Las mejores firmas madridistas del planeta

En estas fechas se cumple el aniversario de un hito histórico, el surgimiento de la idea de una liga de fútbol. El profesionalismo, reconocido por el balompié inglés desde 1885, afloró nuevas dificultades a los clubes: resulta que había que pagar a los futbolistas y mejorar sus condiciones, fíjense. La Copa, en la que podías caer eliminado a las primeras de cambio, y la organización cada vez más dificultosa de amistosos no daba para más.

La bombilla se le encendió al propietario del Aston Villa, el escocés William McGregor, que dirigió una carta a un conjunto de equipos con la solución: “Si los doce clubes más importantes organizamos un calendario para disputar partidos de ida y vuelta…”. Dicho y hecho. El mismo 17 de abril de 1888 se formalizó la Football League, que comenzó cinco meses más tarde.

En España, el parto no fue tan sencillo. Muy a nuestro estilo, la Liga nació después de varios enfrentamientos entre dos posturas, la maximalistas y la minimalistas. Si los primeros defendían que la nueva competición debía abrirse a todos los equipos, los segundos querían limitarla a los campeones de Copa. Tal fue el desencuentro que cada bando tiró hacia adelante con su Liga, aunque ninguno completó el calendario. Finalmente, llegó el acuerdo con la participación de los seis minimalistas (Barcelona, Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Real Madrid, Arenas de Guecho y Real Unión), tres finalistas de Copa (Europa, Español y Atlético de Madrid) y un invitado extra, que resultó de una eliminatoria previa (Racing de Santander), y la competición pudo arrancar el 10 de febrero del 29.

Primer partido Real Madrid en Liga, 1929

Desde aquellos años, los verdaderos protagonistas del negocio fueron los futbolistas, a los que había que cuidar para que brillasen y atrajeran al público necesario para sostener el negocio. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, los responsables de dirimir las dudas sobre las normas han acaparado tanto foco que la Liga está perdiendo parte de su naturaleza. Ya ni siquiera se puede celebrar un gol, esencia del juego, sin esperar a que unos señores con lupa den su conformidad. Por si fuera poco, tenemos la adulteración: mientras no se limpien las faltas y caigan los culpables de haber prostituido 17 años el campeonato, la sospecha seguirá ahí y será habitual que cada fallo se convierta en un piso más del edificio de la ignominia. La gravedad de un delito no reside en su ejecución, sino en la impunidad de los malhechores. Si eso sucede, indica que el sistema está podrido y la competición, muerta.

La gravedad de un delito no reside en su ejecución, sino en la impunidad de los malhechores. Si eso sucede, indica que el sistema está podrido y la competición, muerta

Lo de Mestalla no fue inédito, como aseguró, elegante, Ancelotti. Ya le hicieron una zancadilla semejante al Valladolid contra el Sevilla en la temporada pasada. Aunque quizás lo más parecido fue lo que se perpetró contra Brasil en el Mundial del 78. Sucedió así: en su partido debut contra Suecia, se rompió el empate en el minuto 90 gracias a un córner sacado desde la derecha por Dirceu y rematado de cabeza por Zico. El árbitro, con todo su cuajo (y no sabemos qué más), pitó el final mientras el balón volaba ¿les suena?, y así se consumó el atraco en el negro Mundial de la dictadura.

Ancelotti, Nacho y Gil Manzano

No exento de su brillante ironía, Galeano acertó a definir la figura del árbitro como la del “abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible, ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera”. “Silbato en boca” continuó, visionario, “el árbitro sopla los vientos de la fatalidad del destino y otorga o anula los goles”.

¿Hacia dónde va la Liga? ¿Volveremos a disfrutar del juego y sus protagonistas sin temer que los del silbato empañen la actuación de los ídolos? Quejas y protestas siempre las hubo, es parte del espectáculo, pero de ahí a esperar la revisión de cada frame o sufrir decisiones escandalosas que matan el espíritu del juego, hay un peligroso trecho. “Durante un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él. Ahora disimula con colores”. Abracemos a Galeano.

 

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Buenos días, amigos. El Madrid anoche se clasificó para cuartos de final de la competición futbolística de clubes más importante del mundo y no hay que pedir perdón por ello, más bien al contrario, enorgullecerse por haber sido capaces de sacar adelante un partido y una eliminatoria donde no se jugó lo bien que nos gusta a todos. As y Marca titulan respectivamente «Misión cumplida y sufrida» y «Agónico», y es cierto.

