Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. La última cena que dio comienzo a esta pasión del Barça fue el conocimiento público de los pagos del club a Enríquez Negreira, y desde entonces no dejan de suceder acontecimientos —el último proveniente de Europa— que hacen más patente la necesidad de una crucifixión metafórica del club que le permita renacer deportivamente y, sobre todo, institucionalmente. La paradoja es que cuanto más obvia, debido a las pruebas, es la necesidad de que el Barça sea sancionado como merece por sus tropelías, más cunde en muchos aficionados la sensación de que este castigo será inferior a lo que correspondería.

Portada Marca

Marca dedica su portada a Ceferin, el hombre que surgió del hielo, y junto al rostro glacial del presidente de la UEFA destaca sus palabras: “Lo del Barça es muy grave”.

No somos sospechosos de pertenecer al club de fans de Ceferin, pero hemos de resaltar lo acertado de la frase, pues describe a la perfección la realidad. Ese “lo” engloba un compendio de desmanes culés inabarcables en un artículo de esta naturaleza y de cualquiera con una extensión menor que la Enciclopedia Británica. Ese “lo” contiene una larga serie de faltas, vulneraciones, infracciones, delitos, escándalos, etcétera, que conforman ese ADN Barça que se inculca en la Masía, donde han trabajado personas como Albert Benaiges.

Pero todos sabemos que ese “lo” de Ceferin se refiere al pago del Fútbol Club Barcelona al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de más de 7 millones de euros (en A) durante al menos 17 años. Es revelador que alguien como el presidente de la UEFA —organismo con una larga experiencia en materia de corrupción— diga que nunca vio nada igual en el fútbol, sobre todo si tenemos en cuenta su cordial relación con Al-Khelaïfi o con otros clubes estado.

Lo más importante de lo dicho por Ceferin no es que considere grave que el Barça pague a los árbitros, hecho grave para todos, incluidos los que lo justifican o lo niegan, lo más importante es que afirma que “en lo que se refiere a Europa, el caso no ha prescrito”. UEFA podría de entrada no permitir la inscripción del Barça en la Champions del años que viene y contempla sanciones que podrían extenderse hasta los 5 años fuera de Europa. Pero fuera de Europa de entrada, no como habitualmente se salen los culés en doble sesión anual de Champions y Europa League.

Portada As

As prefiere titular “La UEFA cerca al Barça” sobre una fotografía tuneada con tonos postapocalípticos que describe gráficamente este cerco. Aunque Laporta parece mirar a Aleksander pensando: si me tocas las palmas hago el boti-boti, tú.

El diario madrileño, ya en páginas interiores, comenta que la intención de la UEFA es que el Comité de Ética y Disciplina investigue y actúe rápido para que, en caso de sanción, el TAS disponga de tiempo para juzgar el asunto sin tener que conceder la suspensión cautelar, situación que podría llevar al Barça a poder participar en la próxima edición de la Champions.

No decimos que una sanción que contemple un número de ejercicios fuera de Europa no sea necesaria ni tampoco que no suponga un castigo de importancia para el Barça, cuya situación económica es incluso más ruinosa que el Camp Nou, pero para acercarse mínimamente a una reparación del daño causado, el Fútbol Club Barcelona debería ser desposeído de los trofeos recolectados durante los años en los cuales estuvo pagando a los árbitros. Es obvio.

De producirse sanción alguna por parte de la UEFA, FIFA, Liga, Federación o Mercerías Mari Paz, incluso aunque el castigo consistiese en pagar un café con leche al resto de clubes a los que privó de aspiraciones deportivas legítimas, sabemos que el Barça esgrimiría el consabido "es que me tienen manía", y aquí paz y después gloria.

¿Y los medios culés?

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Pues los medios culés se quedan con la anécdota, como es habitual. Ayer La Vanguardia se destapó con un clickbait de manual y al Barça y a sus acólitos les faltó tiempo para liarse la manta del victimismo a la cabeza y mostrar su indignación ridícula.

Portada La Vanguardia

Al igual que dijimos ante de Cerefin, no somos sospechosos de pertenecer al club de fans de Javier Tebas, pero en este caso, la Liga se limitó a enviar a la Fiscalía un documento perteneciente al caso Soulé por si tenía relevancia con el caso. La lectura del propio artículo desmonta el titular del mismo, pero se ve que los chicos de Laporta o bien no lo leyeron o volvieron a tomar a sus fanáticos por tontos y emitieron un surrealista comunicado en el que pedían a Tebas que diese explicaciones y solicitaban su dimisión.

Es decir, el Barcelona, club donde nadie ha dimitido desde que se conoció el escándalo el pasado 15 de febrero, y que aún no ha dado explicación pública alguna sobre por qué pagó millones de euros durante al menos 17 años a los árbitros, pide explicaciones a Javier Tebas, y su dimisión, por un clickbait de La Vanguardia, medio también relacionado económicamente con el club culé, según apareció recientemente.

Tampoco tiene mucho recorrido, pero todos sabemos que lo que más gusta en Can Barça es victimizarse, más aún que un tiki taka eterno.

Pasad un buen día.

Desde que publiqué la previa del partido contra el Valladolid, diciendo nada más que verdades como puños (mi segundo apellido es Barquero, por lo que no podía ser de otra manera) no he dejado de tener que bloquear a haters, culers, amenazadores de demandas e insultadores varios. La verdad es que me lo he pasado muy bien dando a diestro y siniestro al botón del block. Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho (frase que se atribuye al Quijote pero que no he encontrado en su lectura, cosa extraña…) Ladran y mucho, insultan (me llaman gordo y calvo, que más que un insulto, es una definición, mire usted) amenazan con demandas (como sea verdad, me van a pagar las vacaciones de por vida) y dicen que todo es una campaña porque van a 12 puntos en la liga. Pues eso, que el único argumento que tienen es el del insulto, la mofa y la amenaza. Vamos por el buen camino, pues…

Ayer nos despertamos con la designación de Martínez Munuera en el campo y González González en al VAR para la vuelta de Copa contra el Negreilona FC. Eliminados. Salvo cataclismo asteroidal, tsunami devastador o desfallecimiento súbito de los 16 jugadores del Negreilona en el campo (sí, 16, 11 más árbitro, asistentes, y VAR), nos quedamos con las ganas de jugar la final. Ojalá me equivoque y nuestros jugadores resurjan de las cenizas arbitrales como el Ave Fénix resurgió de las suyas, pero me temo que si intentan hacerlo, aparecerá el González o el Martínez a prender otra vez la llama devastadora. No hay color, no se ponen ni colorados con la que está cayendo.

