la imposibilidad de sancionarlos porque el delito, (tranquilos, culés) ya había prescrito.
Por otra parte, el FC Barcelona también está siendo investigado actualmente por la Fiscalía de Delitos Económicos por el mismo delito que esta misma temporada ha sido sancionada la Juventus (4 años después, eso sí, que diera tiempo a prescribir): la manipulación del precio de los jugadores Neto y Cillesen para cuadrar las cuentas anuales. No sabemos cómo acabará este nuevo delito del club azulgrana, pero viendo la recepción del caso Negreira por parte de los mandatarios del fútbol español y la habilidad histórica del equipo blaugrana para esquivar sanciones, es difícil imaginar una perspectiva en la que el Barcelona paga rigurosamente por el delito cometido.
Soy perfectamente consciente de que con este texto estoy corriendo el riesgo de discutirle ese monopolio, que hasta ahora siempre había ostentado con orgullo el propio FC Barcelona, del victimismo más extremo; pero considero prioritario hacer énfasis en lo poco ordinario que resulta que se den no ya una sola de las circunstancias anteriormente mencionadas, sino todas ellas de manera simultánea, por mucho que ya nos hayamos acostumbrado o resignado a esta situación. Ni es ordinario ni es propio de una competición seria. A estas alturas de la historia, no sabría decir con exactitud o rigor qué es realmente lo que acaba de ganar el FC Barcelona. Sólo puedo garantizar que no es la liga. O, al menos, no la liga que deberíamos tener.
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Efectivamente, amigos. El miércoles llega el partido del año hasta que, ojalá, se traslade ese honor al que se ha de disputar el 10 de junio de Estambul. Pero mientras tanto, El partido es el de la vuelta de las semifinales de Copa de Europa en el City Of Manchester contra el Manchester City. La llamada batalla de Manchester sólo será tal si nuestro equipo se descompone, pero si juega como viene haciéndolo en Europa tengo serias esperanzas de que pasaremos a la final.
Son dos equipazos, los mejores de Europa ahora mismo, los que mejor fútbol practican y los que tienen, posiblemente, Zidane mediante, a los mejores entrenadores del continente. El encuentro viene tras el fin de semana, en el que nuestros jugadores hicieron una faena de aliño, que diría un taurino (en la semana de San Isidro, qué menos…) ganando al Getafe en nuestro templo por 1-0 y el FC Negreilona ganando al Español y proclamándose campeón de liga por 27ª vez en su historia. Las palancas y los fichajes sólo tenían un objetivo: ganar el campeonato para mantener el nivel reputacional suficiente y no expulsar patrocinadores del club teniendo en cuenta la situación económica tan precaria que tienen.
El miércoles llega el partido del año hasta que, ojalá, se traslade ese honor al que se ha de disputar el 10 de junio de Estambul
Lo que no contaban era con que les iba a explotar el Negreirazo en toda la cara, que se iba a descubrir el mayor caso de corrupción de la historia de la democracia española, que han comprado al estamento arbitral completo y que, aun pillándoles, siguen haciendo de las suyas expulsando de la liga al Real Madrid definitivamente el día del Camp Nou y haciendo que hayan encajado nada más que 13 goles (hasta ahora) en todo el campeonato, algo que es imposible en condiciones normales.
Pues bien, en vez de agachar la cabeza y pedir perdón por las fechorías cometidas a lo largo de todos estos años, celebran y celebran el título de liga. Con su pan se lo coman. Yo sigo esperando a que la justicia haga Justicia y que la condena sea tan ejemplar como exterminante, aunque cada vez tenga menos esperanzas de verlo con mis propios ojos.
Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!
El Real Madrid ha jugado 5 eliminatorias de semifinal de Copa de Europa contra equipos ingleses, ganando 3 y perdiendo 2. Además, las dos semifinales de Copa de Europa jugadas contra el Manchester City fueron las de 2016 y 2022, que acabaron con la conquista de la Copa de Europa por el Real Madrid.
El Real Madrid ha jugado 48 eliminatorias de semifinal de competición oficial jugando el 1º partido como local, ganando 28 y perdiendo 20.
Benzema ha marcado 4 goles en los últimos 5 partidos de Copa de Europa jugados. Además, ha marcado 15 goles en los últimos 16 partidos de Copa de Europa que ha disputado.
El R. Madrid, en eliminatorias de Copa de Europa como visitante, ha obtenido un resultado con el que PASA LA ELIMINATORIA O FUERZA LA PRÓRROGA en el 41,79,% de las ocasiones (56/134)
BENZEMA puede convertirse, con 645 partidos, en el QUINTO jugador con más partidos oficiales en la historia del Real Madrid.
1.- El Manchester City Football Club participó por primera vez en Copa de Europa en la temporada 1968/69, cayendo en 1/16 de final contra el Fenerbahce turco.
2.- La actual es la 13ª temporada del Manchester City en Copa de Europa.
3.- El Manchester City cayó la temporada pasada en semifinales contra el Real Madrid. Aún no ha ganado la competición.
4.- El Manchester City ganó la Premier League la temporada pasada.
5.- Actualmente es 1º en la clasificación de la Premier League con 85 puntos, con una diferencia de 4 puntos frente al Arsenal, con un partido menos.
6.- El Manchester City en sus últimos 5 partidos oficiales, ha ganado 4 y ha empatado 1, con 16 goles a favor y 5 en contra. Lleva una racha de 19 partidos consecutivos sin perder.
7.- El Manchester City como local, de los últimos 5 partidos, ha ganado los 5. El Manchester City ha ganado los últimos 11 partidos jugados como local.
8.- En Copa de Europa, Gabriel Jesús, De Bruyne (3) Dzeko, Kolarov, Agüero, Sterling , Foden, Bernardo Silva, Mahrez (1) son los goleadores del Manchester City al Real Madrid en Copa de Europa.
9.- La fase de grupos del Manchester City en Copa de Europa: 4 victorias y 2 derrotas.
10.- Josep Guardiola se ha enfrentado al Real Madrid como entrenador en 22 encuentros (14 con el Barcelona, 2 con el Bayern Munich y 6 con el Manchester City) con un balance de 12 victorias, 5 empates y 5 derrotas.
