Las mejores firmas madridistas del planeta

Vuelve la Champions, los madridistas nos venimos arriba, sentimos la emoción por disputar un partido de la máxima competición lejos de la liga adulterada.

La temporada pasada, el enfrentamiento contra el Chelsea nos deparó una noche mágica en Stamford Bridge y una clasificación para el recuerdo en el Bernabéu. Pero la historia de estos enfrentamientos es más extensa.

¿Cuánto sabes de los Real Madrid-Chelsea?

¡Participa y compruébalo!

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Qué ganas tenía de poder escribiros una previa sobre un partido de verdad, de una competición de verdad y contra un rival de verdad. El miércoles 12 de abril nuestro Real Madrid juega la ida de los cuartos de final de la Copa de Europa contra el Chelsea londinense. Curiosamente la vuelta de los cuartos del año pasado contra el mismo rival fue también el 12 de abril, cosa que puede ser preludio de algo grande (esperemos que sin sobresaltos, por favor).

Por fin llega la Copa de Europa, la competición fetiche del madridismo y en la que nos encontramos mejor, porque en la competición nacional adulterada por los pagos durante décadas del Barcelona al vicepresidente de los árbitros no puede creer nadie de bien, nadie. Ahora están con que los pagos a Negreira eran para meterlos en los bolsillos de los directivos del Negreilona FC.

Como dice Jesús Bengoechea, es normal y lógico que se utilice al vicepresidente de los árbitros para esa función, pero sólo para eso, sin que tuviera el hombre nada que ver en los más de 20 años de victorias de los de azul y rojo por los campos españoles a costa de esquilmar, entre otros, al rival más temido, esto es, al Real Madrid.

Por fin llega la Copa de Europa, la competición fetiche del madridismo y en la que nos encontramos mejor, porque en la competición nacional adulterada por los pagos durante décadas del Barcelona al vicepresidente de los árbitros no puede creer nadie de bien

Ya no saben qué publicar para que esa afición de tintes ovinos se crea una vez más que su club es inocente. Lo más curioso de todo es que se lo creen y que van por las redes sociales presumiendo de “a 13”. Una competición durante años manchada y corrupta no puede ser motivo de ningún tipo de orgullo entre gente decente pero, amigos míos, estamos antes los culés, y no digo más.

Fede Valverde le ha soltado un tortazo al jugador del Villarreal Baena en el aparcamiento de Chamartín. No es justificable pero, si es verdad (que no lo dudo) que le dijo lo que parece que le dijo, tibia reacción de nuestro Fede. Desde esta tribuna, todo mi apoyo desde el punto de vista moral aunque es de recibo también decir que la violencia no es justificable en ningún caso.

Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡Hala Madrid!

Benzema gol Chelsea

El balance en cuartos contra ingleses no es malo

 

El Real Madrid ha jugado 5 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa contra equipos ingleses, HA GANADO LAS CINCO.

 

Y en cuartos, en general, tampoco

 

El R. Madrid ha jugado 37 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa, ha ganado 31 y perdido 6.

Jugando la ida en casa, menos problema

 

El Real Madrid ha jugado 14 eliminatorias de cuartos de final de Copa de Europa jugando el 1º partido como local, ha ganado 11 y perdido 3.

 

Y en el resto de competiciones…

 

El Real Madrid ha jugado 64 eliminatorias de cuartos de final de competición oficial jugando el 1º partido como local, ha ganado 47 y perdido 17.

 

Trencilla inédito y VAR conocido

 

El Francés François Letexier nunca ha arbitrado al Real Madrid. Sin embargo, el polaco Tomasz Kwiatkowski ha participado en dos partidos del Real Madrid como árbitro de VAR, la vuelta de los cuartos de final de la temporada pasada contra el Chelsea y la final de la Supercopa de Europa de esta temporada contra el Eintrach de Frankfurt.

Modric exterior Chelsea

Datos del rival

 

1.- El Chelsea Football Club participó por primera vez en Copa de Europa en la temporada 1999/00, cayendo en 1/4 de final contra el Barcelona.

2.- La actual es la 19ª temporada del Chelsea en Copa de Europa.

3.- El Chelsea fue eliminado de la Copa de Europa la temporada pasada en cuartos de final por el Real Madrid. Ha ganado las ediciones de 2012 y 2021.

4.- El Chelsea quedó 3º en la Premier League la temporada pasada.

5.- Actualmente es 11º en la clasificación de la Premier League con 39 puntos, a 34 del líder.

6.- El Chelsea en sus últimos 5 partidos oficiales ha empatado 3 y ha perdido 2, con 5 goles a favor y 6 en contra.

7.- El Chelsea, como visitante, en sus últimos 5 partidos oficiales, ha ganado 1, empatado 1 y perdido 3, con 3 goles a favor y 5 en contra

8.- En Copa de Europa, Mount y Werner (2), Pulisic, Rüdiger y Havertz (1) son los goleadores del Chelsea al Real Madrid en Copa de Europa.

9.- La fase de grupos del Chelsea en Copa de Europa: 4 victorias, 1 empate y 1 derrota.

10.- Frank Lampard nunca se ha enfrentado al Real Madrid como entrenador.

11.- Los goleadores del Chelsea esta temporada en todas las competiciones son: Havertz (9), Sterling (7), Jorginho, Aubameyang y Mount (3), Kovacic, Koulibaly, Chiwell, James, Fofana y Joao Felix (2), Gallagher, Pulisic, Broja y Zakaria (1).

12.- Jugadores del Chelsea y del Real Madrid que han jugado en los dos equipos: Panucci, Makelele, Geremi, Carvalho, Robben, Lass, Essien, Anelka, Hazard, Eto’o, Courtois, Marcos Alonso, Morata, Kovacic, Higuaín y Rüdiger.

Las notas del Real Madrid, 2 - Chelsea, 3

10 últimos partidos de Copa de Europa

 

8 victorias, 1 empate y 1 derrota, 25 goles a favor (2,5 goles por partido) y 11 en contra.

Goleadores: Vinicius (9), Rodrygo (5), Benzema, Modric y Fede Valverde (2), Kroos, Hazard, Rüdiger, Marco Asensio y Militao (1).

Asistentes: Carvajal y Fede Valverde (3), Kroos, Benzema, Rodrygo y Vinicius (2), Modric, Hazard, Marco Asensio y Lucas Vázquez (1).

Tarjetas: Carvajal, Militao, Modric (2) Mendy, Lucas Vázquez, Kroos y Vinicius (1).

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 7 goles; segundo tiempo: 17 goles; prórroga: 1.

Gol más tempranero: Modric (minuto 6).

Gol postrero: Benzema y Rüdiger (minuto 96).

El R. Madrid ha remontado 1 vez 2 goles 1 vez un gol para ganar el partido y no le remontaron.

Mayor goleada: 2 de noviembre de 2022, Copa de Europa, R. Madrid-Celtic, 5-1, goles de Modric, Rodrygo, Marco Asensio, Vinicius y Fede Valverde.

5 goles de penalti marcado y ninguno recibido.

3 dobletes o más (Rodrygo, Vinicius y Benzema).

El R. Madrid ha marcado en los 10 últimos partidos jugados de Copa de Europa.