Martínez Munuera persigue a Vini Rayo

Hasta Ceferin, nuestro “amigo del alma” ya ha dicho que es lo más grave que ha visto en la vida. Vamos, que ni lo del PSG, City, Chelsea, Catar y demás tropelías le han parecido más fuertes que la cosa negreiril. Normal. Es que esto es el escándalo más grave de la historia reciente española, para vergüenza y escarnio de nuestra amada piel de toro. Pues toca estocada en el casi derrumbado Camp Nou, estocada y vuelta al ruedo de los vestidos de azulgrana y de los del silbato al unísono, una vuelta triunfal todos juntos por haber derrotado a la bestia blanca, al enemigo común (Sánchez Arminio dixit).

Hasta Ceferin, nuestro “amigo del alma” ya ha dicho que es lo más grave que ha visto en la vida. Vamos, que ni lo del PSG, City, Chelsea, Catar y demás tropelías le han parecido más fuertes que la cosa negreiril

Dan ganas de que el club decida que los jugadores no se monten siquiera en el avión, que nos lo den por perdido y la eliminatoria (total, para ese viaje…) y que nos sancionen ejemplarmente (que entonces sí que lo harían) pero no pasar por esta broma de competición nacional. Se que no se puede hacer, que el Real Madrid no es como ellos (de lo que me enorgullezco), pero el cuerpo me pide que los dejemos compuestos y sin novio en el altar. Por cierto, el otro día se dijo que lo mismo el Negreilona alineó indebidamente a Gavi. Si eso fuere así, el Elche a lo mejor no hace no lo que hizo el Cádiz, no sea que, después del casi matemático descenso a segunda, los hagan desaparecer… Una más en la larga serie de tropelías para conseguir un palmarés tan inflado como corrupto y manchado para el Negreilona.

Bueno, que me caliento. Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡Hala Madrid!

 

Cuidado con el número de partidos entre ambos

 

En total, R. Madrid y Barcelona han jugado 252 partidos oficiales, con un balance de 101 partidos ganados 52 empatados y 99 perdidos, con 419 goles a favor y 412 en contra. No obstante, algunas informaciones dan como el 1º partido oficial entre R. Madrid y Barcelona el disputado el 13 de mayo de 1902 en el Concurso de foot ball jugado como parte del programa de las fiestas de San Isidro y organizado por el Ayuntamiento de Madrid. Esas fuentes contemplan dicho partido como de Semifinal de la Copa de España… Pues bien… ESE TORNEO NO ES CONSIDERADO OFICIAL. NO ES LA 1ª COPA DE ESPAÑA NI EL TROFEO LO DONÓ EL REY ALFONSO XIII, como dicen tales fuentes.

 

Como diría Laporta, tampoco estamos tan mal

 

Aunque las últimas derrotas (la última mangada por el trencilla de turno) hacen parecer que nuestro balance contra el Negreilona FC es negativo, en los 10 últimos partidos oficiales contra ellos, hemos ganado 6 y hemos perdido 4, con 17 goles a favor y 16 en contra.

 

Militao, centenario

 

Nuestro central brasileño puede jugar su partido de competición española nº 100 con el Real Madrid si juega en el Camp Nou.

Militao centenario Barça

Y como remate, Martínez Munuera al silbato

 

Toca concierto de pito, al más puro estilo de la Filarmónica de Viena en el Concierto de Año Nuevo (que llevo viendo ininterrumpidamente más de 50 años, tradición paterna). Nos toca el ínclito Martínez Munuera. El elemento neperiano que fue el nefasto árbitro del R. Madrid-Sevilla de la liga 2020/21, aquel que propició con sus decisiones que el equipo blanco no ganara esa edición anulando un gol legal al Real Madrid e inventándose un penalti inexistente de Militao. Como he dicho en la introducción, eliminatoria perdida. Xavi y Laporta tienen que ganar el doblete necesariamente para mantener el relato y los patrocinadores. Que la UEFA/FIFA nos ampare, porque la Justicia tardará puede que demasiado.

 

Datos del rival

 

1.- El Fútbol Club Barcelona fue uno de los 10 equipos que disputaron la primera edición de la Liga de Primera División.

2.- El Barcelona es el equipo que más Copas de España ha ganado, con 31, habiendo jugado, además, 11 finales.

3.- Sus últimos 5 partidos oficiales los ha saldado con 5 victorias.

4.- El Barcelona, en sus últimos 5 partidos como local, ha ganado 4 y ha empatado 1.

5.- En las últimas 5 temporadas, Luis Suárez (5), Aubameyang, Ansu Fati y Ferran Torres (2), Coutinho, Arturo Vidal, Malcom, Rakitic, Mingueza, Kun Agüero, Araújo, Luuk de Jong, Lewandowski, Gavi, Pedri, Sergi Roberto y Kessié (1) son los goleadores del Barcelona al Real Madrid.

6.- Jugadores del Barcelona que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Samitier (7), Evaristo (6), Luis Enrique (5), Eto’o (4), Tejada y Figo (3), Laudrup y Ronaldo Nazario (2), Canal y Chus Pereda (1).

7.- Xavi Hernández se ha enfrentado como entrenador en 6 ocasiones al Real Madrid (todas con el Barcelona), con un balance de 4 victorias y 2 derrotas ante los blancos.

9.- Los goleadores del Barcelona esta temporada en Copa son: Lewandowski, Dembelé, Raphinha y Ansu Fati (2) Araújo y Kessié (1).

Caballos Barça

10 últimos partidos oficiales contra el Barcelona

 

6 victorias, 4 derrotas, 17 goles a favor (1,7 por partido) y 16 en contra.

Goleadores: Benzema (4), Fede Valverde (3), Vinicius (2), Mariano, Sergio Ramos, Modric, Kroos, Alaba, Lucas Vázquez, Rodrygo y Araújo (p.p.) (1).

Asistentes: Rodrygo (3), Benzema (2), Kroos, Carvajal, Lucas Vázquez y Mendy (1).

Tarjetas: Casemiro y Nacho (4), Modric, Vinicius y Fede Valverde (3), Mendy (2), Lucas Vázquez, Camavinga, Kroos, Carvajal y Dani Ceballos (1).

Expulsados: Casemiro.

Primer tiempo, 8 goles; segundo tiempo: 8 goles; prórroga: 1 gol.

Gol tempranero: Fede Valverde (minuto 5).

Gol postrero: Fede Valverde (minuto 98).