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El Madrid domina la virtud de saber competir como nadie. La Champions es una impenitente trituradora de pusilánimes, si tienes una pájara de media hora lo más probable es que te convierta en salsa boloñesa y te envíe a casa, o bien te marches a la Europa League y luego a casa. Incluso dos años seguidos. Sin embargo, los blancos han sacado adelante una eliminatoria durante la cual el Leipzig fue superior la mayor parte del tiempo. La dificultad es grande, por eso casi nadie es capaz de hacerlo y solo el Madrid tiene 14 Champions. Podéis leer aquí la crónica del encuentro escrita por Paco Sánchez Palomares.

¿Que merece crítica el juego desplegado por el equipo? Por supuesto. Y además es necesaria y justa, la exigencia extrema ha sido históricamente uno de los motores del club. Ayer parecían pollos sin cabeza. Bien porque estaban agotados, bien porque estaban descolocados con el cambio de sistema de Ancelotti. Un Ancelotti que fue el primero en ejercer la crítica, tanto a sus jugadores como propia, hecho que aún no ha ocurrido con otros entrenadores de esos que tienen por costumbre caer eliminados dos veces al año en Europa.

Es innegable que el Madrid no atraviesa su mejor momento de juego, tampoco sirve la excusa —aunque sea cierto— de que otros equipos con las lesiones que han sufrido los merengues este año no habrían sido capaces de competir como lo están haciendo los de Carlo. El equipo físicamente no se ve fresco —¿quizá valle pintusiano tardío?— y el propio Ancelotti ha reconocido sus errores. Anoche llegó a decir que si los cambios los hiciese por no jugar bien tendría que haberse cambiado a sí mismo.

Pero igual de innegable es que el equipo marche líder de la liga truchera y se haya plantado en cuartos de la Champions. Y eso es precisamente lo que tienen atravesado en la garganta los antimadridistas, que desde anoche están indignados porque el Madrid pasara de ronda.

El problema es que hay madridistas que compran el relato anti. Ya se zamparon la milonga que lo de Negreira poco más o menos que carecía de importancia y ahora están enfadadísimos porque su equipo no jugó «bonito». Quizá estos madridistas prefieren jugar estéticamente como lo hacía la Quinta del Buitre y caer eliminados todos los años contra el PSV de turno.

El colmo del sinsentido es mostrarse enfadadísimos con Vinícius, precisamente el mayor responsable —fue el autor del gol— de que el Madrid se clasificara. A juicio de este portanalista, Vini ayer no jugo bien y por momentos anduvo desquiciado, pero jerárquicamente es superior en importancia la fortaleza mental que demuestra para sobreponerse a la presión, a un mal día, y mostrarse decisivo, una vez más, en Champions. Quizá sin Vini el Madrid estaría fuera de Europa, pero muchos madridistas contentos. Del mismo modo que es criticable la acción en la cual le mostraron amarilla, es loable su golazo.

La prensa catalana, ya lo sabíamos, está indigesta con el pase a cuartos.

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Sport tilda el partido de pésimo, hasta ahí todo normal, pero dice que el Madrid, con ayudas, pasa a cuartos como el City. Si consideran ayuda la no expulsión de Vinícius, convendrán también que ni Gavi, ni Suárez, ni Alves, ni el propio Messi, etc., hubieran terminado casi ningún partido en su vida, pues cometieron múltiples acciones mucho más graves que la de ayer del siete madridista.

También destacan que piden cinco años de prisión para Ancelotti por sus problemas con Hacienda. Ayer Carlo defendió su inocencia. No sería la primera vez que alguien logra demostrar su limpieza ante el fisco, recordemos a Xabi Alonso. De lo que sí estamos seguros es de que si los estamentos deportivos fuesen los encargados de juzgar este tipo de hechos y Carlo fuese culé, habrían modificado leyes y normativas para que no fuera posible juzgarlo.

Por otro lado, Sport dedica su portada a una carta abierta de Laporta con motivo de sus tres años en el cargo. Se trata de una redacción psicodélica de colegio en la que Jan afirma delirios como que «El club se ha recuperado y enderezado». En fin, si alguno tenéis afición por el sado, leedla entera.

Cambiamos de tercio y os anunciamos también en el portanálisis nuestra Segunda Gala de Premios, la cual tendrá lugar el próximo lunes 11 de marzo. Tras el rotundo éxito de la primera, hemos entendido la conveniencia de afianzar la celebración del evento a través de los años, convirtiendo esta velada en el evento anual de reconocimiento a los héroes del madridismo por excelencia. Os aconsejamos que pinchéis aquí para consultar los premiados, son de categoría.

