Las mejores firmas madridistas del planeta

Después de la tempestad viene la calma, aunque se suceden las semanas y todavía siguen saliendo noticias relacionadas con la gravedad del BarçaGate. La más importante, la denuncia de la Fiscalía y la adhesión como causa particular de entidades tan potentes como Real Madrid, la Liga y el CSD.

De todos estos actores, en realidad el más relevante políticamente es el Consejo Superior de Deportes (CSD), porque de él depende la Federación Española de Fútbol, que a su vez nombra a los dirigentes del Comité Arbitral. Y el responsable del CSD es un político, nombrado por el Gobierno.

Y el Real Madrid es el más relevante futbolística y socialmente, porque moviliza a una gran cantidad de masa social, y porque es además el principal perjudicado, y quien tiene también varias cuitas con la Liga (otro personado).

Lo que ahora hay en juego son 3 cuestiones fundamentales: 1) ¿Que va a pasar con la liga española? 2) ¿Qué va a pasar con la Superliga? Y 3) ¿Qué va a pasar con el F. C. Barcelona?

Así que quedan muchísimas cuestiones por dirimir y la menos pronta va a ser la sentencia judicial que se emita sobre este caso. Esa decisión, que tardará varios años, de 1 a 5, a saber, no va a ser, sin embargo, la que provoque varios terremotos en el fútbol nacional e internacional.

Lo que ahora hay en juego son 3 cuestiones fundamentales:

 

1.- ¿Que va a pasar con la liga española?

 

La liga española afronta el escándalo con la casi certeza de que es una estocada de muerte para una competición ya de por sí muy devaluada. Tras el fin de la gran batalla entre Messi y Cristiano, no quedan grandes figuras, más allá de las que aportan el Real Madrid y el Barça. El fútbol español en un solar en el que los clubes venden al mejor precio a sus mejores jugadores a la Premier inglesa. Nos hemos convertido en una liga menor, como cuando nuestros clubes iban a Holanda, Bélgica o Latinoamérica a comprar allí a sus mejores jugadores.

Aunque las televisiones dicen aquello de la mejor liga del mundo como un mantra, al igual que un loco que se siga refiriéndose al Imperio Español para hablar de España, la realidad económica de la liga es que cada vez somos menos relevantes.

Este escándalo acabará de dar la puntilla final para situarnos por detrás de las grandes ligas y convertirnos en una liga secundaria. Sin grandes contratos televisivos, sin grandes estrellas, con dos instituciones como la Liga y la Federación enfrentadas entre sí, solo faltaba el mayor escándalo de corrupción del fútbol europeo para rematar una caída a los infiernos.

Y ese escándalo lo protagoniza, además durante 20 años, ni más ni menos que uno de los equipos más importantes de España y de Europa, el F. C. Barcelona, que todavía ayudaba a sostener una liga moribunda.

Este escándalo acabará de dar la puntilla final para situarnos por detrás de las grandes ligas y convertirnos en una liga secundaria

Y si la Federación no se mueve con prestancia y depura el Comité Arbitral y toda sombra de sospecha y relación previa con Negreira, quizá no quede ni eso, y el descrédito de la liga sea tan grande que se convierta en España como el ciclismo, un deporte manchado también en su día.

¿Qué le queda a la liga? Un Real Madrid que está deseando abandonarla. Ahora mismo, el Real Madrid es el gran sostén de la competición, aunque curiosamente ha sido en esta temporada cuando con más virulencia se le ha recibido en muchos campos al club y a sus estrellas, como a Vinicius.

No deja de ser curioso, nuevamente, porque si algún club puede provocar que un aficionado extranjero se quede pegado a la televisión mirando la liga, ese es el Real Madrid, y jugadores como Vinicius. Y, sin embargo, la liga permite arbitrajes laxos para golpear una y otra vez al brasileño y sacarle tarjetas; los clubes y la prensa azuzan a las masas para insultarle y acosarle; y la justicia parece obviar el racismo y no protege a un chico, que lo único que quiere hacer es jugar al fútbol.

Vinícius, Maffeo y Raíllo

Así que ese Real Madrid que figura como sostén lleva, en realidad, casi un lustro deseando salirse de una liga que ni le reporta los suficientes ingresos económicos para competir con la gran Superliga actual, la Premier, ni tampoco le reporta una satisfacción emocional de disfrutar del recibimiento y cariño de otras aficiones.

Al contrario, se ha convertido en una suerte de vía crucis ir a determinados campos y ser recibidos, no como un club adversario, sino como un club enemigo. Y estos recibimientos hostiles llaman aún más la atención cuando se les compara con los encuentros internacionales ante posibles rivales de una hipotética Superliga, como el Liverpool, el Bayern de Múnich o el City, donde el respeto y admiración hacia el Real Madrid es máximo.

 

2.- ¿Qué va a pasar con la Superliga?

 

¿Y la Superliga? Pues la Superliga está a una sentencia de ser una realidad, de convertirse en un mix entre la Champions actual y una competición como la NBA. Porque la UEFA tendrá que negociar. Será una liga entre los mejores, con sus sistema y descensos y su organización determinada, pero será el principal foco de atención del Real Madrid. Como lo es ahora la Euroliga de baloncesto.

Esa Superliga será la válvula de escape del Madrid, donde centrará todos sus esfuerzos, y de la que recibirá gran parte de sus recursos. Para esa Superliga, tendrá un estadio nuevo y radiante. Y para el éxito final la misma ha tenido que deshacerse del F. C. Barcelona, porque precisamente la génesis de la competición es parecerse lo más posible a las competiciones de Estados Unidos.

La Superliga sería la válvula de escape del Madrid, donde centraría todos sus esfuerzos, y de la que recibiría gran parte de sus recursos

Es decir, debe ser una competición transparente (en la NBA son públicos todos los salarios, traspasos...), enfocada al público y al espectáculo y evidentemente lo más limpia y justa posible, con un equipo de arbitrajes con la mejor tecnología y sin tacha de corrupción.