El Real Madrid no ha remontado para ganar el partido y le han remontado 1 vez.

Mayores goleadas: a) 1 de marzo de 2020, Liga, R. Madrid-Barcelona, 2-0, goles de Vinicius y Mariano; b) 24 de octubre de 2020, Liga, Barcelona-R. Madrid, 1-3, goles de Fede Valverde, Sergio Ramos y Modric; c) 16 de octubre de 2022, Liga, R. Madrid-Barcelona, 3-1, goles de Benzema, Fede Valverde y Rodrygo.

1 gol de penalti marcado, ninguno recibido.

Ningún doblete o más.

Partido con más goles (5): 12 de enero de 2022, Supercopa de España, R. Madrid-Barcelona, 3-2, goles de Vinicius, Benzema y Fede Valverde.

El Real Madrid ha marcado gol en 8 de los últimos 10 partidos oficiales jugados contra el Barcelona.

 

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Esta semana, el Madrid visita Barcelona. Tiene que remontar. Será por la final de la Copa del Rey y será la noche del Miércoles Santo. Los antecedentes no parecen favorables: el Real de Ancelotti encadena tres derrotas seguidas frente al Barcelona de Xavi, quien desde que es entrenador allí ha vencido en cuatro de los cinco partidos en que ambos equipos se han medido. Sin embargo, ¿a quién le importa la estadística? Napoleón decía que un hombre muerto es una tragedia pero un millón, tan sólo una cifra. Y tenía razón. Tres derrotas seguidas pueden no significar nada. Una victoria, llegar a una final.

Y el Madrid vive para las finales. Una final, la que sea, es su estado mental. En realidad, todas las finales que juega el Madrid son una preparación para la final de la Copa de Europa, que el madridista juega dentro de su cabeza una y otra vez, sin parar, todos los días de su vida. Pero el partido con el Barcelona del miércoles trae a la memoria otra final de Copa que se jugó en otro Miércoles Santo, inolvidable, del mes de abril del año 2011.

El Madrid vive para las finales. Una final, la que sea, es su estado mental. En realidad, todas las finales que juega el Madrid son una preparación para la final de la Copa de Europa, que el madridista juega dentro de su cabeza una y otra vez, sin parar, todos los días de su vida

What´s the numbers?, se preguntaría un inglés. Pocos, atendiendo a los datos puros, que es de lo que está hecho el fútbol moderno. El dato puro no vale para nada, apenas sirve para explicar la realidad. Con los datos puros en la mano, el Madrid de Ancelotti lo tiene en chino: a doce puntos del Barcelona de Xavi en Liga, por detrás en la eliminatoria y, en el VAR, nada menos que González González, ese personaje de cómic de terror que le robó la Liga de 2021 al Madrid. En el verde, en cambio, estará Martínez Munuera, un señor al que el entorno periodístico del Barcelona le organizó una campaña de acoso y descrédito personal por osar pitarle al Madrid un penalty (que era) a favor en el Camp Nou, una vez. Todo esto, como digo, con las estadísticas en contra y el ambiente de sospecha inevitable que rodea toda competición organizada por la Real Federación Española de Fútbol. Pero las estadísticas son un mero entretenimiento de oficinistas. Hay en juego algo mucho más grande, mucho más incluso que la corrupción sistémica de los órganos reguladores.

Valverde Barcelona

En juego, en efecto, está el telos del Madrid, que vale más que cualquier copa y que, por supuesto, la del Rey, el rey mismo, la Federación, España o qué decir del Fútbol Club Barcelona. El telos, o sea, la causa “por la cual algo existe”, del Madrid es alcanzar en la tierra el reino de los cielos. Y el reino de los cielos siempre está a un córner a favor de distancia o a una falta lateral botada por Kroos. La convicción profunda e insobornable de estar predestinados a derrotar el olvido es lo que hace que el Madrid pueda ser aplastado una y otra vez hasta que, en último término, se sobrepone y vence. Eso es lo que ha llenado la sala de trofeos del Bernabéu, y no ninguna componenda secreta con los dirigentes del estamento arbitral.

El telos, o sea, la causa “por la cual algo existe”, del Madrid es alcanzar en la tierra el reino de los cielos. Y el reino de los cielos siempre está a un córner a favor de distancia o a una falta lateral botada por Kroos

Si a mí me preguntaran por el escenario ideal para que el Madrid se conceda una noche histórica, diría que es ese: tener que remontar en el campo más hostil de todos, con la España oficial en contra, con el estamento mediático escribiendo su esquela, con la sala VAR en el Palacio de la Generalidad y Roures eligiendo los planos; con los laterales titulares lesionados o en tela de juicio, con el orgullo herido y con la sensación de tener que rasgar el velo del templo para conseguir la victoria. Esa es, exactamente, la situación que afrontará el Madrid de Ancelotti el miércoles por la noche, por lo que los presagios no pueden ser más propicios.

Modric Real Madrid Barcelona

Quitando la final de la Supercopa feminista de Rubiales en Arabia Saudí, a la que el Madrid llegó por pura cortesía, el resto de partidos que han jugado Real y Barcelona han dejado una sensación extraña: la de que el Madrid es un equipo absurdamente superior, tanto que, desde las alturas, pierde de vista al equipito de Xavi, yerra los golpes y acaba desplomado como los elefantes en las batallas de la Antigüedad, acosados por una jauría de perros enloquecidos. El Madrid no ha sabido cómo cerrar ninguno de esos partidos, ni siquiera el que ganó en el Bernabéu, en octubre. Aquella tarde la cosa llegó a oler a 5-0 pero terminó con el campeón de Europa pidiendo la hora.

La convicción profunda e insobornable de estar predestinados a derrotar el olvido es lo que hace que el Madrid pueda ser aplastado una y otra vez hasta que, en último término, se sobrepone y vence. Eso es lo que ha llenado la sala de trofeos del Bernabéu, y no ninguna componenda secreta con los dirigentes del estamento arbitral

Xavi es un tipo que como entrenador sin duda honra el cruyffismo predicando una cosa y dando luego una clase de trigo bien distinta. Su mérito es ahormar un grupo rocoso, absolutamente cholista, que se impone desde una buena defensa, un buen portero y un delantero extraordinario; un equipo que da su verdadera medida en Europa, en donde es incapaz de pasar de la primera fase y en donde sucumbe en cuanto llega quien imprime algo de ritmo moderno. Pero que, en España, se pasea a la grupa del videoarbitraje, de la complacencia de unos rivales en trance de sudamericanización y gracias a la desidia liguera que posee al Madrid cuando, como la temporada pasada, se empacha de gloria y luego llega septiembre y se le antoja echarse una siesta. De la que suele despertarse con un entrenador diferente (un zoomer añadiría aquí la coletilla “2015 vibes”).