Pasad un buen día y disfrutad de la clasificación del Madrid para cuartos en lugar de enfadaros por ella.

II Gala de Premios de La Galerna

 

La Galerna tiene el honor de anunciar su Segunda Gala de Premios, que tendrá lugar el lunes 11 de marzo a las 19:30 en Casa Club.

Tras el rotundo éxito de la Gala del año pasado, hemos entendido la conveniencia de afianzar la celebración del evento a través de los años, convirtiendo esta velada en el evento anual de reconocimiento a los héroes del madridismo por excelencia.

En esta edición se mantienen seis de las siete categorías de la edición de debut, y se añaden otras dos.

Las categorías que se mantienen son el Premio Paco Gento (con el que premiamos a un ídolo ya retirado de la sección de fútbol), el Premio Fernando Martín (con el que hacemos lo propio para la sección de baloncesto), el Premio Forja de la Gloria Fútbol (para un héroe en activo de dicha sección), el Premio Forja de la Gloria Baloncesto (el equivalente para las canastas), el Premio Viento de Galerna (con el que distinguimos la trayectoria de un artista de filiación blanca) y el Premio Antonio Escohotado.

Las categorías que presentamos este año como novedad son las dos siguientes:

-Premio Madridista. Con él galardonaremos, este año y en adelante, la trayectoria de un deportista eximio en otro deporte y distinguido por su madridismo.

-Premio Pioneras de fútbol femenino.

 

En esta segunda edición, el jurado ha estado formado por:

 

Jesús Bengoechea: Fundador y editor de La Galerna

Ramón Álvarez de Mon: Abogado fiscalista y comunicador. Socio de La Galerna.

Emilio Dumas: Escritor y socio de La Galerna.

José Luis Llorente Gento: Jurista, exbaloncestista, campeón de Europa con el Real Madrid y medallista olímpico. Socio de La Galerna.

Jorge Escohotado: Editor de La Emboscadura y fundador de Memoralia.

Jesús Vega: Escritor y consultor.

Verónica Molina: Novelista.

Juan José Castro: Empresario.

Román Villaescusa: Empresario.

 

Las categorías y los premiados son los siguientes:

 

-PREMIO FRANCISCO GENTO

Para ROBERTO CARLOS

 

-PREMIO FORJA DE LA GLORIA FÚTBOL

Para LUKA MODRIC

 

-PREMIO FERNANDO MARTÍN

Para CLIFFORD LUYK y WAYNE BRABENDER

 

-PREMIO FORJA DE LA GLORIA BALONCESTO

Para RUDY FERNÁNDEZ

 

-PREMIO MADRIDISTA

Para CARLOS SAINZ

 

-PREMIO PIONERAS

Para OLGA CARMONA

 

-PREMIO VIENTO DE GALERNA

Para ÁLVARO URQUIJO

 

-PREMIO ANTONIO ESCOHOTADO

Para JUAN LUIS ARSUAGA

 

II Gala de Premios de La Galerna

Lunin: notable. Anduvo fino salvo en una salida con los pies poco afortunada que pudo rectificar.

Carvajal: aprobado. Ni fu ni fa.

Rüdiger: bien. Correcto.

Nacho: aprobado. Ni fa ni fu.

Mendy: bien. Correoso.

Tchouaméni: bien. Se mostró un tanto desorientado en la primera parte. Terminó cortando bastante juego.

Kroos: bien. Propició la contra que supuso el gol blanco, aunque cometió algún error y llegó tarde a varios balones.

Camavinga: aprobado. Con su habitual exuberancia física, pero menos acertado y con varias pérdidas de pelota. Ancelotti lo sustituyó al descanso por Rodrygo.

Valverde: bien. Bregó.

Bellingham: bien. Condujo la contra sublime para asistir a Vinícius en el gol.

Vinícius: bien. Incluso jugado mal y por momentos descentrado resultó decisivo. Gol capital.

Rodrygo: aprobado. Lo intentó.

Modric: bien. Trató de aportar pausa, pero el Leipzig era un vendaval.

Joselu: sin tiempo.

Ancelotti: aprobado raspado, que estamos de cumpleaños. Su cambio de esquema descolocó a los jugadores. Recordó aquel funesto planteamiento del 0-4 frente al Barcelona.

 

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Arbitró el italiano Davide Massa. En el VAR estuvo Massimiliano Errati.