Y esto nos deja con la pregunta final, ¿qué va a pasar con el F. C. Barcelona? Es difícil especular a varios años vista, pero yo no estaría muy tranquilo como investigado, a la vista de lo relatado. Al menos las personas físicas tienen gran probabilidad de ser encarcelados. ¿Qué le sucederá en los próximos meses al F. C. Barcelona como club?

De primeras, está la mancha indeleble de la corrupción en el club. Y esa mancha daña terriblemente la imagen de un club con patrocinios de grandes multinacionales. Empresas que buscan un retorno económico, vinculándose con entidades deportivas reconocidas y prestigiosas.

Ese daño económico en forma de patrocinios retirados irá apareciendo a medida que el proceso judicial avance (admisión de la querella, testimonios de Laporta y otros testigos, testimonios de expresidentes, noticias relevantes, pruebas, etc...) La Juventus perdió a varios de sus patrocinadores.

El BarçaGate daña terriblemente la imagen de un club con patrocinios de grandes multinacionales. Empresas que buscan un retorno económico, vinculándose con entidades deportivas reconocidas y prestigiosas

La diferencia es que este F. C. Barcelona tiene una situación económica ya de por sí francamente comprometida. Con millones de euros en deudas y refinanciaciones, el segundo efecto adverso de todo esto para el Barça va a ser la conversión en Sociedad Anónima Deportiva o la venta parcial de sus activos. Lo segundo acabará en todo caso en lo primero, porque la situación financiera blaugrana es insoportable. Y por el camino, Laporta tendrá que dimitir, y ya veremos cómo y quién coge el testigo de un club a la deriva.

 

3.- ¿Qué va a pasar con el F. C. Barcelona?

 

Lo tercero que hay que dirimir es cómo queda el Barcelona deportivamente. ¿Qué va a pasar? Dado que el juicio es penal y no parece que la Justicia Deportiva española pueda imponer penas, a priori, el equipo permanece en las competiciones nacionales. Ahora bien, la UEFA y la FIFA sí parecen más dispuestas a sancionar al club, evitando su participación en Europa. Buscan expiar sus propios pecados de corrupción, señalando al más débil. En este caso, el Barcelona. Así funcionan estas cosas, y posiblemente el Barça se quede sin la Champions Legue.

Y eso tiene un doble impacto, el económico nuevamente y el estrictamente deportivo, porque muchos jugadores no querrán estar un año en un club que no disputa competiciones en Europa, que es donde hay más visibilidad. Y eso equivale a más dinero, mejores contratos de publicidad, etc. Luego, posiblemente, si se da este caso, el Barcelona tendrá problemas tanto para atraer a jugadores como para retenerlos.

Esto es lo referido al estricto corto plazo, es decir, meses. En el medio plazo, el Espai Barça aparece como un proyecto imposible, tanto por el coste de refinanciación como por el desprestigio actual del Barça y la situación financiera. Y en el largo, la sentencia, cuando llegue y como llegue.

El caso BarçaGate, nunca Caso Negreira, es un antes y después para el Barcelona, para el fútbol español y posiblemente para el fútbol europeo.

 

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Reflexionaba mi padre un domingo cualquiera sobre los curas que, en sus homilías, arremeten contra los que se dicen cristianos pero no hacen el mínimo esfuerzo por cumplir con el precepto de asistencia a misa dominical, y lo hacían justo abroncando a aquellos que sí habían ido. Todo un contrasentido. Mi intención en estas líneas es la de instar, exhortar y/o/u conminar a los madridistas a formar en columna de a uno, poner un pie delante de otro y no parar hasta llegar a Roma, donde deberán pedir perdón a José Mourinho. Presumo que el perfil del lector de la Galerna no es el más contrario a los postulados y legado del hombre de Setúbal, si bien tienen cabida en ella todas las sensibilidades madridistas, por lo que, como el sacerdote sobre al que mi progenitor se refería, quizá me estaré dirigiendo al público equivocado.

Mourinho

El pipero medio tiene que implorar el perdón de José Mario dos Santos Mourinho Félix. Deberá hacerlo aquel que lo tachare de loco, de paranoico, de corruptor del señorío, de agresor de la imagen del Real Madrid, especialmente aquellos que (ante el actual Negreirazo, me gusta mucho más que la cursilada del Barçagate) exigen la sangre del criminal. En nada se diferencian de la turba que quería liberar a Zanzón, el azezino zaduceo, Zilaz de Ziria, apodado el Zagaz, zezenta y zeiz zediciozoz de Cezarea o zezenta y ziete dizidentez antes que a Brian en la genial película sobre la vida de éste.

Mi intención en estas líneas es la de instar, exhortar y/o/u conminar a los madridistas a formar en columna de a uno, poner un pie delante de otro y no parar hasta llegar a Roma, donde deberán pedir perdón a José Mourinho

Esos sepulcros blanqueados, nunca mejor dicho, claman a los cuatro vientos por justicia cuando se lanzaron como hienas azuzadas por Relaño, Brotons, Lama y demás a lapidar al primero que señaló la corruptela, más aún que si hubiera tomado el nombre de Yahvé en vano. Eso no era señorío, decían. Eso daña la imagen del Madrid, proclamaban. Esos piperos van de guardianes de las esencias madridistas, arrogándose no sé qué derechos basados en la veteranía y en haber ido mucho al Bernabéu, cuando lo único que demuestran es que con veinticinco años eran medio necios y ahora son necios completos y esféricos, necios los mires por donde los mires.

No puede pedirse rigor a alguien cuyo nivel intelectual le lleva a ser permeable a lo que digan la inmensa mayoría de los periodistas deportivos, pero ha habido casos de ejemplares que pedían la dimisión de Florentino Pérez por no echar el club al monte o montar un auténtico auto de fe, incluyendo sambenito y pira para el Barça en la plaza del pueblo, cuando lo que estaba haciendo era respetar plazos procesales; tampoco puede demandarse de nadie que manda "un saludo a los Manolos" en una pancarta un mínimo pensamiento estratégico más elaborado que una ventosidad.