 

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Buenos días, amigos. Es un hecho que existen los miserables, las personas miserables. Quienes atacan a otros con el dolor más grande que se pueda sufrir, por ejemplo. También es un comportamiento miserable responsabilizar de un delito grave a quien está muerto para salir indemne quien sigue vivo. Y este es el camino que parece seguir el Barça ahora.

https://twitter.com/sport/status/1645348391176617984?s=20

Si leemos el artículo de Sport, dice en un momento dado: “El rol del fallecido directivo Josep Contreras, intermediario y comisionista de los acuerdos entre el Barça y Negreira, refuerza esa teoría. Según esta tesis, esbozada por Hacienda en su informe, el dinero que salía de las arcas del Barça se repartiría entre él, el ex árbitro y, posiblemente, esas terceras personas vinculadas al club”.

Le cargamos el muerto al muerto, valga la redundancia, y arreglao, han debido de pensar las mentes privilegiadas que dirigen el club y los asistentes mediáticos que ejecutan sus ideas. Aprovechan que Contreras comisionaba por los pagos a Enríquez HIJO, tergiversan lo “esbozado” por Hacienda, se aprovechan de que el directivo no puede contradecir esta versión debido a la incompatibilidad de la muerte con la comunicación y se valen de la nula capacidad crítica de la masa blaugrana para servir en bandeja una teoría que haría reír a un alumno de infantil.

Porque no nos digáis que la hipótesis que esgrimen no es cuando menos peculiar. Pongámonos en situación e imaginemos cómo pudo ser su génesis:

—Andreu (nombre aleatorio), ¿qué método se te ocurre para descapitalizar poco a poco al club e ir llenándonos los bolsillos con el dinero del Barça que tanto amamos? Ya que es més que un club, que se note, osti tu.

—Mira, Vidal (nombre aleatorio dos), yo creo que lo más discreto es pagar al vicepresidente de los árbitros y luego utilizar al Contreras (nombre real) para desviar la pasta a nosotros. ¿Qué sospecha puede levantar que el Barça pague a los árbitros?

—Eres un genio, Andreu, el plan perfecto, sin aristas.

A ellos les dan igual todos los signos de alarma que destacan como elefantes en llamas dentro de un estudio de revelado fotográfico. Les da igual que la postrera oferta de Negreira de ayudarles con el VAR no tenga el más mínimo encaje. Les da igual que con esta teoría se estén acusando ellos mismos (durante lustros y diferentes directivas) de ladrones. Les da igual todo. Las prebendas que han disfrutado siempre les hacen creer que son más listos que los demás cuando lo que realmente ocurre es que vienen recibiendo trato de favor desde tiempo ha.

El aficionado culé se lo traga sin rechistar, y si no se lo traga da la vida por hacer ver que se lo traga porque para ellos la dignidad intelectual y moral es un constructo social que no aplica en su caso. Pero que pretendan inocularnos tal deyección al resto de la sociedad no deja de confirmar su convicción de encontrarse por encima de la ley porque están acostumbrados a salir indemnes de cualquier tropelía que cometan.

Desgraciadamente la impunidad de la que gozan es un hecho, por eso se comportan de este modo. Un ejemplo perfecto es Soler, que, dependiendo el año, se encontraba bien pagando a Negreira desde el Barça, bien en el Gobierno cincelando leyes del deporte ad hoc. Y si mientras tanto le interrogaba la policía se lo callaba porque a ver si por el pequeño detalle de que se destapase el delito iba a irse al traste el plan pergeñado.

Soler ocultó al Gobierno que le interrogó la Policía mientras negociaba la Ley que deja impune al Barçahttps://t.co/5BqUwWDrWv

— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) April 10, 2023

Manuel Matamoros define la situación a la perfección en el siguiente tuit.

https://twitter.com/Chamartin4ever/status/1645353175841374211?s=20

De todo esto no se habla en las portadas, como ya habréis imaginado. Os las dejamos por aquí

En la de Sport, en cambio, sí se menciona la denuncia de Baena a Fede Valverde. Es comprensible, el Barça ha cometido el delito más grave de la historia del fútbol español y cualquier asunto que pueda desviar el foco de atención es bienvenido y jaleado por los voceros habituales.

La denuncia de Baena implica que el asunto se juzgue por la vía penal, que prevalece sobre el resto. En principio, el Supremo es claro en este asunto y dice que un mismo hecho no puede ser sancionado por dos ordenamientos diferentes (non bis in idem). Si Valverde es condenado por lo penal, no podría ser luego ser sancionado por la justicia deportiva. Pero el derecho no es matemático y también hay juristas que defienden que para hechos graves, si la sanción de un ordenamiento menor es superior que la de uno mayor, debe aplicarse la del primero.

Sea como fuere y si partimos de la premisa de que damos por válida la versión de Baena de que le pegó un golpe Fede y la del entorno de Valverde que afirma que el futbolista del Villarreal le dijo “llora ahora que tu hijo no va a nacer”, parece claro que la frase es un hecho infinitamente más doloroso y miserable que un puñetazo.

A diferencia de lo que ocurre con el barcelonismo y la no asunción del delito cometido por su club con el pago al vicepresidente arbitral, el madridismo sí entiende que, de ser cierta la agresión de Valverde, debe ser castigado por ella, con independencia de lo que piense sobre la naturaleza de la misma.

Pasad un buen día.

Escribe Salvador Sostres en su último artículo en el ABC, hablando de otras cosas, una frase que, sin él pretenderlo, seguramente sea la descripción más precisa y perfecta del Real Madrid que se ha concebido nunca: “somos todas las vendimias de las horas pasadas y llevamos entreabiertos sobre los hombros todos los siglos, y no caemos”. En la Pascua, que ya ha empezado, es cuando se hace cristalina la verdad asombrosa de la renovación de todas las cosas que significa también el Real Madrid. “Y llegó con su aspecto de relámpago” leyó un cura el Sábado Santo por la noche, en el centro de una iglesia a pocos pasos del mar, una iglesia en sombras iluminada solamente por un puñado de lucecitas trémulas y cálidas. Y llegó y su aspecto era el de un relámpago y a todos se les encogió el corazón y por supuesto, como siempre, el Verbo se hizo carne.

Eso es el Madrid, un padre que vuelve a la vida y que defiende a su familia con todo, sin dejar pasar ninguna ofensa. To protect my own era el lema de Omar Little, el maravilloso bandolero de las calles de West Baltimore en The Wire que tenía un código. Por eso lo de Valverde con Baena, sobre todas las cosas, es un gesto patriarcal, antiguo y sereno, un gesto que sublima el sublime coñazo en que se ha convertido esta liga con minúscula, liga menor y amañada a la que Xavi no para de intentar darle valor en las ruedas de prensa con el viejo truco de los comunistas rumanos de provincia, que pintaban trozos de madera para hacerlas pasar por fruta y disimular la escasez al final de la dictadura de Ceaucescu cuando El Conducator visitaba los pueblos.

El Real Madrid es un padre que vuelve a la vida y que defiende a su familia con todo, sin dejar pasar ninguna ofensa

El de Valverde es, sí, un gesto sereno porque la injuria a la que respondería tuvo lugar, al parecer, en enero. La hostia sería por tanto una factura cobrada tras una larga meditación, no un simple gesto pasional en caliente. Valverde, de este modo, se reafirma en su condición de futbolista intrahistórico y de culto porque restituye el fútbol al país de los hombres, trayéndolo en corto y por derecho desde el delirante territorio donde los niños-rata, los twitcheros y los kingsleagues lo tenían secuestrado, no sólo a golazos. Su obra rehabilitadora se compone de tremendos chutazos desde fuera del área, obuses como los de Schiaffino en el Maracaná, sino que también lo hace de puñetazos justicieros, de western. Por eso este uruguayo lleva entre las costillas un brazalete de capitán como si fuera el gallardete flameante del palo mayor de un barco de guerra antiguo. Nos recuerda a esos personajes que pululan por las leyendas ancestrales de los pueblos, aquellos cuyas vidas consistían en defender a sus padres, honrar a sus dioses y morir por sus patrias.