11.- Los goleadores del Manchester City esta temporada en todas las competiciones son: Haaland (52), Julián Álvarez (16), Mahrez (15), Foden (14), De Bruyne (10), Gundogan (9), Bernardo Silva y Grealish (5), Stones, Rodri y Aké (3), Joao Cancelo (2), Rubén Días, Lewis y Palmer (1).
12.- Jugadores que han jugado en Real Madrid y Manchester City: Anelka, McManaman, Robinho, Adebayor, Javi García, Brahim Díaz, Danilo y Negredo (No llegó a debutar en partido oficial con el Real Madrid pero jugó 7 partidos amistosos).
6 victorias, 1 empate, 3 derrotas, 27 goles a favor (2,7 goles por partido) y 11 en contra.
Goleadores: Benzema (9), Vinicius (7), Rodrygo (4), Rudiger, Alaba, Kroos, Modric, Hazard, Kritsov (p.p.) y Militao (1).
Asistentes: Vinicius (4), Modric (3), Fede Valverde, Mendy, Marco Asensio y Rodrygo (2), Benzema, Hazard, Carvajal y Kroos (1).
Tarjetas: Militao (4), Mendy (3), Nacho, Kroos, Casemiro, Rodrygo, Lucas Vázquez y Fede Valverde (1).
Expulsados: Ninguno.
1º tiempo: 8 goles; 2º tiempo: 19 goles.
Gol más tempranero: Benzema (minuto 21).
Gol postrero: Rudiger (minuto 95).
El R. Madrid ha remontado una vez 2 goles para ganar el partido y no le han remontado.
Mayor goleada: 19 de octubre de 2021, Shaktar Donestk-R. Madrid, 0-5, goles de Vinicius (2) Rodrygo, Benzema y Kritsov (p.p.).
1 hat trick (Benzema).
6 dobletes o más (Vinicius —2—, Benzema -3-, Rodrygo).
Partidos con más goles (7): a) 26 de abril de 2022, Manchester City-R. Madrid, 4-3, goles e Benzema (2) Vinicius; b) 21 de febrero de 2023, Liverpool-R. Madrid, 2-5, goles de Vinicius (2), Benzema (2) y Militao.
El Real Madrid ha marcado gol en 9 de los últimos 10 partidos de Copa de Europa jugados como visitante.
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—A ver, ChatGPT, dime, por favor, quién ganará la Champions 2022-23.
—Lo siento, como modelo de lenguaje, no tengo la capacidad de predecir el futuro con certeza. Todo dependerá del rendimiento de cada equipo en los partidos y en el transcurso del torneo. ¡Lo mejor es disfrutar del fútbol y esperar a ver qué equipo se corona campeón al final de la temporada!
Reconozco mi completa ignorancia en temas informáticos, de programación o, en general, con todo lo que sea un avance tecnológico más allá del correo electrónico. Recientemente he descubierto esta herramienta llamada ChatGPT, basada en el uso de la Inteligencia Artificial, y estoy sorprendido. Su primera gran virtud es que habla mi lenguaje, es decir, puedo ser un completo profano en la materia y entablar un diálogo con la máquina. En segundo lugar, me ha sorprendido que escribe con mayor corrección que la mayoría de las redacciones de los medios deportivos habituales.
Me ha sorprendido que ChatGPT escribe con mayor corrección que la mayoría de redacciones de los medios deportivos habituales
Todavía tiene algunas limitaciones y defectos por pulir. De hecho, ya le he corregido algunos errores cuando hablamos de datos o resultados (mi memoria sigue derrotando a algunas máquinas). GPT se disculpa, consulta nuevas fuentes y reajusta su respuesta con inusitada celeridad. La Inteligencia Artificial funciona con el método de prueba y error, de un aprendizaje constante extraído del análisis de millones de datos, no todos ellos precisos, pero es capaz de mejorar rápidamente y todo lo hace a base de iteraciones, de “estresar” su funcionamiento. Otra limitación actual es que trabaja con datos y hechos anteriores a septiembre de 2021, pero es cuestión de tiempo que opere en tiempo real.
Así que con este escaso conocimiento, me puse a “jugar” con el ChatGPT para ver qué predice la AI sobre la Champions de este año. Lo primero que le pedí fue que me redactara la crónica de la final de Champions de la temporada 2022-23 y (jojojojo) esto fue lo que me indicó:
“El estadio Atatürk de Estambul fue el escenario de la gran final de la Champions League 2022-23, un duelo emocionante entre dos equipos de gran nivel que hicieron vibrar a los aficionados que llenaron las gradas. En un partido muy disputado, el FC Barcelona se impuso por 2-1 al Manchester City, proclamándose campeón de Europa por sexta vez en su historia”.
La risa tornó en carcajada cuando leí que “fue en el minuto 25 cuando llegó el primer gol de la final, obra del delantero del Barcelona Antoine Griezmann, tras…”, tras hacer el camino de ida y vuelta, grabar un vídeo absurdo, pintarse el pelo de colores y recular para que le readmitiera el Frente Atlético, pensé. Estas aplicaciones proponen respuestas tras ligar millones de datos y así, la crónica indicaba que el empate de Stones llegaba tras un remate de cabeza a la salida de un córner, algo bastante plausible, por otro lado, pero en lo que sí se demuestra un patrón estadístico anormal identificado por la AI es en la resolución de la final que GPT propone:
“En el minuto 78, el Barcelona recuperó la ventaja en el marcador gracias a un golazo de falta directa de Lionel Messi”. ¡Cómo no, falta al borde del área para el Barça!
Cambié un par de datos para que ChatGPT tuviera información algo más actualizada y de inmediato me escribió una crónica de un Liverpool 2-PSG 3. Nada, el Real Madrid no aparecía entre las posibilidades del JPT, perdón, del GPT, y a mí lo que me interesaba era ver cómo predecía el comportamiento de los nuestros en la competición, así que empecé a ir directo al grano.