Pancartas Mourinho

Ojalá tuvieran el cacumen suficiente para percibir que el señorío no es poner la otra mejilla ni adoptar una postura dontancredista. Lo llevo más allá: el señorío verdadero, tal cual lo concibo, sería jugar en el estadio Spotify Camp Negreira con una alineación formada por juveniles. Las actuales competiciones españolas no merecen que el Madrid arriesgue una sola célula de los activos de su primer equipo en unos torneos que tienen la misma credibilidad que un tractatus de Tinto Brass sobre la castidad, siendo esta cuestión algo de lo que los profesionales del fútbol están empezando a darse cuenta, pero, claro, qué vamos a pedir al mascapipas medio.

Las actuales competiciones españolas no merecen que el Madrid arriesgue una sola célula de los activos de su primer equipo en unos torneos que tienen la misma credibilidad que un tractatus de Tinto Brass sobre la castidad

Vuelvo al asunto de la peregrinación a Roma a pedir la indulgencia plenaria de Mou, pues se le debe, no ya por la salvaje cacería de la que fue objeto, deleznable en sí misma, sino porque lo que dijo, cómo lo hizo y cómo lo dijo -que enardeció más a quienes la perpetraban- se ha demostrado tan cierto como el sol que nos alumbra. No hay autobuses suficientes en España para transportar a todos aquéllos que abominaron de Mourinho, lo maltrataron, calumniaron y acusaron hasta de la muerte de Manolete, y que, de tener un mínimo de honor, deberían disculparse ante él y, de paso, escuchar de su boca las respuestas a aquellos "¿Pur qué?"

Gracias, Mourinho

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Buenos días. Qué inmenso es el Real Madrid, amigos. Bien podríamos, con esta simple frase, sintetizar todo lo que querríamos decir en este portanálisis escrito aún bajo el influjo del espectáculo de fútbol y ambición que decidieron depararnos ayer los hombres de Ancelotti.

Donde otros, con un 2-5 favorable en la ida, habrían nadado y guardado la ropa, preparando el encuentro de vuelta de manera conservadora, los blancos se lanzaron en pos del triunfo en el partido como si lo necesitaran imperiosamente. Como señalaba genialmente Paco Sánchez Palomares en su antológica crónica, “el Madrid estaba tratando de remontar una victoria propia y Klopp no entendía nada”.

Qué espectáculo deslumbrante entre dos grandes equipos históricos. Qué brutal contraste entre este fútbol y el vil trasiego de maletines en el que llevamos más de un mes enfangados. Fue 1-0 como pudo ser 3-1 ó 4-2. Qué clinic de balompié de Toni Kroos. Qué muestra de clase sin límites nos otorgó Camavinga, hijo muy legítimo engendrado por Redondo y Seedorf en la era de la Séptima, como decía Manuel Jabois. Qué nueva lección de centrocampismo por parte de Modric, qué Vinicius bullicioso y letal. Qué Militao imponente, qué Rüdiger infranqueable. Y ese Nacho encabritado contra el mundo, ceño fruncido de ojos azules para no perder de vista a Salah.

Por si todo esto no fuera suficientemente edificante, está lo que sucedió al final. El Madrid, en un gesto sin precedentes, con el que la institución presidida por Florentino Pérez devolvía el favor del homenaje a Amancio en Anfield, sonó el himno del Liverpool. You’ll never walk alone. Leed el texto de Jesús Bengoechea sobre este acontecimiento único.

Eso es clase, amigos. La del Liverpool y la del Madrid. Sin más comentarios, porque las imágenes hablan solas, os dejamos con las portadas de la prensa cataculé. El contraste entre su ética (Negreira) y su estética (estas portadas) con la ética y estética de Madrid y Liverpool, de Liverpool y Madrid, está servido, y no necesita más comentario por nuestra parte.

Pasad un buen día.

De repente, la esperanza. En medio del lodazal en que hemos visto convertido el fútbol, súbitamente nos deslumbra un haz de luz. En el extremo opuesto a los sobornos. En las antípodas del juego sucio. Allí donde el corazón aún alberga pureza, el Real Madrid nos devolvió ayer la fe en el deporte, el resquicio de ingenuidad que necesitamos en este mundo podrido del fútbol y del propio mundo.

Dejando de lado hazañas propiamente balompédicas, lo sucedido ayer en el Bernabéu, al término del encuentro frente al Liverpool, es lo mas hermoso que se ha visto en ese recinto desde que este cronista empezó a frecuentarlo en los albores de la Quinta del Buitre.

A la ribera del Mersey, tras la noticia del fallecimiento de Amancio, los scouse decidieron rendir un tributo emocionado a la figura del Presidente de Honor del Real Madrid. El mítico Kenny Dalglish colocó una corona de flores allá donde se encontraba la afición blanca. Señorío del de verdad. Empatía institucional. Valores del deporte sublimados más allá del estereotipo.

No era fácil hallar un modo de manifestar reciprocidad en la grandeza. No resultaba sencillo estar a la altura. No sé qué componente del organigrama blanco alumbró la idea feliz, pero los amantes del deporte se lo deben agradecer por siempre.

No me perdonaré nunca no haberlo visto allí, en la misma grada donde miles de personas quedaron sobrecogidas, ateridas de emoción. Hay que inventar una palabra nueva para esto, un término recién nacido que conjugue la sorpresa y el nudo en la garganta. Salvo error u omisión, es la primera vez en la historia del templo madridista en que se despide a un oponente con su himno. Vivimos en una sociedad tan podrida que en redes sociales hubo quien aventuró que el Madrid estaba trolleando al Liverpool tras haberle derrotado. Guardad vuestras mentes sucias para menesteres impropios. No enturbiéis el momento irrepetible, la falla en el tiempo, las lágrimas salvíficas.