Valverde celebración puños

Aunque sus patrias fueran, en realidad, esquejes de fantasía injertados en las cepas de las vidas ordinarias, quimeras, ensueños. Eso es lo que se ha encontrado otra vez el madridista en este mes de abril luminoso, la posibilidad de la alegría. De la alegría nueva y eterna que prometen los Evangelios, una alegría tan parecida por ello a la eternidad. Otra vez la eternidad aguardando detrás de un puñado de partidos donde no existe el cuartel, donde se juega a vida o muerte; otra vez la eternidad al final del mes de abril: fragante, sensual y llena de olores, sabores y colores, igual que un puesto de frutas y de pescado en la plaza de abastos de Barbate. ¿Cómo no van a odiar a los madridistas todos los demás? ¿Cómo no van a ver en el Caso Fútbol Club Barcelona una oportunidad de satisfacer ese rencor protervo anclado en las nanas con que les durmieron de pequeños, una oportunidad maquiavélica de derribar el mito del Madrid en la historia de España, de una vez por todas y como sea?

Valverde lleva entre las costillas un brazalete de capitán como si fuera el gallardete flameante del palo mayor de un barco de guerra antiguo. Nos recuerda a esos personajes que pululan por las leyendas ancestrales de los pueblos, aquellos cuyas vidas consistían en defender a sus padres, honrar a sus dioses y morir por sus patrias

Pues al que cree en un mundo mejor con la alegría insobornable del puro de corazón lo llevan persiguiendo desde el tiempo de los romanos, es un individuo que resulta intolerable para los descreídos, y los tiempos sólo han cambiado la superficie de las cosas.

El mundo sigue siendo un infinito negociado de los mediocres, de los trajes grises, de las vidas dentro del esquema. El mundo no es tan bello, decía Antonio Gala con su voz profunda de arcano, y es verdad aunque a veces nos cueste darle la razón, sobre todo en noches tan hermosas como la del último Miércoles Santo. El mundo muchas veces parece un invierno desasosegante en el que sin embargo irrumpe el Madrid de vez en cuando con fuerza catártica, colándose por la grieta de los bienaventurados junto con la luz que ya vio una vez Leonard Cohen. La victoria de los feos de corazón parece a veces tan total e inapelable que cuando un pase trasatlántico con el empeine de Luka Modric o un hat-trick lírico de Karim Benzema quiebran de un tajo la oscuridad, el madridista sólo puede festejarlo con la fiebre de los posesos. Pues en efecto es siempre un milagro, un milagro doble además cuando por ventura se le dobla la mano a la mentira y se gana una Liga o una Copa en el imperio de los negreiras.

0-4: Chorreo en el Camp Nou

La temporada, que apestaba a remasterización de la 2014/2015, cuando todo apuntaba a un festín de cuervos, el Madrid de pronto se enciende un puro en mitad de la Gran Noche y le concede a los suyos otra eliminatoria más en el teatro de Europa, otra noche más de emoción infantil esperando a los Reyes Magos. Yo entiendo que esto puede resultar tan intolerable a los pobres de espíritu que recurrir al fraude y al engaño para impedirlo puede resultar, en estas ocasiones trascendentales, una tentación demasiado fuerte.

Como la negación tenaz de la miseria que es el Real Madrid, todas las fuerzas de lo sórdido que se concitan en su contra en España (que son muchas y poderosas) están conjuradas sin desmayo para aniquilarlo. Pero no caemos. Como dice Sostres, somos todas las vides de las horas pasadas. Los siglos contemplan el futuro prendidos de nuestro cuello como el lujoso collar veneciano de todas nuestras conquistas.

 

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Tras sufrir el último parón de selecciones y disfrutar de la vuelta del equipo con la eliminación copera de nuestro eterno y negreiro rival, el madridismo ya ha dejado de frotarse atónito los ojos ante cada nueva información que se descubre acerca del caso Barçagate-Negreira, mas no por falta de indignación sino ya por esa inercia que nos ha llevado a todo aficionado decente a la inmunidad de rebaño contra el asombro.

Saturado por la corrupción y el lamentable estado de credibilidad en la honestidad del Comité Arbitral que se vive en las competiciones nacionales, este humilde servidor dirigió su mirada hacia ese recoveco de paz que el club vikingo parece haber hallado en la única competición en la que verdaderamente se siente a gusto al tener la posibilidad de, cuanto menos, poder disputarla en igualdad de condiciones.

Apenas si se ha reparado en el hecho de que, un año más, el Real Madrid vuelve a disputar la Superliga desde febrero. Al fin y al cabo, ¿no queríamos Superliga?

Sin polémicas que cuando no rozan, directamente traspasan lo rocambolesco. Sin arbitrajes que levantan cejas y sospechas. Sin casos de racismo constantes en cada visita a campo ajeno. Sin agresiones o entradas de gravedad extrema que comprometen la salud e integridad de los nuestros y que por supuesto no encuentran la sanción correspondiente. Sin insultos de compañeros de profesión o alusiones a la vida personal de nuestros jugadores que harían perder los papeles incluso al jugador más templado que haya pisado un terreno de juego.

Me refiero, claro está, a la Superliga, esa competición que el Real Madrid lleva años disputando en secreto (a voces) y que su presidente, flamante ganador del premio especial de la Galerna, en su infinita magnanimidad y generosidad, quiere compartir con el resto de clubes de Europa. Porque entre tantos Negreiras, Laportas saltarines, Bartomeus, millones en cuentas y miles que salen de cajeros, Rolex de presidentes y demás tejemanejes en los que vive inmerso el fútbol español y que observa expectante el madridismo, apenas si se ha reparado en el hecho de que, un año más, el Real Madrid vuelve a disputar la Superliga desde febrero. Al fin y al cabo, ¿no queríamos Superliga?

Real Madrid, 2 - Chelsea, 3: Gloria al Madrid, hats off al Chelsea

Eso mismo debió pensar Aleksander Ceferin cuando hace unos años llegaban a sus oídos esos primeros rumores que traían los vientos sureños acerca de la intención del presidente del Real Madrid de crear una competición que rivalizara con la que organiza la UEFA. Si Florentino Pérez posteriormente argumentó que era necesario mostrar al público joven partidos de mayor calidad para no perder adeptos a este mundo, el presidente esloveno se anticipó a los acontecimientos y, al resto de equipos no lo sé, pero al Real Madrid le tiene compitiendo cada año en su Superliga particular. Y nuestro presidente, con ese carácter desprendido que le caracteriza, lo que quiere es brindar la oportunidad al resto de clubes de experimentar anualmente lo que el suyo vivencia cada temporada. Podría conformarse con que únicamente los aficionados blancos sean los que disfrutemos de semejante espectáculo, pero entonces no sería Florentino Pérez Rodríguez, algo más que el mejor presidente del mejor club de la historia.