“Escríbeme la crónica del partido de vuelta de semifinales Manchester City-Real Madrid con los siguientes datos:
En este primer intento, el City, “dirigido por el talentoso estratega Pep Guardiola”, derrotaba a los blancos por un gol a cero, obra de Kevin de Bruyne, pero cometía algunos errores como mencionar a Sergio Ramos y a Marcelo, así que le propuse algunos cambios, como quitar a ambos del equipo e incorporar a Erling Haaland a los locales. Le daba además el dato de que el noruego había batido todos los récords goleadores de la Premier.
“El Manchester City desplegó un juego de posesión y presión alta, tratando de imponer su estilo característico. Por su parte, el Real Madrid mostró su experiencia y calidad, organizando una defensa sólida y buscando aprovechar los rápidos contragolpes”.
¿Les suena el relato, o mejor dicho, les suena “a relato”? GPT no cambiaba el resultado a favor de los locales, mantenía el 1-0, si bien atribuía el gol a Haaland. Claramente, mi dato había influido en la redacción, porque otra cosa sorprendente de estas herramientas es que se pueden introducir sesgos de opinión, incluso dirigirlas, o aplicar un tono determinado al artículo, ya sea de humor, cabreo o con connotaciones políticas o filosóficas. Es potentísimo, aunque tampoco creo que sea algo que no hagan los jefes de redacción con los tipos que vomitan algunos artículos.
Esto de aplicar sesgos o matices me dio la idea de proponer reescribir la crónica con algunas cosas que se habían dicho en tiempos no muy lejanos sobre Vinícius y esto respondía GPT:
“El Real Madrid confiaba en los desequilibrios de Vinícius, pero el joven jugador seguía mostrando inconsistencia en la toma de decisiones y fallando ocasiones claras de gol”.
No sé qué le pasó a GPT, pero a partir de ahí, tras cada cambio que le proponía (Jack Grealish, Rüdiger, Militao…), me respondía con un partido en el que Mahrez nos metía un golazo. Tendrá un programador argelino, yo qué sé. Podía rizar el rizo y le pedí que escribiera la crónica desde el punto de vista de Látigo Serrano y esto fue lo que me dijo (puñetero crack, el GPT, no Látigo):
“La derrota y la eliminación del Real Madrid a manos del Manchester City pusieron de manifiesto las carencias defensivas de jugadores como Eder Militao y el planteamiento excesivamente defensivo de Carlo Ancelotti. El Látigo Serrano no dudó en criticar duramente a Militao y calificar el planteamiento de Ancelotti como un ejercicio de conservadurismo que costó al Real Madrid la oportunidad de avanzar a la final”.
Lo ha clavado. Supongo que esta crónica, desde el punto de vista del diario Sport, sería una oda al fútbol de los de Guardiola y GPT no me defraudó:
“Bajo la tutela de Guardiola, el City se ha convertido en un verdadero fenómeno futbolístico, revolucionando el juego y estableciendo nuevos estándares de excelencia. La visión y el enfoque táctico del entrenador catalán han dado lugar a un fútbol vistoso y efectivo, y esta noche no sería la excepción”.
Pese a tanto “relato”, el dato se enfrenta al mismo y todas las victorias del City se producían por la mínima. Agregué algunos datos como la inversión multimillonaria del City en los últimos diez años y el saldo negativo del Madrid en fichajes durante ese tiempo, pero ni con esas GPT redactaba la crónica de una goleada. Forcé un poco más y añadí un dato a tener en cuenta cuando un equipo se enfrenta a los de Guardiola: la expulsión de un jugador blanco. Escogí a Camavinga, cómo no. Pero se ve que la máquina contrastó datos de partidos del Madrid con un jugador menos en los que planteó batalla al rival y mantuvo el resultado de 1-0, gol de Mahrez de nuevo.
“A pesar de la eliminación, el Real Madrid dejó una muestra de carácter y resistencia al jugar con un jugador menos durante gran parte del partido. Carlo Ancelotti elogió el espíritu combativo de sus jugadores y destacó…”
Con Pepe aún en el recuerdo, le pregunté cuál sería la reacción del entrenador en rueda de prensa si en lugar de Carletto este hubiera sido José Mourinho (reconozco que si ChatGPT hubiera soltado algún ¿por qué? me habría arrancado los pelos de las pestañas, las axilas o del escroto):
“La expulsión de Camavinga cambió el rumbo del partido por completo. El árbitro mostró una falta de criterio alarmante al sacarle la tarjeta roja, no podemos ignorar el hecho de que hubo varias faltas similares por parte de jugadores del Manchester City que no fuero sancionadas de la misma manera. Nuestro rival fue más agresivo y cometió numerosas faltas tácticas que quedaron impunes. Este tipo de decisiones arbitrales tienen un impacto directo en el resultado final y no podemos ignorarlo”.
Esto empieza a asustarme. O no a mí, sino a los que trabajen en un medio de comunicación. Veo que con un par de instrucciones a la máquina y una revisión somera se van a poder lanzar artículos como churros. Voy a hacer la prueba definitiva y darle los datos que le faltaban, a ver qué concluye:
—GPT, ten en cuenta que en 2022 el Real Madrid eliminó al Manchester City en semifinales con dos goles de Rodrygo y con Vallejo achicando balones. Y además, considera también que el City ha ganado sus últimos 14 partidos como local, donde ha metido 49 goles.
Me quedo con estas frases, casi me ha vuelto a poner la piel de gallina:
“El Real Madrid, respaldado por su histórica victoria en las semifinales de la temporada anterior sobre el Manchester City, llegaba a este encuentro con gran confianza. Los recuerdos de aquel memorable duelo, en el que Rodrygo fue el héroe con sus dos goles y con Jesús Vallejo como figura inesperada en la defensa, aún resonaban en los corazones madridistas”.
Para GPT, la historia del Real Madrid es superior a la racha reciente del City y por primera vez no hay gol de Mahrez, el partido se va a la prórroga y allí sentencia Rodrygo en el minuto 119 a pase de Vinícius. Me he puesto cachondo solo de pensarlo, así que le he pedido una última cosa a esta versión mejorada de “HAL 9000”:
—Escríbeme una metáfora musical y otra cinematográfica sobre este partido como la imaginaría Jesús Bengoechea para La Galerna.