Es difícil concebir algo de mayor trascendencia, un gesto en el cual cristalizar la amistad entre dos instituciones de forma más cabal. La amistad, eso tan infravalorado e infrautilizado en la música, en el cine, en la poesía, deslumbró ayer con un fulgor de multitud compungida. Se quedaron allí inmóviles, incapaces de reaccionar, mientras los ingleses presentes en el estadio superaban el primer momento de perplejidad. Cuesta un instante interiorizar tanta grandeza, comprender lo que está sucediendo. Y mientras unos cantaban, otros aplaudían y los demás permanecían hieráticos, superados por lo inusitado del instante. Ese niño con su bandera red, que las cámaras capturaron entonando el salmo con los ojos húmedos, creía que había hecho todo el viaje desde Liverpool para esto, y de repente entendió que había hecho todo el viaje desde Liverpool para esto otro. Sintió que cada metro del camino había valido su peso en oro, a pesar de la derrota. Pero qué derrota. No hay derrota en la amistad.

Salvo error u omisión, es la primera vez en la historia del templo madridista en que se despide a un oponente con su himno. Es difícil concebir algo de mayor trascendencia, un gesto en el cual cristalizar la amistad entre dos instituciones de forma más cabal

No ha ocurrido nada más importante, nada más edificante, en muchos años de fútbol, o quizá es solo que el contraste con el último mes de mordidas y enjuiciamientos es demasiado abrupto. La belleza choca con bendita virulencia cuando vives instalado en la carcoma. Y allí quedó la multitud súbitamente reconfortada, redimida. Renacida. Casi como aquellos presos de la película que de repente, gracias a la audacia de uno de sus compañeros de prisión, escuchan por los altavoces del recinto penitenciario esa voz angelical cantando versos en italiano que, sin necesidad de entenderlas, les transportan a un lugar nuevo.

 

Cuando camines en la tormenta, 

lleva la cabeza alta 

y no temas la oscuridad. 

Al final de la tormenta

hay un cielo dorado 

y el dulce canto de plata

de una alondra.

Sigue caminando a través del viento,

sigue caminando a través de la lluvia

aunque tus sueños sean zarandeados. 

¡Camina! 

Camina con esperanza en tu corazón 

y nunca caminarás solo

Courtois: 7. En su línea. Más regular en la senda del bien que el Barça en la senda del mal.

Carvajal: 4. Mal.

Militao: 7,5. Como diría el Fary, es un fenómeno.

Rüdiger: 7. Fue mejorando y en la segunda parte incluso se animó en ataque con un buen pase largo y alguna buena incursión.

Nacho: 8. Volvió a dejar a Salah en blanco.

Camavinga: 8. De pivote fantástico. Tiene mejor visión periférica que una mosca intranquila. Ha adelantado a Tchouaméni.

Kroos: 9. Jugó con la batuta fuera. Actuación magna.

Modric: 7,5. Colocó un sombrero en su particular museo de la dicha.

Valverde: 7. Encuentro notable en todos los aspectos del juego. Cubrió con acierto alguna ausencia de Carvajal.

Benzema: 7. No fue su mejor partido, pero marcó el gol.

Vinícius: 7. Siempre insiste, siempre ataca, siempre crea peligro. Asistió a la remanguillé.

Tchouaméni: sin tiempo.

Asensio: sin tiempo.

Rodrygo: sin tiempo:

Ceballos: sin tiempo, pero muy bien.

Lucas: sin tiempo.

Ancelotti: 7. Dejó la vida correr, que era lo que había que hacer.

Arbitró el alemán Felix Zwayer. En el VAR estuvo su compatriota Marco Fritz.

Poco tajante y rotundo en lo disciplinario el alemán que parecía que no quería sacar tarjetas.

Hubo varias entradas merecedoras de amarilla que se fueron al limbo. En el 16' Konaté realizó una dura entrada a Benzema, Jota dos muy fuertes en apenas un minuto ante Camavinga y Nacho o la de Elliot llegando tarde contra Militao en el 74'. Al final, la única amarilla en el césped fue a Tsimikas por un golpe en el rostro de Ceballos en el 94'. También vio tarjeta Klopp por protestar.

Por lo demás, se señaló un offside de Vinicius que no pareció pero que de haber acabado en gol se habría revisado, y en el 92' se produjo la jugada más polémica del encuentro. Rodrygo remató y Tsimikas rechazó tras golpearle el balón en el muslo y luego en el brazo. Se revisó la acción durante dos minutos y mandaron al VAR al colegiado que decidió que no era punible. Acertó, la mano procedía de un rebote de cuerpo propio.

Zwayer, DISCRETO.

El Madrid acometía el partido de vuelta frente al Liverpool con la dificultad que emana de la facilidad. Históricamente, el peligro para los blancos de caer eliminados es directamente proporcional a la ventaja lograda en el partido de ida. La cara buena de esta peculiaridad es la reversa, aquella que incrementa las probabilidades de clasificación cuando estadísticamente tienden a cero.

Ancelotti optó por Nacho en el lateral izquierdo, Camavinga en el pivote y los futbolísticamente oscarizados Kroos y Modric acompañando al francés, que desplazó a su compatriota Tchouaméni del puesto de mandos del centro del campo. Mientras tanto, Klopp planteó el partido con cuatro delanteros.

El partido comenzó con un empellón de Kroos y el dominio del Madrid. Pero pronto Carvajal perpetró otro de sus característicos pases atrás que tampoco supo gestionar bien Rüdiger y entre todos obligaron a Courtois a salvar el gol de Darwin Núñez. Nada nuevo.

La sensación era que quien necesitaba marcar era el Madrid y no el Liverpool

El error espoleó a Camavinga, cuyo robo de balón propició una ocasión que no anduvo lejos de suponer el primer gol del Madrid.

Mientras tanto, Valverde pateaba, en defensa y en ataque, todo lo que caía y la sensación era que quien necesitaba marcar era el Madrid y no el Liverpool.