Roma, Wolfsburgo, Manchester City, Atlético, Nápoles, Bayern, Atlético, Juventus, PSG, Juventus, Bayern, Liverpool, Ajax, Manchester City, Atalanta, Liverpool, Chelsea, PSG, Chelsea, Manchester City, Liverpool, Liverpool y Chelsea. Esta es la lista de equipos a los que se ha enfrentado el Real Madrid en las eliminatorias de la máxima competición europea a lo largo de los últimos 8 años. No busquen en esta lista cenicientas como el Benfica porque no van a ser capaces de hallarlas. Si acaso en los dos primeros de dicho listado. El resto, prácticamente todos cocos. Serán los designios divinos, será la magia del azar o la de un Ceferin que mucho cariño no es que le tenga al club blanco, como ha tenido a bien demostrar en cada ocasión en la que alguien le ha colocado un micro ante sí. Quizás sean las bolas calientes, aunque para bolas calientes las de los aficionados madridistas que van a tener que seguir oyendo esta expresión referida a su equipo pese a que cada año pierde más y más su sentido, si es que alguna vez lo tuvo. El caso es que ahí permanece el Real Madrid, año tras año, enfrentándose a lo mejor del continente cuando se aproxima el segundo mes del año.

Ceferin se anticipó a los acontecimientos y, al resto de equipos no lo sé, pero al Real Madrid le tiene compitiendo cada año en su Superliga particular. Y Florentino, con ese carácter desprendido que le caracteriza, lo que quiere es brindar la oportunidad al resto de clubes de experimentar anualmente lo que el suyo vivencia cada temporada

Tras haber batido en octavos con autoridad al rival que enfrentó en la pasada final de Champions, nada más y nada menos que el Liverpool de Jurgen Klopp, el Real Madrid encara por segunda vez consecutiva en cuartos de final al Chelsea. Un Chelsea más débil que el del año pasado, se apresurarán algunos a decir, ya saben ustedes quiénes.

Es cierto que en la competición nacional su temporada está siendo tan turbulenta como la del Liverpool y que el segundo cambio de entrenador va a ser un hándicap a tener en cuenta. Sin embargo, los blues venían de una buena racha de resultados en el último mes previo al despido de Potter, incluyendo la solvente remontada ante el Dortmund con la que certificaron su pase a cuartos y en la que demostraron que, a la hora de la verdad, son un equipo con un techo más que alto.

Chelsea Dortmund

Y lo cierto es que, jugador por jugador, cuentan con un plantel capaz de plantar cara a cualquier equipo de Europa. Su plantilla es más amplia que a la que se enfrentó el cuadro blanco hace un año. La baja de Rudiger ha sido suplida por el fichaje de Koulibaly y en ataque las marchas de Werner y Ziyech han dado paso a las llegadas de Sterling o Joao Félix. En el mercado invernal, Jorginho cambió el azul por el rojo de los Gunners, pero el club británico reaccionó trayendo al flamante campeón del mundo Enzo Fernández por una cifra cercana a los 130 millones.

El Chelsea mantiene una base similar a la que se enfrentó a los vikingos hace tan sólo un año, pero con un arsenal ofensivo ligeramente superior, pues una delantera compuesta por Sterling, Joao y Havertz se antoja bastante complicada de defender para cualquier escuadra. Aunque el madridismo es consciente de que todos estos jugadores pueden engordar 10 kilos y envejecer 10 años en apenas 15 días, en principio se puede considerar al Chelsea un rival más que digno de la Superliga 2023. Para un Chelsea que en los últimos años ha mezclado en las rondas finales de esta competición rivales de entidad con otros no tan potentes como Lille, Porto o un Atleti que ya empezaba a bajar su rendimiento a nivel europeo, este encuentro supone un acercamiento a la competición que nuestro presidente tan amablemente pretende regalarles.

Jugador por jugador, el Chelsea cuenta con un plantel capaz de plantar cara a cualquier equipo de Europa. Su plantilla es más amplia que a la que se enfrentó el cuadro blanco hace un año

En una hipotética semifinal, esperaría el ganador de la eliminatoria entre el Bayern de Munich y el Manchester City, que más que una eliminatoria es un auténtico choque de trenes. Cualquiera de estos dos equipos ofrecería una eliminatoria imperdible ante los blancos en el caso de que los de Carlo sean capaces de volver a derrotar a los blues. Ambos equipos, pese a ser habituales de las rondas finales de la competición, tampoco han tenido la fortuna de disputar la competición ideada por el presidente del Real Madrid, ya que en los últimos años se han enfrentado más allá de los octavos de final a rivales como, entre otros, RB Salzburgo, Villarreal, Lazio, Sevilla o Besiktas, en el caso de los germanos o Sporting de Lisboa, Borussia M’Gladbach, Basilea, Schalke 04 u Olympique de Lyon en el caso de los desafortunados citizens.

En la final podrían esperar dos miembros de la competición como Inter o Milan, que llevan años alejados de los duelos de alta competición o uno de los equipos que, según las meritocráticas reglas de la Superliga, sin duda la disputaría por merecimientos propios a tenor de la inmensa temporada que están realizando: el Nápoles.

Nápoles

No sería, por tanto, una muestra de condescendencia sino de generosidad el querer compartir con estos clubes las apasionantes noches (tanto las buenas como las malas) que el madridismo ha tenido la fortuna de vivir en los últimos años. Y la Superliga garantizaría que esa dicha que acapara en esta época el club de Concha Espina quedara más repartida por toda Europa de lo que está actualmente.

Alguno podría argumentar que existen otras razones de peso por las que abogar por la competición que defiende nuestro presidente, como pudieran ser un mayor y más eficaz control económico de los equipos europeos que impidan el libre albedrío de aquellos que pretenden reinar en el fútbol a golpe de talonario o incluso, por qué no, una mayor transparencia en el organismo que organice la competición. Por supuesto que estas son cuestiones de peso que en su momento deberán ser abordadas con el mayor de los rigores y la correspondiente cautela. Pero en estos momentos, lo primordial es acabar con esta tiranía blanca de mágicos y épicos encuentros que apenas si estamos dejando disfrutar al resto de equipos. Superliga sí, pero para todos.

 

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Hemos pensado que era necesaria una sección que glosara la obra y milagros de aquellos árbitros, presentes y pretéritos, que con sus designios han influido en la trayectoria deportiva del Real Madrid. En “Vidas de santos”, autores galernautas componen la hagiografía de estos ilustres colegiados que han ascendido al santoral de la ignominia.

El texto que se narra a continuación fue hallado en una cámara cerrada cuya ubicación no nos es permitido compartir por motivos de seguridad y confidencialidad. Y aunque desde La Galerna ponemos la mano en el fuego por la discreción de cada uno nuestros lectores, hemos preferido no seguir el ejemplo del FC Negreira y hemos decidido respetar las normas impuestas.

 

Este capítulo versará acerca de la vida y obra de uno de los colegiados actuales que más suspicacias levanta entre el madridismo. De hecho, es más que probable que si se hiciera una encuesta entre la afición blanca preguntando por el árbitro que consideran más antimadridista, el doble apellido más repetido sería el que protagoniza este evangelio: Hernández Hernández, actor principal indiscutible de varios de los episodios negros más recientes de la Biblia Blanca y seguramente el receptor de la mayor cantidad de improperios jamás recibida por parte de algún colegiado en el Santiago Bernabéu. Por fortuna, en los evangelios apócrifos de Hernández Hernández, su vida, obra y milagros se encuentran perfectamente conservados y los hechos están narrados por el autor de una forma totalmente neutra (bueno, a ver, se hizo lo que se pudo), de manera que el lector pueda decidir por sí mismo en qué creer.

Hernández Hernández

Alejandro José Hernández Hernández fue uno de los principales colegiados que predicó en el colectivo arbitral durante la época del Negreirato. Colegiado por el Comité Canario, Hernández Hernández nunca tuvo reparo en mostrar su barcelonismo desde muy joven para que nadie tuviera a bien dudar de la honestidad de su trabajo. Por este motivo y no por sus negreiros arbitrajes fue perseguido y martirizado por el madridismo de la época. Que el joven trencilla ascendiera velozmente en el comité canario que presidía su señor padre no es más que una muestra de las buenas capacidades que tanto se ha preciado de tratar de encontrar el CTA durante la época de Negreira.