El transalpino es un colegiado rookie en estas lides de la competición, pero lo llevó bien y sin grandes dificultades. Tuvo algún ligero fallo, eso sí, de apreciación y le faltó al menos una tarjeta en lo disciplinario a Heinrichs por patada a Valverde.

Sin jugadas peliagudas ni polémicas en las áreas desenfundó seis amarillas muy justas. En el Real Madrid fueron amonestados Vinicius en el 53' por un empujón a Orban en el cuello que estuvo al límite de otro color, a Tchouaméni en el 72' por derribar a Simmons y a Kroos en el 74' por cortar un avance también del neerlandés. Mientras que en los visitantes vieron la amarilla Schlager en el 19' por parar una contra de Vinicius, Raum en el 50' por agarrar a Rodrygo y Orban en el 71' por una dura entrada abajo a Bellingham.

Massa, CORRECTO.

 

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Decían que José Ángel Sánchez no quería al Leipzig como rival en octavos y tenía razón, el Madrid ha terminado clasificándose para cuartos de final de la Champions pero sufriendo un viacrucis ante un gran rival.

Llegábamos a este partido de vuelta con el ajetreo que todo cumpleaños provoca, 122 años nos cumplía la criatura blanca, menos mal que el Bernabéu es amplio para colocar una tarta que pueda alojar tantas velas. Dicen que los partidos en día de celebración no suelen terminar bien, pero en este caso las malas noticias llegaron antes, por la mañana: dos partidos de sanción a Jude Bellingham por definir en inglés lo sucedido en Mestalla sin atisbo de agresividad ni menosprecio, pero, parafraseando a Bernabéu, el antimadridismo es el precio a pagar por ser los mejores. Quizá algún día se arrepientan de haber tratado así al Real Madrid.

Ancelotti apostó por un once con el centro del campo reforzado: Kroos, Tchouaméni, Valverde y Camavinga; y menos efectivos en la delantera: Vinícius; con Jude Bellingham ora centrocampista, ora delantero, libre para atacar donde y sobre todo cuando estimara oportuno en ausencia de Gil Manzano. El sacrificado de inicio: Rodrygo, que junto a Brahim se presumían como las principales balas en la recámara del banquillo.

Ancelotti

La primera presión del Madrid nada más comenzar el partido fue como la de un corcho de vino espumoso que sale disparado. Una vez disipado el efímero gas el encuentro se calmó y el Madrid ni fu ni fa. El primer ataque que intentó Vini fue detenido en falta por un recogido forzudo rubio llamado Schlager con aspecto de desayunar aizkolaris en su tinta, pero el colegiado no la sancionó.

En el minuto 9 Sesko se plantó solo frente a Lunin tras una carrera larga como un ataque de Oliver Atom en Campeones durante la cual todos pensábamos que era fuera de juego, pero ahora nunca se sabe si el árbitro de turno va a pitar antes, durante, después o nunca, y uno vive sin vivir en sí hasta que oye el silbato. Lunin realizó un paradón y acto seguido el trencilla señaló fuera de juego.

Decían que José Ángel Sánchez no quería al Leipzig como rival en octavos y tenía razón, el Madrid ha terminado clasificándose para cuartos de final de la Champions pero sufriendo un viacrucis ante un gran Leipzig

Poco después Vini remató con el hombro un centro templado de Tchouaméni. No se marchó muy lejos de la escuadra. Openda respondió, pero su tiro al segundo palo no encontró portería. Suerte, porque fue una gran ocasión para el Leipzig. El belga volvió a tener otra en el 15. El partido con más centrocampistas del Madrid y resulta que le estaban llegando con más facilidad. Kroos era el centrocampista más retrasado con Aurélien más adelantado que de costumbre. ¿Era el mejor día para cambiar el sistema?

A partir de ese momento pareció que los blancos estuvieran leyendo la presente crónica, porque durante los siguientes minutos consiguieron asfixiar los intentos alemanes de ataque. Kroos incluso se permitió fintar a Openda al borde del precipicio de la portería propia para sacar jugado el balón. Vini acababa de dejar otra delicatessen en el área contraria. Estaba abierto el club del gourmet.

Kroos

Pero fue un espejismo, el Leipzig seguía combinando con criterio y dando sensación de robustez bien dirigido por su técnico Marcos Rose, quien de no haberse dedicado al fútbol habría sido un magnifico galán de telefilm de semana de Antena 3. Los alemanes apretaban cada vez más y en el 40' Lunin se vio obligado a despejar con un mamporro una pelota peligrosa. En la siguiente jugada, el trallazo de —una vez más— Openda salió desviado apenas unos centímetros del palo derecho del meta ucraniano. El Madrid solo tenía un gol de ventaja y no lo estaba pasando nada bien. El Bernabéu pitaba.