En el minuto 13, Kroos almohadilló el esférico y Rüdiger de cabeza lo posó a escasos centímetros de la línea de meta, pero el remate de Vinícius no fue gol por alguna suerte de embrujo que probablemente tenga una explicación terrenal que desconocemos, aunque las malas lenguas dicen que fue un paradón de Alisson.

Vinícius Liverpool

Al cuarto de hora, y por aquello de no sufrir morriña por la competición propia, el colegiado perdonó una tarjeta de libro al Liverpool por entrada a Benzema. Pero no había tiempo para la nostalgia, los cuartos de Champions estaban en juego.

El Madrid estaba jugando muy bien, y eso era preocupante, porque los blancos siempre ganan sin proponer. La circulación merengue era la propia de alguien sin el colesterol alto. Kroos llevaba la batuta fuera y Camavinga al filo del minuto 20 enviaba el balón al larguero tras desviarlo Alisson. Un quebranto de Carvajal recordó al Madrid que eran mortales y que aún no había pasado de fase, que no es lo mismo que estar desfasados.

La siguiente ocasión fue para Modric. Fuera, pero por poco. El Madrid estaba tratando de remontar una victoria propia y Klopp no entendía nada, tenía la misma cara que Jesús Bengoechea cuando vio que Everything Everywhere All at Once ganaba el Oscar. Pero el Madrid estaba haciendo everything everywhere all at once.

El Madrid jugaba bien, estaba haciendo everything everywhere all at once

El Liverpool se limitaba a intentar aprovechar los fallos del Madrid y a confiar balones a Salah por el flanco derecho.

En el 25' Vini tuvo otra que Alisson se encargó de abortar de nuevo. Señalaron un fuera de juego inexistente. Después, otra posible tarjeta por entrada a Fede que se fue al limbo. Más morriña. Un canto a Galicia, ¡hey!, que cantaría Julio Iglesias.

En el 32' Núñez se deshizo de Carvajal y obligó a Courtois a estirarse más que un sueldo medio. Acto seguido, Vini disparó a puerta sin que el chut inquietase al guardameta red. Tal vez Karim estaba mejor posicionado para rematar. Y el Liverpool volvió a disparar y Thibaut volvió a parar. Los de Klopp parecían desperezarse.

Courtois Madrid Liverpool

Poco antes del minuto 40, Salah pensó que era buena idea clavar los tacos en el pie de Nacho, que obviamente no pensó lo mismo. Aunque el colegiado estuvo más de acuerdo con el egipcio y de nuevo no hubo tarjeta. Las cartulinas se habían quedado en alguna papelería de Penny Lane.

Se llegó al descanso con Rüdiger despejando cual maniquí sin brazos un centro peligroso de Alexander-Arnold. 0-0 principalmente gracias a la buena actuación Alisson Becker. Por una vez no esperábamos épica alguna en Champions, simplemente que la vida siguiese igual.

La segunda parte comenzó con una plancha de Fabinho a Vinícus. Ni siquiera falta. No pretendo acusar de enríquez-imiento ilícito al trencilla, pero en el apartado disciplinario el árbitro mostraba un tono arminio. Hecho refrendado con la tercera falta consecutiva de Jota, la última muy dura sobre Nacho, sin que el futbolista del Liverpool viese cartulina, ni amarilla ni de ningún color del espectro visible.

En el 52' Fede robó, se apoyó en Karim y se plantó solo frente a Becker, que sin necesidad de utilizar la raqueta salvó con nota el mano a mano, esta vez con el pie, contra el charrúa. En la jugada de vuelta, Militao desbarató la ocasión del Liverpool. Se le resistía el gol al Madrid. Y al Liverpool las pocas veces que llegaba.

El Madrid estaba tratando de remontar una victoria propia y Klopp no entendía nada

Sin tiempo para terminar de leer el párrafo anterior, entre Vini y Karim desaprovecharon una nueva ocasión clara. No había manera de marcar. Pero el Liverpool tampoco anotaba, que era lo importante hoy.

Klopp decidió retirar a Jota, se marchó sin tarjeta, y a Núñez y poner en liza a Elliot y a Firmino. Corría el minuto 56 y corrían los 22 futbolistas, unos más que otros.

Como la vida no es justa, no acabó en gol un sombrero de Modric sobre Alexander-Arnold seguido por un centro al área y un remate de cabeza de Valverde. Pero que nos quiten lo bailao.

La enésima combinación entre Vinícius y Benzema terminó con un nuevo gol errado, aquello que no suele fallar Karim, lo acababa de marrar. El Madrid tenía menos acierto de cara al gol que el Barça desgravándose facturas.

El Madrid seguía jugando con la ilusión con la que se comienza una nueva relación, pese a que su enamoramiento con la Champions es el más longevo de la historia.

Y en un partido en el que se podían dar patadas sin monestación era lógico que la primera amarilla la viese alguien de fuera del terreno de juego; fue para Klopp por protestar reiteradamente.

Klopp

Segundos después, Elliot arremete contra Militao sin que Felix Zwayer encontrase la cartulina. Militao aprovechó la barra libre y se libró de otra, ya tocaba.

Y en el 77 por fin marcó el Madrid. Vini la pifió y se cayó al rematar solo frente a Alisson, pero convirtió el error en acierto y asistió desde al suelo a Benzema para que empujase el balón a gol.

1-0. 6-2 en el global y Becker de portero.

Gol Benzema Liverpool

Ancelotti decidió cambiar a Kroos, el mejor; a Modric, muy ovacionado; a Vini, que jugó bien; y a Carvajal.

Y cuando nos levantábamos del sillón, Ceballos introdujo un pase glorioso hacia Lucas, cuyo pase atrás lo remató Rodrygo y el balón tocó en la mano del defensor del Liverpool tras rebotar en sí mismo. Se chequeó la jugada en la sala VOR durante una pausa publicitaria de Antena 3, finalmente Felix Zwayer fue a ver la acción y decretó que no era penalti, que esos penaltis solo se pitan en la liga española contra el Madrid y en Champions a favor del City.