Hernández Hernández niño

Una vez salió del ala de su padre, le costó más la promoción en las competiciones inferiores españolas. Estuvo cinco años y 103 partidos en Segunda división hasta que en el año 2012 recibió, emocionado como acostumbraba cuando la ocasión lo requería, la llamada del señor, que le comunicó su ascenso a La liga , dónde por fin pudo predicar libremente su palabra.

Hernández Hernández llamada Negreira

Una vez en primera división, el apóstol Hernández Hernández se soltó, dando rienda suelta al don más preciado que le concedió su señor. Ya saben ustedes que hay personas con determinados dones espirituales, como el don de lenguas o el don de la profecía. Hernández Hernández poseía el don de la visión. Sus ojos veían cosas que a la mortal vista humana se le escapaban. Por ello, muchas de las decisiones que hoy sabemos que formaban parte del Plan Superior de nuestro señor del CTA fueron en su momento incomprendidas, discutidas y señaladas. Antes de abordar sus obras más destacadas, es pertinente señalar las estadísticas de los partidos en los que Hernández Hernández predicó su palabra tanto al FC Barcelona como al Real Madrid.

Que el joven Hernández Hernández ascendiera velozmente en el comité canario que presidía su señor padre no es más que una muestra de las buenas capacidades que tanto se ha preciado de tratar de encontrar el CTA durante la época de Negreira

Hernández Hernández arbitró en 31 ocasiones al Real Madrid, de los cuáles el equipo blanco perdió en 8 ocasiones (un 26%). Al Barcelona le arbitró en 33 partidos, de los cuáles los azulgrana sólo perdieron 3 (un 9%). En cuanto a las tarjetas rojas, Hernández Hernández también realizó aquí su particular milagro de los panes y los peces, multiplicando las de los rivales de los culés. Mientras que el colegiado canario mostró 4 cartulinas rojas al equipo blanco y sólo 2 a sus rivales, al FC Barcelona le mostró 3 tarjetas rojas y 10 a sus rivales. Alabada sea su obra.

De manera similar a lo que sucedió con nuestro primer santo, Iturralde González, la palabra de Hernández Hernández no caló igual en el extranjero que en el país de la sangre y los toros. Pese a ser internacional desde el año 2014, apenas si predicó como árbitro principal en 8 partidos de Champions League en los 9 años posteriores, ninguno de ellos de reseñable importancia. Incomprendido en tierras ajenas, en 2023 aún no había llegado pitar un solo partido de mundial o eurocopa.

Hernández Hernández incomprendido

Pero quedarnos en las engañosas estadísticas supondría únicamente contar menos de la mitad de la historia y, por tanto, faltar a la verdad. Pecado que no hace justicia a la vida y labor de Hernández Hernández, que bien merece ser contada no por sus números sino por sus obras. ¡Y qué obras!

La fe que no hallaba en Europa sí la encontraba en el CTA de España, donde desde su ascenso y pese a las reticencias de los órganos europeos a concederle partidos de alto valor o dificultad se le designó para arbitrar en 6 clásicos en escasos 5 años, siendo el árbitro que más pitó en este período. Ya saben, las designaciones del señor del CTA son inescrutables. En ellos se desató el apóstol, impartiendo la escuela que venía mamando desde que era un benjamín, y en los que dejó que su don de la infinita visión arbitrara por él.

Incomprendido en tierras ajenas, en 2023 Hernández Hernández aún no había llegado pitar un solo partido de mundial o eurocopa

En sus dos primeros clásicos expulsó a Ramos (en el segundo de ellos por una entrada dura en la que el defensa blanco no llegó a tocar a Messi, pero el ojo divino de Alejandro vio el peligro que entrañaba aquella entrada y mostró la roja directa al sevillano, que acabó por decantar el encuentro para satisfacción del señor). En ese mismo clásico, tampoco tuvo a bien señalar un penalti de Umtiti sobre Cristiano Ronaldo. Al fin y al cabo, sólo le dio con la puntera en la espinilla. Si la visión mística de Hernández Hernández no consideró aquella jugada susceptible de pitar penalti, ¿quiénes son el resto de humanos para dudar del mismo, pues?

 

En el clásico de mayo de 2018, se vivió una de las mayores exhibiciones del profeta canario. Hernández Hernández no señaló un penalti aparentemente claro de Jordi Alba sobre Marcelo. Donde todo el mundo vio una patada del lateral catalán, Alejandro acertó a vislumbrar una repentina corriente de aire que golpeó la espinilla del defensa brasileño provocando una onda expansiva que le hizo caer dentro del área. En este partido, los madridistas pidieron las expulsiones de Messi o Rakitic por duras entradas a destiempo sin intención de jugar el balón, pero Hernández Hernández estaba ahí para promulgar la palabra de su señor y resultó que ese día la prédica trataba del perdón, razón por la cual, hay que decirlo todo, tampoco expulsó a Bale por una dura entrada con los tacos sobre la pantorrilla de Jordi Alba. Alabado sea el perdón siempre equitativo del CTA. También se criticó que concediera un gol de Messi tras una clara falta de Suárez sobre Varane. En esta ocasión, Hernández Hernández lo vio también, de ahí que se llevara el silbato a la boca, pero recordó en ese momento el plan divino de su señor, del cual ese partido era una parte vital, e hizo también oídos sordos de lo que le dijo su cuarto árbitro y
dejó seguir la jugada.

Falta Suárez Varane

La polémica que rodeó a este clásico hubiera bastado para mandar al colegiado que estuvo al mando del mismo a la nevera o al menos para impedir que volviera a arbitrar un partido de similares proporciones, pero la confianza del CTA en el don de este colegiado era ilimitada y tan sólo un año más tarde se le designó de nuevo para arbitrar un clásico. En esta ocasión no fue uno sino dos los penaltis que Hernández Hernández no consideró punibles. Tampoco su compañero De Burgos desde la sala VOR, ya instaurado el videoarbitraje en la competición española. Agarrones hay muchos, debió pensar Alejandro, y no se pueden pitar todos o los partidos se jugarían desde el punto de penalti. Tampoco mostró amarilla a Varane por el duro muslazo que asestó sobre los tacos de Lenglet, en un arbitraje en el que el colegiado canario se mostró piadoso con los blancos. No expulsó a Ramos aquel día, al fin y al cabo.

Penalti Varane Barça Penalti Varane Barça

También desde el VAR predicó nuestro profeta, cuando en el clásico de octubre de 2018 avisó a su hermano Sánchez Martínez de un penalti de Varane a Suárez del que no se había percatado el murciano. No vio necesario, en cambio, llamarle desde la sala VOR para sancionar al bueno de Luis Suárez tras este pisotón a Nacho. Donde cualquiera podría ver una acción de riesgo en la que el uruguayo pudo lesionar de gravedad al madrileño, el canario sólo vio un lance del juego y permitió al culé seguir divirtiéndose en el campo, campando a sus anchas. Cosas de la divina providencia.