Se había añadido un minuto al primer periodo y el colegiado decretó el final unos segundos antes, no quería complicaciones. El Madrid debía mejorar en la segunda parte si no quería sufrir. Las sensaciones no eran nada halagüeñas, a pesar de la cantidad de centrocampistas, los de Ancelotti no controlaban, jugaban plano y varios jugadores no ocupaban sus posiciones habituales. Insisto, ¿era el mejor día para cambiar el sistema? A Carlo tampoco le estaba gustando lo que veía porque retiró a Camavinga en el descanso y dio entrada a Rodrygo.

¿Era el mejor día para cambiar el sistema?

La segunda parte comenzó con tremendo susto, Lunin salió del área con poco criterio para robar el balón a Openda, que venía escoltado por Nacho. El 17 del Leipzig lo regateó, pero el meta madridista pudo rectificar y ya en el área se hizo con el balón.

En el 54 quien actuó sin criterio alguno fue Vinícius, que tras cometer una falta en el medio del campo decidió también empujar al rival cuando este se levantó. La cosa se quedó en amarilla. El partido cada vez pintaba peor. El Madrid parece siempre desenvolverse mejor cuando tiene las eliminatorias cuesta a arriba que a favor.

El Leipzig presionaba más, tenía más fuerza, más actitud y jugaba mejor que el Madrid, cuyo logro superior hasta el momento era mantener el empate a cero. Justo entonces una buena combinación entre Carvajal y Rodrygo terminó con una gran intervención de Gulácsi a disparo de Goes. ¿Despertaría el Madrid?

Pues sí, porque poco después robó un balón Kroos en defensa, se lo entregó a Jude quien filtró de maravilla a Vini para que el siete marcase un golazo con la derecha. Contragolpe made in Mou. Se resarcía así el brasileño del mal partido que había realizado hasta entonces. 1-0. Minuto 65.

Vinícius

Pero el gol espoleó al Leipzig. Primero, a punto estuvo de marcar tras un error en el pase de Carvajal y, poco después, Orbán anotó de cabeza anticipándose a Nacho a centro de Raum. 1-1. Minuto 68. La alegría había durado un suspiro. El Madrid se había despertado para acto seguido volverse a dormir.

Los de Ancelotti seguían mal, apenas podían contener al Leipzig mientras Tchouaméni y Kroos se cargaban con amarilla. Modric sustituyó a este último en el minuto 77. Rodrygo iría a la banda y Valverde más al centro.

En el minuto 80, un taconazo de Vini brindó una buena oportunidad a Jude, pero el defensor anduvo más rápido y le birló el cuero. Mientras tanto, Lunin paraba todo lo que le llegaba, porque el Leipzig, mejor que el Madrid, no dejaba de bombardear la portería blanca.

El Madrid parece siempre desenvolverse mejor cuando tiene las eliminatorias cuesta a arriba que a favor

En el minuto 84, Bellingham dejó su lugar a Joselu, cuyas prestaciones aéreas podían ser aprovechadas en ambas áreas. En el 86' la tuvo, pero no se desenvolvió con la velocidad necesaria para conseguir rematar encimado por dos defensores.

A falta de dos para el 90 Rodrygo gozó de una ocasión inmejorable, se escabulló hasta dentro pero su disparo fue débil y a los pies del guardameta.

Restaban 4 minutos de tiempo añadido y el Madrid hacía equilibrios sobre la resbaladiza piedra del precipicio de cuartos.

En el minuto 91, Dani Olmo la posó en el larguero y el infarto fue general. El Madrid se defendía como podía mientras el Leipzig lo embotellaba.

Así se llegó al final. El viento de Galerna sopló las 122 velas de la tarta del cumpleaños del Real Madrid para celebrar también el apurado pase a cuartos de final de la Champions.