Como último favor a la humanidad, el colegiado mostró la primera amarilla a un tipo de rojo cuando ya no servía para nada.

El Madrid, a cuartos de Champions. Aún hay fútbol y es blanco.

 

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Causa regocijo, aunque entiendo que muchos estéis más cerca de la indignación, comprobar cómo todas las personas cercanas al Comité Técnico de Árbitros se han empeñado en catalogar a Enríquez Negreira como un mueble, un florero o un jarrón chino, un adorno, vamos. Es posible que un día de estos, en la consulta del dentista, abra una vieja revista de “Casa & Campo” y, en “7 claves infalibles para conseguir un salón clásico (pero no anticuado)”, encuentre a Negreira entre un chéster de cuero y una cómoda de nogal. Negreira ha sido florero y vicepresidente casi un cuarto de siglo, desde el año 1994 hasta el 2018. El Libro Guinness de los récords debería tomar nota de la proeza.

Medina Cantalejo, que también cuenta con varios floreros a su cargo, dijo en sus primeras declaraciones después de destaparse el escándalo, lo siguiente:

"No sabíamos muy bien cuál era su cometido. Nos veíamos dos veces al año. El contacto que tenía con los árbitros era mínimo. No sabemos qué competencias tenía. Era un hombre que estaba en la sombra”.

“El hombre que estaba en la sombra”: florero, espía y amante de las novelas de John le Carré. No podemos negar que estamos ante un personaje polifacético.

A Negreira le han llamado florero, vendehúmos, prepotente, mueble, estafador, hombre en la sombra y Pequeño Nicolás. Su labor, el único cometido que le han reconocido los nuevos inquilinos del CTA, era comunicar los ascensos y descensos de categoría. Es decir, él no tenía nada que ver con ellos, pero, por alguna circunstancia inexplicable, era el encargado de comunicarlos.

—¿Qué hago, Victoriano?

—¿Has terminado de leer el Interviú?

—Sí.

—¿Y el Marca?

—También.

—¿Puedes encargarte de los ascensos y descensos de los árbitros?

—No sé ni sus nombres.

—Tranquilo, ya te doy yo la lista.

Los 7,3 millones que ha recibido de 5 presidentes del Barcelona a los largo de dos décadas son, para ser un cargo institucional, no pintar nada y no tener poder, uno de los mayores atracos de la historia.

VEAMOS si pintaba algo…

 

Recorte prensa Negreira

Enríquez Negreira insistió en que su presencia en la COMISIÓN DE DESIGNACIÓN “no ha influido para beneficiar a ningún equipo”

 

Recorte prensa Negreira

“…así como miembros del Comité de designación arbitral Enríquez Negreira y Urizar Azpitarte”

 

Recorte prensa Negreira

“El colegiado designado para hacer EL INFORME SOBRE PAJARES PAZ era el catalán ENRIQUEZ NEGREIRA, quien ha cumplido perfectamente su cometido y ha remitido ya su informe al CNA"

 

Recorte prensa Negreira

“Tanto Sánchez Arminio como Enríquez Negreira aprueban y ven con buenos ojos la decisión que tomó Jordi Roche…”

 

Recorte prensa Negreira

“El pasado jueves me dijeron que Díaz Vega sería el árbitro de este partido. Luego salió Enríquez Negreira, UNO DE LOS MIEMBROS QUE DESIGNA A LOS COLEGIADOS, diciendo que no era verdad”

 

 

Recorte prensa Negreira

“Junto a Villar será presentado Jose María Enríquez Negreira para la Comisión de Árbitros”

 

Recorte prensa Negreira

NO HAY TIRÓN DE OREJAS. “El vocal de designación arbitral, José María Enríquez Negreira…”

 

Recorte prensa Negreira

“Así deberíamos actuar todos. Lo ideal es consultar al asistente, porque este no es una figura que esté simplemente de adorno” dijo Enríquez Negreira a modo de tácita felicitación a Guerrero por su valentía en advertir al árbitro”

 

Recorte prensa Negreira

“Ayer mismo, uno de los integrantes del COMITÉ DE DESIGNACIÓN, el excolegiado catalán Enríquez Negreira

 

Recorte prensa Negreira

José Antonio Camacho: “Dile a Enríquez que se vaya a cagar a la vía del tren. Todos sabemos cómo funcionan estas cosas”

 

Recorte prensa Negreira

“Enríquez Negreira, vicepresidente del comité de designación de árbitros…”

 

Recorte prensa Negreira

“Los INFORMADORES ARBITRALES del partido, Sus Barluenga y ENRÍQUEZ NEGREIRA

Unas pocas horas en la hemeroteca de Mundo Deportivo son más que suficientes para romper el florero (y todas esas opiniones interesadas en blanquear al estamento arbitral) en mil pedazos. Nadie permanece un cuarto de siglo en un puesto de responsabilidad, el de vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, sin una gran cuota de poder. En estos recortes podemos ver que Negreira designaba árbitros para los partidos, hacía los informes para evaluar sus actuaciones, llamaba para comunicar ascensos y descensos, asistía a reuniones de la UEFA, departía con presidentes, hablaba con medios de comunicación…

Negreira era un florero, sí, un mero adorno, pero muy caro. Ha costado, de momento, más de 7 millones de euros.

 

Getty Images.

Buenos días. ¿Qué es lo más excitante de lo que va a pasar esta noche: estar jugando la Champions League o estar jugando cualquier cosa que no sea la liga?

Portada As

Muy posiblemente lo segundo. Sacar la cabeza del estercolero que es la competición doméstica y aspirar una bocanada de aire fresco no tiene precio, lo mismo si es para jugar la competición de clubes más importante del mundo (y que hemos ganado el doble de veces que el siguiente) que si es para disputar el Torneo de Viudos contra Divorciados de Motilla del Palancar. Lejos del villanegreirarminiato.