Aquí es donde te das cuenta que La Galerna es inclonable e irreplicable incluso para la Inteligencia Artificial (todo se andará, pero de momento mantenemos el trabajo), y aun así esto es lo que ChatGPT propuso:
“En el escenario del Etihad Stadium, el partido entre el Manchester City y el Real Madrid se convirtió en un verdadero espectáculo cinematográfico, donde los jugadores asumieron roles emblemáticos. Uno de ellos fue Karim Benzema, quien desplegó su talento como un verdadero Clint Eastwood del fútbol. Con su mirada desafiante y su habilidad para tomar decisiones certeras en los momentos clave, Benzema encarnó al icónico “Hombre sin Nombre” del legendario director Sergio Leone. Con cada toque de balón, el delantero francés parecía decir: “¿Te sientes afortunado, City?”
Toca derrotar también a las agoreras predicciones de ChatGPT, acrónimo de Guardiola, Petrodólares y Twitter, donde se reúnen todos los sabios y AIC del mundo
“Por otro lado, Toni Kroos personificó el espíritu de una poderosa banda de rock en pleno escenario. Con su presencia imponente y su habilidad para controlar el ritmo del juego, Kroos se convirtió en el líder indiscutible de la banda, comparable a una versión futbolística de los Rolling Stones. Su despliegue físico y su capacidad para marcar el tempo del encuentro resonaron como los acordes inconfundibles de Sympathy for the devil, transmitiendo una sensación de peligro constante para el rival”.
Todavía tiene que mejorar GPT, ¿el despliegue físico de Kroos? ¿La frase de Harry el Sucio usada fuera de contexto y personaje? Mañana jugaremos contra un gran rival y contra muchas estadísticas, si bien hace un año el Big Data nos daba un uno por ciento de posibilidades de remontar y la 14ª ya está en las vitrinas. Toca derrotar también a las agoreras predicciones de ChatGPT, acrónimo de Guardiola, Petrodólares y Twitter, donde se reúnen todos los sabios y AIC del mundo.
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Buenos días, amigos. El Club de los cinco es una película generacional, quizá el film más representativo del ambiente de la época en un instituto de secundaria estadounidense. El club de las 5 es el conjunto de futbolistas del Madrid que atesoran ese número de Champions y aspiran a igualar al más grande en este aspecto, a D. Paco Gento. Marca los lleva a su portada.
Escribe hoy Antonio Valderrama —recordando a Julio— en su columna de los martes de La Galerna que siempre hay por qué vivir, por qué luchar, y el hecho de conseguir su sexta Champions sin duda supone un acicate extra para los miembros de este club de las 5. Pero el estímulo más grande es el propio Real Madrid y la grandeza que emana, porque al final, el Madrid queda las gentes se van, otros que vienen lo engrandecerán, la vida sigue igual.
Agradecemos a Marca que dé importancia al fútbol de verdad, el que se verá sobre el césped del Etihad y que enfrentará a Manchester City y Real Madrid por una plaza en la final de la Copa de Europa. Pero lamentablemente Marca no publica esta portada por tal motivo, al menos no es la causa principal que les impulsa a hacerlo, que no es otra que no hablar del Negreirato, de los delitos del Fútbol Club Barcelona, de la Liga cadáver corrompida y sin valor que acaba de apuntarse este club podre con la connivencia de todos los estamentos implicados, incluido el Gobierno de la nación vía CSD.
Imaginamos la redacción de Marca:
—Ayer ya tuvimos los santos bemoles de titular que el Barça se merecía la liga después de haberse demostrado que compraba a los árbitros vía Enríquez Negreira, ¿qué hacemos hoy para seguir sin denunciar este delito?
—Tapemos la realidad con una portada amable con el Madrid para que no nos puedan acusar de nada.
As tampoco está por la labor de enforcar con la linterna al enorme elefante que hay en la habitación y celebra el 25 aniversario de la Séptima —y por tanto del gol de Mijatovic— cuatro días antes de la fecha en la que ocurrió.
Imaginamos la redacción de As:
—Muchachos, ayer nos marcamos un “sujétame el cubata” de aúpa con lo de “El Barça ha vuelto”, sin el “a robar” después, o en lugar de haber titulado: “Al Barça lo han vuelto”. ¿De qué hablamos hoy para evitar tener que hacerlo sobre el hecho de que la competición está muerta por corrupción?
—¿Cuándo es el aniversario de la Séptima?
—El 20 de mayo.
—¿Y hoy qué es?
—16 de mayo.
—Pues llevémoslo a portada.
With two balls and a little stick.
Al inicio de este portanálisis hacíamos mención al paralelismo que Marca lleva a cabo entre la película de John Hughes y los madridistas con 5 Champions. Pero si alguien hubiese encargado la dirección de un film sobre campeonato español a Tim Burton, sin duda lo habría titulado “La liga cadáver”.
En las portadas de los dos diarios de arriba a la derecha hallamos lo esperado, es lo bueno de que existan contenedores específicos para ciertos contenidos. Si uno ojea, u hojea, Sport y Mundo Deportivo, sabe lo que va a encontrar en el interior, del mismo modo que uno no se lleva sorpresas si se asoma dentro de una cárcel o del WC.
Los diarios catalanes dedican su portada a la celebración de la liga cadáver por parte del club con mayor historial de abusos, menores y mayores, de España, y probablemente del mundo.
“Euforia culé”, titula Sport como si les hubiese costado un riñón ganar esta liga y no la hubieran disputado —como tantas otras— con red. Aunque bien pensado sí les ha costado un riñón, al menos 7,3 millones de euros, aunque en el pack han venido muchos títulos, 37 ha contado Athos Dumas en esta pieza. Este pago arbitral del Barça, el hecho de violar las leyes, ha supuesto un golpe directo al hígado de los rivales que les ha permitido alzarse con un nuevo trofeo pestilente.