 

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Estamos de aniversario. Y no es un aniversario cualquiera, pues se trata de una efeméride capital para millones de personas. Las efemérides nos recuerdan hechos noticiosos que jalonan nuestra existencia con fechas importantes por diversos motivos. Hoy no es un día cualquiera. Hoy es un día señalado para todos los madridistas. Este miércoles 6 de marzo el Real Madrid cumple 122 años. 122 años de grandeza, victorias y felicidad. El Real Madrid es sinónimo de grandiosidad. Sin duda, y parafraseando al escritor austríaco Stefan Zweig, la fundación del Real Madrid es uno de esos momentos estelares de la humanidad. En un mundo cada vez más corrupto en el que las instituciones más vigorosas hacen aguas, el Real Madrid permanece inalterable en su atalaya de dignidad. Pues aunque parezca poco relevante, el Madrid sigue siendo un club de sus socios y este hecho supone un desafío en una etapa plagada de sociedades anónimas poco deportivas e infectadas por el petrodólar. Sin ir más lejos, en nuestro país solo comparten este estado equipos históricos como el Club Atlético Osasuna, el Athletic Club y el Fútbol Club Barcelona.

Asamblea Real Madrid

A lo largo de estos 122 años, el Real Madrid como institución deportiva ha transitado por todas las etapas necesarias para llegar a la excelencia más absoluta. En el fútbol, como en cualquier disciplina, no todo el monte es orégano. Hasta el club más poderoso y ganador de la historia del fútbol ha pasado por etapas en el desierto. Para el Madrid, los 32 años sin ganar la Copa de Europa supusieron un gran estigma. Etapas más cortas, como el declive del proyecto de Los Galácticos, conmocionaron las coordenadas emocionales de los madridistas más jóvenes, pues tras años de esplendor llegaron temporadas grises que muchos recuerdan como años de plomo. Sin embargo, este camino en el desierto desembocó en la segunda etapa de mayor esplendor que el club ha conocido con el Madrid de Los Jerarcas y ganando una Champions detrás de otra. Pues si bien es cierto que no todo en la vida es coleccionar trofeos al máximo nivel, el Madrid ha cimentado su intrahistoria en ganar más que ningún otro club e inculcar en sus jugadores y aficionados que todos juntos como un solo hombre somos capaces de salvar cualquier adversidad y proclamarnos justos vencedores en la contienda más cruenta.

Hoy no es un día cualquiera. Hoy es un día señalado para todos los madridistas. Este miércoles 6 de marzo el Real Madrid cumple 122 años. 122 años de grandeza, victorias y felicidad

Así pues, no se me ocurre mejor propuesta para soplar las velas que disputar un partido de Champions y así refrendar este idilio entre la Copa de Europa y el Real Madrid. Pues lo del Madrid y la Copa de Europa es una historia de amor. Es nuestra razón de ser disputar partidos como el de esta noche. La vuelta de octavos de final frente al RB Leipzig no será fácil pues el equipo germano viene encadenando una buena racha en la Bundesliga y ya en la ida resultó ser un hueso duro de roer. El archiconocido algoritmo de Google nos da un 62% de probabilidad de victoria, pero todos sabemos que en esta competición jamás puedes confiarte hasta certificar de manera tajante tu pase a la siguiente fase. Confiarse va en contra de cualquier lógica.

0-1: Brahim y Lunin asombran en Leipzig

En la ida, el RB Leipzig salió a buscarnos muy arriba. El club sajón demostró ser un rival agresivo en el buen sentido del término, pues desplegó un fútbol vertical que por momentos nos llegó a asfixiar en buena parte de la primera mitad.  Jugadores como Sesko, Baumgartner o el internacional español Dani Olmo dejaron detalles de calidad. Particularmente, Xavi Simmons me sorprendió porque se mostró eléctrico y jamás se escondió. Me gustan estos jugadores que la piden y se la juegan. El holandés es uno de los que trazan esas contras peligrosísimas con las que el Leipzig castiga a sus rivales.

El partido de esta noche servirá para celebrar nuestros primeros 122 años de gloria y también servirá para olvidar las malas experiencias en el campeonato casero

El partido de esta noche servirá para celebrar nuestros primeros 122 años de gloria y también servirá para olvidar las malas experiencias en el campeonato casero. La actuación del señor Gil Manzano el pasado sábado en Mestalla ya no sé ni cómo calificarla. Más allá de la chifladura de su actuación, cabe preguntarse si quedará impune. El tema ya no está en dejar se sumar dos puntos, lo lastimoso es tener la sensación de que se nos chotean en la cara. Pero en fin, eso obedece ya a la galería de los horrores cada vez más poblada de personajillos que tratan de tener su minuto de gloria. Así pues, felicidades a todos los madridistas por el aniversario de nuestro club y no olviden pedir un deseo deportivo a la hora de apagar las velas. ¡A por otros 122 años más! ¡Hala Madrid!