Villanegreirarminiato, sí. ¿Difícil de pronunciar? Puede ser, pero vale la pena practicar. Es como el Supercalifragilísticoespialidoso de Mary Poppins pero con Arminio, en lugar de Julie Andrews, volando de aquí para allá agarrado al paraguas, que en este caso habrá de ser una de esas sombrillas de golf. Lamentamos despertaros hoy con una imagen tan macabra, pero es que Arminio es el último imputado en el escándalo arbitral que nos sacude cada día con nuevas revelaciones.

No quedaba una sola persona en el planeta que no pensara que estaba en el ajo. https://t.co/W45Zc21JG7

— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) March 14, 2023

Arminio es el último en caer. No lo hace en el marco del BarçaGate, sino en el de la Operación Soule. La buena noticia es que esta última parece haberse reactivado a resultas, precisamente, del BarçaGate, y como ambas causas (el villararminiato y el negreirato) empiecen a atar cabos entre sí, nos vamos a reír.

Lo que decimos: villanegreirarminiato, aunque al oír decirlo suene enredoso, dumbirumdumbi dumbirumdá.

Pongámosle un hashtag a #villanegreirarminiato, como ayer se lo puso algún genio de twitter a la última genialidad de los fabricantes más o menos anónimos de memes.

Sí, amigos: #HastaElFinalVamosFiscal

Hasta el final vamos, fiscal

Hay que cantarlo a pleno pulmón, con el ritmo característico, y con la letanía del lalaralá laralalarla en medio.

Para aclarar las cosas al fiscal y al juez, ayer intervino Piqué aka Geri, que hizo una pausa en sus negocios con Rubiales aka Rubi (a su vez investigados por otro juez) para darnos gratis una lección de cómo comprar árbitros.

https://twitter.com/relevo/status/1635558339349299200?s=20

Geri nos dice que a los árbitros generalmente se les compra en B, lo cual, además de asombrarnos por el conocimiento de causa con el que habla, nos mueve a pensar, precisamente, cuánto habrá en B si de esta historia lo que conocemos de momento es lo que está en A, así como a inquirir a Piqué para qué, si no para pagos en B, eran las grandes cantidades que sistemáticamente retiraba del banco Negreira, en efectivo, o sea, en negro o negreiro.

Portada Sport

Sport refleja justamente la entrevista a Piqué, que es para reír de aquí al Jueves Santo, aproximadamente. “Es una conspiración”. No entendemos por qué no aparece alguna artista que cante sobre las cuestiones de Piqué que nada tienen que ver con la bragueta. Un reggaetón sobre Piqué y Geri, al estilo Shakira, puede causar sensación.

Nos estamos riendo tanto que hay que pedir a las autoridades que dejen pasar algún día sin imputar al Barça algún delito. Tenemos vidas que vivir, oigan, no todo va a ser diversión. Y habrá que pedir a la prensa que cese un rato el torrente de revelaciones, porque esto es un no parar.

En portada | El hijo de Negreira filtró al Barça tres meses antes el árbitro de una final de Copa: "Será Clos Gómez" https://t.co/lifP2FlFgw pic.twitter.com/ImUNV91PMh

— El Confidencial (@elconfidencial) March 15, 2023

Es una maravilla todo, amics. Parece que Laporta se ha enfadado con Florentino a resultas del anuncio blanco según el cual se van a personar como parte perjudicada en el BarçaGate. Seguro que a Jan le parecía que Florentino debía aceptar sin pestañear que le hayan tangado al Madrid, a la cara, Ligas durante veinte ¿treinta? años. Así que, muy enfurruñado, se dice que Laporta cancelará la comida de directivas previa al mal llamado clásico de la semana que viene. El ingenio anónimo de los memes, de nuevo, ha hecho de las suyas.

Audio falso Florentino comida Laporta

Por lo demás, Haaland le metió ayer cinco goles al Leipzig, él solito, y Pep le sentó inmediatamente no fuera a ser que batiera el récord de goles en un partido de Champions que ostenta Messi. Así lo admitió, básicamente, en entrevista posterior al partido del City. Para chulo Pep, a quien por cierto nadie ha preguntado todavía, que sepamos, por Negreira. Qué raro, con las cosas que podría contar.

Portada Marca

Mundo Deportivo, por su parte, anda con cositas de fichaje de Mendes (“Cumbre con Mendes”, titula, como si Laporta, el cuadriplicador de sueldos de Negreira, pudiera estar en la cumbre de algo), aunque tiene tiempo para señalar en el frontispicio que el BarçaGate ha pasado a Anticorrupción y que, por tanto, se investigará “desde Madrid”. Relinchan los caballos a la mención de la capital. Espanya ens roba, Madrid ens gana, la justicia ens jode.

Portada Mundo Deportivo

Lo dicho: hasta el final, ¡vamos, fiscal!

Pasad un buen día, coronado a ser posible con el pase a Cuartos de Champions.

Los aficionados madridistas al baloncesto no podemos evitar sonreírnos cuando algún plumilla recurre al sempiterno tópico de llamar a la Copa del Rey del deporte del balón naranja aquello tan manido de “la fiesta de todas las aficiones”. Como un resorte, de inmediato nos sale de dentro el impulso de precisar que se trata de “la fiesta de todas las aficiones… Contra el Madrid”. Es cierto que algunas actitudes poco amigables, como las pitadas al himno español, han conseguido repartir parcialmente las antipatías con otros clubes. Pero desengañémonos: la principal confraternización se suele dirigir contra el blanco por parte del resto del rivales. Llegando a menudo, por cierto, a extremos patológicos, como el de abuchear a un niño portador de la camiseta del Madrid, inefable escena que nos regaló la última edición del trofeo en Badalona, hace apenas unas semanas escasas.