Pisotón Suárez Nacho

Se tiende a tirar en exceso de la falacia cuando se habla de un cambio de paradigma en la carrera de Hernández Hernández. Los detractores de su palabra suelen sacar a colación el momento televisivo del colegiado isleño en el cual, ante las cámaras de canal plus y a corazón abierto y desgarrado, confesaba todo el dolor que le produjo el fallo cometido por su asistente al no conceder un gol fantasma del Barcelona ante el Betis. Por supuesto que Alejandro había visto aquel balón dentro, pero por respeto a su asistente, decidió dejar que este tomará la decisión final. Es una pena que Alejandro no pudiera en aquella ocasión resarcirse y disculparse por los graves errores de juicio que pudiera haber cometido y que afectaron al resto de equipos, como sin duda hubiera querido hacer el colegiado de Arrecife, pero ya saben cómo va esto de los programas de televisión, que a veces no da tiempo a todo y al final Hernández Hernández tuvo que escoger aleatoriamente uno de sus errores y dio la feliz casualidad de que fue aquel.

Perdón Hernández Hernández al Barça

Es cierto que las estadísticas avalan esta teoría, ya que previamente a estas palabras el porcentaje de victoria del Real Madrid con el canario era del 77% y tras estas declaraciones bajó al 25%, mientras que el equipo de la ciudad condal pasó de un 43% de victorias en 7 encuentros con Hernández Hernández a perder sólo uno de los 15 posteriores al reconocimiento de este error ajeno que tanto persigue en sueños al árbitro canario. Sin embargo, como se dijo anteriormente, con Hernández Hernández no hay que quedarse sólo con las estadísticas, sino contemplar sus obras.

Ya en 2016 su clásico había sido turbulento, con la típica expulsión a Ramos de toda la vida para desequilibrar el encuentro y una acción que cerca estuvo de marca más aún el devenir del partido. Un gol de cabeza de Gareth Bale que ponía el 1-2 para el Real Madrid, ya con diez, y certificaba la remontada. Ni corto ni perezoso, Hernández Hernández vio lo que nadie más aquel día y anuló el gol por falta del galés al saltar más alto que un Jordi Alba ya superado. Aquí pueden ver con la misma nitidez que lo hizo el canario la dura agresión del galés sobre el lateral catalán en el salto.

Gol anulado a Bale Barça

Independientemente de si hubo o no un cambio en su arbitraje, lo cierto es que tras aquel episodio, el señor del CTA debió quedar complacido con la humildad que demostró Hernández Hernández tras su profundo y sincero arrepentimiento y fue creciendo exponencialmente ese variable factor de corrupción (perdón, de corrección) arbitral sobre el colegiado de Lanzarote, pues fue designado en innumerables ocasiones para arbitrar a culés y merengues y el canario y su ojo mágico no decepcionaron.

En septiembre del 2017, en un Madrid-Levante que acabó en empate a uno, mostró la roja a Marcelo y dejó sin señalar un penalti sobre Theo Hernández. Aquí se aprecia la ausencia de contacto entre al jugador levantino y el francés.

Penalti no pitado a Theo Hernández

Un mes más tarde, el Girona gana 2-1 al Real Madrid en un partido en el que Hernández Hernández no vio penalti aquí (y por tanto no lo hubo) y concedió este gol en fuera de juego. Fuera de juego a ojos de mortal. El ojo de Hernández Hernández, en cambio, vislumbró con su infalibilidad habitual cómo debía de haber algún jugador blanco al fondo de la banda que lo habilitaba, aunque desgraciadamente las escrituras no parecen ponerse de acuerdo en esto último. De nuevo, es preciso realizar un acto de fe y confiar en la pericia del canario.

Penalti Girona Gol fuera de juego Girona

En marzo de 2021, Hernández Hernández protagonizó uno de sus episodios más célebres al ser llamado desde el VAR tras no ver en el campo una mano de Felipe que impidió un remate limpio de Casemiro. Hasta ese día, en cada ocasión en la que el canario había llamado por la sala VOR había cambiado su decisión. Aquel día, Alejandro mantuvo firme su decisión de no pitar penalti. En esta ocasión, la desgastada letra del evangelio en este episodio no permite determinar qué vio Hernández Hernández en aquella ocasión, pero algunos acólitos afirman que el apóstol pudo observar cómo, justo en el momento en el que iba a golpear el balón en el brazo de Felipe, una polilla de gran tamaño se cruzó en la trayectoria del mismo, impidiendo así que finalmente llegara a tocar el brazo del rojiblanco. Es una historia por confirmar, por supuesto, pero difícilmente se puede uno poner a dudar a estas alturas de Hernández Hernández y su negreiro juicio.

Mano Felipe

Es llamativa esta decisión en particular (a ojos de los mortales, claro está), ya que escasos dos años más tarde, en un partido de Champions League entre el Manchester City y el RB Leipzig, desde la sala VOR, el trencilla llamó al árbitro de campo a revisar una acción calcada. Los impuros como Courtois y el resto del madridismo clamaron ante esta presumible diferenciación de criterio frente a la misma jugada, pero sólo Hernández sabe lo que vio.

Mano City Leipzig

En cuanto a las obras del isleño en sus partidos arbitrados al Barcelona, destaca entre otros un encuentro ante el Valencia en el que facilitó que los culés alcanzaran el mensaje de su señor, expulsó con roja directa a Mangala en la primera parte y pitó un penalti para los azulgranas, que ganaron 4-2 aquel encuentro. Todo fuera por acercar a más adeptos la palabra del CTA.

Tras esto, llegamos al punto de lectura que todo galernauta ya anticipaba al comienzo de este texto: ese partido ante el Eibar en el que, con la liga en juego y el Barcelona cayendo derrotado por 1-2 en el Camp Nou, Hernández Hernández rescató a los blaugranas con dos penaltis que sólo un ojo experto como el del canario fue capaz de apreciar. Si en el de Neymar ya era difícil creer, para el de Jordi Alba hay que realizar un auténtico salto al más profundo de los vacíos que ni los más devotos harían.

 

En abril de 2019, el Villarreal se enfrentaba al Barcelona en su estadio. Tras remontar el 0-2 inicial y lograr el 4-2 en el minuto 80, los amarillos se las prometían muy felices, pero no contaban con el show de Hernández Hernández. En el 85, sacó roja a Álvaro por en una entrada normal en la que algunos dicen que Suárez fingió haber sufrido una agresión, pero al final es la palabra de unos pocos impuros contra la sagrada palabra y visión del profeta canario, que sirvió también una falta en la frontal del área para que Messi acercara la remontada. El partido acabó 4-4.

Pero no sólo en las jugadas polémicas es dónde destacó Hernández Hernández, como pudo apreciar el Mallorca en su encuentro ante el Real Madrid en casa en 2023, cuando el equipo mallorquín realizó casi 30 faltas, más del doble que el Real Madrid. Ambos equipos vieron la misma cantidad de cartulinas amarillas en un encuentro especial para el canario, en el que su selectiva visión permitió toda clase de faltas y agresiones contra el jugador del Real Madrid, Vinicius Jr, demostrando así que no sólo se podía predicar el mensaje de su señor desde las tarjetas rojas o penaltis, sino también desde los arbitrajes sibilinos, capciosos y cargados de doble rasero en las jugadas rutinarias. Después de arbitrar ese encuentro, Hernández Hernández también volvió a quedarse “tocadísimo”, afirmando ante Javier Herráez que había sido el partido más complicado de arbitrar de toda su carrera.

Javier Herráz Hernández Hernández Mallorca

Hasta aquí la vida y obras de Alejandro José Hernández Hernández que fueron encontradas en los evangelios y ha podido ser traducida hasta el año 2023. No se sabe con certeza qué más pudo deparar al porvenir de dicho profeta y la competición en la que impartía cátedra, pues el resto de los pergaminos quedaron dañados o borrosos. Sólo podemos pronosticar que probablemente siguiera usando su don para ayudar a las diversas aficiones a comprender el mensaje de su señor.