 

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Buenos días. Muchas felicidades, Real Madrid. Hoy es el cumpleaños de nuestro queridísimo club, amigos madridistas. Felicitémosle y felicitémonos, que en este caso es lo mismo, porque el Real Madrid somos nosotros. ¿Sientes ese anhelo de dar lo mejor de ti? Eso es el Real Madrid. ¿Se te eriza la piel con la belleza, con la amistad, con el afán de superación? Eso es el Real Madrid. 122 años después, ya no hay cuenta atrás: el Real Madrid eres tú y tú eres el Real Madrid.

¿Consideras que nadie es tan bueno en la búsqueda de una meta como el colectivo en su conjunto? Eso es Di Stéfano. ¿Se te saltan las lágrimas con lo excelso? Eso es Zidane. ¿Te vuelcas casi obsesivamente en el proceso de mejorarte en cualquier proceso o cometido? Eso es Cristiano. ¿Tienes 6 Copas de Europa y el resto de los jugadores que han existido te miran con envidia? Eso seguro que no, porque entonces serías Gento y Gento sólo hay uno.

122 años, amigos. Qué suerte tenemos de ser vikingos y, por vía interpuesta, qué suerte tiene el Madrid de tenernos por seguidores. ¿O acaso no hemos dicho que nosotros mismos somos el Real Madrid?

Formulémoslo bien, entonces: qué suerte tiene el Real Madrid de tenerse.

Y hoy, en el día de nuestro cumpleaños, tenemos un reto por delante. Es una coincidencia feliz, porque se trata de un desafío consustancial a la entidad, uno que la conforma y le brinda un propósito existencial. Se llamaba Copa de Europa, se llama Champions League y se llamará Superliga. Todo es lo mismo: el camino simbólico —y por lo tanto hiperrealista— a tu propia realización personal. El Madrid es la Champions. Habiendo quedado establecido que todos somos el Real Madrid, quédete claro que tú eres Champions también, por la propiedad transitiva, y que por tanto tu objetivo del día es eliminar al Leipzig. Antes tendrás que recoger basuras, o diseñar puentes, o poner un cabestrillo al brazo de un niño. Da lo mejor de ti en cada una de esas tareas, pero no pierdas de vista en ningún momento de la jornada (sabemos que no lo harás) el horizonte de las nueve de la noche. Lo que a esa hora suceda entre los de blanco y el Leipzig no depende de ti, pero.

Está bien. Borra la frase anterior. Claro que depende de ti. ¿No eres Real Madrid, como ya ha sido dicho, y no eres dueño de tu destino? Recoge la basura. Traza las líneas del puente. Cura al niño. Esa es tu contribución y, aunque no sea simultánea, constituye la antesala de lo importante, y contará tanto como tus buenas vibraciones cuando el balón eche a rodar, porque si el Real Madrid eres tú entonces el Real Madrid es tu vida también. La vida tiene vida propia, y se llama Real Madrid. Los católicos más fervorosos nos permitirán la discreta irreverencia de hablar del cuerpo místico del mejor club de fútbol del planeta.

Las portadas del día mencionan lo del cumpleaños por encima y en diminuto, en el mejor de los casos. Tratan de distraernos con la exhibición de Mbappé en Donosti, y sus reverberaciones futuras. Pero el futuro ya está aquí, como cantaba Radio Ídem. No hay más futuro que el de esta noche. Ya habrá tiempo de hablar de ti y si Dios quiere de disfrutarte, Kylian. Pero ahora no nos distraigas.

Tenemos un trabajo que hacer, y vamos a hacerlo bien.

A las 21, sé tú. Sé Real Madrid y vence.

Pasad un buen día.

Lo sucedido el sábado en Mestalla es un escándalo digno de que Raphael le pusiese banda sonora. Por tanto, era lógico que los amigos de fcQuiz lo eligieran para el cuestionario de esta semana.

¿Eres capaz de responder a las ocho preguntas antes de que Gil Manzano pite el final del quiz?

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Buenos días, amigos. Hace unos días, el equipo de La Galerna al completo decidimos visitar el museo del Prado, a veces nos gusta sacar la cabeza del tórrido mundo del fútbol y cultivarnos un poco, ya sea yendo a una pinacoteca, viendo un documental de La 2 o comprando la revista Pronto. Incluso en ocasiones, pocas, porque es muy peligroso, leemos en el metro.