Xavi es un tipo que como entrenador sin duda honra el cruyffismo predicando una cosa y dando luego una clase de trigo bien distinta. Su mérito es ahormar un grupo rocoso, absolutamente cholista, que se impone desde una buena defensa, un buen portero y un delantero extraordinario; un equipo que da su verdadera medida en Europa, en donde es incapaz de pasar de la primera fase y en donde sucumbe en cuanto llega quien imprime algo de ritmo moderno

La situación en España ahora mismo, tan kafkiana, requiere de un golpe anafiláctico: es decir, precisa de una de esas noches, tan a menudo en abril (que es el mes en el que el mundo resucita y todo, de nuevo, se estrena) en las que el Madrid recuerda que hay un mundo nuevo en nuestros corazones. Tras casi dos meses de informaciones acerca del caso Fútbol Club Barcelona-Negreira, la gente empieza a darlo por bueno. O sea, como era previsible, a mostrarse indiferente ante las tremendas pruebas de corrupción que empañan el fútbol español. Si para la justicia penal todavía falta tiempo y para la deportiva, paciencia, el momento exige cierto tipo de justicia poética o divina. En estas cosas, el Madrid siempre fue la espada del destino. Hurtarle el cuerpo a la fatalidad en el último segundo y reafirmar la vida sobre la muerte en el preciso instante en que el Tiempo asume que ha ganado la batalla fue siempre la especialidad madridista. Que, huelga decirlo, es completamente extraña a la tradición española contemporánea, toda ella hecha de pura mediocridad, zafiedad y vileza. Los mejores triunfos del Madrid tuvieron siempre el alimento que Borges concedía a los héroes: falsía, derrota, humillación. Pródigo como el océano, el Real tiene de nuevo que escribir el poema. Hacer algo bonito, que es ganar, como dejó escrito en el viento ese “cuerpo humano para andar por la tierra” que el siglo XXI regaló a los madridistas que es Benzema, con su voz infinita.

 

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EL Pucela no es el Chelsea. Lo dijo la PE

 

La verdad es que tuve un momento de confusión. Ayer, por concretar. Fue hasta que gente de la prensa especializada —la mayoría un coñazo, por cierto— se manifestó nada más acabar el partido: el Pucela no es el Chelsea. Muchas gracias.

Es curioso. Antes que al Chelsea el Madrid enfrentará al Barcelona, pero de ese partido no habló apenas nadie. Solo del otro. Lo cual me volvió a enredar. ¿Por qué la prensa especializada (PE) piensa en el Madrid y le sale la Champions?

  1. A) Le suena.
  2. B) Le parece lo único serio.
  3. C) Le atormenta pensar que el Madrid puede ganarla otra vez. De ahí el grito, desgarrador en ciertos casos, ¡el Pucela no es el Chelsea!
  4. D) Da por liquidada la semifinal de Copa.

Se comentó también que el equipo inglés ha cambiado de entrenador y que está al frente un magnífico tipo al que conocí cuando era un crío, él, no yo. Bruno Saltor, ex de Espanyol, Almería y Valencia entre otros. Pero parece que están por Nagelsmann, recién despedido del Bayern. Veremos.

Bruno Saltor Chelsea

Pero eso. Saber que el Pucela no es el Chelsea me tranquilizó. Me lo parecía y seguramente también a usted, pero conviene que estos tíos y tías que hablan de bloque bajo o alto y esas cosas nos lo aclaren. Me quedé tranquilo pues llegué a pensar que la ida acabará con otro 6-0 —como poco— y bueno, ya saben: el Pucela no es el Chelsea.

Antes habrá que ir al Camp Nou, el miércoles mismamente. Está la PE y mucho PL (Pueblo Liso) dándole vueltas a ver qué hace Ancelotti en pos de la imprescindible remontada. El Madrid sale un gol abajo en campo ajeno. Eso es lo único cierto.

Lo demás, qué hará o no el míster, si pondrá tres, cuatro o 44 en el centro del campo, todo eso tiene su qué pero choca con lo fundamental, lo que repito siempre que el Madrid visita ese estadio: lo que tengan que hacer que lo hagan pronto. Esperar al minuto 80 como la última vez es cruel e innecesario.

Fuera juego Asensio Barça

He buscado en mis archivos y esa petición, lo que tengáis que hacer que sea pronto, la patenté en los 90. Recuerdo el día, fue en el viejo El Mundo Deportivo. Andrés Astruells, que en gloria está, se despelotó al leerlo. En El Mundo Deportivo, no AS o Marca, referido a un Barça-Madrid. Eran otros tiempos…

Y sí, entonces el hacedlo-pronto se limitaba a tres tíos, el árbitros y los líniers. Era más cómodo. Ahora la cosa afecta a tropecientos: esos tres más el cuarto árbitro y la tropa del VAR, mención especial al tío de las líneas. Gente capaz de ver mano, fuera de juego o cosa así en una jugada que inició Vinicius en el Flamengo y la remató Nacho en el Bernabéu, recién ascendido de la cantera. Una jugada transoceánica pues empezó en Río y terminó en Madrid. Tremendo.

Qué hará o no Ancelotti, si pondrá tres, cuatro o 44 en el centro del campo, todo eso tiene su qué pero choca con lo fundamental, lo que repito siempre que el Madrid visita el camp nou: lo que tengan que hacer que lo hagan pronto. Esperar al minuto 80 como la última vez es cruel e innecesario

Una leve esperanza blanca sí existe: si son capaces de rematar con la puntería de ayer, quizá. Se trata de ajustar bien la pelota y procurar que haya siempre dos o tres defensas, cuatro más el portero sería lo ideal, entre el rematador blanco y la línea de gol.

Entonces puede que cuele. Lo demás resultará temerario. Lo que más, el contragolpe. Yo lo desestimaría. El último pase en veloz carrera de pasador y presunto receptor… miau. Riesgo de banderazo enorme, en directo o desde Las Rozas.

Pero bueno, no nos desviemos: el Pucela no es el Chelsea. No sé si lo había dicho.

 

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Hemos pensado que era necesaria una sección que glosara la obra y milagros de aquellos árbitros, presentes y pretéritos, que con sus designios han influido en la trayectoria deportiva del Real Madrid. En “Vidas de santos”, autores galernautas componen la hagiografía de estos ilustres colegiados que han ascendido al santoral de la ignominia.