“Barçalona” es el título elegido por Mundo Deportivo, en lugar de Robalona, Negreilona o cualquier otro juego de palabras facilón.
No cuesta nada imaginar el autobús culé con todos los responsables del triunfo a bordo: la plantilla y Xavi; Medina Cantalejo disfrazado de María del Monte para pasar desapercibido; Sánchez Martínez, de Manolete; Albert Soler e Iceta bailando la yenka; Clos Gómez grabándolo todo con tecnología VAR para excitarse con la revisión en las tardes de aburrimiento; Roures enviando en directo todas las imágenes de jolgorio a los medios y censurando cualquier actitud reprobable que pueda perjudicar al club del cual es avalista; Tebas manejando la palanca de cambios de la Xavineta y Rubiales con gorra sin miedo a que el bus se vaya a pique. Mientras tanto, el rebaño de seguidores coreando cánticos clásicos culés: “¡otro delito, queremos otro delito, otro delito, queremos otro delito”.
Por hoy es bastante. Nos despedimos deseándoos un feliz martes.
Tras el 0-2 fatídico en el Wizink, terminado con una bochornosa pelea callejera, nadie entre los presentes o entre los telespectadores hubiese apostado un mísero euro para la remontada de la eliminatoria.
“No es posible”, murmuraban tristemente los que habían presenciado una exhibición de los balcánicos comandados por el viejo —y entrañable, al menos para quien les escribe— zorro Zeljko Obradovic.
Además de tener medio equipo tocado, sin Poirier, con Randolph apenas recuperado, se temía lo peor por parte de la comisión disciplinaria de la Euroliga. Las sanciones fueron “express”, Yabusele quedaba fuera para lo que restaba de Euroliga y Gabi Deck recibía un partido de sanción, precisamente en esa posición donde más débil se encontraba el Real Madrid. Ir a Belgrado, un infierno siempre, caldeado por la refriega del Palacio y por la seria opción que tenían los locales de meterse en la Final Four de Kaunas, sin prácticamente jugadores de pintura, con un Tavares también entre algodones, era ir al matadero con cero opciones.
Todos los madridistas pensábamos eso la tarde del 28 de abril al conocer las sanciones, que por otra parte también apartaban en dos partidos al francotirador Punter y en uno al francés Lessort, que, al igual que Deck, y en menor medida que Yabusele, repartieron también lo suyo en la infame tangana del segundo partido.
Tras el 0-2 fatídico en el Wizink todos decían que no era posible
¿Todos? Pues como en las aventuras de Astérix, se ve que todos, todos no pensaban en el fracaso, pese a que en Twitter Madrid se quiso aplicar la salvaje ley de Lynch con Chus Mateo, poner de patitas en la calle a Juan Carlos Sánchez y mandar a un imaginario asilo a los Sergios y a Rudy, entre otras lindezas.
Ya saben lo que pasó en Belgrado, se cerraron nuestras filas como nunca. En el primer partido, tras un primer cuarto fulgurante de los serbios (32-19), con la lucha de todos y con dos acrecentadas actuaciones de Tavares (26 puntos, 11 rebotes) y de Williams-Goss (22 puntos y 2 asistencias), se puedo frenar el vendaval y resistir en los últimos minutos con una victoria muy ajustada (80-82). Tavares fue un gigante impenetrable que jugó 36 minutos con apenas aportaciones en minutos de Randolph (5) y los 3 de Cornélie. Se empezaba a divisar a un gran Hezonja en esta serie.
Lessort volvió en el cuarto partido, lo mismo que Deck. Esta vez fue el Madrid quien se escapó en el primer cuarto (15-27), con una fabulosa réplica local para llegar al descanso con un muy parejo 42 a 45. A destacar los primeros minutos de Adam Hanga, con 3 triples logrados, casi sin fallos. El Madrid ya no era una suma de individualidades, ya era un equipo, un conjunto coral en el que aportaban todos: Hanga, por supuesto, pero también Deck, Tavares, Musa (todos ellos por encima de los 14 puntos), más un Hezonja sacrificado como “4” y recogiendo rebotes.
Los tres veteranos, además de la lucha y fiereza que siempre les ha caracterizado, empezaban a hacerse ver en la serie, con buenos minutos anotadores del Chacho, manejando con criterio al equipo, y buenas acciones, sobre todo defensivas, de Llull y de Rudy, que lograron evitar la hemorragia que suponía cada tiro del muy atinado LeDay, reencarnado aquel jueves 4 de mayo en su compatriota Punter (25 puntos). Por cierto, que para que la “remontada imposible” fuese aún más imposible, a falta de 3 minutos, LeDay tuvo la desgracia de, de forma no intencionada, lesionar a Gabi Deck, que había sido un pilar fundamental de los blancos en toda la serie.
El Madrid ya no era una suma de individualidades, ya era un equipo, un conjunto coral en el que aportaban todos
El pesimismo caía sobre el equipo pese a la victoria final (78-85), cuando al día siguiente se confirmó la gravedad de la lesión de Deck, al menos 3 meses por su rotura de ligamento externo de la rodilla, aunque por fortuna evitó la siniestra rotura del cruzado, la lesión quizás más temida por cualquier baloncestista.
Otra vez a jugar sin pívots y sin cuatros, exceptuando a Tavares, que había sido una muralla infranqueable durante casi 70 de los 80 minutos de las batallas del Stark Arena de Belgrado (recinto talismán para el Madrid, al haber sido sede de la 10ª Copa de Europa de baloncesto).
Poirier seguía fuera, Yabusele sancionado, Deck, “out” para el resto de la temporada, Randolph completamente fuera de forma y sin dinámica de mejora. Por el lado de los “partisanos”, recuperaban a su mejor hombre, no ya de los 2 primeros partidos, sino de toda la temporada, el temido neoyorquino del Bronx, Kevin Punter.
Pero se trataba del Real Madrid. Tras superar 2 matchballs en Belgrado, el Palacio se iba a llenar (desde 4 días antes no quedaba ni una sola entrada a la venta), y claro que había fe, pese a lo mal que habían transcurrido los dos primeros partidos jugados en Madrid. Casi 13 mil espectadores se juntaron para ver lo nunca visto, la remontada de un 0-2 en play-offs finales de Euroliga.