Cuando nos hallábamos por las salas de tan magna galería paseando con las manos cruzadas detrás de la espalda y mirando los cuadros al pasar con los ojos entornados, como si hiciésemos fuerza, para parecer más inteligentes, nos detuvimos ante un óleo de Goya y Lucientes, Francisco de.

Caza con reclamo, de Goya

Caza con reclamo era el lienzo. Se trata de un puesto de caza con reclamo de dos pájaros enjaulados: un mochuelo con cara de haber visto a Gil Manzano pitar el final de un partido cuando Bellingham marcaba gol, y un jilguero en actitud más pasota. Ambos observados por un perrete agazapado. Completa la escena una red sobre un árbol y un pajarillo volando.

En ese momento se nos acercaron dos personas: una, ataviada con la elástica de Messi; la otra, apocada como si hubiese sufrido una apropiación indebida y servil con su acompañante messiánico.

—¿Y ese cuadro, de quién es? —preguntó el acoquinado ser.

—De Goya y Lucientes, Francisco de, lo pone en esa plaquita sita junto a la obra —respondiole nuestra jefa de maquetación.

—Pero si Goya no pintaba nada —replicó el tipo con la camiseta azulgrana.

—Ah, no, entonces ¿La maja vestida, La maja desnuda, La lechera de Burdeos, Saturno devorando a su hijo, El aquelarre, Los duques de Osuna y sus hijos, El 3 de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos de patriotas madrileños o La gallina ciega qué son, acaso palancas y no obras pictóricas? —inquirió nuestro editor Jesús Bengoechea.

—Nada, nada, él andaba por allí, se comía unas anchoas y se daba una vuelta mientras otros hacían el trabajo, pero Goya no pintaba nada, se limitaba a realizar asesoramientos verbales —intervino el culé.

—Claro, claro, ¿y todas estas pruebas que veis colgadas en las paredes con su firma? —prosiguió nuestro corrector mientras el redactor jefe intentaba sin éxito pedir un vino en las taquillas.

—No tenía ninguna responsabilidad, era un florero, se limitaba a firmar y punto. ¿A que sí, a que sí, a que lo he dicho bien? —apostilló el pelotilla, que vestía un extraño jersey que recordaba a un colchón antiguo.

—Y también nos vais a decir que Goya y Lucientes, Francisco de no tuvo ninguna influencia en la pintura española pese a haber estado realizando obras, y cobrando por ellas, durante los reinados de Carlos III, Carlos IV o Fernando VII, ¿no es cierto? Sois tan previsibles… —concluyó el encargado de las comas del vocativo de La Galerna.

—Ninguna, como os he dicho, Goya estaba ahí para asesorar y con el ánimo de equilibrar un poco, por si había algún pintor que se pasaba de bueno y había que pararle los pies, perdón, quiero decir las manos. Además, los emolumentos que percibía eran un argucia para blanquear dinero, luego devolvía una parte a sus pagadores.

Os contamos esta historia del mismo modo que las portadas del día versan sobre temas que probablemente os importen un pimiento. No obstante, os las mostramos, porque, en el fondo, es uno de los propósitos de esta pintoresca sección.

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La diferencia es que nuestra historia nos ha venido a la cabeza al leer anoche la noticia del día que, como ya sabíamos, no aparecería en la primera plana de ningún diario deportivo. Se trata de una nueva exclusiva de Miguel Ángel Pérez en Libertad Digital y que vuelve a demostrar algo tan obvio como que un vicepresidente de una institución, en este caso Negreira del CTA, atesoraba funciones ejecutivas.

La prueba que aporta Miguel Ángel en Libertad digital es un documento intervenido por la Guardia Civil durante el registro llevado a cabo en la sede del Comité Técnico de Árbitros a finales de septiembre pasado. Se trata del acta de la Junta Directiva del CTA de la temporada 2010-2011 en la que se demuestra por escrito que Enríquez Negreira, José María fijaba los criterios para evaluar a los árbitros de Primera División, Segunda, y Segunda B. Mirad:

Acta Junta Directiva CTA 2010-2011

Había un punto único: la evaluación técnica arbitral, y el motivo de la reunión era «determinar las circunstancias y requisitos que deben reunir los árbitros y árbitros asistentes de la Primera, Segunda y Segunda División “B” del fútbol español para su evaluación». Para que no quepa duda, el acta viene firmada por Enríquez Negreira, José María, además de por el jefe de todo, Sánchez Arminio, q.e.p.d., y los otros dos vicepresidentes del CTA.

A la vista de los hechos, queda claro de nuevo que Negreira no pintaba nada, solo pintaba como Goya.

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