Dicen que nada une más que un odio compartido, y en muchísimas zonas de toda España se ha ido cultivando, de manera lenta aunque inexorable, una manía a todo lo relacionado con el Real Madrid

Por supuesto, esta hermandad no consiste en un asunto exclusivamente baloncestístico. Lo que se manifiesta de forma impúdicamente explícita al juntar a siete aficiones en un mismo pabellón no es más que el reflejo de lo que ocurre, de manera salpicada, en tantos y tantos estadios de fútbol de la geografía española. Dicen que nada une más que un odio compartido, y en muchísimas zonas de toda España se ha ido cultivando, de manera lenta aunque inexorable, una manía a todo lo relacionado con el Real Madrid. Los motivos por los que antiguas plazas otrora afables, como La Coruña o Valencia, acabaron transformadas en ollas a presión antimadridistas son bastante variados y exceden las intenciones de este breve artículo. Solo queda constatar una realidad: incluso cuando el equipo local es perjudicado contra el otro grande del balompié patrio, la mayoría de los indignados no se resiste a la tentación de mentar al auténtico depositario de su inquina. Resulta intrascendente que éste no se halle presente. Se trata de una ley de hierro cuya inflexibilidad deja en pañales a la de Michels —el chiste es involuntario—: si hay error a favor del Madrid, el cántico solo aludirá a la condición ratera de los merengues; si, por el contrario, hay error a favor del Barça, ya se sabe: estamos hasta las narices del Barça y del Madrid. Así se escribe la historia.

Mestalla Valencia

Al calor de esta circunstancia han proliferado determinadas figuras, cómodas con el paisaje y que propician la expansión y la consolidación del ecosistema. Sin ir más lejos, hay un conocido tertuliano televisivo, indiscutiblemente hábil en la colocación de sus mensajes, que lleva años tratando de establecer una alianza, a priori contra natura, entre el Fútbol Club Barcelona y el club en el que trabajó como delegado. En realidad, sus intenciones van un paso más allá, pues no solo se limita a fortalecer los lazos entre esas dos entidades: cada vez que hay una polémica, no importa si con base fáctica real o construida artificialmente, que involucra al Madrid y a cualquier otro equipo —el Elche, el Cádiz, el Celta...—, de inmediato se apresura a subrayar su solidaridad con la supuesta víctima de la injusticia, tratando de vincular todos los hipotéticos agravios en un hilo común.

Ejerce de gota malaya que se afana en unir a todos frente a un objetivo compartido. Alguno argumentará que no hay que incurrir en el error de sacar conclusiones de gente que vive del show, pero considero interesante observar el bosque y no los árboles. Por encima del innegable carácter histriónico, y descontando el porcentaje de deliberada hipérbole que posee cualquier elemento televisivo, se vislumbra un propósito subyacente, a mi juicio clarísimo. Hay una evidente intención de hacer proselitismo antimadridista en un terreno fértilmente abonado para ello. Los esfuerzos del mencionado comentarista, imitados desde otros platós y foros, constituyen el último y más llamativo eslabón de una cadena larguísima y fuertemente anudada desde hace lustros.

Si hay error a favor del Madrid, el cántico solo aludirá a la condición ratera de los merengues; si hay error a favor del Barça, ya se sabe: estamos hasta las narices del Barça y del Madrid. Así se escribe la historia

En estas condiciones, el Barcelona ha vivido con relativa comodidad. Un Rivaldo comprado el último día del mercado no tenía el mismo coste que una conducta similar, o incluso más suave, llevada a cabo al otro lado del puente aéreo. Al mismo tiempo, las distintas varas de medir han contrariado al madridista medio, quien comprobaba con irritación cómo ni siquiera las muestras de solidaridad con muchísimos clubes servían para suavizar el ambiente al visitarlos. No ha faltado quien, hastiado de determinados recibimientos, ha acabado con el deseo más o menos inconcreto de abandonar las competiciones españolas. En ocasiones no se trata más que del exabrupto derivado del despecho, si bien en algún sector blanco la propuesta se ha llegado a valorar incluso positivamente en frío. Sin embargo, cuando el contexto parecía tener visos de inmutabilidad perenne, se ha producido un inesperado giro de guion que puede cambiar el panorama de una manera radical.

Negreira y Sánchez Arminio

Sucede poco, pero hay veces en que la realidad se impone y uno no puede sino contemplar fascinado el espectáculo, como se observa una presa que revienta o un accidente a cámara lenta. El escándalo de los pagos a Negreira ha dado un vuelco, al menos momentáneo, al reparto de los roles en el guiñol español. De repente, amistades que se antojaban eternas han volado por los aires, y en campos que se habían convertido en territorio comanche para el Madrid se organizan manifestaciones y protestas explícitamente dirigidas contra el Barça, sin necesidad de pagar el tributo acostumbrado al antimadridismo. Uno no puede evitar frotarse los ojos con los cánticos del Sánchez Pizjuán o de San Mamés, y de repente hasta a Xavi se le han quitado las ganas de ironizar con chanzas con el villarato.

Sucede poco, pero hay veces en que la realidad se impone y uno no puede sino contemplar fascinado el espectáculo, como se observa una presa que revienta o un accidente a cámara lenta. El escándalo de los pagos a Negreira ha dado un vuelco, al menos momentáneo, al reparto de los roles en el guiñol español

Se me dirá que todo esto responde a una situación muy concreta, con fecha de caducidad próxima. Se me dirá que no conviene acostumbrarse, porque los pilares del relato mayoritario se hallan tan asentados que ningún terremoto será jamás capaz de moverlos. Se me dirá, en fin, y seguramente con razón, que las aversiones y tendencias del fútbol español no tienen capacidad de rectificación a largo plazo con los medios de comunicación actuales.

Se me dirán estupideces. Lo cierto es que hay una oportunidad histórica de dejar en su lugar a mucho lenguaraz, y de esquivar, o al menos mitigar, ese hermanamiento construido a la contra del Madrid, cruel e injusto. Acaso no sea posible del todo, pero no resulta enteramente descartable hallarnos en una encrucijada en la que se está gestando un nuevo proselitismo. Uno que podría girar en torno a los agravios, mucho más veraces, contra otro club. Qué quieren que les diga; en mi opinión, sería de poco inteligentes no intentar aprovecharlo.

 

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