 

Una de las “joyas” arbitrales antimadridistas más destacadas de la historia es Eduardo Iturralde González. De casta le viene al galgo, como bien dice el proverbio, ya que su abuelo, Eduardo Iturralde Gorostiaga, ya fue un colegiado particularmente dañino para el Real Madrid entre 1932 y 1947, cuando arbitró nada menos que 5 partidos que terminaron en derrota, siendo los merengues el equipo local.

Dicho nefasto récord, del que bien presume su nieto cada vez que abre la boca, fue batido cincuenta y tantos años después por el dicharachero nieto, habitual en los programas de la cadena SER, ya que en los 28 partidos que arbitró al Real Madrid en su estadio, el equipo blanco fue derrotado en 6 ocasiones nada menos. 6 derrotas en 28 partidos, unas estadísticas delirantes y completamente anómalas en la historia de nuestro club (un 21,4%).

Iturralde González presume del nefasto récord de su abuelo de 5 derrotas del Madrid en el Bernabéu. Él mismo lo batió con 6 derrotas en 28 partidos

Este colegiado, internacional desde 1998, sin tener en su haber ni un solo partido destacable en Champions League ni en Eurocopas ni en Mundiales, tiene el triste récord para los madridistas de haber pitado 3 Clásicos con 3 victorias del FC Negreilona (dos en el Camp Nou, 3-0 y 5-0, y un 0-3 en el Bernabéu).

Desmenucemos dos de dichos partidos: el 3-0 en Barcelona fue una tarde de febrero de 2000, y con 1-0 en el marcador, Iturralde expulsó con tarjeta roja directa a Roberto Carlos por una entrada a Figo en la que el lateral brasileño tocó claramente el balón. Con 70 minutos por delante y con un jugador menos, el Madrid fue incapaz de igualar el partido. Recordemos que en dicho año, el Madrid fue unos meses después ganador de la Octava Copa de Europa.

Iturralde González Roberto Carlos

El segundo Clásico a recordar, el de la famosa manita de Piqué, el 5-0 de Guardiola a Mourinho, fue el del célebre penalti no pitado de Víctor Valdés a Cristiano Ronaldo cuando el resultado, casi finalizando la primera parte, era todavía de 2-0. Se habló mucho de la inmensa superioridad del Barça sobre el Madrid, pero lo cierto es que el haberse ido al vestuario con un 2-1 y con un Madrid en alza habría cambiado mucho la historia. Iturralde sacó a pasear su revólver de tarjetas amarillas (7) y finalmente expulsó a Ramos al final del partido, con 4-0 en el tanteador.

Las estadísticas de Iturralde González son de auténtico escalofrío cuando arbitraba al equipo madrileño. 49 partidos en total y 14 derrotas, casi un 30%, mientras que, por ejemplo, a su querido Barça, ya con la etapa Negreira en su pleno esplendor, le pitó en 39 ocasiones, con tan solo 4 partidos perdidos por los culés (un 10%).

Iturralde González Casillas

Dicho experto arbitral, antimadridista más que confeso, tuvo la osadía de mentir descaradamente al afirmar en El Larguero de la SER que el 90% de los árbitros eran madridistas, y lo curioso es que esa noche no se le cayó al suelo la cara de vergüenza tras pronunciar tamaña ignominia. Claro, que lo de ser un alumno aventajado de Pinocho no es nuevo para él, es ya bien conocido —y viral— el vídeo en el que el detector de mentiras del programa le pilló no en uno sino en dos flagrantes mentiras a propósito de estas dos preguntas:

1-. ¿Hay indicaciones a los árbitros por parte de sus mandatarios?

2-. ¿Conoces algún árbitro antimadridista que haya pitado al Real Madrid?

Eduardo Iturralde González es uno de los mejores representantes de esa época terriblemente oscura de la que aún nos esperan toneladas de verdades por descubrir

Este personaje, que vivió del arbitraje durante 25 años y que lleva viviendo del cuento antimadridista —un relato muy rentable— más de 10 años como “experto asesor arbitral” de la SER y escribiendo sandeces en el Diario AS, se permitió atacar hace unas semanas al Real Madrid por el vídeo que emitió RMTV sobre el nefasto currículum de Clos Gómez, colegiado que tiene unas estadísticas absolutamente absurdas en sus arbitrajes al Madrid y actual responsable del VAR de Primera División —Tierra, trágame—. Al día siguiente de sus insultos a la televisión merengue, fue generosamente obsequiado por esta con un vídeo edición especial Iturralde González, de más de 3 minutos.

Iturralde González Heinze

No se sabe todavía si a día de hoy ha podido recuperarse al ver dicho vídeo con algunas de las tropelías que perpetró contra los blancos, una de ellas particularmente notable, aunque fallida, en la Supercopa de España 2008, cuando expulsó a Rafael Van der Vaart en el minuto 40 (con 0-1 en el marcador) y a Ruud Van Nistelrooy en el minuto 72, con 1-1. Pese a su manía persecutoria contra los locales, el Madrid acabó venciendo 4-2 jugando 9 contra 11 y adjudicándose el trofeo en disputa, en una más en la colección de remontadas épicas vividas en el Santiago Bernabéu.

Nadie sabe cómo llegó a pitar tanto en España y tan poco fuera de España, apenas unos APOEL Nicosia-Zenit, un Lieja-Arsenal, un Celtic-Lyon, un Ajax-Maccabi, hasta 8 en total en fase grupos de Champions, nunca en eliminatorias, o un Eslovenia-Irlanda del Norte en fase europea de Mundial. Un poco como lo que pasa hoy en día con los De Burgos y Hernández al cuadrado, que pitan Clásicos sin parar y ni siquiera son citados para partidos semiinteresantes de Champions League. Y es que el efecto BarçaGate-Negreira es alargado, y Eduardo Iturralde González es uno de los mejores representantes de esa época terriblemente oscura de la que aún nos esperan toneladas de verdades por descubrir.