Los tres veteranos, además de la lucha y fiereza que siempre les ha caracterizado, empezaban a hacerse ver en la serie, con buenos minutos anotadores del Chacho, manejando con criterio al equipo, y buenas acciones, sobre todo defensivas, de Llull y de Rudy
Al descanso, el pesimismo cundía por todo el Wizink. Una vez más, y ya eran 3 seguidas, los hombres de negro de la capital serbia se habían apropiado del dominio en ambos aros, machacando a triples al equipo local: 39-55. Y 20 minutos por jugar. Con un Tavares en el banco con 3 personales, alguna de juzgado de guardia. Leí a Pablo Lolaso, afamado tuitero y buen analista, escribir algo así como “en todos los años que vengo a ver al Madrid en Euroliga en el Wizink, JAMÁS he visto un arbitraje favorable a los blancos”. Y en este 5º partido, así fue. Lo de siempre. Ante la mínima duda, todas las decisiones del trío formado por Ryzhyk, Latisevsy y Difallah se inclinaban para el lado de la confluencia de los ríos Danubio y Sava.
Para suplir las ausencias de Tavares, a Chus Mateo no le quedó más remedio que emplear a un crío de 19 años, Ndiaye, que se fajó lo indecible con los pívots forasteros. Pero todo parecía perdido, parecía insuficiente el esfuerzo de los blancos, inferiores a la hora de ajustar las miras de sus metralletas, sobre todo en comparación con Punter, bien secundado por el antiguo culé Exum.
Solo unos pocos, entre ellos el editor de esta revista, Jesús Bengoechea, creían en el milagro. Quizás por aquello de la fe inquebrantable, más que por las sensaciones que se transmitían sobre el parqué de la calle Goya. El Wizink, que había empezado en plena ebullición, parecía muy tocado, y apenas los Bersekers y los Ojos del Tigre seguían insuflando ánimos a los suyos.
Al descanso del quinto partido, Solo unos pocos, entre ellos el editor de esta revista, Jesús Bengoechea, creían en el milagro. Quizás por aquello de la fe inquebrantable, más que por las sensaciones que se transmitían sobre el parqué de la calle Goya
Empezó el tercer cuarto de la misma manera, incluso llegó la diferencia a ser de 18 puntos en contra (41-59), y la cuarta personal de Tavares llevaba a la mayoría a perder la poca fe que les quedaba. Pero a falta de unos 13 minutos, los tres veteranos, Chacho, Rudy y Llull, se debieron de conjurar en algún tiempo muerto o en una de tantas revisiones de vídeo arbitraje.
Y Chacho —sí, fue el primero— aulló tras meter un triple de los suyos y proclamó a todo el pabellón aquello del Rey Theoden de Rohan cuando llegó con sus tropas para socorrer a sus aliados de Gondor en la capital de Minas Tirith (El Señor de los Anillos), asediada por un ejército infinito de orcos, de olifantes, de trolls y de mercenarios de todas las especies. Theoden vio que sus tropas eran poco numerosas, que estaban cansadas tras recorrer muchas millas en pocos días, pero las arengó, no con un discurso digno de Enrique V en vísperas de la batalla de Azincourt, sino al sencillo —y eficaz— grito de “¡Muerte!”.
Chacho dio la señal (afortunadamente no con la palabra muerte), con un “¡Vamos!” o un “¡Coño!” o qué sé yo, que en ese mismo momento resucitó al Palacio: fue como una inyección gigantesca de adrenalina y de testosterona, y aquello resultó suficiente para que los serbios se dieran cuenta que la victoria la iban a tener que pelear hasta el minuto 40.
Como así fue. Tavares ya no fue relevado, aguantó hasta el final con sus 4 faltas (quizás ahí falló el sabio Obradovic, sus hombres no le supieron buscar las cosquillas al gigante de Cabo Verde). Poco a poco, los tiradores infalibles empezaban a fallar, Llull en esta faceta estuvo impecable defendiendo a Punter como si tuviese 10 años menos. Y Rudy. Qué decir de Rudy, que se lanzó varias veces al parquet para jugarse los brazos, las piernas, el hombro, que recibió una falta brutal por parte de Exum que a cualquiera de nosotros nos hubiese mandado a Urgencias (o a algo peor), y que, aun así, volvió a la cancha como los valientes elfos y los enanos aliados de los hombres en El Señor de los Anillos, dándolo todo por los suyos.
Chacho merece un capítulo aparte, más que nada por ser él quien dio el toque de corneta decisivo, para despertar a sus compañeros y a todo el Palacio. Tras la temporada de críticas que llevaba, logró en 19 minutos en cancha 19 puntos, con triples salvadores y entradas con bandejas dignas de John Stockton, y regaló 6 asistencias a unos más que certeros Llull, Hezonja y Tavares. Más 3 rebotes. Más una lección de liderazgo digna de los cantos de gesta de los héroes medievales, veteranos, sin duda, pero luchando desde la primera línea de fuego, y sirviendo de ejemplo a todos sus compañeros de batalla.
Y lo que no era posible se hizo posible, pese a unas extrañas decisiones arbitrales que dieron vida al Partizán hasta la última jugada (un triple de Punter que se salió y que pudo haber llevado a la prórroga el partido, ya que hubiese supuesto el empate a 97). Dos últimos minutos que se hicieron interminables y siniestros (en las novelas de héroes siempre hay emociones y sobresaltos hasta el final), el Madrid anclado en los 97 puntos desde el 97-88 (un parcial de 56-29 desde el 41-59 del minuto 22), sufriendo y apretando las nalgas como nunca nadie lo había hecho.
Y la explosión final de todo el pabellón, que había contemplado lo nunca visto antes en toda la historia de la Euroliga (en 23 años), una proeza digna de los Ulises y de los Aquiles de la Guerra de Troya. Y es que el pasado miércoles 10 de mayo pasará a la memoria como la fecha de una velada inolvidable. Homérica.