 

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Capítulos anteriores:

  1. Iturralde González (Vidas de santos, I)
  2. Rigo (Vidas de santos, II)

Valverde se equivocó dos veces

 

Llora ahora que tu hijo no va a nacer. No puedo imaginar a un ser humano diciendo eso a un semejante, un futuro padre angustiado, y tampoco a otro inventando algo tan horrible. Me horrorizan ambas posibilidades.

Pero eso dice Valverde que le soltó Baena cuando la última visita del Madrid a La Cerámica. El acusado lo niega. Su desmentido llegó después de que el futbolista uruguayo le boxeara previamente el sábado, después del partido en el Bernabéu. Mal hecho. Cronológicamente, segundo error.

El primero sucedió la noche de autos. Valverde debió presentarse en sala de prensa tras acabar el partido y relatar lo sucedido. Este señor me ha dicho esto. Y que el señor respondiera. No todo lo que pasa en el campo se queda en el campo. Esto rebasaría todas las líneas rojas imaginables.

Valverde y Baena

No lo hizo y erró. Imagino que no tenía entonces su ánimo para casi nada y lo que más deseaba era volver a casa, bastante lío tenía. No se me ocurre por qué debía inventar una barbaridad como esa, pero bueno…

Calló, el episodio durmió hasta ahora y volvió de la peor manera. Con su acción, el ofendido convierte en víctima al presunto pecador. Tanto que ha decidido presentar denuncia por el trompazo recibido. El terrorífico asunto acabará probablemente con Valverde sancionado y Baena libre de culpa. Si acaso, la de la conciencia.

Valverde debió presentarse en sala de prensa tras acabar el partido y relatar lo sucedido. Este señor me ha dicho esto. Y que el señor respondiera. No todo lo que pasa en el campo se queda en el campo. Esto rebasaría todas las líneas rojas imaginables

El uruguayo eligió el peor camino para resolver un asunto que le dolía en el alma. Puedo entender su no primera reacción, ya digo. No la del sábado pues le llevó a ganar un desahogo y perder todo lo demás. Por más razón que le asista en el plano emocional y demás. Es algo insólito que invita a pensar que algo feísimo hubo, sufrió. Pero no, no conviene jamás tomarse la justicia por la mano.

A todo esto, el Madrid perdió otra vez en Liga. Dejando a un lado lo que es esta y ciñéndonos a lo deportivo en tremendo ejercicio de buena fe, convendrá admitir que el equipo no ha sido regular en el torneo de la regularidad. Ha perdido demasiado y eso, resto de coñas al margen, es tan verdad como que se va a coronar campeón un Barça muy peculiar: el más discretito de todos los Barça campeones desde que arrancó el campeonato allá por los años 20. Pues eso.

Y el miércoles, el Chelsea. Ni el 0-4 y el 2-3 tendrán poco que ver, pero siempre me pareció más aconsejable ganar que perder. Son cuartos de la Champions y el Madrid aparece como favorito en el cotejo. Veremos. Está a cinco partidos de la 15. Paren las máquinas.

 

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Buenos días. La noticia recorre las portadas sin ser el argumento principal de ninguna de ellas: el jugador del Villarreal Álex Baena ha denunciado en comisaría a Fede Valverde por una presunta agresión al término del partido liguero entre los de Setién y los de Ancelotti. Parece ser que el uruguayo tenía cuentas pendientes con el centrocampista español por unas palabras gravísimas, de ser ciertas, proferidas en el anterior encuentro copero entre ambos equipos.

La Galerna tiene poco o nada que decir sobre el incidente, salvo esperar a la acción de la justicia. De ser cierta la agresión, Valverde ha cometido un error evidente y debe pagar por ello. No es previsible que lo haga en el terreno deportivo, pero sí en el de la justicia ordinaria. No descartamos que el Halcón esté dispuesto a cumplir la sanción que se le imponga sin por ello sentir el menor arrepentimiento, a la manera en que Zidane nunca se arrepintió del celebérrimo cabezazo en el pecho de Materazzi. No es lo mismo, se dirá, porque el francés reaccionó en caliente y el uruguayo en frío. La respuesta es evidente: ¿cabe hablar de frialdad en medio de las dimensiones de esta afrenta? De ser ciertas, las palabras de Baena, relativas al hijo aún no nacido de Fede, son de tal ruindad y oprobio que la reacción siempre será en caliente, por mucho tiempo que pase.

Pensamos que ha quedado claro desde el principio que no justificamos la agresión de Fede y que asumimos que deberá pagar por ella. En el supuesto de que lo se dice que dijo Baena fuera dicho en realidad, agregamos a esa asunción el señalamiento a Baena como un sujeto más allá de lo miserable que debería, a su vez, cumplir una sanción ejemplar.

Queremos tanto a Fede, la respetamos tanto, estamos hasta tal punto seguros de su ejemplaridad, que aun condenando sin paliativos su acción manifestamos también que le creemos, y que dentro de esa fe en su palabra cuenta con nuestra comprensión, ya que no con nuestra aprobación. No se debe agredir a nadie y la regla no debe conocer excepciones. Junto a esta realidad, codo con codo, convive la certeza incómoda de saber que hay gente que merece ser agredida. Es contradictorio tal vez, como lo es la naturaleza humana.

Las portadas del día recogen el incidente que traerá cola a buen seguro, también aquí en La Galerna, aunque los principales espacios van destinados a Jon Rham, a quien felicitamos por el Open de Augusta, por parte de la prensa madrileña, y a la negreiliga que está cerca de adjudicarse el club que compra las voluntades del estamento arbitral, por parte de la prensa cataculé.

Pasad un buen día.

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Dejando de lado la poco trascendente derrota frente al Villarreal, debemos traer un curioso evento que sucedió unos días antes. El miércoles vivimos ciento sesenta y cinco minutos de vileza madridista, cerca de tres horas de pánico nuclear y encendido de hogueras. Los rednecks encendían los  motores de sus furgonetas, cogían sus grasientas escopetas y se preparaban para la persecución. Ese periodo de impía violencia verbal que transcurrió desde las dos horas previas al partido tras el anuncio de la alineación hasta el final de la primera parte. Curioso caso el del anuncio de los onces dos horas antes: ¡también lo critican! Parece que al madridista medio le gusta tener sus alineaciones sesenta minutos antes, no vaya a ser que dos horas de hipertensión arterial le vaya a hacer saltar por los aires su blanca aneurisma.

“Incompetente y cobarde”, “deben de despedirlo hoy mismo”,  “disparate”, “Abuelotti” y un etcétera de comentarios imprudentes bañaban Twitter con el objetivo de, si se confirmaba el fracaso del italiano, ser los primeros en lanzar un oportunista “ya os lo dije”. El viejo truco de los listos truhanes que han habitado Iberia desde tiempos inmemorables. Se puede disentir, por supuesto, pero en el mundo de la Red Social no se ganan likes con una disensión elegante, se ganan vociferando, exagerando y dramatizando: como los bufones William Kempe y Robert Armin del mundo de Shakespeare.

“Después de 1272 partidos no tengo que demostrar nada a nadie”

¿Cómo es posible que el “inútil” de Carlo Ancelotti alinee a Kroos y a Modric teniendo a los dos mejores centrocampistas jóvenes de su generación? Esta es la base de todas las críticas: Ancelotti no tiene agallas para sentar a dos de los mejores centrocampistas de la Historia por dos de los mejores centrocampistas que deben escribir su historia. Por lo que, me he visto obligado a ofrecer un intento de explicación de las decisiones de nuestro míster antes de que el Coliseo Romano decida girar su pulgar hacia abajo.