 

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Hola de nuevo:

 

Me cuentas que vas a afrontar el próximo Clásico de Copa del Rey en el Camp Nou con absoluta indiferencia. Afirmas que ya contemplaste con desgana los dos últimos encuentros, tanto la ida de la eliminatoria como la visita liguera a Barcelona, y, cuando se me escapa un deje de asombro, te encoges de hombros y añades que el escándalo destapado estos meses te ha robado la ilusión por lo concerniente a las competiciones nacionales españolas. Te reconoceré que mi sorpresa ante la postura que adoptas no es absoluta: en realidad no eres el único al que he escuchado defender esta posición. No digo que no sea una postura comprensible y hasta racional; lo único que ocurre es que me confieso incapaz de compartirla. Mis intentos de estoicismo han naufragado miserablemente hasta ahora, diluidos en el lacerante dolor que me provocó el gol de Kessié en el descuento de la última cita, que destruía de facto la viabilidad de seguir compitiendo por la liga. No estoy orgulloso, pero la verdad es la verdad, la diga Agamenón o incluso Xavi Hernández.

Vinícius Barça

Relacionado con este asunto de la pasión, sin duda te acordarás de que hace unos meses, antes de que el caso FCB-Negreira saliese a la luz pública, te escribí otra de nuestras cartas reflexionando sobre si los Madrid – Barça habían perdido aliciente desde el prisma blanco. En aquella misiva, recogí los argumentos de quienes decían que, frente al odio perenne que los blaugranas nos profesan sin importar la década, nosotros presuntamente habríamos vuelto a nuestra postura más o menos condescendiente hacia lo culé, tan propia del madridismo satisfecho y complaciente de los años 60 o 70, rebajando la intensidad de la rivalidad después de unos años de hipertrofia más o menos artificial; recordarás que yo no estaba seguro de coincidir con dicha hipótesis y te confesaba que, al menos en mi caso, esa relajación no había ocurrido ni —me temo— ocurrirá jamás. Ya sé que conviene no confundir las creencias personales con las colectivas, pero permíteme que, echando un vistazo a nuestro alrededor, me recree en el hecho de que hoy, incluso descontando a los embargados con el desengaño como tú, parece haber más “de los míos” que “de los condescendientes” a la hora de encarar el partido del miércoles en el Camp Nou. Ignoro si el Negreirazo ha tenido una influencia decisiva en ese supuesto nuevo despertar del madridismo menos indulgente; sea como fuere, bienvenidos.

Ignoro si el Negreirazo ha tenido una influencia decisiva en ese supuesto nuevo despertar del madridismo menos indulgente; sea como fuere, bienvenidos

Por otro lado, tus palabras desencantadas me han hecho pensar por un instante en cómo se encara el partido desde el otro lado del puente aéreo. Ya sabes que la juventud a veces se pierde en metafísicas, y no puedo evitar caer en la tentación de imaginar la vergüenza y la profunda tristeza que yo mismo sentiría de haber nacido como hincha del Barcelona y toparme con la que está cayendo. Sin embargo, la realidad destierra cualquier bienintencionada ensoñación ficticia: no hay más que ver cómo afrontaron el Clásico liguero sus medios de comunicación afines, su entorno y ellos mismos. Con la cabeza igual de alta que siempre, con la rabia y los improperios habituales, con los cánticos de “así gana el Madrid” en cuanto hubo una acción que no les gustó —hay que tener cuajo— y con la alegría absolutamente intacta, incólume, inalterada, sin un mínimo atisbo de sonrojo o siquiera de contención. La cámara que enfocaba la grada tras el silbido final mostró una sucesión de rostros eufóricos, algunos más agresivos que otros, repitiendo desafiantes la letanía del “a 12” y señalando ufanamente el escudo estampado en sus camisetas, que en el césped habían sido convenientemente adornadas para la ocasión con el patrocinio especial de la motomami Rosalía. Esta última circunstancia, por cierto, se presta a una analogía sugerente y relacionada con la indiferente actitud culé respecto al Negreirazo. Constituye uno de esos detalles interesantes en los que dicen que se halla el diablo.

Rosalía Motomami Barça Madrid

Con Rosalía no suele haber medias tintas: o se es fan irredento o se abjura con desprecio. En una zona intermedia solo estamos cuatro gatos, innobles equidistantes que la consideramos un producto artificial tan sofisticadamente calculado como meritorio, y que a veces nos gusta y a veces no. Conociendo tus aprecios musicales, mucho menos matizados, sé que te encuentras a punto de abandonar la lectura de esta carta. No obstante, te ruego un esfuerzo y que escuches su último tema, cuyo lanzamiento coincide aproximadamente, quincena arriba o abajo, con las fechas en que se conoció la investigación de Hacienda. Antes de partirte de risa, comprueba la perfección en la sincronía de los elementos. La letra de la canción, el Negreirazo, el patrocinio al Barça. Si precisas te hago una traducción a vuelapluma, pero analiza, por favor: “No necesito la honestidad, cariño, miénteme como si me amases. Cúbreme en un sueño, seré tuya, nuestra fantasía. ¿Quién necesita la honestidad?”. La publicidad musical en la camiseta estrenada el mismo día en que todo se pasa por alto, empequeñecido por el exultante ardor de saberse momentáneamente por encima del Madrid. I don’t need honesty. Hay ocasiones en que el guionista de la vida te guiña un ojo si estás lo suficientemente atento.

Letra del último tema de Rosalía: “No necesito la honestidad, cariño, miénteme como si me amases. Cúbreme en un sueño, seré tuya, nuestra fantasía. ¿Quién necesita la honestidad?”. La letra de la canción, el Negreirazo, el patrocinio al Barça

En cualquier caso, tampoco debemos regocijarnos en exceso con estas chanzas. El fútbol no entiende de justicias, y mucho menos poéticas. Conviene no engañarse, en la investigación judicial y administrativa pasará lo que tenga que pasar, pero nada nos garantiza que, en otros ámbitos, reciban el castigo moral proporcional que seguramente merecen. Y es precisamente por eso por lo que, desterrando tu apatía, hay que ganarles este miércoles. Al contrario que lo que cantan ellos por boca de Rosalía, who needs the honesty, baby, lie like you love me, yo sí necesito la honradez; si bien acepto momentáneamente mentir y actuar durante noventa minutos como si nada hubiera ocurrido y valiera la pena el esfuerzo. Porque, desengáñate, el escaso nivel de autocrítica azulgrana demostrado ante el escándalo pone de manifiesto que la victoria blanca es el único correctivo que verdaderamente les afecta al ánimo. Y si esta se produce, aunque luego consigan el más difícil todavía y logren una vez más retorcer el relato para salir más o menos airosos en el terreno de la opinión pública, al menos podremos oír acabar la canción con una sonrisa de felicidad plena. Al fin y al cabo, el último verso dice: Maybe at the end, it becomes Real. Enough for me.

Cuídate, volveré a escribirte pronto.