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Siempre hay por quién vivir y a quién amar, cantaba Julio Iglesias a finales de los 60; siempre hay por qué vivir, por qué luchar. La Liga se ha terminado, aunque en realidad, acabó hace mucho tiempo, por lo menos para el Real Madrid, que es lo que nos importa. El día de la emboscada en Mallorca, seguramente. Con el paripé del gol anulado a Asensio en Barcelona el campeonato entró en respiración asistida y el domingo por la noche fue finalmente desenchufado en Cornellá. Al menos la afición del Español, el club más maltratado de Cataluña precisamente por representar lo poco salvable que queda cívicamente allá, en aquel manicomio a cielo abierto donde todo es mentira, tuvo el arranque de dignidad de impedir que los jugadores del club fraudulento par excellance del deporte mundial tuvieran la poca vergüenza de celebrar un título que apesta sobre el mismo césped. Pero es un magro consuelo. Al final las obras quedan, las gentes se van. Otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual.
Seguramente la Liga acabó el día de la emboscada en Mallorca. Con el paripé del gol anulado a Asensio en Barcelona el campeonato entró en respiración asistida y el domingo por la noche fue finalmente desenchufado en Cornellá
Qué razón tenía don Julio, por algo es quizá el madridista vivo más universal. La vida sigue igual: el Barcelona se anota sin rubor su vigésimo séptimo título nacional de Liga, de la Liga de un país al que oficialmente detesta y a cuya destrucción presta sin pudor su inmenso altavoz para labores de propaganda internacional. Sobre todo, el Fútbol Club Barcelona se anota otro título liguero que sin embargo no es uno más, uno cualquiera: es la Liga del año en que se destapó el caso de corrupción deportiva más escandaloso del deporte mundial, pues al fin y al cabo Lance Armstrong amañó solamente siete años del Tour, no más de veinte, y la Juve fue descendida y despojada de varios scudettos por la propia federación italiana. Aquí el presidente de la nuestra asegura que todo es un quítame allá esas pajas y por supuesto la semana que viene le entregará la copa a Busquets en el Camp Nou en olor de santidad, pues al fin y al cabo castigar al Barcelona supondría iniciar una refutación general de todo un sistema, un proceso que nadie va a emprender pues significaría la catarsis, la limpieza a fondo de un entramado del que dependen demasiados intereses.
Todo ha continuado como siempre, a pesar de que desde febrero el ministerio fiscal acumule pruebas, testimonios y documentos que apuntan a una corrupción general del órgano arbitral del fútbol español en favor de los intereses del segundo equipo más importante del país. Más bien al contrario, es como si, en general, los árbitros españoles, al saltar todas las alarmas sobre la honorabilidad del Comité Técnico Arbitral, juez supremo de los incentivos que mueven sus altamente retribuidas (y muy cortas, en temporadas) carreras profesionales, se hubieran empeñado en, como cantaba Julio Iglesias, continuar las obras de sus predecesores, en lugar de empeñarse en limpiar el nombre de su gremio. Todo huele muy mal pero a nadie le importa. Siguiendo con el símil musical, este campeonato ha resultado un Wicked Game que ha herido de muerte la reputación de “la mejor liga del mundo”.
Castigar al Barcelona supondría iniciar una refutación general de todo un sistema, un proceso que nadie va a emprender pues significaría la catarsis, la limpieza a fondo de un entramado del que dependen demasiados intereses
El Caso Fútbol Club Barcelona-Negreria es el elefante en la habitación. Es curioso porque los orígenes de Laporta están en aquella plataforma llamada Elefant Blau que montaron los antiñunistas para desalojar del poder al viejo cacique. El elefant blaugrana es ahora un fantasma que habita el gran castillo de los truhanes que es la industria del fútbol en España, donde los que mandan no le dicen la verdad ni al médico. Todo es de un cutrerío tan evidente, todo es tan de Serie B, que es normal que el madridismo mire hacia la Copa de Europa no ya como un horizonte de grandeza, sino de higiene moral. De liberación. El contraste entre la liga tramposa que ha ganado un equipo tan menor como es La Xavineta y el choque cósmico programado en Manchester el miércoles por la noche tiene la altura la dimensión no ya de un auténtico elefante, sino de un mamut.
En Europa, como la semana pasada, el Madrid jugará para otra cosa. Las manos grasientas de personajillos con más vanidad aún que avaricia no pueden llegar hasta ese lugar en donde aún se refugia el deseo infantil, que es el centro, todavía, del poder de la Copa de Europa en la imaginación de los hombres. Se peleará a muerte durante noventa o ciento veinte minutos por una plaza en el partido más grande e importante del año; se luchará sin cuartel y con nobleza y todo el mundo estará mirando, juzgando y evaluando lo que ocurra en el gran escenario de las cosas del fútbol. Lo que salga mal, lo que no funcione, todo lo que influya y no sea azar, será puesto en tela de juicio por voces autorizadas por la experiencia y probablemente se cambie para la siguiente ocasión; puede que no por los principios morales de los organizadores de la competición (la única diferencia entre Ceferin y Rubiales es de grado) sino por la presión colectiva de la legión de criaturas hambrientas que empujarán desde sus casas. La oscuridad y las triquiñuelas, la envidia malsana, la falsía y la estupidez provinciana que gobiernan el fútbol en España no alcanzarán en Europa, gane o pierda el Madrid frente a Guardiola.
Todo es de un cutrerío tan evidente, todo es tan de Serie B, que es normal que el madridismo mire hacia la Copa de Europa no ya como un horizonte de grandeza, sino de higiene moral
Ante el esplendor de una competición así, la vieja Liga española, a la que yo quiero tanto, palidece. La enfermedad es mortal e inducida por quienes tendrían que velar por ella. Para mí la Liga es el núcleo de la grandeza madridista, que se proyecta desde su trampolín hacia el infinito europeo. Las noches llenas de estrellas y quimeras en el cielo por esos campos de Inglaterra, Italia o Alemania no tendrían ningún sentido sin la contrapartida del barro y la lucha ordinaria en la península. Pero es imposible asirse durante más tiempo a una competición envilecida por mangantes y estafadores dispuestos a legitimar cualquier tropelía con tal de justificar la sumisión de los hombres libres a su identidad de mierda.