Ancelotti, Kroos, Modric, Benzema

1.- ¿Un contrincante debilitado?

 

Por supuesto que un Barcelona sin cuatro de sus mejores jugadores es un oponente más débil, nadie lo puede poner en duda. Pero nunca se puede subestimar a nuestro mayor rival en una semifinal de la Copa del Rey en el Camp Nou. Aunque saliesen con el filial, es un club que va a morder fuerte y una afición que va a acribillar hasta la extenuación. Aunque fuera el Almería o el Getafe, una semifinal con la vuelta fuera de casa es una trampa y pensar que íbamos a dominar el partido desde el minuto uno es de insensatos. La ansiedad por humillar al máximo rival nubló muchas mentes.

 “Incompetente y cobarde”, “deben despedirlo hoy mismo”,  “disparate”, “Abuelotti” y un etcétera de comentarios imprudentes bañaban Twitter con el objetivo de, si se confirmaba el fracaso del italiano, que fuesen los primeros en decir “ya os lo dije”

2.- Un 4-2-3-1 sin músculo

 

Carlo decidió apostar por una mezcla de experiencia y juventud, excluyendo a Tchouaméni porque sabía que el medio campo del Barcelona iba a presionar mucho ya que, debido a las bajas, sus tres centrocampistas iban a ser más físicos de lo normal (Busquets, Sergi Roberto y Kessié). Apostó por un rígido doble pivote con Kroos y Valverde, junto con un falso mediapunta en la figura de Modric que tenía la labor de presionar a Busquets. Rodrygo alternaba en la banda derecha junto con los huecos que dejaba Modric por el medio e hizo una labor de Benzema como enlace. Decidió apostar por los violines frente al músculo blaugrana. Este dibujo, con sus pequeñas modificaciones, lo mostró también contra el Villarreal pero con la figura de Asensio como Modric.

Hubo un evento en la ida de las semifinales que influyó en Ancelotti más de lo que creemos: la pérdida de balón de Camavinga que desencadenó el gol del Barcelona. Seguramente el italiano pensó que, frente a su presión táctica y menor calidad individual, debía poner a los jugadores con más calidad, seguridad con el balón y experiencia. ¿Qué hace pensar a los críticos que con Tchouaméni hubiéramos tenido menos problemas con el balón? Por mucha presencia física del francés, los problemas de salida del balón se hubieran multiplicado. Además, Aurélien no pasa por su mejor momento desde el Mundial.

Ancelotti Barça

3.- ¿Un error o un órdago?

 

Dentro del planteamiento de nuestro entrenador sólo puedo detectar un posible error significativo que le pudo salir mal: dejar a los laterales sin una buena cobertura defensiva. Con la composición táctica diseñada se generaron demasiados unos contra unos, sobre todo en la banda de Camavinga, que si no llega a aparecer como una mezcla de Mendy y Maldini, nos hubiera salido bastante caro. En el lado de Carvajal se cubrieron mal las subidas de Balde. Me parece que fue una elección arriesgada que le salió bien pero que expuso mucho a Camavinga, no especialista, a un muy mal día defensivo si llega a cometer algún error. Como le ocurrió a Nacho frente a Chukwueze. Pero el Barcelona no tiene a los extremos más amenazantes del mundo, era el día para arriesgarse.

La decisión fue poblar más el área rival frente a proteger las bandas. Arriesgado pero es que esta táctica del órdago ya le ha salido muy bien en numerosas ocasiones. Un combate por KO técnico. PSG, Chelsea, City, Liverpool este año sucumbieron. ¿Por qué no repetirla?

 

4.- Aguantar el vendaval y mostrar el aguijón

 

El vendaval duró más de lo que me esperaba y la primera parte fue muy deficiente en la salida del balón. Kroos no ganaba ningún balón dividido y Valverde desaparecía en su juego posicional. Carlo se guardaba un as en la manga: “Xavi, si no aprovechas tu momento, te aniquilo”. Y así fue. En cuanto el Real Madrid metió su primer gol, el equipo de Negreira se vino abajo física y tácticamente. Habían caído en la trampa. Ni Busquets ni Sergi Roberto son unos portentos físicos que pueden mantener ese nivel de presión frente a los centrocampistas más dotados con el balón del mundo. Jaque. Además Xavi no tenía en el banquillo ningún mediocentro más, solo podía sacar extremos o a Eric García. Jaque mate.

Ancelotti y Xavi

5.- Cobarde

 

Llamar cobarde a un entrenador por no ser capaz de sentar a Kroos y Modric es, como poco, injusto y equivocado. No recuerdo una alineación más ofensiva en el Camp Nou. Cualquier entrenador al que le han mojado la oreja en los dos Clásicos previos hubiera sacado un once más defensivo para cubrirse las espaldas. La alineación elegida por el italiano fue todo lo contrario, muy valiente. Podría considerarse equivocada o mejorable, pero cobarde es un atributo fruto de una enajenación transitoria o no tan transitoria.

Siempre me encontraréis del lado de Carlo y de cualquier entrenador que intente hacer bien su trabajo, con honestidad y talento, dentro de este manicomio

¡Qué difícil es ser entrenador en el Real Madrid! La cúpula te presiona y filtra búsquedas de sustitutos mientras que los aficionados te descalifican durante ciento sesenta y cinco minutos antes del partido más importante. Da igual que seas el entrenador más laureado de Europa, que tu perfil sea el perfecto para la estrategia deportiva del club, que los jugadores den la vida por ti gracias a tus dotes humanísticas. Da igual que el año pasado lograses uno de los dobletes más fascinantes de la historia del club o que sigas ganando eliminatorias. Da igual que seas honesto, madridista, que te emociones con los logros del club como cualquier aficionado. Da igual. La guillotina te espera, la patulea te abuchea y los insensatos te descalifican.

Siempre me encontraréis del lado de Carlo y de cualquier entrenador que intente hacer bien su trabajo, con honestidad y talento, dentro de este manicomio. Aquí tenéis un soldado de Ancelotti, una pluma con forma de escudo frente a la turba.

“Después de 1272 partidos no tengo que demostrar nada a nadie”.

La ceja os saluda

Ancelotti ceja

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Arbitró Javier Alberola Rojas del Comité castellano-manchego. En el VAR estuvo Medié Jiménez.

Aplaudimos la intervención de dejar mucho contacto y que se juegue con ritmo al estilo Premier League. Pero las faltas claras que se piten.

No quiso amonestar con celeridad y advirtió verbalmente a Foyth y Baena en los primeros 20 minutos. Luego, Pino por pisar a Rüdiger en el 24' y Pedraza poe agarrón a Asensio en el 35' no se libraron de la amarilla. También debió verla Tchouameni por una acción temeraria frente a Chukwueze. Una entrada de amarilla pero nunca de roja ni para que entre el VAR.

La segunda mitad se inició con un tanto anulado a Mandi por fuera de juego en el 57'. Baena y Foyth seguían con su reiteración de faltas y solo el argentino acabó siendo amonestado por la falta 318 a Vinicius. El español se marchó de rositas y es un futbolista bastante conocido ya en la Liga por su intensidad y continuas entradas para detener el juego rival en el mediocampo. La última acción a destacar fue el penalti anulado por mano de Mandi en el 83'. Alberola se equivocó al peritar la jugada y desde el VAR le dieron el aviso para que rectificase desde el monitor.

Alberola Rojas, DISCRETO.

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