 

Pablo

Buenos días. Goleada y set en blanco. La metáfora tenística está servida cada vez que un equipo logra seis goles. Como suele pasar con estas cosas, el primer hombre que deslizó el paralelismo fue un genio, pero el segundo fue solo el primero de una larga lista de plastas adheridos al topicazo.

Portada As

As (ejem) cae en su portada en la cosa del tenis, pero al menos no lo hace en el titular. “Benzema hace un hat-trick en el set al Valladolid antes del duelo del Camp Nou”. ¡Han cantado set en blanco! Bueno, lo de “en blanco” lo dan por supuesto. ¿En qué otro color podría ganar un set el Real Madrid? Está muy bien en cambio otorgar el protagonismo a Benzema, que entre lesiones y lentas recuperaciones de lesiones estaba sobrellevando la temporada más que jugándola, y que ayer rubricó un pliego de descargos contra el viejazo definitivo que muchos le acusan de padecer. Vaya tres golazos, el primero cabeceando con todo un centro magistral de Vini, el segundo serpenteando como una anguila en la frontal para descerrajar un latigazo imparable, y el tercero en un escorzo del genio plástico y práctico que constituye. Esta última foto es la elegida por Marca para reflejar la grandeza del partido del capitán ante un Valladolid voluntarioso al principio, pero al cabo inerme ante el vendaval vikingo.

Portada Marca

Todo lo que necesitáis saber del partido pero nunca os atrevisteis a preguntar lo tenéis en la espléndida crónica de Andrés Torres, of course. Andy tuvo el coraje de sentarse delante del televisor para ver un partido de la Negreira League, que es cosa que demanda no poco valor, y el hecho es que le valió la pena (a él y a todos) porque el espectáculo fue de primera. Es lo que tiene el Real Madrid, que pertenece a una liga de mierda por imperativos de la geopolítica, pero que en ausencia de arbitrajes negreiriles —y a veces hasta con ellos— se permite dignificar la competición infame que por desgracia tiene que jugar con actuaciones sublimes.

“Karim saca la guadaña”, hemos decidido titular el portanálisis de hoy, aunque nos hemos pensado poner una coma del vocativo por ahí. Karim, saca la guadaña (el miércoles, se entiende). Es una afirmación en lo relativo al encuentro de ayer y un ruego, casi una súplica de cara al de pasado mañana, un duelo copero al que el Negreira FC llega con ventaja de 1+1 (un gol + un día más de descanso) porque el sistema así lo quiere, en lo relativo a lo segundo, y porque el Madrid fue incapaz de superar el planteamiento ultradefensivo del Barcelona más ramplón que jamás hayan visto nuestros ojos. Se puede ser ramplón en esta vida, ojo. Lo que no se debería es presumir constantemente de no serlo y motejar a los demás de ramplones por hacer lo que luego tú acabas haciendo.

Pero ese, por supuesto, es el menor de los problemas del Barça. Ahí están su asfixiante situación financiera o el cerco de la justicia a cuenta del BarçaGate, que algunos quieren llamar NegreiraGate de forma generosa y reduccionista. No. No es solo Negreira. Negreira es el repartidor, el pringao que pone la cuenta corriente para el posterior reparto del dinero putrefacto. Negreira es solo la cúspide del iceberg de iniquidad que el Barça es. Son, sencillamente, la entidad deportiva más corrupta que ha existido en la historia del deporte contemporáneo, y como tal es preceptivo aniquilarles el miércoles, es tarea propia del héroe que debe más que nunca hacer valer la justicia.

Y la higiene.

No lo tiene fácil el Madrid el miércoles. No es sencillo abanderar en Mordor todas las cosas buenas de la vida, el mérito, la honradez, la búsqueda de la excelencia. Tiene que remontar el gol circense de la ida ante un buen equipo artificialmente aupado al liderato de una liga apestosa en la que siguen mandando los de siempre, los esbirros de Negreira ayudados, además, por la vertiente mediática del Tinglao.

Va a ser casi imposible, pero hay que intentarlo para restituir, aunque sea en una competición relativamente menor como la Copa, el orden natural de las cosas. La decencia. La grandeza. Todo aquello que el Real Madrid es y representa.

En la otra orilla nos espera esta gente con sus manierismos desvergonzados y su risible épica arbitral. Exhiben todo ello y cosas peores en sus portadas de hoy.

A por ellos.

Pasad un buen día.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Arbitró Juan Luis Pulido Santana del Comité canario. En el VAR estuvo Iglesias Villanueva.

Partido bastante plácido en la tarde primaveral del Santiago Bernabéu. Un choque de guante blanco en el que hubo pocas faltas y solo una amarilla justa a Fresneda por pisotón a Vinicius en el 64'.

En el 20' el Real Madrid reclamó penalti por mano de Iván Fresneda. El cuero le dio en el muslo y luego en la mano que estaba retirando. Una acción al límite del penalti porque la mano estaba ocupando un espacio y no se encontraba en posición natural. En el 52', Militao también reclamó pena máxima pero Rosa rozó el balón y lo sacó en el pico del área. Por último, en el 66' se anuló un tanto a Rodrygo por mano previa en el control de Vinicius. El VAR rebobinó la jugada y el canario tras verlo en el monitor comprobó cómo el brasileño se apoyó del brazo.

Pulido Santana, DISCRETO.

 

Getty Images.

Courtois (5)

Sin trabajo. Flor en dos postes.

Camavinga (8)

A ver si además de un fenomenal medio va a aprender el oficio de lateral izquierdo. Concentrado, sin errores, eficaz.

Alaba (7)

Alguna duda inicial en su regreso a la titularidad, pero aportó su seriedad y sentido táctico habitual. Feliz regreso.

Militao (9)

Inexpugnable. Puede jugar con Lucas, Vallejo, Odriozola y Andrés Torres. El mejor central del mundo.

Lucas Vázquez (7)

Aunque apenas fue exigido mejoró las prestaciones recientes de Carvajal.

Tchouameni (6)

Tímido pero sólido.

Kroos (7)

Criterio. Movió al equipo.

Asensio (8,5)

Tremendo por el carril central. Activo y motivado. Quiere renovar.

Rodrygo (8,5)

Chispeante. Gol y asistencia.

Vinicius (8)

Menos omnipresente, pero no hizo falta. Regaló el primero a Karim

Benzema (9,5)

Le retour du magicien.

Hazard (7)

¡Está vivo! (Y pudo hasta mojar).

Vallejo (7)

Kaiser.

Ceballos (7)

Vertical, enérgico.