Siempre hay por quién vivir y a quién amar, cantaba Julio. Que llueva lejía blanca sobre Manchester
Recuerdo un anuncio del que ya he hablado alguna vez aquí, en La Galerna. Un anuncio de Mahou con la voz poderosa y antigua de Fernando Fernán Gómez, en la que recitaba casi un poema de amor a la Liga con la que yo me crie y aprendí a amar el fútbol. Por amor al Madrid sólo puedo soñar con un triunfo europeo sublime (otro más), que limpie como una tormenta bíblica el paisaje con figuras de cartón, lleno de mierda y de cieno, que han dejado los corruptores del juego del Barcelona y la Federación en España a lo largo de veinte años. Por amor al Madrid y al fútbol, que al cabo, como se empeñan en demostrar los de fuera (Gustavo Bueno decía que quien tú eres siempre te lo delimita el otro, el que está más allá, al otro lado), es lo mismo. Siempre hay por quién vivir y a quién amar, cantaba Julio. Que llueva lejía blanca sobre Manchester.
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Como bien ha quedado demostrado por cientos de pruebas (y por Hacienda, que manda narices, rememorando al gángster y mafioso Al Capone), el FC Barcelona pagó durante 17 años, desde 2001 hasta 2018, que se sepa por ahora, 7,3 millones de Euros al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, Enríquez Negreira.
Dicho ex colegiado llevaba en ese puesto desde 1993, a la sombra de dos personajes cuando menos sospechosos: su jefe directo, Sánchez Arminio, y el “capo” de todos ellos, Ángel María Villar. Por lo cual es más que posible que la oscura relación directa que había entre el Barcelona y Enríquez empezase desde el mismo 1993.
Más que escandalosas fueron las célebres ligas de Tenerife (1992 y 1993), aún sin Negreira, pero ya con la dupla legendaria Villar-Arminio.
Seremos condescendientes y vamos a dar por buenos los títulos nacionales que consiguió el Barça hasta 1991 (tras el quinquenio mágico de la Quinta) e incluso le vamos a conceder como válida la Copa de 1990, pese al horroroso arbitraje perpetrado por García de Loza, que salvó el cuello por entonces a Johan Cruyff, tan venerado hoy en día como tan cuestionado estaba en 1990.
Así pues, y teniendo en cuenta que nadie del Barcelona ha dado explicaciones convincentes (porque no pueden ser convincentes de ninguna manera), hay una serie de títulos oficiales que deben de pasar al rango de NO TÍTULOS, es decir todos y cada uno de los más que sospechosamente logrados desde 1991.
Cierto es que, en 2018, Enríquez Negreira dejó su cargo de vicepresidente del CTA, aunque siguió insistiendo en que podría seguir colaborando con el club azulgrana con aquello de “Os puedo ayudar con el VAR”. El club culé, tieso económicamente, declinó tal “generoso” ofrecimiento. Tampoco le hacia falta: los hijos de Arminio y de Negreira, encarnados en Medina Cantalejo o en el colegiado más culé posiblemente de la historia, Clos Gómez, ya estaban instalados en sus poltronas del Comité Técnico de Árbitros.
Alguien podrá decir que desde 2019 no lograba el Barcelona la liga, pero le responderíamos que no por no haber seguido recibiendo dádivas arbitrales, sino por haber tenido un equipo cochambroso durante estos años, entre el declive de Messi y la descomposición deportiva e institucional.
Pero, en esta temporada, ayudado por dudosas palancas y extrañas decisiones de Tebas, con jugadores jugando sin fichas de profesional, el Negreirato ha vuelto a resucitar y, muy especialmente, desde el 15 de febrero, día en el que se destapó el escándalo BarçaNegreiraGate. Clos y Medina, lejos de disimular tras el escándalo más enorme de la historia del fútbol, parece que disfrutaron favoreciendo de manera descarada al club que financió durante 17 años -por lo menos- a un vicepresidente del órgano que ellos ahora dirigen.
el Barça NO se merece NADA, más que oprobio, vergüenza y sí, también un descenso administrativo y un despojo de estos 37 títulos nacionales conquistados en MALA lid
Jugadas bochornosas como el penalti de Kessié al Valencia, el gol anulado a Muniain en la Catedral, lo de Asensio en el Camp Nou. Ante tantas sospechas, e informaciones vergonzosas que se iban publicando día a día, el VAR y los discípulos de Medina mostraban aún si cabe mayor desfachatez.
Así pues, un nuevo NO TÍTULO del FC Negreilona este de 2023. Ellos siguen celebrando sus “no títulos”, como hacía cada día el Sombrerero Loco, personaje de Lewis Carroll en “Alicia en el País de las Maravillas”, que celebraba su “no cumpleaños” de manera irracional y vehemente, dentro de su absoluta demencia.
Recordemos pues los No Títulos del FC Barcelona, que serán borrados del mapa y de la Wikipedia si es que hay algo de sensatez y de raciocinio en este mundo del fútbol y de la justicia.
1991-92
1992-93
1993-94
1997-98
1998-99
2004-05
2005-06
2008-09
2009-10
2010-11
2012-13
2014-15
2015-16
2017-18
2018-19
2022-23
Todo ello, hablando tan solo de las competiciones nacionales, sobre las que se ha demostrado, con cientos de documentos, que estaban mancilladas desde principios de este siglo. De las competiciones internacionales ganadas (bajo sombras de sospecha), aún no hay pruebas fehacientes de corrupción, aunque muchos tenemos fundadas sospechas desde los tiempos de Erzik, que trabajaba al mismo tiempo en UEFA (con sus Ovrebo, De Bleekhere, Stark, Frisk, Bussaca…) y en UNICEF, en la mejor etapa de Guardiola, por ejemplo.
Así que, como decía el portanálisis de esta mañana, el Barça NO se merece NADA, más que oprobio, vergüenza y sí, también un descenso administrativo y un despojo de estos 37 títulos nacionales conquistados en MALA lid.