Odriozola (-)

Sin tiempo.

Ancelotti (6)

Reservó a Valverde y Modric (¿Ceballos?) y alineó pensando en Barcelona. Ofensivo. Le salió bien. En su debe, nueva apuesta nula por los chavales. Un once hacia las seis de la tarde para la historia del delirio.

 

Getty Images.

Recibir al Real Valladolid un Domingo de Ramos a la hora de la siesta en el Bernabéu —y a -15 grados Negreiranheit— puede sonar a crucifixión propia de estas fechas. Nada más lejos de la realidad. O al menos así lo vio Carletto, que dispuso sobre el verde un once muy ofensivo, en lo que pareció un ensayo para la vendetta de la Copa de Su Majestad El Rey ante la farsa del Barça (ojo que cae querella).

Ante la recaída de Mendy y las ausencias de Nacho y Rüdiger, Camavinga regresó al lateral izquierdo para aprender el oficio. También volvió a la titularidad Alaba, feliz nueva, pero la verdadera noticia la hallamos a la espalda de Benzema. Karim jugó con las alas de un tridente de muchos quilates de clase: Vinicius, Rodrygo y Asensio. Efectivamente, harán falta goles en el Camp Nou, y esta gente sabe hacerlos, eso, claro, si no se cae antes el estadio. Y no lo decimos por si bota Laporta, tan propenso en estas artes.

Benzema Valladolid

Sin embargo, la angustia del descenso obliga. Y los pucelanos no estaban para ensayitos ni zarandaja alguna, con el Tren del Infierno a Segunda absolutamente descarrilado y atestado de pasajeros desesperados. Así, un Valladolid valiente, La Pachetaneta, presionó con maestría, desconcertando a un Madrid perezoso como siempre en su puesta en escena. A los nueve minutos, el trotamundos Roque Mesa recogió un despeje defectuoso de Alaba, amagó, y disparó con rosca contra la cruceta de Courtois. Sesenta segundos después, Monchu disparaba muy cerca del palo tras un centro raso. Ahí se acabó el Pucela y su audacia. Hay quien dice que el cementerio está lleno de héroes.

Carletto dispuso sobre el verde un once muy ofensivo, en lo que pareció un ensayo para la vendetta de la Copa de Su Majestad El Rey ante la farsa del Barça

No se sabe muy bien cómo el Madrid descorchó la botella de cava pensando en la venganza en Barcelona. En el 21´recuperó Camavinga —profesional y efectivo hoy en “su” lateral izquierdo— sirvió a Asensio por el centro que avanzó como un trolebús para ceder en el momento preciso a Goes que cruzó solvente ante Asenjo. Comenzaba un festival de fútbol y goles coronados por una obra de arte para el recuerdo de Karim, Le Magicien.

Rodrygo Valladolid

A los 28´, Vinicius asistió con rosca pérfida y malévola desde la izquierda, con tanta malicia, que provocó las dudas entre el arquero violeta y su central, titubeo que aprovechó Benzema para de cabeza anotar el primero de su hat trick en 45 minutos.

Superada la media hora, y tras una buena presión madridista, Benzema recibió con ventaja en el carril central para, en un delicado y sutil baile de amagos, ir desplomando defensas, hasta disparar con rosca a la escuadra de Asenjo desde la frontal y hacer el tercero. Un golazo maravilloso, aunque lo verdaderamente impresionante es que su mejor tanto estaba aún por llegar. No se hizo esperar.

Goes, eléctrico, caracoleó desde la derecha, ganó ventaja sobre su par para poder centrar, muy pegado a la línea de fondo, Karim voló y de chilena con la izquierda acabó por fulminar los sueños violetas de puntuar esta tarde en el Bernabéu. Un gol, estéril sí, pero del que a buen seguro nos acordaremos los gourmets del fútbol de Monsieur Karim y el Real Madrid. Benzema ha abierto el tarro de las esencias. Que lo mantenga destapado hasta el miércoles.

Benzema Valladolid gol

4-0 al descanso.

Con el partido resuelto y la farsa del Barça en el horizonte, quien realizó un triple cambio en busca de un milagro imposible fue el Valladolid, una Pachetaneta que nada más regresar al verde volvió a disparar al poste desde fuera del área. No sólo coleccionaban golazos en contra los pucelanos, sino también palos en el Bernabéu. Ancelotti por su parte seguía dándole al chicle. Tranquilo, que diría FloPer.

El tercer poste lo pondría a falta de media hora Rodrygo. Goes recibió un excelso pase largo de Courtois desde su área, sentó a su par, y disparó al palo ante la impotencia de Asenjo en un festival de goles y astillas. Así discurría el segundo tiempo, entre el mascar eterno de Carletto, cuando, de repente, Hazard.

Sí, Hazard. Como lo oyen. Al este del Edén.

Lo recibió Goes con el gol que le había negado el palo. En esta ocasión se lo negó el VAR —cómo no— para no perder sus buenas feas costumbres de enmendar la plana a todo lo merengue. Mano en el control de Vini antes de asistir a su compatriota. No dejaremos no obstante que esta technobasura arbitral nos chafe la ilusión por el regreso de Hazard, la verdadera noticia del segundo tiempo. De pronto le veíamos rodando por el suelo. Vallejo y Ceballos también se preparaban para salir. Benzema, Vini y Alaba, descanso.

Rodrygo celebra gol Valladolid

Los chicles de Carlo esta tarde tenían magia.

El quinto sin embargo fue para la zurda de Asensio que avanzó a trompicones hasta penetrar en el área, ceder a Rodrygo entre rechaces y recibir su devolución para anotar, seco y tenso como acostumbra, el gol que por el momento cerraba la goleada. Poco después nos arrebató de nuevo la ilusión el del pito cuando vimos a Hazard encarar solo desde el centro del campo. Manita. La de Edén y la del partido. Odriozola se sumaba a la fiesta a falta de diez minutos en el lugar de un mágico Rodrygo. Lucas ocupaba su lugar en el campo. Y vaya once a estudiar al filo de las seis de la tarde en el centro de Madrid.

Pudo incluso Hazard marcar su golito para jolgorio del Bernabéu. Al menos asistió para Lucas y firmar la media docena tras interceptar un despeje defectuoso de Asenjo y servir a Vázquez que cerró la goleada. No hubo tiempo para más. El Madrid enseña los dientes de cara a su vendetta copera en Barcelona.

La ocasión lo merece. Hala Madrid. Siempre.

Lucas Vázquez y Hazard Valladolid

Getty Images.

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